A la izquierda, Robonaut 2, el 13 de marzo de 2012; arriba a la derecha, Fedor, el 26 de julio pasado, y abajo, Kirobo, el 6 de noviembre de 2013. Los tres autómatas han estado en la Estación Espacial Internacional.Foto Afp

 Moscú. La nave espacial que transportó a Fedor, el primer robot humanoide que Rusia pone en órbita, se acopló con éxito este martes a la Estación Espacial Internacional (EEI), tras un primer intento fallido el fin de semana, indicó la agencia espacial Roscosmos.

"Me disculpo por el retraso, estaba en un atasco. Ya estoy listo para continuar el trabajo", declaró el robot en un mensaje de su cuenta Twitter.

Un comunicado del portal de Internet de Roscosmos indicó que la nave Soyuz MS-14 se acopló a la central a las 3:08 horas GMT.

El presidente Vladimir Putin envió un mensaje de felicitación a los astronautas rusos a bordo de la EEI.

Los problemas con el acoplamiento "eran en cierta manera anormales", precisó. "Como sucede siempre con nuestros cosmonautas, lo resolvieron perfectamente", añadió.

Fedor corresponde a un nombre ruso y también a las siglas en inglés de Final Experimental Demonstration Object Research. Con cuerpo antropomórfico plateado, mide 1.80 metros y pesa 160 kilos.

Capaz de imitar los movimientos humanos, tendrá por misión ayudar a los astronautas a realizar sus tareas, aunque no podrá moverse libremente por la estación.

Un comentarista en NASA TV, que retransmitía el acoplamiento, destacó "el acercamiento perfecto a la EEI. Contacto confirmado, captura confirmada", relató.

Fedor había salido el jueves a bordo del cohete Soyuz MS-14 lanzado desde el cosmódromo ruso de Baikonur, en Kazajistán.

Provisiones y equipamiento

La nave transportó "670 kilos de carga: equipamiento científico y médico, componentes para el sistema de soporte vital, así como contenedores con alimento, medicinas y productos de higiene personal para los miembros de la tripulación", agregó el comunicado.

En principio, el robot debía permanecer 10 días en la EEI y dar asistencia a los tripulantes; su regreso está programado para el 7 de septiembre.

El fracaso en el primer intento de acoplamiento el sábado fue una desilusión para el sector espacial ruso, que ha sufrido en los años recientes humillantes accidentes y escándalos de corrupción.

En octubre pasado, un accidente ocurrido en un Soyuz minutos después de despegar obligó a los astronautas a bordo –el estadunidense Nick Hague y su colega ruso Alexéi Ovtchinin– a aterrizar de emergencia.

A bordo del laboratorio espacial, Fedor debe probar sus capacidades en condiciones de microgravedad, bajo la supervisión del ruso Alexander Skvortsov. Sus habilidades principales incluyen imitar movimientos humanos, lo que significa que podría ayudar a los astronautas a realizar sus tareas.

Entre las operaciones que es capaz de realizar destacan el manejo de destornillador y llaves, según Alexander Bloshenko, director de programas prometedores de Roscosmos, en una entrevista con el diario Rossiyskaya Gazeta.

Ese robot fue diseñado para trabajar en las condiciones más difíciles, que serían peligrosas para el hombre, precisó Bloshenko. Las autoridades rusas pretenden utilizarlo en un futuro para la exploración espacial.

No es el primer robot que visita el espacio exterior: en 2011, la NASA envió a un robot humanoide llamado Robonaut 2, desarrollado en cooperación con General Motors, con el mismo objetivo de ponerlo a trabajar en un entorno de alto riesgo. Regresó a la Tierra en 2018 debido a problemas técnicos.

En 2013, Japón lanzó al espacio un pequeño robot, Kirobo, coincidiendo con la llegada del primer comandante japonés de la EEI, Koichi Wakata. Era capaz de hablar, pero sólo en japonés.

La observación de los eclipses Einstein tuvo razón (hace 100 años)

Se cumple el centenario del eclipse que permitió confirmar la teoría de la relatividad general. "Cada día, cuando buscamos en el mapa del teléfono móvil una trayectoria desde nuestra posición, estamos beneficiándonos de que Einstein tuviera razón al hacer una teoría tan poderosa y precisa sobre cómo es el espacio y el tiempo", explica el astofísico y divulgador 


El 29 de mayo de 1919 se produjo un eclipse total de Sol observable en una franja de la Tierra que cubría desde Sudamérica al África Central. En aquella época la pasión por la observación de los eclipses estaba, digamos, bastante baja en la lista de las preocupaciones de la gente.


Haciendo un chiste fácil al que no puedo resistirme, los acontecimientos terroríficos de la Gran Guerra habían eclipsado lógicamente casi cualquier tipo de actividad intelectual. Mirándolo con la perspectiva que dan estos cien años, sin embargo, el año en que se vivía el fin de la contienda fue especialmente provechoso para la astronomía. Ese mismo año se creó la Unión Astronómica Internacional y, una vez más, una observación de un fenómeno celeste permitía confirmar una nueva teoría física.


En 1915 Albert Einstein había publicado una teoría revolucionaria que se ha convertido en parte de posiblemente la mayor aventura intelectual del siglo XX: el espacio y el tiempo lo eran por la acción de la gravedad. O, pensándolo de una nueva manera, la gravedad que había servido para asentar las bases de la ciencia moderna a partir de Newton, esa fuerza universal que daba forma al cosmos, se convertía en la razón de que tengamos una geometría y una historia determinada.


El desarrollo matemático de este marco teórico se convirtió en el quebradero de cabeza de muchos físicos, y aún sigue siéndolo incluso (o especialmente) para los estudiantes del grado de Física de cualquier universidad de cualquier parte del mundo. Pero ya en los primeros años de la Era Einstein se empezaron a ver que había consecuencias medibles de los planteamientos de la relatividad.


La respuesta, cerca del Sol


Así, la relatividad explicaba que el movimiento de precesión anómalo de Mercurio se debía al arrastre del espacio-tiempo provocado por la cercanía del Sol, algo que antes se había intentado explicar con la presencia de un inexistente planeta interior desconocido, Vulcano. Otra de las predicciones sorprendentes de esas curvaturas de la textura del universo en torno a una masa era que se podía calcular cuánto se desviaría la misma luz cuando pasaba cerca de ella.


Swarzschild calculó incluso que con una masa suficientemente densa la luz podría llegar a quedar atrapada en un pozo gravitatorio. Y en marzo de 1919 el astrofísico inglés Arthur Eddington propuso que esa curvatura de la luz podría ser observada en un eclipse solar. Bastaba con obtener imágenes de las estrellas cercanas al disco solar aprovechando que la Luna pasaría unos minutos por delante ocultándonos la luz de la fotosfera.


Se suele decir que Eddington fue la primera persona que entendió la relevancia de la teoría de la relatividad general. Se suele contar, además, que siendo de confesión cuáquera estaba en la disposición perfecta para poder soslayar la barrera entre naciones que había impuesto el escenario de la guerra. Dyson, el responsable del observatorio real británico, entendió que era posible montar dos expediciones a la franja de totalidad del eclipse a ambos lados del Atlántico, una en Sobral, Brasil y otra en la isla del Príncipe. Las imágenes y las mediciones de ese día de hace justo un siglo permitieron comprobar los cálculos relativistas.


Einstein en los medios


Algo que, además, llegó a los medios de comunicación. Einstein no era conocido entonces, Eddington mucho más en el Reino Unido, pero el espaldarazo a la teoría que proporcionó esta observación astronómica fue lo que permitió a los periodistas escribir por primera vez "Einstein tenía razón". Un titular que se ha ido repitiendo a lo largo de este siglo cada vez que la física relativista cumple una de sus predicciones.


Este año, sin ir más lejos, cuando el equipo internacional del Telescopio del Horizonte de Sucesos presentó su imagen del agujero negro del núcleo de la galaxia M87. O hace cuatro años cuando se detectaron las ondas gravitacionales por el equipo internacional del LIGO. Y aunque no lo digamos, cada día, cuando buscamos en el mapa del teléfono móvil una trayectoria desde nuestra posición, estamos beneficiándonos de que Einstein tuviera razón al hacer una teoría tan poderosa y precisa sobre cómo es el espacio y el tiempo.
Resulta irónico que a Albert Einstein le parecieran más interesantes los experimentos mentales y la fortaleza matemática de la física teórica que la incierta y modesta obsesión de la física experimental en avanzar mediante experimentos reales. Porque realmente si su teoría se hizo sitio fue por su capacidad de responder de manera precisa a los retos de un universo que sin su teoría no tendría una explicación correcta.


Hoy hace un siglo, ese eclipse demostró que la física es una de las ocupaciones más susceptibles de cambiar a largo plazo la historia humana. Así que merece la pena celebrarlo.

madrid
29/05/2019 16:33 Actualizado: 29/05/2019 16:33
javier armentia/agencia sinc

Crean un rayo tractor sónico que hace levitar objetos

Un equipo de científicos de las universidades de Bristol y Sussex (Reino Unido) en colaboración con la compañía Ultrahaptics, ha logrado construir el primer rayo tractor sónico del mundo, con capacidad para levantar y mover objetos gracias a las ondas de sonido aparentemente desafiando a la gravedad. El estudio ha sido publicado en la revista Nature Communications.


Esta nueva tecnología con haces tractores o rayos, funciona mediante unas "pinzas" de holograma acústico que sirven para coger y mover objetos pequeños en tiempo real. Este primer rayo tractor sónico utiliza ondas de sonido lanzadas desde 64 altavoces en miniatura que generan un campo de fuerza lo suficientemente intenso para sostener los objetos en el aire, sin contacto físico. Controlando las ondas de sonido podemos mover el objeto, girarlo o mantenerlo en su posición.


"Todos sabemos que las ondas sonoras pueden tener un efecto físico, pero aquí hemos conseguido controlar el sonido en un grado que nunca antes se había alcanzado", explica Bruce Drinkwater, coautor del estudio.


Los investigadores han creado rayos tractores con tres formas distintas de campos de fuerza acústicos: el que simula un holograma de pinzas, un vórtice acústico en el que los objetos quedan atrapados en el núcleo y una jaula acústica de alta intensidad que rodea a los objetos y hace que permanezcan en el mismo sitio desde todas direcciones.


Este innovador rayo tractor podría emplearse para transportar objetos delicados y ensamblarlos sin posibilidad de injerencia en la manipulación del mismo o incluso una versión en miniatura podría coger y transportar medicamentos o instrumentos microquirúrgicos en un organismo vivo.


(Tomado de Muy Interesante)

La materia oscura, bajo influencia de fuerza distinta de la gravedad

Tal vez la materia oscura no sea tan oscura después de todo. Científicos han presenciado una interacción totalmente nueva de la misteriosa entidad cósmica con el universo que la rodea.


Pese a representar alrededor de 85 por ciento de la materia del universo, la materia oscura nunca ha sido observada directamente mediante ningún instrumento científico. Su existencia sólo ha sido inferida a partir de sus efectos gravitacionales. Sin embargo, los astrónomos por primera vez han presenciado cómo desacelera después de interactuar con otra materia oscura, lo cual sugiere que es capaz de relacionarse con otra fuerza aparte de la gravedad.


Solíamos pensar que la materia oscura está más o menos quieta, entregada a lo suyo. Pero si desaceleró durante esta colisión, podría ser la primera evidencia dinámica de que nota el mundo que la rodea, comentó Richard Massey, de la Universidad de Durham, quien dirigió la investigación. Puede que no sea completamente oscura después de todo.


La materia oscura sólo puede detectarse de manera indirecta por la forma en que dobla la luz de galaxias distantes, en un proceso conocido como lente gravitacional.


Colisiones simultáneas en el espacio profundo


Explotando este fenómeno, un equipo internacional de astrónomos utilizó el telescopio espacial Hubble para tomar imágenes de enormes colisiones simultáneas en el espacio profundo, entre cuatro galaxias distantes.


Los investigadores descubrieron que la materia oscura asociada a las galaxias en colisión se ha desconectado de esa masa visible de estrellas, lo cual sugiere que entró bajo la influencia de una fuerza distinta a la gravedad, probablemente interactuando consigno misma. Las observaciones muestran que la materia oscura ha terminado en un lugar diferente al de las estrellas en la galaxia con las que estaba asociada, explicó el doctor Massey.


"Se ha visto contrarrestada en alguna forma, y eso es bastante insólito. Hemos tratado de pensar en otras cosas que causarían esta compensación, y no se nos ocurre nada que pueda causar este efecto, de no ser la misma materia oscura interactuando consigo misma.


Es el primer paso para entender lo que es la materia oscura. Este comportamiento es la primera acción positiva que la hemos visto realizar, añadió.


Un estudio anterior, publicado el mes pasado, examinó la conducta de la materia oscura durante 72 colisiones de alta velocidad de cúmulos que contenían miles de galaxias. En esa ocasión se percibió muy poca o ninguna interacción en la materia oscura.
Sin embargo, el estudio más reciente, publicado este martes en los informes mensuales de la Real Sociedad Astronómica, examinó la velocidad relativamente más lenta de una colisión de sólo cuatro galaxias en un cúmulo conocido como Abell 3827, ocurrida en el curso de cientos de millones de años.


La naturaleza diferente de esta colisión significa que incluso un nivel muy bajo de interacción puede crear a la larga un desfasamiento detectable entre la materia oscura de la galaxia y sus estrellas, las cuales continuaron colisionando, indicó el doctor Massey.


La profesora Liliya Williams, de la Universidad de Minnesota, participante en el equipo, apuntó: Nuestra observación sugiere que la materia oscura podría ser capaz de interactuar con otras fuerzas aparte de la gravedad. El universo paralelo que nos rodea acaba de volverse más interesante. El sector oscuro podría contener una física llena de riqueza y una conducta potencialmente compleja.


Los cálculos sugieren que el conjunto de materia oscura asociado con el cúmulo de cuatro galaxias es compensado en el espacio por una distancia de unos 5 mil años luz, equivalentes a unos 50 mil billones de kilómetros, distancia que una nave Voyager de la Nasa, el objeto de fabricación humana que ha llegado más lejos, tardaría unos 90 millones de años en recorrer.

Traducción: Jorge Anaya

Miércoles, 15 Abril 2015 06:28

Temblor en la ciencia espacial

Temblor en la ciencia espacial

Según información enviada por el robot Philae, que en noviembre se posó sobre un cometa situado a 500 millones de kilómetros de la Tierra, ese cuerpo no tiene campo magnético propio, lo que contradice la teoría actual sobre la formación y evolución de los cometas.

Para los creyentes, Dios se sigue riendo de la pretensión por acceder al misterio de la creación. Para los hombres de ciencia, la perplejidad es tanta que las últimas revelaciones acerca del cometa 67P no dejan de asombrar. Ayer, la revista Science publicó que el núcleo del 67P Churyumov-Gerasimenko carece de magnetismo. Y deja tecleando la teoría que afirmaba que la presencia de ese campo gravitacional era determinante para la formación de cuerpos celestes. Todo comenzó con un hito para la humanidad: el robot Philae, desprendido de la sonda Rosetta, logró posarse en el cometa en noviembre y desde entonces permanece "dormido" hasta que pueda recargar baterías. La sorpresa domina el congreso de la Unión Europea de Geociencias, que se celebra hasta el viernes en Viena.


El científico de la misión espacial Hans-Ulrich Auster, de la Universidad Técnica Braunschweig en Alemania, confirmó datos de la sonda Rosetta que señalan que el 67P Churyumov-Gerasimenko no tiene campo magnético propio, lo que contradice la creencia científica actual sobre la formación y evolución de los cometas. El hallazgo fue publicado en la revista Science y presentado simultáneamente durante la asamblea general de la Unión Europea de Geociencias. Se basó en datos enviados a la Tierra a través del módulo Philae, aunque no todo resultó como se esperaba, ya que el robot –del tamaño de una heladera y repleto de instrumentos científicos– rebotó dos veces antes de posarse en un lugar de relieve accidentado.


El 67P, la polvorienta bola de nieve que resultó ser un cuerpo celeste con forma de pato, olor extraño y "voz misteriosa", reveló un nuevo secreto: "Su núcleo carece de magnetismo. El hallazgo puede invalidar la teoría dominante sobre la formación de los cuerpos celestes del Sistema Solar", dijo Auster. La observación reveló que el cometa de 4 kilómetros de tamaño tiene olor sulfuroso y emite un extraño sonido en su desplazamiento interplanetario. Los cometas son agregados de polvo primordial y hielo que recorren una órbita elíptica alrededor del Sol.


La misión europea Rosetta, que costó 1,4 millón de dólares, busca revelar algunos de los secretos que encierran los cometas, considerados por los astrofísicos como "semillas" que hicieron llegar a la Tierra algunos de los ingredientes necesarios para que apareciera la vida.


El interés gravita en lo que los cometas pueden revelar sobre el papel del magnetismo en la formación del Sistema Solar. La hipótesis es que el Sol, los asteroides, los cometas, los planetas y sus lunas emergieron de un disco dinámico de polvo y gas, incluyendo granos de magnetita, una forma de hierro. A escala microscópica, los campos magnéticos del disco protoplanetario ayudaron a acumular materia, creando cuerpos embrionarios. Una vez que el cuerpo alcanza un tamaño de kilómetros de diámetro, la gravedad pasa a ser la fuerza dominante.


Algunas teorías sugirieron que el magnetismo pudo desempeñar un papel en la fase intermediaria de crecimiento de los cuerpos celestes. Pero los resultados de ayer parecen contradecir esa hipótesis. En misiones espaciales anteriores resultó siempre complicado obtener datos fiables al respecto, "por la interacción entre los vientos solares y los cometas", explicó el científico en Viena.


El robot Philae alcanzó a transmitir fotos y datos desde la superficie del cuerpo celeste, antes de quedar agotado luego de quedarse sin energía. El módulo, que pesa cien kilos en la Tierra y menos que una pluma en la débil gravedad del cometa, quedó posado tras rebotar en un lugar de escasa exposición a los rayos del sol. El robot sólo tenía 60 horas de autonomía para realizar experimentos y enviar los resultados a la sonda Rosetta. Por esa razón, tras efectuar las mediciones y observaciones, el módulo se quedó "dormido" desde el 15 de noviembre y con suerte recargará baterías en su perihelio (el momento más cercano al Sol, previsto para el 13 de agosto próximo), ya que necesita una temperatura interna superior a los 45º C bajo cero.
Philae se posó en noviembre sobre el cometa –situado a unos 500 millones de kilómetros de la Tierra– tras un viaje de diez años, y se convirtió en el primer objeto creado por humanos en posarse sobre ese tipo de astro. Pero desde entonces permanece "dormido". "Existe una posibilidad de reactivar las computadoras de Philae", dijo Stephan Ulamec, uno de los responsables del robot. Desde la Tierra, a más de 450 millones de kilómetros de distancia, los científicos de la Agencia Espacial Europea (ESA) intentan "escuchar una eventual señal de vida" de Philae a través de la sonda espacial. A 186 millones de kilómetros de distancia del astro rey, y con los datos que el robot "resucitado" pueda llegar a aportar, se pretende tener más datos acerca del origen y la evolución del Universo.

Científicos detectan universo paralelo de materia oscura

Docenas de colisiones cósmicas entre cúmulos de galaxias han arrojado luz muy necesaria sobre la materia oscura, misteriosa sustancia que forma la mayor parte del universo, pero que es invisible para los telescopios.


Científicos creen poder eliminar algunas de las teorías más exóticas acerca de esta materia luego de estudiar 72 colisiones entre cúmulos, cada uno de los cuales contiene hasta mil galaxias, que han chocado a una velocidad de mil kilómetros por segundo a lo largo de 100 millones de años.


Los resultados de un estudio parecen confirmar que la materia oscura forma un universo paralelo invisible, compuesto de subpartículas atómicas que no interactúan con la materia visible de las estrellas y planetas.


No hemos mostrado que sea alguna cosa, pero hemos descartado muchas otras que podría ser, comentó Richard Massey, astrónomo de la Universidad de Durham, uno de los investigadores participantes en el estudio, publicado en la revista Science.
Hemos mostrado que la materia oscura interactúa incluso menos de lo que se pensaba. Esto descarta varios tipos de partículas que se habían propuesto. Aún quedan varios candidatos viables, así que el juego no ha terminado, pero nos acercamos a una respuesta, dijo el doctor Massey.


Reflejo

Teorías anteriores habían sugerido que la materia oscura es una especie de defecto cuántico que apareció luego del Big Bang, o que es una forma extrañamente modificada de la gravedad. Sin embargo, los hallazgos sugieren que es otro tipo de partícula subatómica, que posiblemente forma un universo paralelo de supersimetría lleno de materia supersimétrica que se comporta con una imagen de espejo de la materia ordinaria, pero invisible.


Sabemos que existe. Intento medir las propiedades que tiene. Si la supersimetría existe, tal vez quiere decir que cada partícula de materia tiene una imagen de espejo supersimétrica, señaló Massey. Podría significar que hay muchos tipos diferentes de materia oscura. Añade mucho sabor y carácter a la materia oscura; la hace más interesante.


El estudio se basó en observar colisiones a cientos de miles de años luz de distancia, las cuales revelaron que la materia oscura interactúa muy poco, incluso consigo misma.


Mientras el Gran Colisionador de Hadrones del laboratorio nuclear Cern de Ginebra mide las colisiones entre partículas subatómicas en la Tierra, el telescopio espacial Hubble y el observatorio espacial de rayos X Chandra pueden observar colisiones mucho más grandes en el espacio, añadió.


El Cern hace chocar fragmentos de protones entre sí para ver de qué están hechos, pero no puede hacer chocar pedazos de materia oscura. Podemos echar una ojeada al universo para ver dónde ocurren esos choques, y estudiar cómo esos grandes colisionadores de partículas en el espacio hacen chocar la materia oscura.


Aunque la materia oscura es invisible, se puede detectar mediante las distorsiones gravitacionales que produce sobre la luz estelar, que se registran en mapas. Esos mapas tridimensionales ya han revelado que actúa como un andamio invisible alrededor del cual se acumula la materia ordinaria.


Los astrónomos lograron superimponer mapas de materia oscura en imágenes de 72 colisiones de cúmulos de galaxias, observadas desde varias direcciones en el espacio, para ver cómo se comportaba durante los choques. Esto les permitió estudiar las distintas etapas de varias colisiones para construir una imagen móvil en el tiempo.


Las galaxias están formadas de tres ingredientes: estrellas, nubes remolineantes de gas y materia oscura. Durante las colisiones, las estrellas casi siempre se pasan de largo. Son puntitos de materia separados por vastos espacios vacíos, explica Masset. "A la inversa, las nubes de gas se estrellan unas con otras y se paran, como un gigantesco choque de autos. La materia oscura se comporta de algún modo entre esos dos extremos, y su trayectoria al salir de una colisión revela sus propiedades. Ahora... podemos empezar a armar la película completa y entender mejor."


La materia oscura no se desaceleró en forma medible cuando la materia ordinaria de las estrellas y galaxias chocó en una conocida colisión de galaxias llamada Cúmulo Bala.


"Esta falta de interacción con nuestro mundo sugiere que la materia oscura podría ser una de las partículas supersimétricas hipotéticas... Si la teoría es correcta, debería haber al menos un tipo de pareja supersimétrica de todos los diferentes tipos de partículas que conocemos."

The Independent
Traducción: Jorge Anaya