Una foto del folleto facilitada por la NASA muestra que un cohete SpaceX Falcon 9 que transporta la nave espacial Crew Dragon de la compañía es lanzado en la NASA. — JOEL KOWSKY / NASA HANDOUT EDITORIAL / EFE

Un cohete Falcon 9 de SpaceX ha despegado este viernes sobre las 5.50 hora local (9.50 GMT) para llevar al espacio una cápsula Dragon tripulada de la misma compañía privada y que ya se había utilizado en la misión Demo-2 el año pasado.

 

Una tripulación estadounidense, francesa y japonesa ha emprendido este viernes desde Florida un viaje de 23 horas hacia la Estación Espacial Internacional (EEI) en una cápsula reutilizada de SpaceX, como parte de la alianza de la NASA con socios comerciales y agencias internacionales para multiplicar estas misiones espaciales.

"Estas sociedades son críticas", expresa emocionado Steve Jurczyk, administrador interino de la NASA, minutos después del despegue del SpaceX Crew-2 desde el Centro Espacial Kennedy, en la costa este de Florida. 

Un cohete Falcon 9 de SpaceX despegó este viernes sobre las 5.50 hora local (9.50 GMT) para llevar al espacio una cápsula Dragon tripulada de la misma compañía privada y que ya se había utilizado en la misión Demo-2 el año pasado. 

sucio, pues también se había usado en noviembre pasado para el lanzamiento de la SpaceX Crew-1 a la EEI, aterrizó unos nueve minutos y medio después en la plataforma marítima "Por supuesto que todavía te amo" en el Océano Atlántico, tras desprenderse de la segunda etapa del cohete Falcon 9. 

Se trata de la primera vez que se reutiliza tanto la cápsula como la primera etapa del cohete con una misión humana, y también que dos naves espaciales de la tripulación comercial estarán acopladas al mismo tiempo a la estación.

La NASA ha señalado que esta reutilización, para abaratar los costos, es clave para multiplicar los vuelos a la EEI para avanzar en experimentos científicos y en las futuras misiones a la Luna y Marte.

También es la primera vez en 20 años que viaja un equipo compuesto por tres agencias espaciales: los estadounidenses Shane Kimbrough y Megan McArthur, el japonés Akihiko Hoshide, de la agencia espacial JAXA, y el francés Thomas Pesquet, de la Agencia Europea Espacial (ESA, en inglés).

Los cuatro experimentaron esta madrugada un lanzamiento "extremadamente suave" a bordo de la cápsula Dragón, llamada Endeavour, según ha dicho Steve Stich, jefe del Programa de Tripulación Comercial de la NASA.

Un "sueño" cumplido para SpaceX

Un somnoliento Elon Musk, que ha acaparado las preguntas de la prensa después del lanzamiento, ha recordado que hacía 19 años que había fundado SpaceX y que se hoy sentía "orgulloso" de trabajar con la NASA.

Con una pañoleta de tela como mascarilla contra la covid-19, que contrastaba con la seriedad de los ejecutivos de la NASA, y reconociendo que no había pegado ojo de la ansiedad, Musk ha señalado que era como un sueño cumplido la misión de hoy. 

"Fue un poco más fácil, pero bastante intenso", ha dicho pausado a los periodistas que le preguntaron si ya se estaba acostumbrando a este tipo de ajetreos.  

Jurczyk por su parte ha calificado de "increíble" los últimos 11 meses para las misiones tripuladas de la NASA de cara a "acelerar" la investigación científica en el laboratorio de microgravedad y especialmente para las futuras exploraciones de Marte. Ha recordado que ha habido "tres lanzamientos con tripulación a la estación espacial desde mayo pasado".

El ejecutivo se ha referido así a la histórica misión Demo-2, que en mayo de 2020 reinició los viajes desde suelo estadounidense a la EEI desde la clausura en 2011 del programa de transbordadores de la NASA. 

En esa ocasión los estadounidenses Robert Behnken (esposo de la astronauta McArthur) y Douglas Hurley estuvieron 62 días a bordo de la EEI, durante los cuales dieron 1.024 vueltas a la Tierra y dedicaron 114 horas a la investigación.

A la Demo-2 le siguieron la SpaceX Crew-1 que llegó a la EEI en noviembre pasado y que será relevada por la SpaceX Crew-2 que ha partido hoy gracias a "un clima que cooperó", según explica Stich. 

Ha mencionado que un primer intento de vuelo, programado para ayer jueves, tuvo que posponerse debido a condiciones meteorológicas adversas. 

11 ocupantes a la vez

La segunda misión comercial tripulada de la NASA y SpaceX, la Crew-2, tiene previsto acoplarse de forma autónoma aproximadamente a las 09.10 GMT del sábado en el módulo Harmony de la estación espacial.

En la estación, un proyecto de más de 150.000 millones de dólares (alrededor de 124.000 millones de euros al cambio actual), integrada por 15 módulos permanentes; siete astronautas avanzaban en los preparativos para recibir a la visita, entre ellos la creación de "dormitorios". 

La EEI, que tiene el tamaño un campo de fútbol, apenas está adecuada para siete astronautas que comparten tres baños, no los 11 que estarán durante unos cinco días, mientras los cuatro del Crew-1 regresan a Tierra, lo que está previsto para el próximo miércoles 28 de abril. 

Los cuatro astronautas se unirán a la tripulación de la Expedición 65, compuesta por la Crew-1: Shannon Walker, Michael Hopkins, Victor Glover y Mark Vande Hei, de la NASA, como también por Soichi Noguchi, de JAXA, y los cosmonautas Oleg Novitskiy y Pyotr Dubrov. 

Los miembros de la Crew-2 llevarán a cabo la ciencia y el mantenimiento durante una estancia de seis meses a bordo del laboratorio en órbita y no regresarán antes del 31 de octubre.

Se trata de la segunda de las al menos seis misiones que SpaceX realizará a la EEI en razón de un contrato de 2.600 millones de dólares (alrededor de 2.150 millones de euros al cambio actual) firmado con la NASA en 2014. 

Este laboratorio, que orbita la Tierra a una distancia de 400 kilómetros y una velocidad de más de 27.000 kilómetros por hora, rota astronautas internacionales que realizan estudios y contribuyen a investigaciones médicas y de otra índole para la Tierra y a las futura misiones a la Luna y Marte.

MIAMI

23/04/2021 17:48 Actualizado: 23/04/2021 18:01

EFE

Un cocinero del equipo del chef francés Alain Ducasse (a la derecha en la primera imagen) supervisa un postre, entre varios de los platillos elaborados para que el astronauta Thomas Pesquet los deguste en la estación, donde empezará una nueva misión. Foto Afp

La Estación Espacial Internacional (EEI) ha sido un laboratorio científico puntero desde su construcción, en 1998, con más de 3 mil experimentos realizados en ingravidez que permitieron avances en ámbitos espaciales y también terrestres.

Actualmente "funciona al ciento por ciento de su capacidad", afirmó Sébastien Vincent-Bonnieu, quien coordina los experimentos científicos de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés), que enviará mañana a la EEI a su astronauta francés Thomas Pesquet, junto a los estadunidenses Shane Kimbrough y Megan McArthur, y al japonés Akihiko Hoshide. Su partida está prevista de Florida, a bordo de la misión SpaceX Crew-2, de la NASA.

El interior del laboratorio internacional, que se halla a 400 kilómetros de altitud, tiene un tamaño similar a un terreno de futbol y está dividido en pequeños espacios, como una colmena.

Los astronautas a bordo de la central, cuyo fin de vida está programado en 2028, realizan experimentos pilotados por investigadores desde la Tierra y sirven de "conejillos de Indias".

La segunda misión de Pesquet en la EEI tiene previstos experimentos como el denominado Cerebral Ageing para estudiar el envejecimiento de las células nerviosas cerebrales; Telemaque, que consiste en una pinza acústica para manipular objetos sin contacto, y Eco Pack, nueva generación de envoltorios.

Relevo de tareas

Los astronautas se relevan en las tareas de laboratorio y los experimentos "se conciben a largo plazo, independientemente de las misiones", según Sébastien Barde, responsable de Cadmos, división especializada del Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES) de Francia.

A bordo de la EEI, el organismo humano, tan bien adaptado a la gravedad, es agitado como en una batidora y la degradación que se observa en los huesos y las arterias se asimila al envejecimiento celular, con la diferencia de que, al regresar a la Tierra, el fenómeno es reversible.

"Lo interesante es estudiar cómo trabaja el cuerpo para volver al equilibrio, ofreciendo eventuales pistas para el desarrollo de tratamientos" antienvejecimiento, según Barde.

"Es un aprendizaje permanente. Así como al principio era necesario llevar material médico al espacio, ahora es éste el que nos aporta recursos de este tipo puesto que la ingravidez nos brinda mayor comprensión de las enfermedades", subrayó Jean-Yves Le Gall, presidente saliente del CNES.

Avances contra la osteoporosis, la salmonelosis, los sistemas de purificación del agua... En 20 años, "hubo hallazgos importantes" a bordo de la EEI, según el historiador estadunidense Robert Pearlman, quien citó otros proyectos "prometedores", como la impresión 3D de órganos.

Algunas voces se elevaron contra el costo de estas investigaciones, toda vez que la NASA busca reducir su compromiso financiero para concentrarse en la exploración espacial más lejana.

"Desde la estación soviética MIR, sabemos todo lo necesario en torno a los efectos de la microgravedad en el cuerpo", criticó en 2019 el ex astronauta francés Patrick Baudry, calificando la EEI de "patraña".

Rusia anunció que construirá su propia estación espacial

El primer módulo estaría listo en 2025

El gobierno de Rusia anunció este martes que tendrá lista la construcción del primer módulo de su propia estación espacial para 2025, luego de deslizar que podría abandonar la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés).

 “El primer módulo básico para la nueva estación orbital rusa ya está en construcción. El objetivo es que esté listo para ser lanzado en órbita en 2025”, reveló el jefe de la agencia espacial rusa Roscosmos, Dmitri Rogozin, a través de la aplicación Telegram.

Rogozin también publicó un video que muestra los trabajos del proyecto, los cuales se están llevando a cabo en el taller 439 de la corporación constructora de cohetes y aparatos espaciales Energía.

El anuncio se produjo después de que el viceprimer ministro, Yuri Borisov, sugiriera el domingo que Moscú se retiraría de la ISS en 2025 con el objetivo de enfocarse en la construcción de su propia estación.

A pesar de esto, Roscosmos indicó este martes que la decisión se tomaría después de 2024 “sobre la base del estado técnico” de la estación. Según Moscú, la ISS deja mucho que desear, ya que posee módulos que “casi han llegado al final de su vida".

A principios de abril, el director de vuelo del segmento ruso de la ISS, Vladimir Soloviev, estimó que la vida útil del ISS podía prolongarse hasta 2030, pero que esperaba “una avalancha de fallos” a partir de 2025.

En tanto, Borisov resaltó que el estado de envejecimiento del ISS vaticinaba una “catástrofe”. 

 “No podemos poner en peligro las vidas” de los cosmonautas, manifestó el viceprimer ministro y luego planteó que la futura estación espacial rusa podría colocarse en una órbita más alta que la ISS y servir de “punto de transferencia intermedio para vuelos a la Luna”.

La explotación de la Estación Espacial Internacional es uno de los pocos ámbitos de cooperación entre Rusia y Estados Unidos, que se encuentran en un período de tensiones desde 2014.

El pasado 17 de abril los cosmonautas rusos Serguei Ryzhikov y Serguei Kud-Sverchkov y la astronauta estadounidense de la NASA Kate Rubins aterrizaron en la estepa de Kazajistán tras permanecer durante medio año a bordo de la ISS.

Científicos y funcionarios del Instituto de Investigación Nuclear de la Academia de Ciencias de Rusia observan cómo el equipamiento se sumerge en el agua del lago Baikal.Foto Afp

Detectar fuentes de neutrinos de alta energía y estudiar la evolución de las galaxias, entre sus tareas

 

Baikal. Científicos rusos pusieron en marcha uno de los mayores telescopios submarinos del mundo, que estudiará los misterios del universo desde las claras aguas del lago Baikal, en Siberia.

La primera fase del telescopio fue inaugurada tras seis años de trabajos.

Desde las profundidades del lago, el telescopio Baikal-GVD ayudará a detectar fuentes de neutrinos de alta energía, estudiará la evolución de las galaxias y el universo, además de resolver la tarea clave de formar la red de neutrinos del mundo.

El telescopio submarino, que empezó a construirse en 2015, fue diseñado para observar neutrinos, las partículas más pequeñas conocidas. Su objetivo principal es el estudio detallado del flujo de neutrinos cósmicos de alta energía y la detección de sus fuentes. Baikal-GVD también buscará candidatos a materia oscura, neutrinos de la desintegración de partículas superpesadas, monopolos magnéticos y otras partículas exóticas.

El telescopio fue instalado a entre 750 y mil 300 metros de profundidad, a unos cuatro kilómetros de la orilla del lago Baikal.

Los neutrinos son muy difíciles de detectar y el agua es un medio muy efectivo para hacerlo.

El observatorio flotante consta de varios cables con módulos esféricos enganchados.

El sábado, los científicos observaron cómo los módulos, de vidrio y acero inoxidable, eran depositados cuidadosamente en las glaciales aguas del lago, a través de un agujero excavado en el hielo.

"Un telescopio de neutrinos que mide medio kilómetro cúbico está situado bajo nuestros pies", declaró Dmitry Naumov, del Instituto Conjunto de Investigación Nuclear, de pie, sobre la superficie helada del lago Baikal.

Naumov afirmó que dentro de unos años, el telescopio será ampliado y medirá un kilómetro cúbico.

Según el científico, el telescopio rivalizará con el Ice Cube, observatorio de neutrinos instalado bajo el hielo de la Antártida en una base de investigación que Estados Unidos tiene en el Polo Sur.

Los científicos rusos afirman que Baikal-GVD es el detector de neutrinos más grande del hemisferio Norte y que el lago Baikal, el más grande de agua dulce del mundo, es el lugar ideal para albergarlo.

"Por supuesto, el lago Baikal es el único en el que se puede desplegar un telescopio de neutrinos debido a su profundidad", explicó Bair Shoibonov, del Instituto Conjunto de Investigación Nuclear.

"El agua fresca también es importante, así como su claridad. El hecho de que el lago esté cubierto de hielo durante dos o dos meses y medio también es muy importante", añadió.

El telescopio es fruto de una colaboración de Rusia, República Checa, Eslovaquia, Alemania y Polonia.

 

Impactante cooperación de Rusia y China para explorar la luna: un G-2 en el espacio

 Pese la llegada coreográfica de Biden, se impone más la postura estratégica del Pentágono, que considera a Rusia y a China como sus principales rivales.

EU ha llevado ahora su nueva guerra fría –sea con Obama, sea con Trump, sea con Biden– al espacio sideral y a la sensible ciberseguridad (https://bit.ly/3eCLoom).

EU padece la clásica trampa de Tucídides –cuando el previo hegemón decadente busca impedir el ascenso del nuevo hegemón ascendente–, lo que ha orillado a profundizar la asociación estratégica de Rusia y China, a mi juicio, el peor error geoestratégico cometido por Obama y agudizado por Trump.

El asombroso descenso tecnológico del robot Perseverance en Marte (https://bit.ly/3voTC9i) acicateó la exploración lunar conjunta de China y Rusia.

El editorial de Global Times, portal oficioso chino, exalta y exulta que Rusia acumuló una rica experiencia en la exploración lunar durante la era de la URSS, y ha desarrollado una poderosa tecnología espacial cuando “China y Rusia poseen las necesarias condiciones políticas de estabilidad (¡megasic!) para una cooperación de largo plazo (https://bit.ly/2OuYWaz)”. Es evidente que el portal chino alude al presente caos político imperante en EU y asevera que tal cooperación fortalecerá a su vez la mutua confianza estratégica bilateral y promoverá la cooperación integral (sic) en varios campos –que naturalmente implican el ámbito militar.

Global Times prevé que en el largo plazo, la mayor (sic) parte de los recursos necesarios para el desarrollo humano provendrán del espacio sideral, cuando habrá muchos negocios en la industria espacial y las generaciones futuras vislumbrarán cambios maravillosos en este campo.

Por cierto, el año pasado China se convirtió en el primer país durante cuatro décadas en traer rocas de la Luna (https://bit.ly/3eHmunD).

El portal chino asienta que la cooperación de Rusia y China en el espacio generará un ejemplo positivo con implicaciones políticas (sic) cuando los límites invisibles (sic) entre Oriente y Occidente serán resquebrajados, lo cual dependerá de la forma en que EU reaccione e interactúe.

La proyectada Estación de Investigación Internacional Lunar (ILRS, por sus siglas en inglés) de Rusia y China se asentará en el polo sur de la luna (https://bit.ly/3eELlbs): iniciará con una fase robótica y seguirá una “presencia humana (https://bit.ly/3thSqCO)” a partir de 2040.

Otro error estratégico de EU, ahora con Biden, es alejar a Rusia de su previa colaboración con la NASA para ahora intimar más con China (https://nbcnews.to/2Q3ulS3).

El feroz Director espacial de la Agencia Espacial Rusa Roscosmos, Dmitry Rogozin, expuso que el binomio espacial está abierto (sic) a todos los países, con particular imán a Francia, Alemania e Italia.

Cabe señalar que Rusia fue el socio fundador de la Estación Internacional en el Espacio (ISS, por sus siglas en inglés) con EU: laboratorio científico orbital que lleva 20 años de ocupación humana continua, en el que no participó China (https://cnn.it/38DVWzB).

EU comparte en forma asimétrica el programa Artemis con la Agencia Espacial Europea (AEE), que juega un papel muy menor: quienes acaban de formalizar la asociación Gateway (https://go.nasa.gov/3rXwe0s).

rogozin ha sido muy crítico de la inaceptable militarización de la luna por el Pentágono, cuando la cooperación de Rusia y China es meramente de carácter civil (https://bit.ly/3lf9S8m). En forma paradójica, también el programa Artemis con la AEE, que excluye a Rusia y China, es también de carácter civil.

¿Desea ganar el Pentágono su guerra hegemónica en el espacio sideral que está perdiendo en el planeta Tierra frente a la asociación de Rusia y China que cada vez más parece un incipiente G-2?

Uno de los principales sellos de la guerra fría entre EU y la ex URSS fue la carrera en el espacio. Ahora la nueva guerra fría de EU contra el G-2 de Rusia y China se vuelve a escenificar en el espacio sideral, que pretende ser militarizado por EU, sumado a la terrenal guerra de la ciberseguridad.

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En vídeo el momento de la explosión del cohete de SpaceX, este miércoles en Texas.

El SN10 de Starship alcanzó los 10 kilómetros de altitud y había tocado el suelo en una sola pieza

Un prototipo de SpaceX, compañía del millonario Elon Musk, explotó minutos después de que realizara una prueba de altitud y aterrizara sin ningún problema. El SN10 de Starship, que pretende llegar a la Luna y Marte, alcanzó los 10 kilómetros de altura tras despegar desde Boca Chica, Texas (Estados Unidos). “¡La nave espacial SN10 aterrizó en una sola pieza!”, tuiteó Musk aproximadamente una hora después de la explosión. “¡El equipo de SpaceX está haciendo un gran trabajo! Un día, la verdadera medida del éxito será que los vuelos de Starship sean algo común”, agregó en un segundo mensaje.

“¡Un magnífico aterrizaje!”, dijo un comentarista de SpaceX en el vídeo de la transmisión. Y tan solo unos minutos después, mientras el cohete permanecía estático, una espectacular llamarada acaparó la toma: el SN10 había estallado de forma espectacular. Los narradores, ante la escena, lanzaron: “¡Eso fue increíble!”. Las llamas de la nave fueron extinguidas por los equipos de seguridad.

La empresa aún no ha informado cuál fue el motivo por el que explotó minutos después de haber regresado a la superficie. SpaceX ya lo había intentado en diciembre pasado con el prototipo SN8 que explotó en cuanto tocó el suelo. A inicios de febrero, el SN9 tuvo el mismo destino: estallar justo en el aterrizaje. Esta es la tercera vez que el Starship, una versión mucho más compleja y con tres motores de sus cohetes comerciales, intenta completar un aterrizaje en pruebas, pero es la primera vez que el proceso se completa hasta el punto de descansar en vertical.

SpaceX espera realizar un vuelo con tripulación alrededor de la Luna en 2023 y progresivamente avanzar hasta poder llevar humanos al satélite natural. Las fases que se están probando son una parte crucial para poder aterrizar en órbita terrestre en la Luna o en Marte, así como en su regreso a la Tierra. Musk estima que el desarrollo de este proyecto será de unos 5.000 millones de dólares, mientras que algunos expertos dudan de que colonizar Marte sea una empresa viable.

En uno de esos aparatos que prepara SpaceX volará a la Luna el multimillonario Yusaku Maezawa en 2023. El precio del vuelo se ha mantenido en la confidencialidad. Desde su cuenta de Twitter, Maezawa invitó este miércoles a ocho personas “del mundo entero” a acompañarlo. Los interesados deberán anotarse antes del 14 de marzo y una semana después se hará una primera selección. El futuro cohete, que incluirá una cápsula tripulada, tendrá una altura de 120 metros y podrá cargar 100 toneladas.

El País

04 mar 2021 - 08:13 UTC

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El cuerpo celeste, captado por la nave del país asiático.Foto Ap  Europa Press, Afp y Sputnik

Arribó ayer, un día después de la nave de Emiratos Árabes Unidos y una semana antes de que un robot estadunidense se dirija hacia la superficie marciana

 

La sonda Tianwen-1 de China entró con éxito en la órbita alrededor de Marte ayer, después de un viaje de casi siete meses desde la Tierra.

Llega a la órbita del planeta rojo un día después de Hope, de Emiratos Árabes Unidos, y una semana antes de que el robot Perseverance de la NASA se dirija a la superficie de ese cuerpo celeste.

Un motor 3000N se encendió a las 11:52 UTC para desacelerar a Tianwen-1, según la Administración Nacional del Espacio de China (CNSA, por sus siglas en inglés). Después de unos 15 minutos, la nave –que incluye un orbitador, un módulo de aterrizaje y un robot– se había ralentizado lo suficiente como para ser capturada por la gravedad de Marte y entrar en una órbita elíptica alrededor de éste, con su distancia más cercana a la superficie marciana a unos 400 kilómetros.

La sonda china tardará unos 10 días terrestres en completar un círculo.

El desarrollo marca el final de un paso clave en el actual programa chino de exploración de Marte, que está diseñado para completar la órbita, el aterrizaje y el itinerario en una misión, explicó la CNSA, citada por Xinhua.

Después de ingresar a la órbita de Marte, las cargas útiles a bordo del orbitador, incluidas las cámaras y varios analizadores de partículas, comenzarán a funcionar y a realizar estudios del planeta.

Tianwen-1, que pesa cinco toneladas, se lanzó con un cohete Larga Marcha 5, el vehículo de su tipo más grande de China, desde la central Wenchang en la costa de la provincia insular de Hainan, en el sur del país asiático, el 23 de julio pasado.

La sonda ha viajado en el espacio 202 días. Ha realizado cuatro correcciones orbitales y una maniobra en el espacio profundo. Ha volado 475 millones de kilómetros y estaba a 192 millones de kilómetros de la Tierra cuando alcanzó la órbita de Marte.

Un radiotelescopio orientable con una antena de 70 metros de diámetro en el distrito de Wuqing de la ciudad de Tianjin, en el norte de China, es una instalación clave que recibe datos de Marte enviados por la sonda. El retraso de la comunicación unidireccional es de unos 10.7 minutos.

Tianwen-1 ahora realizará múltiples correcciones orbitales para ingresar a una órbita de estacionamiento temporal en Marte, desde donde inspeccionará los posibles sitios de aterrizaje programado para mayo o junio.

Felicitaciones

La agencia espacial estadunidense felicitó a su par de Emiratos Árabes Unidos por el exitoso ingreso de la sonda Hope a la órbita de Marte, primera misión de ese país al planeta rojo.

“¡Felicitaciones misión Hope por tu exitosa llegada a la órbita de Marte! Tu audaz aventura para explorar el planeta rojo inspirará a muchos otros a llegar a las estrellas. Esperamos unirnos pronto a ustedes con Perseverance”, señaló Thomas Zurbuchen, administrador adjunto de la NASA, en su cuenta de Twitter.

La misión, la primera de su tipo de un país árabe, alcanzó la órbita completa a las 15:42 GMT, luego de siete meses de viaje hacia Marte.

Vapor de agua

Por otra parte, dos científicos británicos aseguraron ayer que detectaron vapor de agua en la atmósfera de Marte, nuevo indicio que podría acreditar la tesis según la cual el planeta rojo habría albergado vida en algún momento.

Los científicos coinciden en que Marte tuvo en el pasado agua de forma abundante, presente en lagos y ríos. Actualmente, el planeta guarda ese tesoro hídrico bajo tierra o en sus casquetes glaciares.

Sin embargo, según un nuevo estudio publicado en la revista Science Advances por dos investigadores británicos de la Open University, una parte de esa agua sigue evaporándose y abandonando la atmósfera marciana en forma de hidrógeno.

El descubrimiento fue realizado mediante un pequeño aparato denominado Nomad que se encuentra a bordo de la sonda ExoMars de la Agencia Espacial Europea (ESA) y de la rusa Roscosmos, que mide la luz que pasa a través de la atmósfera del planeta.

Este concepto representa a los astronautas y los hábitats humanos en el planeta rojo. El robot Mars 2020, de la NASA, llevará una serie de tecnologías que podrían hacer que ese cuerpo celeste sea más seguro y fácil de explorar. Foto NASA

El método utilizará zinc, un gran catalizador, señala experto // El proceso convierte el dióxido de carbono en metano

 

En la Universidad de California en Irvine descubrieron una forma más eficiente de crear combustible para cohetes con base en metano en la superficie de Marte, facilitando el viaje de regreso a la Tierra.

El sistema se presenta en forma de un catalizador de zinc de un solo átomo que sintetizará el proceso actual de dos pasos en una reacción de uno solo, utilizando un dispositivo más compacto y portátil.

"El zinc es fundamentalmente un gran catalizador", afirmó en un comunicado Houlin Xin, profesor asistente de física y astronomía. "Tiene tiempo, selectividad y portabilidad, gran ventaja para los viajes espaciales".

El proceso de creación de combustible con base en metano ha sido teorizado antes; primero por Elon Musk y Space X. Utilizaba una infraestructura solar para generar electricidad, lo que resultaba en la electrólisis del dióxido de carbono, que cuando se mezcla con agua del hielo que se encuentra en Marte produce metano.

Conocido como proceso Sabatier, se utiliza en la Estación Espacial Internacional para producir oxígeno respirable a partir del agua. Uno de los principales problemas es que es un procedimiento de dos etapas que requiere grandes facultades para operar de manera eficiente.

El método, desarrollado por Xin y su equipo, utilizaría zinc anatómicamente disperso para actuar como una enzima sintética, catalizando el dióxido de carbono e inicializando el proceso. Esto requerirá mucho menos espacio y puede producir metano de manera eficiente con materiales y en condiciones similares a las de la superficie de Marte.

"El proceso que desarrollamos evita el de conversión de agua en hidrógeno y, en cambio, convierte de manera eficiente el dióxido de carbono en metano con alta selectividad", señaló Xin.

Inconvenientes del hidrógeno líquido

Actualmente, los cohetes creados por Lockheed y Boeing utilizan hidrógeno líquido como combustible. Si bien es económico y eficaz, esa fuente tiene sus inconvenientes, pues deja residuos de carbono en el motor del cohete, que requiere limpieza después de cada lanzamiento; algo que sería imposible en Marte.

Space X y Elon Musk desarrollaron y prueban un motor a partir de combustible de metano, conocido como Raptor, que impulsará la próxima generación de naves espaciales de esa compañía llamadas Starship y Super Heavy. En este momento, ninguno ha entrado en órbita, y sólo uno ha tomado vuelo de manera constante.

A pesar del gran avance, el proceso desarrollado por Xin está lejos de ser aplicado. En la actualidad sólo tienen una "prueba de concepto", lo que significa que se ha probado en un laboratorio, pero no en las condiciones del mundo real (o del planeta). "Se necesita mucha ingeniería e investigación antes de que esto se pueda implementar por completo, pero los resultados son muy prometedores", señaló.

Durante el despegue de Larga Marcha 8 en el Centro de Lanzamiento Espacial de Wenchang, cuya misión inaugural fue enviar cinco satélites a su órbita.Foto Xinhua

El nuevo cohete portador de carga media de China, Larga Marcha 8, realizó su vuelo inaugural este 22 de diciembre, enviando cinco satélites a la órbita planificada desde la base de Wenchang.

Según la Administración Nacional del Espacio de China, el cohete tiene una longitud total de 50.3 metros, con una masa de despegue de 356 toneladas. Puede transportar una carga útil de al menos 4.5 toneladas a una órbita sincrónica con el Sol a una altitud de 700 kilómetros.

El cohete llena el vacío en la capacidad de lanzamiento de China a la órbita síncrona con el Sol de 3 a 4.5 toneladas, y es de gran importancia para acelerar la mejora de los vehículos de lanzamiento, según la agencia espacial, citada por Xinhua.

El cohete fue desarrollado por la Academia China de Tecnología de Vehículos de Lanzamiento, subsidiaria de la Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China.

Tiene una primera etapa de 3.35 metros de diámetro, una segunda de 3 metros, una de 4.2 metros de diámetro y dos impulsores adheridos de 2.25 metros de diámetro.

Adopta tecnologías utilizadas en los cohetes Larga Marcha 5 y Larga Marcha 7. Utiliza propelentes no tóxicos y no contaminantes.

Song Zhengyu, diseñador en jefe del cohete, explicó que el diseño sentará una base tecnológica para el desarrollo de cohetes grandes y pesados, en menor tiempo y reduciendo los costos.

El cohete puede enviar uno o varios satélites en un solo viaje, y puede realizar misiones de red de lanzamiento para satélites en órbita terrestre baja, según Wu Yitian, diseñador jefe adjunto del cohete.

Larga Marcha 8 es el primero de los cohetes portadores de China en adoptar la tecnología de control de empuje, que mejorará su adaptabilidad a diferentes misiones.

El lanzamiento del martes fue la misión número 356 de la serie de cohetes Larga Marcha

Lanzamiento del cohete portador Long March 6 con el satélite Star Era-12 desde Taiyuan, China, el 6 de noviembre de 2020. Foto: Twitter / UESTC

China ya está mirando hacia el futuro y ha lanzado al espacio con éxito el primer satélite 6G del mundo para probar esa tecnología. Se efectuó desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Taiyuan, en la provincia china de Shanxi, el 6 de noviembre.

Junto con el Star Era-12, satélite experimental con tecnología de telecomunicaciones de sexta generación, el cohete portador Long March 6 llevó a la órbita otros 12 satélites convencionales.

El Star Era-12 o UESTC—por la Universidad de Ciencia y Tecnología Electrónica de China (UESTC, por sus siglas en inglés)— se utilizará para verificar el rendimiento de la banda de frecuencia 6G en el espacio. Se espera que la tecnología 6G sea unas 100 veces más rápida que la 5G.

El satélite también lleva un sistema óptico de detección remota para monitorear los desastres de cultivos y prevenir inundaciones e incendios forestales.

7 noviembre 2020

(Tomado de RT en Español)

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