El Sinn Fein, la sorpresa de las elecciones en Irlanda

Un ascenso histórico del antiguo brazo político del ya inactivo IRA

La propuesta del partido de izquierda logró captar el voto joven, en un país con un notable crecimiento económico donde sin embargo persisten las desigualdades.

El partido Sinn Fein lidera las elecciones legislativas celebradas el pasado sábado en Irlanda por un estrecho margen, según las primeras cifras oficiales. El antiguo brazo político del Ejército Republicano Irlandés (IRA) logró instalarse en una pelea voto a voto junto a los dos partidos que tradicionalmente dominan la política irlandesa, Fine Gale y Fiana Fáil. 

La propuesta del partido de izquierda logró captar el descontento de la juventud irlandesa, en un país con un notable crecimiento económico donde sin embargo persisten las desigualdades. Independientemente del resultado final, cualquiera de los partidos deberá formar alianzas para gobernar, un escenario que por el momento asoma complicado.

En concreto, el Sinn Fein logró bajo el liderazgo de Mary Lou McDonald un 23,94 por ciento de los votos, según las primeras proyecciones, mientras que el Fiana Fáil obtendría un 21,27 por ciento de votos y el Fine Gael del primer ministro saliente, Leo Varadkar, lograría un 21,08 por ciento del total de los sufragios. El recuento se inició a las 9 horas locales (las 6 en Argentina), pero los resultados definitivos podrían tardar días en darse a conocer.

Si se mantiene la tendencia, el izquierdista Sinn Fein, antiguo brazo político del ya inactivo IRA, terminaría con el bipartidismo en Irlanda gracias al apoyo de los más jóvenes y de aquellos a los que la recuperación económica dejó atrás. Su líder, la dublinesa Mary Lou McDonald, supo movilizar a los afectados por las desigualdades que han creado nueve años de gobierno del democristiano Fine Gael y de su primer ministro, Leo Varadkar, quien llegaba a estos comicios con viento de cola: la economía nacional crece al ritmo más alto de Europa y roza el pleno empleo.

El lento recuento de votos de los comicios, que comenzó el domingo, determinará el reparto final de escaños en la Cámara Baja de Dublin, de 160 diputados, si bien las primeras proyecciones dejan a cualquiera de las tres fuerzas (Sinn Fein, Fiana Fáil y Fine Gael) lejos de la mayoría absoluta.

En ese contexto, los partidos deberán buscar apoyos para formar gobierno con diputados independientes y formaciones minoritarias, como los verdes o laboristas. Por el momento, los tradicionales democristianos y centristas aclararon que no formarán Ejecutivo con el Sinn Fein por su pasado violento y sus políticas económicas, que tachan de populistas.

McDonald, que representa a una nueva generación de republicanos sin relación con el IRA, recogió rápidamente el guante. Sostuvo que el bipartidismo "sigue negando" la evidencia e "ignoran" el mensaje del electorado en estos comicios. "Quiero tener un gobierno para el pueblo. Lo ideal sería un gobierno en el que no estén ni Fine Gael ni Fianna Fáil. He empezado a contactar con los otros partidos para explorar durante los próximos días nuestras posibilidades", expuso la líder del Sinn Fein, actual tercera fuerza de la legislatura.

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Domingo, 09 Febrero 2020 05:41

Los sueños dictatoriales de Trump

Los sueños dictatoriales de Trump

Ahora que el Senado controlado por los republicanos ha “absuelto” a Donald Trump (foto) en un juicio fulero, ahora que tiene licencia para hacer lo que le dé la gana, ¿existe un peligro real de que se convierta en un dictador?

Según el representante Jerrold Nadler (D-N. Y.), el presidente del Comité Judicial de la Cámara de Representantes y uno de los administradores del “impeachment” (juicio), el presidente ya era un dictador, incluso antes de que el Senado lo eximiera de toda culpa.

Desde la perspectiva de Chile, un país que sufrió durante 17 años las vesanías del general Augusto Pinochet, la acusación de Nadler puede parecer un tanto descabellada y hasta absurda. Trump no ha llevado a cabo, como Pinochet lo hizo, violaciones sistemáticas a los derechos humanos. No ha encarcelado y torturado a disidentes, exiliado y “desaparecido” a opositores, ni ha cerrado el Congreso o clausurado medios de comunicación hostiles. Es cierto que el presidente estadounidense ha causado un daño grave a su país y al mundo a través de políticas contra el medio ambiente, y que ha cercenado los derechos de trabajadores, mujeres, minorías étnicas e inmigrantes. Y ha librado una guerra contra la ciencia, la verdad y la convivencia civil, utilizando corruptamente su poder para enriquecerse a sí mismo y a su familia e interviniendo en países extranjeros en forma temeraria e insensata. Conductas crueles e irresponsables, sí, que no pueden entenderse, sin embargo, como dictatoriales.

Hay un aspecto, no obstante, de la acusación de Nadler que resuena reconociblemente en Chile, anunciando un futuro peligroso. Trump comparte con Pinochet la convicción arrogante de que goza de impunidad absoluta, la creencia de que está por encima de la ley. Tantos otros hombres fuertes que el presidente admira — Putin, Kim Jong Un, el húngaro Viktor Orban, el turco Erdogan, Duterte en las Filipinas o al-Sissi en Egipto, para qué hablar de Bolsonaro en Brasil—exhiben también similares síntomas. Personas autoritarias como Trump o Pinochet no pueden imaginar un porvenir en el que tendrán que rendir cuentas por su conducta. Pinochet, al igual que Trump, peroraba en eternos discursos narcisistas y paranoicos, proyectándose a sí mismo como el salvador de la humanidad (Trump dijo que era "el Elegido"), el último baluarte de la civilización occidental, alguien atacado a mansalva e injustamente por las élites y los intelectuales. Y Trump, al igual que Pinochet, piensa que el poder ejecutivo no está sujeto a control alguno: cree que puede perdonarse a sí mismo, que la Constitución le da el derecho de "hacer lo que me dé la gana", y que puede obstruir cualquier investigación sobre posibles fechorías al negar el acceso a documentos y testimonios.

Si Trump, entones, no es un dictador en el sentido literal del término, ganas no le faltan.

Esta actitud antecedió, por supuesto, a su presidencia. Ya se había acostumbrado a evitar las consecuencias de vilezas periódicas, sin que lo disuadieran ni quiebras financieras ni acusaciones de agresiones sexuales. Tampoco lo hicieron recapacitar los incesantes escándalos o tantas estafas turbias en que se vio envuelto. Si la experiencia esencial de vida de Trump, confirmada durante su mandato en la Casa Blanca, es que puede comportarse repetidamente mal y salirse con la suya, ¿cómo será su conducta desenfrenada en un futuro próximo? ¿Cómo se puede contener a alguien que, ahora que le soltaron las poca amarras que tenía, se considera falsamente reivindicado? ¿Podría su broma de que no perdería apoyo si le disparara a alguien en la Quinta Avenida resultar terriblemente cierta?

Mirado desde Chile, sin embargo, este paralelo entre Trump y Pinochet permite una leve dosis de optimismo. Los dictadores —y los aspirantes a dictadores— a menudo preparan su propio derrumbe. Se enamoran de sí mismos y de su presunta omnipotencia de manera que, infectados con la fiebre de la impunidad, tienden a excederse y cometer errores garrafales. El caso de Pinochet es claro. Se permitía ultrajar salvajemente a sus adversarios, rodeado de voces que le murmuraban una retahíla de elogios, y fue así que, confundiendo su dominio totalitario con una popularidad total, terminó llamando a un plebiscito que estaba seguro de ganar. ¿No controlaba acaso todos los órganos del Estado y todos los instrumentos del miedo? A pesar de ello, en octubre de 1988 perdió rotundamente, y ya en 1990, no era presidente. Por cierto que su pernicioso legado persiste, llevando a que, 30 años después de finalizar su imperio, se ha desencadenado una inmensa rebelión popular que está tratando de confrontar y superar los problemas del país torcido que nos dejó. Ojalá que Trump no tenga una influencia igualmente duradera y nefasta.

Los chilenos fueron capaces de derrotar al dictador y sus delirios de grandeza debido a lo que yo llamaba en ese momento la "Estrategia de Resistencia de los Conejos". Este nombre ciertamente extraño para acorralar y destituir a un tirano provenía de un cuento infantil, "La Rebelión de los Conejos Mágicos", que escribí hace más de 40 años atrás durante mi exilio. En esa fábula, un megalómano y egocéntrico Rey Lobo conquista la tierra de los conejos y decreta que los antiguos habitantes ya no existen. Pese a una represión implacable contra esas criaturas, los conejos siguen invadiendo el reino del autócrata incompetente y torpe, penetrando en las fotos tomadas por un mono fotógrafo, hasta que el trono de su Majestad Lobuna es derribado por dientes empecinadamente mordisqueantes. Desde la distancia de mi destierro, profeticé que el espíritu del pueblo chileno no podía ser suprimido eternamente, que emergeríamos de las sombras y derribaríamos al déspota que nos había robado los sueños. La ficción de esos conejos circuló clandestinamente en Chile y, espero, tuvo algún efecto remoto en quienes la leyeron cuando se negaban a someterse a la tiranía.

¿Puede la misma historia, concebida por un exiliado hace tantas décadas y hecha realidad por el sacrificio de los ciudadanos de Chile y su determinación de decidir su propio destino, encontrar un eco hoy en la patria de Lincoln y Martin Luther King? En vista de que presagiaba el derrocamiento de Pinochet, ¿podría predecir la eventual caída de Trump, que puede también ser ciego a su precariedad innata, ejecutando actos criminales a destajo?

Que Trump sea derrotado como el Rey Lobo, como Pinochet, como tantos líderes autoritarios que pensaban que eran invencibles e invulnerables, dependerá del pueblo de los Estados Unidos. ¿Serán sus ciudadanos cómplices de un hombre que destruye rabiosamente su país, tritura su Constitución, pone en peligro el futuro del planeta? ¿O se han de rebelar como los conejos y los intrépidos hombres y mujeres de Chile y, en las elecciones de noviembre, encontrarán el modo de destronar rotundamente al hombre más poderoso de la tierra enseñándole que debe responder a la mayoría más poderosa de un pueblo pacífico?

Ariel Dorfman es escritor chileno. Sus últimos libros son una novela, "Allegro” y un folleto “Chile: Juventud Rebelde”, publicados por Fondo de Cultura Económica. Vive con su esposa en Santiago de Chile y Durham, N.C., donde es un distinguido profesor emérito en la Universidad de Duke.

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Zapatistas inauguran nuevos Caracoles con sus Juntas de Buen gobierno en Chiapas

“Siéntanse contentos compañeros porque esto es alegría, esto es felicidad, porque este acontecimiento no pasa cada rato, no es del diario, es el tiempo que nos va marcando el proceso de nuestro caminar, que nos va enseñando lo que hay que hacer y cómo hay que hacer”, expresaron integrantes de la nueva Junta de Buen Gobierno (JBG), “Nuevo amanecer en resistencia y rebeldía por la vida y la humanidad”, del caracol zapatista número X inaugurado este 1 y 2 de febrero, de nombre: “Floreciendo la semilla rebelde”, ubicado en el poblado de Patria Nueva, municipio oficial de Ocosingo.

“Hoy nos tocó ser testigos de este acontecimiento. En otros lugares también algunos fueron testigos de otro acontecimiento igual como este. En otros lugares también se hará la apertura de otros nuevos caracoles; y así demostrar que cada vez, que cada día, aquí estamos, que existimos como ejercito zapatista”, afirmaron los rebeldes chiapanecos el pasado 2 de febrero.

“Como bases del EZLN, estamos trabajando en la autonomía, y esto es la creación de caracoles como acontecerá en otros lugares y no solamente aquí. Todos los pueblos zapatistas estamos de fiesta, estamos contentos, estamos festejando este nacimiento. Aquí serán las oficinas donde los compañeros estarán trabajando durante los próximos tres años”, compartieron las y los indígenas alzados en armas en 1994.

“Aquí es como un nuevo matrimonio que se independiza de los padres, es difícil encontrar la nueva casa. Es difícil acostumbrarnos a una nueva casa cuando somos nosotros el matrimonio nuevo, que se independiza de sus padres, por eso faltan muchas cosas, falta la mesa, la silla, los trastes”, ejemplificó la nueva JBG, en su mensaje inaugural a las numerosas Bases de Apoyo Zapatistas, presentes en el nuevo caracol.

Este 30 y 31 de enero también se dio la inauguración del Caracol Zapatista número VIII, de nombre: “Resistencia y rebeldía de un nuevo horizonte”, cuya JBG es: “La luz que resplandece al mundo”, con sede en Dolores Hidalgo, también en el municipio oficial de Ocosingo Chiapas.

En las inauguraciones también participaron milicianas y milicianos, que marcharon durante el concurrido acontecimiento. De igual forma se llevaron a cabo actividades deportivas y durante la noche y día también se contó con la presencia de grupos musicales como ya es costumbre en las celebraciones de [email protected] zapatistas. El Comité Clandestino Indígena, Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, también fueron [email protected] de dichos eventos.

Antecedentes:
http://www.pozol.org/?p=17385

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Brexit: las consecuencias económicas y financieras

Reino Unido ha abandonado definitivamente la Unión Europea. El referéndum del 23 de junio de 2016 ha llegado a su culminación. Los ciudadanos de Reino Unido ya no son ciudadanos de la Unión Europea (UE). Es un acontecimiento de gran importancia tanto para el proyecto de una Europa democrática como para Reino Unido. Y las repercusiones se harán sentir en el mundo entero.

Por el momento, sin embargo, en la vida cotidiana los ciudadanos de Reino Unido no van a experimentar grandes cambios. Eso se debe a que ahora se ha abierto un periodo de transición de 11 meses para negociar los términos de la relación que mantendrán en el futuro Reino Unido y la UE. Es decir, hasta diciembre de este año Reino Unido permanecerá en el mercado integrado y la unión aduanera de la UE. Mercancías y capitales, así como personas, seguirán circulando libremente dentro de la UE y de Reino Unido, tal como sucedía anteriormente. Transcurrido este plazo el nuevo paisaje dependerá de las negociaciones entre la Comisión de la UE (con sede en Bruselas) y Londres dentro del periodo de transición.

Las posturas de ambas partes para estas negociaciones se darán a conocer esta semana. El tema más urgente es el de las relaciones comerciales, y tanto para Bruselas como para Londres lo que se busca es un acuerdo comercial con cero cuotas y sin aumentos de aranceles a lo largo de toda la nomenclatura arancelaria. Pero aquí es donde comienzan las complicaciones. La Unión Europea no estará dispuesta a regalar a Reino Unido todas las ventajas de un acuerdo comercial reservadas para sus miembros. Además, la Comisión Europea, en Bruselas, buscará hacer las cosas difíciles a Londres para dejar bien claro a cualquier otro miembro de la Unión que la salida es muy costosa. Ese mensaje puede estar particularmente dirigido a países como Grecia.

Bruselas buscará un acuerdo comercial en el que Londres se comprometa a no socavar las normas sociales y ambientales para competir con la UE sobre bases desiguales. El primer ministro, Boris Johnson, ha manifestado que no piensa constreñirse por las reglas de Bruselas, lo que anuncia una confrontación con los halcones de la Comisión Europea. De no llegar a un acuerdo, el comercio entre Reino Unido y la UE tendrá que regirse por las disposiciones de la Organización Mundial de Comercio. Para muchos rubros eso se traducirá en un aumento no despreciable de aranceles.

Otros temas delicados incluyen el acceso de la flota pesquera de la UE a las aguas de la zona económica exclusiva de Reino Unido. Los temas de seguridad, política exterior e intercambios escolares también pueden hacerse muy complicados. Pero, sin duda, el más problemático está en el capítulo de los servicios financieros, porque la integración financiera entre la City y la UE es muy profunda.

Un informe encargado por la City concluyó en 2016 que 23 por ciento de ingresos de la City provenían de actividades relacionadas con la UE. El estudio reveló que la mitad de esos ingresos se podría perder con la salida de la UE (véase Informe Wyman en www.oliverwyman.com). Junto con esos recursos desaparecerían hasta 32 mil empleos. Esas proyecciones no han cambiado mucho en análisis más recientes.

Los efectos del Brexit sobre la City ya se han comenzado a sentir. En las evaluaciones más recientes (septiembre 2019) la City descendió al segundo lugar, detrás de Nueva York, en el volumen de transacciones financieras, y Hong Kong está en tercer sitio. Pero, curiosamente, la incertidumbre que se había pronosticado desde hace tres años para el sector financiero no ha tenido los efectos anunciados.

Todo cambiará, porque la UE ya ha manifestado su oposición a incluir los servicios financieros en un acuerdo comercial con Reino Unido. Y es que la UE busca promover la mudanza de empresas y bancos de la City hacia otras capitales europeas. Eso contribuiría a erosionar las economías de escala que tiene la City y que le han permitido mantener su proyección global, sobre todo en el mercado de divisas. El Brexit va a transformar todo esto y llevar al desmembramiento de una parte de la red de servicios financieros que han hecho de la City un centro financiero global. La pérdida de economías de escala sería un golpe fuerte para los negocios y la rentabilidad de los operadores de la City, porque habría otros competidores que se beneficiarían. Las autoridades negociadoras de la UE esperan obtener algo de este proceso, que podría conducir a mudar parte del complejo de operaciones y servicios prestados por la City a otras capitales europeas. París y Fráncfort se han estado relamiendo los bigotes desde el día del referéndum.

La City, en Londres, tiene su propio estatuto jurídico en Reino Unido y las grandes aventuras imperiales fueron financiadas y aseguradas por esta entidad única en su género. Los nostálgicos de aquellas épocas se verán defraudados al darse cuenta que esos tiempos no volverán con el Brexit.

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Miércoles, 05 Febrero 2020 06:42

Coordenadas en la sucesión del papa Francisco

Coordenadas en la sucesión del papa Francisco

Francisco tiene 83 años y en marzo cumple siete de pontífice. Recibió en el cónclave que lo entronizó, el mandato de realizar importantes reformas en la Iglesia que no ha podido, o no lo han dejado, realizar. El año 2020 será clave en la vida de la Iglesia, pues se vislumbran reformas graduales de una Iglesia católica que se resiste a los cambios. A fines del año pasado Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz, escribió un alarmante artículo en el importante periódico italiano La Repubblica, llamando a defender al Papa contra los abiertos ataques de grupos conservadores y reaccionarios apoyados por poderosos grupos de comunicación a escala internacional. En medio de un caos simulado, Francisco es el objetivo de severas agresiones de conservadores en Europa que buscan minar su autoridad y reblandecer sus reformas. El antagonismo no sólo es intraeclesiástico. Las posturas ecologistas, pacifistas y pro migrantes han desatado la furia de grandes corporaciones y gobiernos, como el de Donald Trump, que perciben el antineoliberalismo del Papa como una voluminosa amenaza.

La condición física y de salud del Papa nunca ha sido sólida y no ha bajado el intenso ritmo de trabajo, viajes, protocolos y formulación de orientaciones. A veces se le percibe cansado y hasta irritable. Él mismo sentenció que su pontificado sería corto. Mario Bergoglio, como buen jesuita, sabe manejar el poder y administrar la presión. Podría estar pensando en formas que aseguren que sus políticas sobrevivan más allá su muerte o su renuncia, lo que aseguraría cambios y mudanzas acariciadas desde el Concilio Vaticano II formuladas en los años 60 del siglo pasado.

Hay algunos signos que me gustaría poner a su consideración: 1) el Colegio Cardenalicio es bergogliano. Más de la mitad de los actuales cardenales han sido nombrados por Francisco. Ha creado 88 cardenales procedentes de 56 naciones diferentes. Sin embargo, no todos son del ala progresista; los cardenales electores deben tener menos de 80 años y deberán ser no más de 120. Este 2020 se prevén dimisiones y probablemente un nuevo consistorio para crear cardenales que inclinen la balanza; 2) la renovación del cargo de decano. Vacante desde la renuncia del cardenal Angelo Sodano. En virtud del reciente motu proprio firmado por el papa Francisco, el sucesor de Sodano, deberá ser elegido por los propios cardenales con un plazo de cinco años. Junto con el camarlengo, el decano tiene un rol primordial en el cónclave; 3) promulgación de documentos pontificales de reforma. Se prevé la publicación de la exhortación sobre el sínodo para la Amazonia que supuestamente aterrizaría la encíclica Laudato sí y propondría fin gradual al celibato sacerdotal. De la misma manera se espera la promulgación de una nueva Constitución apostólica sobre la reforma de la curia, que debería haberse hecho pública a fines de 2019. Ha trascendido que la Secretaría de Estado tendrá mayor relevancia y menos peso la Congregación para la Doctrina de la Fe. Francisco se opone al clericalismo. Cuando se llegó a comprender por qué la Iglesia católica fue golpeada por el colapso moral de la pederastia, Jorge Mario Bergoglio identificó precisamente el clericalismo como un causante de la crisis. La simplificación de la curia puede combinarse con mayor transparencia y colegialidad en la toma de decisiones; 4) Francisco incorpora al cardenal Luis Antonio Tagle a la curia. El 8 de diciembre de 2019, el Papa nombró al cardenal Tagle arzobispo emérito de Manila, actual prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos. Es interpretada como una señal para una futura sucesión, ya que Tagle es el cardenal asiático más cercano al Papa en términos pastorales, teológicos y de gestos. El cardenal filipino es introducido al engranaje curial con poder como una señal que lo prepare para el eventual juego del cónclave, y 5) candidatos a la sucesión según vaticanistas. Hemos consultado a los vaticanistas Sandro Magister, John Allen y Edward Pentin, quienes arrojan nombres de candidatos para la sucesión pontifical. El mencionado cardenal Tagle, el bergogliano asiático, puede tener en contra su edad, 62 años, y ser el candidato evidente del actual Papa. Destaca el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado, quien también tendría los inconvenientes de una estrecha vinculación con el papa Francisco. Pero Parolín ha guardado bajo perfil, es italiano y es condescendiente con la beligerante ala conservadora. Tiene 65 años y gozaría de un consenso o pacto entre los bandos encontrados. Hombre de aparato, diplomático que nunca ha sido obispo diocesano. Figuran los cardenales Christoph Schönborn, de Viena, y Marc Ouellet, de Canadá, prefecto de la Congregación para los Obispos; fueron considerados en la parte superior de la lista de papables antes del último cónclave de 2013. Los dos están jubilados. Ouellet y Schönborn tienen 75. Ambos cardenales son ex alumnos del papa Benedicto XVI. No puede faltar el polémico cardenal Robert Sarah, candidato conservador. Involucrado en el escándalo del libro contra Francisco y el matrimonio de los sacerdotes. Originario de Guinea, de 64 años, tiene mucha experiencia en la curia y podría convertirse en el primer pontífice africano en siglos. Finalmente, el cardenal Matteo Zuppi, de Bolonia, de la Comunidad de Sant’Egidio, italiano que ha ganado fama por su incidencia internacional en favor de la paz.

Lo que está en juego es la continuidad o la deconstrucción de un pontificado en permanente conflicto de cambios propuestos y expectativas frustradas. En la sucesión de Francisco se juega el devenir católico.

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 El presidente Donald Trump llega para pronunciar su discurso sobre el estado de la Unión ante el Congreso, en Washington.Foto Ap

Más que informe, da inicio a su campaña

Resalta sus logros, como el T-MEC y el largo, alto y muy poderoso muro en la frontera sur // No menciona el impeachment

 Donald Trump entró triunfante al Capitolio, donde fue formalmente acusado de cargos que ameritan su destitución hace siete semanas, y donde aún está bajo juicio político que concluirá hoy con su exoneración, para ofrecer su tercer informe presidencial anual, conocido como "El estado de la Unión", pero que en los hechos fue un discurso para arrancar su campaña de relección (se escucharon consignas de "cuatro años más" de los legisladores republicanos).

Trump, quien no mencionó su impeachment –y rehusó dar la mano a Nancy Pelosi, la presidenta demócrata de la Cámara de Representantes, al llegar al podio–, ofreció un mensaje de optimismo cuyo tema fue “el gran retorno de America”.

Trump tenía razones para su optimismo: hoy será absuelto y goza de la tasa de aprobación más alta en su presidencia (en Gallup, 49 por ciento, niveles superiores a los de Barack Obama y de Bill Clinton en este periodo de su presidencia).

Declaró que sus logros económicos, cada uno "sin precedente" o "marcando récord", han beneficiado "como nunca" a todas las razas y clases, haciendo énfasis en el auge para los trabajadores.

Elogió sus logros recientes, incluida la ratificación del Tratado México-Estados Unidos-Canadá y nuevos acuerdos con China, sus éxitos como guerrero, que incluyen el asesinato de un general iraní, y la reducción dramática del flujo migratorio.

En su discurso narcisista afirmó que "nuestro país es altamente respetado otra vez". Subrayó que "nuestra fronteras están seguras" y declaró que "el estado de nuestra Unión es más fuerte que nunca".

Trump afirmó que está "restaurando el liderazgo estadunidense en el mundo, y una vez más defendiendo la libertad en nuestro hemisferio", y agregó que se están apoyando "las esperanzas de cubanos, nicaragüenses y venezolanos". Estados Unidos, afirmó, está encabezando una coalición diplomática contra "el dictador socialista" Nicolás Maduro, y volteando hacia el palco de invitados especiales del presidente, declaró que estaba presente el "presidente legítimo" de Venezuela, Juan Guaidó, quien recibió una ovación bipartidista, incluida la de Pelosi. Advirtió: “El socialismo destruye naciones… la libertad unifica el alma”.

Hablando de eso, promovió iniciativas para debilitar escuelas públicas con becas para colegios privados, y prometió luchar contra iniciativas que buscan anular seguros privados para salud, ya que "nunca permitiremos que el socialismo destruya el sistema de salud estadunidense".

Sobre migración, resaltó la construcción de su "largo, alto y muy poderoso" muro en la frontera sureña, todo parte de "un esfuerzo sin precedente para asegurar a Estados Unidos", e informó que los cruces ilegales se han reducido 75 por ciento desde mayo, en parte resultado de "acuerdos de cooperación históricos" con México, Honduras, El Salvador y Guatemala.

Reiteró su ya añejo mensaje sobre los migrantes indocumentados que representan una amenaza contra la seguridad pública, narrando actos criminales brutales cometidos por ellos, y denunció que las políticas de las llamadas ciudades y estados santuarios los protegen.

Elogió sus políticas contra el aborto, otorgó la medalla civil más alta al conductor de radio ultraconservador Rush Limbaugh, resaltó su compromiso con defender la "libertad religiosa" y también el derecho a portar armas.

Resaltó la lucha contra el "terrorismo radical islámico", hablando de operaciones en las cuales Estados Unidos asesinó a líderes "terroristas", incluido el general iraní Qasem Soleimani, a quien acusó de matar o herir a miles de militares estadunidenses.

"Estados Unidos es tierra de héroes", concluyó, mencionando a varios nombres a lo largo de la historia, como Lincoln, Teddy Roosevelt, Frederick Douglass (quien hubiera odiado al presidente) el general Pershing (quien intervino en México), entre otros, recordando los primeros peregrinos anglos hasta los "patriotas texanos que libraron su última batalla en el Álamo".

Trump rindió su informe ante una sesión conjunta de la Cámara de Representantes y el Senado, con la mayoría de ese público a favor de su impeachment y destitución. Por lo menos nueve legisladores decidieron boicotear la sesión en protesta, entre ellas la diputada Alexandra Ocasio-Cortez, quien señaló: "no usaré mi presencia en una ceremonia de Estado para normalizar la conducta ilegal y la subversión de la Constitución por Trump".

Al final, mientras Trump se retiraba, Pelosi, presidenta de la cámara baja, la demócrata más poderosa en el gobierno, despedazó su copia del discurso presidencial en el podio ante las cámaras de televisión. Cuando le preguntaron por qué poco después, respondió: "fue lo más cortés que pude hacer dada la alternativa".

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 Submarino no identificado en Rusia, en imagen de archivo. Foto Afp

Washington. Estados Unidos anunció este martes el despliegue, por primera vez, de un arma nuclear de baja potencia a bordo de un submarino, con la intención de disuadir a Rusia de utilizar armas similares.

La Marina estadunidense desplegó "la ojiva nuclear W76-2 en un misil balístico lanzado desde un submarino", indicó un comunicado del número dos del Pentágono, John Rood.

"Adversarios potenciales como Rusia creen que el empleo de armas nucleares de baja potencia les dará una ventaja sobre Estados Unidos y sus aliados y socios", añadió Rood, confirmando así una información revelada por un grupo de expertos, la Federación de Científicos Estadounidenses (FAS, por sus siglas en inglés).

Durante la publicación de la nueva "postura nuclear" de Estados Unidos en febrero de 2018, el Pentágono anunció que iba a modificar unas 50 ojivas nucleares para reducir su potencia y embarcarlas a bordo de submarinos con el fin de reducir la amenaza de Rusia.

Según Washington, Moscú está modernizando un arsenal de 2 mil armas nucleares tácticas, lo cual amenaza a los países europeos limítrofes e incumple las obligaciones del tratado de desarme Nuevo START, firmado por Estados Unidos y Rusia en 2010.

Este último se aplicó a las armas estratégicas que hacen posible una estrategia de disuasión nuclear, basada en una "destrucción mutua asegurada".

Esas armas nucleares tácticas, de una potencia inferior a la bomba de Hiroshima, permitirían a Rusia aventajar a los occidentales en caso de conflicto, ya que Estados Unidos dudaría a la hora de replicar con un arma nuclear de gran potencia, mucho más devastadora.

Según Washington, Rusia teme ser dominada rápidamente en caso de conflicto con los occidentales, y por ello ha adoptado una doctrina de "escalada-desescalada" que consiste en lanzar antes que sus enemigos un arma nuclear de baja potencia, de efectos más limitados.

Las nuevas armas "fortalecen la disuasión" y le dan a Estados Unidos una capacidad de respuesta "rápida y menos mortífera", dijo Rood. "Demuestran a posibles adversarios que un uso limitado del arma nuclear no supone ninguna ventaja porque Estados Unidos puede responder de forma creíble y decisiva a cualquier amenaza", agregó.

"Un arma peligrosa" 

La ojiva W76-2, que tiene una potencia estimada en cinco kilotones, se desplegó a finales de 2019 a bordo del submarino USS Tennessee, que patrulla el Atlántico, afirmaron la semana pasada dos expertos de la FAS.

Su potencia es tres veces inferior a los 15 kilotones de la bomba de Hiroshima, y es muy baja en comparación con las demás armas nucleares embarcadas a bordo de los submarinos similares al USS Tennessee, que alcanzan 455 o 90 kilotones, precisaron las mismas fuentes.

Los críticos con esa medida temen que, después de décadas en las que el tamaño de las armas nucleares se consideraba como una disuasión para su uso, ahora la probabilidad de que se utilicen pueda aumentar.

Afp | martes, 04 feb 2020 16:50 

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Evo Morales se presenta a senador en Bolivia para las elecciones de mayo

Morales encabeza la candidatura de su partido por la región de Cochabamba, donde comenzó su carrera política, en una lista que debe confirmar el órgano electoral

 

Evo Morales figura en la candidatura al Senado por el Movimiento al Socialismo (MAS) para las elecciones de mayo en Bolivia, en una lista presentada este lunes después de denunciar una "persecución política" para impedir que se inscribiera.

Morales encabeza la candidatura de su partido a la Cámara de Senadores por la región boliviana de Cochabamba, donde comenzó su carrera política como diputado en 1997, en un listado que debe ser aún habilitado por el Tribunal Supremo Electoral de Bolivia.

El expresidente y su partido habían denunciado una persecución política para impedir la candidatura, con acciones como un intento esta misma jornada de detener a uno de los abogados que está apoderado por Evo Morales desde Argentina para presentar la documentación ante el órgano electoral.

El propio Morales publicó que el abogado, Wilfredo Chávez, estaba "a buen recaudo" después de que "la dictadura" intentara detenerlo para "eliminar al MAS" del proceso para las elecciones del 3 de mayo. Wilfredo Chávez escribió en esta red social que fue objeto de un "intento" para detenerlo con el fin de impedir que inscribiera las candidaturas del MAS.

Se encuentra en Argentina desde diciembre

Evo Morales se encuentra desde el pasado diciembre en Argentina, donde ha solicitado refugio y desde donde ejerce como jefe de campaña del MAS. La posibilidad de que fuera candidato a senador o diputado se barajaba desde hace días, tras plantearla su partido desde la región de Cochabamba, donde Morales se dio a conocer como sindicalista cocalero antes de dar el salto a la política.

Este lunes concluía el plazo para inscribir listas electorales, que ahora tiene que revisar el órgano electoral para determinar si cumplen o no los requisitos.

La candidatura de Morales es cuestionada desde que transcendió la posibilidad de que la presentara, pues uno de los requisitos es residir de forma permanente al menos desde dos años antes en la circunscripción electoral por la que se presente el candidato.

Evo Morales cuando era presidente acudía a votar a un centro de votación en que estaba inscrito en el Chapare, una zona cocalera de Cochabamba, pero lleva fuera de Bolivia desde que el 11 de noviembre salió hacia México, donde estuvo asilado antes de viajar después a Argentina.

Morales anunció su renuncia tras un golpe de Estado para derrocarlo el pasado noviembre. Un informe de la Organización de Estados Americanos (OEA) afirmó que hubo "operaciones dolosas" en las elecciones del 20 de octubre, que alteraron "la voluntad expresada en las urnas". 

Por EFE / eldiario.es

04/02/2020 - 08:16h

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Cómo el pensamiento económico dominante, causante de tanto sufrimiento, se reproduce: Davos

A raíz del 50 aniversario del establecimiento del Foro Económico de Davos (World Economic Forum), el senior editor de la sección de opinión del New York Times, el Sr. Kevin J. Delaney, escribió, el pasado 21 de enero, un artículo titulado “Davos has a credibility problem” (Davos tiene un problema de credibilidad) que debería distribuirse ampliamente en España, donde en amplios círculos y esferas económicos, así como en los establishments políticos y mediáticos, Davos goza de gran prestigio y credibilidad, una virtud esta última que el Sr. Delaney demuestra –con gran detalle y contundencia– que tal fórum no posee.

Este año, alrededor de 3.000 hombres (solo una minoría son mujeres) de negocios, de los cuales (según el artículo del New York Times) 100 son milmillonarios (“billonarios” en inglés), junto con dirigentes políticos, predominantemente de gobiernos y partidos de derechas, y representantes de fundaciones y think tanks financiados en su gran mayoría por grandes empresarios filántropos, como Bill Gates, George Soros y otros, dedicados a promover los méritos del capitalismo, se han reunido (como hacen cada año)  en un bello rincón de los Alpes, Davos, para discutir los grandes temas del año, centrándose en aquellos que consideran una amenaza para el mundo (capitalista) y para la ideología que promueven, el neoliberalismo.

Según el artículo del New York Timesel fundador y director ejecutivo de dicho fórum, el Sr. Klaus Schwab (al cual la televisión pública TV3, de la Generalitat de Catalunya –gobernada por una coalición liderada por JxCat, un partido liberal–, le dedicó un reportaje favorable de una hora y media el pasado martes), parece ser consciente de que el orden económico internacional actual, que tiene a Davos como su referente, está sumido en una profunda crisis. Y la evidencia clara y convincente que muestra Kevin J. Delaney así lo prueba. Según una encuesta global de la compañía Edelman, el 56% de la población mundial cree que el sistema capitalista es más dañino (debido al gran sufrimiento que ha causado a la población) que beneficioso para sus intereses. Y un 50% indica que este capitalismo le ha afectado personalmente de una manera negativa. Es más, aunque el 82% de los entrevistados subraya que cree que el mundo empresarial debería pagar un salario digno, solo el 31% cree que así lo hace. Esta falta de confianza e impopularidad del mundo empresarial va acompañada de una desconfianza, incluso más acentuada, hacia las autoridades públicas (Estados y partidos gobernantes), al ser percibidas estas como excesivamente influenciadas por las élites económicas y financieras que constituyen aquel mundo empresarial.

En realidad, un informe realizado por el mismo Foro Económico de Davos, publicado la semana pasada, sobre el enorme crecimiento de las desigualdades en el mundo (considerado como uno de los mayores problemas hoy) indica que tal crecimiento ha generado un enorme aumento del rechazo del orden económico que ha generado una gran concentración de la riqueza, la cual se percibe que ha sido alcanzada a costa del bienestar de la mayoría de la población, que ha sufrido un aumento de su precariedad y una pérdida de la dignidad, debilitando con ello el orden social, al destruir la confianza en las instituciones y en los procesos políticos, erosionando con ello lo que el Sr. Kevin J. Delaney define como el “contrato social”. Lo que no dice el informe del Foro de Davos, sin embargo, es que esta situación la creó precisamente la aplicación de las políticas neoliberales que han sido promovidas por el mismo, conocido coloquialmente como el Vaticano de la religión laica dominante en los mayores centros del pensamiento económico hoy en el mundo: el neoliberalismo.

¿Cuáles han sido, según Davos, las causas del éxito económico de un país? ¿Qué es lo que hace a un país más competitivo que otro?

Tras la retórica oficial de Davos (que pretende presentarse como una comunidad económica sensible a las necesidades del mundo) aparecen con claridad los valores reales que lo sostienen. En el informe más importante que publica cada año (Global Competitiveness Report 2019), donde evalúa la economía de todos los países del mundo, agrupándolos según su nivel de competitividad, coloca a los países que han sido gobernados durante más tiempo desde la II Guerra Mundial por coaliciones de partidos de izquierdas –los países escandinavos– al final de la lista, apareciendo como los peor valorados y definiéndolos como países que, a pesar de admitir que tienen economías exitosas, tienen puntos flacos que deberían corregir. Así se considera que países como Finlandia, Suecia, Dinamarca y Noruega tienen una excesiva rigidez en sus mercados laborales, por lo que se sitúan al final de tal indicador, mientras que EEUU, Reino Unido, Qatar y Arabia Saudí (países con sindicatos muy débiles o inexistentes) son considerados como los líderes en esta variable de flexibilidad laboral. Un tanto igual ocurre en la categoría de “protección del empleo” (hiring and firing practices), que permite situar a los países escandinavos de nuevo a la cola en cuanto a competitividad, al ser demasiado difícil despedir a los trabajadores. Un tanto igual ocurre en cuanto a los impuestos a la Seguridad Social de sus trabajadores, que el empresariado tiene que pagar, una variable considerada negativa para la competitividad, y así un largo etcétera. Este documento económico (que es, en realidad, un panfleto político) presenta de una manera clara y grosera lo que Davos considera que son los puntos débiles que existen en la economía que deberían cambiarse para mejorar su competitividadNo debería ser ninguna sorpresa que la mayoría de la población mundial, según la encuesta citada por el New York Times, rechace lo que Davos representa.

La respuesta de Davos a esta pérdida de legitimidad del capitalismo que representa: el trumpismo

Ni que decir tiene que al senior editor de opinión del New York Times le preocupa también la pérdida de legitimidad del sistema económico mundial y cree que para salvar el capitalismo actual hay que cambiar el comportamiento del gran mundo empresarial y redefinir sus objetivos, que no pueden ser solo el aumento de beneficios de los accionistas y/o gestores, sino que debe incluir el servicio a las comunidades donde están ubicados, una actitud que podría ser digna de aplauso, excepto que, como señala el Financial Times (el periódico más inteligente y astuto políticamente del mundo empresarial), esta petición de responsabilidad social es semejante a pedirle peras al olmo, pues la economía mundial está prácticamente paralizada en la actualidad, y no es el momento de pedir sacrificios a los centros de poder económico y financiero.

Frente a esta situación, amplios sectores de este mundo de las grandes empresas económicas y financieras, incluyendo su Vaticano, Davos, se sienten amenazados, y su respuesta, en este momento, parece estar más encaminada a intentar canalizar el enfado popular a través de los movimientos de ultraderecha –a fin de parar a las izquierdas– que no a hacer sacrificios para evitar o reducir el enfado popular. Hay que recordar que en los años treinta del siglo XX la ultraderecha representada por el fascismo fue la respuesta del mundo empresarial frente a la amenaza que representaban las izquierdas contestatarias con el sistema que estaba en crisisLas ultraderechas utilizaron entonces y utilizan ahora los temas identitarios y culturales (el nacionalismo extremo, el imperialismo nostálgico, la homofobia, el odio al otro, el racismo y el machismo) para ocupar el espacio que ocupaba antes el conflicto central del mundo del trabajo contra el mundo del capital. Y esto es lo que está ocurriendo hoy. Para ocultar su clasismo, intentan desviar la atención del conflicto capital-trabajo hacia otras áreas que podrían tener capacidad de movilización en amplios sectores de la población en contra de las fuerzas contestatarias con el capitalismo.

En EEUU esta ultraderecha hoy es el trumpismo, que es la versión en el siglo XXI del fascismo del siglo XX. Y lo que es más que preocupante es que el apoyo al trumpismo se está extendiendo rápidamente en el mundo empresarial, como se vio por el caluroso recibimiento que la asamblea de los personajes más ricos del mundo dio al presidente estadounidenseel cual fue presentado por el citado fundador y actual director ejecutivo, Klaus Schwab, como “el Presidente que orienta sus políticas hacia crear ‘inclusiveness’ (es decir, inclusión, integración) para todo el pueblo americano”. Esta frase provocó una protesta del editor antes citado del New York Times, que denunció la hipocresía y falta de credibilidad del Sr. Schwab, pues, al mismo tiempo que se presenta como el hombre que quiere humanizar el capitalismo, acoge a la persona que representa el mayor ejemplo del capitalismo extremo (esto es, de capitalismo sin guantes) responsable de que las desigualdades se hayan disparado, alcanzando niveles sin precedentes. En realidad, Donald Trump no ha dudado en desregular el ya muy poco regulado mercado de trabajo estadounidense (que a su vez adolece de una muy escasa protección social) o desmantelar el muy poco desarrollado Estado del Bienestar mediante unas reformas fiscales enormemente regresivas que provocaron que de los 335 mil millones de dólares de recortes surgidos de las reformas fiscales de 2017, 205 mil millones fueran a parar a manos del 20% de la población con más renta y solo 40 mil millones llegaran al 60% de la población con rentas más bajas. Definir a Trump como benefactor de toda la población estadounidense e integrador de todos sus componentes es de un cinismo superlativo, lo cual contrasta con la imagen que el programa de TV3 dio de Klaus Schwab: la de un hombre rico con buenas intenciones que podría ser seducido y convencido por Greenpeace para que haga algo en cuanto a la enorme crisis social y ambiental que sufre el mundo.

Una última observación: la frase característica del pensamiento económico dominante es que “no hay otra alternativa”, cuando la realidad muestra que sí la hay

El reportaje favorable a Davos de la televisión pública TV3 (de clara sensibilidad neoliberal, además de secesionista) intentó transmitir el mensaje de que ese foro, a pesar de sus defectos, es una institución a la que las fuerzas progresistas tienen que intentar convencer en cuanto a la bondad de sus propias propuestas. Así, como acabo de citar, el programa termina con la portavoz de Greenpeace hablando con el fundador y director de Davos del mérito de sus propuestas. No excluyo la posibilidad de que, a nivel personal, toda persona tenga que ser considerada educable. Ahora bien, considero que el mensaje del programa de TV3 refleja un entendimiento limitado, cuando no incorrecto, de la realidad. Como ocurre con la mayoría de los temas económicos, estos esconden, en realidad, temas políticos. Y la gente normal y corriente lo sabe. De ahí que la máxima responsabilidad de lo ocurrido (y su mayor rechazo), como muestran las encuestas de opinión popular, recaiga en las autoridades políticas. La enorme crisis de legitimidad del capitalismo se debe a que se ha percibido que las instituciones políticas han sido instrumentalizadas por los poderes económicos, y ahí está el problema. Greenpeace debería acudir a estas instituciones políticas y denunciarlas por no representar sus intereses, denunciando a las formaciones políticas y medios de información que promueven el neoliberalismo hoy y el trumpismo mañana.

La historia de la humanidad demuestra que todos los problemas económicos (la Gran Depresión o la Gran Recesión, por ejemplo) son, en realidad, problemas políticos, determinados por el enorme dominio de grupos económicos y financieros que tienen un abusivo control de las instituciones políticas y mediáticas. En realidad, la enorme crisis económica (que continúa todavía) podría haberse previsto fácilmente (como hicimos algunos) como consecuencia de las políticas públicas iniciadas por el presidente Reagan en EEUU y la Sra. Thatcher en el Reino Unido, unas políticas que se hicieron suyas no solo partidos conservadores y liberales, sino incluso partidos socialdemócratas a través de la Tercera Vía. La correlación de fuerzas dentro del Estado está determinada por unas fuerzas políticas que utilizan el discurso económico en su intento de despolitizar lo que es profundamente político. La famosa frase de todos los neoliberales ha sido que “no hay alternativas”, una afirmación que es muy fácil de demostrar (aunque muy difícil de presentar en los medios) que no es cierta. Hay siempre alternativas. Y para ello hay que romper con el “determinismo económico” (sustituido con gran frecuencia por el determinismo tecnológico) y luchar por esas alternativas. El mayor problema que existe hoy es la sensación de impotencia que tiene la población en contra de lo poderes económicos y financieros, los cuales están convencidos de que no hay otra manera de organizar las relaciones sociales y económicas. Pero España acaba de demostrar como en tan solo seis años un partido inexistente ha pasado a gobernar el Estado con otro partido de izquierdas, abriendo toda una serie de esperanzas que podrán materializarse si la población se moviliza.

Por VICENÇ NAVARRO

FEBRERO 3, 2020

Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas

Universitat Pompeu Fabra

Publicado enEconomía
La ocupación israelí en Medio Oriente, la más prolongada en la historia moderna

El plan de Trump más que un regalo para Tel Aviv

 

Beirut. Cuando los dos defraudadores políticos salieron esta semana en la Casa Blanca con la tragicomedia más desquiciada y ridícula en la historia de Medio Oriente, era difícil saber si reír o llorar.

El plan de "paz" de 80 páginas de la Casa Blanca contiene 56 referencia a la Visión en las primeras 60 páginas, y sí, con V mayúscula en cada ocasión para sugerir, supongo, que el "trato del siglo" era una revelación sobrenatural. No lo es, aunque tal vez fue escrita por un súper israelí.

Dice adiós a los refugiados palestinos, al famoso y malhadado "derecho al retorno" y a todos los que hoy languidecen en los campamentos de Medio Oriente; adiós a la vieja ciudad de Jerusalén como capital palestina; adiós a la UNRWA, la agencia de ayuda de Naciones Unidas. En cambio, da la bienvenida a una ocupación permanente israelí en Cisjordania y a la anexión total de casi toda colonia judía construida allí en contravención del derecho internacional.

Es un hecho, por supuesto –y lo ha sido durante días– que esta tontería puede arrojar un poco de polvo mágico sobre las tribulaciones de los líderes de Estados Unidos e Israel. Cuando los dos rufianes, el indiciado Donald Trump y Benjamin Netanyahu, acusado de corrupción, recibían sonrientes el aplauso de sus partidarios en Washington, quedó claro al instante que este mendaz documento –que contiene absurdos, parodia y banalidad en casi igual proporción– destruye para siempre cualquier esperanza de un Estado palestino independiente de cualquier tipo. No es lo que dice, pero uno solo tiene que echar un ojo a la palabrería, en la que la ocupación israelí, la más prolongada en la historia moderna, se describe como un enclave de seguridad y el acuerdo de Oslo es desechado como un pacto que produjo oleadas de terror y violencia.

Cierto, todos deben leer las 80 páginas. Y todo lector debe repasarlas dos veces, en caso de que en la primera lectura pasen por alto algunas indignidades adicionales infligidas a los palestinos.

El documento no sólo es un regalo a Israel. Encarna todas las demandas israelíes presentadas a Washington (y algunas más) y destruye de hecho todo esfuerzo hecho por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, toda resolución de la ONU sobre la retirada israelí, todo esfuerzo de la Unión Europea y del Cuarteto para Medio Oriente de producir una resolución justa a la guerra palestino-israelí.

En pocas palabras, conforme a este "trato" perverso, condenado al fracaso desde los primeros segundos, Israel obtendrá para siempre la totalidad de Jerusalén, la mayor parte de Cisjordania, será dueño de casi toda colonia judía en territorio ocupado y dominará a un pueblo palestino desarmado, trunco y neutralizado, el cual debe prometer referirse a Israel como "el Estado nacional del pueblo judío" (aunque casi 21 por ciento de su población es árabe), censurar sus propios libros de texto, arrestar e interrogar a quien ose oponerse al ocupante israelí, y que tendrá un puñado de aldeas fuera de las murallas de Israel a las que podrá llamar su capital.

Cierto, es un documento único e histórico el que los maquinadores de Trump (en especial su yerno Jared Kushner) han producido, puesto que su creencia de que los palestinos soñarían con aceptar un conjunto tan absurdo y desquiciado de demandas políticas no tiene precedente en el mundo occidental. Pero ¿cuándo debemos los periodistas ponerle un freno, me pregunté al terminar de leer las 56 "Visiones" –hay otras, por cierto, en minúsculas, así como varias "misiones"– y la lista de prohibiciones impuestas a los palestinos?

Entre estas prohibiciones figura, debemos hacer notar, la instrucción de que "el Estado de Palestina no puede afiliarse a ninguna organización internacional si tal afiliación contradice los compromisos del Estado de Palestina con la desmilitarización y el cese de la guerra política y judicial contra el Estado de Israel". Así que adiós también a la protección de la Corte Penal Internacional.

Algunos de mis colegas sufrieron una apoplejía, como Marwan Bishara, de Al Jazeera. Farsa, fraude, demencia, surrealismo, oportunismo, populismo y cinismo. Usó todas esas descripciones. Gideon Levy, mi héroe del diario israelí Haaretz, no se mostró tan apopléjico, más bien apocalíptico. Es "el último clavo en el ataúd de ese cadáver viviente llamado solución de dos estados", escribió, y crea una realidad "en la que el derecho internacional, las resoluciones de la comunidad internacional y en especial las instituciones internacionales carecen de sentido".

No hay Estado palestino, cito a Levy, y jamás lo habrá. Tendrá que ser una democracia entre Jordania y el Mediterráneo –derechos iguales para israelíes y palestinos–, o Israel se volverá un Estado de apartheid. Trump ha creado "un mundo en el que el yerno del presidente de Estados Unidos es más poderoso que la Asamblea General de Naciones Unidas. Si se permiten los asentamientos, todo está permitido". Así es.

Pero ¿los escritores, periodistas y "expertos" tenemos todavía las herramientas para hacer frente a esta locura? ¿No es momento –no solo el fin de la moralidad, la justicia, la integridad, la dignidad– de hacer una pregunta más importante que nunca: cuándo los periodistas dejarán de tomar en serio estas tonterías (y a sí mismos)? Ya sólo escribir de esta vacilada de Trump como si fuera real o viable, o incluso discutible, es degradante, humillante, ridículo. No sólo para la gente de los medios, sino para quienes deben sufrir las consecuencias de este espantoso documento, los palestinos y todos los que han apoyado de buena fe sus perfectamente razonables demandas de libertad y justicia.

Pocas horas después de leerlo me di cuenta de que, para cada musulmán antiisraelí que cree en la fantástica y demencial verborragia de la "conspiración sionista", estas 80 páginas de la Casa Blanca reforzarán sus desquiciadas creencias. En casos como este, tal vez deberíamos invitar a nuestros comediantes a volverse reporteros. O pedir a nuestros cartonistas que escriban la nota. O tal vez deberíamos volver a esa vieja tira cómica. Aunque usted no lo crea, para que se entienda lo que ocurre. "Aunque usted no lo crea: un presidente de Estados Unidos dio a una potencia extranjera el poder de ocupar eternamente la tierra de otro". Para mí, eso captura la historia en 15 palabras.

Pero no olvidemos que, a cambio de su abyecta rendición, los palestinos obtendrán dinero, dinero y más dinero: millones de billetes verdes desglosados en páginas de gráficas y planes de financiamiento, y turismo fast track (esa frase se usa realmente en el documento), así como "inversiones masivas", "mejoramiento social" (sic), autodeterminación (sic de nuevo, creo) y “una vía hacia una vida nacional dignificada, respeto, seguridad y oportunidad económica…”

Y ¿acaso nuestro Boris Johnson no le dijo a Trump que es "un paso positivo hacia delante"? ¿Y nuestro Dominic Raab no la llamó una "propuesta seria", digna de "consideración genuina y justa"?

Aunque usted no lo crea, de hecho.

© The Independent

Traducción: Jorge Anaya

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