Lunes, 22 Septiembre 2014 08:15

Con el muro parece que no alcanza

Con el muro parece que no alcanza

El muro de Berlín cayó hace 25 años, la Guerra Fría terminó con él, pero la muralla antiinmigrantes en Estados Unidos se agranda cada vez más y la frontera con México se recalienta. La idea de ampliar y hacer más sofisticado el sistema de control en los 3.200 kilómetros que separan a los dos países es un tema que se repite. A una propuesta reciente del legislador republicano Mark Sanford para tapiar toda la frontera, el secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de EE.UU., Jeh Johnson, le respondió la semana pasada: "Si construyo un muro de 15 pies de altura, alguien va a construir una escalera de 16 pies". Como fuere, su área contrató este año por 145 millones de dólares a una filial de Elbit Systems –la empresa israelí que levantó el muro en Cisjordania y aisló a la población palestina– para que refuerce y vigile el perímetro que tanto preocupa al gobierno de Barack Obama.

La adquisición de tecnología a uno de los mayores fabricantes internacionales de productos electrónicos de defensa se veía venir. El antecedente de Elbit en Cisjordania, cuya casa matriz está en Haifa y emplea a 11 mil personas en el mundo, pesó para monitorear la extensa frontera. La información del contrato fue publicada en marzo por el diario sobre temas de seguridad de EE.UU., Homeland Security News Fire, y replicada en muy pocos medios de Latinoamérica. El sistema que empleará la compañía se denomina Proyecto Torre Fija Integrada (IFT, por sus siglas en inglés), y está equipado con cámaras de alta sensibilidad y radares.


Según publicó la agencia de noticias Bloomberg en aquel momento, el contrato inicial de Elbit podría ampliarse a "1000 millones de dólares si la legislación para reescribir las leyes de inmigración de los EE.UU. es aprobada por el Congreso y ayuda a financiar la expansión del proyecto en el suroeste del país". La primera contratación había quedado en manos de la empresa Boeing, allá por 2006. Pero el sistema de vigilancia electrónico resultó demasiado oneroso. Por cubrir apenas 85 kilómetros de los 3200 de fronteras comunes con México, los contribuyentes en Estados Unidos pagaron un billón de dólares.


Ahora, el funcionario Johnson declaró contra aquel desembolso y la propia ampliación del muro, que como todos los que se mantienen hasta hoy, manchan la conciencia de los pueblos: "Mi recomendación es que el uso más eficiente y efectivo de nuestros recursos es una estrategia basada en riesgos. No creo que construir un muro en toda la frontera suroeste sea un uso apropiado de recursos de los contribuyentes".
Elbit, pese a estas declaraciones del secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de EE.UU., avanza con su sistema de vigilancia en la frontera llamado IFT. Pero asimismo, continúa con sus recomendaciones a aquel organismo para que diversifique sus controles antiinmigrantes.


Le ha ofrecido una combinación de sensores de radar, sensores electro-ópticos, sensores de tierra sin supervisión, vehículos de tierra con o sin tripulación y lo que sería la vedette de un futuro contrato ampliado, los drones. Esos mismos aparatos que usados con fines bélicos, causaron estragos en la Franja de Gaza durante los últimos bombardeos de Israel. En Australia, el 15 de agosto pasado, un grupo de manifestantes pro-palestinos se subió al techo de una filial de Elbit Systems en Melbourne, con un enorme cartel que denunciaba: "Los drones de Elbit matan niños en Gaza". Seis de ellos terminaron presos.


El poder expansivo de la empresa no se ha detenido, pese a que entidades financieras como el Deutsche Bank, el Fondo Noruego de Pensiones, y Folksam (el mayor administrador de activos en Suecia) decidieron excluirla de sus inversiones o las vendieron, por el trabajo que cumplió en el muro de Cisjordania, declarado ilegal en julio de 2004 por decisión de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya. Israel nunca acató ese fallo no vinculante.


Al Departamento que dirige Johnson poco podían importarle esos antecedentes de la compañía creada en 1966, que tiene varias subsidiarias y provee elementos de defensa electrónica, como también construye sofisticadas cercas de seguridad antiinmigrantes. Sólo en Estados Unidos, por medio de su vinculada Elbit Systems of América (ESA), tiene fábricas en Forth Worth, Texas; Talladega, Alabama; Merrimack, New Hampshire; Tallahassee, Florida; McLean, Virginia y San José, California. La tecnología israelí de punta al servicio de su principal socio político y comercial en el mundo.


Johnson, además de los graves problemas que debe resolver en el borde sur de EE.UU., también está empeñado en filmar al personal de Aduanas y Protección de Fronteras con cámaras portátiles que servirán para detectar posibles delitos de sus agentes. Numerosas denuncias de abusos motivaron que también se los vigile, aunque por ahora, no con el celo que se hace en las fronteras.


El sindicato que representa a la mayoría de los 21 mil agentes que patrullan los límites de EE.UU. se quejó por el costo de las cámaras y el efecto que podrían causar en el desempeño de sus afiliados si sus vidas corren peligro. Sin embargo, desde 2010 y hasta febrero de 2013, mataron a 21 inmigrantes. El experimento comenzará en octubre en un estado: Nuevo México. En los últimos veinte años se calcula que 9 mil personas murieron en una de las fronteras más controladas del mundo. Los mexicanos eran mayoría.
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Publicado enInternacional
Sábado, 05 Julio 2014 06:37

Los niños se van

Los niños se van

Hay una fantasmagoría recurrente, a la cual terminamos dando la espalda de tanto que se repite, y es la de ese ejército de emigrantes centroamericanos que tratan con permanente terquedad de alcanzar la frontera mexicana con Estados Unidos, a riesgo de maltratos, secuestros, extorsiones, humillaciones y, sobre todo, a riesgo de la vida. Es un viaje épico, pero la épica se construye con nombre de héroes, y estos héroes del infortunio, dispuesto a alcanzar la tierra prometida a cualquier precio, no tienen nombre.


Los trenes de carga en que hacen una parte del trayecto desde el sur de México, apiñados en los estribos y el lomo de los vagones, han sido bautizados como el tren de la muerte, pues es poco menos que un viaje por el infierno a través del paisaje desolado y hostil que necesitan atravesar para llegar al paraíso; un viaje al que muchos de esos pasajeros anónimos e indocumentados, que han dejado todo atrás, no sobrevivirán, desnucados a consecuencia de una caída del tren, machacados por las ruedas, asesinados en las estaciones del trayecto.

Desaparecidos.


Nunca nadie llegó a imaginar que secuestrar pobres y extorsionarlos, hacerlos víctimas de represalias, tortura y asesinatos, convertirlos en toda una industria de centenares de millones de dólares, sus vidas sometidas al arbitrio de las bandas criminales que los acechan en cada recodo del camino, pudiera llegar a ser posible. Lo es. El tráfico de emigrantes en manos de los coyotes, al lado de los beneficios de las organizaciones criminales que se lucran de los secuestros, del trabajo esclavo a que los someten y de la prostitución, se coloca inmediatamente después del tráfico de las drogas en cuanto a rentabilidad.


Ahora un fenómeno inusitado rompe con nuestra desidia y nos hace volver la cabeza hacia los caminos que transitan los emigrantes. De pronto nos damos cuenta que, en lo que va de este año, cerca de 50 mil niños dejaron sus hogares, la mayoría solos, y emprendieron el camino hacia la frontera de las ilusiones, en la malsana compañía de los coyotes.


Estos son los que lograron llegar a territorio de Estados Unidos. Otros miles se hayan en albergues humanitarios en México, o en camino. Y se han convertido en un problema de Estado. Un problema de seguridad nacional, afirma el gobierno de Estados Unidos. La mayoría proviene de Guatemala, El Salvador y Honduras, y en un porcentaje menor de Nicaragua. La primera dama de Honduras ha visitado los campamentos donde se hallan confinados en Texas, uno de tantos lugares donde han sido recluidos en espera de los trámites legales de su deportación, y los presidentes centroamericanos se han ocupado del tema en la reciente cumbre celebrada en República Dominicana.


Crisis migratoria. Crisis humanitaria. Nos olvidamos de que, antes de nada, se trata de una crisis ética. Es cierto que quienes manejan el multimillonario negocio de la emigración ilegal han hallado un nuevo filón con la exportación de niños, y por eso han propagado la especie de que recibirían una admisión de trámites rápidos en Estados Unidos, donde podrían reunirse con sus familiares o facilitar que sus familiares fueran admitidos tras ellos. Pero ¿en qué condiciones vivían estos niños en sus países antes de ponerse en marcha a lo largo de miles de kilómetros hacia la frontera que sus mayores han buscado de manera tan persistente antes que ellos?


Estos pequeños Ulises viven su propia aventura épica andando por veredas ocultas, pero nadie cantará sus hazañas. Subidos al tren de la muerte, mendigando, expuestos a abusos y violaciones, y también a perder la vida que apenas empiezan a vivir, son hijos de la miseria y el desamparo, y eso es de lo primero que nos olvidamos. Olvidamos que las sociedades en que nacieron siguen siendo injustas, divididas entre quienes tienen mucho o demasiado, y quienes viven al margen porque no tienen oportunidades, mientras la clase media se deteriora. Y estos niños que emigran, que serán deportados masivamente y devueltos a los lugares donde iniciaron su éxodo, nacieron sin oportunidades y por eso van a buscarlas lejos. Las simples oportunidades de educación, trabajo, llegar a tener una vida digna.


El Informe mundial de la ultra riqueza 2012/2013, presentado por la compañía Wealth X, de Singapur, revela que el número de millonarios ha crecido en los países centroamericanos, de donde parten al exilio forzado los niños de esta amarga historia, expulsados de sus hogares por la pobreza. Tenemos unos 800 millonarios y el crecimiento de sus fortunas en apenas un año suma, entre todos ellos, 10 mil millones de dólares. Semejante incremento se equipara al producto interno bruto (PIB) de esos mismos países. En Nicaragua, por ejemplo, esa riqueza personal suma 27 mil millones de dólares, mientras el PIB es apenas superior a 10 mil millones de dólares. Llamativa paradoja: un puñado de personas son más ricas que el propio país.


¿Prosperidad? Estas cifras no serían tan escandalosas si la acumulación de riqueza diera señales de ser una palanca de transformación, ayudando a traer bienestar a los demás, a los que viven con menos de dos dólares al día, que son la mitad de la población. Estos miles de niños que esperan juicios de deportación en Estados Unidos demuestran todo lo contrario. Demuestran el fracaso. Vivimos en sociedades que han fracasado en crear equidad y justicia distributiva. Y el poder político, cualquiera que sea su signo, es responsable de ese fracaso ético.


Muchos de estos pequeños, en los campamentos donde se encuentran recluidos en Texas, Arizona y California, declaran al ser preguntados por los motivos de su largo y azaroso viaje para llegar a las puertas del paraíso que no se abren para ellos, que venían tras una vida distinta. Unos quisieran conocer Disneylandia. Otros comerse una hamburguesa. Hay quienes elaboran un poco más: "Allí hay trabajo, se puede comer y tener casa, allí todo es barato...", dice uno de ellos.


Otro simplemente dice que fue para no morirse de hambre.

Bogotá, julio 2014
www.sergioramirez.com
Facebook: escritorsergioramirez
Twitter: sergioramirezm.

Publicado enInternacional
Manos migrantes invisibles detrás de la Copa mundial de fútbol en Brasil

ALAI AMLATINA, 25/06/2014.- El mundo está ahora disfrutando de la actual Copa mundial de fútbol, celebrada en Brasil del 12 junio al 13 de julio de 2014. Sin embargo, detrás de la máxima fiesta del balompié yacen, invisibles, las manos migrantes que construyeron, modernizaron y finalizaron estadios, hoteles y toda clase de infraestructuras y servicios turísticos que Brasil ha requerido como anfitrión de este gran evento mundial. Manos que provinieron de países sudamericanos vecinos, del Caribe e incluso de otros continentes, como África. Manos de obra extranjeras que siguen afrontando momentos difíciles en Brasil.

Pero si ni siquiera el momento ha sido favorable para que los diferentes movimientos sociales de Brasil hagan escuchar sus reivindicaciones a través de las olas de protestas en las grandes ciudades brasileñas; mucho menos lo será para visibilizar la difícil situación de los trabajadores extranjeros en el país. Todo parece indicar que hoy día el mundo tiene oídos y ojos solamente para la actual Copa mundial de fútbol.
A continuación les presentamos una crónica de las manos migrantes haitianas y el resumen de una entrevista a Ernst Casséus, un joven haitiano testigo de la reciente migración de sus compatriotas hacia Brasil.


La reciente migración haitiana a Brasil


Los migrantes haitianos empezaron a llegar a Brasil a inicios del año 2010, inmediatamente después del terremoto que afectó su país en enero del mismo año. En un primer momento, utilizaron Brasil como país de tránsito para ir a Guyana Francesa, territorio de ultramar de Francia adonde tradicionalmente (en parte, por afinidad lingüística) vienen emigrando los haitianos desde los años 70.


A finales del 2010 el gobierno del presidente francés de entonces Nicolas Sarkozy decidió cerrar la frontera de la Guyana Francesa con Brasil; por lo que más de dos mil migrantes haitianos se quedaron varados en el territorio brasileño. Desde entonces, la administración de la presidenta de Brasil, Dilma Roussef, empezó a controlar sus fronteras y a endurecer también sus políticas migratorias hacia los migrantes haitianos.


A pesar de este endurecimiento, la migración haitiana a Brasil ha ido creciendo; Tabatinga ubicada en la Amazonía (en la triple frontera de Brasil con Colombia y Perú) y Acre (situado en la triple frontera del país con Perú y Bolivia) se convirtieron en las principales localidades receptoras de los haitianos.


2011, 2012 y 2013 fueron tres años muy difíciles para los migrantes haitianos en Brasil, ya que varias veces se vieron varados en Tabatinga y Acre, enfrentándose a serias crisis humanitarias ante la negativa del gobierno federal de Brasil de dejarlos ingresar al interior del territorio brasileño. En varias ocasiones las autoridades de Acre han tenido que declarar el estado de emergencia y solicitar el apoyo de Brasilia para atender de urgencia a los migrantes caribeños.


Ante esta situación, el gobierno de Dilma Roussef adoptó una estrategia ambivalente, que consiste en flexibilizar un poco sus políticas migratorias para acoger parte de la mano de obra migrante, al tiempo que ha reforzado el control de sus fronteras con los países vecinos para contrarrestar el flujo extranjero numeroso (cerca de 10 mil haitianos llegaron a Brasil de 2010 a la fecha) y complejo (integrado por migrantes económicos, solicitantes de refugiados, trabajadores temporales, flujos mixtos) hacia su territorio.


En el marco de estas políticas de "flexibilización", el gobierno brasileño anunció a mitad de diciembre del año 2013 la regularización migratoria de 4.482 trabajadores extranjeros, reconociendo que "la gran mayoría de ellos buscan empleo y logran integrarse de forma satisfactoria en nuestro país", según el presidente del Consejo Nacional de Inmigración, Paulo Sérgio Almeida[1].


El gobierno brasileño creó también desde 2012 un programa especial para otorgar, desde su Consulado basado en la capital haitiana Puerto Príncipe, 1.200 visas especiales por año a trabajadores haitianos, al tiempo que decidió regularizar a todos los haitianos que llegaron al país hasta el 11 de enero de 2012[2].


Sin embargo, un gran número de haitianos que quieren emigrar a Brasil señalan que es muy difícil para ellos conseguir dicha visa desde su país por la gran cantidad de solicitantes que la piden y toda una serie de dificultades que enfrentan a la hora de tramitarla. Debido a estas razones, varios siguen utilizando los "servicios" de coyotes (traficantes ilegales de migrantes) para emprender el largo viaje de Haití a Brasil pasando por Ecuador y Perú.


Con motivo de la Copa mundial, el gobierno brasileño se reunió en diciembre de 2013 con su homólogo haitiano para emprender acciones conjuntas orientadas a contrarrestar la migración irregular, al tiempo que anunció la realización de una campaña informativa para sensibilizar a los ciudadanos haitianos sobre los peligros de la migración irregular, informó el canciller Luiz Alberto Figueiredo a inicios del mes de mayo de 2014.


Todo parece indicar que Perú está jugando también un papel importante en esta tarea de contener la migración indocumentada hacia Brasil, ya que viene vigilando un poco más sus fronteras (con Ecuador y Brasil) para aprehender a migrantes indocumentados.


Por ejemplo, recientemente la policía peruana aprehendió a 13 ciudadanos haitianos indocumentados en Piura y luego los llevaron a la Embajada de Brasil en Lima para que ésta los deportara hacia su país de origen, según lo que informaron medios locales[3].


Por su parte, Ecuador también viene retornando a Haití a migrantes haitianos que llegan al aeropuerto de Quito. Por ejemplo, 17 migrantes haitianos fueron devueltos por las autoridades ecuatorianas, entre el 9 y el 10 de enero de 2014, a Bogotá y luego a Haití[4].


Paradójicamente el gobierno brasileño y el sector privado en el país han reconocido en varias ocasiones la gran contribución de los migrantes haitianos al sector de la construcción que ha venido creciendo en los últimos tres años (4.8% en 2011), debido en gran parte a las obras de infraestructuras realizadas en el contexto del Mundial. Por ejemplo, el estadio de fútbol de Manaos en el estado brasileño del Amazonas fue, en gran parte, construido por las manos expertas, dóciles e incansables de los obreros haitianos.


Debido a los retrasos en la construcción de estadios, los haitianos fueron contratados, por ejemplo, por la firma constructora Mendes Junior para finalizar el estadio Arena Pantanal en Cuiabá[5].


Ernst Casséus: "La situación de los haitianos en Brasil es muy difícil"

Tuvimos la oportunidad de entrevistar a Ernst Casséus, un haitiano que ha sido testigo de la reciente migración haitiana a Brasil y de las dificultades a las que muchos de sus compatriotas hacen frente en el país durante los últimos años.


Este joven haitiano que vive desde hace aproximadamente tres años en Brasil explica que si bien este país sudamericano ofrece muchas oportunidades de empleo a sus compatriotas, sobre todo en el sector de la construcción; sin embargo, se queja de que los salarios que les pagan son bajos. Esto ha generado mucha desilusión y frustración, sobre todo para los jóvenes haitianos que vinieron al país con la ilusión de estudiar una carrera.


Narra cómo los haitianos han hecho grandes sacrificios para llegar a Brasil (pasando por República Dominicana, Ecuador, Perú y en algunas ocasiones a Bolivia); varios de ellos pagan mucho dinero (entre 3.000 y 5.000 dólares americanos) a traficantes ilegales de migrantes durante toda la travesía para lograr el sueño brasileño.


Los que utilizan la vía legal compran muy caro las visas brasileñas desde Puerto Príncipe (por culpa de redes de delincuencia organizada que los engañan) o son víctimas de algunas agencias de viaje (algunas de ellas ilegales) que les venden los tiquetes a un precio exorbitante.


Los migrantes haitianos llegan prácticamente "con las manos vacías" a Brasil; la mayoría de ellos se dirigen hacia las grandes ciudades del país tales como Sao Paolo, Río de Janeiro y Brasilia, donde hay oportunidades de trabajo, pero donde existe también más competencia en el mercado laboral. Además, el costo de la vida es muy caro en dichas ciudades; por lo que sus magros salarios no les permiten cubrir todos sus gastos y enviar dinero a sus familias en Haití.


Ernst Casséus, muy cercano a la comunidad haitiana en Brasil, denuncia los abusos laborales y las violaciones de derechos humanos de los que son víctimas sus compatriotas, debido a que no hablan el portugués ni saben cómo defender sus derechos. Por ejemplo, recuerda cómo una joven obrera haitiana fue despedida sin más de su trabajo porque su empleador se dio cuenta de que ella estaba embarazada.

Desconocimiento del portugués, discriminación racial, bajos salarios, falta de asistencia por parte de las autoridades diplomáticas haitianas, dificultades para regularizar su situación migratoria e integrarse en Brasil figuran entre los principales problemas que afrontan los haitianos en el país sudamericano.

Ernst Casséus recomienda al gobierno brasileño que otorgue más visas a los haitianos desde su Consulado en Puerto Príncipe y facilite de manera más ágil y transparente los trámites para conseguirlas, de tal modo que más compatriotas suyos tengan la oportunidad de ingresar al país sudamericano.


Argumenta que esta decisión podría contribuir eficazmente a prevenir la migración irregular, el tráfico ilegal de migrantes y las sucesivas crisis humanitarias que los migrantes haitianos han tenido que vivir en las fronteras de la Amazonía y del Acre.

Finalmente critica la "indiferencia" de la representación diplomática haitiana en Brasil que, según él, ha hecho muy poco para ayudar a la comunidad haitiana y, sobre todo, para asistir a los migrantes haitianos que hayan sido víctimas de abusos en el país y en necesidad de protección.


Bogotá (Colombia), 25 de junio de 2014


Notas:
[1] Fuente: portal web del Ministerio da Justiça. Noticia: Brasil anuncia a regularização de 4.482 trabalhadores estrangeiros. Fecha: 19 de diciembre de 2013. Enlace: http://portal.mj.gov.br/main.asp?View={A5F550A5-5425-49CE-8E88-E104614AB866}&BrowserType=NN&LangID=pt-br¶ms=itemID%3D%7BA8870000-4A47-44A9-A05F-7D914A3786A8%7D%3B&UIPartUID=%7B2218FAF9-5230-431C-A9E3-E780D3E67DFE%7D
[2] Ver artículo de Wooldy Edson Louidor "Sobre la nueva política migratoria de Brasil" (28 de enero de 2012). Enlace: http://alainet.org/active/53049&lang=pt
[3]Ver esta noticia del PTV "Piura: Detienen a senegaleses y haitianos indocumentados que iban para el Mundial" (16 de mayo de 2014). Enlace: https://www.youtube.com/watch?v=7phnh8ksHUI
[4]Ver el artículo de Wooldy Edson Louidor publicado en AlterPresse "Amérique latine: 17 migrants haïtiens, préalablement non admis en Équateur, refoulés par la Colombie vers Haïti" (21 de enero de 2014). Enlace: http://www.alterpresse.org/spip.php?article15846#.U3-IUfl5MvY
[5] Ver el artículo "Inmigrantes haitianos realizan obras para Copa del Mundo" en el siguiente enlace : http://m.portafolio.co/economia/obras-el-mundial-brasil-2014
- Wooldy Edson Louidor es docente e investigador en la Pontificia Universidad Javeriana (PUJ) y la Universidad Santo Tomás (USTA), basadas ambas en Bogotá, Colombia.

Publicado enInternacional
La ruta de la miseria hacia Estados Unidos

Son las diez de la mañana de un viernes en Tecun Uman, la frontera entre Guatemala y Ciudad Hidalgo, en Chiapas. El calor es extremadamente húmedo y cuatro jóvenes de Nicaragua y Honduras lavan sus ropas a la orilla del río Suchiate. Los caminos de tierra y algo de vegetación dominan el paisaje de este lado de la frontera, sobre el que se asientan pequeños negocios artesanales bajo las carpas. Un tráfico constante de balsas sirve como medio de transporte para cruzar a México de forma ilegal. Apenas 400 metros a la izquierda se encuentra el puente con la garita oficial, pero ninguna patrulla impide el traslado por agua, que es precario para el usuario y duro para el que la lleva. Otoniel rema de pie una de las balsas construidas con seis tablas de madera de tres metros de largo y otras cuatro atravesadas sobre dos grandes cámaras de tractor. Tiene tres hijos adolescentes y trabaja en el río de sol a sol. "Está dura la pasada, preferimos luchar acá, por lo menos sacamos para los frijolitos", dice cuando se le pregunta si nunca trató de subir a Estados Unidos. Por diez quetzales guatemaltecos o su equivalente, 20 pesos, completa el trayecto de un lado a otro en unos diez minutos.


Los cuatro muchachos que buscan tomar un baño en el Suchiate quieren cruzar esta noche, pero no tienen dinero, se lo robaron, dicen, así que lo harán nadando. En la otra orilla, dos compuertas vierten los desagües de Ciudad Hidalgo al río. El agua está turbia y desprende un hedor nauseabundo.


Que el Instituto Nacional de Migración (INM) los descubra y los deporte es uno de los principales temores para quienes deciden cruzar de forma ilegal. Tan solo en 2013, 82.269 migrantes fueron detenidos por las autoridades en México. De ellos, 75.704 salieron expulsados. La mayoría llegaba de Honduras, Guatemala y El Salvador. Desde hace años, el país funciona como filtro para evitar que lleguen a Estados Unidos. La ley permite a los centroamericanos transitar libremente por México con pasaporte, pero nunca establecerse. Caso aparte merecen los niños y adolescentes. Tan solo del 17 al 24 de marzo de este año, el INM rescató a 370 menores de edad. De ellos, 163 habían sido abandonados por presuntos traficantes de personas. Hace unos días, el presidente Obama se refirió al cruce de niños sin papeles hacia Estados Unidos como un "asunto humanitario urgente". Según cifras de su Gobierno, desde comienzos de año han sido detenidos 60.000 menores, una cifra muy alta comparada con el año anterior: 24.668 en 12 meses. El viaje comienza en Centroamérica.


El pueblo de Comitán, con 141.000 habitantes en la cabecera municipal, se encuentra a cinco horas en coche de Talismán (Tapachula), otra de las fronteras de Chiapas con Guatemala. El DIF (Sistema gubernamental para el Desarrollo Integral de la Familia) posee cuatro albergues en el Estado para acoger a niños migrantes que han sido detenidos en su tránsito por México.


Carolina Colin es la responsable del área de psicología. En su despacho los dibujos de los niños llenan la pared. Desde que abrieron, en abril de 2013, han recibido 50 casos. La mitad eran guatemaltecos, el 30% hondureños y un 20% de El Salvador". Los menores de hasta doce años permanecen en la institución mientras se resuelve su trámite migratorio, casi siempre tres o cuatro días. El "INM nos los deja y a ellos se los entregamos de nuevo. Todos viajan para reunirse con sus padres en EE UU". Los pequeños van siempre acompañados de un coyote [la persona que los cruza] y el precio desde Honduras puede ser de unos 8.500 dólares. "En el caso de las niñas, el adulto es una mujer, porque resulta menos llamativo. Siempre huyen en el momento en que migración los detecta".


Esta semana el albergue se encuentra casi vacío. Anita y Melissa, de tres y dos años, son las únicas huéspedes. La habitación donde duermen está revuelta y hay dos barbies tiradas sobre los sofás. Son guatemaltecas y llegaron a Comitán hace más de un mes. No saben hablar español, pero les gusta colgarse de las mesas y sonríen vergonzosas ante la presencia de extraños. Su caso es complicado. Las encontraron en el mercado de abastos cuando la madre de una de ellas las estaba venidendo. "¿Cuánto pedía por ellas?", "10.000 pesos" (unos 769 dólares).
Entre los 13 y los 17 años son las organizaciones civiles las que se hacen cargo de los menores. Uriel González, director de la casa IMCA en Tijuana, al noroeste del país, lleva más de veinte años trabajando con ellos. La mayor parte de los chicos que se hospedan en la residencia son mexicanos ("muchos de Michoacán y Guerrero") dice. Les dan cama, alimento y un lugar seguro mientras el INM busca a sus familiares.


Guadalupe tiene 17 años y la mirada ausente. En dos horas regresa a casa, en Chiapas, al sur de México. Salió con una de sus ocho hermanas hace cinco meses en autobús porque su padre ya no quería que siguiese estudiando. El viaje duró cuatro días. Su novio, que está en Estados Unidos, las contactó con un coyote que les dio residencia. "Le pagábamos todo, hasta para alcohol. Eran 2.000 pesos (154 dólares) cada semana. Nos maltrataba", dice. Intentaron pasar tres veces a Estados Unidos, las dos primeras por el cerro, que son varios días caminando entre la maleza, sin agua ni comida. "Mi hermana quedó atrapada en la barda, nos hicimos daño. Si cruzábamos, pagaríamos al coyote 5.000 dólares, pero las dos veces nos agarraron". La tercera lo intentaron por La Línea, donde están las garitas oficiales. Más caro. Su hermana sí cruzó pero a ella la detuvieron durante varios días.


"En Baja California no tenemos la misma situación de violencia, inseguridad y secuestros que en la frontera este. Reynosa, Nuevo Laredo y Matamoros son las zonas más duras de cruce y sin embargo, las más usadas porque resultan menos caras y hasta allí llega el sistema ferroviario de carga", explica Uriel González.


Israel, de 33 años, fue uno de los miles de migrantes que tomó el tren. Él salió de El Salvador el 17 de febrero de este año huyendo de la muerte. En agosto de 2013 un excompañero de trabajo al que acababan de despedir se le echó encima con el coche, "por envidia", dice, lo aplastó contra una pared y estuvo en coma varios días. "Me salió la sangre por los oídos y un lateral de la cabeza quedó hundido". Hoy todavía tiene secuelas de la parálisis, que lo tuvo en el hospital más de un mes. Israel trabajaba como guardia de seguridad para una señora importante, que le pagó cuatro meses de alquiler. "El 15 de febrero llegaron por mí cuatro personas armadas en un vehículo y empezaron a disparar. El copiloto era el mismo que había intentado matarme antes". Esquivó las balas y decidió escapar, dejando a una esposa y cuatro hijos.


"En la frontera de México los judiciales me quitaron el maletín, 160 dólares y los zapatos, así que tuve que caminar descalzo. En el monte me lastimé los pies y empecé a desangrarme. Até una de las dos camisetas que llevaba puestas a las plantas y continué hasta que una señora nos prestó ayuda en Tapachula".


"Nuestra población es en un 90% hombres, un 8% mujeres y un 2% niños. El 80% viene de Honduras", explican en el albergue de Huehuetoca, una localidad que se ubica a ambos lados de la vía del tren en el Estado de México, a una hora y media del Distrito Federal, en el centro del país. Cada vez más, cuentan los responsables de esta casa regentada por la Iglesia, los migrantes optan por tomar nuevas rutas y viajar en medios de transporte alternativos al tren. "El autobús es una de las opciones más utilizadas. Algunos sortean los retenes y se bajan antes. Otros se hacen los dormidos para evitar que las autoridades les pidan documentos".


Israel tomó primero una combi a Tonalá (a 220 kilómetros de Tapachula) y de ahí otra a Arriaga (aún Chiapas). Después pensó que el tren era su única opción. "Al que no pague túmbenlo. Ahí llevas la [pistola] 38, con seis cartuchos dentro y otros 12 de repuesto. A la mujer que no quiera pagar, cógetela, cabrón y luego también la tiras". Las frases anteriores se las oyó decir a un hombre que llaman el señor de la línea, en Tierra Blanca, un municipio de la zona central de Veracruz. "Es güero [rubio], fornido, alto, cuentan que hondureño pero habla mezclado. Es el jefe de la organización y dirige un equipo de 30 personas. No son de los zetas pero tienen comunicación entre ellos. Se encarga de cobrar la renta, llega, da órdenes y se retira", dice. "Anda con un perrito vuelta y vuelta, controlando la gente que hay. No tiene mucha cara de malo pero yo escuché lo que decía y me dio miedo". Israel llevaba 300 pesos enrollados en el dobladillo del pantalón. Uno de los controladores conocía su ciudad de origen y lo dejó pasar sin pagar. "Cuando se subían al tren yo me enrollaba como una bola y cerraba los ojos. Si uno se les queda mirando, te matan". Hoy espera en la Casa del Migrante de Huehuetoca a que el Gobierno le conceda una visa humanitaria para poder establecerse en el país.


"Desde que abrimos hace 21 meses hemos hecho el trámite con ocho personas, pero solo una fue migrantes no siempre tienen a su disposición los papeles que piden para probar la veracidad de su historia. La visa se da si la vida del solicitante corre peligro en el país de origen".
Israel presenció tres violaciones y una decena de asesinatos en diez días de viaje. Cuando traza su relato habla de los zetas, pero no solo: "Los que cuidan el tren, les dicen garroteros". En México nueve compañías privadas operan por las vías del país como transporte de carga.

Generalmente los migrantes viajan en la parte superior del vagón. Antes de llegar a Orizaba (Veracruz) hay unos túneles. "Allí aparecieron los vigilantes. Nos pidieron a todos que bajásemos. Venían dos chamacas de 20 y 17 años. A ellas les dijeron que se quedasen. Los siete hombres que llegaron pasaron por las dos".


En agosto de 2010, 72 ciudadanos centroamericanos fueron asesinados en Tamaulipas a manos del crimen organizado. En abril de 2011, las autoridades hallaron 196 cadáveres en fosas comunes en la localidad de San Fernando. La mayoría eran migrantes que murieron a golpes. Cada año una caravana de madres del Movimiento Migrante Mesoamericano busca a hijos desaparecidos en su tránsito por México. Solo un reducido grupo de sacerdotes y defensores de los derechos humanos ha alzado la voz para denunciar las atrocidades a las que son sometidos.
"Que no me regresen"

Hace semanas que Israel no habla con su familia. No sabe si están bien, pero sí que deben tres meses de renta. La vivienda cuesta 60 dólares. Un pasaporte 30. "Mucho", asegura. La medicina que necesita su hijo pequeño con hidrocefalia vale otro tanto. Cuando trabajaba de vigilante ganaba 150 la quincena. "Nos alcanzaba para vivir los seis", explica, "pero ahora no tienen recursos". Sus familiares también son pobres y tienen sus propios hijos. "No pueden ayudarnos", dice.


Mientras espera a que el Gobierno le conceda su visa humanitaria piensa en si su esposa continuará viva. "Tengo fe en Dios. Lo que yo más quiero es que no me envíen de vuelta. Yo hago lo que sea, trabajo donde me digan, pero que no me regresen a mi país. Eso sería lo peor de todo. Lo peor".


Los coyotes


Un taxi se detiene junto a la valla metálica que separa los dos países en la costa de Tijuana. "Yo puedo contarles, pero ustedes no graban, ni dicen mi nombre". El conductor trabajó como coyote un tiempo. "Estuve menos de un año, pero durante ese tiempo dejé el resto de negocios, porque ganaba mucho más con el brinco. Era dinero fácil, en menos de una hora ya traía 300 dólares. Ahora llega a los 12.000. Hay quien pasa con documentos falsos o en lancha". La carretera desde las playas al centro de Tijuana transcurre un buen rato paralelo a la barda. Un muro alto, visible, que hoy pareciera infranqueable. "Antes había una parte de la barda más baja, con un árbol muy cerca, uno lo trepaba y eso facilitaba el salto. Del otro lado caminábamos 20 minutos agachados entre matorrales hasta un Mc Donalds. Allí me pagaban, los dejaba y ellos iban con el siguiente [coyote] que tenían apalabrado para subir hasta San Diego o Santa Ana. Yo me regresaba a veces por La Línea porque entonces no pedían documento", explica.


"¿Por qué lo dejó?", "Me agarraron en 1994 y estuve seis años y cien días en la cárcel. La misma gente que pasaba me delató. Con los años los polleros llegaron a pagar cuotas a la judicial para que los dejaran trabajar a gusto, pero se fueron yendo al bote, unos están de aquel lado y otros en México. Se fue deshaciendo el grupo. Está más difícil últimamente".

Tras el atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York en 2001, los controles en la frontera se endurecieron y existe más vigilancia.
Pedro masca sábila y la escupe. "Cura cualquier infección", dice, y cuenta que es ingeniero agrónomo y que trabajó como inspector de la Secretaría de Agricultura en el puerto de Manzanillo, en Colima, hace más de 20 años. Él tiene 58 y su hijo cuenta que es alcohólico. En las últimas dos décadas se dedicó a pasar personas a Estados Unidos, pero lo dejó en 2012. "Al principio en una semana podías llevar a 15 o 20 y lo hacías en grupo, les dabas alojamiento, comida, ahora eso es casi imposible. Ya no es negocio". A Pedro lo invitó un amigo a trabajar en esto. Pedía permiso y se venía. Al final dejó su empleo y se trasladó a Tijuana porque ser pollero [coyote] salía más rentable. Primero se encargaba de conseguir clientes y se los daba a otros, que los pasaban. "El que gana bien es el que salta. Antes había dinero para comprar a gente, la gente que se dedica a buscar clientes. A estos le dabas 25-30 dólares. Ahorita no es segura la pasada. Sí entran, pero de 100, uno o dos". Pedro no esconde que ganó mucho dinero, pero explica que concebía su trabajo como una labor noble: "Ayudaba a la gente a cumplir su sueño. Nunca me aproveché de nadie y eso que llevé a muchas mujeres, pero las respetaba. A muchas las violan".

P.Ch.

Publicado enInternacional
Lunes, 06 Enero 2014 08:03

Risa

Risa

En la cultura indígena navajo, según algunas versiones, cuando un bebé ofrece una risa por primera vez es el momento en que se integra a la comunidad. Es el primer acto social y se festeja con una celebración de la primera risa. Quien le provocó la risa al bebé es el o la responsable de presentarlo, y de hacer la fiesta. Al final del festejo, el bebé, con la ayuda del anfitrión, ofrece un cristal de sal a cada uno de los asistentes, acto simbólico, ya que la generosidad es una de las virtudes más importantes de esa nación indígena.

 

No hay mucho de qué reírse al pensar en el año que se acabó, y en el que viene, si uno escucha a demasiados políticos, periodistas, expertos y analistas en Estados Unidos. Cada día se documenta el fin del planeta, casi con gusto, a ver quién lo puede anunciar con mayor drama y horror, como si hubiera una competencia para hacer más oscura la falta de luz. Uno como periodista está obligado a registrar lo que es, llegar lo más cerca de los hechos, aproximarse lo más posible a la cada vez más disfrazada verdad.

 

Por ello, al leer lo de los navajos en un ensayo del periodista y editor Tom Engelhardt, e investigar un poco más, parecía que eso de la risa podría ser una vía para enfrentar el nuevo año.

 

Lewis Lapham, el gran editor y ensayista, ofrece algún escape a la realidad. Su maravillosa revista trimestral Lapham's Quarterly se dedica a un tema en cada número, y el más reciente es Comedia. En su ensayo de introducción a la historia de la comedia, Lapham recuerda: somos el único animal que ríe, pero también el único del cual se ríen. Agrega que desde que el hombre se dio cuenta de que no era otro simio, ha buscado la risa para curar la herida de ese desafortunado descubrimiento.

 

Pero no es sólo el humor, o la broma, la burla o la comedia lo que provoca risa. A veces es el desafío al poder, retar lo opresivo, provocar que el poder se moleste, una rebelión digna y pura, o simplemente cuando alguien que no debería de ganar gana, como un equipo de futbol que logra el milagro de derrotar al favorito. A lo largo del último año, hubo cosas que provocaron ese tipo de risa.

 

Durante el año que se acaba de cumplir hubo desafíos a las autoridades a todos los niveles. Por ejemplo, Edward Snowden, y un grupo de periodistas valientes, enfrentaron al gobierno más poderoso de la historia al desnudar sus secretos, y con ello, el vasto abuso de poder, engaños de altos funcionarios, y violaciones al supuestamente sagrado derecho a la privacidad, tal como opinaron las juntas editoriales del New York Times y The Guardian esta semana.

 

A otro nivel, jóvenes inmigrantes indocumentados realizaron actos de desobediencia civil, arriesgando su propia deportación, al detener físicamente u obstaculizar la deportación de inmigrantes desconocidos, y hasta enfrentando directamente al presidente, a quien apodaron el deportador en jefe por lograr un nuevo récord de deportaciones.

 

Miles realizaron una manifestación cada lunes, llamada lunes morales, en Carolina del Norte, contra asaltos legislativos de derecho al voto y a la educación pública para la gente pobre y de color.

 

Hubo una exitosa batalla de los maestros de una preparatoria pública en Seattle contra exámenes estandarizados, al boicotear ese examen obligatorio, lo que provocó actos de solidaridad y apoyo en varios puntos del país donde estalla, desde Nueva York hasta Texas, Chicago y más, una rebelión contra las llamadas reformas de educación promovidas por multimillonarios para convertir ese sector en un mercado y promover su privatización.

 

También hubo inicios de lo que algunos pronostican como el próximo gran movimiento, que se expresó en acciones en multitud de ciudades para elevar el salario mínimo y denunciar las prácticas de explotación laboral de cadenas de megatiendas como Walmart y el sector de comida rápida.

 

Hay miles de ejemplos más en este país fragmentado y, aunque todas estas son expresiones de ira, también se escuchaba, por fin, la risa; la risa que surge de la solidaridad, de la acción colectiva, de la que acompaña los mil y un ¡ya basta!

 

El humor, expresado con bromas, consignas, títeres, caricaturas, a través de la sátira, estaba presente en todo esto, y la reacción de los poderosos también provocaba risa al defender lo indefendible, al revelarse los intereses detrás de tan bonita retórica e imagen, al caer en la trampa de su propia hipocresía.

 

El Lapham's Quarterly cita a George Bernard Shaw: mi forma de bromear es decir la verdad. Es la broma más chistosa del mundo. Y para algunos, ese tipo de risa no sólo es para aligerar el momento oscuro: el escritor Tom Robbins dijo en 1980 que la humanidad ha avanzado, cuando ha avanzado, no porque haya sido sobria, responsable y cautelosa, sino porque ha sido juguetona, rebelde e inmadura.

 

La risa sigue del mal alineamiento entre la realidad y la realidad virtual, y entender la broma es reconocer cuál es cuál, afirma Lapham. La realidad que a veces reportamos frecuentemente es algo que se disfraza de realidad, pero es otra cosa. Si los periodistas lográramos informar más con el objetivo de provocar risa, al reconocer cuál es cuál, tal vez el mundo sería un poco diferente. Mínimo, habría más risa.

 

Tal vez un periodista de política se podría inspirar con algo de Marx, Groucho Marx, la próxima vez que tenga que reportar sobre algún político que pretende ser más de lo que es. Por ejemplo (gracias a Lapham's Quarterly): Caballeros, aquí Chicolini habla como si fuera un idiota, y se ve como si fuera un idiota, pero no dejen que eso los engañe. Verdaderamente es un idiota.

 

Mark Twain decía que el humor es a fin de cuentas la cosa grande, la cosa que rescata y siempre ofrece un aire de libertad; una broma excelente suele ser un acto de disidencia.

 

Tal vez en este 2014 que amanece debemos retomar la sabiduría navajo e invitar a todos a hacer una celebración de la primera risa.

Publicado enInternacional
Domingo, 13 Octubre 2013 09:45

El mar Mediterráneo, tumba de inmigrantes

El mar Mediterráneo, tumba de inmigrantes

Según la ONU, entre 1998 y 2011 las víctimas en el Mediterráneo fueron 13.500. A pedido de Italia, después de los últimos naufragios, la Unión Europea estaría estudiando un plan más eficaz para encauzar el creciente flujo migratorio desde Africa.


Desde Roma

 

Después de las 13 víctimas en un naufragio del 30 de septiembre frente a Sicilia, de las 359 del hundimiento de una barcaza el 3 de octubre frente a la isla de Lampedusa, y de las 34 del pasado viernes, todo hace pensar que la muerte en el Mediterráneo no tendrá fin mientras no se cambien las reglas para la recepción de los refugiados y migrantes en Italia y en Europa, y los países costeros no dispongan de mayores recursos de la Unión Europea para ayudarlos. Pero para eso, de concretarse, se requerirá un cierto tiempo y los inmigrantes, desesperados, siguen llegando. La Guardia Costera italiana dijo que el viernes había logrado salvar a 430 personas que surcaban el mar en tres barcazas. Los sobrevivientes del naufragio del viernes dicen, por su parte, que en la nave viajaban unos 400 y no 250 como pensaban las autoridades en un primer momento. De ser así, las víctimas serían muchas más.

 

Los cambios políticos en varios países de Medio Oriente y el norte de Africa, la pobreza y los conflictos en varios Estados del Africa subsahariana como Eritrea o Somalia, han ayudado a intensificar este proceso que de todas maneras, con altibajos, comenzó mucho tiempo atrás. A medida que la brecha social y cultural entre los países de Africa y Asia en relación con Europa se hacía más evidente gracias a los medios de comunicación –mucha gente pudo ver así por primera vez los lujos del Norte–, la necesidad de partir en busca de un futuro mejor y de más justicia para la propia familia se hizo más imperiosa.

 

Las migraciones, de todas maneras, no son una novedad en el mundo y los argentinos lo saben bien. A principios y mediados del siglo pasado fueron predominantemente de Norte a Sur –caso Argentina, Brasil, Venezuela, que recibieron a miles de españoles e italianos, entre otros– y de Norte a Norte –caso Estados Unidos–. Europa estaba en la miseria y estos países necesitaban poblar su territorio, desarrollar su economía, y por eso acogían a los inmigrantes con cierta cordialidad.

 

A fines del siglo pasado el mundo cambió radicalmente al caer los regímenes comunistas y su economía paternalista, criticada por muchos pero que intentaba resolver las cuestiones primordiales de la subsistencia. Y las migraciones comenzaron a moverse de Este a Oeste y de Sur a Norte. Fue el período en el que Italia recibió, sobre todo, inmensos barcos llenos de albaneses y rumanos que cruzaban el mar Adriático pensando en hacerse "la América".

 

El mundo cambió también porque la caída del comunismo abrió las puertas indirectamente a la generalización o globalización del sistema económico capitalista y de sus valores, que empezaron a ser los únicos vigentes. Las relaciones económicas entre las empresas y entre los Estados se hicieron más fluidas, y el capitalismo globalizado pudo así aprovechar de todo tipo de ventaja, multiplicando sus ganancias por varios miles. Las televisiones multinacionales e Internet ayudaron poderosamente a la difusión de este proceso y de su escala de valores.

 

¿Pero qué pasó con los seres humanos –¡seres humanos!– que pasaron por todos estos cambios, sobre todo en la pobrísima Africa negra, pero también en los países árabes y en ciertas regiones de Asia? ¿Se distribuyeron parte de los beneficios que daba la globalización para mejorar el nivel de vida y cultural de la gente? ¿Sobrevivió la propia cultura? ¿Son felices con el nuevo sistema?

 

Los miles y miles de seres humanos que cada año intentan llegar, desde Africa y Asia sobre todo, al mundo "desarrollado" llamado Europa, usando los medios más inverosímiles y sin medir riesgos y consecuencias, habla de los sueños frustrados de esos jóvenes hombres y mujeres, de esas madres con niños pequeños o embarazadas que prefieren arriesgar la vida en el mar, con la ilusión de un futuro soleado, que morir en vida donde estaban. La llamada "primavera árabe", la caída de varios gobiernos dictatoriales en países del norte de Africa como Libia, Túnez y Egipto, y las guerras o persecuciones desatadas en esos países, hizo aumentar poderosamente el número de gente que escapaba. Algo similar está ocurriendo ahora con los sirios que huyen del conflicto en su propio país.

 

Entre 1998 y 2011, según el Alto Comisariado de la ONU para los Refugiados, las víctimas en el mar fueron 13.500. Otras cifras de Fortress Europe, un observatorio sobre las víctimas de la inmigración, habla de 20 mil muertos en el Mediterráneo en los últimos 20 años. Uno de los peores años fue 2011. Murieron 2350 personas y 60 mil lograron desembarcar en Italia, la mayor parte provenientes de los países del norte de Africa.

 

Luego de la visita a Lampedusa esta semana del presidente de la Comisión Europea, José Durao Barroso, la Unión Europea estaría estudiando un plan más eficaz para contener el flujo migratorio. El jefe del Gobierno italiano, Enrico Letta, por su parte, prometió que impondrá el asunto migraciones como tema de la agenda de la Unión Europea de fines de octubre. En una rueda de prensa en Ginebra, el portavoz del Acnur (Agencia de la ONU para los refugiados), Adrian Edwards, dijo que "se deben usar todos los medios disponibles para mitigar las reales causas que provocan la huida de refugiados de los países de origen". Según Edwards, se debe difundir más información sobre los peligros de los viajes irregulares por mar hacia Europa; debe haber una mejor recopilación e intercambio de información sobre las rutas y los medios de transporte tomados por quienes están huyendo; y debe haber una mejor respuesta con respecto al rescate y la intercepción en el mar. También destacó la necesidad de mejorar los mecanismos para la atención a los recién llegados y las instalaciones de acogida en Lampedusa, fuertemente sobrepobladas.

Publicado enInternacional
El Senado de EE UU aprueba la ley para la reforma del sistema de inmigración

Estados Unidos ha dado un paso de gigante en su confirmación como gran nación de emigrantes: el Senado aprobó este jueves definitiva y contundentemente la reforma que permite la legalización de más de 11 millones de indocumentados, lo que puede conducir a una honda transformación con implicaciones económicas, políticas, sociales y culturales. Aunque la votación de esta tarde está todavía pendiente de su ratificación en la Cámara de Representantes, el debate se desenvuelve en un contexto histórico que permite vaticinar su éxito final.


 
El resultado final de la votación -68 contra 32- supone un respaldo mucho mayor de lo que hubiera sido posible anticipar hace solo unos meses y confirma el surgimiento de una sólida coalición parlamentaria que podría ser suficiente como para vencer las resistencias que esta ley, de alcance histórico, puede aún encontrar en su camino hacia el Despacho Oval.


 
"El Senado de Estados Unidos ha servido hoy a los ciudadanos, llevándonos un paso más cerca a la resolución definitiva del sistema de inmigración", aseguró Obama en un comunicado adelantado por la Casa Blanca. El presidente afirmó que el proyecto de ley "es un compromiso" y que ninguna de las partes implicadas logró todo lo que querían. "Ni los demócratas, ni los republicanos, ni yo. Pero la ley es consistente con los principios de sentido común que, como tantos, he defendido en tantas ocasiones".


 
Esta reforma migratoria ha sido, durante décadas, la aspiración de millones de familias que viven en una dura clandestinidad, sin acceso a la mayoría de los servicios sociales, sin perspectivas de una vida estable, discriminados y marginados, cuando no perseguidos o confundidos con delincuentes. Pero no solo eso. La reforma ha sido un constante campo de batalla en el que los partidos políticos han rivalizado por cada vez más atractivos intereses electorales. Por más de 30 años, los intentos de poner en orden un sistema migratorio a todas luces quebrado se han estrellado con la oposición de quienes pretendían conservar su escaño o su criterio estrecho sobre la nacionalidad o las tradiciones norteamericanas.


 
Los inmigrantes indocumentados llevan muchos años contribuyendo de forma determinante a la creación de riqueza en Estados Unidos. Su aportación es vital en algunas áreas, como la de la agricultura, la industria o el trabajo doméstico, y visible y creciente en otras muy diversas, desde la tecnología hasta la educación.


 
Aunque la necesidad de reformar el sistema migratorio era ya acuciante durante la anterior Administración, fueron las dos últimas elecciones presidenciales, particularmente la de 2012, en las que Barack Obama obtuvo el 71% de los votos latinos, las que acabaron de convencer a los republicanos, los principales oponentes de la reforma, de que su futuro como partido dependía de su actitud respecto a esta ley.


 
La reforma sale del Senado como muchas limitaciones. Plantea regularizar a los ‘sin papeles’ previo pago de una multa y de sus impuestos atrasados, duplica el número de agentes que protegen la frontera con México, invierte 30.000 millones de dólares en vigilancia de los puntos de entrada al país, limita el acceso a la ciudadanía para los indocumentados que residan en EE UU desde antes de diciembre de 2011, establece un plazo mínimo de 10 años para poder aspirar al pasaporte norteamericano y obliga a demostrar conocimientos de inglés y un historial limpio de antecedentes penales.


 
Como compensación, se crea un nuevo sistema de visados temporales, se permite un acceso más rápido a la ciudadanía norteamericana a los llamados ‘dreamers’ –estudiantes indocumentados- y  trabajadores agrícolas, se aumenta el número de visados para los empleos en la ciencia y la tecnología y se imponen mayores controles para evitar casos de abusos y explotación, ahora frecuentes, en las empresas.


 
El éxito obtenido en el Senado -con el voto a favor de 14 republicanos- ha sido laboriosamente trabajado desde hace seis meses por una coalición de legisladores demócratas y republicanos que, con el apoyo de Obama en la Casa Blanca, han conseguido finalmente conformar una mayoría que ahora esperan reproducir en la Cámara. El presidente emplazó a los legisladores a "hacer lo mismo" que el Senado y advirtió de los obstáculos que puede encontrar la reforma. "Este es el momento en el que sus oponentes intentarán con más fuerza destruir esta iniciativa bipartidista de manera que impidan que esta reforma se convierta en realidad", dijo Obama. "No podemos dejar que eso pase".


 
El senador republicano John McCain, líder en las negociaciones, instó a los representantes a estudiar el proyecto de ley nada más ser aprobado. "Apelamos a su consideración y estamos dispuestos a sentarnos y negociar con ustedes", afirmó.


 
El texto de esta reforma ha recibido críticas, tanto de grupos de derechos humanos, que se quejan de la militarización de la frontera, como de los sectores más conservadores, que se temen la disolución del carácter y la esencia del estilo de vida americano. Obama advirtió en su momento que, para poderse llegar a un acuerdo, iba a ser preciso que todos hicieran renuncias.


 
Todos los implicados en el avance de la reforma lo han reconocido. La Asociación por las Libertades Civiles (ACLU) felicitó este jueves al Senado por su trabajo impulsando una ley "histórica" que permitirá a millones de familias "obtener estatus legal para vivir, trabajar y cuidar de sus familias sin miedo, en el país al que llaman hogar".


 
El resultado ha sido, pues, una muestra de pragmatismo y un raro ejemplo de colaboración entre los dos partidos políticos. El pasado mes de enero, cuatro senadores republicanos y cuatro demócratas crearon lo que se conoció como “Grupo de los Ocho” para negociar las bases de la legislación. El trabajo de esta coalición bipartidista refleja cómo los intereses de futuro de demócratas y republicanos dependen en gran medida del apoyo de la comunidad hispana, el grupo de población de mayor crecimiento en la última década y, seguramente, en la próxima.


 
La realidad política coincide, además, con un contexto económico que ha dejado en evidencia la dependencia de EE UU de profesionales extranjeros y la necesidad de recuperar el liderazgo en materia de innovación. Todo ello ha obligado a reconocer que la inmigración sigue siendo la llave de la prosperidad futura de este país.


 
A la espera de las negociaciones que tengan lugar en la Cámara de Representantes, donde los republicanos tienen la mayoría, el debate en el Senado se ha visto favorecido por la actuación de algunos republicanos determinantes, como John McCain, que apoya la reforma desde hace años, o de la figura emergente de la oposición, el senador de origen cubano Marco Rubio, cuya carrera fue impulsada al inicio por el Tea Party pero se ha convertido ahora en la bisagra entre los defensores y los detractores de una ley cuya aprobación marcará el legado de Obama tanto o más que la reforma sanitaria.

 


Por Antonio Caño / Cristina F. Pereda Washington 27 JUN 2013 - 23:17 CET

Publicado enInternacional
Obama iguala las deportaciones sumadas de más de un siglo

Esto ocurrirá en el 2014 si la actual tendencia sigue en pie, según un informe reciente de la Universidad de California, Merced (//stopdeportationsnow.blogspot.mx, 25-1-13). Un total de 2,1 millones de inmigrantes ilegales fueron deportados por los sucesivos gobiernos de EE.UU. en el período 1892-1997. En el 2014 el presidente Obama habrá deportado en sólo seis años el mismo número de los que sufrieron idéntico trato a lo largo de 105.

 

El informe señala que en el 2011 fueron expulsados 188.382 extranjeros por la comisión de delitos: casi el 25 por ciento después de cumplir alguna condena relacionada con drogas, otro 23 por ciento por infracciones de distinto tipo y un 20 por ciento por infringir las leyes migratorias. “El Departamento de Seguridad Interior no es muy específico sobre estas penalidades, pero sabemos que los delitos relacionados con la droga incluyen la posesión de marihuana; las infracciones, incluso el manejar con exceso de velocidad, y los delitos en materia de inmigración, la entrada ilegal y su repetición”. El documento indica asimismo que una parte ingente de los extranjeros deportados desde mediados del 2012 son padres de niños nacidos en los EE.UU.

 

Esto crea una multitud de problemas familiares, en especial cuando uno de los cónyuges reside legalmente en EE.UU. y el otro no. ¿Con quién se quedan los hijos? La pregunta se repite amplificada cuando padre y madre son deportados. Según un informe del Centro de Investigación Aplicada (CEA), “hay al menos 5100 niños que actualmente viven en hogares sustitutos a quienes se les impide unirse a sus padres deportados o detenidos. Si nada cambia, quince mil más enfrentarán un destino similar en los próximos cinco años” (//noticias.univision.com, 10-1-12). Sólo en California su número asciende a 875.

 

El CEA estima que fueron deportados más de 46.000 padres de niños estadounidenses en el período de enero a junio del 2012 y que no pocos son abandonados a su suerte (www.americanpro gress.org, 21-8-12). Seth Wessler, autor del informe, había señalado que luego de investigar un año, “encontramos que uno de los efectos colaterales más preocupantes (de las deportaciones) es que muchos niños ahora están separados de sus padres, a veces para siempre. A veces nunca vuelven a verlos” (www.democracynow.org, 10-11-11). Agregó que hay padres que ni idea tenían de dónde estaban sus hijos, sólo sabían que los tenían familias sustitutas.

 

La vigilancia de los extranjeros que ingresan a EE.UU. y la detención y deportación de inmigrantes ilegales es “la prioridad más alta del gobierno federal”, anota un informe reciente del Instituto de Políticas de Migración (IPM) (www.migrationspolicy.org, enero 2013). La Casa Blanca destina más fondos a la aplicación de las leyes inmigratorias que a todas las demás actividades de cumplimiento de la ley juntas. El gobierno Obama invirtió alrededor de 18 mil millones de dólares en el control de la inmigración en el 2012.

 

Más de la mitad de todos los procesos de nivel federal están relacionados con infracciones a las leyes de inmigración. Como informó The New York Times, el Departamento de Seguridad Interior, que también se ocupa de estas situaciones, “ha incoado más casos en los tribunales que todos los organismos de aplicación de la ley del Departamento de Justicia juntos, incluidos el FBI, la Agencia Antidrogas y la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos. El gasto total de estos organismos ascendió a 14 mil millones de dólares según cifras oficiales” (www.nytimes.com, 7-1-13), es decir, cuatro mil millones de dólares más. Es que hace falta mucho dinero para causar muchas tragedias.

 

El presidente Obama insistió en su campaña electoral y reitera ahora que es preciso una política de inmigración más justa, pero se ha jactado de que las deportaciones han dado más seguridad a la población estadounidense. El número de inmigrantes expulsados ascendió a 410.000 en el año fiscal 2012 y muchos de ellos lo fueron sin la orden judicial del caso. Los fondos destinados a impedir la entrada de ilegales por la frontera con México se han incrementado drásticamente.

 

La posición del mandatario es ambivalente, para decir lo menos. En entrevistas que acordó el miércoles pasado dijo que no puede detener las deportaciones hasta que no se reforme el régimen aplicado a los inmigrantes ilegales: “Obviamente habrá personas que atrapará el sistema y eso es desgarrador”, dijo al periodista de Telemundo Díaz Balart (www.huffingtonpost.com, 13-3-13). Pero agregó: “No me disculpo por aplicar la ley ni por el trabajo que hemos hecho para reforzar la seguridad en la frontera”. En su primer período de gobierno, deportó a más inmigrantes que cualquier otro presidente en la historia de EE.UU. (www.salon.com, 8-1-13).

Publicado enInternacional
Estados con más población de origen hispano serán los más afectados por recortes en EU

El recorte automático del presupuesto que entró en vigor en Estados Unidos el viernes por la noche afecta los servicios que reciben decenas de miles de personas en áreas que van desde programas educativos hasta el suministro de vacunas para niños, pruebas de detección de VIH o alimentación para ancianos. Los mayores ajustes se concentran en los estados de California, Texas, Florida e Illinios, donde residen vastos núcleos de población de origen hispano, un grupo en el que los mexicanos son los más numerosos.

 

Los ajustes, que en total sumarán 85 mil millones de dólares, implican el recorte de gasto por 26 mil millones de dólares a programas nacionales de educación, salud y prevención del uso de drogas; además de 11 mil millones de dólares a los proveedores del Medicare, que atiende a ancianos. Otros 43 mil millones de dólares corresponde a ajustes en el gasto militar y de seguridad; y 5 mil millones a planes de ayuda a desempleados y agricultores.

 

El recorte automático de fondos que entró en vigor en Estados Unidos afectará a los más vulnerables, en especial a mujeres, niños y personas mayores, advirtieron legisladores y dirigentes de organizaciones cívicas. También sufrirán las consecuencias los sectores de migrantes, como había advertido la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano. El gobernador de Michigan, Rick Snyder, allanó el camino para que el estado intervenga la ciudad de Detroit, al declarar que el lugar donde nació la industria automotriz afronta una emergencia fiscal.

 

California y Texas, dos de los estados con mayor población de origen mexicano, se cuentan entre los más afectados por los recortes presupuestales, que afectan desde la contratación de profesores y atención de alumnos, hasta programas de vacunación infantil y atención de personas de edad avanzada.

 

La legisladora Gloria Negrete, de California, puso como muestra que en su estado unos 15 mil niños quedarán sin vacunas para prevenir enfermedades como sarampión, tos convulsiva y gripe; otros 82 mil dejarán de recibir beneficios de programas de educación temprana.

 

Botones de muestra

 

Los recortes afectan a varios rubros de atención social en todos los estados de la Unión Americana. California, Texas, Florida, Nueva York e Illinois, entidades con alta presencia de población de origen hispano, son los que resentirán los mayores ajustes en programas como contratación de maestros, atención nutricional para ancianos, vacunas infantiles, contra la violencia hacia las mujeres y de salud pública, de acuerdo con información de la Casa Blanca.

 

Por ejemplo: la disminución de 87.6 millones de dólares en el presupuesto para educación primaria y secundaria en California colocará en riesgo mil 210 empleos y la atención de 187 mil niños; en Texas, se disminuirá el presupuesto en 67.8 millones, lo que amenaza con llevar la calle a 930 profesores y dejar sin atención a 172 mil niños.

 

En uno de los rubros de salud afectados, el que tiene que ver con la aplicación de vacunas, los ajustes en el gasto que comenzaron a regir el viernes por la noche provocarán que 15 mil 810 niños de California no reciban sus dosis, 9 mil 730 en el caso de Texas, 7 mil 450 en Florida y 5 mil 230 en Illinois, por citar los cinco estados en donde se realizarán los mayores ajustes.

 

Es también el caso de uno de los programas de prevención de sida, que también será afectado. En este caso se dejarán de aplicar 49 mil 300 pruebas en California, 28 mil 600 en Texas, 35 mil 900 en Florida y 4 mil 600 en Illinois.

 

El presidente del Grupo de Congresistas Hispanos (CHC), Rubén Hinojos, aseguró que el recorte afectará a 70 mil niños del programa de asistencia educacional y nutricional Head Start, 25 mil de los cuales son de origen latino. Algunas dependencias han advertido sobre el despido de miles de funcionarios.

 

Penurias de la ciudad, símbolo del capitalismo

 

Los ajustes al presupuesto derivados del descuerdo político han colocado en una situación extrema a la ciudad de Detroit, cuna de la industria automotriz estadunidense y uno de los símbolos del capitalismo. El gobernador republicano de Michigan, Richard, Rick Snyder, al calificar de emergencia fiscal la situación de Detroit abrió la puerta para que el Estado asuma el control de las cuentas de la capital y eventualmente decidir si la ciudad debería acogerse a una situación de quiebra, que sería la mayor de su tipo en la historia del país. La situación ha llegado al extremo que 1.2 millones de niños que asisten a escuelas públicas en comunidades pobres pueden quedarse sin la ayuda extra que recibe un programa de lectura y matemáticas.

 

La presidenta del Consejo Nacional de La Raza (NCLR), Janet Murguía, sostuvo por su parte que no hay razón por la que unas 600 mil mujeres embarazadas de bajos recursos y sus niños se queden sin asistencia en programas de nutrición.

 

Agregó que también habrá recortes en programas clave de capacitación laboral, asistencia para el alquiler de vivienda y apoyo en cuidado de niños de bajos recursos en escuelas públicas. Murguía indicó que la Oficina de Presupuesto del Congreso ha indicado que los recortes ocasionarán la pérdida de unos 750 mil empleos este año. (Con información de Notimex, Reuters, Dpa y Afp).

Publicado enInternacional
Senadores demócratas defienden reforma migratoria integral en EU

Washington, 7 de febrero. Senadores demócratas en Estados Unidos defendieron hoy el camino a la ciudadanía para unos 11 millones de indocumentados frente a legisladores de la Cámara de Representantes que lo consideran muy extremo.

 

En una conferencia con medios en español, el senador demócrata Charles Schumer dijo que encuestas recientes indican que la mayoría de los estadunidenses apoyan la medida de "sentido común" y se mostró "esperanzado" con la propuesta.

 

Los requisitos para la ciudadanía incluyen hablar inglés y no tener antecedentes penales, de acuerdo con una propuesta bipartidista presentada por ocho senadores.

 

El senador demócrata Richard Durbin sostuvo que el proceso podría durar unos 10 años, aunque todavía no está definido.

 

Robert Menendez, a su vez, se declaró "cautelosamente optimista" sobre las negociaciones. El congresista indicó que el camino a la ciudadanía también puede incluir a los inmigrantes centroamericanos beneficiarios del programa de Estatus de Protección Temporal (TPS).

 

Piden encontrar un punto medio entre los "extremos"

 

El líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid, dijo que no se pueden impulsar por separado diferentes proyectos de ley de inmigración, porque la meta es una reforma integral.

 

En entrevista con la cadena ABC, Reid indicó el domingo pasado que ambas cámaras del Congreso pueden aprobar una reforma migratoria integral a pesar de la oposición de legisladores republicanos, que son mayoría en la Cámara de Representantes.

 

El presidente del Comité Judicial de la Cámara de Representantes, Robert Goodlatte, preguntó durante una audiencia este martes si puede existir un punto medio entre los "extremos" de una deportación masiva y un camino a la ciudadanía para los indocumentados.

 

A pesar de las diferencias, influyentes líderes republicanos como el senador Marco Rubio apoyan un camino a la ciudadanía para los indocumentados, así como el líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes, Eric Cantor, quien respalda la medida para los que llegaron siendo niños al país.

 

En una teleconferencia la secretaria-tesorera ejecutiva del Consejo Laboral del condado de Los Ángeles, María Elena Durazo, manifestó este jueves que el camino a la ciudadanía para los indocumentados es crucial porque "no queremos crear ciudadanos de segunda clase".

 

Durazo informó que una coalición de gremios que incluye a la central sindical AFL-CIO –la mayor del país– realizarán movilizaciones en todo Estados Unidos para concientizar sobre la importancia de una reforma migratoria y pedir un freno a las deportaciones.

 

Señaló que continúan las conversaciones con grupos empresariales para limar diferencias sobre futuros flujos migratorios, que incluye la creación de un programa de trabajadores huéspedes.

 

Encuestas recientes de la cadena ABC News y The Washington Post, y otra de la firma Gallup, mostraron que la mayoría de estadunidenses apoyan un camino a la ciudadanía para los indocumentados que cumplan ciertos requisitos, y también respaldan un mayor control fronterizo.

 

El presidente estadunidense, Barack Obama, señaló hoy que dará un fuerte empuje al tema de la reforma migratoria y reconoció que aunque la lucha será difícil mantendrá esta batalla como prioridad de su gobierno.

 

"Obviamente el crecimiento de la economía es prioridad, pero asegurarnos de abrir oportunidades para todos también es importante", dijo.

 

En la comunidad de Leesburg, Virginia, donde delineó los temas de su segunda administración, el mandatario se dijo complacido por el temprano curso de la discusión.

 

En particular, hizo alusión a la alianza entre demócratas y republicanos en el Senado, en la cual un grupo de ocho legisladores de ambos partidos han ofrecido una lista de principios como punto de partida.

 

Sin embargo, la propuesta parece no haber encontrado hasta ahora el mismo eco bipartidista en la Cámara de Representantes, donde existen reservas en lo concerniente al tema de la ciudadanía para indocumentados.

 

Por otra parte, los hijos de los inmigrantes en Estados Unidos alcanzan un nivel de vida superior al de sus padres y muy similar al de las otras personas nacidas en este país, según un análisis divulgado este jueves por el centro de estudios demográficos Pew Hispanic.

 

Los inmigrantes adultos de segunda generación, un grupo de unos 20 millones de personas nacidas en Estados Unidos de al menos un padre extranjero, ganan más dinero, tienen mayor nivel educativo y logran comprar una vivienda, indicó el estudio, con base en cifras del censo.

 

De este grupo, que en promedio gana al año 58 mil 100 dólares, 36 por ciento posee título universitario, 64 por ciento es propietario de su casa y 11 por ciento es pobre, similar al estadunidense promedio, que gana 58 mil 200 dólares al año, 31 por ciento cuenta con calificaciones profesionales, 65 por ciento posee su inmueble y 13 por ciento es pobre.

 

En contraste, los inmigrantes adultos no nacidos en el país ganan unos 45 mil 800 dólares al año, 29 por ciento poseen título universitario, 51 por ciento son dueños de su vivienda y 18 por ciento están en la pobreza.

 

Según las últimas cifras del censo, para 2010 vivían en Estados Unidos alrededor de 40 millones de extranjeros, entre residentes legales, temporales, refugiados e indocumentados. Siete de cada diez son latinos o asiáticos.

 

Dos tercios de los inmigrantes de segunda generación se consideran "estadunidenses típicos", dicen llevarse bien con otros grupos étnicos y 15 por ciento tienen una pareja de otra raza.

 

Nueve de cada diez personas nacidas en el país de al menos un padre extranjero hablan inglés fluidamente, pero conservan el lenguaje de sus progenitores: ocho de cada diez dicen que hablan español bastante bien.

 

Conocer las características de los inmigrantes de segunda generación es clave, toda vez que este grupo "tendrá un impacto significativo en la economía y la política del país en las décadas por venir", señaló el Pew Hispanic.

 

Notimex y Afp


Publicado enInternacional