Sábado, 11 Mayo 2019 04:59

Trump tensa la cuerda con China

Liu He y Mnuchin se dan la mano en medio de las negociaciones en Washington. Imagen: AFP

Las conversaciones para terminar con la alarmante guerra comercial entre China y Estados Unidos fueron constructivas, dijo el viernes el secretario estadounidense del Tesoro, Steven Mnuchin, dando una señal de que ambas potencias podrían cerrar un acuerdo que evitaría riesgos para la economía mundial. Solo unas horas antes, Washington lanzó una salva de medidas comerciales contra China al aumentar de 10 por ciento a 25 por ciento los aranceles a 5000 productos de ese origen importados por 200.000 millones de dólares. A su vez, Pekín amenazó con tomar “las contramedidas necesarias”.


El atisbo de esperanza surgido de las declaraciones de Mnuchin alentó a Wall Street, que venía siendo presionada por el pesimismo en las negociaciones. El Dow Jones empezó a recortar las pérdidas sufridas desde la mañana pero seguía en rojo a media jornada. Los mercados de Europa y Asia parecían más optimistas.


“Hubo constructivas discusiones entre ambas partes. Es todo lo que vamos a decir”, dijo Mnuchin, citado por la cadena CNBC, tras dos horas de negociaciones con una misión china liderada por el vice primer ministro, Liu He. Minutos antes, ambos se saludaron con un apretón de manos ante la sede del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) en Washington. De inmediato Mnuchin y el USTR, Robert Lighthizer, partieron hacia la Casa Blanca.


En su hotel, Liu dijo a periodistas que las negociaciones transcurrieron “bastante bien”, según la agencia de noticias Bloomberg que, sin embargo, también citó fuentes que indicaron que los progresos fueron escasos.”Esperamos que las partes puedan encontrarse en una posición intermedia y trabajar juntas para resolver los problemas existentes a través de la cooperación y la consulta”, dijo el Ministerio de Comercio chino en un comunicado.


El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el viernes que no tiene apuro por cerrar un trato con Pekín por considerar que está negociando desde una posición de fuerza. Luego de semanas de proclamar su optimismo, la Casa Blanca cambió de tono el pasado fin de semana y se mostró enojada y hasta despreocupada sobre el conflicto. El sábado, Trump expreso su furia en Twitter por considerar que las negociaciones avanzaban “demasiado despacio”, acusó a China de desconocer compromisos ya pactados y anunció las medidas arancelarias que entraron a regir la pasada medianoche.


Pero Trump cambió de tono este viernes. “Las conversaciones con China siguen de manera muy cordial, no hay absolutamente ninguna necesidad de precipitarse, AHORA que China paga aranceles de 25 por ciento a Estados Unidos”, dijo. El presidente siguió en su tesitura de que los aranceles son más beneficiosos que un acuerdo. “Los derechos de aduana aportarán MUCHA MAS riqueza a nuestro país que un acuerdo fenomenal de tipo tradicional”, agregó.


Desde el año pasado, las dos mayores economías mundiales se aplicaron recíprocamente aranceles a productos por 360.000 millones de dólares, lo cual castigó a los productores agrícolas estadounidenses y a los sectores manufactureros de ambos países. Trump desató la guerra para terminar con prácticas comerciales chinas que considera desleales y a las que atribuye el abultado déficit de Estados Unidos en el comercio bilateral.


Estados Unidos quiere que China respete los derechos de propiedad intelectual y deje de subsidiar masivamente su producción local.,


Las tarifas también hicieron blanco sobre todo las exportaciones agrícolas estadounidenses a China, pero también en los sectores manufactureros de ambos países. “El riesgo de un colapso total de las conversaciones comerciales ciertamente se ha incrementado”, dijo ayer la calificadora de riesgo Moody’s en un informe citado por CNN. Las empresas estadounidenses están en contra de los aranceles, pero “apoyan la idea en el corto plazo si esto nos ayuda a lograr un acuerdo fuerte, aplicable y a largo plazo que solucione cuestiones estructurales”, dijo la Cámara de Comercio Estadounidense.


Al llegar a Washington el jueves, He dijo que las perspectivas de las conversaciones eran promisorias pero advirtió que aumentar los aranceles dañaría a ambas partes. “Espero que nos involucremos en forma racional y sincera con la parte estadounidense”, dijo a la prensa estatal china.


El aumento de aranceles impuesta desde el primer minuto de este viernes abarca numerosos productos chinos; entre ellos equipos médicos, maquinaria, autopartes y muebles. Pero los productos que ya estaban en viaje hacia Estados Unidos solo serán gravados con el 10 por ciento anterior. Ese matiz otorga un cierto período de gracia y evita un inmediato incremento de la intensidad del conflicto. “Aunque estamos decepcionados por las vallas que fueron levantadas, apoyamos los actuales esfuerzos de ambas partes por llegar a un acuerdo sólido y aplicable que resuelva los asuntos fundamentales, estructurales, que nuestros miembros enfrentan desde hace mucho con China”, dijo la agrupación comercial American Chamber of Commerce en un comunicado.


Economistas remarcan que las medidas aduaneras terminan siendo costeadas por las empresas y los consumidores debido a que incrementan el precio de los productos importados. Productores agrícolas y fabricantes de Estados Unidos se quejan porque las represalias chinas les hacen perder mercados.


“NADIE GANA UNA GUERRA COMERCIAL”, tuiteó el analista Chad Bown del Peterson Institute for International Economics. Un asesor del banco central chino estimó que las medidas de Trump y las represalias chinas, reducirán el crecimiento económico de China en 0,3 punto porcentual. Eso está “dentro de un rango controlable”, dijo el asesor Ma Jun.

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Un misil a la negociación de paz con Norcorea

Mientras Corea del Norte dijo que había probado un arma de largo alcance, Seúl y Washington optaron por seguir moderando el tono para no malograr el diálogo.

 

Pyonyang publicó imágenes ayer de los misiles lanzados un día antes que parecen acreditar nuevos y peligrosos avances del programa armamentístico norcoreano, mientras Seúl y Washington optaron por seguir moderando el tono para no malograr el diálogo.


Corea del Norte dijo que había probado un arma de largo alcance, un anuncio que probablemente aumentará las tensiones en la península y que contradice las afirmaciones del Sur y de Estados Unidos que apuntaban a que se trató de misiles de corto alcance. La agencia de noticias estatal norcoreana KCNA anunció que Kim Jong Un supervisó el ensayo armamentístico del jueves, el segundo en menos de una semana y en un contexto de tensión con Estados Unidos debido a las dificultades para alcanzar un acuerdo con el que Pyongyang abandone su arsenal nuclear a cambio de un alivio de las sanciones.


“En el puesto de mando, el líder supremo Kim Jong Un fue informado sobre un plan de ensayo de varios medios de ataque de largo alcance y dio la orden de realizar el ejercicio”, informó KCNA, asegurando que la prueba fue un éxito. La agencia no especificó qué tipo de arma se disparó y evitó usar las palabras “misil”, “cohete” o “proyectil”.


Estas nuevas informaciones se suman a la creciente tensión con Estados Unidos, donde el presidente Donald Trump consideró el jueves que Kim no estaba preparado para negociar una desnuclearización. Desde la Casa Blanca, Trump dijo que observa el lanzamiento de misiles “muy seriamente”. “Eran misiles más pequeños, misiles de corto alcance. Nadie está contento con eso”, dijo el presidente a periodistas. “La relación continúa. Pero veremos qué pasa”, apuntó.


En la histórica cumbre con Trump en junio de 2018 en Singapur, el líder norcoreano se comprometió a “trabajar por la desnuclearización completa de la península coreana”. Pero las conversaciones se atascaron tras el fracaso de un segundo encuentro entre ambos en febrero pasado en Hanói. Entonces Kim pidió infructuosamente que se levantaran las sanciones que padece su país, a cambio de iniciar una desnuclearización que el presidente estadounidense consideró demasiado tímida.


Corea del Norte “disparó lo que podrían ser dos misiles de corto alcance” desde Kusong, en la provincia de Pyongan del Norte, indicó el jueves el jefe del Estado mayor surcoreano en un comunicado. Agregó que los misiles, que recorrieron 270 y 420 kilómetros, respectivamente, eran analizados por militares surcoreanos y por sus aliados estadounidenses.


La edición de ayer del Rodong Sinmun, el órgano oficial del partido en el poder en Pyongyang, dedicaba toda su portada y parte de la segunda página al lanzamiento de la víspera, ilustrado con 16 fotos, una de ellas de Kim observando el disparo.


El lanzamiento del jueves se produce además días después de que Corea del Norte llevara a cabo un ejercicio militar y lanzara varios proyectiles el sábado, entre ellos un misil de corto alcance, según los expertos.


Oficialmente, Corea del Norte no ha disparado ningún misil desde noviembre de 2017, poco antes de una reducción de tensiones que llevó a la cumbre histórica de Kim y Trump. Entonces probó un misil intercontinental capaz, según Pyongyang, de alcanzar el territorio estadounidense.


El ministro japonés de Defensa, Takeshi Iwaya, dijo ayer que Tokio “llegó a la conclusión” de que los últimos lanzamientos eran misiles balísticos de corto alcance. “El lanzamiento de misiles balísticos es una violación clara de resoluciones relevantes del Consejo de Seguridad de la ONU”, dijo ante la prensa.


Los lanzamientos del jueves tuvieron lugar apenas unas horas después de que el enviado especial de Estados Unidos para Corea del Norte, Stephen Biegun, llegara a Seúl para mantener conversaciones con representantes surcoreanos sobre el enfoque a adoptar en las negociaciones nucleares con Pyongyang.


El presidente surcoreano, Moon Jae-in, dijo que Pyongyang estaba “muy molesto” porque la cumbre de Vietnam terminó sin acuerdo y que su última postura tenía un “elemento de protesta” y “de presión para redirigir las conversaciones nucleares en la dirección que desea”.


Pero señaló: “Cualesquiera que hayan sido las intenciones de Corea del Norte, advertimos que podría hacer que las negociaciones sean más difíciles”. Corea del Sur y Estados Unidos trabajan juntos en la estrategia negociadora ante Pyongyang.


Con el disparo de este jueves, “Corea del Norte está enviando un claro mensaje de que no se contentará con una ayuda humanitaria” procedente de Seúl, según Hong Min, investigador del estatal Instituto Coreano para la Unificación Nacional. Pyongyang “está diciendo: ‘queremos garantías de seguridad a cambio de un proceso de desnuclearización’” agregó.
A inicios de la semana pasada, Pyongyang advirtió a Estados Unidos de un “resultado indeseable” si no ajustaba su posición para finales de año, después de tres meses de parálisis en las negociaciones sobre el programa balístico y nuclear de Corea del Norte.


Estados Unidos insiste en que las sanciones solo se levantarán después de que Corea del Norte haya eliminado completamente sus programas armamentísticos. Por otro lado, autoridades estadounidenses anunciaron desde Nueva York la incautación del carguero norcoreano “Wise Honest” –una mole de 17.000 toneladas– por violar las sanciones internacionales al exportar carbón e importar maquinaria.

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Viernes, 10 Mayo 2019 06:14

Militares, policías y democracia

Militares, policías y democracia

¿Es posible modificar la cultura política y la actitud concreta hacia la población de las fuerzas armadas y policiales? A la luz de la experiencia reciente en Uruguay y Brasil, la respuesta es negativa. Luego de tres décadas y media de democracia y más de una década de gobiernos de izquierda, los aparatos represivos reafirman su papel tradicional y no están dispuestos a modificarlo.

Me referiré en particular a las fuerzas armadas, ya que tienen alguna especificidad respecto a las policiales. En Uruguay acaba de registrarse una crisis entre el gobierno de Tabaré Vázquez y el alto mando militar (por el encubrimiento por los mandos de torturadores y asesinos), que se saldó con el relevo en el Ministerio de Defensa y en la cúpula militar. Sin embargo, los problemas a los que me refiero no se relacionan con una u otro persona. Son estructurales.

El nuevo ministro de Defensa, José Bayardi, ofreció una entrevista en la que explica el inmovilismo por la endogamia de la familia militar. "Las relaciones de los estudiantes militares, los cadetes y los oficiales se dan en entornos familiares que proceden de la misma profesión", explica (https://bit.ly/2GRl8Fi).

Eso explica, en su opinión, la "enorme carga de los militares retirados sobre los oficiales más jóvenes en relación con un relato construido y difundido en los entornos cotidianos de los oficiales. Es imposible o muy difícil romper con el relato construido sobre los hechos de la dictadura, sin romper a su vez con los vínculos de relación familiares".

La izquierda en el gobierno desde 2005, sostuvo la necesidad de modificar la educación en las escuelas militares, algo que tampoco puso en práctica.

En Brasil sucede algo similar. Los militares justifican la dictadura, la niegan o la minimizan. No sólo los retirados que están en el gobierno de Jair Bolsonaro, que son los que pueden hacer declaraciones públicas, sino las propias fuerzas armadas como institución. Ellas jugaron un papel decisivo en el derrocamiento de Dilma Rousseff y en el encarcelamiento de Lula, de la mano del anterior comandante en jefe del Ejército, general Eduardo Villas Bôas.

La izquierda brasileña critica con dureza a Bolsonaro y al juez Sergio Moro, ahora ministro, lo cual es acertado. Pero no habla de la comunicación del general el día antes del juicio a Lula, el 3 de abril de 2018: "Aseguro a la nación que el Ejército brasileño comparte el deseo y las ansias de todos los ciudadanos de bien de repudio a la impunidad y de respeto a la Constitución, la paz social y la democracia" (https://bit.ly/2q4Iwq9). Fue una presión indebida sobre la justicia, pero representaba la opinión de las fuerzas armadas.

Me interesa constatar dos cuestiones centrales: que los aparatos armados del Estado no han cambiado y no tienen ni la intención ni la posibilidad de hacerlo, y que la izquierda no está debatiendo lo que hacer al respecto.

Sobre la primera cuestión, no podemos engañarnos, ya que el papel de los militares en la sociedad (al igual que si hablamos de las fuerzas policiales) no depende de tal o cual oficial, ni siquiera del gobierno de turno, porque responde a una cuestión estructural. Las fuerzas armadas pueden aceptar la democracia y aún las reglas de las instituciones democráticas, pero no van a cambiar sus modos y harán todo lo posible para neutralizar cualquier actitud del poder político que afecte sus intereses.

Coincido con las afirmaciones del ministro Bayardi en el sentido de la "endogamia", como parte de la explicación del continuismo militar respecto a las dictaduras. En Brasil la dictadura terminó en 1985 (casi 35 años de democracia) y el PT gobernó entre 2003 y 2016. En Uruguay la dictadura terminó en 1984 y el Frente Amplio gobierna desde 2005. Ahora se reconoce lo evidente, que no hubo cambios en la mentalidad ni en la actitud de los militares, pese a que ambos gobiernos les han otorgado beneficios materiales importantes, tanto salariales como presupuestales para la modernización de las fuerzas.

La segunda cuestión es la izquierda. El problema es que no debatimos sobre las fuerzas armadas, quizá porque deberíamos entonces discutir sobre las continuidades en la cultura del poder judicial, de la policía, del parlamento, en fin, de todos los estamentos con poder que conforman la sociedad. Y por último terminaríamos debatiendo sobre las y los militantes de izquierda.

Lo más grave, a mi modo de ver, es que no sólo no debatimos sobre los armados sino que tampoco sabemos qué hacer. Los tiempos transcurridos en democracia y bajo gobierno de izquierda son suficientes para hacer balance. La realidad de estos dos países es la misma que la de todo el continente, más allá del color de los gobiernos.

Podemos seguir haciéndonos los distraídos, hasta que la falta de actitud se nos vuelva en contra. El problema de los cuerpos armados, su persistencia en el papel represivo contra los pueblos y poblaciones, nos está hablando de los límites que tiene administrar el Estado.

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Un cofundador de Facebook pide que los reguladores dividan la compañía porque tiene demasiado poder

Chris Hughes argumenta en un artículo en 'The New York Times' que Mark Zuckerberg tiene más poder "que cualquier persona en el sector privado o en el Gobierno"

 

Ha llegado la hora de dividir Facebook. Su presidente ejecutivo, Mark Zuckerberg, tiene demasiado poder, “más que cualquier persona en el sector privado o en el Gobierno”, de Estados Unidos. Lo dice Chris Hughes, uno de los cuatro compañeros de estudios de Zuckerberg que fundaron con él la empresa. Hughes publicó este jueves un artículo pidiendo que las autoridades partan la compañía en tres y atizó un debate que es parte de la conversación en torno al poder de las grandes tecnológicas desde que se reveló hace dos años hasta qué punto la red social puede ser utilizada como una arma de propaganda tóxica. Hughes propone que la compañía sea partida al menos en tres: Facebook, Instagram y Whatsapp

“Hace 15 años que cofundé Facebook en Harvard y no he trabajado en la compañía desde hace una década. Pero tengo un sentimiento de enfado y responsabilidad”, dice Hughes en un artículo titulado Ha llegado la hora de dividir Facebook y publicado en The New York Times.


Hughes dice en su artículo que Zuckerberg “es humano”. No lo presenta como alguien malévolo. “Pero su humanidad es precisamente lo que hace que sea tan problemático que tenga un poder sin control”, afirma. Zuckerberg controla el 60% de las acciones con derecho a voto de la compañía y la gente que está a su alrededor, dice Hughes, apenas sirve como control. Él solo puede decidir qué ven cada día más de mil millones de personas en Facebook o en Instagram.


“Mark es una buena persona”, dice Hughes. “Pero me irrita que su fijación con el crecimiento le haya llevado a sacrificar seguridad y civismo a cambio de clics. Estoy decepcionado conmigo mismo y con el equipo de Facebook de los primeros tiempos por no pensar más en cómo el algoritmo del chorro de noticias (news feed) podía cambiar nuestra cultura, influir en elecciones y empoderar a líderes nacionalistas. Y me preocupa que Mark se ha rodeado de un equipo que refuerza sus creencias en vez de contestarlas”.


“El Gobierno debe pedir responsabilidades” a Mark Zuckerberg, continúa el artículo. Hughes argumenta que el poder del CEO de Facebook es “antiamericano”. Estados Unidos “se construyó sobre la idea de que el poder no debía estar concentrado en una sola persona, porque todos cometemos errores. Por eso los fundadores crearon un sistema de contrapesos. No necesitaban adivinar el surgimiento de Facebook para entender la amenaza que suponen compañías gigantescas para la democracia”.


Hughes pone ejemplos de otras industrias de crecimiento rápido a lo largo de la historia en las que el Gobierno intervino para dividir las compañías que acabaron en una posición dominante, como la partición de la petrolera Standard Oil o la telefónica ATT.


Facebook fue lanzado por un grupo de amigos en 2004 en un dormitorio de Harvard para poner en contacto a estudiantes. 15 años después, su plataforma principal la utilizan 2.300 millones de personas al mes. Por el camino ha comprado otras redes de comunicación. La aplicación de mensajería Whatsapp la utilizan 1.600 millones de personas; la aplicación Messenger, 1.300 millones; su última gran adquisición, Instagram, 1.000 millones de personas. Facebook posee los datos de todas las interacciones de todos esos usuarios.


“El aspecto más problemático del poder de Facebook es el control unilateral que tiene Mark sobre el discurso. No hay precedente de esta capacidad para vigilar, organizar e incluso censurar las conversaciones de 2.000 millones de personas”, escribe Hughes.


Tras el impacto de la publicación del artículo, Facebook rechazó los argumentos de Hughes y la petición pública de que la compañía sea dividida. “Facebook acepta que con el éxito viene una responsabilidad. Pero no se aplica la responsabilidad pidiendo la partición de una compañía americana de éxito”, dijo la empresa en un comunicado firmado por su portavoz, Nick Clegg, y citado por Reuters. “La exigencia de responsabilidades a las compañías tecnológicas solo se puede hacer a través de la difícil introducción de nuevas reglas para Internet. Eso es exactamente lo que ha pedido Mark Zuckerberg”.


La influencia de Facebook en la conversación nacional de Estados Unidos y del mundo quedó patente durante las elecciones presidenciales de 2016 y la campaña del Brexit. Meses después se descubrió hasta qué punto el news feed había sido utilizado como arma de desinformación. Aparte, se descubrió que Facebook había otorgado los datos de millones de personas a una consultora política, Cambridge Analytica. La compañía también se enfrenta a una multa que se espera de unos 5.000 millones de dólares por no cumplir las normas de privacidad. Varios directivos se han ido de Facebook desde entonces, aparte de los fundadores de Whatsapp y de Instagram.

Por Pablo Ximénez de Sandoval
Los Ángeles 9 MAY 2019 - 19:24 COT

 

Viernes, 10 Mayo 2019 05:46

La revolución 5G

La revolución 5G

Con el aséptico nombre de 5G se presentó la nueva generación de comunicación móvil en el Mobile World Congress de Barcelona, a finales de febrero. Se trata de una profunda transformación tecnológica con importantes consecuencias empresariales, sociales y geopolíticas. La estrella del congreso fue el nuevo modelo Mate X de Huawei, la principal empresa tecnológica china. Claro que el teléfono no sirve de mucho mientras no se despliegue la red por la que circulan las señales. Y esto se supone que ocurrirá, al menos en China, Europa y Estados Unidos, en el 2020. 

La conexión de internet con 5G se proyecta como 40 veces más rápida que la del 4G que actualmente utilizamos y el volumen de datos comunicados significativamente mayor (aquí las estimaciones varían). La importancia de esta tecnología es que constituye la infraestructura necesaria para el funcionamiento de la nueva sociedad en red, incluyendo la nueva economía. Esta nueva estructura, que ya existe en gran medida, está en la base de la conexión de grandes bases de datos (big data), del despliegue de las aplicaciones de inteligencia artificial y, por tanto, de la robótica avanzada (máquinas capaces de aprender) y, sobre todo, de la llamada “internet de las cosas”. Por tal se entiende la multiplicidad de conexiones ultrarrápidas de internet no sólo entre humanos y sus organizaciones, sino entre objetos de todo tipo, en el ámbito doméstico, el dinero móvil, el coche sin conductor, la cirugía a distancia, la enseñanza virtual o las guerras de drones. No hablamos de ciencia ficción, sino de lo que ya ha sido investigado, diseñado, producido y es operativo.


Como indicación de lo que ocurre, en el 2014 había unos 1.600 millones de objetos/máquinas conectados. En el 2020 se estima que serán 20.000 millones. Sin embargo, el funcionamiento real de estas múltiples redes sobre una única infraestructura de comunicación requiere una red con las características del 5G. Con sus consiguientes riesgos. Por un lado, el de la ciberseguridad (interferencias y vigilancias de todo tipo, sobre todo de gobiernos, incluidos todos). Por otro lado, los peligros potenciales para la salud aún poco evaluados. Resulta que una característica clave de esta nueva red es una altísima densidad de miniantenas que están sembrando en todas las ciudades para, mediante su cobertura coordinada del espectro, obtener una comunicación ubicua de cualquier punto de la red a cualquier otro. Antes de que le entre pavor piense que esta red, como todo lo que hemos ido inventando, se va a desplegar y usted (o sus hijos o sus nietas) la van a utilizar, sí o sí. Con lo cual lo urgente es analizar seriamente los impactos de estos múltiples campos electromagnéticos sobre la salud (sobre lo que hay muchos mitos, parecidos al movimiento antivacunas) y encontrar soluciones técnicas para prevenir el daño potencial.


En cualquier caso, la construcción y gestión de la(s) red(es) 5G se convierte en un campo esencial de la lucha por el poder y el dinero, porque vivimos en la época del capitalismo de los datos y los datos sólo sirven cuando pueden ser procesados y conectados.


Por eso se ha desatado una violenta reacción del Gobierno estadounidense contra la participación de Huawei en el diseño y construcción de la red. Y es que resulta que, en opinión de la mayoría de los expertos, Huawei posee la tecnología de diseño y fabricación más avanzada del mundo en las redes de telecomunicación 5G. Creo que el choque psicológico del Gobierno (mucho menos el de las empresas) es comparable al pánico surgido ante el Sputnik soviético en 1957.


¿Cómo es posible –dicen en Estados Unidos– que los chinos estén más avanzados cuando se suponía que su ventaja competitiva estaba en copiar y fabricar más barato explotando su mano de obra, sin añadir valor mediante investigación? Estamos en presencia de una mezcla de complejo de superioridad e ignorancia. Huawei está entre las primeras cinco empresas del mundo en gasto en I+D, tiene decenas de miles de investigadores, con centros en todo el mundo, no sólo en China, sino en Silicon Valley y otros núcleos tecnológicos. Y obtuvo más patentes tecnológicas en el 2017-2018 que cualquier empresa tecnológica en Estados Unidos. Aun así, la paranoia de los estrategas estadounidenses es tal que, teniendo en cuenta las consecuencias geopolíticas e incluso militares de esta tecnología, decidieron que la ventaja de Huawei sólo podía provenir del espionaje industrial y han arrestado y procesado a la directora financiera, Meng Wanzhou, hija del fundador de la empresa. ¿Pruebas? En el momento de su detención llevaba un iPhone y un iPad. Concluyente, ¿no? La acusación en serio es que Huawei es una empresa estatal (falso, es privada, como lo es Alibaba, la mayor empresa de e-commerce del mundo) y está introduciendo un acceso de “puerta trasera” en la red mediante el cual se puede espiar a todo el mundo. Y sólo faltaba que justo ahora el Gobierno chino lance su iniciativa de construcción de infraestructuras de transporte y comunicaciones en Europa y Asia (la nueva ruta de la seda) en colaboración con diez países europeos, incluida Italia, para que el 5G se interprete como un proyecto de dominación china sobre Occidente.


Objetivamente, hace falta mucho cinismo para presentar al Gobierno de Estados Unidos, así como los europeos, como respetuosos de la privacidad. Hay múltiples revelaciones y documentos (en particular los papeles de Snowden) que muestran la práctica sistemática de vigilancia legal o ilegal de las agencias estadounidenses en todo el mundo, como hace el Gobierno chino. Y la ayuda de mercados militares a empresas como Boeing y a Silicon Valley es un hecho.
La nueva revolución tecnológica se está convirtiendo en un campo de batalla geopolítico, en detrimento de la cooperación sinérgica que intentan algunas empresas europeas.

Por Manuel Castells
La Vanguardia

 

El canciller iraní Mohamad Yavad Zarif se reunió con su colega ruso, Serguéi Lavrov. Imagen: EFE

El gobierno iraní anunció ayer que dejará de cumplir algunos de los compromisos del acuerdo nuclear internacional firmado en 2015. En su discurso televisado, el mandatario de Irán, Hasan Rohani, explicó que desde ahora no van a vender el uranio enriquecido ni el excedente de agua pesada y que además producirán estos elementos de forma ilimitada. Según explicó Rohani, su acción es en respuesta a la decisión unilateral de Estados Unidos de retirarse de ese pacto el año pasado y reestablecer, consecuentemente, las sanciones al país islámico. Como parte del anuncio, Rohani también afirmó que da un plazo de 60 días al resto de los firmantes del pacto, China, Francia, Inglaterra, Rusia y Alemania, para que cumplan con las exigencias de Irán. 

Al poco tiempo de hacerse pública la decisión iraní, Estados Unidos reaccionó anticipando nuevas sanciones para al país islámico que apuntan a los sectores del hierro, acero, aluminio y cobre, al tiempo que advirtió a Europa sobre “las consecuencias de ceder al chantaje iraní”. Un rechazo similar mostró por su parte el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu. Irán, sin embargo, tuvo el apoyo de China y Rusia.


“Desde este miércoles la República Islámica de Irán no se considera comprometida a respetar parte de lo acordado”, explicó Rohani y señaló que estas medidas se enmarcan en el acuerdo de Viena que permite a las partes firmantes suspender parcial o totalmente algunos de sus compromisos en caso de incumplimiento de otro de los integrantes. El año pasado luego de retirarse unilateralmente del acuerdo, Washington volvió a imponer sanciones a Irán en el sector bancario y petrolero.


“Si durante estos 60 días se mantienen nuestros principales intereses, especialmente la venta del petróleo y la eliminación de sanciones bancarias, volveremos a las condiciones anteriores”, lanzó Rohaní. De no ser así, advirtió, tomarán otros dos pasos: por un lado dejarán de comercializar uranio y por el otro dejarán de vender agua pesada. Estos dos caminos que abrió Irán ante la imposibilidad de acordar posiciones con Estados Unidos permitirán al país islámico una elevada producción de uranio con fines nucleares, algo que en el acuerdo estaba regulado, y una concentración sin límites de agua pesada otro material usado para la fabricación de bombas nucleares.


“El acuerdo sigue en pie. Anunciamos nuestra reducción, no nuestra salida (...) El acuerdo necesita una cirugía pero para salvarlo no para destruirlo”, explicó el presidente iraní. Luego insistió en que su país no abandonó la mesa de negociaciones, dejando en claro que está dispuesto a dialogar. “Hoy estamos empezando la negociación con un nuevo lenguaje. Ahora es jurídico, mientras que ayer era diplomático y amistoso”, finalizó Rohaní. “Este es un intento de chantaje bastante flagrante”, dijo en tanto Tim Morrison, director para Armas de Destrucción Masiva en el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca. “Europa debería resistirse a esto y presionar a Irán para que vuelva a la mesa negociadora para llegar a un acuerdo nuevo”, opinó Morrison quien además insistió en retomar la política de mano dura contra Teherán. Por su parte, el secretario de Estado Mike Pompeo viajó al Reino Unido donde dio una conferencia junto al emisario estadounidense para Irán, Brian Hook. Allí los ingleses le advirtieron a Teherán que no tome más medidas porque aseguraron que de lo contrario sufrirá consecuencias. Francia, en sintonía, también le pidió a Irán que siga respetando el total de sus obligaciones nucleares y le exigió que se abstenga de aplicar cualquier medida que viole los compromisos asumidos.


El presidente ruso denunció que el país islámico es víctima de una presión internacional. Horas más tarde, el canciller iraní, Mohamad Yavad Zarif, se reunió con el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, y ambos coincidieron en denunciar el comportamiento “irresponsable” de Estados Unidos. “Rechazamos las acciones estadounidenses que lleven a una escalada de tensión en torno al acuerdo nuclear con Irán”, dijo por su parte el portavoz del ministerio chino de Asuntos Exteriores, Geng Shuang.

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Cómo ganar las elecciones con Whatsapp desde Brasil hasta la India

El omnipotente conglomerado GAFAT (Google/Apple/Facebook/Amazon/Twitter), asociado al Pentágono en su segmento Defence Innovation Board, desató una intensa polémica con Trump, quien critica el monopolio cibernético de Silicon Valley (https://wapo.st/2J3H1nj), y con Europa, donde se exige su regulación y atomización (https://econ.st/2Y3JTE6).

Hoy Twitter México/Latinoamérica se encuentra en la picota por sus usuarios debido a la flagrante parcialidad de su director Pepe López Ayala: proto-fascista aliado del Partido Popular español quien no oculta su intrusión en las elecciones (https://bit.ly/2vaEVZJ) y quien ha sido expuesto por su proclividad neofranquista/neoliberal/neopinochetista (https://bit.ly/2vmxf6V).

El común denominador de las críticas altisonantes versa sobre el manejo cautivo de los bots y su “granja de trolls” con el fin de modular a la opinión publica y redireccionar el voto manipulado de los electores.

Cambridge Analytica, hoy extinguida, redireccionó el voto a favor del Brexit y la elección de Trump (https://bit.ly/2TPXEUO).

Ahora la aplicación Whatsapp ha sido colocada en la picota, a lo que se ha sumado en forma sorprendente The Financial Times (04/05/19) vinculado por medio del grupo Pearson, junto con The Economist, a la Banca Rothschild y a su instrumento George Soros: señalado de ser "socio" del mandamás de Facebook (https://bit.ly/2R2Lhnl).

Whatsapp fue adquirida en 2014 por Facebook en 22 mil millones de dólares y cuenta con 500 millones de usuarios, siendo la aplicación más popular en India (300 millones: la mayor del mundo) y Brasil, además de Gran Bretaña, España y Francia.

En India, Financial Times alerta que se puede escenificar una "elección Whatsapp", la cual "podría también configurar su futuro político".

El partido gobernante Bharatiya Janata, del "nacionalismo hindú", utiliza Whatsapp "para librar una de las más sofisticadas campañas políticas digitálicas en el mundo".

John Gapper (FT 16/04/19) había advertido que "Whatsapp es una versión sombría de la democracia" y que la elección general en India, donde votarán del 11 de abril al 19 de mayo 900 millones, "demuestra los riesgos de las plataformas de las redes sociales".
Ahora los clásicos "mensajeros del odio (palabra de moda)" son quienes acusan a sus adversarios de imitarlos, como si el "odio" fuera monopolio exclusivo de un tipo dado de supremacismo racista.

Financial Times admite que Bolsonaro ganó la elección "ayudado en parte por una ola de rumores tóxicos y desinformación, la mayoría propalados por Whatsapp". Ahora se requiere de mercadólogos creativos de las mentiras tóxicas para ganar una elección, como sucede en México con el uso vicioso y antidemocrático del grupo panista de los ex presidentes Fox y Calderón y sus conspicuos aliados propaladores de la "trama rusa" y la Operación Berlín (https://bit.ly/2UrdBVm), con el fin de desestabilizar al gobierno y pretender obtener por vías subversivas lo que perdieron en las urnas electorales.

En Brasil, con 120 millones de usuarios de Whatsapp, se manejó que la manipulación con fake news ayudaron a la elección a la presidencia del ex capitán Jair Bolsonaro. The Conversation denunció que la “postura sesgada de Whatsapp “en la elección de Brasil, demuestra el "peligro a la democracia de las redes sociales debido a la desinformación" (https://bit.ly/2J56o8m).

Los gobiernos masoquistas y los ciudadanos afectados por la obscena toma de partido del GAFAT, al unísono de su extraterritorialidad jurídica y su atentado a la soberanía cibernética de los países, no han tomado medidas precautorias y regulatorias ante el totalitarismo orwelliano de las plataformas monopólicas que controlan las redes sociales.

La tecnología en si es neutral y depende del uso que se le da. Lo grave radica en el monopolio de las plataformas.

El combate a los monopolios y la democratización de las plataformas –donde Latinoamérica, África, Europa y gran parte de Asia se encuentran ausentes– sería el antídoto para la deliberada propagación selectiva de fake news.

AlfredoJalife.com

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Meng Wanzhou, la princesa de Huawei en el ojo del huracán

La directora financiera del gigante tecnológico chino aguarda que se decida su proceso de extradición a EE UU

Había una vez dos emperadores, el del Este y el del Oeste, que rivalizaban por una princesa. Uno de ellos mandó hacerla prisionera en un castillo en un reino aliado; el otro enfureció y amenazó con graves males si no la liberaban. ¿Suena a cuento infantil? Sí. Pero muy real. China y Estados Unidos mantienen una dura pelea por la supremacía tecnológica, encarnada en su disputa sobre Huawei. Y Meng Wanzhou, la directora financiera y heredera aparente del gigante tecnológico chino, es la princesa por la que porfían y cuya detención en Canadá ha hecho montar en cólera a Pekín.


Aunque sobre el papel un régimen comunista, China no deja de tener su propia realeza, los “principitos”, los familiares de los líderes más altos y de los superejecutivos de las empresas de bandera. Y —con la posible salvedad de Alibaba, el gigante del comercio electrónico— en China no hay mayor empresa de bandera que Huawei: opera en 170 países, emplea a 180.000 personas, ingresa más de 41.000 millones de euros anuales y es punta de lanza de la innovación mundial. Si hay una familia intocable en el sector privado chino, esa es la de Ren Zhengfei, el exmilitar fundador de esta compañía de nombre traducible como “logro de China”. Y Meng es su hija mayor. “De ninguna manera China va a aceptar que se retenga a Meng Wanzhou”, advierten, en público y en privado, altos funcionarios chinos.


Cuando el 1 de diciembre la directora financiera fue detenida mientras hacía escala en Vancouver, China se encendió de ira. Ottawa explicó que había, simplemente, acatado una solicitud de EE UU, que considera a Meng sospechosa en un caso de fraude para violar sus sanciones contra Irán. Pero Pekín inmediatamente lo catalogó de caso político. Las aparentes represalias no tardaron en llegar: dos ciudadanos canadienses fueron detenidos en China a los pocos días; este febrero se ha confirmado que son sospechosos de espionaje. De repente, el nombre de Meng, de 47 años, estaba en boca de todos. Un nombre que, hasta entonces, pocos conocían fuera de China: quienes la han tratado la describen como “profesional” y “discreta”. Su primera aparición pública en representación de Huawei llegó en 2011, cuando ya llevaba casi 20 años trabajando para la empresa.


Lo que se sabe de ella con seguridad, como ocurre con el resto de su familia, es relativamente poco. Huawei no cotiza en Bolsa y no necesita publicar detalles de su organización o los ingresos de sus directivos. El propio Ren, hasta que comenzó la detención de su hija, solo había concedido tres entrevistas a medios extranjeros en toda su vida. No se conoce con exactitud a cuánto pueda ascender la riqueza de Meng; tampoco cuántos pasaportes tiene.


Nacida en 1972 en Chengdu —su madre, Mena Jun, de quien toma el apellido, era hija de un alto funcionario del Partido Comunista en la zona—, se mudó en los años ochenta con su familia a Shenzhen, entonces un pueblo de pescadores recién designado como zona económica especial. Su padre fundó allí Huawei en 1988, tras ser licenciado del Ejército.
Ella empezó en la compañía en 1993 como recepcionista. Su ascenso en serio llegó tras completar un máster en contabilidad. Desde 2003 ha ocupado puestos como la dirección financiera de la subsidiaria de Hong Kong o la dirección de contabilidad internacional. En 2011 pasó a ser directora financiera. En marzo pasado, en un posible paso hacia la sucesión, fue nombrada vicepresidenta.


Está casada con Liu Xiaozong, empresario, y tiene cuatro hijos, entre los 20 y los 10 años. Hasta 2009 mantuvo permiso de residencia en Canadá. Aún hoy conserva dos lujosas propiedades en Vancouver, una valorada en 10,6 millones de euros y otra en 3,7. Una está siendo reformada; la otra le sirve de hogar mientras espera, en régimen de libertad condicional y con una pulsera electrónica en el tobillo, a que se resuelva su solicitud de extradición.


No se sabe exactamente cuándo entró en el consejo de administración de Skycom Tech, descrita por los fiscales canadienses como “una subsidiaria no oficial” de Huawei. EE UU le acusa de haber engañado a los bancos negando los vínculos de Huawei con esa compañía —disuelta el año pasado— para que la matriz se saltara las sanciones contra Irán.


Ahora Huawei ha decidido pasar a la acción contra lo que considera un abuso estadounidense. La empresa ha interpuesto una demanda contra la ley que prohíbe a los organismos oficiales de EE UU comprarle equipos y productos. Meng Wanzhou ha apelado también contra su detención. “Hay cuestiones de carácter político, motivaciones políticas, comentarios del presidente de EE UU”, ha dicho uno de sus abogados, Richard Peck. Donald Trump ha insinuado alguna vez que estaría dispuesto a devolver a la ejecutiva a China si ello le reportara un acuerdo en su guerra comercial con Pekín.


El próximo episodio de este cuento real llegará el 8 de mayo, cuando Meng regresará a los tribunales para una vista sobre su extradición. Pero todo el proceso legal puede tardar hasta dos años en agotarse. Mientras, la princesa seguirá esperando en su mansión. ¿Y los dos emperadores? Estos, probablemente, encontrarán nuevos motivos para seguir porfiando.

Por Macarena Vidal Liy
7 MAY 2019 - 02:32 COT

¿Quién es Philip Goldberg, el polémico hombre que Trump quiere como embajador en Colombia?

Fue expulsado de Bolivia y tuvo diferencias con el presidente de Filipinas.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, nominó al diplomático Philip Goldberg como embajador de su país en Colombia, para tratar de sustituir a Kevin Whitaker, designado por su antecesor en la Casa Blanca, Barack Obama.


Goldberg, de 62 años, se desempeñó como encargado de negocios interino en la Embajada de EE.UU. en Cuba, entre febrero y julio de 2018.


Expulsado de Bolivia


Pero antes de ese cargo, Goldberg fue protagonista de varias controversias en los países que estuvo. En 2008 fue expulsado de Bolivia, tras dos años en la representación de Washington en ese país, por el presidente, Evo Morales.


"Sin miedo a nadie, sin miedo al imperio. Hoy día delante de ustedes, delante del pueblo boliviano, declaro al señor Goldberg, embajador de EE.UU., persona no grata", dijo Morales, el 11 de septiembre de 2008, tras calificar al diplomático de "experto en alentar conflictos separatistas" y acusarlo de conspirar con la oposición boliviana contra su Gobierno.
Morales recordó, en ese entonces, que Goldberg, entre 1994 y 1996, estuvo como jefe de oficinas del Departamento de Estado de EE.UU. para Bosnia, durante la guerra separatista de los Balcanes; y, entre 2004 y 2006, fue jefe de misión en Prístina, Kosovo, cuando se abría paso a la separación de esa región.


Su despedida en Filipinas


Entre entre 2013 y 2016, Goldberg ocupó el cargo de embajador en Filipinas.


En agosto de 2016, dos meses antes de dejar el cargo, hubo una controversia con el presidente de ese país, Rodrigo Duterte, quien había asumido el cargo en junio de ese año.
En un discurso ante militares en el centro del país, en Campo Lapu-Lapu, de la ciudad filipina de Cebu, Duterte llamó "gay" e "hijo de puta" a Goldberg.


El mandatario explicó su molestia con el entonces representante de EE.UU. en Filipinas por supuesta intromisión durante los comicios: "se entrometía durante las elecciones, dando declaraciones sobre mí aquí y allá. No tenía que hacer eso", dijo el mandatario en esa oportunidad.
Cerca del Plan Colombia


Además de estos cargos, el aspirante a diplomático en Bogotá se desempeñó, entre 2010 y 2013, como subsecretario de Estado adjunto para Inteligencia e investigación.
Goldberg es el segundo candidato que propone Trump para sustituir a Whitaker en Colombia. Su primera propuesta fue el diplomático Joseph Macmanus, pero el Senado no dio su visto bueno.


Para Goldberg, Colombia no es algo nuevo, ya que se desempeñó en ese país como coordinador del controversial Plan Colombia, que EE.UU. impulsó en el país suramericano.

Publicado: 6 may 2019 21:36 GMT

Publicado enColombia
 Luz Marina Monzón. Camilo Rozo

La directora de la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas, surgida de los acuerdos de paz, calcula cerca de cien mil casos

Luz Marina Monzón (Villavicencio, 1964) lleva media vida dedicada al tema de los desaparecidos en Colombia. Desde que comenzó a trabajar con la Comisión Colombiana de Juristas, hace más de 20 años, ha representado algunos de los casos más emblemáticos. Abogada con especializaciones en ciencias penales y criminológicas y derechos humanos, dirige desde hace poco más de un año la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD), la entidad encargada de atender las estremecedoras dimensiones del fenómeno en medio del conflicto armado que durante más de medio siglo ha asolado Colombia. Con cerca de cien mil casos, la cifra supera a todas las dictaduras del Cono Sur.


Surgida de los acuerdos de paz con la exguerrilla de las FARC, la Unidad hace parte del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, en conjunto con la Comisión de la Verdad y la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), que dos años y medio después de la firma del pacto aún enfrenta resistencias en algunos sectores del Centro Democrático, el partido del presidente Iván Duque. En este contexto, Monzón comienza este lunes una gira para fortalecer relaciones con autoridades, organizaciones de derechos humanos y familiares en el exilio en Madrid, Berlín y Barcelona.


Pregunta. El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ha dicho que la búsqueda de desaparecidos es el reto de más largo aliento para Colombia


Respuesta. Estoy totalmente de acuerdo. Por un lado, la dimensión del problema es gigantesca. Nosotros estamos teniendo una aproximación a un universo que no está definido en el país, que es más o menos cien mil personas. La gran deuda es determinar cuántos y quiénes son los desaparecidos en Colombia. El período durante el cual ha tenido lugar la desaparición es extenso, eso indica que el desafío de la búsqueda implica abordar distintos escenarios históricos, geográficos… ¿Vamos a encontrar a todos los desaparecidos? No necesariamente. El desafío es de largo aliento. Si esta búsqueda se hace con la responsabilidad, con el respeto y con la entereza científica, personal y humanitaria que demanda este mandato podemos construir muchas bases de convivencia y paz.


P. Usted tiene una extensa trayectoria que precede a la Unidad. ¿Recuerda alguna historia en particular que ilustre el drama de la desaparición en Colombia?


R. La desaparición colectiva de 43 campesinos en el corregimiento de Pueblo Bello, en el Urabá [en 1990]. Pensar en una experiencia de un corregimiento de muy pocos habitantes, donde una noche se llevan 43 hombres de esa comunidad, cómo queda devastada no solamente la familia sino toda la población. Destruye no solamente la vida de esos familiares que se dedican a buscar, sino la seguridad de esa comunidad y los lazos que se construyeron de confianza, de progreso, de proyección. De la noche a la mañana llegaron y sometieron a estas personas, se las llevaron y nunca más volvieron a saber. Cómo se transformó esa vida colectiva de ese corregimiento me impactó bastante. Haber escuchado a los familiares decir que durante meses dormían en los potreros porque temían que si dormían en las casas iban a llegar nuevamente. Eso es atroz.


P. ¿Qué es lo más difícil de buscar personas desaparecidas en Colombia?


R. El mayor obstáculo es la información. Cuando emprendes la búsqueda deberías planificar, luego hacer los hallazgos y luego emprender lo que es todo un proceso de identificación. Todas esas actividades están sustentadas en algo común, que es la información. Qué calidad de información tienes disponible, qué tan actualizada está, qué tan completa, es lo que te permite llegar a conclusiones en cualquiera de esas fases. Eso no se ha consolidado en Colombia. La fiscalía tiene la información de la investigación penal; Medicina Legal la de su trabajo de necropsias sobre cuerpos; el Centro de Memoria Histórica la que le da su mandato de hacer memoria en este país; la Unidad de Víctimas, un registro dirigido a la reparación. Son pedacitos de información, valiosísimos, pero no completos. Ese es el gran desafío de la búsqueda.


P. ¿Cómo se articula el trabajo de la Unidad con la Comisión de la Verdad y la JEP?


R. Ha sido un gran desafío. El concepto es interesante, pero el diseño es retador. Es importante que se piense un sistema en el que una sola institución no sea encargada de la satisfacción de todos los derechos, sino que se divida el mandato. Sin embargo, las instituciones no tienen la misma vigencia. Hay una Comisión de la Verdad de tres años, una JEP que tiene 15 años (prorrogables otros cinco), y una Unidad de Búsqueda que tiene 20 años. La búsqueda no tiene el mismo dinamismo que tiene la construcción de un proceso de verdad, y mucho menos la construcción de un proceso judicial. La sincronía está siendo unos de los retos más grandes.


P. ¿Teme que algún sector se oponga a la búsqueda de víctimas?


R. No debería pasar, es un acto humanitario para darle alivio al sufrimiento de tanta gente que vive en la incertidumbre. Pero hay circunstancias que pueden ser un riesgo para la Unidad. Por ejemplo, la persistencia del conflicto armado.


P. ¿Que le pediría al presidente Duque para poder desarrollar su labor?


R. Que pusiera en su agenda prioritaria la búsqueda de los desaparecidos. Que comprendiera la necesidad que tiene el país de reconocer no solamente una reparación en los términos económicos en los que se ha implementado hasta ahora, sino en los términos de reconocimiento y dignificación de quienes buscan a tantas personas sobre las cuales no se conoce su paradero.


Son sufrimientos muy distintos. La Unidad no solamente va a buscar a las personas desaparecidas forzadas, va a tener que buscar a quienes fueron secuestrados, donde las familias dieron quizás mucha plata por su rescate y no supieron nunca más de ellos. Familias a las que un día les arrebataron a sus hijos de sus casas, de sus fincas, y nunca más volvieron a saber de ellos porque fueron reclutados. Todos están buscando, pero las vivencias son distintas. Todo eso conspira contra una convivencia pacífica. El reconocimiento y el respaldo a la búsqueda de los desaparecidos tiene que ser la perspectiva de la construcción de paz en este país.


P. ¿Ha llegado a sentir falta de recursos, o de voluntad política?


R. Sí. No tengo los recursos que deberían haberse dispuesto para este año por parte del Gobierno. No veo en algunos momentos la disposición a darle lugar a este tema en la agenda política, y creo que eso dificulta aún más la tarea.


P. ¿Cómo definiría el momento que atraviesa Colombia?


R. Un momento de un gran desafío, de una gran responsabilidad y de una gran oportunidad.


P. ¿El país está experimentando una batalla por la memoria y el relato del conflicto?


R. Sí, pero justamente me parece que esa es una gran oportunidad. Estamos dando una batalla por la memoria y no una batalla por la vida.

Por Santiago Torrado
Bogotá 6 MAY 2019 - 01:31 COT

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