"El éxito danés reside en ser muy buenos en los cambios"

El director del 'think tank' Cevea analiza las razones por las que su país es el más feliz del mundo, según Naciones Unidas
"La gente en Dinamarca es particularmente confiada. Hay una gran confianza en la sociedad, en los individuos y también en las instituciones". "Esta es una cultura donde la corrupción no se acepta. La gente cumple"


Kristian Weise es director del think tank progresista Cevea, ligado a la izquierda danesa. Sociólogo, filósofo y economista por la London School of Economics y la Copenhagen Business School (CBS), habla en esta entrevista de la complejidad de los cambios en el Estado de bienestar de su país, uno de los más exitosos del mundo. La entrevista discurre en un ambiente relajado, en donde Weise, de treinta y ocho años, defiende hasta lo que considera indefendible para explicar esa evolución. Antes de dirigir Cevea, fue secretario ejecutivo de los socialdemócratas en el Parlamento Europeo, y asesor del ex primer ministro danés Puol Nyrup Rasmussen.


Estoy llegando a Dinamarca y pienso: ¡Oh, estoy en el país más feliz del mundo! (según Naciones Unidas) ¿Por qué es así?


El tema fundamental está en que la mayor parte de la gente no tiene que preocuparse sobre cosas normales de la vida: la seguridad económica, social y otros tipos de seguridad en los que Dinamarca tiene unos estándares muy altos. Al mismo tiempo, hay un énfasis muy grande en que las personas puedan tener una vida personal, social. Que tengan la posibilidad real de disfrutar de ello. Hay un buen sistema de guarderías y de soporte para que las personas puedan trabajar sin dificultad.


Pero hay un aspecto secundario, también importante. Se han hecho estudios donde se pregunta a la gente cuán feliz es, y aparentemente los daneses son bastante optimistas. Lo que quiero decir es que no es sólo el sistema social. Acabo de estar en una reunión escandinava y corría un chiste sobre los finlandeses que decía: “¿cuál es la diferencia entre el tango en Argentina y en Finlandia? La felicidad; porque los finlandeses no son felices”.


Bueno... eso es porque no conocen Argentina... No es que la gente allí viva contenta...


¡Ahhhh! ¡Es gracioso! Pero lo que quería decir es que Finlandia es un país con altos estándares también, y no son felices.


Dinamarca tiene uno de los niveles más bajos de corrupción. ¿Por qué?


La gente en Dinamarca es particularmente confiada. Hay una gran confianza en la sociedad, en los individuos y también en las instituciones. Los investigadores dirían que esto tiene algo que ver con los vikingos. Los vikingos eran gente que se iba fuera del país, básicamente para robar y pelear, pero volvían a casa y lo primero que tenían que hacer era compartir lo que se habían robado. Si alguno de los viajeros había muerto en las peleas, el resto de la tribu tenía que hacerse cargo de la familia del difunto.


¿Se puede confiar en ladrones?


En la tribu, los acuerdos eran otros. Es una anécdota. Es difícil conocer el presente sin mirar la historia. Hemos tenido la suerte de vivir en un lugar igualitario, donde la gente que trabaja para el Estado trabaja para la gente. Los motivos para la corrupción son más bajos.


Pero los humanos son humanos en cualquier parte. Ustedes deben de tener alguna manera de vigilar, algún sistema de rendición de cuentas que frene la corrupción...


Si se miran, por ejemplo, los impuestos, tenemos un sistema muy transparente. Siempre lo ha sido. Tú informas de cuánto dinero tienes y de cuánto estás pagando. El empleador es responsable de dar los datos de cuánto dinero está ingresando y cuánto va a impuestos.


Pero la gente que menos impuestos paga no son las personas, sino las empresas...


Pueden ser ambos. Por supuesto, tenemos instituciones de vigilancia; pero creo que hay un componente cultural que influye. Esta es una cultura donde la corrupción no se acepta. Eso hace que la gente cumpla. Tiene que ver también con las instituciones, pero es difícil saber qué viene primero, si la vigilancia o el autocumplimiento cultural.


Si ustedes viven tan contentos, en una sociedad tan rica, que paga impuestos... ¿por qué quieren cambiar el sistema?


Lo primero que hay que decir es que la razón por la que los daneses han sido tan exitosos es porque han sido muy buenos en los cambios, en adaptarse. La mayor parte de los cambios se han hecho paso a paso. Por ejemplo, en Francia se discute todo el tiempo si se debe aumentar la edad de jubilación, y cada vez que se habla de ello hay una gran pelea porque quieren subirla diez años. Es muy cuestionable. Ahora en Dinamarca se está discutiendo si la edad de jubilación puede aumentarse seis meses. En vez de decirle a la gente que se va a retirar a los sesenta y cinco años se le dice que se retirará a los sesenta y cinco y medio. Aun así esto está creando muchísimo debate. En 2006 se hizo una reforma en la que se decía que la edad de jubilación se iba a adaptar a la esperanza de vida; es decir, que si la gente dentro de un tiempo vive un promedio de cien años, probablemente se retire más tarde que ahora.


Pero se desmantela un sistema que funciona muy bien.


Ha habido un abuso ideológico de las reformas pragmáticas. Entre 2001 y 2011 hemos tenido un gobierno de derechas, un gobierno de izquierdas durante cuatro años, y luego otro gobierno de derechas. La derecha quiere tener básicamente una sociedad distinta. El primer ministro que llegó al poder en 2001, Anders Fogh Rasmussen, publicó un libro sobre cómo deberíamos ser un Estado más liberal, antes que un Estado de bienestar. Uno de sus argumentos era que el Estado de bienestar hace a la gente vaga.


Pero ustedes han demostrado durante décadas que esto no es cierto.


Los liberales dirían que, de acuerdo con las cifras, el 25% de la población no está trabajando. Tenemos uno de los índices de empleo más altos del mundo, pero eso no impide que haya un 25% de la población que no trabaja, a pesar de estar en edad de trabajar: puede ser que sea porque están sin empleo, o enfermos, o porque son discapacitados...


Es lógico que si están enfermos, no trabajen.


Tiene gracia que yo utilice un argumento a su favor, pero es sólo para explicar lo que está ocurriendo. Por una parte, hay una necesidad de tener mucha gente trabajando para sostener el Estado de bienestar. Un tercio de la población trabaja para el sector público, y la única manera que existe para tener un tercio de la población en el sector público es que mucha gente esté trabajando en el sector privado. Pero la discusión es: ¿qué haces con esa población que por alguna razón no está trabajando? La derecha ha tenido éxito en decir que una gran parte está siendo impulsada a no trabajar.


Las reformas que se han llevado a cabo en los últimos diez o quince años han sido dar incentivos a la gente para que trabaje más. Lo que dicen es que se debería trabajar más horas a la semana y por un período más largo de la vida.


¿Y la gente lo acepta?


Creo que hay manipulación. Pongo un ejemplo: hace unos cinco o seis años teníamos un sistema de prejubilación. Te podías prejubilar cuando cumplías sesenta años, y mucha gente lo hacía porque quería. La derecha quiso quitar las prejubilaciones, y los medios comenzaron a publicar la idea de que muchos de los que se prejubilaban, pagados por el Estado, eran dentistas que jugaban al golf en Marbella. Por supuesto, era una fotografía equivocada. Habría algunos, pero no eran la mayoría, y el sistema no estaba hecho para ellos. Ha habido una insistencia muy fuerte en decir que teníamos que efectuar las reformas: con esto, con la globalización, con la competencia en el mundo...


Para dar crédito, desde la perspectiva socialista o de izquierdas sería ingenuo decir que el Estado de bienestar tal como estaba planteado en los años setenta sería el mejor Estado de bienestar en 2017. Todo se tiene que ir adaptando, para crear un Estado de bienestar mejor; pero eso no siempre ocurre.


La derecha está ganando las elecciones. Incluso la ultraderecha gana votos en este país. ¿Cómo lo explica?


En primer lugar, la derecha populista no es derecha cuando se trata de desarrollar políticas económicas. Eso hay que tenerlo muy en cuenta. En muchos asuntos sociales y económicos ha copiado la posición de los socialdemócratas. Es muy de derechas cuando habla de inmigración, pero cuando trata cuestiones sociales de los daneses nativos, está con el partido socialista; quiere aumentar las pensiones y en muchos otros asuntos estarían del lado de los socialdemócratas.


Casi una cuestión de suerte.


Sí. La fotografía no es muy clara. Cuando tuvimos a la derecha gobernando durante diez años, hasta la crisis económica estuvieron aumentando el tamaño del sector público. Gastaban más dinero en hospitales, más dinero en cosas como el cuidado de los niños, en las personas mayores... Pero al mismo tiempo estaban recortando impuestos.


¿Cómo podían hacerlo?


Teníamos un boom económico. Era un buen momento y podían llevarlo a cabo.


¿Crecieron gracias a la construcción?


Tuvimos una buena burbuja inmobiliaria. España e Irlanda la tuvieron mayor burbuja, pero nosotros también la tuvimos.


Ustedes tenían un sistema de cooperativas de vivienda, el modelo Andel, que protegía a la vivienda de la especulación...


Es algo que también cambió. Aún tenemos una tradición muy importante de casas que forman parte de cooperativas, pero muchos cambiaron sus reglas. Por una parte, las viviendas se volvieron más caras. Y por otra, muchas cooperativas cambiaron sus bases para transformarse en apartamentos privados. De hecho, estamos en un área [a unos pasos de la estación central de Copenhague] que es un muy buen ejemplo. Este es un barrio muy obrero. Estos inmuebles no se ven como edificios obreros, pero cuando entras, hay muchos apartamentos pequeñitos. Quince años atrás podías encontrar un apartamento de estos, cooperativos, por unos 20.000 euros, porque había un tope de precio. Y de un día para otro estos mismos apartamentos pasaron a costar 150.000 euros. En la mayor parte de las cooperativas hoy, incluso en las que hay lista de espera para entrar, el valor de las viviendas es casi como el precio normal del mercado.


Podría entenderse que haya gente enfadada.


La gente que vivía en esas cooperativas de pronto se hizo más rica. Y es muy difícil de organizar quiénes pueden comprar en el futuro... Pero para responder a tu pregunta, nosotros también tuvimos una burbuja inmobiliaria. Los precios de las viviendas subieron muy de repente. Luego bajaron un 30% con la crisis financiera, y ahora están volviendo nuevamente al nivel de la burbuja. La gran diferencia desde la crisis es que es muy desigual la forma en que han aumentado: han crecido en Copenhague y en otras grandes ciudades, pero en las zonas rurales no. Y eso es distinto que durante la burbuja, cuando los precios crecían en todas partes.


¿Qué pasa con la gente que no puede pagar el alquiler o la hipoteca?


La diferencia entre Estados Unidos y Dinamarca es que allí si no puedes pagar le das las llaves al banco y te vas. Aquí sigues teniendo la deuda.
Igual que en España... y eso es un gran problema: tienes deuda pero no techo.


La diferencia con España es que aquí no hubo tanta gente que tuvo que dejar sus casas. Aquí mucha gente tuvo la posibilidad de hacer una reestructuración de la deuda a un tipo menor de interés. No tuvimos un escándalo tan grande. Una de las razones es que no tuvimos índices de desempleo tan altos. Cuando más tuvimos fue del 8% o 9%.


Se dice que el futuro nos espera con menos trabajo y más robots. ¿Cómo se enfoca el futuro en Dinamarca?


La política general ha ido hacia el lado contrario, para que la gente trabaje más. Hay nueve partidos en el Parlamento, y sólo dos de ellos, los más de izquierda, están hablando de trabajar menos horas.


Hay gente pensando que más que seguir creciendo tendríamos que decrecer...


Aquí la mayor parte de los políticos hablan de crecimiento, y eso tiene que ver con hacer crecer el Estado de bienestar. La generación de riqueza es trabajar de forma efectiva, no trabajar mucho tiempo. Hay que tener cuidado con la agenda del decrecimiento porque si tienes un crecimiento inteligente tendrías más crecimiento y menos usos de los recursos al mismo tiempo. En Dinamarca tenemos un aumento de la riqueza, pero estamos estables en la producción de CO2.


En cuestiones de medio ambiente van bien.


Dinamarca ha sido muy ambiciosa en temas medioambientales, en reducir el CO2. Y la forma de hacerlo es, por un lado, impulsando las energías renovables —producimos cerca del 40% de nuestras energías de fuentes renovables—; por otro, mediante la reforma de casas para que sean energéticamente más inteligentes. Muchas viviendas cooperativas se renovaron gracias a ayudas que dieron tanto el Estado como el Ayuntamiento. La gente realmente pagó una pequeña parte de los costes. Una reforma que se subvencionó fue el cambio de ventanas para hacerlas más eficientes energéticamente.


Una vez más, es el Estado el que paga, y hay gente que dice que hay que cortar con eso y pagar menos impuestos.


Pero nuestros impuestos son los más altos del mundo. Trato de explicar por qué no deberíamos recortarlos, pero para poner un ejemplo de los argumentos que se usan diré que después de pasar por todas las reformas del partido en el poder, tenemos los impuestos más altos del mundo.


¿Qué ocurre con los refugiados?


Acabo de escribir un capítulo de diez páginas de un libro sobre esto. El año pasado fue el asunto más debatido. Fue uno de los argumentos para decir que había que efectuar recortes, porque iba a ser imposible de pagar. Aunque la crisis de los refugiados se ha frenado, todavía hay discusión.
Ustedes tenían fama de país que acepta, ayuda e integra refugiados...


En el caso danés, la cuestión principal son las cifras. Cuando Dinamarca era abierta, las cifras [de refugiados] eran mucho menores; y la gente venía de mucho más lejos. Ahora son países vecinos, y la cantidad es mucho más grande. La gente piensa que tiene que protegerse. Hay que tener en cuenta que en el sistema danés, en el momento en que llegas tienes casi los mismos derechos que un danés. No tienes que pagar por tu casa. Tienes asilo. Te dan clases de danés y dinero hasta que te integres.


Si recibimos, por ejemplo, 100.000 personas de Siria, esto sería casi igual a decir que de pronto hay 100.000 nuevos desempleados con derecho a ayudas. Las respuestas políticas no son fáciles. Otro de los debates está en dónde deberían vivir. ¿Pueden las municipalidades asumir la estancia de estas personas? ¿Pueden darles un hogar? ¿Hay espacio en las escuelas? En una de las discusiones participaban alcaldes de ciudades pequeñas que decían que era muy difícil. No quiero defender políticas que no ayudan, pero sí que cuando tienes un Estado de bienestar tan grande, el asilo y la inmigración se vuelven también más complicados. Si eres un refugiado sirio en Grecia te dejan en la calle y arréglate. Aquí el sistema te ayuda. Yo estoy contento de que sea así, pero es un dilema, porque puedes dejar que entren 15.000 personas y darles buenas condiciones, o dejar que entren 500.000 y no hacerlo.


El hecho de que tengan muchas facilidades con el cuidado de los niños y los ancianos, ¿ha supuesto que las mujeres se hayan integrado más en el mundo laboral?


Las mujeres en los últimos veinte años han tenido mucho éxito en política. Llegamos a tener al mismo tiempo una mujer primera ministra, una mujer líder del partido de la oposición, una mujer líder del tercer y el cuarto partido. Desde la derecha hasta la izquierda, tuvimos básicamente mujeres en cargos de liderazgo. Pero eso no se repitió en las compañías privadas. El 95% de las veinte corporaciones más importantes están gobernadas por hombres. Tenemos un debate sobre si deberíamos tener cuotas.


¿Deberían?


No hay consenso. Lo más importante es que que el sistema de bienestar danés está pensado para la igualdad. Y una de las maneras de conseguirla es asegurándose de que tenemos buenas instituciones de bienestar; bajas maternales y bajas paternales, guarderías y otros cuidados de la infancia. Y que eso no debería ser muy caro. Hay una expectativa de que la mujer debería tener acceso a una carrera laboral. Y también de que los trabajos del hogar sean compartidos.

Por Mariana Vilnitzky
28/03/2017 - 14:04h

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Trumpgate: Rebelión en la Granja; Madurogate: El colapso

 

1. "Tonterias extremadamente ridículas"

Es absolutamente inédito que un almirante estadounidense se atreva a calificar públicamente al equipo presidencial, a que sirve, de "idiota" y "extremadamente ridículo". Pero, esto es exactamente lo que sucedió en el Congreso imperial, cuando fue interrogado el director de la agencia de espionaje más importante del mundo, la National Security Agency (NSA), el almirante Michael Rogers. Preguntado sobre la afirmación de los trumpistas, de que Obama había espiado a la campaña electoral republicana vía el servicio secreto británico GCHQ, "para no dejar huellas digitales estadounidenses", Rogers --cuya agencia intercepta 200 millones de mensajes al día (¡!)-- calificó tales alegatos públicamente como "nonsense" y "utterly ridiculous". "I have seen nothing on the NSA side that we ever engaged in such activity" or was asked to conduct surveillance of Trump by Obama, dijo Rogers. Es un inconfundible signo de debilidad de Trump, que tales enunciados del militar no hayan producido su inmediata destitución, por el colérico Mussolini de la Casa Blanca.

 

2. Los animales se organizan

No menos insólito es que la policía política del régimen, el FBI, investigue formalmente a un Presidente en funciones, que ni siquiera ha compuesto su equipo de gobierno y lleva menos de tres meses en la Casa Blanca. La policía política (FBI) confirmó también ante el Comité de Inteligencia del parlamento (House Intelligence Committee) que está indagando vínculos entre el equipo de Trump y Rusia. Propició una cachetada adicional al Duce, al insistir categóricamente que no existe "evidencia empírica" para sostener las acusaciones de Trump contra Obama. Llevando la embestida contra Trump aún más lejos, el poderoso Comité de Inteligencia, que tiene accesos a secretos de Estado (arcana imperii), que son vetados para la mayoría de los Congresistas, convocó a una investigación "independiente" sobre las relaciones entre el equipo del oligarca inmobiliario y del tovarich ruso, Vladimir Vladimirovich Putin; Buddha (iluminado) de la geopolítica global.

 

3. Colapsa el castillo de naipes

Desde que el embaucador Trump entró en la Casa Blanca ha andado de derrota en derrota. Una de sus grandes mentiras fue que había organizado y conducido una empresa transnacional y que por eso sabía cómo manejar el gigantesco ecosistema nacional y global del Imperio. La verdad es que su experiencia de management es la de una especie de hotel boutique y que cuando quiso organizar negocios transnacionales, fracasó. Y así le ha ido con la Casa Blanca. Las dos versiones de su veto islámico han sido bloqueadas por jueces y son boicoteadas por ciudades y ciudadanos. Su asesor de Seguridad Nacional, el lobbyista profesional y General retirado, Michael Flynn, tuvo que renunciar por mentiras sobre sus relaciones con Rusia. Su propuesta de Secretario de Trabajo, Puzder, fue derrotado antes de entrar en batalla. En el Pacífico y Asia ha perdido la iniciativa estratégica ante China, y en Eurasia ante la alianza estratégica Rusia-China. Su prestigio y el de Estados Unidos anda por los suelos en la política global y dentro del país.

 

4. Derrota humillante

La derrota más estrepitosa y dañina la acaba de sufrir en el Congreso. Su criminal propuesta de liquidar el seguro social de Obama (Affordable Care Act) en la Cámara Legislativa, fue retirada por falta de apoyo de los dos partidos políticos de la plutocracia. Resignado, el tóxico líder republicano Paul Ryan declaró que tendremos que vivir con el Obamacare para el futuro previsible: "We’re going to live with Obamacare for the foreseeable future." Tiene razón Hillary Clinton cuando dice que es un triunfo para el pueblo estadounidense. De hecho, es el triunfo de la movilización de los ciudadanos contra uno de los más infames y mentirosos ataques oligárquicos de Trump. En términos de Animal Farm de George Orwell, se trata del colapso de la hegemonía del jefe cerdo Napoléon sobre los animales de la granja.

 

5. Plomo o impeachment

Los dueños del complejo militar-industrial-de inteligencia de Estados Unidos, junto con Wall Street y Silicon Valley, son los amos del país. Son el núcleo de la oligarquía imperial que gobierna a la Unión Americana desde hace más de dos siglos y, a la sociedad global, desde hace siete décadas. Frente a esa power elite (C. Wright Mills), cualquier Presidente es esencialmente un Calibán que ejecuta órdenes. Si se le ocurre rebelarse o pretende asumir demasiada autonomía, paga un alto precio: John F. Kennedy con un balazo, Nixon con la destitución por impeachment (juicio político). Ambas vías de remoción son tan americanas como Grandma´s apple pie. No sabemos cuál de los dos le espera a Trump, pero es obvio que sus espacios de maniobra se reducen vertiginosamente. Es el presidente estadounidense menos popular desde 1945, con un 58% de los ciudadanos desaprobando su gestión (Gallup). Lo que lo mantiene a flote es, esencialmente, la expectativa de sectores de la "billionaire class" (B. Sanders), de reducir fuertemente sus impuestos corporativos y, la mafia jerárquica del Partido Republicano.

 

6. Goetterdaemmerung: el Ocaso de los Dioses

En mi artículo del 21 de febrero ("Trump y Maduro en caída libre"), escribí que Maduro y Trump son almas gemelas en una realidad virtual. Que el presidente venezolano y su régimen autocrático, al igual que el delincuente político Trump, se hunde cada vez más en su burbuja de delusiones y mentiras; que tiene como única salida pactar una Solución sandinista debilitada con sus adversarios y negociar el asilo político para él y los demás responsables del desastre, en Cuba, Rusia o China. Bueno, esta posibilidad ya desapareció, porque la solicitud pública de ayuda de Miraflores a la ONU significa el primer reconocimiento público de la camarilla en el poder que su modelo y gestión ha fracasado rotundamente. Maduro alzó la bandera blanca de la rendición (casi) incondicional. En consecuencia, y semejante al caso de Trump, la oligarquía retomará pronto el poder y reforzará los filtros de acceso a las palancas del poder estatal para los advenedizos. Ignominioso fin del episodio socialdemócrata-populista en Venezuela y grave hipoteca para el futuro de su pueblo.

 

 

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Agentes de la Patrulla Fronteriza y policías estatales de Texas recogen paquetes de mariguana durante un decomiso el 15 de marzo de 2017 en McAllen, Texas

 

Los economistas de la Universidad de Princeton, Anne Case y Angus Deaton, premio Nobel de Economía en 2015, en una perturbadora publicación en The Brookings Institution (https://goo.gl/QoVzTY), de la primavera 2017, que ha impactado en los multimedia de Estados Unidos (EU), demuestran que los blancos no-hispanos estadunidenses de edad mediana (de 45 a 54 años) menos educados fallecen en forma desproporcionada debido a una mayor incidencia de las muertes por desesperación ( despair deaths) –que se subsumen en sobredosis de drogas, enfermedades alcohólicas y suicidios–, quienes exhiben mayor desempleo y menos oportunidades de encontrar trabajo.

La nueva publicación es continuación de una previa de los mismos autores en Proceed ing of International Academy Science de 2015, Creciente morbilidad y mortalidad en la edad mediana de los estadunidenses blancos no-hispanos en el siglo 21 (https://goo.gl/j73664), que, con solo 15 años de seguimiento, extrapola en forma dramática una tendencia que se agudizará durante todo el siglo.

En una entrevista, Deaton sentencia que se trata de una historia del colapso de la clase trabajadora blanca cuando el mercado laboral se ha volteado en su contra.

A mi juicio, ello explica la ignominiosa erección del muro Trump que comporta varios aspectos multifactoriales: guerra demográfica de los supremacistas blancos –primordialmente, de los desempleados–; guerra contra la importación de heroína que controla(ba) El Chapo Guzmán (https://goo.gl/pXbGgX); y un asunto de seguridad nacional (https://goo.gl/EuXq6L), además de propiciar un suculento negocio para la empresa constructora de muros de Israel, desde Gaza hasta Texas: Magal Security Systems (https://goo.gl/42MypD).

Más allá del vulgar reduccionismo mercantilista al que son adictos los fracasados economistas aldeanos del “México neoliberal itamita”, el trumponomics –que comporta una inversión de un millón de millón de dólares en manufactura/infraestructura– está destinado no solamente a la creación de empleos de los blancos abandonados y víctimas de una carnicería (Trump dixit), sino, también, a la lucha contra las muertes de la desesperación que generó y exacerbó la depredadora globalización que ha aniquilado a las clases medias, primordialmente de raza blanca, desde Gran Bretaña hasta EU, lo cual catalizó el Brexit y su hermano simbiótico del trumpismo a los dos lados del noratlántico anglosajón.

Nada menos que el tres veces candidato presidencial, muy cercano al defenestrado Nixon, del ala paleo-conservadora del Partido Republicano, Pat Buchanan, explaya en forma prístina el fenómeno del trumpismo y su corolario, el trumponomics, lo cual, a su juicio, le concedió el triunfo presidencial: Trump vio a la parte del centro (Middle) de EU recular (sic) por el cambio demográfico fomentado por las invasiones del Tercer (sic) Mundo, y prometió frenarlas. Mientras nuestras trasnacionales quemaban incienso en el altar de la economía global, Trump visitó a las víctimas de la clase trabajadora. Y aquellos estadunidenses olvidados en Pennsylvania, Ohio, Michigan y Wisconsin le respondieron y siguieron su mantra: EU primero (https://goo.gl/6GfB67).

El estudio de los dos economistas de Princeton es sumamente revelador porque se concentra en un segmento de edad mediana de los blancos no-hispanos cuando otros estudios sobre la sobredosis de heroína/fentanilo prevalece en el segmento de los pudientes jóvenes blancos millennials: nacidos después de 1980 y la primera generación del nuevo milenio (https://goo.gl/dt6bo9).

Siempre me he rebelado a la dictadura semántica de la racista y clasista Oficina del Censo de EU que en forma incorrecta utiliza hispano en lugar del más correcto término de latino.

Si el factor de la no-educación brilla intensamente en el deterioro de la salud física y mental de los desempleados blancos no-hispanos, en el segmento de los millennials blancos no es el común denominador ya que sus drogadictos pertenecen a la clase pudiente y universitaria.

Los autores colocan en la picota a los opiáceos, pero no se les escapa que la causa principal es la globalización.

Un tuit de Buzz Feed News sintetiza uno de los hallazgos del estudio: la tasa de mortalidad para los blancos de edad mediana sin estudios universitarios se ha disparado en la pasada década, pese a que las tasas de muerte para los afroamericanos y los hispanos han continuado a declinar.

La ausencia de salarios estables y bien pagados para este segmento de blancos ha provocado estragos mentales: dolor, distrés y disfunción social que se han exacerbado debido a la falta de solución de su causal.

Las muertes por desesperación se acompañan de una participación reducida de la fuerza laboral, decremento en las tasas de matrimonio e incrementos en reportes de pobre salud física y mental que carecen de apoyos socioeconómicos: el efecto combinado significa que las tasa de mortalidad de los blancos con un grado no mayor a secundaria, que eran alrededor de 30 por ciento menos que las tasas de mortalidad de los afroamericanos en 1999, creció 30 por ciento más que los afroamericanos en 2015. ¡Vaya drama!

Las muertes por desesperación van de la mano con una disminución en el progreso contra la mortalidad de las enfermedades cardiacas y el cáncer, los dos máximos asesinos de la mediana edad.

Según Chicago Tribune, esta dinámica ayudó a alimentar el ascenso del presidente Donald Trump, quien ganó un amplio apoyo entre los blancos con sólo un diploma de secundaria (https://goo.gl/6sJJPH).

El grave problema se acentúa debido a que al unísono de la automatización/robotización, los desempleados blancos sin estudios universitarios recibirán ingresos menores en el futuro.

Aquí se derrumba el mito de que los desempleados blancos sin educación universitaria no ocuparían los trabajos de faena que ejercen los miserables migrantes latinos, ya que, como se desprende del estudio de marras, la tendencia consistente de que el segmento de hombres que padecen la muerte por desesperación desciende cada vez más los escalones degradantes de trabajos menos calificados.

Chicago Tribune explaya que en otras investigaciones han encontrado que los estadunidenses con sólo diplomas de secundaria tienen menos probabilidad de casarse o de comprar un hogar, pero que tienen más probabilidad de divorciarse si llegaran a casarse, lo que, a juicio de Deaton, toda esta constelación sico-socio-económica adversa encamina a la desesperación de los afectados.

Los puntos geográficos más golpeados incluyen los estados de los Apalaches, como West Virginia y Kentucky, que también abarcan áreas como Maine, Baltimore y la parte oriental (sic) del estado de Washington, cuyos patrones son evidentes en los sectores rurales y pequeños condados como algunas amplias áreas metropolitanas.

En forma comparativa, el mismo segmento estudiado en Europa con educación limitada ha reducido sus tasas de muerte, lo cual se atribuye a sus programas sociales (sic) y a su red de seguridad (sic) social.

Se asienta que la perniciosa globalización es misántropa, depredadora, inicua y antibiológica.

 

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Mentira y desinformación: los medios y la política

En los tiempos que corren es cada vez más difícil distinguir la verdad de la mentira, la realidad de la apariencia. El sistema capitalista ha perdido el norte, y cualquier opción puede ser tomada como el norte mismo. Todo un reto para quienes tienen entre sus sueños sociedades fundadas más allá de la democracia realmente existente.

 

Vivimos tiempos sorprendentes. La tecnología, y la interconexión global y al instante, junto con la concentración y el abuso del poder, además de la crisis en sus diferentes matices que sobrelleva el Sistema Mundo Capitalista, facilitan hoy el surgimiento y desarrollo de fenómenos sociales y políticos como Trump y su ascenso a la cabeza del gobierno de la máxima potencia mundial.

 

Vivimos tiempos de crisis estructural, pero también de cambio. Es así como el actual gobernante estadounidense es el resultado del ascenso soportado sobre un manejo mediático sorprendente centrado no en los grandes y tradicionales medios de comunicación sino en la utilización de grandes bases de datos, de las redes sociales. Y en este proceso las palabras no parecen importar, pues entran en un juego de sentimientos y manipulaciones donde lo que prima es la audiencia a la cual van dirigidas, audiencia valorada, el resto de la sociedad –quienes se oponen al discurso dominante– simplemente es desconocida, excluida o reprimida. Todo ello cuidadosa y estratégicamente manipulado.

 

Trasformaciones que nos obligan a mirar y detallar otras épocas, que le depararon a la humanidad lecciones que no podemos denegar. Es bien conocido que el triunfo del nacionalsocialismo –el régimen de Hitler– no hubiera sido posible sin dos tecnologías de comunicación: la radio y los megáfonos. La radio le permitía al dictador ser ubicuo en todas las ciudades y pueblos de Alemania, y el megáfono le permitía amplificar las masivas concentraciones y marchas que promovió el nazismo entre 1933-1945. Del otro lado del río, por así decirlo, la BBC se erigía como la emisora de liberación de los aliados, la que mantendría una elevada reputación durante mucho tiempo. Entre tanto, hasta la fecha, los grandes medios de comunicación se convirtieron, literalmente en el cuarto poder. Con una salvedad: su inmensa mayoría (TV, radio, prensa escrita) son privados, y están ligados al poder realmente dominante en todas las sociedades.

 

Con una diferencia notable: en los años 30 del siglo pasado aquello funcionaba sobre un dispositivo de grandes concentraciones, que hoy no son necesarias; antes era más importante la escenografía y la impresión del poder; hoy no parece ser así y lo que sí entra en juego es el mensaje enviado a través de unos dispositivos que les permite inundar y ganar conciencias. La gran diferencia ulteriormente está en el manejo político logrado con las grandes bases de datos, unificando información y datos, segmentando en porciones finas y sutiles a los grupos sociales, en fin, operando con sus temores, ilusiones, biografías –todas las cuales ya han sido plenamente identificadas y trabajadas.

 

El fenómeno en curso, con un Donald Trump encarnando un actor en permanente escena y vocalizando un discurso desparpajado, llevan a decir que el showman y su campaña no mienten: solo presentan “hechos alternativos”, que es la ambigüedad para designar justamente mentiras y engaño. Todo un eufemismo.

 

Pero, cómo se llega a una situación de estas? ¿Ha tenido paralelo en la historia de la sociedad? ¿Cuáles son sus particularidades?

 

Los medios y la desinformación

 

Donald Trump simplemente ejemplifica una tendencia cada vez más generalizada. Cuando se presentan “hechos alternativos”, la realidad es remplazada por palabras. Y entonces, por ejemplo, dejan de existir los paramilitares porque se convierten en bandas criminales (Bacrim), como en el caso colombiano. O bien, en el caso de Siria, los aliados en contra del gobierno de Bashar Al-Assad se llaman demócratas cuando en realidad no pocos de ellos integran el estado islamista, que decapita a sus opositores y a quienes no estén claramente con ellos; por ejemplo.

 

Asistimos a una nueva realidad de los medios de comunicación, a saber: la desinformación (a propósito de lo que están diciendo sobre la mentira). Cabe, naturalmente una pregunta: ¿son los medios mismos los que mienten y desorientan a la opinión pública, o bien sirven como medios al servicio de otros poderes y fuerzas que son quienes organizan y orquestan las sartas de mentiras?

 

Claramente, la información ahora es un peligro para quienes detentan el poder, pues cada vez puede ser menos controlada y aislada de la base de la sociedad. El exceso de conocimiento no parece ser nunca muy bueno para quienes detentan el poder. Precisamente por ello, a los engaños y mentiras los acompañan la banalización del mundo y la imposición de la realidad como espectáculo. Digámoslo sin ambages: si hay un rasgo manifiestamente destacado de los Estados Unidos en el panorama de la historia de las culturas y la civilización es el show business. El espectáculo. Ninguna otra nación en la historia de la humanidad se había destacado en este plano, hasta el punto de que la industria de la cultura y el entretenimiento constituyeran la más importante, en todos los sentidos, de la economía de los E.U.

 

Y en el espectáculo, lo que cuenta es el rating: la verdad queda desplazada a un segundo plano (recuérdese en la primera guerra de Irak –1990-91–, a las cámaras de CNN, estratégicamente situadas, transmitiendo como un show los bombardeos. No se veían cadáveres, solo los juegos de luces sobre Irak, al mejor estilo de Hollywood).

 

Vivimos, han dicho, la época posterior a la verdad, análogamente cabría hablar de la postmodernidad, o el poscolonialismo. Pues bien, la postverdad nos enfrenta al relativismo: las verdades acerca del mundo son inconsistentes e inciertas, todo en el sentido psicológico o emocional de la palabra.

 

Estas características forman parte de la médula misma de la civilización occidental.

 

En verdad, en el núcleo mitocondrial de Occidente, inaugurado ya por Platón, está el problema de la distinción entre el ser y la apariencia: to on/to peudós. El problema, originariamente no planteaba alternativas.

 

Para quienes ostentan tal poder, la gente es un objeto de manipulación: se les entrega “lo que quieren escuchar y lo que quieren saber”. El fundamento de la democracia, en el sentido tradicional de la palabra, es la opinión, y ésta es fácilmente manipulable. Precisamente, ya desde la Grecia antigua, Sócrates se debatía con los sofistas: éstos eran los agenciadores y manipuladores de la opinión (pública). Sócrates buscaba transformar radicalmente la opinión en episteme; esto es, conocimiento fundado, crítico y libre. Los retóricos son y han sido siempre los sofistas de cada época y lugar.

 

La dificultad es que el mundo occidental actual ha perdido por completo la memoria de sus orígenes en la Grecia antigua y, peor aún, no cabe ya volver atrás. La imposibilidad de echar marcha atrás a la historia ha conducido a lo mejor del mundo actual a este error: hechos alternativos, juegos borrosos (ni siquiera difusos) entre verdad y apariencia, el relativismo en el sentido psicológico y emocional de la palabra, en fin: a la confusión y al nihilismo –y no en última instancia la sociedad y la vida como espectáculos. Nietzsche sostenía que el nihilismo no es la ausencia de valores. Todo lo contrario: se trata de la proliferación de valores de tal manera que, al cabo, da lo mismo elegir por uno o por otro, o elegir por uno a costa de otro(s).

 

Este lenguaje tiene una expresión bien exacta: el libre mercado. El capitalismo.

 

Como consecuencia, terminamos haciendo cosas con palabras, algo que, por lo demás, siempre ha sucedido en la historia de Occidente. Eso se llama simple y llanamente etiquetar, categorizar. Pero, peor aún, las cosas mismas terminan siendo desplazadas por palabras, y los problemas reales, resueltos en términos de palabras. Buenos ejemplos son: “terrorista”, “enemigos del estado”, “enemigo”, “democracia”, y muchos más.

 

Con todo ello, en realidad, lo que se busca es desinformar. Algo que, en la historia reciente, comienza a raíz de la primera guerra de Irak, cuando se monta toda una maquinaria con la finalidad de eliminar del poder a Sadam Hussein y, literalmente, destruir a este país. O bien, en otro plano, es el hecho mismo de que dados los innumerables conflictos y guerras en curso, las bajas propias ya no se informan.

 

En síntesis, según todo parece, es cada vez más difícil distinguir la verdad de la mentira, la realidad de la apariencia. El sistema capitalista ha perdido el norte, y cualquier opción puede ser tomada como el norte mismo. La clave para el manejo de la realidad y su presentación ante las grandes audiencias depende de la fuerza que se haga ante la opinión pública, la publicidad y la propaganda.

 

* Profesor Titular Universidad del Rosario.
** Un estudio acerca de su importancia y complementariedad debe quedar para otra oportunidad, pues sus ideas dominan hoy ampliamente en el panorama de las democracias occidentales, a pesar de la derrota militar el nacionalsocialismo.

 


 

Recuadro 1

 

Reconsideración: Publicidad, propaganda y Goebbels

 

El nazismo fue posible en su manejo discursivo y de opinión pública a partir de dos personajes centrales, no tan conocidos como sí lo fueron algunas figuras militares: el Ministro de Propaganda, J. Goebbels, y el Ministro de Ciencia, Educación y Cultura Nacional, B. Rust.

 

El primero de estos desarrolló una serie de principios publicitarios, a los cuales es necesario volver, una y otra vez, cuando de la manipulación se trata, así como de la mentira y la verdad. Tales principios son:

 

Principio de simplificación y del enemigo único.
Basta con presentar e insistir en una idea única y básica. En el caso de Trump, se trata de: “America first”. Y el enemigo puede ser individualizado y anatematizado (islamistas, chicanos, ilegales, chinos....).

 

  • Principio del método de contagio.
Distintos adversarios pueden ser reunidos en una sola categoría: los enemigos del estado; los enemigos de la democracia; los enemigos de la libertad.
  • Principio de la transposición.
La mejor defensa es un ataque, y si no es posible negar las noticias adversas, se inventan otras para distraer a la opinión pública.
  • Principio de la exageración y desfiguración.
Exagerar y calumniar. En Colombia G. Alzate Avendaño bien lo sabía: “¡Calumnia, que algo quedará!”.
  • Principio de la vulgarización.
El nazismo como el populismo le habla a la clase media, al gran público. No a los intelectuales ni a los científicos y tampoco a la comunidad internacional. Lenguaje simple y llano, y si se puede, enredo con grandes cifras rápidas.
  • Principio de orquestación.
La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente. Una mentira repetida muchas veces termina convirtiéndose en una verdad.
  • Principio de renovación.
Tomar siempre la iniciativa en materia de información y publicidad, de modo que los rivales estén siempre a la defensiva.
  • Principio de la verosimilitud.
Lo importante no es la verdad sino convencer a la sociedad con informaciones parciales, variadas y difíciles de contrastar permanentemente.
  • Principio de la silenciación.
Acallar toda información que tiene que ver con los adversarios, a menos que sea siempre para disminuirlos.
  • Principio de la transfusión.
Avivar mitos, leyendas, decires y lugares comunes. Y trabajar definitivamente con las emociones y sentimientos de las gentes.
  • Principio de la unanimidad.
Hablar de mayorías, pensar en unanimidad, en fin, hacer creer y sentir que se representa a las mayorías, sin más.

 

Estos principios de la propaganda y la publicidad también expresan, perfectamente, el reconocimiento expreso de que los populismos, al igual que las dictaduras à la Hitler o Mussolini, son siempre formas de Estado con amplio arraigo de masas. Y nada distinto sucede con la democracia realmente existente, por lo demás. Le Pen, Macri, Uribe, Trump, Rajoy o Aznar, y muchos otros, aquí y allá.

 

Resumiendo: una mentira repetida mil veces termina convirtiéndose en una verdad.

 


 

Recuadro 2


Medios alternativos, nueva democracia

 

El pensamiento político clásico –Montesquieu– distinguió y creó los tres poderes tradicionales: el ejecutivo, el judicial y el legislativo. El cuarto poder es el resultado del impacto social de los grandes medios de comunicación sobre la generación de opinión en el mundo y, por tanto, de estilos y hábitos de vida. Pues bien, Internet en general, y en consecuencia las llamadas redes sociales y la web semántica vienen a configurar lo que adecuadamente ha dado en llamarse el quinto poder. Un poder alternativo y emancipatorio (Primavera árabe, movimiento de Indignados, Occupy Wall Street, el movimiento de estudiantes chilenos, y los nuevos-nuevos movimientos sociales, por ejemplo).

 

Nuevas formas de comunicación implican nuevas formas de organización social. Y por tanto nuevas formas de acción colectiva. La verdad es que estamos apenas en los albores de este fenómeno y las mejores oportunidades para los medios de comunicación independiente están aún por venir, hacia futuro.

 

En este proceso la gente puede organizar la información mottu propio, y puede decidir qué información es válida y necesaria y cuál no lo es. Facebook, twitter, snapchat, instagram, whatsapp, y varias más constituyen mecanismos novedosos de expresión y de acción social con impactos que pueden rastrearse sin dificultad alrededor del mundo. Es lo que sucede en las redes a propósito de la reacción de los latinos (“ilegales”) con respecto a las políticas de Trump. O el boicot a las transnacionales de alimentos en Alemania, o a transnacionales con políticas nocivas para el medioambiente.

 

Tres ejemplos y tres casos de “hechos alternativos”, mentiras y desinformación pueden aportarse sin dificultad:

 

A propósito de la presidencia de Donald Trump, los medios de comunicación presentan un falso dilema A. De acuerdo con la versión normal, Trump representa la cara opuesta del liberalismo y el neoliberalismo, el fin de la globalización, y su propuesta, análogamente a la de toda la derecha y la extrema derecha europea es el proteccionismo. Trump aquí, M. Le Pen, allá, por ejemplo.

 

Al mismo tiempo, hace unos meses conocimos cómo una campaña perfectamente organizada desde el exterior se implementó en Brasil con la ayuda fundamental del más prestigioso medio de comunicación brasilero, conducente a tumbar a Dilma Rousseff. Una serie de mentiras, repeticiones, calumnias y desviaciones de información lograron finalmente su cometido. Todo ello sobre la base de que muchos dirigentes del PT (Partido de los Trabajadores) se dejaron empantanar por las lógicas del poder.

 

Mientras que las llamadas redes sociales muestran torpezas y equivocaciones lingüísticas y otras semejantes de Nicolás Maduro, prácticamente nada semejante con respecto a Mariano Rajoy, el presidente de España, quien tiene exactamente los mismos niveles de inteligencia/error que Maduro.

 

Que Internet no puede ser controlada totalmente significa que los grandes poderes no pueden controlar enteramente las dinámicas y estructuras de la web 2.0, 3.0 y los desarrollos en curso. Las comunidades y las sociedades han aprendido a leer y seguir espacios que anteriormente eran inimaginables: Wikileaks, Hispantv, China Today, Russia Today, Le Monde diplomatique, emisoras universitarias, radios comunitarias, y los diversos modos nacionales de prensa independiente, por ejemplo. Prensa independiente: cuando lo que las empresas y las grandes corporaciones, las instituciones y los Estados piden es afiliación, pertenencia, lealtad y fidelidad. Por ejemplo, ese concepto propio del marketing: “la fidelización del cliente”.

 

Las ventanas de oportunidades se han abierto de modo magnifico, y la sociedad como un todo ha ganado enormemente en grados de libertad. Como consecuencia, la gente puede desarrollar criterio propio, autonomía, independencia, en fin: libertad.

 

El tema de base es el de cómo implantar ideas en la gente. Pero también, cómo liberar a las personas de falsas creencias, falsa información, y cómo motivarla para que rompa su apatía política, disponiéndose a desplegar participación y liderazgo en pro de una sociedad diferente. Pues bien, en este dilema va el reconocimiento explícito de que otra democracia es posible y sí: otro mundo es posible.

 

La lucha, dicho en el lenguaje clásico de la literatura, es entre oscuridad y medias luces de un lado, y transparencia, conocimiento e información veraz de otro. Vivimos una auténtica revolución en curso que habrá de dirimirse en función de la capacidad de que la gente produzca, conozca y comparta sus propias informaciones y no aquellas orquestadas en otros lugares.

 

No sin razón ya lo sostenía M. McLuhan: el medio es el masaje. Contra esto exactamente es que la prensa independiente, en toda la acepción de la palabra, apunta en la dirección al valor mismo de la vida: pues más y mejor información se traduce siempre en más y mejores condiciones de dignidad y de calidad de vida.

 


 

Recuadro 3


“Hechos alternativos, postverdad y mentira”

 

Gracias a Wilikeaks se ha sabido que la CIA (Central de Inteligencia Americana), ha emprendido desde hace años una campaña sistemática de espionaje a gran escala, y que, al mismo tiempo, ha perdido el control de los mecanismos y procesos del espionaje. El hecho revela que no es simplemente una política de gobierno; mucho mejor, es una política de Estado, que por tanto trasciende a las administraciones de Obama o de Trump.

 

Es evidente que, alrededor del mundo existe una intensa disputa por el control de internet, en la cual están inmersas agencias como la CIA, compañías como Google o Facebook, y en la cual cada día se refinan los instrumentos y procesos. Pero es igualmente cierto que existe, de otra parte, un esfuerzo por parte de gobiernos, estados, Ongs, grupos de ciudadanos* en sentido contrario, buscando defender a la sociedad de políticas de control y espionaje. Es todo el movimiento de hacktivistas. Nos encontramos, literalmente, en medio de una guerra. Una guerra velada y encubierta, en la que la primera víctima es la verdad.

 

En efecto, la sistemática introducción de “hechos alternativos”, juegos de palabras, nominalismos y semantización del lenguaje han dado lugar a ese eufemismo horrible que es la post-verdad. Como si viviéramos hoy en la era posterior a la verdad, en donde la apariencia y la realidad no pueden distinguirse. Los poderes de facto han descubierto que tienen pánico a la información, la transparencia, la verdad. Por eso las persecuciones contra Wikileaks, o Anonymous, por ejemplo, en la cual la democracia queda reducida a la nada. Si así es, debemos preguntarnos por la posibilidad de una democracia superior a la realmente existente, la cual debemos ir dibujando en algunas de sus precondiciones. Apuntemos ahora al menos una:

 

Una nueva democracia es posible, a saber: una democracia que se defina de cara a la transparencia, y más y mejor información y conocimiento. La democracia clásica y aún imperante tiende a desaparecer, aunque tiene aún muchos poderes e instrumentos. Nos encontramos en medio de procesos en los que el mundo antiguo se desmorona y en el que un nuevo mundo emerge, gracias al reconocimiento de que la vida y el conocimiento son una sola y misma cosa. Análogamente a como el conocimiento no pertenece hoy a nadie, asimismo, la información libre, abierta, compartida y crítica, permite nuevas formas de acción y de vida.

 

* Cfr. Maldonado, C. E., “La lucha por la libertad frente a los controles políticos de la información. Nuevos movimientos sociales, tecnología y acción informativa”, en: Desde Abajo, Febrero, Nº XYX, pp. XYZ

Publicado enEdición Nº233
Sábado, 25 Marzo 2017 11:23

¿Patada de ahogado?

¿Patada de ahogado?

Donald Trump, cabeza de un gobierno polémico. Sus medidas, retrógradas, no dan para menos. Medidas ¿justas?, ¿injustas?, ¿nuevas? ¿prolongación de otras tomadas por sus predecesores? Cada uno podrá responder a estos interrogantes, pero lo fundamental por desentrañar, cuando colocamos nuestra mira en el futuro de la geopolítica global, es a qué se deben las medidas políticas impulsadas por los sectores del poder por él representados. Aquí un primer acercamiento sobre este particular

 

Desde hace varias décadas, estudiosos de los Estados Unidos, de su poder, devenir y futuro, han resaltado las diversas muestras de su decadencia, a la par que llaman la atención sobre los avances logrados por países como Rusia, India y China, en especial este último, ubicado en el tablero mundial como único país con capacidad –¿y pretensiones?– para disputarle su liderazgo global.

 

Algunos de estos estudiosos se atreven a proyectar para la cuarta década del siglo que vivimos la total caída del imperio que dominó el Sistema Mundo Capitalista durante todo el largo siglo XX. Otros de éstos indican que ahora mismo el unilateralismo vigente desde el momento en que cayó la Cortina de Hierro ha pasado a ser un dominio compartido con Rusia + China; papel facilitado, en el caso de la cabeza de la otrora Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (Urss), por su potencial militar que lo erige en un contendor de peso mayor en caso de una confrontación nuclear.

 

Decadencia y pérdida de la hegemonía mundial por parte de los Estados Unidos, con riesgo de caer totalmente en la sombra. Suceso que no tomará forma de manera impune. Como es conocido, todo aquel que va hacia el fondo, en caída libre, patalea, se resiste, se agarra de lo que encuentre en el camino, y en este particular no será distinto; lo que diferencia este caso de aquello que acontece con las personas como particulares es que el pataleo del imperio será con sangre, con mucha sangre, colocando incluso en riesgo la misma sobrevivencia de la especie humana. Si no es así, entonces ¿para qué el inmenso arsenal nuclear que guarda en sus entrañas, además de tenerlo regado por diversas bases militares ubicadas en países aliados?

 

En la lectura de esta realidad reside la explicación o trasfondo del ascenso de Donald Trump al gobierno del coloso, ahora sí con pies de barro. El nuevo inquilino de la Casa Blanca en verdad es el representante del ala más extremista de los millonarios gringos que colonizaron y por décadas han oprimido a millones de seres humanos a lo largo y ancho de nuestro mundo. Él es su vocero y, tal vez, “la cara más simpática” de unos guerreristas que amasaron inmensas fortunas expoliando a toda la humanidad, todos ellos, banqueros, comerciantes, industriales, especuladores, guerreros, acostumbrados a ganar. Pero también acostumbrados al reino de sus valores y modelo de vida (insostenible), el cual ahora es cuestionado y disputado. Pierden terreno, pero no quieren seguir viendo como su poder se deshace ante sus ojos.

 

El pedazo de pastel

 

Si bien el ascenso del imperio gringo fue inocultable desde finales del siglo XIX, cuando desplazó al imperio inglés, es durante el siglo XX que consolida su potencial como resultado de la que es conocida como Primera Guerra Mundial y con ella del fin del imperio Otomano; realidad que consolida de manera irrebatible como resultado lógico del segundo capítulo de esta misma guerra, de la cual surge como el patrón y árbitro mundial.

 

Luego de 1945, y por primera vez en la historia de la humanidad, un imperio es de verdad global, abarcando al conjunto del planeta, sometiendo por todos los continentes y por distintas vías diversidad de países e imponiendo sobre el conjunto global sus designios, el primero y más importante de ellos, su moneda.

 

Dueño del mercado y comercio mundial, entra a regir sin contraparte alguna –al menos digna de tal nombre– la economía global. Queda al margen de esta realidad el bloque conocido como la Urss, el cual le compite en el plano militar.

 

Poderío que empieza a dar muestras de flaqueza con la derrota sufrida ante Vietnam en la década de los años 70 del siglo XX, y la descolonización acelerada del resto de países asiáticos y africanos. Y que en el plano económico-financiero global es contestada con la eliminación del oro como patrón de las divisas, otorgándose la libertad de emisión para el dólar, única moneda con aceptación global para ese entonces.

 

Su hegemonía tiene sus costos, pues ser policía global demanda inmensas inversiones y, como es obvio, las guerras agotan, como también el ensanchamiento constante del control territorial. La máquina militar exige más y más gastos, también su inmensa burocracia global: además de sus inversiones en tierra, y de sus variadas investigaciones para perfeccionar su armamento y mecanismos de control social, nace y se prolonga el proyecto de colonizar el espacio, buscando (entre otros propósitos) un lugar seguro donde migrar en caso de un bombardeo nuclear. Los gastos que demanda esta investigación son cada vez más colosales.

 

Otros tiempos fueron mejores –los 30 años gloriosos–, pierden vitalidad y la máquina se oxida; a la par otros países alcanzan logros de todo orden, inocultables. El control total da paso a la disputa, bien en el comercio, en tecnología, en valores, modelo de vida, y otros aspectos. Naciones Unidas es claro reflejo de ello, también el manejo de los organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional y similares. Ya su voz no es la única, otros hacen sentir la suya.

 

Antes fue el tiempo de la ganancia total, ahora resaltan las pérdidas, los desequilibrios, las deudas, todo ello soportado porque su desbocada emisión de moneda así lo permite. Pérdidas que rompen la caja y dejan ver el cobre de lo que antes fue oro. Esta es la razón por la cual Trump llega al gobierno con un proyecto profundamente nacionalista, cimentado en la promesa de hacer de los Estados Unidos lo que antes fue, así lo reafirmó al momento de su posesión: “A partir de este día, una nueva visión gobernará nuestra tierra. A partir de este día, va a ser sólo “Estados Unidos lo primero” – Estados Unidos lo primero”.

 

La preocupación suya, y de todos aquellos millonarios a los que representa, no es casual. Veamos: durante el año 2015 Estados Unidos vendió al mundo bienes y servicios por valor de 1 billón 510 mil millones de dólares, y en el mismo año importó mercancías por 2 billones 762 mil millones. Es decir, en 2015 su déficit fue de -763 mil millones de dólares, del cual China acumuló el 48.1% a su favor (17,5% vía exportaciones y el restante en préstamos1.

 

El déficit es claro. El problema es que esta realidad no es de ahora, no es casual, sino que es una constante presente desde hace más de dos décadas (ver cuadro, balanza comercial), déficit resumido en la escandalosa deuda pública que en 2016 ascendió a 19.433 billones de dólares (el 105% de su PIB), gran parte de ella en poder de acreedores extranjeros2.

 

Crisis evidente, insostenible en el largo plazo, a pesar de que aún le queda un espacio donde domina, los servicios. “[...] en 2015 EU fue superavitario en 262 mil millones de dólares en el intercambio de servicios con todo el mundo. De este total, con China fue el 12.6 por ciento, Canadá 10.3, Japón 5.7. Su superávit con la Unión Europea fue de 20.6 por ciento, con América Latina y del Sur 19.1 y con el resto del mundo 27.9 por ciento” (ver gráfico G-5).

 

Para salir de este atolladero, en parte o total, los grupos de poder en los Estados Unidos ensayaron durante las últimas décadas la concreción de Tratados de Libre Comercio con países en particular o con grupos de éstos. Bien, los resultados logrados no fueron los esperados, y contrario a todo lo proyectado tales Tratados propiciaron el desmantelamiento de una importante parte de su industria, tanto la automotriz, como la informática y similares. El desempleo y la precariedad laboral, multiplicando pobres a lo largo de su territorio, es lo cosechado.

 

No es casual, por tanto, lo enfatizado por Trump a la hora de posicionarse como Presidente: “Los políticos prosperaron, pero los trabajos se fueron y las fábricas cerraron. [...]. Recuperaremos nuestros empleos. Recuperaremos nuestras fronteras. Retornaremos nuestra riqueza. Y traeremos de vuelta nuestros sueños. [...]. Construiremos nuevas carreteras, autopistas, puentes, aeropuertos, túneles y ferrocarriles en toda nuestra maravillosa nación”.

 

Como tampoco es casual que ahora procuren recuperar la parte del pastel que tenían en el comercio global, para lo cual el nuevo gobierno promete subir aranceles a todas sus multinacionales que producen por fuera del territorio gringo atraídos por los bajos salarios allende de sus fronteras, importando luego lo producido, a la par que diseña estímulos para que las relocalicen. Al mismo tiempo, aplicar un plan de choque para reactivar la infraestructura nacional, deteriorada a todo nivel. Estatismo, puro sin mencionarlo.

 

Inversión pública para crear empleo, pero también para irrigar la economía nacional de circulante, elevando la capacidad de compra de su ciudadanía, favoreciendo con todo ello a la industria local la cual verá decrecer sus inventarios e incrementar su potencial productivo. El sector financiero no queda en el olvido, así lo reflejan los permanentes y crecientes indicadores de la Bolsa de Nueva York, pero también el levantamiento de las restricciones impuestas al sector desde la crisis de 2008, pudiendo ahora especular de nuevo sin cortapisas, medida aprobada hace poco por el gobernante de turno.

 

Esta es una vía. Y por la otra la potenciación de su arsenal militar, para intimidar, pero también para inyectarle capital a la industria que lo produce. Es decir, los industriales ganan por cabeza y cola. Poder repotenciado con el cual intimidarán mucho más a todos aquellos países que ahora tratan de competirle y arañarle el dominio de sus áreas de influencia y control, potencial militar con el cual queda claro que el imperio pierde en ciertos sectores pero aún conserva en todo el mundo –¿hasta cuándo?– la última palabra. ¿Patada de ahogado?

 


 

1 Los datos económicos aquí relacionados fueron tomados de, http://www.jornada.unam.mx/2017/02/27/opinion/024o1eco
2 Valga aquí anotar que mientras Estados Unidos le exige a todos los países equilibro en su gasto –que sigan al pie de la letra lo que aquí conocemos como la Regla Fiscal– ellos no se atienen a nada de esto. ¿Por qué funciona esto así? Porque necesitan asegurarse que todos aquellos que le deben le paguen, y como el neoliberalismo cerró la máquina de hacer billetes por parte de los bancos centrales de cada país, pues requiere que estos recojan a como de lugar el dinero –de verdad– para cancelarles.

Publicado enEdición Nº233
Pulso Gobierno vs. Cumbre Agraria: ¿Un solo vencedor?

En Colombia ninguna conquista social se logra sin lucha. Es más, toda conquista social demanda más de un jornada de protesta, pues el Gobierno –mejor, el poder– es experto en dilatar, hacer propaganda, distraer, confundir, dividir y...

 

Para el movimiento social de la ruralidad colombiana, empezado a gestar en medio de estas luchas, y transformado en parte en la Cumbe Agraria, Campesina, étnica y popular (Cacep), no es diferente. A pesar de sus potentes movilizaciones de los últimos tres años, en especial la prolongada entre el 19 de agosto al 12 de septiembre de 2013, y de lo suscrito al momento de levantar todas y cada una de las protestas, ahora le toca salir de nuevo al ruedo.

 

La Cacep, conformada por 13 procesos de la ruralidad, fue reconocida como interlocutora de la política púbica mediante el decreto 870 de 2014, firmado por el entonces ministro del interior Aurelio Iragorri Valencia, quien creó un escenario de negociación denominado Mesa Única Nacional (MUN), conformada por: Ministro del Interior o delegado, Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, Ministerio de Minas y Energía, Ministerio de Hacienda y Crédito Público, Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, y 35 voceros de la Cacep.

 

Esta mesa centró su discusión alrededor de los 8 puntos del pliego de exigencias de la Cacep, Mandatos para el buen vivir: Tierras, territorios colectivos y ordenamiento territorial, Economía propia contra modelo de despojo, Minería, energía y ruralidad, Cultivos de coca, marihuana y amapola, Derechos políticos, Garantías, víctimas y justicia, Derechos sociales, Relación campo-ciudad y, Paz, justicia social y solución política.

 

La mesa fue instalada hace dos años y 10 meses, y pese al paso del tiempo sus avances son pocos. Por ello, luego de los constantes incumplimientos y dilaciones por parte del gobierno nacional, la Cacep rompió la mesa de negociación y convocó en el 2016 a la Minga Nacional Agraria, para levantarla fueron suscritos el 13 de junio los “Acuerdos de Santander de Quilichao”, comprometiendo una vez más al gobierno nacional a cumplir con los compromisos suscritos y ofrecer garantías a la Cacep para seguir conversando y negociando el Pliego de exigencias.

 

Dicen que “al perro no lo capan sino una vez”, pero no es cierto. Por ser así, el 8 de marzo de 2017, por falta de garantías e incumplimientos, vuelve a presentarse un pulso entre la Cacep y el gobierno nacional; esta vez la acción de protesta tomó como centro de su acción el Ministerio del Interior, en pleno centro de Bogotá.

 

¿Acción desesperada? o ¿Rabia condensada?

 

Ante el constante asesinato –suman 150 entre 2016-2017, 30 de ellos en lo corrido del 2017–, persecución y amenaza de líderes y lideresas del movimiento social, el aumento de la presencia paramilitar en varias regiones y el incumplimiento, dilación y falta de seriedad con la Mesa Única Nacional –el gobierno no envía a las sesiones de negociación funcionarios con poder de decisión–, la comisión política de la Cacep decidió declararse en sesión permanente dentro de la sede del Ministerio del Interior, hasta tanto no se hicieran presentes: el Presidente Juan Manuel Santos, Ministro del Interior en su calidad de coordinador de la mesa, Ministro Aurelio Iragorri como cabeza del gabinete de agricultura y desarrollo rural; El Ministro de Hacienda Mauricio Cárdenas; Ministro de Minas y Energía, el Procurador General de la Nación, el Defensor Nacional del Pueblo, Fernando Carrillo Flórez, y el Fiscal General de la Nación Néstor Humberto Martínez. Esta exigencia fue enviada a través de una carta formal que contiene 13 consideraciones, así como 8 exigencias y propuestas.

 

Las consideraciones expuestas tienen que ver con que luego de pasados 2 años y 10 meses desde la creación de la MUN (Decreto 870/2014) no se ha avanzado en los temas gruesos, pues la negociación se centró en temas mínimos de aclimatación en torno a garantías y derechos humanos –incumplidos, como es evidente–, al tiempo que el gobierno impone leyes que van en contravía de los acuerdos alcanzados en la MUN, como las Zidres o el nuevo Código de Policía, entre otras.

 

La Cacep considera que las comunidades rurales no solo han sido víctimas de la guerra, sino que existen experiencias y propuestas desde los territorios que contribuyen a la paz, las mismas que el gobierno nacional niega, desconociendo la posibilidad de su participación en los espacios de diálogo, negociación e implementación que se adelantan con las insurgencias armadas. En lo que respecta a la implementación normativa del Acuerdo Final, la Cacep considera que a través de la vía rápida (Fast track) están imponiendo una serie de modificaciones legales que desconocen las propuestas y exigencias presentadas por las organizaciones rurales, dejando en el vacío el objetivo mismo de la Mesa Única Nacional, medidas que apuntalan una política pública favorable a la agroindustria y el extractivismo.

 

Las exigencias y propuestas presentadas por la Cacep, versan sobre: 1) mecanismos rápidos, ágiles y efectivos para las garantías individuales y colectivas para la vida e integridad de las comunidades, sus líderes y lideresas; 2) Evaluación exhaustiva, con el Presidente y su gabinete, para establecer una agenda de negociación y una ruta eficaz de cumplimiento de los acuerdos; 3) traslado de la MUN de Bogotá a otras regiones del país; 4) debate público de control político sobre el estado de cumplimiento de los acuerdos suscritos; 5) reconocimiento constitucional y legal del campesinado como sujeto de derecho; 6) conocer y participar del proceso de implementación normativa por la vía rápida (Fast track) de los acuerdos entre Farc-Ep y Gobierno y, 7) garantías para participar de forma autónoma, amplia y vinculante, a propósito del proceso de negociación que se adelanta entre el Gobierno y el Ejército de Liberación Nacional.

 

La respuesta inmediata del Ministro del Interior Juan Fernando Cristo, el día 8 de marzo, fue enviar a Luis Ernesto Gómez, su joven viceministro para la participación e Igualdad de derechos, quien pese a su actitud jovial y aparente sencillez (porta corbata y usa tenis), se mostró intransigente y despreciativo ante las propuestas que recibió. En su papel de negociador este funcionario solo reaccionó con amenazas de represión, insistiendo en desalojar el edificio –envió un grupo de la fuerza disponible de la Policía Nacional a la entrada del Ministerio a la espera de la orden de entrar a desalojar–; negó el ingreso de alimentos para las 47 personas que se encontraban dentro del Ministerio, cortó el agua de los baños y afectó la señal de internet, queriendo así imposibilitar la comunicación pública sobre lo que acontecía dentro del recinto. Cabe resaltar que la Defensoría del Pueblo y Naciones Unidas no estuvieron presentes durante toda la jornada, solo acompañaron un par de horas, se retiraron a las 7 de la noche, comprometiendo su palabra que regresarían, lo que no hicieron sino hasta el día siguiente pero por presión de la Cacep y parlamentarios amigos.

 

Negociación de papel

 

A las 5 de la mañana del día 9 de marzo, el ambiente se tensó, fuera del edificio estacionaron 13 motos, un camión y dos camionetas de la Policía Nacional; la orden era desalojar el edificio a las 9 de la mañana. La única persona autorizada para entrar al edificio fue el senador Iván Cepeda –finalmente logran ingresar el senador Alberto Castilla y el representante Alirio Uribe– como garante y enlace directo con el ministro Cristo. Luego de un largo tire y afloje entre las partes se acuerda –en borrador– la cita con el ministro Cristo en su despacho, a la que asistirían 13 representantes de la comisión política de la Cacep. Una vez iniciada la reunión en cuestión los demás miembros de la Comisión allí presentes se retirarían del piso 11 del Ministerio.

 

Arrogancia y cinismo. Antes de confirmar la reunión planteada, Cristo y Santos se reúnen, luego de lo cual el viceministro Luis Ernesto Gómez regresa al piso 11 y le plantea a la Cumbre que para llegar a la reunión con el Ministro del interior debía construirse una agenda para la negociación; la Cumbre insistió en que eso ya estaba en la carta enviada el día anterior, pese a esto la Cacep, en un gesto de buena voluntad accede a construir con el Viceministro una acta y declaración conjunta que contiene 3 puntos:


1. Garantías y protección individuales y colectivas: Se acuerda que el Viceministerio de participación e igualdad de derechos, y la dirección de derechos humanos del Ministerio del Interior, realizarán una evaluación del funcionamiento de la subcomisión de derechos humanos y de las misiones de verificación, entregando un informe sobre la aplicación del protocolo y la adopción de medidas de investigación, prevención y protección de acuerdo al reglamento y actas suscritas en Santander de Quilichao relacionadas con el tema; además que el Ministerio del Interior oficializará el 21 de marzo de 2017 la respuesta al derecho de petición entregado por la comisión de derechos humanos de Cumbre Agraria y que el Gobierno convocará a la Fiscalía General de la Nación para que presente un informe sobre el estado de las investigaciones por violaciones sistemáticas a los derechos humanos, con especial atención de los asesinatos de líderes, lideresas y defensores de derechos humanos. Finalmente, realizar una priorización que brinde garantía y protección individual y colectiva de las comunidades y sus territorios, creando instrumento de reacción inmediata. 

 

2. Mesa Única Nacional, evaluación, seguimiento y cumplimiento: Se acuerda la realización anticipada (la Cumbre propone 10 días) de la reunión de balance del proceso de negociación llevado entre las partes, con el Presidente de la República, prevista inicialmente para el mes de junio de 2017. Asimismo, el Ministro se compromete a gestionar y coordinar reuniones sectoriales con los ministros competentes para el cumplimiento de los acuerdos con la Cumbre Agraria, todo ello dentro de un término no mayor a un mes. Además, el Ministro del Interior se compromete a participar en un Debate de Control Político sobre el estado de cumplimiento de los acuerdos suscritos entre el gobierno nacional y la Cumbre.

 

 3. Participación en la construcción de paz: Se manifiesta que las propuestas presentadas por la Cumbre Agraria son una contribución de la sociedad a la construcción de una paz con justicia social; en tal sentido el gobierno nacional se compromete a incorporar los acuerdos suscritos en la Mesa Única Nacional en el marco de implementación normativa de los acuerdos de paz –Acuerdo Final– con base en el principio de Profundización de la democracia y “construir sobre lo construido”. De igual manera, el Ministerio del Interior promoverá la participación de la Cumbre Agraria en la Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación a la Implementación del Acuerdo Final; y, finalmente, el gobierno nacional brindará garantías a la participación autónoma, amplia y vinculante, a propósito del proceso de negociación que se adelanta entre el Gobierno y el Ejército de Liberación Nacional, así como el gobierno nacional garantizará la implementación del Capítulo Étnico de los Acuerdos de Paz.

 

Todos estos puntos son trabajados en la tarde y parte de la noche del día 9 de marzo junto al viceministro del Interior, el que los trasmite al ministro Cristo, el cual dice, a través de un nuevo funcionario pues el Viceministro no regresa, que el documento trabajado “no esta a su medida”. ¿A la medida de sus intereses? Ante esta respuesta, los voceros de la Cacep deciden, a altas horas de la noche, abandonar la sede del Ministerio.

 

Así culminó la sesión permanente la Cacep, cuyos propósitos no fueron logrados. Conscientes de ello ahora inicia la preparación de una nueva gesta, para poder encarar en mejores condiciones un nuevo pulso con el gobierno: vendrá la movilización y minga por los derechos, la vida y la paz, como lo confirmaron sus voceros en rueda de prensa. Amanecerá y veremos.

 

¿Seguir por la misma vía? O ¿Inventar otras formas?

 

Lo sucedido en el Ministerio del Interior demuestra una cosa: El gobierno nacional solo escucha a la Cacep en la movilización, y simplemente firma actas de acuerdo para quitarse los problemas de encima.

 

Despertar del adormecimiento. Es momento para que la Cacep retorne a sus orígenes: las regiones, las comunidades y las organizaciones con base territorial. Solo allí podrá tener claro qué se quiere con cada acción y así replantear los alcances de las “vías democráticas”. Es allá, en el territorio, donde está su fuerza, y este nuevo pulso que se viene únicamente podrá salir airoso si la Cacep se mueve desde abajo hacia arriba. Es un momento para que la Cacep se reconsidere completamente, para dejar los diálogos ineficaces; es momento de encontrar y construir caminos de unidad para lograr un movimiento fuerte que consiga levantar de nuevo la voz y la razón de las comunidades agrarias.


Así hay que obrar, mucho más si recordamos la cercanía de la campaña electoral, y con ello que dentro de pocos meses el gabinete ministerial empezará a entregar las llaves de sus despachos a sus nuevos inquilinos.

 

Ante todo esto es procedente preguntar: ¿Cómo garantizar que en esta nueva ocasión el gobierno sí cumpla, a pesar de ir ya de salida? O, por el contrario, ¿No negociar más con el establecimiento? ¿Empezar a consolidar experiencias concretas de autonomía en todos los ámbitos (económico, educativo, social, cultural, etc.)? ¿Crear un movimiento cuya esencia sea el anticapitalismo? ¿Por dónde encausar los mayores esfuerzos?

 

Los interrogantes son mayúsculos, y es hora de encararlos.

Publicado enEdición Nº233
Sábado, 25 Marzo 2017 08:06

La falsedad de la falsa conciencia

Toma de posecion del Presidente Donald Trump

 

La gente no siempre se comporta del modo que nosotros pensamos que se debería comportar. Con frecuencia percibimos a otros conduciéndose en formas que pensamos que son contrarias a su propio interés. Lo que hacen nos parece loco o tonto. Entonces, acusamos a estas personas de falsa conciencia.

El término mismo fue acuñado por Friedrich Engels a finales del siglo XIX para explicar por qué los trabajadores (o al menos algunos de ellos) no apoyaban a los partidos obreros en las urnas o no apoyaban las huelgas que convocaba algún sindicato. La respuesta para Engels estaba en que por alguna razón los trabajadores percibían mal su propio interés, lo que los hacía sufrir de una falsa conciencia.

El remedio era doble: Aquellos que tenían el nivel aprobado de conciencia de clase debían intentar educar a aquellos cuya conciencia de clase era deficiente. Al mismo tiempo debían emprender, lo más posible, las acciones políticas dictadas por individuos y organizaciones que sí son conscientes de su clase.

Este modo de remedio tenía dos ventajas: primero, justificaba la legitimación de cualquier acción que persiguieran las organizaciones con conciencia de clase. Segundo, les permitía condescender con aquellos que fueran acusados de falsa conciencia.

El concepto de falsa conciencia (aunque el término no se use hoy) y el remedio que sugiere tienen un paralelo en el análisis que actualmente elaboran los profesionales bien educados acerca de las personas con menos educación. Grandes cantidades de trabajadores han estado respaldando a Donald Trump y a las llamadas organizaciones de extrema derecha (como lo han hecho grupos semejantes en otros países que respaldan a figuras semejantes a Trump). Muchos oponentes de Trump, bien educados, perciben este respaldo de las personas más pobres como su imposibilidad irracional de percibir que su respaldo a Trump no va en su propio interés.

El remedio es también paralelo: buscan educar a los equivocados simpatizantes de Trump. También continúan intentando imponer su propia solución a los problemas políticos contemporáneos, ignorando el débil nivel de respaldo de los niveles más bajos de la población. Su apenas velado desdén hacia estos equivocados estratos más pobres les conforta en sus propias acciones. Por lo menos ellos no tienen una falsa conciencia. Ellos sí entienden cuál es el verdadero programa de Trump y entienden que no es de interés para nadie, salvo para una pequeña minoría de la población, el uno por ciento. Paul Krugman expresa regularmente este punto de vista en su columna del New York Times. Esto es lo que Hillary Clinton quería decir cuando hizo esa torpe declaración acerca de que la mitad de los simpatizantes de Trump provenía de la canasta de los deplorables.

Cuando se analiza el mundo real, a nadie le ayuda suponer que los otros no actúan en su propio interés. Es mucho más útil intentar discernir cómo miran por sí mismos, su propio interés, esos otros. ¿Por qué los obreros votan por los partidos de derecha (aun de extrema derecha)? ¿Por qué aquellos cuyos estándares de vida han ido cayendo o quienes viven en las áreas rurales con infraestructura pobre respaldan a un hombre y un programa basado en bajarle los impuestos a los ricos y reducir las redes de seguridad para sí mismos?

Si uno lee las declaraciones que hacen en Internet o en las respuestas a preguntas de los reporteros de noticias, la respuesta parece clara aunque compleja. Saben que les ha ido mal en términos de ingresos y beneficios en los regímenes conducidos por los presidentes más tradicionalmente de establishment durante los pasados 20 años. Y aseveran que no ven razón alguna para asumir que continuando con las políticas previas mejorará su situación. Piensan que no carece de razón asumir que les puede ir mejor con un candidato que promete gobernar de modo totalmente diferente. ¿Es esto tan poco plausible?

Creen que las promesas escasamente redistributivas de los regímenes previos no les han ayudado. Cuando escuchan que estos mismos regímenes alardean (y exageran vastamente) del progreso social que han logrado ayudando a las minorías a mejor integrarse a los programas gubernamentales o a los derechos sociales es fácil entender que asocian redistribución y minorías, y concluyen que son los otros los que avanzan a costa de ellos. Desde mi punto de vista, y desde el punto de vista de la mayoría de los oponentes a Trump, tal conclusión es una muy incorrecta. ¿Pero acaso es mejor creer que el régimen de Hillary Clinton les habría servido más?

Por encima de todo, Trump los escuchó, o por lo menos pretendió que los escuchaba. Clinton los desdeñó. No estoy discutiendo aquí la clase de programa social que la izquierda debería ofrecer ahora, o que debería haber ofrecido durante las elecciones pasadas. Simplemente estoy sugiriendo que el lenguaje de la falsa conciencia es un modo de ocultarnos a nosotros mismos que todo mundo sigue su propio interés, incluidos los deplorables. No tenemos derecho a ser condescendientes. Necesitamos entender. Entender los motivos de los otros no significa que legitimemos sus motivos o aun negociemos con ellos. Significa que debemos buscar una transformación social realistamente, sin culpar a los otros por no respaldarnos argumentando que eso lo hacen porque cometen errores de juicio.

 

Traducción: Ramón Vera Herrera

© Immanuel Wallerstein

 

Publicado enSociedad
Viernes, 24 Marzo 2017 06:18

Vuelven

Vuelven

Todas las encuestas en Paraguay le dan un ventaja enorme al ex presidente Fernando Lugo. Después de 4 años de haber sido destituido, las consultas muestran que sacaría más votos que todos sus contrincantes juntos, superando por más de 40 puntos al segundo posicionado


Lugo fue desplazado de la presidencia con una fulminante maniobra judicial-legislativa de 36 horas, sin derecho a ninguna defensa. Nuevamente ahora se enfrenta al intento de inhabilitación de su candidatura. El Tribunal Superior de Justicia Electoral dictaminó que Lugo no podrá ser candidato. El tema lo deberá resolver la Corte Suprema de Justicia.


Hace un tiempo que recorre el Paraguay y amplía su base política y social. Los logros de su gobierno, la antipopular gestión de Cartes, que aplica la receta neoliberal sin anestesia y la seguridad que fue víctima de un golpe de estado hacen que la amplia mayoría de la población lo desee nuevamente como próximo presidente.


El golpe a Dilma Rousseff, tuvo como uno de los objetivos principales evitar que Ignacio Lula da Silva pudiera ser presidente en el 2018. Antes y después de la destitución de Dilma, Lula padeció una ofensiva brutal, injusta e intencionada de la justicia, donde un sector se propone encarcelarlo, a pesar de no haber ningún motivo que lo justifique. Además, está siendo denostado permanente por los medios hegemónicos, que pretende terminar con la tarea de liquidarlo. Sin embargo, sin ser aun candidato, como demuestran encuestas que publicó este diario el 15 de febrero de este año, Lula triunfaría en primera, y si la hubiera en segunda vuelta ante cualquier oponente.


En la Argentina la consigna “ Vamos a Volver” fue entonada ya en la despedida de Cristina Fernández de Kirchner, el 9 de diciembre del 2015, cantada en cada manifestación y repetida por centenares de miles en las redes sociales. Al comienzo parecía mas una forma de darse aliento que una propuesta electoral, solo defendida por el núcleo mas comprometido del kirchnerismo. Sin embargo, con el correr del tiempo. Ante las sucesivas medidas del gobierno de Macri y con las defecciones de dirigentes sindicales y políticos, la figura de Cristina fue creciendo, junto a la posibilidad de su candidatura en las próximas elecciones. Propios y extraños, a los que les gusta y a los que no, reconocen que en caso de decidirse a participar, tendría grandes posibilidades de imponerse en la Provincia de Buenos Aires. Está claro que el ataque judicial, que incluye la amenaza de encarcelarla y la agresión, la difamación y la mentira de los grandes medios apunta a desgastarla políticamente ( cosa que evidentemente no han logrado ) e incluso sacarla de la carrera proselitista.
¿Por qué nuestros pueblos, a pesar de los ataques, las traiciones y el belicoso bombardeo mediático respaldan a estos líderes? El rumbo y las acciones que emprendieron los presidentes que vinieron a suplantar a los gobiernos populares, tienen la evidente intención de hacer retroceder los logros obtenidos, los derechos conquistados y las mejoras en las condiciones de vida de nuestros pueblos. Es descarada la forma que reasignan recursos para los grandes grupos económicos, y dentro de ellos a los más cercanos, muchas veces integrados por los mismos funcionarios o sus parientes. Es sumamente peligroso para nuestros países la forma de apertura indiscriminada de la economía en un mundo que se cierra y es grave el endeudamiento al que están recurriendo, comprometiendo el futuro de varias generaciones. Todo esto ya no puede ser ocultado por la cobertura comunicacional. El discurso de la transparencia presentada por gobernantes que aparecen involucrados en cuanto hecho de corrupción se descubre, provoca hartazgo y bronca creciente. La mayoría del pueblo empezó a comprender que este modelo neoliberal, por más decorado, endulzado, disimulado, solo traerá malas noticias y busca cómo frenarlo y cómo suplantarlo. Ahí es donde aparecen aquellos presidentes que supieron interpretar y llevar adelante los intereses de las mayorías. Ahora es cuando el recuerdo de lo vivido se empieza a ver más claro.


¿Y porque no han surgido otras alternativas? No es fácil suplantar a los líderes. Siempre las grandes gestas han sido encabezadas por personalidades carismáticas que logran interpretar cabalmente el sentimiento del pueblo, y dejan en el una huella muy marcada. No es fácil para Maduro suceder a Chávez, no es fácil para Lenin Moreno en Ecuador suplantar a Correa, no es fácil en Bolivia encontrar un dirigente como Evo Morales . En fin, será una tarea del campo popular suplantar los liderazgos individuales por aquellos más colectivos. Por ahora el “ Vamos a volver” dejó de ser solo una consigna y pasó a ser una esperanza para toda la región.


Por Oscar Laborde, diputado del Parlasur y director del Instituto de América Latina-CTA.

Publicado enPolítica
Jueves, 23 Marzo 2017 07:53

BVBA, ¿otro Odebrecht más grande?.

JAIME ARAUJO RENTERIA

 

Nosotros: denunciando la corrupción; otros: fomentándola, disimulándola y encubriéndola.

 

Hace pocos días, un canal de televisión, reseñaba, apartes del interrogatorio que sobre la ruta del sol y Odebrecht (que ya olía ha podrido), formulé al señor Tomás Uribe Moreno el día 22 de agosto del 2011, delante del Procurador General de la nación, Alejandro Ordóñez, sin que este último lo conminara a responderme, cuál era su interés en la reunión con Odebrecht y ¿si era cierto, que él era la persona que había concertado e invitado a la reunión celebrada en Panamá sobre la ruta del sol, entre Odebrecht, Miguel Nule, Tomás Uribe y un amigo de este último? No sobra recordar, que el Procurador no conminó a Tomás Uribe a que me respondiera, ni le preguntó sobre odebrecht, ni sobre ningún otro tema.

Lo que el canal de televisión no reseñó, fue que Tomás Uribe ya había sido citado con anterioridad y no había comparecido y que, inmediatamente tomó la palabra, manifestó que yo lo citaba porque era enemigo de su padre. Afirmación que rechacé porque no era cierta. Mi conducta, siempre fue la misma: cuando el gobierno y el Presidente respetaban la Constitución les daba la razón; cuando la violaban, jamás les di la razón; pues ese es el rol institucional del guardián de la Constitución: ser honesto, imparcial e independiente. Independencia que el gobierno del presidente Uribe siempre me cobró muy caro, muchas veces y de distintas maneras, y para no hacer una larga lista me basta con señalar 2 a título de ejemplo: la denominada operación Amazonas de junio de 2005, que denunció entre otros Juan Gossain, y donde quedaba claro que yo fui el objetivo de esa operación, que no era sólo espionaje e interceptación, sino que implicaba además sabotaje, desinformación y difamación, utilizando todos los medios de comunicación incluidos el Internet, Chats y páginas web que se montaban en Colombia y en el exterior; columnas de periodistas de prestigiosos periódicos nacionales desinformando por no decir que calumniándonos; guerra jurídica en mi contra; etc.

Además de la operación Amazonas, el gobierno Uribe montó otras del mismo corte mafioso, como fueron las operaciones Trasmilenio, Bahía, Arauca; Europa, etcétera etc., donde quedaba claro que el gobierno nacional de derecha no aceptaba que la oposición existiera y mucho menos que les hubiera quitado el segundo cargo nacional, la alcaldía de Bogotá.

La otra fue el acta reservada que el DAS entregó al presidente Uribe y que aparece en el libro intitulado: "ChuzaDAS. Ocho años de espionaje y barbarie" de Julián F. Martínez, páginas 41 y 42, se señalan, algunos de los actos que el gobierno Uribe, realizó contra mi persona: "detectives del organismo realizaron un acta "reservada" el 12 de agosto de 2005 en el que dejaron consignadas las posturas de los magistrados de la corte constitucional frente a la reforma constitucional que permitió la reelección del presidente Uribe. En el cuadro se determina la posición ideológica de cada miembro, que en ese entonces, eran más quienes se oponían en la Corte, que los que estaban de acuerdo, con declarar exequible un segundo gobierno de Álvaro Uribe. El folio fue marcado por el G-3 con la evidencia manuscrita "Presidente" y fue realizado después de un trabajo de inteligencia a los magistrados de la Corte Constitucional. Así la Presidencia la República utilizaba el organismo de inteligencia estatal con fines políticos.”.

De similar visión del mundo, también violador de la constitución, y cercano al nazi fascismo, era también el procurador Ordóñez Maldonado, a quien me tocó enfrentar, primero como presidente del Consejo de Estado, pues se oponía a que los ciudadanos defendieran sus derechos por vía de la tutela y después como Procurador General de la Nación; lo denuncie públicamente y en su presencia como violador de los derechos de las mujeres, de los indígenas, de los afro descendientes, de quienes tienen preferencias sexuales distintas a la suya, etc. Y lo desenmascare en su alianza y pacto con los corruptos, y como enemigo de los sectores democráticos. Por denunciar su corrupción públicamente y en su presencia, fui objeto de su persecución; como ya lo había sido por denunciar las ilegalidades y violaciones del gobierno Uribe. Tanto el procurador como Uribe, entre otras cosas tienen en común que se hicieron reelegir por medio de la corrupción, como lo comprobaron la Corte Suprema de Justicia en el segundo caso y el Consejo de Estado en el primero.


EL BANCO BBVA ¿OTRO ODEBRECHT MAS GRANDE?. 2010: CASOS PARTIDO VERDE, LIBERAL, CONSERVADOR Y DE LA U (¿Mockus, Pardo, Ramírez y Santos?


El día 29 marzo del 2011, acudí a la asamblea general de accionistas, de la filial en Colombia, del banco extranjero, español, denominado banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA), después de haber cumplido con mi deber de revisar los libros y papeles correspondientes al ejercicio del año 2010. En esa asamblea, en presencia de los directivos del banco, de los accionistas que concurrieron y de las autoridades que hicieron presencia, formule denuncia y pedí que se sancionara a ese banco extranjero, por haber violado la constitución y la ley de Colombia, al financiar a cuatro partidos políticos colombianos que tenían cuatro candidatos a la presidencia de la República. Los partidos eran: el partido verde, que tenía como candidato a Antanas Mockus; el Partido Liberal, que tenía como candidato a Rafael Pardo; el Partido Conservador por conducto de su fondo nacional económico; que tenía como candidata a Martha Lucía Ramírez; y el partido de la unidad nacional que tenía como candidato a Juan Manuel Santos.

Pasados varios días, sin obtener una respuesta oficial, a mi primera petición, formule una nueva denuncia y solicitud de sanción al superintendente financiero de Colombia doctor Gerardo Hernández Correa, donde señalo los hechos violadores, las normas jurídicas violadas y las sanciones que solicito. El superintendente, no solo violó mi derecho de petición, al no darme respuesta oportuna, a mis denuncias radicadas en esa superintendencia con los números 2011030157-000 y 2011030299-000; sino que ocho meses más tarde, por fuera de los términos, el 22 de noviembre de 2011 me informa que va iniciar una actuación administrativa. Hasta el día de hoy no he recibido una respuesta a mi denuncia; en cambio, el negligente superintendente, fue premiado y ascendido a codirector de la junta directiva del banco de la República.

Veamos algunos apartes de mis denuncias:

“Primero. -En ejercicio del poder que me fue conferido, procedí a revisar los libros y papeles a disposición de los accionistas. En la página número 398 (de 630) correspondiente a las donaciones hechas durante el ejercicio social, me encontré con que se habían hecho cuatro donaciones a partidos políticos, durante la campaña presidencial del año 2010 así: Partido Liberal 125 millones de pesos, partido verde 125 millones de pesos, partido social de unidad nacional 125 millones de pesos; “Fondo Nacional Económico del partido cons.” 125 millones de pesos, para un gran total de 500 millones de pesos.

Segundo.-- La ley colombiana tiene establecidos, que las campañas presidenciales comienzan cuatro meses antes de la primera vuelta presidencial. La primera vuelta presidencial se realizó el día 30 mayo 2010; en consecuencia la campaña presidencial se inició el 30 enero del mismo año. La autorización de la junta directiva del banco del banco BBVA, se produjo por unanimidad el día 27 abril del año 2010, según costa en el acta de la junta directiva número 1545 de esa fecha; estando en plena campaña presidencial. Esta autorización fue concedida con el voto del Presidente Dr. Carlos Caballero Argaez; del Presidente Ejecutivo Dr. Oscar Cabrera Izquierdo; del Secretario Dr. Ulises Canosa Suarez; y consta en el acta que intervinieron y decidieron este punto votando favorablemente Juan Maria Arrien Colominas y José Domingo Omaetxebarria Gainza.”

No sobra recordar, que el presidente de la junta, que autorizó a la persona jurídica extranjera banco BBVA, a financiar a cuatro partidos políticos, violando la constitución, es la misma persona que aparece en los Panamá Paper, con bienes en el exterior no declarados ante la Dian.

“Quinta.-- Existe una diferencia fundamental entre las personas físicas y las personas jurídicas, mientras las primeras todo lo pueden y su capacidad se presume, de modo que pueden realizar todos los actos o todos los contratos para los que no exista prohibición expresa; las personas jurídicas, sólo pueden realizar los actos o los contratos que estén dentro de su objeto social, de modo que para lo que no esté dentro de su objeto social, no tienen capacidad, no pueden realizarlo y les está implícitamente prohibido. En ninguna parte del objeto social del banco BBVA, está la autorización expresa para financiar campañas electorales de candidatos o partidos durante los debates electorales. Tampoco es necesaria, la financiación de campañas de partidos o candidatos para poder realizar su objeto social; es claro que el banco puede realizar su actividad financiera sin tener que participar en campañas electorales, financiar candidatos o campañas de partidos.

No sobra recordar, que los derechos políticos de elegir y ser elegidos, se reservan a las personas naturales, así como el de constituir partidos o movimientos políticos o formar parte de ellos (art. 40 Constitución política Colombiana), las personas jurídicas no son titulares de estos derechos.

Sexta.-- Lo más grave es que el banco sabía que estas prohibiciones existían y sin embargo a ciencia y paciencia procedió a violar la constitución la ley y la jurisprudencia de la corte constitucional, para lo cual acudió a una especie de fraude a la ley, que consistía en financiar las campañas, por conducto de los partidos que estaban en campaña política; sin embargo se les olvidó que esto tampoco podía hacerse.”

“Octavo.-- Como los estados financieros que hoy se presentan violan la ley, no pueden ser aprobados; las deducciones de impuestos, producto de esas donaciones, tampoco son válidas y en consecuencias ni la superintendencia financiera ni la dirección de impuestos nacionales pueden aceptarlas. Los responsables de ese acto presuntamente violatorio de la ley deben responder con su patrimonio propio, debe reintegrar la suma de 500 millones a los accionistas para que aumente su dividendo. La superintendencia financiera, debe hacer uso de todas sus facultades legales, para sancionar a los responsables, incluidas las sanciones más fuertes como la remoción de todos los que participaron en este acto. Si además existen sanciones de otra naturaleza, esto es por ejemplo penales, debe dar aviso a las autoridades competentes, esto es la Fiscalía General de la nación, con el fin de que investigue estos hechos para que establezca, si con ellos u otros hechos, se han violado la constitución y las leyes de Colombia.”

Más adelante dije:

“Además de los hechos y argumentos arriba señalados, que como ya informe fueron denunciados por mí ante la asamblea de accionistas del banco, me valgo de la ocasión para adicionar mi petición con otros:

Noveno.-La norma jurídica que hay que tener en cuenta para verificar la violación del régimen constitucional colombiano es el artículo 109 de la constitución, modificado por el acto legislativo 1 de 2009, articulo 3, en la parte pertinente, que es y era la norma vigente y por lo mismo violada, al momento que se hizo la donación ilegal por parte de la junta directiva del banco BBVA

Acto legislativo 1 de 2009

Artículo 3°. El artículo 109 de la Constitución Política quedará así:

El Estado concurrirá a la financiación política y electoral de los Partidos y Movimientos Políticos con personería jurídica, de conformidad con la ley.

También se podrá limitar el monto de los gastos que los partidos, movimientos, grupos significativos de ciudadanos o candidatos puedan realizar en las campañas electorales, así como la máxima cuantía de las contribuciones privadas, de acuerdo con la ley.

Es prohibido a los Partidos y Movimientos Políticos y a grupos significativos de ciudadanos, recibir financiación para campañas electorales, de personas naturales o jurídicas extranjeras. Ningún tipo de financiación privada podrá tener fines antidemocráticos o atentatorios del orden público.”.

Más adelante dije:

“Si se observa bien el acta del día 27 abril del año 2010, de la junta directiva número 1545 de esa fecha; que fue donde se autorizo la violación de la constitución, se observará que el subconsciente traicionó a los miembros de la junta directiva del banco BBVA, pues el numeral 5 comienza diciendo textualmente “5) En estas condiciones puede concluirse que es ILICITO hacer aportes a los partidos políticos para propósitos distintos a las campañas presidenciales...’

A pesar de conocer la ilicitud hicieron la donación prohibida por la constitución de Colombia. Esto hace su conducta mucho más reprochable.”


Síntesis


Mientras nosotros denunciamos la corrupción, otros la fomentan, disimulan y encubren. Denunciamos la de Odebrecht, en el interrogatorio que le hicimos a Tomas Uribe Moreno, el 22 de agosto del 2011, delante del Procurador Ordoñez Maldonado, sin que este ultimo hiciera nada por investigarla. Como también habíamos denunciado, el 29 de marzo de 2011, la violación de la constitución que hizo otra persona jurídica, mucho más poderosa económicamente que Odebrecht, el banco extranjero español, BBVA, al financiar a cuatro partidos políticos colombianos que tenían cuatro candidatos a la presidencia de la República. Los partidos eran: el partido verde, que tenía como candidato a Antanas Mockus; el Partido Liberal, que tenía como candidato a Rafael Pardo; el Partido Conservador por conducto de su fondo nacional económico; que tenía como candidata a Martha Lucía Ramírez; y el partido de la unidad nacional que tenía como candidato a Juan Manuel Santos; sin que el superintendente, como el procurador, hiciera algo por sancionar a los responsables y mucho menos denunciar ante la fiscalía general de la nación, como se lo pedí; por su encubrimiento fue premiado con el premio mayor de miembro de la junta directiva del banco de la republica.

Parece, también, que a la luz de estos hechos, el perdón que Antanas Mockus, le da a Juan Manuel Santos, por la financiación ilegal que recibió Santos de la empresa persona jurídica extranjera Odebrecht, es más un auto perdón, por la financiación también ilegal que hizo la persona jurídica extranjera Banco BBVA, y que recibió la Campaña Mockus.

En nuestro último artículo decíamos:

“Hace algunos días, nos quedábamos de lo paradójico, que era el tránsito de la guerra a la paz en Colombia, del pasado al futuro, de lo deleznable y abominable a lo bueno y a lo correcto y dijimos: “Lo más paradójico de todo lo que ha sucedido hasta ahora, es que nos presentaban los acuerdos de La Habana, como el pasaporte hacia un futuro luminoso, transparente, promisorio, hacia la tierra prometida y el retorno al paraíso perdido. Todo lo abominable del pasado: comenzando por la corrupción, las mafias en la política, la inmoralidad social y administrativa; la putrefacción y la podredumbre en la política, quedarían atrás; la deshonestidad, la depravación y la perversión social, económica y política, serían cosa del pasado; para conocerlas, tendríamos que ir al museo de los vicios del ayer. Lo paradójico, es que a los usurpadores de la soberanía popular, se les ocurrió, que los sepultureros de ese pasado abominable, ignominioso, repugnante e indigno, debían ser precisamente quienes mejor encarnaban sus vicios, su inmoralidad: la clase política y dentro de ella, el escenario donde se magnifican sus imperfecciones, degeneración y depravación: el Congreso de la República (con contadas excepciones). ¡Que paradoja, que del reino de los vicios, fuimos transportados al reino de la virtud, precisamente por quienes encarnan y simbolizan esos vicios!”.

La nueva paradoja, es que el rey de la mermelada, el presidente Santos, quien en vez de avergonzarse, por esta modalidad turbia de corrupción, descaradamente manifestaba su idea anti ética, de que seguiría ejecutando esa práctica, que la intensificaría, por lo que aumentaría el número de diabéticos en Colombia. Esta conducta maquiavélica, es otra forma velada, nublada y opaca de corrupción, la mermelada del gobierno, que corrompe a los políticos que a su vez han corrompido a sus electores y a una parte del pueblo colombiano: la mermelada del presidente santos, es la corrupción elevada a la N potencia, es corrupción de los corruptos.

¡Que paradoja, que el rey de la mermelada, sea ahora, el abanderado de la lucha contra la corrupción!.”

Hoy el Rey de la mermelada ha quedado al desnudo y ni la careta del nobel le sirve para presentarse como novel en temas de corrupción y cuando se mira al espejo, ya no ve su cara sino que encuentra una parecida: la de Uribe.

A los corruptos, muchos de los cuales tienen asiento en el gobierno y el congreso, que se apoderaron del proceso de paz y luego del tema de la corrupción, les recordamos que la sociedad civil está furiosa, indignada, que no a seguir permitiendo que los corruptos le arrebaten la soberanía y el poder constituyente; que sigan cometiendo Soberanicidio. Basta ya, solo el pueblo reunido en una constituyente popular, democrática y soberana, ratificada con posterioridad por ese mismo pueblo, por medio de un referéndum, puede diseñar las instituciones, que hagan cambios estructurales en la sociedad colombiana, incluida la verdadera lucha contra la corrupción. El fantasma de Emmanuel Sieyes, sigue presente, en este momento de crisis, que no ocasionó el pueblo, sino la corrupción de los gobiernos de Santos y de Uribe; el modelo económico, la falta de derechos, la pobreza, el olvido de la máxima kantiana de que la mejor política es la corrección; como dijera el abate Sieyes: “El pueblo en momentos de crisis, debe ser siempre consultado, como árbitro supremo que es, y, si no pudiesen serlo todos los ciudadanos, debe serlo, a través de una representación extraordinaria, ... Esta representación extraordinaria, obra en virtud de mandato extraordinario y puede tener el poder constituyente”. Ningún poder constituido puede usurparle al pueblo la soberanía ni el poder constituyente.

 

 

Publicado enColombia
El presidente Donald Trump habló por teléfono con Vladimir Putin el 28 de enero. El asesor de seguridad nacional, Michael Flynn, a la derecha, renunció el 13 de febrero.

 

Como ocurre tantas veces, el humo no deja ver el fuego y los ruidos apagan las voces. Tal ocurre con la feroz campaña en marcha contra Donald Trump, presentado acá y acullá como poco menos que émulo de Hitler. Humo y ruido ha hecho obviar una pregunta básica para vislumbrar lo que pasa: ¿por qué el establishment vinculado al Partido Demócrata y sectores aledaños mantienen una campaña tan implacable contra el recién electo presidente? Aunque no hay antecedentes de nada similar en la historia de EEUU, la campaña anti-Trump se quiere justificar con memeces, como el malhadado muro con México –tema viejo- o los contactos –reales y ficticios- de personas próximas a Trump con funcionarios rusos. De hecho, varios colaboradores de Trump se reunieron con oficiales de, al menos, una docena de países, dentro de la práctica común, en todo el mundo, de realizar los gobernantes electos contactos con países que interesan. Más sorprendente aún al saberse que también colaboradores de Hillary Clinton se vieron con el embajador ruso. Nadie mencionó tales reuniones. Carentes de elementos para explicar la anomalía, los análisis se han reducido a apalear a Trump, sin indagar explicaciones.

Esas otras explicaciones existen, pero las visiones simplistas han reducido la situación de EEUU –y de sus políticas externas- a una lid caricaturesca de buenos y malos, con Donald Trump en el papel de villano y a sus detractores demócratas como los buenos. Pero las políticas de poder no son juegos malabares, ni temas que se expliquen con frivolidades. La causa de la guerra contra Trump puede ser esta: Trump ha provocado –quizás sin querer y sin saber- un conflicto entre dos modos de entender el imperialismo estadounidense y sobre cómo lograr que prevalezca sobre los desafíos planteados por el resurgimiento de Rusia y el creciente poder económico, comercial, industrial y militar de China. Sería ésa y no otra la cuestión que las élites dominantes de EEUU estarían dirimiendo, ya que Trump –un político advenedizo- amenaza cambiar fundamentos esenciales de lo que, hasta su victoria electoral, era una estrategia imperial consensuada, que se venía aplicando sin sobresaltos desde el suicidio de la URSS, en 1991.

Para situarnos en el tema es preciso recordar que, desde los años 90 del pasado –y aún presente- siglo XX, el establishment estadounidense se ha volcado en políticas dirigidas a imponer la hegemonía mundial de EEUU, para aprovechar el enorme vacío de poder dejado por la Unión Soviética. En 1997, se formó un grupo de presión estadounidense denominado Project For a New American Century (PNAC), cuyo propósito era definir la estrategia para garantizar la supremacía de EEUU en el nuevo siglo. La cúpula del PNAC la formaban destacados políticos republicanos como Dick Cheney y Paul Wolfowitz –promotores años después de la invasión criminal de Iraq- y teóricos de extrema derecha como Robert Kagan. El documento del PNAC, a su vez, se basaba en uno del Departamento de Defensa, de 1992, titulado Draft Defence Policy Guidance –DDPG-, o “Guía para la Planificación de la Defensa”, sobre cómo reestructurar el mundo tras la inmolación de la superpotencia soviética. Años después, destacados miembros del PNAC formaron parte del gobierno de George W. Bush, logrando que sus sueños de dominio mundial se hicieran parte esencial de la política de EEUU. Esa política fue defendida por Zbigniew Brzezinski, asesor de seguridad nacional con James Carter, y quien fue llamado “el hombre detrás de la política exterior de Obama”.

En la misma línea del PNAC, en mayo de 2016 se hizo público un documento titulado Extending American Power, elaborado por otro influyente think tank, el Center for a New American Security (CNAS), dirigido por James P. Rubin, ex secretario asistente del Departamento de Estado con Bill Clinton, y por el omnipresente Robert Kagan, ya ex asesor de George W. Bush. Kagan y Rubin encabezaron un equipo, multidisciplinar y bipartidista, con el objetivo de fijar líneas políticas que, desde “un nuevo consenso bipartidista”, garantizaran y prolongaran la hegemonía total de EEUU en el mundo.

Lo relevante del documento en cuestión es que fija unos “supuestos fundamentales” que, en opinión del CNAS, debían ser adoptados por el gobierno que saliera de las elecciones de noviembre de 2016, si EEUU quería renovar y extender su hegemonía mundial. Partiendo de que los rivales a batir eran China, Rusia e Irán, el documento marcaba los pasos a seguir para enfrentar los desafíos planteados por estos tres países. Según el CNAS, esos pasos fundamentales debían ser los siguientes:

1.- EEUU debe mantener su presencia en los océanos Atlántico y Pacífico, aunque en el Pacífico es donde está su mayor desafío: China. Para enfrentar a la potencia asiática, EEUU debe aprobar el TTP, pues la aprobación de este acuerdo “será una señal de la renovada determinación de EEUU de mantener sus compromisos en Asia oriental, tanto política como estratégica y económicamente... si no se aprueba el TPP se enviará un mensaje a Asia y al mundo de que EEUU está demasiado dividido internamente y no le interesa” un acuerdo comercial tan ventajoso. En caso de fracasar, China tendría una mano mucho más libre para escribir las reglas económicas en Asia”. “EEUU tiene seguramente las capacidades -militares, económicas y diplomáticas- para responder al nuevo e inaudito desafío de una creciente y cada vez más firme China. Pero los aliados y amigos asiáticos temen que Washington no tenga voluntad de responder. Ahora debe demostrarlo nuevamente.”

2.- Sobre Europa, el CNAS afirma que “históricamente, la mayor parte de los logros de la política exterior estadounidense se han llevado a cabo en asociación con nuestros aliados más cercanos en Europa”. En el presente, Europa está “estratégicamente... amenazada por la creciente ambición de Rusia”. “Para proporcionar seguridad a los aliados de EEUU y también para disuadir los esfuerzos de Rusia... [EEUU debe] establecer una presencia más sólida” de sus fuerzas armadas, “que debería incluir una mezcla de fuerzas estacionadas permanentemente, fuerzas de despliegue rotativo, equipo pre-posicionado, acuerdos de acceso y un calendario más vigoroso de entrenamiento y ejercicios militares”.

3.El fortalecimiento de la influencia de EEUU en Europa hace “esencial que el TTIP sea negociado y aprobado exitosamente tanto por el Congreso de EEUU como por la Unión Europea”. “El próximo presidente, en lugar de considerar el TTIP como uno de los temas “difíciles” que debería ser postergado, tiene que convertirlo en una prioridad del Gobierno y del Congreso desde un principio”.

4. Respecto a Siria, el CNAS propone que “EEUU, junto a Francia y otros aliados, debe emplear la potencia militar necesaria, incluida una zona de exclusión aérea debidamente diseñada, para crear un espacio seguro en el que los sirios puedan trasladarse sin miedo de ser asesinados por las fuerzas de Assad y donde las milicias de oposición moderadas puedan armarse, entrenarse y organizarse. EEUU puede encabezar la asistencia y protección necesarias para este espacio seguro, de la misma manera que lo hizo con los kurdos en el norte de Irak después de la primera guerra del Golfo”. Todo ello dirigido a derrocar al régimen de Bashar el Asad y establecer un “gobierno amigo” de EEUU.

No existen contradicciones entre el documento del CNAS de 2016 y el documento del PNAC de 1997, reflejo del consenso general en las élites gobernantes para sostener la supremacía mundial de EEUU. Un guión seguido disciplinadamente por los gobiernos de Bill Clinton, George W. Bush y Barack H. Obama. Si Hillary Clinton hubiera ganado en 2016, este guión se habría seguido aplicando y habría una presidencia plácida. No fue así. El guión de las élites dominantes se agrieta con la inesperada victoria de Donald Trump, un ‘outsider’ salido del extrarradio republicano y sin ningún bagaje ni vínculo con esas élites. Trump, durante su campaña electoral, no ocultó sus simpatías por Putin ni su deseo de alcanzar acuerdos con Rusia. Acuerdos en Europa (“Crimea no vale una guerra nuclear”), que incluyan el fin de las sanciones por tal tema; y sobre Siria, para combatir al terrorismo islamista junto a Rusia (“el Estado Islámico lo creó Obama”). Trump, además, declaró la guerra a los tratados de libre comercio, siendo el TTP el primero en ser tumbado, suerte que seguirá el TTIP. De esa forma, Trump rompía las mandíbulas geoestratégicas diseñadas para atenazar al continente euroasiático. Porque TTP y TTIP usaban el comercio como medio de apuntalar un orden geopolítico dominado por EEUU. Eran arietes para arrinconar a Rusia -el TTIP- y a China –el TTP.

Los motivos reales de la guerra mediática, política y legal contra Trump no serían la defensa de los inmigrantes ilegales (¿cuándo han importado realmente?); mucho menos el manoseado muro con México (a Bill Clinton le corresponde la medalla en ese tema). No obstante, inmigrantes y muro tienen la carga emocional suficiente para servir de tapadera a lo que serían el motivo real: impedir que Trump demuela el consenso imperial vigente desde los años 90 del siglo XX. No es una pelea de buenos y malos, porque en ella no hay buenos. Trump, simplemente, estaría pagando el precio de romper ese consenso y querer imponer un imperialismo de viejo cuño, basado esencialmente en la supremacía militar, similar a la de Theodore Roosevelt, a principios del siglo XX.

No obstante, lo que más animadversión despertaría es su idea de acuerdos con Rusia. La doctrina imperial de EEUU, desde 1992, se basa en la idea de impedir el resurgimiento de una superpotencia en Eurasia, que pueda disputar la supremacía mundial de EEUU. Eso explicaría por qué el grueso de los tiros han sido dirigidos contra los colaboradores de Trump sospechosos de ‘rusofilia’. Con una carambola: liquidando políticamente a esos colaboradores, se arrinconaba a Trump y se le obligaba a recular en sus planes de acercamiento a Rusia. La razón de todo ello está en los documentos citados y en muchos otros, con una razón de fondo: EEUU necesita que el peón Europa contenga a Rusia para tener manos libres con China, pues EEUU no podría con Rusia y China a la vez. El documento del CNAS lo dice diplomáticamente: “Si los dos lados del Atlántico esperan compartir la responsabilidad de defender el orden mundial liberal, deberían tener... una comprensión común de lo que ello conlleva”. Vaya, que los europeítos deben asumir que, si EEUU dice que deben ir a la guerra, a la guerra deben ir. Para colmo, Trump ha apoyado eufóricamente el ‘brexit’, aunque para el CNAS, “un Reino Unido fuerte en una Europa fuerte es un interés estadounidense dominante”. Si insiste en sus ideas, Trump podría tener su ‘Maidán’. Que EEUU no será cobaya de un advenedizo. En fin.

 

Augusto Zamora R. Autor de Política y geopolítica para rebeldes, irreverentes y escépticos, Akal, 2016

 

 

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