Imagen del cometa Churyumov–Gerasimenko tomada de cerca por la sonda Rosetta en 2014./ESA/ROSETTA/NAVCAM

Nuevas observaciones apoyan la llegada de material espacial precursor de vida a la Tierra.

El fósforo es mucho más que aquel nombre común de la cerilla, ya pasado de moda. Es un elemento químico indispensable para la vida, una parte crucial del ADN y el ARN así como de otras estructuras básicas de la biología molecular. En el ser humano es el segundo mineral más abundante y constituye el 1% del peso corporal. Por eso no es de extrañar que los investigadores se pregunten de dónde viene y cómo llegó a la Tierra tanta cantidad de fósforo, porque en el Universo su abundancia es mucho menor que en los seres vivos. Ahora, los astrónomos han hallado una posible ruta que va de la síntesis del fósforo en estrellas masivas en tiempos antiguos a su presencia en la Tierra y sobre todo en la vida que alberga.

El trabajo se basa en un estudio a distancia a través del conjunto de telescopios ALMA en una región de formación estelar en la constelación de Auriga así como en las medidas in situ de un cometa por los instrumentos de la sonda Rosetta. Se cree que el fósforo se formó en las estrellas y luego se extendió por el Universo cuando algunas de éstas explotaron en forma de supernova.

El equipo de investigadores, liderado por Víctor Rivilla, encontró que algunas estrellas jóvenes y masivas crean cavidades en la nube interestelar en la que se encuentran y allí se forman moléculas que contienen fósforo, especialmente de monóxido de fósforo. El mecanismo de formación combinaría la radiación con pulsos de energía emanados de la joven estrella.

De allí, las moléculas pueden anclarse en gránulos de polvo helado que lleguen a formar parte de cometas. Según su hipótesis, los elementos básicos de la vida habrían llegado a la Tierra en el bombardeo del naciente planeta por cometas. Cuando Rosetta, de la Agencia Europea del Espacio (ESA) se acercó y acompañó al cometa Churyumov–Gerasimenko a partir de 2014 a lo largo de su máxima aproximación al Sol, se hicieron muchas medidas y se encontraron indicios de fósforo. Ahora, el análisis en profundidad de los datos ha permitido confirmar la presencia de monóxido de fósforo en el cometa.

“La combinación de los datos de ALMA y de Rosetta ha revelado una especie de hilo químico durante todo el proceso de formación estelar, en el que el papel protagonista corresponde al monóxido de fósforo”, explica el italiano Victor Rivilla, que ha dirigido el estudio, publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society. Rivilla recuerda que la vida apareció en la Tierra hace unos 4.000 millones de años, pero que todavía no comprendemos los procesos que la hicieron posible.
“El fósforo es esencial para la vida que conocemos”, señala Kathrin Altwegg, investigadora principal del instrumento Rosina de Rosetta, que hizo las medidas. “Dado que los cometas probablemente trajeron grandes cantidades de compuestos orgánicos a la Tierra, el monóxido de fósforo encontrado en el cometa puede fortalecer el vínculo entre los cometas y la vida en la Tierra”.

El cometa estudiado es de la familia de cometas de Júpiter y tiene un periodo de 6,5 años. Se cree que se acercó mucho al planeta gigante en 1959, lo que cambió su órbita. Tiene un núcleo de dos lóbulos y una dimensión máxima de 4,3 kilómetros. Rosetta mostró que bajo su superficie polvorienta hay material helado que apenas ha sufrido cambios desde que se formó antes que el Sol a partir del disco protoplanetario que dio lugar al Sistema Solar actual, lo que lo convierte en un sujeto ideal para trazar la ruta de los elementos químicos.

Para la observación con ALMA, se utilizaron 40 de sus antenas (situadas en Chile). Los espectros obtenidos mostraron la presencia de fósforo en las paredes de las cavidades citadas, en forma de óxido y de nitruro, lo que confirma que se puede sintetizar en el medio interestelar. Las estrellas no se suelen formar de una en una y el Sol probablemente no fue una excepción, explican los astrónomos del Observatorio Europeo Austral(ESO) y otras instituciones.

El cometa probablemente heredó la composición de la nebulosa en la que se formó, y en ella predomina también el óxido de fósforo, que estaría presente desde entonces dentro del cometa, y además en mayor proporción debido a su falta de reacción con otros elementos, en especial el hidrógeno. En cuanto a cómo llegó a la Tierra en cantidad suficiente para la vida, la concentración de fósforo en la corteza terrestre se estima en 930 partes por millón, aunque en gran parte no se puede utilizar en procesos biológicos porque está encerrado en minerales insolubles. Una fuente adicional serían los meteoritos y los cometas como el que estudió Rosetta de cerca.

El prototipo de la nave espacial Starship de SpaceX en Boca Chica, Texas, EE.UU., el 28 de septiembre de 2019Callaghan O'Hare / Reuters

El multimillonario está planeando enviar a Marte 1.000 naves Starship cada 26 meses con "cualquiera" que desee migrar al planeta rojo.

 

 El fundador y director general de la compañía aeroespacial SpaceX, Elon Musk, en una serie de tuits ha compartido este 17 de enero los detalles de su visión de cómo el ser humano se convertiría en una especie multiplanetaria, construyendo una ciudad de 1 millón de habitantes en Marte para el año 2050.

Estas personas llegarían al planeta rojo en las naves Starship, vehículo interplanetario reutilizable, que SpaceX está desarrollando en Texas (EE.UU.). De acuerdo con Musk, para alcanzar la meta hay que fabricar 1.000 en un plazo de 10 años: esto equivaldría a la construcción de 100 naves espaciales anualmente.

Musk planea lanzar diariamente un promedio de 3 naves a la órbita terrestre con el uso del cohete reutilizable Super Heavy.

"Se necesita llevar a la órbita megatones [1 millón de toneladas] por año para que la vida se convierta en multiplanetaria", ha aseverado el líder de SpaceX, precisando que se trata de "100 megatones anualmente".

Además, el multimillonario ha señalado que "alrededor de 100.000 personas" volarían al planeta rojo "cada sincronización orbital Tierra-Marte". Aquí Musk se refiere a la alineación de las órbitas de la Tierra y Marte, que ocurre cada 25 meses y dura 30 días.

Estas condiciones permitirían a las Starship salir de la órbita terrestre e iniciar la ruta hacia Marte con un bajo consumo de combustible. Musk ha planeado usar esta oportunidad para "cargar la flota de Marte en la órbita terrestre" y posteriormente mandar las 1.000 naves hacia el planeta rojo cada 26 meses.

Cada Starship sería capaz de transportar a la órbita una carga de más de 100 toneladas y a 100 pasajeros a la vez. Aunque el fundador de SpaceX no ha especificado esta vez qué llevarían las naves espaciales a Marte, se puede imaginar que sería agua, comida, herramientas y materiales para construcción, entre otras cosas.

Además, Musk opina que este viaje a Marte debería ser accesible para cualquiera que lo desee emprender.

"Tiene que ser para que cualquiera pueda ir si quiere, con préstamos disponibles para aquellos que carecen de recursos", ha escrito Musk. Estos préstamos se pagarían, ya que el multimillonario asegura que "habrá muchos trabajos en Marte".

 

  • El pasado 28 de septiembre, Elon Musk presentólas últimas actualizaciones del diseño y de la construcción de su sistema de transporte Starship
  • El 20 de noviembre de 2019, el primer prototipo a tamaño real de la nave espacial Starship explotódurante una prueba de hermeticidad
  • Un mes después de que explotara el primer prototipo, Elon Musk presentóla cúpula gigante de esta nave espacial 

Publicado:19 ene 2020 04:11 GMT

La NASA publica el primer mapa tridimensional de la Luna

Según la NASA, cada día reciben "miles" de solicitudes de instituciones, universidades, creadores, diseñadores, estudios cinematográficos y hasta desarrolladores de videojuegos, quienes piden documentos con los detalles geográficos y topográficos de la Luna. Cansados de esto, sobre todo porque es una tarea titánica resolver cada petición, la NASA decidió hacer un mapa 3D público y gratuito de la Luna, el cual está disponible para todo el mundo.

El documento se llama 'CGI Moon Kit', y está compuesto principalmente de los datos que ha recogido el Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO) de la NASA, que ha estado orbitando la Luna captando datos topográficos del satélite desde hace poco más de 10 años.

Ernie Wright, un científico especialista en imagen en la NASA, fue el responsable de este proyecto tras interpretar todas las imágenes, combinar los datos en bruto del LRO y las imágenes para construir un mapa 3D preciso de la Luna.

"El 'CGI Moon Kit' pondrá los datos del LRO al alcance de muchos otros artistas que quieran hacer el tipo de cosas que yo hago."

Wright explica que para crear el mapa tuvo que utilizar un programa de animación en 3D y todas las imágenes recogidas por el LRO a día de hoy. La idea original era que fuera un recurso de visualización científica y estudio para la NASA, pero después de recibir varias solicitudes, decidió ponerlo a disposición del público, permitiendo que cualquiera pueda tener acceso a la misión LRO.

El LRO está equipado con una cámara que sirve como escáner, la cual construye una imagen línea por línea de la superficie lunar. También cuenta con un altímetro láser (conocido como "lunar orbiter laser altimeter" o LOLA), que utiliza pulsos de láser para detectar las dimensiones de la Luna. Estos pulsos son dirigidos a la superficie de la Luna y rebotan de nuevo hacia el LRO, con lo que LOLA mide los nanosegundos que tarda el rayo en regresar como un método para leer la topografía de la Luna.

Como comentaba, el 'CGI Moon Kit' se puede descargar de forma gratuita y contiene varios tipos de datos e imágenes, como un 'mapa de desplazamiento', que visualiza la topografía a través del color, así como un 'mapa de la elevación', los cuales están diseñados para su uso en software de renderizado 3D. Cualquiera podrá utilizar estos datos para recrear una superficie precisa de la Luna, con sus cráteres, mesetas y picos reales.

(Con información de Xakata)

La agencia europea lanzará en 2025 su primera misión para retirar basura espacial

La Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) ha encargado para 2025 la construcción y lanzamiento de ClearSpace-1, primera misión dedicada a eliminar escombros espaciales de la órbita terrestre.

En Space19 +, el consejo ministerial de la ESA, que se efectuó en Sevilla a fines de noviembre, los ministros acordaron firmar un contrato de servicio con un proveedor comercial para eliminar de la órbita terrestre baja de forma segura un objeto inactivo propiedad de esta agencia.

Después de un proceso competitivo, un consorcio liderado por la empresa suiza ClearSpace, compañía derivada establecida por un equipo experimentado de investigadores de desechos espaciales con sede en el instituto de investigación Ecole Polytechnique Fédérale de Lausanne (EPFL), será invitado a presentar su propuesta final antes de comenzar el proyecto en marzo, informa la ESA.

“Éste es el momento adecuado para tal misión”, señaló Luc Piguet, fundador y director ejecutivo de ClearSpace. “El problema de los desechos espaciales es más urgente que nunca. Hoy tenemos casi 2 mil satélites en vivo en el espacio y más de 3 mil fallidos”.

La misión ClearSpace-1 se destinará a retirar de la órbita la etapa superior Vespa (adaptador de carga secundaria del cohete Vega) que quedó en una órbita de aproximadamente 800 kilómetros por 660 kilómetros de altitud después del segundo vuelo del lanzador Vega de la ESA en 2013.

Con una masa de 100 kilos, la Vespa es cercana en tamaño a un satélite pequeño, mientras su forma relativamente simple y su construcción robusta lo convierten en un primer objetivo adecuado.

El nuevo cazador de escombros espaciales y Vespa se desorbitarán finalmente para arder en la atmósfera.

La NASA instalará taller robotizado de reparaciones afuera de la Estación Espacial Internacional

La NASA diseñó un garaje acondicionado para robots, denominado RiTS (siglas en inglés de Robotic Tool Stowage), que será instalado en el exterior de la Estación Espacial Internacional (EEI).

Es una unidad de almacenamiento de protección para herramientas robóticas críticas, cuyo envío estaba previsto en la misión de reabastecimiento de Space X, fijada para ayer.

Sus primeros residentes serán dos robots diseñados para buscar fugas de la estación, que son capaces de detectar la presencia de gases como el amoníaco. Las herramientas robóticas están a bordo de la estación en este momento, informa la NASA.

“Para cada una de sus herramientas almacenadas, RiTS proporcionará protección térmica y física contra la radiación y los micrometeroides o pequeños objetos de alta velocidad que se precipitan por el espacio”, dijo Mark Neuman, gerente de hardware de RiTS.

El sistema térmico de la unidad de alojamiento mantiene temperaturas ideales para los instrumentos, ayudándolos a mantenerse funcionales, según Neuman. Además, ayudará al brazo robótico de la estación espacial Dextre a localizar, tomar y volver a colocar fácilmente esas herramientas.

La implementación de robots de detección suele llevar mucho más tiempo cuando la herramienta no está almacenada externamente. Una vez fuera de la estación, esos detectores necesitan esperar 12 horas para limpiarse del vapor de agua y otros gases del interior de la terminal.

“Este hardware reducirá significativamente el tiempo y el costo para que la tripulación de la estación implemente capacidades de detección de fugas utilizando Dextre”, dijo Chris Craw, líder de Integración de Sistemas de la NASA.

Después de más de 40 años de viaje y casi 18 mil millones de kilómetros, la nave abandonó la burbuja protectora del Sol para ingresar a la región entre las estrellas, haciendo observaciones valiosas sobre el límite entre estos dos mundos.Foto Afp

Es el segundo aparato humano en hacerlo desde el espacio interestelar

 

Nueva York. La Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) recibió el primer mensaje enviado por la sonda Voyager 2 desde el exterior del sistema solar; es el segundo aparato humano que consigue hacerlo desde el espacio interestelar, aunque con datos mucho más detallados que los de su predecesora y nave gemela, la Voyager 1. La señal tardó más de 16 horas en llegar a la Tierra.

"¡Dos señales del espacio interestelar! Un nuevo estudio revela lo que los instrumentos de la nave han hallado tras cruzar la frontera cósmica donde termina el entorno creado por nuestro Sol y comienza el vasto océano del espacio", explicó la NASA a través de su cuenta en Twitter.

Paradas en Urano y Neptuno

La frontera de la heliosfera se encuentra a unos 20 mil millones de kilómetros de la Tierra y el Voyager 2 la alcanzó más de 40 años después de su lanzamiento. La nave partió un mes antes que su gemela, pero salió de la "burbuja solar" seis años después debido a que su ruta tenía paradas en Urano y Neptuno.

"No sabíamos cómo era de grande la burbuja y evidentemente ni si la nave podría sobrevivir lo suficiente para alcanzar la frontera de la burbuja y penetrar en el espacio interestelar", señaló Ed Stone, profesor del Instituto de Tecnología de California (CalTech), quien trabaja en la misión desde antes de su lanzamiento, en 1977.

Tras salir de la heliosfera se dejan atrás las partículas cargadas procedentes del Sol para quedar en un vacío en el que sólo se nota el frío viento interestelar procedente de una supernova que explosionó hace millones de años. Antes se creía que este viento solar se disiparía gradualmente con la distancia, pero la Voyager 1 confirmó que había una frontera definida por una súbita reducción de la temperatura y un incremento de la densidad en las partículas cargadas, el plasma.

La Voyager 2 dará muchos más datos que su gemela, porque un instrumento clave diseñado para indagar las cualidades del plasma que se rompió en 1980 en la sonda pionera. Los resultados se publican en cinco artículos distintos en la revista Nature Astronomy y revelan una frontera de la heliosfera mucho más definida de lo que se pensaba.

Además, apuntan a que "la heliosfera es simétrica, al menos en los dos puntos de cruce de las sondas", según Bill Kurth, coautor de uno de los cinco artículos, lo que alimentaría la hipótesis de una forma esférica frente a los que creen que es más como la estela de un cometa. "Es como observar a un elefante con un microscopio", relató.

El plutonio que alimenta las sondas Voyager se agotará previsiblemente a mediados de la década de 2020, pero seguirán con sus trayectorias. "Las dos naves sobrevivirán a la Tierra. Están en órbita en torno a la galaxia y durarán 5 mil millones de años, o más. La probabilidad de que se estrellen contra algo es prácticamente cero", concluyó Kurth.

 Estudiantes siguen en directo el trayecto de la sonda 'Chandrayaan 2' a la Luna, este viernes es un instituto de Bombay (India). Reuters

El módulo 'Vikram' de la misión Chandrayaan 2 se estrelló contra el satélite, igual que le sucedió a la sonda israelí 'Beresheet' cuando este país intentó ser el cuarto en llegar a la Luna

Aunque el podio de la carrera lunar ya está copado, aún se sigue compitiendo por el cuarto puesto. Y 2019 ha sido un año especialmente interesante en esta reactivación de la carrera espacial. En enero de este año, China hizo aterrizar Chang’e4 en la cara oculta de la Luna, convirtiéndose en el primer país del mundo en lograrlo. En abril, Israel, con la sonda Beresheet, la primera misión de este tipo impulsada por inversores privados, intentó convertirse en el cuarto país en aterrizar una máquina sobre el satélite, por detrás de Estados Unidos, Rusia y China, pero un fallo en el motor principal del artefacto hizo que la misión acabase estrellándose. La India, alrededor de las 22.30 de este viernes, hora peninsular española, también fracasó en su intento. El resultado de la misión parecía claro cuando el presidente del país, Narendra Modi, abandonó la sala de control con cara de decepción. Acabó rezando y firmando autógrafos a estudiantes.

Después de superar la fase de frenado y acercamiento al lugar de llegada, el módulo de aterrizaje Vikram tenía que afinar su velocidad para posarse con suavidad sobre la superficie del satélite. A dos kilómetros de altitud, se perdió la comunicación con la sonda. Las hipótesis ahora son muchas, pero deberán pasar horas o días hasta que se pueda realizar una evaluación sobre qué sucedió en esos minutos críticos.

El módulo de alunizaje, bautizado como Vikram en honor al padre del programa espacial indio Vikram Sarabhai, fallecido en 1971, se separó del módulo orbital de la misión Chandrayaan 2 el pasado lunes. El éxito en esa delicada maniobra ya muestra los avances del programa espacial indio, pero el siguiente paso no confirmó la capacidad del país asiático como potencia espacial.

Originalmente, esta misión se planificó de forma conjunta con Rusia, que aportaría su experiencia y su tecnología en varios aspectos clave. Sin embargo, tras el fracaso en 2011 de la misión Phobos-Grunt, que debía explorar el satélite marciano Fobos y acabó atrapado en órbita terrestre a poco más de 300 kilómetros de altitud, los rusos se retiraron del proyecto. El contratiempo supuso un retraso en el calendario inicial, pero la agencia espacial india (ISRO) siguió con su propia tecnología.

La misión Chandrayaan 2 es la continuación de la Chandrayaan 1, que llegó a la órbita lunar en 2008. Aquella sonda recogió imágenes infrarrojas, de rayos X y del espectro visible durante 312 días y realizó un mapa de la topografía lunar y de sus características químicas. En esta ocasión, Vikram debía aterrizar en una llanura cercana al polo sur de la luna, de interés científico, entre otras cosas, porque es probable que allí se pueda encontrar agua en forma de hielo. Para analizar la zona, además del módulo de aterrizaje, la misión contaba con un pequeño rover que habría debido recorrer hasta medio kilómetro por la superficie lunar. El vehículo, destrozado ahora sobre la superficie lunar, se llamaba Pragyan (sabiduría en sánscrito).

Aunque Chandrayaan 2 incorporaba diversos instrumentos científicos para estudiar la Luna, el principal objetivo consistía en probar que la agencia espacial india tenía la capacidad para completar una misión en la que una nave se pose suavemente sobre otro mundo y podía hacer funcionar un rover cargado de instrumentos científicos. Deberán probar de nuevo.

Por Daniel Mediavilla

7 SEP 2019 - 04:43 COT

En marcha desde este jueves Fuerza Espacial de Estados Unidos

Estados Unidos contará desde este jueves con un Comando Espacial, cuyo lanzamiento se realizará en la Casa Blanca ante la presencia del presidente Donald Trump, responsable de ordenar su creación a finales del año pasado.

Según explicó en agosto el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Joseph Dunford, el nuevo cuerpo será responsable de planificar y ejecutar las operaciones espaciales y tendrá en total 87 unidades.

Las capacidades del comando, que encabezará el general John Raymond tras ser confirmado por el Senado en junio, incluirán advertencias sobre misiles, operaciones satelitales, y control y apoyo espacial, manifestó Dunford en una reunión del Consejo Nacional del Espacio.

A juicio del vicepresidente, Mike Pence, esa estructura asegurará que Estados Unidos esté preparado para resguardar a su gente, intereses y valores en la vasta extensión del espacio y en la Tierra con las tecnologías que respaldarán la defensa común.

El surgimiento de dicho ente es considerado el primer paso hacia la creación de una Fuerza Espacial completa que se incorporaría como la sexta rama de las Fuerzas Armadas norteamericanas, una idea impulsada por el jefe de la Casa Blanca que requiere el visto bueno del Congreso.

Trump dio la orden para desarrollar la referida iniciativa al entonces secretario de Defensa, James Mattis, el 18 de diciembre de 2018. Ordeno el establecimiento, de acuerdo con la ley de Estados Unidos, de un Comando Espacial como un funcional Comando Combatiente Unificado (el onceno del país), dispuso el gobernante.

Además, exigió la recomendación de oficiales para nominarlos como comandante y comandante adjunto de la estructura, y su posterior confirmación en la Cámara Alta.

El Pentágono anunció el 19 de marzo de 2018 que estaba estudiando la posible creación de una nueva entidad de las fuerzas armadas, con el espacio como su campo de operaciones.

29 agosto 2019 

(Con información de Prensa Latina)

Publicado enInternacional
Ingenieros ponen el telescopio Webb en posición momentos antes del ensamblaje. Foto: NASA.

Ingenieros han ensamblado por primera vez el telescopio espacial más potente hasta ahora construido, lo que podría ser un hito para la ciencia espacial, informa la NASA.

Una vez en el espacio, se espera que el James Webb (JWST por sus siglas en inglés) explore el universo utilizando luz infrarroja. Su objetivo es estudiar desde planetas y lunas que se encuentran en nuestro sistema solar hasta las más antiguas y distantes galaxias.

Para ensamblar las dos mitades del JWST, los ingenieros utilizaron una grúa para posicionar el telescopio sobre una nave espacial que cuenta con un escudo solar, asegurándose de que todos los componentes y puntos de contacto estuvieran perfectamente alineados.

En palabras de Bill Ochs, director del proyecto JWST, el ensamblaje del telescopio y sus instrumentos científicos, el escudo solar y la nave espacial en un solo observatorio, representa un logro increíble para el equipo del Webb y simboliza el esfuerzo de miles de personas dedicadas durante más de 20 años.

Para las siguientes pruebas, los ingenieros desplegarán el intrincado escudo solar de cinco capas, mismo que mantendrá a salvo los espejos y el equipo científico de la radiación infrarroja producida por la Tierra, la Luna y el Sol. El éxito de la misión depende en gran medida de que el escudo se despliegue correctamente.

Los componentes principales del JWST han sido probados individualmente en los posibles escenarios a los cuales se enfrentará durante el viaje en cohete y la misión en órbita a casi 1.610.000 kilómetros de distancia de la Tierra.

El telescopio Webb es producto de un esfuerzo conjunto de la NASA, la ESA (Agencia Espacial Europea) y la Agencia Espacial Canadiense. Se espera que sea el principal observatorio de ciencias espaciales a nivel mundial y ayude a desentrañar las misteriosas estructuras y orígenes de nuestro universo, así como nuestro lugar en él.

29 agosto 2019 

Estudios anteriores de otro sistema estelar, el más cercano a la Tierra a unos 4,2 años luz, demostraron que sus planetas no podrían albergar vida debido a la volatilidad de la estrella. Foto: RT.

Investigadores de diversos países de Europa y uno de Chile han presentado evidencias de la existencia de tres exoplanetas posiblemente habitables. Estos planetas se encuentran orbitando a la estrella GJ1061, que es considerado el vigésimo sistema estelar más próximo a la Tierra, informa el portal Phys.org.

Durante su investigación los científicos estudiaron la estrella GJ1061 para determinar si tiene planetas y si estos podrían albergar vida. Estudios anteriores de otro sistema estelar, el más cercano a la Tierra a unos 4,2 años luz y denominado Próxima Centauri, demostraron que sus planetas no podrían albergar vida debido a la volatilidad de la estrella.

El sistema estelar GJ1061, que se encuentra aproximadamente a unos 17,5 años luz de distancia, es considerado como una estrella pequeña, de menor masa y de baja volatilidad, lo que podría apuntar a la existencia de planetas habitables en su órbita.

Haciendo uso de datos obtenidos por el Observatorio Europeo Austral (ESO) ubicado en Chile, el equipo de científicos halló evidencia de la existencia de tres planetas y posiblemente de un cuarto. Para esto utilizaron el método de velocidad radial, que consiste en observar pequeñas oscilaciones en la órbita de una estrella, lo que significa que la gravedad de un planeta tira de ella.

Los estudios demostraron que los tres planetas son un poco más grandes que la Tierra y que orbitan cerca de su estrella. Los científicos se interesaron especialmente en uno de ellos denominado planeta d, y descubrieron que este tardó tan solo 13 días en completar una vuelta alrededor de su estrella, lo que lo coloca en la zona que podría ser habitable.

Sin embargo, explicaron que desafortunadamente este tipo de estrellas tienden a tener una historia volátil. Eso significaría que el planeta d recibió una gran cantidad de radiación por millones de años y probablemente no albergue vida en este momento.

25 agosto 2019 

(Con información de RT)

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