Condenado por misógino, Bolsonaro deberá pagar

En 2003 el mandatario le gritó ante las cámaras a una diputada “no la violaría porque no lo merece.” Ahora deberá pagarle una indemnización.

El presidente Jair Bolsonaro había perdido uno de los dos juicios que le inició la diputada del PT y ex ministra de Derechos Humanos, María do Rosario Nunes. Ahora ese fallo deberá cumplirse. En los próximos quince días tendrá que indemnizarla por la suma de diez mil reales y retractarse en los medios y redes sociales por sus expresiones misóginas y sexistas contra ella. La sentencia se acaba de conocer y fue firmada por la Justicia Civil de Brasilia donde la legisladora lo había denunciado. “Celebro esta victoria que es la del respeto y la dignidad, con todas las mujeres de Brasil” declaró la afectada. En 2003 el mandatario y militar ultraderechista le gritó ante las cámaras de televisión que “no la violaría porque no lo merece” y el 9 de diciembre de 2014 repitió palabras parecidas en una sesión del Congreso.

En un video que posteó en su Facebook, la actual diputada federal comentó: “Quiero compartir con ustedes y celebrar juntos la noticia de que finalmente la sentencia del juicio a Jair Bolsonaro será cumplida. Fue condenado por daños morales. El fallo hasta hoy no había sido debidamente ejecutado y ahora deberá pagar la indemnización y retractarse en las redes sociales y en todos los espacios que usó para la difamación. Es una victoria importante para nosotras”. María do Rosario –como se la conoce en Brasil– le ganó al presidente el juicio civil y prosigue una demanda penal que todavía está tramitándose ante el Supremo Tribunal Federal (STF). Además existe otro proceso judicial del Ministerio Público contra el militar por los mismos dichos.
La legisladora adelantó que el dinero fijado en la sentencia como indemnización se lo donará a instituciones que actúan en defensa de la dignidad de las mujeres. En una entrevista de noviembre del 2018 con PáginaI12 había definido al monto que deberá pagarle Bolsonaro como “irrisorio”. Al cambio, la suma que fijó el tribunal civil Nº 18 de Brasilia representa unos 115.000 pesos argentinos.


Pese a ello, el fallo tiene un peso simbólico muy fuerte en la larga lucha de las mujeres brasileñas y que, como en todo el mundo, se ha transformado en una ola indetenible de sus reivindicaciones postergadas por la igualdad de género y el desmantelamiento de la sociedad patriarcal. La diputada federal por Río Grande do Sul lo celebró como una victoria importantísima en el video que compartió especialmente con las mujeres de su país. Bolsonaro y sus abogados no habían dicho hasta ayer una sola palabra sobre el fallo.

María do Rosario no era muy optimista sobre el desenlace de los juicios contra el militar. El capitán del ejército asumió la presidencia el 1º de enero de este año y ella consideraba que el tema recién podría resolverse después de que finalizara su mandato. En aquella entrevista con este cronista había explicado: “El pretendía que el caso fuera cerrado pero no lo consiguió y entonces fue suspendido el juicio solo durante el período en que dure su presidencia. Después será retomado el proceso sin que prescriba y tendrá que responder. Fue una victoria de nuestros abogados y al mismo tiempo, yo creo que él volverá a tener que declarar más temprano de lo que piensa”. Esta última línea fue premonitoria. La retractación presidencial tiene 15 días hábiles de plazo para ser cumplida desde el miércoles último.


“Esta lucha no me pertenece, es compartida por todas nosotras y por la dignidad de las mujeres brasileñas”, celebró la diputada del PT. Cuando este diario la consultó sobre el momento que están pasando las mujeres en Brasil, agregó: “¿En qué país estamos viviendo? En uno donde las consultoras concluyeron que no hay espacio seguro para las mujeres. Donde un millón y medio de ellas fueron golpeadas o sufrieron tentativas de estrangulamiento, y 22 millones pasaron por algún tipo de acoso y el 80 por ciento de esas violencias fueron dentro de sus casas o por un conocido”. En su caso se trató de un diputado federal que hoy preside el país. El episodio tiene gravedad institucional.


María do Rosario empezó su carrera política en el Partido Comunista de Brasil (PCdoB) y en el movimiento sindical y estudiantil. Hace veintiséis años que está en la política. En 1993 accedió a su primer cargo como concejala en Porto Alegre, la ciudad donde vive. El Tribunal que acaba de pronunciarse a su favor, cerró un proceso de cuatro años donde Bolsonaro ya había sido condenado en 2015 por sus frases agraviantes.


Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Publicado enInternacional
Sábado, 25 Mayo 2019 06:31

El verdadero fraude financiero

El verdadero fraude financiero

El primero de diciembre de 2018 Meng Wanzhou, ejecutiva de la empresa china de telecomunicaciones Huawei e hija de su fundador, fue detenida en Canadá en tránsito hacia México por agentes estadounidenses bajo la acusación de haber hecho negocios con Irán (y luego por fraude financiero) por lo cual podría enfrentar una pena de cárcel por más de una década sin haber violado ninguna ley canadiense ni estadounidense. 

Antes que Estados Unidos rompiera de forma unilateral el acuerdo firmado con Irán, hacer negocios con aquel país no era ilegal. Por supuesto que cuando hablamos de legalidad nos referimos a las leyes de un solo país, no a las leyes internacionales, que han sido sistemáticamente violadas por ese mismo país. Estados Unidos no solo dicta las leyes sino que las puede cambiar abruptamente según su conveniencia y según el estado de humor del nuevo presidente, lo que convierte la saludable “alternancia en el poder” en el comodín (joker) de un juego de naipes. El acuerdo que firma un presidente con la mano lo borra el próximo con el codo.


Pero nada de esto es caprichoso sino parte de una lógica de intereses financieros y económicos, organizados por la propaganda y la guerra ideológica. A Venezuela y a Cuba se los bloquea de las formas más brutales en nombre de la democracia y los derechos humanos para demostrar que el “socialismo no funciona” (y de paso no hablar de los casos donde sí ha funcionado) mientras a dictaduras absolutas como Arabia Saudita se las protege por la simple razón de proveer a Occidente con petróleo y ser uno de los principales consumidores de armamentos de la poderosa industria militar. A otras dictaduras poderosas como China nunca se les reclama por los Derechos Humanos sino por alguna que otra tarifa (los campeones de la democracia nunca critican ni acosan a las dictaduras que protegen los grandes capitales, sean de izquierda o de derecha).


Esta actuación extraterritorial (que es colonialista e ilegítima de por sí porque nunca es recíproca) es justificada por la “lucha contra la corrupción”. En muchos casos puntuales y publicitados es así, como cuando jueces estadounidenses han multado a diferentes bancos europeos por permitir el lavado de dinero de, por ejemplo, el narcotráfico. Dejemos de lado la participación de Estados Unidos en el tráfico de drogas y de armas, pero veamos que esta extraterritorialidad no solo es ilegítima sino que además se sostiene por la mera fuerza de la corrupción legalizada del poder financiero. ¿Cómo? Los ejecutivos de bancos y de grandes transnacionales no estadounidenses temen este tipo de sanciones multimillonarias. Muchas empresas han quebrado o han tenido que ser liquidadas o venidas. No por mera casualidad la división de Energía de Alstom de Francia fue venida a la alicaída General Electric luego de ser acusada por jueces estadounidenses de pagar coimas en Indonesia, Egipto, Taiwán y otros países, pese al decreto en contra que había emitido el gobierno francés un año antes. Más recientemente, la asociación de Alstom con la alemana Siemens fue vetada por la Unión Europea. Una reciente investigación de The Economist ha señalado un patrón curioso: los jueces estadounidenses reducen las penas de las “compañías corruptas” cuando prometen vendérselas a alguna otra compañía estadounidense.


Como alguien ha notado, basta que dos personas en cualquier parte del mundo se envíen un correo por Gmail (o por casi cualquier otro medio electrónico) para que un juez en Estados Unidos considere el caso tratado bajo su jurisdicción, ya que Google es una compañía con base en California.


Pero la extraterritorialidad de un país no solo es ilegítima sino parte de la corrupción misma que dice combatir. Recordemos que los jueces, aparte de su propios criterios para aplicar las leyes (por algo las abiertas luchas políticas para nominar a los representantes de la Suprema Corte), también deben aplicar las leyes aprobadas. Para aprobar una ley primero hay que escribirla. ¿Quiénes escriben las leyes? Supongamos, en el mejor caso de ingenuidad democrática, que la escribe el pueblo estadounidense. Aun así deberían ser leyes aplicables solo al territorio estadounidense. Pero es necesario ser muy ingenuo para creer que las leyes en Estados Unidos las escribe el pueblo. Es más, ni siquiera la escriben los legisladores. Los legisladores votan, muchas veces y a pesar de la masiva propaganda mediática, contra la opinión del pueblo estadounidense, como ya lo han demostrado diferentes estudios, entre ellos el de Princeton University. Pero como esto no es suficiente, las leyes las redactan comités integrados por políticos y por representantes de grandes compañías privadas, las que normalmente son sus mayores donantes (de ahí que donen dinero a dos candidatos opuestos que se disputan una banca en el senado). Los grandes inversores no tienen más ideología ni principios morales que las de sus intereses privados –en nombre del interés general, claro.


La existencia de estos casos de corrupción legal, que hacen de la corrupción ilegal un derivado casi irrelevante, cuando no útil para perseguir a la competencia, han sido siempre negados por aquellos que consideran que criticar un gobierno o un país es una forma de traición patriótica y no un servicio a la verdad y la justicia. El patriotismo es la distracción de quienes han perdio la patria que habitan. Demonizar a los críticos es parte de la lógica mientras los tiburones continúan su exitoso camino. Recientemente, el USA Today demostró, en una extensa y detallada investigación, que en los últimos años todos los congresos de la unión pasaron miles de leyes (por lo menos 2100) y todas fueron burdas “copia y pega” digitadas por los representantes de las grandes compañías privadas. Tanto los legisladores estatales como los nacionales están sumergidos en esta lógica y tráfico (legal) de influencias, casi todos procedentes de los llamados “intereses especiales” y de poderosos lobbies financieros (los sindicatos podrían ser considerados los lobbies de los de abajo, pero no por casualidad desde los 80s han sido debilitados hasta su casi irrelevancia). Todo lo cual explica que el 40 por ciento de la población estadounidense no sea dueña ni del uno por ciento de toda su riqueza, pero fanáticamente defiende la idea de que el cinco por ciento posea más del 60 por ciento de todo, porque lo ha logrado “por mérito propio” y no por una sistemática y globalizada corrupción legal. Aunque, claro, convencer a un pueblo que es asaltado por su propio interés no deja de ser un mérito.


Así, los exitosos dueños del gran capital escriben las leyes en Estados Unidos en su beneficio propio, las que luego irán a aplicar los jueces de forma extraterritorial para luchar contra la corrupción, las que luego el poderoso Ejecutivo nacional impondrá a nivel global bajo presión y acoso (narrativo, económico, y militar).


Por supuesto que no es mi interés, ni por lejos, defender ninguna empresa, ningún multimillonario chino, ni al gobierno chino, ni al de Irán ni a nadie sino, lisa y llanamente, la verdad. Sobre todo esa verdad que no se deja ver debajo de tantas banderas que flamean los fanáticos medievales en beneficio de la ya inalcanzable aristocracia financiera.

Publicado enSociedad
La guerra EU-China y los movimientos de abajo

Estamos ante una guerra por la supremacía geopolítica global, una guerra tecnológica y militar que asume (por ahora) la forma de conflicto comercial. La hipótesis que manejamos es que la guerra se va a profundizar hasta bordear el peligroso abismo de conflicto nuclear, y que será la marca del siglo XXI, ya que se extenderá en el tiempo hasta que alguno de los rivales (probablemente China) se alce con la victoria.

Como el conflicto entre la potencia en declive y la que está en ascenso que la desafía, dominará el escenario mundial y regional en este complejo periodo histórico, parece necesario trazar algunas ideas generales que puedan orientarnos a las y los de abajo. No pretendo establecer “líneas”, sino apenas esbozar horizontes ético-políticos que considero deberían debatir los llamados movimientos antisistémicos.

La primera es considerar que es una guerra por la dominación del planeta, no por la liberación de los pueblos. Vemos que una parte de los profesionales de la izquierda sostienen que debemos elegir entre Estados Unidos y la alianza China-Rusia, porque es necesario derrotar a la primera y caminar de la mano de la segunda. Por el contrario, creo que si bien la potencia hegemónica es muy dañina y debe ser enfrentada y derrotada por los pueblos en cada lugar de la Tierra, no podemos perder de vista que las otras dos naciones son también imperialistas.

Por lo tanto, pienso que la situación es más parecida (no idéntica) a la que se registró en la Primera Guerra Mundial, que a lo sucedido en la segunda. En ésta, los intereses nacionales de la entonces Unión Soviética llevaron a Stalin a imponer a los movimientos una alianza con las potencias occidentales; en tanto, Lenin y los bolcheviques, en la primera guerra, se pronunciaron por el “derrotismo” de su nación, apostando a convertir la guerra imperialista (así la definieron) en guerra de clases para hacer la revolución.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los comunistas chinos osaron desafiar las directrices de Stalin y tomaron su propio camino, se apartaron del Kuomintang y de las potencias occidentales, y las combatieron. Gracias a esa línea de acción, pudieron triunfar. En síntesis, las fuerzas del cambio deberíamos aprovechar el conflicto entre los de arriba para hacer avanzar nuestro propio proyecto, con autonomía, aunque sin descartar acuerdos puntuales siempre que no nos neutralicen.

La segunda cuestión pasa por aprender de la experiencia vivida por nuestros pueblos durante las guerras de independencia. El conflicto entre criollos y españoles (y portugueses), apoyados por Inglaterra, se resolvió en contra de los pueblos que sufrieron tanto, o más, con las repúblicas que con las monarquías que los colonizaron. La derrota de los revolucionarios de abajo (desde Túpac Amaru y Túpac Katari hasta José Gervasio Artigas, Tiradentes y Morelos), alfombró la instalación de repúblicas que pusieron fin a la colonia y abrieron paso al colonialismo interno.

En no pocos casos, los rebeldes de abajo fueron usados como carne de cañón por los criollos para poner en marcha su propio proyecto de nación.

El tercer asunto gira en torno a lo que representa la nueva hegemonía global: un impresionante despliegue tecnológico de inteligencia artificial y tecnología 5-G, que tendrá consecuencias funestas en cuanto a la concentración de poder global y en cada país. El ejecutivo experto en inteligencia artificial, Kai-Fu Lee, asegura que este despliegue “producirá desigualdades económicas sin precedentes e incluso alterará el equilibrio mundial de poder”(https://nyti.ms/2HLsysU).

A diferencia de la revolución industrial y de las computadoras, ahora no se sustituirán unos empleos por otros, sino “traerá consigo la aniquilación de trabajos a gran escala”. Qué sucederá con esos millones, a los que se suman los que ya le sobran al capital, lo enseña la propia China, con su sistema de video-vigilancia a gran escala: una enorme masa de personas sometidas (el 9-9-6, trabajan de 9 am a 9 pm seis días a la semana), controladas las 24 horas.

La concentración de poder se incrementará; China y Estados Unidos serán los grandes beneficiados. Pero llama la atención que los profesionales sólo mencionen a las empresas yanquis (Google, Facebook, Amazon y Microsoft) y no citen a las chinas (Baidu, Alibaba Group, Tencent Holdings), ni los campos de concentración en la Región Autónoma Uigur de Xinjiang, de mayoría musulmana (https://bit.ly/2VPSM7s). En cada nación la brecha social crecerá entre quienes tienen acceso a las nuevas tecnologías y quienes no acceden o lo hacen en situación de dependencia.

La hegemonía china puede ser peor para los de abajo, como viene sucediendo desde los albores del capitalismo y la modernidad. Creer que la hegemonía yanqui nos hizo más libres que la británica, y que ésta fue más beneficiosa que la española, es tanto como mirar el mundo desde el lado de los privilegiados. La historia reciente nos enseña que entre los que luchan, una parte aspiran a insertarse bien arriba y a la derecha.

 

Publicado enInternacional
Viernes, 24 Mayo 2019 05:33

La mano dura de Dios

Fieles evangelistas rezan en Rio de Janeiro durante la última misa antes de la elección brasileña de octubre de 2018 / Foto: Dpa Picture-Alliance, Ian Cheibub

Estados Unidos, en el norte de América, y Brasil, en el sur, son la plataforma de expansión de distintas vertientes de un evangelismo conservador que aspira de forma creciente a jugar fuerte en la escena política. Para sus adherentes, se trata de una “guerra espiritual” para remodelar la sociedad en función de sus creencias religiosas.

 

El fenómeno no es nuevo –data de casi cuatro décadas atrás–, pero en los últimos tiempos ha dado mucho que hablar (a Brecha incluida), por la fuerza que ha tomado en países latinoamericanos, como Brasil y Costa Rica –también Guatemala, México y, crecientemente, Chile–, en Estados Unidos, en países de Asia. Su incipiente desembarco en el muy (¿muy?) laico Uruguay incluso ha llamado la atención.


Lo cierto es que el “evangelismo”, esa denominación no muy precisa que engloba a “grupos religiosos herederos del cisma del siglo XVI: luteranos, metodistas, calvinistas, bautistas, menonitas, presbiterianos y pentecostales, entre las denominaciones más conocidas”,1 está alcanzando en toda América un peso político que nunca había tenido. El ejemplo más reciente llegó de Estados Unidos, más precisamente de Alabama, un estado que acaba de aprobar una ley ultrarrepresiva en materia de aborto, muy similar a las que rigen en El Salvador y Nicaragua, donde también la presión religiosa (pentecostalista o católica) llevó a que la interrupción del embarazo fuera prohibida incluso en caso de violación o incesto. La norma lo considera un homicidio –salvo cuando está en peligro la vida de la madre– y pena con hasta 100 años de prisión a los médicos que lo practiquen. “Esta legislación es un poderoso testamento de las firmes creencias de los residentes de Alabama de que cada vida es preciosa y un regalo sagrado de Dios”, dijo la gobernadora del estado, Kay Ivey, al promulgar la ley.


Quienes la votaron en el Senado del estado eran todos hombres y todos blancos. Diversos movimientos sociales –como el feminista y la Asociación de Defensa de los Derechos Civiles– intentarán bloquear la aplicación del nuevo texto y probablemente logren que un juez federal lo haga, invocando la decisión de la Corte Suprema de 1973 (fallo “Roe versus Wade”) que reconoció el derecho al aborto a nivel nacional. Intentos similares de impedir la práctica del aborto han quedado en letra muerta por resoluciones judiciales. Alabama no será la excepción. La gobernadora evangelista admitió que lo más factible es que las clínicas en que se practican las interrupciones voluntarias del embarazo en su estado permanezcan abiertas. Apuesta, sin embargo, a que a corto plazo las cosas cambien.


***


Desde que Donald Trump nombrara a los veteranos Brett Kavanaugh y Neil Gorsuch sucesores de dos ministros “progresistas” que se jubilaron, el máximo tribunal de justicia estadounidense se inclinó marcadamente a la derecha. El presidente prometió en la campaña electoral que no pararía hasta “erradicar” de los tribunales a los jueces abortistas. Se lo dijo a los evangelistas con los que estableció una alianza de hecho. Y, como en otros terrenos, está cumpliendo.


En los papeles, esa alianza no parecía tan simple. Dos veces divorciado, mundano, juerguista y mujeriego, el magnate no calzaba en el perfil de político más preciado por los religiosos conservadores, que en Estados Unidos pululan, sean del culto que sean. Máxime cuando a fines de los años noventa se declaró favorable al derecho al aborto. Pero, para las elecciones pasadas, eligió como compañero de fórmula a Mike Pence, un evangelista que se definió como “cristiano, conservador y republicano, en ese orden”. Una vez en la Casa Blanca, se rodeó de muchos otros evangélicos ultraconservadores, entre ellos, su secretario de Estado, Mike Pompeo, un duro que anda jugando al cowboy en Venezuela e Irán; su portavoz, Sarah Sanders, para quien Trump es presidente porque “Dios lo votó”; su ministra de Educación, Betsy DeVos, que está desmantelando la enseñanza pública y favoreciendo a la privada, y poniendo en práctica, a golpe de millones de dólares, eso de que “la lucha contra las ideologías disolventes y ateas se juega sobre todo en el terreno de la educación”; su ministro de Energía, Rick Perry, un petrolero texano para quien el calentamiento global es cosa de terroristas verdes… Y así.


***


La unión entre la derecha y los grupos religiosos duros no es precisamente reciente en Estados Unidos. Desde fines de los años setenta, época en que “el reverendo Jerry Falwell, teórico de la ‘mayoría silenciosa’, anuncia el fin de la neutralidad”, es un matrimonio consumado, afirma un informe publicado por el diario francés Libération (16-V-19). Desde entonces, la mayoría de los pastores y fieles de las iglesias evangélicas se inclinan en favor del Partido Republicano en cada elección. Lo hacen de manera creciente: con Ronald Reagan primero, con Bush padre e hijo luego, y sobre todo con Donald Trump ahora. Con “Trump y Pence, religión y política hacen uno”, dice el periodista Michael D’Antonio en su biografía del actual vicepresidente (The Shadow President. The Truth about Mike Pence). En las últimas elecciones, 80 por ciento del voto de los evangélicos –que representan alrededor de un cuarto de la población estadounidense– fue a parar al candidato republicano. Sin el apoyo (ideológico y económico) de los predicadores mediáticos de las megaiglesias pentecostales, Trump no hubiera sido jamás elegido, dice a Libération Katherine Stewart, especialista en el movimiento evangelista estadounidense. Y el sociólogo suizo Philippe González, profesor en la Universidad de Lausana y autor del libro Que ton règne vienne. Des évangéliques tentés par le pouvoir absolu, afirma que en la era Trump se está dando en Estados Unidos “la emergencia de una tercera generación de evangélicos conservadores que penetra realmente las instancias políticas del poder”. Otrouniversitario europeo, Yannick Fer,docente en el Centro Nacional de la Investigación Científica de Francia y especialista en el neopentecostalismo,declaró a Libération que “en Estados Unidos los organismos misioneros evangélicos y pentecostalistas participaron efectivamente en lo que se ha llamado soft power”. Lo hicieron sobre todo “en el contexto de la Guerra Fría y del miedo al comunismo, cuando fueron utilizados como una barrera a la difusión de ideologías políticas de izquierda”.


***


Pero ahora no sólo predican. También legislan y gobiernan, apunta Philippe González. El investigador suizo dice que fue en tiempos de Ronald Reagan que se esbozó el pasaje a la acción política de un sector del pentecostalismo que hasta entonces veía con reticencias dar ese paso. A fines de los setenta, se conformó en el país una suerte de derecha teoconservadora, que reúne a religiosos inspirados, por un lado, en George Weigel, un universitario católico muy cercano al papa Juan Pablo II (fue uno de sus biógrafos) y, por otro, en Charles Peter Wagner, un teólogo protestante muerto en 2016, que fue misionero en Bolivia durante más de 15 años y teorizó sobre la necesidad de una nueva reforma apostólica.
Wagner propulsó el neopentecostalismo como conductor de una “guerra espiritual” para liberar del “dominio de Satán” no sólo a cuerpos y espíritus, sino también territorios, países, gobiernos. “Una focalización sobre los valores familiares, la lucha contra el aborto y los derechos de la comunidad Lgbt, la oposición a la teoría de la evolución y a la ‘ideología de género’” conformaron la matriz ideológica de esta tendencia, que en Estados Unidos empezó a tener un peso político concreto en los primeros años de dos mil con la administración del republicano George W Bush, un born again, un converso al protestantismo, que estableció sesiones de lectura obligatoria de la Biblia en la Casa Blanca, señala Yannick Fer. Los gobiernos demócratas (Clinton, Obama) los exiliaron de la gestión política, pero con Trump volvieron por sus fueros, y con una fuerza mucho mayor.


***


La decisión del rubio republicano de trasladar la embajada estadounidense en Israel de Tel Aviv a Jerusalén les supuso una victoria simbólica: para los evangélicos neopentecostales, Israel es la tierra del pueblo elegido y defender su territorio de los acosos de Satán, un “deber sagrado”, dice González. En una reciente entrevista con la agencia Sputnik (28-I-19) a propósito de la expansión del neopentecostalismo en América Latina, el antropólogo uruguayo Nicolás Guigou destacaba cómo la flamante ministra de la Mujer y la Familia de Brasil, Damares Alves –quien en 2018 apareció en un video, que acaba de ser revelado, en el que llamaba a los padres a que prohibieran a sus hijas ver la película Frozen porque, según ella, fomenta el lesbianismo–, asumió su cargo envuelta en una bandera israelí. Jair Bolsonaro, que llegó al poder con el apoyo explícito de neopentecostales como Alves, intentó seguir el camino de su “amigo” Trump en la mudanza de la embajada en Israel. Todavía no lo pudo hacer, por un tema de equilibrios políticos internos, pero sí lo hizo el gobierno guatemalteco de Jimmy Morales, otro presidente latinoamericano allegado a los evangélicos, en un país en el que representan ya 40 por ciento de la población.


En la Cisjordania ocupada, subraya el informe de Libération, los neopentecostales, aliados a los sectores más duros y conservadores del judaísmo, se mueven. “Hay en Israel un auge del sionismo cristiano made in Usa”, afirma el diario francés, y cita casos concretos de asociaciones y colonos cristianos de origen estadounidense que “trabajan” codo con codo con los colonos judíos en la ocupación y el arrebato de tierras palestinas. Los rabinos locales “están muy contentos” de ver cómo estos extranjeros, a los que miraban de reojo cuando desembarcaron, porque sospechaban que querían convertirlos, hoy los respaldan, dijo un integrante de una de esas asociaciones. Un apoyo sumamente bienvenido “en tiempos de Bds” (la campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones, llevada a cabo internacionalmente contra el estado de Israel). La International Fellowship of Christians and Jews, animada fundamentalmente por evangélicos, destina unos sesenta millones de dólares por año a apoyar proyectos de colonización en los territorios palestinos ocupados.


***


La “guerra espiritual” pregonada por Wagner tiene muchos blancos, según la región en la que los neopentecostales se muevan: la Iglesia Católica y los movimientos de izquierda, feministas, de la diversidad sexual en todos lados; los cultos afro en América Latina; el islamismo en África, Europa y, crecientemente, Estados Unidos; el budismo en Asia. Corea del Sur es uno de los países en que más se expandieron los evangélicos desde los años sesenta, cuando comenzó a operar en ese país, bastión de Occidente en la Guerra Fría, la Yoido Full Gospel, una iglesia fundada por el pastor Cho Yonggi, que durante años fue traductor para el ejército estadounidense. Un 20 por ciento de los 50 millones de habitantes del país serían hoy evangélicos, y en Seúl y otras ciudades surcoreanas funcionan las iglesias más grandes del mundo de esos cultos, más aun que las brasileñas. Durante los largos años de la dictadura militar iniciada en 1961, los evangélicos respaldaron de hecho el régimen. Nigeria y la República Democrática del Congo son los países africanos en que más han logrado penetrar los neopentecostales. También en Afganistán y Sudáfrica, aunque en menor medida. Ahí chocan fundamentalmente con el Gran Satán islámico, uno de sus mayores enemigos, dijo Nicolás Guigou en noviembre pasado a Brecha (16-XI-18), y en esa confrontación han sido objeto incluso de masacres, sobre todo en Nigeria.


En esa nota se citaba un informe de 2017 de la consultora Latinobarómetro que daba cuenta del avance del protestantismo en el que es todavía el mayor reservorio planetario de la Iglesia Católica. Se decía que el evangelismo habría pasado de abarcar 5 por ciento de la población latinoamericana a abarcar 20 por ciento en unas pocas décadas. Las cifras actuales serían aun mayores, y la tendencia al crecimiento de estos cultos se mantendría e incluso se acrecentaría en los próximos años. La World Christian Database, una publicación de la Universidad de Oxford que reúne datos y estadísticas sobre el cristianismo en el mundo, proyecta un crecimiento exponencial de los pentecostales en el mundo en los próximos 30 años: serían más de 1.000 millones en 2050, contra 1.600 millones de católicos. n

23 mayo, 2019


1. Pablo Semán, “Pentecostalismo y política en América Latina. ¿Quiénes son? ¿Por qué crecen? ¿En qué creen?”, Nueva Sociedad, marzo-abril de 2019.

Publicado enSociedad
 Las sanciones y el despliegue de una flota de bombarderos muestran que más que nunca el gobierno de Trump baraja la opción de una confrontación militar.

La relación entre Estados Unidos e Irán enfrenta uno de sus peores momentos y las condiciones para el despliegue de un conflicto bélico están sobre la mesa. Hace poco más de un año Washington abrió un nuevo frente con Teherán al retirarse del acuerdo nuclear o Plan de Acción Conjunto y Completo (JCPOA, por sus siglas en inglés) que había suscrito su antecesor Barack Obama junto a los gobierno de Francia, Reino Unido, Alemania, Rusia y China. Desde entonces, la potencia del norte lanzó nuevas sanciones para paralizar la economía de Irán y cortar sus exportaciones de petróleo. Pero la reacción iraní no llegó sino hace pocos días cuando el presidente del país islámico, Hasan Rohaní, anunció que quitaría las restricciones a la producción de agua pesada y uranio, incumpliendo de esta manera con parte del acuerdo.


“La posibilidad de una guerra existe hoy más que nunca”, opinó el doctor en Estudios Árabes e Islámicos y docente de la Universidad de Qatar, Luciano Zaccara, a este diario. Hace una semana, Estados Unidos elevó la tensión en el Golfo Pérsico con el envió de una poderosa fuerza militar que incluye los bombarderos B-52 a la base de Al Udaid en Qatar y baterías de misiles Patriot. Según trascendió desde Washington, su actitud responde a presuntos indicios de un ataque iraní en su contra. Irán por su parte niega estar preparando un ataque, pero si está alerta a los movimientos estadounidenses. En palabras de Zaccara, las sanciones de EE.UU. y el despliegue de una flota de bombarderos muestran que hoy más que nunca el gobierno de Trump, o al menos un sector dentro del establishment político, baraja la opción de una confrontación militar directa.


Sin embargo, en sus últimas declaraciones la presidencia iraní dejó en claro que el país persa no tiene ninguna intención de iniciar una guerra contra Estados Unidos. “En estos momentos, Irán está más preocupada por forzar a la Unión Europea para que le garantice la continuidad del acuerdo nuclear JCPOA y de evitar que las exportaciones de petróleo iraní caigan por debajo del 1,5 millones de barriles por día, que de iniciar una contienda que no solo terminaría por romper todos los lazos internacionales, sino que además destruiría por completo la economía del país, y pondría en peligro la continuidad del régimen político vigente”, opinó Zaccara. Irán, continuó el profesor, conoce los límites de sus acciones respecto de Estados Unidos. “La política exterior iraní es mucho más racional de lo que se suele pensar”, opinó.


Pero aún no está claro a qué apunta la maniobra de Estados Unidos. Hay quienes hablan, por ejemplo, de guerra psicológica y de amenazas, al considerar que Washington, bajo el mandato de Trump, no hizo más que replegar sus tropas. Como fue el caso de Siria, de donde el año pasado retiró un ejército de 2.000 hombres, algo similar a lo que hizo en Afganistán. Para Zaccara, Trump no está interesado en involucrarse en una guerra directa, sino más bien en forzar a Irán a renegociar el acuerdo nuclear y dejar así un legado positivo y no una nueva guerra en Medio Oriente. “Y como el consejero de Seguridad, John Bolton, es quien está más interesado en una guerra con Irán, es probable que pueda dejar su puesto en los próximos días”, opinó el doctor en Estudios Árabes e Islámicos.


Julio Burdman, profesor del Seminario de Geopolítica de la Universidad de Buenos Aires, también coincidió en conversación con PáginaI12 que la jugada de Trump apunta a ser sólo una amenaza: “A Donald le gusta la espuma retórica mucho más que el conflicto. Lo vimos en muchos casos ya. De hecho, comienza a recibir críticas por parte de las derechas políticas de los países aliados”, opinó Burdman. Para el analista el movimiento de Estados Unidos pareciera ser disuasivo porque el despliegue que está haciendo en la región, tanto aéreo como terrestre, tendría consecuencias muy costosas para todos los actores en caso ponerse en marcha. Zaccara, por su parte, agregó que el envío del portaviones USS Lincoln corresponde a una maniobra naval planificada desde hace más de un año, por lo que no se puede considerar como una decisión de última hora. El profesor subrayó también que no todos los países de la OTAN que aportan recursos al USS Lincoln están alineados con la política exterior estadounidense. Ese es el caso por ejemplo de España que decidió retirar su buque del grupo Lincoln antes de que entrara en aguas del Golfo Pérsico.


Pero entonces si ambos países le esquivan a un enfrentamiento bélico, ¿qué está de fondo en este conflicto? El lugar de Irán en la región, opinó Burdman. Si bien hay distintas hipótesis sobre el surgimiento del país islámico como potencia regional, sostiene el académico, da la impresión de que Teherán está aprovechando las circunstancias para desplegarse. Y eso, opinó Burdman, es lo que está prendiendo las alarmas. Para el académico de la UBA Irán tampoco está preocupada por incumplir con parte del acuerdo y las sanciones impuestas por Estados Unidos no lo asustan mucho. “Las élites iraníes están acostumbradas a las sanciones. E incluso las que apuntan al sector petrolero pueden hasta ser un buen negocio si empujan hacia arriba los precios”, consideró.


El profesor analiza este caso a la luz de la trama regional. Para Burdman, Teherán salió fortalecido de la guerra en Siria, de la derrota del Estado Islámico y de la reorganización militar en Irak. Mientras tanto Israel y Arabia Saudí coordinan acciones para contener el avance iraní. Si bien la prensa saudí es muy crítica respecto a Irán, afirmó Zaccara, fue también cautelosa en acusar a Irán directamente por los incidentes en el puerto emiratí de Fujairah, donde dos buques petroleros saudíes sufrieron un sabotaje. Para Zaccara, el liderazgo saudí también sabe los límites de su política exterior. Sin embargo, señaló: “Ante este panorama, cualquier chispa podría provocar un fuego en el golfo Pérsico, a pesar de que tanto Irán, como Arabia Saudí, e incluso Estados Unidos, estén más interesados en evitar una guerra que en empezarla”.

Publicado enInternacional
Más que guerra comercial, la guerra es tecnológica

“Tenemos que superar importantes riesgos y desafíos”, clamó el mandatario en alusión a la nueva escalada del conflicto comercial con Estados Unidos.

El presidente de China, Xi Jinping, pidió ayer a su pueblo que se prepare porque aseguró que se vienen tiempos difíciles. “Tenemos que superar importantes riesgos y desafíos”, clamó el mandatario en alusión a la nueva escalada del conflicto comercial entre Estados Unidos y su país luego de que Washington prohibiera a las compañías estadounidenses hacer negocios con empresas sospechadas de espiar a su país. Una vez que el presidente Donald Trump tomó esa decisión por decreto, Google cortó relaciones con el gigante chino Huawei, y varios países detuvieron la comercialización y pre-venta de estos equipos.


“Nuestro país está aún en un periodo de importantes oportunidades estratégicas para el desarrollo pero la situación internacional es cada vez más complicada”, afirmó el jefe de Estado chino en una visita a la provincia de Jiangxi, en el sur del país. Durante la jornada, Xi subrayó que la nación debe ser consciente del complejo escenario con varios factores desfavorables tanto a nivel interno como externo.


Huawei, por su parte, también cargó contra Estados Unidos. Al mismo tiempo que lanzaban una nueva línea de teléfonos inteligentes anteayer, un representante de la empresa denunció el acoso que sufre Huawei por parte de Washington. “Huawei respetó todas las leyes y regulaciones aplicables. Ahora Huawei se convirtió en la víctima del acoso de la Administración de Estados Unidos”, declaró en un acto celebrado en Bruselas, Abraham Liu, representante de la compañía ante las instituciones de la Unión Europea (UE). Para Liu, no se trata sólo de un ataque contra Huawei. “Es un ataque contra el orden liberal basado en normas. Esto es peligroso. Ahora le está pasando a Huawei. Mañana puede pasarle a cualquier otra empresa internacional. ¿Podemos cerrar los ojos ante semejante comportamiento?”, preguntó el representante de la tecnológica. También señaló que las redes 5G de Huawei fueron desarrolladas junto a socios europeos y a medida de las necesidades del viejo continente. “Huawei ha estado operando en Europa durante casi veinte años. Tenemos ahora 12.200 empleados en Europa, el 70 por ciento contratados localmente”, afirmó Liu.


Ayer mismo también tomó estado público que -como alertó Liu- Huawei no es la única empresa china afectada por la decisión estadounidense. El matutino The New York Times informó que la Casa Blanca evalúa prohibirle a la empresa china de cámaras de vigilancia, Hikvision, la compra de tecnología fabricada en Estados Unidos. El gobierno asiático cuestionó de inmediato la “difamación” de la administración norteamericana contra las empresas del gigante asiático. Por su parte, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Lu Kang, volvió a insistir para que Washington proporcione un entorno justo y no discriminatorio para sus empresas.


Al igual que sucedió la semana pasada con la tecnológica Huawei, la compañía sería incluida en la “lista negra” del Departamento de Comercio, lo que implica que los proveedores de Hikvisión necesitarían una licencia especial, expedida por el gobierno, para comerciar con la empresa china. Hikvision es una de las fabricantes de equipos de video vigilancia más grandes del mundo y es central en la ambición china de convertirse en el principal exportador global de sistemas de vigilancia, según destacó The New York Times.


Tras la medida anunciada por Trump, varias empresas tecnológicas importantes indicaron que dejarán de vender componentes y software a Huawei. La primera en dar este paso fue Google y ayer se sumaron algunas compañías japonesas y del Reino Unidos, entre otras.


Dos de las tres firmas de telefonía móvil más importantes de Japón, Softbank y KDDI, anunciaron ayer que aplazaban el lanzamiento de un nuevo modelo de la firma china Huawei, el P30 Lite. KDDI igualmente puso en suspenso la venta del mismo modelo de Huawei. El P30 Lite tiene una pantalla de 6,15 pulgadas y cuenta con una triple cámara. Estaba anunciado con el sistema operativo Android 9.0, de Google. A estas dos empresas japonesas se sumó, horas después, el proveedor telefónico NTT Docomo que informó que interrumpió el pedido del nuevo modelo de Huawei.


La multinacional de diseños de chips ARM, con sede en el Reino Unido, también dio instrucciones a sus empleados para que se suspendan los negocios con la tecnológica china. Según señaló la cadena inglesa BBC, la compañía de chips afirmó que sus diseños cuentan con tecnología de origen estadounidense, de modo que consideraron obligatorio adecuarse al decreto de Trump.


De fondo de la puja entre Estados Unidos y China en materia de tecnología está la decisión de Washington de impedir que las compañías como Huawei controlen las redes 5G. Una tecnología que permite navegar por Internet con mucha más velocidad y que podría facilitar el desarrollo de vehículos autónomos y técnicas para hacer cirugía por control remoto.
En esta línea, el gobierno estadounidense presionó incluso a la Unión Europea para que imponga restricciones sobre Huawei que se encuentra a la cabeza del desarrollo de la tecnología 5G. Estados Unidos teme además que China utilice las redes 5G para espionaje, unas acusaciones que desde el país asiático rechazaron categóricamente.

Publicado enInternacional
“Ubicar en los jóvenes los males de la sociedad los deja sin salida”

La adolescencia es un momento de exposición a circunstancias inéditas, experiencias inaugurales y desafíos: un tránsito bueno si es creativo y no perjudicial para el sujeto. La especialista plantea precisamente cómo y cuándo intervenir desde la clínica analítica.


El mismo término define el estado: en el pasaje de la niñez a la siguiente etapa de la vida de un ser humano el sujeto adolece. La psiquiatra infantojuvenil y psicoanalista Sara Cohen, de larga trayectoria, lo estudió con detalle en Morir joven. Clínica con adolescentes (Editorial Paidós). Miembro titular en función didáctica de la Asociación Psicoanalítica Argentina y de la Asociación Psicoanalítica Internacional, Cohen entiende que la adolescencia es un momento de exposición a circunstancias inéditas, experiencias inaugurales y desafíos en el que la subversión del statu quo se vuelve central. Eso es bueno siempre y cuando el tránsito sea creativo y no perjudicial para el sujeto. El trabajo de Cohen plantea precisamente cómo y cuándo intervenir desde la clínica analítica. Para ello, combina relatos clínicos con textos literarios y casos que la propia autora se vio enfrentada en su labor terapéutica. 

Cohen destaca que cada sociedad tiene su manera de mandar a la muerte a sus jóvenes de manera directa o indirecta. “La actualidad es tremendamente hostil para cualquier ciudadano. Primero, hay un ofrecimiento de consumo muy grande. Pero además los jóvenes se encuentran con padres bastante castigados y tironeados por distintas circunstancias”, plantea la autora sobre la sociedad actual. En el momento en que un joven sale a probar suerte en muchos aspectos que la vida infantil lo protegía (aparentemente, porque está la singularidad de cada caso) “hay una emergencia de lo pulsional y pone en juego muchas cosas que hasta ese momento eran de otra manera”, entiende esta prestigiosa psiquiatra y psicoanalista, también poeta, sobre el pasaje más conflictivo de la vida humana. “Además, hay un abandono de lo que serían ciertas posiciones libidinales infantiles. Dentro de todo ese contexto, cómo están ubicados los padres es sustancial. Hay que admitir que, a veces, los padres están más castigados que los pibes y viven circunstancias muy graves actualmente.

Ahora, no es directo. Vivimos en una democracia que no es el gobierno militar que mandaba a matar a los jóvenes. O sea que dentro de nuestro sistema no es directo cómo los mandan a matar. Pero estamos en un sistema donde no hay soporte social y, a la vez, a los jóvenes no se les ofrecen perspectivas más o menos buenas. Además, es una sociedad que cree que el joven es como el punto fantástico para venderle cosas de consumo. Esa no es la situación más favorable para que el adolescente encuentre un eje con posibilidades vitales que implican su sexualidad, su desempeño de actividades, distintas posibilidades que le dan un margen creativo”, argumenta Cohen, quien forma parte del Servicio de Salud Mental Pediátrica del Hospital Alemán.


–¿Por todo lo que dice es que usted señala que cada joven llega a la adolescencia del modo que puede?


–Tal cual, porque el modo que puede involucra todo. A veces, se tiende a demonizar o patologizar a la juventud. En realidad, los casos son muy diversos. No es que todos tengan que decir:”¡Qué mal que anda la juventud!”. Hay manifestaciones sintomáticas que, por supuesto, asustan porque suponen riesgos. Cuando eso sucede, hay que indagar de qué se trata. Muchas veces pueden ser situaciones impulsadas por cuestiones del medio ambiente. No necesariamente quiere decir que el joven tenga una patología grave. Por eso, hay que escuchar al joven. El crecimiento también supone, en general en la adolescencia, un grado de oposición, de denuncia, de rebeldía porque para diferenciarse de los padres también hay que poder cuestionar. Eso no tiene que devenir en contra del pibe o la piba.


–Es que a nivel social hay una estigmatización de la juventud: “Los jóvenes de ahora se drogan, no quieren trabajar”, suele decirse con los prejuicios sociales del mundo adulto. Está muy instalado ese discurso.


–Y cuando lo ves en lo singular te encontrás con muchas situaciones que son lo contrario. Padres que por ahí tienen un consumo importante de psicofármacos que se autoadministran. No es que la psicofarmacología es mala sino que tiene que ser administrada cuando se necesita. En realidad, ubicar en los jóvenes los males de la sociedad es una situación que es engañosa y los perjudica porque los deja sin salida. Un joven que encuentra con quién discutir y con quién pelear se robustece. Pero los que pelean y discuten tienen que ser padres bien plantados, una sociedad que tenga algunos parámetros que funcionan porque si no, ¿a dónde vamos?


–¿Y la clínica consiste en articular esa emergencia pulsional con la singularidad de cada sujeto?


–Sí. Cada uno no sólo llega a la adolescencia de una manera que le es singular sino que además tiene diversos encuentros en la adolescencia. Los encuentros de esa etapa son sustanciales. Pueden ser encuentros con profesores, con intereses, con un amor. Los encuentros de la adolescencia son cruciales, son inaugurales. Es un hito muy importante. Ahí hay que ver cómo el joven puede encauzar algunas cuestiones de las que le están ocurriendo en ese momento evolutivo.


–¿El mayor conflicto en la etapa de la adolescencia está marcado por la relación entre sexualidad y muerte?


–Ahí hay un lazo muy fuerte entre la emergencia de lo pulsional y el tema de la posibilidad de muerte. No quiere decir que no pueda haber una modalidad en la cual esto se implemente más creativamente. Nosotros tenemos que separar, enojarnos, pelear, pero si eso está libidinizado, si eso es una posibilidad libidinal para un crecimiento, para un desarrollo es buenísimo. Alguien que se queda en una situación en la que no puede llevar a cabo mínimamente una actitud hostil de discusión, de pelea para ir armando algo que lo configure y que sea significativo para esa persona, es alguien que no va a poder crecer. El asunto es que esto no quede libre en condiciones que sean mortíferas para el joven. Si dejás en cualquier condición o en situaciones que son muy hostiles, donde el joven no puede procesar un montón de cosas que le pasan en las cuales también hay elementos que podrían devenir mortíferos, estás favoreciendo que ocurran cosas dramáticas o trágicas.


–Usted toma algunas tragedias clásicas y algunas preexistentes al psicoanálisis para articular con el relato clínico. ¿Qué fundamentos de la literatura sirven para la clínica psicoanalítica?


–A mí me sirve un montón. Todos los psicoanalistas somos distintos. A mí me gusta leer, escribo y las obras, tanto literarias como de otras disciplinas, aportan un material de una riqueza muy grande. Hay que entender que eso no es para aplicar algo que nosotros ya conocemos. Al contrario: es para aprender de eso que tiene quizás una riqueza mayor de muchas cosas que nosotros sabemos. Entonces, a uno lo deja con muchas preguntas y, a partir de eso, uno entra con ciertas preguntas. En realidad, uno tiene un pilar teórico, pero escucha, lee, ve qué pasa, se pregunta cosas. Si no, uno nunca podría servirle a ningún paciente pero, además, tampoco podría escribir nada ni ninguna obra de arte nos podría transformar. Yo creo que el arte también puede tener una condición transformadora.


–¿Dice “transformadora” en sentido terapéutico?


–No en forma directa. En realidad, el último capítulo del libro apunta a un devenir creativo. Esto supone que hay algún orden de experiencia en lo estético, a mi parecer, que algún punto de viraje condiciona algunas posibilidades interesantes para quienes pueden. A veces, pueden ser experiencias tempranas de la adolescencia respecto al encuentro con algunas obras, o encuentros azarosos ligados con el amor pero que, a la vez, condicionan algunas búsquedas y cuestiones estéticas. O cosas traumáticas que frente a cómo explicarse eso, el joven hizo ciertas búsquedas que le condicionan posibilidades futuras que tienen que ver con la creación. Esto es muy para cada uno. No puede decirse que el arte en sí mismo sea terapéutico. Ahora, que el encuentro con algunas obras es muy importante para algunas personas, eso es claramente así.


–¿La marca de la sociedad que impone reglas y modos de ser puede llevar a los jóvenes a tendencias autodestructivas?

–Hay una sociedad en un sentido amplio que usted menciona y después está el pequeño mundo de cada joven. Atendiendo a chicos y adolescentes, uno se sorprende muchísimo de cuántos mundos hay. Con los chicos o los adolescentes, los padres a veces tienen que recurrir porque “no hay otra”. No recurrirían jamás a que sea atendido y tienen un mundo cultural, personal, a veces muy endogámico, y uno se va dando cuenta de las reglas que funcionan ahí cuando va trabajando con ellos. Por eso, hablar en general es difícil porque hay muchos mundos. Es increíble la cantidad de contextos y de situaciones que se van develando a partir de alguna cosa que aparece en un síntoma en un adolescente. Pero cuando vas indagando ves distintas circunstancias que hacen a un modo de funcionamiento que ni te imaginabas. Y por más que estén incluidos acá en Buenos Aires, tienen un mundo en lo familiar y en lo social que tiene su cultura propia.


–La pregunta también apuntaba a esa escala de valores o disvalores que se bajan desde la sociedad. Por ejemplo, la cultura del exitismo. Se promueve mucho que la juventud tiene que ser exitosa, al menos en este sistema. ¿Eso puede afectar a un joven que, por ejemplo, tiene sensibilidad al fracaso?


–A ver: el tema es que cuando empezás a atender a un joven y lo escuchás, muchas cosas empiezan a caer. Te habla de que “Fulanito publicó esto” y todas estas cuestiones que circulan. Entonces, uno indaga un poco más y va al grano, va a las cuestiones que le pasan a ese adolescente. Y algunas cosas van cayendo. Cualquier pibe pensante, en definitiva, reubica las cosas. Las cuestiones actuales pueden amplificar algunas cosas que a los pibes los dejan mal parados pero, en realidad, un pibe tiene que ver con cómo está ubicado en su medio, con sus vínculos con sus pares, en la sociedad donde se mueve. No puede ser que eso en forma directa lo envíe a una cuestión autodestructiva. Tiene que ver con otras dinámicas.


–En ese sentido, usted también señala que hay casos en que los adolescentes son los seres más sensatos en una familia riesgosa. ¿Cómo se da eso?


–Eso se ve bastante. Para que un pibe tenga algún tipo de situación donde es adulto dentro de un contexto familiar, primero tiene que tener recursos para poder serlo, ya que si todo se viene abajo en una familia por ahí el pibe también se viene abajo. Ahora, si el pibe trata de sostener algunas cosas con los recursos que tiene, eso tiene un costo elevado porque es una cuestión de sobreadaptación, pero se entiende también que tiene los recursos para eso. No es bueno para el desarrollo del mismo porque, en realidad, el pibe tiene que ser el que puede discutir, pelear, salir, vivir su adolescencia. Es decir, todas las cosas que hace un adolescente como el experimentar cosas. Si un adolescente se vuelve muy responsable frente a todo lo que se está cayendo en su entorno es como que pierde el vivenciar de su adolescencia porque tiene que hacer un adultito desde jovencito. Es una macana pero son las maneras que encuentran para poder sobrellevar algunas circunstancias que son muy difíciles.


–Un tema que aborda en el libro tiene que ver con la intimidad. ¿Es una búsqueda en la adolescencia?


–Es importante y, a veces, paradójica porque parece que los jóvenes muestran mucho y con lo que uno se encuentra es que son tímidos y le temen a la presencia del otro y no a lo virtual. Hay que entender que depende de la psicopatología. Una gran cantidad de jóvenes, en realidad, tienen miedo de encontrarse con alguien. Inclusive, beber alcohol y todo eso es para vencer la timidez porque no saben cómo hablar, cómo estar. Y todo esto que se puede llegar a decir de “cuánto que se muestran”, en realidad son conductas que no quiere decir que sean desfachatados y que vaya a saber todo lo que hacen.

Publicado enSociedad
Jueves, 23 Mayo 2019 06:10

Nacionalistas vendidos

Nacionalistas vendidos

La ultraderecha norteamericana coloniza las neuronas de la extrema derecha europea y Vladimir Putin su bolsillo. La retórica patriótica y nacionalista de las ultraderechas del Viejo Continente suena más a opereta electoral que a principio de política indestructible. Dos episodios, uno de ellos con un escándalo monumental, vinieron a sembrar recelos sobre la autenticidad de las retóricas ultranacionalistas con las cuales estas ofertas políticas seducen cada vez más al electorado. Aconsejados por uno de los cerebros de la elecciones de Donald Trump en los Estados Unidos, Steve Bannon (foto), contaminada por las redes trumpistas que alientan a los euroescépticos y financiada e influenciada por la Rusia de Vladimir Putin, los partidos ultranacionalistas de Europa son todo menos “soberanos”. Esta corriente que se prepara a tomar por asalto el europarlamento en las elecciones europeas del próximo 26 de mayo tuvo un día de gloria y un mañana de sombras. El sábado 18 de mayo fue uno de los momentos para el recuerdo. Durante el fin de semana en Milán, (la ciudad italiana donde surgió la Liga Norte) el líder de la ultraderechista La Liga y ministro de Interior, Matteo Salvini, reunió a una docena de partidos de la línea ultranacionalista europea con el propósito de mostrar su poderío y sellar un signo de unidad cuando apenas faltaba una semana para las elecciones europeas. Acompañado por su principal socia en esta fase, la francesa Marine Le Pen (Reagrupamiento Nacional), Salvini desfiló en Milán junto a Geert Wilders, jefe del Partido para la Libertad holandés y representantes de Alternativa por Alemania (AfD), los Verdaderos Finlandeses, el Partido del Pueblo Danés o el austriaco FPÖ. Y de este último nació la tormenta. Un video difundido por Der Spiegel y el diario Süddeutsche Zeitung vino a probar la sospecha de que existe una real interacción entre las ultraderechas y Moscú. Al mismo tiempo, otro extranjero, el ex consejero de Trump, Steve Bannon, viajó a París para distribuir sus consejos a la ultraderecha francesa. La autenticidad del perfil ultranacionalista de estos partidos quedó cuestionada por la injerencia de representantes de dos potencias mundiales en las campañas nacionales. 

El video fue filmado en Ibiza en 2017 y muy oportunamente hecho público ahora. La secuencia muestra al vicecanciller austríaco, jefe del FPÖ, Heinz-Christian Strache, mientras ofrece lucrativos contratos públicos a la representante de un oligarca ruso a cambio de un respaldo para su campaña electoral. Desde 2017, Strache era un aliado clave de la coalición gubernamental que formó en Austria con el líder democristiano Sebastian Kurz (ÖVP), luego de que éste ganara las elecciones sin obtener la mayoría. El FPÖ detentaba seis de las 13 carteras de aquel Ejecutivo donde Strache era vicecanciller. El video terminó con la alianza, precipitó la caída del gobierno y la posterior convocatoria a elecciones anticipadas. En Francia, Marine Le Pen condenó el “error enorme” del dirigente ultraderechista austríaco. El episodio pone en tela de juicio la propia identidad de un movimiento político que ha hecho de la soberanía y el nacionalismo su himno de batalla. El vespertino Le Monde, en un editorial, destaca que “proponer vender secretamente los intereses nacionales al representante de un país cuyos intentos de injerencia y manipulación de los procesos electorales en el seno de la Unión Europea movilizan a todos los servicios de contraespionaje corresponde a una extraña concepción del patriotismo”.


El escándalo confirma lo que hasta el momento oscilaba entre mito y realidad, es decir, la sombra de la Rusia de Vladimir Putin en las democracias occidentales. Moscú no es el único actor que mueve sus influencias entretelones. China o Estados Unidos también lo hacen pero Putin ha sido el más eficaz: del Brexit en 2016, pasando por las elecciones en Suecia, Dinamarca, Finlandia, algunos países del Este de Europa, Italia, la elección de Trump en los Estados Unidos, y, en 2017, el intento de desestabilizar la campaña de Emmanuel Macron con la difusión de miles de informaciones privadas por parte del grupo de ciberespionaje APT28, teledirigido por la agencia rusa de inteligencia militar GRU, Rusia ha sido el amo del mundo Occidental.


Los trumpistas y su cruzada mundial tampoco están lejos. En estos días estuvo por París desplegando sus alas de pavo real Steve Bannon. El mesiánico heraldo de la supremacía blanca dijo que venía a “aconsejar” a Marine Le Pen. Luego se desdijo y declaró que “Marine Le Pen no me necesita para ganar”. A su vez, la interesada declaró que Bannon “no tenía ningún papel en la campaña del Reagrupamiento Nacional”. Hoy se acusa a este partido de “inteligencia con una potencia extranjera” y hasta se evoca la creación de una comisión parlamentaria para investigar las intrusiones, que son muchas y no sólo metafóricas”. A fuerza de mostrar su estela de ídolo mundial, Bannon terminó convirtiéndose en un aliado demasiado incómodo. “Es un peligro para nosotros”, reconocía a PáginaI12 un dirigente del RN francés. En realidad, el electorado lepenista es todavía más anti norteamericano que la misma izquierda. Por eso, en términos de imagen, la reiterada presencia de Bannon en Europa terminó siendo contraproducente. Putin, como se ve, es un caballero de fina estampa que no hace ruido y rompe muchas nueces. El presidente francés, Emmanuel Macron, calificó a Bannon de “lobista cercano al poder norteamericano”. El jefe del Estado se refirió luego a “Rusia y algunos otros que jamás fueron como ahora tan intrusivos para financiar y ayudar a los partidos extremos”, lo cual, juzgó, desemboca en el hecho de que “por primera vez vemos una connivencia entre los nacionalistas y los intereses extranjeros”.


Ese es el detalle más contradictorio. No se trata de formar una fuerza común dentro de los movimientos europeos según el objetivo declarado de las extremas derechas, sino de abrirse a una suerte de internacionalismo que las ubica en total contradicción con sus postulados patrióticos. Dinero, manipulación de la información a través de las redes sociales, las extremas derechas europeas cuentan con un sólido respaldo exterior. Se han vuelto totalmente permeables a las influencias de afuera en su obsesiva carrera hacia el poder. Anti liberales y opuestas a la globalización en sus narrativas, estas ultraderechas se han convertido en el juguetito caprichoso de la confrontación entre las potencias. Por razones distintas, Rusia y Washington convergen en sus intentos de desestabilizar a las democracias europeas y encontraron en el Viejo mundo partidos reciclados dispuestos a jugar la partida.
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Publicado enInternacional
Golpe al corazón de Huawei: ARM veta al fabricante, que no podrá usar sus imprescindibles 'chips'

Aumenta la presión sobre el fabricante de móviles Huawei, y al veto de Google y otras tecnológicas estadounidenses se suma la compañía británica ARM, cuyos diseños de chips son omnipresentes en la industria de los móviles.

 

La creciente presión que ejerce la guerra comercial entre EEUU y China sobre Huawei ha aumentado dramáticamente. Ahora, la multinacional británica ARM, responsable del diseño de los chips usados en la inmensa mayoría de procesadores de los teléfonos móviles del mundo, suspende todos sus contratos con el fabricante chino. Este golpe es, si cabe, más importante que el veto de Google y otras tecnológicas estadounidenses.


Según publica la BBC y recoge la agencia Reuters, ARM —propiedad del banco japonés Softbank— ha enviado una instrucción a sus empleados para que suspendieran "todos los contratos activos, derechos de apoyo y cualquier compromiso pendiente" con Huawei, a raíz de la inclusión de este fabricante en una lista negra de compañías con las que Estados Unidos no pueden hacer negocios.


A partir de ahora, a los empleados de ARM no están autorizados a "brindar asistencia técnica, tecnología de entrega (ya sea software, código u otras actualizaciones) o participar en discusiones técnicas" con la multinacional china.


ARM no fabrica sino que diseña arquitecturas y licencia sus diseños. Huawei, igual que Apple y fabricantes de chips como Qualcomm, usan diseños de ARM para montar los procesadores que hacen funcionar los smartphones. El gigante chino también paga licencias para utilizar tecnología de gráficos de ARM.


De esta forma, una compañía de origen británico y capital mayoritariamente japonés entra a aplicar restricciones impuestas desde la Casa Blanca. Según informa la cadena pública británica, una nota interna de ARM explica que sus diseños contienen tecnología de origen estadounidense.


"ARM está cumpliendo con todas las últimas regulaciones establecidas por el gobierno de los Estados Unidos", dijo un portavoz de ARM en un comunicado. "No hay más comentarios en este momento".


Mientras, la compañía china, que confía en que "esta lamentable situación se pueda resolver", afirma en un escueto comunicado que "valora" las relaciones con sus socios más cercanos, pero reconoce "la presión a la que están sometidos algunos de ellos, como resultado de decisiones con una motivación política".


Golpe "insuperable"


Este veto supone un monumental golpe para Huawei; si bien esta semana Google anunciaba que los nuevos móviles de dicho fabricante no tendrían acceso al sistema operativo Android y servicios como Gmail y Google Maps, existe la posibilidad de instalar alternativas. De hecho, ya han anunciado un plan b, la culminación del desarrollo de un sistema operativo propio.
Sin embargo, el veto a las licencias de diseño de componentes de hardware, como los chips de los procesadores, pueden bloquear de hecho cualquier venta de futuros teléfonos con esos componentes, que pasarían a ser ilegales.


Algunos analistas citados por la BBC consideran este movimiento como un golpe "insuperable" para el negocio de Huawei si se prolonga en el tiempo, porque el desarrollo de los procesadores es mucho más complejo.


Huawei cuenta con una división quer fabrica chips, HiSilicon, aunque éstos se construyen con tecnología de base diseñada por ARM. La BBC apunta que el próximo procesador de HiSilicon, Kirin 985, se utilizará en dispositivos Huawei a finales de este año y "no se espera que se vea afectado por la prohibición". Sin embargo, su evolución no se ha completado y probablemente deba ser reconstruido desde cero, afirman fuentes de Huawei.


 Vodafone y EE retiran los móviles Huawei de sus redes 5G

Ambas empresas británicas se unen así al veto de otros grandes operadores de telefonía del mundo, que han dado la espalda a Huawei tras la decisión de las empresas tecnológicas de EEUU de dejar de suministrarle tecnología para cumplir con la orden del presidente, Donald Trump.


efe


Las compañías británicas de telefonía móvil Vodafone y EE retirarán sus móviles Huawei de sus redes 5G debido a que la matriz de Google, Alphabet, ha roto relaciones comerciales con el gigante chino siguiendo un mandato del Gobierno de Estados Unidos.


Ambas empresas británicas se unen así al veto de otros grandes operadores de telefonía del mundo, que han dado la espalda a Huawei tras la decisión de las empresas tecnológicas de EEUU de dejar de suministrarle tecnología para cumplir con la orden del presidente, Donald Trump.


"Estamos paralizando los pedidos del Huawei Mate 20X 5G en el Reino Unido", confirmó este miércoles Vodafone en un escueto comunicado de prensa. En la nota, la compañía británica explicó que esa decisión es "una medida temporal mientras haya incertidumbre respecto a los nuevos teléfonos Huawei 5G". Vodafone agregó que mantendrá "esta situación bajo revisión".


EE sí continuará usando Huawei para los equipamientos de radio en su red 5G pese al debate político generado


Por su parte, EE ha adoptado una medida similar al "paralizar" la venta del modelo Huawei 5G por las tensiones entre Estados Unidos y la empresa china. El consejero delegado de EE, Marc Allera, declaró que la compañía no reactivará las ventas de los dispositivos de Huawei hasta tener "toda la información y confianza", así como "la seguridad a largo plazo", de que sus clientes, si compran esos móviles Huawei, van a recibir soporte.


No obstante, EE sí continuará usando Huawei, junto con Ericsson, para los equipamientos de radio en su red 5G pese al debate político generado. EE será la primera compañía en el Reino Unido que lanzará la red móvil de alta velocidad 5G.


La decisión de prescindir de los móviles fabricados por la compañía china se produce después de que Google confirmara que cumplirá con un mandato del Gobierno estadounidense que obliga a las empresas norteamericanas a dejar de comerciar con Huawei. El veto implica que Google dejará de suministrar su sistema operativo Android -del que se nutren los dispositivos Huawei- para los nuevos móviles de la empresa china, aunque sí continuará dando respaldo a los aparatos ya en venta.


NTT Docomo interrumpe los pedidos de Huawei


Por su parte, NTT Docomo, proveedor telefónico líder en Japón, informó este miércoles de que ha interrumpido la recepción de pedidos del modelo de móvil Huawei P30, cuyo lanzamiento en el país está previsto para verano. "Cuando reanudemos las reservas les avisaremos", reza el breve comunicado publicado en la web de la compañía, que no especifica plazos ni da más detalles sobre sus planes futuros.


El anuncio de NTT Docomo llega horas después de que las otras dos compañías de telefonía más importantes del país, Softbank y KDDI, informaran de su decisión de aplazar el lanzamiento del modelo más reciente de la firma china, el P30 lite. La reacción de los operadores móviles japoneses se produce después de que la matriz de Google, Alphabet, anunciara que pondrá fin a la venta y soporte técnico a la compañía china en aplicación de las restricciones impuestas por el Gobierno estadounidense.


Los teléfonos de la serie P30 de Huawei cuentan con el sistema operativo Android de Google, que dejará de permitir su actualización en los terminales de la firma china a partir del 20 de agosto.

Trump amenaza con desaparecer a Irán de la faz de la tierra

Trump, presidente de una de las tres superpotencias, se da el lujo barbárico de amenazar con un ominoso tuit cavernícola: “Si Iran desea combatir, eso será el fin oficial de Irán. Nunca amenacen a EU de nuevo (https://bit.ly/2HDT4Ve)”.

A lo que replicó el canciller Javad Zarif: “Incitado por el equipo B, Trump espera conseguir en lo que Alejandro Magno, Gengis Kan y otros agresores fracasaron. Los iraníes se han erguido durante milenios mientras los agresores fueron expulsados. El terrorismo económico y las burlas genocidas no podrán "acabar con Irán". Nunca amenacen a los iraníes. Ensayen ser respetuosos, ¡Si funciona! (https://bit.ly/2LVlhwc)”.

Los persas tienen un enorme complejo de superioridad: sus agresores han sido expulsados y ostentan una civilización de más de 2 milenios, mientras Estados Unidos, desde los cuáqueros del Mayflower, lleva 399 años.

Se trata de un déjà vu de la guerra de Irak de Baby Bush y sus inexistentes "armas de destrucción masiva" mezclado a las bravatas de Trump contra Norcorea antes de sentarse a negociar con el mandatario Kim Jong-un.

El despliegue del portaviones Lincoln y los bombarderos B-52 en el Golfo Pérsico lo justificaron la dupla bélica del bushiano John Bolton, asesor de Seguridad Nacional, y Mike Pompeo –confeso "evangelista sionista" y hoy secretario de Estado–, como medida preventiva ante los "futuros (sic)" ataques de Irán y/o sus aliados –Hezbolá en Líbano, las milicias chiítas en Irak, Jihad Islámico en Gaza y los hutis en Yemen– que huelen a "falsa bandera".

Bolton y Pompeo son los “chivos de Trump en la cristalería iraní (https://bit.ly/2VIqVpG)”.

Trump promete un día no desear la guerra y otro amenaza con borrar a Irán de la faz de la tierra, lo que significa lanzar un abanico de bombas nucleares que quizá no tenga en cuenta que afectará con su "radiactividad" a las 15 fronteras (terrestres y marítimas: ¡incluida Rusia!) al país persa, entre ellas las petromonarquías aliadas a Trump (https://bit.ly/19CPKjm).

Suena cronológica y cognoscitivamente disociativa y absurda la bravata nuclear de Trump para "destruir a Irán", por lo menos de aquí a finales de junio, cuando el talmúdico Jared Kushner –yerno de Trump que "maneja" simultáneamente las agendas de México e Israel–, patrocina una cumbre para la "prosperidad y paz(sic)" del 25 al 26 de junio sobre un "taller económico" para que los gobiernos, la sociedad civil y los empresarios "compartan ideas, discutan estrategias y galvanicen apoyo para las potenciales inversiones económicas e iniciativas que puedan ser posibles para un acuerdo de paz" que pretende resolver el conflicto de Palestina e Israel en Manama (Bahréin).

Irán puede ser un "megaVietnam" para Trump, que en dado caso descarrilaría su anhelada relección (https://bit.ly/2YFFZl6).

Queda(rá) la duda si es Trump o Netanyahu, o los dos, quien(es) desea(n) la desaparición de Irán cuando New York Times, rotativo cercano a la dupla de la banca Rothschild/Soros, fue acusado por el grupo de Netanyahu de "antisemitismo" –vacuo término faccioso que no tiene valor semántico por carecer de aplicación universal y que ha llegado al grado de ser un antónimo sin tomar en cuenta la definición verdadera de “semita (https://bit.ly/2VhugqM)”– por haber publicado una caricatura en la que el premier israelí aparecía como canino jalando al "ciego" Trump (https://bit.ly/30e2Aqp)”.

¿No será que la amenaza apocalíptica de Trump representa un jaque para paralizar a Irán y a sus aliados, en vísperas de la Cumbre de Bahréin del 25/26 de junio?

Como que no cuadra realizar una cumbre "radiactiva" de "paz" en el mero Golfo Pérsico y en medio de tantos átomos esparcidos.

Una cosa es promover la anhelada paz y otra es imponer la claudicación del pueblo palestino despojado de sus territorios, de acuerdo con las resoluciones de la ONU, y no a los caprichos autistas del eje Trump/Jared Kushner/Sheldon Adelson/Netanyahu.

Los agraviados palestinos no asistirán a la "Cumbre Económica de la Paz (sic)" en Baréin (https://bit.ly/2Wgbc0A)”.

AlfredoJalife.com

Twitter: @AlfredoJalifeR_

Facebook: AlfredoJalife

Vk: id254048037

Publicado enInternacional