Miércoles, 18 Enero 2012 06:44

Medio millón de chicos pobres

Medio millón de chicos pobres

El drástico plan de ajuste de la coalición Conservadora-Liberal Demócrata tiene un resultado claro y cuantificable. Según el estudio conjunto de dos prestigiosas fundaciones británicas, el Family and Parenting Institute (FPI) y el Fiscal Studies Institute (FSI), la reducción de beneficios sociales y el aumento del IVA, entre otras medidas, arrojará a medio millón de menores a la pobreza absoluta. La OCDE (Organización de la Cooperación y el Desarrollo) tiene otra manera de decirlo: el Reino Unido es la sociedad más desigual de las naciones ricas.
 

El estudio del FPI y el FSI señala que el ingreso promedio de las familias británicas con niños, que disminuyó en un 4,2 por ciento en 2010/2011, seguirá cayendo en picada. En 2015, último año de gobierno de la coalición, este tipo de familias experimentará un recorte en sus ingresos de unos dos mil dólares anuales. El impacto es particularmente marcado para familias con tres o más niños, menores de cinco años y para los que reciban ayuda para pagar alquileres privados. “Los recortes van a impactar mucho más a las familias con niños que a los jubilados y el resto de los trabajadores”, señaló Katherine Rake del FPI.
 

Los recortes sancionados por la coalición en octubre de 2010 y profundizados desde entonces para “lidiar con el déficit fiscal” y “dar tranquilidad y previsibilidad de cara a los mercados financieros” incluyen un congelamiento salarial para los empleados estatales y el cierre masivo de servicios sociales, entre ellos los clubes juveniles, cuya ausencia se hizo sentir en los disturbios que asolaron Inglaterra en agosto pasado. El impacto es especialmente devastador para las familias más pobres. La ley de Pobreza Infantil de 2010 define la pobreza absoluta como un 60 por ciento de ingresos por debajo del promedio nacional. En base a esta medida, el FPI y el FSI calculan que medio millón de niños caerán debajo de esta línea: unos 300 mil menores de cinco años.
 

En un comunicado, el gobierno reconoció las dificultades que están viviendo muchas familias, pero señaló que estaban tomando medidas correspondientes. “Hay medidas para ayudar a estas familias, como el congelamiento de los impuestos al alquiler estatal o la introducción del impuesto universal”, señala el comunicado. Según el FPI, la mayoría de estas medidas son apenas un parche que beneficia a algunos sectores o que recién tomarán lugar en 2018 como el impuesto universal. Peor aún, como el resto de los ajustes en la Unión Europea (UE), el británico comete el peor de los pecados: infligir un sufrimiento en vano. Lejos de disminuir, el déficit está creciendo. A fines de 2011, la deuda total británica se incrementó a casi un billón de libras o 62,8 por ciento del Producto Bruto Interno. “Como resultado de su política, el gobierno ha tenido que endeudarse más de 158 mil millones de libras que lo calculado”, señala Rachel Reeves, portavoz de temas fiscales de la oposición laborista.
 

Un informe del Centre for Economic and Business Research (CEBR) señala que el Reino Unido entrará en recesión este año y que habrá 3 millones de desempleados el año próximo. Como con la famosa frase de Shakespeare, el draconiano ajuste británico parece un “cuento contado por un idiota”: la exigencia de austeridad está condenando no sólo al Reino Unido sino a los países de la Eurozona al escaso crecimiento económico y a un mayor déficit fiscal. “Los países imponen la austeridad que les exigen los mercados financieros, que luego los castigan y critican porque la economía no crece como resultado de la austeridad”, señalaba este lunes Jenni Russell, comentarista del conservador vespertino Evening Standard.
 

En los últimos cuatro años, el nivel de vida de los británicos cayó en un 28 por ciento, la peor disminución sostenida desde la posguerra. Como es de esperar, esto no está sucediendo de manera igualitaria. Según la OCDE, el Reino Unido tiene el nivel de desigualdad más alto entre los países considerados ricos que forman parte de la organización. El 10 por ciento con más ingresos gana hoy 12 veces más que el 10 por ciento con menos ingresos: en 1985, la proporción era ocho a uno. La medición se vuelve más abismal cuando se mira a los superricos. El 1 por ciento de mayores ingresos pasó de llevarse un 7,1 por ciento de la torta en 1970 a un 14,3 por ciento en 2005.
 

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Reminiscencias del sismo del 12 de enero de 2010

 Treinta y cinco segundos de horror, de asombro y de pánico fueron suficientes para poner a Haití frente a los ojos del mundo.  Treinta y cinco segundos que muchos vivieron como una eternidad y que a decir verdad hasta hoy permanecen en la memoria de quienes los sufrieron. Todos tienen algo que contar respecto a lo vivido, en las pláticas se cruzan un abanico de historias estremecedoras y alentadoras, sin embargo la tristeza acompañará siempre a cada uno de los narradores y sus relatos de ese día.
 

Fue una pesadilla, una verdadera tragedia lo que sucedió en Haití ese martes 12 de enero de 2010. Eran poco más de las cinco de la tarde de un día común cuando la tierra rugió como un “goudou goudou”, fue un temblor que se sintió y que se escuchó con ese particular sonido con el que las personas ahora le nombran. Fue un estruendo que removió las entrañas de Haití. Desde ese día, la gente en el exterior conoce este país por las narraciones y los análisis sobre lo que suceden en él. Las noticias, los artículos y los informes se mezclan en los lugares comunes entre historias de pobreza y violencia (que incluso ya se exponían desde antes del temblor).  Mucho de lo que se escucha y se lee sobre Haití son desventuras: Haití es el país más pobre de América Latina, es el segundo país más subdesarrollado del mundo, es el país con mayor densidad de habitantes de acuerdo al espacio territorial, la mayoría de los haitianos viven con menos de un dólar al día, no hay suficiente energía eléctrica, hay una epidemia de cólera que ha cobrado la vida de más de seis mil haitianos. También, frecuentemente se mira al país desde el ángulo del exotismo e incluso hasta de la barbarie, resaltando aquellas noticias que causan morbo en los espectadores. Especialmente en lo que se refiere al culto del vudú que suele ser una de las cuestiones más relacionadas con esta tierra. Así, violencia, hambre, superstición entre otras cosas, son los temas que se muestran repetidamente en los medios de comunicación y en los análisis especializados, muchas veces presentados con un dejo de exageración y de fantasía. Son pocos los estudios y debates que mencionan las posibilidades que tiene este país para  superar el subdesarrollo.
 

La ayuda: ventajas y desventajas. Es innegable la solidaridad internacional y la voluntad de cooperar con la nación haitiana después del sismo. Poco más de ciento cincuenta gobiernos y otras organizaciones internacionales se comprometieron en 2010 a prestar ayuda para la recuperación de Haití. De igual forma, se han creado y sumado decenas de asociaciones, fundaciones y organizaciones no gubernamentales para contribuir a esta causa.
 

En el caso de las ONG’s son organismos que empezaron a surgir en Haití desde el curso de los años setenta, su emergencia coincide con la acentuación de la crisis económica de ese periodo. En adelante el número de estos organismos no gubernamentales se multiplicó. Así, más del 80% de las ONG’s que están activas en Haití vienen del exterior (Estados Unidos, Canadá, Francia, Italia, España, Suiza, entre otros países). Por tanto, estos organismos reciben su financiamiento del extranjero y en la mayoría de los casos sus equipos de colaboradores están conformados por personas que provienen de esos países.
 

Actualmente, Haití es el país que alberga el mayor número de Organizaciones no Gubernamentales en su territorio, aunque hay poco más de quinientas con un registro oficial, las cifras varían entre 8000 y 10 000. Por otra parte, la Cruz Roja de varios países se ha hecho presente en la isla después del sismo y han arribado a Haití varios equipos. Los médicos de esta organización, los médicos de Medicina sin Fronteras, así como los médicos cubanos son los que se han encargado de gran parte de los servicios relacionados con la salud pública. Así, el territorio haitiano se ha convertido en un espacio de recepción de nuevos habitantes, cuyo número aún no se sabe con exactitud.
 

Dicho sea de paso Haití es uno de los lugares en donde se encuentra una clase privilegiada viviendo con suficiente comodidad y fortuna en contraste con las condiciones de miseria que padece la mayoría de la población. Basta ver el número de automóviles de lujo que transita por las calles u observar las suntuosas propiedades que se asoman desde las montañas. Y es que la desgracia de ese martes doce ha sido redituable para algunas empresas, para algunos particulares y para algunas ONG’s. No así para el resto de los haitianos.
 

Haití, caminando sobre la riqueza. La riqueza de Haití no ha desaparecido, la sociedad haitiana no está impávida ante la compleja situación económica y social en la que se ven inmersos. Todos los días, bajo el inmenso sol que quema la cara, que quema el cuerpo y que hace hervir la sangre, el haitiano y la haitiana buscan la manera de vivir y de llevar comida a sus casas. La gente sigue viviendo. Basta ver las calles llenas de marchantes que venden un poco de algo para comprar otro poco de algo. Más allá de toda la problemática que genera el comercio informal, ésta es una muestra del aliento de una población que suda para vivir.
 

Por otra parte, vale la pena señalar que aquellos 4 millones de haitianos que han migrado para buscar mejores condiciones de vida, la llamada diáspora, genera capital tanto para el país en el que se encuentran trabajando, como para su propia tierra y frecuentemente envían dinero a sus familias, las remesas que forman parte de la economía del país y las cuales muchas veces son el único sustento de una familia en Haití (por lo menos 50% de las familias dependen de las remesas que reciben del exterior). Estos migrados podrían jugar un papel muy importante en el desarrollo de la economía si el Estado y las ONG’s promovieran proyectos concretos a desarrollarse con su colaboración, puede ser en materia de infraestructura, en las actividades económicas locales, en la creación de escuelas y universidades, hospitales o centros turísticos.
 

Haití es uno de los países que recibe más ayuda mundial. No obstante, a nivel institucional, tanto el gobierno, como aquellas asociaciones no gubernamentales y otros grupos están ante la dificultad de realizar proyectos  duraderos y fructíferos en este sitio. Una de las razones principales es la falta de coordinación y cooperación entre ellos. No obstante que la labor de las ONG’s ha sido una de las partes más importantes dentro de la ayuda internacional, sobre todo en cuestiones de urgencia y ayuda alimentaria, su trabajo ha sido en algunos aspectos “desordenado”, en el sentido de que se han hecho muchos trabajos sin llevar a cabo un análisis profundo de las necesidades de cierto sector. Además de las múltiples consultorías y diagnósticos que se quedan en las carpetas sin que los proyectos se pongan en marcha. Es decir, que en algunos casos la labor no ha sido bien orientada o encaminada a sus finalidades específicas por falta de un programa integral, por falta de estrategia, por falta de logística y a veces por falta de interés también.
 

Claramente las ONG’s tiene un papel muy importante en la situación del devenir del país, sobre todo en cuestiones como la salud, la educación y la agricultura, entonces si se sincronizara la labor de todas las ONG’s y se acompañara el esfuerzo que hacen a través del empleo y colaboración de la sociedad haitiana, los resultados podrían ser más ventajosos para el país. De esta manera, a través de un esfuerzo conjunto, organizado, con una mejor orientación, el trabajo efectuado se reflejaría en las condiciones de vida de los haitianos. Del mismo modo es importante decir que si el Estado haitiano está rodeado de ONG’s, es preciso contribuir y promover la participación conjunta e integral entre ambos para obtener resultados concretos sin que se pierda la autonomía de dichos organismos.
 

En cuanto a los análisis y reflexiones que se hacen sobre Haití,  hasta hoy no ha habido razonamiento capaz de superar la pobreza. No se ha podido conjugar y transmitir, desde el punto de vista de las ideas, el análisis con la sociedad misma.  Sin lugar a duda, es necesario recapacitar, someter a un estudio y escribir sobre aquello que pasa en Haití. Pero lo más importante es asociar el trabajo que hacen los ingenieros, los arquitectos, los antropólogos, los sociólogos, los historiadores, los teólogos, los politólogos y todos los demás, con las políticas públicas para que el análisis no se quede en estas líneas, en los artículos y en los debates, pero aun más importante es el hecho de que las observaciones no estén disasociadas de la realidad. Dicho de otra forma, se debe eliminar la separación entre los intelectuales y profesionales con las situaciones concretas del entorno social, así como relacionar los análisis con la práctica.
 

La vergüenza. El territorio haitiano ha sido testigo de diferentes intervenciones extranjeras. Una de las más memorables es aquella que duró diecinueve años cuando en 1915 el gobierno de Estados Unidos envió a la infantería de marina para que ocuparan militarmente Haití. Esta fecha marcó una fase importante en la historia haitiana y en el funcionamiento del aparato social y político. El argumento que utilizó el gobierno de Washington para intervenir el país fue la imposibilidad de los gobernantes de mantenerse en el poder, la constante inestabilidad, la agitación social y el contexto de crisis política. Los propósitos fundamentales del desembarco eran lograr el control y la pacificación del país, “evitar la anarquía política” y establecer la democracia, además de proteger los intereses norteamericanos y extranjeros. 
 

Con esta intervención, Haití perdió los atributos de su soberanía y el gobierno de Estados Unidos implementó cambios económicos y políticos adecuados conforme a sus propios proyectos. En 1934, los solados norteamericanos se retiraron de Haití. Durante estos diecinueve años de ocupación se centralizó la política, la administración y la institución militar. Una vez que los marines salieron de la isla, “Washington seguía ejerciendo un control indiscutible sobre la vida política del país.” De igual manera legó el poder a instituciones que fueron cruciales en la manera de gobernar los años siguientes, es el caso del ejército que sirvió de base para que la dictadura se instalara en el poder por un periodo de casi 30 años.
 

Tiempo más tarde, en el periodo de 1994, la Organización de las Naciones Unidas intervino Haití con su ejército para suplantar a los soldados estadounidenses que habían desembarcado en la isla nuevamente para “restaurar la democracia” después del golpe de Estado en contra del entonces presidente Jean Bertrand Aristide. Posteriormente en 2004, cuando se celebraban dos siglos de independencia de Haití y en la destitución de Aristide de su cargo, el Consejo de Seguridad de la ONU envió a una fuerza multinacional para “estabilizar” la situación del país. Así, el 29 de febrero de este año arribó a Haití la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas (MINUSTAH).
 

La presencia de los cascos azules en este país es uno de los temas que causa más controversia en la actualidad. Ya porque en su presencia “temporal” han transcurrido varios años, ya porque la epidemia de cólera que se desató en el país tiene su sepa en los solados nepaleses de la MINUSTAH (aunque a poco más de un año del cólera en Haití la ONU no ha admitido todavía su responsabilidad en el contagio de la enfermedad infecciosa más mortal en el país caribeño), ya por los conocidos casos de violaciones y vejaciones de los miembros del ejército de la ONU a hombres y mujeres, ya por las problemáticas que se han generado alrededor de su presencia (habrá que esperar a ver qué dicen los antropólogos y los sociólogos sobre los impactos socio-culturales de la MINUSTAH en Haití).
 

Para dar un ejemplo de lo dicho anteriormente, que vaya más allá del abuso y de la explotación sexual -temas ya de por sí delicados-, es preciso decir que a partir de la llegada de la MINUSTAH el precio por el alquiler de una casa o un departamento en Haití ha subido a niveles estratosféricos porque hay un grupo de propietarios que se aprovecha de la llegada de nuevos capitales para abusar con el precio de las rentas. Esta problemática se agravó a partir del sismo del 12 de enero. Así, hoy en día, Haití es uno de los países donde el costo para arrendar un bien inmueble tiene el mismo o mayor valor que en los países de primer mundo (menudo problema en un país donde hay más de 3 millones de damnificados que perdieron sus casas el día del sismo).  De igual forma, es sorprendente conocer que el costo del nivel de vida en Haití es aún más caro que en los países con mayor desarrollo. Una de las razones es que los miembros del ejército de la ONU -con salarios que van de 7 mil a 10 000 mil dólares o más por mes-, así como la presencia extranjera han generado el incremento de los precios en una cadena de productos considerados de lujo a gente que está dispuesta a pagarlos. Una realidad que se vive en Haití y que muchos ignoran: el costo de la vida es muy caro. Así, se podrían enlistar una serie de productos que representan el exceso del costo: el agua embotellada importada, la renta de un auto –entre 100 y 400 dólares por día-, el precio de la leche, el cereal, la mantequilla y la mayoría de los productos lácteos, los muebles y los artículos de cocina, todos los productos electrónicos, el boleto de avión para llegar a Haití puede ser hasta de 2000 dólares, incluso el costo de los vuelos internos o domestic flys es elevado, el precio del servicio de internet, los hoteles, el precio de la administración haitiana en los organismos públicos y privados, etc. Y es que a pesar de que la moneda oficial en Haití es el gourdes, todos los movimientos económicos pequeños y grandes, están basados sobre el dólar. Así, si se va al súper mercado es más caro pagar en gourdes que si se hace en dólares.
 

Son muchas las problemáticas formadas en torno al ejército extranjero, por esas razones y más han habido varios pronunciamientos que desde diferentes puntos han coincidido en que es el tiempo de que la MINUSTAH se retire de Haití y que esos recursos empleados por la ONU para mantener a su ejército en territorio haitiano, sean redireccionados para la ayuda humanitaria.
 

La perla del las Antillas. La región del Caribe ha sido un lugar de gran importancia histórica debido a sus rutas marítimas y comerciales, por ser un espacio de intercambio cultural, por la riqueza de sus islas, entre otras cosas. Haití, un pedazo de isla perteneciente a las denominadas Antillas mayores, fue aquella colonia nombrada “La perle des Antilles”, aquella que le produjo riquezas a los colonizadores españoles y franceses por un largo periodo, aquella también donde los esclavos se sublevaron para crear la primera República negra independiente. Es importante señalarlo una y otra vez para que no se pierda en la memoria de ninguno: Haití fue la primera nación en acabar con la colonización, emancipar a los esclavos y apropiarse del espacio. Una de las coyunturas históricas más importantes a nivel internacional tanto por la relevancia política como por su relevancia social.
 

Actualmente, a pesar de la pobreza y de la devastación ecológica del país, hay en Haití una riqueza no aprovechada. Haití es un país abierto al mundo con una gran cantidad de cosas que ofrecer: arte, historia, cultura, escultura, música y más. También tiene 1700 kilómetros de costas vírgenes lo que representa un turismo ecológico a desarrollar en las playas. Pero más allá de las cuestiones que tienen que ver con el turismo, el territorio haitiano cuenta con recursos geológicos importantes, es el caso de minerales como la bauxita, el cobre, el carbonado de calcio, así como de los yacimientos de oro y de mármol. También posee reservas de indio que es un mineral poco conocido y escaso, el cual se utiliza para la construcción de naves espaciales. Además de eso, cuenta con gas natural y según algunos especialistas afirman que existen recursos petrolíferos que no han sido utilizados. Todos estos elementos podrían ayudar a la recuperación de la economía del  país (por ejemplo, si en Haití se nacionalizara el petróleo como lo ha hecho Venezuela, se podrían generar recursos y empleos).
 

En un lugar tropical como el territorio haitiano donde la lluvia cae a caudales, en un país de montañas donde el agua baja en torrentes durante la temporada de lluvias, se podrían construir presas, recuperar el agua de lluvia o las aguas grises  y aprovechar la energía hidroeléctrica que tanto hace falta en este país.
 

Por otro lado vale la pena señalar que la Fundación Clinton, el Banco Interamericano de Desarrollo y otros organismos más, han hecho donaciones de millones de dólares para construir viviendas y brindar ayuda humanitaria. En este plan de construcción de casas e infraestructura como puentes y carreteras se han contratado principalmente a especialistas extranjeros, dejando al margen a los haitianos que podrían formar parte de estos proyectos. La riqueza más grande que tiene Haití es su gente ávida de trabajar, ávida de vivir. Por lo cual es necesario incorporar a los estudiantes, a los profesionales y en general emplear a la sociedad haitiana y capacitarla en cuanto a las cuestiones especializadas para que formen parte de este proceso de recuperación.
 

Haití en la historia. Para que Haití se recupere de esta enfermedad de tantos años, para que camine a su propio paso sobre su riqueza histórica, natural y social, es necesario ofrecer a la memoria el recuerdo de lo que pasó el día del temblor, repasar las difíciles circunstancias por las que ha atravesado el país desde ese día y desde hace poco más de doscientos años, pero también es imprescindible refrescar la memoria con aquellas imágenes de este pasado medular en el curso de la historia haitiana: su independencia. Las riquezas exploradas e inexploradas de este país, son los recursos que pueden servir de plataforma para la transformación de Haití y generar una mayor libertad económica. Al respecto, es fundamental señalar la importancia del respeto a la autonomía y a la soberanía de la nación haitiana, así como la necesidad de estimular la economía, incentivar el comercio equitativo, distribuir tierras para el cultivo, impulsar la creación de pequeñas empresas, generar oportunidades de exportación y la promoción del autoempleo. La existencia de estas vías para el desarrollo son primordiales para la transformación de Haití, el primer país que se pronunció en contra de la colonización y de la explotación por allá de 1804.
 

I have a dream. Después del terremoto de 7º que sacudió Haití, después de la pérdida de miles de vidas, de los cientos de heridos, de la destrucción de centenares de viviendas en un breve lapso de tiempo. Después de ese martes 12 en que la tierra se estremeció con toda su fuerza para conmover al mundo. Hoy, después de dos años, estamos de nuevo reflexionando para tratar de entender aquello que pasa en Haití e intentar poner de nuevo en los ojos del mundo la situación de este país.
 

Los extranjeros que trabajan en las ONG’s en Haití, los cooperantes internacionales, representan sin duda alguna una ayuda fundamental en el país, pero también como ya se ha señalado hay una problemática que se ha generado alrededor de su presencia. El haitiano, la haitiana se encuentran en el exilio de su propia tierra. En el margen de la economía, en el margen de las actividades laborales y en el borde de la miseria. Pero aquello que pasa en Haití es un destino que está amarrado con nuestro destino. No podemos caminar solos y no podemos dejarlos solos. Es preciso que los ojos del mundo vuelvan a Haití y que lo que sucede en este país nos cause indignación y que se dé rumbo a esa magna solidaridad que se vivió después del sismo. Ésta es nuestra esperanza. 
 

Un año nuevo para Haití. El año que empieza huele a mañana, a un tiempo próximo, a un tiempo futuro… y cada que hay un nuevo amanecer es necesario levantarse, abrir los ojos, ponerse arriba, de pie. Un año nuevo para Haití es el alba de un nuevo mañana. Despertar del letargo del conjunto de desdichas y desazones de esta historia a veces incomprensible. Dejar de dormir en el sueño de la desesperanza, volver sobre nosotros mismo y tomar de la memoria aquello que nos hace falta, caminar sobre esta tierra que nos trajo y que nos lleva.  No es la tierra en un sentido indeterminado, es la tierra en el sentido más poético y más emocional posible que se refiere al lugar donde se ha nacido, donde se habita, la tierra en la que camina el conjunto de la sociedad, la tierra de nuestros pasos.
 

Los días que seguirán inmediatamente de hoy son el tiempo futuro que denotará las acciones que están por realizarse. Por eso es necesario hacer un compromiso con el porvenir de Haití:
 

1.- Que los días venideros sean el tiempo del nuevo despertar de la sociedad haitiana.

2.- Que logremos manifestar nuestra indignación por la situación del país y del mundo.

3.- Que logremos asumir una posición crítica y responsable ante los errores que han marcado nuestros días.

4.- Que la política no se separe de las masas, que la realidad no se disfrace con números y que los problemas no se  escondan tras la cosmética.

5.- Que la democracia no sea de uno solo o de un grupo, que en esta libertad democrática predomine la mayoría para dirigir un país. Y más aún, que esta democracia se infiltre dentro de cada grupo, dentro de cada conjunto de personas que deseen organizarse para llevar a cabo un plan para el país.

6.- Que la sociedad constituya una unidad con la finalidad de que todos exijamos y cooperemos en este cambio necesario.

7.- Que la equidad, la justicia social y los derechos humanos sean parte del comportamiento habitual y que se vuelvan costumbre, que se vuelvan realidad.

8.- Que la manera de hacer política en el país no se desvincule de las situaciones tangibles, es decir, que se construyan los puentes entre los partidos políticos y la población.

9.- Que los problemas cotidianos no sean parte del paisaje y que podamos ver todos los aspectos de la vida diaria que son necesarios modificar.

10.- Que en la sociedad predomine la conciencia de la fuerza que representamos si nos mantenemos informados, participativos, organizados y combativos en la construcción de un mañana.

11.- Que esta porción de tierra rodeada de agua no se aparte del continente, si la geografía nos separa, que no nos separen los lazos solidarios.

12.- Que recuperemos el optimismo para presentar como posible todo aquello que deseamos.

 

Recuerdos y evocaciones de aquel 12 de enero, Puerto Príncipe, Haití  2012.

• Pierre Étienne, Sauveur, L’enigme haïtiene. Échec de l’État moderne en Haïti, Canadá, Memoire d’encrier/Les Presses de l’Université de Montréal, 2007.

•           ____________, Haïti, l’invasion des ONG, Montréal/Port-au-Prince, CIDIHCA/CRESFED, 1997.

•           Pierre-Charles, Gérard, Crisis del Estado e intervención internacional en Haití, Panamá, CELA, 2003.

•           Nicholls, David, “Haití, 1930c.1990”, en Historia de América Latina, t. 13 México y el Caribe desde 1930, Leslie Bethell (ed.), Barcelona, Grijalbo/Crítica, 1998.

•           Trouillot, Michel-Rolph, Haiti, states against nation. The origins & legacy of duvalierism, New York, Monthtly Review Press, 1990.

•           Gérard Barthélémy, Le Pays en Dehors, Port-au-Prince, Editions Henri Deschamps, 1989.

•           Pierre-Charles, Gérard, Haití. La crisis ininterrumpida, 1930-1975, La Habana, Casa de las Américas, 1978.

•           Castor, Suzy, La Ocupación norteamericana de Haití y sus consecuencias (1915-1934), México, Siglo XXI, 1971.

•           Participation Locale, Jacques Ould-Aoudia, http://www.courrierdelaplanete.org/81-82/article4.php

•           Le sens et le role des acteurs externes dans la reconstruction d’Haïti, Leslie Pean http://www.alterpresse.org/spip.php?article10450

•           Marthin Luther King, I have a dream, http://english-zone.com/holidays/mlk-dreamsp.html

- Licette Gómez Sabaiz, historiadora mexicana, estudiante del doctorado en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México.

 

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La brecha entre ricos y pobres alcanza su nivel más alto en 30 años
La OCDE pide los gobiernos que revisen los impuestos para que los ricos paguen más.- La diferencia de ingresos crece incluso en países tradicionalmente igualitarios como Alemania, Dinamarca y Suecia

La desigualdad ha crecido en todos los países de la OCDE, que une a la grandes economías y las potencias emergentes, hasta alcanzar el nivel más alto en 30 años. Los ingresos medios del 10% más rico de la población es nueve veces el promedio del 10% de los más pobles, según el informe que acaba de hacer público la OCDE.

La brecha entre ricos y pobres ha crecido incluso en países tradicionalmente igualitarios, como Alemania, Dinamarca y Suecia, de 5 veces a una en 1980 a seis veces a uno en la actualidad. Esta desigualdad es mayor, de 10 a uno, en Italia, Japón, Corea y Reino Unidos mientras que en Israel, Turquía y Estados Unidos alcanza las 14 veces a uno.Se lleva la palma el ahora tan admirado Brasil, con una distancia en los ingresos de 50 veces a uno, aunque se ha reducido la desigualdad en la última década. Los datos alcanzan hasta 2008, con lo que no recogen el impacto de la crisis económica mundial.

España, con 11 veces a una, se sitúa por debajo de Estados Unidos, Portugal y Reino Unido, pero por encima de Alemania y Francia. La desigualdad ha disminuido desde mediados de los años 80 si se miran los datos hasta 2008, aunque si se recogen hasta 2010, las cifras de Eurostat muestran cómo la desigualdad se ha disparado.

"El contrato social se está empezando a deshacer en muchos países. Este estudio hace desvanecerse la asunción de que los beneficios del crecimiento económico goteará automáticamente a los desfavorecidos y que la mayor desigualdad fomenta la movilidad social. Sin una estrategia para el crecimiento inclusivo, la desigualdad seguirá creciendo", ha advertido esta mañana Angel Gurría, el secretario general de la OCDE, al presentar el informe en París.

La creciente desigualdad entre salarios es lo que ha disparado la brecha social, debido, por una parte, a que el beneficio ha ido mejorando para los más formandos y empeorando para los empleados de menor cualificación y, por otra, a la proliferación de trabajos a tiempo parcial o jornadas flexibles, según la OCDE. Además, los impuestos, que sirven para reducir esta desigualdades, han resultado menos efectivos en la redistribución de ingresos desde mediados de los 90.

Otro factor ha sido el recorte en los impuestos a los que más ganan, según la OCDE.

"No hay nada inevitable entre estas altas y crecientes desigualdades", ha dicho Gurría. El informe, sostiene, indica que la mejora de la formación de los trabajadores es de lejos el mejor instrumento para contener la creciente brecha entre ingresoso. Pero la OCDE también pide a los gobiernos "que resiven su sistema fiscal para asegurar que los más ricos contribuyen en su justa medida en el pago de impuestos".
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Se ha presentado en San José de Costa Rica el Informe Regional sobre Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe 2010. En el documento elaborado por una serie de consultores con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo se dice: “Actuar sobre el futuro: romper la transmisión intergeneracional de la desigualdad”. La base del propósito es analizar el Índice de Desarrollo Humano de la región, que constata la tendencia para nada novedosa de la situación de pobreza que viven la mayoría de países. Sin embargo, la dirección actual presenta una agudización de la desigualdad que ubica a nuestro continente latino-caribeño como la región más desigual del planeta, al tener 10 de los 15 países más desiguales del mundo.

Índice de Desarrollo Humano

Si queremos medir el grado de bienestar de una población, no podemos limitarnos al acceso de los servicios públicos, y ni siquiera con un determinado nivel salarial como condiciones de necesidad, sino a la realización de las aspiraciones y los sueños de las personas. En este sentido, lo más cercano como herramienta de análisis pasa por el Índice de Desarrollo Humano (IDH), conjunto de indicadores para medir la calidad de vida que vive una población dentro de un país a partir de tres dimensiones fundamentales, como son los ingresos, la salud y la educación.

Sin embargo, estos datos son comprendidos por los trabajos del economista bengalí Amartya Sen. Su propuesta parte de un enfoque de capacidades que se definen como un conjunto de opciones efectivamente accesibles, ligadas a las aspiraciones de los individuos, motor que incide en las decisiones para “un bienestar mejor” de la persona y su futuro.



Frente a los cuestionamientos sobre qué entendemos por desarrollo, Amartya Sen se decide por establecer una relación entre aspiraciones personales y oportunidades disponibles, en que el desarrollo es el incremento de oportunidades reales de vida que un individuo, al poder optar por ellas, va expandiendo su libertad, es decir, posibilidades de ser y hacer. La relación es tan dinámica y compleja que la igualdad de oportunidades es una condición   necesaria para la igualdad de las capacidades, aunque suficiente.

Esta elaboración académica es en la práctica muy lejana, pues aun en las condiciones materiales de las personas es tan desfavorable que de plano borra cualquier aspiración personal. Por ejemplo, en la dimensión de ingresos del IDH, el coeficiente de Gini mide la desigualdad entre los ingresos utilizando para ello un rango de 0 a 1, donde 0 es la situación de igualdad perfecta y 1 es la total desigualdad por el monopolio único de los ingresos. En estos términos, América Latina y el Caribe registran un coeficiente de Gini tan elevado que supera en un 36 por ciento al del Este asiático, e incluso en un 18 por ciento el establecido en el África subsahariana.

En el informe presentado se plantea que tal grado de polarización de las sociedades del continente tiende a disminuir los sectores de la clase media, cuyos miembros pudieran ser un resorte para la economía nacional. El gran problema para América Latina y el Caribe es que la desigualdad no sólo es alta sino además persistente, y se reproduce como una constante histórica para baja movilidad socioeconómica, entendida como la posibilidad que tiene un sujeto para mejorar sus condiciones de vida y ascender en la estratificación social. Para el equipo de consultores, el peso de la desigualdad afecta fuertemente el IDH, que reduce el índice abruptamente en países como Bolivia, Nicaragua y Honduras.

Familia y pobreza

Una de las principales preocupaciones expresadas en el Informe es la reiterada situación de pobreza intergeneracional, es decir, que las condiciones desfavorables de la vida de los padres afectan de entrada el futuro de los hijos.

Así, se reproduce una doble victimatización de las nuevas generaciones. Por un lado, afectada por la situación de privaciones relativas que enfrentan los padres, cuyos servicios, a pesar de estar disponibles, no están al alcance de los hogares, o su capacidad no es efectiva para hacer un uso de los mismos. En segundo lugar, porque las decisiones que toman los padres afectan el futuro de los hijos, en especial en materia de educación y salud.

Es decir, que de entrada el efecto de las capacidades influye sobre las capacidades de generaciones venideras. En tales circunstancias, cuanto mayor es la desigualdad económica, ésta influye determinadamente en la condición de los padres sobre el logro de los hijos, y por tanto determina una menor movilidad social. En el continente, la posibilidad que tienen nuestros niños de presentar una buena salud o una educación satisfactoria, esencial en los primeros años para la expansión de sus capacidades, está negada por la estructura de oportunidades que viven los adultos y reforzada por su agenciamiento en el hogar al tomar decisiones negativas para el desarrollo de los infantes.



Para ilustrar una situación concreta, anualmente se registra en el mundo un promedio de 55 nacimientos en mujeres adolescentes por cada mil mujeres del grupo etario de 15 a 19 años, pero en las cifras para América Latina y el Caribe los nacimientos ascienden a 80 casos, un guarismo superado sólo por el África. Esta condición de embarazo para las jóvenes mujeres determina una mayor probabilidad de pobreza y exclusión social. Son madres que a temprana edad presentarán una menor escolaridad, menores ingresos y una mayor dependencia de la asistencia social. Ello significa que de hecho se afecta a la siguiente generación en materia de salud y educación.

Política social y reducción de pobreza

La desigualdad y la pobreza son fenómenos causados por restricciones, cuya reducción mediante adecuadas políticas sociales, por parte de los Estados, estará determinada por la cobertura de servicios sociales básicos, lo cual implica un mayor gasto presupuestal.

En Colombia vivimos la continuidad de un gobierno nacional cuyo énfasis presupuestal estriba en lo militar y la demagogia económica, desdeñando lo social, y una administración distrital que construye documentos de política social para todo pero sin expresarla en los programas y acciones de las 12 secretarías de la Alcaldía Mayor. Entre los efectos negativos que aumentan la pobreza y perpetúan la desigualdad, el Informe cita los problemas de la representación política que afectan las políticas sociales para beneficio de las élites económicas que tienen como un ejemplo el clientelismo, forma de capturar el Estado para construir maquinarias electorales, utilizando la asistencia social. Un ejemplo nacional que la relaciona está en el Sisben, que ha servido como caudal electoral en regiones del país, y que revela debilidad institucional y ausencia de compromiso ciudadano, pero que también, aunque el estudio no lo cite, sirve para montar a un Santos en el gobierno por medio del fortín de su padrino mágico uribista de ‘familias en acción'.

Para disminuir la desigualdad es necesaria una distribución más equitativa del logro educativo. Las medidas no pueden ser en todos los casos la construcción de colegios y la ampliación de la capacidad humana de docentes, sino que, como el Informe mismo lo plantea, pueden presentarse otras problemáticas que manifiestan deserción escolar. Puede verse afectada la educación de un niño porque al interior de la familia se requieren ingresos suyos para subsistir, luego la política pública tendrá que realizar transferencias económicas que solventen los ingresos producidos por el niño. También puede ocurrir que la familia no tenga los ingresos necesarios para garantizar la efectiva asistencia de la niña a la escuela. La política pública tendría impartir subsidios. Pero al mismo tiempo puede ser que la deserción escolar exprese una mala calidad educativa que desborda la cantidad de instalaciones y de profesores, y se expresa en el detrimento de las pedagogías y la superficialidad de los conocimientos. Por eso, el logro educativo para el bienestar de las nuevas generaciones tiene que ser abordado desde distintos puntos de vista.

El segundo factor para la reducción de la desigualdad que plantea el Informe está en la asimetría de los ingresos laborales y no laborales. Para ello, son necesarias políticas que fomenten el crecimiento del empleo, incidan en el cambio de los precios relativos y realicen reajustes contra los problemas ocasionados por choques macroeconómicos. En este sentido, el documento es técnico pero no cuestiona un modelo en el que su desarrollo depende de la explotación más recurrente de los otros.

Incluso tomando ese silencio, el Informe es ingenuamente optimista frente a la posibilidad de romper los grados de desigualdad intergeneracional proporcionados por padres conscientes en las decisiones sobre el futuro de sus hijos. Pues, a pesar de su lucha por el mañana, prima la voluntad de gobiernos neoliberales que limitan las posibilidades de, por ejemplo, las jóvenes trabajadoras para cursar estudios superiores, comenzando por el hecho de que a ellas se les paga menos por su condición de género.

Se trata, en fin, de un informe que cree que los gobiernos van a cambiar las políticas sociales, cuando éstos mismos reconocen que el gasto social sigue siendo neutro o regresivo en los países de la región. También, cuando ve en instituciones estales tan débiles su incapacidad para contener la crisis de la deuda económica o eventualidades que agudizarían la pobreza por fenómenos de origen climático.

Quizá todos los bemoles que el estudio presenta, a pesar del enfoque de capacidades y aspiraciones, está en conservar la concepción de modificar nuestras sociedades estratificadas por sociedades conectadas y en las cuales haya una mayor movilidad social, creyendo que se puede subir en este modelo sin necesidad de bajar al desfavorecido y explotado. Todo ello al definir las clases sociales como simples estratificaciones por las interacciones del mercado y no como procesos históricos de dominación y resistencia.


Publicado enEdición 160

El balance advierte que hay países en retroceso, y considera que hasta ahora el resultado es adverso por la desigualdad y la falta de distribución del ingreso. A nivel regional se registra un avance de 3 o 4 por ciento en las ocho metas, de las cuales la mortalidad materna es la más atrasada. También aumentan los problemas de desnutrición crónica, y sumado a esto 35 por ciento de los niños más pobres no terminan la educación primaria, sólo 12 por ciento concluyen la secundaria y menos de un punto porcentual la universitaria, dice. En materia ambiental, prácticamente ninguna nación en desarrollo tiene recursos para hacer frente a los efectos negativos del cambio climático; con ello crece el riesgo de que haya más personas afectadas por fenómenos naturales y se agudicen los niveles de vulnerabilidad y pobreza en la zona.

En tanto, los países industrializados tienen la obligación de reducir las emisiones de gases que provocan el problema. Por la mañana, ante el presidente Vicente Fox, el secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), José Luis Machinea Rey, puso en duda que en los próximos años los 189 países miembros de Naciones Unidas cumplan el compromiso mundial de combatir la desigualdad y mejorar el desarrollo humano en 2015. ''La región registra progresos insuficientes en un tema que es el más preocupante, la pobreza extrema, especialmente porque la falta de progreso se da con un patrón adverso, pues quienes menos han avanzado son los más pobres de la región en general.

''No hemos hecho suficientes progresos en mortalidad materna, en universalización de la educación primaria, en acceso a saneamiento, en la sostenibilidad de medio ambiente y en ausencia, por otro lado, del objetivo ocho, que habla de la ayuda de los países industrializados a los que están en vías de desarrollo'', señaló. Insistió en que la principal razón por la cual no se avanza es la desigual distribución del ingreso, lo que incide en la pobreza. En términos absolutos, América Latina y el Caribe registran 222 millones de pobres, cerca de 42 por ciento de la población total, y 96 millones son extremos o indigentes. El informe que ayer se presentó indica que más de la mitad de la población en estas condiciones se concentra en tres naciones: México, 14 por ciento; Brasil, 25, y Colombia, 12 por ciento. Esto refleja que los más afectados por el fenómeno ''se encuentran justamente en los países de mayor población, que además son los que han alcanzado un nivel de ingreso por habitante cercano o superior al promedio regional''.

En conferencia de prensa, Machinea ubicó a México dentro del patrón de la región y consideró que el programa Oportunidades ''ha ayudado'' a reducir la pobreza, pero, al igual que otros de transferencia condicionada, debería mantener los apoyos a mediano plazo. Confió en que el próximo gobierno lo mantenga. Por su parte, Ricardo Sánchez, director del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), sostuvo que la zona se caracteriza por ser la más inequitativa del planeta y por tener indicadores ambientales negativos. Puso de ejemplo que cada año se pierden 46.7 millones de hectáreas; más de 300 hectáreas de suelo están degradadas; la contaminación afecta más de 50 por ciento de sus ríos, sólo 14 por ciento de las residuales municipales son tratadas y 80 millones de latinoamericanos viven con una inadecuada calidad del aire.

La secretaria de Desarrollo Social, Josefina Vázquez Mota, indicó a su vez que México insistirá ante la ONU para que los países con desarrollo medio que están en posibilidades de cumplir las Metas del Milenio asuman nuevos compromisos para combatir la desigualdad y la pobreza. ''No pretendemos solamente las metas que se señalan de un dólar al día de ingreso; queremos cumplir con una meta más amplia de derechos sociales y humanos.'' Rogelio Fernández, del Fondo de Población de la ONU, enfatizó que el indicador más dramático de la desigualdad es la mortalidad materna, que ''es tan alta como la que presentan los países africanos''. Manifestó que en ello inciden el acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva, así como a los de emergencia; fecundidad no deseada, que se ''traduce en abortos clandestinos'' y atención profesional en el parto. Sostuvo que esto tiene que ver con los usos y costumbres. A nivel regional, la muerte de mujeres a consecuencia de abortos de alto riesgo es de entre 15 y 25 por ciento del total de la mortalidad materna que registran América Latina y el Caribe. Por: Alma Muñoz, Angélica Enciso y Rosa Elvira Vargas.

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El desempleo y la revaluación han afectado al agro. Se prevé que este año caigan la producción y las hectáreas sembradas.Esta situación se reveló en un foro realizado por Casa Editorial EL TIEMPO, Portafolio, la SAC, Finagro, el Cega y la Bolsa Nacional Agropecuaria. El ex subdirector de Planeación y catedrático de la Universidad de los Andes Alejandro Gaviria dijo que según cifras de la Misión de Pobreza, de Planeación Nacional, la pobreza pegó un salto en el 2004 y llegó a 69 por ciento frente a 66,2 por ciento en el 2003.

El aumento en la indigencia fue de 24,9 por ciento en el 2003 a 28,3 por ciento en el 2004. Para el investigador, esta situación es preocupante porque en las políticas del Gobierno no se tiene en cuenta el desarrollo social del sector y no se ofrecen alternativas a los jóvenes, que terminan engrosando las filas de la guerrilla o las organizaciones paramilitares. “Los niveles actuales de pobreza rural son similares a los de hace una década, es decir que en los últimos años no ha habido progreso social en el campo.

Y en el fondo, la pobreza rural también tiene que ver con el conflicto”, anotó. Preocupación por la revaluación Por eso planteó una revisión de la concentración de la tierra, del crédito y del rezago educativo y dijo que el énfasis del desarrollo se debe concentrar más en el bienestar de la población y en la ampliación de servicios públicos, que en las exenciones tributarias o subsidios que benefician a unos sectores pero no a los campesinos. “La agricultura va bien pero el campo no tanto”, aseguró.

El presidente de la Bolsa Nacional Agropecuaria, Gustavo Bernal, sostuvo que en el segundo semestre de este año se espera un descenso del 15 por ciento en la producción y el área sembrada en cultivos de arroz, maíz, sorgo, soya y algodón debido a la revaluación, la baja de precio de estos productos el año pasado y problemas de comercialización, lo que tendrá un impacto negativo en el empleo rural. A la preocupación por el impacto de la revaluación se sumaron gremios exportadores como Asocolflores y Augura. El ministro de Agricultura, Andrés Arias, dijo que el sector se debe acostumbrar a vivir con el riesgo de la tasa de cambio así como vive con el riesgo climático o de precios.

“Me temo que todavía no estamos en el límite inferior de la tasa de cambio”, dijo. Defendió las políticas del sector, al asegurar que se están diseñando subsidios, se está incentivando el crédito asociativo y se está impulsando la asistencia técnica. El codirector del Banco de la República Carlos Gustavo Cano dijo que en dos años la competitividad cambiaria real de la economía se ha perdido en un 20 por ciento y advirtió que este año las importaciones crecerán más que el año pasado. “La revaluación es un premio a los importadores y un castigo a la producción nacional”.

Gobierno pidió más apoyo a beneficiarios del TLC El Gobierno formuló ayer un llamado a los ganadores del Tratado de Libre Comercio (TLC) para que salgan a apoyarlo y no lo dejen solo. “Los sectores ganadores no pueden ir detrás de la ola, tienen que salir a apoyar este proceso porque es mucho lo que podemos ganar. El desgaste no puede ser únicamente del Gobierno, de la SAC y de unos pocos gremios”, anotó el ministro de Agricultura, a propósito del debate planteado en las últimas semanas por los cerealeros, palmicultores y pequeños y medianos empresarios, que se han mostrado en contra de la forma como se está desarrollando la negociación. Arias dijo que el agro no puede quedar excluido del TLC y que todos tienen que disciplinarse.

“Lo que no puede ser es que Colombia abra unilateralmente su mercado. Pedimos a E.U.concretar el tema lácteo, abrir las puertas al azúcar y que se pronuncie sobre el Comité Bilateral Permanente”. Estudian subsidios al agro El ministro de Agricultura, Andrés Arias, indicó que están estudiando instrumentos para que los agricultores puedan cubrirse contra todos los riesgos, incluida la tasa de cambio. “Estamos diseñando un esquema de subsidios a las primas de las coberturas contra todo tipo de riesgos, para que los agricultores que le quieran apostar a las coberturas lo puedan hacer”, dijo.

La intención es subsidiar la prima y no el precio del producto, porque eso no solo blinda a los productores sino que el costo es más moderado para el fisco. El sistema estaría listo en el 2005 debido a las implicaciones fiscales y jurídicas. Dependiendo de los recursos se determinará qué productos se van a cubrir y hasta qué porcentaje. Al ser interrogado sobre si este seguro no despertaría una polémica similar a la que se vio con el apoyo a los bananeros y floricultores, Arias señaló que no es polémico reconocer que la agricultura enfrenta riesgos y volatilidades más altos que cualquier otro sector. Recordó que hoy se dan subsidios como el que se otorga al algodón, al fijarle un precio mínimo.

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