Formación rocosa de Canadá donde se han encontrado los fósiles más antiguos de la Tierra, con una edad estimada entre 3 mil 770 y 4 mil 280 millones de años. Foto: Dominic Papineau/ University College London.

 

Un equipo internacional de geólogos, paleontólogos y nanotecnólogos han hallado unas estructuras tubulares y filamentosas que, según interpretan, representan bacterias fósiles. Y las han hallado en unas rocas canadienses (el cinturón Nuvvuagittuq) que provienen de fumarolas hidrotermales del fondo oceánico de hace 3 mil 770 y 4 mil 280 millones de años.

 

La Tierra tiene 4 mil 500 millones de años, de modo que estos microfósiles representan las evidencias de vida más antiguas de las que hay constancia hasta ahora. Y ya no queda mucho margen para seguir viajando hacia el pasado.

En una investigación que aclara dónde y cuándo surgió la vida en la Tierra, un equipo científico internacional ha descubierto en Canadá los fósiles más antiguos del mundo. Corresponden a bacterias que surgieron junto a fuentes hidrotermales en el fondo del océano, donde se alimentaban de hierro y vivían gracias a la energía que venía del interior del planeta.

Dado que ya representan seres vivos relativamente evolucionados, la vida tuvo que surgir muy poco después de la formación del planeta.

El descubrimiento refuta la teoría ampliamente aceptada de que la Tierra no fue habitable hasta que terminó una era de bombardeo intenso de asteroides hace 3 mil 800 millones de años. En su lugar, emerge una teoría alternativa que indica que las primeras formas de vida prosperaron en un entorno que resultaría extemadamente hostil para los seres vivos actuales.

Los fósiles, que se presentan esta semana en la revista Nature, se han descubierto en la formación geológica de Nuvvuagittuq, a orillas de la bahía de Hudson, donde se encuentran algunas de las rocas más antiguas de la Tierra. Son estructuras microscópicas, con apariencia de tubos y filamentos diminutos, similares a las que han creado en épocas más recientes las bacterias que viven junto a fuentes hidrotermales.

Representan “las formas de vida más antiguas identificadas en la Tierra”, escriben los investigadores en Nature. Antes de este descubrimiento, el récord lo ostentaban colonias de microbios que vivieron hace 3 mil 700 millones de años y cuyos fósiles se han encontrado en rocas de Groenlandia.

A diferencia de las bacterias encontradas en Canadá, que vivieron en la oscuridad del fondo del mar, los microbios de Groenlandia vivían en aguas superficiales gracias a la energía que recibíaan del sol. Si se combinan ambos hallazgos, significa que las formas vivas unicelulares colonizaron tanto la superficie como las profundidades del mar utilizando distintas formas de energía desde una etapa muy temprana en la historia de la vida.

Según los resultados de la investigación, tanto la composición química de las rocas de Canadá como un análisis detallado de sus formas indican que corresponden a fósiles de seres vivos. Los tubos y filamentos microscópicos están compuestos de hematita, un tipo de óxido de hierro. Aunque la hematita puede formarse de diferentes maneras, los investigadores argumentan que sólo un origen biológico es verosímil en este caso.

Las estructuras de hematita presentan las mismas ramificaciones características de las bacterias que viven hoy día junto a fuentes hidrotermales submarinas y que también se alimentan de hierro. Además, se encuentran junto a otros minerales que denotan un origen biológico como grafito, apatita y carbonatos. Y, como prueba adicional, los fósiles se encuentran en estructuras minerales esféricas que, en rocas no tan antiguas, suelen contener restos de seres vivos.

Todo ello demuestra que “ha habido microorganismos viviendo junto a fuentes hidrotermales desde el inicio del registro geológico sedimentario; el origen de la vida, por lo tanto, tuvo que ocurrir antes de ese momento”, declara por correo electrónico Dominic Papineau, coautor de la investigación, liderada por el University College (UCL) de Londres y en la que han colaborado científicos del Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, Australia y Noruega.

“La vida ya se había vuelto bastante compleja en la época a la que corresponden los fósiles de Canadá, lo que retrasa el origen de la vida en la Tierra cerca del momento de la formación del planeta”, añade Matthew Dodd, investigador del UCL y primer autor del trabajo, también por correo electrónico.

El descubrimiento demuestra que la vida no necesitó esperar al final del llamado Bombardeo Intenso Tardío para proliferar. En esa época, que duró unos 300 millones de años, la Tierra y los otros planetas interiores del sistema solar sufrieron múltiples impactos de grandes asteroides. “La idea de que el Bombardeo Intenso Tardío esterilizó la Tierra queda desacreditada”, apunta Papineau. “Los impactos de asteroides pueden causar grandes extinciones para los animales. Pero para los microbios sólo causan grandes oscilaciones”.

Por otro lado, los fósiles de Canadá indican que la vida pudo surgir primero junto a las fuentes hidrotermales del fondo del océano, donde estaría protegida de los cataclismos de la atmósfera, y evolucionar después en aguas superficiales. O tal vez surgió de manera independiente en el mar profundo y en aguas superficiales. O bien surgió y se extinguió varias veces antes de asentarse definitivamente.

“Es posible que nunca lo aclaremos”, advierte Fyodor Kondrashov, investigador Icrea en el Centre de Regulació Genòmica (CRG) de Barcelona, que no ha participado en la investigación.

“El problema es que tenemos una idea aproximada de cómo era la vida hace mil millones de años, pero no sabemos en absoluto cómo eran las condiciones en la época en que surgió la vida. Podemos hacer inferencias a partir de cómo funciona la vida hoy día, pero hay un límite a lo que podemos llegar a saber del pasado”.

Precisamente por esta dificultad de escrutar el pasado, destaca Kondrashov, es tan valioso el descubrimiento de los fósiles primigenios de Canadá, ya que “aporta datos concretos sobre una cuestión de la que sabemos muy poco”.

 

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Tubos de hematita en las fumarolas hidrotermales, que representan los microfósiles más antiguos. Foto: EPV.

 

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Formación geológica de Nuvvuagittuq, en Canadá, donde se han descubierto los fósiles más antiguos de la Tierra. Foto: Jonathan O’Neil/ Universidad de Ottawa.

 

 

 

La música estimula la misma zona del cerebro que el sexo

 

Por primera vez se muestra de manera concluyente dicha vinculación, afirma especialista

 

 

The Independent

Miércoles 15 de febrero de 2017, p. 2


Sexo, drogas y rocanrol han sido preocupación de generaciones de jóvenes desde la década de 1960, mientras nada menos que Shakespeare escribió: Si la música es el alimento del amor, tóquenla. Y ahora científicos han descubierto una razón por la que ambos parecen combinar tan bien.

El mismo sistema químico del cerebro que produce las sensaciones de placer por tener sexo, tomar drogas recreativas o comer alimentos deliciosos se estimula al escuchar una tonada favorita, revelaron.

Para probar la teoría, los investigadores encontraron la forma de bloquear temporalmente las sustancias opioides naturales que se producen cuando la estamos pasando bien. Después se tocó música para 17 sujetos de prueba, para ver si tenía algún efecto.

El doctor Daniel Levitin, neurocientífico de la Universidad McGill, en Canadá, a la vez músico y productor de discos, indicó: “Las impresiones que los participantes compartieron con nosotros después del experimento fueron fascinantes. Uno dijo: ‘Sé que esta es mi canción favorita, pero no la siento como siempre’. Otro reconoció: ‘Suena bonito, pero no causa nada en mí’”.

Fue la primera vez, añadió Levitin, que se ha mostrado de manera concluyente que los opioides del cerebro están directamente involucrados en el placer musical.

El alcohol, el sexo, el juego y otras actividades que estimulan este sistema pueden conducir a una conducta adictiva dañina, de modo similar a las drogas recreativas. Se espera que entender los procesos que se conjugan en ello ayude a encontrar nuevas formas de tratar la adicción.

Esto lleva de nuevo a Shakespeare. La oración completa de arriba, dicha por el Duque Orsino, al parecer descorazonado, en Noche de Reyes, es: Si la música es el alimento del amor, tóquenla./ Denme de ella en exceso; que al sobrepasarse/ el apetito pueda enfermar, y así morir.

 

 

Afecta la emociones

 

Los investigadores señalaron que la capacidad de la música de afectar con tanta fuerza nuestras emociones sugiere que los humanos han evolucionado a lo largo de mucho tiempo para llegar a gustar de ella.

Al escribir en la revista Scientific Reports, comentaron que sus hallazgos se agregan al conjunto creciente de evidencia relativa a los sustratos biológicos evolutivos de la música.

Un estudio reciente descubrió que el queso contiene una sustancia química presente en las drogas adictivas, lo que ofrece una explicación de por qué ciertos alimentos son más adictivos que otros.

Y en otra investigación, se encontró que escuchar música durante el ejercicio ayuda a que las personas se ejerciten con más intensidad al liberar sustancias que las hacen sentir menos cansancio.

 

 

© The Independent

Traducción: Jorge Anaya

 

 

 

La mayoría de investigadores, concentrados en pocos países

A pesar de que el mundo nunca había contado con un número tan grande de investigadores, pues se estima que actualmente existen 7.8 millones en las diferentes áreas del conocimiento, es decir, 20 por ciento adicional a los que había en 2007, la mayoría se concentra en un puñado de naciones. El 22 por ciento labora en la Unión Europea, 19 por ciento en China y 16.7 por ciento en Estados Unidos.

La enorme concentración de los investigadores no se limita a una cuestión geográfica, también es de género, pues 43 por ciento de quienes obtienen un grado de doctor en el mundo son mujeres, pero apenas 28.4 por ciento de los especialistas en diversos campos del saber del planeta son investigadoras.

Al conmemorar este 11 de febrero el Día Internacional de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia, la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés) lanza un llamado a los países miembros a fortalecer la formación y especialización de las mujeres en todos los campos del conocimiento, al destacar que "siguen siendo una minoría en el mundo de la investigación científica".

"Minoritarias en puestos de mayor responsabilidad"

Datos recientes del Informe de la Unesco sobre la ciencia revelan que el acceso de las investigadoras a fuentes de financiación de su actividad es aún más reducido que el de sus colegas masculinos y son menos numerosas en las universidades de mayor prestigio. Además, "son minoritarias en los puestos de mayor responsabilidad, tanto en los consejos directivos que administran las instituciones científicas como en los que regentan las universidades".

Agrega que las regiones del mundo que cuentan con más investigadoras son Europa Sudoriental, con 49 por ciento; el Caribe, Asia Central y América Latina, con 44 por ciento, mientras en los Estados Árabes las mujeres representan 37 por ciento del personal de investigación, un porcentaje superior al observado en la Unión Europea, con 33 por ciento.

Martes, 24 Enero 2017 15:45

Capítulo 8

Capítulo 8

Marlowe no acababa aún de incorporarse de un sueño intranquilo donde se mezclaban imágenes del asesinato en medio a la manifestación, la sala de estudio en penumbra de la facultad de filosofía y el cadáver desnudo de Zubiria sobre la mesa de autopsias, cuando suena su teléfono celular. “¿Detective Marlowe?”, dice una voz desconocida para él del otro lado. “Sí, ¿qué pasa?”. El reloj sobre la mesa de noche marca las 4 y 20 de la mañana. “Soy Martín Cruz de la Estación Norte. Encontramos un cadáver esta madrugada que tal vez le interese.” “¿Y por qué podría interesarme?”, dice Marlowe alzando el tono de su voz. “El hombre tenía su tarjeta en el bolsillo”.

 

Dos patrullas de la policía, con las luces rojas del techo encendidas, permanecen estacionadas afuera de un edificio de clase media en el barrio El Polo, al norte de la ciudad, llamando la atención de los vecinos que se asoman por las puertas y ventanas de sus casas y apartamentos, algunos aún en pijama, otros listos para comenzar otro aburrido día de trabajo. Marlowe entró sin saludar a nadie. Se dirigió a uno de los policías de la entrada que interrogaba al portero del edificio mostrándole su placa. “¿Qué apartamento?”. “402”.

 

Al entrar la luz del flash de una cámara deslumbra momentáneamente a Marlowe. Poco a poco el contorno vuelve a hacerse perceptible y distingue el cuerpo de un hombre en un costado de la sala, junto a una mesa de madera de cuatro puestos con varios libros encima. La sangre, cerca a la cabeza y el cuello ha dejado una mancha oscura sobre un gastado tapete café. A un costado hay un estante con libros. En una esquina un pequeño televisor que a Marlowe le parece tan antiguo que piensa en imágenes en blanco y negro. El fotógrafo de la pericia continúa con su trabajo y el constante reflejo del flash hace que Marlowe tenga que cerrar los ojos con frecuencia.

 

“¿Lo conocía?”, dice el agente Cruz, un hombre de altura media, hombros anchos y rostro de facciones indígenas. “Levemente”, dice Marlowe mientras observa el cadáver. “Lo interrogué esta tarde por otro caso, ¿y eso?”, dice Marlowe señalando un enorme martillo a un lado del cadáver. “El arma del crimen probablemente”, dice Cruz. “Le dieron primero con el martillo en la cabeza y una vez inconsciente le abrieron la garganta con eso”. El agente Cruz señala una especie de bisturí antiguo untado de sangre que permanece a un lado del martillo como si hubiese sido colocado allí con cuidado, como piezas de un cuadro, o elementos de una instalación artística. Marlowe observa el martillo y ve que en la empuñadura están marcadas las letras “J.P.”

 

“¡Agente Cruz!”, grita alguien desde el cuarto de servicio, en la parte posterior del apartamento. “¡Tiene que ver esto!”. Cruz y Marlowe se dirigen hacia el cuarto. En su interior, en la esquina derecha, debajo de una pequeña ventana que da hacia una calle paralela, hay una caja de cartón con piso de arena. La arena tiene ahora una coloración oscura en varios lugares, formando manchas irregulares. En el centro de la caja hay un gato negro con el cuello cortado. La cabeza está casi desprendida del resto del cuerpo. Cruz mira a Marlowe incrédulo. “¿Qué tipo de loco es este?”, le dice. “Todavía no lo sé”, dice Marlowe, mientras camina buscando la puerta de salida del apartamento.

Publicado enEdición Nº231
Sábado, 14 Enero 2017 06:05

Alquimia zapatista

Alquimia zapatista

El valor de la palabra es algo que cuidamos mucho. Cuando nos referimos a alguien, no sólo lo nombramos, sino que también nombramos su estar con nosotras, nosotros.


Así decimos “hermano”, “hermana”; pero cuando decimos “compañera”, “compañero” hablamos de un ir y venir, de alguien que no está fuera, sino que, junto nuestro, mira y escucha el mundo y por él lucha.


Menciono esto porque está aquí, junto nuestro, el compañero zapatista Don Pablo González Casanova, quien, como es evidente, es en sí mismo un municipio autónomo rebelde zapatista.


Como está aquí el compañero Pablo González Casanova, voy a tratar elevar el nivel y el rigor científico de mi exposición, evitando toda clase de albures (en grande o en chiquito, presten atención).


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Alquimia. Antes de que agoten su saldo consultando en sus celulares y tabletas qué es “alquimia”, en “Wikipedia”, y que me abrumen con toda clase de definiciones, les aclaro que con esto nos estamos refiriendo a un antecedente, a un paso previo (si es necesario o no, ahí lo vean) a la constitución de una ciencia como tal. O como como decía el finado SupMarcos, “la alquimia es una ciencia enferma, una ciencia invadida por los parásitos de la filosofía, el “saber popular”, y las evidencias que saturan el complejo mundo de la comunicación actual”, según se puede leer en uno de los documentos que dejó a su muerte.


En ese texto, el difunto señalaba que la alquimia no era necesariamente un antecedente de la ciencia en el sentido de la expresión “toda ciencia fue alquimia antes de ser ciencia”, sino que era una no-ciencia que aspiraba a ser ciencia. Dice también que la alquimia, a diferencia de las pseudo ciencias, no construye en base una mezcla de verdades y conocimientos, con evidencias y lugares comunes. La pseudo ciencia, señala, no se acerca a la ciencia, sino que se separa de ella y se convertirá en su enemigo más feroz y con mayor éxito de difusión en una situación de crisis; no constituye una explicación alternativa de la realidad (como sería en el caso de la religión), sino un “razonamiento” que suple, invade y conquista al pensamiento científico, ganándole la batalla más importante en una sociedad mediática: la de la popularidad.
La pseudo ciencia no pretende ni aspira al argumento de la fe, la esperanza y la caridad, sino que ofrece una explicación con estructura lógica que “embauca” a la razón. En sentido llano: la pseudo ciencia es un fraude, propio de la charlatanería que abunda en la academia.


La alquimia, por otro lado, aspira a liberarse, a “curarse”, a “purgar” los parásitos que son los elementos no-científicos.
Aunque reclama para sí el dudoso derecho de la maternidad de las ciencias, la filosofía, autodenominada “la ciencia de las ciencias”, es, siempre siguiendo el texto del difunto, uno de esos parásitos. “Acaso el más peligroso”, continua el fallecido, “porque se le presenta a la ciencia como un consuelo a la afirmación-negación del “no sé” con el que, tarde o temprano, topa la ciencia. El afán por lo racional, lleva a la ciencia a suplir la religión con la filosofía cuando llega a su límite”.


Por ejemplo, si no tuviera capacidad para explicar científicamente el por qué llueve, en lugar de recurrir al argumento de que es dios quien decide la precipitación pluvial, la ciencia preferirá un razonamiento del tipo “la lluvia no es más que una construcción social, con apariencia teórico-empírica, en torno a una percepción aleatoria que se da en el contexto de un continua conflagración entre el ser y el no-ser; no es que te mojes si llueve, sino que tu percepción de “mojarse” es parte fluctuante de una decolonialidad universal”.


Aunque todo esto pudiera resumirse en “muy su pedo de la lluvia si cae o te cae”, la ciencia abrazaría esa explicación ajena, entre otras cosas porque cree, la ciencia, que su capacidad de explicación está en el lenguaje, y no en el poder de posibilitar la transformación de la realidad. “Conocer para transformar” nos dijeron aquí hace unos días. La filosofía le vende con éxito a la ciencia su certificado de legitimidad: “eres ciencia cuando alcanzas una lógica en el lenguaje, no cuando puedes conocer”.


Si vamos más allá, para la “alquimia zapatista”, la ciencia no sólo conoce la realidad y posibilita así su transformación, también el conocimiento científico va “abriéndose camino” y definiendo nuevos horizontes. Es decir, para la alquimia zapatista, la ciencia cumple al llegar continuamente al “falta lo que falta”.


Si, en el pensamiento filosófico y el científico del siglo pasado, las ciencias iban “desmontando” las explicaciones religiosas, ofreciendo un conocimiento comprobable; en la crisis por venir, las pseudo ciencias no se enfrentan a la realidad con una explicación mágica, sino que “invaden” o “parasitan” las ciencias, primero con el objetivo de “humanizarlas”, después con la meta de suplirlas.


Las filosofías se convierten así, ya no en el tribunal que sanciona la cientificidad de acuerdo a la estructura lógica del lenguaje, sino en la explicación genérica, naturista y homeopática, frente a la explicación de “patente”, científica. Para que me entiendan: para la filosofía posmoderna, las micro dosis son la mejor arma contra los grandes monopolios farmacéuticos.


La popularidad de las pseudo ciencias radican en que no es necesaria la formación científica, basta nutrirse en los recovecos del lenguaje, suplir la ignorancia con la pedantería mal disimulada, y las evidencias y lugares comunes con la elaboración lingüística compleja.


Frente a una afirmación del tipo: “la ley de la gravitación universal afirma que la fuerza de atracción que experimentan dos cuerpos dotados de masa, es directamente proporcional al producto de sus masas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que los separa”, la ciencia recurrirá a la observación y la experimentación, mientras la filosofía analizará el razonamiento lógico en el lenguaje.


Otro ejemplo: una aseveración de las Neurociencias, del tipo “una lesión en el área 17 del lóbulo occipital puede causar ceguera cortical o puntos ciegos, dependiendo de la extensión de la lesión”, puede ser comprobada con resonancia magnética funcional, con un electroencefalograma o tecnologías semejantes.


Para esto, claro, fue necesario que la ciencia avanzara hasta poder estudiar el cerebro y explicar sus partes, pero también fue necesario el desarrollo de otras ciencias que permitieron la tecnología para obtener neuroimágenes funcionales.


Cuando, a recomendación de una compa, leí ese excelente texto llamado “El hombre que confundió a su esposa con un sombrero”, del neurólogo Oliver Sacks, pensé que Sacks se había quedado con las ganas de abrirle la cabeza al hombre ése para ver qué pasaba en su cerebro. Aunque yo hubiera preferido abrirle la cabeza a la esposa, para entender cómo podía aguantar que la confundieran de esa forma y no le “arregló” la disfunción a su marido con un buen zape.


Ahora el avance científico tecnológico hará posible estudiar, por ejemplo, lo que ocurre en el cerebro del Gato-perro sin necesidad de abrirle la cabeza.


Sin embargo, frente a una explicación científica del funcionamiento del cerebro, la pseudo ciencia ofrecerá su propia explicación utilizando un lenguaje pretendidamente científico y nos dirá que los problemas que tenemos se deben a que no hemos desarrollado la capacidad del funcionamiento cerebral. Así pululan las teorías de que la inteligencia se mide por el porcentaje de uso del cerebro. Una persona más inteligente es la que usa un porcentaje mayor del cerebro. Por ejemplo, Donald Trump y Enrique Peña Nieto tendrían en común que usan el 0,00001 % del cerebro, mientras que Einstein habría usado digamos el 30%. El éxito de la película “Lucy” no es sólo de taquilla y porque es de Luc Beson y sale mi ex, Scarlett Johansson; es porque permite la aparición de charlatanes que ofrecen cursos para que usted sea más inteligente con “técnicas científicas” para aprovechar al máximo la capacidad cerebral.


Así fue fugaz el éxito de la comercialización de productos con feromonas para atraer al sexo opuesto (“si usted, mi buen, no agarra ni el autobús, no es porque no se despegue de la pantalla de la tv o de la computadora, sino porque no utiliza este jabón-perfume que, al primer uso, verá cómo se le arrojan encima como si usted fuera youtuber, tuitstar, o el meme de moda. Y mire nomás, por esta única vez tenemos esta oferta de 333 por el precio de 2 pero sólo si en los próximos 15 minutos marca el número que aparece en pantalla. Recuerde tener a la mano el número de su tarjeta de crédito. ¿No tiene usted tarjeta de crédito? Mta magre, pues por eso usted no pesca ni un resfriado; no, amigo, amiga, ni las feromonas le servirán. Mejor cambie de canal o póngase a ver videos de caídas graciosas, de las profecías de Nostradums o cosas parecidas que le den material de conversación en la sala de chat de su preferencia).


Pero al relevo está la chambonada de la “capacidad cerebral”, que está supliendo, a las lociones con feromonas, con productos que desarrollan sus capacidades cognitivas y puede ser usted, amiga, amigo, una persona de éxito y aprender pilotaje y reparación de naves interestelares en youtube.


Tal vez este planteamiento, que no es ni moderno ni posmoderno, no sería tan respaldado incluso por [email protected] cientí[email protected], si supieran que uno de sus promotores fue Dale Carniege, con su best seller de superación personal -que data de 1936-, titulado “Cómo ganar amigos e influir sobre las personas”, el libro de cabecera de John M. Ackerman et al.
En resumen, mientras los científicos tratan de confirmar o descartar sus hipótesis sobre cómo funciona el cerebro, los pseudo científicos te venden cursos de gimnasia cerebral y cosas por el estilo.


Y, en general, mientras las ciencias requieren rigor, estudio, teoría y práctica exhaustivas, las pseudo ciencias ofrecen el saber al alcance de un click en ese oscuro objeto del deseo del Gato-perro: el mouse de la computadora.


O sea que la ciencia no es fácil, cuesta, exige, demanda, obliga. Es obvio que no sea popular ni siquiera entre la comunidad científica.


Y luego la ciencia no hace nada por sí misma y le da por romperte el corazón sin ninguna contemplación. A mí por ejemplo, me pasó. Tienen que ser fuertes y madurar para lo que les voy a decir. Siéntense, relájense, póngase en armonía con el universo, y prepárense para conocer una cruda y cruel verdad. ¿Están listos? Bueno, resulta que la moka o moca no existe, no hay tal cosa como un árbol de moka o un mineral de moka. La moka no es una creación de los dioses primeros para aliviar la vida y muerte del SupMarcos. No es el fruto prohibido con el que la serpiente, disfrazada de vendedora de cosméticos rejuvenecedores, engañó a la maldita Eva, quien a su vez sonsacó al noble Adán y se chingó Roma. Tampoco es el grial sagrado, la piedra filosofal que mueve la búsqueda del conocimiento. No, resulta que... la moka es un híbrido o una mezcla o algo así. No me acuerdo de qué con qué, porque, cuando me lo dijeron, me deprimí más que cuando uno de los científicos dijo que el más brillante alquimista no estaba presente, y entonces, lo confieso, me tiré al vicio y a la perdición. Me alejé de las distracciones mundanas y entendí entonces el éxito de las filosofías y las pseudo ciencias en boga actualmente. ¿Para qué vivir si la moka no es sino una construcción del imaginario social? Entonces comprendí mejor a ese filósofo espontáneo que hubiera tenido un gran éxito en redes sociales y que respondió al nombre de José Alfredo Jiménez.

“Caminos de Guanajuato” sería la Kritik der reinen Vernunft que Kant no pudo elaborar.


Pero, pese a heridas y cicatrices, sus pláticas de ustedes empiezan a producir efectos:


Un oficial insurgente escuchó la plática que dio el Dr. Claudio Martínez Debat en lo que refiere a herencia genética, y concluyó que es cierto. “Rápido lo apliqué pensando en los pueblos y sí, si un compa tiene un modo de cómo es, lo ves que su papá o su mamá también tiene su modo. Por ejemplo, si el SubMoy es muy bravo es que su papá era muy bravo de por sí”.


“Ah”, le dije, “¿entonces el SubMoy se embravece con nosotros, no porque no cumplimos los trabajos, sino porque su papá era muy bravo?”


Quedó pendiente la investigación científica porque en ese momento llegó el SubMoy a checar si ya habíamos preparado las cosas para ir a Oventik. O sea nos cayó la justicia.


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Éste es un encuentro entre [email protected] zapatistas y las ciencias. Le agregamos el “con” a “ciencias”, no sólo por el juego de palabras, también porque el haber aceptado reunirse con nosotras, nosotros, va más allá de su quehacer y pudiera implicar también una reflexión sobre el mundo, además de la explicación de lo que trabajan en sus respectivas especialidades.


Ya en nuestras participaciones anteriores, el Subcomandante Insurgente Moisés y quien esto dice y escribe, nos estamos esforzando en darles datos para que se formen una imagen, (un perfil se diría ahora), del tipo de zapatista que está interesado en aprender de ustedes.


Seguimos en el empeño porque, también como señalamos en otra intervención, nuestra aspiración es que este encuentro se repita, y se multiplique cuantitativa y cualitativamente.


Con sus intervenciones, ustedes no sólo nos dan algunas señales de su conocimiento, también del por qué aceptaron nuestra invitación y están aquí presentes, en persona o mediante textos, audios y videos.


Porque necesitamos la ciencia, es que estamos, junto con el SubMoy, ahora sí que desplegando nuestros encantos, para convencerlos, convencerlas, de que aquí, con nosotras y nosotros, pueden y deben hacer ciencia.


Por eso les hablamos no de ciencia, sino de lo que hemos sido y somos, de lo que queremos ser.


Podemos hacer lo que podemos. No podemos ofrecerles becas, recursos, reconocimientos que abulten su curriculum vitae. Vaya ni siquiera les podemos hacer el paro para conseguir, ya no digamos una plaza, al menos algunas hora-salón.
Cierto, podríamos intentar el chantaje, poner cara de “soy un pobre zapatista que habita en la serranía”.


O insinuarles con, voz seductora: “Tons qué mi plebeyoa, vámonos a Querétaro las manzanas, poninas dijo popochas, y pin pon papas, ya ve que dicen los científicos que ya no produzcan la producción porque el mundo está como vagón del metro a las 0730, y que ya no hagan productos, que mejor adopten; tons usted y yo vamos como quien dice a darles su surtido rico, de lengua y de maciza, para que tengan opciones, si sale varoncito le damos hasta que salga la niña, o al revés volteado, así hasta por pares, el asunto es que no importa ganar sino competir”.


O con un DM que invite: “ándele, vámonos a deconstruirnos las ropas y a contextualizar nuestras partes privadas”
O mandarles a un whatsapp que sugiera: “usted, yo, un acelerador de partículas, no sé, piénselo”


Podríamos, aunque es seguro que no tendríamos éxito.


Lo que pensamos es hacer lo que estamos diciendo: mostrarnos como somos y cómo hemos llegado a ser lo que somos.
Para que no se sientan en desventaja al saber que están siendo no sólo escuchados, sino también evaluados (la clausura de este encuentro, el día 4 es la evaluación que del encuentro hacen las 200 encapuchadas y encapuchados, compañeros y compañeras nuestros, bases de apoyo zapatista), es que tratamos de darles elementos para que ustedes nos evalúen y puedan responderse a la pregunta compleja de si vuelven, o archivan estos días en la carpeta de “no volver a repetir nunca jamás”.


Esa evaluación, ahora sí que será nuestra primera desavenencia, y tendremos que decidir si la superamos como personas maduras y recurrimos a una terapia de parejas, o hasta ahí nomás.


En todo caso, es de esperar que, en el viaje de regreso a sus lugares, se digan para sí: “mta magre, y yo que me quejaba del Conacyt y su Sistema Nacional de Investigadores”.

 

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Antes les dije que un camino para conocernos era preguntar por qué preguntábamos lo que preguntábamos, así que otras preguntas podrían ser “¿qué entienden o esperan de la ciencia, y de los científicos?”


Para nosotras, nosotros, la ciencia significa un conocimiento que no depende de otros factores. Ojo, la ciencia, no la investigación científica. Es decir, por ejemplo, la ciencia exacta por antonomasia, la matemática o las matemáticas. ¿Hay una matemática capitalista y una de abajo y a la izquierda? Pongo ese ejemplo extremo porque, a partir de ciencias en proceso de constitución, o “jóvenes” como se dice, con las comprensibles errores y “tropezones” explicativos, se generaliza y se dice “la ciencia es culpable de tal y tal cosa”. “La ciencia es racista, discrimina, no toma en cuenta el drama personal y pasional del científico”, y de ahí, en el apocalipsis del gato-perro, pasar a convertirse en la “madre de todas las desgracias”
Nosotras, nosotros, zapatistas no hacemos ciencia, pero queremos aprenderla, estudiarla, conocerla, aplicarla.


Conocemos el cortejo que tenemos de las pseudo ciencias y su ruta de optimización de la pobreza: el querer engatusarnos diciéndonos que, los no-conocimientos que tenemos son, en realidad, “saberes”, dicen.


Voy a dejar de lado que esa posición invariablemente viene de la mano de quien nunca ha hecho ciencia, quiero decir, además de los experimentos de laboratorio en la secundaria.


Así nos dicen, y nos ponen de ejemplo que sabemos cuándo hay que sembrar. Cierto, sabemos cuándo hay que sembrar, identificamos ciertas “señales” en la naturaleza y, por usos y costumbres, sabemos que hay que plantar la semilla.


Pero no sabemos por qué con esas señales se indica el inicio de la siembra, ni cuál es la relación entre esas señales.
El interés de la juventud zapatista por la ciencia, (como en el ejemplo del estafiate que nos platicó el Subcomandante Insurgente Moisés hace unos días) encuentra eco y apoyo ya en los adultos y ancianos, porque el cambio en el clima ha provocado que las señales se vuelvan borrosas.


Ocurre ahora que, con el cambio climático, los tiempos de “seca” o de lluvia se han trastornado. Ahora llueve cuando no le toca, y no llueve cuando le toca. Los fríos se empiezan a hacer más cortos en duración e intensidad. Animales que se supone que pertenecen a determinadas zonas, empiezan a aparecer en otras que no tienen ni vegetación ni clima semejantes.


Cuando la lluvia tarda en aparecer y corren peligro las siembras, en los pueblos acostumbran lanzar cohetones al cielo “para que despierta la nube”, o para darle de saber al dios que ya es su tiempo de llover, o sea que le recuerdan de su trabajo al dios por si es que está distraído. Pero resulta que, o el dios está muy ocupado, o no escucha, o no tiene nada qué ver con el alargamiento de la sequía.


Vean entonces que no basta el conocimiento ancestral, si es que se puede llamar conocimiento.


Así, lo que algunos llaman “el saber ancestral” de los indígenas se enfrenta a un mundo que no entienden, que no conocen; y, en lugar de consolarse en las ermitas o iglesias, o acudir al rezo, las zapatistas, los zapatistas, se dan cuenta de que necesitan el conocimiento científico, ya no por curiosidad, sino por la necesidad de hacer algo real para transformar la realidad o lidiar con ella en mejores condiciones.


Por eso empiezan las generaciones que prepararon y realizaron el alzamiento, las que sostuvieron la resistencia con rebeldía, y las que crecieron en la autonomía y mantienen la rebeldía y la resistencia, a confluir en una necesidad: el conocimiento científico.
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No sabemos qué tan sensible es la ciencia a la opinión pública, a las redes sociales, a la imposición de rumbos o explicaciones, ya no por presión del dinero, el Poder, el sistema, sino por auto censura.


No sabemos si existirá algo que se pueda llamar “otra ciencia”, y si eso corresponderá al tribunal mediático o social que juzga, condena y ejecuta la sentencia contra las ciencias.


¿A quién corresponde la construcción de la otra ciencia, si es que hay algo que así se llame?


Nosotras, nosotros, zapatistas, pensamos que es a la comunidad científica. A ella, sin importar sus fobias y sus filias, su militancia política o no. Y pensamos que deben resistir y combatir a los parásitos que les acechan, o que ya habitan en ustedes y los debilitan.


Por eso, aunque no les hallemos el modo y no encontremos la forma de convencerlas, convencerlos, de que el nuestro es también un esfuerzo de vida y que les necesitamos en ese empeño, ustedes deben seguir sin descanso, sin darse tregua, sin hacer concesiones, ni a nosotros ni a nadie.


Deben seguir porque su compromiso es con la ciencia, es decir, con la vida.


Muchas gracias.


Desde el CIDECI-Unitiera, San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México.

SupGaleano.


México, 2 de enero del 2017.



Del Cuaderno de Apuntes del Gato-Perro.


El 3de3 del Gato-Perro


No sé si todavía, pero hace unos 10-12 años, se cantaba-bailaba el ska. Recuerdo vagamente que se organizaban conciertos para la banda y en solidaridad con las distintas luchas populares. No sé tampoco si todavía se haga eso, pero en esos toquines, la entrada, en lugar del varo, la luz, la paga, los pesares, la lana, la marmaja, la pachocha, se conseguía con un kilo de arroz, frijol o azúcar que era enviado luego a esos movimientos. Algunos de esos conciertos fueron en apoyo a la resistencia de las comunidades zapatistas, y en aquella ocasión, creo en 2004, me mandaron unos vídeos donde sólo veía una nube de polvo, en la que, vagamente, la banda brincaba como si tuviera hormigas en la coliflor, al ritmo de “La Carencia”, que es lo que “Defensa Zapatista” encontró al buscar en internet el significado de la susodicha palabra. Le dije al compa que no se veía ni maís palomas, me respondió que tal vez era mi computadora, porque en la de él se veía, cito textualmente, “chido, mano, chido”.


Luego resultó que su computadora era de ésas ultramodernas, con palanca al piso, helipuerto, mesa de boliche y servibar, y la mía, pues cómo les diré, usaba el sistema operativo de disco o DOS, y que lo más moderno que leía eran los disquettes de 5 ¼ pulgadas (lo que era como tratar de leer la llamada “Piedra del Sol” que está, o estaba, en el Museo Nacional de Antropología, con la ayuda desinteresada de IBM).


En una vuelta que se dio a estas montañas, el compa revisó mi computadora portátil y sentenció, cito textualmente: “no pos está cabreras, y pior que ni es el video original, ése quién sabe de quién es, éste el efectivo, el merengues mendez”, y puso ya otro video tomado desde el templete. Y ahí sí se podía escuchar la música y ver a la raza cargando diversos tipos de muñecos de peluche. Si es que todavía se toca, canta y baila esa música, deben haber muerto de envidia cuando vieron los muñecos de Sherlock Holmes y Einstein de la primera plática.


Bueno, resulta que por aquellos años el difunto SupMarcos grabó, con los musiqueros que se autodenominan “Panteón Rococó”, un cidi que se llamó “3 veces 3”, aunque ignoro la causa, motivo o razón para que se llamara así. Esto viene al caso, o cosa, según, porque tal vez ahí es donde se puede encontrar el antecedente de eso que llaman el “3de3”. Ahora que ya es público que el Congreso Nacional Indígena formará un Concejo Indígena de Gobierno y presentará a la vocera de dicho Concejo como candidata a la presidencia de la república mexicana en 2018, el Gato-Perro se sintió obligado a presentar su declaración “3de3”, por aquello del no te entumas y más vale pájaro en mano que siéntate porque te caes. Va:


1 de 3: La Inteligencia Artificial contra la Inteligencia Zapatista.


“El sistema político ha sido hackeado”, reza el letrero que cintila en todas las pantallas del complejo de Inteligencia Artificial de la Sociedad del Poder.


La sala central de Chat se enciende, En forma casi simultánea aparecen diversos “nicknames”, a cual más de ridículos.
Empieza un parloteo insulso, que cesa inmediatamente cuando aparece el nickname de “Bossy”.


No es una reunión como cualquier otra. Y no me refiero a que nadie asiste de cuerpo presente. Ni siquiera aparecen los avatares de rigor. Sólo voces.


Pero cada voz sabe su lugar en la jerarquía. Mientras menos hable, mayor su rango.


En este momento, una voz señala:


“No creo que haya de qué preocuparse realmente. Es claro que eso no hará sino saturar aún más el centro. Una opción más para quienes creen que eligen y deciden. No le veo mayor problema, hay que dejarlos seguir. Y, bueno, esa geografía ya está definida desde hace tiempo. Sugiero que pasemos a otro tema...


Otra voz interrumpe, en su tono dubitativo se adivina su nivel:


“Disculpen. Creo que no debemos menospreciar lo que pretenden. Basta darse cuenta que ni siquiera estaba contemplado entre los miles de escenarios que previeron nuestros sistemas. De hecho, no nos dimos cuenta hasta que las pantallas lo avisaron.


Cuando vimos el parpadeante destello de “Warning. El sistema político ha sido hackeado.”, pensamos que era otra incursión de hackers y que no habría de qué preocuparse. Los firewalls se encargarían no sólo de anular el ataque, también de contra atacar con un virus que devolvería al intruso a la comunicación con señales de humo. Pero no, el sistema ni siquiera advertía de un virus o de un riesgo de infiltración. Simplemente señalaba que estaba algo para lo que no tenía ni siquiera una tipificación para clasificarlo”.


Otra voz, mismo volumen, tono parecido:


“Coincido. La propuesta es demasiado arriesgada como para que se conformen con disputar el centro. Estuve haciendo cuentas, y creo que apuntan a quienes ni siquiera aparecen en nuestras estadísticas. Esta gente quiere destruirnos”.
Varias voces estallaron en murmullos. Las pantallas cintilaron con textos en caracteres ilegibles para los no conocedores.


Una voz cuestionó con autoridad:


“¿Qué sugieren?”


“El vacío”, dijo otra voz, “que los medios miren hacia otro lado. Y que la izquierda bien portada los ataque. Racismo no les falta, y bastará alguna insinuación y seguirán por inercia. Ya lo hemos hecho antes, así que no habrá problema.”


“Procedan”, dijo la voz con autoridad y varias pantallas se iluminaron con la sentencia “Offline”.


Sólo quedaron las voces más pequeñas chateando:


“Bueno”, dijo una, “pues creo que otra vez tendremos que lidiar con sorpresas no previstas, como la de 1994”.
“¿Y tú qué harías?”


“Mmh... ¿Recuerdas el chiste malo de hace unos años, que si querías prepararte para el futuro tendrías que aprender chino? Bueno, pues yo recomendaría empezar a estudiar lenguas originarias. ¿Y tú?”


“Bueno, podríamos tratar de encontrar un puente, algún tipo de comunicación.”


“¿Para qué?”


“Pues para negociar condiciones dignas en la cárcel. Porque no creo que esa gente ofrezca amnistía alguna, ni anticipada ni posterior.”


“¿Y tú que sugieres?“


Una voz, hasta ese momento en silencio dijo:


“Diría que aprender, pero creo que ya es demasiado tarde para eso”.


“Pero tengo una hipótesis”, continuó, “lo que ocurrió es que la Inteligencia Artificial que anima nuestro servidor central funciona con los datos con los que la alimentamos. En base a ellos, la IA prevé todos los escenarios posibles, sus consecuencias y las medidas a tomar. Lo que pasó es que lo que hicieron no estaba en ninguno de nuestros escenarios, la IA se, como quien dice, sacó de onda y no supo qué hacer, activando simultáneamente la alarma anti hackers y antivirus y echando a andar la reacción al escenario más cercano que tuvo a la mano, es decir, el SupMarcos como aspirante presidencial”.


Otra voz lo interrumpe: “¿Pero no el Marcos ya está muerto?”.


“Está”, responde otro, “pero por lo mismo”.


“O sea que nos la volvieron a hacer, pinches zapatistas”.


“¿Y ya no tiene remedio?”


“Pues no sé ustedes, pero yo ya tengo apartado el vuelo para Miami”.


“Yo ya miro con temor a la indiada, nunca se me hubiera ocurrido que podrían llegar a mandar”.


En forma casi simultánea, las distintas pantallas se iluminaron con la misma frase: “Standby mode”


Las luces rojas siguen encendidas. Las sirenas de alerta suenan sin parar, alarmadas, histéricas.


Lejos de ahí, unas mujeres del color que somos de la tierra, apagan su computadora, desconectan el cable del servidor, y sonríen y parlotean en una lengua incomprensible.


Entonces una niña llega y pregunta en español: “Oí mamaces, ya lo acabé la tarea, ¿ya podemos ir a jugar? Es que no hemos completado el equipo, pero no preocupas mamaces, ya vamos a ser más, de repente dilata, pero ya vamos a ser más”


Las mujeres salen corriendo y riendo detrás de la niña. Corren y ríen como si al fin hubiera un mañana.
Doy fe.


Guau-Miau.


Nota: Cuestionado el Gato-perro por qué su declaración “3de3” sólo tenía una parte y no las 3 como su nombre lo indica, respondió gruñendo y ronroneando: “falta lo que falta”.

Algunas Primeras Preguntas a las Ciencias y sus Conciencias.


26 de diciembre del 2016.
Científicas y Científicos:
Compas de la Sexta:
Videntes y Escuchas aquí y a la distancia:


Buenos días, tardes, noches, madrugadas siempre.


Mi nombre es SupGaleano. Como apenas tengo un poco más de 2 años y medio de edad, lo que antes se llamaba “curriculum vitae”, y ahora se dice “mi perfil de usuario” es muy breve. Además de ser insurgente y zapatista, tengo varias profesiones. Por ejemplo, una de ellas es la de incomodar a las buenas conciencias y despertar los más bajos instintos de las malas, mostrando mis evidentes y seductoras formas voluptuosas -que he conseguido, con no pocos esfuerzos, gracias a una rigurosa dieta rica en garnachas con harta manteca y comida chatarra a discreción-.


Soy también, a pesar mío y de no pocos lectores, el amanuense involuntario de los sube y baja de un ser, mitológico para las personas mayores de 12 años, y de una obviedad existencial para cualquier persona apasionada por la ciencia y para cualquier niño, niña o niñoa que se precie de no preocuparse por el calendario como no sea para jugar. Me refiero, claro, a ese ente cuya sola existencia real echaría abajo el darwinismo social y biológico, y marcaría el surgimiento de un nuevo paradigma epistémico: el gato-perro. Tal vez, cuando esta entidad abandone la prisión de la palabra, habrá de partir la historia mundial y su calendario se redefinirá con un “antes y después del gato-perro”.


(El Sup saca dos figuritas del Gato-Perro, talladas en madera y pintadas por manos insurgentes)


También me dedico, a veces y por indicación de mis jefas y jefes, a alentar las teorías paranoicas de complots contra la siempre “sufrida, “abnegada” y bien portada izquierda institucional que, falta de argumentos y propuestas reales, se refugia en el papel de víctima perene, esperando que la lástima se traduzca en votos, y que el fanatismo supla al raciocinio y a un mínimo decoro.


Otra de mis profesiones es la de transgresor de leyes como la de gravedad, la de seriedad y la de buenos modales.


Una más, que en esta ocasión es la que viene al caso, o cosa, según, es la de alquimista. En realidad, debería ser de científico, pero como aún no logro transformar la esencia de una cosa en su contrario-contradictorio, no me han otorgado el nivel que mi loable quehacer debiera. Pero no le aunque, en mi laboratorio sigo experimentando con alcatraces y probetas, bajo la mirada siempre crítica del gato-perro, tratando de anular la esencia de esa aberración de la naturaleza que es la sopa de calabazas, y lograr transmutarla en la muy amable y nutritiva del helado de nuez que, junto a las palomitas de maíz y la salsa picante, son algunas de las pocas cosas que la ciencia ha producido en beneficio de la humanidad y que nos diferencian, junto al pulgar opuesto y a pesar del espécimen Donald Trump, de los primates no humanos.


Y, por lo mismo, pues a mí me toca hoy tratar de hacerles sentir, y no saber, la alegría que tenemos, como zapatistas que somos, de que hayan respondido positivamente a nuestra invitación y de que, aún a pesar del calendario, hayan encontrado el modo y el medio para participar en este encuentro.


Como zapatistas llevamos esperándolos ya casi 23 años. Como pueblos originarios, bueno, pues saquen la cuenta con la ciencia de la matemática.
Claro, muchas, muchos dirán que no es primera vez, que ya han estado, en cuerpo o corazón, y tienen razón. Han estado, pero no así como en estos días estarán, es decir, siendo lo que son para enseñar y, tal vez -es un supositorio-, para algo aprender con lo que somos.


Nosotras, nosotros, zapatistas, ahora estamos aquí como sus alumnos, sus estudiantes, sus aprendices.


Aunque dispuestos a aprender como el que más, somos alumnas y alumnos muy otras, otros. Y para que nos vayan conociendo como zapatistas, entonces empezaremos diciéndoles lo que no queremos y lo que sí queremos.


Por ejemplo, no les ayudaremos a cargar los libros, ni a preparar la bibliografía, ni a conseguir los materiales para el laboratorio. Tampoco vamos esperar que no lleguen a dar la clase para poder irnos de pinta. No estamos buscando una buena calificación, o acreditar una materia, o tener un título, o, al terminar los estudios, poner un negocio de ciencia o de pseudociencia, o de ciencia falsa escondida detrás de un papel con membrete oficial.


No aspiramos a lucrar con el conocimiento, ni a obtener ganancia y prestigio ofreciendo las cuentas de vidrio que son las pseudociencias y las filosofías de “el cambio está en [email protected] [email protected]”, “el amor redimirá al mundo”, “este brebaje-partido-político-líder-de-ocasión-le-traerá-la-felicidad”, que se ponen de moda o no en tiempos de crisis, cuando el menos común de los sentidos, el sentido común, es derrotado por la oferta de soluciones mágicas para todos y para todo.


No concebimos al conocimiento como símbolo de status social o medida de inteligencia. Ya ven que cualquiera se puede graduar previa acreditación de la materia de plagio, o puede aparentar tener soluciones reales gracias a la cada vez más desgastada magia de los medios de comunicación masiva.
No queremos ir a la universidad, queremos que la universidad se levante en nuestras comunidades, que enseñe y aprenda junto a nuestra gente.
No queremos ir a los grandes laboratorios y centros de investigación científica de las metrópolis, queremos que se construyan aquí.


Queremos que, en lugar de cuarteles de ejércitos y policías, de minas a cielo abierto y hoteles de lujo, se edifiquen, bajo nuestra dirección y operación colectivas, observatorios astronómicos, laboratorios, talleres de física y robótica, puestos de observación, estudio y conservación de la naturaleza, y hasta un colisionador de Hadrones o algo que permita liberar al Gravitón de la cárcel hipotética de partícula ídem, y empezar a definir así, de una vez por todas, si los físicos que sostienen la Teoría de Cuerdas son sólo miembros de un neo culto malogrado o un grupo de científicos paradigmáticos.
Queremos que se erijan escuelas para la formación de científicos, no talleres disfrazados de escuelas, que enseñan sólo oficios de trabajo al servicio del capitalismo (mano de obra barata y mal calificada), o que sólo sirven para entretener el tiempo y que los malos gobiernos, o quienes aspiran a serlo, digan que hicieron nuevas escuelas o institutos.


Queremos estudios científicos, no sólo técnicos.


No sólo queremos saber manejar o arreglar un vehículo, una máquina de costurar, una herramienta de carpintería, un microscopio; también queremos saber cuáles son los principios científicos de los movimientos mecánicos y de la física óptica, y lo que es la combustión; queremos conocer que no es lo mismo velocidad que aceleración, así como no hay que confundir valor y precio.


No queremos entrar a competencias científicas y tecnológicas, ésas que tanto entusiasman a las universidades públicas y privadas, para ver qué máquina y maquinista son los mejores; queremos aprender y hacer ciencia y tecnología para ganar la única competencia que vale la pena: la de la vida contra la muerte.


No queremos ir a las grandes ciudades y perdernos ahí. Y no es por falta de saberes (nuestros niños y niñas que se formaron en las escuelas autónomas tienen mayor nivel de conocimientos que quienes se educaron en las escuelas oficiales), ni por falta de inteligencia, ni por falta de paga.
Es que no queremos dejar de ser lo que somos. Y somos pueblos originarios, indígenas dicen. Y lo que nos hace ser lo que somos es nuestra tierra, nuestra gente, nuestra historia, nuestra cultura y, como zapatistas, nuestra lucha.


En resumen, queremos entender el mundo, conocerlo. Porque sólo si lo conocemos, podremos hacer uno nuevo, uno más grande, uno mejor.


-*-


Un viejo sabedor de los pueblos originarios, purépecha de sangre, mexicano de geografía e internacionalista de corazón, el Tata Grande Juan Chávez Alonso, dijo alguna vez que la vida en los pueblos originarios era, entre otras cosas, una continua preparación. “Tenemos que prepararnos para todo: para nacer, para crecer, para amar, para odiar, para aprender, para construir, para destruir, para luchar, para morir. Y al final, eso es lo que realmente dejamos a quienes siguen. No les heredamos riquezas, apellidos, puestos. Sólo les dejamos la enseñanza de que hay que prepararse. Para todo, todo el tiempo, en todo lugar.”


Y por eso es que ustedes deben saber que, desde hace meses, nos hemos preparado para estos días.


No estamos llegando frente a ustedes así nomás, a ver qué dicen, cómo son, cuál es su modo, su tiempo, su geografía. No, sino que con tiempo nos preparamos.


Porque la duda que nos mueve, la curiosidad científica, el afán de aprender, de conocer, viene desde hace tiempo, tanto que los calendarios científicos no llevan la cuenta.


Por ejemplo, preparamos las preguntas.


Porque lo sabemos bien que, así como quienes saben se tienen que preparar para enseñar, así también quienes no sabemos nos tenemos que preparar para aprender.


Y también lo sabemos que, así como se tiene que estudiar para dar respuestas, pues también se tiene que estudiar para hacer preguntas.
Y no ha sido fácil. Porque, por ejemplo, tuvimos que estudiar cómo se escriben y se dicen unas palabras como “anabólicos”, “salbuterol”, “clenbuterol”, “preeclampsia” y “eclampsia”; tuvimos que saber que se dice “el” mioma y no “la” mioma”; tuvimos que buscar la forma de explicarles lo que es eso de “revienta pescado”; y así otras cosas que vemos en nuestro mundo como indígenas que somos.


Nos reunimos varias veces. Primero se hizo una asamblea de zona. Ahí se eligieron a quienes van a participar en este encuentro, según su área, que si promotor de salud, de educación, de agroecología, de plantas medicinales, de radio comunitaria, de [email protected] y [email protected], etc. No importa si es joven o de edad, no importa si tiene 15 años o 524 años. Eso sí, que entienda la castilla, para poder entendernos con ustedes. Y, claro, que le interese la ciencia.


Luego las compañeras y compañeros que fuimos seleccionados, nos reunimos varias veces para preparar las preguntas. Las primeras preguntas y más importantes que nos hicimos son: ¿qué les vamos a preguntar a estas hermanas y hermanos científicos’, ¿será que sólo les preguntamos de lo que saben de su ciencia?, ¿o también les preguntamos de cómo lo ven la situación, de si lo ven que está cabrón o tranquilo todo?, ¿les preguntamos de cómo ven su trabajo de ciencias?, ¿les preguntamos de cómo luchan por la justicia y la libertad?


Entonces, en esas reuniones que tuvimos, preparamos algunas de estas preguntas que les vamos a leer. Como se darán cuenta, varias de esas preguntas no corresponden a las ciencias exactas y naturales, así que ya tendrán idea de cuál será el próximo encuentro. Van las preguntas:
¿Los transgénicos dañan a la madre naturaleza y a los seres humanos o no los dañan?


¿Existe alguna explicación científica de por qué, en algunas regiones, en zanjas donde en tiempo de sequía no hay agua, al inicio de las primeras lluvias (en los meses de mayo y junio), brota la producción de peces?, ¿de dónde vienen estos peces si no había agua? Esto es lo que llamamos “revienta pescado”.


Dejen ver si puedo aclararles un poco más esta pregunta. Hace muchos años, digamos unos 30, pongamos mediando el año de 1986, estábamos en la montaña...


1986, cuando el ezetaelene ya había sido derrotado por las comunidades, pero todavía no lo sabíamos, ni ellas ni nosotros...


1986, cuando acá afuera Michael Jackson era todavía de tez afroamericana...


1986, cuando el Partido Verde Ecologista de México, el partido Movimiento Ciudadano, el Partido del Trabajo, el Partido de la Revolución Democrática y el partido Movimiento de Regeneración Nacional todavía se llamaban Partido Revolucionario Institucional y tenían en Carlos Salinas de Gortari al delfín sucesorio cuya política económica todos ellos avalarían hoy en día, y el Partido Nueva Alianza y el Partido Encuentro Social todavía se llamaban Partido Acción Nacional.


(Décadas después, el ezetaelene ya ha reconocido su derrota y tiene otra estructura; Michael Jackson, aunque con otro color, siguió siendo Michael Jackson; y el PRI y el PAN siguen siendo los mismos, aunque con otros colores).

.
Mediando 1986, cuando unas semanas después, en el mundial de fútbol, ese derviche. ese “intermediario entre el cielo y la tierra” llamado Diego Armando Maradona, arrancó desde la media cancha, y dejó sembrado y con la cintura rota a cuanto jugador inglés topó, hasta que, al fin saciado, lanzó el balón a las redes en una jugada que marcó ese siglo XX y todavía hace que los viejos aficionados se digan, al mirar los bordados de Lionel Messi,“¡bah!, yo vi a Maradona hacer la demostración científica de que dios existe y es redondo”.


Ok, eso no sonó muy ortodoxo que digamos.


Bueno, 1986, en ese entonces, estábamos en un campamento insurgente llamado “Reclutas”. Un grupo de susodichos le pidió al mando autorización para ir a un pueblo cercano a recoger pescado. “Será a pescar”, les dijo el mando. “No”, dijeron, “a recoger, porque es su tiempo de que revienta pescado”. El mando quiso saber de qué se trataba eso y le dijeron: “está el arroyo seco, primera lluvia, revienta pescado, no hay agua, lo agarras así nomás”. “¿Pero es pescadito?”, preguntó escéptico el mando. “No, ya grande, ya pescado, sardina o bobito pues”, le respondieron. El mando dijo “La magia no existe, pero vayan”. Al otro día regresaron con un costal lleno de pescado fresco. Esa tarde comimos tanto caldo de pescado que los árboles que cubrían el campamento se adornaron con una luz fluorescente que hubiera podido ser vista sin problemas por el telescopio espacial Hubble.


En resumen: no hay más que un cauce seco, una primera y tímida lluvia, y, en el lecho apenas húmedo y manchado con unos cuantos charquitos, miles de pescados adultos brincando desconcertados y con la misma mirada desconfiada que ahora tienen ustedes. ¿Cuál es la explicación científica? Fin de la aclaración ociosa. Sigo con las preguntas:


Cuando hay un paciente o pacienta y sufre fractura de hueso, el médico amputa la parte afectada o le pone un fierro (clavo). Pero si este paciente lo trata un [email protected], lo cura. ¿Cuál es la explicación de esta situación?


Con los alimentos químicos, enlatados, embolsados, embotellados, ¿dañan o no la salud?, ¿son las sustancias que dañan o qué hace dañino a la salud o de plano no son dañinos estos productos alimenticios?


¿Cuál es la explicación científica, si las medicinas químicas curan una enfermedad, pero dañan otras partes del organismo? ¿Se puede hacer científicamente que la medicina química no dañe y solo te cure la parte afectada?


¿Científicamente se tiene comprobado cuáles de todas las herbicidas químicos dañan más y cuáles dañan menos?


¿Cómo tener el conocimiento científico para saber y mejorar la producción, qué sustancias orgánicas se necesitan?


¿Cuál es la explicación científica del por qué existe el nerviosismo, el miedo y el valor?


¿Por qué hay nube negra y nube blanca?


¿Tiene alguna explicación científica que cuando soñamos algo, luego llega a cumplirse en lo real?


¿Existe o hay una explicación a través del estudio científico sobre la telepatía?


¿Qué explicación científica hay sobre la relación del movimiento de la luna para la siembra de semillas, árboles frutales? También en la tumba (de tumbar) de un árbol para construcción, y para que no se pique al igual en el corte de la palma para el techo de la casa. ¿Qué relación tiene la luna con los movimientos de la tierra y que explicación científica hay?


Trato de aclarar: la palma que servirá para techar, y la madera que será horcón y travesaño en las champas, debe cortarse cuando hay luna llena (“luna maciza”, decimos), Si cortas cuando no es luna llena, la palma y la madera se llenan de gorgojo, se pudren, no sirven.


¿Cuál es la explicación científica de que le calculan el tiempo de la construcción de las ruinas?


¿Cuál es la explicación científica acerca de los relámpagos, los truenos, etc.?


¿De qué se compusieron o cómo están formados, de qué sustancias, los recursos minerales que están dentro de la tierra como oro, plata, petróleo, etc.?


¿Qué explicación científica hay cuando algunos animales como el gallo, el saraguato, o la chachalaca, cantan y anuncian unos fenómenos o cambios en la madre naturaleza?


¿Qué explicación científica hay cuando algunas personas que al dormir roncan y cuál es la cura?


¿Cómo está estudiado científicamente que los alimentos enlatados, embotellados durante su tiempo de caducidad marcada no sufre algún cambio que daña la salud de las personas?


¿Han hecho estudios científicos de cómo nuestros antepasados estudiaban el movimiento de los astros?


¿Cuál es la explicación científica del por qué se dan los terremotos?


¿Cuál es la explicación científica de la formación de los volcanes y de que sustancias están formados?


¿Científicamente cuál es la explicación del por qué surge el viento, como se forman los tornados y los huracanes, los ciclones y qué son?


¿Cuál es la explicación científica que cuando hay enfermedades (peste) de los animales de corral se mueren las gallinas y a los patos no les pasa nada, por qué sucede esto? O cuando las gallinas están junto con los borregos y conejos, no le pasa nada a las gallinas ¿Cuál es la explicación científica? Y si la peste viene muy fuerte, aunque estén en orden las vacunas o la medicina (al igual en ganados), aun así, se enferman y mueren todas las gallinas ¿cuál es la explicación científica?


¿Cuál es la explicación científica de que hay algunos animales que ven muy bien en la oscuridad y otros no, y por qué las personas sólo podemos ver de día o con la luz?


Cuando nace un bebe y solo su corazón palpita, está vivo pero el cuerpo esta verdusco, muerto, está inmóvil, entonces en un recipiente con agua hirviendo, se coloca la placenta del bebé y sin cortar el cordón umbilical, el bebé se empieza a recuperar mientras la placenta se desintegra en el agua hirviendo. También si se quema la placenta, hasta quedarse completo asada, el bebé se recupera, ¿cuál es la explicación científica?


¿Cuál es la explicación científica cuando las personas se enferman y se ponen como locas, y esta enfermedad se desarrolla a los 12, 20, 30 años?


El agua salada y azufrada que hay en algunos arroyos o manantiales, ¿científicamente qué utilidad tiene para la humanidad?


¿Científicamente es necesario vacunarse y por qué, o hay medios y/o formas para sustituir las vacunas por otras cosas? Por ejemplo, las enfermedades de tosferina, sarampión, viruela, tétano, etc.


¿Cómo se explica científicamente cómo se forma el arco iris, por qué se dice que tiene 7 colores y cuál es la función que tiene?


¿Cómo se define, cuando hay embarazo, que son gemelos, trillizos, etc.? ¿Cuál es la causa y por qué sucede esto? Y ¿por qué a la hora de fecundación es niño o niña? ¿cuál es la explicación científica?


Nosotros sabemos que las abejas hacen una labor importante en la polinización de las plantas y las flores para la fecundación y reproducción, entonces qué pasa con los invernaderos que sí brotan las flores, pero no hay la polinización, ¿cómo se explica científicamente?


¿Se explica científicamente si es verdad que los teléfonos y los celulares hacen daño al usar por las radiaciones de ondas, cuál es la potencia mínima y máxima y cuál es el rango de frecuencia?, ¿una repetidora de señales de teléfonos y celulares qué potencia mínima o máxima transmiten o retransmiten, hacen daño o no hacen daño?, ¿las emisoras de onda corta, la AM, la FM y la TV hacen daño por las radiaciones de las ondas? ¿Las micro ondas para los enlaces de emisoras (FM) y las micro ondas domésticas, ¿cuál es su rango de frecuencia, las radiaciones provocan daño?


¿Se explica científicamente cuál es la velocidad de la luz del sol y qué diferencia hay con la luz artificial?


¿Científicamente qué métodos o fórmulas se aplican para medir distancias en longitud y altitud?


¿Científicamente a qué altura lo mínimo y lo máximo vuela un avión a diferencia de un helicóptero?


¿Científicamente qué métodos se usan para calcular el diámetro de un balón, embudo y convertirlo en cuadrado?


Científicamente ¿cuál es el diámetro, el volumen y el peso del globo terráqueo?


¿Científicamente existe un fin de los números enteros o decimales?


Científicamente, ¿en qué consiste la ciencia más exacta que es la matemática?, ¿desde cuándo y dónde nació la matemática y quién la descubrió?
Científicamente, ¿la transformación del hombre vino del mono?


Científicamente, ¿qué sustancias contienen el trago (vino) y el alcohol y qué efectos causa al ser humano?


¿Científicamente está estudiado que las sustancias que contiene anabólicos, salbuterol y clenbuterol, y los implantes que se usan para la engorda de ganados, pollos, puercos no dañan a la salud humana?


¿Científicamente está estudiado si los métodos de planificación (por ejemplo, las hormonas) hacen daño a la salud de las mujeres?


¿Está estudiado científicamente por qué las radioterapias y quimioterapias (y otras) curan algunas partes del cuerpo humano dañado, pero provocan otros daños?


¿Científicamente está estudiado qué daños trae el cruce a través de la polinización de la semillas transgénicas y mejoradas con las semillas nativas? ¿Qué daños causa al medio ambiente (árboles frutales, flores, abejas)?


¿La ciencia ha descubierto cómo proteger a las semillas nativas y el medio ambiente por la contaminación de las nuevas semillas mejoradas y transgénicas?


Científicamente está comprobado que el flúor en gel, pastas dentales, fluoración del agua, influye en lograr un esmalte resistente al ataque de la caries, pero hay un artículo que se titula “las mentiras del flúor” que dice es causa de índices más altos de cáncer, caries, fluorosis dental, osteoporosis y otros problemas de la salud. ¿Cuál es la verdad?


Si la pareja es de dos tipos de sangre diferentes ¿hay algún problema o consecuencia en las personas?


¿Por qué se produce la preeclamsia y eclamsia?, ¿cómo se puede prevenir para que no le dé a la mujer embarazada?


La enfermedad de Chagas que es producida por la chinche americana, las investigaciones científicas se habían suspendido desde 1989 por no considerarlo como un negocio porque sólo existe en las comunidades pobres esa enfermedad. ¿ya continuaron las investigaciones y ya hay medicamento para combatirla?


¿Científicamente se puede explicar qué contienen los rayos del sol de la mañana y de la tarde que hace que ayude al cuerpo de un bebé prematuro para su desarrollo, y, comparando con la incubadora, qué hace o qué contienen la incubadora?


¿Explicar científicamente por qué la deficiencia del lenguaje técnico de las diferentes ciencias impide la formulación de conceptos precisos sobre objetos fundamentales para el bien de la tierra o de la humanidad?


¿Científicamente está estudiado que los jabones detergentes y aromatizantes no dañan la salud y a la naturaleza, que sustancias tienen?
¿Habrá una explicación científica por qué cuando una persona se asusta, se pone pálido, se le cae el cabello, duerme mucho o se desestabiliza alguna función de su cuerpo?


¿Habrá una explicación científica sobre el desgaste de los dos polos?, dicen que es el calentamiento global, otros dicen que es cíclico, ¿cuál es la verdad?


Científicamente está demostrado que se hacen trasplantes de órganos ¿por qué de huesos no?


Con los estudios del genoma humano ¿qué enfermedades pueden ser prevenidas y curables, y cuáles son las consecuencias si las hay?


Dicen que, al utilizar las computadoras, celulares, tabletas y otros, al entrar a internet, automáticamente rastrean los archivos que tenemos. ¿Científicamente es cierto o no y si es cierto, en qué forma podemos evitar que pase esto?


El desarrollo de la mente de los niñ@s es diferente que al de los adultos, ¿cómo se explica científicamente ese cambio y qué podemos hacer para mantener y mejorar el buen funcionamiento del cerebro?


Las enfermedades específicas de la mujer, como los tumores o cáncer cervicouterino, cáncer de mama, quistes en los ovarios, el mioma, ¿cuáles son las causas?, ¿cómo prevenir o curar?


¿Qué sustancias tóxicas tienen las toallas sanitarias femeninas, pañales desechables, vendajes, etc., y en qué afecta la salud de la mujer y a los niñ@s?
¿Científicamente se puede comprobar que existen cosas sobrenaturales en las personas o en algunas personas?


¿Por qué en estos tiempos se ha acelerado o aumentado el número de niños que nacen con deformación física (sin brazos, sin pies, etc.)? ¿Cómo se explica científicamente?


¿Científicamente está demostrado que ya se puede clonar a las personas y a los animales?


Los lentes de aumento utilizados para ver mejor cuando la vista se daña por diferentes causas, ¿científicamente está estudiado si causa algún daño al cerebro de las personas que la utilizan?


Con los grandes avances científicas y tecnológicos ¿hay alguna consecuencia que pueda sufrir la inteligencia de los seres humanos?
¿Cuál es la explicación científica que nos ponemos viejas y viejos?


¿Cuál es su explicación científica que hay cerebros que son rápidos en captar, otros menos, otros muy lentos y otros nada?


¿Cómo nos aconsejan si es posible que [email protected] podamos aprender a manejar equipos y aparatos de laboratorio y entre otros aparatos, para mejorar la tierra y elaborar medicinas?


Bueno, ésas son algunas de las preguntas fáciles. Ahora algunas de las que, tal vez, les puedan presentar alguna dificultad:


¿Científicamente han estudiado que todos sus trabajos, como científicos que son, algún día benefician al pueblo?


¿Qué dicen ustedes cuando de lo que han inventado o creado con la ciencia, que se hicieron para tener más conocimiento y para el bien del pueblo, pero resulta que alguien lo desvía o lo utiliza para otro fin, por ejemplo, las bombas atómicas, o todos los residuos que contaminan tanto a la madre naturaleza?


¿Científicamente han estudiado si es posible hacer construcciones sin dañar a la madre naturaleza, así como lo hicieron nuestros antepasados?


¿Científicamente la Madre Tierra tiene órganos y defensas como los seres humanos? Porque el ser humano, si tiene un parásito que le hace daño, tiene sus defensas para eliminar a ese mal. ¿No será que la Tierra tiene el parásito del Capitalismo y se defiende de ese mal?


¿Cuál es la explicación científica que hace que la misma madre naturaleza tenga reacciones fuertes o que ha sufrido cambios? Por ejemplo: el mar que va comiendo más y más a la tierra, etc.


¿Por qué los científicos inventan cosas que saben que dañan, o es que se inventa y no se sabe si daña o no?


¿Está científicamente estudiado eso que dicen que está rota la capa de ozono (atmósfera)? Y dicen que por este daño hay muchas plagas, entonces ¿cómo se cura?, ¿qué o quién lo dañó o lo está dañando? y ¿se ha hecho estudio científico si es posible repararlo o definitivamente es un daño irreparable?


Sabiendo que el mundo está en un proceso de deshumanización, como científicos, ¿qué análisis o qué estudios científicos han hecho o están haciendo para el futuro de la humanidad?


¿Tienen estudiado científicamente si tienen en su control esa ciencia científica que tienen?


¿Hay demostración científica que las enfermedades (peste) de animales son artificiales o naturales?


¿Hay estudio científico que una vez que se acaba los recursos naturales (oro, plata, petróleo, uranio, barita, etc.), qué va a pasar? ¿Hay estudio científico que cuando se acaba todo, hay otra forma de como sustituirlo?, ¿y en cuánto tiempo se recupera si es que se recupera o no?

¿Científicamente nos pueden decir si ocasiona daños o no a la madre naturaleza el extraer cada una de estas riquezas?


[email protected] [email protected], en sus trabajos, estudios científicos cuando hacen sus experimentos, etc. como científicos que son, ¿se comparten sus conocimientos, crean, experimentan en equipo o en colectivo, o cada quien, en lo individual que es como competencia? Entonces ¿es posible compartir en equipo, dar cursos o talleres, impartir capacitación a otras personas?

Todos los conocimientos naturales de los pueblos originarios ¿es justo que otro lo patente?


¿Científicamente han estudiado que, si ustedes como cientí[email protected] no existieran, tal vez no existirían los ricos?


¿Científicamente hay estudios de que se puede vivir sin el capitalismo?


¿Cuál es la explicación científica o no científica de por qué se inventó el dinero?


¿Qué explicación científica hay y qué seguridad hay que un día van a sustituir las máquinas a la humanidad (o sea a las personas)?


¿Qué explicación científica tiene que las especialidades médicas no pueden atender un parto normal y, cuando el bebé está en una posición fuera de lo normal, hacen una cesárea; y las parteras tradicionales lo acomodan en la posición para un parto normal?; al igual cuando el bebé va enredado con el cordón umbilical en el cuello, el médico hace una cesárea y, en cambio, la partera lo acomoda y hace el parto normal.


¿Científicamente por qué y para qué se crearon los bancos, cual es la función científica de un banco y cuáles son sus secretos?


¿Científicamente hay o habrá una explicación por qué los países pobres no pueden pagar la deuda externa o hay una explicación para que no paguen dicha deuda?


Científicamente ¿pueden explicarnos los principios del neoliberalismo?


¿Cuáles son los principios éticos de la ciencia?


¿Con la ciencia matemática se puede detener el exterminio de la madre tierra, y si no, quién puede?


¿Científicamente por qué hay unos cuantos ricos y millones de pobres?


¿Hay estudio científico, qué y cómo están destruyendo a nuestra madre naturaleza con formas que no vemos y no conocemos?


¿Cuál es la explicación científica por qué los grandes empresarios quieren ser los dueños del mundo destruyendo la humanidad y la madre naturaleza?
Sabiendo que la petroquímica fabrica la mayoría de los productos que usamos y que son tóxicos. ¿por qué se siguen fabricando?


Cómo científicos crearon algo que no destruye, que no daña sabiendo que otro lo usa como mercancía, pero ahora se sabe que sí daña. ¿Qué piensan ahora, cómo piensan seguir y con quién seguir?


¿Hay estudios científicos que nosotros los pueblos originarios destruimos a la madre tierra o hay estudios científicos que son otros los que están destruyendo a la humanidad y a la madre tierra o quién es el que hace el daño?


¿Ven ustedes necesario y urgente unir la ciencia con los esfuerzos y conocimientos organizados de los pueblos originarios en resistencia y rebeldía por la defensa de la vida, de la salud y la Madre Tierra?


De acuerdo a sus experiencias como científicos, ¿cuál es la mejor forma de enseñar las ciencias a los niñ@s, jóvenes y jóvenas de las escuelas autónomas y a los pueblos para preparar a las futuras generaciones, y estarían dispuestos a compartir colectivamente sus conocimientos?


¿Científicamente ya está comprobado que la energía solar puede mover máquinas, carros para sustituir a los hidrocarburos y de ser sí, por qué no lo han sustituido ahora?


¿Científicamente se puede predecir cuánto tiempo de vida le queda al planeta tierra? y ¿se puede predecir cuanto tiempo de vida le queda al capitalismo?


¿Existe alguna explicación científica el por qué existen ciertos valores de dinero, por ejemplo, el dólar, el euro, a diferencia del peso y en qué consiste los límites de producción del dinero de cada país?


¿Han estudiado científicamente si no es una pena donde hacen guerra los capitalistas que hasta los animales matan sin conocer por qué, y qué piensan ustedes al respecto de estos daños?


¿Qué piensan como científicos de que la ciencia es utilizada y controlada por los militares para la construcción de armas sofisticadas y qué se puede hacer para detener la carrera armamentista?


¿Es cierto que existen las ciencias ocultas y en qué se basan?


¿Hay una explicación científica de las conductas humanas? Por ejemplo, ¿hay una explicación científica de la conducta de los pinches capitalistas de por qué son tan malditos y no tienen llenadero? ¿Es que algo tienen mal en su cabeza, o sea en su cerebro, o por qué es que, mientras más asesinan y destruyen, más contentos están?


¿Científicamente nos pueden explicar por qué el capitalismo prepara ciertas crisis cada tanto tiempo para reactivar su economía?
Con todos los daños que los capitalistas provocan al pueblo con el mal uso de la ciencia, ¿científicamente se puede crear una ciencia verdaderamente humana para no caer en una ciencia inhumana, y, si se puede crear verdaderamente humana, quién lo puede crear?


Nosotros con nuestra lucha de liberación vemos y sentimos la realidad que provoca la hidra capitalista y algo debemos hacer, por eso estamos creando una nueva sociedad y un mundo nuevo, para salvar a la naturaleza por el bien de la humanidad donde no haya injusticia, desigualdad, explotación y miseria. Para esto se necesita la unidad de los pueblos originarios, todos los explotados, los artistas y ustedes como científicos. Porque los inventos y descubrimientos de ustedes son muy importantes para el desarrollo de la humanidad. ¿Qué piensan y qué dicen al respecto?


[email protected] compañ[email protected] cientí[email protected], a ustedes que son diferentes en conocimiento pero que tenemos algo en común junto con otros sectores, porque el capitalismo igual nos explota y mal usan nuestros conocimientos. ¿Qué piensan, vamos a permitir que siga la explotación o hay otra forma para vivir con justicia y libertad, habrá manera de trabajar con unidad y colectivamente, defender la vida y la humanidad?


[email protected], compañ[email protected] cientí[email protected], la explotación y maltrato del ser humano y de la naturaleza ha provocado mucho sufrimiento y muerte, quisiéramos que los explotadores y alguien que no sufre como nosotros sufrimos y morimos, se ponga en nuestro lugar. Esto nos provocó a pensar que algo se tiene que hacer y quiénes son necesarios. Concluimos pensando que artistas, científicos y pueblos originarios con los que son de abajo, juntemos nuestra sabiduría y empezar a construir un mundo nuevo donde los que vivamos, vivamos bien. ¿Estarían ustedes de acuerdo a ser parte de la construcción del nuevo mundo junto con nosotros y nosotras?


[email protected], compañ[email protected] cientí[email protected], nosotras, nosotros como zapatistas pensamos que la ciencia en sí es una serie de conocimientos que podría ayudarnos a desarrollar un sistema más humano, donde nuestros sueños de unidad y conservación de la madre tierra y los seres vivos sean posibles. Al mismo tiempo destruiríamos más pronto el monstruo capitalista. Entonces ¿sus sueños, sus conocimientos, su ciencia, caben en el mundo de la opresión?, ¿en el despojo, en el horror, el miedo y el exterminio de la vida, caben ahí sus sueños?, ¿creen ustedes que la ciencia se puede humanizar colectivamente con los pueblos del campo y la ciudad?


[email protected], compañ[email protected] cientí[email protected], ¿qué piensan de las mujeres que están siendo explotadas, manipuladas, marginadas, asesinadas, torturadas, secuestradas, discriminación de colores, y nos utiliza como objetos para promocionar sus mercancías del capitalista, nos usan como publicidad de propagandas y traspaso de drogas, nos usan para obtener satisfacciones de relaciones sexuales, nos prostituyen para obtener ventas de artículos para tener ganancias? Porque vemos con dolor la violencia y la muerte que día a día enfrentan miles de mujeres en el mundo, y no solo sentimos dolor sino rabia y coraje.


Por ejemplo, nosotras como mujeres zapatistas estamos ejerciendo nuestro derecho y libertad de participar en nuestro gobierno autónomo de mandar obedeciendo vimos que es un espacio para nosotras para la construcción de una sociedad nueva. ¿Qué piensan ustedes como científicas para poder ser libres de todos estos sufrimientos y maldades que nos hacen el sistema capitalista y qué podemos hacer ustedes y nosotras? Ya que sin nosotras las mujeres el mundo no vive, ¿cuánto tiempo tenemos que esperar como mujeres para ser libres, es ahora o nunca? Nosotras como mujeres zapatistas vemos que es posible organizar, luchar y trabajar, vemos que ustedes y nosotras nos necesitamos.


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Y, ya para terminar esta sección, les pongo dos preguntas. La primera la agregó el Subcomandante Insurgente Moisés:
¿Cuál es la explicación científica de por qué les entra su sueño a las insurgentas y los insurgentes cuando se da plática política? Aunque dicen que no pueden dormir, nomás se da la plática política y hasta roncan, ¿hay una explicación científica o es que se hacen patos y patas?
La segunda encontrará su sentido la próxima sesión:


¿Por qué esa flor es de ese color, por qué tiene esa forma, por qué tiene ese olor?


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(El Sup saca los muñequitos de Einstein y Sherlock Holmes, y los coloca al centro, flanqueados por el par de figuras del gato-perro)
Como todo alquimista que se precie, siento una mezcla de envidia y admiración por quienes, sin dejar de atender los problemas mundanos de injusticia y esclavitud, hacen ciencias duras (como Albert Einstein, aquí presente) y por quienes logran ir más acá del universo abstracto y aplican las ciencias a la búsqueda de la verdad y la justicia (como el detective consultor Sherlock Holmes). Einstein y Holmes, ambos representando el compromiso de su quehacer científico y técnico con la transformación social. Ambos recordándonos que, como ha señalado antes el compañero Subcomandante Insurgente Moisés, no podemos delegar en otros la tarea que nos corresponde como seres humanos cabales.


Porque, aunque yo sólo sea un alquimista mediocre, ustedes, que han hecho del quehacer científico su motor y destino, coincidirán conmigo y con el plural que aquí se anida y con ustedes se encuentra, que algo tenemos que hacer. Y que ese algo no tiene nada qué ver con la irresponsabilidad de delegar en otros la responsabilidad de algo hacer.


Claro, ustedes dirán que hago trampa. Que, al ponerles enfrente las figuras de Albert Einstein y Sherlock Holmes, recurro a un chantaje burdo y caricaturesco para así obligarles a adherirse a una propuesta política que aspira a hegemonizar y homogeneizar todo: las ciencias, las artes, la vida.
Pudiera ser, pero no. Dejemos de un lado por un momento los chantajes, más propios del romance adolescente y la política de arriba que se llena la boca de “amor” y “fraternidad” mientras milita en el desprecio, el racismo, la intolerancia y el “detrás de mí o contra mí” que toda propuesta fascista supone.


Noten ustedes que he puesto, a los costados de Einstein y Holmes, las figuritas del Gato-perro. Al mismo tiempo mirando a este par y mirándolos a ustedes.


El Gato-perro haciendo las veces del Doctor Watson, dispuesto a contar sus hazañas científicas, es decir, humanas.


Pero también el Gato-perro señalando las sombras de Moriarty y el Proyecto Manhattan, advirtiéndoles sobre la presencia ominosa y depredadora de la Hidra, el sistema siempre dispuesto a operar su alquimia perversa y convertir el conocimiento para la vida y la creación, en conocimiento para la destrucción y la muerte.


Así que, más que un chantaje, les estoy representando lo que es este encuentro entre su ciencia y conciencia con nosotras, nosotros, zapatistas.


Les estoy mostrando que les miramos y que nuestra mirada es también una forma de escucharles y aprenderles.


Que nuestra mirada tiene esa mezcla de admiración y envidia por lo que ustedes son; por lo que, al menos para nosotros, nosotras, zapatistas, les hace especiales.


Y nuestra mirada no está esperando o desesperando.


Nuestra mirada simplemente les está preguntando:


¿Y ustedes qué?


Desde el CIDECI-Unitierra, Chiapas, México, Latinoamérica, Planeta Tierra, Sistema Solar, etcétera.
SupGaleano.
México, 26 de diciembre del 2016.
Fuente: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/

Publicado enSociedad
Tratamiento con bacterias marinas cura cáncer de próstata en la mitad de los casos

 

La terapia combina el uso de 10 rayos láser con un nuevo fármaco que contiene bacterias marinas encontradas en aguas profundas. Y funciona, porque ya ha curado a la mitad de los pacientes tratados y, además, sin provocar efectos secundarios, según acaba de publicar la revista médica “The Lancet Oncology”.

“Esto cambia todo”, ha reconocido a la BBC el profesor Mark Emberton, quien probó la técnica en el University College de Londres.

 

Problema

 

La impotencia de por vida y la incontinencia son a menudo el precio del tratamiento del cáncer de próstata con cirugía o radioterapia. En concreto, nueve de cada 10 pacientes desarrollan problemas eréctiles y hasta una quinta parte presenta dificultades para controlar su vejiga.

Por esa razón, muchos hombres con un tumor en etapa temprana prefieren esperar y sólo acceden al tratamiento cuando comienza a crecer de forma agresiva.

 

Mejora

 

El nuevo tratamiento utiliza bacterias que viven en la oscuridad casi total del fondo marino y que sólo se vuelven tóxicas cuando se exponen a la luz. El ensayo con este nuevo tratamiento se ha realizado en 47 hospitales de toda Europa y éste ha sido el resultado: el tumor en la próstata remitió de forma completa en el 49% de los pacientes. Además, durante el seguimiento, sólo el 6% de los casos necesitaron la extirpación de la próstata, cinco veces menos que los pacientes tratados con las técnicas actuales.

Hasta ahora, la cirugía y la radioterapia utilizada para tratar los cánceres de próstata provocan importantes efectos secundarios, como incontinencia urinaria y problemas de erección en la mayoría de los hombres.

 

(Con información de Cadena SER)

Amazon, Facebook, Google, IBM y Microsoft se unen para desarrollar Inteligencia Artificial

No es muy habitual que cinco grandes multinacionales se pongan de acuerdo en algo. Sin embargo, como una generosa excepción, Facebook, Google, Microsoft, Amazon e IBM han creado una sociedad con la que vigilar el crecimiento de la inteligencia artificial y evitar malas prácticas en el futuro.


Hasta hace no mucho, hemos visto cómo las grandes tecnológicas seguían su propio camino en esta disciplina. Sin embargo, algo ha hecho cambiar el criterio de estos cinco gigantes. Facebook, Google,Microsoft, Amazon e IBM han puesto en marcha “Partnership on AI”, una sociedad que pretende, según su página web, “estudiar y formular mejores prácticas en tecnologías de inteligencia artificial, avanzar en su comprensión por parte del público y discutir sobre su influencia en la sociedad”.


Aunque seguirán compitiendo entre sí, pues todas llevan tiempo investigando en este área, se han propuesto unificar criterios para evitar malas prácticas en el futuro. En este sentido, prometen ser muy vigilantes en materias como la ética y la privacidad, una de las grandes batallas de nuestro tiempo.


Sin Apple ni Twitter


“Partnership on AI” (Asociados en la inteligencia artificial) tiene como objetivo, dice, “apoyar la investigación y recomendar las mejores prácticas en áreas como la ética, la equidad y la inclusión; la transparencia y la intimidad; la colaboración entre las personas y los sistemas de inteligencia artificial”.


Esta asociación, a la que todavía no se han sumado ni Apple ni Twitter, pretende ser una especie de consejo de sabios. Aspira a reunir regularmente a expertos en disciplinas como la psicología, la filosofía, la economía o la sociología “para discutir y y orientar sobre las nuevas cuestiones relacionadas con el impacto de la inteligencia artificial en la sociedad”.


(Tomado de ABC)

“La utopía más importante de esta época es el neoliberalismo”

El analista político y periodista cuestiona la “antipolítica tecnocrática” e impugna el optimismo de artistas como Bono y economistas como Jeffrey Sachs en la lucha contra el hambre. Y dice: “Tenemos que poner fin al triunfo de las multinacionales sobre los Estados”.


La elegancia del provocador de sombrero negro –extranjero fascinado con la cultura argentina, aunque rechaza la obsesión por el psicoanálisis de los porteños– reside en el placer de cuestionar la filantropía capitalista de las grandes empresas multinacionales, la “antipolítica tecnocrática” que bosqueja los programas de ayuda al desarrollo de los organismos internacionales y fundaciones, esa especie de nueva religión que proclama que la innovación del sector privado puede terminar con la desnutrición. El martillo del feroz pesimismo de David Rieff en El oprobio del hambre (Taurus) desbarata la trampa de las “buenas intenciones”, como sucede en el cuento de Antón Chéjov, citado en uno de los epígrafes: “Es necesario que en la puerta de cada hombre satisfecho, feliz, esté parado alguien con un martillo, y le recuerde con un martillazo de modo constante, que hay hombres infelices, que, por muy feliz que él sea, la vida tarde o temprano le enseñará sus garras, llegará la desgracia, la enfermedad, la pobreza, la pérdida, y nadie lo verá ni lo oirá a él, como él no ve ni oye ahora a los otros”. En el libro, un excepcional trabajo de investigación y escritura de largo aliento, impugna el optimismo de un conjunto de personalidades públicas influyentes, desde estrellas populares como Bob Geldof y Bono, hasta economistas como Jeffrey Sachs, que están convencidas de que la pobreza extrema y el hambre serán erradicadas en la primera mitad del siglo XXI. “Seis siglos antes del comienzo de la era cristiana, el profeta Ezequiel declaró que el hambre era el oprobio de las naciones. Lo que sobre todo quería decir con hambre era hambruna, el hambre que mata. Y durante buena parte de los dos mil seiscientos años transcurridos desde los tiempos de Ezequiel, en casi todas partes del mundo sus palabras han seguido siendo tan convincentes como cuando las escribió”, plantea Rieff, analista político, periodista y crítico cultural, hijo de la escritora Susan Sontag (1933-2004).


Nada más alejado de lo empírico que el anhelo de estar en el backstage del fin de la pobreza. “La dura realidad es que para evitar la hambruna recurrente en todo el mundo, que ahora cuenta con siete mil millones de habitantes, a los que se sumarán casi sin duda otros dos mil millones en 2050 y quizás mil o dos mil millones más en las dos décadas siguientes, la producción agrícola tendrá que incrementarse sin cesar”, argumenta Rieff desde una especie de rescate neomalthusiano. “Los orígenes de El oprobio del hambre me llevan a recordar que he estado veinte años trabajando en asuntos humanitarios, sobre todo con Médicos sin Fronteras. No fui exactamente corresponsal de guerra, sino una persona que escribía sobre los aspectos humanitarios en zonas de guerra. Estuve en Bosnia, Congo, Ruanda, Sudán, Kosovo e Irak... Yo quería escribir sobre el desarrollo y cuando vino la crisis económica y alimentaria de 2007 me di cuenta de que había cambiado muchos mis opiniones. La crisis de 2007 es parte de una historia mucho más larga. He estado dos años pensando que iba a escribir un libro de reportaje, y finalmente escribí un libro bastante curioso porque tiene un aspecto polémico”, advierte Rieff en la entrevista con Página/12.


–Cuando empezó a escribir acerca del hambre, ¿tenía una mirada más “ingenua”? ¿Estaba más cerca de los utopistas?
–No, nunca estuve del lado de los utopistas, pero seguramente tenía una mirada más ingenua. Si tengo una política, una perspectiva moral, es el antiutopismo tanto contra la derecha como contra la izquierda. La utopía más importante de nuestra época es el neoliberalismo. Alguien me podrá decir que está (Nicolás) Maduro en Venezuela y (Evo) Morales en Bolivia, pero creo que estamos en un momento terminal de la utopía socialista en esos países. Por desgracia, la utopía neoliberal está más fuerte que nunca. Empecé a escribir cuando tenía 30 años, ahora tengo 63, y si hay un vínculo entre mis libros es el antiutopismo. Hay estructuras, civilizaciones, sociedades, ambientes políticos más o menos horribles y sé que hay cosas por hacer. Mi conclusión es que tenemos que poner fin al triunfo de las multinacionales frente a los Estados. Esta fue la victoria de una cierta línea política, la de (Margaret) Thatcher y (Ronald) Reagan, pero estoy seguro de que es posible acabar con eso. No me refiero a la caída del capitalismo, que es otra cosa. No creo que en este momento podamos terminar con el capitalismo. Quizá sí dentro de cien años. Los movimientos antiglobalización dicen que otro mundo es posible, pero yo digo que no es muy probable. Supongamos que estoy equivocado y que va a venir la revolución entre comillas. Pero no será mañana y mientras tanto, ¿qué hacemos con la hambruna, que yo creo que va a regresar? ¿Qué hacemos con la desnutrición, que es terrible en muchas partes del mundo, sobre todo en India?
–En el primer capítulo del libro, titulado con un interrogante, “¿Por fin un mundo mejor a nuestro alcance?”, formula varias preguntas, entre otras, si es el capitalismo la respuesta o la raíz del problema, y si es posible una transformación nutricional sin una transformación política. ¿Qué respuestas puede dar hoy?
–En este momento, el capitalismo ganó. No digo que el capitalismo del 2030 será el mismo. No digo que los Estados Unidos van a imponer la actual versión norteamericana del capitalismo; es muy posible que el capitalismo dentro de treinta años sea a la manera de China o de Vietnam. No sé si será peor o mejor, este es un asunto para hablar en otra conversación. Pero no veo que haya una verdadera alternativa al capitalismo en este momento, sobre todo por la victoria del capitalismo en Asia y en India. Si hablo de China, India y Vietnam, me refiero más o menos al 40 por ciento del mundo. Si incluyo a Brasil, Argentina, Chile, México y los Estados Unidos, sería un 30 por ciento más. Puede haber versiones más simpáticas y más crueles del capitalismo. Yo preferiría una versión menos cruel. Pero el capitalismo es nuestro futuro. La cuestión es cómo hacer para que ese capitalismo, que para mi gusto es demasiado cruel, tenga un rostro más humano. Esto es lo que trato de pensar en el libro, desde una óptica muy pesimista. Me gustaría que Noami Klein tuviera razón, pero no veo cómo. Hay una diferencia entre el optimismo y la esperanza. Terry Eagleton acaba de publicar un libro muy interesante que se titula Esperanza sin optimismo (Hope without Optimism)
–¿Cuál es la diferencia entre esperanza y optimismo?
–La esperanza es una categoría moral, es el argumento de Eagleton, y estoy totalmente de acuerdo. El optimismo es una constatación empírica: hay o no hay razones para el optimismo. Para mí, escritores como Noami Klein confunden esperanza y optimismo. Yo creo que no se puede cuestionar a alguien porque tenga esperanza. Al contrario, pienso que es absolutamente legítimo. He leído atentamente los libros de Klein, conozco a muchas personas en el Right to Food (Derecho a la Alimentación) en Delhi y Bombay, he pasado mucho tiempo de mi vida en la India, pero no veo la justificación empírica para un optimismo sobre el desarrollo o sobre un cambio de sistema.
–¿Por qué en El oprobio del hambre cuestiona a la fundación Bill Gates?
–El déficit democrático es el fantasma en el banquete del filantrocapitalismo. No tengo ninguna duda de que la fundación Gates hace muchas buenas cosas, no quiero poner en cuestión las intenciones de Bill Gates ni de la fundación en tanto institución. Pero tienen una confianza absolutamente equivocada en el papel central de los descubrimientos científicos y de las tecnologías. Las proposiciones de Gates en torno a la tecnología son correctas, pero no puedes resolver la crisis de la alimentación con soluciones tecnológicas porque es una crisis de injusticia y desigualdad. Gates no quiere pensar en estos términos y es por eso que creo que su proyecto no puede tener el éxito que él cree que tendrá en unos años. No tengo nada en contra de Gates, aunque reconozco que me da cierto placer criticar a los grandes (risas).
–En uno de los capítulos del libro, “Promesas a los pobres”, cuestiona el consenso imperante en los años 80 y 90 sobre la adopción de políticas de libre comercio de amplio alcance que podían llevar al desastre. Y cita al geocientífico Laurence Becker porque dice que “no existe en el mundo un mercado verdaderamente libre”. Este es uno de los grandes debates del presente: si hay que proteger los mercados internos, para que puedan desarrollarse y crecer, como han hecho la mayoría de los países, o liberalizar los mercados. ¿Qué opina usted?
–No creo en ningún absolutismo. El neoliberalismo es un absolutismo; el marxismo, también. Cada país exitoso ha insistido al inicio de su desarrollo en proteger a varias industrias, a los bancos o a los agricultores. No formo parte de la religión del neoliberalismo ni del marxismo: las dos son versiones de fe. Como no creo en revoluciones ni de izquierda ni de derecha, busco una síntesis. Lo que hizo (Luiz Inacio) Lula (da Silva) en Brasil con el programa “Hambre Cero” me pareció una solución interesante y exitosa porque la única respuesta posible es el fortalecimiento del Estado y la responsabilidad de la política democrática. Hablar de un mercado completamente libre es una tontería.
–¿Qué le interesa de Hambre Cero?
–Para empezar había un consenso y Lula tenía confianza en el Estado, pero también sabía que no podía gobernar sin el acuerdo de los capitalistas de San Pablo. Lula logró un compromiso histórico y para mí es la única respuesta realista en nuestra época. El programa “Hambre Cero” redujo drásticamente la malnutrición y la desnutrición. Tengo un enorme respeto y he aprendido mucho de Amartya Sen, pero creo que desgraciadamente se equivocó cuando planteaba que únicamente las sociedades democráticas podrían resolver las hambrunas. Es una ilusión muy sentimental, para contestar honestamente... Muchas dictaduras han conseguido reducir la pobreza, mejorar la sanidad pública y hacer más eficiente el funcionamiento de sus sociedades.
–Uno de los temas que trabaja en el libro es la desigualdad como una condición del sistema capitalista mundial. ¿Por qué crece la desigualdad?
–Lo que vemos es que crece la desigualdad más al interior de los países que entre los países. Hay una versión del capitalismo que favorece, como dice Thomas Piketty, el aspecto financiero y no el aspecto productivo. El capitalismo es una fábrica de desigualdades.
¿Cómo cambiarlo? Es muy difícil... Los perdederos de la globalización en Gran Bretaña votaron por el Brexit.
–¿Por qué toda la derecha del mundo, desde Marine Le Pen en Francia a Donald Trump en Estados Unidos, salió a celebrar la salida de Gran Bretaña de la Unión Europa?
–El neoliberalismo está en guerra contra el populismo de derecha porque el capitalismo no quiere que gane Trump. El 99 por ciento del capitalismo quiere que gane Hillary Clinton. Hace treinta años era posible hablar de la derecha global como una unidad. Ahora hay verdaderamente una ruptura casi completa entre el populismo de derecha –para no decir fascismo– y el neoliberalismo globalizador. Trump y Le Pen siguieron la línea del Brexit, pero el capitalismo no. Ni Trump ni Le Pen podrían ganar las elecciones porque, ¿cómo puede ganar la derecha cuando el capitalismo se opone?
–¿Es posible que Trump gane las elecciones en Estados Unidos?
–No, es imposible. No se puede hablar de una victoria de Trump cuando el capitalismo y los jóvenes negros se oponen a él. Desde el punto de vista matemático no veo posibilidades. El fascismo histórico tenía una versión anticapitalista como en Italia y en la Alemania nazi; pero cuando tomaban el poder, lo hacían con el acuerdo de la clase capitalista. Trump no tiene este acuerdo... Pero si gana Trump, me voy a vivir a Toronto (risas).
–Sería bastante curioso, adjetivo por cierto benévolo, un mundo con Trump como presidente de Estados Unidos y Le Pen como presidenta de Francia, ¿no?
–Es más posible Le Pen en Francia, aunque no creo que vaya a ganar porque el Frente Nacional no es un verdadero partido, sino un negocio de familia. Para mí es más probable que gane (Nicolas) Sarkozy o (Alain) Juppé, la derecha clásica. Y van a adoptar algunas propuestas del Frente Nacional para atraer a más votantes. Al menos Le Pen no está loca y es una persona ideológicamente sincera. Trump no tiene ningún principio; es un cínico.

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La NASA prepara una flota de submarinos espaciales para estudiar mares y lagos de otros planetas
Su desarrollo supone muchos retos para los ingenieros porque los océanos espaciales no son de agua, sino de metano, etano o nitrógeno. El objetivo de la agencia es tener estos vehículos preparados para 2040.

 


MADRID.- La NASA trabaja en el desarrollo de submarinos espaciales con el fin de analizar las aguas de los lagos y mares que se han encontrado en otros planetas y satélites.

 

Según informa la BBC, la NASA ha diseñado ya un submarino destinado a investigar el mar de Titán, una masa de agua más grande que el Mar Caspio y que, según apuntan los expertos, es muy parecido a los aparatos que se usan para la Tierra.

 

Sin embargo, este trabajo implica muchos retos para los ingenieros, entre ellos, que estos mares y lagos no son, habitualmente, de agua, sino de metano, etano o nitrógeno, entre otros elementos hallados. Además, hay que contar también con el tamaño y la profundidad de estos embalses. Del mismo modo, el diseño del aparato deberá caber en un vehículo de lanzamiento y ser autónomo a la hora de trabajar.

 

En este sentido, los científicos también apuntan que las señales microondas y de radio son absorbidas con facilidad por los océanos, por lo que los submarinos tendría que salir a la superficie varias veces para enviar señales de vuelta a la Tierra.

 

En cuanto a la energía, los expertos señalan que no servirían los paneles solares que actualmente se utilizan en las sondas. El Kraken Mare, el mar de Titán que buscan estudiar, tiene unos 30 a 40 metros de profundidad, pero se cree que en algunas zonas alcanzan 150 metros. Por ello, en un estudio reciente, ingenieros investigaron la posibilidad de utilizar reactores nucleares compactos y células de combustible, pero concluyeron que eran demasiado pesados.

 

En su lugar, propusieron que la electricidad podía generarse a partir de la desintegración radiactiva de plutonio, una técnica similar a que se utilizó con la sonda espacial Cassini. Al contrario que los océanos de la Tierra, el metano líquido de Titán tiene la mitad de densidad del agua y la gravedad de ese satélite es siete veces más débil que la Tierra, parecida a la de la Luna. Así que los submarinos que se sumerjan a 150 metros en los océanos de Titán no necesitarán someterse a la misma presión de la Tierra.

 

Pero, según indican la NASA, quizás lo más difícil es controlar la temperatura dentro del submarino. Incluso cuando un mar está a -180ºC, la desintegración radiactiva de plutonio produce mucho calor, que necesitará ser amortiguado. Además, apuntan que, si el objetivo es Europa -uno de los satélites de Júpiter- la dificultad aumenta ya que su océano está formado de agua salada y se encuentra bajo una costra de hielo de varias decenas de kilómetros. El aparato también tendría que estar preparado para poder romper esa capa de hielo.

 

A pesar de todos estos obstáculos, las intenciones de la NASA, según ha señalado la propia agencia, es llegar a tener estos vehículos preparados a mediados de la década de 2040.