La Universidad de Oxford aspira a tener lista su vacuna en septiembre tras los ensayos en humanos 

El instituto Jenner de Reino Unido ha sido el primer centro europeo en comenzar a probar en personas su candidata a vacuna y planean que sea testada en más de 6.000 personas para finales de mayo. 

 

La carrera científica por detener la covid-19 sigue acelerándose. El instituto Jenner de la Universidad de Oxford, en Reino Unido, ha sido el primer centro europeo en comenzar a probar en humanos su candidata a vacuna. 

Ahora, los científicos dicen que con una aprobación de emergencia de los reguladores, los primeros millones de dosis de su vacuna podrían estar disponibles para septiembre, si resulta ser efectiva. 

El plan, según reporta el diario estadounidense The New York Times, aspira a probar la vacuna en más de 6.000 personas para finales de mayo, pero para que los datos sobre del ensayo sean efectivos, los participantes deberán mostrar que no contrajeron el coronavirus de su entorno. 

No son los únicos en vislumbrar los avances de esta cura, expertos del Laboratorio Rocky Mountain de los Institutos Nacionales de la Salud en Montana inocularon el mes pasado a seis monos con dosis únicas de la vacuna Oxford.

Los animales fueron expuestos a grandes cantidades del coronavirus con las que enfermaron y 28 días después, los seis estaban sanos, según narran los investigadores. 

Aunque los resultados en estos macacos, usados como conejillos de indias, no garanticen que la vacuna proporcione el mismo grado de protección para los humanos, son los avances más exitosos en las investigaciones hacia una vacuna. 

Primeros pacientes en probar la vacuna

El experimento ya ha comenzado a probarse en humanos. Elisa Granato, de 32 años, ha sido una de las dos primeras personas, de las 800 que en las que testará, en someterse a esta vacuna experimental. 

Granato, una de las dos primeras personas de las 800 que en las que testará la vacuna, declaró a la BBC  el pasado 23 de abril que, como científica, que "quería tratar de apoyar el proceso científico siempre que pueda" y que tenía un alto grado de confianza en la vacuna. 

Este proyecto, dirigido por la doctora y profesora de vacunología en el Instituto Jenner, Sarah Gilbert, se ha desarrollado en menos de tres meses. Aunque en anteriores ocasiones Gilbert afirmó que la vacuna funcionaría  "en un 80%", ahora prefiere no poner números a la esperanza.

29/04/2020 11:31

 

Más de 800 personas se someten a las pruebas clínicas de una vacuna contra el coronavirus en el Reino Unido

El Reino Unido ha empezado este 23 de abril las primeras pruebas clínicas de una vacuna contra el coronavirus en Europa y los primeros dos voluntarios ya han recibido una inyección.

"Soy una científica, por eso quería tratar de apoyar el proceso científico como puedo", afirmó Elisa Granato, una de las 2 personas ya vacunadas.

Más de 800 personas participan en el ensayo de este fármaco, desarrollado por la Universidad de Oxford. Según informa la BBC, la mitad de ellas serán vacunadas contra el coronavirus, mientras que otros voluntarios serán inyectados con una vacuna contra la meningitis.

La vacuna está hecha de un inofensivo virus de chimpancés que ha sido genéticamente diseñado para transportar parte del coronavirus.

A su vez, Sarah Gilbert, profesora de vacunación de la Universidad y líder de la investigación, afirmó que "tiene un alto grado de confianza en esta vacuna". "Por supuesto, tenemos que probarla y recibir datos de los humanos. Tenemos que demostrar que de verdad funciona y evita que la gente se infecte antes de usar la vacuna en la población en general", declaró.

Previamente esta semana, el secretario de salud de Reino Unido, Matt Hancock, ha anunciado que el Gobierno británico va a financiar al equipo de Oxford con 20 millones de libras esterlinas (unos 24,5 millones de dólares) para sus ensayos clínicos, mientras que otros 22,5 millones de libras esterlinas (unos 27,6 millones de dólares) se destinarán a los investigadores de Imperial College de Londres.

Por su parte, Gilbert comunicó que la inoculación podría estar lista para su uso en septiembre, cuando normalmente el proceso conllevaría unos 18 meses.

La elaboración de una vacuna contra el coronavirus es un objetivo de varios países por todo el mundo. En Rusia anunciaron el inicio de pruebas de una vacuna en voluntarios. En Estados Unidos y China también se están realizando pruebas de vacunas.

La semana pasada, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, declaró que tres vacunas contra el covid-19 estaban en esa misma etapa de test con humanos y otras 70 se encontraban en modo de desarrollo.

(Con información de BBC y RT)

La Universidad de Oxford podría tener lista la vacuna contra el coronavirus en agosto

John Bell, asesor del Gobierno británico, explicó que la universidad comenzó las pruebas en humanos el jueves pasado y que posiblemente se sabrá el próximo mes si la posible vacuna obtiene una respuesta contundente frente al nuevo virus.

Las investigaciones llevadas a cabo por la Universidad de Oxford para fabricar una vacuna contra el coronavirus pueden estar completadas en agosto, informó este sábado John Bell, asesor del Gobierno británico. El científico señaló que la universidad comenzó las pruebas en humanos el jueves pasado y que posiblemente se sabrá el próximo mes si esta posible vacuna obtiene una respuesta contundente frente al nuevo virus.

 “¿Protegerá a la gente? Eso no se probó y sólo se probará una vez que se haya vacunado a un número significativo de personas, se las haya expuesto al virus y se haya contado cuántas personas contrajeron el coronavirus en esa población”, explicó Bell a la BBC. El profesional forma parte de un comité de expertos del ámbito académico y empresarial que se puso como objetivo desarrollar “tan pronto como sea posible” una vacuna contra la covid-19 que pueda ser producida a nivel masivo.

“Por lo tanto, ni siquiera tendremos una señal para eso hasta mayo. Pero si las cosas siguen su curso y tiene eficacia, entonces creo que es razonable pensar que podrían completar su prueba a mediados de agosto”, precisó el experto. A su vez, agregó que el siguiente problema a resolver sería la fabricación de “miles de millones de dosis”.

En tanto, Sarah Gilbert, profesora de vacunología de la Universidad de Oxford, advirtió el 11 de abril pasado sobre los problemas que viene enfrentando su especialidad en la actualidad. “Las vacunas no reciben suficiente inversión. Son la intervención sanitaria más rentable, pero se pasan por alto. Muchos de nosotros hemos estado diciendo durante años que necesitamos más vacunas contra estos patógenos de brotes y que tenemos que ser capaces de movernos más rápido cuando hay una nueva pandemia”, sostuvo Gilbert en declaraciones a The Times.

Según cifras oficiales, 888 personas fallecieron en las últimas 24 horas en hospitales británicos por coronavirus, por lo que la cifra total de fallecimientos en el Reino Unido ascendió a 15.464, mientras que la cantidad de contagios escaló a 108.692.

Un técnico trabaja en la empresa bioquimica italiana Irbm, que está desarrollando una vacuna.  ________________________________________ Imagen: EFE

Grupos de investigación y empresas farmacéuticas de todo el mundo se lanzaron a una carrera desenfrenada para crear vacunas contra el coronavirus, la pandemia que hasta ha provocado la muerte de unas 127 000 personas en todo el mundo y ha infectado a casi dos millones en los cinco continentes. Y hasta ahora, son 70 las vacunas contra el coronavirus que están en estudio en el mundo, según un informe presentado el 11 de abril por la OMS (Organización Mundial de la Salud).

Pero sólo una de ellas, producida por CanSino Biological Inc. y el Instituto de Biotecnologías de Pekín (Beijing Institute of Biotechnology), ha pasado ya a la fase dos de la evaluación clínica, es decir ha pasado a hacer experimentos más numerosos en seres humanos.

Las otras dos incluidas en la fase de evaluación clínica, pero que están aún en al fase uno, son las producidas por dos empresas farmacéuticas de Estados Unidos y el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (National Institute of Allergy and Infectious Diseases) con base en Michigan, siempre en Estados Unidos.

Las restantes 67 vacunas están en la fase de evaluación preclínica. Son producidas en numerosos países del mundo, entre ellos Suecia (Karolinska Institute), Japón (Osaka University), China (Beijing Institute of Biotechnology), India (Serum Institute), Inglaterra (Universidad de Oxford e Imperial College de Londres), España (Centro Nacional de Biotecnologías) y Rusia (Instituto de Investigación Científica sobre Vacunas y Sueros de San Petersburgo). Y a veces por más de un laboratorio en cada país.

Los tests de las vacunas generalmente comienzan en los animales, y al parecer algunas de los laboratorios que están experimentando los 70 vacunas contabilizadas por la OMS, habrían saltado la experimentación animal para pasar directamente a los humanos. Otras han hecho experimentos en animales y humanos al mismo tiempo. Los experimentos en seres humanos se hacen en tres fases sucesivas.

Según algunos expertos, el plazo estimado para desarrollar una vacuna puede ser de un año a un año y medio. Mike Ryan, director ejecutivo del Programa de Emergencias de Salud de la OMS, dijo en este sentido que para una vacuna contra el coronavirus habrá que esperar “al menos un año”. Pero hay algunos investigadores más optimistas.

Entre los optimistas se incluye una empresa farmacéutica del Lazio, la región a la que pertenece Roma. Se trata de la Advent-Irbm de Pomezia, que junto al Jenner Institute de la Universidad inglesa de Oxford, anunciaron que prevén que la vacuna que están estudiando será ya utilizable en septiembre, especialmente para el personal sanitario y las fuerzas de de seguridad (policía, carabineros y ejército) que custodian y controlan las ciudades durante las cuarentenas. Ambos son considerados los sectores más expuestos al virus.

Según declaró al diario La Repúbblica de Roma Piero Di Lorenzo, gerente general de Advent-Irbm, se estima en efecto “que la vacuna estará disponible en septiembre” en virtud “de los resultados obtenidos en las últimas semanas”. A fines de abril, precisó, una primera partida de vacunas será enviada a Oxford donde se iniciarán los test sobre 550 voluntarios sanos. En este sentido Sarah Gilbert, profesora de vacunología de la Universidad de Oxford que está llevando adelante el proyecto con la empresa italiana, dijo al diario inglés The Times, que ella se “confiaba al 80%” en que la vacuna sería efectiva en septiembre. Añadió que se estaba tratando con el gobierno inglés para crear un posible plan de producción antes de que la experimentación de las vacunas haya terminado, lo que permitiría que el público tenga acceso a la vacunas mucho más rápidamente.

Los investigadores, tanto de Advent-Irbm como de la Universidad de Oxford, decidieron pasar directamente a la experimentación clínica sobre personas porque consideraron suficientemente probada la no toxicidad y la eficacia de la vacuna en base a los resultados de laboratorio.

En total han realizado cinco meses de experimentación. Y para algunos expertos podría ser insuficiente. En efecto, la Agencia del Fármaco europea habla más bien de un año para conseguir una vacuna que sea eficaz, aprobada y que pueda ser producida y distribuida a nivel mundial.

La producción y distribución de las futuras vacunas a nivel mundial es otro de los grandes problemas que deberán afrontar los gobiernos y las casas farmacéuticas que eventualmente los produzcan. Raramente una sola de estas empresas podría producir los millones de vacunas que se necesitarán. Dos de estas multinacionales, la francesa Sanofi y la inglesa Glaxo Smith Kline, se han puesto de acuerdo para trabajar juntas y abrir sus laboratorios a otros equipos de investigación, no sólo sobre un proyecto de vacuna que Sanofi ya tiene registrado en la OMS, sino para cubrir la producción y distribución mundial que se necesite. Un acuerdo bastante inusual, dicen los expertos, entre dos empresas que siempre han competido entre sí. Pero la urgencia de una solución para el Covid-19 por todos los problemas que ha producido y podría producir a la población y a la economía mundial, es también completamente inusual. Esto teniendo en cuenta además, como subrayan muchos especialistas de la salud, que la vacuna debe ser para todos, por lo cual también habrá que contener los precios y hacer una equitativa distribución mundial.

Cuba también busca una vacuna específica para prevenir la COVID-19

En la Mesa Redonda del martes 13 de abril, el Doctor Vicente Vérez Bencomo, director General del Instituto Finlay de Vacunas, comentó que crear una vacuna contra la COVID-19 es un reto grande, que llevará una integración mayor de la industria cubana.

“Tenemos tres proyectos, pero consideramos que son proyectos intermedios para poder integrarnos. Es esencial entender el virus, porque este tiene muchos mecanismos de escape, y hasta que no entendamos esos mecanismos de escape el diseño de una vacuna será imposible”, dijo el especialista.

Vérez aseguró que, en ese sentido, el CIGB está trabajando en los antígenos específicos del virus, que servirán de plataforma a los proyectos del CIGB y a los de Finlay, mientras que su Instituto trabaja en el análisis de los trucos del virus.

“Uno de estos trucos más importantes es un mecanismo de acción viral que se descubrió para el SIDA en el año 2000. Ese año se descubrió que el virus utilizaba un mecanismo en el cual el virus secuestra a las células del sistema inmune y las pone a trabajar para multiplicarlo.

“Nosotros nos preguntamos: ¿no estaría también este virus utilizando ese mecanismo? ¿Cómo nosotros pudiéramos contrarrestarlo? Una vez que uno encuentra mecanismos para contraponer esos trucos del virus se puede encontrar una vía más rápida a las vacunas específicas”.

Respecto al desafío de una vacuna específica, aclaró que ninguna de las tecnologías que se están usando tiene otra vacuna prima que haya probado esas tecnologías, con lo cual se está validando una tecnología para hacer algo y, además, pensamos que pueda funcionar contra el coronavirus.

15 abril 2020

Las personas con tapabocas en un supermercado durante brote de coronavirus en Soacha, Colombia, el 31 de marzo de 2020.Luisa Gonzalez / Reuters

Luego de dos semanas de pruebas, un grupo de investigadores de la Universidad de Antioquia logró confinar al SARS-CoV2 en un tubo de ensayo.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Antioquia (UDEA), en Medellín, Colombia, anunció el pasado lunes que consiguió aislar en el laboratorio el virus SARS-CoV2, causante del coronavirus, lo que permitirá realizar investigaciones sobre medicamentos para enfrentarlo.

El equipo de inmunovirología que desarrolló esta investigación está dirigido por los doctores María Teresa Rugeles López, coordinadora del grupo; Francisco Javier Díaz, asesor técnico y de seguridad en el laboratorio, y Wbeimar Aguilar Jiménez, investigador. Además participaron varias personas entre estudiantes de doctorado, de posgrado y de pregrado.

En un contacto a través de Facebook Live, estos especialistas expusieron este avance científico que podría permitir determinar cuáles serían los medicamentos y protocolos seguir a la hora de combatir e inhibir al coronavirus, que ya ha causado 46 muertes en Colombia y 1.576 casos confirmados.

¿Cómo se logró?

Rugeles explicó que después de dos semanas de "intenso trabajo", consiguieron aislar al virus SARS-CoV2, agente causal de la pandemia del covid-19, algo que también se ha logrado en otros países que avanzan en investigaciones para conocer el comportamiento del coronavirus.

Básicamente, esto significa que lograron que la cepa del virus que circula en Medellín creciera en dentro de tubo de ensayo, en el laboratorio.

Todo comenzó con una muestra de un paciente confirmado como positivo por el Instituto Nacional de Salud de Colombia. "Para hacer el aislamiento necesitábamos tener unas células creciendo en nuestro laboratorio", explicó Aguilar.

Los investigadores tenían tres líneas celulares diferentes que pusieron en cultivos. "Cuando estaban creciendo en botellitas, procedimos a inocularles la muestra del paciente y se empezó a hacer un seguimiento diario de todos los cambios que se observaban, teniendo un control no inoculado", expresó Aguilar, quien se encargó del proceso.

Luego de entre tres y cuatro días se comenzaron a manifestar los cambios morfológicos o efectos citopáticos ocurridos durante la replicación viral, lo que sugiere que puede haber un patógeno multiplicándose en el cultivo, que en este caso era el SARS-CoV2.

Para confirmar el hallazgo, decidieron hacer una inmunoflorescencia indirecta, que es una técnica que hace uso de anticuerpos unidos químicamente a una sustancia fluorescente para demostrar la presencia del virus.

¿Con qué finalidad?

En opinión de Rugeles, "son muchas las oportunidades" que se abren, debido a que a través de este cultivo podrán evaluar medicamentos que están en uso para tratar otras patologías como malaria y lupus, y que pudieran tener la capacidad para inhibir la replicación del virus.

Por su parte, Díaz, experto en evolución viral, aseveró que hay varios laboratorios en Colombia haciendo pruebas diagnósticas y testeando los reactivos comerciales importados, por lo que este hallazgo permitiría determinar cuáles son los mejores para ser utilizados.

De igual modo, podría contribuir a establecer los protocolos más adecuados para poder eliminar el virus de los equipos que se están utilizando con los pacientes contagiados, de la ropa que usa el personal de salud y de las superficies.

¿Cómo es este virus en Colombia?

Díaz recordó que el SARS-CoV2 "es bastante variable y muta rápidamente", por lo que compararán la cepa hallada en China con la que se encuentra en Colombia para determinar si hay cambios.

"Eso permite observar la velocidad de cambio del virus y la velocidad de mutación. Además, permitirá hacer algunas inferencias sobre el tiempo que está tomando la población viral en duplicarse y multiplicarse".

Del mismo modo, el cultivo podría ser utilizado para comparar si los reactivos que se están usando en Colombia para detectar el virus se acomodan a la cepa que existe en el país, ya que hay una posibilidad de que se haya modificado de manera tal que los reactivos desarrollados en el exterior no puedan aplicarse al virus en el país suramericano.

¿Hubo riesgos?

En cuanto a la seguridad para aislar el virus, los especialistas explicaron que el laboratorio de la UDEA es de nivel de contención 3, que se utiliza para diagnósticos especiales e investigaciones. Adicionalmente, los científicos usaron trajes especiales para proteger la cara y el cuerpo. "Fue un desafío desde el punto de vista de la bioseguridad", manifestó Díaz.

Aseveró el cultivo de un microorganismo nuevo es un reto porque los virus son más difíciles de cultivar que otros microorganismos como las bacterias o los hongos.

"Los virus solamente crecen sobre otro organismo vivo, por esta razón tuvimos que utilizar las células de riñón de mono que teníamos congeladas en el laboratorio", agregó

"Usamos recursos de otros proyectos que teníamos en marcha y varias personas aportaron sus reactivos, sus materiales y entre todos pudimos poner todos los recursos necesarios", dijo.

Publicado: 8 abr 2020 00:58 GMT

Publicado enColombia
La búsqueda de los orígenes del coronavirus pone en jaque a científicos de todo el planeta

Cuando el pasado 31 de diciembre se hicieron públicos los primeros casos de una extraña neumonía en Wuhan (China), la comunidad científica supo que se enfrentaba a un virus desconocido. Tras la secuenciación del genoma, los investigadores chinos dedujeron que se trataba de un nuevo coronavirus, en concreto el SARS-CoV-2, también llamado HCoV-19.

De los siete coronavirus que conocemos, el nuevo virus es, junto al SARS-CoV-1 (que causó una epidemia en 2003 en China) y MERS-CoV (que generó un brote en 2012 en Arabia saudí), uno de los más mortíferos causando problemas respiratorios graves, en especial a pacientes con patologías previas.

Hoy la enfermedad actual del COVID-19 ha alcanzado en tres meses a unas 220.000 personas en todo el mundo y ha provocado la muerte a unas 9.000 personas, sobre todo en China e Italia, lo que ha obligado a tomar medidas drásticas para frenar la pandemia.

Para los científicos es vital desentrañar el origen del virus, por eso trabajan desde el primer momento con los datos genómicos ya obtenidos. Un equipo del Scripps Research Translational Institute en La Jolla, EE UU, con el investigador Kristian G. Andersen a la cabeza, ha publicado en la revista Nature Medicine los probables escenarios por los cuales podría haber surgido y refuta las teorías conspirativas sobre su aparición.

"Nuestros análisis muestran claramente que el SARS-CoV-2 no es una construcción de laboratorio o un virus manipulado a propósito", revelan en el trabajo los autores, que han analizado las principales características del virus comparando seis genomas: tres de murciélago, el SARS humano, el del pangolín y el SARS-CoV-2.

El equipo de Andersen, director de Genómica de Enfermedades Infecciosas, comparó los datos disponibles de la secuencia del genoma para las cepas conocidas de coronavirus, y determinó "firmemente que el SARS-CoV-2 se originó a través de procesos naturales", indica Andersen, referente mundial sobre epidemiología y evolución de los virus.

Un virus imperfecto

Al analizar el genoma de un virus que no ha ni evolucionado ni cambiado mucho desde que salió de Wuhan, los científicos se centraron, entre otros rasgos del virus, en las proteínas de espícula, unas armaduras en su exterior que le permiten agarrarse y penetrar las paredes exteriores de las células humanas y animales, y que están directamente implicadas en la penetración en la célula, a través de un receptor conocido como ACE2.

Pero se fijaron en especial en dos características importantes de esta proteína de espícula: el dominio de unión al receptor (RBD, por sus siglas en inglés), un tipo de gancho que se adhiere a las células huésped; y el lugar de escisión o transposición, una especie de abridor de latas molecular que permite que el virus abra y penetre las células anfitrionas.

En su estudio, el equipo quiso determinar la probabilidad de que la estructura de esta proteína del virus encajara en ese receptor. "Entonces observaron que esta encaja bastante bien, pero no es perfecta", manifiesta a SINC Fernando González Candelas, catedrático de Genética de la Universidad de Valencia e investigador de FISABIO.

Al analizar esa "construcción" dentro del virus constataron que tenía fallos. De ser manipulado genéticamente, esas estructuras deberían tener otras características para ser mucho mejores, pero el virus no las tiene. "Su diseño no es el que haría un ingeniero con el objetivo de crear un virus que provoque una pandemia", indica González Candelas.

Un virus que hubiera sido creado en laboratorio no tendría los desajustes que se observan en SARS-CoV-2. "Partimos de la idea de que si haces una manipulación para conseguir un determinado objetivo lo que vas a intentar directamente, como todo buen ingeniero, es que tu producto sea el mejor posible", explica el experto.

Además, la hipótesis de la evolución natural del virus fue respaldada por datos sobre la estructura molecular general del SARS-CoV-2, que de ser manipulada hubiera podido construirse a partir de la de otro virus que se sabe que causa enfermedades. Pero no fue así. Según el estudio, su estructura molecular difería sustancialmente de las de los coronavirus ya conocidos y se parecía más a la de virus relacionados que se encuentran en murciélagos y pangolines.

"Ha sido el proceso azaroso de la evolución que ha permitido al virus desarrollar una estructura de la espícula y de otras características que le permite invadir células humanas. Al estar en contacto con humanos ha provocado una infección y luego posteriores infecciones que han dado lugar a la epidemia", subraya el investigador español.

¿De dónde viene el SARS-CoV-2?

"Cualquier patógeno viral para los humanos sale de la nada. En teoría, un virus antiguo de un reservorio natural se convertirá en patógeno viral para el ser humano a través de muchos huéspedes intermedios", apunta a SINC Zhigang Zhang, investigador en el Laboratorio Estatal clave para la Conservación y Utilización de Recursos Biológicos en la Universidad de Yunnan (China) y autor de un estudio publicado hoy en Current Biology.

Según Zhang, el salto directo de los anfitriones originales al humano rara vez ocurre. "Por lo tanto, encontrar el reservorio natural es de gran importancia para detener la propagación del virus", constata el experto. "De hecho, los animales, incluidos los humanos, tienen muchos virus dentro de su cuerpo y la mayoría son inofensivos para sus anfitriones", continúa.

La respuesta sobre el origen del virus es aún incierta y los científicos barajan varios escenarios. El primero de ellos es que el virus pudo evolucionar a través de la selección natural en un huésped no humano y luego saltó a estos, como ocurrió en otros brotes con las civetas para el SARS y los camellos para el MERS.

En el caso de SARS-CoV-2, como ocurre con otros coronavirus, el reservorio más probable son los murciélagos (Rhinolophus affinis), por la similitud con los virus del propio animal. Pero no existen casos documentados de transmisión directa murciélago-humano. Ahí intervendría un huésped intermedio, que posiblemente estuvo relacionado con murciélago y humanos.

"El murciélago sería el huésped primario u original, por comparación con los coronavirus de murciélago ya conocidos y que estén emparentados con ellos", recalca Fernando González Candelas de la UV. Para el científico, el nuevo virus es el que se parece más a los coronavirus de estos animales, aunque "aún no se haya aislado el virus más próximo a él". Pero también aparecen diferencias.

Para entenderlo, el experto pone el ejemplo de una escalera. "Es como querer saltar un escalón de un metro y pensar que de un salto no puedes subirlo. Necesitas dos o tres escalones intermedios, difíciles cada uno, pero posibles. Es cuestión de tiempo que se consiga pasar de la base al escalón superior", ilustra.

Escenario 1: el pangolín como salto intermedio

En esa etapa intermedia de murciélagos a humanos, el virus habría pasado por algún huésped, cuya selección natural le habría predispuesto a infectar a humanos, "simplemente porque los receptores son lo suficientemente parecidos como para que luego al saltar a humanos sea mucho más sencillo", dice González.

En este escenario, las diferentes características del virus habrían evolucionado a su estado actual antes de penetrar en humanos. Como señalan en el estudio de Nature Medecine, la epidemia actual habría surgido en cuanto los humanos se habrían infectado. El virus convertido ya en patógeno habría estado listo para propagarse entre las personas.

En el trabajo de Zhang se plantea la posibilidad de que este huésped intermedio sea el pangolín por las muestras de pulmón analizadas y en las que se detectó por primera vez la existencia de un CoV similar al SARS-CoV, coincidiendo con el inicio de la epidemia. "Conjeturamos que los pangolines malayos muertos pueden llevar un nuevo CoV estrechamente relacionado con el SARS-CoV-2", recalcan en el estudio de Current Biology publicado hoy.

Según detalla a SINC el investigador chino, el camino de la infección que ha provocado el brote sería el siguiente: en la base estaría el murciélago (con resistencia o levemente susceptible al virus), seguido de múltiples especies cruzadas, entre las cuales el pangolín podría ser una víctima y susceptible al virus, antes de llegar al humano, aún más susceptible al virus y en contacto con animales para la obtención de herramientas, alimentos, caza y otros usos, incluidos los comercios ilegales.

A pesar de los hallazgos, ante la imposibilidad de realizar más experimentos a falta de la muestra original, el equipo chino recalca que aún se debate si las especies de pangolín son buenas candidatas para el origen del SARS-CoV-2.

"Teniendo en cuenta la amplia propagación de SARS-CoV en reservorios naturales, como murciélagos, camellos y pangolines, nuestros hallazgos serían significativos para encontrar nuevos huéspedes intermedios de SARS-CoV-2 para bloquear la transmisión entre especies", concluyen.

Según González Candelas, el virus va expandiéndose en todo tipo de organismos a los que puede infectar. "El pangolín sería otro, no solamente en la escalera que llega al humano, pero en una escalera colateral cuyo final no sabemos cuál es", añade, teniendo en cuenta que "la evidencia que existe no es lo suficientemente fiable o robusta como para dar eso por aceptado".

Escenario 2: desarrollado en humanos

El otro escenario que explicaría el origen del SARS-CoV-2 es que, sin descartar los escalones intermedios, una versión no patógena del virus pudo saltar de un huésped animal a los humanos, pasando desapercibida, y evolucionar a su estado patógeno actual dentro de la población humana.

Así, para explicar por qué este virus funciona tan bien en humanos, el equipo de Kristian Andersen sugiere que el último paso sucede en nuestro organismo cuando la proteína de espícula evoluciona ya en un huésped humano. "La última fase, la que de verdad hace que este virus sea muy infectivo en humanos, habría permitido que el virus se haya adaptado a humanos en humanos primero", declara González Candelas.

"A partir de ese momento, al pasar de humano a humano, el ajuste es mucho mejor", señala el investigador español. De este modo, a las personas a las que les llega el virus todavía no muy bien adaptado a humanos no sufren demasiada enfermedad. "No tienen una sintomatología que llame la atención ni desarrollan neumonía, pero el virus en ellos se adapta", indica el experto.

Una vez adaptado, con los mecanismos de infección que conocemos, puede haber pasado a otro humano. "En ese momento se iniciaría la cadena de transmisiones que da lugar a la epidemia", dice González Candelas.

Pero para los científicos aún es difícil, si no imposible, saber cuál de los escenarios es el más probable en el caso del SARS-CoV-2. Lo que sí saben es que, si el virus llegó a los humanos en su forma de patógeno actual desde una fuente animal, la posibilidad de que se produzcan más brotes en el futuro aumentaría porque la cepa que causa la enfermedad podría seguir circulando entre los animales.

Sin embargo, según el coautor del estudio de Nature Medecine, Andrew Rambaut, de la Universidad de Edimburgo, las posibilidades de que se produzca otra epidemia disminuyen si un coronavirus no patógeno entra en la población humana y luego desarrolla propiedades similares al SARS-CoV-2.

Por Adeline Marcos - Agencia SINC

19/03/2020 - 21:37h

Desde 1903, sólo 17 mujeres han recibido el Nobel de física, química o medicina: Unesco

En contraste, 572 hombres han sido galardonados en esas disciplinas // En todo el mundo, únicamente 28 de cada 100 investigadores son del sexo femenino

 

Desde que la científica Marie Curie fue reconocida con el Premio Nobel de Física en 1903, sólo 17 mujeres han obtenido ese galardón en los campos de la física, la química o la medicina, en comparación con 572 hombres premiados, advierte la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) al conmemorar el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.

Agrega que únicamente 28 por ciento de todos los investigadores en el mundo son mujeres, mientras sólo 35 de cada 100 personas que hoy se forman en los campos de las ciencias, las matemáticas y las ingenierías son alumnas.

En su informe Descifrar el código: la educación de las niñas y las mujeres en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM), advierte que estas condiciones de desigualdad "no se dan por casualidad", pues muchas niñas enfrentan discriminación, sesgos de género, normas sociales y bajas expectativas en cuanto a su educación y los temas que estudian, lo que fomenta la existencia de una barrera para tener acceso a las llamadas disciplinas STEM.

La distribución de la matrícula de estudiantes femeninas en educación superior en 110 países revela que 27 por ciento está inscrita en carreras de comercio, administración y derecho; 14 por ciento, en educación, y 15 por ciento en artes y humanidades. En contraste, la matrícula es especialmente baja en tecnología, información y comunicaciones, con sólo 3 por ciento de mujeres inscritas; ciencias naturales, matemáticas y estadísticas (5 por ciento); ingeniería, manufactura y construcción (8 por ciento ), y en salud y bienestar (15 por ciento).

Datos recientes, subraya la Unesco, revelan que las desventajas que enfrentan las niñas en el acceso a las disciplinas STEM son el resultado de la interacción de múltiples factores que incluyen las normas sociales, culturales y de género, las cuales influyen en la forma en que las niñas y los niños son criados, aprenden e interactúan con sus padres, su familia, sus amigos, sus profesores y la comunidad, y las cuales conforman su identidad, sus creencias, su conducta y sus elecciones.

Temas masculinos

A menudo se cría a las niñas con la idea que las disciplinas STEM son "temas masculinos y que las aptitudes femeninas en estos campos son innatamente inferiores a las de los varones, lo que puede minar la confianza, el interés y el deseo de las niñas de comprometerse en el estudio de dichas materias", por lo que destaca que la escuela es clave para revertir este proceso.

El Orbitador Solar, al despegar de Cabo Cañaveral el domingo, transportado por un Atlas V.Foto Ap

Operará junto con Parker, de la NASA, para dilucidar los misterios del astro

 

Cabo Cañaveral., La nave Orbitador Solar, diseñada por Europa y la NASA, salió el domingo para emprender una misión sin precedente y tomar las primeras imágenes de los polos del astro.

La sonda de la Agencia Espacial Europea (AEE) despegó sin problemas, a bordo de un cohete Atlas V-411. Siguieron unos minutos de incertidumbre en el Centro Europeo de Operaciones Espaciales (ESOC, por sus siglas en inglés), desde donde se controla el satélite. Más de una hora después del lanzamiento llegó el alivio: la sonda estaba enviando señales, por tanto, los módulos solares y la fuente de alimentación de energía estaban funcionando.

El director del ESOC, Ralf Densing, lo calificó como un "lanzamiento perfecto".

“Estamos camino del Sol. ¡Adelante, Orbitador Solar!”, expresó César García Marirrodriga, director de programa de la AEE. "Es un momento fantástico..."

La nave, de mil 500 millones de dólares, se sumará a la sonda Parker, de la NASA, lanzada hace año y medio, al acercarse al Sol para desvelar sus secretos.

Aunque el Orbitador Solar no se acercará tanto como para penetrar en la corona del astro, una atmósfera exterior, maniobrará hasta una órbita que la llevará sobre los dos polos, que nunca han sido fotografiados. Junto con las observaciones desde la Tierra, las dos naves funcionarán como una orquesta, indicó Gunther Hasinger, director científico de la AEE.

"Cada instrumento toca algo diferente, pero juntas interpretan la sinfonía del Sol", sostuvo Hasinger.

Orbitador Solar se fabricó en Europa, al igual que nueve de sus instrumentos científicos. La NASA proporcionó el décimo y organizó el lanzamiento desde Cabo Cañaveral.

Casi mil científicos

Casi mil científicos e ingenieros de toda Europa se reunieron con sus colegas estadunidenses para ver bajo la Luna llena cómo el cohete Atlas V despegaba iluminando el cielo en kilómetros a la redonda. También había gente reunida en carreteras y playas cercanas para observar el lanzamiento.

La sonda, de mil 800 kilos, pasará junto a Venus en diciembre y de nuevo el año que viene antes de pasar cerca de la Tierra y aprovechar su gravedad para modificar su ruta. Las operaciones científicas funcionarán a pleno rendimiento a finales de 2021, con el primer encuentro solar cercano en 2022 y más cada seis meses a partir de entonces.

La nave podría ofrecer por fin una vista completa tridimensional del Sol, a 150 millones de kilómetros de la Tierra.

“Con el Orbitador Solar mirando directamente a los polos, podremos ver estas enormes estructuras de agujeros coronales”, explicó Nicola Fox, director de la división de heliofísica de la NASA. "De ahí proceden todos los rápidos vientos solares (...) es de verdad una visión completamente diferente".

Las observaciones de la Orbitador Solar darán información sobre otras estrellas, así como pistas de la posible habitabilidad de mundos en otros sistemas solares.

Además, ayudarán a los expertos a predecir mejor el tiempo espacial, que puede afectar a las comunicaciones en la Tierra.

"Estamos muy aliviados. Todos los sistemas están funcionando", afirmó Paolo Ferri, jefe de operaciones de la misión de AEE y director adjunto del centro ESOC.

Explicó que con el despliegue de los módulos solares se había superado la fase crítica. "Si algo sale mal ahora, tenemos tiempo para corregirlo", añadió.

A finales de 2021, en su órbita final

La sonda alcanzará su órbita final hacia finales del próximo año.

Uno de los instrumentos científicos a bordo de la nave es el doble telescopio PHI (Polarimetric and Helioseismic Imager), que cuesta alrededor de 100 millones de euros y cuyas imágenes permitirán sacar conclusiones sobre el campo magnético de la superficie solar. Según el Instituto Max Planck para la Investigación del Sistema Solar en Göttingen, este campo magnético impulsa todo lo demás: erupciones, corona solar, vientos solares. Las tormentas geomagnéticas o solares pueden desactivar satélites, interrumpir el suministro de energía, la navegación satelital GPS y la señal de teléfonos móviles.

El satélite tiene un largo viaje por delante. Se espera que se acerque al Sol a una distancia de hasta 42 millones de kilómetros. Según la AEE, allí su intensidad es 13 veces mayor que en la Tierra. Para protegerse de temperaturas de varios cientos de grados, la sonda tiene un escudo térmico de titanio. En la superficie del Sol hay temperaturas de alrededor de 5 mil 500 grados, en su interior éstas llegan a los 15 o 16 millones de grados. En su trayectoria, la mayor distancia entre la sonda y la Tierra será de 300 millones de kilómetros. Una señal de radio tardará 16.5 minutos en alcanzar nuestro planeta. "Los equipos (de investigadores) todavía tienen que trabajar duro. Los instrumentos a bordo todavía tienen que ser ajustados", acotó Ferri.

"Ha sido un largo viaje para llegar hasta aquí" y transcurrieron entre 15 y 20 años desde la idea inicial hasta la implementación, agregó.

Ferri precisó que la fase de desarrollo del proyecto comenzó hace ocho años. "Estimamos que, si todo funciona bien, la misión llevará 10 años", concluyó.

Los grandes misterios que la misión ambiciona dilucidar son en torno a la heliosfera, que aunque protege de los rayos cósmicos, representa una amenaza, pues está impregnada de un flujo permanente de partículas solares potencialmente peligrosas.

Uno de los principales objetivos es comprender cómo el Sol controla la heliosfera y relacionarlo con lo que se detecta en la Tierra, lo que se denomina la meteorología espacial, disciplina reciente que todavía debe concretarse.

La sonda permitirá observar las regiones donde nacen directamente los vientos solares: las imágenes permitirán visualizar las erupciones del astro.

Asimismo, se intenta conocer la variabilidad de los vientos, unas veces lentos, otras rápidos, que cuando soplan fuerte, comprimen la magnetósfera.

Regresa a la Tierra la astronauta Christina Koch, la mujer que más tiempo permaneció en el espacio

Al completar con éxito su misión de 328 días en la EEI, se convirtió en la mujer que más tiempo ha permanecido en el espacio.

La estadounidense Christina Koch regresó este jueves a la Tierra batiendo el récord de la estadía más extensa de la historia en el espacio realizada por una astronauta, con cerca de 11 meses en la Estación Espacial Internacional (EEI), informa la NASA.

Koch junto al ruso Alexánder Skvortsov (de Roscosmos) y el italiano Luca Parmitano (de la Agencia Espacial Europea) aterrizaron a las 09:12 GMT en las estepas de Kazajistán a bordo del módulo de descenso de la nave espacial rusa Soyuz MS-13.

"Estoy muy abrumada y feliz en este momento", expresó la astronauta mientras se encontraba sentada en una silla envuelta en mantas a la espera de ser examinada por médicos, recoge Reuters.

De esta manera Koch de 41 años completó su misión de 328 días en la que orbitó a la Tierra 5.248 veces. Durante ese tiempo recorrió 139 millones de millas (más de 223 millones de kilómetros), o el equivalente a unos 291 viajes de ida y vuelta a la Luna. Esto la convierte en la mujer que más tiempo ha permanecido en el espacio.

Por su parte, Parmitano y Skvortsov completaron una estadía de 201 días en el espacio, 3.216 órbitas a la Tierra y un viaje de 85,2 millones de millas (más de 136 millones de kilómetros).

Diversos experimentos 

En su estadía en el espacio la astronauta dirigió y apoyó más de 210 investigaciones, además de ofrecerse como voluntaria en estudios que buscan observar los efectos de los vuelos espaciales de larga duración en la mujer. Los experimentos pueden aportar información valiosa para futuras misiones a la Luna o para la exploración humana a Marte.

"Las mujeres se aclimatan bien al espacio, así que creo que este es un hito que las mujeres superarán en el futuro y es a lo que aspiramos", aseguró Lori Garver, exadministradora adjunta de la NASA.

Anteriormente, Koch había establecido otro récord al protagonizar en octubre del año pasado junto con su compatriota Jessica Meir la primera caminata espacial exclusivamente femenina.

Koch tuvo la oportunidad de convivir en la EEI con compañeros de la NASA, así como con otros investigadores de distintas agencias espaciales del mundo.

Publicado: 7 feb 2020 05:01 GMT

Trump podría ser relecto en 2020, pese a escándalos y proceso de impeachment

 Por orden del magnate, funcionarios de la Casa Blanca se niegan a comparecer ante tres comités legislativos

Nueva York. A un año de las elecciones presidenciales, si las actuales tendencias en niveles de apoyo político y el desempeño económico se mantienen y no hay magnas sorpresas, el pronóstico es que Donald Trump podría ser el primer presidente formalmente acusado de delitos que ameritan su destitución –o sea que ha sido impeached– que logra su relección.

Pero un año en términos electorales es una eternidad, y si la historia es guía, los procesos de investigación sobre comportamiento criminal de un presidente que amerita un juicio político suelen revelar otros delitos y/o escándalos aún no detectados, o reacciones extremas que resultan en un delito más –como obstrucción de la justicia–, mientras, por otro lado, los mejores economistas casi nunca han logrado pronosticar las crisis.

Sin embargo, el hecho de que Trump aún goza de suficiente apoyo, a pesar de la larga lista de posibles delitos revelados en la investigación en curso junto con lo que salió a la luz durante la indagación previa por un fiscal especial, más los incesantes ataques presidenciales contra las normas e instituciones del gobierno, las acusaciones de corrupción, sus más de 13 mil afirmaciones falsas o engañosas documentadas, ni hablar de la más de 60 mujeres que han denunciado el hostigamiento y abuso sexual, entre tanto más, es casi increíble.

Según estrategas republicanos, para que Trump sobreviva el proceso de impeachment y sea relecto, se requiere de dos cosas: unidad firme entre republicanos –tanto entre la clase política como en el electorado– y una economía que siga registrando resultados positivos en empleo y ganancias, reporta Axios.

Ambas cosas por ahora están así. Trump, aun después de las revelaciones de las últimas semanas sobre Ucrania, no sólo conserva más de 85 por ciento de apoyo en las filas republicanas, mientras ni un solo diputado de su partido rompió filas al votar en contra del proceso de impeachment en la cámara baja la semana pasada. Más aún, analistas registran que por ahora Trump mantiene suficiente apoyo en los estados claves del mapa electoral para lograr la relección.

Batallas

El proceso de impeachment procedió ayer con cuatro altos funcionarios de la Casa Blanca que rehusaron comparecer ante los tres comités de la cámara baja encargados de la investigación, tal como ordenó Trump. No se sabe si otros que están citados esta semana harán lo mismo.

Si es así, esto podría detonar otra controversia legal, con legisladores demócratas formulando acusaciones de "obstrucción del Congreso", igual que se hizo hace medio siglo con Richard Nixon.

Por su parte, Trump y sus aliados republicanos continuaron descalificando tanto a los mensajeros como al mensaje.

Una vez más el presidente intensificó su presión para que se revele la identidad del denunciante que detonó el proceso de impeachment al reportar por canales oficiales que en la llamada entre Trump y su homólogo ucranio, el estadunidense le instó a lanzar una investigación contra sus rivales demócratas, invitando así a la interferencia de un poder extranjero en el proceso electoral de 2020 en Washington.

Según la ley, el denunciante –quien sólo ha sido identificado como un funcionario de inteligencia asignado a la Casa Blanca– tiene el derecho de mantenerse anónimo para proteger su seguridad personal. Sin embargo, Trump ha insinuado que sabe quién es, y lo ha acusado de ser pieza de los demócratas. En un tuit de ayer denunció que "el denunciante ofreció información falsa y se manejó con el político corrupto Schiff", en referencia al presidente del Comité de Inteligencia, el representante demócrata Adam Schiff.

Mientras tanto, hoy la cámara baja empezó a divulgar las transcripciones de las declaraciones de algunos de los testigos que se presentaron durante esta fase a puerta cerrada de la pesquisa.

Este mes se anticipa el comienzo de la fase pública de la investigación en la cámara baja que, se supone, culminará con la aprobación de acusaciones formales contra Trump, con lo cual será considerado impeached.

Esos cargos oficiales son enviados al Senado, donde se realiza el juicio político para determinar si será o no destituido, algo que por ahora se descarta por el apoyo casi total del presidente por la mayoría republicana.

Sin embargo, el impeachment no es la única batalla política que enfrenta el presidente.

Ayer un tribunal federal de apelaciones rechazó la solicitud de los abogados de Trump y ordenó que el magnate entregue sus documentos fiscales a un procurador estatal en Nueva York. Se espera que el mandatario lleve el caso a la Suprema Corte.

Por otro lado, el Departamento de Justicia está advirtiendo al autor anónimo que dice ser, o haber sido, un funcionario dentro de la Casa Blanca, que su libro por publicarse este mes podría violar acuerdos oficiales de no divulgación.

Y una columnista de consejos, E. Jean Carroll, quien acusó a Trump de un ataque sexual en los años 90, presentó una demanda legal en su contra por difamación.

Un día más en el paraíso democrático estadunidense.

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