Miércoles, 30 Mayo 2018 05:36

Detectan seis galaxias sin estrellas

Detectan seis galaxias sin estrellas

Una investigación internacional liderada desde la Escuela Politécnica Federal de Zúrich captó la señal de seis galaxias sin estrellas.


Los astrónomos las conocen como galaxias oscuras y, según varias teorías, son el embrión de todas las galaxias del Universo. Según los modelos, todas ellas empiezan como una acumulación de gas hidrógeno, que se va condensando por la gravedad hasta llegar a un punto crítico en el que los átomos se unen para dar a luz a las estrellas. Sin embargo, la naturaleza de las galaxias oscuras hace que sea difícil confirmar esta teoría: al carecer de astros, no emiten luz en el espectro óptico, por lo que son prácticamente invisibles.


Para sortear este obstáculo, los astrónomos se han aprovechado de unas estructuras llamadas cuásares, agujeros negros supermasivos que habitan el centro de algunas galaxias y que están rodeados de gas. Cuando este se acerca al agujero negro atraído por la gravedad, emite enormes cantidades de radiación electromagnética que recorre grandes distancias. “Hemos utilizado estos cuásares como linternas” para iluminar las galaxias oscuras, explica Raffaella Anna Marino, investigadora de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich y primera autora de la investigación, que ha publicado en su último número The Astrophysical Journal.


Cuando la radiación emitida por los cuásares alcanza átomos de hidrógeno, estos se excitan y emiten luz; es el mismo principio por el que funciona la fluorescencia. El equipo liderado por Marino ha escrutado el espacio alrededor de seis cuásares con el instrumento MUSE del Observatorio Europeo Austral (ESO por sus siglas en inglés) y ha detectado seis leves fuentes de luz que, por sus características, “son candidatos muy robustos a ser galaxias oscuras”, declara Marino.


No son las primeras galaxias oscuras que se observan, pero sí están entre los candidatos más robustos, gracias a la cantidad de datos que ha reunido MUSE, afirman los investigadores. Son también las galaxias oscuras más antiguas y lejanas conocidas: emitieron la señal que han captado los astrónomos hace casi 12 mil millones de años, mil 700 millones de años después del big bang. Son como una fotografía al pasado, una época en la que el Universo estaba más agitado que en la actualidad. “Había muchos más fenómenos de fusión”, explica Raffaella Anna Marino.


“Hasta ahora no estaba claro cuál era el escenario de formación de las galaxias, cómo el gas se colapsa y empieza a formar estrellas. Eran todo teorías”, señala Marino. “Ahora tenemos una imagen justo antes de que empiece la formación estelar”. Los investigadores esperan que descubrir nuevas galaxias oscuras les ayude a arrojar luz sobre los misteriosos inicios de las estrellas.

Mapa en 3D de 1,700 millones de estrellas de la Vía Láctea revolucionará la astronomía

El satélite Gaia ha permitido cartografiar en 3D cerca de mil 700 millones de estrellas de la Vía Láctea para determinar la distancia de mil 300 millones de ellas respecto de la Tierra , anunció este miércoles la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés).

“Estos datos son muy importantes y creemos que revolucionarán la astronomía y nuestra comprensión de la Vía Láctea”, señaló Uwe Lammers, responsable científico de Gaia para la ESA.

“Con Gaia podemos observar toda la historia de la Vía Láctea, es como si practicáramos arqueoastronomía (...) para reconstruir realmente la historia de nuestro universo”, precisó Günther Hasinger, director de ciencias de la ESA, en una presentación de estos datos durante un Salón aeronáutico en Berlín.

Escaneo de fuentes de luz

Lanzado a finales de 2013, el satélite, que escanea las fuentes de luz de nuestra galaxia, se encuentra a 1.5 millones de kilómetros de la Tierra. Realiza 500 millones de mediciones por día. Los datos son transmitidos a la Tierra y procesados por un consorcio de 450 científicos de 20 países.

Gaia, activo desde 2014, ya había arrojado una primera serie de resultados en septiembre de 2016, los cuales daban la posición de mil 100 millones de estrellas de la Vía Láctea, pero el satélite sólo logró determinar de forma imprecisa la distancia de 2 millones de estrellas.

“Fue sólo un aperitivo”, aseguró Frédéric Arenou, investigador del CNRS en el Observatorio de París-PSL.

“Ahora, es un verdadero espectáculo de fuegos artificiales”, estimó François Mignard, director de investigación emérito del CNRS, responsable del equipo francés en Gaia.

“Conociendo la distancia de estas estrellas, sabremos su brillo intrínseco, su edad, su evolución”, explicó Frédéric Arenou.

Los datos recopilados por Gaia entre julio de 2014 y mayo de 2016 fueron publicados en línea, por lo que todos pueden tener acceso a este catálogo en Internet.

Martes, 01 Agosto 2017 06:38

Operación Milagro

Operación Milagro

Le llaman “la Ceguera”. Es un conjunto de cuatro modernos edificios situado al suroeste de La Habana (Cuba), concretamente en el verde y boscoso municipio de Marianao. No lejos de la mundialmente conocida sala de espectáculos Tropicana y del que fuera colegio jesuita de Belén (1), donde cursó sus estudios secundarios Fidel Castro. Oficialmente se llama Instituto Cubano de Oftalmología Ramón Pando Ferrer (2) y ahí (3) es donde se inventó, el 9 de julio de 2004, a iniciativa de Fidel y de Hugo Chávez, la famosa “Operación Milagro” que le ha devuelto la vista a millones de personas ciegas y sin recursos no sólo en Cuba y Venezuela sino en decenas de países de América Latina y del mundo.


El hospital existía, en forma embrionaria (4), antes de la revolución cubana. Se llamaba “La Liga contra la Ceguera” (de ahí el nombre con el que aún se le conoce popularmente) y había sido fundado en 1956 por un grupo de oftalmólogos humanitarios, financiado por un patronato de beneficencia a base de donaciones voluntarias de la población. Pero la mayoría de sus médicos, después de la victoria de la revolución, abandonaron a sus pacientes y se marcharon a Estados Unidos.


Con el personal que no desertó y se mantuvo fiel al proyecto transformador, poco a poco, gracias también a un grupo de jóvenes oftalmólogos, se retomó el proyecto. Así fue consolidándose la idea de impulsar la creación de un Hospital Docente Oftalmológico enteramente financiado por las nuevas autoridades revolucionarias.


En 1988, a iniciativa del presidente Fidel Castro, se creó, en el seno de este hospital, con los más modernos equipos tecnológicos, el Centro de Microcirugía Ocular que pronto iba a situar a Cuba en los primeros puestos, a nivel mundial, en materia de cirugía de cataratas, miopía y glaucoma. De todo el planeta empezaron entonces a acudir pacientes para someterse a delicadas intervenciones. Y la excelente reputación del “Pando Ferrer” se fue extendiendo por el mundo entero.


“¿Cómo surgió la idea de la ‘operación milagro’?”, le pregunto al doctor Marcelino Ríos, director del Hospital Pando Ferrer. Acompañados por la Dra. Eneida Pérez, que dirige el departamento de cataratas, estamos en su modesto despacho en el que destaca una gran foto en blanco y negro, enmarcada –obra de Alberto Korda–, que muestra en primer plano a Fidel Castro encendiendo un cigarro junto a Che Guevara.


El Dr. Ríos lleva su bata blanca bien abrochada por encima de una camisa azul, está sentado ante una mesa repleta de libros y documentos, y me cuenta: “Todo empezó un 9 de julio del 2004. Se cumplen ahora exactamente trece años. Yo estaba ya de director. Recuerdo que era un viernes, ya de noche, pasadas las siete de la tarde. Una gran parte del personal, como es lógico, ya se había ido a su casa. Empezaba el fin de semana... Y, de pronto, me anuncian que llega, de improvisto, Fidel. ¡Imagínese!”.


El Dr. Ríos se echa las manos a la cabeza y hunde los dedos en su espesa cabellera gris mientras, abriendo bien grandes los ojos, trata de reproducir la traumática sorpresa de entonces: “Ignoraba a qué venía el Comandante... Y me puse a reunir a todos los doctores que, a esa hora, podía encontrar disponibles. No eran muchos, cuatro o cinco a lo sumo. Entre ellos estaba la jovencísima Dra. Eneida Pérez, que no debía tener ni treinta años entonces... Llegó Fidel, con su uniforme verde oliva, sus botas altas, afable como siempre. Venía solo, sin ningún ministro. Nos reunimos en un salita pequeña. Expectantes... Y ahí, sin muchos preámbulos, bebiéndose un vaso de agua, Fidel nos pidió, como un favor, si podíamos recibir el día siguiente por la mañana –un sábado...– a un grupo de cincuenta pacientes venezolanos que estarían llegando de Caracas para ser operados de cataratas...”.


“¿Ya dominaban ustedes la cirugía de las cataratas?”, le pregunto a la Dra. Eneida Pérez. Venerada por sus pacientes, amable y bondadosa, considerada como una de las mejores cirujanas oftalmólogas del mundo, la Dra. Eneida me explica: “Bueno, quizás no tanto como ahora con trece años más de experiencia... Pero ya realizábamos, en 2004, unas setecientas cirugías por semana... Y ya entonces, varios de nosotros, exactamente siete, dominábamos la más novedosa técnica quirúrgica, la Blumenthal (5), para el tratamiento de las cataratas, enfermedad que es responsable, hay que recordarlo, de la mitad de los casos de ceguera en el mundo”.


“Al día siguiente –prosigue el Dr. Marcelino Ríos– a las siete de la mañana, llegaban a nuestro hospital los cincuenta venezolanos anunciados por Fidel. Una hora después ya habían sido operados los primeros de ellos. Y el lunes siguiente, nuestros siete cirujanos, trabajando sin descanso, habían operado a todo el grupo. Me llamó Fidel para felicitarnos y preguntarme si podíamos operar a más gente... ¿A cuántos más? le pregunté. Y ahí es cuando me dice que, sin duda, se había expresado mal porque lo que él nos había pedido era operar a cincuenta venezolanos... ¡al día! Además, eso no debía perturbar el servicio a los pacientes cubanos que ya operábamos normalmente...”.


“Tuvimos que traer a otros siete oftalmólogos del interior del país porque no dábamos abasto... –me explica la Dra. Eneida Pérez–. Tuvimos que constituir dos grupos: el primero empezaba a las 7 de la mañana... Terminaba a final del día... Calcule usted, cada intervención en aquella época duraba unos 15 minutos... Y cada cirujano operaba a unos sesenta o setenta pacientes al día... En total, los catorce cirujanos operábamos a una media de unos 500 pacientes cada día... Fue un reto formidable. Tuvimos que sobrepasarnos. Dos meses después, habíamos operado a unos 14.000 pacientes. Casi todas eran personas sin recursos. Con anécdotas muy conmovedoras: madres o padres que veían a sus hijos por primera vez... Ciegos de nacimiento –porque hay cataratas de nacimiento...– que por fin recobraban la vista y descubrían el mundo... Muchos lloraban de emoción. Humanamente fue una experiencia fabulosa”.


“Fidel –recuerda el Dr. Ríos–, un tiempo antes, en una reunión precedente, me había preguntado: ‘¿Cuál es la mejor tecnología para la cirugía oftalmológica, sin contemplar precios pero obviamente que no sea norteamericana?’. Le dije, sin vacilar, que era la alemana o la japonesa. Y el Comandante, a pesar de las reservas expresadas por algún ministro, mandó importar lo mejor. Para dar el mejor tratamiento a nuestro pueblo. Ello permitió a nuestros médicos y a todos nuestros especialistas formarse en las técnicas más actuales, más avanzadas. Sin esos equipos de alta tecnología y sin esos progresos no hubiésemos estado a la altura del desafío que nos planteó aquel 9 de julio de 2004. Fidel lo tenía pensado, no me cabe duda, desde mucho antes. Recordemos que, con Hugo Chávez, ya habían lanzado con enorme éxito, en Venezuela, la ‘Misión Barrio Adentro’, enviando a miles de médicos cubanos a los barrios más pobres para atender a pacientes que, a veces, no habían visto a un doctor o a un dentista en toda su vida. Por eso, los dos Comandantes conciben la idea de lanzar la ‘Operación Milagro’. Pero no divulgan la iniciativa; la mantienen en secreto hasta ver si todo sale bien”.


“Durante más de un año –prosigue la Dra. Eneida Pérez– estuvimos operando a miles y miles de pacientes venezolanos. Se estableció un verdadero puente aéreo con Caracas. Cada enfermo venía, por razones obvias, acompañado de un pariente. Y a este pariente, nuestros servicios médicos lo sometían a un examen de salud completo, multidisciplinario. Y a menudo se descubría que padecían diversas afecciones de salud o padecimientos crónicos; y también se les trataban. O sea que paciente y acompañante regresaban a su país totalmente curados”.


“¿Cuándo se anunció públicamente la existencia de la ‘Operación Milagro’?”, le pregunto al Dr. Marcelino Ríos. “Fue –me contesta– en el marco del programa de televisión ‘Aló Presidente’ que se realizó aquí en Cuba, en la provincia de Pinar del Río, en un poblado llamado Sandino, el 21 de agosto de 2005. Ahí es donde los presidentes Hugo Chávez y Fidel Castro anuncian que ya se han operado más de 50.000 pacientes y divulgan la existencia del convenio mediante el cual se crea la ‘Misión Milagro’, que plantea intervenir quirúrgicamente a seis millones de latinoamericanos, aquejados de enfermedades oculares, en un lapso de una década. Se le puso de nombre ‘Milagro’ porque es la expresión popular de centenares de pacientes que, al recobrar la vista, exclaman sorprendidos: ‘¡Es un milagro!’. Muchos de ellos nos contaban sus experiencias de peregrinar por los diferentes servicios de salud de sus respectivos países, sin recibir respuesta. Y ya habían abandonado toda esperanza de recuperar la vista algún día...”.


“¿La ‘Operación Milagro’ –le pregunto al Dr. Ríos– se ha extendido a otros países además de Venezuela?”. “El año siguiente al anuncio hecho por los Comandantes Fidel y Chávez, o sea en 2006, abrimos varios centros oftalmológicos en Venezuela, integrados por profesionales cubanos –un centenar de ellos trabajadores de nuestro hospital Pando Ferrer–. Debo precisar que, en la ‘Operación Milagro’, participan unas 165 instituciones cubanas. Y se dispone, además, de una red de cincuenta centros oftalmológicos con 82 posiciones quirúrgicas en 14 países de América Latina y el Caribe. Porque, en efecto, Fidel y Chávez, a partir de la experiencia cubana, decidieron ampliar el servicio a otros países, incluyendo a varios Estados del Caribe, como Haití y San Vicente y las Granadinas. Bolivia fue la siguiente nación. Después se sumaron Guatemala, Honduras, Ecuador, Paraguay, El Salvador, México, Argentina, Uruguay... Hasta alcanzar una veintena, más otras decenas de establecimientos quirúrgicos abiertos por personal cubano en África y Asia”.


En el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay unos 45 millones de ciegos. Y, como nos lo precisaba la Dra. Eneida Pérez, la mitad de ellos, o sea unos 25 millones, lo son sencillamente a causa de las cataratas. Lo que significa que, con una simple operación quirúrgica, esos 25 millones de personas podrían recuperar la vista. Dicho de otra manera, esos 25 millones de personas son ciegas porque son pobres. Porque no pueden costearse una intervención quirúrgica de alto coste, o porque no viven en un país con un sistema público de salud que preste esa atención y asuma ese gasto. Esa es la tremenda injusticia que quisieron combatir los líderes de la revoluciones cubana y bolivariana. Igual que ambos combatieron y erradicaron por completo el analfabetismo en sus respectivos países, se propusieron erradicar la ceguera.


Algunos quizás se pregunten si todo esto que estoy diciendo no es más que propaganda. Para verificarlo, como yo era muy miope y con unas cataratas muy complicadas, decidí probar en mi propia persona la “Operación Milagro” y someterme a cirugía en los dos ojos.


Después de los análisis pertinentes, mezclado con las decenas de pacientes que llenan los pasillos del Hospital Pando Ferrer, me sometí a la intervención. Con sus manos de ángel, la Dra. Eneida Pérez me operó. Una semana el primer ojo. La semana siguiente el segundo. Seis o siete minutos a cada vez. Cero dolor. Increíble. Totalmente ambulatorio. Apenas operado, te levantas de la mesa del quirófano por tus propios pies y, sin la ayuda de nadie, te marchas a casa. Dos horas después, te retiras tú mismo el esparadrapo que cubre el ojo operado. Milagro. Ya ves bien. Ya puedes hacer vida normal. Puedo dar testimonio de ello. ¿Cómo no pensar en los millones de personas que han vivido esta experiencia? ¿Cómo no estar eternamente agradecidos a los dos Comandantes que impulsaron este grandioso milagro?

NOTAS:
(1) Su edificio lo ocupa hoy el Instituto Técnico-Militar.
(2) Ramón Pando Ferrer (1933-1958) fue un joven estudiante cubano –dirigente estudiantil en la Universidad de Las Villas y militante del Directorio Revolucionario 13 de Marzo– que luchó contra la dictadura de Fulgencio Batista (1952-1959). Arrestado por soldados batistianos, es torturado y asesinado. No se han hallado sus restos mortales.
(3) Dirección postal: Instituto de Oftalmología Ramón Pando Ferrer, calle 76, n° 3104, entre 31 y 41, Marianao, Ciudad de La Habana, Cuba. Tel.: +53 72654800. Sitio web: www.pando.sld.cu/
(4) En 1959, cuando triunfa la revolución, aún no se había terminado de construir el primer edificio de los cuatro que conforman hoy el conjunto hospitalario.
(5) El profesor Michael Blumenthal, de Israel, es el autor de la técnica de extracción de catarata extracapsular por pequeña incisión realizada manualmente [Manual Small Incision Cataract Surgery (MSICS)]. Léase su libro: Cirugía manual de catarata con incisión pequeña (Ed. Highlights, 2004

 

Por Ignacio Ramonet
Director de Le Monde diplomatique en español

Publicado enInternacional
La conexión 100 veces más rápida que el WiFi, disponible en México

Una empresa mexicana comercializa por primera vez la tecnología LiFi, que utiliza la luz directa para transmitir datos

 

El matemático Arturo Campos, desde su sobria oficina de un barrio de clase media del DF, se visualiza como el próximo Steve Jobs mexicano. Asegura que empresa, Sisoft, es la primera en el mundo en comercializar la tecnología LiFi, que usa la luz directa para transmitir datos a un coste menor de 200 dólares. Una conexión 100 veces más potente que el WiFi y más segura, "imposible de hackear", cuenta. Desde una farola de la calle, cualquiera podría estar recibiendo Internet a una velocidad muy superior y un láser invisible puede enviar información hasta 10 kilómetros y llevar la conexión a las zonas más rurales sin necesidad de cables. "Venimos a democratizar Internet", declara Campos.


Reconoce no haber sido el inventor del LiFi, pero sí el primero en llevarlo al mercado. El científico de la Universidad de Edimburgo Harold Haas descubrió en 2011 que la luz de un solo LED (diodo emisor de luz) era capaz de transmitir más datos que una antena de telefonía. "Haas recuperó lo que ya había descubierto Edison. La humanidad ha vivido rodeada de cables los últimos 100 años. Hasta ahora", apunta el empresario.


El LiFi viene a solucionar el problema de la saturación del espectro de radiofrecuencia. Se estima que en el año 2019 el tráfico mundial de datos se incrementará hasta los 24,3 exabytes al mes (24.300 millones de gigabytes). "Habrá unos 2.000 millones de aparatos conectados a WiFi. Esta conexión 5G va a ampliar ese espacio", explica Campos.
Sisoft lleva desarrollando unos prototipos desde 2010. El aparato que ha creado consiste en un receptor y una lámpara con un chip encargado de descodificar la información que actúa como un router. Su coste es de 2.500 pesos (unos 135 dólares). Campos muestra cómo funciona: "Desde mi teléfono, conectado a Internet, le envío la información de audio a la lámpara y ésta a los altavoces", explica. La música suena.


Funciona como un código morse avanzado. Con sólo instalar un modulador, un LED es capaz, no sólo de dar luz, sino también de transmitir datos. Estos moduladores hacen que la luz se encienda y apague millones de veces por segundo creando los ceros y unos binarios que cifran los datos. El parpadeo es imperceptible para el ojo humano, pero no para unos fotodiodos colocados en los móviles u ordenadores que se encargarán de recoger los cambios de la luz e interpretarlos para convertirlos en información. De esta forma, toda la red de iluminación de una casa se convertiría así en un gran router con múltiples puntos de conexión al que conectar los gadgets. Lo mismo podría ocurrir con el alumbrado público.


El LiFi no sustituirá al WiFi, de momento. El diseño contempla solo la descarga de información (unidireccional). Aunque los científicos aseguran que conseguir no solo recibir un correo electrónico, sino también poder enviarlo, sería tan sencillo como colocar un emisor de luz en el dispositivo (bidireccional). La idea es que ambos sistemas coexistan para conseguir conexiones más eficientes y seguras, ya que la luz no puede traspasar paredes.


Otra ventaja que destaca Campos sobre este tipo de tecnología es que con ella queda superado el problema de que haya varios aparatos conectados a una red de WiFi y la capacidad se divida. "La cantidad de megas que contratas nunca te llegan. Se pierden en el cable. Pero la luz te envía la información pura", explica. También es capaz de enviar información a través del agua. "Ya es posible imaginar piscinas con Internet sin necesidad de cables", señala.


Sisoft ya ha vendido esta tecnología a uno de los principales grupos constructores de México. "No sólo sirve para tener acceso a Internet, sino para compartir datos en una oficina de manera rapidísima", cuenta Campos. Las pruebas iniciales ya habían logrado una velocidad de transferencia de archivos de hasta 224 gigabits por segundo. Esto supondría descargar en un chasquido 18 películas. 35 segundos para bajar un filme en alta definición. Campos asegura que podrían llegar hasta un petabyte (10 elevado a 15 bytes): "No existe ninguna tecnología que pueda alcanzar eso", señala.

Varía velocidad de rotación de la Tierra: ¿Los días y las noches duran lo mismo?

La versión de que la velocidad de rotación de la Tierra ha aumentado y, por consiguiente, se han acortado los días ha generado discusiones entre los especialistas. Mientras algunos insisten en que cada jornada tiene varias horas menos, otros refutan esa hipótesis y explican que cambios de tal envergadura habrían sido notados por todo el mundo.


De acuerdo con un estudio denominado Resonancia Schumann, que trata sobre la metafísica cuántica y la astrofísica metacuántica, desde 1980 la velocidad de rotación de nuestro planeta ha aumentado, por lo que los días habrían perdido ocho horas y solo durarían 16.


Según la teoría, este cambio encontraría su razón en las catástrofes climáticas.


No obstante, otros especialistas rechazaron esta hipótesis. Uno de ellos es el astrónomo Víctor Vera, de la Facultad de Ciencias Físicas de la Universidad de San Marcos (Perú), quien explicó que "para que el tiempo varíe es necesario que la velocidad de la luz cambie", publicó 'El Comercio', y agregó que "no se ha podido comprobar que la velocidad de la luz haya sufrido una variación en el tiempo cósmico".


"Todo sigue normal a escala cósmica. La variación de la duración del día tendría implicancias increíbles. Amanecería a las tres de la tarde, por ejemplo, y los telescopios tendrían que recalibrarse", siguió, para concluir que "si hubiera habido esta disminución tan drástica" lo hubieran notado "todos".


(Con información de Russia Today)

Miopes, casi 50% de jóvenes de 20 a 25 años por usar computadoras

El advenimiento de la computadora y el estilo de vida urbano, cada vez más en interiores, han creado una generación de personas cortas de vista, según muestran nuevas cifras.


Casi la mitad de las personas de 25 a 20 años sufren hoy de miopía, de acuerdo con una investigación del King's College de Londres, que abarcó todo el continente europeo.


La miopía por lo regular se asienta durante la infancia, la adolescencia o poco después de los 20 años, pero los jóvenes de hoy tienen mucho mayores probabilidades de desarrollar esa condición que las generaciones anteriores.


En toda Europa, alrededor de una de cada cuatro personas sufren de cortedad de vista. La exposición de largo plazo a las pantallas de computadora; el uso prolongado de los ojos para trabajar de cerca, por ejemplo al leer o escribir, y la falta de luz natural y actividad al aire libre se relacionan con este padecimiento, señala el estudio, publicado en la revista Ophthalmology.
Uno de cada tres ingleses no ve bien


En el Reino Unido, una de cada tres personas es miope. Los investigadores, que revisaron evidencia de 15 estudios diferentes, encontraron que quienes van a la universidad tienen dos veces más probabilidades de ser miopes que quienes dejan la escuela en la niñez, consecuencia probable del mayor tiempo pasado en interiores estudiando.


La proporción de miopes, sin embargo, se ha elevado en todos los grupos desde principios del siglo XX, tal vez a consecuencia de estilos de vida más urbanos y en interiores, y el cambio de largo plazo de una fuerza de trabajo con predominio manual a empleos de escritorio con manejo de documentos y, en fecha más reciente, computadoras.


La miopía es causada por el alargamiento del ojo, el cual evita que la luz de objetos distantes caiga directamente en la retina, tejido sensible a la luz, situado en el fondo del ojo, que envía señales eléctricas al cerebro. Como la luz se queda corta, la imagen aparece borrosa.


Estudios en China, donde la incidencia de miopía es aún mayor, han mostrado que los niños expuestos a más luz exterior tienen menos probabilidades de desarrollarla. Esto sugiere que más luz natural, así como un adiestramiento del ojo para mirar con mayor frecuencia objetos distantes, puede ayudar a prevenirla.


La doctora Katie Williams, investigadora clínica del Departamento de Oftalmología en el King's, quien dirigió el estudio, señaló que la mayor incidencia de miopía en generaciones jóvenes no está relacionada con el curso natural del envejecimiento. Es algo de la parte final del siglo XX y sin duda del XXI, de nuestros estilos modernos de vida. Tal vez sea anterior a la computadora, y de seguro es anterior a los iPads e iPhones, precisó.


Añadió que las primeras indicaciones sugieren que los niños nacidos en el siglo XXI podrían tener tasas aún más altas de miopía.


La investigación, publicada esta semana, revela que el tiempo que los jóvenes pasan en línea en Gran Bretaña se ha triplicado en los 10 años pasados, mientras que en toda la población se ha duplicado.


Personas de 16 a 24 años pasan ahora en promedio 27 horas 36 minutos en línea cada semana. El profesor Chris Hammond, uno de los autores principales del estudio del King's, dijo que se necesitará más investigación para entender mejor el impacto que la lectura, el uso de la computadora, la enseñanza y la actividad al aire libre en la infancia tienen sobre la vista.


"Si bien este estudio se hizo en adultos, aún no sabemos el impacto del rápido ascenso de las computadoras, tablets y teléfonos móviles en el desarrollo visual de los niños", explicó.


La miopía severa conlleva el riesgo de desarrollar condiciones peligrosas para la vista, como desprendimiento de retina, glaucoma y degeneración retinal a edades más avanzadas.


La doctora Williams indicó que los nuevos datos de prevalencia de la miopía tienen importantes implicaciones para la carga futura de esta enfermedad visual, que pueden amenazar la vista en edad avanzada, en particular en personas muy miopes.
Las tasas de miopía se han incrementado en generaciones sucesivas, de 18 por ciento en personas nacidas entre 1910 y 1939, a 23.5 por ciento en las nacidas entre 1940 y 1979 y a 47 por ciento en quienes se acercan hoy día a los 30 años.


Una historia familiar de miopía también puede elevar el riesgo de desarrollarla, y las investigaciones actuales se enfocan en entender cómo la compleja interacción entre riesgos genéticos y ambientales se ha combinado para producir un aumento tan significativo.


Traducción: Jorge Anaya

Confirma el Hubble la teoría de la relatividad de Albert Einstein

Una asombrosa confirmación de la teoría de la relatividad de Albert Einstein ha sido aportada por el telescopio espacial Hubble, luego de que astrónomos capturaron las primeras imágenes de luz de una estrella que estalló, distorsionadas por un conglomerado de galaxias.


El científico más famoso del mundo predijo este efecto hace más de un siglo y ahora, después de 50 años de escudriñar los cielos, por fin ha sido detectado.


Las fotografías muestran la firma reveladora de cuatro puntos de luz, originados por la explosión de una sola supernova, dispuestos en forma de cruz de Einstein en torno a un lejano conglomerado de galaxias. Los cuatro puntos son resultado de una masa oculta de materia oscura dentro de la galaxia, que dobla la luz de la supernova, la cual está a muchos años luz de distancia, pero cae directamente detrás de ella cuando es avistada por el Hubble.


Cada uno de los cuatro puntos de luz toma una ruta diferente en el espacio, y sus tiempos de travesía son afectados por la cantidad de materia faltante –la invisible materia oscura que forma la mayor parte del universo– que tienen que atravesar en el trayecto, explicó Patrick Kelly, de la Universidad de California en Berkeley, quien formó parte del equipo internacional respaldado por las agencias espaciales de Estados Unidos y Europa, Nasa y AEE.


El efecto es análogo al de varios trenes que partieran de la misma estación al mismo tiempo, pero siguiendo rutas diferentes, algunas más lentas que otras, hacia el mismo destino final, explicó Steve Rodney, de la Universidad Johns Hopkins, uno de los autores del estudio, publicado en la revista Science.


La teoría general de la relatividad de Einstein predice que densas concentraciones de materia en el universo ejercerán un tirón gravitacional tan fuerte sobre la luz que pase por ella, que la luz se doblará, tal como una lente en unos anteojos.
A 9 mil 300 millones de años luz


Aunque la primera lente gravitacional se descubrió en 1979, y otras han sido confirmadas posteriormente en objetos como galaxias y cuásares, es la primera vez que se ha encontrado una por la intensa luz emitida por una explosión estelar, en este caso de una supernova, que ocurrió a 9 mil 300 millones de años luz de distancia.


Astrónomos que trabajan en las imágenes recabadas por el Hubble vieron primero cuatro puntos de luz dispuestos en cruz alrededor de un conglomerado de galaxias a 5 mil millones de años luz el 11 de noviembre del año pasado, y desde entonces analizan las imágenes con otros telescopios basados en tierra. Las cuatro imágenes de la supernova captadas por el Hubble con diferencia de unas semanas entre sí. "Realmente di una vuelta de campana cuando detecté las cuatro imágenes rodeando la galaxia... fue una completa sorpresa", comentó el doctor Kelly.


Básicamente, vimos la supernova cuatro veces y medimos los intervalos de tiempo entre su llegada en las cuatro diferentes imágenes, lo cual esperamos que nos permita aprender algo de la supernova y de la estrella de la cual estalló, así como de las lentes gravitacionales, señaló.

Traducción: Jorge Anaya