Cómo criar y cómo matar la gallina de los huevos de oro

Discurso Doctorado «Honoris Causa» en la Universidad de Salamanca, 15 de mayo de 2003

«Ante todo, agradezco al claustro de doctores salmantinos, así como al señor Rector y los señores Vicerrectores, el haber aceptado la propuesta de mi querido amigo, el Profesor Miguel Ángel Quintanilla, de honrarme con un doctorado honoris causa.

La Universidad de Salamanca ha sido una de las luminarias europeas durante ocho siglos. Suele olvidarse, injustamente, sus contribuciones a la cultura universal. Baste recordar que fue aquí donde Francisco de Vitoria echó las bases del derecho internacional, instrumento indispensable para la convivencia de los pueblos. Cada vez que se lo aplica, se rinde homenaje tácito a la Universidad salmantina, y cada vez que se lo viola se atenta contra la civilización moderna.

Me propongo defender dos tesis. La primera es que la investigación científica es la gallina de los huevos de oro. La segunda es que hay maneras de criarla, y otras tantas de matarla.

[1] La investigación básica es el motor de la cultura intelectual y la madre de la técnica

La investigación básica consiste en la búsqueda de la verdad independientemente de su posible uso práctico, el que acaso jamás llegue. Es la investigación que hacen los matemáticos, físicos, químicos, biólogos, científicos sociales y humanistas. Es sabido que la investigación básica alimenta a la técnica sin ser técnica, porque la técnica diseña medios para cambiar el mundo en lugar de estudiarlo.

El distintivo de la American Association for the Advancement of Science es un par de círculos concéntricos. El círculo central es dorado y simboliza la ciencia básica, mientras que el anillo que lo rodea es azul y simboliza la técnica. La idea es que la ciencia nutre a la técnica. Esta idea podría ampliarse, inscribiendo el círculo en un cuadrado que simbolice la cultura moderna.

En efecto, nuestra cultura, a diferencia de las demás, se caracteriza por su dependencia de la investigación básica. Si ésta se detuviera, ya por falta de vocaciones, ya por falta de fondos, ora por censura ideológica, ora por decreto, nuestra civilización se estancaría, y pronto decaería hasta convertirse en barbarie. Baste recordar lo que sucedió con la ciencia básica bajo el fascismo, y con la biología, la psicología y las ciencias sociales bajo el estalinismo.

Las mejoras, los avances menudos, la elaboración de ideas básicas, pueden planearse y encargarse. Los grandes inventos, como los grandes descubrimientos, no pueden planearse ni encargarse, porque son producto del ingenio estimulado por la curiosidad.

Es posible programar una máquina, pero es imposible programar un cerebro original. Lo que sí es posible es educar un cerebro receptivo e inquieto. Esto es lo que hace todo intelectual disciplinado: va esculpiendo su propio cerebro a medida que va aprendiendo y creando.

Puesto que la espontaneidad no es programable, hay que darle oportunidades antes que órdenes: hay que fomentar la curiosidad, y con ella la creatividad científica o artística sin esperar resultados inmediatos. La exigencia de resultados inmediatos garantiza la mediocridad y el desaliento, e incluso el fracaso.

Por ejemplo, ciertos gobiernos actuales pretenden hacer la guerra al terrorismo, sin entender que es imposible hacer la guerra a células secretas, y sin entender que los terroristas, como los cruzados, no lo son de nacimiento, sino que son productos de ciertas circunstancias y de una educación fanática.

El terrorismo, tanto el de abajo como el de arriba, no terminará si no se transforman esas circunstancias y si no se hace un esfuerzo por entender la psicología y la sociología del terrorista. Tanto en política como en medicina, más vale prevenir que curar. Y cuando se trata de curar hay que buscar y emplear remedios eficaces en lugar de grasa de culebra. Y eso requiere investigación seria antes que receta ideológica. A su vez, los resultados de la investigación se hacen esperar.

Siempre hay que esperar para cosechar frutos, sean comestibles, sean conceptuales. Por ejemplo, Apolonio describió las secciones cónicas unos 200 años a.C., pero nadie las usó con provecho hasta que Galileo empleó la parábola para describir la trayectoria de las balas, y Kepler la elipse para describir las trayectorias planetarias.

Las investigaciones desinteresadas de Ampère y Faraday no rindieron frutos prácticos sino cuando Henry inventó el motor eléctrico. Las ecuaciones de Maxwell y las mediciones de Hertz sólo sirvieron para entender el electromagnetismo, hasta que Marconi las usó para inventar la radio. Thomson, el descubridor del electrón, no pudo anticipar la industria electrónica. Rutherford, el padre de la física nuclear, nunca creyó que sus trabajos darían lugar a la ingeniería nuclear ni las plantas nucleares.

Otro ejemplo: los inventores de la física cuántica no soñaron que ella serviría para diseñar ordenadores y, con ellas, un nuevo sector de la industria. Crick y Watson no previeron la emergencia de poderosas firmas biotécnicas pocas décadas después de anunciar la estructura del ADN.

La unión de la ciencia con la técnica es tan íntima, que no se pueden mantener facultades de ingeniería al día sin el concurso de departamentos de matemática, física, química, biología y psicología. Por ejemplo,el bioingeniero que se ocupa de diseñar prótesis tiene que aprender bastante anatomía y fisiología humanas, y el experto en administración de empresas tiene que aprender bastante psicología, sociología y economía.

La historia de la ciencia y de la técnica sugieren algunas moralejas de interés para quienquiera que se interese en políticas culturales. He aquí tres de ellas.

Primera: Es deseable fomentar la ciencia básica, no sólo para enriquecer la cultura, sino también para nutrir la técnica, y con ella la economía y el gobierno.

Segunda: Puesto que el conocimiento humano es un sistema, en el que toda componente interactúa con otros constituyentes, es preciso fomentar todas las ramas de la cultural intelectual, así como promover la construcción de puentes entre ellas.

Tercera: La ciencia y la técnica no avanzan automáticamente, a despecho de las políticas culturales, sino que son muy sensibles a éstas. Por este motivo, hay que averiguar cuáles son sus estímulos y sus inhibidores. Empecemos por estos últimos.

[2] Los 7 enemigos de la investigación básica

Sugiero que los principales enemigos de la ciencia básica son los siguientes.

  1. Mala enseñanza de la ciencia: autoritaria, datista, memorista, y tediosa.
  2. Educadores y administradores miopes, que ignoran que no se puede descuidar ninguna rama importante del conocimiento, porque todas estas ramas interactúan entre sí, por lo cual las especialidades estrechas son efímeras.
  3. Pragmatismo: creencia de que se puede conseguir huevos sin criar gallina. Los gobiernos norteamericanos más retrógrados recortaron los subsidios a la investigación en ciencias sociales, pero conservaron o aumentaron los subsidios a las ciencias naturales. Se estima que cerca de la mitad de los aumentos sensacionales de la productividad industrial norteamericana desde el fin de la segunda guerra mundial se deben a que los gastos en investigación básica ascienden al 3 % del producto interno bruto, o sea, varias veces lo que gasta España.
  4. Neoliberalismo y el consiguiente debilitamiento de las organizaciones estatales, en particular las universidades nacionales. El ejemplo canadiense es elocuente: el gobierno conservador de la década del 80 decretó que los científicos tendrían que buscar fondos en el sector privado. Dado que no los encontraron, el resultado neto de esta política utilitarista es que los gastos por estudiante han disminuido en un 20%, en tanto que los gastos norteamericanos han aumentado en un 30% durante el mismo período. El gobierno liberal inició una rectificación de este curso desastroso, pero obró tarde e insuficientemente. Mientras tanto, centenares de investigadores emigraron, y miles de estudiantes desistieron de estudiar ciencias.
  5. Oscurantismo tradicional: fundamentalismo religioso, ciencias ocultas, homeopatía, psicoanálisis, etc., y la censura ideológica concomitante. Por ejemplo, el gobierno actual de la India, comprometido con la religión hindú, ha promovido los estudios de astrología y de medicina védica. Otro ejemplo es la restricción a la investigación de las células totipotentes para complacer a unos teólogos retrógrados.
  6. Oscurantismo posmoderno: “pensamiento débil”, retorismo, deconstruccionismo, existencialismo, y la filosofía femenina que considera la ciencia, y en general la racionalidad y la objetividad, como “falocéntricas”.
  7. Constructivismo-relativismo en filosofía, sociología e historia de la ciencia, doctrina que niega la posibilidad de hallar verdades objetivas e imagina trampas políticas tras los teoremas más inocentes, con lo cual desanima la búsqueda de la verdad, lo que a su vez empobrece la cultura.

Dejemos ahora estas reflexiones y admoniciones pesimistas, y veamos qué puede hacerse para promover la búsqueda de la verdad por la verdad.

[3] Qué hacer para promover la investigación básica

Propongo que una manera de promover el avance del conocimiento básico es adoptar, elaborar y poner en práctica las medidas siguientes:

  1. Enseñar más ciencia, y enseñarla mejor, en todos los niveles, así como montar museos y espectáculos científicos.
  2. Aumentar los subsidios a la investigación básica, particularmente en los sectores más descuidados.
  3. Ofrecer becas a estudiantes interesados en ramas descuidadas o emergentes de la ciencia básica, tales como matemática, física de líquidos, química teórica, neurociencia cognitiva, socio-economía, sociología política, economía del desarrollo, investigación operativa, sociolingüística, y filosofía exacta.
  4. Reforzar la participación de investigadores en el diseño de políticas culturales y planes de enseñanza.
  5. Aliviar a los investigadores de tareas administrativas.
  6. Denunciar las imposturas intelectuales, tales como el “creacionismo científico”, las medicinas alternativas, y fomentar en cambio el pensamiento crítico, el debate racional y la divulgación científica.
  7. Resistir el movimiento de privatización de las universidades. Las funciones específicas de la Universidad son producir y difundir conocimiento, no dinero; por consiguiente, la Universidad debe seguir siendo dirigida por académicos, no por empresarios ni por comisarios, así como las empresas deben seguir siendo dirigidas por empresarios, no por investigadores ni por comisarios.

Termino. De todos los sistemas que constituyen una sociedad, el cultural es el más vulnerable a los choques económicos y políticos. Por esto es el que hay que manejar con mayor cuidado y alimentar con mayor dedicación, sin esperar otros rendimientos inmediatos que su propio enriquecimiento

Dada la centralidad de la ciencia en la cultura y la economía modernas, es aconsejable adoptar la política del gobierno surcoreano. Cuando la economía surcoreana entró en crisis, hace pocos años, en lugar de recortar los subsidios a la investigación básica, el gobierno resolvió incrementarlos hasta alcanzar el 5% del PIB. El resultado está a la vista: la producción científica surcoreana sobrepasa hoy a la india, pese a que la ciencia india empezó un siglo antes que la coreana.

No es que el dinero genere ciencia, sino que sin él, la ciencia languidece. Quien quiera comer huevos, que alimente a su gallina. Y quien quiera preservar una buena tradición deberá enriquecerla, porque la permanencia sólo se consigue a fuerza de cambios».

Mario Augusto Bunge (Florida Oeste, Provincia de Buenos Aires, 21 de septiembre de 1919-Montreal, 24 de febrero de 2020) fue un filósofo, físico y epistemólogo argentino. Bunge se declaró como un filósofo realista, cientificista, materialista y sistemista; además de defensor del realismo científico y de la filosofía exacta (…) Expresó públicamente su postura contraria a las pseudociencias, entre las que incluyó al psicoanálisis, la praxeología, la homeopatía, la microeconomía neoclásica (u ortodoxa), entre otras. En términos económicos y políticos, Bunge proponía una defensa del «socialismo como cooperativismo»,  diferenciándolo de y haciendo fuertes críticas al socialismo de tipo soviético y al populismo. Ejerció docencia en filosofía en Argentina, Uruguay, México, EE.UU., Alemania, Dinamarca, Suiza y Australia. Ocupó también la Cátedra Frothingham de Lógica y Metafísica en la Universidad McGill, de Montreal, Canadá.

 

Por Mario Bunge | 28/02/2020 

Un monitor de televisión informa de la nueva rebaja de tipos en EEUU, en el patio de negociación de la Bolsa de Nueva York, en Wall Street. REUTERS/Brendan McDermid

El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, dice que hará falta una "sustancial revaluación" de las perspectivas económicas para forzar un nuevo cambio en el precio del dinero.

El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) de la Reserva Federal de EEUU (Fed) ha decidido bajar los tipos de interés en 25 puntos básicos, hasta situarlos en un rango objetivo de entre el 1,50% y el 1,75%, en plenos temores de desaceleración económica global, según ha informado este miércoles. Se trata de la tercera rebaja consecutiva que realiza la autoridad monetaria este año.

La decisión de la Reserva Federal tras su reunión de política monetaria de dos días se ha vuelto a tomar sin consenso: ha tenkido ocho votos a favor y dos en contra (la presidenta del Banco de la Reserva Federal de Kansas City, Esther George, y el presidente del Banco de la Reserva Federal de Boston, Eric Rosengren, se han mostrado a favor de mantener los tipos sin cambios).

La Fed ha explicado que en las ultimas semanas el mercado de trabajo se ha mantenido "sólido" y la actividad económica del país ha seguido creciendo a un ritmo "moderado". No obstante, la institución ha notado que la inversión empresarial y las exportaciones "han permanecido débiles".

Así, el banco central estadounidense ha justificado su decisión en las "implicaciones" de los desarrollos globales para las perspectivas económicas, así como las "débiles" presiones inflacionistas. De cara a decidir los futuros ajustes en el precio del dinero, la autoridad monetaria ha subrayado que "monitorizará" las implicaciones de los nuevos datos para las perspectivas de la economía.

La bajada de tipos se produce poco después de que se conociese este mismo miércoles la continuada ralentización de la economía estadounidense con una tasa anualizada en el tercer trimestre del año del 1,9%, después del 3,1% en el comienzo del año y 2% en el segundo trimestre.

La economía estadounidense, no obstante, ha dado señales dispares sobre su estado. Por un lado, el mercado laboral mantiene su solidez, con una tasa de desempleo por debajo del 4%, en niveles no vistos en medio siglo; mientras que la inflación sigue contenida y por debajo de la meta anual del 2% marcada por la Fed. Por otro, la guerra comercial desatada con China por el proteccionismo comercial del presidente estadounidense, Donald Trump, ha aumentado la preocupación entre los empresarios, con multimillonarios aranceles tanto a la exportación como a la importación.

Powell avisa

Tras la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto, el presidente de la Fed, Jerome Powell, declaró que hará falta una "sustancial revaluación" de las perspectivas económicas para forzar un nuevo cambio en los tipos de interés, al señalar que se encuentran "bien posicionados" tras la rebaja de un cuarto de punto anunciada.

Sería necesaria una "sustancial revaluación de nuestras perspectivas" para cambiar los tipos de interés, afirmó Powell en una rueda de prensa. "La política monetaria se encuentra bien posicionada", agregó tras la rebaja del precio del dinero.

La Fed anunció este miércoles un nuevo recorte de los tipos de interés, el tercero consecutivo, hasta dejarlos entre el 1,5 % y el 1,75 %, en plenos temores de desaceleración económica global y en Estados Unidos.

Powell subrayó que las presiones inflacionarias aún se encuentran apagadas. "El 2% de inflación: eso es lo que debe ocurrir", sostuvo, y precisó que espera que se alcance ese nivel a mitad del próximo año.

Sobre las tensiones comerciales con China, Powell indicó que eran parte de las cuestiones que nublan el horizonte económico. "Una sostenida reducción en la incertidumbre comercial sería buena para la confianza empresarial inmediata y, sobre el tiempo, para la actividad empresarial", dijo.

La próxima reunión de la Reserva Federal, la última del año, tendrá lugar a mediados de diciembre.

WASHINGTON

30/10/2019 19:49 Actualizado: 30/10/2019 20:43

AGENCIAS

Publicado enEconomía
¿Es suficiente inyectar dinero público? La crisis del modelo alemán pone en duda las fórmulas para reactivar la economía

Las fortalezas de la economía alemana se han vuelto debilidades: las exportaciones, la industria manufacturera, y el liderazgo en el sector del automóvil están decayendo por factores externos como el Brexit o la ralentización del comercio internacional

Se debate sobre si Alemania va a entrar en recesión o puede evitarlo con una inyección de 50.000 millones de euros, pero cabe preguntarse si estamos ante una crisis más profunda del modelo económico alemán

Varios países, como Holanda, China o EEUU, preparan estímulos para frenar una posible recesión económica. Otros como Italia, y probablemente España, no tienen margen fiscal para hacerlo

 

Miguel Carrión

 

23/08/2019 - 21:40h

La economía alemana vuelve a dar signos de debilidad. Las señales que se van recibiendo sobre la marcha de la economía alemana en el tercer trimestre no son halagüeñas. La situación es lo suficientemente seria como para que Olaf Scholz, ministro de Hacienda del gobierno de gran coalición dirigido por Angela Merkel, se plantee un paquete de estímulo fiscal de unos 50 mil millones de euros. Se debate sobre si Alemania va a entrar en recesión o puede evitarlo por este medio. Pero, a la vista de las causas y características de la ralentización de la economía alemana, cabe preguntarse si estamos ante una crisis más profunda del modelo económico alemán. Si esto fuese así, el impacto sobre la economía española a largo plazo dependerá de si Alemania decide reorientar su economía, y en qué dirección.

La semana pasada Destatis, la oficina estadística del gobierno alemán, estimaba que el PIB de Alemania se contrajo un 0.1% en el segundo trimestre de este año. Esta semana el Bundesbank, en su boletín mensual, advertía del riesgo de que el país encadene dos trimestres seguidos de crecimiento negativo. La producción industrial se está reduciendo, al igual que los pedidos de la industria reflejados por el índice PMI de Markit.

Según Markit, la actividad del sector servicios continúa creciendo, pero no lo suficiente para compensar la caída de la producción industrial. El resultado es la tasa de crecimiento del empleo más baja en cinco años. También se relajan las presiones inflacionarias dado a la caída de los costes del sector manufacturero.

Las causas de la desaceleración de la economía alemana, y por extensión de la europea, son varias pero generalmente externas. No se trata de una crisis de competitividad. La economía Alemana está orientada a las exportaciones, cada vez más fuera de la eurozona, y por tanto es sensible al tono del comercio internacional. Y el comercio internacional se ha ralentizado sustancialmente en los últimos años. Las guerras comerciales de Donald Trump son un factor importante de esta reducción. Trump ha amenazado con imponer aranceles sobre las importaciones a EEUU de toda clase de productos de la Unión Europea, particularmente coches alemanes. El Brexit duro que se avecina cada vez con más probabilidad también representará un duro golpe a las exportaciones Alemanas y de la eurozona.

Sin embargo la crisis del sector alemán del automóvil no se debe sólo a Trump, ni desde luego a un Brexit que aún no se ha producido. Desde el escándalo por la manipulación de las emisiones de motores diésel en 2015 la industria del automóvil alemana no levanta cabeza. En el tercer trimestre del año pasado se achacó otra caída trimestral del PIB de Alemania a problemas de la industria automovilística con la adaptación a una nueva certificación de emisiones. Pero los problemas de certificación pasaron y la crisis permanece. Los fabricantes de automóviles alemanes compiten, pero no lideran en la transición al coche eléctrico.

Así pues, la crisis de Alemania está causada por una reducción del volumen de comercio internacional. Como el país germano es una economía orientada a las exportaciones, esto repercute en una reducción de la producción industrial. Y sobre todo esto se ve en el sector del automóvil, que se enfrenta a una transformación sin precedentes. Sin embargo, el consumo doméstico y el sector servicios aún crecen y contribuyen a sostener la economía alemana.

Es decir, todas las fortalezas de la economía alemana se han vuelto debilidades: las exportaciones, la industria manufacturera, y el liderazgo en el sector del automóvil. Y esta debilidad se debe a factores externos a la economía alemana. Y son los sectores de la economía hasta ahora menos apreciados, servicios y demanda interna, los que ganan fuerza.

Por ello es posible especular con la posibilidad de que estemos no ante una recesión cíclica en Alemania sino ante una crisis de su modelo económico. De cómo reaccione Alemania a esta crisis puede depender el futuro de la economía alemana y europea -y, por ende, de la española- en el medio y largo plazo.

Si Alemania se limita a proteger sus industrias dominantes esperando capear el temporal de Trump y Brexit, dependerá de que las aguas del comercio exterior vuelvan a su cauce. Pero desde luego Trump y hasta cierto punto Brexit representan reacciones contra el libre comercio globalizado del que se han beneficiado y son dependientes Alemania y la eurozona. Si EEUU y el Reino Unido dejan de ser importadores de último recurso, difícilmente Alemania puede seguir siendo el campeón mundial de las exportaciones.

Otro tanto se puede decir de la relación entre la industria manufacturera y los servicios. Actualmente la industria Alemana está en contracción mientras los servicios crecen. Esto va en la línea de la importancia creciente de las tecnologías de la información. Si Alemania protege a su industria manufacturera sin apostar a la ver por dar impulso al sector servicios, puede perder el tren de lo que ya se da en llamar la cuarta revolución industrial.

Por eso será muy importante ver en qué dirección se orienta el estímulo fiscal aceptado a regañadientes por Scholz, un ministro de hacienda socialdemócrata que no se ha desviado un ápice hasta ahora de la senda de estabilidad presupuestaria -e incluso superávit- marcada por su predecesor democristiano Wolfgang Schäuble.

¿Y España? Está claro que, a raíz de la crisis bancaria y de deuda de principios de esta década, España se vio forzada a reorientar su economía según las líneas maestras del modelo alemán dependiente de las exportaciones. Además, la industria automovilística es muy importante para la economía española como lo es en Alemania, y está en gran parte en manos Alemanas. Entonces, tanto por la influencia de Alemania en la política económica de la eurozona como por depender parte de la industria española de decisiones que se toman en Alemania, cómo afronte Alemania su crisis actual tendrá efectos profundos sobre la economía española. Ojalá Alemania apueste por invertir en el futuro en lugar de proteger su gloria pasada, aunque las expectativas de que sea así no son excesivas.

Estímulos donde se necesita...o donde se puede

"Los gobiernos en disposición de hacerlo" deben usar "su espacio fiscal", mientras que los demás deberían tratar de "reconstruir" su margen para gastar. Este es el mensaje que ha lanzado el Banco Central Europeo (BCE) a través de las actas de una de sus últimas reuniones, difundidas este jueves. En el primer bloque se encontraría, sin duda, Alemania. En el segundo se encontraría Italia, con graves problemas de estabilidad presupuestaria en medio de una crisis política. También podría estar España en el caso de que la entidad se refiera a los países que no estén dentro de los parámetros del pacto de estabilidad y crecimiento (el déficit español es menor al 3% que se establece como límite y se espera que cierre el año en un 2% del PIB, pero la deuda pública es del 98,38% del PIB, cuando el valor de referencia es el 60%), informa Marina Estévez.

Esta es una de las recetas ante la posibilidad de que varios países de la zona euro entren en recesión, entre ellos Alemania e Italia. Situación agravada por la opción de una salida brusca de Reino Unido de la UE el 31 de octubre y con el telón de fondo de la guerra comercial entre EEUU y China. Pero antes de que lo recomendase el BCE, que por su parte prepara su propio paquete de estímulos para animar la economía y elevar la inflación, varios países ya han adelantado que se preparan sus propias medidas fiscales. Entre ellos, además de Alemania, Holanda ya ha deslizado que estudia inyectar miles de millones de euros en la economía, a través de inversiones en infraestructura y educación, debido a su alta exposición al Brexit.

Fuera de Europa, en EEUU, el presidente Donald Trump habló esta semana de un recorte de impuestos, aunque solo 24 horas después rectificó. La posibilidad de una recesión pondría en peligro su reelección en noviembre de 2020. Por su parte, China ha decidido recortar sus tipos de interés.

Publicado enEconomía
Lunes, 26 Julio 2010 09:55

¡A la vida le daremos todo!

“Contra toda norma cultural y legal, el paralítico fue curado en sábado.
El hombre fue a decir a las autoridades que era Jesús quien lo había hecho.
Por eso los amos del poder atacaban a Jesús,
porque quebrantaba la ley del sábado
y le daba la primacía a la salud de un hombre enfermo”
(Juan 5, 1 – 18)

Al leer ese relato evangélico uno se encuentra una vez más con actitudes y comportamientos seductores de Jesús de Nazaret. Otra vez aparece tocando a un enfermo, en sábado, contra las normas cultuales y sociales, aún sabiéndose juzgado de irreverente frente a la ley. Su solidaridad con los quebrantados y humillados va más allá de los imperativos legales: esta vez se compadece del enfermo y lo devuelve a la vida. En todo el relato brillan claras unas posturas frente a las personas que denotan cansancio, soledad, opresión, limitación, tristeza o enfermedad:

1) Jesús se compadece hasta el extremo, asumiendo los riesgos de saberse juzgado por una cultura rígida y calculadora; en efecto, rompe los preceptos del sábado y rompe con el sábado mismo para dar la primacía a la persona del enfermo que está solo y que clama, en su soledad,  por una mano compadecida. Jesús se aproxima al enfermo y lo empuja hacia las aguas sanadoras. Con ello Jesús corre nuevos riesgos, aún de muerte, pues ¡los que tocan la ley y las costumbres deben morir!

2) Jesús actúa con misericordia frente al que está débil y solo; para ello confronta a la cultura consigo misma y con sus fríos mandatos. Constatada la impiedad de la norma social, avanza hacia el existente concreto, herido, agobiado y sin esperanzas, carne de dolor y espíritu humillado. A todo trance quiere levantarlo de su triste condición postrada. Esta vez se trata de un enfermo de parálisis que lleva 38 años esperando entrar en el esporádico flujo de las aguas sanadoras de Bezatá o “aguas de misericorida”, cerca de Jerusalén. Como el hombre no puede moverse por sí mismo, no logra nunca llegar en los pocos segundos que dura el brote sanador de la fuente. Entonces lleva más de media vida esperando una mano solidaria.

3) Jesús toca al hombre y lo pone en movimiento. Eso impresiona siempre. A quien Jesús toca, lo pone a caminar, lo invita a remover la huella y la memoria del dolor cuando éste se ha convertido en razón para mantenerse inmóvil: “coge tu camilla y levántate” significa, en el caso de un ser humano paralizado por las muchas y largas cadenas, algo así como un mandato de moverse y romper las anclas que por tanto tiempo le han amarrado a la inmovilidad y al pasado, un darle nueva confianza para que se atreva a intentar transformar las condiciones que le han mantenido en la impotencia.
4) Y finalmente, lo remite de nuevo a la vida. El hombre lastimado por el pasado se ha reducido a la quietud resignada. El milagro más audaz y claro de Jesús es tocar a un hombre herido por la sociedad y por su experiencia vital, ponerlo a creer de nuevo en sí mismo y en su potencial, remitirlo convencidamente a la vida y ponerlo en movimiento de retorno a sí mismo. La resignación es el cáncer de los individuos, de los pueblos y de las sociedades que olvidan su pasado y se acostumbran a cargar cadenas como si ése fuera un mandato imperioso e ineludible del destino o de los dioses. El hombre llevaba 38 años de resignación, esperando el milagro curador de un agua mágica, esperando la compasión que lo olvidaba, él se había vuelto parte del paisaje triste junto a la piscina mágica. Hacía falta una presencia, y una voz, y una claridad milagrosa que lo pusiesen de nuevo en camino hacia sí mismo, que lo hicieran capaz de reencontrar el potencial sanador que se le había silenciado en su memoria domesticada.

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Con su actitud, Jesús dibuja los perfiles de la solidaridad que se pone de parte de la vida: 1) Da la primacía a la persona o al grupo humano que padecen cualquier forma de opresión y de empobrecimiento; 2) Relativiza la norma, el derecho, la costumbre, el rito y los mandatos de la cultura dominante; siempre estará el sábado al servicio del ser humano concreto; nunca al revés; 3) Pone al ser humano históricamente herido, lastimado, vulnerado en sus derechos y en su dignidad, en camino de retorno a sí mismo: conciencia despierta, nueva lucidez crítica de lo que ha sido la historia y de lo que puede y debe seguir siendo; 4) Remite a la vida al ser humano a quien la vida, la vida en sentido integral, la vida con dignidad le ha sido negada; 5) Se enciende para nuestros pueblos, creyentes y oprimidos, una nueva luz sobre la manera de construir historia y de hacer solidaridad: ¡a la vida darle todo!, a la muerte y a los actores y perpetuadores de sistemas de muerte ¡no dejarles nada! 





Publicado enEdición 159