"El proceso que está por abrirse con el ELN no puede ser exprés, de paz barata"

Carlos Alberto Ruiz Socha es asesor jurídico de la delegación de paz del ELN con autorización del Gobierno colombiano y de Noruega, uno de los países garantes. En 1998 y 2000 participó en los encuentros llevados a cabo en Maguncia (Alemania) y Ginebra (Suiza) entre esta guerrilla, el Gobierno y representantes de la sociedad civil para explorar vías de solución al conflicto armado.


Antes de poner rumbo a Quito, donde este martes se instalará la mesa de conversaciones entre el ELN y el Gobierno de Santos tras la liberación del excongresista Odín Sánchez y el indulto a dos presos, el abogado Carlos Alberto Ruiz Socha participó en Bilbo en una conferencia sobre la construcción de la paz. En entrevista con GARA, el asesor jurídico de la guerrilla –autorizado por el Gobierno colombiano y apoyado por Noruega, uno de los países garantes– remarca la importancia de abordar las causas del conflicto, porque «no se trata solo de hablar del tránsito de la guerrilla a la legalidad con garantías y seguridad jurídica, sino de acordar una mínima agenda de lo que llamaríamos la deuda social con los sectores más pobres». Ruiz Socha también ejerció de asesor de las FARC-EP en La Habana.


Las reuniones mantenidas a principios de enero en Quito lograron destrabar el proceso y fijar una nueva fecha para la instalación de la mesa de conversaciones, en suspenso desde el 27 de octubre. ¿Qué ambiente se vivió durante esas jornadas?


Hubo un ambiente positivo, de cordialidad, de respeto por la diferencia y de voluntad por ambas partes de llegar a un acuerdo que destrabara la situación. Era la primera vez que el jefe de la delegación del Gobierno, Juan Camilo Restrepo, se veía con la del ELN. Hubo un talante de diálogo y de ánimo constructivo. El ELN claramente flexibilizó su posición renunciando a postular a los dos comandantes que había propuesto inicialmente y proponiendo, en su lugar, a dos presos lisiados de guerra que caben dentro de la categoría de «delito político» que el Gobierno pedía. También apartó temporalmente la discusión sobre el derecho humanitario. No polemizó y facilitó la fase pública.


Usted también ha ejercido de asesor jurídico de la delegación de paz de las FARC-EP en La Habana. ¿Qué diferencias y similitudes ve entre ambas mesas?


Ambas insurgencias han manifestado una voluntad de superar el conflicto armado por la vía dialogada, señalando la necesidad de abordar sus causas políticas, económicas y sociales, y a sabiendas de que un conflicto tan profundo no se supera de la noche a la mañana. No se trata únicamente de hablar del tránsito de la guerrilla a la legalidad con garantías y con seguridad jurídica, sino de acordar una mínima agenda de lo que llamaríamos la ‘deuda social’ con los sectores más pobres. Eso quedó plasmado en la Agenda de 2012 entre el Gobierno y las FARC y aunque, tras la renegociación por la victoria del «No», hubo muchos recortes a las aspiraciones que se habían formulado, hay un conjunto de compromisos que el Estado debe cumplir. En ese sentido, el ELN considera prioritario hablar de lo que está pasando con los sectores sociales que sufren las consecuencias de un modelo económico y social excluyente. Ambas insurgencias están motivadas por esa idea de transformación social. Las diferencias están impuestas por los tiempos y algunas concepciones. Obviamente, el modelo de diálogo con las FARC no contaba con la sociedad civil como actor protagónico. En el caso del ELN, los diálogos contarán no solo con las dos partes contendientes sino que en la agenda está estipulado que habrá un papel protagónico de las organizaciones sociales. Esa es una primera diferencia, porque en La Habana no estaba concebido así. El propósito de la Agenda con el ELN es ir consensuando una serie de medidas que vayan generando un nuevo clima de entendimiento, porque el ELN ha expresado que solo bajo nuevas circunstancias hablará del tema de las armas. Dicho esto, destacaría que ambos procesos son complementarios. El país tiene que interesarse y luchar por la implementación de lo acordado en La Habana y por articular los diagnósticos y propuestas que surjan de la mesa con el ELN.


La participación de la sociedad es uno de los ejes del diálogo de Quito. Sin embargo, el plebiscito del 2 de octubre registró un récord histórico de abstención, situándose en el 62%. ¿Cómo se pretende activar a una sociedad cuando menos apática?


Sin lugar a dudas, hay una inmensa cantidad de personas que se sienten apáticas e indiferentes. Lo han sido frente a la guerra y existe el riesgo de que lo sean frente a la paz. Es cierto que la abstención puede ser reflejo de esa apatía, pero también de un cansancio que no necesariamente es apatía. Se sienten defraudados por la clase política, por sus rutinas y mecanismos. Existe una cultura que ha banalizado y menospreciado el dolor del conflicto. A una parte de la población no le interesa qué camino se va a tomar, ni en la guerra ni en la paz. Esa apatía generalizada no será vencida de la noche a la mañana, pero puede que en la medida en que los sectores organizados convoquen a otros sectores arrinconados por la cultura de la indolencia y por el analfabetismo político se sientan interpelados y, paulatinamente, participen.


En 2018 habrá elecciones presidenciales en Colombia, los procesos de cambio en los países de la región no atraviesan por su mejor momento, la Casa Blanca ha afirmado que revisará el acuerdo con las FARC... ¿Cómo se vive desde dentro esta complicada coyuntura?


El ELN ha valorado esas dificultades, pero la peor apuesta sería cerrar toda posibilidad porque el entorno es negativo. Aunque es arriesgado lo que se abre, hay mucha fuerza y esperanza por parte de los sectores organizados y también de gobiernos y corrientes progresistas de la región que se identifican con el proceso. Se van a debatir temas difíciles pero, si hay voluntad, serán abordados con rigor para buscar un entendimiento básico, no un cambio radical. Lo que no puede ser, y en eso he sido crítico respecto al proceso de La Habana, es una paz barata que se limita a un proceso de resolución del conflicto armado, en el caso de las FARC parcialmente, porque la extrema derecha sigue atentando contra los movimientos populares. En lo que llevamos de año, han asesinado a ocho líderes sociales. En 2016, fueron 117. Estamos ante una campaña de exterminio.


No percibo una paz positiva en el sentido de que aún no se han producido transformaciones sociales creíbles y fehacientes. No ha supuesto una redistribución básica; en Colombia los sectores pudientes no han sacrificado en lo más mínimo sus expectativas de negocio –más bien han aumentado–. Aun así, es una paz por la que debemos trabajar. Así como el proceso con las FARC duró casi cinco años, el que está por abrirse con el ELN no puede ser un proceso exprés, de paz barata. Debe ser lo más acelerado posible; no se trata de cuánto tiempo dure, sino de que refleje una voluntad real de cambio, y no de engaño.


El Gobierno de Santos es consciente de que puede avanzar mucho pero que, seguramente, quedará una parte pendiente. El ELN tiene una visión a medio y largo plazo y es consciente de que no se negocia con un Gobierno sino con el establishment. No es el mejor momento por los factores internacionales, pero es el que ha tocado.


El ELN ha expresado en reiteradas ocasiones su disposición a dialogar con Álvaro Uribe.


El propio Santos ha invitado al Centro Democrático a ser parte de la delegación gubernamental y el ELN acepta que haya un representante de Álvaro Uribe. Es una fórmula que ya ha ensayado. Personalmente estuve en los diálogos celebrados en Maguncia en 1998, y dos años más tarde en Ginebra, entre el ELN y la sociedad civil. ¿Quiénes estaban ahí? Entre otros, el empresario Sabas Pretelt de la Vega –ministro de Interior de Uribe–. Allí se planteó que el diálogo debía ser entre todo el arco de la sociedad civil y que dentro de ella están empresarios, ganaderos, latifundistas con concepciones de extrema derecha, sindicalistas y defensores de derechos humanos con propuestas de transformación social, porque si realmente se quiere llegar a un consenso sobre los cambios básicos que requiere el país, hay que dialogar con quienes detentan el poder, sea Santos, Uribe, Vargas Lleras... para saber cuáles son sus expectativas y qué están dispuestos a ceder. Esto agrega complejidad al proceso pero también nitidez. La esperanza es que cedan en algo, porque puedes firmar un acuerdo como en La Habana, pero si los poderes fácticos no están dispuestos a ceder en algo, va a ser muy difícil y van a impedir que Santos cumpla. Y si no se abordan los problemas básicos, a la vuelta de diez años tendremos otras expresiones de resistencia más o menos organizadas.


Con la experiencia acumulada a lo largo de casi dos décadas, ¿qué expectativas tiene frente a este nuevo proceso?


Dignificar la política no significa un trato cordial entre las partes contrarias, sino atajar la corrupción o la muerte por hambre de niños. No es decente que se esté asesinando por pensar distinto, por organizar a las comunidades o que estemos haciendo un recuento de niños muertos de hambre: 100 en la Guajira, 70 en el Putumayo y otros tantos en el Chocó, y que nada pase mientras los recursos se pierden en las redes de la corrupción. Debe haber demostraciones de que efectivamente existe un interés por solucionar los problemas básicos de la población más empobrecida. Se trata de que los sectores mayoritarios que han estado excluidos de los beneficios sociales y económicos tengan la posibilidad de plantear sus diagnósticos y que vean cómo sus derechos empiezan a ser respetados gradualmente. Deben de tener la certeza de que ahora sí se les está atendiendo en lo más básico. Eso significaría que estamos en otra dimensión.

Fuente: Gara

Publicado enColombia
Lunes, 13 Febrero 2017 06:26

¿Qué es el efecto cuántico de Zenón?

¿Qué es el efecto cuántico de Zenón?

En el marco de la teoría cuántica, el efecto cuántico de Zenón es extremadamente importante. Es el equivalente de la indeterminación de un estado cuántico para un sistema determinado y apunta directamente al problema de la medición.


Zenón de Elea constituye, junto con Parménides y Meliso de Samos, los fundamentos de la civilización occidental; más exactamente, la idea de que lo que prima es el ser —no el devenir, como decía Heráclito—, y que, por tanto, la realidad es ulteriormente estable, constante, carente de dinámicas.


Zenón de Elea expresa varias paradojas. La más pertinente aquí es la paradoja de la flecha. De acuerdo con el filósofo griego, una flecha que se lanza hacia un objetivo nunca lo alcanzará porque primero debe recorrer la mitad del trayecto, posteriormente la mitad de la mitad y así sucesivamente. Como consecuencia, la flecha no alcanza el objetivo, y el tiempo es discreto; no continuo. No importa que en la realidad la flecha sí llegue a su objetivo (si hay puntería).


Como se ha dicho con frecuencia: si se observa aún a una olla con agua, que se ha puesto a hervir, la observación continua del agua nos da la sensación de que el agua nunca hierve (se demora una eternidad, de acuerdo a la observación permanente).


En el marco de la teoría cuántica, el efecto cuántico de Zenón (ECZ) es extremadamente importante. El (ECZ) es el equivalente de la indeterminación de un estado cuántico para un sistema determinado y apunta directamente al problema de la medición —sin duda el problema más importante en el marco de la teoría cuántica, puesto que apunta exactamente a las relaciones entre el universo microscópico y el macroscópico; en otras palabras, entre el mundo cuántico y el mundo clásico. El más apasionante de todos los problema posible acerca de la naturaleza de la realidad y el universo.


El (ECZ) fue observado por primera vez por parte de George Sudarshan y Baidyanaith Misra de la universidad de Texas, en 1977.


En pocas palabras, el (ECZ) pone en evidencia varias cosas, así:


• El tiempo no existe. Todo es una sucesión de presentes o instantáneas.
• El movimiento es una ilusión, a saber: justamente la ilusión del mundo clásico.
• La observación continua de un fenómeno (cuántico) inmoviliza cualquier dinámica.
• La evolución puede ser disminuida y ocasionalmente detenida mediante la continua observación de un fenómeno dado.


Como se aprecia sin dificultad, se trata de consecuencias verdaderamente contraintuitivas; altamente problemáticas cuando se las ve desde el mundo clásico; esto es, el mundo regido por el principio de tercero excluido: una cosa es una cosa, o bien otra distinta, pero no ambas a la vez.


El resultado conjunto transversal de las cuatro evidencias mencionadas es que la mecánica cuántica posee ciertos grados o modos de incompletud. Pues bien, ello justamente es lo que permite reconocer que existen por lo menos quince interpretaciones sobre la mecánica cuántica. Una situación que de lejos de parecer caótica es desde el punto de vista lógico y filosófico absolutamente sugestiva y provocadora. Una arena de trabajo sin igual para el estudio del mundo, la realidad y el universo.


El tema de base, a propósito del (ECZ), es el de las relaciones entre la decoherencia cuántica y la recoherencia cuántica. Dicho de forma simple y llana: cabe pensar razonablemente que el universo entero es cuántico; y que el mundo clásico es sólo una situación límite. Algo que muchos estudiosos de la física cuántica no estarían dispuestos a reconocer, así no más.
Todas las afirmaciones anteriores se sostienen experimentalmente. Por tanto, no hay ya mucho terreno de discusión al respecto.


Digámoslo de manera expresa: mientras que el mundo clásico puede ser idóneamente adecuado como marcado el principio de tercero excluido —o una cosa o la otra; o es de día o es de noche; o se mueve o está quieto, y así sucesivamente—, tanto como por el hecho de que es dinámico, variable, evolutivo; por su parte, el universo cuántico consiste en una continua exploración de posibilidades. El mundo cuántico es coherente y, por tanto, bastante más estable.


Más exactamente, el (ECZ) impide que los estados cuánticos oscilen sin más de un estado a otro (de un estado al siguiente). El supuesto fundamental aquí es que los sistemas y fenómenos contienen grados (discretos) de libertad. En términos elementales, el (ECZ) se refiere al hecho de que existe una ralentización de la evolución de un estado cuántico hasta el límite que dicho estado es observado continuamente.


Digámoslo sin ambages. Ya sabemos bastante bien en qué consiste el universo cuántico, un universo caracterizado por tiempos vertiginosos, que transcurren de la escala de nanosegundos hacia abajo; esto es, nano, pico, atto, femto, etc. —segundos—. El gran problema es que, a la fecha, no sabemos muy bien qué es el mundo clásico —el universo macroscópico, cómo emergió y cuáles es su lógica. O lógicas.


La hipótesis del colapso de la función de onda es una interpretación posible, aunque viene siendo cada vez más cuestionada. La decoherencia cuántica es otra interpretación, acaso más plausible, que permite entender lo que sucede después de que la superposición de estado se quiebra (esto es, después que o el gato de Schrödinger está vivo, o muerto). El (ECZ) constituye acaso la apuesta más fuerte al respecto. Con una observación fundamental, a saber: la decoherencia cuántica no simplemente se quiebra —por diversos factores—. Pues además existe la recoherencia cuántica. Esto es, el mundo no simple y llanamente se vuelve clásico. El mundo vuelve a coherentizarse en escalas temporales proporcionales a la de la decoherencia.


El universo es cuántico. El mundo clásico no es, en absoluto, la última palabra.

 

Publicado: 12 Febrero 2017

Viernes, 24 Junio 2016 15:10

El arte de seducir al tiempo

El arte de seducir al tiempo

Escribir es del quehacer humano de los más complejos, bellos y dicientes del espíritu de los hombres que durante siglos han dedicado inimaginables esfuerzos a encontrar en la palabra un nicho de sabiduría. La escritura es el arte de reflexionar, de imaginar, de contar, y explicitar aquello que nos desborda, aquello que nos constituye como seres pensantes capaces de seducir al tiempo con una idea escrita, para que sea inmortal en un legado que como el de Aristóteles por ejemplo, pueda llegar a ser universal y atemporal.

La escritura es ante todo una reflexión que cautiva por su textura, su delicada pero drástica manera de expresar aquello que en la desnudez del pensamiento es auténtico y considerado como relevante para que nazca al mundo, por ello se insiste tanto en que al develarnos como escritores, elijamos muy bien las palabras y apreciemos qué es digno de ser contado y cómo, en qué tono y con qué silencios contarlo. Y es que pese a la rigurosidad con que debemos escribir ésta no es el limitante de lo que queremos decir, sino el compás que nos permite decir las cosas con belleza. Como quien elige las notas para hacer una melodía memorable, así la trama argumentativa es el resultado de la impetuosidad que expone un texto límpido y gustoso de ser leído. Creo que esto es a lo que refiere Platón cuando en el Fedro Sócrates nombra a aquel discurso que “se escribe con ciencia en el alma del que aprende; capaz de defenderse a sí mismo, y sabiendo con quien hablar y ante quienes callarse”.

El discurso escrito se convierte en un fenómeno al que acude la consciencia y la reflexión desde antes de su creación, en la formación y disciplina de quien escribe, siendo entonces constituciones del texto esta conciencia y reflexión que le permite surcar e invadir el pensamiento de quien lo lee, defenderse y acusar desde su más autónomo sigilo, logrando además despertar en los niños la curiosidad por el saber, en los jóvenes las ansias por acudir a las utopías, en los adultos las ganas por dejar mella en el mundo y en los viejos la memoria. Así la importancia de una escritura reflexiva consiste en ser un canal que transmita saberes, impresiones, pensamientos y todo aquello que aspiremos a transmitir, que simiente y provoque afecciones en quien las recibe y pueda llegar a ser movido a cultivar en el grado más alto y con la más devota convicción en los jardines de las letras.

Sin embargo este ejercicio de escritura reflexiva que abona los jardines, ha sido relegado por la superproducción en serie de textos que informan o persuaden en una vaguedad altiva propiciada por la presión que prescriben los marcos de la composición de textos académicos, el comercio de la palabra como un autor de estas cordilleras llamo en alguna ocasión al compra-vende de textos.

Parece profética la apreciación que de la escritura hacía Thamus, habiéndose inundado las revistas, los libros y demás, con textos que funcionan como fármacos para la memoria, “(las escrituras) es olvido lo que producirán en las almas de quienes las aprendan, al descuidar la memoria ya que, fiándose de lo escrito, llegarán al recuerdo desde afuera, a través de caracteres ajenos, no desde dentro, desde ellos mismos y por sí mismos”. Esto indica que en la mayoría de los casos los estudiantes no tienen una formación en escritura, en estilo, en la forma, las pautas, la sustentación y el uso de puntuación para que el texto respire, sino que se ven obligados a hincar todos sus esfuerzos en dar cuenta de los conceptos, los autores, y la información a la que acudieron para darle un contenido, creando textos que tienden a ser una recopilación de información y no textos críticos que dan cuenta de una reflexión.

La escritura académica se centra entonces en lo que se dice y no en el cómo se dice, y es precisamente este cómo lo que resalta a un texto, así como en el discurso oral habrá que tener convicción y tono para presentar la fuerza de un argumento, en la escritura el cómo componerlo es la voz que hace memorable un escrito.

Claro, tampoco podemos hacer a un lado el imperio de la imagen y la oralidad que a partir del siglo XX se consolidan como constitutivos de lo social y que ha traído como consecuencia el desdén por la escritura. La facilidad para acercarnos a la imagen que no cuestiona, ni pone a prueba nuestros conocimientos es más atrayente que el mismo ejercicio de escritura. Es por ello que la escritura hoy en día tendría que ser ante todo no una obligación académica, sino, una actividad que inspire, en la cual nos regocijemos y liberemos aquellas cosas que nos atraganta y nos desespera al punto tal de no poder reprimirlas y tengamos que acudir a un papel para escribirlas, haciendo de la escritura un ejercicio de reflexión individual consiente.

El deleite de escribir es propio del individuo que escribe por gusto, por los placeres más mundanos que se albergan en él cuando escribe, cuando ve aparecer ante si las palabras que se le representan y toman su vida propia, su momento oportuno para nacer al mundo. Las palabras en su concepción más ínfima, son un producto del espíritu y los impulsos que encuentran en el papel la manera de esculpir un argumento y ser en el mundo bajo el clímax del tiempo, un reflejo revestido de autonomía de la explicites de un hombre que piensa.

La escritura reflexiva como testigo de seres críticos, cumple un papel sumamente importante que las instituciones políticas no desconocen. No es casualidad que en las distopías literarias, a los hombres convertidos en la extensión de la máquina o del partido, se les prohíba escribir ya que este ejercicio se considera peligroso y se le señala directamente como un crimen, porque escribir conlleva al ejercicio crítico y audaz de crear un mundo paralelo donde nada es prohibido y todo es permitido. El ejercicio creativo de la escritura hace que personajes como D-503 protagonista de Nosotros, y Smith de 1984 que son fieles servidores de la firme y omnisciente macroestructura, se conviertan en un peligro que debe ser eliminado por poner en duda todo aquello de lo que no se puede ni se tiene porque dudar. Así, autores como Orwell o Zamiatín, afirman en sus obras que los individuos escriben y reflexionan pero los autómatas escuchan y obedecen, valdría la pena fijarnos si estas premisas son factibles en nuestro entorno.

Por último, cabe señalar que la escritura como arte que seduce al tiempo, despliega la fuerza del pensamiento sedicioso que es, a su vez, un constructo crítico en donde el resultado de la reflexión es el valor de la misma escritura.

Publicado enEdición Nº225
Jueves, 26 Noviembre 2015 11:20

La calle del destiempo

Calle 53 - Bogotá

Sucede en Bogotá, que en Colombia es la capital del capital: árboles plásticos con iluminación navideña, muñecos rojos con barba blanca que recuerdan que llega el final de año, pesebres, guirnaldas que cuelgan por aquí y por allá, y otras decoraciones que llenan vitrinas pretendiendo llamar la atención –y atrapar– al desprevenido peatón que recorre la calle 53, entre carreras 17 y 20. Buscan su bolsillo.

 

Como si habitáramos en otros territorios y sociedades, colonizados por una identidad de no sé dónde y no sé qué, que nos deja descuadernados, esa decoración, acompañada de los techos "cubiertos de nieve", disputa espacio a las calabazas y otros objetos similares que atraen la atención sobre la llamada "fiesta de los niños", ahora también transformada sin recato alguno para muchos adultos en "fiesta de disfraces", la misma que en otros países con mejor memoria festeja la efemérides que los acerca a sus difuntos, a todos aquellos que los han dejado para "pasar a mejor vida", según el decir popular.

 

Sin apenas poder despertar ante lo que ve, el peatón cierra y abre una y otra vez sus ojos. ¡Pero si apenas es octubre!, tal vez atina a responderse así mismo el aturdido y desprevenido transeúnte, que por azar cruza las calles llenas de vitrinas surtidas con los objetos festivos de la época, que en esta ocasión como un acairós denota un exceso de prontitud, sin duda alguna potenciado por el afán de venta, de potenciar aquella sed de mercado y de consumo, sumo de la sociedad que vivimos. Cierre de un ciclo de 12 meses que pretende adelantar, y con ello despertar, un mayor afán de compras. Cierre del ciclo que también bulle por las dependencias oficiales donde pretenden acelerar, imaginado lo que no es, el cumplimiento de sus metas anuales; afanes, deseos y nostalgias que incluso llegan hasta los calabozos que llenan el país, donde los presos sienten caer sobre ellos con mayor peso el dolor de la ausencia de los suyos, con quienes desearía gozar y reir.

 

Con asombro, mirando vitrinas, el desprevenido que enruta su andar por este barrio de la alcaldía de Teusaquillo, lo asalta sin darle oportunidad alguna la pregunta por el tiempo que vive, ¡pero si apenas es octubre!, tal vez atina a contestarse para sí mismo el aturdido transeúnte, sin caer en cuenta que el tiempo de ahora es el cronos impuesto por la veloz rueda del capital, la que circula cada vez con mayor velocidad, llevando de sus manos y garganta a toda una población de miles de millones que no atina a pisar el freno dispuesto ante sus manos y pies para tratar de controlar la dictadura de la mercancía, del dinero, del consumo desmedido que desde hace décadas ya no cuenta con el kairós necesario para poder gozar el 'preciado' objeto que en cada ocasión pretende llenar la sed de consumo de unos y otros.

 

¿Estaré en el túnel del tiempo?, no es para menos que este interrogante también llene por unos segundos el pensamiento de quien mira las vitrinas y se frota sus ojos, sin llegar a comprender lo que sucede, ¿acaso no es octubre? ¿por qué la calabaza, el disfraz, los recuerdos de brujas, junto al pesebre decembrino?

 

¿A dónde fue a parar el sentido de cada época? ¿En dónde reposa aquello que alguna vez fue denominado por un pueblo como identidad? Los interrogantes van llegando uno a uno, o en cascada, al cerebro de quien prosigue sus pasos sin dejar de mirar una y otra vitrina. Fiesta de niños, también de brujas, que en México y Ecuador es día de muertos –porque la muerte bien llegada también debería ser fiesta– recordándonos desde su saber que son pueblos con memoria, esa que tanto nos hace falta para buscar y encontrar a nuestros difuntos, regados por aquí y por allá por la mano criminal de un poder que no permite hacerles duelo.

 

Calle del destiempo. Decoraciones que simulan nieve cayendo de los techos, como evocando un deseo insulso de lo que no debe ser pues ese frío –con temperaturas bajo cero– nadie debería desearla, muchos menos quienes habitamos y gozamos de un territorio benevolente en sus temperaturas, donde por fortuna no suceden las llamadas estaciones, con las cuales en unas ocasiones llega la nieve y con ella el tremendo frío que no conocemos, el cual hace huir de su territorio a quienes lo habitan, en procura del trópico, estaciones que en otras jornadas lleva el termómetro a más de cuarenta grados, ahogándolos e inmovilizándolos, dejándolos pasmados como lagartija al sol.

 

Entre interrogantes y meditaciones, mirando el decorado que hace parecer estas calles de la capitalina Bogotá como escenario de un no sé que ni un no se sabe, calles sacadas de alguna película, se cae en cuenta que Aión, el tiempo de la poética y de la estética, tiempo subjetivo, del eterno estar y retornar, debería ser el que nos determinara, para con él poder volver al ritmo natural en nuestra cotidianidades, para que cada fiesta sea un motivo para gozar y compartir y no simplemente para embadudarnos de todo aquello que cada día es más evidente que ni satisface ni es útil.

 

¡Qué calles! ¡Qué tiempos los del destiempo! ¡Qué lleguen las fiestas, pero que las podamos gozar con toda libertad!

Publicado enEdición Nº219
Varía velocidad de rotación de la Tierra: ¿Los días y las noches duran lo mismo?

La versión de que la velocidad de rotación de la Tierra ha aumentado y, por consiguiente, se han acortado los días ha generado discusiones entre los especialistas. Mientras algunos insisten en que cada jornada tiene varias horas menos, otros refutan esa hipótesis y explican que cambios de tal envergadura habrían sido notados por todo el mundo.


De acuerdo con un estudio denominado Resonancia Schumann, que trata sobre la metafísica cuántica y la astrofísica metacuántica, desde 1980 la velocidad de rotación de nuestro planeta ha aumentado, por lo que los días habrían perdido ocho horas y solo durarían 16.


Según la teoría, este cambio encontraría su razón en las catástrofes climáticas.


No obstante, otros especialistas rechazaron esta hipótesis. Uno de ellos es el astrónomo Víctor Vera, de la Facultad de Ciencias Físicas de la Universidad de San Marcos (Perú), quien explicó que "para que el tiempo varíe es necesario que la velocidad de la luz cambie", publicó 'El Comercio', y agregó que "no se ha podido comprobar que la velocidad de la luz haya sufrido una variación en el tiempo cósmico".


"Todo sigue normal a escala cósmica. La variación de la duración del día tendría implicancias increíbles. Amanecería a las tres de la tarde, por ejemplo, y los telescopios tendrían que recalibrarse", siguió, para concluir que "si hubiera habido esta disminución tan drástica" lo hubieran notado "todos".


(Con información de Russia Today)

Tiempos intoxicados en sociedades agendadas

 

Edición 2015. Formato: 11,5 x 17,5 cm, 144 páginas
P.V.P:$17.000 ISBN: 978-958-8626-06-3

 

 

Este es un libro de linda y cuidada escritura. Tensiona la visión agónica de nuestra realidad pero en un sentido unamuniano, no como situación moribunda sino como lucha vital por pervivir, como una profunda exigencia para no dejarnos agendar.
Luis Fernando Valero Iglesias (Ph. D en Educación. España).


Este libro es un grito en un desierto académico consumido por una ortodoxa ciega, muda y sorda que nos quiere homogenizar con sus lenguajes y tiempos. El desconocimiento en las sociedades actuales no se encuentra en el analfabetismo sino en un saber inadecuado.
Manuel Antonio Jiménez Castillo (Ph. D en Economía. Camboya-España).


Bienvenido este libro que exige paciencia lectora y cuidado intelectual, demanda que no es fácil de defender en sociedades apresuradas. Miguel nos pone en tensión con los lenguajes maniqueos de los poderes.
Rosario Iodice (Ph. D en Neurociencias. Italia).


Miguel Alberto González González. PhD en Ciencias de la educación y PhD en conocimiento y cultura en América Latina. Universidad de Manizales.

 

 

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El Pentágono trabaja en una nave hipersónica que alcance 'match 15'

Se trata de un sistema de combustión supersónica en que el oxígeno necesario por el motor de combustión se toma de la atmósfera que atraviesa el vehículo, en lugar de un tanque a bordo.


La Fuerza Aérea de los Estados Unidos está desarollando una nave hipersónica para la próxima década sobre la base de un programa experimental 'scramjet' iniciado hace unos años por Boeing.

Se trata de un sistema de combustión supersónica en que el oxígeno necesario por el motor de combustión se toma de la atmósfera que atraviesa el vehículo, en lugar de un tanque a bordo.

"Los investigadores predicen velocidades 'scramjet' que podrían llegar a 15 veces la velocidad del sonido. Un viaje de 18 horas a Tokio desde la ciudad de Nueva York se convierte en un vuelo de 2 horas", dijo la NASA.


Desde 2013, la fuerza aérea piensa en el desarrollo de naves hipersónicas no tripuladas para el horizonte de 2025. Ese año, un 'scramjet' experimental de Boeing, el X-51 WaveRider, alcanzó el récord de match 5 durante tres minutos y medio.

Los esfuerzos continúan y han llegado a un punto en el que los científicos del Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea y la DARPA, el brazo de investigación del Pentágono, están trabajando en un vehículo con aire hipersónico que puede viajar a velocidades de hasta Mach 5 mientras desarolla los sistemas de orientación y otros materiales, informa Defensa Tech.
"Ciertamente, Estados Unidos no es el único país que participa en el desarrollo de armas hipersónicas," declaró Mica Endsley, científico en jefe de la Fuerza Aérea, en una entrevista con Military.com. "La ventaja de la propulsión hipersónica no es sólo que algo va muy rápido sino que puede recorrer grandes distancias a esas velocidades".

Endsley dijo en Defensa Tech que la Fuerza Aérea y DARPA planean tener un nuevo y mejorado vehículo aéreo hipersónico en 2023.

Para el programa de naves de seguimiento, la Fuerza Aérea se ha unido a DARPA para encoger la tecnología de la nave hipersónica y hacer que quepa en la mayor parte de la flota de bombarderos, de acuerdo con Kenneth Davidson, director del desarrollo de materiales hipersónicos en el Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea.

Crean una máquina para "teletransportar" objetos vía internet

Un grupo de ingenieros alemanes ha construido una máquina capaz de teletransportar objetos a través de Internet. Lo que parecía un sueño inalcanzable ya parece una realidad más que tangible.


Aunque el invento llamado 'Scotty' todavía es imperfecto y destruye algunos objetos, han conseguido procesar y transportar los datos de los objetos a través de Internet, y esperan que se convierta en un verdadero prototipo de teletransportación, al igual que podíamos ver en la serie de ciencia ficción Star Trek, según informó el diario 'The Telegraph'.


El dispositivo se encarga de escanear los objetos a teletransportar con una cámara, previamente cortándolos en capas con el objetivo de mejorar el procesamiento de sus datos. Después la información tratada se cifra y se envía a una impresora 3D conectada a un ordenador en cualquier rincón del mundo, que reproduce su modelo reconstruido.


Este parece ser un gran avance en la ciencia contemporánea, aunque por el momento la máquina todavía presenta algunas deficiencias, dado que destruye las cosas y solamente teletransporta los objetos pequeños y de color negro.


Sin embargo los ingenieros aseguran que ha sido un buen comienzo, y en breve podrán mejorar las prestaciones del invento.


(Con información de The Telegraph)

Jueves, 16 Junio 2011 07:48

Khadafi gana la batalla del tiempo

Muammar Khadafi sigue ganando la batalla del tiempo. Los operativos militares lanzados por las potencias occidentales contra los arsenales de Khadafi inmediatamente después de que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobara la resolución 1973 (17 de marzo de 2011) prometían un fin rápido del régimen. La entusiasta y difusa oposición libia garantizaba un recambio de poder con la consistente ayuda de los aliados. Tres meses después de las primeros bombardeos contra Libia la síntesis es un estrepitoso fracaso de las ilusiones: Khadafi juega al ajedrez ante las cámaras con sus invitados, en lo concreto con Kirsan Ilyumzhinov, el presidente de la Federación Internacional de Ajedrez, que lo visitó la semana pasada, mientras que la Alianza Atlántica corre detrás de una nueva estrategia que le permita ganar la otra partida, la militar. El paso de los días despejó el humo de la propaganda. El general francés Stéphane Abrial, comandante supremo para la transformación de la OTAN, admitió el martes que si las operaciones en Libia se prolongaban, la situación podría tornarse “crítica”. Amnistía Internacional completó ese mismo día el apocalíptico panorama con una doble denuncia. La ONG hizo públicas las repetidas atrocidades cometidas durante la guerra por los protegidos de Occidente, los rebeldes, y por el antaño mejor amigo del “mundo libre”, Khadafi. Un informe de inteligencia agrega un argumento negro a esta guerra mal preparada: muchas de las armas robadas durante la guerra fueron vendidas a la rama regional de Al Qaida.

El pasado 1º de junio la OTAN decidió prolongar la intervención en Libia hasta finales de septiembre. El tiempo opera como un sustituto de lo que el secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, calificó como falta de inversiones militares y voluntad política. Los países de la OTAN que participan en la expedición libia –Bélgica, Canadá, Dinamarca, Estados Unidos, Francia, Italia, No-ruega y Reino Unido– se plantean hoy la reorganización estratégica de su misión con la perspectiva segura de un conflicto que se extenderá en el tiempo y cuyo empantanamiento puede provocar que otros países sigan el ejemplo de Noruega. Oslo anunció el pasado 1º de junio que se retiraba de la coalición a partir del 1º de agosto. Pese al apoyo constante de la coalición, los rebeldes han avanzado más en el campo diplomático que en el militar y no se han instalado hasta ahora en posiciones decisivas.

Alemania y Canadá, ambos reticentes al principio, se sumaron al grupo de países que reconocieron a los rebeldes agrupados en el Consejo Nacional de Transición (el CNT). El pasado 17 de marzo, Berlín se abstuvo de votar la resolución 1973 de la ONU y también rechazó participar en el operativo “Protector Unificado”. A su vez, Canadá consideró que los rebeldes eran un “interlocutor válido” sin llegar a reconocernos plenamente. Ahora ya no. Berlín y Canadá reconocen al CNT como “el representante legítimo” del pueblo libio, lo que suma 14 países en total (Emiratos Arabes Unidos, Francia, Qatar, Reino Unido, Italia, Gambia, Malta, Jordania, Senegal, España, Australia, Estados Unidos, Alemania y Canadá).

Además de su costo financiero (Francia gasta un millón y medio de euros al día en Libia), el conflicto tuvo un alto costo en vidas humanas. Según la ONU, entre 10 y 15 mil personas murieron desde el pasado 15 de febrero y otro millón y medio fue desplazado por la guerra. La coalición al mando de la OTAN admitió ayer que la guerra benefició colateralmente a las ramas de Al Qaida en la región. Un panel de expertos franceses y extranjeros en temas del mundo árabe advirtió sobre el “riesgo islamista en Libia”. En un informe publicado hace unos días los expertos constatan las ambigüedades y opacidades en el seno del Consejo Nacional de Transición. Dicho informe resalta que “los demócratas son apenas una minoría” dentro del CNT y que ese pequeño grupo pelea junto “a antiguos allegados al coronel Khadafi, partidarios de la monarquía y defensores de la instauración de un Islam radical”. La misión internacional, a cargo del director del Centro Francés de Investigaciones sobre la información, CF2R, Eric Denécé, ex jefe del contraespionaje francés, hizo otro alarmante descubrimiento. El informe anota que “una vez que cayó el sistema Khadafi en Benghazi los arsenales fueron robados”. Ello conduce a los expertos a la siguiente reflexión: “Los servicios de inteligencia occidentales están preocupados por el destino de las armas robadas por los insurgentes en los arsenales libios, en especial los misiles tierra-aire SAM-7”. ¿Dónde están esas armas? En manos de una de las ramas regionales de Al Qaida, aseguran los expertos: “Miembros de Al Qaida en el Magreb Islámico (AQMI) habrían adquirido varios ejemplares de esos materiales vendidos por los traficantes libios”. La conclusión final de los expertos prueba los desarreglos que acarreó la improvisada intervención de los estrategas occidentales. Según anotan en el texto, “gracias a las armas libias, Al Qaida en el Magreb islámico, AQLI, está reforzando su arsenal y acrecentando la amenaza que representa para los Estados de la región”.

Los aliados prosiguen sin embargo proporcionando ayuda masiva a los inciertos rebeldes. Francia anunció que suministraría 400 millones de dólares a los insurgentes del CNT provenientes de los haberes libios bloqueados en Occidente (unos 150 mil millones de dólares en total). Italia, a su vez, prometió el desbloqueo de otros 500 millones de dólares. Ayer, los rebeldes lograron tomar el control de tres localidades del oeste de Libia situadas en la ruta de Trípoli. Noticia positiva para la OTAN, pero que en ningún caso despeja la impresión de que la supremacía militar occidental opera en Libia con una brújula rota. Lo único seguro es que los partidarios del gatillo fácil intervinieron en Libia bajo mandato de la ONU, pero las acciones emprendidas desde mediado de marzo están a años luz de corresponder con el mandato de la ONU. Los aviones despegaron no para proteger a la población civil, sino para decapitar el régimen de Khadafi.

Por Eduardo Febbro
Desde París
Publicado enInternacional
Lunes, 28 Febrero 2011 18:01

Unos científicos crean el antiláser

Unos científicos en EEUU han creado lo que ellos definen como el primer antiláser del mundo. "Es sorprendente que no se haya planteado ni estudiado seriamente hasta ahora la posibilidad del proceso de la emisión láser hacia atrás, invertido en el tiempo", dice Douglas Stone, físico de la Universidad de Yale. Él se lo planteó el verano pasado, como puro ejercicio teórico, demostrando que sería posible construir un antilaser y ahora unos colegas, liderados por Hui Cao, lo han hecho realidad con un dispositivo que absorbe casi perfectamente los haces de luz coherente y su energía se disipa en forma de calor. Los científicos creen que su descubrimiento, además del interés puramente físico, tiene interesantes aplicaciones potenciales, por ejemplo en futuros ordenadores ópticos y en radiología.

Medio siglo ha pasado desde la invención del láser, que genera haces de luz coherente, es decir, ordenada, en los que las ondas luminosas tienen la misma frecuencia y amplitud, hasta que Stone se planteó la idea de hacer un láser que funcionase al revés, absorbiendo la luz en lugar de emitirla. "Al investigar un poco descubrimos que varios físicos habían apuntado el concepto en libros y en artículos científicos, pero ninguno había desarrollado la idea", comenta este investigador. Ahora, junto con Cao otros cuatro colegas, todos de Yale, ha presentado su antiláser (que denominan absorbente coherente perfecto) en la revista Science. Stone dice que se le ocurrió la idea cuando estaba explicando a un colega la física subyacente de los láseres y sugirió, para facilitar la comprensión, que pensase en un láser funcionando hacia atrás. Empezó a dar vueltas a la idea que construir un antiláser y unió fuerzas con Cao y su equipo para construirlo.

En el experimento, los físicos enfocan dos haces láser (generados a partir de un único haz dividido), en sentido opuesto, hacia una cavidad que contiene una oblea de silicio que alinea las ondas de luz de manera que resultan atrapadas, rebotando una y otra vez, hasta que resultan absorbidas y transformadas en calor. Es una trampa de interferencia. En teoría, el dispositivo podría absorber prácticamente toda la luz entrante (el 99,999%) pero el prototipo que han construido de momento absorbe el 99,4%. "Es sólo una demostración del concepto", explica Stone en un comunicado de su universidad. "Confío en que empezaremos a aproximarnos al límite teórico al construir nuevos absorbentes más avanzados".

El dispositivo mide un centímetro, pero los investigadores han hecho simulaciones de ordenador sobre cómo construir otros mucho más pequeños, de aproximadamente un veinteavo del grosor de cabello humano (seis micras). Otro dato técnico: el aparato de demostración funciona en el infrarrojo cercano, es decir, en una longitud de onda ligeramente mayor al rojo de la luz visible, pero en versiones sucesivas, estos especialistas están seguros de que lograrán manejar, es decir, absorber con su dispositivo, toda la gama de la luz láser visible e infrarroja.

Los investigadores de Yale apuntan ya varias posibles aplicaciones del antiláser. Se podría hacer, por ejemplo, una especie de escudo para terapias en las que el médico dispare haces de láser a tejidos biológico malignos, como tumores, con gran precisión. "Con nuestra técnica se puede hacer incidir unos haces de luz que penetren profundamente en ese medio y que sólo se absorban en el centro, permitiendo aplicar energía a regiones muy específicas", explica Stone en physicsworld.com.

Otra idea es controlar el dispositivo de manera que la absorción del haz láser varíe entre el 1% y casi el 100%, con lo que funcionaría como un interruptor óptico, un detector o un modulador en circuitos integrados ópticos.

ALICIA RIVERA - Madrid - 28/02/2011
Publicado enInternacional