Viernes, 20 Septiembre 2019 06:40

El poder de Netanyahu disminuye

El poder de Netanyahu disminuye

Existe una extraordinaria ironía en el destino de Netanyahu y el de Irán. El primero ha sido el capitán del Titanic, como lo llamó hace un par de días un académico israelí. El segundo –que se puede decir es mejor capitán– encabeza un par de buques tanque que salen y entran al Mediterráneo y al Golfo.

Irán también es el objetivo de la retórica del premier y su partido, Likud, ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU). ¿Recuerdan esas pruebas de caricatura que Netanyahu mostró ante la ONU, que supuestamente demostraba el tiempo que le llevaría a la república islámica fabricar un arma nuclear? Afirmó que a Irán "debían arrancársele los colmillos", con lo que quiso decir que el tirano nuclear islamita debía ser desarmado.

Y aquí estuvimos esta semana, con la bestia iraní, en efecto, disparándole a las plantas petroleras de Arabia Saudita, si bien recalco que los sauditas afirmaron que el ataque fue "incuestionablemente patrocinado" (aquí va un sic muy grande) por Irán. En otras palabras: fueron los hutíes quienes lo hicieron, pero los iraníes quienes están detrás del hecho.

Sin embargo, el hombre que encabezó el gran ataque antiraní en la ONU parece haber hundido su barco, y el hombre que una vez nos dijo en la conferencia de Herzeliya, hace muchos años, que Beirut era "el centro del terror", el entonces jefe del Estado Mayor, Benny Gantz, podría ser ahora quien dirija al Estado de Israel hacia el futuro.

¿Y el ganador? Irán, por supuesto.

Es extraña la frecuencia con que esto sucede. Los británicos pierden un buque petrolero al tiempo que un navío iraní aparece en el puerto sirio de Banias. ¿Y qué dijo Trump? Ni siquiera hizo su habitual alharaca para informar que más sanciones contra Irán serían reveladas "dentro de las próximas 48 horas" –tiempo suficiente para que a sus colaboradores se les ocurriera algo– y añadió que "hay muchas opciones".

Una opción para Trump, ahora que sabe el destino de Netanyahu, sería volverse en contra de los sauditas, cuyos hombres de inteligencia decapitaron al pobre Jamal Khashoggi hace un año. Le hicieron cosas inauditas antes de, seamos francos, tirarlo por un desagüe, a una fuente o a un lavabo del consulado. ¿Qué sabía el príncipe heredero saudita de este abismal y vergonzoso asunto?

Permítanme agregar otra otra pregunta: ¿habrán colocado el rostro de Khashoggi hacia la Meca, si es que lo sepultaron? Quizá Mike Pompeo pudo preguntar a Mohamed bin Salmán, con una amplia sonrisa, cuando se reunió con él miércoles pasado, qué es lo que sabe del espantoso asesinato de un viejo amigo mío.

Eso no fue amable. Los sauditas son nuestros aliados –recordemos que los británicos seguimos patrocinándolos– y ellos nos dicen que los ataques con drones de los hutíes/iraníes fue "poner a prueba la voluntad global". ¿Nuestra respuesta al asesinato de Khashoggi también fue una prueba para la voluntad global?

No que yo quiera apaciguar a Irán con sus ahorcamientos, torturas e injusticias, pero me sorprendió que en estos acalorados días en Medio Oriente nadie –ni Irán, ni Estados Unidos, ni los israelíes– recordaran que esta semana marcó el 37 aniversario de la matanza de Sabra y Chatila: una atrocidad creada por las milicias cristianas israelíes que Tel Aviv tenía en Líbano, y que asesinaron a mil 700 personas, en su mayoría palestinos en campos de refugiados a los que fueron enviados por un ministro derechista de Likud en 1982. Sí, el mismo partido Likud para el cual Netanyahu probablemente ya perdió la elección israelí.

Siempre me sorprenden estos aniversarios y cómo los olvidamos. Cómo ni un solo presidente o primer ministro o rey llegó al desolado cementerio lleno de maleza enredada donde yacen esos hombres, mujeres y niños muertos en el oeste de Beirut. Aún recuerdo sus semblantes, el olor, la vileza de las fosas comunes entre las que caminé.

Hace unos días pasé por ahí en taxi y me sorprendí al darme cuenta de que yo mismo ya los había olvidado.

En 1982 Beirut era conocida como "la capital del terror". En 1983 un pequeño ejército de atacantes suicidas se lanzó contra la embajada estadunidense, los marines y paracaidistas franceses.

¿El ataque contra Arabia Saudita fue ordenado por Irán? ¿Inspirado por Irán? ¿Ese país con el que estadunidenses, europeos y rusos, en su momento, lograron un acuerdo nuclear? El cielo nos guarde de los enemigos que se convierten en nuestros amigos, para luego volverse enemigos de nuevo, y del aliado que decapita a uno de mis colegas.

Hay muchas opciones, nos dice ahora el presidente estadunidense.

En efecto, las hay.

Traducción: Gabriela Fonseca

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Viernes, 20 Septiembre 2019 06:25

Irán amenaza con una "guerra total" 

En Teherán, la escalada de tensión no se advierte en la vida diaria de sus habitantes. Imagen: EFE

 Tanto Washington como Riad responsabilizan a Teherán por los ataques del sábado pasado contra la petrolera saudita Aramco. 

El canciller iraní Mohamad Yavad Zarif aseguró que el resultado de un ataque militar estadounidense o saudita contra Irán podría desatar "una guerra total". Tanto Washington como Riad responsabilizan a Teherán por los ataques del sábado pasado contra la petrolera saudita Aramco, situación que reflotó la posibilidad de un nuevo conflicto bélico. El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, subrayó por su parte que buscará una "solución pacífica" al conflicto, aunque insiste en culpar exclusivamente a Irán sin que existan aún pruebas fehacientes.

Zarif advirtió en una entrevista con la cadena CNN en Teherán que si Estados Unidos y Arabia Saudita inician la respuesta militar que evalúan desplegar contra Irán, todo derivará en un conflicto que podría causar "muchas bajas". "No queremos participar en una confrontación militar, pero no parpadearemos a la hora de defender nuestro territorio", aseguró.

El jefe de la diplomacia iraní reiteró que su país no está implicado en esos ataques, que fueron reivindicados por los rebeldes hutíes yemeníes, aliados a Irán. "Sé que nosotros no lo hicimos. Sé que los hutíes declararon que lo hicieron", agregó. Sin embargo, Arabia Saudita insistió el miércoles en que los ataques fueron efectuados con 18 drones y 7 misiles iraníes, y que fueron lanzados desde el norte y no desde el Yemen, al sur del reino, aunque no precisó si el origen era Irán.

Lejos de calmar las aguas, el comandante de la Guardia Revolucionaria iraní, Hossein Salami, subrayó durante una ceremonia oficial que "los enemigos se han quedado sin opción en el campo de batalla ya que Irán ha cerrado todos los caminos para la infiltración hostil". "Nuestros soldados, basijis (voluntarios islámicos) y guardias están preparados con los ojos abiertos en las fronteras y no estamos preocupados por los enemigos, grandes o pequeños", agregó Salami en relación al conflicto.

Por su parte, el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, de visita en Arabia Saudita, mantuvo su postura y declaró que el ataque del sábado contra las instalaciones de Aramco fue un "acto de guerra" de Irán y "no vino de los hutíes".

"¿'Acto de guerra' o AGITACIÓN hacia la GUERRA?", le respondió inmediatamente el canciller iraní Zarif en Twitter, y aconsejó a Estados Unidos y a sus aliados que no entren en guerra con Irán. "Por su propio bien, deben rezar para que no obtengan lo que buscan", escribió Zarif, antes de agregar que tanto Arabia Saudita como Emiratos todavía están inmersos en "una guerra en el Yemen mucho más pequeña" que no han sido capaces de ganar en cuatro años. La intervención en el Yemen de la coalición militar árabe liderada por Arabia Saudita comenzó en marzo de 2015 y, desde entonces, los insurgentes desataron fuertes represalias contra el territorio saudita.

Pompeo destacó por último que Estados Unidos está buscando "una solución pacífica" y subrayó que su país lo ha demostrado: "Estamos aquí para construir una coalición que busca lograr la paz y soluciones pacíficas a esto". "Espero que la República Islámica de Irán lo vea de la misma forma", agregó Pompeo. "Creo que está abundantemente claro y que hay un consenso enorme en la región respecto a que sabemos precisamente quién llevó a cabo los ataques. Fue Irán", subrayó el secretario de Estado.

El crudo iraní, junto a numerosos otros sectores como el bancario, están bajo restricción estadounidense desde el año pasado, cuando el presidente Donald Trump decidió retirar a su país del acuerdo nuclear firmado en 2015 entre Irán y otras cinco potencias mundiales. La preocupación en la comunidad internacional es elevada ante un eventual conflicto que desestabilizaría a Medio Oriente y que afectaría, además, el suministro de petróleo, como ya demostró el ataque a Aramco. Los ataques ya redujeron a la mitad la producción petrolera saudita y dispararon el precio internacional del crudo. Trump afirmó el miércoles que incrementará las sanciones financieras contra Teherán por el ataque, sin dar mayores precisiones.

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Henrique Valladares, ex vicepresidente de Odebrecht y uno de los principales arrepentidos en la causa Lava Jato.

Fue hallado sin vida en su departamento en Río de Janeiro, Henrique Valladares, ex vicepresidente de Odebrecht y uno de los principales arrepentidos en la causa que investiga los sobornos entregados por la constructora brasileña en varios países de América y África. Las autoridades aún investigan las causas de su muerte. Había denunciado a Aécio Neves, contricante de Dilma en las elecciones de 2014.

El cuerpo de Valladares fue hallado el martes en su departamento del barrio Leblon, en el sur de Río de Janeiro, pero la noticia de su fallecimiento no se difundió sino hasta última hora de ayer. La Policía Civil del estado informó que el cuerpo fue trasladado al Instituto Médico Legal, donde se lo sometió a una autopsia que no permitió establecer los motivos de su muerte. Se lo registró como un fallecimiento provocado por "causa indeterminada".

Valladares fue uno de los principales arrepentidos en la causa sobre los sobornos de la empresa Odebrecht: aceptó confesar sus delitos y señalar cómplices a cambio de una reducción en su condena y otros beneficios judiciales. Entre sus revelaciones, se destaca el supuesto pago de una donación de 12,5 millones de dólares a la campaña del entonces senador Aécio Neves, aspirante a la presidencia que fue derrotado por Dilma Rousseff en 2014. También acusó al ministro de Minas y Energía del gobierno de Rousseff, Edison Lobao. El exvicepresidente de Odebrecht relató en su confesión que Lobao aprovechó una visita de cortesía que le hizo al hospital en el que estaba ingresado para exigirle un soborno a cambio de otorgarle a la empresa contratos para la construcción de la hidroeléctrica de Belo Monte.

Asimismo, admitió haber pagado sobornos a grupos indígenas para evitar protestas contra la construcción de plantas eléctricas en la Amazonia. Se refería a las represas hidroeléctricas San Antonio y Jirau en Rondonia. Según Valladares, Odebretch acordó darle 5.000 reales mensuales al jefe de una tribu, depositados a la cuenta de su esposa, según precisó O Globo. También denunció la entrega de dinero ilegal a sindicalistas de la Central Única de Trabajadores (CUT) para que no se manifiesten contra sus obras por motivos ambientales en la misma zona. Odebretch todavía no se manifestó sobre la muerte de su ex ejecutivo.

Valladares fue uno de los primeros en aceptar confesar sus delitos para conseguir beneficios de la Justicia. Su muerte se suma a la del ex presidente peruano Alan García, quien se suicidó momentos antes de que la policía de su país ingresara a su vivienda para detenerlo también como sospechoso del caso Odebrecht. En Colombia, el auditor de la Ruta del Sol II, Jorge Pizano, murió en su casa de un infarto y las autoridades hallaron una botella de agua saborizada que contenía cianuro. Él también había sido mencionado en la causa que investiga la vasta red de corrupción de la constructora brasileña.

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Viernes, 20 Septiembre 2019 06:03

El 14-S de Arabia Saudí en 23 apuntes

El 14-S de Arabia Saudí en 23 apuntes

El 14 de septiembre, las instalaciones petroleras de Aramco, Abqaiq y Khurais, situadas en la Provincia Oriental del Reino de Arabia Saudí (RAS), cuya población es de mayoría chiita, ardían en llamas por unos supuestos ataques de objetos voladores, enviados por el grupo yemení Ansarolá, paralizando la mitad de la  producción de petróleo del reino. La milicia ha advertido a los trabajadores extranjeros del complejo (pakistaníes, indios, bengalíes, etc.) que lo abandonen ya que puede repetir esta “Operación Contención” aún más dolorosa para la familia al Saud, si Riad no detiene la agresión contra Yemen. ¿Atacarán a sus palacios? También han amenazado a Emiratos Árabes Unidos (EAU), otro componente agresor de la coalición EEUU-RAS que ha destrozado la vida de 24 millones de yemeníes desde 2015 ante el deshonesto silencio de los medios.

Con los datos disponibles hasta ahora y con una mirada rápida, e rescata lo siguiente:

  1. Las supuestas imágenes de satélite ofrecidas por EEUU no muestran la procedencia de los ataques, y a pesar de que los hutíes los han reclamado, este asunto se ha convertido en un conflicto internacional por dos razones:
    • Dudas sobre la capacidad de los hutíes en disponer una tecnología tan avanzada por su potencia y precisión.
    • La distancia entre la zona controlada por los hutíes en Yemen y el punto de impacto en el RAS, unos 1000 kilómetros.

Hipóstasis sobre el lugar y la autoría

  1. Yemen y los hutíes: La milicia ya había atacado el aeropuerto y el oleoducto del RAS hace unos meses. Por lo que poder, sí puede: se han reído de la seguridad de un país que es el tercero en el presupuesto militar del mundo. Para hacerlo, han tenido:
    a) Motivos: Desde 2015 su estratégico país ha sufrido decenas de miles de ataques con bombas y misiles de toda clase de la coalición, provocando la peor crisis humanitaria del mundo. Los hutíes han atacado a unas instalaciones no a escuelas y hospitales como la suele hacer la Coalición.
    b) Tecnología: El propio Riad justifica sus bombardeos sobre Yemen con el pretexto de la amenaza que suponen para su seguridad las armas avanzadas de los hutíes. Las consiguen 1) en sus asaltos a los cuarteles del ejército, 2) de los traficantes que abundan en todas las guerras, y 3) fabricándolas ellos mismos con piezas extraídas de otros artefactos, creando armas “Frankenstein”: colocan motores potentes en los vehículos aéreos no tripulados kamikazes y les dan capacidad de transportar bombas.
    c) Posibilidad de hacerlo: contaron con la «cooperación de las personas honorables dentro del reino«, afirma Yahya Saree, uno de sus portavoces. A esta “quinta columna” se añaden las ayudas de algunos príncipes saudíes opositores a Mohammed Bin Salman (MBS) en Yemen, entre ellos la familia del “príncipe” Bin Laden cuyo padre era yemení. Se trata de una defensa legítima aunque ciega: siendo un grupo religioso y de derechas, hay dudas respecto a su capacidad de calcular correctamente la correlación de las fuerzas en la región y sus consecuencias para los pueblos.
  2. Desde y por Irán: Mike Pompeo, sin presentar ninguna prueba, señala a Teherán como el autor material: ya tiene la Casus belli que buscaba. En 2009, un artículo del Instituto Brookings titulado «¿Qué camino seguir hacia Persia?” proponía: “Antes de lanzar ataques a Irán, es preferible que EEUU le acusara de una serie de provocaciones”. Mientras, Trump que, al principio, rehusó de acusar a la República islámica (RI), entregaba a la mentirosa familia al Saud (¿Se acuerdan del caso Khashoggie), no sólo la decisión de determinar al autor, sino también el “qué queréis que haga”, o sea, la mismísima política exterior de la superpotencia. Teherán niega su implicación, pero, ya había dicho que “si no nos dejan vender nuestro petróleo, nadie podrá hacerlos en el Golfo Pérsico”. Claro que la RI ha celebrado el ataque exitoso con un té con azafrán, pero: 1) no son suicidas, justo cuando Trump insistía en paliar las sanciones y expulsaba a John Bolton -el principal halcón anti iraní-, de su equipo , 2) estaba rebajado la tensión en su relación con el RAS (y con EAU), 3) es consciente de que las propias instalaciones petroleras iraníes son vulnerables a un contraataque. Afirma el senador Chris Murphy «Irán está respaldando a los Houthis y ha sido un mal actor, pero no es tan simple como Houthis = Irán«. Se exagera la influencia de la RI sobre los grupos que patrocina, como Hamas, Hizbolá, Ansarola y el resto. Tampoco todos los chiíes del mundo son sus aliados: el clérigo iraquí Muqtada al-Sadr reclama que tanto EEUU como Irán se marchen del país. Teherán niega cualquier participación, aunque no oculta que ayuda a los hutíes, del mismo modo que Israel entrena a los militares saudíes y también como revela Haaretz (17/02/2019), en el Negev a los mercenarios colombianos y nepaleses, reclutados por los EAU para ser enviados a Yemen. A Irán no le beneficia un aumento de la tensión: también porque aleja a China y Rusia, ambos con muy buenas relaciones con Riad y necesitadas de paz en la región.
  3. Desde Irak, afirma la CNN, a pesar del desmentido de Bagdad. ¿Pretende este canal justificar los ataques impunes e ilegales de Israel contra el grupo Hashd al-Shaabi (Fuerzas de Movilización Popular)? Esta milicia iraquí -progubernamental, de derecha chiita y patrocinada por la RIe, y que luchó contra Daesh junto con EEUU-, desde hace unos mes sido objeto de ataques de Israel, con la complicidad de EEUU, quien controla el cielo del país colonizado. Si fue así, ¿Por qué las bases militares del Pentágono no lo detectaron?
  4. La CIA/el Mossad desde Arabia Saudí: un ataque de falsa bandera realizado por un sector de dichos servicios de inteligencia, con el método de “demolición” desde el interior de las instalaciones. Tienen un largo historial en este tipo de acciones. Están molestos por el cese John Bolton que tuvo lugar cinco días antes. Su marcha provocó la caída de los precios del crudo Brent en un 2%, algo que no habia sucedido con la salida de sus dos antecesores: Michael Flynn y Robert Mueller. El día 12, las fuerzas de seguridad de EEUU encuentran cerca de la Casa Blanca unos equipos de escucha en miniatura llamados «StingRays», y sospechan de Israel ¡que no de los yihadistas de Daesh! Las fuerzas de Bolton contraatacarán. Sorprende que la Quinta Flota de EEUU en Baréin, sus bases militares en Omán, Kuwait, EAU, la mega base en Qatar -que es la sede del Centro de Operaciones Aéreas Combinadas de EEUU y controla todo Oriente Próximo-, o las cinco bases esparcidas en el propio territorio saudí, incluida la de “Rey Abdul Aziz” el lugar del ataque, ni se percataran de que una veintena de objetos voladores perforaban el cielo del país, viajando de punta a punta del país para descargar sus explosivos. Incluso el propio complejo Aramco (con piscinas, un amplio campo de golf y pista de tenis) está “protegido” por un ejército privado, equipado con misiles antiaéreos. Puede que algunos mandos militares estuvieran distraídos viendo el futbol, pero ¿todos? El imperialismo de EEUU necesita una guerra con Irán, sino dejará de serlo. Es del dominio público que, además, una facción del establishment de EEUU pretende acabar con la tenebrosa familia al Saud, para qatarizar este estratégico país. No es una ”teoría de conspiración”: se trata de unos servicios que han conspirado contra naciones enteras con sus falsedades y en todos sus guerras. Es posible que estén tendiendo una trampa a Trump, empujándole a una guerra, que será desastrosa, para sabotear su reelección. Una operación así en octubre del 2020 haría de una nueva “Sorpresa de Octubre” y de nuevo con Irán de protagonista. Por otro lado, han saboteado el acercamiento que estaba produciendo entre Riad y Teherán. Un dato más: justo dos días antes, Irán firmó un contrato de 440 millones de dólares con la compañía local Petropars para desarrollar el yacimiento de gas Belal que comparte con Qatar en el Golfo Pérsico. Ahora, todo se congela.

Posibles consecuencias

    1. El fin de control monopolístico de EEUU sobre el espacio aéreo del Golfo Pérsico.
    2. La coalición seguirá mascarando a los yemeníes.
    3. Más ataques de Israel sobre Irak.
    4. Aumento del precio del petróleo que si continúan los ataques o hay una guerra podrá alcanzar los 150 dólares el barril. Situación que beneficia a los países productores, incluido a los de EEUU, perjudica a los consumidores, y a China, tanto por ser el RAS su segundo proveedor, como por la subida de los precios.
    5. La subida del precio del dólar, debido a la correlación de esta moneda con el petróleo.
    6. Convertir la seguridad en la prioridad para los iraníes, mientras la población sufre la peor crisis económica de su historia reciente. Irán está en estado de alerta y se prepara para una «guerra a gran escala», afirma el general de brigada Amir Hachizadeh, quien además reveló una impactante información: que el derribo del dron Global Hawk de EEUU por Irán en junio pasado fue un accidente provocado por un oficial que había actuado “por su cuenta”. Seguramente la rápida transmisión de este dato a los estadounidenses impidió que Trump tomara represalias y matara a 150 iraníes.
    7. Más presión sobre los europeos para que abandonen el acuerdo nuclear con Irán.
    8. Un castigo simbólico a Irán. La estrategia de Trump es ejercer una presión económica sobre Irán que no lanzar una acción militar. Los militares le apoyan: el almirante John Kirby, advierte a Trump de enfrentarse a Irán por ser “una de las ocho potencias militares más importantes del mundo”. Por lo que, para tranquilizar a los saudíes (que pueden llevar al presidente a la bancarrota si dejan de alquilarle las 500 habitaciones de la Torre Trump en EEUU), puede atacar al aliado más íntimo de la RII: Hizbolá. El senador Bernie Sanders le recordó al presidente que, solo el Congreso, no la Casa Blanca ni la dictadura saudita, tiene la autoridad constitucional para aprobar la acción militar estadounidense (aunque esto tiene sus matices).
    9. Una mayor militarización del Golfo Pérsico, si cabe. Con incidentes menores de los meses pasados, EEUU envió portaviones y cientos de soldados a la región.
    10. Apartar las preocupaciones mundiales centradas en el Brexit y la guerra comercial entre EEUU y China, por la gravedad de la situación.
    11. Fluir más dinero hacia la oligarquía estadounidense: si los saudíes quieren una mejor seguridad, que “suelten la pasta”: en 2018 Trump describió al RAS como una «vaca lechera» que será asesinada cuando se le acabe la leche.
    12. Carrera entre las empresas de armas por fabricar drones con mayor capacidad de destruir, imposibilitando la protección de las instalaciones civiles.
    13. Profundizar la fractura en la Casa Saud: más asilamiento para el príncipe de las tinieblas MBS, responsable del desastre de Yemen; daño al prestigio del otro hijo del rey, Abdolaziz, recién nombrado como ministro de petróleo; problemas presupuestarios, que dejarán en el aire el proyecto de la Visión 2030 de MBS y la propia continuidad de su guerra en Yemen.
    14. Se incrementará la represión contra los disidentes y también la minoría chiita en Arabia.
    15. Perjudica al proyecto de la privatización de la compañía petrolera pública de RAS, Aramco, cuyo valor, debido a los problemas de seguridad, bajará a corto plazo.
    16. ¿Una nueva guerra por el petróleo”? Trump, cuya política m´s que asaltar los pozos ajenos es buscar clientes para su petróleo esquisto, tardará en reemplazar con la Reserva Estratégica de EEUU los 5 millones de barriles saudíes en el mercado, y si la crisis dura, debido al alto coste de su producción, no podrá seguir haciéndolo.
    17. Cambiar el concepto de guerra y el ataque a las instalaciones estratégicas de otros, que será “low cost” y muy eficaz.
    18. Se trata de un ataque histórico – sobre la familia real saudí, el mercado d energía y las formas de hacer guerra-, cuyo impacto durará en los próximos años. Estas guerras son reaccionarias y solo benefician a los hombres del poder de los países implicados, destrozando la vida de cientos de millones de sus ciudadanos.
      Rusia se ofrece para mediar entre RII y RAS, pero ninguno recoge el guante. Los fuerzas antimilitaristas del mundo, que siguen ausentes, y también lo ecologistas, que se olvidan del factor de guerra, deberían haberse movilizado hace tiempoPor
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Jueves, 19 Septiembre 2019 05:55

Así te vigila (y te controla) tu móvil

Así te vigila (y te controla) tu móvil

Sacamos el móvil del bolsillo unas 150 veces al día, aunque creemos que lo usamos en la mitad de ocasiones. Lo cierto es que nuestro smartphone genera un volumen brutal de datos que nos localizan, nos vigilan y nos transforman. Puro petróleo para las grandes empresas tecnológicas.

Lo más importante son los metadatos. No el mensaje que mandas, sino a quién se lo mandas, desde dónde y con quién. Sobre todo, desde dónde. Aquel que sabe dónde estás en todo momento te conoce mejor que tú mismo. Aquel que sabe dónde has estado durante los últimos tres meses puede predecir dónde estarás de ahora en adelante con una precisión del 93%. Y tú se lo dices a mucha gente. Tu móvil tiene una cámara por delante, otra por detrás, un micrófono, una media de 14 sensores y al menos 3 sistemas independientes de geoposicionamiento. Tu tarjeta SIM manda señales a las antenas más cercanas para recibir cobertura. Tu receptor de GPS se comunica con satélites para calcular su propia posición. Tu wifi busca constantemente redes a las que conectarse, gritando el nombre de todas a las que se ha conectado antes. Tu ­bluetooth busca objetos con los que hacer una red. Y tus aplicaciones registran cada uno de tus movimientos, incluso cuando has apagado esa función.

No necesitas sacar el móvil, pero lo haces unas 150 veces al día. Si te parecen muchas es porque la mayoría de las personas que tienen un smartphone piensan que lo utilizan menos de la mitad de tiempo que lo usan en realidad. Probablemente lo desbloqueas para ver si te ha llegado un mensaje por Messenger o Whats­App, si ha pasado algo en Twitter, si a alguien le ha gustado tu foto de Instagram o en Facebook, o si has recibido un correo importante. Una vez dentro, es difícil soltarse. Las aplicaciones más populares del mundo están diseñadas para que, cada vez que las usas, recibas una microdosis de dopamina, en un circuito llamado cámara de condicionamiento operante o, más popularmente, caja de Skinner, por el psicólogo que la creó. Por eso desbloqueas el móvil tantas veces sin darte cuenta. Las mejores mentes de tu generación trabajan para las grandes empresas tecnológicas, buscando maneras de que estés el máximo tiempo posible tocando el móvil de manera inconsciente. Cuanto más tiempo pasas, más datos generas. Y esas empresas viven de convertir tus datos en alimento para sus algoritmos predictivos de inteligencia artificial.

Los algoritmos necesitan una gran cantidad de datos para mejorar sus predicciones. Google los saca del correo, los mapas, el buscador, YouTube y el sistema operativo Android, entre otros. Amazon, de la tienda, el Kindle, los altavoces inteligentes y AWS. Facebook, de la red social, Instagram, WhatsApp y ­Oculus. Netflix, de las series. Uber, de los coches. Spotify, de las listas. ­Airbnb, de las vacaciones. Tinder, del sexo. Match, del amor.

Pero también necesitan una dieta variada, por eso trabajan con los data brokers, empresas que rastrean el resto de los datos que hay desperdigados y los ponen en un solo lugar. Manejan otras fuentes: tarjetas de puntos, seguros, marketing directo, hackers, inmobiliarias, bibliotecas, operadoras, laboratorios de análisis, bancos, farmacias, Administraciones. Las plataformas digitales saben lo que haces cuando estás conectado. Los data brokers eran los únicos que sabían lo que haces cuando no lo estás. Ahora hay cámaras ­conectadas a sistemas de identificación facial que te siguen sin que lo sepas, lectores ­automáticos de matrícula, satélites capaces de leer tu marca de reloj. Los algoritmos predictivos digieren los datos para saber anticiparse a tus deseos, pero no siempre para satisfacerlos. También para cambiarlos.

Cuando tus datos vuelven a ti, han transformado el mundo. Han elegido los anuncios que ves y el precio que pagas por los billetes de avión, por alquilar un coche, por el seguro dental. Han cambiado tus posibilidades de conseguir un crédito, de acceder a un puesto de trabajo, de recibir un pulmón. También eligen las noticias que aparecen en tu timeline, los Pokémon que aparecen en tu mapa, los cinco mejores restaurantes, la mejor manera de llegar de A a B. Porque te has convertido en el microobjetivo de cientos de campañas. No todas son comerciales.

La campaña pro-Brexit convenció a millones de británicos de que los turcos estaban a punto de invadir Europa. La campaña pro-Trump convenció a millones de americanos de que había bandas de centroamericanos “infestando” EE UU. La agencia de desinformación rusa convenció a medio millón de activistas afroamericanos de que no votaran, porque votar a Clinton era peor que votar a Trump. Cuando vuelven a ti, tus datos ya no son datos, son una visión del mundo. Y no sabes quién  la financia, ni con qué fin.

Por Marta Peirano

14 SEP 2019 - 17:00 COT

El inversionista George Soros intenta boicotear un acuerdo de Trump con China.Foto Afp

George Soros, a sus 89 años de edad, intenta torpedear el inminente acuerdo de Trump con China, que ha sido facilitado por la defenestración del ex asesor de Seguridad (sic) Nacional, John Bolton, quien deseaba librar siete guerras en el mundo contra Rusia (sic), China, Norcorea, Irán, Siria, Afganistán y Venezuela (https://bit.ly/2kb1QCh).

Con el fin de apanicar a los inversionistas de Wall Street, Soros pregunta en forma móbida si Trump venderá a EU (¡mega sic!) por Huawei (https://on.wsj.com/2lOgNum).

Empieza alabando a Trump, antes de golpearlo sin misericordia: “El mayor –y quizá el único (sic)– logro de política exterior de Trump ha sido desarrollar una política coherente (sic) y genuinamente bipartidista frente a la China de Xi Jinping” por declarar a Pekín como rival estratégico y colocar a Huawei como amenaza a la seguridad nacional, lo cual previene a las empresas de EU de hacer negocios con Huawei.

Soros, vulgar agente de la CIA y espantapájaros de los esclavistas banqueros Rothschild –como varios investigadores del más alto nivel han evidenciado–, maneja el muy aburrido ¡Ahí viene el lobo! contra China y que usó durante una generación contra la URSS/Rusia:

China es un rival peligroso (sic) en Inteligencia Artificial y en las máquinas de aprendizaje, pero todavía depende de casi 30 empresas de EU que abastecen a Huawei con los principales componentes que necesita para competir en el mercado del 5G.

Mientras Huawei permanezca en la lista negra de EU, carecerá de la tecnología crucial y será seriamente debilitada. Pero el misántropo mega especulador con máscara de travesti filántropo, teme que Trump pueda pronto socavar su propia política frente a China y ceder su ventaja a Pekín.

Basa su prejuicio en que Trump removerá las restricciones a Huawei: desea arreglar una reunión con el presidente Xi Jinping conforme se acerca la elección de 2020 y realizar un trato comercial con él y desea que el estatuto de Huawei se encuentre en la mesa de negociaciones como una de sus piezas de regateo.

Soros fustiga que no es la primera vez que Trump opera una mal concebida concesión a China cuando levantó las restricciones a ZTE, otra empresa china de telecomunicaciones de menor calibre que Huawei: Trump “parece desesperado (sic) para un arreglo con el presidente Xi con el fin de impulsar el mercado de valores y la economía y así mejorar su oportunidad de relegirse –colocando sus intereses electorales antes que los intereses de EU”.

Más bien parece que lo que no desea el grupo globalista de Soros es que Trump se relija.

¿De cuando acá les ha interesado a los globalistas los intereses de EU, donde 99 por ciento de la población ha sido excluida de su modelo plutocrático?

Soros apela, otra vez con el petate del muerto, al Congreso para prevenir las tentativas de Trump y alucina que Trump sacará de apuros al gigante de las telecomunicaciones manejado por el Partido Comunista chino (Huawei).

Soros concluye con una frase apta para oligofrénicos: mi interés (sic) en derrotar a la China de Xi Jinping va más allá de los intereses nacionales de EU. ¿Por fin?

¿Y a poco un no-arreglo de Trump y Xi no afectan al mundo?

Soros se equivoca de apuesta bursátil y expone el verdadero motivo visible de su eterna aversión a China: el sistema crediticio social (¡mega sic!) que está construyendo Pekín, si se permite (sic) su expansión, sonará la señal de muerte para las sociedades abiertas (sic) en China y el mundo (sic) ya que los “déspotas estarán ansiosos en comprar el know-how de las empresas chinas, siendo política y financieramente (sic) dependientes de China y así expandir los sistemas de control político (sic) de China en el mundo”.

El portal Sputnik juzga que Soros promueve la guerra comercial entre EU y China (https://bit.ly/2miI9t3= y, en su versión en inglés, comenta que Soros ha gastado una fortuna para apoyar a los opositores de Trump, además de haber financiado el mendaz documento Steele para descarrilar la relación de EU con Rusia (https://bit.ly/2kiCrXv).

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Drones de guerra: aviones no tripulados para matar sin riesgo por control remoto

Las milicias hutíes de Yemen se han atribuido el ataque con drones de este fin de semana a dos instalaciones petrolíferas de Arabia Saudí

Cada vez más ejércitos en todo el mundo cuentan con el potencial para fabricar aviones de guerra no tripulados y para equiparlos con armas

Los Vehículos No Tripulados de Combate Aéreo son capaces de volar distancias largas, llevar y lanzar misiles. Se manejan por personal militar desde la base.

 

Las milicias hutíes de Yemen, cercanas a Irán, se han atribuido este fin de semana el ataque a dos instalaciones petrolíferas en Arabia Saudí pertenecientes a la empresa estatal Aramco. El destrozo no ha sido solo material sino que ha tenido repercusiones en la economía global, con el precio del barril de Brent disparado a cifras récord. Arabia Saudí ha tenido que recortar su producción de crudo en 5,6 millones de barriles diarios, un 5% de la producción mundial, y ya han avisado de que tardarán semanas en volver a los niveles previos al ataque.

Poco se sabe sobre los dispositivos utilizados para llevar a cabo la ofensiva contra las plantas de Abqaiq (la primera en producción del mundo) y Khurais. Tan solo que han sido 10 drones de combate, según los hutíes, y que en el ataque no se descarta la utilización de misiles de crucero. Como los drones civiles, los militares se clasifican en base a su rango y a la resistencia. Están los de alcance cercano (50 km y seis horas de autonomía), corto alcance (150 km y autonomía de 8 a 12 horas), rango medio (velocidades superiores a 150 km/h y rango de hasta 650 km) y los que pueden operar en altitudes superiores a los 30.000 pies (9,1 km). También pueden ser diferenciados por clases: la I (drones pequeños), la II (drones tácticos) y la III (drones estratégicos).

Lo que popularmente se conoce como drones militares o de combate en realidad son UCAV (Unmanned Combat Air Vehicle, que en castellano significa Vehículos No Tripulados de Combate Aéreo). No hay que confundirlos con los UAV (Unmanned Air Vehicles, Vehículos Aéreos No Tripulados), ya que aunque estos también pueden servir a ejércitos, no tienen capacidad para llevar armas y su tarea se centra más en la vigilancia que en la destrucción de objetivos.

Ambos dispositivos son manejados desde tierra por el personal militar designado para ello. En ocasiones puede haber más de un piloto a los mandos; uno manejando el dron a través de las cámaras que llevan incorporadas y el otro disparando las armas. Al ser más baratos que los aviones y al no entrañar riesgo para la vida del atacante, los UCAV se llevan usando por algunos ejércitos del mundo durante los últimos años, ya sea como apoyo en operaciones especiales o para bombardear objetivos concretos, como en el caso de las instalaciones petrolíferas saudíes o en el de algunos terroristas de Al Qaeda por parte de EEUU. Tan solo un dato: un helicóptero volando durante una hora cuesta unos 2.000 euros; un dron, 20.

¿Quién tiene drones de combate?

En el mundo hay más de 60 países que cuentan con drones de combate listos para su uso. Sin embargo, solo nueve países reconocen equiparlos con armamento. España no es uno de ellos, pero en el verano del año pasado el Ejército ya contaba con 13 modelos distintos entre los que se encuentran los IAI Searcher, los ScanEagle, los RQ-11 Raven y los INTA SIVA. A excepción de estos últimos, de fabricación nacional, el resto están construidos por empresas israelíes o estadounidenses, líderes en este sector y que los distribuyen al resto del mundo. De hecho, el Ejército compró en 2018 cuatro UCAV Predator a EEUU por 158 millones de euros.

Las grandes potencias como China, EEUU, Rusia o Israel ya han exhibido sus flotas de drones de combate en operaciones militares o en demostraciones aéreas. Los últimos han sido los rusos, que a finales de agosto presentaron los nuevos modelos S-70 Okhotnik y Altius-U. Son los dos elegidos que pretenden plantar cara a sus equivalentes norteamericanos, el XB-47 y el RQ-4 Global Hawk, respectivamente. Para hacernos una idea de la capacidad del primero, puede volar en régimen subsónico hasta los 1.000 km/h y tiene una autonomía de 3.500 km. Además, alberga espacio para equipar hasta dos toneladas de armas y es indetectable para los radares. El Altius es más pequeño, puede estar hasta 24 horas volando sin descanso y cargar hasta una tonelada de armas. También es invisible para el radar.

China es otro de los países que recientemente exhibió su potencial en una exhibición coordinada por la empresa gigante estatal de electrónica china CETC y la Universidad Nacional de Tecnología de Defensa del ejército chino. Consiguieron juntar 119 drones de ala fija volando como un solo cuerpo, sobrepasando el récord anterior fijado por el ejército de EEUU en 103 drones. Los chinos cuentan con un nivel de desarrollo superior a los estadounidenses y una fábrica, DJI, que produce el 70% de drones no militares que se venden en el mundo. Pero si hablamos de gasto en Defensa, EEUU gana con creces: destinan tres veces más dinero que China y tienen cerca de 7.000 drones teledirigidos por humanos, muy lejos de los casi 1.500 de los chinos.

Miles de muertos por ataques de drones

El poderoso arsenal de los ejércitos se da de bruces con las cifras. El Buró de Periodismo de Investigación de los EEUU estima que entre 8.459 y 12.105 personas han muerto por culpa de los ataques con drones. Si hablamos de bajas civiles, el número baja bastante (entre 769 y 1.725), y se reduce aún más en el caso de los niños (entre 253 y 397). A pesar de que los aparatos sean más precisos que los aviones y estén dotados de la última tecnología, parece que esos "daños colaterales" de los que una vez habló EEUU en plena guerra de Vietnam no se han conseguido remediar con la aparición de los UCAVs.

Informes como el de Amnistía Internacional acerca de estos dispositivos han conseguido poner de manifiesto su capacidad para matar sin riesgo, deshumanizando la guerra. Una de sus frases más duras es la siguiente: "Lo que sí sabemos es que su uso ha creado una situación en la que el mundo entero puede considerarse un campo de batalla, y prácticamente cualquier persona puede considerarse un daño colateral". Por eso instan a la comunidad internacional a crear unos protocolos que protejan a los civiles y a regular su uso ajustándose al derecho internacional.

En abril del año pasado, más de 3.000 trabajadores de Google firmaron una carta de protesta por el acuerdo entre la multinacional y el Pentágono para desarrollar un programa de reconocimiento de imágenes que mejoraría la puntería de los aparatos. El Proyecto Maven, que venció el pasado marzo, hizo que muchos empleados se fuesen de la compañía. Laura Nolan es una de ellos. Aunque empezó a trabajar en el proyecto, al poco tiempo se dio cuenta de que "cada vez estaba más preocupada éticamente", así que dimitió. Ahora cuenta su experiencia en The Guardian, donde asegura que estas máquinas solo traerán "atrocidades y asesinatos ilegales incluso bajo las leyes de la guerra, especialmente si se despliegan cientos o miles".

Por David Sarabia

16/09/2019 - 22:06h

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Fabricantes de armas, el actor oculto en la militarización fronteriza en EEUU

Una investigación establece que "han desempeñado un papel fundamental en la promoción de la militarización fronteriza de la que se han beneficiado con miles de millones de dólares en contratos". "Estos vínculos lucrativos se ocultan al público", explica uno de los autores.

 

Los grandes fabricantes de armas son el actor oculto en la militarización de la frontera entre Estados Unidos y México y en los últimos años han jugado un papel más relevante que la propia Casa Blanca en el endurecimiento de la lucha contra la migración ilegal, según un estudio publicado este lunes.

"Un pequeño número de corporaciones, principalmente firmas de armas y también de información tecnológica, han desempeñado un papel fundamental en la promoción de la militarización fronteriza de la que se han beneficiado con miles de millones de dólares en contratos", declaró a Efe Nick Buxton, coeditor del reporte.

El informe, elaborado por el grupo de investigación internacional Instituto Transnacional (TNI), argumenta que firmas de seguridad y fabricantes de armas como General Dynamics, Northrop Grumman, Lockheed Martin, Raytheon y Boeing, entre otras, han diseñado la política fronteriza en las últimas tres décadas y son las responsables de la actual coyuntura. "El debate sobre (el presidente Donald) Trump y la frontera ha distorsionado la realidad, porque ignora que ya hay un muro altamente militarizado apoyado por los republicanos y los demócratas durante tres décadas", dijo.

La investigación apunta a que en los últimos 15 años el presupuesto destinado a la seguridad fronteriza y control migratorio en EEUU pasó de 9.100 millones de dólares en 2003 a 23.700 millones en 2018. Ello, resaltó Buxton, genera "enormes ganancias a estas corporaciones mientras crean un ambiente cada vez más mortal para los inmigrantes que cruzan las fronteras". El aumento es mucho mayor si se compara con el presupuesto de 1990, cuando la inversión fue de 1.200 millones de dólares, lo que equivale a un "increíble aumento del 1.875 %", apunta el informe.

"Estos vínculos lucrativos se ocultan al público"

Más de una docena de grandes compañías del negocio de seguridad fueron identificadas como los beneficiarios, pero "con demasiada frecuencia, estos vínculos muy lucrativos se ocultan a la vista del público y, por lo tanto, se borran de la conversación pública" apuntó Todd Miller, autor del informe. "Debe suceder exactamente lo contrario: el hecho de que las corporaciones gigantes se beneficien y conduzcan a la militarización fronteriza debe ser el centro de una de las discusiones más importantes que tienen lugar en Estados Unidos en este momento", agregó el investigador.

En este sentido, el estudio apunta hacia los presupuestos y el debate sobre la Patrulla Fronteriza (CBP), que entre 2006 y 2018 firmó contratos por un valor de 26.100 millones de dólares, un valor que excede la suma de los presupuestos acumulados del Servicio de Inmigración y Naturalización (INS) de 1975 a 1998.

Buxton recalca que, aunque Trump "ha traído su propia influencia tóxica al debate, demonizando a los emigrantes e inspirando ataques racistas, la evidencia muestra que la mayor parte de la militarización de la frontera de EEUU ocurrió mucho antes de la llegada" del mandatario neoyorquino. 

El reporte resalta las grandes contribuciones que realizan estas corporaciones a las campañas de congresistas, tanto republicanos como demócratas. Como ejemplo, halló que beneficiarios de contratos con CBP, como Boeing, Lockheed Martin, General Atomics, General Dynamics y Raytheon, también son grandes contribuyentes de campaña de los miembros del comité de Asignaciones del Congreso y del comité de Seguridad Nacional, responsables de los presupuestos y la política fronteriza.

16/09/2019 22:58 Actualizado: 16/09/2019 22:58

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La doctrina militar gana terreno en América latina

El catálogo de argumentos con el que Estados Unidos busca intervenir en las políticas de los países latinoamericanos se actualiza constantemente. Como si fuera uno más de los tantos guiones hollywoodenses que se estrenan año a año, ahora algunas de sus agencias gubernamentales, como el Comando Sur de las Fuerzas Armadas (FFAA) y sus lobistas en la región, elaboraron y difundieron la doctrina de las “nuevas amenazas”. Ante la ausencia de conflictos bélicos en la región, la amenaza a los Estados proviene ahora del crimen organizado transnacional, en particular actividades ligadas al tráfico de drogas y a fenómenos como “la pobreza”, “las migraciones”, y “el populismo”, sostiene un informe del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), titulado “La guerra interna”

En los últimos años, Estados Unidos insisten en sumar al terrorismo a este grupo. De esta manera se vuelve borroso el límite entre “defensa nacional”, que concierne a las FF.AA., y “seguridad interna”, a cargo de las fuerzas de policía locales, para llegar a una militarización de la seguridad. Esto no sólo implica la intervención directa de las FFAA, sino también la formación militar de los organismos encargados de la seguridad interior, como las fuerzas de policía, mediante cursos y otras modalidades de entrenamientos, brindados por especialistas norteamericanos.

 “Ninguno de los problemas que constituyen el paradigma de las “nuevas amenazas” deben ser abordados de manera militar”, dijo en diálogo con PáginaI12, Manuel Trufó, Coordinador del equipo Seguridad democrática y violencia institucional del CELS. ¿Pero por qué? “Son muchas las razones, pero principalmente porque cuando las policías comienzan a actuar supeditadas a fuerzas militares aumentan su letalidad. Es decir, no solamente hay más muertos porque hay militares interviniendo directamente, sino que los propios policías matan más cuando están bajo la órbita del funcionamiento de los militares”, explica Trufó. La realidad de Río de Janeiro es escalofriante sobre este aspecto. En febrero de 2018 la ciudad entregó la gestión de la seguridad a los militares, que tomaron el control operativo de las policías y desplegaron tropas en las favelas. En seis meses de actuación (hasta junio del 2018) se produjeron 895 muertes por acción de las fuerzas estatales, cuando en el mismo período de 2013 (año en el que empieza a contabilizarse un ascenso de las muertes) la policía había matado a 236 personas. Esto representa un aumento de la letalidad policial del 278 por ciento en sólo cinco años.

Las autoridades comúnmente se apoyan en datos sobre altos niveles de violencia para justificar la intromisión militar. “Pero esa intervención está muy lejos de disminuir la violencia. Al revés, la retroalimenta. Lo que se presenta como la supuesta solución pasa a ser una parte central de un problema mucho más grande”, dice el especialista del CELS. Eso está ocurriendo en estos momentos en Uruguay. “Hasta ahora era un país donde se venía marcando la diferencia entre seguridad y defensa de manera bastante clara. Pero en el último año hubo una suba en al tasa homicidios que generó una especie de “pánico moral” en algunos sectores de la población. Eso llevó al absurdo de que algunos grupos de presión hayan juntado una cantidad de firmas suficientes como para que se llame a un referéndum para consultar si las FFAA tienen que participar o no en seguridad interior”, explica Trufó. La iniciativa, impulsada por el senador del opositor Partido Nacional, Jorge Larrañaga, logró reunir 407.000 firmas, y en la elección presidencial de octubre también se decidirá si 2000 militares intervienen en seguridad pública.

El uso de servicios de inteligencia es otro de los elementos que compone el cuadro. “Con la excusa de que hay “nuevas amenazas” se potencia una lógica del secreto y el funcionamiento sin control o ilegal de los servicios inteligencia”, explicó Trufó. En Chile esto quedó expuesto con lo que se llamó la Operación Huracán, una investigación iniciada por Carabineros bajo el amparo de la Ley de Inteligencia, que en septiembre de 2017 condujo a la detención de ocho comuneros mapuches. Se los acusó de estar supuestamente involucrados en una asociación ilícita terrorista en el sur de Chile. En enero de 2018 el Ministerio Público Fiscal determinó que la unidad de carabineros encargada de investigar el caso alteró las pruebas que incriminaban a los mapuches, manipulando mensajes de sus teléfonos celulares. “También en Chile los Carabineros se están militarizando. La creación del Comando Jungla da cuenta de esto”, informó el miembro del CELS. Miembros de ese Grupo Táctico de Carabineros asesinaron en 2018 al referente mapuche Camilo Catrillanca con un tiro por la espalda.

La semana pasada, una comitiva policial que trasladaba a un líder narco fue atacada a balazos cerca de Asunción, Paraguay. Supuestos miembros del Comando Vermelho de Brasil efectuaron el golpe para rescatar a Jorge Samudio González, alias Samura, miembro del grupo. El hecho le sirvió al presidente paraguayo, Miguel Abdo Benítez, para enviar al congreso una modificación de una enmienda constitucional que permitiría a las FFAA participar en la lucha contra grupos criminales y mafias organizadas. “Esta lucha genera adversarios, que cuentan con más armamentos y mejor logística que las fuerzas policiales”, dijo Abdo Benítez y también se refirió a una “batalla desigual”. “El punitivismo como solución a los problemas de la violencia es la receta que se viene aplicando desde hace décadas y no da resultados. Sin embargo, tiene cierta eficacia en no hacerse responsable de su propio fracaso. Se sigue presentando como si no se hubiera aplicado nunca y en realidad es lo que se viene usando desde siempre. Lo que pasa es que la militarización, que es el punto extremo del punitivismo, tiene cierto rédito político también. Estados Unidos plantea esta estrategia, pero también hay actores locales que encuentran en ella un capital político para capitalizar internamente”, explica el especialista del CELS.

Eso nos pone ante un tema espinoso. ¿Cuánto hay de imposición y cuánto de iniciativa propia en los países latinoamericanos para aplicar las recetas del militarismo estadounidense? “Hay un juego de los dos lados. Estados Unidos opera sobre las FFAA y de seguridad locales a lo largo de los años. Va cultivando, digamos, gente de confianza en ellas, y esas personas son las que después promueven que algunos de sus funcionarios y efectivos vayan a entrenarse y formarse allá, y así se va realimentando ese circuito”, sostiene Trufó. “El problema es que América Latina está completamente desunida. Si había algún tipo de unidad de criterio naciente hace unos años, eso hoy ya no existe. Obviamente la negociación bilateral país por país siempre favorece Estados Unidos. No está negociando con un bloque, y así, siempre lleva las de ganar”, concluye Trufó. Lo paradójico de la política estadounidense de militarización social es que no la aplican en su propio país. Allá la demarcación entre seguridad y defensa es bien clara. “Haz lo que te digo, pero no lo que yo hago”, toda una declaración de principios.

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 Imagen de satélite de la refinería de Abqaiq tras el ataque. En vídeo, imágenes del incendio. Planet Labs (AP) / atlas

Trump advirte de una respuesta militar contra Irán si se verifica la autoría del ataque sobre Arabia Saudí, mientras Teherán rechaza las acusaciones

Irán se ha apresurado a negar este domingo las acusaciones de EE UU sobre su responsabilidad en el ataque con drones del sábado contra instalaciones petroleras saudíes que se atribuyeron los rebeldes Huthi de Yemen. El riesgo de que se agrave el pulso entre Washington y Teherán constituye una nueva amenaza al abastecimiento mundial de energía, ya afectado por el significativo recorte en la producción saudí de crudo que ha provocado la agresión y que puede durar días. Riad afirmó que tiene margen para cubrir las exportaciones con sus reservas.

El presidente Donald Trump advirtió el domingo por la noche de que Estados Unidos está "cargado y listo" para responder, si bien se expresó con menos contundencia que el secretario de Estado, Mike Pompeo, sobre la autoría. "Hay motivos para creer que conocemos el culpable, estamos cargados y listos", escribió en su cuenta de Twitter, pero admitió que se hallaban pendientes de verificación y que aguardaba a hablar con Riad "para saber quiénes creen ellos que causó el ataque y en qué términos proceder".

“Las acusaciones parecen fruto de un compló organizado por algunos servicios secretos para desprestigiar la imagen de un país y preparar el camino para acciones futuras”, denunció el portavoz de Exteriores iraní, Abbas Musavi, que afirmó que son “mentiras sin sentido”. Pompeo acusó el sábado a Irán de estar detrás del bombardeo con drones a dos instalaciones clave de la petrolera saudí Aramco, que está en proceso de salir a Bolsa.

El impacto de los incendios que provocaron en la refinería de Abqaiq, la mayor del mundo, y en las infraestructuras de Khurais, su segundo campo de crudo, obligaron a la empresa a interrumpir la producción de 5,7 millones de barriles diarios, algo más de la mitad de su volumen y equivalente a casi el 6% del consumo mundial. Según diferentes fuentes saudíes consultadas por la prensa económica, el daño en las infraestructuras fue “grande”, aunque Riad prevé recuperar hoy un tercio de la producción interrumpida.

Arabia Saudí dispone de 188 millones de barriles almacenados que servirían de colchón durante semanas en el caso de necesitarlos. Una fuente del sector citada por Reuters afirmó que las exportaciones estarían garantizadas en las próximas semanas gracias precisamente al stock —repartido entre el propio territorio saudí y depósitos en Japón, Holanda y Egipto—. Estados Unidos ha ofrecido, no obstante, sus reservas para garantizar el suministro mundial.

Según ha informado este domingo el Financial Times, Riad está en contacto además con varios miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) por si fuera necesario que aumenten temporalmente su producción hasta que el reino restablezca la suya, aunque sin especificar quiénes podrían hacerlo. Entre los países OPEP, Arabia Saudí es el primer productor, seguido de Irak, Irán —sometido a las sanciones de EE UU por su programa nuclear—, Emiratos y Kuwait.

En cualquier caso, existe margen porque desde finales de 2016, bajo impulso saudí, los miembros de esta organización de productores han estado limitando el volumen de crudo que sale al mercado para sostener el precio.

Trump, anunció el domingo por la noche que había autorizado el uso de las reservas petrolíferas estratégicas, en caso de necesidad, “en una cantidad suficiente por determinar para mantener los mercados bien provistos”, un mensaje que no sirvió para evitar alzas en el precio de los futuros del crudo Brent, referencia en Europa, y el West Texas Intermediate. El presidente también aprovechó para pedir a las agencias correspondiente que aceleren las aprobaciones de los oleoductos ahora en proceso de autorizaciones en Texas y otros Estados.

A pesar de que los Huthi se responsabilizaron del ataque, el tercer de este tipo que se han atribuido desde mayo, Pompeo dijo en Twitter que no hay pruebas de que los drones salieran de Yemen. Tampoco ofreció ningún respaldo a sus alegaciones más allá de denunciar que el presidente iraní, Hasan Rohani, y su ministro de Exteriores, Mohammad Javad Zarif, “pretenden que hacen diplomacia”. 

Zarif, un astuto usuario de las redes sociales (a pesar de que la mayoría de ellas están bloqueadas en Irán), no tardó en responderle. “Tras el fracaso de la máxima presión, el secretario Pompeo da un giro hacia la de máximo engaño”, ha tuiteado Pompeo este domingo. El jefe de la diplomacia iraní ha dicho que “EE UU y sus acólitos están atascados en Yemen” y aseguró que “culpar a Irán no va a poner fin al desastre”.

Mientras tanto, un general de la Guardia Revolucionaria recordaba a Estados Unidos que “sus bases y sus portaviones en un radio de 2.000 kilómetros se encuentran al alcance de los misiles iraníes”. No está claro si las palabras del responsable de la Fuerza Aérea de ese Ejército revolucionario son una mera bravuconada para consumo interno o denotan nerviosismo ante el temor a que Washington esté buscando un pretexto para atacarles.

Trump, ya reconoció haber dado la orden de hacerlo (y haberla retirado en el último momento) el pasado junio después de que la Guardia Revolucionaria echara abajo un dron estadounidense. Las tensiones que se han ido acumulando desde que EE UU abandonó el acuerdo nuclear el año pasado parecieron remitir en las semanas posteriores, pero Washington ha seguido incrementando sus sanciones y Teherán desafiando esa presión con una progresiva retirada de sus compromisos bajo aquel pacto.

Diálogo con Teherán

Es incierto el efecto que los ataques a las instalaciones petroleras saudíes van a tener en la política estadounidense hacia Irán, si mantienen su acusación contra el régimen. Tan solo tres días antes, el miércoles, Trump dejó abierta la puerta a una suavización de las sanciones económicas que ha impuesto a ese país para obligarle a renegociar un acuerdo nuclear que sustituya al de 2015. “Creo que les gustaría llegar a un acuerdo”, dijo el mandatario a la prensa, recordando que Irán “atraviesa dificultades financieras tremendas y las sanciones son cada vez más duras”. Cuando le preguntaron directamente por la posibilidad de rebajarlas, respondió: “Veremos qué pasa”, muy a su estilo.

A raíz de la mediación francesa durante el último G7, a finales de agosto, Trump expresó su disposición a reunirse con el presidente iraní, Hasan Rohani, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas que se inicia el próximo martes. Sin embargo, Rohani ha descartado cualquier cita mientras no se levanten las sanciones. Además, no está claro que cuente para ello con el respaldo del líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, que tiene la última palabra en todos los asuntos de seguridad nacional y política exterior.

Algunos analistas estadounidenses han especulado con que los ataques buscaran cerrar cualquier posibilidad al respecto. “No ayuda”, ha respondido este domingo Kellyanne Conway, asesora de la Casa Blanca, a la cadena Fox. Pero Conway no ha dado por muerta la eventualidad de una cumbre.

Estados Unidos y Arabia Saudí ya acusaron a Irán de estar detrás de los sabotajes contra buques cisterna en el estrecho de Ormuz e infraestructuras petroleras saudíes de los meses pasados, algo que Teherán negó. También responsabilizan a la República islámica de armar a los rebeldes yemeníes (lo que rechazan ambos). Pompeo ha ido esta vez más lejos al decir que el bombardeo de Abqaiq y Khurais no se había originado en Yemen sino en Irán.

Tanto Abqaiq como Khurai, los objetivos alcanzados por los rebeldes yemeníes, están mucho más allá de los 150 kilómetros de alcance de los drones en poder de los Huthi, los llamados Qatef-1. Sin embargo, investigadores de la ONU han revelado que los rebeldes cuentan con un nuevo modelo, los UAV-X, que pueden llegar hasta 1.500 kilómetros.

Según el diario económico The Wall Street Journal, los expertos están investigando si los ataques se originaron en el norte, bien por parte de Irán o de milicias chiíes aliadas en Irak, utilizando misiles de crucero en lugar de drones (aunque en ese caso sorprende que no fueran detectados). El primer ministro iraquí, Adel Abdul-Mahdi, ha negado que su territorio haya sido utilizado para atacar Arabia Saudí.

Aramco, un gigante de la industria

Rentabilidad. La petrolera estatal saudí, Aramco, está considerada como la compañía más rentable del mundo y es responsable de la producción del 10% del crudo de todo el mundo. Arabia Saudí es, además, el mayor exportador de petróleo.

Valor. Las autoridades saudíes estiman el valor de la compañía en dos billones de dólares, el doble de lo que vale el gigante informático Apple.

Empleo. Aramco da trabajo a unas 65.000 personas.

Mercado. La compañía tiene previsto salir a Bolsa en 2020.

Producción. La planta de Abqaiq está considerada como la refinería más grande del mundo y produce unos siete millones de barriles diarios.

 

Por Ángeles Espinosa / Amanda Mars

Dubái / Washington 16 SEP 2019 - 02:04 COT

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