Degustan astronautas de la EEI la primera lechuga espacial

Los astronautas de la Estación Espacial Internacional (EEI) probaron el lunes la primera lechuga cultivada en el espacio, en lo que los científicos describieron como otro paso hacia misiones humanas a Marte.


¡Nuestros primeros vegetales fueron cosechados y consumidos por astronautas en el espacio!, escribió la Administración Nacional de la Aeronáutica y el Espacio (NASA) en su cuenta de Twitter.


El acontecimiento fue emitido por la televisión de la NASA, que cortó su cobertura de una caminata espacial rusa para transmitir la histórica degustación.


Si los exploradores espaciales pueden cultivar su propia comida mientras están lejos de la Tierra, tendrán más posibilidades de sobrevivir a los rigores de la exploración espacial profunda, que duraría meses o incluso años, según la NASA.


Hay evidencia que respalda (la idea de que) la comida fresca, como tomates, arándanos y lechuga morada son una buena fuente de antioxidantes, indicó Ray Wheeler, científico de la NASA en el Centro Espacial Kennedy de Florida.


Tener comida fresca como esta disponible en el espacio podría tener un impacto positivo en el humor de la gente y también brindar algo de protección contra la radiación, añadió.


La lechuga morada fue cultivada en una caja especial denominada Veg-01, que llegó al espacio a bordo de la nave de carga SpaceX Dragon.


Las semillas fueron activadas por el astronauta estadunidense Scott Kelly el 8 de julio, informó la NASA. Las plantas crecieron 33 días antes de ser cosechadas.


Una cosecha previa de lechuga había sido cultivada el año pasado en el espacio, pero no fue probada por los astronautas, sino enviada a la Tierra para realizar pruebas de seguridad.


Los astronuatas limpiaron cuidadosamente las hojas con toallitas desinfectantes antes de consumirlas, explicó la NASA en su sitio en Internet.


Podían comer sólo la mitad de las hojas. El resto fue apartado para empacarlo y congelarlo en la central espacial hasta que puedan enviarse a la Tierra para análisis científicos.


Por otro lado, dos astronautas rusos realizaron este lunes una caminata espacial en torno a la Estación Internacional (ISS), que duró poco más de cinco horas y media, durante la que realizaron tareas de manutención y revisión de instalaciones.


La caminata espacial, que finalizó hacia las 19H51 GMT, duró exactamente 5 horas 31 minutos. Comenzó poco después de las 14:00 GMT, y finalizó una hora antes de lo previsto por la NASA.


Actividades de limpieza y mantenimiento


Los astronautas Gennady Padalka, comandante de la 44 expedición de la EEI, y Mijail Kornienko, ingeniero de vuelo, vestidos con sus uniformes que portan la insignia rusa, salieron de la estación sujetos por arneses para limpiar las ventanas, además de realizar otras tareas de mantenimiento de la cápsula.


Esto comenzó hacia las 14:17 horas GMT, precisó la agencia rusa Roskosmos en un comunicado. Padalka, de 57 años, rompió en junio pasado el récord de la persona que más tiempo ha pasado en el espacio, completando 803 días. Esta es su novena caminata espacial, mientras su colega, de 55 años, realiza su segunda salida.


Los astronautas, provistos de cámaras de video, flotaron en el espacio con la Tierra del fondo.


Durante la operación estuvieron en constante comunicación con el puesto de control de la misión, ubicado en las afueras de Moscú, que difundió parte de la filmación a través de la página web de la agencia espacial.


También estaba previsto cambiar la antena y fotografiar la superficie de la sección rusa de la estación.


La NASA, por su parte, informó que ésta es la 188 caminata que se realiza fuera de la estación. La próxima caminata en torno al sector ruso de la EEI está programada para enero o febrero de 2016, informó a la agencia TASS Alexander Kaleri, funcionario de la industria espacial.

Stephen Hawking lanza un proyecto de búsqueda de vida extraterrestre

LONDRES.- El físico británico Stephen Hawking presentó hoy en la institución científica Royal Society de Londres un ambicioso proyecto para encontrar en la Vía Láctea y otras cien galaxias cercanas señales de vida extraterrestre en los próximos diez años.

El científico se ha asociado con el multimillonario ruso Yuri Milner para lanzar el programa Breakthrough Initiatives (Iniciativas innovadoras), que destinará 100 millones de dólares (92 millones de euros) durante la próxima década para la búsqueda de vida inteligente fuera de nuestro planeta. "Es el momento de comprometerse con la búsqueda de vida fuera de la tierra", afirmó Hawking.

"Estoy hoy aquí porque creo en la importancia de este proyecto", manifestó el científico en la presentación de la iniciativa. "En algún lugar del cosmos, la vida inteligente podría fijarse en este proyecto", subrayó.

Milner, un empresario que hizo su fortuna invirtiendo en empresas tecnológicas, afirmó por su parte que aprovechará "la tecnología de Silicon Valley", en Estados Unidos, donde están ubicadas las mayores empresas tecnológicas del mundo, para "explorar el cielo en busca de señales de vida".

El multimillonario añadió que en el proyecto, presentado en la célebre institución científica británica, "investigarán toda la Vía Láctea y alrededor de cien galaxias cercanas" y "aplicarán tecnologías de última generación, utilizando los mejores telescopios del mundo".

"La tecnología actual nos da una oportunidad real de responder a una de las mayores incógnitas de la humanidad. ¿Estamos solos?", apuntó el empresario.

Plutón tiene montañas heladas tan altas como las Rocallosas

Plutón ha sido por mucho tiempo un punto borroso para los terrícolas, pero una nave de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio de Estados Unicos (NASA, por sus siglas en inglés) pudo proveer el miércoles las primeras imágenes de alta resolución del lejano planeta enano, luego de una histórica misión de acercamiento.


Las imágenes, largamente esperadas, fueron presentadas el miércoles en Maryland, sede de operaciones de la misión del explorador espacial New Horizons de la agencia estadunidense.


Un acercamiento al planeta revela una cordillera helada tan alta como las Rocallosas. Para gran sorpresa de los científicos, no hay cráteres por impacto. En el satélite más grande, Caronte, se pueden observar depresiones y cañones profundos.
Las imágenes fueron tomadas mientras New Horizons pasaba el martes velozmente a 12 mil 400 kilómetros de Plutón, convirtiéndose en el primer visitante del planeta enano en sus 4 mil 500 millones de años de existencia.


Estuvo casi todo el martes tomando fotos y recogiendo información del planeta. Esas imágenes, que incluyen datos a color y de algunas de sus cinco satélites, tendrán 10 veces más detalles de los que se habían conseguido hasta ahora.


"Estamos enviando los primeros datos al equipo 'ahí abajo'", escribió el equipo de New Horizons en Twitter el miércoles por la mañana, refiriéndose a Canberra, Australia, donde una antena espacial había empezado a recibir información de la nave.
El principal investigador de la misión, Alan Stern, informó que a los científicos les espera una cascada de datos de 16 meses, que es el tiempo que demorará en llegar toda la información.


Las fotos recibidas hasta ahora también revelaron que el planeta enano tiene una superficie llena de curiosidades: desde una imagen oscura con forma de ballena hasta una brillante silueta clara que parece un corazón.


Pero qué cosa son estas formas, o qué tipo de terreno representan, es aún un misterio.


Todavía no sabemos bien qué es esta forma de corazón, afirmó Cathy Olkin, científica planetaria que trabaja en la misión de New Horizons. Sí vemos cráteres en la superficie y tendremos imágenes con mayor resolución de esa zona.
Los científicos confirmaron la presencia de un casquete polar en Plutón y detectaron que hay nitrógeno escapando de su atmósfera.


También descubrieron que el planeta enano es ligeramente mayor de lo que se creía, con un radio de mil 185 kilómetros.
Las fotos que ha enviado la sonda hasta ahora son mil veces más detalladas de lo que se puede conseguir aún con los mejores telescopios en la Tierra.


Y las fotos que se divulguen a partir de este miércoles serán aún mejores, con una resolución de cerca de 100 metros por píxel. La sonda espacial, lanzada por la NASA en 2006, envió un mensaje a los científicos de que pasó con éxito muy cerca de Plutón, en un vuelo histórico que permitirá obtener más información sobre el planeta enano.
Alivio al confirmar éxito


Los técnicos de la agencia espacial estadunidense, que temían un eventual problema, recibieron con alivio ese mensaje hacia las 00H55 GMT del miércoles.


Recibimos bien la telemetría enviada por la sonda, informó desde el centro de comandos de Laurel (Maryland) Alice Bowman, jefa del proyecto, lo que provocó una explosión de alegría entre los colegas.


En la madrugada del miércoles, Bowman informó por Twitter: Tenemos una sonda en funcionamiento y Nos alejamos de Plutón.


A una velocidad de más de 49 mil 300 km/h, la mayor alcanzada por cualquier nave espacial jamás construida, New Horizons pasó más cerca de Plutón que lo previsto, precisó la NASA.New Horizons está ya a 1.6 millones de kilómetros de Plutón, y a 4 mil 800 millones de kilómetros de la Tierra.


Se espera una conferencia de prensa a las 19H00 GMT, en la que se harán públicos los hallazgos.


Desde la misión Voyager 2 de la NASA, que rozó Neptuno en 1989, ninguna otra nave había visitado un sistema planetario.
Plutón, considerado por mucho tiempo el planeta más distante del sistema solar hasta que fue reclasificado como planeta enano en 2006, nunca había sido explorado.


El clímax de la misión ocurrió el martes a las 11H40 GMT, cuando la nave de 700 millones de dólares y del tamaño de un piano pasó más cerca de la superficie del planeta enano de lo que se esperaba: la misma distancia que separa Nueva York de Bombay, en India.

La conquista de Plutón inicia una nueva era en la exploración espacial

La nave espacial New Horizons ya ha alcanzado su punto de mayor proximidad a Plutón, a unos 12.500 kilómetros de su superficie. El acontecimiento histórico tuvo lugar a las 13.50 horas (hora de Madrid) y fue celebrado con gritos y aplausos desde el Laboratorio de Física Aplicada Johns Hopkins en Maryland (EE UU), el lugar desde el que la NASA controla la misión. "Hemos completado el reconocimiento inicial del Sistema Solar", afirmó Alan Stern, investigador principal de New Horizons. No obstante, y con las probabilidades de éxito jugando a su favor, la amplia concurrencia que seguía el evento histórico desde Maryland estaba realizando una representación. Las señales que envía la sonda, dada la distancia de Plutón a la Tierra, tardan más de cuatro horas en llegar viajando a la velocidad de la luz. De hecho, tuvieron que esperar hasta las 3 de la madrugada, hora peninsular española, para saber cómo había ido todo.


Desde que fue descubierto en 1930 hasta que la Unión Astronómica Internacional decidió degradarlo, Plutón fue el noveno planeta del Sistema Solar. El trabajo de los científicos ha cambiado todo desde entonces y el ahora planeta enano ya no es la última frontera del único sistema planetario que conocíamos. Desde los noventa se sabe que hay otras estrellas con planetas orbitando a su alrededor, y que Plutón es solo el mayor de una gran familia de pequeños cuerpos helados que orbitan en torno al Sol en lo que se conoce como cinturón de Kuiper. Cuando en enero de 2006 la sonda New Horizons partió hacia Plutón, aún era un planeta como la Tierra o Júpiter, pero en agosto de ese año, fue degradado por la Unión Astronómica Internacional. La pérdida de rango no ha reducido la excitación con que se recibió la llegada de la nave a su destino.


Para evitar que el desfase horario diluyese la épica real de la misión, la NASA jugó con los tiempos y con la información que iba liberando. A pocos minutos del encuentro entre la nave y Plutón, la agencia espacial de EE UU publicó la mejor foto que se tiene hasta ahora del planeta enano. Plutón muestra su corazón -visible al sur del planeta- a los habitantes de la Tierra antes de recibir a una sonda que ha viajado durante más de nueve años para encontrarse con él.


La imagen de alta resolución se había tomado 16 horas antes, sobre las 22 horas del lunes, a una distancia de 766.000 kilómetros de la superficie. Las primeras imágenes del encuentro que ha sucedido en el mediodía de hoy se empezarán a hacer públicas con cuentagotas a partir de la madrugada del miércoles.


Durante los próximos días, con sus capacidades aún centradas en recopilar toda la información posible sobre Plutón y sus lunas mientras permanece relativamente cerca, la sonda enviará poca información de regreso a la Tierra. Los datos comenzarán a fluir con mayor frecuencia y velocidad más adelante, en una tarea que continuará hasta el año que viene. Paso a paso, lo que hasta hace poco era un punto de luz borrosa en los telescopios terrestres se convertirá en un mundo con paisaje propio y promete ser fascinante. Stern aventuraba que podría nevar, la investigadora Bonnie Buratti comentaba que aún no se sabe con certeza si Plutón es una esfera y otros seguían tratando de comprender qué elementos son los responsables del color rojizo del planeta enano. Durante los próximos meses la información enviada por la nave espacial sustituirá las especulaciones por certezas.


Además de completar una primera fase de exploración del Sistema Solar, tras un viaje de más de nueve años, New Horizons ha iniciado una nueva etapa en la investigación de nuestro vecindario. Superado Plutón, buscará el encuentro con otros objetos del cinturón de Kuiper, el primero de ellos en 2019, y tratará de recabar la información que puedan proporcionar sobre el origen del SistemaSolar. La sonda seguirá enviando datos hasta que el pequeño reactor nuclear de plutonio que la propulsa se agote hacia 2030.


Para entonces New Horizons habrá avanzado hasta acercarse al medio interestelar, más allá de la influencia del Sol, pero no llegará a alcanzar a las sondas Voyager que le llevan años de ventaja (fueron lanzadas en los setenta) y avanzan a mayor velocidad. Estos dos artefactos necesitarán al menos 40.000 años para llegar al sistema planetario más cercano y para entonces hará muchos milenios que cesó su comunicación con la Tierra. Una vez alcanzado Plutón, parece que los nuevos descubrimientos se encuentran a una distancia inalcanzable, pero como se ha comprobado durante las últimas décadas de exploración planetaria, mañana todo puede ser diferente.


Plutón es el más grande


Los responsables de 'New Horizons' han determinado que Plutón tiene un diámetro de 2.370 kilómetros, un poco mayor de lo que habían fijado estimaciones previas. Ese resultado despeja las dudas que existían sobre cuál era el mayor objeto más allá de la órbita de Plutón, en esa región habitada por pequeñas rocas heladas conocida como cinturón de Kuiper. Hasta ahora, se pensaba que Eris, otro planeta enano con más masa, podía superar al que hasta hace poco había sido el noveno planeta del Sistema Solar.

Un saludo a 510 millones de kilómetros

El Philae fue lanzado hace una década y fue el primer objeto construido por el hombre que se posó en un cometa. Lo hizo del lado oscuro del 67/P, a 510 millones de kilómetros. Hibernó desde noviembre hasta que el cometa se acercó al Sol. Ahora transmitió datos.

 

"¡Hola, planeta Tierra! ¿Me oyen?", tuiteó el robot a través de su cuenta, animada por la Agencia Espacial Europea (ESA). Philae, el minilaboratorio que dormitaba sobre un cometa desde noviembre, volvió a activarse y a mandar "señales de vida" tras siete meses, informó el Centro Aeroespacial Alemán (DLR). La sonda Rosetta recibió una señal de unos 85 segundos procedente del robot, lo que indicaría que sus baterías se reactivaron y que el aparato resistió las condiciones climáticas y ambientales. De hecho, ya envió los primeros paquetes de datos luego de su letargo. Hito en la carrera aeroespacial por tratarse del primer objeto construido por humanos que logró posarse sobre un cometa, la histórica misión busca asomarse al pasado más remoto del universo.


Rosetta recibió el sábado pasado una corta señal procedente del minilaboratorio. "¡Philae está vivo!", gritó Jean-Yves Le Gall, presidente del Centro Nacional de Estudios Espaciales francés (CNES). "La buena noticia llegó en medio de la noche. Tuvimos alrededor de dos minutos de enlace entre Rosetta y Philae, y 40 segundos de datos. Ahora hay que analizar todo esto", explicó entusiasmado Le Gall.


Los investigadores e ingenieros de la misión Rosetta llevaban siete meses esperando a que el módulo Philae, posado en el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko, despertara de su hibernación. Ya lo ha hecho y ha sido capaz de enviar datos a la Tierra. "El minilaboratorio se conectó el sábado a las 22.28 y envió los primeros 300 de los más de 8 mil paquetes de datos a la Tierra", explicó Stefan Ulamec, de la agencia espacial alemana DLR. La tan esperada noticia fue aclamada por el mundo aeroespacial, que ya siguió con pasión las tribulaciones del robot el invierno pasado. "La @NASA dice buenos días a Philae", tuiteó la agencia espacial norteamericana.


Tras diez años de viaje en la sonda Rosetta, el módulo Philae se posó el 12 de noviembre de 2014 sobre el 67P/Churyumov-Gerasimenko a 500 millones de kilómetros de la Tierra, convirtiéndose en el primer objeto humano colocado sobre un cometa y conformando así un hecho histórico. Este éxito se completa ahora con el despertar de Philae, que después de posarse en el 67P logró estar operativo durante casi 57 horas y consiguió enviar algunos datos a la Tierra. Sin embargo, como quedó en una zona oscura del cuerpo celeste, no pudo recargar sus baterías solares y entró en modo reposo el 15 de noviembre de 2014 por tiempo indeterminado, tras enviar los primeros datos con alrededor de 60 horas de funcionamiento. Los científicos tuvieron que esperar a que el cometa volviera a recibir luz solar para intentar despertar al robot y poder seguir con la investigación. A medida que el cometa se acercaba al Sol, las posibilidades de que Philae se despertara iban aumentando. "¿Cuánto tiempo he estado dormido?", preguntó el robot el sábado, en su habitual tono de- senfadado.


La sonda a la que pertenece Philae hizo un largo viaje. Lanzada el 2 de marzo de 2004 desde la base en Kourou, Guayana Francesa, Rosetta debe su nombre a la piedra que permitió descifrar el lenguaje jeroglífico de los egipcios. Su misión era viajar a la órbita del cometa 67/P con el objetivo de conocer los orígenes del Sistema Solar –hace 4600 millones de años– y las claves de la aparición de la vida en la Tierra. Los cometas, de hecho, son considerados vestigios de la materia primitiva. Tras pasar por los asteroides Luichewoo, Steins y Lutetia, en 2005 la misión tomó la primera imagen del cometa Tempel 1. En su largo viaje pasó en tres ocasiones (en 2005, 2007 y 2009) cerca de la Tierra para aprovechar su fuerza de gravedad; en una oportunidad (2007) recibió impulso de Marte.


El 8 de junio de 2011, la sonda Rosetta, seguida desde el Centro de Control de Operaciones de la ESA en Darmstadt (oeste de Alemania), recibió la orden de entrar en modo de hibernación, el "tramo más solitario" y siguió su largo periplo con todos los sistemas apagados para limitar el consumo de energía. Tras permanecer 957 días dormida, el 20 de enero de 2014 envió a la Tierra la señal de su "despertar" desde el espacio profundo. En mayo se aproximó al cometa y el 6 de agosto se produjo el encuentro, a más de 510 millones de kilómetros de la Tierra. La sonda de la ESA, que había recorrido más de 6 mil millones de kilómetros, estaba a unos 100 kilómetros del cometa y viajaba a una velocidad de 775 metros por segundo. La revista Science consideró la misión como el logro científico de 2014 y las sucesivas investigaciones dieron con un dato por demás significativo: el cometa 67/P no posee campo magnético propio.


El 12 de noviembre de 2014, tras desengancharse de Rosetta, siete horas de vuelo y dos rebotes, Philae se posó en la superficie del cometa y envió señales de que estaba "vivo". Días después entró en hibernación. Pero el sábado "despertó": los casi dos minutos de comunicación entre Philae y la sonda "bastaron para confirmar que se encuentra bien y que sus sistemas funcionan correctamente en términos de energía y de temperatura para seguir comunicando", indicó Patrick Martin, responsable de la misión.


Philae mide 1,3x1,5 metro, pesa 100 kilos en la Tierra, pero es ligero como una pluma sobre el cometa y porta un taladro para sacar muestras directas. El robot está equipado con un interruptor que no se enciende hasta que la temperatura interna del aparato alcanza los -45 grados Celsius. Para poder entrar en contacto con la sonda y recibir sus órdenes requiere 12 vatios, y 19 para enviar datos. Tras el envío de los primeros datos el sábado por la noche, los científicos empezarán a desencriptarlos y analizarlos. Una tarea que podría llevar horas e incluso días.

Boeing lanzará la primera misión espacial comercial tripulada

Boeing acaba de convertirse en la primera compañía privada que podrá realizar misiones comerciales tripuladas con destino la Estación Espacial Internacional (ISS), tras lograr la certificación de la NASA. Es un negocio en el que competirá en un futuro no muy lejano con SpaceX de Elon Musk, que está desarrollando también una cápsula para ir más allá de las misiones de carga. "Se abre paso a una nueva era en la exploración espacial", asegura John Elbon, responsable de esta división en Boeing.

En la práctica, esta certificación significa que la compañía aeroespacial estadounidense está autorizada a realizar la primera misión de servicio bajo el contrato de capacidad comercial de transporte tripulado (Commercial Crew Transportation Capability). Se trata de un contrato valorado en 3.840 millones de euros (4.200 millones de dólares). Boeing ya fue seleccionada en septiembre del pasado año como una de las compañías para construir y operar una nave espacial tripulada que realice misiones de servicio a la EEI.


De esta manera se pretende romper con la dependencia que la NASA tiene hacia las lanzaderas rusas, tras jubilar los transbordadores espaciales en julio de 2011 con el último vuelo del Atlantis. Es algo que está haciendo ya SpaceX en el servicio de carga. La cápsula de Boeing se ha bautizado como la CST-100 y con ella se espera que EE UU retome los vuelos tripulados hacia la Estación Espacial en 2017.


Boeing tiene garantizados dos vuelos comerciales, que podría incrementar a seis. De momento la compañía logró demostrar que el diseño logró el nivel de madurez suficiente para proceder al ensamblaje y realizar las primeras pruebas. "Nuestro enfoque integrado y cálculo para el diseño de naves espaciales, garantiza la calidad, la excelencia técnica y la resolución temprana de los riesgos", aseguran en Boeing.

Lanza hoy el Pentágono el artefacto espacial X-37B en su cuarta misión secreta

La aeronave espacial X-37B saldrá hoy nuevamente al espacio en su cuarta misión secreta. El artefacto, parte de un resguardado programa espacial conducido por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, se dice está preparado para permanecer por dos años en la órbita espacial. El vuelo más largo del X-37B duró 675 días tras los cuales la nave aterrizó en octubre pasado.


Aunque los detalles sobre este cuarto vuelo siguen siendo un misterio, la Fuerza Aérea de EE.UU. ha reconocido que se llevaría a cabo un experimento que involucrará a un propulsor eléctrico, escribe 'Daily Mail'.


"Estamos probando un sistema de propulsión experimental a bordo del X-37B en la misión 4″, afirmó a Space.com el capitán Chris Hoyler, portavoz de la Fuerza Aérea de EE.UU. También se estudiará la durabilidad de varios materiales avanzados en el ambiente espacial, agregó el portavoz.


La ventaja de utilizar la propulsión eléctrica es que su combustible, el xenón, pesa mucho menos que la hidrazina tradicional. Esta tecnología podría ayudar en el desarrollo de tecnologías para el control de los satélites con mayor precisión.


Sin embargo, de acuerdo con el medio británico, los expertos afirman que el perfeccionamiento de un propulsor avanzado constituye solo una pequeña parte de la verdadera misión del vehículo.


El misterioso vehículo de pruebas —básicamente un simulador de la tecnología— está diseñado para orbitar la Tierra y luego aterrizar de la manera en que lo hacían los antiguos transbordadores de la NASA. Es operado de manera robótica, sin nadie a bordo, y es reutilizable.


Para algunos expertos, este dron espacial se utiliza para operaciones de espionaje. Según Steven Aftergood, académico de la Federación de Científicos Nortamericanos "El gobierno de Estados Unidos tiene un enorme apetito por información sensible. A pesar de lo poderoso que son nuestros satélites de inteligencia, ellos tienen sus limitaciones- más notablemente, las limitaciones impuestas por los parámetros orbitales. Es concebible que un avión espia pudiera intoducir nueva versatilidad al reconocimiento global"


El despegue del artefacto espacial del Pentágono está programado para las 11:05 a.m. de hoy miércoles.


(Con información del Daily Mail y AP / Versión Cubadebate)



El X-37B, un misterio del Pentágono


• Construido por Boeing, es similar a un transbordador espacial de la NASA en miniatura. Pesa cinco toneladas y tiene 8.8 metros de largo y 2,9 metros de altura. La envergadura de sus alas es de 4,6 metros.


• Al momento del lanzamiento pesa 4990 kg. Es propulsado al espacio por un cohete desechable Atlas V, pero su aterrizaje es como el de los transbordadores de la NASA o un avión convencional.


• El primer vuelo del programa de la Fuerza Aérea se llevó a cabo en abril del 2010.


• La Fuerza Aérea estadounidense cuenta con dos drones espaciales de este tipo.

Europa piensa en una base en la cara oculta de la Luna como nuevo gran proyecto espacial

El próximo director de la ESA urge a definir el sucesor de la Estación Espacial Internacional y ve la misión a Marte de la NASA como algo demasiado lejano


La construcción de una base permanente en la cara oculta de la Luna debería ser el próximo gran proyecto internacional en el espacio, según Johann-Dietrich Wörner, próximo director general de la Agencia Europea del Espacio (ESA). Con esta propuesta se suma a los muchos que piensan que la proyectada misión tripulada de la NASA a Marte es algo todavía tan lejano que no representa la mejor opción para mantener la cooperación espacial internacional y desarrollar la industria una vez que deje de utilizarse la Estación Espacial Internacional (ISS).

Aprender a utilizar los recursos disponibles en vez de transportarlos sería una de las ventajas de la base lunar, dijo Wörner en el Simposio Nacional de Espacio, que organiza la Fundación Espacial cada dos años y se ha celebrado recientemente en Colorado (EEUU). Otra ventaja es que en la cara oculta de la Luna se pueden instalar radiotelescopios para la investigación en astrofísica y cosmología, ya que está resguardada de la contaminación radioeléctrica terrestre.

"Parece apropiado proponer una base permanente en la Luna como sucesora de la Estación Espacial Internacional", aseguró Wörner, informa Space.com. "En cualquier caso, la comunidad espacial debería discutir pronto las propuestas para la era posterior a la estación espacial, tanto internamente como de forma pública". Aunque no está decidida la fecha de abandono de la ISS, se habla de 2024 como máximo, siempre que no vayan a más los problemas políticos entre Rusia y Estados Unidos. Este último todavía depende de Rusia para el acceso de astronautas a la estación aunque espera tener pronto vehículos propios. "No es un proyecto nuevo pero ahora se trata de hacerlo, no de estudiarlo", declaró Wörner. La colonia lunar sería internacional, y cada socio la utilizaría para sus intereses.

Y qué pasaría con Marte? La NASA tiene anunciado un complicado y poco realista programa cuyo objetivo final es mandar astronautas al planeta rojo en la década de los treinta, realizando antes como entrenamiento una misión tripulada a un asteroide. Es un proyecto tan indefinido y falto de financiación que en una reciente reunión de las agencias espaciales de EE UU y Europa no se avanzó nada en la posible participación europea. En declaraciones hace poco a Der Spiegel, Wörner no ocultó su escaso entusiasmo por esta misión, al señalar que no cree que se vaya a Marte antes de 2050 y que incluso así las dificultades son enormes.

Wörner, que es alemán, dirige ahora la agencia alemana espacial DLR y tomará posesión de su cargo en la ESA el próximo mes de julio. Con sus opiniones está dando voz también a las aspiraciones de la industria aerospacial europea, que ve como Estados Unidos financia generosamente desde hace tiempo nuevos lanzadores y naves realizados por su industria mientras Europa dedica mucho menos dinero a los programas espaciales. Sin embargo, la capacidad de la ciencia y la tecnología europeas en el espacio es alta, como demuestra el éxito de la actual misión Rosetta a un cometa.


No estar en la Luna es arriesgado, por otra parte, para Europa y Estados Unidos porque otras potencias, especialmente China, tienen en marcha programas lunares. Aunque hasta ahora se limitan a repetir los logros anteriores, esto puede cambiar.

El director de la NASA, el ex astronauta Charles Bolden, no se apea, sin embargo de las directrices a seguir y sigue hablando de la misión al planeta rojo. Al dar la bienvenida la semana pasada a su nueva directora adjunta Dava Newman, procedente del MIT, mencionó que la NASA continúa "dando pasos extraordinarios en nuestro viaje a Marte". Sin embargo, también ha reconocido que muchos de sus socios internacionales tienen interés en la exploración de la Luna y que la NASA, dentro de su misión a Marte, va a operar en la órbita lunar y puede apoyar a empresas privadas o agencias de otros países para que lleguen a nuestro satélite, pero que no liderará ese esfuerzo.

Hasta ahora solo 12 seres humanos, todos ellos astronautas del programa Apolo, han pisado la Luna, por pares y durante tres días consecutivos como máximo. Es un lugar no habitable y sin apenas agua. No hay atmósfera, por lo que no existe el tiempo meteorológico, y la gravedad es mucho menor que en la Tierra. Cada día completo dura 29,5 dias terrestres y la temperatura oscila enormemente entre día y noche, de 123 grados centígrados de media a 233 grados bajo cero.

La materia oscura, bajo influencia de fuerza distinta de la gravedad

Tal vez la materia oscura no sea tan oscura después de todo. Científicos han presenciado una interacción totalmente nueva de la misteriosa entidad cósmica con el universo que la rodea.


Pese a representar alrededor de 85 por ciento de la materia del universo, la materia oscura nunca ha sido observada directamente mediante ningún instrumento científico. Su existencia sólo ha sido inferida a partir de sus efectos gravitacionales. Sin embargo, los astrónomos por primera vez han presenciado cómo desacelera después de interactuar con otra materia oscura, lo cual sugiere que es capaz de relacionarse con otra fuerza aparte de la gravedad.


Solíamos pensar que la materia oscura está más o menos quieta, entregada a lo suyo. Pero si desaceleró durante esta colisión, podría ser la primera evidencia dinámica de que nota el mundo que la rodea, comentó Richard Massey, de la Universidad de Durham, quien dirigió la investigación. Puede que no sea completamente oscura después de todo.


La materia oscura sólo puede detectarse de manera indirecta por la forma en que dobla la luz de galaxias distantes, en un proceso conocido como lente gravitacional.


Colisiones simultáneas en el espacio profundo


Explotando este fenómeno, un equipo internacional de astrónomos utilizó el telescopio espacial Hubble para tomar imágenes de enormes colisiones simultáneas en el espacio profundo, entre cuatro galaxias distantes.


Los investigadores descubrieron que la materia oscura asociada a las galaxias en colisión se ha desconectado de esa masa visible de estrellas, lo cual sugiere que entró bajo la influencia de una fuerza distinta a la gravedad, probablemente interactuando consigno misma. Las observaciones muestran que la materia oscura ha terminado en un lugar diferente al de las estrellas en la galaxia con las que estaba asociada, explicó el doctor Massey.


"Se ha visto contrarrestada en alguna forma, y eso es bastante insólito. Hemos tratado de pensar en otras cosas que causarían esta compensación, y no se nos ocurre nada que pueda causar este efecto, de no ser la misma materia oscura interactuando consigo misma.


Es el primer paso para entender lo que es la materia oscura. Este comportamiento es la primera acción positiva que la hemos visto realizar, añadió.


Un estudio anterior, publicado el mes pasado, examinó la conducta de la materia oscura durante 72 colisiones de alta velocidad de cúmulos que contenían miles de galaxias. En esa ocasión se percibió muy poca o ninguna interacción en la materia oscura.
Sin embargo, el estudio más reciente, publicado este martes en los informes mensuales de la Real Sociedad Astronómica, examinó la velocidad relativamente más lenta de una colisión de sólo cuatro galaxias en un cúmulo conocido como Abell 3827, ocurrida en el curso de cientos de millones de años.


La naturaleza diferente de esta colisión significa que incluso un nivel muy bajo de interacción puede crear a la larga un desfasamiento detectable entre la materia oscura de la galaxia y sus estrellas, las cuales continuaron colisionando, indicó el doctor Massey.


La profesora Liliya Williams, de la Universidad de Minnesota, participante en el equipo, apuntó: Nuestra observación sugiere que la materia oscura podría ser capaz de interactuar con otras fuerzas aparte de la gravedad. El universo paralelo que nos rodea acaba de volverse más interesante. El sector oscuro podría contener una física llena de riqueza y una conducta potencialmente compleja.


Los cálculos sugieren que el conjunto de materia oscura asociado con el cúmulo de cuatro galaxias es compensado en el espacio por una distancia de unos 5 mil años luz, equivalentes a unos 50 mil billones de kilómetros, distancia que una nave Voyager de la Nasa, el objeto de fabricación humana que ha llegado más lejos, tardaría unos 90 millones de años en recorrer.

Traducción: Jorge Anaya

Sábado, 25 Abril 2015 07:08

El ojo del Universo

El ojo del Universo

En la astronomía es considerado el invento más revolucionario desde el telescopio de Galileo de 1609. El Hubble fue diseñado para operar 20 años, pero ya lleva un cuarto de siglo enviando fotos que cambiaron la manera de entender el Universo y sus orígenes.

Para los seguidores de la saga de Stars Wars y curiosos en general, esta semana se recuerda el 25º aniversario de un hito para la Humanidad. El avance más importante de la astronomía desde que Galileo tuvo su genial invención en el lejano 1609, el Hubble es prácticamente una máquina del tiempo que revolucionó la astronomía y lleva a los científicos a intentar comprender los inicios del Universo. Del tamaño de un autobús, de 11 toneladas de peso, el primer telescopio espacial fue lanzado el 24 de abril de 1990 por el transbordador Discovery y lleva el nombre de un célebre astrónomo estadounidense, Edwin Powell Hubble (1889-1953). Tuvo dificultades al principio, pero por la vía de un correctivo comenzó a enviar información valiosa de galaxias lejanas. A la fecha tomó más de un millón de imágenes espectaculares de distintos cuerpos celestes. En su momento, lanzarlo al espacio costó unos 1500 millones de dólares.


El Telescopio Espacial Hubble (TEH) se dedica a la exploración de las profundidades del espacio. Comenzó a transmitir imágenes impactantes de supernovas, de las cataclísmicas explosiones que marcan la muerte de una estrella y de otros cuerpos celestes. El TEH orbita la Tierra a 570 kilómetros de altitud –no mucho más arriba que la Estación Espacial Internacional (ISS), que está a cerca de 400 kilómetros– y da la vuelta al globo en 97 minutos a una velocidad de 28.000 kilómetros por hora.
"Con el Hubble, la Humanidad mira el Universo y ve su lugar en él", explicó la astrónoma Jennifer Wiseman, quien monitorea el telescopio desde el Centro Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland, nordeste de Estados Unidos. "Este telescopio nos mostró que el cosmos cambió en el curso del tiempo; que las estrellas producen todos los elementos necesarios para la vida y para la formación de los planetas", añadió la científica.


Una de sus fotos más emblemáticas fue la de las gigantescas columnas de gas y de polvo interestelar a 6500 años luz de la Tierra, en la Nebulosa del Aguila, apodadas "los pilares de la creación". El Hubble reveló además agujeros negros en el corazón de galaxias cuya existencia hasta entonces la ciencia solamente podía suponer. También tomó más de un millón de imágenes de cuerpos celestes, algunas en los confines del cosmos, lo cual permitió a los astrónomos calcular con mayor precisión la edad del Universo: cerca de 13.800 millones de años.


Gracias a todas estas imágenes, de una nitidez enormemente mayor a las obtenidas por los más poderosos telescopios terrestres, los astrofísicos pudieron confirmar en 1998 que la expansión del Universo se está acelerando, descubrimiento que bien valió el Premio Nobel de Física 2011 a dos estadounidenses, Saul Perlmutter y Adam Riess, y al australiano Brian Schmidt. Estos cosmólogos descubrieron que la aceleración es el resultado de una misteriosa fuerza llamada "energía oscura", que constituiría cerca del 70 por ciento del Universo. El resto del cosmos está formado por 5 por ciento de materia visible y 25 por ciento de materia oscura invisible, cuya presencia se manifiesta por sus efectos gravitacionales sobre los cuerpos celestes.
Entre otros descubrimientos del Hubble figura la detección de la primera molécula orgánica en la atmósfera de un planeta que orbita en torno de una estrella lejana de la Vía Láctea. Además, el telescopio permitió avanzar en el conocimiento del Sistema Solar y concluir que la formación de planetas es relativamente común. "El Hubble desempeñó un papel muy importante al infundir en los habitantes de nuestro planeta un sentido de la maravilla por este Universo en el que vivimos", subrayó la astrónoma Wiseman.


El TEH mide 13,2 metros de largo por 4,2 metros de diámetro y es fruto de una colaboración entre la agencia espacial estadounidense (NASA) y la Agencia Espacial Europea (ESA). El telescopio transmite cerca de 120 gigabytes de datos científicos por semana, que equivalen a una pila de libros de 1097 metros de altura. La gigantesca y siempre creciente colección de imágenes y datos se almacena en discos magneto-ópticos. Asimismo, los dos espejos del TEH fueron pulidos de manera que su curvatura, casi perfecta, no se desvíe más de 2,5 centímetros. El diámetro del espejo principal es de 2,4 metros y pesa 828 kilogramos. El secundario tiene 30 centímetros de diámetro y pesa 12,3 kilos.


El Hubble es además extremadamente estable. Posee dos magnetómetros que determinan su orientación con respecto al campo magnético terrestre y tres sistemas que contienen cada uno dos giroscopios, que detectan los movimientos de rotación. De esta manera, el telescopio puede enfocar un objetivo con una precisión que le permite, por ejemplo, alcanzar con un rayo láser un blanco del tamaño de un centavo a 250 kilómetros de distancia. También puede observar objetos astronómicos con gran detalle. El TEH sería capaz de "ver" luciérnagas en vuelo a 10.000 kilómetros de él, es decir, casi la distancia entre la capital mexicana y Tokio a lo largo del Océano Pacífico.


Tuvo sus reveses en los primeros tiempos, para lo cual se enviaron astronautas con la misión de "ajustar tuercas". Tres años después de su despliegue, ya estaba completamente operativo. El problema fue que la concavidad de su espejo principal tenía una falla que forzó el envío de una nave espacial para instalar un mecanismo corrector, en un operativo muy delicado que se efectuó en 1993.


El Hubble está equipado actualmente con cinco instrumentos que fueron modernizados o agregados posteriormente, mientras otros fueron retirados en las cinco misiones de mantenimiento que hicieron los astronautas en 1993, 1997, 1999, 2002 y 2009. Se trata de cámaras y espectrómetros que operan con luz ultravioleta, luz visible o infrarroja cercana. Su electricidad se alimenta por paneles solares de 7,6 metros, cada uno de los cuales produce 2800 watts: el consumo equivalente al de un departamento de cuatro habitaciones.


Con un costo inicial al momento de su lanzamiento de 1500 millones de dólares, el TEH es una verdadera superestrella de la astronomía. Más adelante debería coexistir con su sucesor, el telescopio espacial infrarrojo James Webb, que será lanzado en 2018 y será cien veces más potente. Desde la NASA, el astrónomo Matt Greenhouse afirma que "el Webb podría revolucionar otra vez la astronomía". Ni Carl Sagan lo hubiera imaginado.