Lunes, 23 Marzo 2020 09:15

La masacre del aislamiento

La masacre del aislamiento

Tras conocerse la masacre de 23 reclusos, o tal vez más, y 85 o más heridos, los alrededores de la cárcel Nacional Modelo, con ubicación en Bogotá, quedaron ocupados por familiares de quienes allí purgan condena. Eran alrededor de 300 familiares los que en horas de la tarde del domingo 22 de marzo, destrozadas por la angustía, por la falta de información precisa sobre los hechos en curso y los nombres de quienes perdieron su vida o fueron heridos por la arremida de la guardia, reforzada por su cuerpo especial represivo, el Cores – Comando Operativo de Remisiones de Especial Seguridad–, presionaban a la guardia y al Esmad para llegar hasta las puertas del presidio.

 

 

Jorge Villamizar llegó en taxi hacia las 8:40 de la noche del 21 de marzo, junto con su padre, avisados vía whatsapp de lo ocurrido al interior de La Modelo. Preocupados esperaron hasta las 2:30 de la madrugada después de que el Esmad disparó aturdidoras y gases varias veces a las familias que fueron llegando al penal para buscar respuesta sobre lo sucedido con sus familiares. Los disparos cesaron cuando llegaron –muchos hombres con camuflados– dice Jorge.

 

 

Vecinos del sector contaron que desde la madrugada empezaron a salir furgonetas con cuerpos, y mientras realizábamos este cubrimiento pudimos comprobar, a lo largo de dos horas, el ingreso y salida del penal de alrededor de 7 ambulancias. La mayoría de los presos del bloque 4 -5, supuestamente los más peligrosos del penal, murieron en el potrero y el rancho. Los mismos que se ven en ese vídeo que circula en redes sociales, donde una persona, tal vez un guarda del Inpec, empieza a contar los cuerpos. En el vídeo se observa un muchacho vestido con camisa a cuadros y aparentemente un tiro en un ojo, se trata de Jhon Ortiz Ardila de 24 años. Su hermana, Johana Ardila, de 38 años, llegó a la cárcel desde las 10 de la mañana, y todavía no le han dicho si está muerto o herido. “Lo más probable es que a mi hermano lo dejaron morir ahí”, contó Johana con los ojos llorosos.

Al preguntarle a los familiares sobre la cantidad muertos, unos indicaban que 50, otros que 70, y a lo lejos se vía una tela denunciaba que son más de 30. Aparentemente la cifra brindada por la Ministra de Justicia, Margarita Cabello, no es cierta. En todo caso, la falta de información crea zozobra pero también especulación. Es normal, y por ello es indispensable que el gobierno publique la lista de los muertos y de los heridos, además de la condición de estos.

 

 

En su presión por tener información precisa, impedidos por vallas protegidas por guardia del Inpec y en segundo plano por el Esmad, los familiares gritaban: “que nos den repuestas, que nos den respuestas”.

 

 

Los presos convocaron a un cacerolazo por la ausencia de medidas por parte del gobierno después de denunciar varias veces las condiciones de salud paupérrimas a que están sometidos, y luego de conocerse de la cuarentena y aislamiento obligatorio decretado para todo el país. Los presos, ya asilados, ahora sufren un doble aislamiento pues no podrán recibir visita de sus familiares, temen y denuncian el alto riesgo de contagio del Covid-19 al que están expuestos por la falta de implementos sanitarios para la guardia, además de no implementarse medidas sanitarios con ellos –arreglo de baños, ampliación de espacios para superar el hacinamiento en que viven, garantía de agua a toda hora–.

 

 

Paradojas de la vida. Los 23 o más asesinados en la madrugada del 22 de marzo de 2020 en la Cárcel Modelo de Bogotá, murieron en su lucha por evitar que el coronavirus los matara, así como exigiendo que muchos de ellos pudieran salir a domiciliara, y así salvarse de la pandemia que agobia al mundo.

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La historia del Ñeñe, que se iba de parranda, piscina y fototeca con el presidente nos recuerda que somos una narcorepública

Narcocultura

En el fondo, el asunto del Ñeñe Hernández, del que tanto se ha hablado últimamente, no involucra solo a Duque, o a Uribe.

Aquél no es simplemente el mundo de Álex Char, Aida Merlano o Pablo Escobar. Aquí no es Ordóñez, no es Pretelt, no es De la Espriella, no es Popeye: somos los colombianos. Es lo que somos. Nos comportamos y actuamos como Ñeñes.

Nos gusta el visaje, la vía fácil. El billete mata cabeza; la silicona diluye belleza; el griterío elude la ética; el matoneo goza; y la justicia se va de baile con los matones y corruptos. Somos ñeñes y en ñeñes nos hemos convertido.

A eso lo podemos llamar narcocultura, pero es narcocapitalismo y no es solo colombiano, sino universal.

El Neñe

José Guillermo “Neñe” Hernández era un reconocido ganadero de una familia tradicional del Cesar, casado con bella reina convertida en silicona. Millonario, entrador, extrovertido. Hablaba duro, amenazaba con sus amistades, delinquía con whisky. Un gran personajazo a la colombiana.

Lo asesinaron el año pasado mientras iba en un taxi en un pueblo de Brasil. Se dice que por robarle un Rolex de oro que costaba millones. Lo cierto es que a raíz de su muerte se destapó su relación de años con Marquitos Figueroa —reconocido narcotraficante— y se conoció que era investigado por el asesinato de un joven de Barranquilla —el hijo de un prestamista al que le debía plata—.

Así y todo, narcoamigo y acusado por mandar matar, era amigo íntimo de los militares —que lo paseaban en helicóptero y se tomaban fotos con él—; se codeaba con personalidades de la música vallenata y de la política local y nacional, incluyendo al propio Iván Duque —con quien compartió parrandas e incluso fue invitado de honor a su posesión—.

De él, el señor del ganado —José Félix Lafaurie— dijo “es un GRAN señor”; el ejército dice “simpatiquísimo y de buena familia”; Duque —que no se ha enterado de que es presidente— dice «las fotos que están en las redes son en eventos públicos», o sea en la campaña, en la piscina, en la parranda… pero que “no tuvo hermandad con él”; de él Uribe dice que “nunca [lo] conoció ni mucho menos fue [su] amigo”, a pesar de la foto en la que salen juntos.

La ñeñepolítica

Es a ese mismo Ñeñe al que le interceptaron llamadas en las que dice que “hay que buscar una plata para pasar bajo la mesa para soltarla en los departamentos” y María Claudia ‘Caya‘ Daza —quien trabajaba en la unidad de apoyo legislativo de Uribe—, le responde que consiguió mil “paquetes”. Ambos estaban preocupados y trabajando —a la colombiana— por la exitosa elección de Duque-Uribe en los departamentos de La Guajira y Cesar.

Finalmente, la escudera moral de Uribe, la señora Daza, renunció y huyó del país y afirma que hizo un “sacrificio mediático” para salvar a su jefe. Y su jefe, como siempre, dice “he luchado con toda pulcritud” y que, si su ex mano derecha compró votos, él ni se enteró.

Nada raro:

  • • Las malas conductas de Uribe y sus negaciones son costumbre;
  • • Que Duque parezca la primera dama del país—y en vez de poner la cara hable de humos como la economía naranja o el coronavirus en manos de su ministro de salud— es normal: no manda, obedece y huye en el humo digital; y
  • • Que el Ñeñe Hernández sea un delincuente con licencia para delinquir y aprobación de las fuerzas militares, la justicia y las fuerzas ganaderas: esa es la Colombia de siempre.

Por eso, como bien lo dice Francisco Gutiérrez, “no se trata de un hecho aislado”, esto es “la radiografía de las estructuras del poder en Colombia”.

ÑeñeColombia

El Ñeñe no es un personaje nuevo o extraño. Al contrario, es el más fiel representante del éxito en Colombia. El Ñeñe es nuestro ídolo. Así es como se triunfa en esta sociedad del cinismo y la apariencia.

La negación del Ñeñe no habla mal de Uribe. Así es como siempre se ha comportado el senador-finquero: negando todo, asumiendo nada, atacando a otros. Y la negación del Ñeñe por Duque tampoco hace quedar mal al presidente. Él no se ha enterado de que gobierna, ni cómo, ni por qué.

El Ñeñe Hernández es el espejo donde nos vemos en la moral colombiana. En él se junta lo mejor de nuestra tierra: todo por la plata, todo por el trago, todo por las mujeres, todo por el matoneo. Este es el evangelio de Ñeñe y Uribe, de los grandes empresarios, los ganaderos y los terratenientes: los poderosos de familia, dios y propiedad triunfan porque obligan a la justicia a actuar a su favor, arrodillan políticos y pisotean gobiernos.

Colombia es una narco–sociedad no porque trafique con drogas sino porque se comporta con sus valores:

  • • Billete mata cabeza;
  • • El éxito es el trago, las mujeres, los Rolex, el vallenato y los caballos;• La ley se compra;
  • • Delinquir y corromper paga; y
  • • Evadir la responsabilidad pública es la norma.

Para que esto sea posible, la justicia mira para otro lado —si el fiscal general de la nación sirve a Duque, poco se puede esperar de él—; los militares apoyan al delincuente —“con usted, pa´ las que sea”—, los políticos se amparan en su cinismo —estoy en la foto, pero nunca he hablado con él—. Y todo esto representa el Ñeñe Hernández.

Todo es posible porque la fiesta a la colombiana lo olvida todo: nuestra única moral es Silvestre Dangond cantando, Uribe mandando, Duque obedeciendo, la justicia a favor de los ricos, el coronavirus distrayendo y todo con el patrocinio de la iglesia católica, las reinas y los medios.

To be continued…

No se si quiero ver en la próxima bionovela de Caracol:

  • • La cenicienta de la política: Aidagate, ‘esa maravillosa mujer que venida de abajo pone en evidencia la podredumbre del poder político en Colombia’; o
  • • La maravillosa y fastuosa vida de El Ñeñe, esa manera de ser exitoso a la colombiana donde se hace todo por la plata.

Ambas demostrarían como somos de perversos y cínicos en el poder a la colombiana: esa oda al bolsillo y ese olvido de la democracia. A su vez, servirían para mostrar cómo somos de divertidos y exuberantes en nuestra ética pública.

Si el Ñeñe no existiera, habría que inventarlo. La paradoja es que ñeñes existen muchos, y son quienes gobiernan a Colombia.

Por Ómar Rincón | 23/03/2020

Omar Rincón, Profesor del Centro de Estudios en Periodismo, CEPER, de la Universidad de los Andes, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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Lunes, 23 Marzo 2020 06:57

Usos del miedo

Usos del miedo

 Evitemos que el miedo se haga pánico. Necesitamos como nunca cabeza fría y corazón caliente.

El miedo es reacción sana ante amenazas. Nace en el sistema nervioso autónomo, como respuesta refleja y vital; es buena guía para actuar. El pánico es miedo excesivo sin fundamento que propicia comportamiento irracional.

Estamos ante amenazas sin precedente. Es útil aprender de la historia, pero no es la peste negra o la gripa española. Tampoco 1929 o cualquiera de las crisis anteriores. Ni siquiera puede aplicarse el término crisis; toda crisis tiene solución y ésta no la tiene.

No estamos ante una emergencia sanitaria. El coronavirus debería producir miedo razonable ante una amenaza manejable, no el pánico manipulable que se ha creado.

Es quizá inevitable que se contagie la mayoría de la población. La mayor parte de quienes se contagien no lo sabrán porque no tendrán síntoma; cuando más, cierta fatiga. Un pequeño grupo padecerá algo parecido a una gripa y sólo un grupo muy reducido tendrá padecimientos mayores, que pueden requerir hospitalización. Unos cuantos morirán.

No se trata de una amenaza general. Es importante precisar a quiénes afecta. No han muerto en parte alguna personas de menos de 15 años. En el grupo de 15 a 40 años murieron algunas personas con otros padecimientos serios. Lo mismo ocurre, en proporción mayor, en el grupo de 40 a 80 años. La mortandad principal se ha presentado en personas de más de 80 años. Murió 15 por ciento de las infectadas; tenían condiciones delicadas de salud y en su mayoría eran hombres. Hay excepciones a esto… como en todo.

Tomemos en serio tales datos. Para la mayor parte de la gente, en México, agresiones y accidentes seguirán siendo las principales causas de muerte. El coronavirus apenas contará.

Pertenezco al grupo de edad de más alto riesgo, quienes tenemos más de 80 años. Me he impuesto la cuarentena; me parece razonable hacerlo. En México, para nuestro grupo, el porcentaje de muertos será probablemente mayor a 15 por ciento, porque ni el gobierno ni el país están preparados para atender los casos que requieren hospitalización y atención especial. Aún así, se trata de una proporción normal para personas de mi edad.

El esfuerzo social y gubernamental, por el virus, debería estar concentrado en esas personas, ampliando y profundizando la atención que ha de darse a los ancianos. No se está haciendo. Y así se producirán tragedias, como las de Italia, con cientos de ancianos muertos.

El más perspicaz y conocedor de nuestros analistas económicos, Alejandro Nadal, que infortunadamente acaba de abandonarnos, nos lo dijo muchas veces: no sabíamos cuándo ni cómo, pero sabíamos que vendría y que sería peor que todo lo anterior.

Cae a pedazos el mundo que conocíamos, en particular la economía. Se extiende el colapso como reguero de pólvora. Como siempre, los que menos tienen sufrirán más. Mientras un número creciente de personas intenta acostumbrarse a vivir de nuevo en casa y con despensa, muchas más tendrán que salir a la calle para sobrevivir. Una parte muy grande de ellas ya no conseguirá lo que antes obtenía. Su única opción, a corto plazo, sería un ingreso universal… que no está a la vista todavía.

A voluntad o a fuerza la gente dejará de consumir casi todo, profundizando la parálisis económica. En 15 días se redujeron más consumos dañinos al ambiente que en 20 años de predicarlo. Poco a poco se abandonará la obsesión del coronavirus y será preciso enfrentar una realidad nueva. Para la mayoría, no habrá ya ingreso regular ni abasto apropiado. Empezará a ser evidente que la única opción realista consistirá en producir la propia vida. Las personas que menos tienen son las que están mejor preparadas para eso; no será fácil para clasemedieros con ingreso seguro y dependientes de las tiendas.

Arriba, dirigentes de gobiernos y corporaciones seguirán corriendo desatinadamente, encerrados todavía en su lógica muerta. Unos buscarán ganancias políticas o económicas adicionales a partir de las tragedias. Otros cometerán todo tipo de atropellos al intentar mayor control directo o indirecto de todo lo que se mueva. Prepararán así su propia extinción.

Muchas y muchos, abajo, nos preparamos para lo peor, aunque sigamos esperando lo mejor. Combatiremos el aislamiento y la individualización. Sabemos que sólo de la mano de otras y otros podremos enfrentar el desastre, pero nos enlazaremos con imaginación y sin amontonamientos. Confiaremos en el flamante liderazgo femenino, que llegó en buen momento. No se unirán individuos homogéneos en torno a banderas deshilachadas y vacías. Será el tejido fuerte de los nosotros forjados en el lazo cotidiano, en pequeños grupos de amigas y amigos o en el seno de barrios o comunidades; habrán nacido apenas ayer… o hace siglos. Buscaremos lo que no haga daño al planeta ni al tejido social. Regresaremos al presente, a construirlo con ánimo renovado.

Agamben tiene razón: el futuro ya no tiene futuro. Se lo robaron.

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Más virus y enfermedades por el cambio climático

 Durante este siglo, prestigiosos científicos, centros de investigación y la Organización de las Naciones Unidas han alertado sobre los efectos que ocasiona el cambio climático en la salud pública. Todos ofrecen pruebas suficientes de que las actividades humanas contribuyen a elevar la temperatura en el planeta, lo que incide de diversas formas en los suministros de agua y alimentos, la distribución de los brotes de enfermedades infecciosas y la aparición de otras relacionadas con la alteración del ambiente.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta desde hace cuatro lustros sobre las repercusiones sanitarias del cambio climático y sus estragos en el planeta: aumento del número de fallecidos por olas de calor, más desastres naturales, entre los que destacan las inundaciones por lluvias torrenciales y cambios de la distribución de enfermedades potencialmente mortales transmitidas por vectores. El paludismo como caso más sobresaliente por las 600 mil víctimas que deja cada año.

Los expertos de la OMS insisten en que la elevación de las temperaturas tiene consecuencias muy negativas en factores sociales y ambientales directamente vinculados con la salud, como los alimentos, el aire y el agua. Advierten que las regiones ubicadas en países que no cuentan con una infraestructura sanitaria sólida, como sucede en la mayoría, serán las menos aptas para prepararse y responder a los problemas derivados de las enfermedades conocidas y nuevas. No dudan en recalcar la necesidad de hacer reales los compromisos aprobados por la comunidad internacional para luchar contra el calentamiento global y así aumentar la seguridad sanitaria de la población mundial.

La OMS advierte que el cambio climático ya causa decenas de miles de defunciones cada año por las modificaciones en las características de las enfermedades, especialmente por las olas de calor intenso, la sequía y su contraparte: las inundaciones nunca registradas; la mala calidad del aire en las ciudades y en regiones con actividades que deterioran mucho el medio, como la minería a cielo abierto y la industria cementera; además de deficientes sistemas de abasto de agua potable y saneamiento.

Algunos datos: más de 7 millones de personas mueren cada año por enfermedades ligadas a la contaminación del aire. Con normas más exigentes sobre las emisiones y mayor eficiencia técnica de los vehículos, se salvarían de fallecer unos 2.4 millones de personas cada año. Se estima que entre 2030 y 2050 el cambio climático aumentará en otras 250 mil defunciones anuales por paludismo, diarrea, calor extremo y desnutrición. Ya que mencionamos el paludismo, depende mucho del clima. Transmitido por mosquitos del género Anopheles, mata sobre todo a niños africanos menores de cinco años. Los mosquitos Aedes, vector del dengue, son también muy sensibles al clima. Los estudios más puntuales confirman cómo el calentamiento de la Tierra aumentará su riesgo de transmisión en México.

Como siempre, son los niños, las mujeres y los pobres del mundo subdesarrollado los más afectados, pues cargan con las desigualdades en los servicios básicos de salud. Por lo que se refiere a los menores de cinco años, las enfermedades diarreicas debido a la falta de agua de buena calidad matan cada año a casi 760 mil. Además, la escasez del líquido por las sequías causa estragos en el medio rural. Y hambruna, como suele ocurrir en África.

Desde diciembre, un nuevo virus recorre el mundo y su origen todavía se desconoce, sólo dónde surgió y que ningún país está blindado contra él. Llega cuando menos se piensa y deja su estela de muerte, como ahora en Italia, España, Irán, Francia... Nada valen rezos ni estampitas de presuntos dioses o santos. Ni limpias de chamanes o brujos. Se desconoce su relación con el cambio climático. Pero el coronavirus es una advertencia de lo que vendrá si los ciudadanos de todo el mundo no exigimos, y logramos, cambiar el actual modelo económico por uno que vaya en armonía con la naturaleza. Y que eleve la calidad de vida de la mayoría de la población, hoy sumida en la pobreza y la desigualdad.

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Por el coronavirus se postergan las elecciones en Bolivia

El Tribunal Superior Electoral (TSE) de Bolivia anunció la postergación de las elecciones presidenciales del 3 de mayo a causa del avance del coronavirus, que en ese país registró 19 casos hasta el momento. La nueva fecha no fue anunciada porque, según especificó la resolución, se consensuará con todos los partidos políticos.

La medida fue tomada a solo 24 horas de que comience a regir en ese país la cuarentena obligatoria, dispuesta por el gobierno de facto de Jeanine Áñez, y en momentos en que el Movimiento al Socialismo (MAS), del presidente depuesto Evo Morales, analizaba qué postura adoptar sobre los comicios en un plenario celebrado en La Paz.

El presidente del TSE, Salvador Romero, aseguró que lo que aceleró la resolución fue la cuarentena obligatoria por 14 días para frenar la propagación del COVID-19. En diálogo con agencias internacionales, el funcionario aclaró que la nueva fecha para elegir al sucesor de Evo Morales tras el golpe de Estado en su contra salga de un diálogo con las principales fuerzas políticas en base a criterios de “imparcialidad”, para no beneficiar ni perjudicar a ninguna de ellas.

"Criterios técnicos y científicos sólidos", dijo y anticipó que el Parlamento de ese país deberá hacer formalmente una nueva convocatoria. "Sabremos resistir el embate de la pandemia y también organizaremos un proceso electoral limpio y transparente", remarcó Romero.

Antes de conocerse la decisión del TSE, Evo Morales -quien reside en la Argentina- había anticipado que el MAS llevaría a ese diálogo una propuesta de unidad de la oposición, acompañada de un reclamo de un plan de emergencia enfocado no sólo en la sanidad sino fundamentalmente en la economía, como forma de lograr la unidad para enfrentar esta epidemia global, porque, aseguró, “la pandemia no tiene color ni ideología”.

El candidato presidencial del MAS, Luis Arce, quien lidera las encuestas de intención de voto, encabezaba hoy la reunión partidaria que se celebraba en La Paz.

Morales anticipó la postura de su partido: “Antes que estalle esta pandemia, la derecha golpista estaba buscando ya la suspensión”, aseveró y aseguró que “permanentemente se comenta en la sede del gobierno en La Paz que va a haber autogolpe, que Áñez le va a dejar el gobierno a los militares, porque de acuerdo a las encuestas somos ganadores en la primera vuelta”, de modo que “esta pandemia les llega como anillo al dedo”, agregó Morales.

No obstante, puntualizó que “todos los bolivianos y las bolivianas tenemos la obligación de atender y aplicar las recomendaciones de los expertos, de los científicos nacionales e internacionales, que sienten que es importante el adiestramiento social preventivo y obligatorio, porque menos circulación, menos traslados, menos contacto es menos contagio”.

“Tenemos la obligación primera de salvar la vida, como de defender la vida. Seguramente será esto lo que nuestros compañeros reunidos van a plantear mañana. Pero no solamente poder sumarnos a la cuarentena sin una propuestas de una emergencia alimenticia, económica y social”, anticipó.

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Sábado, 21 Marzo 2020 06:16

Sucesor designado

Sucesor designado

Es muy probable que en las próximas horas al menos 150 mil ciudadanos rusos hayan respaldado con su firma la carta abierta de más de un centenar de juristas, politólogos, intelectuales y activistas de los derechos humanos, en la cual piden al Consejo de Europa estudiar la legalidad de la reforma constitucional hecha por y para el titular del Kremlin, Vladimir Putin.

Pero nada va a cambiar por cuanto las enmiendas establecen que las obligaciones internacionales de Rusia no proceden cuando se contradigan con la legislación rusa y la Carta Magna –ya aprobada por las dos Cámaras del Parlamento, por la totalidad de las 85 Entidades federales, por la Corte Constitucional y firmada por el presidente– para entrar en vigor y obtener "legitimidad" sólo necesita que, en medio del feroz avance del Covid-19, se lleve a cabo la "votación popular" el 22 de abril.

Será una consulta que –como está planteada, sin el reglamento estricto de un referendo, observadores internacionales ni el requisito de ser aprobada por la mayoría absoluta del padrón– ya está ganada por el único beneficiario de la reforma: bastará con que la mitad de las boletas depositadas en las urnas favorezcan el "Sí" frente al "No" , de un paquete de 68 páginas de enmiendas que casi nadie ha leído y que requieren modificar al menos un centenar de leyes.

Desde que Putin anunció la reforma, a mediados de enero, quedó claro que su intención es perpetuarse en el poder y se supo quién es su sucesor designado: él mismo.

Esta certeza se afianzó cada vez más con la inverosímil rapidez con que se aprobó la iniciativa presidencial en cada etapa del procedimiento de formulación de una Constitución que amplía sobremanera sus facultades e incluso le permite gobernar hasta 2036, si al término de su actual mandato dentro de cuatro años opta por la reelección.

La prisa por estar por encima de todos lo antes posible obedece a su obsesión de no convertirse en pato cojo en el que hubiera sido su último periodo conforme a la anterior Constitución y sin otras opciones (presidencia del Consejo de Estado, en primer lugar) donde reubicarse para seguir gobernando. De hecho, en cualquier momento, dependiendo de cómo evolucionen las cosas, Putin puede dejar la Presidencia y, con la adecuada ley aún por promulgar, cambiar de sillón, a uno mejor.

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Erick Foronda. Foto: ABI.

Erick Foronda es un periodista que se desempeñó como encargado de prensa de la Embajada de Estados Unidos en La Paz desde 1995, hasta 2008 cuando el gobierno de Evo Morales expulsó al embajador rompiendo relaciones diplomáticas con EE.UU.

En los 13 años de trabajo en la embajada de la plaza Avaroa, Foronda colaboró con cinco embajadores: Curtis Warren Kamman, Donna Jean Hrinak, Manuel Rocha, David N. Greenlee y Philip Goldberg. Después de la expulsión dispuesta por el gobierno de Morales, Foronda partió a Washington junto con el embajador Goldberg en septiembre de 2008. Radicó en la capital de Estados Unidos durante 12 años, adquirió nacionalidad norteamericana y se hizo votante del Partido Republicano.

Durante su permanencia en Washington, según un informe de El Deber, “trabajó para diversas organizaciones”. Fuentes en Estados Unidos aseguran a Sol de Pando que una de esas organizaciones es la Agencia Central de Inteligencia donde adquirió pericias de “negociador político”. Fue el ex embajador Philip Goldberg quien lo introdujo en la CIA.

Su retorno a Bolivia para asumir el cargo de secretario privado de Añez y “contribuir en la pacificación del país”, según dijo a Página Siete, fue inicialmente atribuida Carlos Sánchez Berzaín, con quien se le vio en el Estado de Florida en abril de 2018 haciendo una especie de cobertura al juicio que se ventiló en Fort Lauderdale contra Sánchez de Lozada y su Ministro de Defensa, por las muertes de El Alto en octubre de 2003.

El agente de la CIA se apresuró en deslindarse de Sánchez Berzaín negando ser su “enviado”. Declaró en una entrevista publicada por Página Siete: “No tengo ninguna vinculación o relación de ningún tipo con Sánchez Berzain. No me gustaría tenerla porque siento que nada me une a él”.

Una vez instalado en Bolivia, desplegó un intenso lobby para afianzar su situación de alto privilegio en el régimen provisional que emergió tras la salida de Evo Morales. Suele ofrecer “parrilladas de confraternidad” en los jardines de su mansión invitando a influyentes políticos y periodistas; y habitualmente Jeanine Añez almuerza en su casa.

Interfiere en diversas áreas del aparato estatal, desplegando un rol acaparador muy similar al de Juan Ramón Quintana. Impuso la designación de la hermana del ministro de Gobierno, Arturo Murillo, como cónsul de Miami alegando “razones humanitarias” y mantiene a raya a la canciller Karen Logaric decidiendo por sí mismo la política exterior del Gobierno transitorio. Mientras Longaric se hallaba fuera del país, Foronda obligó a Añez romper relaciones con Cuba.

En el área de seguridad, donde la prioridad norteamericana es reactivar la presencia de la DEA en el país, Foronda tiene en su bolsillo al verborreico ministro Murillo.

Agente de la CIA ordenó cambios en Canal 7

El ex asesor de prensa de la Embajada de Estados Unidos en La Paz, Erick Foronda Prieto, actualmente emisario de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés), fue quien decidió la destitución del Gerente de BoliviaTv, el canal estatal.

Por decisión de Erick Foronda, el reconocido presentador y jefe de prensa de Unitel Jorge Tejerina asumiría este lunes la Gerencia de BoliviaTv, en reemplazo de Gonzalo Rivera, cuya abrupta destitución generó críticas en círculos de la prensa nacional. Tejerina hizo público, el sábado, su retiro de Unitel. No obstante también se menciona el nombre del periodista Andrés Rojas.

Foronda Prieto viene concentrando todo el poder del Gobierno transitorio en sus manos (lo mismo que Quintana en la época de Evo Morales), al ejercer como secretario privado de la presidente Añez. Tiene entre sus habituales funciones asesorar a la Jefa de Estado en su campaña electoral y redactar sus discursos de gestión. Oficia también como vocero presidencial.

Fuentes confiables del Ministerio de Comunicación informaron a Sol de Pando que, por presiones suyas, la red Unitel estaría recibiendo una carga privilegiada de publicidad estatal incidiendo en un elevado nivel de cobertura por parte de dicho canal privado a las intensas actividades proselitistas de Añez desde la gestión transitoria.

Lizárraga y la sobrina de Foronda

Según versión de un funcionario del Ministerio de Comunicación, la renuncia de la anterior titular de esa cartera, Roxana Lizárraga, se habría precipitado por discrepar respecto a los negocios con Unitel. Lizárraga no aceptó la contratación eventual de periodistas de Unitel en el staff de BoliviaTV sin que dicho personal se desvincule totalmente del canal privado.

Nicole Bisbal Brito, una sobrina de Foronda que trabajó como presentadora del noticiario de Unitel junto con Jorge Tejerina, fue motivo de una disputa entre el secretario privado de la Presidente y la entonces Ministra de Comunicación; Lizárraga se negó a contratar a la sobrina. Sin embargo, la familiar de Foronda fue contratada por la actual ministra Isabel Fernández (también proveniente de Unitel), quien forma parte del entorno íntimo del ex funcionario de la Embajada norteamericana.

Jeanine Añez cercada por Foronda

Lizárraga acusó a Erick Foronda de sabotear su gestión ministerial. Comenzó bloqueando el acceso de la Ministra al despacho de Jeanine Añez. Dijo que en los días previos a su renuncia —presentada el 25 de enero— sólo se podía contactar con la Presidente “mediante mensajes de celular” debido al cerco de Foronda que le  impedía a la Ministra un contacto directo con la Presidente-candidata.

También denunció que Foronda ordenó la transmisión completa del lanzamiento de la candidatura de Añez para las elecciones del 3 de mayo, acto televisado por BoliviaTv que se efectuó el 24 de enero, endilgando ese uso indebido del medio estatal a Lizárraga. “Yo pregunté quién había ordenado la transmisión y me dijeron que fue el secretario privado de la Presidenta, Erick Foronda, mediante una llamada”, reveló Lizárraga en entrevista publicada por el portal Asuntos Centrales.

La destitución de Gonzalo Rivera, el pasado viernes, tendría los mismos móviles. Foronda vio que Rivera no era “funcional” a la estrategia de usar el canal estatal con fines electorales y de sistemática promoción de la imagen “glamorosa” de Jeanine Añez, descuidando y poniendo en segundo plano las tareas específicas del proceso de transición. La estrategia de Foronda se basa en una especie de alianza entre Unitel y BoliviaTv.

La ministra Isabel Fernández, que ejerce el cargo en estricta subordinación a Foronda —aseguran nuestras fuentes—, fue la encargada de separar a Rivera por instrucciones del mismo Foronda, arguyendo “falta de coordinación” entre el Ministerio y la Gerencia del canal para definir los contenidos de la programación.

“La señora Ministra tiene razón cuando afirma que es un tema de coordinación, lo que no dice es que ella no quiso coordinar una reunión para mirar el proyecto del canal de todos los bolivianos, lo que no dice es que impuso personal y quiso imponer programas muy parecidos a los del anterior gobierno”, aclaró Gonzalo Rivera en sus redes sociales

18 marzo 2020

(Tomado de Plurinacional)

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Desobediencia, por tu culpa voy a sobrevivir

Tengo coronavirus, porque aunque parece ser que la enfermedad aún no ha entrado por mi cuerpo, gente amada la tiene; porque el coronavirus está atravesando ciudades por las que he pasado en las últimas semanas; porque el coronavirus ha cambiado con un trinar de dedos como si de un milagro, una catástrofe, una tragedia sin remedio se tratara, absolutamente todo. Donde pises está, donde llegas ha llegado antes y nada se puede hoy pensar, ni hacer, sin el coronavirus entre medio. Parece ser que no solo yo tengo coronavirus, sino que lo tenemos todas, todes, todos; todas las instituciones, todo los países, todos los barrios y todas las actividades.

Lo que está claro es que el coronavirus, más que una enfermedad, parece ser una forma de dictadura mundial multigubernamental policíaca y militar.

El coronavirus es un miedo al contagio.

El coronavirus es una orden de confinamiento, por muy absurda que esta sea.

El coronavirus es una orden de distancia, por muy imposible que esta sea.

El coronavirus es un permiso de supresión de todas las libertades que a título de protección se extiende sin derecho a replica, ni cuestionamiento.

El coronavirus es un código de calificación de las llamadas actividades imprescindibles, donde lo único que está permitido es que vayamos a trabajar o que trabajemos en teletrabajo como signo de que estamos [email protected]

El coronavirus es un instrumento que parece efectivo para borrar,minimizar, ocultar o poner entre paréntesis otros problemas sociales y políticos que veníamos conceptualizando. De pronto y por arte de magia desaparecen debajo la alfombra o detrás del gigante.

El coronavirus es la eliminación del espacio social más vital, más democrático y más importante de nuestras vidas como es la calle, ese afuera que virtualmente no debemos atravesar  y que en muchos casos era el único espacio que nos quedaba..

El coronavirus es el dominio de la vida virtual, tienes que estar pegada a una red para comunicarte y saberte en sociedad.

El coronavirus es la militarización de la vida social.

Es lo más parecido a una dictadura donde no hay información, sino en porciones calculadas para producir miedo.

El coronavirus es un arma de destrucción y prohibición, aparentemente legítima, de la protesta social, donde nos dicen que lo más peligroso es juntarnos y reunirnos.

El coronavirus es la restitución del concepto de frontera a su forma más absurda; nos dicen que cerrar una frontera es una medida de seguridad, cuando el coronavirus está dentro y el tal cierre no impide la entrada de un virus microscópico e invisible, sino que impide y clasifica los cuerpos que podrán entrar o salir de las fronteras.

El espacio Schengen, que es desde donde se ha propagado el coronavirus a esta parte del mundo, donde habito, cierra su frontera a la circulación de cuerpos por fuera de ese espacio y cumple por fin el sueño fascista de que [email protected] otr@s son el peligro.

El coronavirus podría ser el holocausto del siglo XXI para generar un exterminio masivo de personas que morirán y están muriendo, porque sus cuerpos no resisten la enfermedad y los sistemas de salud las, les y los han clasificado bajo una lógica darwiniana como parte de quienes no tienen utilidad y por eso deben morir.

Aparecen los millones de euros de salvataje de sus economías coloniales para solventar alquileres, facturas de servicios, sueldos, cuando a toda esa masa proletarizada se le venía recortando el cielo, diciendo que no había de dónde pagar la deuda social. Ahora que les tienen muertos de miedo, obedientes y recluidos, les premian con el dulce consuelo de que solventarán sus cuentas, después de haber solventado las que importan, que son las de las corporaciones y los Estados.

“Socialistas” como los que gobiernan España, hablan de una guerra que vamos a vencer todos juntos. Les gusta la palabra, creen que sirve para hacer cuerpo y hacer de la enfermedad el supuesto enemigo ideal que nos una. Nada más fascista que declarar una guerra contra la sociedad y contra la democracia aprovechando el miedo a la enfermedad. Nada más fascista que hacer de las casas de la gente sus cárceles de encierro. Nada más neoliberal que proclamar el sálvese quien pueda como solución tutelada.

¿Y qué pasa cuando el coronavirus traspasa la frontera y llega a países como Bolivia?

Empecemos por decir que acá al coronavirus le esperaba ya en la puerta el dengue, que viene matando en el trópico –sin titulares en los periódicos– a las gentes malnutridas, a las wawas, a quienes viven en las zonas suburbanas insalubres. El dengue y el coronavirus se saludaron, a un costado estaba la tuberculosis y el cáncer que en esta parte del mundo son sentencias de muerte.

Los hospitales construidos la mayor parte a inicios el siglo XX con el auge del estaño y posteriormente modernizados, en los años setenta del siglo pasado, con el auge del desarrollismo, son mamotretos que colapsaron hace rato y donde la mala costumbre de curar a la gente siempre pasó por cuánto dinero tienes para pagar los medicamentos, todos importados e impagables.

Entra el coronavirus y llega en aviones, no de turistas, sino de nuestras exiliadas del neoliberalismo que han construido puentes de afecto que hace que vengan a visitar a extraños que llaman hijos, hermanos o padres.

Llegan con regalos y con cuerpos infectados, pero la enfermedad no solo llega en sus cuerpos llega en primera clase también, llega porque tiene que llegar, así de simple. Parece increíble que tengamos que apelar al sentido común y tengamos que decirles que las fronteras no se pueden cerrar, igualito que no se puede poner techo al sol, ni muro a las montañas, ni puertas a la selva.

Llegó por mil lugares, pero fue el cuerpo de una de nuestras exiliadas del neoliberalismo el estigmatizado y maltratado como “la portadora”, aunque ella y no otros hayan sido y sean quienes mantienen a este país. Los parientes de los enfermos se organizan para no dejar que se la hospitalice por el pánico, porque antes de que llegue el coronavirus en un cuerpo, había llegado en forma de miedo, de psicosis colectiva, de instructivo de clasificación, de instructivo de alejamiento.

El orden colonial del mundo nos ha convertido en idiotas que solo podemos repetir y copiar. Privadas y privados de pensar, en el caso boliviano la presidenta decide copiar pedazos del discurso y medidas del presidente de España y leyendo en telepronter lanza un paquete de medidas como si estuviera sentada en Madrid y no en La Paz. Habla de guerra que hay que ganar juntos y de los empresarios con los que concertará y lanza un toque de queda y prohibiciones en colecciones.

Lo único diferente en su discurso es el recurso de la cooperación internacional, la conocida mendicidad en la que nos revolcamos para que nos donen desde barbijos hasta ideas, una vez que les hayan sobrado.

Lo único diferente en su discurso es que acá no hay excedente, ni miles, menos millones de euros con que pagar ninguna cuenta. Acá la sentencia de muerte estaba escrita antes de que el coronavirus llegara en avión de turismo.

Mientras espero una epifanía que nos esclarezca lo que tenemos que hacer y que estoy segura entrara por el cuerpo débil y febril que nos la revelara, mientras me dedico con mis hermanas a desobedecer la prohibición de fabricar gel casero y lo hacemos para vender, porque también tenemos que sobrevivir; mientras rebusco mis libros de medicina ancestral para producir una fricción respiratoria antiviral, como las que hacíamos cuando Mujeres Creando era una farmacia popular en una zona periférica de la ciudad, pienso en el absurdo.

¿Ya que hay toque de queda, quedan [email protected] de subsistir [email protected] quienes viven de trabajar en la noche?

La sociedad boliviana es una sociedad proletarizada, sin salario, sin puestos de trabajo, sin industria, donde la gran masa sobrevive en la calle en un tejido social gigante y desobediente. Ni una sola de las medidas copiadas se ajusta a nuestras condiciones reales de vida, no solo por las deudas, sino por la vida misma. Todas y cada una de esas medidas copiadas de economías que nada tienen que ver con la nuestra, no nos protegen del contagio, sino que nos pretenden privar de formas de subsistencia que son la vida misma.

Nuestra única alternativa real es repensar el contagio.

Cultivar el contagio, exponernos al contagio y desobedecer para sobrevivir.

No se trata de un acto suicida, se trata de sentido común.

Pero quizás en ese sentido común esté todo el sentido más potente que podemos desarrollar.

¿Qué pasa si decidimos preparar nuestros cuerpos para el contagio?

¿Qué pasa si asumimos que nos contagiaremos ciertamente y vamos a partir de esa certidumbre procesando nuestros miedos?

¿qué pasa si ante la absurda, autoritaria e idiota respuesta estatal al coronavirus nos planteamos la autogestión social de la enfermedad, de la debilidad, del dolor, del pensamiento y de la esperanza?

¿Qué pasa si nos burlamos de los cierres de fronteras?

¿Qué pasa si nos organizamos socialmente?

¿Qué pasa si nos preparamos para besar a los muertos y para cuidar a las vivas y los vivos por fuera de prohibiciones, que lo único que están produciendo es el control de nuestro espacio y nuestras vidas?

¿Qué pasa si pasamos del abastecimiento individual a la olla común contagiosa y festiva como tantas veces lo hemos hecho?

Diran una vez mas que estoy loca, y que lo mejor es obedecer el aislamiento, la reclusión, el no contacto y la no contestación de las medidas cuando lo mas probable es que tu, tu amante, tu amiga, tu vecina, o tu madre se contagien.

Diran una vez mas que estoy loca cuando sabemos que en esta sociedad nunca hubo las camas de hospital que necesitamos y que si vamos a sus puertas ahí mismo moriremos rogando.

Sabemos que la gestión de la enfermedad será maormente domiciliaria, preparémonos socialmente para eso.

¿Qué pasa si decidimos desobedecer para sobrevivir?

Necesitamos alimentarnos para esperar la enfermedad y cambiar de dieta para resistir.

Necesitamos buscar a [email protected] kolliris y fabricar con ellas y ellos esos remedios no farmacéuticos, probar con nuestros cuerpos y explorar qué nos sienta mejor.

Necesitamos coquita para resistir el hambre y harinas de cañahua, de amaranto, sopa de quinua. Todo eso que nos han enseñado a despreciar.

Que la muerte no nos pesque acurrucadas de miedo obedeciendo órdenes idiotas, que nos pesque besándonos, que nos pesque haciendo el amor y no la guerra.

Que nos pesque cantando y abrazándonos, porque el contagio es inminente.

Porque el contagio es como respirar.

No poder respirar es a lo que nos condena el coronavirus, más que por la enfermedad por  la reclusión, la prohibición y la obediencia.

Me viene a la mente Nosferatu que en una inolvidable escena, cuando ya la muerte es inminente y la peste encarnada en ratas ha invadido todo el pueblo, se sientan [email protected] en una gran mesa en la plaza a compartir un banquete colectivo de resistencia. Así que nos encuentre el coronavirus, listas para el contagio

Por María Galindo

Integrante de Mujeres Creando

17 de Marzo – 2020

Publicado enSociedad
El presidente ruso Vladimir Putin y el rey Salman de Arabia Saudií, en un encuentro en el Kremlin, en Moscú, en octubre de 2017. REUTERS/Alexei Nikolsky

El 6 de marzo, Rusia sorprendió a la OPEP al rechazar la propuesta del Reino de Arabia Saudí (RAS) de disminuir la producción en millón y medio de barriles por día (mbd) ante la desaceleración de la economía en Europa y EEUU y la brusca caída de la demanda en China, hasta un 20%, agravadas por el brote del coronavirus. Como resultado, los precios se derrumbaron en un 30%, la mayor caída desde la segunda guerra del Golfo Pérsico en 1991, situándose en torno a los 32 dólares.

Los jeques saudíes enfadados reaccionaron de modo aún más sorprendente, casi "antinatural": anunciaron inundar el mercado, con más crudo y más barato, ofreciendo un descuento de 5 dólares a los compradores asiáticos, 6 a los estadounidenses y 8 a los europeos, clientes tradicionales de Rusia; anunciando además que a partir del 1 de abril los miembros de la OPEP pueden producir la cantidad de petróleo que deseasen(¡otra cosa es venderla!), a pesar de que el mercado está sobre abastecido y las posibilidades de almacenar -conocido como "contango"- tampoco son infinitas.

Así, Moscú apuso fin (provisional) al juego de la "Ruleta rusa" de cooperar con la OPEP, iniciada en 2016, cuando pactaron recloratr la producción para subir los precios, que habían caído de unos 80 dólares a la mitad. Lo cierto es que, ayunque Moscú hubiera aceptado estos recortes, los precios no habrían subido mucho.

Tenido en cuenta que el precio del petróleo lo determina la política que no la ley de oferta y demanda del mercado, veamos los motivos de las dos superpotencias energéticas que juntos producen 21 mbd de crudo.

Los motivos reales de los saudíes

  1. Arruinar la economía rusa, beneficiando, de paso, al petróleo esquisto de su aliado estadounidense, que tuvo compasión con RAS tras el vil asesinato de Khashoggie, y cumplió con su gran petición que fue imponer sanciones de su archienemigo Irán. Riad hizo lo mismo en noviembre del 1986, bajando los precios en un 75%, ¡10 dólares el barril!, asestando un golpe mortal a la economía soviética que en parte por ser planificado no puedo reaccionar. Para ver hasta qué punto este mercado es político, el 5 de julio del 2018, un Donald Trump preocupado por los votos en las elecciones parlamentarias del noviembre y el precio del barril 85 dólares, ordenó al rey Salman "¡Bajad el precio del petróleo ahora!", y ante la negativa de Riad le amenazó: "Podría no estar [en el trono] en dos semanas". Y su majestad tuvo que bajarlo a 67 dólares.
  2. Ante la crisis económica actual y la volatilidad del mercado, Ras pretende recuperar su liderazgo.
  3. Reducir el espacio del petróleo esquisto de un EEUU, que ya produce 13.1 mbd de los que exporta 4.15 mbd.
  4. Hundir aún más a su archienemigo Iraní, que encima sufre una brutal sanciones de EEUU sobre su industria petrolífera.

Los motivos de Rusia

  1. Mandar a la quiebra la industria del esquisto bituminoso de EEUU, que con la actual tecnología no podrá sobrevivir con precios por debajo de 45 dólares.
  2. Capturar los clientes de EEUU.
  3. Reducir la capacidad de Washington en imponer sanciones a Rusia: la construcción casi terminada del gaseoducto Nord Stream 2, que llevaría el gas ruso a Europa, sigue paralizada.
  4. Ampliar su clientela, tener en cuenta la ausencia de Irán y Venezuela en el mercado, así como las interrupciones en los suministros desde Nigeria y Libia.

Consecuencia de esta guerra de precios

  1. Esta guerra de precios puede provocar la quiebra y/o la fusión forzada de los productores del petróleo esquisto de EEUU, y enviar al paro de miles de sus trabajadores en un año electoral para Donald Trump, cuya política energética difiere de sus antecesores. El presidente ha ordenado al Departamento de Tesoro comprar abundantes cantidades del petróleo barato para la Reserva Estratégica de Petróleo con el fin de asegurarse el apoyo de los multimillonarios Chevron y ExxonMobil, que no a cientos de pequeños y medianos inversores de esquisto altamente endeudada o en bancarrota sólo en Tejas. Para más inri, lo ha hecho cuando el coronavirus está atacando y una mayoría de la población de su país carece de un seguro médico. Según Greenpeace esta compra podría costar los 2.6 mil millones de dólares cuando la ayuda para las familias trabajadoras que serán afectadas por el COVID-19 serían unos 1.7 mil millones.
  2. Un mayor déficit presupuestario en el RAS: Aunque el coste de la producción del petróleo del país ronda sobre 3 dólares por barril, el reino -que ya sufre un déficit fiscal de 50.000 millones de dólares-, necesita un precio de curdo de al menos 80 dólares no sólo para equilibrar su presupuesto, sino también para continuar con la matanza de los yemeníes. Es más, tendrá que enfrentarse con un descontento social que va en aumento. La detención de la semana pasada de unas 300 personas, entre príncipes, militares y funcionarios, muestra la frágil poder de los jeques.
  3. La caída libre de las acciones de Saudí Aramco (que el año pasado sufrió un extraño atentado) en un 9%, situándose por debajo de su precio de oferta pública inicial. Entre sus efectos: a) el descontento de miles de ciudadanos, un 20% de la población, que compraron las acciones, algunos pidiendo incluso préstamo para convertirse en el inversor de la empresa; b) tener que prolongar las medidas de austeridad en los salarios de los trabajadores; c) golpe al prestigio, si lo tuvo alguna vez, del heredero Mohammad Bin Salman, promotor de la ambiciosa Vision 2030, proyecto de grandes infraestructuras que iba a reducir la dependencia del país al petróleo y ahora se queda sin ingresos suficientes para su financiación. Este movimiento pormovido por un príncipe gafe y perdedor, que destruye todo lo que toca, contra un veterano y astuto ajedrecista como V. Putin ha sido una estrategia demasiada arriesgada: a ver se sobrevive a ello.
  4. A pesar de que Rusia ha reducido parte de su dependencia a la renta del petróleo, y desde el 2018 basa su presupuesto en los 45 dólares el barril (RAS lo habia hecho sobre los 65 dólares), los precios bajos no sólo perjudicarán a su economía sino a la propia persona del presidente Putin; fue gracias al auge del precio del petróleo en la década de 2000 que consiguió importantes reformas económicas y el apoyo de su pueblo. Ahora que aspira gobernar hasta 2036 necesita un barril por encima de 60 dólares.
  5. Perjudica enormemente a Irán, que sufre unas brutales sanciones de EEUU sobre su industria petrolífera. Ha solicitado 5.000 millones de dólares al FMI para luchar contra el coronavirus que si los obtiene, serán parte de la maldita deuda de un país inmensamente rico a las instituciones financieras.
  6. Asesina directamente a la OPEP, por tres razones: a) Ahora, cada miembro podrá ir por libre, b) sus miembros perderán miles de millones de beneficio y c) Separa a Rusia del cartel.
  7. Benéfica a China, que consume 13% de los barriles de petróleo que produce el mundo, y tiene tanto a Rusia como a RAS entre sus proveedores.

La guerra de Arabia Saudí contra Rusia, y la de Rusia contra EEUU pueden intensificarse provocando nuevos cambios en el mapa geopolíticos de energía hasta establecer un "nuevo orden petrolero" que se presenta lleno de incógnitas.

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Soldados vigilan la cuarentena en el centro de Lima.  ________________________________________ Imagen: AFP

Cierre de fronteras, cuarentenas y toque de queda en toda la región

Varios países de la región han suspendido las clases académicas y reducido las actividades laborales, como Argentina, y vienen cerrando sus fronteras. 

 

Desde Lima.Latinoamérica busca protegerse y reacciona frente al coronavirus. Cierre de fronteras, cuarentenas y toque de queda, son medidas adoptadas por distintos países para intentar frenar el avance de esta pandemia, que ya afecta a más 800 personas en la región. Confinamiento general en Perú. Más de 30 millones de peruanos han sido puestos en cuarentena obligatoria desde el lunes, luego que el gobierno promulgara un decreto de urgencia que ordena el “aislamiento social” de la población. El gobierno peruano también dispuso el cierre de todas sus fronteras. También hay cuarentena obligatoria y total en Venezuela, que además puso los centros de salud bajo control militar. La “cuarentena social” en Venezuela comenzó ayer. Y en Ecuador se impuso un toque de queda.

Varios países de la región han suspendido las clases académicas y reducido las actividades laborales, tal como también lo ha hecho Argentina, y vienen cerrando sus fronteras. Chile, que con más de 150 infectados declaró la fase cuatro de propagación generalizada de la enfermedad y suspendió las clases escolares y universitarias y eventos públicos, anunció el lunes el cierre de sus fronteras, que comienza hoy. Colombia también cerró sus fronteras, en su caso hasta el 30 de mayo, y suspendió clases, eventos con más de 50 personas y redujo diversas actividades. Ecuador fue más allá, además de cerrar sus fronteras decretó el estado de excepción y un toque de queda desde las nueve de la noche. El gobierno ecuatoriano ordenó suspender los servicios públicos y actividades que no sean considerados esenciales. El lunes, Paraguay cerró sus fronteras con Argentina y Brasil, y restringió la circulación interna de personas. Ayer, Bolivia se sumó a los países que están bloqueando sus fronteras y anunció que se impedirá el ingreso de extranjeros. Dio dos días para implementar esta medida. Países centroamericanos, como Cista Rica y Guatemala, también están cerrando sus fronteras. En Brasil no se han cerrado las fronteras, pero sí lugares turísticos emblemáticos, como el Cristo Redentor y el Pan de Azúcar.

El lunes, nueve gobiernos sudamericanos -Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay- coordinaron acciones conjuntas para responder al avance del coronavirus. Ese día, por la mañana, los presidentes de ocho de estos países y un representante del gobierno brasileño tuvieron una videoconferencia. Acordaron intercambiar experiencias, cooperar entre los Ministerios de Salud, trabajar coordinadamente en la aplicación de las medidas de cierre de fronteras y realizar compras conjuntas de equipamiento e insumos médicos para combatir el coronavirus. “Estas compras conjuntas permitirá bajar costos y reducir tiempos de entrega”, señaló el presidente peruano Martín Vizcarra. También abordaron los impactos económicos de esta crisis sanitaria. En este punto, señaló Vizcarra, se buscará en conjunto apoyo de organismos internacionales como el BID y la CAF.

La cuarentena total en Perú fue comunicada el domingo a las ocho de la noche y entró en vigencia cuatro horas después. La decisión fue anunciada por el presidente Vizcarra en un mensaje televisado en el que apareció acompañado por todos sus ministros. El gobierno adoptó esta medida, sin precedentes en la historia del país, luego de un intenso día de reuniones y discusiones en la interna del régimen. De acuerdo a las cifras oficiales, en el Perú hay 117 casos de coronavirus. El país ha ingresado a la fase tres de la enfermedad, es decir a la etapa de contagio comunitario. La gran mayoría de afectados se encuentran en Lima. No se han reportado fallecidos, pero hay tres pacientes en estado crítico. El presidente Vizcarra señaló que en estos días los casos de coronavirus seguirán aumentando, pero aseguró que cuando termine la cuarentena, si se cumple como debe ser, la curva de contagio debe descender. “Esta medida va generar dificultades, lo sabemos, pero no tomarla generaría muchas más dificultades”, indicó el presidente.

Durante la cuarentena solamente podrán funcionar los centros de salud, farmacias, mercados y tiendas de venta de comida y productos esenciales, bancos y estaciones de combustible. Únicamente se puede salir para ir a uno de estos establecimientos. También funcionan los medios de comunicación y se le permite trabajar a los vendedores de diarios y revistas. El transporte público opera en forma reducida para trasladar a quienes trabajen en estos sectores. Las otras actividades laborales han quedado suspendidas, al igual que las clases escolares y universitaria, medida esta última que ya se había tomado días antes.

Organismos públicos y el sector privado están implementando el teletrabajo. El gobierno ha dispuesto que los días no trabajados por la cuarentena se considerarán como una licencia pagada y no puede haber descuentos ni despidos por esta circunstancia, y advirtió que las empresas que incumplan serán “severamente sancionadas”. Se dará un bono extraordinario de 380 soles (unos 110 dólares) a cada familia de bajos recursos que “viven con los ingresos que generan día a día”, como los ambulantes. Son alrededor de nueve millones de personas en esta situación.

El primer día de cuarentena fue un caos. Hubo mucha desinformación y confusión. A quienes estaban fuera de su ciudad de residencia cuando se anunció la medida se les dio 24 horas para retornar a sus casas, plazo que venció a la medianoche del lunes. Eso generó desesperación y aglomeraciones en aeropuertos y terminales terrestres. Cientos se quedaron sin poder viajar. En los supermercados también hubo concurrencia masiva de gente. Los precios de pasajes y algunos alimentos se multiplicaron. Paradójicamente, en ese primer día, la cuarentena, que busca romper la cadena de contagio, creó espacios para la transmisión de la enfermedad.

Ayer las cosas comenzaron a cambiar. Las caóticas calles de Lima lucían casi vacías, pero, como admitió el gobierno, no todos respetaban la cuarentena. En algunos supermercados había largas filas. Militares y policías, armados con fusiles y protegidos con mascarillas para cubrirse la boca, patrullaban las calles y paraban a quienes circulaban pidiéndoles una justificación de su salida. “Cuando preguntamos por qué están fuera de sus casas nos dicen que van a comprar alimentos o que van a ir al médico, no sabemos si eso es cierto o no, pero no podemos hacer nada”, le señaló a este diario un soldado que custodiaba una de las principales vías de la ciudad.

“No son quince días de vacaciones, son quince días de estado de emergencia en los cuales todos juntos tenemos que combatir el coronavirus. Si todos cumplimos (con la cuarentena) no será necesaria una prórroga de esta medida, pero si no cumplimos el esfuerzo habrá sido en vano”, señaló ayer el presidente Vizcarra, en uno de sus reiterados llamados a la responsabilidad de la ciudadanía para que acate esta cuarentena. El gobierno estudia endurecer las medidas para hacerla cumplir. 

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