Nuevas formas de vida en una futura mina submarina

El estudio del fondo del mar en una zona del Pacífico rica en minerales halla especies nuevas para la ciencia

 

Una llanura inmensa de cantos rodados que contienen una docena o más de minerales diversos, muchos de gran demanda, parece un sueño minero. Solo hace falta recogerlos. Si la llanura está en el fondo del mar, a gran profundidad, el tema se complica pero tampoco es ya imposible.

Por eso existen planes para explotar los yacimientos de los fondos marinos, en los que se hallan las mayores reservas de minerales de la Tierra. Conocer la vida que hay en ellos es un requisito indispensable antes de proseguir con los planes de explotación.


La zona más importante de esta nueva frontera en la actualidad es la de Clarion-Clipperton, en el Pacífico Ecuatorial, casi tan grande como Estados Unidos. En el extremo este se ha hecho el primer estudio biológico de una futura mina “a mar abierto” minera para la que tiene un permiso de exploración la empresa británica UK Seabed Resources.

Estos estudios son obligatorios, según las normas de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA), una organización bajo el paraguas de la ONU que regula las actividades en los fondos oceánicos fuera de las áreas de jurisdicción nacional. Estos fondos, que no son de ningún país, suponen casi el 50% de la superficie emergida terrestre, aunque muchos Estados están reclamando una ampliación de su plataforma continental para tener derechos sobre los fondos marinos ahora adyacentes.


Lo que ha encontrado el equipo de investigación es que existe una considerable y hasta ahora ignorada diversidad de animales mayores de dos centímetros (megafauna abisal) y que su abundancia parece estar relacionada directamente con la de los nódulos polimétálicos, que es el nombre técnico de las piedras ricas en minerales del fondo del mar.


Los científicos, de la Universidad de Hawai, utilizaron robots submarinos operados a distancia para explorar cinco zonas de la concesión minera a alrededor de los 4.000 metros de profundidad y caracterizar así la abundancia y diversidad de los ecosistemas.


“Las mayores sorpresas fueron la gran diversidad, el alto número de nuevas especies y el hecho de que más de la mitad de las especies observadas parece depender de los nódulos, la parte de su hábitat que se extraerá si se explota la zona”, explica Diva Amon, que ha dirigido el estudio.

Se han observado 180 formas de vida diferentes en los vídeos pero se cree que existen más. Las especies más abundantes son de cnidarios (que comprenden medusas, anémonas y corales) y de equinodermos (erizos, pepinos y estrellas de mar), de los que ya se conocen miles de especies. La nueva investigación confirma que hay todavía más especies, ya que se extrajeron para su estudio 18 ejemplares de esponjas, corales y anémonas, entre otros, que representan 12 especies, más de la mitad de las cuales eran desconocidas hasta ahora. También es de resaltar que la cuarta especie más abundante observada, el octocoral Abyssoprimnoa gemina, pertenece a uno de los géneros más recientes descritos.

El estudio también ha servido para evaluar la abundancia de los nódulos en el fondo del mar, que en algunas zonas cubre el 50% de la superficie a simple vista. Los nódulos contienen sobre todo cobre, níquel, cinc, cobalto y manganeso, además de tierras raras.

No son el único objetivo de la exploración minera, aunque sí el más accesible. También están las chimeneas de sulfuros polimetálicos, en las que hay asimismo oro, plata y platino y las costras de ferromanganeso de algunas montañas submarinas, que son ricas en cobalto.

El estudio, publicado en Scientific Records, forma parte del proyecto internacional Abyssline, en el que participan seis países, que publicará próximamente más resultados sobre la misma zona. Se ha hallado una gran diversidad de macrofauna (crustáceos, gusanos, moluscos y otros invertebrados entre los dos centímetros y los 3 milímetros de tamaño), que se detallará en un estudio de próxima publicación.

“Para poder gestionar de forma efectiva este área y mitigar el impacto ambiental de la minería a gran profundidad en Clarion-Clipperton, es esencial el conocimiento básico de la abundancia, diversidad y rango de las especies de megafauna, un componente clave de este ecosistema”, dice Craig Smith, director científico del proyecto. Hasta ahora la ISA ha concedido una docena larga de concesiones mineras, todas ellas en Clarion-Clipperton. UK Seabed Resources es una filial de la multinacional Lockheed Martin.

Los submarinos silenciosos, nueva faceta del poderío militar ruso

La Armada rusa ha cerrado cerca de las costas sirias un arco de defensa submarina que se extiende desde el Ártico y mira hacia Occidente, cree un escritor y analista estadounidense.

 

Un artículo del blog estadounidense 'Observer' hace eco de la presencia en el mar Mediterráneo de seis o siete submarinos de clase Varshavianka, unos de los aparatos más secretos de los que dispone la Defensa de Rusia. Según el autor, Micah Halpern, las sumergibles se agrupan o incluso "residen" cerca de las costas de Siria, el Líbano, Turquía e Israel.


"Son los submarinos más silenciosos del mundo", asegura el autor. "La OTAN los ha apodado 'Agujero Negro' ('Black Hole'). Son diésel-eléctricos y lanzan desde el agua misiles del estilo de los Tomahawk".


El escritor, especializado en temas de Oriente Medio, cree que Rusia busca repetir en el mar su éxito en el cielo de Siria. "Mediante la presencia de sus submarinos, ahora fuertemente establecidos cerca de las costas de Siria, Rusia ha creado lo que ya ha sido llamado un arco de acero —dice—. Este arco va desde el Círculo Ártico a través del mar Báltico y Crimea hacia el mar Mediterráneo".


El pasado diciembre el submarino Rostov na Donú, mencionado en el artículo, efectivamente lanzó varios misiles Kalibr contra dos puntos de mando del Estado Islámico y los destruyó. El lanzamiento fue realizado contra objetivos terrestres desde posición sumergida, algo que impresionó a los expertos militares en Occidente.


Es por eso que el artículo califica esta clase de sumergibles de desafío para la OTAN y Occidente. Sin embargo, el autor considera mucho más destacable su capacidad de desplazarse bajo el agua prácticamente sin causar ruido.


A juzgar por lo que dice 'Observer', estos aparatos pequeños, ligeros y maniobrables le permitirán a Rusia establecer el control sobre las costas de Siria, tal y como ya lo ha hecho en el aire.

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Sábado, 19 Diciembre 2015 08:15

Todos detrás del tesoro

Todos detrás del tesoro

El 27 de noviembre de este año los buzos de la marina colombiana hallaron el galeón que inspiró las páginas de García Márquez en El amor en los tiempos del cólera, cuando los cazadores de fortuna ya asediaban la historia y la leyenda. Ahora el Estado español reclama el buque y el presidente Juan Manuel Santos dice que pertenece a los colombianos.

 

Y Florentino le escribió una carta a Fermina Daza para decirle que rescataría y pondría a sus pies el tesoro del galeón San José. En El amor en los tiempos del cólera, Gabriel García Márquez contó que sumergido bajo las aguas de la península de Barú, Florentino vio la popa del galeón con el nombre visible en letras de oro y que entre los barcos hundidos era el más dañado por los cañones ingleses. "Contó haber visto adentro un pulpo de más de tres siglos de viejo, cuyos tentáculos salían por los portillos de los cañones, pero había crecido tanto en el comedor que para liberarlo habría que desguazar la nave. Contó que había visto el cuerpo del comandante con su uniforme de guerra flotando de costado dentro del acuario del castillo, y que si no había descendido a las bodegas del tesoro fue porque el aire de los pulmones no le había alcanzado."


El 27 de noviembre de este año los buzos de la marina colombiana tuvieron más oxígeno, y mejor suerte. Hallaron el galeón que inspiró las páginas de García Márquez en los años ochenta, cuando los cazadores de fortuna ya asediaban la historia y la leyenda. Ahora el Estado español reclama el buque y el presidente Juan Manuel Santos dice que pertenece a los colombianos. La historia es larga, como la línea de ceros que cotiza el tesoro: 17.000 millones de dólares, dicen unos; Santos habla de 4.600 millones de euros. El oro brilla y las palabras lo envidian, rendidas al cieno de los argumentos.


El San José fue construido en 1698 por el duque Arístides Eslava y su familia en un astillero de Guipúzcoa, España. En 1706 llegó al Caribe en busca de oxígeno económico para Felipe V, acosado por la guerra de sucesión con los austracistas de la corona de Aragón. Cargó en Cartagena de Indias muchas toneladas de oro, plata y esmeraldas, en su mayoría provenientes de Perú, y una tarde de junio de 1708 partió con sus 64 cañones y 16 barcos de escolta rumbo a Cádiz, pero no llegó. Una flota de piratas ingleses al mando del capitán Charles Wagner lo hundió por error en la península de Barú. De modo que Felipe V y el capitán Wagner se quedaron sin el tesoro.
—¡¿No les dije "tiros altos" y que apuntaran a los mástiles?, inútiles!
El mar se lo tragó con los 600 tripulantes del galeón.


Igual que los banqueros, los fabricantes de tornillos y los vendedores de ilusiones, antes de que se cumplieran tres siglos los cazadores de tesoros se beneficiaron de los adelantos tecnológicos y fundaron empresas como la de Ruben Collado, que en mayo de 2000 encontró el tesoro del galeón Nuestra Señora de la Luz frente a las costas de Carrasco y ahora va por el navío inglés Lord Clive, hundido frente a las costas de Colonia. Ya no se trata de los mineros de Alaska o de Jujuy. Hace treinta años me dijo un bolichero de la puna que conocía el paradero de una mina de plata en la cordillera: "Para explotar una mina ahora hace falta tener otra en el bolsillo". Y tenía razón.


En 1982 Glocca Morra Company denunció ante la Dirección Marítima de Colombia haber detectado restos del galeón, y dos años después el gobierno de Belisario Betancur anunció que iba a buscarlo, con la promesa de dar a la compañía la mitad de la carga. Pero Glocca cedió los derechos a la estadounidense Sea Search Armada (Ssa), un decreto de Betancur redujo el porcentaje al 5 por ciento y la Ssa demandó al Estado colombiano. Veinte años de pleitos en los tribunales de Bogotá, en el estado norteamericano de Columbia y en Washington dieron la razón al gobierno de Colombia, que en 2013 aprobó la ley 1.675, de protección del patrimonio sumergido y que permite la comercialización de parte de lo descubierto como pago a empresas privadas asociadas a la expedición, mientras no supere el 50 por ciento del material localizado y existan piezas históricas similares.


La ley blindó los derechos de Colombia ante posibles reclamos foráneos y el destino quiso que el 27 de noviembre pasado los sonares del buque Malpelo dieran con la ubicación del tesoro. Pese a todas las protecciones, poco después de que Santos anunciara el descubrimiento, el 4 de diciembre, el ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel García-Margallo, aseguró que "desde el minuto uno" España reclamará la propiedad del barco. Se trata de un buque "de Estado" hundido en "acción de guerra", dijo, y es "la tumba de 600 almas españolas que estaban allí".


España va otra vez por el oro de América porque se trata, vamos, del alma española, esgrime derechos otorgados por la Convención sobre la Protección del Patrimonio Subacuático, de la Unesco, que Colombia no firmó, y las cancillerías de ambos países discuten el destino del San José bajo la cordial amenaza de llevar el pleito a tribunales internacionales. Por el momento ningún indígena peruano ha reclamado el tesoro que perteneció a sus antepasados, y es ocioso recordar que las agrupaciones indígenas tendrían derechos más legítimos que los de cualquier ley o convención de patrimonios, pero la historia nunca devuelve el pasado más que por sus pergaminos.


Los robos de la conquista en América han quedado a medio sepultar desde que España ingresó a la Comunidad Económica Europea, comenzó a nadar en dinero fresco y levantó la bandera de la cultura hispanoamericana para cubrir las malas heridas de la colonización. Pero se rifaron la nueva dicha como en los viejos tiempos –¿es que nunca entenderán el Renacimiento?–, y nuevamente escasos de divisas, se las reclaman otra vez a América.


Hasta ahora Santos no ha revelado la ubicación del galeón, no declaró cuántas piezas rescataron, cuántas hay debajo de los corales ni qué acuerdos tiene el gobierno con la asistencia de técnicos privados. "La información es un asunto de Estado, por lo que está bajo reserva de ley", aclaró. "Si no se puede resolver por un acuerdo amistoso –contestó el ministro español García-Margallo–, ellos entenderán que nosotros reclamemos y defendamos nuestros derechos."


Las historias de tesoros, piratas y cazadores de fortunas tienen el singular privilegio de pivotar entre la fantasía y la realidad. Como nadie sabe de qué lado se inclinará el destino, todos juegan con cartas marcadas y esconden las mejores. Acá mismo, hace poco, Collado volvió a criticar la política de preservación patrimonial subacuática del Estado uruguayo y dijo que los tesoros están para sacarlos, naturalmente, con el mejor provecho. Se estima que el Lord Clive tiene un capital de 70 millones de dólares en oro y miles de litros de ron. Sólo falta que reaparezca John el Largo y con los viejos piratas de Stevenson reclame el oro, claro, y se consuele con el ron.

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Jueves, 17 Diciembre 2015 05:51

El salmón está llorando

El salmón está llorando

Ríen cuando se riega la noticia que dice que en breve podremos tener en nuestros platos lomos de salmón transgénico, puesto que este pasado mes de noviembre y por primera vez en la historia, la Administración de Medicinas y Alimentos de Estados Unidos (FDA) ha concluido que desde el punto de vista nutricional el salmón AquAdvantage es un alimento idéntico al salmón atlántico convencional. Ríen porque bien saben que transgénico o no, criado en granjas intensivas, en un monocultivo de salmón, estos animales engordan en condiciones ina¬ceptables. En Chile, potencia destacada en el sector, con una producción anual de 800 mil toneladas brutas de salmónidos, usan unos siete kilos de antibióticos por cada 10 toneladas de producción.


Ríen cuando la noticia explica que la modificación transgénica permite que los salmones en cuestión alcancen su peso comercial, unos cinco kilos y medio, entre los 16 y 18 meses, a diferencia de los 30 meses que requiere un salmón convencional. Ríen porque bien saben que criado en granjas intensivas lo que aumentará será la capacidad de producir salmones: si crecen más rápido podrán conseguir más ciclos en un mismo periodo y, por lo tanto, mayor será la sobrexplotación de las principales pesquerías pelágicas del planeta con las que se abastecen estas granjas del mar. Como el jurel, cuyas capturas en aguas chilenas, por ejemplo, han caído entre 1994 y 2010 de 4.4 millones de toneladas anuales a menos de 800 mil toneladas.


Ríen y piensan en la ballena azul, el más emblemático de los afectados por la contaminación que genera la industria intensiva de engorde de salmones enjaulados. Saben que con un salmón de crecimiento más rápido la contaminación se acelerará y los acuerdos que las empresas del salmón han adoptado para favorecer modelos de producción responsables, social y ambientalmente serán, como ya lo son ahora, sólo palabras bonitas de un negocio muy sucio. Las playas del sur de Chile y sus fondos marinos son depósitos de residuos plásticos, cables metálicos, redes viejas y otros elementos provenientes de esta industria.


Ríen porque este animal transgénico avance de la ciencia no está pensado para mejorar las condiciones laborales y sanitarias de su trabajo, que no son nada buenas. De hecho según el gobierno chileno más de 80 por ciento de las empresas del sector incumplen las normativas más elementales y sólo entre septiembre y octubre tres trabajadores han muerto en su puesto laboral, por accidentes en las lanchas que los transportan a las jaulas de cautivo o en labores de buceo para control de las mismas. Ríen cuando oyen el discurso que repite que los avances transgénicos han venido para salvar al mundo.


Ríen porque la noticia presenta al salmón transgénico como al superman que ayudará al desarrollo de un sector económico convertido en un activo fundamental para la economía chilena. Un sector, el de la industria del monocultivo intensivo de salmónidos para la exportación, que, ríen, saben que si aún se tiene en pie es porque lo está subsidiando toda la población chilena con sus impuestos. Se estima que antes de finales de año en Chile se despedirá a un primer grupo de 400 personas trabajadoras como parte de procesos de ajuste. Y entre las muchas causas de una tormenta perfecta, como dicen allí, está un crecimiento acelerado y una sobreproducción, con caída de los precios internacionales, que el salmón transgénico tal vez sólo empujará más y más. Al día de hoy la gran mayoría de empresas chilenas de salmonicultura están en una situación muy delicada; de hecho, sus acciones en bolsa han registrado como promedio una caída de 93 por ciento desde que salieron al mercado.


Ríen porque se imaginan los océanos primero invadidos por salmones colosales que comen y engordan sin cesar. Después, un océano desértico. Porque digan lo que digan los señores de la empresa de salmones transgénicos, tomen las medidas que tomen, sean estériles o sean criados tierra adentro, no es imposible que estos especímenes se reproduzcan en el mar.


Y ríen, con una mueca que ya no disimulan, cuando explican que todo esto no es cosa de salmones. Aprobar un animal transgénico es el primer paso –en un mundo entretejido por tratados de libre comercio– para impulsar el consumo masivo de productos de origen frankenanimal que serán producidos industrialmente mediante un pequeño puñado de compañías trasnacionales y comercializados por otras pocas grandes cadenas de supermercados, controlando los patrones de consumo de las poblaciones urbanas, a la vez de constituir un demoledor impacto para quien produce alimentos en modelos de pequeña y mediana escala.


Ríen.


Pero ríen para no llorar.


Por Gustavo Duch, coordinador de la revista Soberanía Alimentaria

La casualidad que permitió el hallazgo de 300 ballenas muertas en Chile

En una de las zonas más remotas y bravas de la Patagonia chilena, donde rara vez transita algún ser humano, han sido halladas al menos 337 ballenas muertas, entre cadáveres y esqueletos. "Quedamos estupefactos, en estado de shock. Nos pareció una imagen apocalíptica. Nunca habíamos visto nada igual", relata la directora del Centro Científico Huinay, la chileno-alemana Vreni Häussermann, experta en los ecosistemas de esta zona del mundo y responsable del hallazgo. "Todavía hay muchas áreas a las que no pudimos llegar, por lo que es altamente probable que haya más especies muertas", agrega Haussermann, que junto a la experta Carolina Gutstein realizó una investigación sobre este varamientos de ballenas con barba, uno de los más numerosos de los que tenga conocimiento.


Aunque las causas del suceso todavía no son públicas, puesto que serán publicadas próximamente en la revista National Geographic, la científica adelanta que se ha descartado la acción humana: "Estamos discutiendo causas naturales y de momento no se ve interacción humana. De todas formas, como este 2015 se han registrado mortalidades grandes en otras zonas del Pacífico, Alaska y Columbia Británica, es pertinente que nos preguntemos ¿qué es lo que está pasando?". "Este varamiento es muy grande. De estas ballenas con barba se conocen muy pocas mortalidades masivas. Normalmente las que mueren en gran cantidad son las con dientes, como los delfines. Pero estas especies son más bien solitarias, no se mueven en grupos".


El hallazgo se produjo por una casualidad. En abril pasado, Häussermann realizaba una expedición en el marco de un proyecto financiado por el Gobierno de Chile sobre los ecosistemas de la Patagonia. Como siempre se dirige hacia las zonas más remotas, junto a su equipo consiguió una embarcación para llegar hasta el Golfo de las Penas, un lugar caracterizado por los vientos, el fuerte frío y grandes olas. De repente, cuatro de los investigadores bajaron a bucear, entraron a un fiordo y se encontraron con la primera ballena muerta. "Ver una no es nada tan especial, pero después vimos más y más. Toda la costa del fiordo llena de cadáveres", relata la científica. Contaron más de 20 y, 200 kilómetros al sur, otros cinco cuerpos. En total, considerando los esqueletos, era más de una treintena.


Como el hallazgo les pareció muy extraño, avisaron a las autoridades y les sugirieron que, como probablemente habían más ballenas, era recomendable realizar un sobrevuelo. El Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca) en mayo efectuó una nueva expedición, pero no aérea, junto a la Policía de Investigaciones (PDI) y la Armada. De acuerdo a la científica, este equipo tomó algunas muestras, pero los cuerpos a esa alturas estaban bastante descompuestos. "La meta de su expedición era establecer si había habido causa antropogénica, lo que fue descartado. Nos desilusionó mucho que las propias instituciones no hayan hecho el sobrevuelo", indica Häussermann.


La científica junto a su compañera Carolina Gutstein, del Consejo de Monumentos Nacionales, consiguieron los fondos con National Geographic para realizar el sobrevuelo. Consideraban que, sin saber la extensión y el área donde habían muertos las ballenas, nunca se iban a poder explicar bien qué había ocurrido. A fines de junio sobrevolaron la zona. Fue entonces cuando realizaron el gran hallazgo: "Trescientos cinco cadáveres de ballenas y huesos de por lo menos 32. Tomamos más de 10.000 fotografías y grabamos horas de vídeos. Sabíamos que íbamos a encontrar más que en abril, pero jamás en estas cantidades. Nos quedamos en el avión contando en voz alta. Había fases en que más de una vez por segundo tuvimos que marcar en el GPS", señala la directora del Centro Científico Huinay, fundado por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y Endesa.


En total, indica Häussermann, hay unas cinco acumulaciones, aunque desde el aire observaron ballenas solas y en grupos pequeños. La zona donde encontraron los cuerpos, relata, va desde el Golfo de las Penas hasta Puertos Natales, unos 500 kilómetros de norte a sur. Como no alcanzaron a llegar a todos los sitios que tenían planificado, sin embargo, es altamente probable que haya más cuerpos: "Esta área en tan remota que no se llega en una avioneta sin tener la posibilidad de volver a poner gasolina, lo que en la Patagonia no es posible", indica la científica.


En agosto pasado consiguieron los recursos para sacar una fotografía satelital que muestra claramente la cantidad de cadáveres: "Las imágenes son impresionantes", relata. Paralelamente, tardaron meses en hacer los análisis, porque había que estudiar las corrientes y los vientos para hacer modelos de flotación de las ballenas. Sobre las razones que tuvieron para guardar silencio sobre el hallazgo, la científica es enfática: "Los resultados requerían un análisis de tantas fotos y vídeos, era tan complicado, que recién a fines de octubre tuvimos una cifra definitiva. Estamos convencidos de que para ayudar a las ballenas hay que hacer un estudio profundo y bueno, porque es la única forma de que llegue adecuadamente a la gente que toma las decisiones".


La investigadora explica que resulta fundamental conocer las causas de lo que ocurrió, porque de esa manera se puede conocer si va a ocurrir nuevamente y si es posible evitarlo. De acuerdo a las muestras de la primera expedición, todo hace suponer que los 337 cadáveres corresponden a las ballenas Sei, que acostumbran a habitar en estas zonas gélidas del planeta. La científica relata que son relativamente poco conocidas y que ni siquiera se sabe la población en el hemisferio sur. Son grandes, de unos 16 metros, pero tampoco tanto como las azules.


En la publicación de National Geographic las investigadoras relatarán las causas, discutirán sus implicancias para su conservación, cuántas pueden haber muerto y dónde. Para el próximo enero, la época de verano en el sur del planeta, tienen programada una nueva expedición junto a la Fiscalía de Aysén, que ha reabierto la causa, según señala la científica. "En un lugar tan remoto en la Patagonia que nunca pasa nadie. Es impresionante imaginar que hayan muerto 300 y tantas ballenas, que nadie se haya dado cuenta y que nosotros, que pasábamos por allí por casualidad, hayamos sido los testigos involuntarios de este hecho".

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EE UU y China exhiben sus diferencias en la cumbre de la APEC

EE UU y China han vuelto a exhibir sus diferencias en torno al mar del sur de China, esta vez con la cumbre anual de la APEC (Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico) inaugurada este miércoles en Manila de fondo. Aunque Pekín ha insistido en que el asunto no se trate durante los dos días de reunión de 21 economías de Asia-Pacífico, el presidente estadounidense, Barack Obama, lo ha sacado a relucir en sus distintas actividades. En una reunión con el presidente filipino, Benigno Aquino, ha exigido a China que ponga fin a la construcción de islas artificiales en aguas en disputa.


"Hemos abordado el impacto de la reclamación de terreno y las actividades de construcción de China en la estabilidad regional", declaró Obama tras el encuentro con Aquino. "Estamos de acuerdo en la necesidad de pasos firmes para rebajar las tensiones, incluida la promesa de que se detengan las actividades de reclamación, nueva construcción y militarización de las áreas en disputa en el mar del sur de China".


EE UU no es parte en las disputas territoriales, que implican a seis países de la zona y en las que China reclama cada vez con más su soberanía sobre islas a más de 2.000 kilómetros de su territorio. Pero Washington defiende la libertad de navegación, que cree amenazada por la construcción de las islas artificiales chinas, y apoya que el contencioso se resuelva a través de la mediación del Tribunal Permanente de Arbitraje, que el mes pasado se declaró competente para examinar el caso presentado por Manila.


Los comentarios de Obama, que el martes anunció una partida de 259 millones de dólares para apoyar la seguridad de los países del sureste asiático, han suscitado la ira de Pekín. "Si hay algo que debería detenerse es el juego de EE UU en el asunto del mar del sur de China, dejar de alimentar las tensiones en esa zona", ha declarado el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Hong Lei.


Y en un discurso ante un foro empresarial de la APEC, el presidente chino, Xi Jinping, no mencionó directamente el contencioso, pero sí lanzó un llamamiento a que los países de la región "resolvamos nuestras diferencias mediante el diálogo y las consultas".


La cumbre de la APEC, cuyos países acumulan el 55% del PIB mundial, se centra habitualmente en el comercio, aunque en esta ocasión los asuntos a tratar se han visto eclipsados por los atentados de París y las disputas territoriales. Filipinas y Vietnam, los principales rivales de China en el contencioso, han suscrito un acuerdo de cooperación estratégica en la víspera de la reunión. Al recibir a los líderes en la ceremonia de bienvenida, Aquino pareció dejar solo a Xi durante un largo recorrido a la sala de reuniones, mientras trataba animadamente con la presidenta chilena, Michelle Bachelet.


Aunque incluso a la hora de abordar el tema originalmente central del encuentro, el comercio, China y EE UU volvieron a dejar en evidencia sus diferencias. Después de la firma el mes pasado del acuerdo para la creación de la Asociación Transpacífica (TPP), la gigantesca zona de libre comercio formada por 12 países del Pacífico impulsada por EE UU pero que excluye a China, Obama se reunió este miércoles con representantes de los países miembros. "Estamos creando un nuevo modelo de comercio en una de las zonas más dinámicas y de mayor crecimiento del mundo", indicaron en un comunicado al término de la reunión.
China promueve, como alternativa al TPP, una zona de libre comercio que incluya a todos los países de la zona, la FTAAP. El año pasado la APEC acordó iniciar un estudio sobre la viabilidad del proyecto, que deberá estar concluido el año próximo.
En su discurso, Xi lanzó una andanada contra el pacto rival. "Dados los distintos acuerdos de libre comercio regionales que están surgiendo, hay preocupación sobre el potencial de fragmentación", señaló. "Por ello debemos acelerar la puesta en marcha de la FTAAP y llevar adelante la integración económica regional".

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Alta tensión entre EU y China en el Mar del Sur de China

Si por sus actos los juzgaréis, entonces la reciente visita del mandarín Xi Jinping a Estados Unidos, en lugar de mejorar las relaciones con el saliente presidente Barack Obama, las empeoró.


Tal deterioro se condensa en el Mar del Sur de China, adonde Estados Unidos envió un barco de guerra en aguas territoriales de las disputadas islas naturales y artificiales que Pekín considera suyas y Washington no reconoce.


China reclama la soberanía del archipiélago Spratly, en el Mar del Sur de China, y ha construido islas artificiales donde Estados Unidos desplegó muy cerca el barco de guerra USS Lassen como advertencia y para medir el alcance de la reacción china.


La alta tensión en el Mar del Sur de China condensa las agendas encontradas entre Pekín y Washington, que se asestan mutuos golpes de toma y daca cuando cesan de cooperar en forma creativa.


En medio de sus convergencias relativamente estables en varios rubros, afloran profundas divergencias entre Estados Unidos y China en otros segmentos –como la arcana Asociación Transpacífica (ATP) de 12 países, obscenamente diseñada contra China, que encabeza Washington y de la que forma parte el "México neoliberal itamita"–, cuando las otras potencias medianas, como Gran Bretaña (GB) y Alemania, dependiendo de los tópicos y sus intereses, se ajustan.


La coyuntura internacional sufre reacomodos multidimensionales en varios puntos sensibles del planeta fracturado: desde el teatro de batalla sirio –donde opera la singular cooperación entre Estados Unidos y Rusia (con Pekín sentada en el asiento trasero) contra el yihadismo trasnacional– hasta la flamante santa alianza financierista de la libra esterlina británica y el renminbi chino.


GB abandonó a Estados Unidos por China (http://goo.gl/fs73cS ) –el renminbi bien vale una misa anglicana (http://goo.gl/L7q5tc)– en el justo momento en el que el Pentágono envió su barco de guerra en forma provocativa al Mar del Sur de China, que califica de rutina, con el pretexto de calibrar la libre navegación en aguas internacionales, casi en forma simultánea a la enésima visita a Pekín de la atribulada canciller alemana Angela Merkel ( http://goo.gl/ine6zf ), sin contar el sincrónico encuentro de reconciliación entre el vicecanciller alemán Sigmar Gabriel y el zar Vlady Putin ( http://goo.gl/y9M6iZ ).


La BBC reporta que los funcionarios chinos condenaron el paso del barco de guerra de Estados Unidos, con misiles guiados, cerca de las islas en disputa –a 12 millas náuticas de la zona reclamada por China–, como ilegales y una amenaza a la soberanía de sus islas artificiales recientemente construidas ( http://goo.gl/lrdHul ).


Para Stratfor, centro texano-israelí que se ostenta como la CIA tras bambalinas, se trata de una política de las grandes potencias y pronostica que China seguirá su política de envolver al Mar del Sur de China porque el control de sus aguas es clave para su seguridad de estrategia nacional, cuando Estados Unidos estará limitado en su respuesta (sic) debido a su preocupación por una escalada y a las capacidades nucleares de China, que buscará cabildear con Estados Unidos para excluir a Japón de la disputa marítima.


Stratfor juzga que Tokio permanecerá involucrado ( https://goo.gl/LZSp3M ), pese a las reticencias chinas.


El enfoque de Stratfor es deliberadamente unidimensional y amarra navajas entre Pekín y Tokio, cuando el contencioso es de carácter mutidimensional y profundiza la política de cerco –el pivote de Obama– a China.


No todo es tan lineal ni conflictivo, cuando el premier chino Li Kequiang inició una visita a Corea del Sur, donde participará en la cumbre trilateral con Japón después de su interrupción hace tres años y medio (http://goo.gl/QgZWLe ).


El seudónimo Observador chino considera que el patrullaje marítimo de Estados Unidos no desafiará la visión de largo plazo de China, cuando la irrupción del barco de guerra disparó las rivalidades directas entre China y Estados Unidos en la región.


Arguye que China construyó una franja de aterrizaje aéreo en una isla bajo control de China y este nuevo territorio agregado, de acuerdo con las leyes internacionales", constituye una extensión estratégica.


China ha reiterado que el desarrollo económico de la región del Mar del Sur de China es de carácter civil, pero cuando los intereses seminales de China son desafiados, las islas pueden tener un papel militar. Es este potencial lo que irrita a países como Estados Unidos, quien carece de soluciones para prevenir a China de construir en sus tierras.


Resulta que para Estados Unidos y Japón el estrecho de Malaca se encuentra en el radio de la aviación china desde los arrecifes, lo cual no infringe las leyes internacionales.


Con el patrullaje del Lassen Estados Unidos conforta a sus aliados en la región y salva las apariencias y Observador aduce que el siguiente movimiento de Estados Unidos será regatear con China el uso de esas tierras, cuando China presume su poderosa capacidad ingenieril y su determinación estratégica frente a Estados Unidos, que no tiene cartas que jugar salvo enviar sus barcos de patrulla ( http://goo.gl/DbhFxk ).


Un editorial del Global Times comenta que "después de su show (sic) es tiempo de que el barco de guerra de Estados Unidos se retire" ( http://goo.gl/he3rL3 ), cuando ante el acoso de Estados Unidos, Pekín debe tratar con tacto y prepararse para lo peor: China no tiene miedo de librar una guerra con Estados Unidos en la región y está determinada a salvaguardar sus intereses nacionales y su dignidad.


Vladimir Kolotov, jefe del Departamento de Historia de Asia Oriental en la Universidad Estatal de San Petersburgo, juzga que China y Estados Unidos son rivales geopolíticos y utilizan a medianos y pequeños países del sureste asiático, cuando la protección de la libertad de navegación es un pretexto que usa Estados Unidos para incrementar su influencia en la región ( http://goo.gl/EOlYdY ).


Vladimir Kolotov rememora que Estados Unidos ayudó en 1974 a China a establecer su control sobre las islas Paracel, que pertenecían a Vietnam, y en 1988, sobre las islas Spratly.


Ninguna novedad cuando Estados Unidos juega a su antojo con las leyes internacionales, según sus intereses geopolíticos coyunturales.


El año de 1974 –dos años después de la visita histórica de Nixon a China para paliar la derrota estadunidense en Vietnam– no corresponde para nada al año 2015, cuando Estados Unidos juega a las contradicciones regionales y atiza el fuego entre China y Vietnam: ¡su nuevo aliado 41 años más tarde!


Vladimir Kolotov vaticina que debido al comercio e intereses mutuos de Estados Unidos y China, la confrontación retórica en el Mar del Sur de China no desembocará en un conflicto grave (sic) y no se derramará sangre china ni estadunidense, con la salvedad de que otros países regionales sean arrastrados a una inconveniente confrontación geopolítica.


En forma inopinada y, por fortuna, el almirante Harry B. Harris Jr., del Comando del Pacífico de Estados Unidos, quien dio la riesgosa orden de intrusión del Lassen, visitará Pekín con el fin de establecer mecanismos bilaterales de aviso para evitar conflictos marítimos no intencionales (http://goo.gl/Bq9Fw8 ).


Cede la alta tensión y se pospone la colisión entre los dos gigantes: uno en ascenso (China) y otro en declive (Estados Unidos).


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China produce misil hipersónico capaz de hundir un portaavión

China presentará un misil balístico antibuque de velocidad hipersónica diseñado para destruir portaaviones con un solo impacto, informó el lunes la revista estadounidense The National Interest.


Según la revista, durante el desfile conmemoratorio de la Segunda Guerra Mundial que se realizará el 3 de septiembre, China presentará nuevos sistemas de misiles, que ha diseñado con el fin de destruir totalmente la Armada estadounidense en caso de cualquier enfrentamiento militar entre estas dos naciones.


Entre estos misiles, agrega la fuente, los más mortíferos se encuentra el misil balístico DF-26C que tiene una velocidad hipersónica de hasta 12.000 kilómetros por hora y capacidad de alcanzar, en cuestión de minutos, la base naval de Estados Unidos en Guam, instalación militar a 3000 de las costas orientales de China.


No obstante, el misil, que realmente tiene preocupados a las autoridades militares de Estados Unidos, es el DF-21D, también conocido como "mata-portaaviones", dado que utiliza satélites especiales al momento de rastrear sus objetivos y está especialmente diseñado para hundir buques estadounidenses.


El mata-portaaviones tampoco necesita una plataforma de lanzamiento fija y puede ser lanzado desde plataformas móviles.


Dicho misil tiene un alcance de 1450 kilómetros y es guiado por satélites, radares y hasta drones. Al mismo tiempo puede alcanzar una velocidad de hasta 14.000 kilómetros por hora, lo que prácticamente lo blinda contra medidas de otros misiles.


Además, el DF-21D, luego de ser disparado sale de la atmosfera de la Tierra y alcanza a su objetivo en una trayectoria casi vertical, lo que hace imposible que misiles de defensa antiaérea puedan derribarlo.


Los ingenieros militares chinos también han implementado un sistema que podría permitir al DF-21D cambiar su trayectoria automáticamente para evadir misiles que antibalísticos dirigidos en su contra.


China tiene un gran arsenal de misiles balísticos de última generación de producción nacional que podrían alcanzar cualquier punto del territorio estadounidense.


El destructor chino Harbin (N.112) seguido por varios destructores chinos y rusos durante las maniobras militares marítimas conjuntas de Moscú y Pekín en 2014.


En los últimos años, el Departamento de Defensa estadounidense ha expresado su preocupacion debido al aumento del poderío militar chino y denuncia que, con ello, Pekín busca una mayor influencia en la zona.


(Con información de The National Interest)

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El código de barras de la vida en busca de las criaturas marinas

Dicen algunos que la taxonomía, la ciencia que clasifica las formas de vida, está en declive, pero nada más lejos de la realidad. Ayudada por las nuevas técnicas y especialmente por la identificación genética, llamada el código de barras de la vida, los expertos están actualizando y poniendo orden en lo que se conoce. Ahora lo han hecho con los habitantes del mar y lo curioso es que se están conociendo constantemente nuevas especies, incluso de animales relativamente grandes, como una barracuda que habita en el Mediterráneo.

 

Se ha confirmado la existencia de 228.450 especies marinas conocidas y se han descartado, por duplicidad, otras 190.000 (casi la mitad del total) de las registradas con nombres científicos desde hace dos siglos y medio, a raíz del pionero trabajo del científico sueco Lineo. En realidad, esas 190.000 eran las mismas con otros nombres.


El número que ahora se presenta es, sin embargo, solo una pequeña parte del número total de criaturas existentes en los océanos. Una reciente estimación indica que quedan entre 500.000 y tres millones de especies por descubrir, en todo caso muchas más de las ahora conocidas. Los descubrimientos no paran. Desde 2008 se han identificado más de 1.000 peces nuevos, entre ellos 122 tiburones y rayas, a pesar de que esto no indica que haya ahora una mayor abundancia de peces que antes. El problema es que muchas de las formas de vida desconocidas probablemente se extingan antes de que se puedan describir y quizás aprovechar. El número total de especies en la Tierra se ha estimado recientemente en 8,7 millones.

 

Toda esta información es el resultado del trabajo de 200 expertos en el marco del programa WORMS, el Registro Mundial de Especies Marinas, en el que se inscriben cada día cuatro nuevas especies como media y que tiene su base en el Instituto Marino de Flandes (Bélgica). El inventario está casi terminado, después de ocho años de trabajo, con financiación sobre todo de la Unión Europea vía el proyecto LifeWatch.

 

"Aunque quedan algunos huecos menores por rellenar consideramos que el registro está ya prácticamente completo respecto a las especies descritas a lo largo de la historia de la ciencia", explica Jan Mees, copresidente de Worms. "Y estamos constantemente actualizando los datos con nuevas descritas, revisiones de la taxonomía y añadiendo algunas que no se habían inventariado".


En 2014, por ejemplo, se añadieron 1.450 criaturas marinas, entre ellas dos delfines y 139 esponjas, y no solo eso, sino que se describieron 12 familias y 141 géneros nuevos, escalones superiores al de especie en la clasificación. Anteriormente algunas esponjas han resultado ser una fuente de compuestos de interés médico. El mes pasado llegó a las listas un nuevo caballito de mar, de color rojo intenso, descubierto en Australia, cuyo análisis genético ha permitido distinguirle de dos especies similares.
En cuanto a la mutiplicidad de nombres científicos, la palma se la lleva un caracol marino que consta en los registros con 113 nombres distintos, desde que lo describiera por primera vez en 1792 el italiano Giuseppe Olivi en aguas de Venecia y se le adjudicara el nombre Littorina saxatilis. Al expurgar esta multiplicidad, el censo retiene el nombre más antiguo pero anota todos los sinónimos para evitar confusiones.

 

Por hábitats, el 30% de los peces recientemente descubiertos proceden de los arrecifes de coral y otro 30% del océano profundo. De las especies marinas que han pasado el filtro del nuevo censo un 86% son animales, un 9% son del reino Chromista (sobre todo algas), un 4% son plantas y menos de un 1% son bacterias, hongos, protozoos, arqueas o virus, todos ellos muy desconocidos todavía en general en los océanos.

Martes, 23 Diciembre 2014 07:49

La disputa por el Atlántico Sur

La disputa por el Atlántico Sur

ALAI AMLATINA, 19/12/2014.- "Las garras del cisne" se titula el libro recién publicado por Roberto Lopes, historiador militar formado en el Centro de Estudios de la Defensa Hemisférica de la Universidad de Defensa Nacional de los Estados Unidos. En su trabajo de casi 500 páginas, sólidamente documentado, Lopes detalla la ambición de la Marina de Brasil para la próxima década: pasar de ocupar un modesto vigésimo lugar en el mundo, al noveno, detrás de Estados Unidos, China, Rusia, Francia, Inglaterra, India, Corea del Sur y Japón.

 

No se trata de una ambición insensata ni desmedida. Supone un conjunto de inversiones en el marco del Plan de Articulación y Equipamiento de la Marina de Brasil (PAEMB) que se propone adquirir o construir 61 navíos de superficie y 21 submarinos en los próximos 17 años, un promedio de tres a cuatro incorporaciones anuales. Pocos lo saben pero ese proyecto incluye la construcción en Brasil de seis submarinos nucleares (el primero ya está en fase de construcción) y 15 submarinos convencionales, de los cuales el primero será concluido en poco más de un año. Además se prevé la construcción de dos portaaviones en el país, con asistencia externa, igual que sucede con los submarinos gracias al acuerdo con Francia firmado en 2008.

 

Entre los planes estratégicos de la Marina se prevé construir una segunda escuadra que se agregue a la fondeada en Rio de Janeiro, que deberá situarse cerca de la desembocadura del Amazonas para cubrir las costas del norte. El rearme incluye treinta naves de escolta, dieciocho patrulleros oceánicos y 48 cazas de alta performance. A lo que debe sumarse el enorme avance de la industria aeronáutica que acaba de estrenar el carguero militar KC-390, destinado a sustituir al mítico Hércules 130 estadounidense, además de la firma de una acuerdo con la sueca Saab, que le permitirá a la Embraer construir cazas de última generación.

 

Nuevas armas para nuevas riquezas

 

"Brasil pretende pleitear en las Naciones Unidas, el bloqueo de un área en la Elevación Rio Grande, una cordillera submarina en el sur del país, a mil kilómetros de la costa de Rio de Janeiro" (Folha de São Paulo, 10 de febrero de 2013). La noticia apareció en la prensa brasileña días después de la VII Reunión Ministerial de la Zona de Cooperación y Paz del Atlántico Sur (ZOPACAS) pero los medios no vincularon ambos hechos. Se trata de la alianza creada el 27 de octubre de 1986 por iniciativa de Brasil, con el apoyo de Argentina, integrada por 24 países atlánticos, sudamericanos y africanos, que incluye dos países que integran los BRICS (Brasil y Sudáfrica).

 

Hasta ahora se venía hablando sobre los descubrimientos de petróleo "pre-sal" (yacimientos bajo una gruesa capa de sal) en el litoral brasileño, cerca del puerto de Santos, como razón para explicar el rearme de la Marina. Se trata de uno de los más importantes descubrimientos de hidrocarburos en la última década, lo que la Marina denomina como "Amazonia Azul". Sin embargo, las riquezas en el fondo marino no habían sido tenidas en cuenta hasta hace poco tiempo.

 

La información revela que en esa región atlántica, a seis mil metros debajo de la superficie marina, la brasileña Compañía de Investigaciones de Recursos Minerales (CPRM por sus siglas en portugués), detectó la presencia de cobalto, níquel, manganeso, fosfato, gas metano y minerales raros. Brasilia ya envió cinco expediciones a la zona en la que pretende desarrollar actividades comerciales en apenas diez años, ante los indicios de que embarcaciones alemanas y rusas, tal vez chinas, están explorando la misma zona.

 

El próximo paso es pedir a la Autoridad Internacional de Fondos Marinos (ISBA por sus siglas en inglés), el bloqueo de un área de tres mil kilómetros cuadrados que, en caso de ser aprobado, le dará a Brasil 15 años para investigar en exclusiva la zona. Roberto Ventura, director de geología y recursos minerales de la CPRM dijo: "Quien tenga los mapas y conozca las áreas potenciales y las áreas críticas va a tener más chances", recordando que las riquezas minerales son finitas y que la explotación de los océanos será inevitable en un futuro cercano (Folha de São Paulo, 10 de febrero de 2013).

 

Rusia y Francia ya han pedido el bloqueo de una zona cercana a la cordillera de Rio Grande en tanto barcos chinos frecuentan la misma área. Por otro lado, ni Brasil ni los demás países atlánticos del sur cuentan con barcos apropiados para ese tipo de trabajos de exploración como los tienen China, Japón, Rusia y Alemania. Las cinco expediciones brasileñas han sido realizadas con barcos holandeses y japoneses.

 

En diciembre de 2010 la cancillería brasileña organizó una Mesa Redonda en Brasilia con el objetivo de revitalizar la alianza del Atlántico Sur. Se identificaron áreas para el desarrollo de proyectos comunes: "Mapear y explorar los fondos marinos, proteger y preservar los recursos del mar, transporte marítimo y aéreo, seguridad portuaria, cooperación en defensa y combate a crímenes transnacionales" (Ministerio das Relações Exteriores, 9 de diciembre de 2010).

 

El polémico control del Atlántico

 

En noviembre de 2010 se celebró la Cumbre de Lisboa de la OTAN, que supuso el reconocimiento de que la alianza militar se ha convertido en una fuerza con vocación de intervención global. La propuesta, encabezada por los Estados Unidos, prevé que los intereses occidentales pueden llevar a la alianza, inicialmente circunscrita al Atlántico Norte, a intervenir en cualquier lugar del planeta, según lo establece el documento "Strategic Concept For the Defence and Security of The Members of the North Atlantic Treaty Organisation" (www.nato.int/lisbon2010/strategic-concept-2010-eng.pdf)

 

Brasil respondió de inmediato. El ministro de Defensa, Nelson Jobim, mostró su preocupación por el riesgo de que la OTAN pueda realizar incursiones armadas en el Atlántico Sur, al que definió como "área geoestratégica de interés vital para Brasil". El ministro fue claro al señalar que es necesario separar las cuestiones del Atlántico Norte de las del Sur, que merecen "respuestas diferenciadas, tanto o más eficientes y legítimas cuanto menos involucren a organizaciones o Estados extraños a la región" (Defesanet, 17 de setiembre de 2010).

 

Aseguró que las razones por la cuales se creó la OTAN "dejaron de existir" ya que desapareció la amenaza que representaba la Unión Soviética. Denunció que la OTAN se convirtió en "instrumento para el avance de los intereses de su miembro principal, los Estados Unidos", y criticó de modo frontal "la extrema dependencia europea de las capacidades militares norteamericanas en el seno de la OTAN", lo que le impide "constituirse en un actor geopolítico a la altura de su peso económico".

 

El 3 de noviembre de ese año, en la apertura de la VII Conferencia de Seguridad Internacional Fuerte de Copacabana (Rio de Janeiro), patrocinada por la Fundación Konrad Adenauer de Alemania, el ministro Jobim dijo que Brasil y Sudamérica no pueden aceptar que Estados Unidos y la OTAN "se arroguen" el derecho de intervenir en cualquier parte del mundo y, de modo particular, de "cortar la línea" que separa al Atlántico Norte del Sur (Folha de São Paulo, 4 de noviembre de 2010).

 

Jobim rechazó la idea de "soberanías compartidas" sobre esta región que maneja el Pentágono: "¿Cuál es la soberanía que Estados Unidos quiere compartir, la de ellos o la nuestra? No seremos aliados de Estados Unidos para que ellos mantengan su papel en el mundo" y aseguró que "la política internacional no puede ser definida a partir de la perspectiva que convenga a los Estados Unidos" (Folha de São Paulo, 4 de noviembre de 2010).

 

Es evidente que no se trata de un posicionamiento personal sino compartido por las fuerzas armadas y el gobierno del entonces presidente Lula. En ese momento Brasil ya había firmado su alianza estratégica con Francia y a promover al rearme del país, lo que llevó a Lopes a considerar que el gobierno del PT "hizo más por las fuerzas armadas que ningún otro" (Defesanet, 30 de agosto de 2014).

 

Para los estrategas brasileños, se trata de impedir que la superpotencia consiga crear una suerte de OTAN del Sur. Guilherme Sandoval Góes, coordinador de la División de Asuntos Geopolíticos y Relaciones Internacionales de la Escuela Superior de Guerra, sostuvo que la ZOPACAS "tiene un importante papel para neutralizar una posible iniciativa de Estados Unidos de crear la Organización del Tratado del Atlántico Sur (OTAS), que consolidaría la hegemonía norteamericana en esta importante región geo-estratégica" .

 

La Escuela Superior de Guerra, como centro de pensamiento de los militares brasileños, considera que se trata de evitar la subordinación geopolítica de la región sudamericana que es, además, un espacio "vital para el fortalecimiento internacional de Brasil". Si estos pasos no se concretaran, Sudamérica sería apenas un objeto de la explotación económica de Washington sin autonomía política, razonan los estrategas militares.

 

La seguridad de cada uno de estos países pasa por evitar que otras potencias se hagan presentes en el Atlántico Sur. Por eso los gobiernos del PT, con diferentes énfasis, han coincidido con la Marina, y también con la fuerza aérea, en la necesidad no sólo de modernizar las tres armas sino de hacerlo en base a la transferencia de tecnología, que permita la creación de un complejo militar-industrial autónomo como establece la Estrategia Nacional de Defensa aprobada en 2008 por Lula.

 

Uno de los núcleos de ese desarrollo es el complejo naval de Itaguaí, en el estado de Rio de Janeiro. Se trata de un conjunto de instalaciones fabriles, de la industria nuclear y astilleros donde se construyen los submarinos, que Lopes considera "comparable a las principales instalaciones de ese género en Estados Unidos, Rusia y China" (Defesanet, 30 de agosto de 2014).

 

Por Raúl Zibechi, periodista uruguayo, escribe en Brecha y La Jornada y es integrante del Consejo de ALAI.

Publicado en América Latina en Movimiento, No. 500: http://alainet.org/publica/500.phtml

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