“Hay que inventar una nueva geopolítica”

Ante las consecuencias sociales del cambio climático y las migraciones, Gemenne plantea la necesidad de repensar conceptos como soberanía, Estado, población y territorio.


“La articulación entre territorio, población y Estado va a tener que ser profundamente repensada. Pero seguimos siendo prisioneros de marcos de pensamiento que datan del siglo XVII.” François Gemenne investiga el impacto social de las migraciones y el cambio climático en la Universidad de Lieja y el Instituto de Estudios Políticos de París (Sciences Po), entre otras instituciones. Antes de llegar al país para participar de distintas actividades (ver aparte), invitado por el Centro Franco Argentino de Altos Estudios (UBA-Embajada de Francia) y por la Facultad de Ciencias Exactas, reflexionó sobre esos problemas en diálogo con Página/12.


–¿Qué significa y qué implicancias tiene la denominación de “antropoceno” para la era que estamos viviendo?


–El Antropoceno es un nuevo período geológico en el que, según los geólogos, estamos inmersos de ahora en adelante. Se lo podría llamar “la era del ser humano” y se define por una ruptura profunda: por primera vez, los seres humanos se han convertido en la principal fuerza de transformación del planeta, por delante de las fuerzas geológicas. Pero no es sólo un concepto geológico, también es una formidable propuesta política: implica que la Tierra se ha convertido en un sujeto de la política, no sólo un objeto. El Antropoceno es el encuentro de la historia del hombre, que tiene unos pocos miles de años de edad, con la de la Tierra, que se extiende por miles de millones de años. Sin embargo, hay algo engañoso en considerar que todos los hombres son igualmente responsables de las transformaciones del Antropoceno: de hecho, “la era de los humanos” es sobre todo la era de algunos hombres, mientras que la mayoría de los seres humanos son en realidad víctimas de estas transformaciones.


–¿Qué desafíos genera esta nueva era para la geopolítica global? ¿Qué tensiones provoca en conceptos clave como territorio, frontera, soberanía, justicia universal?


–El Antropoceno nos debe llevar a replantear completamente el lugar del medioambiente en la política: hay que inventar una nueva geopolítica; literalmente, una política de la Tierra. Todos los conceptos sobre los que se basan las relaciones internacionales contemporáneas son puestos en cuestión. La Tierra ya no es más el decorado de las relaciones de poder, es un sujeto de política, y esto implica repensar los conceptos clave de las relaciones internacionales. La soberanía nacional, por ejemplo, fue concebida en el siglo XVII como el principio rector de las relaciones internacionales: el soberano tendrá el control total de un territorio, que se corresponderá con una población, y esos territorios estarán separados por fronteras. Pero, ¿cuál es el sentido de esa soberanía desde el momento en que de los Estados van a perder porciones enteras de sus territorios por el ascenso del nivel del mar? El cambio climático va a desplazar las fronteras. ¿Y cuál será la soberanía de los Estados insulares engullidos por el océano? La articulación entre territorio, población y Estado va a tener que ser profundamente repensada. Nunca antes en la historia de la humanidad los pueblos han dependido tanto unos de otros. Pero seguimos siendo prisioneros de marcos de pensamiento y de análisis que datan del siglo XVII. El Antropoceno también nos obliga a repensar la soberanía en el sentido de ¿cuál será su significado si la Tierra se vuelve inhabitable?, ¿sobre qué se ejercerá la soberanía?


–En sus trabajos, usted analiza la situación de los “refugiados ambientales”. ¿A quiénes se refiere y qué políticas públicas son necesarias para abordar el fenómeno?


–Hoy en día, las degradaciones del medioambiente, muchas de las cuales están relacionadas con el cambio climático, se han convertido en un factor importante de las migraciones y los desplazamientos de las poblaciones. Es una realidad presente, no es sólo un riesgo futuro y distante. Los llamados “refugiados ambientales” son aquellos que se ven forzados a abandonar sus hogares por la degradación del medioambiente, que puede ser repentina o progresiva: inundaciones, sequía, la degradación del suelo, huracanes, etc. Detrás de la idea de “refugiados ambientales” hay situaciones migratorias muy diferentes que reclaman respuestas políticas también muy diferentes: una persona que huye de una catástrofe, por ejemplo, no tiene las mismas necesidades que otra que migra a la ciudad durante la temporada de lluvias y luego regresa a su casa. Las respuestas políticas tienen que ser contextuales. En octubre de 2015, ciento diez Estados aprobaron en Ginebra el programa de protección de la Iniciativa Nansen, una serie de principios para proteger de la mejor manera los derechos de los “refugiados ambientales” –que no son realmente refugiados, no son reconocidos como tales por el derecho internacional–. La puesta en marcha de este programa debe ser una prioridad en los países que lo adoptaron, así como el despliegue de políticas de adaptación al cambio climático que reconozcan el rol de las migraciones.


–¿Cómo caracteriza la crisis de refugiados que atraviesa Europa, en particular con el caso de Siria, y las respuestas que han dado los Estados de la UE?


–Ante todo, se trata de una crisis de la humanidad. Representa el fracaso de un ideal europeo y la renuncia de la clase política frente a las ideologías xenófobas y nacionalistas. Este período será juzgado muy duramente por la historia: una de las peores tragedias humanitarias se desarrolla en las puertas de Europa y no sólo no hacemos nada para detener la guerra en Siria, sino que dejamos morir en el mar a los que están huyendo del infierno. Dos tercios de la población siria están siendo desplazados en la actualidad. La mayoría, al interior mismo de Siria; y alrededor de cinco millones, en los países vecinos: Jordania, Líbano –donde una de cada cuatro personas es un refugiado– y, por supuesto, Turquía –que ahora es el país que alberga el mayor número de refugiados del mundo–. Evidentemente, una parte importante de estos refugiados desearía llegar a Europa para intentar recuperar una vida normal, pero la única respuesta que les da Europa es el cierre y el control de las fronteras. Esta crisis es el resultado de una incapacidad –que ya lleva más de veinte años en Europa– para ofrecer un proyecto político común en materia de asilo e inmigración. Sin proyecto político, el cierre de la frontera se ha convertido en el alfa y el omega. En lugar de establecer vías seguras para acceder al continente europeo, en lugar de organizar el arribo de refugiados a Europa sobre la base del modelo organizado por los gobiernos de Alemania y Suecia, los demás gobiernos han preferido dejar que se instalen el caos y la tragedia. Los gobiernos han preferido dejar que los migrantes se ahoguen en el mar en lugar de permitirles tomar un avión.


–¿Qué ideas y supuestos están detrás de las propuestas de cerrar las fronteras?


–Actualmente, el cierre de las fronteras parece ser el único horizonte de las políticas migratorias en Europa y en todo el mundo, aunque sin duda es menos marcado en América del Sur. Las fronteras han devenido en tótems, porque remiten a una gran fantasía política: la idea de que las fronteras son un instrumento eficaz para regular las migraciones. Para la mayoría de la gente y los gobiernos, cerrar las fronteras va a detener la inmigración y abrirlas va a crear una inmigración descontrolada. El resultado de esta fantasía es que el cierre de fronteras aparece como la única opción posible y su apertura, como una utopía ingenua. Creo que esto es malinterpretar profundamente la realidad de las migraciones: no es una frontera cerrada lo que le va a impedir pasar a un migrante, del mismo modo que no es una frontera abierta lo que va a decidirlo a dejar su país. Todas las investigaciones lo demuestran y además tenemos la evidencia ante nuestros ojos: ¡la apertura de las fronteras en el espacio de Schengen no ha creado un caos migratorio! (NdR: el espacio de Schengen abarca a 26 países europeos, no todos parte de la UE.) Y en este momento Europa se enfrenta a un flujo migratorio muy importante, mientras que sus fronteras exteriores están siendo controladas como nunca antes. Debemos comprender que no son las fronteras lo que determina la migración: nunca una frontera cerrada evitará que la cruce un migrante, porque a menudo su vida depende de ese cruce. El cierre de las fronteras no detiene la migración, pero la hace más difícil, más cara y, sobre todo, más mortífera.


–¿Cómo incide en ese contexto la amenaza terrorista?


–Es evidente que juega un rol importante, sería absurdo negarlo. Cuando uno es atacado, el primer reflejo probablemente sea cerrar las fronteras para protegerse. Pero los europeos parecen no darse cuenta de que la mayor parte de los terroristas nacieron y crecieron en Europa. Hay que ser consciente de que la frontera todavía representa, para una parte de la población, una forma de defensa contra las amenazas externas. Hay una brecha cada vez más grande entre aquellos para los que las fronteras ya no representan nada y aquellos para los que las fronteras representan la última protección. Y es particularmente eso lo que jugó en el Brexit. Reducir esa brecha es un desafío esencial para nuestras sociedades.

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Las incongruencias de las políticas de Obama hacia Cuba

Después del histórico acuerdo al que llegaron los dos países, parece que la realidad es otra distinta. Los cambios que prometió EEUU siguen paralizados, aunque tienen potestad para hacerlos efectivos.

 

LA HABANA. - Las relaciones entre Cuba y EEUU aún están en un terreno tan incierto que el nuevo inquilino de la Casa Blanca podría revertirlas fácilmente. El Embargo Económico es una ley que solo puede eliminar el Congreso, pero el Poder Ejecutivo tiene potestades para hacerlo que no está usando.

Por el contrario, comienzan a verse contradicciones entre el discurso del presidente Obama y la realidad. Cuando el mandatario estadounidense habló a los cubanos desde el Gran Teatro de La Habana, expresó que “EEUU no tiene ni la capacidad ni la intención de imponer cambios en Cuba. Lo que cambie dependerá del pueblo cubano. No vamos a imponerles nuestro sistema político ni económico. Reconocemos que cada país, cada pueblo, debe trazar su propio camino, y darle forma a su propio modelo”.

No obstante, muchas de las políticas que provienen de Washington demuestran que siguen tratando de influir en la realidad de Cuba. Por un lado, no solo continúa la Ley del Embargo Económico, Comercial y Financiero contra la isla, también se mantiene la virulencia de la persecución internacional contra Cuba.


El embargo a Cuba, sin cambios


En agosto de 2015, la Oficina de Control de los Activos Extranjeros (OFAC) de los EEUU multó a la compañía estadounidense de seguros marítimos Navigators con 271 mil dólares, mientras en febrero de 2016 sancionó a la empresa francesa CGG Services S.A. con más de 600 mil.

La negociadora de Cuba con EEUU, Josefina Vidal, explica que ha habido “49 multas impuestas por el gobierno del presidente Obama a entidades estadounidenses y extranjeras por relacionarse legítimamente con Cuba”. El valor total de esas multas supera los 14 mil millones de dólares, “cifra sin precedentes en la historia de la aplicación del bloqueo”, según Vidal. Así las cosas, no es de extrañar que aunque Washington autorice el uso del dólar en las transacciones con La Habana, ningún banco se atreva a operar.

Por otra parte, el movimiento de solidaridad con Cuba está también amenazado. Este año Pastores por la Paz se enfrenta al Servicio de Rentas Internas, que amenaza al grupo religioso con perder su estatus de organización caritativa exenta de impuestos, por no declarar los envíos de ayuda a Cuba. Además, el Departamento del Tesoro abrió un proceso legal contra Albert A. Fox, Jr.. El activista, defensor del acercamiento entre los dos países, se enfrenta a una multa de 100.000 dólares por violaciones de las leyes del Embargo en dos viajes a la isla.

No obstante, en sentido contrario el dinero fluye sin contratiempos. Asegura Prensa Latina que, según datos oficiales del Gobierno estadounidense, “durante las últimas dos décadas en ese país se destinaron 284 millones de dólares para promover los programas de cambio de régimen en Cuba”. El gobierno de Obama sigue entregando 30 millones
anuales para financiar los grupos disidentes internos. Radio y TV Martí, cuya transmisión es exclusiva para Cuba, ya ha consumido casi 800 millones de dólares.

Tras la visita de Obama a Cuba, a los disidentes se les asignó papeles secundarios, mientras los trabajadores autónomos y los jóvenes parecen llevarse los protagonistas. Las PYMES privadas son las únicas autorizadas a exportar a EEUU y se creó un fondo en ese país para adiestrar a los pequeños empresarios. Otorgan becas estadounidenses de
formación de líderes entre la juventud, los cuales deben desarrollar algún proyecto a su regreso a Cuba.

Psicólogos cubanos entrevistados aducen que buscan adolescentes porque es una edad en la que son más moldeables. A lo largo de la isla se desarrollan actos juveniles para rechazar estas becas y la TV cubana entrevistó a algunos participantes de los cursos. No rechazan la posibilidad de estudiar en los EEUU pero exigen que se tramite por los
canales normales de intercambio estudiantil que existen entre los dos países. Hoy este es el tema central de movilización política en la isla.


El problema de la migración no se resuelve

La migración es otro de los grandes temas que se mantienen como si nada hubiera cambiado, a pesar de que Obama cuenta con el poder de hacerlo. La Habana reclama el fin de la Ley de Ajuste, la cual le otorga residencia a todo cubano que ponga un pie en suelo estadounidense. Aseguran que esto es un incentivo para la migración ilegal, tanto por mar como atravesando media Latinoamérica.


La Casa Blanca tiene en vigor un programa de visas express para los médicos cubanos que quieran abandonar las misiones en terceros países. La idea original de esta política era tentar a estos profesionales para que Cuba perdiera su principal fuente de ingreso de divisas. Esto es una incongruencia cuando hoy las delegaciones de los dos países se
preparan para colaborar en catástrofes de salud por el mundo.

Más allá de los discursos de Barack Obama, lo cierto es que la maquinaria burocrática anticastrista de Washington sigue funcionando a todo tren, como si el Presidente no hubiera reconocido que “EEUU no tiene ni la capacidad ni la intención de imponer cambios en Cuba”, prometido que “no vamos a imponerles nuestro sistema político ni económico” y aceptado “que cada país, cada pueblo, debe trazar su propio camino, y darle forma a su propio modelo”.

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Dos regalos de la alicaída Hillary a Trump y el “problema WASP” de los demócratas

A casi dos meses de la trascendental elección, hasta The New York Times –convertido en portavoz oficioso de Hillary Clinton– supuso que la esposa del ex presidente Bill tenía ya en el bolsillo la presidencia y debía consagrarse a la formación de su gabinete de transición, cuando el polémico Donald Trump se desplomaba estrepitosamente debido su locuacidad incontinente que ofendía a tirios y troyanos.

En una elección tan volátil y pasional como la que vive ahora EU, los gurús de ocasión y las de por sí sesgadas encuestadoras –que encauzan la voluntad de los grandes intereses en juego cuando captan y cooptan a los electores desinformaados– suelen equivocarse en forma grotesca.

Con Hillary en la supuesta cúspide y Trump en el subsuelo, hace casi dos meses avancé cuatro escenarios, tanto en mi cuenta Twitter como en una entrevista con Carlos Castellanos, de Radio Red, que marcarían el epílogo:

Escenario 1: Trump es el peor enemigo de Trump: su incontinencia locuaz, al "estilo Fox" en México, y sus atrabiliarias invectivas lo hundirían aún más cuando se perfila(ba) un cataclísmico "escenario Goldwater" para los congresistas del Partido Republicano.

Escenario 2: la célebre "sorpresa de octubre": un evento funesto o una demoledora filtración que aniquile al afectado a unos días del 8 de noviembre. Un atentado terrorista, a uno de los dos lados del Atlántico Norte –tanto mejor si fuese doméstico–, operaría en favor de Trump.

Escenario 3: la exhumación de los fétidos correos de Hillary, que pueden erosionar aún más su dañada imagen de deshonestidad y opacidad, como amenaza publicar Wikileaks, sin contar la operatividad de la Fundación Clinton –manejada por su marido Bill y su hija Chelsea– y sus nausebundos vínculos con el maligno megaespeculador George Soros (http://goo.gl/lzIA0B), los banksters de Wall Street y "dictadores foráneos".

Y escenario 4: la eclosión de la(s) enfermedad(es) oculta(s) de Hillary.

Hoy pesa más el "escenario 4" cuando, como "melodrama Netflix", en la mañana de la conmemoración del icónico 11-S, el video de un inmigrante aficionado de origen checo de 50 años, Zdenek Gazda –quien impulsó el "periodismo ciudadano"–, expuso el casi desplome clínico de Hillary que se viralizó en las redes, pese al ocultamiento inicial de los multimedia, aplastantemente inclinados en favor de la esposa del ex presidente Bill, lo cual ha dado un vuelco a la elección que ese día amaneció muy apretada, incluso con CNN dando una ventaja en la votación general de 2 por ciento a Trump cuando Hillary conserva(ba) una conspicua ventaja para obtener los mínimos 270 votos del colegio electoral.

Se recuerda que el voto es "indirecto" en EU: se impone la mayoría de los sufragios del colegio ante el voto popular (remember Al Gore en Florida).

A reserva de que el equipo de Hillary exhume su verdadero estado clínico, lo cual le ha valido severas críticas por su opacidad, por inferencia de los tres medicamentos expuestos que ingiere se pueden deducir sus enfermedades: 1) antibióticos para su "neumonía" inespecífica –reportada con retardo de dos días– de expectoraciones verdes, lo cual denota una infección bacteriana, más que viral; 2) hormonas tiroideas sustitutivas para su hipotiroidismo, y 3) anticoagulantes (warfarina), que da pie a una trombosis profunda de venas y/o a un accidente cerebro-vascular concomitante a una anterior concusión que obligó a una previa hospitalización (http://goo.gl/PT6EPx).

Me llama la atención que no ingiera nada para su probable menopausia a sus 68 años de edad.

Para lo que no existen fármacos es para su legendaria deshonestidad (http://goo.gl/LQdpQE).

De todas sus enfermedades, ocultas y/o públicas, la más grave que padece Hillary es su sicopatología por el poder dinástico.

Sin tomar en cuenta el asombroso desplegado del pasado 6 de septiembre –cuando casi 90 omnipotentes ex generales y ex almirantes, encabezados por el teniente general Michael Flynn (ex director de la DIA), se pronunciaron por Trump (http://goo.gl/RrkGvR)–, la semana del 5 al 11 de septiembre fue desastrosa, y quizá fatal, a las aspiraciones de Hillary cuando otorgó dos regalos inesperados a Trump.

Tras dos días consecutivos –el 5 y 6 de septiembre– de incoercibles crisis tusígenas que imputó en forma ocurrente a su "alergia a Trump", Hillary arremetió contra "la mitad del cesto" de los aguerridos seguidores del magnate de casinos, a quienes injurió como "deplorables". Esta invectiva, fuera de lugar para la experimentada política y que quizá revelaba un inicio de confusión mental, era el primer regalo semanal a Trump, que rebobinó la furia de sus partidarios (http://goo.gl/t93TyK).

El segundo regalo para Trump (de 70 años) fue el casi desplome clínico de Hillary, lo cual pone en tela de juicio su viabilidad como candidata, mientras Bill Clinton, en San Francisco, y Obama en su feudo afro suplen su campaña heredada y horadada, cuando corren voces en el seno del Comité Nacional Demócrata para que sus 447 miembros se preparen a un "plan de contingencia" y busquen al sustituto de la alicaída candidata (http://goo.gl/rh8sdC), que van desde el católico Tim Kaine (58 años), el también católico Joe Biden (73 años) y Bernie Sanders (75 años) –judío progresista antisionista de esposa católica–, hasta la posposición de la elección (http://goo.gl/Fxt2G2). Ninguno de los sustitutos de marras es WASP (siglas en inglés de blanco, protestante y anglosajón).

Y aquí emerge el “problema WASP” que ha padecido Hillary –de religión "metodista" protestante–, cuando los "cristianos blancos (no católicos)", en la singular clasificación del Censo teológico-racista de EU, se han volcado por Trump, mientras el Partido Demócrata es preferido apabullantemente por el multiculturalismo plural de las minorías de católicos blancos no hispanos (19 por ciento del total) y latinos/mexicanos guadalupanos, así como de los afroprotestantes.

¿El escandaloso “muro Trump (http://goo.gl/OtW3I3)” es producto del fugitivo encapsulamiento teológico-racista de los WASP, cuyo "ocaso" es analizado por el teólogo Robert P. Jones en su reciente libro Fin de EU como país blanco cristiano (http://goo.gl/JrqKwA)”?

Los blancos (sin latinos) son baby boomers, la generación posterior a la Segunda Guera Mundial, mientras los millennials constituyen 56 por ciento de las minorías.

Más allá de las fuertes pasiones desatadas, hoy la elección presidencial representa un doble choque generacional y racial, cuando los WASP fundacionales (80 por ciento de los blancos no hispanos) se sienten alienados por la migración y la detonación demográfica juvenil de otras razas y religiones.

Los "blancos no hispanos" constituyen la mayoría de la población de EU: 61.6 por ciento con una edad promedio de 43 años (http://goo.gl/soGDB8), cuando, más allá de filias y fobias, Trump representa “la última revuelta demográfica de los WASP (http://goo.gl/FJwiJv)”, quien ha explotado la furia y el desempleo de los "cristianos blancos" (80 por ciento).

Quizá esta sea la última elección que puedan ganar los WASP –más por default aleatorio que por aciertos planificados–, quienes tienen el cronómetro demográfico en contra.

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Los pájaros cantores se originaron en Australia hace 33 millones de años

Las islas que se formaron por el movimiento de las placas tectónicas en la región de Wallacea, entre Australia y Asia, los ayudaron a extenderse por todo el mundo, explican los investigadores

 

Lawrence, EU.

Los pájaros cantores volaron de isla en isla hace millones de años para extenderse desde Australia hasta Asia y después a todo el mundo, informaron científicos estadunidenses en la publicación Nature Communications.

Las islas, que se formaron por el movimiento de las placas tectónicas en la región de Wallacea, entre Australia y Asia, ayudaron a los pájaros a cruzar el océano.

Los pájaros cantores constituyen la rama con mayor número de especies dentro de las aves, en concreto cerca de 5 mil, y se encuentran en todo el mundo.

Debido a los fósiles hallados y los estudios genéticos, muchos expertos creen que proceden de Australia. Sin embargo, aún se discute sobre cuándo aparecieron exactamente y cómo se esparcieron por el mundo.

Robert Moyle, de la Universidad de Kansas en Lawrence, y sus compañeros han analizado la herencia genética de 104 especies de pájaro cantor que, según los investigadores, representan 70 por ciento de todas las familias de estas aves. Y con ayuda de estos datos reconstruyeron las relaciones de parentesco y averiguaron la antigüedad de las especies.

Según su estudio, los pájaros cantores se originaron en Australia hace 33 millones de años, durante el Eoceno. En aquel momento, ese país estaba a miles de kilómetros del continente más cercano.

Más adelante, hace 28 millones de años, empezaron a aparecer nuevas especies, proceso que se aceleró hace 23 millones de años.

La "explosión de especies" coincidió con la creación de nuevas islas en la región de Wallacea, informaron los científicos según análisis biogeográficos. Esta región hace de puente entre Australia y Asia y en ella se pueden encontrar especies animales de ambos territorios. Su investigación reconcilia la evolución del pájaro cantor con la historia de la Tierra, dijeron los especialistas.

"Según nuestras estimaciones, los pájaros cantores tienen la mitad de antigüedad que se suponía hasta ahora y se desarrollaron en un paisaje geológico totalmente diferente al que se pensaba", explicó el coautor Carl Oliveros, de la Universidad de Kansas.

"Esto también cuestiona hipótesis anteriores sobre la expansión de los pájaros cantores hacia África a través de masas de tierra en el Océano Índico, pues estas estaban bajo el agua en el momento en el que suponemos que se produjo la expansión".

También suponen que la isla de Nueva Guinea no tuvo ningún papel en la temprana división de las especies de pájaro cantor, al contrario de lo que se creía hasta ahora.

Probablemente la gran variedad de especies que allí se encuentra se debe a que la isla sirvió como lugar de retirada para las que se originaron en Australia, pero que ya no podían vivir allí por el cambio de las condiciones ambientales.

Hoy los pájaros cantores están en todo el mundo, a excepción del Antártico. Entre ellos hay especies tan conocidas y extendidas como la corneja, el gorrión, grandes cantores como el ave lira o el ruiseñor y la familia de los córvidos.

Miércoles, 24 Agosto 2016 06:15

La larga marcha

La larga marcha

La larga y azarosa travesía marítima comienza otra vez para miles de africanos en el golfo de Benín, de allí mismo de donde partían hace siglos los barcos cargados de esclavos hacia América. Desembarcan en Brasil y atraviesan el continente hacia el norte, recorriendo distancias inauditas a través de páramos, selvas, ríos y cordilleras. Es un viaje que parece imposible aun para la imaginación, pero sus protagonistas son de carne y hueso.


Pueden ser 50 mil por el momento los que están en marcha, sumando a los haitianos, que parten también de Brasil. Buscan alcanzar el Darién, la primera puerta cerrada que tienen que burlar para avanzar por el territorio de Panamá, y luego el de Costa Rica hasta la siguiente estación prohibida, Nicaragua.


Por su posición geográfica, que conecta las dos masas continentales, desde tiempos milenarios Centroamérica ha sido un puente de migrantes que bajaban desde el norte o subían desde el sur, un territorio de fusión de razas, culturas y lenguas. Los de hoy día no quieren quedarse, sólo quieren pasar. Su meta es Estados Unidos, el sueño americano que se representan en sus cabezas como un mundo en tecnicolor, el fin feliz de todas sus penurias.


Los africanos vienen huyendo del hambre y la desesperanza, de la miseria y el abandono, de guerras tribales, de persecuciones, del fanatismo religioso, del desierto que avanza implacable con sus arenas ardientes, de la muerte de los cultivos. Los haitianos huyen de la pobreza crónica, de las calamidades provocadas por las catástrofes naturales, huracanes, terremotos, sequías y del fracaso político de un estado en descomposición.


No pocos quedan en el camino, ahogados en los ríos, picados por culebras; hay mujeres que mueren al dar a luz a media montaña, junto con el niño que paren. Otros son víctimas de los coyotes, a quienes pagan para que los hagan avanzar y más bien los abandonan arteramente. Son asaltados y robados; las mujeres, violadas.


En Nicaragua, la política de contención decretada por el gobierno les cierra el paso y son capturados y devueltos al territorio fronterizo de Costa Rica, donde se hacinan en campamentos de emergencia en Peñas Blancas. Pero vuelven siempre a intentarlo, andando de noche por trochas clandestinas para no ser descubiertos y escondiéndose de día, en busca de alcanzar la estación siguiente, que es Honduras, y de allí seguir adelante, hacia México.


Ya hay 2 mil 500 que han conseguido llegar a Tijuana, lo que quiere decir que el implacable muro nicaragüense, pese a todo, tiene grietas, aunque muchos se quedan en el camino. El mes pasado 10 de ellos, arriesgándose a meterse en las aguas del río Sapoá, que desde Costa Rica desemboca en el Gran Lago de Nicaragua, murieron ahogados. Al menos cinco habían salido dos meses atrás de Liancourt, en el departamento de Artibonito, en Haití.


Sus cuerpos fueron apareciendo arrojados por el oleaje del Gran Lago y recibieron sepultura en los cementerios de los poblados vecinos, en tumbas sin nombre, o en la misma costa por su avanzado estado de descomposición. En el expediente policial sólo figuran unos cuantos rasgos suyos. Pelo ensortijado, piel oscura. Aspecto atlético, gran estatura. Complexión media, sexo femenino. Camiseta negra, zapatos deportivos.


Fragmentos de las vidas de estos caminantes quedan en las noticias de los periódicos que no tardarán en envejecer. Me fijo en una de esas historias. David, de 21 años, y Yandeli, de 25, una pareja de haitianos que han logrado atravesar la frontera y viven escondidos en un paraje del sur de Nicaragua. Detuvieron su marcha porque ella va a ser madre pronto y buscará parir en la soledad de su refugio. Han escogido llamar Davison a su hijo.


El cansancio, la tristeza y el llanto se mezclan con la esperanza que todavía conservan, dice el cronista, que ha podido llegar hasta ellos, burlando la vigilancia de los caminos. Sin empleo, vendieron todo lo que tenían y decidieron emigrar. Por el momento su sueño americano es este, un refugio en el monte y el riesgo diario de que el ejército o la policía los saquen de allí para hacerlos regresar al campamento en Costa Rica.


Los pobladores de las aldeas de pescadores en la costa nicaragüense del Pacífico los ven aparecer cuando cae la noche en los patios de sus casas, sombras sigilosas que se acercan con temor. Por señas se dan a entender: tienen sed, tienen hambre. Y desafiando el temor, los vecinos les dan el amparo que piden: agua, comida, zapatos, ropa, pañales para los niños. Sólo saben que deben ayudarles, no importa el riesgo a ser reprimidos.


En el puerto de San Juan del Sur, donde se vive del turismo, la gente pobre hace colectas, recoge vituallas, y los dueños de las pulperías y los propios vecinos ayudan con gusto. Cargan vehículos enteros y van a los centros de detención o detienen a las caravanas militares en los caminos para buscar cómo hacer entrega de los auxilios.


Y en San Juan del Sur hay manifestaciones populares en las calles, que protestan porque se reprime a los emigrantes; 200, 300 personas que marchan de manera espontánea y muestran pancartas improvisadas en las que se demanda que los dejen pasar, que los dejen seguir avanzando. Copio lo que dice una manifestante del barrio La Cuesta delante del micrófono de la camioneta con parlantes que cierra la manifestación: No queremos que sigan muriendo en nuestra patria, no queremos verlos sufrir, pedimos que los dejen pasar. ¿Por qué no los dejan pasar?


Mientras tanto, al caer la noche, ellos salen de sus refugios y remprenden el camino, adentrándose más en el territorio, buscando la frontera con Honduras. Avanzan en largas filas y otros pobladores costeros los detienen para darles de beber y de comer, para reponerles los zapatos desbaratados, para entregarles mudas con que cambiarse la ropa en girones.
Aún les queda por delante una larga marcha.


Panamá, agosto de 2016
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Más de 26.000 niños sin compañía fueron detenidos en la frontera de EE.UU. en seis meses

Otros 16.000 niños más, no acompañados y originarios de Guatemala, El Salvador y Honduras mayoritariamente, fueron detenidos en la frontera mexicana

 

Más de 26.000 menores no acompañados han sido detenidos en la frontera de Estados Unidos en los primeros seis meses de 2016, la mayoría de ellos provenientes de Guatemala, El Salvador y Honduras, según denunció hoy Unicef.


Otras 29.700 personas que viajaban en grupos familiares, la mayoría mujeres y niños pequeños, también fueron retenidas en ese mismo periodo en la frontera, según un informe de la organización divulgado hoy.


Y 16.000 niños más, no acompañados y originarios de los tres países centroamericanos, nunca lograron alcanzar EEUU y fueron detenidos en la frontera mexicana en el primer semestre del año.


Este dato coincide con un momento en el que la inmigración procedente de la frontera mexicana ha ocupado un lugar central en la campaña a la presidencia estadounidense gracias al plan de Donald Trump de construir un muro a lo lardo de la frontera. No obstante, parece que ahora el candidato republicano está moderando su postura.


La campaña de Trump ha dejado entrever que estudia suavizar su plan sobre los inmigrantes indocumentados, cuya expulsión de EE.UU. es un punto clave en su programa, mientras el aspirante presidencial republicano negó haber cambiado de opinión, pero sugirió una solución más “justa”.


Trump tiene previsto ofrecer este jueves en Colorado un discurso con detalles sobre su plan migratorio, que desde el inicio de su campaña ha girado en torno a la construcción de un muro en la frontera con México para frenar la inmigración ilegal y a crear una “fuerza de deportación” para expulsar a los millones de indocumentados que viven en EEUU.


No obstante, tanto la campaña como el propio Trump han dado señales de que están, al menos, evaluando una propuesta más “justa” y “humana” de la que han defendido hasta ahora. “Tenemos que ser muy firmes, muy fuertes, con las personas que vienen (a Estados Unidos) ilegalmente”, argumentó hoy Trump en declaraciones a la cadena conservadora Fox.


El magnate dijo que él y su campaña están trabajando “con muchas personas de la comunidad hispana” para tratar de encontrar una “respuesta” al problema de la inmigración ilegal y de los indocumentados que residen en EEUU.


Trump rechazó haber cambiado de opinión sobre su plan migratorio, aunque a continuación puntualizó: “Queremos llegar a una respuesta muy firme pero justa (...) Tiene que ser firme, pero también queremos llegar a algo justo”.


El magnate se reunió el sábado en Nueva York con varios líderes hispanos, algunos de los cuales revelaron al término del encuentro que el candidato ha suavizado su discurso sobre los inmigrantes indocumentados.


Jacob Monty, un abogado de inmigración que preside la Alianza Judío-Latina, explicó a la cadena Univision que Trump admitió en esa reunión que hay un “gran problema” con los más de 11 millones de indocumentados que residen en EEUU y que deportarles “no es posible ni es humano”.


Mientras, la nueva jefa de campaña de Trump, Kellyanne Conway, comentó el domingo a la cadena CNN que los planes para la deportación masiva de millones de indocumentados “están por determinar” y serán desarrollados “en las próximas semanas”. “Lo que Trump respalda es asegurar que se aplique la ley, que seamos respetuosos con esos estadounidenses que están buscando empleos bien remunerados y que somos justos y humanos con aquellos que viven entre nosotros”, afirmó Conway.


El discurso xenófobo de Trump, que ha calificado a los inmigrantes procedentes de México de “violadores” y “criminales”, y su promesa de construir un muro en la frontera le han dado votos entre las bases republicanas y lo ayudaron a ganar la candidatura a la Casa Blanca.


Pero, por otro lado, esa misma retórica le ha distanciado de los votantes hispanos, cada vez más numerosos y que fueron fundamentales para las victorias electorales del actual presidente de EEUU, Barack Obama, en 2008 y 2012.
Varios sondeos nacionales sitúan a Trump hasta 60 puntos por debajo de la candidata demócrata a la Casa Blanca, Hillary Clinton, en intención de voto entre los hispanos, cuyo creciente peso demográfico hace que su apoyo sea vital para vencer en estados clave en las elecciones de noviembre próximo.


La semana pasada, Trump reestructuró su equipo de campaña con la incorporación de Conway y de Stephen Bannon, directivo del portal de noticias conservador Breibart News y defensor del estilo populista del magnate. Uno de los objetivos de esa remodelación es tratar de recuperarse de la caída en las encuestas de intención de voto, donde desde comienzos de mes Clinton saca ventaja a Trump a nivel nacional y en varios estados de los considerados “bisagra”.


A la espera de si estos cambios en la campaña se traducen también en una propuesta migratoria más “justa”, lo que se ha visto ya es algo inédito en Trump: mostrar arrepentimiento por cosas que ha dicho “en caliente” durante la campaña electoral, especialmente aquellas que han causado “dolor personal”.

Ginebra / Washington
23/08/2016 11:27 | Actualizado a 23/08/2016 11:55

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Viernes, 29 Julio 2016 08:29

Los cubanos ilegales de La Habana

Para los inmigrantes internos, La Habana sigue siendo la “tierra prometida”

 

Desde 1997 el asentamiento de habitantes provenientes de otras regiones de Cuba en la capital está regulado. Hoy, buena parte de los alrededor de 600 mil inmigrantes internos vive prácticamente en la ilegalidad.

 

Por experiencia propia, Caridad sabe que el Centro Histórico y el Malecón son las zonas más “peligrosas” de La Habana. Allí la presencia policial es constante y las redadas pueden producirse incluso varias veces al día. “Casi siempre es porque buscan jineteras (prostitutas) o se preparan para una visita importante, pero una no puede confiarse. Yo misma ya tengo dos cartas de advertencia, y una vez hasta me deportaron. Si me detuvieran de nuevo posiblemente no pararía hasta (la cárcel de) Puerto Boniato.”


Como una salvaguardia, Caridad lleva siempre dos billetes de 20 Cuc en su seno. Equivalen a cerca de 40 dólares, o lo que es igual, casi dos meses de salario para la mayoría de los funcionarios estatales. Con ellos ha pagado durante las ocasionales redadas policiales en las que se ha visto envuelta: “un billete primero, y si no funciona, entonces el segundo...”.


Así ha ido capeando temporales y escribiendo su historia “capitalina”. Todo comenzó hace alrededor de cinco años, cuando decidió que no quería seguir pasando trabajo en un pueblo perdido de la provincia de Santiago de Cuba, casi mil quilómetros al este de La Habana. “Si iba a comer tierra, por lo menos quería hacerlo en la Poma”, dice aludiendo al sobrenombre de la capital cubana. “Todo lo que te digan es verdad: aquí dan más cosas en la libreta de racionamiento, hay más posibilidades de ganar dinero y hasta los hospitales están mejor.”


El primer paso fue convencer a su abuela de vender la casita en la que ambas vivían con los dos hijos de Caridad. Luego, con aquellos 60 mil pesos, se lanzaron a la odisea de encontrar techo en la gran ciudad. Con ese presupuesto, su punto de destino no podía ser otro que alguno de los extensos barrios de “llega y pon” que cercan la urbe. En su caso se trató de la “parte buena” del reparto Los Pocitos, en el municipio citadino de Marianao. Allí lograron comprar una pequeña casa de tablas y ladrillos sin repellar, con techo de tejas de cartón y un único cuarto. Todo sin papeles, como el resto de las viviendas de esa extensa barriada que pueblan fundamentalmente inmigrantes de la parte más oriental de la isla.

 


LOS PALESTINOS.


Precisamente de las provincias del oriente, las más pobres, parte el flujo migratorio que condiciona la realidad demográfica del país. Los nacidos en esa zona tienen un título propio: “palestinos”, y son objeto de una discriminación tan habitual que parece formar parte de la identidad nacional. “El término ‘palestino’ es doblemente ignominioso: porque etiqueta a una parte de sus ciudadanos (y) porque toma como objeto de mofa a una nacionalidad que por su lucha es digna de admiración”, se lamentaba hace algunas semanas el escritor Reinaldo Cedeño en un artículo que suscitó discusiones en Internet. A su juicio, ni el Estado ni los medios de difusión masiva han hecho lo suficiente para cambiar el actual escenario, favoreciendo con su “apatía” la victimización de ese segmento poblacional.


La problemática trasciende, con mucho, el escenario de las políticas culturales o para la igualdad social. Las diferencias en cuanto a desarrollo y oportunidades signaron desde siempre las distintas regiones geográficas de la isla, generando corrientes migratorias que se extendían por su eje central, por lo regular con dirección al oeste. Luego del triunfo de la revolución ese proceso se moduló parcialmente gracias a los planes de desarrollo aplicados por el nuevo gobierno, que pretendían una evolución más armoniosa de todos los territorios. La crisis de los noventa echó por tierra la inmensa mayoría de aquellos proyectos. Sólo entre 1991 y 1996 la emigración promedio hacia La Habana pasó de unas 10 mil personas anuales a casi 30 mil.


Ese fue el contexto en que se aprobó una de las legislaciones más polémicas: el decreto-ley 217, de 1997. En él se establecen limitaciones para el asentamiento en la capital de los cubanos llegados desde otras provincias, quienes pueden ser multados y deportados hacia sus localidades de origen si son sorprendidos residiendo en la ciudad sin todos los permisos de rigor. Además, aunque la disposición no lo especifica, las autoridades tienen la prerrogativa de recluir en establecimientos penitenciarios a los reincidentes, bajo el pretexto de la llamada “peligrosidad social”.


En sus cinco años como “capitalina” Caridad ha sido de todo un poco, “menos ladrona y puta”. Cuenta que ha limpiado casas, trabajado en cafeterías y otros negocios del floreciente sector privado, vendido los más disímiles artículos... Precisamente el último de esos oficios es el que ahora le permite ganar el sustento para ella y sus familiares. Adonde va, Caridad lleva siempre varias cajas de tabaco, que consigue entre tabaqueros particulares, ilegales como ella, y que más tarde vende en las cercanías de los hoteles u otras zonas con gran afluencia de extranjeros. De ahí el riesgo de que puedan detenerla y deportarla, un desenlace que dejaría sin protección a sus dos hijos, de 11 y 16 años, y a su abuela, que ronda los 70.


De acuerdo con los censos realizados en 2002 y 2012, un tercio de los más de 2 millones de habitantes de La Habana son nacidos en otras provincias; buena parte de ellos (algunos estudios aseguran que hasta un 25 o 30 por ciento) se encuentran en una situación migratoria irregular. “Sólo cuantificar la magnitud del fenómeno ya resulta un reto, pues en muchas de esas barriadas las personas tienden a esconderse y se niegan a colaborar con cualquier estudio por miedo a salir perjudicados”, asegura Richard Esteban, profesor de sociología en la Universidad de La Habana. “Es un asunto con el que convivimos de forma habitual, que afecta a miles de cubanos, pero que se mantiene a la sombra y con muy pocas posibilidades de solución.”

 


CONDICIONES.


Para regularizar su estatus en La Habana, un inmigrante del interior del país debe contar con una vivienda propia o el consentimiento del propietario de una que le permita inscribirse en su dirección particular. El proceso incluye trámites en varias dependencias de alguno de los 15 gobiernos en que se divide administrativamente la urbe, comprobaciones y numerosos documentos, además de la siempre difícil firma del presidente (alcalde) de la demarcación donde se aspira a residir.


Sin esas formalidades no es posible obtener el carné de identidad que acredite la condición de “legal”, y sin éste serán infructuosos los esfuerzos para acceder a algún empleo estatal, a los productos que se distribuyen de forma subsidiada a través de la libreta de abastecimiento, y –al menos en teoría– a los servicios gratuitos de salud y educación.


“Los niños asisten a la escuela hasta que se gradúan de algún técnico medio o de obrero calificado –porque el preuniversitario también se otorga según la dirección del estudiante–; y más tarde, a la hora de ejercer, no pueden hacerlo en La Habana porque no residen oficialmente en ningún lugar de la ciudad, aunque muchos nacieron allí”, comenta la periodista Lisandra de la Paz en un artículo publicado por la revista científica Juventud Técnica. Es una realidad compleja, en la que “todos tienen derecho la atención médica, sobre todo las mujeres embarazadas, pero al nacer el niño o la niña se les obliga a inscribirlos en su provincia de origen, donde su carné dice que residen”.


Pero por adversa que sea la realidad en la que viven, ni Caridad ni los suyos, ni otros miles que cada año arriban a la ciudad, piensan en el retorno. En Baire, su poblado natal, “no hay nada que buscar. A las mujeres sólo nos queda trabajar en la agricultura, en algún negocito que aparezca por ‘la izquierda’, o dedicarnos a atender a un hombre. ¿Acaso eso es vida?”.


“¿Volver a dónde?”, repiten casi todos. Para ellos La Habana sigue siendo la “tierra prometida”.

 

 


 

Brecha

 

 

El fantasma del período especial

 

 A un año del reestablecimiento de las relaciones diplomáticas, EEUU mantiene el embargo económico a la isla / Foto: AFP, Yamil Lage

 

 

Por: Patricia Grogg

 

Las medidas aplicadas por el gobierno cubano para enfrentar la crisis incluyen la disminución del suministro de electricidad en organismos y empresas de Estado, y la reducción de gastos en divisas.

 

Los cubanos temen volver a soportar las penurias del llamado “período especial económico”, por la nueva crisis que afecta al país y ha obligado al gobierno a tomar un programa de medidas de austeridad. El fantasma del período especial, como se denominó a la aguda depresión de los noventa, recorre otra vez los hogares, aunque gobierno y especialistas coinciden en que la nueva crisis es diferente y existen recursos para afrontarla.


El presidente, Raúl Castro, reconoció este mes la crisis y alertó que vienen tiempos duros, mientras tomó medidas a favor del ahorro energético y la contención del gasto de divisas, además de sustituir al ministro de Economía y Planificación, Marino Murillo, por Ricardo Cabrisas, un veterano y eficaz negociador en las áreas de comercio exterior y las relaciones financieras.


A principios de julio, Castro y el entonces aún ministro Murillo insistieron en que el programa de ajustes diseñado para enfrentar la falta de liquidez financiera y el desabastecimiento petrolero afectaría “lo menos posible” a los 11,2 millones de habitantes del país. Pero ya son numerosas las quejas por imprevistos cortes de energía eléctrica.


La empresa estatal Unión Eléctrica insistió este mes en que las interrupciones en el sector residencial se deben a imprevistas roturas y a la poda de árboles, usual en el inicio de la temporada ciclónica, de junio a noviembre.


Las medidas aplicadas por el gobierno incluyen disminución del suministro de electricidad en organismos y empresas del Estado, y reducción de gastos en divisas. Además se da prioridad, en el uso de la reducida disponibilidad de divisas y de oferta energética, a aquellos sectores que aseguren ingresos externos, como el turismo, y que sustituyan importaciones.


Durante la grave recesión que siguió a la extinción de la Unión Soviética y la desaparición del campo socialista, a inicios de la década del 90, Cuba perdió el suministro petrolero proveniente de Moscú y sus principales mercados. Los apagones pasaron a llamarse popularmente “alumbrones”, por su frecuencia. Entre 1989 y 1993, lo más crítico del período especial, el país registró una caída de 34,8 por ciento de su Pbi. Según los analistas, la contracción en el suministro de combustible desde Venezuela, el principal socio comercial de Cuba durante este siglo, es el origen de los problemas que han desacelerado la economía en el primer semestre de 2016, cuando apenas creció 1 por ciento, la mitad de lo previsto.


De acuerdo a un convenio vigente desde 2000, Caracas abastece a La Habana de unos 90 mil barriles diarios de petróleo, a cambio de profesores, médicos y otros servicios. El corte abrupto de este intercambio generaría un gasto de 1.300 millones de dólares anuales, según expertos internacionales. “La analogía es evidente, aunque Caracas representa hoy menos de lo que Moscú significó, hace más de dos decenios, para el comercio, el desarrollo y las finanzas de Cuba”, comentó en un artículo sobre el tema el periodista especializado en temas económicos Ariel Terrero.


Pese a su baja calidad, el crudo extrapesado y el gas de producción cubana satisfacen 40 por ciento del consumo energético del país, entre ellos la generación de electricidad, aunque es preciso aligerarlo con petróleo de importación. Existen planes para elevar hasta un 24 por ciento en 2030 la matriz energética utilizando fuentes renovables.


Pávor Vidal, otro economista, alertó que “se sabía” que la crisis de Venezuela tendría un efecto negativo sobre Cuba, pero aun así se mantuvo alta la dependencia comercial y financiera con ese país, en tanto la renegociación con acreedores y la apertura de nuevos espacios de integración internacional no se han traducido en mayores flujos comerciales y de inversiones. Antes de llegar a un nuevo período especial, “la primera fase por la que transitaremos es una fuerte contracción de la disponibilidad de divisas, que pondrá en riesgo la acertada política de estos años de renegociar y poner al día las finanzas internacionales”, opinó este profesor de la colombiana Universidad Javeriana, de Cali.


Por tanto, el primer desafío será evitar un “corralito financiero” como el de los años 2008 y 2009. Vidal reiteró que en la actualidad las opciones para amortiguar el impacto incluyen dar luz verde a los proyectos de inversión extranjera en proceso de aprobación y eliminar el monopolio estatal sobre el comercio externo, lo que implica abrir un “mercado competitivo de insumos y bienes de capital físico”. También propone expandir el espacio de la pequeña y mediana empresa privada y las cooperativas, con posibilidad de que participen los profesionales. “Es decir, la respuesta a la crisis tiene que ser una combinación de ajuste (que es lo que ya tiene planeado el gobierno) y de liberalización de los mercados”, dijo.


El recambio en el Ministerio de Economía y Planificación colocó desde el 14 de este mes al frente de esa crucial cartera a Cabrisas, de 79 años, una de cuyas últimas gestiones fue la renegociación de la deuda con el Club de París. En su nuevo cargo, Cabrisas va a tener que hacer uso de esa experiencia para tratar de preservar la credibilidad de Cuba ante sus deudores y hacer manejable el endeudamiento externo. Murillo, de 55 años, se mantiene como jefe de la Comisión Permanente para la Implementación y Desarrollo, responsable del proceso de actualización del modelo económico del país.


La difícil coyuntura económica coincide con el primer aniversario del restablecimiento oficial de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, el 20 de este mes. Desde entonces, ambos países han mantenido un fluido diálogo, aunque la total normalización de los vínculos bilaterales continúa entorpecida por el mantenimiento del embargo económico estadounidense a la isla. El presidente Barack Obama anunció en marzo en La Habana que se eliminaría la prohibición de que Cuba use dólares en sus transacciones internacionales, pero “lo cierto es que no se ha logrado todavía efectuar pagos ni depósitos en efectivo en esa moneda”, se quejó Castro.

 


Por Patricia Grogg, periodista de la agencia Ips.

 

 

 

 

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Aborígenes de las islas Andamán (India) retratados en 1876.

 

Los pigmeos de las islas Andamán (India) tienen en su genoma fragmentos del ADN de un homínido extinto y desconocido hasta ahora. Así lo revelan los análisis genéticos efectuados por un equipo internacional de científicos a aborígenes del archipiélago.

 


MADRID.- Científicos del Instituto de Biología Evolutiva (IBE), un centro mixto de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), han descubierto un nuevo tipo de homínido actualmente extinguido que vivió en el sureste asiático. Esta especie, no descrita hasta la fecha, es un antecesor de los humanos al igual que los neandertales o los denisovanos y se cruzó con los humanos modernos hace decenas de miles de años.

 

Los resultados se acaban de publicar en la revista Nature Genetics y confirman el potencial de la genómica para reconstruir el pasado. Los primeros autores del estudio son Mayukh Mondal y Ferran Casals, del IBE y de la UPF respectivamente, que lo han hecho en colaboración con Partha Majumdar, del Instituto Nacional de Genómica Biomédica de la India.

 

El análisis genético de un grupo de individuos de las islas Andamán, en el océano Índico, ha revelado que su ADN contiene fragmentos que no corresponden a los humanos modernos que salieron de África hace unos 80.000 años. Al comparar estas secuencias con las de los neandertales y denisovanos, los científicos han visto que también son claramente diferentes.

 

Los investigadores concluyen que este ADN pertenece a un homínido extinto que comparte un ancestro común con los otros dos pero que tiene una historia diferenciada. Esta es una nueva prueba de que el genoma humano contiene pequeñas cantidades de información proveniente de antepasados extinguidos.

 

Según Jaume Bertranpetit, investigador principal del IBE y catedrático de la UPF, "ya hemos encontrado fragmentos de ADN del homínido extinto formando parte del genoma de los humanos modernos. En un futuro próximo esperamos obtener el genoma completo a partir de restos fósiles". De hecho, diferentes grupos de científicos ya están analizando unos huesos que podrían corresponder a este homínido, quizás Homo erectus.

 

 
La salida de África


El trabajo también apoyo la hipótesis de que nuestros antepasados salieron en una sola oleada desde África. Hace unos 80.000 años, el Homo sapiens arcaico evolucionó a hombre moderno en ese continente. Una pequeña parte de la población lo abandonó y dio lugar a todas las poblaciones humanas fuera de África. Sin embargo, había dudas de si los pigmeos como los de las islas Andamán provenían de una migración inicial a la que habrían sucedido otras migraciones. Gracias a las secuencias de ADN obtenidas en este estudio, se ha confirmado que no es así y que el llamado Out of Africa se produjo en una sola migración, de la que descendemos todos los humanos modernos.

 

La teoría de una primera ola migratoria proviene de los naturalistas y los antropólogos del siglo XIX, que vieron que los andamaneses y otros grupos étnicos de partes aisladas del sudeste asiático eran similares físicamente a los pigmeos africanos. De hecho, estas poblaciones se llaman 'negritos' porque tienen una estatura corta, pelo negro y muy rizado y piel oscura. El estudio, sin embargo, desmiente esta posibilidad. "El genoma de estas poblaciones contiene trozos de ADN del homínido extinto que acabamos de descubrir, pero todos provenimos del mismo Out of Africa", concluye Bertranpetit.

 

La estatura pequeña de los andamaneses no se explica por un efecto fundador, es decir, que los primeros habitantes fueran bajos y por ello su descendencia ahora también lo sea. El equipo ha encontrado evidencias genéticas que este hecho es la consecuencia de un proceso evolutivo de adaptación y de selección natural.

 

"En una isla pequeña no hay lugar para toda la cadena trófica; por tanto, los grandes depredadores deben desaparecer y los animales de niveles inferiores se hacen pequeños, ya que les da ventajas selectivas", afirma Bertranpetit. Los datos aportan pruebas genéticas concluyentes sobre este fenómeno, que originó animales como el Myotragus balearicus, una cabrita de 40 cm que habitaba las Islas Baleares, o los elefantes de un metro que vivían en Sicilia. Los hallazgos actuales también podrían servir para explicar la estatura de los homínidos fósiles de la isla de Flores en Indonesia.

 

Además del IBE y el Instituto Nacional de Genómica Biomédica de la Índia, en esta investigación ha participado el Servicio de Genómica de la UPF, la Universidad Autónoma de Barcelona, el Instituto de Genómica de Pekín (China), la empresa GlaxoSmithKline (Reino Unido), la Universidad Radboud de Nimega (Países Bajos) y la Universidad de Cambridge (Reino Unido).

 

 

Colombia tiene más desplazados que Siria. Conozca por qué

ACNUR dice que la cifra se acumula a lo largo de 30 años. Se trata de cifras aportadas por el Gobierno. Las causas van más allá del enfrentamiento con las FARC, aseguran expertos.

 

Un informe de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), señala que 6,9 millones de personas debieron abandonar sus hogares en Colombia a causa del conflicto interno.


Esto significa que el 14% de la población colombiana, calculada en 48,32 millones de personas, es víctima del desplazamiento interno forzado a causa de la guerra interna y el fenómeno del paramilitarismo. Un reporte publicado por RFI agrega que esa cifra es superior a la tasa registrada en Siria, país que actualmente enfrenta militarmente a grupos terroristas que intentan controlar el territorio.


La cifra de desplazados se corresponde con el número aceptado oficialmente por el Gobierno de esa nación suramericana y contada a lo largo de 30 años, en el período 1985-2015.


El informe de ACNUR, titulado 'El desplazamiento forzado en el mundo bate su cifra récord' detalla que de esos casi siete millones de desplazados internos, el 80% viven en situación de pobreza y el 30%, "en la pura indigencia".
Complejidades colombianas


"El desplazamiento en mi país es un fenómeno complejo. Sus causas también están más allá del conflicto mismo y de los enfrentamientos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Es una guerra en la que participan el Ejército, la Policía y las fuerzas paramilitares", explicó a RT Juan Alberto Sánchez Marín, analista político colombiano.
El centro neurálgico del desplazamiento interno, añade, se ubica en la violencia sembrada desde las élites y en el oscuro juego de intereses que históricamente involucra desde el finquero ávido de tierra hasta al terrateniente ganadero.


Los dueños de las tierras utilizan para sus fines a bandas paramilitares, que añaden otro elemento de violencia contra los campesinos y las minorías étnicas. No obstante la criminalidad también llega a los centros urbanos, generando una novedosa modalidad de desplazados: los que huyen de las ciudades. De esto no hay registros precisos.


Números rojos


La agencia de Naciones Unidas considera que la población que ha sido forzosamente desplazada debe ser reintegrada a sus zonas originarias como condición para el proceso de paz y la reconciliación nacional.


La guerra interna de Colombia, con más de 50 años de duración, ha dejado no solo 6,9 millones de ciudadanos desplazados, sino que hasta la fecha se contabilizan 260.000 muertos y 45.000 desaparecidos, así como víctimas de secuestros, violencia sexual, despojo de bienes y reclutamiento de menores.


No obstante, la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento de Colombia (Codhes) hace una alerta cuando subraya que las cifras de ACNUR repuntan debido a una ley, que data de 1997, implementada para la restitución de tierras. Según el texto legal, los desplazados ahora pueden registrarse y obtener una indemnización estatal, y quizá aparezcan de nuevo personas con muchos años en esa condición.


Paliativo mediático


Consultado por RT, Juan Carlos Tanus, presidente de la Asociación de Colombianos y Colombianas en Venezuela, organización que afilia a 202.480 de sus compa

triotas en suelo venezolano, no tiene dudas sobre el incremento del desplazamiento interno en su país natal.
"Hace poco escuché a una mujer de 69 años, oriunda del Chocó, el departamento más pobre de mi país, que el desplazamiento era una maldición. Ya que se encuentran abandonados de todo, en particular del Estado".
Tanus se refirió a la ley de atención a la población desplazada, explicó que las ayudas que ofrece resultan mínimas, "son más mediáticas que efectivas", dijo.


Según la reglamentación, las víctimas se registran en un sistema y el Estado evalúa y considera si la persona o familia califica para recibir una indemnización. "Pero no alcanzan ni el 5% de los costos que ocasionó el desplazamiento".


Se estima que la población colombiana trasladada a Venezuela es de 5.600.000 personas, de los cuales más de 250.000 son refugiados 'de facto', asegura.

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La Caravana por la Paz, la Vida y la Justicia llegó a Washington, desde donde se lanzan las políticas contra las drogas a las que se oponen los activistas, argumentando que están llenando de muertos América Central y México.

 

WASHINGTON, abr 2016 (IPS) - Todos los días, en la capital de Estados Unidos, se toman decisiones que afectan la vida de millones de personas en la región. Aquí están, por ejemplo, las oficinas del Banco Mundial, del Fondo Monetario Internacional, del Banco Interamericano de Desarrollo y de la Organización de Estados Americanos.

 

Washington ha sido clave en la historia de América Latina, desde las intervenciones militares que patrocina hasta su aval para salvar economías en riesgo. Pero poco se habla de su responsabilidad directa en dos de los mayores problemas de la región:

 

Uno, el flujo de migrantes que abandonaron sus países cuando la Casa Blanca y el Kremlin jugaron a la Guerra Fría en América Central. Y dos, la penalización de las drogas.

 

El presidente Richard Nixon (1969-1974) sentó las bases de la actual política persecutoria después que el nivel de consumo en los estadounidenses se elevó exponencialmente en los años 60.

 

Lo que nunca se ha reconocido es que el número de adictos a las drogas ilegales creció por el apoyo de la Casa Blanca a los productores de opiáceos, como la entonces Vietnam del Sur, ni tampoco la promoción directa del consumo que hizo entre sus soldados para resistir el infierno de la guerra que perdieron.

 

Tampoco se habla del beneficio económico que deja el combate al narcotráfico para los fabricantes de armas, ni del presupuesto millonario asignado a la DEA, la agencia antidrogas de Estados Unidos.

 

Después de recorrer 8.000 kilómetros desde América Central, la Caravana por la Paz, la Vida y la Justicia llegó a esta ciudad, que alberga la Casa Blanca, sede de la Presidencia, y el Parque Lincoln, testigo de muchas manifestaciones por los derechos civiles y donde Marthin Luther King dio su emblemático discurso por el trabajo y la libertad en 1963.

 

Los activistas promueven el cambio de enfoque en la política de drogas. Las posturas son diversas, pero todos coinciden en la importancia de abrir la discusión.

 

Aquí, tres posturas que apuestan a un cambio de paradigma para las comunidades que sufren las consecuencias de esta política.

 

1)  Con reservas, la legalización para la población blanca de clase media

 

En Estados Unidos, las víctimas invisibles de la guerra contra las drogas son los afroamericanos y los latinos, dice el activista Marco Castillo.

 

Entonces comienza a lanzar una serie de cifras que lo explican: 37 por ciento de las personas presas en cárceles federales son latinos por delitos no violentos vinculados a las drogas; 20 por ciento de los presos en prisiones generales son latinos, siendo ellos el grupo étnico migrante más bajo, con 17 por ciento.

 

“Discriminación, marginación económica, social y política, eso es lo que vemos. El tráfico de drogas, de armas, de personas, encuentra en las comunidades latinoamericanas condiciones para arraigarse porque la gente busca desesperadamente trabajo, tiene intereses de desarrollo y las opciones que el Estado provee no son suficientes”, dice Castillo.

 

“Por ahí es por donde se ha ido desarrollando esta industria, en las comunidades más pobres de Estados Unidos y América Latina, entonces se fortalece el estereotipo de que los latinos son traficantes, ‘gangueros’ o miembros de bandas delictivas y una vez más, se desarrollan políticas públicas de criminalización y persecución”, añade.

 

El activista mexicano, director de Asociación de Apoyo a las Familias Migrantes (Apofam) celebra las recientes legalizaciones del consumo de drogas que se han dado en distintos estados de Estados Unidos, como Colorado, Oregón, Washington y Alaska.

 

Sin embargo, advierte que de quedarse ahí, esas políticas serán benéficas solo para las clases medias, altas, blancas, privilegiadas, sin romper con las dinámicas de desigualdad que han generado violencia y marginación en las comunidades pobres.

 

“Lo que hay ahora (en Estados Unidos) son soluciones que tienen que ver con el derecho de clases medias y altas al consumo. En ese sentido el panorama no es el mejor”, argumenta Castillo.

 

“Las soluciones de regularización y legalización regionales no van a tener impacto en la vida de las comunidades, solo tenemos ciertos focos donde ciertas clases van a acceder al consumo y donde el resto de las poblaciones van a seguir sufriendo el impacto”, explica.

 

Por ello, aduce, “se necesita cambiar el enfoque, a uno de salud pública, libertades individuales y atacar las causas estructurales de desigualdad. Mientras haya comunidades pobres va a haber industria que saque ventaja de ello”.

 

2) Por una regularización con usos médicos

 

El obispo Martín Barahona subió a la Caravana por la Paz en su país natal, El Salvador, un país que inició 2016 con 23 homicidios diarios.

 

Lo hizo convencido de que la guerra contra las drogas es una excusa para justificar el armamentismo y militarización de los países de la región centroamericana.

 

Y también de que las principales víctimas son los jóvenes que viven la violencia de pertenecer o no a una pandilla, la violencia de la policía que persigue y la violencia de no tener acceso a sus derechos.

 

Para este obispo emérito de la Iglesia Anglicana, una propuesta es la regularización de las drogas para fines de salud.
“Venimos con la propuesta de una regularización de las sustancias psicoactivas, pero no con una visión punitiva sino de salud pública. Regularización en condiciones de que las drogas puedan ser usadas para tratamientos de medicina, con fines de salud, terapéutico, que esté a la mano de quien lo necesita, no de quien lo puede comprar”, explica.

 

3) Necesario, el combate a la impunidad

 

Vitalino Similoux Salazar, secretario general del consejo ecuménico cristiano de Guatemala, plantea la urgencia de fortalecer el estado de derecho y el sistema de justicia en los países latinoamericanos, a la par de la discusión del combate contra las drogas.

 

“Se empieza a hablar sobre la despenalización, la legalización, pero esto debe hacerse desde un tratamiento integral al tema, pero sobre todo políticas públicas que atiendan a las comunidades históricamente castigadas, como en Guatemala que han sido los migrantes”, dice.

 

Vitalino, quien ha escrito varios libros sobre los pueblos indígenas de su país, dice que la política prohibicionista de las drogas del gobierno de Estados Unidos, ha impactado en el ataque al derecho de los pueblos a migrar.

 

“El impacto es la militarización de la sociedad, la violación a los derechos humanos, lo que hemos visto en Guatemala es un impacto gravísimo en las familias migrantes, a ellas les ha tocado contener la violencia de la guerra contra las drogas, son atascados, agredidos y se les impide su derecho a migrar con el pretexto de detener el flujo de armas y drogas”, aduce.

 

“En lo personal, no creo en la legalización, para nosotros es un tema integral: educativo, informativo, fortalecimiento del estado de derecho y justicia. Sin eso, no podemos esperar resultados de otras políticas regulatorias o legalizatorias”, concluye.

 

Este artículo fue originalmente publicado en Pie de Página, un proyecto de Periodistas de a Pie financiado por Open Society Fundations. IPS-Inter Press Service tiene un acuerdo especial con Periodistas de a Pie para la difusión de sus materiales.

 

 

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