Los refugiados, el capitalismo y la ideología (Europa)

¿Refugiados, inmigrantes, desplazados, sin papeles, aliens? ¿Cómo llamar a las masas de sirios, afganos o libios, productos de las guerras imperiales que golpean las puertas de la Festung Europa (más su torre alemana), sofocándose en los camiones y ahogándose en el Mediterráneo en la más grande crisis de este tipo ocurrida jamás (con 59 millones de forzados a dejar sus casas en el mundo, según la ONU)? ¿Qué tal, seres humanos? Parece que la opción más obvia es la menos deseada. Nombrar bien las cosas importa (refugiados es aquí más apropiado que migrantes). Pero a veces extraordinarios debates semánticos encubren la deshumanización común.


2) Hannah Arendt, en un corto texto, We refugees (1943), escrito desde su propia posición de refugiada que huyó de la guerra en Europa, veía esta condición como paradigma de la nueva conciencia histórica. Tratando de humanizar a los desplazados y sensibilizar a las poblaciones receptoras los describía como "el avant-garde de sus pueblos". En aquel entonces la encarnación de un refugiado fue un judío (como ella), pero cuya expulsión fue seguida por la de la mayoría de los europeos.


3) Hoy un refugiado es por lo general un musulmán, estigmatizado como antes un judío por su religión e identidad. Más que paradigma de la nueva conciencia es un símbolo de ignorancia y nueva deshumanización en la época en que la historia ya no enseña nada. Las imágenes de Europa de ayer y hoy son intercambiables. Gente con bultos en los hombros y niños en las manos, caminando de un país al otro por las carreteras y al lado de las vías férreas. Por donde quiera alambre de púas y campos de internamiento –que no son Auschwitz, pero nacen de la misma matriz de la modernidad– llenos de personas con números en los brazos... (véase: Rick Lyman: "Treatment of migrants evokes memories of Europe's darkest hour", en The New York Times, 4/9/15).


4) Giorgio Agamben, leyendo al texto de Arendt, escribió uno suyo (We refugees, 1993). Su mirada a los ámbitos de relaciones internacionales y derechos humanos –hijos de los estados-naciones soberanos– ayuda a entender por qué a pesar de los esfuerzos internacionales (ONU, et al.) aún no se ha resuelto la cuestión de los refugiados (que más bien se agravó). Según él, la figura de un refugiado es mortal a la sola existencia del Estado-nación (desnuda la ficción de soberanía y rompe duplas identitarias hombre-ciudadano/origen-nacionalidad).


5) Apuntando al tóxico componente estatal en la Unión Europea, Agamben sugería un paso hacia una entidad aterritorial donde –entre otros– se borraría la oposición ciudadano/no ciudadano y todos serían refugiados... ¿Utopía? La verdad es que fue justo la tensión entre lo nacional y lo metaeuropeo lo que explotó a la hora de la crisis. De allí el sadismo hacia Grecia o hacia los refugiados. Más que una excepción, la tensión es la regla, incluso un modo de gobernar. Así Bruselas puede no hacer nada o jugar a buen policía/mal policía: quisiéramos recibirlos, pero algunos países se oponen (un disenso curiosamente ausente a la hora de rescatar los bancos o empujar más austeridad).


6) Cuando Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia rechazaron recibir las cuotas obligatorias de refugiados, se anunció que allí murió la solidaridad (Corriere della Sera, 5/9/15). Aunque verdadera, la acusación llega 30 años tarde: en Polonia la destrucción del sindicato del mismo nombre, del movimiento social alrededor suyo y del propio valor humano (y sustitución por precariado, atomización y egoísmo) fueron condiciones indispensables para la restauración capitalista en 1989.


7) Mientras algunos condenan la xenofobia hacia los refugiados, esconden que la deshumanización de abajo es la misma que se enseña desde arriba hacia las siempre invisibles víctimas de las intervenciones humanitarias (o sea: la misma gente). Bernard-Henri Levy, como un buen ideólogo, con una mano critica y con la otra exculpa: fustiga bien a Europa por indiferencia o hablar de refugiados como migrantes y quinta columna de la jihad, pero el vínculo con las guerras de la OTAN (de las que es un promotor) es para él... cortina de humo de Rusia (Project Syndicate, 31/8/15).


8) Shlomo Sand, hijo de sobrevivientes polacos-judíos de Shoah nacido en 1946, en un campo de refugiados en Austria (y criado en campos parecidos en Alemania hasta emigrar a Israel), tiene razón: la única ideología que cementa hoy a Europa –que no cesa de subrayar sus raíces judeo-cristianas– es la islamofobia, que cumple el mismo papel unificador que el antisemitismo para los estados-naciones en los siglos XIX-XX (Jewish Quarterly, 2010, no. 215).


9) Un pequeño ejercicio corrobora esta tesis a la luz de hoy: tomamos a Hungría y Eslovaquia; escuchamos al premier Víktor Orbán alertando que la oleada musulmana hace peligrar la identidad cristiana de Europa (Frankfurter Allgemeine Zeitung, 3/9/15) y asegurando defenderla impidiendo que los refugiados tomen trenes a Alemania en la estación Budapest-Keleti y desenvolviendo el alambre de púas en la frontera; escuchamos al gobierno eslovaco aceptando apenas un puñado de refugiados, sólo si son cristianos, excusándose que en el país no hay mezquitas; abordamos el vehícu¬lo del tiempo y vamos a 1944 a Budapest, donde en la misma estación los fascistas de la Cruz Flechada defensores de la civilización europea meten –al revés que hoy– por fuerza a los judíos a los trenes a Auschwitz, y a Bratislava, donde funcionarios del régimen cato-fascista del padre Tiso dan 100 dólares por cada judío denunciado, excusándose tal vez que en el país no hay sinagogas, y ¡voilà!


10) Para Agamben, en la medida en que refugiado es peligroso para el Estado-nación –¿qué tal si de repente otros ciudadanos descubren que hay vida inteligente más allá del Estado?– su figura es revolucionaria. Incluso, ante el ocaso de otros sujetos, es la única capaz de cambiar la sociedad. De allí el afán del poder por rechazarla. O domesticarla. He aquí una fórmula capitalista en píldora: ¡Déjenlos entrar y ganar dinero! (The Economist, 29/8/15). Pues, ¿qué tal si de repente otros ciudadanos descubren que hay vida inteligente más allá de la comodificación del ser humano?


Por Maciek Wisniewski, periodista polaco


Twitter: @periodistapl

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Martes, 08 Septiembre 2015 06:05

Francia prepara bombardeos en Siria

Francia prepara bombardeos en Siria

El objetivo del gobierno de Hollande parece triple: debilitar el Estado Islámico, derrocar al presidente Al Assad y frenar las matanzas y el éxodo de la población civil. La crisis migratoria reconfiguró la posición francesa.


El presidente francés confirmó el rotundo cambio de política que la prensa había adelantado durante el fin de semana: François Hollande decidió pasar a la ofensiva militar en Siria extendiendo a este país las acciones contra las posiciones del Estado islámico. Hasta ahora, Francia había limitado sus intervenciones militares a Irak pero la crisis de los migrantes –la mayoría provienen de Siria– reconfiguró la posición francesa. Hollande precisó que le había pedido al ministro de Defensa que a partir de este martes "aviones franceses efectúen vuelos de reconocimiento al sur de Siria. Estos vuelos permitirán que se contemplen bombardeos contra el Estado Islámico preservando nuestra autonomía de acción y de decisión". El mandatario descartó por el momento cualquier intervención terrestre. El jefe del Estado aseguró que "debido a las matanzas que comete, es el Estado Islámico quien hace huir a decenas de familias".


La conferencia de prensa que ofreció Hollande interviene en un momento crucial para Europa. La Unión Europea enfrenta un desafío tan histórico como mayor con la llegada de cientos de miles de migrantes que huyen de la guerra, principalmente, en los últimos meses, de Siria. El presidente justificó su decisión con el telón de fondo de ese drama y amplía así el radio de acción militar de Francia sin que ello implique que París adhiera tácitamente a la coalición que opera en Siria bajo el comando de Estados Unidos. Lo cierto es que el giro en la política francesa es terminante. Hace poco más de un año, Francia se unió a la coalición contra el Estado Islámico en Irak pero rehusó hacerlo en Siria. Mediante la operación Chammal, Francia llevó a cabo más de 200 bombardeos y una gran cantidad de acciones de reconocimiento con el fin de respaldar a las tropas iraquíes que combaten contra el EI. Siria fue otro historia más compleja.


A diferencia de París, Estados Unidos, Gran Bretaña y Canadá si intervinieron con sus aviones en territorio sirio. Damasco provocó incluso una división entre los aliados. En 2013, Hollande había tomado la iniciativa y el mando de una ofensiva militar de gran envergadura en Siria con el respaldo de Estados Unidos. Sin embargo, a último minuto, Washington se retiró de esa coalición momentánea. París siempre argumentó que ese paso atrás de Estados Unidos explica en buena parte el auge posterior del Estado Islámico en Siria. En los meses que siguieron, el mandatario francés explicó que bombardear al Estado Islámico en Siria hubiese servido ante todo los intereses del presidente Bashar al Assad. Sin embargo algo ha cambiado en el análisis presidencial. Según Hollande, entre el momento en que la oposición siria se levantó en armas en 2011 y ahora, el "EI desarrolló considerablemente su poder". Y no sólo en el terreno, sino, también, en el extranjero.
Los atentados cometidos en Francia este año fueron todos de origen jihadista y, para el jefe del Estado, hay un lazo entre estos actos de terror que comenzaron a principios de 2015 con el atentado, en enero, contra el semanario satírico Charlie Hebdo, y los radicales sunnitas del Estado Islámico: "Tenemos la prueba de que es en Siria donde se organizan atentados contra varios países, en especial contra el nuestro", afirmó Hollande. El líder político francés también acusó al presidente sirio de haber desencadenado esta situación: "¿Acaso debo recordarlo? Bashar al Assad es el responsable de la situación en Siria. Es él quien, cuando hubo manifestaciones, disparó contra su pueblo, es él quien bombardeó poblaciones civiles, es él quien rehusó las discusiones con los opositores cuando estaban libres y vivos. (...). La solución no puede pasar por el mantenimiento de Bashar Al Assad al frente de Siria".


El objetivo parece triple: debilitar el Estado Islámico, derrocar al presidente sirio y frenar las matanzas y el éxodo de la población civil. La apuesta es tan arriesgada e incierta como las otras estrategias militares aplicadas por Occidente en Medio Oriente o Asia Central: desde Afganistán, pasando por Irak, Siria o Libia, los refugiados provienen en su mayoría de esos países donde las bombas occidentales pretendieron imponer cierto orden democrático derribando a dictadores con los cuales las mismas potencias de Occidente mantuvieron durante décadas relaciones carnales, tanto comerciales, políticas como financieras. Los migrantes y la estela de dramas humanos espantosos que su éxodo provocó en el camino están reconfigurando varios ejes de la política europea.


En este contexto, Hollande confirmó que Francia recibiría en su territorio 24.000 nuevos refugiados, con lo cual responde al dispositivo de distribución de los refugiados elaborado por la Comisión Europea. Su presidente, Jean-Claude Juncker, planteó que los países miembros de la Unión Europea reciban a unos 120.000 migrantes, de los cuales 54.000 llegaron a Grecia, 15.000 a Italia y 50.000 a Hungría. Esto equivale apenas al 62 por ciento de los solicitantes de asilo que pisaron suelo europeo en los últimos tres meses. El plan Juncker prevé que España acoja a 14.391 migrantes, Polonia 9287, República Checa 2978, Holanda 7214, Bélgica 4564, Suecia 4469 y Rumania 4646. Muy lejos de estas cifras quedan los países bálticos. Lituania, Estonia y Letonia recibirán entre 300 y 600 refugiados. El Reino Unido, Irlanda y Dinamarca no forman parte del esquema de Jean-Claude Juncker porque ninguno de estos miembros de la UE está ligado a la política común de inmigración.


Con un total de 34.000 personas, Alemania es el país que más ha recibido, seguido ahora por Francia con 24.000. Berlín va movilizar este año unos 6000 millones de euros destinados a los refugiados. Nada, sin embargo, está pactado completamente. Los países de Europa Central y Oriental son reacios a aceptar los términos del plan del presidente de la Comisión Europea. Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia, todos reunidos en el grupo de Visegrad, se opusieron con vehemencia al plan de Juncker. El presidente de la Comisión espera, con todo, convencerlos, en parte con el apoyo indirecto de las opiniones públicas muy marcadas por la muerte del niño sirio Aylan Kurdi, fotografiado ahogado en una playa de Turquía. En el medio de estas arduas negociaciones, las extremas derechas de Europa muestran sus puños. En Francia, Marine Le Pen, la dirigente del Frente Nacional, acusó a los medios de jugar la carta de la "culpabilizarían" al publicar la foto de Aylan Kurdi. Según Marine Le Pen, "la inmigración no es una posibilidad, sino un peso". Las víctimas que huyen de los regímenes dictatoriales y corruptos y de las guerras en las que se inmiscuyó Occidente han provocado un trastorno histórico en Europa y trazado una frontera entre varias Europa: la Europa Central y Oriental, hueca e inhumana, la Europa del Sur, muy retórica pero tardía en su generosidad y sus reacciones, y la Europa de países como Alemania o Austria. Se los juzgó siempre fríos, apáticos, escasamente solidarios y poco humanos. Y sin embargo, fue principalmente en Austria y Alemania donde los refugiados fueron recibidos en las calles y en las estaciones de trenes por cientos de personas que llevaban comida y carteles de bienvenida. El mundo no es igual a lo que pensábamos de él. La complejidad de la política y de los sentimientos humanos desarmó en un par de semanas ideas que se habían incrustado con la ligereza de un plato congelado. El refugiado, el ser humano marcado por la guerra y el éxodo, es el nuevo héroe, el que supo, con su sufrimiento, despertar algo profundo de la conciencia y el corazón humano. No fue internet sino la vida misma, el drama desnudo y sin piedad, el que esbozó este extraño y reciente amanecer.


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¿Por qué los refugiados acuden a los infieles?

El pequeño Aylan Kurdi era parte del enjambre de Dave Cameron. Claro, le será un poco difícil a Dave sacudirse eso, porque Aylan no era negro ni café ni manchado por dictadores de la televisión adictos a la tecnología, sino –enfrentémoslo, porque de eso se trata– más bien como nuestros niños de tres años. Podría haber sido un Alan o un John... o un David. De haber sido arrojado a las costas de Hastings o de Bexhill, uno puede imaginar las demandas de los buenos ciudadanos de Sussex por una investigación pública.


Pero Dave Relaciones Públicas nos acababa de decir que Gran Bretaña no puede recibir más refugiados sirios. Lo siento, Aylan.


Sin embargo, a riesgo de contraer el cáncer del Daily Mail, existe una perspectiva un poco más amplia de la que necesitamos estar conscientes. Se supone que Europa y Occidente –lo que alguna vez llamamos la Cristiandad– son los chicos malos en Medio Oriente. Somos nosotros quienes bombardeamos, corrompemos e invadimos a los musulmanes de Medio Oriente. Nosotros, quienes apoyamos a los crueles dictadores de Medio Oriente (a menos que desobedezcan nuestros deseos). Somos nosotros quienes chupamos los tesoros fósiles de Medio Oriente, su petróleo y su gas natural. Somos los infieles, ¿o no?


Y cierto, millones de refugiados sirios se han asentado en miserables campamentos en los bordes de Líbano, Turquía y Jordania. Pero los cientos de miles de desposeídos que hoy se arremolinan deseando huir de sus torturadores no navegan en barcos con abolladuras hacia donde uno esperaría que fuesen: a la ummah, el corazón latente del islam, la tierra donde el profeta vivió y donde recibió la palabra de Dios que es conocida como el Corán. No, los destituidos de Medio Oriente no se dirigen a Arabia Saudita, a los ricos reinos del Golfo, para implorar ayuda de los contructores de las grandes mezquitas, los Guardianes de los Santos Lugares.


Los refugiados no arriban en tumulto a la costa de Jeddah en el Mar Rojo, demandando asilo y libertad en el reino que apoyó al talibán y del que surgió Osama bin Laden. No suplican a los guardias fronterizos sauditas que les permitan tomar el tren de Dhahran a Riad, en busca de solaz y seguridad para sus familias en brazos de un régimen cuya fe wahabita-salafista sunita ha proporcionado reclutas a pasto para el Isil. Y, podríamos añadir, esos sirios que huyen de Assad, más que de sus enemigos, tampoco se arrojan a los pies del califato islámico cuyos videoclips hieden a muerte y castigo, más que a piedad.


Un poco extraño, podríamos decir. Los historiadores necesitarán algún día ponderar la ironía de que, mientras cientos de miles de judíos dejaron Europa para ir a Medio Oriente, hace 70 años, cientos de miles de musulmanes escapan ahora de Medio Oriente hacia Europa. Pero de eso se trata, ¿cierto? ¿Por qué vienen acá?


No es porque crean que somos blandengues. No es porque quieran medrar con nuestra generosidad. Sospecho que es porque conocen lo suficiente de Europa y de nuestra historia, y de nosotros –no de nuestros políticos de hojalata o de Dave Supermercado y los ruidosos carroñeros laboristas que le gruñen a Corbyn, sino de los alemanes, franceses, italianos y suecos y, sí, los griegos e incluso los húngaros, y hasta de los británicos– para saber que somos buenas personas, gente amable. Creo que saben que, muy debajo de nuestro caparazón de cinismo y materialismo y nuestra falta de fe religiosa, la idea del humanismo está viva en Europa y que podemos ser personas decentes, buenas, consideradas y honestas.


Las implicaciones de todo esto son extraordinarias. Significa que, pese a nuestros líderes negligentes y cobardes, nuestros dementes Blairs, nuestros Daves Supermercado, nuestros tontos Milibands y nuestros deschavetados aliados de Europa oriental, somos una sociedad honorable y humana. No sólo hablo del Ángel de Alemania, sino de los voluntarios alemanes, algunos de ellos desempleados, que alimentan y reciben a los refugiados en Berlín. Me refiero a los 20 mil húngaros que marcharon en apoyo a estos afligidos extranjeros que han llegado a nuestras fronteras europeas. A los hombres y mujeres franceses que ayudan a alimentar al enjambre de Dave mientras se pudre en las junglas de Calais. Pienso en los jóvenes trabajadores de Médicos Sin Fronteras con quienes viajé a la frontera greco-macedonia, que distribuyeron agua, comida, ropa y afecto a las familias de Alepo, Idlib y Deraa –sí, y de Kandahar y Peshawar–, para quienes los refugiados eran más bien como Aylan el de tres años en su playa dorada: para esos jóvenes europeos, los refugiados eran iguales a nosotros. De hecho, ellos eran nosotros.


En la cada vez más oscura y profunda división entre la gente –los electores– de Europa y sus servilmente ambiciosos e inmorales líderes (excepto Merkel, claro), existe un desafío mucho más serio para el futuro. ¿Qué ocurre cuando nos damos cuenta de que nuestros representantes no nos representan? ¿Qué ocurre cuando recordamos que Dave Relaciones Públicas inclinó la bandera británica ante el difunto rey de Arabia Saudita? ¿Siquiera –en nuestro nombre– rendirá el mismo homenaje al pequeño Aylan?


Traducción: Jorge Anaya

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Jueves, 27 Agosto 2015 06:39

Decenas murieron asfixiados en un barco

Decenas murieron asfixiados en un barco

Las operaciones de socorro se multiplican, según reconoció la guardia costera italiana. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, instó a la comunidad internacional a solidarizarse e intervenir en la superación de este drama.

 

Al menos 50 cadáveres fueron hallados a bordo de una embarcación llena de inmigrantes que buscaban llegar a Europa por el Mediterráneo, informó la guardia costera italiana. Los cuerpos fueron encontrados en la bodega del navío: las personas murieron, al parecer, intoxicadas por las emanaciones de los motores del barco. Los socorristas italianos confirmaron la muerte de otras cuatro personas, entre ellas tres mujeres que se hallaban en una lancha neumática, con 120 refugiados a bordo, asistida por un buque de la marina italiana.


Los guardacostas italianos informaron que ayer fueron auxiliados 3000 migrantes que se encontraban a la deriva y se realizaron diez tareas de socorro a buques precarios o en dificultades, en el canal de Sicilia y no lejos de las costas libias. Según un vocero de la guardia costera sueca, el barco Poseidón, que integra la operación Tritón –coordinada por la Marina militar italiana, frente a las costas libias–, socorrió a 439 migrantes.


Según el diario Il Corriere della Sera, ayer llegaron al puerto de Catania, en Sicilia, 218 inmigrantes a bordo del barco croata Andrija Mohorovicic, que participa también en la operación Tritón. La mayoría de los migrantes proviene de Siria, Somalia y Eritrea e incluye numerosos menores de edad, cerca de unos 40, muchos de ellos sin acompañante. Un muchacho somalí de unos 20 años, que sufría de diabetes, murió en la nave croata durante la travesía, informaron las autoridades sicilianas.
La muerte de otro joven africano fue registrada a bordo de un barco de la organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF). Según los compañeros de travesía falleció por problemas de salud causados por las golpizas recibidas durante su estancia en Libia, antes de emprender el viaje.


La crisis migratoria está desbordando a Italia. Las operaciones de socorro se multiplican, según reconoció la guardia costera italiana. Los barcos de la operación Tritón tienen la misión de proteger las fronteras exteriores de la Unión Europea, aunque Italia los involucra en rescates humanitarios apelando al artículo 98 de la Convención de Naciones Unidas sobre Derecho del Mar, que obliga a salvar cualquier vida en peligro que se encuentre en aguas abiertas. Barcos de MSF patrullan también a diario la franja del Mediterráneo central, que se extiende entre Zuwara y Trípoli, a 30 millas de la costa de Libia, colaborando con las autoridades de Italia.


Respecto al conflicto migratorio, que ya se posiciona entre los más graves de la historia reciente de Europa, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, instó desde París a la comunidad internacional a solidarizarse e intervenir en la superación de este problema. En una conferencia de prensa que tuvo lugar en el Ministerio francés de Relaciones Exteriores, Ban estimó que los miles de migrantes que emprenden viajes peligrosos no deberían, al llegar, encontrarse con nuevas dificultades. "Hay hoy muchas más personas desplazadas de las que ha habido nunca desde la Segunda Guerra Mundial", dijo el representante de la ONU. "En Siria y en otros lados, millones de personas huyen de la violencia y la persecución.

Otros tratan de escapar a la pobreza y buscan medios de vivir con dignidad", sostuvo. Luego, felicitó a los países que manifiestan su solidaridad e invitó a los otros, en Europa y en otros lados, "a mostrar compasión y a hacer mucho más para superar esta crisis".


El secretario general de la ONU instó a salvar vidas. "Con nuestra intervención, debemos salvar vidas, luchar contra la trata y la discriminación, aportar soluciones jurídicas, examinar las causas profundas de los problemas y defender los derechos humanos".


Por su parte, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) rechazó ayer el pedido de iniciar una misión en las fronteras del bloque europeo, en el marco de la crisis migratoria que vive el continente. "No hay una solución militar para los problemas que son causados por los grandes movimientos migratorios", opinó un portavoz de la organización en Bruselas. La fuente subrayó que la alianza no es responsable de ese asunto. La declaración se da luego de que el vicejefe de Gobierno de la República Checa, Andrej Babis, exigiera una intervención de la OTAN en las fronteras exteriores de la UE a raíz del crecimiento exponencial de migrantes que llegan al continente europeo. "Debemos cerrar el espacio Schengen hacia afuera", dijo el también ministro de Finanzas, quien aseguró que el flujo de migrantes es el mayor peligro para Europa.


Más cerca del intervencionismo militar que muestra la OTAN, el gobierno húngaro anunció ayer su intención de desplegar al ejército para ayudar a contener el flujo de migrantes procedentes de Serbia, medida que será sometida a voto en el Parlamento en una sesión extraordinaria que tendrá lugar la próxima semana. "El Ejecutivo quiere utilizar al ejército en tareas relacionadas con la defensa de fronteras y la migración", afirmó Szilard Nemeth, diputado del gobernante partido Fidesz, que encabeza la comisión parlamentaria de Seguridad Nacional. "Los migrantes ilegales se están haciendo cada vez más agresivos, no podemos tolerar lo que ocurrió en Roszke, no podemos aceptar esta agresión", dijo en rueda de prensa.


Horas antes, la policía húngara lanzó gases lacrimógenos para impedir que 200 migrantes abandonaran un centro de recepción para refugiados en Roszke, localidad húngara fronteriza con Serbia. Según la policía, muchos refugiados rehusaban que se les tomara huellas digitales. "La policía intentaba calmar la situación, pero los migrantes seguían gritando", dijo un portavoz. El jefe de la policía húngara anunció que el próximo mes un grupo de agentes será enviado a la frontera de Hungría con Serbia para hacer frente al flujo migratorio. "La protección de la frontera se reforzará con 2106 policías suplementarios a partir del 5 de septiembre", dijo Karoly Papp a la prensa en Budapest. Hungría, que es miembro de la UE, registró 100 mil solicitudes de asilo desde enero y construye una valla metálica para cerrar su frontera.

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Martes, 25 Agosto 2015 08:13

Nos faltan 72 migrantes

Nos faltan 72 migrantes

La noche anterior lo habíamos escuchado en las noticias, nos cayó como un balde de agua fría, en México habían asesinado a 72 migrantes centroamericanos. Hay que ser indocumentado y atravesar territorios en las migraciones forzadas y en absoluta clandestinidad para entender la ansiedad, la ira, la paranoia y el inmenso dolor que deja en un ser humano una experiencia de esta magnitud. Jamás se vuelve a ser igual.

Recuerdo que al día siguiente yendo hacia el gimnasio me encontré en la entrada a un conocido mexicano, que cuando me vio se me lanzó encima totalmente acongojado y me abrazó fuerte y me pidió perdón en nombre de su pueblo, él era oriundo de Tamaulipas. Se sentía avergonzado, lloró desconsolado en mis brazos, la muerte de los 72 nos pegaba fuerte a los dos y a los miles que hemos cruzado las fronteras de la muerte y por desgracia haberlas sobrevivido porque nos queda la memoria y el dolor de estar vivos. El preguntarnos todos los días, ¿por qué nosotros estamos vivos y ellos no?

La noticia se regó como pólvora y el mundo supo de un lugar llamado Tamaulipas y por unos segundos el peregrinar de los migrantes indocumentados que atraviesan territorio mexicano en busca de Estados Unidos. Lo cierto es que quienes llevamos las huellas de la frontera en nuestra piel sabemos que el número es lo de menos, que todos los días desaparecen y mueren indocumentados en territorio mexicano y en la frontera. Que violan, golpean, torturan migrantes tanto policías mexicanos como los estadounidenses de la Patrulla Fronteriza. Que todos estamos expuestos. Que las mujeres somos las más vulnerables. Que antes de los 72 hubieron miles más, por docenas, por montones que se denunció y las autoridades le dieron carpetazo. Que lo de los 72 fue la tragedia escalofriante, como las que hubieron antes y que están ocultas ahí en las fosas clandestinas por el mismo gobierno mexicano. En el desierto de Sonora-Arizona por el mismo gobierno estadounidense.

Si las aguas del río Bravo hablaran, si pudiera hablar la oscurana del desierto, si pudieran hablar los cactus, los caminos empolvados, aquellos cerros, las vías de tren. Ay, si yo pudiera olvidar, si pudiéramos olvidar todos los que somos post frontera. Se nos secó el alma en la travesía. Nos mataron a 72 hermanos, de ellos lo sabemos por las noticias. Pero nos han matado miles, han violado a miles de niños, niñas y mujeres. Les han quitado los órganos y desmembrado a miles y lanzado su carne a las llamas en un tonel lleno de gasolina para que no quede rastro alguno. Sus nombres han sido borrados de los registros de denuncias, las paredes de los centros de detención han sido testigos de la barbarie. Sus cuerpos cercenados quedan expuestos en las vías del tren. Se ahogan los gritos y el llanto de las niñas que son violadas en los vagones. Y los asaltan y los maltratan los mismos policías que forman parte de las bandas delictivas que se hacen millonarias a costillas del tráfico, tortura, violación, desaparición y asesinatos de migrantes indocumentados.

Por desgracia después de los 72 han sido más. Cinco años después de aquella tragedia se sigue criminalizando a los migrantes. Se ha triplicado en número de migrantes que emigran a fuerza de la denigración del sistema en sus propios países de origen. Se habla de país de origen, tránsito, llegada y retorno. Todos al final criminalizan al ser humano estigmatizado por su condición de indocumentado y extranjero. Lo re victimizan.

Nos faltan 72 migrantes indocumentados. Nos hacen falta miles alrededor del mundo. ¿Quién los nombra? ¿Quién los busca? ¿Quién los trata con humanidad? ¿Quién los visibiliza? ¿Quién los honra? Ningún ser humano es ilegal. ¿Quién será capaz de detener estas masivas migraciones forzadas? ¿Qué sistema? ¿Qué gobierno? ¿Qué humanidad?

Del ser humano indocumentado se aprovechan miles, directores de cine que con documentales se hacen un nombre y caminan en alfombras rojas y reciben distinciones presidenciales. También llenan sus cuentas bancarias con las regalías. Con el apoyo que reciben de organizaciones humanitarias que les creen lo de buena fe y honestos.

Del indocumentado se aprovechan los gobiernos, las redes de trata de personas, los mismos presentadores de noticias que brillan cuando masacres como la de la 72 los coloca en tarimas por la cobertura amarillista que jamás denunciará a os que debe, y los premia con distinciones en diplomas, trofeos y cheques.

Del indocumentado se aprovecha el chucho y el coche. Pero quién, ¿quién lo dignifica?

¿Y la sociedad? ¿Los intelectuales? ¿Los que pertenecen al gremio de los titulados y organizaciones sociales? ¿Los que oran día y noche? ¿Quién en potestad ocupa su espacio de difusión para nombrar a los migrantes indocumentados? ¿Para exigir sus Derechos Humanos? ¿Para exigir que se juzgue a los culpables de este genocidio mundial?

¿Y usted que lee estas letras, qué está haciendo para visibilizar esta barbarie? ¿Qué está haciendo para detenerla? ¿Usted se atrevería a nombrarlos?

Por los 72. Por los miles alrededor del mundo. Por los que ya no están, por los que están y por los que vienen. Por los que somos post frontera, qué el dolor de estar vivos nos sea breve.

#NosFaltan72

#NingunSerHumanoEsIlegal

Ilka Oliva Corado. @ilkaolivacorado.

Agosto 25 de 2015.

Estados Unidos.

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Cientos de sin papeles rompen barrera policiaca e ingresan a Macedonia

La crisis migratoria que vive Europa se recrudeció este sábado, cuando unas mil 500 personas, la mayoría sirios, forzaron un cordón policial en la frontera griego-macedonia y rompieron una cerca de malla metálica, a pesar de que los uniformados utilizaron granadas de aturdimiento y golpearon a los indocumentados con porras para impedir su ingreso a Macedonia.


El caos se desató cuando la policía decidió permitir que un pequeño grupo de familias con niños cruzara la frontera, pero una multitud hizo presión detrás de ellos para romper la barrera de agentes.


Los policías que vigilaban el paso, entre la localidad griega de Idomeni y la macedonia de Gevgelija, poco pudieron hacer para detener a los migrantes, que llevaban horas estancados en lo que llaman tierra de nadie.


Al menos cuatro personas resultaron con heridas leves en el incidente, pero poco después la policía macedonia recuperó el control de la zona, donde permanecen unas mil 500 personas.


Una cantidad indeterminada logró entrar en Macedonia y se dirigió a la localidad de Gevgelija en busca de algún tren o autobús que los lleve a Serbia, desde donde esperan llegar a algún país de la Unión Europea (UE). Varios cientos de personas, en su mayoría ancianos y niños, permanecieron en el lado griego de la frontera. Algunos menores quedaron solos, sin sus padres.


El viernes comenzaron los problemas. La policía disparó granadas de aturdimiento y se enfrentó a los migrantes, lo que arrojó un saldo de 10 heridos.


La UE declaró la semana pasada que los migrantes provenientes de Asia, particularmente de Siria, Irak y Afganistán, hicieron de los países balcánicos y Hungría su principal puerta de entrada terrestre con 35 mil personas, nada más en julio.
Durante semanas, el gobierno macedonio permitió la entrada masiva en su territorio de migrantes procedentes de Grecia, pero ante la constante flujo migratorio el jueves decretó el estado de emergencia y desplegó fuerzas especiales en la región limítrofe.


El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR, por sus siglas en inlgés) manifestó su preocupación por la situación en la frontera de Macedonia y Grecia, y advirtió que la situación empeora.


El ministro de Relaciones Exteriores macedonio, Nikola Poposki, aseguró que no cerrarán la frontera en el futuro, aunque pidió la colaboración de la UE.


Desde el 19 de junio llegaron a Macedonia unos 42 mil migrantes, 7 mil niños entre ellos, según datos del gobierno macedonio.


En Italia, el servicio de guardacostas informó que sus embarcaciones emprendieron operaciones para interceptar en el mar Mediterráneo varios barcos en los que viajan unas 3 mil personas. Unos 104 mil asiáticos y africanos han sido llevados a puertos italianos después de haber sido detenidos en alta mar, lo que no garantiza que puedan recibir el estatuto legal de refugiados.


En la localidad alemana de Heidenau, cerca de Dresde, 31 policías resultaron heridos el viernes por la noche en un enfrentamiento con neonazis enardecidos por la apertura de un nuevo centro de detención de migrantes.

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Jueza de EEUU ordena "pronta" liberación de niños indocumentados detenidos

Una jueza federal de Estados Unidos ordenó al gobierno que libere pronto a niños migrantes que mantiene en centros de detención, insistiendo en una decisión de julio en la que sostuvo que el arresto de los menores que cruzaron ilegalmente la frontera viola medidas establecidas hace largo tiempo.


El dictamen de la jueza de distrito Dolly Gee en Los Ángeles da al gobierno del presidente Barack Obama hasta el 23 de octubre para que cumpla con su fallo y libere a cientos de niños que migraron sin permisos, y en algunos casos a sus madres, "sin ninguna demora innecesaria".


La decisión de Gee se conoce en medio de un debate entre precandidatos presidenciales en Estados Unidos sobre la migración ilegal y tras una gran llegada de centroamericanos a través de la frontera entre Estados Unidos y México.
Más de 68 mil niños que viajaban sin sus padres entraron a Estados Unidos el año pasado. El gobierno ha mantenido detenidos en instalaciones especiales a los niños que cruzaron la frontera solos, o aquellos que fueron capturados con sus padres.


El gobierno federal ha tomado medidas para liberar a algunos menores sin compañía de los centros de detención en las fronteras, usualmente entregándolos a algún familiar que vive en Estados Unidos.


Gee había dictaminado el mes pasado que el Departamento de Seguridad Nacional mantenía detenidos a los niños en violación de un acuerdo colectivo de 1997 que establece que los menores de 18 años no pueden ser retenidos por más de 72 horas.


La decisión judicial se considera una derrota para las autoridades estadunidenses de migración, que argumentaron que liberar a niños migrantes indocumentados alentaría a más familias centroamericanas a emprender el trayecto.


Funcionarios estadunidenses mantienen a mil 400 padres y niños detenidos en tres centros, según el diario Los Angeles Times.


Gee calificó las condiciones en los centros de detención, dos en Texas y uno en Pensilvania, como "deplorables" y dijo que en algunos casos se mantiene a los niños en habitaciones hacinados por días sin un lugar para dormir.


(Con información de Reuters)

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Sábado, 15 Agosto 2015 06:39

El mar se tragó a 2300 migrantes

El mar se tragó a 2300 migrantes

Desde principios de 2015 habrían muerto en el Mediterráneo al menos 2300 migrantes, 500 más que el año pasado. Según la OIM, a fines de agosto serán unos 250.000 los refugiados que habrán llegado este año por distintas vías a tierras europeas.


Mientras exponentes de la Iglesia mantienen una polémica con los políticos italianos, a los que acusan de no hacer lo suficiente para ayudar a los miles de inmigrantes que siguen llegando a la península, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) dio a conocer ayer el último estudio de sus expertos que afirma que desde principios de 2015 han muerto en el Mediterráneo al menos 2300 migrantes, 500 más que el año pasado. Según la OIM, a fines de agosto serán unos 250.000 los refugiados que habrán llegado este año por distintas vías a tierras europeas para pedir asilo, superando ampliamente la cifra del 2014, que en todo el año fue de 219.000 migrantes.


Integrada por 157 países, la OIM tiene su sede principal en Suiza, pero cuenta también con oficinas en Italia y otros países. La organización internacional dijo también en un comunicado que desde principios de 2015, 102.000 migrantes atravesaron el canal de Sicilia –el espacio de unos cien kilómetros que separa la isla de Sicilia de Libia, en la costa norte africana–, al que caracterizó como "la ruta más mortal del mundo" para quien escapa de la violencia, los desastres y la pobreza. De todas maneras, aclaró que el desierto del Sahara, por el que pasan camiones de traficantes repletos de nigerianos, eritreos y somalíes, entre otros, para llegar a las costas de Libia y embarcarse hacia Europa, podría ser peor, pero el problema es que no hay datos suficientes como para poder hacer cálculos precisos ni previsiones. "La situación en el Mediterráneo es muy preocupante", subrayó el portavoz de OIM, Joel Millman. Por su parte, el director general de la OIM, William Swing, indicó que si bien ha habido progresos, al reforzarse las operaciones de rescate Tritón, organizada por la Unión Europea, "hay que hacer más para ofrecer al apoyo adecuado a las personas desesperadas que ponen su vida en manos de los traficantes sin escrúpulos". Si bien Italia es uno de los países que más migrantes ha recibido vía mar, el record le corresponde a Grecia que, agregados a sus infinitos problemas económicos, ha recibido este año 134.988 refugiados provenientes de Turquía como país de paso, aunque los principales países de origen son Siria, Eritrea, Afganistán, Nigeria y Somalia.


En cuanto al rol desempeñado por Italia y sus políticos en toda esta tragedia, Monseñor Nunzio Galantino, secretario de la Conferencia Episcopal Italiana, haciéndose eco de los innumerables mensajes y alusiones del papa Francisco a favor de los inmigrantes, en una entrevista con Radio Vaticana tuvo palabras muy duras para con los políticos. "Nosotros como italianos deberíamos distinguir entre la realidad y la percepción que de ella tenemos –dijo–. Escuchamos que se habla de que es 'insoportable' el número de las personas que piden asilo político. En mi opinión ésta es una actitud que viene alimentada por esos 'comerciantes de poca monta' que con tal de conseguir votos dicen cosas extraordinariamente insípidas. Sé que la recepción (de los inmigrantes) es un esfuerzo, sé que es difícil abrir la propia casa, abrir el propio corazón, abrir la propia realidad." El obispo recordó además que Jordania, un país que tiene poco más de seis millones de habitantes y que acababa de visitar, ha recibido más de dos millones de refugiados. "Y no porque ellos tienen más medios. Probablemente porque tienen sólo un corazón más grande", indicó.


Las palabras del obispo Galantino desencadenaron un infierno. Los políticos italianos, sobre todo de la derecha conservadora de Forza Italia, el partido de Silvio Berlusconi, y La Liga Norte, se ensañaron con el prelado y con el papa Francisco, al que alguno de ellos le dicen que, ya que tanto habla a favor de los refugiados, por qué no los recibe en el Vaticano, que es un Estado con territorio propio (aunque de poco más de 1 km2). Giorgio Silli, el responsable de temas migratorios de Forza Italia, en una carta abierta a Galantino, dijo –hablando como católico practicante, aclaró– que "es fundamental acoger, indispensable alimentar y curar, pero es impensable e imposible hacerlo con un número infinito de personas". Siempre dentro de la derecha, otros sugirieron al papa Francisco que hiciera una llamada a los premier Merkel, de Alemania; Hollande, de Francia; Rajoy, de España, y Cameron, de Inglaterra, exhortándolos a recibir más migrantes, dado que esos países han puesto límites mayores de lo que se esperaba. Roberto Maroni, de la Liga Norte y actual presidente de la región Lombardía, ha propuesto hacerle juicio al gobierno de centroizquierda de Matteo Renzi que permite la "entrada incontrolada de clandestinos". Para algunos intendentes y presidentes de regiones, la situación es desesperante, no quieren saber más nada con los migrantes, como el presidente de la región Veneto, Luca Zaia, que le propuso al Papa que escuche a los sacerdotes que viven en su región porque piensan igual que él. Pero algunos intendentes están a favor de los pobres refugiados, como el alcalde de Florencia, Dario Nardella, que el 11 de agosto, día que conmemora la liberación de la ciudad del nazi-fascismo, comparó a los inmigrantes con la Resistencia. "Los que buscan desesperadamente la libertad y para eso atraviesan el mar sabiendo que corren serios riesgos, no son menos dignos que nuestro partisanos que llevaron adelante la Resistencia", dijo.


Mientras el gobierno italiano ha mantenido un discreto silencio sobre toda esta polémica, algunas organizaciones humanitarias como Emergency salieron a defender a Galantino y al Papa. "El Vaticano ha hecho bien al llamar la atención de Italia sobre la recepción de los inmigrantes. Nuestro país podría hacer más pero con la ayuda de Europa –dijo la presidenta de esa organización, Cecilia Strada–. Creo que el Vaticano se ha manifestado sobre un aspecto ético sobre el que tiene autoridad para hablar. Es un principio y un deber el recibirlos y dejar de tratar a los que intentan llegar, escapando de situaciones peores, como si fueran ciudadanos de serie Z, que merecen ser dejados morir en el mar."

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Viernes, 24 Julio 2015 06:22

Crece un muro para aislar a Europa

Crece un muro para aislar a Europa

Por Hungría ingresaron y pidieron asilo unas 32 mil personas en el primer trimestre de este año. El país ocupa hoy el segundo lugar en pedidos de refugio dentro de la Unión Europea.

 

Hungría no es demasiado original en su política migratoria de raíces medievales. Apura el levantamiento de un muro contra los extranjeros que pretenden ingresar desde Serbia. No es la primera nación que tapiará su frontera y acaso no será la última. Limita con siete países, pero el problema que tiene está al sudoeste, en los 175 kilómetros que comparte con su vecina. Por ahí ingresaron y pidieron asilo –según estadísticas inmanejables– unas 32 mil personas en el primer trimestre de este año. La drástica medida de construir una pared de cuatro metros de alto acompaña a otras de corte bien chauvinista. El gobierno del derechista Viktor Orban ya había enviado cuestionarios sesgados a sus ciudadanos donde asociaba a la inmigración con el terrorismo y también lanzó una campaña con carteles que decían: "Si vienes a Hungría, no te quedes con los trabajos de los húngaros".

La tarea de construir la muralla fue requerida a novecientos soldados y estará finalizada en diciembre, según autoridades del Fidesz, el partido que gobierna. El ensamblado de los bloques que permitirán vallar la frontera con Serbia lo hacen reclusos de las prisiones húngaras. Una paradoja: con su trabajo, ellos encerrarán el futuro de migrantes que llegan desde países como Siria, Afganistán, Irak, pero también desde la propia Serbia, el territorio de Kosovo (son la mayoría) y otras naciones del este de Europa.


El ministro de Defensa magiar, Csaba Hende, declaró que "las fuerzas de defensa húngaras están listas para finalizar la tarea" que ya comenzó en simultáneo en diez o doce lugares de la frontera. En Szeged, una ciudad universitaria y la tercera más grande del país que está muy próxima a Serbia, hay habitantes que se quejan de los inmigrantes, pero también otros que los ayudan.


A la defensa del muro que hizo el gobierno de Hungría, el primer ministro serbio, Aleksandar Vucic, respondió: "Construir muros no es la solución. Serbia no puede ser responsable de la situación creada por los migrantes, sólo somos un país de tránsito".


El país balcánico integra un corredor por el cual intentan ingresar a la Unión Europea decenas de miles de refugiados que escapan de las guerras, el terrorismo o las hambrunas en Medio Oriente. Pero igual que Hungría, no es un país de tránsito, como dice Vucic. Este año Belgrado recibió 31.500 solicitudes de asilo provenientes en su mayoría de sirios y afganos. Según Amnistía Internacional, el gobierno de Budapest casi duplicó esa cifra en el primer semestre de 2015. Llegó a 60.000, un 40 por ciento más que en 2014. Los números que maneja el ministro del Interior húngaro, Sandor Pinter, son aún mayores: llegan hasta 81.300 los inmigrantes. Hace tres o cuatro años no se superaban los tres mil pedidos de ingreso.


En cualquier caso, el problema en la región es estructural, más allá de que estén en juego cifras contradictorias. Citada por la agencia EFE, la representante para Europa Central de Acnur, Montserrat Feixas Vihé, dijo que la actual ola de refugiados es un problema global y que "a Europa sólo llega el 10 por ciento de todos los desplazados mundiales". La ONU ya había cuestionado la decisión del primer ministro Orban de levantar el muro. El relator especial sobre los derechos de los inmigrantes, François Crépeau, la definió como "respuesta nacionalista y populista" y "muy desafortunada".


Fuentes locales como Péter Krekó, especialista en los movimientos de ultraderecha del think tank Political Capital de Budapest, atribuyen la idea del muro en "un 90 por ciento a razones de política interna". Un motivo puede ser cierta caída en la popularidad del gobierno. Orban perdió la supermayoría de dos tercios que tenía en el Congreso hasta febrero pasado y que le daba un poder discrecional para sacar leyes sin respaldo de ningún partido opositor. Su candidato para ocupar un escaño clave en el Parlamento, Lajos Némedi, del Fidesz, fue derrotado por el independiente Zoltán Kész, apoyado por varios partidos de izquierda.


Hungría ocupa hoy el segundo lugar en pedidos de asilo dentro de la Unión Europea, sólo por detrás de Alemania. Tiene cerca de 10 millones de habitantes (el censo de 2013 arrojó 9,897 millones) y pertenece al espacio chengen, que suprime las fronteras europeas para los miembros de la UE desde 1995. En la práctica, funciona en términos migratorios como un solo país.


Pero el gobierno del Fidesz, que dice ser "el más amenazado de la Unión Europea", echó mano a una receta que en el siglo XX hizo tristemente célebre el régimen de Alemania Democrática. Una vez repudiado y derrumbado el Muro de Berlín, volvieron a levantarse otros muros. Estados Unidos lo hizo en la frontera con México; Israel en Cisjordania, por citar los dos ejemplos más conocidos. Ahora Hungría sigue el mismo camino.


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Con ascendencia común, indios de la Amazonia y aborígenes australianos

El continente americano fue poblado por una gran ola migratoria hace menos de 23 mil años y algunos indios de la Amazonia tienen ascendencia común con los aborígenes australianos, según dos estudios.


Antropólogos y arqueólogos debaten desde hace tiempo sobre los orígenes de los primeros pobladores de América.
La tesis más aceptada es la de migrantes llegados de Asia que atravesaron la franja de tierra que unía Alaska con Siberia, hoy sumergida en el estrecho de Bering. Sin embargo, sigue abierta la pregunta de cuántas corrientes migratorias sucesivas hubo y en qué momento ocurrieron.


Basándose en estadísticas genéticas de individuos antiguos y modernos de América, Siberia, Oceanía, Europa y África, Maanasa Raghavan, de la Universidad de Copenhague, y sus colegas aseguran que los primeros amerindios llegaron de Siberia en una sola ola migratoria, hace menos de 23 mil años.


Los migrantes permanecieron inicialmente entre Alaska y Siberia oriental 8 mil años, antes de seguir su camino y repartirse a lo largo de América. Según el estudio, publicado este martes por la revista estadunidense Science, las diferencias genéticas entre las poblaciones amerindias actuales provendrían no sólo de distintas corrientes migratorias, sino de encuentros que se produjeron después de la gran migración inicial.


El equipo puso además en evidencia un vínculo genético, que aparece tras la ola migratoria inicial, entre ciertos amerindios y poblaciones de Asia del este por un lado y los australo-melanesios de Papuasia, las Islas Salomón y el sudeste asiático, por otro. Este sorprendente descubrimiento indica que la población del nuevo mundo no permaneció aislada del viejo mundo tras su migración inicial, precisa el estudio.


Por su parte, David Reich y Pontus Skoglund, de la Escuela de Medicina Harvard de Massachusetts, compararon el genoma de 309 poblaciones amerindias de América Central y del Sur con el de 197 personas alrededor del mundo.


Según esas pruebas genéticas, publicadas por la revista británica Nature, ciertas poblaciones amerindias de la Amazonia estarían más vinculadas genéticamente a los primeros indígenas de Australia, Nueva Guinea y las Islas Andaman (India) que a los actuales pobladores de Eurasia y las Américas.


Los científicos piensan que las mezclas genéticas se produjeron antes de la población de la Amazonia.


Nuestro estudio sugiere que los amerindios no tienen una sola población de origen, sino tuvo otros aportes. Lo cual no es contradictorio con los resultados de Maanasa Raghavan, precisó Pontus Skoglund.


Esa población fundacional desciende de los siberianos y de gente relacionada con los asiáticos orientales modernos. Pero el ADN de los americanos modernos indica que otra población cruzó el puente terrestre y contribuyó a la herencia de algunos nativos actuales de la Amazonia brasileña, según los investigadores.


Este segundo grupo, llamado Población Y, tiene sus raíces en un grupo asiático que ya no existe, pero que también dejó su impronta genética en pueblos nativos modernos de Australia y Nueva Guinea, insistió Reich.


La Población Y aportó apenas una fracción del ADN actual de los pueblos amazónicos. A diferencia de migrantes reconocidos anteriormente, no está claro cuándo se apartaron del puente, precisó Reich. Pero es evidente que llegaron a la amazonia hace mucho tiempo y debe considerárseles un segundo grupo fundacional.


El trabajo incluye las primeras pruebas contundentes de que algunas poblaciones nativas de América deben su origen a una segunda fuente, dijo Deborah Bolnick, de la Universidad de Texas en Austin, quien no participó en el trabajo. Es indicio de que la historia de las poblaciones nativas es más compleja de lo que se pensaba, acotó.

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