Domingo, 16 Julio 2017 05:44

La telaraña rusa envuelve a Trump

La telaraña rusa envuelve a Trump

Moscú atrajo y negoció con los hombres clave del equipo del presidente



Sin armas, sin desplegar tropas, incluso sin ni siquiera dar la cara, sólo con un pelotón de piratas informáticos, Rusia ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de Estados Unidos y la fragilidad de su democracia.


Pero no sólo por la audacia en la organización de los cibercomandos. También por su capacidad para reclutar personajes clave de la política estadounidense que por unos dólares o por el ansia de derribar al adversario político se han mostrado dispuestos a favorecer en Washington los intereses del Kremlin. La telaraña rusa infiltrada en la cúpula del equipo de Donald Trump ha penetrado hasta la Casa Blanca.


Una estúpida errata tipográfica permitió a los rusos entrometerse en las elecciones estadounidenses. Penetraron en los ordenadores del Partido Demócrata y obtuvieron información comprometida que perjudicó claramente a Hillary Clinton.


Que los rusos espíen, pirateen y conspiren en Estados Unidos no es ninguna novedad, como tampoco lo es que la CIA haga lo propio en Rusia y en el dormitorio de Angela Merkel cuando hace falta.


Lo que ha convertido la injerencia rusa en un escándalo sin precedentes es esa telaraña de intereses, negocios y contactos que los rusos han establecido con los principales miembros del equipo de Donald Trump, incluidos su hijo, Donald júnior y su yerno, Jared Kushner.


Los contactos han existido y por alguna razón los hombres de Trump se han empeñado en ocultarlos sistemáticamente hasta que han quedado en evidencia. Eso es lo que les ha convertido en sospechosos de haber colaborado en lo que la líder demócrata Nancy Pelosi ha descrito como “una profanación de la democracia estadounidenses no vista desde el Watergate”.


Todo empezó en el 2015 cuando el agente especial Adrian Hawkins, del FBI, descubrió que los hackers rusos estaban penetrando en los sistemas informáticos del Partido Demócrata. Avisó por teléfono pero no se lo tomaron en serio.


Al año siguiente, el 19 de marzo del 2016, los rusos lanzaron su ciberataque más certero. John Podesta, jefe de campaña de Hillary Clinton, recibió un correo electrónico, aparentemente inofensivo, firmado por el equipo de Gmail. Apareció una alerta de Google y una asistente de Podesta consultó a los servicios informáticos del partido. Le respondieron que cambiara urgentemente su contraseña, pero en vez de decirle que era un mensaje sospechoso, le dijeron lo contrario al comerse una simple i.


“El correo es legítimo”, escribieron, cuando querían decir “ilegítimo”. Podesta cambió su contraseña pero abrió el correo y por ahí los rusos entraron al abordaje de todo el sistema informático relacionado con el Partido Demócrata y la campaña de Hillary Clinton.


Por un clavo se perdió una herradura, un caballo, una batalla y un reino, y por una i los rusos pudieron llevar a cabo lo que según el informe de la CIA fue “una campaña de influencia”, ordenada por Vladímir Putin, “para socavar la fe pública en el proceso democrático de Estados Unidos” y “favorecer la elección de Donald Trump”.


La ofensiva fue tremenda. Wikileaks se hartó de publicar informaciones comprometidas y documentos confidenciales que llegaron a provocar la dimisión de la presidenta del partido, Debbie Wasserman Schultz, cuando se comprobó que efectivamente había jugado sucio a favor de Clinton y en contra de Bernie Sanders.


Trascendieron escritos de Clinton que la delataban como una candidata comprometida con Wall Street y se publicaron varios escándalos que afectaban a diversos candidatos del partido. En plena campaña, los demócratas se vieron sumidos en el caos y en la desesperación.


Simultáneamente, Donald Trump se declaraba admirador de Putin, partidario de mejorar las relaciones con Moscú y jaleaba las filtraciones atribuidas a los hackers rusos durante un mitin en Florida: “Rusia: Si escuchan, espero que puedan encontrar los 30.000 correos electrónicos que faltan de Hillary Clinton”.


Ya como presidente electo, Trump se burló de los servicios de inteligencia de su propio país, asegurando que “no tienen ni idea” del origen de los ciberataques, pero han sido esas mismas agencias las que han descubierto las conexiones rusas que sus hombres intentaban mantener ocultas.


No se salva ni uno de los importantes, empezando por el jefe de campaña, Paul Manafort, que tuvo que dimitir ya antes de las elecciones cuando se descubrió que trabajaba para Trump pero también para el político ucraniano pro ruso Viktor Yanukovych, que ahora vive exiliado en Moscú.


Manafort recibió 10 millones de dólares de un magnate ruso por defender los intereses del Kremlin y cometió la infracción de no registrarse como lobbista de un país extranjero. Dimitió sin dar demasiadas explicaciones pero es uno de los principales sospechosos de defender los intereses rusos en Estados Unidos a cambio de información negativa sobre Hillary Clinton supuestamente suministrada por el Kremlin.


El general Michael Flynn fue nombrado por Trump consejero nacional de seguridad y fue destituido a las tres semanas cuando trascendió que había ocultado sus contactos con el embajador ruso, Sergey Kislyak y sus negocios con Moscú.


Flynn cobró 45.000 dólares por asistir a un evento de Russia Today junto a Putin y más de medio millón por defender los intereses de Turquía cuando ya era miembro del equipo de campaña de Trump. Por supuesto ocultó estos negocios cuando se sometió a la verificación de seguridad para acceder a la Casa Blanca, y no le quedó más remedio que dimitir cuando se supo. La ley prohíbe a lo miembros de un equipo de campaña recibir ningún objeto de valor procedente del extranjero.


Tampoco puede negociar por su cuenta con un gobierno extranjero en conflicto con EE.UU., y Flynn no recordaba si en sus conversaciones con el embajador ruso hablaron de las sanciones de EE.UU. a Rusia. La situación de Flynn es tan comprometida que propuso declarar como testimonio ante el Congreso a cambio de inmunidad. La oferta fue rechazada por la cámara y si Flynn se niega a declarar podría ser procesado por desacato.


Como Flynn, Jeff Sessions fue un colaborador de primera hora de Trump, que lo eligió para el importante cargo de fiscal general pese a su controvertida trayectoria denunciada como racista por todas las organizaciones de defensa de los derechos civiles. Sessions también se reunió al menos dos veces con el embajador ruso, que estuvo muy activo durante la campaña, pero Sessions lo ocultó al Senado durante la audiencia previa a su ratificación. Cuando se descubrió, no tuvo más remedio que recusarse a sí mismo e inhibirse de las investigaciones, una decisión que enfureció a Trump hasta el punto que el fiscal llegó a poner su cargo a disposición.


Otros miembros del equipo de Trump prodigaron sus contactos secretos con personal ruso. El senador demócrata Harry Reid denunció que Carter Page, consejero de política exterior de Trump, se reunió en julio en Moscú con dos hombres de Putin, Igor Sechin e Igor Divyekin. Andrey Artemenko, un diputado ucraniano declaró haberse reunido en febrero pasado con Michael Cohen, abogado personal de Trump, para negociar un plan que pusiera fin a la guerra en Ucrania con un acuerdo claramente favorable a Rusia.
Roger Stone, otro asesor político, presumió de sus contactos con Guccifer 2.0, el hacker que penetró en el servidor de Clinton y anunció con antelación las filtraciones de wikileaks. Jeffrey JD Gordon también tuvo que admitir haber participado junto a Page en una reunión con el embajador Kislyak. Trump y sus portavoces habían negado una veintena de veces los contactos del equipo con los rusos, pero los servicios de inteligencia lo tenían controlado y las filtraciones a la prensa dieron al asunto la dimensión de escándalo.


El jefe del FBI, James Comey, declaró en el Congreso, que confirmada la intromisión de Moscú y comprobados los contactos rusos con los miembros del equipo de campaña de Trump, la investigación se centraba en averiguar si hubo una confabulación. Negada también sistemáticamente por la Casa Blanca y por el propio Trump, dos nuevas revelaciones han elevado el grado de sospecha.


Jared Kushner, yerno de Trump, que ya tuvo que admitir una reunión aparentemente infractora con Sergey Gorkov, jefe del banco ruso Vnesheconombank, afectado por las sanciones de EE.UU., también se reunió con el embajador Kislyak para pedirle un canal de comunicación directo con el Kremlín, es decir, que no pudiera ser detectado por la inteligencia estadounidense.


Kushner, que como asesor principal del presidente debe someterse a verificaciones de seguridad, también ocultó primero y tuvo que admitir después haber participado en la reunión del 9 de junio en la torre Trump de Nueva York con la abogada rusa Natalia Veselnitskaya, junto a Donald Trump júnior y Paul Manafort.


Esa confesión obligó a continuación al hijo de Trump a admitir que se reunió con la abogada porque le habían anunciado que le suministraría información negativa sobre Hillary Clinton procedente del Gobierno ruso para poder utilizarla en campaña.


La confesión del primogénito del presidente ha confirmado, pese a todos los desmentidos, el interés del equipo de Trump por confabularse con los rusos si eso les ayudaba a ganar las elecciones. La última revelación que añade suspense fue que junto a la abogada Veselnitskaya también intervino como interlocutor Rinat Akhmetshin, un ex oficial de inteligencia soviético, que emigró a Estados Unidos, adoptó la doble nacionalidad y ejerce de lobbista para empresas de ambos países.


Robert Mueller, ex director del FBI, es el fiscal especial que dirige la investigación del Rusiagate, después de que Donald Trump destituyó a James Comey cuando este se negó a dar carpetazo al asunto.


También dos comités, del Senado y de la Cámara de Representantes, llevan a cabo su propia investigación. No han trascendido de momento contactos del ahora presidente con funcionarios rusos durante la campaña. El presidente Donald Trump no está siendo objeto de investigación por ello, pero Mueller está interrogando a funcionarios para averiguar si Trump cometió “obstrucción a la justicia” cuando después de exigir lealtad a Comey y que zanjara la investigación, le destituyó.


La mayoría de juristas no ven todavía indicios suficientes para ver viable un impeachment, el juicio político al presidente, que en todo caso haría necesaria una rebelión de los congresistas republicanos contra el presidente, una posibilidad que por ahora no se ve ni remota. El problema para Trump es que el Rusiagate le está impidiendo llevar a cabo su agenda política, prácticamente inédita todavía. La telaraña rusa ha paralizado el Gobierno de EE.UU.

 

Jordi Barbeta, Washington. Corresponsal

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“El tecnoliberalismo se lanza a la conquista integral de la vida”

El autor del ensayo La Humanidad Aumentada señala que allí donde el capitalismo encuentre un espacio vacío, sea un paseo en el bosque o una cena entre amigos, se va a introducir para sacar provecho de ello a través de los objetos conectados.


Pocos se animarían a afirmar que somos unos sometidos integrales, en plena pérdida de nuestras libertades, totalmente abiertos a que nos colonicen hasta las venas, sin la más mínima conciencia o voluntad para entender el desastre que nos acecha y adeptos indolentes a que nuestras existencias se vuelvan un negocio planetario para una elite que nos vendió una narrativa tramposa. El pensador francés Eric Sadin lo hace abierta, rigurosa e insolentemente a través de una obra cuyo eje es la crítica a las industrias digitales, a lo que él llama el tecnoliberalismo. Internet, objetos conectados, inteligencia artificial, aplicaciones, nuestro guía supremo, Google, y otras ideas de la modernidad que se presentan como aportes para el desarrollo de la humanidad no son, en realidad, más que una inagotable industria que hurga nuestras esencias humanas con una sola intención: llenar las arcas de los intereses privados. Los tecno fanáticos se no estarán de acuerdo, pero el pensamiento de Eric Sadin sí se inscribe en esa estrecha franja -por no decir heroica minoría-que levanta su voz para, sin derrotismos, denunciar un sistema ladrón y abusador. La editorial argentina Caja Negra nos ofrece el insolente beneficio de poder leer uno de los libros mayores de Sadin, La Humanidad Aumentada, La administración digital del mundo. Esta obra traza los rumbos de una interconexión integral entre los seres humanos. Es un retrato de las vertientes más alucinantes y privativas de la llamada “revolución digital”, aquellas que cartografían permanentemente cada palmo de la existencia humana y que la modernidad, en una suerte de negación colectiva, toma como una fuente de la salvación reactualizada. Lejos, muy lejos de ello, asegura Sadin. Se trata, más bien, del nacimiento de una “humanidad paralela” cuya piedra fundadora es el flujo de conexiones inteligentes, exploradoras de las intimidades humanas, y cuya pretensión central consiste en administrar los destinos humanos del siglo XXI. La famosa computadora de la película Odisea 2001 del Espacio de Stanley Kubrick, Hall 9000, salió de la nave Discovery One para instalarse en el corazón de nuestras vidas y administrarlo todo, espiarlo todo y tratar de cambiar nuestros gustos y nuestras inclinaciones existenciales. El robot inteligente rige nuestros destinos. En este ensayo elegante y preciso, Sadin desenvuelve la trama de ese “otro” que está detrás de nosotros y se apodera, cada día y con nuestra complicidad, de nuestra esencia humana.


Antes de La Humanidad Aumentada Eric Sadin escribió otros dos libros, Surveillance globale (Vigilancia Global)y La Société d’anticipation (La Sociedad de Anticipación), y después otras dos obras más:La vie algorithmique : Critique de la raison numérique (La Vida Algorítmica, Crítica de la razón digital), y La silicolonisation du monde : L’irrésistible expansion du libéralisme numérique (La silicolonización del Mundo:el irresistible ascenso del liberalismo digital). El autor francés expondrá La Humanidad Aumentada y los otros libros durante La Noche de la Filosofía, en Buenos Aires. Eric Sadin estará presente este sábado en Sarmiento 151 a partir de las 19 hs. En esta entrevista con PáginaI12 en París, el pensador francés nos ofrece un apasionado cuadro crítico de nuestras inocencias y del dinero y el control que los amos de la Silicon Valley obtienen con ello.


–¿En qué aumentó la humanidad con las tecnologías de la información? ¿Y en beneficio de quién?


–A finales de los años 90 vivimos lo que se conoce como la era del acceso, es decir, la capacidad para millones de individuos de tener accesos a corpus de textos, de sonidos y de imágenes. Esa era no ha cesado de amplificarse, pero ahora estamos en otra era: la era de la digitalización de la vida. Ya no se trata más de digitalizar el sonido, la imagen o los textos sino la vida misma. Estamos ahora exactamente en ese presente, en la era de los censores, de los objetos conectados y de la inteligencia artificial. Esto nos lleva a que, si no tenemos cuidado, todos nuestros gestos más íntimos serán escrutados: los censores en mi cama informarán sobre mi sueño y, al igual que los espejos inteligentes de Microsoft, habrá otros censores que informarán sobre mis estados y, con ellos, sobre toda mi intimidad. Los censores estarán presentes en todas las superficies de lo real. Vamos hacia un testimonio integral de la vida, pero ese testimonio es, de hecho, una explotación con dos finalidades: la primera, consiste en instaurar un nuevo estado del capitalismo, lo que he llamado el tecnoliberalismo, cuyo propósito es no dejar ningún lugar vacío de la existencia, es decir, se trata de lanzarse a la conquista integral de la vida. Con censores a lo largo de toda la superficie de la vida se llega a rentabilizar, a monetizar todo el conocimiento comportamental. Ello acarrea de hecho la mercantilización integral de la vida. Por ejemplo, una balanza conectada no es sólo la curva evolutiva de mi peso sino, también, a través de aplicaciones, la inclusión, la oferta,en función de mis estados, de complementos alimentarios o de estancias en las montañas. Los mismo va ocurrir con los demás objetos conectados:detrás está la idea de una enorme potencia para penetrar en nuestros comportamientos y, mediante sistemas de inteligencia artificial, sugerir ofertas, bienes o servicios adaptados a cada perfil y a cada instante de la vida cotidiana. Allí donde el capitalismo encuentre un espacio vacío, sea un paseo en el bosque o una cena entre amigos, se va a introducir para sacar provecho de ello a través de los objetos conectados. El horizonte que se nos viene encima es el de la capacidad de mercantilizar todos los momentos de la existencia humana. Es el estado último del capitalismo. Fíjese en Google. Nació con el negocio de las palabras claves y ahora está en el de la cartografía en 3D, en el mercado de la salud, de la educación, está presente con la Google Car y la casa conectada. Google y la industria digital anhelan conquistar toda la vida. Ello pasa, primero, por el conocimiento fino de los comportamientos de cada individuo, de manera evolutiva, detallada y a escala global. Ese es el modelo y, paradójicamente, ese modelo es celebrado por toda la sociedad cuando, en realidad, su efecto mayor radica en reducir la vida y al ser humano a un objeto perpetuamente mercantil y condenado eternamente a ofrecer el testimonio de su vida. La segunda funcionalidad de este medio ambiente tecnológico apunta hacia la organización algorítmica o automatizada de sectores cada vez más extensos de la sociedad. El ejemplo más reciente es de las empresas piloteadas por los datos, el Data Driven. Con la arquitectura tecnológica como base, este dispositivo torna visibles y en tiempo real las performances y dicta las acciones humanas en relación con la eficacia constatada, los parámetros y los algoritmos. Esos sistemas niegan la espontaneidad humanas, la creatividad y la capacidad de las personas que trabajan para determinarse de forma regular. Los seres humanos se ven así transformados en robots de carne y hueso. Esto conduce a que sean pisoteadas la dignidad y la integridad humanas. Pasamos así de la era del acceso, donde solo se trataba de acceder a los documentos y a comunicar con otros individuos, y la de ahora, donde el conjunto de la vida es captada para ganar dinero con ello y optimizar la producción. La figura del ser humano como ente libre y autónomo se aleja cada vez más en beneficio de sistemas que deciden por nosotros.


–Las nuevas tecnologías o las tecnologías de la información funcionan de hecho como una trampa engañosa.


–Sí, todo esto es el resultado de la tan celebrada innovación digital. Es la nueva heroína de nuestro tiempo, cuyo modelo proviene de la Silicon Valley. Pero parece que nadie está dispuesto a medir la amplitud de sus consecuencias, incluso más allá de sus ventajas, que son muchas, no lo niego. La socialdemocracia y los demás sistemas políticos liberales han convertido a la innovación digital en una suerte de diosa. La izquierda y la derecha celebran la duplicación de ese modelo y nadie piensa en su impacto: todos buscan duplicar el modelo de la Silicon Valley. Esto se plasma en lo real a velocidades exponenciales. Y este carácter exponencial va más allá de la velocidad misma: de hecho, lo que produce es la muerte de lo político, es decir, la capacidad humana para determinarse, libre y concertadamente, o en plena contradicción


–¿Y cómo se explica esta sumisión? Si miramos la historia humana ésta es la historia permanente de una revuelta. Sin embargo, frente a estas tecnologías invasivas, no hay reacción ante lo que usted llama “el órgano sintético”. En suma, ¿por qué nos sometemos tan fácilmente a la esclavitud tecnológica?


–Creo que se debe a que nuestra representación de lo digital sigue estando marcada por la era del acceso. La mayoría de los individuos conocieron el universo digital y el acceso a internet a finales de los 90. Había que ser un protestón para no encontrar en esas tecnologías algo formidable. Pero hoy estamos en otra era más nociva y aún no tenemos plena conciencia de ello. Seguimos inmersos en la fascinación digital como un instrumento para acceder, para hacer que ciertos aspectos de la vida sean más ligeros sin ver que hay detrás un poderoso movimiento que aspira a conquistar nuestras existencias, meterse en cada sector de la vida. Debemos tomar distancias frente a la digitalización: no se trata solamente de un simple acceso. Hay que tomar conciencia de que lo que se está instaurando es un asistanato permanente de la vida mediante sistemas desarrollados por la industria que sólo piensan en su provecho. Fijémonos en lo que pasa con los asistentes digitales como Siri o Google Homme: ¿qué pretenden? Pues simplemente orientarnos permanentemente hacia productos. Ello desemboca en la monetización de los conocimientos de la existencia. Esa es la dimensión actual. Nuestra vida integral está cuantificada. La inteligencia artificial, por ejemplo, lo que hace es presionar al ser humano, sea con fines comerciales o para optimizar las decisiones. Se trata de una negación de los principios humanistas, del libre albedrío de los seres humanos y de las bases de la vida que nos permiten decidir individual y colectivamente. Se trata de un vasto movimiento que tiende a hurtarnos la capacidad de decidir.


–Pagamos por el objeto conectado que nos espía y nos vigila. Estamos regalando nuestra libertad.


–Así es. En todos los regímenes socioliberales hay un consenso en torno a la industria digital: se piensa que la economía de los datos y de las plataformas es el modelo radiante e insuperable de nuestro tiempo. Los responsables políticos, las grandes escuelas, las universidades, todo el mundo afirma esto. No hay ninguna distancia crítica ante este movimiento. Hasta los mismos textos legislativos están escritos en respaldo a la economía de los datos. ¿Qué podemos hacer? Los seres humanos debemos actuar y hacer valer nuestros derechos, concebir discursos críticos, exigir auditorías en el trabajo, en la educación, en las plataformas digitales. El reemplazo, bajo la presión de la industria, del libro por el libro digital en las escuelas es un escándalo. Hay que movilizarse y afirmar que no queremos compartir en su totalidad el porvenir que nos está construyendo la industria digital: hay otros modelos de organización de la sociedad alejados de esa búsqueda integral y compulsiva del provecho.


–En su otro libro La Vida Algorítmica usted trata de esa segunda tecnodictadura que es la modelización de todo el espectro de lo real. Es otra crítica a la emergencia de esa humanidad paralela que surge con el universo digital.


–Si, lo que hago es describir cómo nos dirigimos hacia una cuantificación constante de nuestras existencias, cómo funciona la utilización de esa cuantificación y la inserción, la filtración o la inmisión de la industria digital como acompañante de nuestras existencias. Estos fenómenos son a la vez singulares y masivos. Lamentablemente hay muy pocos discursos críticos. Necesitamos distancia y posturas criticas, en la acción y en el pensamiento ante este movimiento masivo que apunta a orientar la existencia en beneficio de intereses privados.


–Su último libro, la Silicolonización del mundo, elabora una mirada critica sobre ese espacio mitológico que es La Silicon Valley. En ese lugar de California nació el buen rock, abundaron los hippies, se plasmó cierta idea de la libertad y, también, emergieron las nuevas tecnologías. Nuestro presente nació allí y, con él, un modelo de desarrollo muy cuestionable: la startup. Para usted se trata de una utopía social falsa.


–Los peligros de la silicolonización del mundo están en esta paradoja: el corazón de la innovación tecnológica digital está en California del Norte, en la famosa Silicon Valley. La Silicon Valey sueña con que su radioso modelo económico sea duplicado en todo el mundo. No se admite que ese modelo de las Startups es invasivo y falso. La base de ese modelo es la famosa publicidad “hay una aplicación para cada cosa”. El modelo funciona justamente así, con la aspiración a que todo sea negocio. Es un modelo económico que no acepta que existen lugares vacantes en la existencia. Ese modelo se ha vuelto el horizonte económico, político y social de nuestro tiempo. Pero ese esquema no acarrea un cambio de sociedad sino la transformación de la civilización fundada, en adelante, sobre la colecta ininterrumpida del conocimiento humano, de nuestros comportamientos, la cuantificación y la mercantilización de las existencias así como la organización automatizada y algorítmica de la sociedad: su única ambición es satisfacer los intereses privados y sacarle al ser humano su capacidad para la determinación. No es una casualidad si la industria digital afirma hoy que en un mediano plazo es la inteligencia artificial la que administrará todos los sistemas y los rincones de la vida. No podemos aceptar esto. La industria de la Silicon Valley desarraiga lo político y los valores humanistas vigentes desde hace siglos.


–Usted los trata de colonos.


–Sí, desde luego, pero lo peor es que no se trata de una colonización forzada, violenta, sino de una colonización anhelada por todas las socialdemocracias. Es una silicolonización de los espíritus celebrada universalmente. Esa es la paradoja.


–¿Qué quieren hacer ellos con el Siglo de las Luces, con Diderot, Voltaire, todos esos pensadores que tanto reflexionaron sobre el ser humano, los derechos, el individuo, el sujeto histórico, la democracia? ¿Qué pensamiento puede salvarnos de la sumisión tecnoliberal?


–Ese modelo apunta a la erradicación de la figura del individuo fundada sobre la autonomía del juicio y su capacidad para determinarse libremente gracias a toda la potencia sensible de su cuerpo. Se quiere eliminar cierta esencia humana en provecho de sistemas orientados a satisfacer beneficios privados. Está emergiendo una nueva civilización sin críticas, ni contradicciones, ni análisis sobre lo que está en juego. Es increíble. La paradoja histórica es inquietante. Debemos innovar con una respuesta y oponernos al ascenso poderoso de los héroes de la Silicon Valley y de la industria digital. No debemos aceptar que conquisten y colonicen toda la existencia. No podemos aceptar que un puñado de individuos administren la existencia humana de la A a la Z. Ellos afirman que actúan por el bien de la humanidad, pero no es cierto. No le corresponde al tecnoliberalismo la tarea de tener entre sus manos el curso de la vida, del porvenir, de forma integral y a escala global. Nos corresponde a nosotros. Es nuestra misión, no la de ellos.


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Wikileaks: CIA posee un arma para monitorear la actividad de usuarios conectados a redes WiFi

WikiLeaks relevó información sobre sobre el arsenal cibernético de la CIA que obtuvo en el marco de la filtración histórica apodada Vault 7. La nueva filtración, denominada CherryBlossom, versa sobre un arma homónima que afecta a los usuarios con WiFi en casas, oficinas de pequeñas y medianas empresas así como en espacios públicos.
La CIA habría desarrollado esta herramienta con apoyo de la ONG SRI International.


CherryBlossom es un programa informático que afecta a los dispositivos de las redes inalámbricas, como ‘routers’ para monitorear la actividad de sus usuarios y manipular su tráfico de Internet, aprovechando las vulnerabilidades de los dispositivos.


CherryBlossom puede instalarse en los dispositivos por vía inalámbrica, sin acceder a ellos físicamente, informa WikiLeaks. Una vez afectan a los dispositivos, los agentes de la CIA pueden realizar tareas de administración del sistema.


Filtraciones anteriores en el marco de Vault 7:


• El programa Pandemic permite instalar ‘troyanos’ en toda las computadoras de una red local que opera bajo Windows.
• El programa espía Athena es capaz de controlar todo el sistema informático de Microsoft Windows, incluyendo la configuración y el manejo de tareas, para descargar o cargar archivos desde o hacia un directorio específico.
• Los ‘software’ maliciosos AfterMidnight y Assassin están diseñados para operar dentro del sistema operativo Microsoft Windows, donde monitorean y reportan acciones en el equipo ‘host’ y ejecutan acciones especificadas por la CIA.
• El ‘malware’ llamado Archimedes permite hacerse rápidamente con el control de las computadoras de una red de área local (LAN), haciéndose pasar por una sesión común y corriente de navegadores de Internet.
• La herramienta Scribbles de laCIA permite etiquetar y rastrear documentos creados con el software de Microsoft Office filtrados por informantes o robados por “oficiales de Inteligencia extranjeros”.
• La herramienta Weeping Angel de la CIA puede grabar, enviar o almacenar audio a través del micrófono incorporado en las televisiones inteligentes de la serie F de Samsung.
• El ‘software’ Dark Matter está diseñado para infectar productos de la compañía estadounidense Apple aún después de borrar el disco duro y reinstalar el sistema operativo del dispositivo.
• El programa Marble ‘disfraza’ los ‘hackeos’ de la CIA impidiendo a los investigadores forenses atribuirles virus, troyanos y ataques cibernéticos.
• Desde octubre de 2014 la CIA estudia la posibilidad de infectar sistemas de control de vehículos utilizados por los coches y camiones modernos para “realizar asesinatos indetectables”.
• El programa malicioso Hive es usado por la agencia para enviar información desde máquinas atacadas por la CIA y permite hacerse con su control para efectuar tareas específicas.
• La herramienta Grasshopper, indetectable por la mayoría de programas antivirus, va destinada a crear datos dañinos de forma individual para el sistema Windows.


(Tomado de Russia Today)

Trump arremete contra Comey y dice estar dispuesto a declarar

Donald Trump rompió su silencio este viernes festejando su inocencia y acusando a su inculpador de mentir bajo juramento, 24 horas después del devastador testimonio de su ex jefe de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) ante el Senado, quien lo denunció por haber intentado descarrilar una investigación federal y poner en jaque la presidencia.

El despido de James Comey por el mandatario el 9 de mayo pasado, cuando el entonces jefe de la FBI encabezaba una pesquisa sobre la mano rusa en las elecciones estadunidenses y la posible colusión con los integrantes de la campaña de Trump, ha resultado en la posibilidad de una investigación contra él.

Por el momento, al menos en Washington, Trump ha perdido toda credibilidad después de que Comey dijo sin titubear que el presidente había mentido sobre él y la FBI, y que desde su primer encuentro sospechaba que "la naturaleza" de Trump lo llevaría a mentir sobre cualquier aspecto de sus conversaciones personales.

Tal como aseveró el New York Times en un análisis sobre la comparecencia del ex director de la FBI ante el Comité de Inteligencia del Senado, “el testimonio, el jueves pasado, fue casi seguramente el momento j’accuse más condenatorio de un funcionario de seguridad pública de alto rango contra un presidente en una generación”.

 

Posible caso legal

 

La conclusión de un amplio abanico de expertos, ex asesores de la Casa Blanca y algunos políticos es que el evento fue "devastador" para la Casa Blanca, y que Comey sentó las bases para elaborar un caso legal por obstrucción de la justicia contra Trump.

Muchos recuerdan que el cargo de obstrucción de la justicia fue central en los juicios políticos (impeachment) impulsados contra Richard Nixon y Bill Clinton –o sea, hay precedente de que califica como cargo suficiente para enjuiciar y, potencialmente, destituir a un mandatario.

Después de guardar un silencio inusual a lo largo del jueves, Trump irrumpió en el ciberespacio a las 6:10 de ayer por la mañana con un tuit celebrando que Comey hubiera confirmado su inocencia mientras lanzó una acusación contra su denunciante: “A pesar de tantas declaraciones falsas y mentiras, vindicación total y completa... y WOW, ¡Comey es un filtrador!”

El equipo legal de Trump, como parte de su contraataque, anunció hoy que estaba preparando una queja formal que, dicen, presentará al inspector general del Departamento de Justicia acusando a Comey de divulgar lo que califican de "comunicación privilegiada" entre el presidente y el entonces director de la FBI.

Expertos legales afirman que esa maniobra carece de sustento, ya que Comey no compartió información clasificada y que el presidente había comentado el asunto en sus tuits –o sea, fue el primero en divulgarlo al público.

A la vez, la "vindicación" de Trump no era el punto del testimonio de Comey. El ex director de la FBI no compareció para abordar el tema de si Trump personalmente estaba o no bajo investigación (Comey confirmó que no lo estaba hasta el 9 de mayo, pero no descartó –y hasta insinuó– que ahora podría estarlo), sino el punto central es que el mandatario mintió sobre su despido e intentó interferir en la investigación.

Tal vez por ello Trump decidió simplemente torcer lo que aseveró Comey y descartar lo demás como mentira. Ante periodistas en la Casa Blanca, resumió su interpretación del testimonio de Comey así: “No colusión, no obstrucción. Él es un filtrador. Negó que le hubiera pedido pedido "lealtad" a Comey y le solicitara "dejar ir a Flynn" (en referencia al ex asesor de Seguridad Nacional Michael Flynn, Comey había dicho que el presidente le solicitó "dejar ir" esa pesquisa).

Trump agregó que después del testimonio del ex director de la FBI, ayer "estábamos muy felices y francamente James Comey confirmó mucho de lo que yo había dicho. Algunas cosas sencillamente no eran verdad".

Interrogado respecto de si estaría dispuesto a testificar bajo juramento ante el fiscal especial Robert Mueller, encargado de la investigación del Departamento de Justicia sobre todo lo relacionado con la mano rusa en las elecciones y sus secuelas, Trump afirmó que "100 por ciento" y declararía lo mismo que estaba señalando ahora.

La palabra impeachment continúa circulando, pero un juicio político contra Trump sigue como posibilidad lejana por el hecho de que ambas cámaras del Congreso están controladas por el Partido Republicano.

Pero la investigación encabezada por el fiscal especial Robert Mueller avanza, y por ahora es la amenaza legal más potente que enfrenta la Casa Blanca. Mueller, especie de mentor para Comey (trabajaron juntos durante el gobierno de George W. Bush; el primero como director de la FBI y el segundo como subprocurador general), tiene reputación de abogado institucional pero independiente, y sin temor a los altos círculos de la política, de los cuales ha sido integrante. Varios expertos legales suponen que ahora tendrá que incluir dentro de su indagación si Trump cometió obstrucción de la justicia.

También proceden cuatro investigaciones de comités legislativos sobre la interferencia rusa en el proceso electoral –la audiencia del jueves ante el Comité de Inteligencia fue parte de una de éstas- y no se puede pronosticar qué tan reveladoras serán. Pero su existencia prolonga la incertidumbre y, a veces, el pánico dentro de la Casa Blanca, que en palabras del mandatario se encuentra "bajo sitio".

“Esta fue la esencia del testimonio de Comey: que el presidente es, en su centro, un hombre deshonesto y no confiable. Fue un juicio de carácter, no una opinión legal... Esto define el momento... no se puede confiar en el gobernante”, escribió Dana Millbank en un análisis de ese testimonio en el diario Washington Post.

Mientras tanto, el procurador general, Jeff Sessions, también salió dañado por el testimonio de Comey, ya que el ex director declaró que cuando le "imploró" intervenir para evitar más comunicación directa indebida entre él y el presidente, el procurador no hizo nada.

Más aún: el mismo jueves se filtró que durante la sesión a puerta cerrada del Comité de Inteligencia se reveló que Sessions podría haber tenido un tercer contacto que no reportó previamente con el embajador ruso en Washington. Sessions fue obligado a recusarse de la investigación sobre la interferencia electoral y posible colusión rusa con la campaña de Trump por no haber reportado dos contactos con el mismo embajador en 2016.

Algunos especulan que Sessions podría estar al borde de renunciar o ser despedido.

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Ahora que James Comey declara bajo juramento sería una lástima no preguntarle sobre el historial de conductas ilegítimas del FBI

Esta semana, la expertocracia ha puesto el foco de atención en la comparecencia del exdirector del FBI James Comey, quien fue despedido del cargo por Trump el mes pasado, ante el Comité de Inteligencia del Senado. En los medios se considera que no ha habido testimonio de tamaña importancia desde el escándalo Watergate. La expectativa, que no ha sido declarada explícitamente pero sí insinuada, es que Comey de comienzo a un largo y caluroso verano de revelaciones perjudiciales que conducirán a la renuncia o destitución del presidente Donald Trump. Gran parte de las principales figuras de las cadenas de noticias, muchas de las cuales fueron difamadas personalmente por Trump en algún momento desde que lanzó su campaña para la presidencia el 16 de junio de 2015, quedarán satisfechas si su trabajo contribuye a que Trump deje su cargo, voluntariamente o no. Comey se ha convertido en una especie de caballero blanco, cabalgando para salvar a la república con sus numerosos memorandos y sus refinadas habilidades retóricas.


Por asociación, el propio FBI se ha convertido en el favorito de los opositores de Trump. Pero esta fuerza policial federal, poderosa y hermética, esta agencia de espionaje interno, tiene una larga, oscura y, a menudo, violenta historia de represión de la disidencia en Estados Unidos. Sería una lástima tener a Comey testificando bajo juramento y no hacerle preguntas importantes acerca de la mala conducta profesional del FBI , tanto histórica como actual.


Los senadores podrían considerar hacerle al señor Comey, por ejemplo, algunas de estas cuatro preguntas:


Número uno. ¿Cuál es el alcance de la vigilancia de periodistas que realiza el FBI ?


Las grandilocuentes arremetidas de Donald Trump contra la prensa son, al menos, realizadas abiertamente. Por lo general se dan en el contexto de sus actos políticos o a través de Twitter. Sus ataques son viles y deben ser cuestionados para que dejen de suceder. Pero el FBI , en cambio, detenta un enorme poder para vigilar y censurar periodistas mediante la emisión de las Cartas de Seguridad Nacional ( NSL , por su sigla en inglés). La Fundación Frontera Electrónica calificó a las Cartas de Seguridad Nacional como “uno de los poderes más aterradores e invasivos” de la Ley Patriota estadounidense. El periodista ganador del Premio Pulitzer James Risen escribió en el periódico The New York Times: “Durante [el gobierno de] Obama, el Departamento de Justicia y el FBI han espiado a periodistas”. Risen sabe de lo que habla: fue uno de los perseguidos. Ahora le preocupa que Trump tenga los mismos poderes. Trump, presuntamente, le habría sugerido a Comey que los periodistas que filtraran información debían ser encarcelados.


Número dos. ¿Por qué el FBI calificó de posibles terroristas a los pacíficos protectores del agua de la tribu Sioux de Standing Rock, en Dakota del Norte? ¿Y por qué hubo una infiltración similar del FBI en los movimientos Occupy Wall Street y Black Lives Matter (en español: Las vidas afroestadounidenses importan y Ocupa Wall Street)?


Una de las protestas públicas más importantes en décadas ocurrió a lo largo de un tramo solitario de una carretera que atraviesa el territorio sioux de Standing Rock, que fue confiscado por el gobierno estadounidense violando tratados firmados en el pasado. En febrero, el periódico The Guardian informó que “varios oficiales de las fuerzas especiales conjuntas contra el terrorismo del FBI [ JTTF , por su sigla en inglés] intentaron contactar a por lo menos tres personas vinculadas al movimiento de ‘protectores del agua’ de Standing Rock”. El informe agregó que “los tres contactos se hicieron pocas semanas después de la asunción de Trump”, mientras Comey estaba a cargo del FBI .

Información filtrada posteriormente publicada por el medio The Intercept reveló que la empresa paramilitar privada TigerSwan había sido contratada para infiltrarse y perjudicar al movimiento contra el oleoducto, etiquetando a los activistas pacíficos de “insurgentes”. Comey y el FBI deben responder por esta actividad que constituye una violación de la de la Primera Enmienda y por otras intrusiones similares en los movimientos Black Lives Matter y Occupy Wall Street.


Pregunta número tres. En cuanto al programa de contrainteligencia del FBI que reprimió ilegalmente a los disidentes en las décadas de 1950, 1960 y 1970, el COINTELPRO , ¿cuántas de las personas que fueron blanco del programa y siguen encarceladas, como el activista del Movimiento Indígena Estadounidense Leonard Peltier y los numerosos ex miembros de las Panteras Negras, fueron encarceladas como consecuencia de la mala conducta profesional del FBI ?


El FBI realizó una sofisticada campaña contra la disidencia en Estados Unidos bajo la dirección corrupta de J. Edgar Hoover. Activistas por la paz, dirigentes sindicales y grupos radicales como Panteras Negras, Young Lords y el Movimiento Indígena Estadounidense fueron blanco de arresto y encarcelamiento bajo pretextos falsos, infiltrados y afectados por informantes contratados y, en casos como el del líder de las Panteras Negras en Chicago, Fred Hampton, asesinato. Muchas víctimas del COINTELPRO siguen languideciendo en la cárcel. El FBI ha pasado décadas negando sus acciones criminales en los casos al tiempo que obstruye las solicitudes de documentos en virtud de la Ley de Libertad de Información y se opone activamente a los pedidos de libertad condicional o indultos. James Comey debería responder por las continuas injusticias producidas durante el pasado criminal del FBI .


Pregunta número cuatro. Por último, habría que preguntarle a Comey cómo cree que sería nuestro país actualmente si el FBI no hubiera perseguido a Martin Luther King Jr. con su incesante campaña de vigilancia, intimidación y acoso, que muy probablemente contribuyó al clima de odio que condujo a su asesinato.


Es posible que el capítulo más oscuro de la historia del FBI sea su campaña para desestimar y perjudicar la obra de Martin Luther King Jr. Hoover llamó a King “el mentiroso más tristemente celébre del país” y trató de convencer a King de suicidarse. Comey tiene más información que la mayoría de la población sobre la campaña activa del FBI contra la disidencia en Estados Unidos y debería revelar todo lo que sabe.


La audiencia de comparecencia de James Comey en el Senado y, sin duda, las numerosas futuras audiencias del Congreso y de la investigación especial del exdirector del FBI Robert Mueller, estarán centradas en Trump y sus asesores. Pero el FBI tiene una larga historia de hermetismo y opresión que nunca debe ser olvidada por quienes luchan por la justicia y la democracia.
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Traducción al español del texto en inglés: Inés Coira. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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Los cinco datos esenciales sobre la presunta filtradora de la NSA y la manipulación de las elecciones estadounidenses

El FBI ha detenido a la analista Reality Winner por filtrar presuntamente documentación clasificada de la NSA a The Intercept


El material incluye un informe sobre la manipulación del sistema de registro de voto por parte de la inteligencia rusa justo antes de las elecciones estadounidenses


La han identificado enseguida gracias a la marca invisible que dejan las impresoras en la documentación



Quién es la presunta filtradora. Se llama Reality Leigh Winner, tiene 25 años y era lingüista en las Fuerzas Aéreas hasta el pasado mes de febrero, cuando se incorporó a Pluribus International, una contrata gubernamental que ofrece servicios de defensa, inteligencia y seguridad al Departamento de Defensa, el ejército y la Oficina de Inteligencia Federal de los EEUU. Winner trabajaba en un edificio del gobierno en Georgia.


Según el Departamento de Justicia, tenía el más alto nivel de acceso a material clasificado, que aprovechó para enviar documentos a The Intercept, el medio del colaborador de Edward Snowden, Glenn Greenwald. El FBI la arrestó el lunes por la mañana en su casa de Atlanta. En Twitter solo sigue a 50 perfiles, incluyendo Edward Snowden, WikiLeaks y Anonymous. Se enfrenta a 20 años de prisión.


Qué dicen los documentos. Según el informe publicado por The Intercept unas horas antes del arresto, se trata de un informe de la NSA sobre tres campañas de infiltración llevadas a cabo por el Servicio de Inteligencia Militar de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa (GRU). Como indica el artículo, el documento contradice las declaraciones de Vladimir Putin del pasado enero, cuando aseguró que "no había intervenido en las elecciones estadounidenses y no tenían intención de hacerlo"

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Según un informe que las agencias de Inteligencia estadounidenses, todavía bajo la administración Obama, presentaron el pasado enero, el Kremlin habría puesto en marcha una brutal máquina de propaganda contra el proceso democrático en general y la candidata Hillary Clinton en concreto, sin llegar a determinar si dicha campaña había tenido un impecto sobre los resultados. Pero el Departamento de Seguridad Nacional aseguró también que "los métodos observados en los agentes Rusos no incluyen manipulación de voto".


Los documentos filtrados por Winner dicen que agentes del GRU se introdujeron con éxito en VR Systems, una empresa de Florida cuyas tecnologías y equipos de voto electrónico fueron utilizados en al menos 8 estados en las elecciones de 2016. Las máquinas de VR Systems son las que mantienen y verifican los censos electorales y su diseño incluye conexión a Internet y acceso por Bluetooth. El troyano ideal.


¿Cómo lo hicieron exactamente?


Con el procedimiento estándar: una campaña de phishing para conseguir credenciales y, con esas credenciales, hacer otra campaña personalizada contra los objetivos concretos para infiltrarse en el sistema y poder manipularlo desde dentro. En este caso, siempre según el propio informe de la NSA filtrado por Winner, el objetivo inicial del GRU era entrar en los equipos del gobierno local e infectar todo el sistema. Para hacerlo, necesitaban un buen disfraz. Por ejemplo, el de un manager de VR Systems.
En agosto de 2016, tres meses antes de las elecciones, los hackers rusos mandaron la típica campaña de phishing en forma de correos de Google a siete empleados de VR Systems, previamente identificados como "víctimas potenciales". El correo advertía de un cambio en la cuenta de Google y requería entrar en la página e introducir usuario y contraseña. Tres de las siete víctimas no llegaron a ver el mensaje porque lo gestionó su filtro de spam. De las otras cinco, al menos una picó el anzuelo.


En una empresa o administración suele bastar con una credencial para tener acceso a todo; intranet, servidor de correo, nube. Además, todo el mundo suele usar la misma contraseña para todo, y que las corporativas suelen seguir un patrón sencillo, elegido al azar por el administrador de sistemas y repetido hasta la extenuación. Una puede ser la clave para adivinar el resto. Por ejemplo: dtrump434, hclinton434, esnowden323.


Una vez tienes acceso al correo de un empleado, puedes escribir correos personales usando su cuenta a personas muy concretas, o crear cuentas nuevas usando tu acceso a la empresa para añadir detalles que te den credibilidad. Esto se llama spear-phishing (pesca con arpón) y fue lo que hicieron dos meses más tarde.


Los rusos mandaron correos a 122 personas relacionadas con distintas oficinas de administración local con documentos de Microsoft Word conseguidos con la primera operación. Naturalmente, estaban infectados con un troyano escrito para PowerShell, la consola del sistema. Al abrirlo, el troyano ejecuta unos comandos para descargar todo tipo de software malicioso desde un servidor remoto, creando una efectiva puerta trasera en el sistema.


Los documentos infectados eran instrucciones de VR Systems para manejar los equipos. Las víctimas eran agentes "involucrados en la gestión del sistema de registro de votos". A diferencia del ransomware que paralicó miles de empresas hace unas semanas, el malware instalado actúa de manera silenciosa, moviendo información por canales cifrados. Su trabajo es colonizar el sistema para poder manipularlo sin que nadie se de cuenta, y ofrecer una caja negra infranqueable si alguien detecta la intromisión.
¿Significa esto que las elecciones de los EEUU fueron realmente hackeadas?


Como ya vimos el pasado año, hackear unas elecciones donde se usa el voto electrónico es más fácil de lo que parece. Lamentablemente, hacer una auditoría para determinar si han sido hackeadas es mucho más difícil. Los documentos filtrados solo incluyen las conclusiones de la NSA, pero no contienen los datos en crudo de la investigación. Pero estos documentos demuestran que la Agencia de Inteligencia exterior rusa tuvo la oportunidad y puso los medios para hacerlo. Debería ser prueba suficiente para exigir una investigación.


Cómo saben que ha sido ella.


Lamentablemente fue muy fácil. The Intercept compartió los documentos con la NSA para obtener su punto de vista antes de la publicación. Es un procedimiento estándar en periodismo intentar conseguir comentarios de todas las partes. Según el agente del FBI que escribió el informe, la documentación parecía haber sido doblada con la intención de ser sacada a hurtadillas de un recinto vigilado. La NSA siguió el rastro de los documentos en sus propias fotocopiadoras hasta encontrar a las seis personas que los habían reproducido. Una breve auditoría reveló que Reality Winner fue la única que contactó con The Intercept.

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Así se ha usado el terrorismo para recortar libertades desde antes del 11-S

En 1999 la BBC denunció la creación de un sistema de vigilancia masiva a nivel global, una estrategia de espionaje que se ha valido del terrorismo para consolidarse como un arma anti-disidencia

 

Tras los ataques contra el World Trade Center del 11 de septiembre de 2001 el entonces presidente de EEUU George W. Bush declaró la Guerra contra el Terror. Encomendó al "mundo libre" acabar con el terrorismo internacional a cualquier precio. Se podría pensar que fue a partir de ese momento cuando se pusieron en marcha los sistemas de vigilancia masiva y las leyes que sacrifican libertad por seguridad. Pero no fue así.


En octubre de 1999 (dos años antes del 11-S) la BBC informa de la existencia de Echelon. "Imagine una red de espionaje global que pueda escuchar cada llamada telefónica, fax o e-mail, en cualquier lugar del mundo. Suena a ciencia ficción, pero es cierto", expresaba el periodista de la prestigiosa cadena pública británica. En el crepúsculo del siglo XX, un sistema de espionaje de este calibre parecía sacado de Hollywood, pero era totalmente real. La información de la BBC detallaba que la vigilancia había sido puesto en marcha por EEUU, Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, y aunque los gobiernos británico y estadounidense lo negaban, el australiano había confirmado su existencia.


Fue la primera vez que el mundo supo que esta coalición para compartir información de Inteligencia (conocida oficialmente como pacto UKUSA, o la alianza de Los Cinco Ojos), que data de la II Guerra Mundial, seguía activa. La era digital traía consigo nuevas posibilidades para el espionaje, y la Agencia Nacional de Seguridad de EEUU (NSA, por sus siglas en inglés) y sus aliados iban a aprovecharlas.


El Parlamento Europeo lanzó una comisión de investigación dada la gravedad de las revelaciones. Justo dos meses antes del 11-S, el 11 de julio de 2001, la Eurocámara publicó los resultados: los diputados concluyeron que "no había dudas" sobre la existencia de un programa de espionaje global llamado Echelon. "Y lo que es más importante, su propósito es interceptar comunicaciones privadas o comerciales, y no las militares", aseveraba el informe.


Los eurodiputados alertaron por primera vez de que había empezado una carrera de recolección de datos digitales, y que los ciudadanos europeos no estaban protegidos. Recomendaron a las instituciones comunitarias que impulsaran la criptografía como método de protección en un texto lleno de explicaciones técnicas básicas de cada concepto.
La BBC siguió investigando, e informó de que Margaret Thatcher había utilizado el sistema para el espionaje político, 13 años antes de que Edward Snowden probara al mundo que absolutamente todo ciudadano es vigilado en el terreno digital.


La Patriot Act


En octubre de 2001, un mes después del 11-S el Congreso estadounidense promulga la Patriot Act. Esta ley permite, entre otras cosas, la vigilancia electrónica sobre sospechosos de crímenes terroristas e investigarlos sin orden judicial, así como a sus negocios y relaciones personales hasta el sexto grado de contacto.


Aunque la vigilancia masiva sea anterior al 11-S, es la Patriot Act la ley que marca el pistoletazo de salida al recorte de libertades aprobado democráticamente. En el ámbito de Internet y las telecomunicaciones, la legislación estadounidense es particularmente importante debido a la gran extensión de su soberanía tecnológica: si las empresas que operan con datos digitales de sus usuarios son estadounidenses y sus bases de datos están en suelo estadounidense... ¿Adivinan qué legislación las regula? Han acertado: la estadounidense.


La Patriot Act fue la parte pública de una estrategia que, en su mayoría, se desarrollaba alejada de los focos. En 2002 Bush autoriza un programa encubierto de "vigilancia doméstica" sin autorización judicial de la NSA. Lo renovará hasta 30 veces. Tres años más tarde acusará al New York Times de poner en peligro la seguridad nacional por sacar a la luz el programa y publicar que había dado permiso para pinchar teléfonos de ciudadanos sin el visto bueno de un juez.


También en 2002 y siempre bajo la excusa del combate al terrorismo, el Pentágono empieza a trabajar en un proyecto especial. Pretende desarrollar herramientas para analizar toda información almacenada en bases de datos comerciales y gubernamentales de cualquier país del mundo. Se trata del Total Information Awareness Project. Un año más tarde, gracias a la presión popular, el Congreso estadounidense retira la partida presupuestaria del Plan y ordena el cese inmediato del proyecto.


Espionaje cueste lo que cueste


Marzo de 2004. El Fiscal General de los Estados Unidos, John Ashcroft, está hospitalizado. El Fiscal General en funciones, James Comey, se niega a renovar el permiso para que el sistema de espionaje táctico que EEUU mantiene desde 2001 siga en marcha, al considerarlo ilegal. Tras esta decisión, agentes de la Casa Blanca acuden al hospital donde convalece Ashcroft, en cuidados intensivos e incapacitado, para que firme la orden que permita al sistema de espionaje sin garantías judiciales seguir en funcionamiento. Comey también acude al hospital e impide que Ashcroft firme la orden en su estado.


Es la versión que Comey relató en el juicio contra los agentes. Años más tarde será elegido director del FBI, puesto que desempeña de 2013 a mayo de 2017, cuando es cesado por Donald Trump tras negarse a serle leal a cualquier precio.


En mayo de 2006 USA Today revela que la NSA ha impulsado una alianza público-privada para recolectar en secreto grabaciones de las llamadas telefónicas de decenas de miles de americanos, suministradas por las compañías AT&T, Verizon y BellSouth. En esta ocasión Bush defiende el programa denominándolo Terrorist Surveillance Program (Programa de Vigilancia Terrorista). El presidente de EEUU y sus colaboradores recalcan que el programa ha salvado vidas y está "cuidadosamente dirigido" contra los aliados de Al Qaeda, por lo que los estadounidenses "no deberían preocuparse".


En 2010 Wikileaks comienza a liberar información secreta estadounidense. La organización, su líder Julian Assange, así como todos sus filtradores conocidos, sufrirán la persecución de EEUU y sus aliados.


En junio de 2013 llegan las pruebas documentales del proceso de creación del sistema de vigilancia masiva, reveladas por el ex analista de la NSA Edward Snowden. La información que aporta confirma y alarga la extensión del espionaje de la alianza de Los Cinco Ojos liderada por la NSA.


Pacto antiyihadista


La nueva ola de ataques terroristas ha llevado a muchos gobernantes a prometer más seguridad a sus ciudadanos a costa de seguir recortando libertades fundamentales en red. La última en caer ha sido Theresa May, primera ministra del Reino Unido, que ha propuesto coartar la encriptación (considerada un derecho básica de Internet y recomendada por el Parlamento Europeo) tras los atentados de Manchester y Londres.


Francia llegó más lejos y se declaró en estado de excepción durante meses después de los ataques en París y Niza. En España no ha habido ataques yihadistas desde 2004, lo que no ha impedido que se recorten libertades al amparo de la conmoción que genera un atentado.


Para ello se utilizó el paraguas del ataque contra el semanario satírico Charlie Hebdo. Apenas tres semanas después, PP y PSOE reformaron el Código Penal en forma de pacto antiyihadista que tipificó "terrorismo" de forma tan difusa que activistas de todo tipo podrían ser acusados de ello. Esto es: "desórdenes públicos", "obligar a los poderes públicos a realizar un acto o abstenerse de hacerlo" o, simplemente, "alterar gravemente la paz pública", pueden ser considerados delitos de terrorismo.


A nivel internacional, cercenar la capacidad de las redes para actuar como contrapoder se ha convertido en el objetivo de los gobiernos, anulando con la vigilancia masiva cualquier posibilidad de disidencia. La criptografía, considerada un derecho humano por la UNESCO, es la última frontera. En España, además, se persigue la capacidad de movilización espontánea y el activismo para hacer ilegales los procesos que propiciaron el 15-M en 2011. Una cadena de prohibiciones con muy poco que ver con el terrorismo.

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Sábado, 20 Mayo 2017 08:01

De inteligencia a inteligencia

De inteligencia a inteligencia

Un informe de 1985 de la Agencia Central de Inteligencia revela que Estados Unidos seguía de cerca a la intelectualidad francesa de izquierda. Para los servicios de inteligencia estadounidenses, su influencia en el ámbito político era un problema estratégico.

 

“Los intelectuales tradicionalmente desempeñaron un papel influyente en la vida política francesa. Aunque pocas veces hayan tomado parte directa en la formulación de políticas, condicionaron la atmósfera en que esas políticas se conducían y a menudo moldearon las tendencias políticas e ideológicas que dieron lugar a la política francesa.” Estas afirmaciones no pertenecen a ningún adorador de la inmortalidad del “viruviru”, sino que se encuentran en un informe sobre los intelectuales franceses que confeccionó la Cia. (1) Realizado en 1985, este informe, titulado “La defección de los intelectuales de izquierda”, tenía un móvil transparente: detectar y orientar lo que en Francia pudiera pensarse y sentirse a propósito de Estados Unidos. A mediados de abril pasado el documento fue difundido y comentado por Gabriel Rockhill, filósofo y sociólogo francoestadounidense. (2)


Con notable indiferencia ante los lugares comunes que suelen asociarse a los intelectuales (dispensadores de viruviru, abstrusos, torremarfileños: prescindibles), la Cia sostiene en esas páginas que, en Francia, “los intelectuales cuentan, probablemente más que en la mayoría de las democracias occidentales”. Para desmenuzar cómo cuentan y qué cuentan los intelectuales franceses, la agencia relata los cambios sucedidos en los casi cien últimos años.
Si desde fines del siglo XIX y durante las tres primeras décadas del XX los intelectuales de izquierda y de derecha mantuvieron en Francia cierta paridad de fuerzas en el debate en torno al legado de la revolución, después de 1945 los intelectuales de derecha perdieron buena parte de su legitimidad, afirma la Cia, por sus coqueteos con el fascismo, por su condescendencia o complicidad con el nazismo y el gobierno colaboracionista, por su nacionalismo xenofóbico y su antiigualitarismo. Luego de la Segunda Guerra Mundial sucede algo que el informe recuerda con asombro pesaroso: izquierda e intelectualidad se identifican fuertemente una con la otra. O peor aun, para mayor pasmo de los autores del informe: comunistas, socialistas e intelectuales coinciden y se confunden. El rechazo al imperialismo estadounidense y al estilo que lo acompañaba en el pensamiento, la cultura y la enseñanza, se potenciaba en aquella posguerra.


EL GRAN MECENAS

 

Aunque en este punto el informe de la Cia se muestre discreto hasta la mudez, sabemos cuál fue la respuesta de Estados Unidos: la creación de esa gran máquina de guerra helada que fue el Congreso por la Libertad de la Cultura (Congress for Cultural Freedom), que a partir de 1950 se expandió desde su sede en París hacia más de 30 países en los que mantuvo oficinas. Gabriel Rockhill sí lo recuerda, y afirma que el congreso fue uno de los mayores mecenas en la historia del mundo, editor de docenas de revistas de prestigio, organizador de coloquios internacionales de gran envergadura, de exposiciones artísticas, espectáculos y conciertos, protagonista en la industria del libro, dispensador de premios y becas. Recordemos nosotros que en el correr de los años sesenta quedaron a la vista los lazos formales entre ese vasto mecenazgo y la Cia al conocerse que el Congreso por la Libertad de la Cultura (Clc) era una organización de este servicio de inteligencia. A este respecto, Gabriel Rockhill cita a un ex supervisor de las actividades culturales de la Cia que en un informe publicado en 1967 se refiere a la “inmensa alegría” que sintió cuando la orquesta sinfónica de Boston, entonces sostenida por la Cia, “recogió en París más aplausos para Estados Unidos que los que John Foster Dulles o Dwight D Eisenhower podrían haber pretendido recibir con una centena de discursos”. Esta operación, afirma Rockhill, no era ni pequeña ni marginal.


ANTISOVIETISMO

 

Sin embargo, en 1985, el informe de la Cia nada dice sobre la actuación estadounidense, sino que una vez trazada esa compacta historia de los intelectuales –desde Zola y su caso Dreyfus hasta la posguerra y sus intelectuales comunistas y socialistas defensores de ideales de igualdad– el documento se concentra en exponer y en paladear la defección de esa sensibilidad y de ese ideario. Según la Cia, la liquidación de “la última camarilla de eruditos comunistas” (así se refiere el documento a Jean-Paul Sartre, Roland Barthes, Jacques Lacan y Louis Althusser: “the last clique of Communist savants”) la lleva adelante un grupo de jóvenes autodenominados “nouveaux philosophes”, con Bernard-Henri Levy y André Glucksmann a la cabeza. Se impone entonces un nuevo sentido común que, en nombre de la lucha contra el totalitarismo, amalgama Alemania nazi y Unión Soviética, mientras ataca el principio de igualdad. La piedra de toque del nuevo pensamiento de izquierda, dice la Cia citando opiniones de Jorge Semprún, es “una actitud crítica hacia la Urss, y uno de los corolarios es el rechazo al Partido Comunista Francés”. Es más, para Semprún, siempre citado por el documento de la Cia, “la cuestión esencial no e(ra) Pinochet, ni la destrucción de la industria metalúrgica en Lorena, ni el despliegue imperialista de Reagan, sino la actitud hacia la Urss”.


El informe expone pues con notorio deleite que “el antisovietismo permitió” una actitud más abierta hacia Estados Unidos, con lo que creció“un sentimiento pro Estados Unidos”, arraigado en “la moda de la cultura popular estadounidense”. Y con fineza, la Cia observa que si hasta entonces el sentimiento pro Estados Unidos había sido indicio de una educación poco adecuada (una marca de bajo nivel intelectual), en lo sucesivo, por el contrario, encontrar virtudes en el modelo estadounidense se volverá signo de una encomiable capacidad de discernir. Llega entonces a suceder que sea difícil movilizar a las elites intelectuales para una oposición significante a las políticas estadounidenses en América Central, ejemplifica la Cia.


Los “nuevos filósofos” no son los únicos autores de este cambio de sensibilidad cuya característica principal es la crítica a la Unión Soviética. El documento del servicio de espionaje estadounidense también identifica, además de algunos pensadores de derecha que vuelven a la palestra, a intelectuales como Marc Bloch, Lucien Febvre o Fernand Braudel, quienes, reu­nidos en la escuela historiográfica de losAnnales, forjaron otra manera de hacer historia y de entender el materialismo histórico. Similar efecto observa la Cia en la obra del antropólogo Claude Levi-Strauss y en la de Michel Foucault, identificado como el principal intelectual francés. En particular, la Cia destaca la condena de Foucault a “las consecuencias sangrientas” de la teoría social racionalista de la Ilustración y de la época revolucionaria.


LA FUERZA DE LA TEORÍA

 

Por fuera de las coincidencias o no que pueda uno tener con los análisis realizados por la Cia, lo que alecciona en este informe es la atención prestada por un servicio de espionaje a los intelectuales franceses, denominación que, como este documento explicita, “abarca a periodistas, artistas, escritores y docentes”, es decir, a personas que pasan la mayor parte de su vida leyendo, escribiendo o hablando. En particular, es instructivo que la Cia se haya dedicado a leer y a escuchar en detalle (¡la Cia puede citar la última entrevista que Sartre dio a la televisión francesa!) a tantos forjadores de teoría, en quienes permanentemente los espías están evaluando el grado de amenaza o de amistad que su palabra trae para los intereses estadounidenses en el mundo. Una agencia con un largo historial de eliminaciones físicas de supuestos o reales enemigos de Estados Unidos y con una probada habilidad para poner la tecnología más sofisticada al servicio del espionaje y del complot internacionales, con este concentrado interés en la teoría nos recuerda la fuerza subversiva que ésta puede desplegar.

 

Como sostiene Gabriel Rockhill, es errado reducir el pensamiento y los efectos políticos de un pensador a una única toma de posición. No obstante, el espíritu de izquierda antirrevolucionaria de Foucault, es decir, su visión de los movimientos radicales expansivos que buscan una transformación social y cultural profunda como si sólo pudieran ser resurrecciones de las tradiciones más peligrosas, se armoniza perfectamente, afirma Rockhill, con las estrategias globales de guerra psicológica de la agencia de espionaje. La interpretación de la teoría francesa por la Cia debería invitarnos a reconsiderar, sugiere Rockhill, el barniz tan radical como chic que recubrió gran parte de su recepción anglófona. Según una concepción etapista de la historia progresiva, en general ciega a su teleología implícita, el trabajo de pensadores franceses de punta, como Foucault o Derrida, fue a menudo entendido en Estados Unidos como una superación de lo que se halla en las tradiciones socialistas, marxistas o anarquistas.


La recepción que en Estados Unidos se hizo de los autores franceses nos incumbe y mucho, porque a Uruguay estos autores llegaron triangulados vía las universidades estadounidenses, salvo notables excepciones, como por ejemplo fue La República de Platón, revista de los años noventa dirigida por Sandino Núñez, que pudo leer y pensar a los autores franceses como alternativa filosa al consenso adaptativo que iba instalándose. (3)


A 30 años de confeccionado, y a la luz de los últimos diez o quince, el informe de la Cia revela, a ojos de esta cronista, un excesivo optimismo por parte de los espías en la derechización de los intelectuales franceses y en la consiguiente obsolescencia del legado revolucionario. Hoy en los intelectuales de obra insigne (Jacques Rancière, Alain Badiou, Georges Didi-Huberman) que siguen sin plegarse al consenso resignado, y en los numerosísimos anónimos o cuasi anónimos que siguen declarándose herederos de la igualdad como principio, de la sublevación como derecho y de la Ilustración como reserva crítica, en todos ellos, hace tiempo que la piedra de toque dejó de ser el desdén por los años sesenta y sus conflictos. En algunos muros de París puede hoy leerse esta pintada: “Il fait sombre au pays des lumières. Va lire un livre” (“Está oscuro en el país del Iluminismo. Andá a leer un libro”). Mientras siga habiendo quien denuncie la oscuridad del consenso, la Cia se habrá alegrado en demasía de la “defección de los intelectuales de izquierda”.

 

https://www.cia.gov/library/readingroom/docs/CIA-RDP86S00588R000300380001-5.PDF

https://www.mediapart.fr/journal/culture-idees/140417/quand-la-cia-sattelait-demanteler-la-gauche-intellectuelle-francaise

Me refiero a esto en “Fue cuando nos miamizamos” http://www.henciclopedia.org.uy/autores/Alma%20Bolon/Fuecuandonosmiamizamos.html

 


 

“Sobre la labor intelectual de desmantelar a la izquierda cultural”

 

Por Gabriel Rockhill

 

Sin duda es verdad, y merece ser destacado, que la recepción anglófona de la teoría francesa, tal como sensatamente lo indicó John McCumber, tuvo importantes implicaciones políticas como polo de resistencia ante la falsa neutralidad política, la tecnicidad despegada de la lógica y del lenguaje o el conformismo ideológico que obra en la tradición de la filosofía angloestadounidense sostenida por McCarthy. Sin embargo, las prácticas teóricas de las figuras que dieron la espalda a lo que Cornelius Castoriadis llamó la tradición de la crítica radical –es decir de resistencia anticapitalista y antimperialista– por cierto contribuyeron a la deriva ideológica que alejó a la inteliguentsia de la política transformadora.


Según la propia agencia de espionaje, la teoría francesa posmarxista contribuyó directamente al programa cultural de la Cia, procurando llevar la izquierda hacia la derecha, mientras se desacreditaba el antimperialismo y el anticapitalismo, creando así un ambiente intelectual en el que sus proyectos imperiales podrían proseguir al abrigo de cualquier examen crítico serio por parte de la inteliguentsia.


Como lo sabemos gracias a las investigaciones sobre el programa de guerra psicológica que llevó adelante la Cia, la organización no sólo vigiló y presionó a los individuos, sino que siempre deseó comprender y transformar las instituciones de producción y de distribución culturales. En efecto, su estudio de la teoría francesa subraya el papel estructural desempeñado por las universidades, las editoriales y los medios de comunicación en la formación y la consolidación de un ethos político colectivo. A través de ciertas descripciones que, como el conjunto del documento, deberían invitarnos a meditar de manera crítica en la situación académica actual en el mundo anglófono y más allá de éste, los autores del informe colocan en un primer plano la manera en que la precarización del trabajo académico contribuyó a la demolición de la izquierda radical.


Si los izquierdistas decididos no pueden asegurarse los medios materiales necesarios para llevar adelante su trabajo, o si estamos más o menos subrepticiamente obligados a conformarnos con el statu quo para poder encontrar un puesto de trabajo, publicar nuestros escritos o tener un público, las condiciones estructurales necesarias para una comunidad de izquierda comprometida se debilitan. La profesionalización de la enseñanza superior es otro instrumento empleado con estos fines, puesto que apunta a transformar a los individuos en engranajes tecnocientíficos del aparato capitalista antes que en ciudadanos autónomos dotados de herramientas confiables para la crítica social.
La teoría de los mandarines de la Cia da preeminencia a los esfuerzos del gobierno francés para “incitar a los estudiantes a que sigan estudios comerciales y técnicos”. Los mandarines destacan igualmente la contribución de las grandes editoriales, como Grasset, de los medios masivos y del embale por la cultura estadounidense, a la promoción de su plataforma postsocialista y antigualitaria.


¿Qué nos enseña este informe, sobre todo en el actual ambiente político y su asalto continuo contra la intelectualidad crítica? Antes que nada, este informe debería recordarnos que si algunos dan por sentado que los intelectuales son impotentes y que nuestras orientaciones políticas no tienen importancia, la organización que fue una de las eminencias grises más poderosas de la política mundial no comparte esta opinión. La Central Intelligence Agency, tal como su nombre lo sugiere irónicamente, cree en el poder de la inteligencia y de la teoría, y nosotros deberíamos tomar esto muy en serio.


(Tomado de Rebelión, publicado originalmente en inglés en thephilosophicalsalon.com, Brecha reproduce fragmentos.)

El zar Putin toca el piano en la residencia del mandarín Xi y en ausencia de Trump

El odio exorcista del Deep State de EU contra el zar Vlady Putin es inversamente proporcional a la admiración que suscita en China.

 

Los bonos del zar Vlady Putin subieron aún más con sus pletóricos devotos chinos después de haber tocado dos piezas rusas al piano en la residencia del mandarín Xi ( https://goo.gl/HBEQcr), lo cual demuestra el profundo acercamiento del gigante nuclear ruso con la superpotencia geoeconómica china que permeó durante el exitoso arranque de la primera cumbre de la Nueva Ruta de la Seda (B&R; https://goo.gl/w4ILfy ).

 

No es la primera vez que el zar Vlady Putin es agasajado en China como principal invitado, como sucedió en la cumbre en Hangzhou del G20 en 2016.

 

Hoy SCMP ( https://goo.gl/FuDU9h ) tilda la intimidad del zar y el mandarín como "bromance (romance fraterno)".

 

Los multimedia chinos abundan que el zar Vlady goza ahora de más adeptos que antes. Pues sí: mil 374 millones de chinos valen más en popularidad que 324 millones de estadunidenses, descontando a sus marginados respectivos.

 

El zar Vlady Putin, invitado estelar del B&R abrazó la "gran escala" del B&R y exhortó a una mayor asociación euroasiática en la que se sumarían grupos geopolíticos y geoeconómicos ( https://goo.gl/yjKtrg ): el Grupo de Shanghai, la Unión Económica Euroasiática y el ASEAN (10 países del sudeste asiático).

 

Llama la atención la ausencia notable del concepto "BRICS", debido al boicot de India, y a las turbulencias teledirigidas en Brasil y Sudáfrica.

 

Lo más notable de la primera cumbre B&R (la segunda será también en China en 2019) fue el bajo nivel de representación de EU, Gran Bretaña (GB), Francia, Alemania y Japón, al unísono de la decepcionante ausencia de India, sumada de la orfandad latinoamericana.

 

El mandarín Xi brindó en el Gran Salón del Pueblo de Pekín, donde prometió invertir 124 mil millones de dólares e invitó a la participación de África y las Américas (sic) como socios, aunque no se encuentren en el trayecto del B&R.

 

Nawaz Sharif, premier de Pakistán, exultó que la "revolución geoeconómica" del B&R “no tiene precedente en la historia ( https://goo.gl/8SQwda )”.¡Un proyecto de 2 billones de dólares!

 

El corredor económico China-Pakistán de 55 mil millones de dólares, que pasa por la parte de Cachemira controlada por Pakistán, ha preocupado a India.

 

India –país que admiro y he visitado muchas veces– debe meditar sus reacciones antes de hacer el juego a los esquemas balcanizadores israelí-anglosajones que anhelan una guerra nuclear contra Pakistán, hoy gran aliada de China.

 

El genio milenario de la India debe transcender vulgares mezquindades aldeanas, de corte geopolítico decimonónico, para adherirse al B&R, hoy "máximo proyecto de infraestructura del nuevo siglo", en complementariedad con su vecina China y en el que a Rusia le corresponde jugar un papel facilitador dentro del gran triángulo geoestratégico euroasiático del RIC (Rusia/India/China).

 

SCMP comenta que “con los billones de dólares en juego Hong Kong y Londres pujan para convertirse en la encrucijada financiera de la estrategia comercial global de China ( https://goo.gl/r0Fyxs )”.

 

¿Se adelantó la "pérfida Albión" con su Brexit a Wall Street y a Fráncfort para participar en el maná del B&R?

 

Las plazas financieras de la City y Hong Kong son complementarias y China está dispuesta a compartir el pastel de su banca estatal con HSBC, además de internacionalizar su ascendente divisa, el yuan.

 

Shanghai Daily refiere que existe una "enorme demanda para los fondos del B&R (Silk Road Fund)", según Yi Gang, vicegobernador del Banco del Pueblo de China ( https://goo.gl/SqT4r7 ).

 

Al margen de la Cumbre del B&R, el premier chino Li Keqiang comentó a la atribulada Christine Lagarde, directora del alicaído FMI, que “China es capaz de mantener la estabilidad de los mercados financieros ( https://goo.gl/za28V7 )”.

 

La actitud de EU ha variado de una franca hostilidad con Obama a una mayor comprensión con Trump, quien envió a su consejero Matthew Pottinger (MP) cuando el Departamento de Comercio de EU "reconoce la importancia" de la iniciativa del mandarín Xi.

 

El enviado estadunidense MP, muy ideologizado, sentenció que el "éxito del proyecto" dependía de la “amplia participación del sector privado ( https://goo.gl/NJersf )”.

 

El optimismo chino llega hasta considerar que "B&R puede complementar" el mantra de "Primero EU" de Trump (https://goo.gl/yTFaVS) que, a mi juicio, pese a que comparten la infraestructura como matriz, son diametralmente opuestos ya que el primero es incluyente, pacifista, armónico y generoso, mientras el segundo es excluyente, pugnaz, proteccionista, egoísta y racista.

 

Stuart Lau, del SCMP, comenta que "analistas de política exterior dicen que el giro (sic) en la postura de EU refleja el temor en Washington de quedar aislado conforme otros países se suben al proyecto chino".

 

Para SCMP los cinco grandes proyectos del B&R son: 1. La vía férrea a Londres de 12 mil kilómetros; 2. El puerto de Gwadar: en el Mar Arábigo y cerca de Irán y del Golfo Pérsico; 3. La vía férrea a Irán (sic); 4. Gasoductos de Asia Central a China para alimentar su "apetito energético" y; 5. La puerta de Khorgos, ciudad china fronteriza con Kazajstán: el “mayor puerto seco (sic) del mundo ( https://goo.gl/NuD0pq )”.

 

EU y Europa, plagados por su grave crisis financiera, se retraen de sus compromisos internacionales donde se han "sobre-extendido", mientras China avanza sus piezas geoeconómicas y Rusia adelanta sus fichas militares en su "periferia inmediata".

 

Según FT, "la moderna estrategia de China tiene como objetivo elevar su influencia internacional mientras exporta un superávit agobiante (sic) de su capacidad industrial doméstica a países alrededor del mundo mediante préstamos e inversiones". 

 

Sir Tom Troubridge, mandamás de PwC en China y vicedirector del Consejo de Negocios Británico, augura que si el B&R “funciona la mitad de lo que desea China, todavía será el mayor proyecto de infraestructura del mundo en los años venideros ( https://goo.gl/XoEoSq )”.

 

A mi juicio, el tiempo –que no es medido de igual manera en Occidente que en Oriente– corre a favor de Rusia y China debido al acelerado deshielo del Ártico que abriría una prodigiosa nueva ruta marítima de Pekín y Moscú con los puertos europeos, y hasta con Alaska, si es que EU acepta la nueva realidad geoclimática. 

 

El mandarín Xi sentenció que “China y Rusia juegan el papel de piedra de toque para la estabilidad y la paz del mundo ( https://goo.gl/Nttpy3 )”. A mi juicio, sin la cobertura nuclear de Rusia, el mirifico proyecto del mandarín Xi sería descarrilado por EU.

 

Se gesta de facto un "G2 macro-regional euroasiático" de China y Rusia con sus respectivas esferas de influencia y con el B&R como factor creativo de complementariedad armónica y de defensa frente al irredentismo del binomio EU/OTAN. Lo ideal sería que los rusófobos exorcistas del Deep State en EU entiendan que la unipolaridad feneció debido a sus extravíos financieristas y que hoy tienen la oportunidad de participar en un G3 para crear el nuevo orden tripolar del siglo 21 y en el que el B&R bipolar/regional/euroasiático sería su catalizador creativo.

 

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Prevén autoridades segunda oleada de ciberataque mundial

El ciberataque global que comenzó el viernes pasado afectó a 200 mil usuarios, principalmente empresas en unos 150 países, entre ellos México, y se esperaba una segunda oleada de afectaciones la mañana de este lunes, informó Rob Wainwright, director de la Europol, mientras autoridades tratan de dar con los responsables.

Alrededor de las 10 de la noche de este domingo México ocupaba el sexto lugar en el ranking mundial del sitio cybermap.kaspersky.com que lleva el registro en tiempo real de los países más atacados.

Expertos estiman que el recrudecimiento del virus podría generar un "cibercaos" cuando millones de computadoras sean encendidas este lunes.

"El último recuento asciende a más de 200 mil víctimas, esencialmente empresas, en al menos 150 países. Llevamos a cabo operaciones contra unos 200 ciberataques al año pero nunca habíamos visto nada igual", declaró este domingo Wainwright a la cadena británica ITV.

El ataque se perpetró de "forma indiscriminada" y "se propagó muy rápidamente" añadió el director de la Europol, que teme que el número de víctimas siga en aumento "cuando la gente vuelva al trabajo este lunes y encienda su computadora".

El ataque alcanza dimensiones "sin precedente" y exige una compleja investigación internacional para identificar a los culpables, indicó Wainwright.

En Estados Unidos, el presidente Donald Trump ordenó a su asesor de Seguridad Nacional, Tom Bossert, celebrar una reunión de urgencia la noche del viernes para analizar la amenaza del ciberataque, indicó un alto funcionario gubernamental a la agencia Reuters.

Los máximos funcionarios de seguridad celebraron otra reunión el sábado en la Sala de Crisis de la Casa Blanca y tanto la Oficina Federal de Investigaciones, como la Agencia de Seguridad Nacional estadunidense (NSA, por sus siglas en inglés) intentaban identificar a los autores del masivo ciberataque, dijo el funcionario, que pidió permanecer en el anonimato.

Unas 200 mil computadoras, sobre todo en Europa, fueron infectadas desde el viernes por el virus Wannacry, un ransomware (del ingés ransom, rescate, y ware, de software, programa informático) que explota una falla en los sistemas operativos Windows divulgada en los documentos robados a la NSA.

México no fue la excepción y alrededor de las 10 de la noche de este domingo ocupaba el sexto lugar en el ranking mundial del sitio cybermap.kaspersky.com que lleva el registro en tiempo real de los países más atacados.

Al cierre de esta edición, los países más golpeados por el virus informático eran Vietnam, Alemania, Estados Unidos, Rusia y México.

El ataque perturbó el funcionamiento del sistema de salud pública británico (NHS, por sus siglas en inglés, con 1.7 millones de empleados, lo que fue el caso más inquietante debido al riesgo de salud de los pacientes. Además Wannacry, afectó las plantas de Renault, la compañía estadunidense FedEx, el sistema bancario ruso y universidades de Grecia e Italia, entre otras empresas e instituciones.

Wannacry bloquea los documentos de los usuarios y los hackers exigen a sus víctimas pagar una suma de 300 unidades de la moneda electrónica bitcoin (difícil de rastrear, equivalente a unos mil 780 dólares por unidad) para permitirles acceder nuevamente a sus archivos.

"Hasta ahora ha habido pocos pagos", aseguró Wainwright. De acuerdo con la empresa de seguridad Symantec, el sábado a mediodía se habían registrado 81 transacciones por un valor total de 28 mil 600 dólares.

La empresa de seguridad informática Digital Shadows señaló que hasta este domingo los pagos con bitcoin alcanzaban los 32 mil dólares.

El Departamento de Seguridad Interior advirtió que "pagar el rescate no garantizaba la restitución de los documentos".

Amber Rudd, ministra británica del Interior, aseveró en un artículo publicado en el periódico Sunday Telegraph que cabía esperar más ataques y destacó que “quizá nunca conozcamos la verdadera identidad de los autores.

Los héroes

El ataque fue frenado por una pareja de veinteañeros: el investigador de ciberseguridad británico, identificado en línea sólo como MalwareTech, de 22 años, que trabaja para la empresa de seguridad Kryptos Logic y desea seguir en el anonimato, y Darien Huss, ingeniero de 28 años que trabaja para la firma de seguridad Proofpoint, en Estados Unidos.

MalwareTech descubrió un dominio oculto en el virus Wannacry y decidió registrarlo. Al parecer fue creado por los hackers responsables del virus como medida de desactivación del ataque.

“Los piratas podrían volver a la carga cambiando el código y en ese caso será imposible detenerlos, advirtió este domingo MalwareTech, el joven británico desde su cuenta @MalwareTechBlog, reportó el diario británico Sunday Times.

MalwareTech, quien recibió como premio una semana de descanso, añadió que "las computadoras no estarán seguras hasta que instale el correctivo lo más rápido posible".

En tanto, Microsoft advirtió acerca de las vulnerabilidades en el almacenamiento informático. "Los gobiernos del mundo deberían tratar este ataque como un llamado de atención", escribió en un blog Brad Smith, presidente y director jurídico de Microsoft.