La noche de dos años que acabó con los dinosaurios

Un asteroide de 10 kilómetros de diámetro provocó una nube de ceniza global que detuvo la fotosíntesis

Hace 66 millones de años, cuando los dinosaurios aún eran los reyes de la Tierra, un asteroide gigantesco cambió la vida del planeta para siempre. La hipótesis, planteada por primera vez en los años 80 por Luis Álvarez y su hijo Walter, trataba de explicar la desaparición de más de tres cuartas partes de las especies de seres vivos en esa época —dinosaurios incluidos—, definida por la división geológica entre el Cretácico y el Paleógeno. En la unión entre esas dos épocas, los Álvarez encontraron una gran cantidad de iridio, un material muy raro en la corteza terrestre que sin embargo es abundante en meteoritos y asteroides. A partir de las mediciones del iridio depositado entre las dos épocas, calcularon que la roca que acabó con los dinosaurios y trajo ese elemento tenía 10 kilómetros de diámetro.


Desde entonces, se ha seguido acumulando información sobre lo que pudo suceder después de aquel impacto. Esta semana, un equipo del Centro Nacional para Investigación Atmosférica y la Universidad de Colorado, en Boulder (EE UU), ha elaborado un modelo informático que reconstruye los meses posteriores al cataclismo.


Además de los restos de iridio, en la frontera geológica que los dinosaurios nunca cruzaron también se encuentran otras evidencias del asteroide. Las estimaciones más recientes calculan que hay 15.000 millones de toneladas de ceniza generadas por los incendios que arrasaron el globo tras el impacto. Con datos como este, los investigadores, liderados por Charles Bardeen, crearon una simulación en la que el Sol calentó la ceniza elevándola en la atmósfera hasta que creó una cortina que sumió la Tierra en la oscuridad. En ese nuevo mundo, iluminado como una noche de luna llena, la fotosíntesis se volvió imposible.


La detención del proceso por el que plantas o algas transforman la energía solar en alimento que pueden aprovechar otros animales fue el principio de la hecatombe. Gran parte de los vegetales terrestres se consumieron en los fuegos y la oscuridad diezmó el fitopláncton, unos organismos básicos en la cadena alimentaria de los seres marinos.
Cada día a oscuras hizo descender la temperatura que llegó a caer hasta 28 grados en los continentes y 11 en los océanos. Y mientras el frío se extendía por la superficie del planeta, el infierno reinaba en las capas altas de la atmósfera. La ceniza volatilizada absorbió la luz del Sol y el incremento de temperatura provocó la destrucción de parte de la capa de ozono. Además, el calor hizo que se acumulasen grandes cantidades de vapor de agua. Este vapor facilitó reacciones químicas que produjeron compuestos que empeoraron la situación de la capa de ozono. Cuando después de casi dos años la nube de ceniza se depositó sobre el suelo y permitió el paso de la luz solar, la Tierra estaba desprotegida frente a la radiación ultravioleta que golpeó a los supervivientes de la larga noche.


Los autores del estudio reconocen algunas limitaciones a su modelo. Para crearlo utilizaron la Tierra actual y no la del Cretácico, con los continentes en posiciones diferentes y una atmósfera distinta. Tampoco tuvieron en cuenta las erupciones volcánicas y los gases liberados justo después del choque.


En cualquier caso, la simulación es un paso más para tratar de reconstruir lo que sucedió hace 66 millones de años, en un periodo muy importante para los mamíferos que iban a ser los ancestros de los humanos. Aquellos pequeños animales quizá sobrevivieron escondidos en el subsuelo y tuvieron una mayor flexibilidad que los grandes dinosaurios para superar la crisis. Algunos estudios, no obstante, indican que el cambio ya se había iniciado antes del desastre y que los mamíferos llevaban tiempo diversificándose, preparándose para ocupar el hueco de sus grandes predecesores. Además, el millón de años previo a la extinción no había sido fácil para los dinosaurios. En aquel periodo se produjeron fuertes variaciones climáticas con largas olas de frío, algo fatal para animales mejor adaptados al cálido mundo del Cretácico. Aquella noche que duró dos años pudo ser solo el último empujón para un cambio de época que se cernía desde mucho tiempo antes.

China coloca en órbita su primer telescopio de rayos X

China colocó en órbita ayer su primer telescopio espacial de rayos X destinado a estudiar pulsares y agujeros negros.


El instrumento, de 25 toneladas, fue enviado al espacio por un cohete Larga Marcha-4B que despegó del centro de lanzamiento de Jiuquan, en el desierto de Gobi, a las 3 horas de ayer, indicó la agencia Xinhua.


El telescopio, bautizado Insight, permitirá a los científicos chinos estudiar los campos magnéticos creados en el interior de los pulsares. También permitirá conocer mejor la evolución de los agujeros negros.


Un pulsar es una estrella de neutrones (lo que resta tras la explosión que marca el fin de la vida de un determinado tipo de estrellas) y que gira sobre sí misma a una velocidad fantástica, emitiendo radiación electromagnética en un pequeño haz direccional, como si fuese un faro.


El agujero negro es un sitio donde la concentración de materia en un espacio pequeño es tan alto que ni la luz puede escapar a su gravedad. Los agujeros negros se forman luego del colapso que marca el fin de las reacciones nucleares en estrellas de gran tamaño.


La materia, al caer hacia el agujero negro atraída por su fabulosa gravedad, se recalienta y emite rayos X antes de pasar su borde (Horizonte de evento) a partir del cual todo se vuelve indetectable. Esa fuente de rayos X es la que permitirá a Insight ubicar otros agujeros negros hasta ahora desconocidos.


Se logra hito chino en la comunicación cuántica

Washington. Científicos chinos anunciaron ayer la exitosa transmisión de pares de fotones "entrelazados" desde el espacio hasta las estaciones terrestres a mil 200 kilómetros de distancia, lo cual representa un enorme avance técnico hacia la comunicación cuántica a grandes distancias. El estudio, publicado como artículo de portada de la revista estadunidense Science, distribuyó los fotones "entrelazados", partículas de luz, desde un satélite a 500 kilómetros sobre la superficie terrestre que fue lanzado el año pasado y que está equipado con herramientas cuánticas especializadas. Este es otro esfuerzo para demostrar un fenómeno, descrito como "espeluznante" por Albert Einstein, que existe a gran distancia, e incluso a escala mundial. "Este trabajo sienta bases técnicas confiables para la red cuántica a gran escala y para la investigación experimental de la comunicación cuántica, así como prueba experimental de principios fundamentales de la física, como la teoría general de la relatividad y la gravedad cuántica, en el espacio exterior", dijo Pan Jianwei, científico en jefe del proyecto

Detectan por tercera vez las ondas gravitacionales que predijo Einstein

Revela una colisión que se produjo a cerca de 3 mil millones de años luz

Las observaciones se hicieron con el Ligo, en el que trabajan más de mil científicos de EU y de otros 14 países

Washington.

Un equipo científico internacional anunció ayer que detectó nuevamente las ondas gravitacionales, la tercera observación de estas vibraciones del universo que predijo la teoría de la relatividad general de Albert Einstein en 1915.

La primera detección directa de estas ondas producto de ligeras perturbaciones del tejido del espacio-tiempo por efecto del desplazamiento de un objeto enorme, un poco como un peso que deforma una red, fue anunciada el 11 de febrero de 2016.

Este histórico acontecimiento, tras 40 años de esfuerzos, abrió una nueva ventana en la astronomía para avanzar en la comprensión de los misterios del cosmos, subrayaron los astrofísicos.

A esta nueva detección se sumó una segunda, el 15 de junio de 2016. En ambos casos, las ondas gravitacionales detectadas se generaron por la colisión de dos agujeros negros que formaron uno mayor, de hasta 62 veces la masa de nuestro Sol.

En esta nueva observación, el agujero negro producto de la colisión cuyas ondas gravitacionales se observaron el 4 de enero de 2017 era de alrededor de 49 masas solares. Los resultados serán publicados en la revista estadunidense Physical Review Letters.

"Es destacable que el ser humano pueda teorizar y verificar este tipo de fenómenos extraños y extremos que se han producido allí hace miles de millones de años y a miles de millones de años luz de la Tierra", señala David Shoemaker, astrofísico del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) y portavoz de esta colaboración científica.

Las tres detecciones se realizaron mediante el instrumento Ligo (Laser Interferometer Gravitational-Wave Observatory), que consta de dos detectores idénticos de 4 kilómetros de largo, ubicados a 3 mil kilómetros el uno del otro, en Luisiana y en el estado de Washington.

"Esta última observación confirma la existencia de agujeros negros de una masa superior a 20 soles", agregó. Sin detección de las ondas gravitacionales, los agujeros negros son invisibles porque no emiten luz, subrayó el profesor Shoemaker.

La cara oscura del universo

"Con la confirmación de la tercera detección de ondas gravitacionales, el Ligo se reafirma como observatorio poderoso para revelar el lado oscuro del universo", celebró David Reitze, responsable del Ligo en Caltec, Instituto de Tecnología de California. "Dado que el Ligo fue específicamente concebido para observar las fusiones de los agujeros negros, esperamos poder captar pronto otros eventos de astrofísica como las colisiones violentas entre dos estrellas de neutrones", los objetos más enormes del cosmos, explicó.

El Ligo, en el que trabajan más de mil científicos de Estados Unidos y de otros 14 países, captó por primera vez las ondas gravitacionales en septiembre de 2015 durante su primera campaña de observación tras la modernización del instrumento.

La detección más reciente de estas ondas revela que la colisión entre los dos agujeros negros se produjo a cerca de 3 mil millones de años luz, mientras la primera y segunda detecciones mostraron fusiones de hace mil 300 millones y mil 400 millones de años luz, respectivamente.

Debido a que la fuente está mucho más lejos, este descubrimiento ha permitido probar la exactitud de uno de los corolarios de la teoría de la relatividad general según la cual las ondas gravitacionales no se dispersan al propagarse, dando una vez más la razón a Albert Einstein.

La localización de las fuentes de señales de ondas gravitacionales mejorará significativamente en el transcurso de los próximos meses, cuando el Virgo, el interferómetro europeo que está en Italia, haya incrementado su red de sensores, sostienen estos astrofísicos.

Una prueba indirecta de las ondas gravitacionales fue identificada cuando Russe Hulse y Joseph Tayloral descubrieron en 1974 un púlsar –estrella que emite radiación muy intensa a intervalos cortos y regulares– que gira alrededor de una estrella de neutrones a muy alta velocidad. Ese descubrimiento les valió el Premio Nobel de Física en 1993.

Recrean plasma existente en el universo tras el Big Bang

Ni siquiera fue un parpadeo. Una millonésima de segundo después del Big Bang, un plasma altamente denso y caliente inundó todo. Se trataba de la forma en la que, de acuerdo con los científicos, se encontraba el universo en sus primeros instantes, y posteriormente se expandió. Se calcula que esta Gran Explosión sucedió hace aproximadamente 14 mil millones de años.

 

Desde hace miles de años, el ser humano se ha preguntado en torno a los orígenes del universo, sobre la naturaleza de la materia oscura, de la posibilidad de que existan más dimensiones o los porqués de que la antimateria haya desaparecido dejando un universo hecho de materia, entre otras interrogantes.

 

Los expertos –incluidos varios mexicanos– que colaboran en el experimento A Large Ion Collider Experiment (Alice), que forma parte del Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés), obtuvieron recientemente un resultado relevante. Se trata de un descubrimiento en el que por primera vez se recrea un plasma de quarks y gluones, estado de la materia en el que, se dice, se encontraba el universo 10 microsegundos después del Big Bang. Esto gracias al choque de protones de muy alta energía.

 

Los resultados del experimento se reportan en el artículo Enhanced production of multi-strange hadrons in high multiplicity proton-proton collisions, publicado el 24 de abril en la revista Nature Physics.

 

Entre los participantes de Alice se encuentran los investigadores mexicanos Gerardo Herrera Corral, del Departamento de Física del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav); e Ildefonso León Monzón, de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), quien realiza una estancia en el Cinvestav, así como académicos y estudiantes de las universidades Nacional Autónoma de México y de la Benemérita Autónoma de Puebla.

 

El LHC es un acelerador ubicado a una profundidad de 175 metros bajo la frontera franco-suiza y consta de una circunferencia de 27 kilómetros. Es un proyecto del Centro Europeo de Investigación Nuclear con el que se hacen girar, a velocidades cercanas a la luz, partículas de protones que se hacen colisionar para recrear el Big Bang, y así comprender mejor el funcionamiento del universo.

 

En conferencia realizada ayer en las instalaciones del Cinvestav, Herrera Corral señaló que la relevancia de este descubrimiento radica en que, aun cuando ya se había logrado crear el plasma primigenio con iones de plomo, nunca antes se había hecho con protón-protón.

 

En el universo existen 12 partículas primordiales que componen y dan forma a todo lo que existe, seis tipos diferentes son quarks y seis tipos son leptones. Los nombres de los quarks son: arriba, abajo, extraño, encanto, verdad y belleza. De estos, los primeros tres son los más ligeros y los más comunes por dar forma a los protones y neutrones.

 

“Los quarks arriba y abajo siempre aparecen en arreglos de dos y de tres, fenómeno que aún no comprendemos del todo. Y el que no aparece tan fácilmente es el quark extraño. El hecho de que esta partícula aparezca en un Omega, composición de tres quarks extraños, lo convierte en un hadrón muy pesado. Así como Xi, que es una composición de dos quarks extraños y uno arriba. Lo que acaba de observar Alice en la colisión de protones contra protones es la producción de más Omega y más Xi de lo que se esperaba”.

 

En el choque protón-protón se alcanzan temperaturas de 5.5 billones de grados Celsius. Si se tuviera un centímetro cúbico de este plasma pesaría 40 mil millones de toneladas. Lo que hemos observado y nos parece espectacular y un tema de estudio muy interesante por las consecuencias que va a tener, es que este plasma se comporta como un líquido perfecto, destacó Herrera Corral.

 

León Monzón señaló que una de las conclusiones a las que se llegaron a partir de estos resultados es que al obtener partículas con quarks extraños por la colisión protón-protón será posible estudiar de manera más sencilla y con datos más precisos el plasma de quarks-gluones, que es la forma en que se encontraba el universo en sus primeros instantes.

 

En el proyecto Alice participan mil 500 investigadores de 37 países y 151 instituciones. León Monzón indicó que más de 30 estudiantes mexicanos han realizado sus tesis de doctorado y hay involucrados más de 20 científicos de universidades mexicanas. Los connacionales han aportado la creación de tres de los 19 detectores que constituyen Alice: los instrumentos V0, Acorde y AD.

¿Qué dice El teorema fuerte del libre albedrío?

La libertad no consiste en hacer lo que se quiera. Por el contrario, consiste en el hecho de que el pasado no determina las acciones del presente. En otras palabras, el presente inaugura permanentemente nuevos horizontes y dimensiones, indeterminados, por definición.



En febrero del año 2009, publicado inicialmente en Arxiv, y luego oficialmente en la revista Foundations of Physics, J. Conway y S. B. Kochen publican El teorema fuerte del libre albedrío (The Strong Free Will Theorem), un texto que, a simple vista, diera la impresión de ocuparse de temas propios de la filosofía. Ambos autores se encuentran en la punta del conocimiento en matemáticas y en teoría cuántica. Dos auténticos monstruos del conocimiento y la investigación.
Un texto de seis páginas a doble columna, se trata de la demostración de un teorema cuyo enunciado no presenta dificultades. Pero cuyas consecuencias son, literalmente, descomunales.


La demostración del teorema dice que, supuesto que los seres humanos disponen de libre albedrío, en el sentido preciso de que nuestras acciones no son el resultado de otras acciones que tuvieron lugar en el pasado, bajo algunas asunciones, lo mismo debe poder decirse de algunas partículas elementales. Dicho sin más: el universo tiene libre albedrío ya desde las escalas más fundamentales de los fotones y partículas elementales. Libre albedrío no es sino el término anglosajón para designar, simple y sencillamente, libertad. Traducido al lenguaje de la psicología y de las ciencias del comportamiento: las partículas elementales se comportan —son agentes libres—, tales como usted y yo.


Pues bien, la posibilidad de que pueda hablarse de las partículas elementales del universo —protones, electrones, gluones, mesones, quarks, leptones, y varios más (todos los cuales conforman el ABC del Modelo Estándar en la física actual junto con otras particularidades)— como dotados de libertad y, por consiguiente, no determinados por el pasado, tiene consecuencias enormes. Las dos más evidentes saltan ante la mirada sensible, a saber: las partículas elementales están dotadas de conciencia, o bien, lo que es equivalente, están vivas.


La primera tesis se denomina el panpsiquismo. La segunda, que es en realidad el equivalente no ya desde el punto de vista de la conciencia, sino de la vida, es el panteísmo. Son pocos, han sido muy pocos los filósofos y científicos que han defendido, abiertamente, el panpsiquismo o el panteísmo —dos caras de una sola y misma moneda.


(El primero en la historia moderna en defender el panteísmo, B. Spinoza (1632–1677), fue objeto de críticas y mantos de olvido de parte de filósofos, científicos y religiones e iglesias. Spinoza, filósofo racionalista, una de las fuentes de las que habría de beber la Ilustración, y con ella, el movimiento Enciclopedista que se tradujo en la revolución francesa de 1789).
Algunos de los científicos y textos que han defendido, con seriedad, recientemente la idea de un panpsiquismo y/o panteísmo son: S. Kauffman (2016), Humanity in a creative universe; H. P. Stapp (2011), Mindful universe: quantum mechanics and the participating observer; J. Gribbin (1994), In the beginning: birth of the living universe. Existen varios otros trabajos con títulos semejantes, pero, científica y filosóficamente, son bastante cuestionables.


Subrayemos esta idea: la libertad no consiste en hacer lo que se quiera. Por el contrario, consiste en el hecho de que el pasado no determina las acciones del presente. En otras palabras, el presente inaugura permanentemente nuevos horizontes y dimensiones, indeterminados, por definición. En este punto la teoría cuántica y las ciencias de la complejidad coinciden y se refuerzan mutuamente.


La libertad fue un tema que tradicionalmente tuvo una atmósfera antropológica, antropomórfica, antropocéntrica. Solo los seres humanos eran libres y solo de los seres humanos podía predicarse la libertad. Concomitante con esta idea, los seres humanos poseían un rango alto en la jerarquía del universo y de la realidad.


En una historia que no cabe contar aquí más que resumidamente por motivos de espacio, esta concepción ha cambiado de manera radical, con avances en numerosas ciencias y disciplinas en tiempos recientes. Hasta llegar a la más fundamental —esto es, básica— de todas las escalas: las partículas últimas constitutivas del universo.


Se trata de los descubrimientos, en orden descendente, según los cuales los primates poseen inteligencia y cultura, análogamente a los seres humanos. O bien, que las aves tienen matemáticas, sólo que con base cuatro o siete, y no con base diez, como sucede en la actualidad con los humanos. O bien, que hay insectos sociales cuya inteligencia y capacidad de aprendizaje supera con mucho, para efectos de evolución, la propia capacidad de los seres humanos. Gracias a ellos, por ejemplo, hemos aprendido un concepto diferente de inteligencia, a saber: la inteligencia de enjambre.


Al nivel de las plantas, hemos llegado a descubrir que poseen veinte sentidos (los seres humanos sólo cinco), y que se comunican, se desplazan, modifican el entorno y aprenden, de tal suerte que se constituyen en el fundamento de toda la vida en el planeta. En efecto, el 97 de la biomasa de la Tierra son plantas.


Asimismo, hemos llegado a saber que incluso las bacterias procesan información de modo inimaginable para los seres humanos, y que poseen una inteligencia propia, perfectamente distinta a las conocidas. Al cabo, toda la existencia en el planeta se debe ulteriormente a la importancia de las bacterias, lo cual ha dado lugar al descubrimiento del bacterioma.
Incluso, un nivel más abajo, hemos logrado saber que los virus —cuyo núcleo de estudio se conoce como el viroma— se comunican con base en estructuras perfectamente estéticas, en términos de quimiotaxis; es decir, comunicación química.
De esta suerte, cabe precisar la importancia del paper de Conway y Kochen. Descendiendo desde los humanos hasta llegar finalmente a las partículas elementales, existe conciencia y vida de formas que ni se fundan ni coincide necesariamente con el modo humano de entender ambos temas. Una auténtica revolución.


Recabemos en esto: trabajando en la combinación entre matemáticas y física cuántica, hemos llegado a saber que la conciencia y la vida son ínsitos a la naturaleza, al universo mismo. Extraigamos la conclusión: no hay vida en el universo, el universo mismo está vivo; no hay inteligencia en el universo, el universo mismo es inteligente. Una conclusión que pone nerviosos a los más conservadores.

¿Qué es la tormenta solar que anuncia Obama?

El presidente estadounidense aprueba un decreto para mejorar la respuesta ante “eventos meteorológicos del espacio”


Combina términos científicos que pueden sonar apocalípticos con el lenguaje burocrático de un documento presidencial. El presidente estadounidense, Barack Obama, firmó el jueves una orden ejecutiva para coordinar “esfuerzos” de su Gobierno para “preparar a la nación ante eventos meteorológicos del espacio”. Estos eventos pueden ser “destellos solares, partículas de energía solar y ruidos geomagnéticos” .


Según el decreto, son fenómenos que ocurren de forma regular y pueden afectar infraestructuras clave, como satélites GPS, sistemas de comunicación, aviación y de distribución eléctrica. “Tiene el potencial de afectar e interrumpir simultáneamente la salud y la seguridad en continentes enteros”, advierte.


Pero el documento presidencial no aborda la probabilidad de que ocurran esos fenómenos ni sus consecuencias, sino que se centra en mejorar la coordinación ante su posible impacto. “Una preparación exitosa ante eventos meteorológicos del espacio es un esfuerzo de toda la nación que requiere colaboración entre gobiernos, gestores de emergencia, el mundo de la academia, medios de comunicación, la industria farmacéutica, organizaciones sin ánimo de lucro y el sector privado”, explica.


Los ruidos geomagnéticos son una afectación del campo magnético de la tierra como consecuencia de la actividad solar. Los destellos solares son una breve erupción de intensidad en la superficie del sol o cerca de ella, que se asocian con manchas solares. Es un fenómeno común que raramente tiene efectos relevantes. Las partículas de energía solar son iones y electrones expulsados desde el sol como resultado de esas erupciones.


El caso más conocido de un fenómeno meteorológico del espacio fue una tormenta solar en 1859, conocida como el evento Carrington, según explica la revista Newsweek. Se pudieron observar auroras en el cielo desde lugares alejados de los polos, como el Caribe. Y los sistemas de comunicación por telégrafo quedaron alterados en Europa y América del Norte.
Un siglo después, en 1967, tres potentes erupciones solares inutilizaron el sistema de radares de EE UU encargado de detectar la llegada de misiles soviéticos. Inicialmente, en plena Guerra Fría, Washington pensó que el culpable era Moscú.


El decreto de Obama establece un calendario y un protocolo de actuación ante este tipo de fenómenos. El Gobierno federal, apunta el texto, tiene que tener la capacidad de predecir y detectar un evento meteorológico del espacio, los programas necesarios para que el sector público y privado adopten medidas mitigadoras, y la capacidad de responder y superar ese tipo de situaciones.

Obama proclama que EEUU dará el "salto gigante" hacia Marte en 2030

A unos meses de despedirse de la Casa Blanca, el presidente de EEUU asegura que estas misiones enseñarán cómo los seres humanos pueden vivir lejos de la Tierra.


A unos meses de despedirse de la Casa Blanca, el presidente Barack Obama ha proclamado la intención firme de Estados Unidos de dar "el salto gigante hacia Marte".

Hemos establecido un objetivo vital para el siguiente capítulo de la historia de Estados Unidos en el espacio: enviar humanos a Marte para la década de 2030 y hacerles regresar a salvo a la Tierra, añadió Obama en un artículo de opìnión publicado en el sitio web de la CNN.

El presidente estadounidense aseguró que los planes de su país "tienen la máxima ambición de que algún día se pueda permanecer allí durante un tiempo prolongado". Llegar a Marte exigirá cooperación entre el gobierno y los innovadores privados, y ya estamos en el camino correcto, explica.
El siguiente paso --argumenta Obama-- es llegar más allá de los límites de la órbita de la Tierra. "Estoy emocionado de anunciar --señaló-- que estamos trabajando con nuestros socios comerciales para construir nuevos hábitats que puedan sustentar y transportar astronautas en misiones de larga duración en el espacio profundo".

Para Obama, estas misiones enseñarán cómo los seres humanos pueden vivir lejos de la Tierra, algo que se necesitará para el largo viaje a Marte.

Obama pronostica que si Estados Unidos refuerza su liderazgo en el espacio en este siglo, los avances no se limitarán a beneficios relacionados con la energía, la medicina, la agricultura y la inteligencia artificial, "sino a una mejor comprensión de nuestro medio ambiente y de nosotros mismos".

Lunes, 10 Octubre 2016 07:09

El destino incierto de la especie humana

El destino incierto de la especie humana

Una enorme ignorancia envuelve no solo a esta, sino también sus infinitas formas de experiencias. Incluso las huellas digitales de los gemelos univitelinos, nacidos de un mismo óvulo, se diferencian a lo largo de los años. No en balde Estados Unidos, el país imperialista más poderoso que ha existido se autoengaña al asumir como doctrina un párrafo de la Declaración Universal de Derechos Humanos donde se afirma: “todos los hombres nacen libres e iguales en dignidad y derechos, y, dotados como están por naturaleza de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”.


Nada de eso puede ser ignorado. Hay muchas más cualidades en los principios religiosos que los que son únicamente políticos, a pesar de que estos se refieren a los ideales materiales y físicos de la vida. También muchas de las obras artísticas más inspiradas nacieron de manos de personas religiosas, un fenómeno de carácter universal.


Los hombres de ciencia ocupan hoy un lugar privilegiado en los centros de investigación, laboratorios y la producción de medicamentos destinados a la salud humana, a vencer las distancias, concentrar las energías, perfeccionar los equipos de investigación que puedan operar en la tierra y el espacio. Alguien debiera poder explicar de forma sosegada por qué puede observarse desde un observatorio a cinco mil metros de altura sobre el nivel del mar una estrella cuya luz tardó 12 mil millones de años luz; es decir, a 300 mil kilómetros por segundo, en llegar a la tierra. ¡Una insólita medalla de oro! ¿Cómo puede explicarse eso, especialmente cuando se hace referencia a la unión de las estrellas que según eminentes científicos dieron lugar a la teoría del Big Ban?


¿Qué quedaría después? Nadie podría, sin embargo, negar la afirmación de eminentes científicos que tras decenas de años de rigurosos estudios arribaron a la conclusión de que tales fenómenos son absolutamente posibles. Otro hecho de notable trascendencia es que la posibilidad de estos fenómenos es absolutamente real.


Es en este punto que las religiones adquieren un valor especial. En los últimos miles de años, tal vez hasta ocho o diez mil, han podido comprobar la existencia de creencias bastante elaboradas en detalles de interés. Más allá de esos límites, lo que se conoce tiene sabor de añejas tradiciones que distintos grupos humanos fueron forjando. De Cristo conozco bastante por lo que he leído y me enseñaron en escuelas regidas por jesuitas o hermanos de La Salle, a los que escuché muchas historias sobre Adán y Eva; Caín y Abel; Noé y el diluvio universal y el maná que caía del cielo cuando por sequía y otras causas había escasez de alimentos. Trataré de trasmitir en otro momento algunas ideas más de este singular problema.


No olvidemos que este domingo habrá debate de candidatos. En la primera ocasión, hace dos semanas, se produjo uno que causó conmoción. El señor Trump que se suponía un capacitado experto quedó descalificado tanto él como Barack en su política. Habrá que darles ahora una medalla de barro.

Fidel Castro Ruz
Octubre 8 de 2016
10 y 26 p.m.

Publicado enInternacional
“La herramienta de la ciencia es la imaginación”

Imagínese perdida en el espacio.


Veo estrellas, planetas.

..
Saque todo eso. Está negro. Vacío.


No me castigue en la nada.


Esa nada es algo, es como la tela del universo. Lo planteó Einstein en 1915: Si sobre esa tela se coloca una estrella, esta creará curvas que aunque no podamos ver , ahí están. Así que usted caerá hacia la estrella.


La gravedad.


Correcto. Pero ahora imagine dos estrellas que giran una alrededor de la otra: la tela creará unas ondas, cómo si la agitáramos, y a su paso nuestro tamaño oscilará y el tiempo se acelerará y desacelerará, porque esa tela se llama espacio tiempo.


Es la última gran noticia científica: las ondas gravitacionales. ¿Qué implica?


Desde el comienzo de la humanidad todo lo que sabemos del universo lo sabemos a través de la luz, pero las ondas gravitacionales no son luz, son otro tipo de ojo que hemos creado para observar el universo.


¿Pero qué tienen que ver conmigo?


Nada, por el momento. Cuando se descubrió la física cuántica era pura teoría, pero sin ella hoy no tendríamos móviles, ni ordenadores, ni la radio, ni la televisión, escáneres, láseres...


A usted, ¿qué le fascina?


Quizá suene estúpido, pero me pone la piel de gallina que nosotros, estas cosas diminutas de un diminuto planeta, hayamos sido capaces de entender algo de la vida y el universo. Quiero saber más. Stephen Hawking dijo...


Su maestro, con él investigó los agujeros negros.


Sí, y me dijo que descubrir algo que nadie sabe es como el sexo pero dura más tiempo.


Entonces, ¿por qué abandonó usted la investigación?


Vivimos en una época en la que las falsas verdades están más extendidas que las verdades. En el discurso político, la verdad no importa.


...Y usted quiere contar verdades.


Sí. Es esencial para el futuro de nuestras democracias dar herramientas a los ciudadanos para que puedan distinguir entre la verdad y la ¬mentira.


Nos controlan a través de la mentira.


Sí, es muy efectiva. La diferencia entre los conocimientos reales y las mentiras políticas radica en que el conocimiento es sutil, y en política se usan frases cortas, poco tamizadas pero con mucha fuerza; es difícil luchar contra ellas.


Nos han llevado a más de una guerra.


En China (y durante años en Occidente), el gobierno ha estado afirmando que el cambio climático no es real... ¡y se quedan tan anchos! ¿Cómo se puede luchar contra algo tan alejado de la verdad y tan contundente?


¿Con racionalidad y espíritu crítico?


Sí, y creo que cada vez hay más personas que deciden informarse y formarse. En un mundo en el que no te puedes fiar de los poderes establecidos, el conocimiento es algo que no te pueden arrebatar. Yo quise colaborar en eso, lo sentí con mucha fuerza. En cuatro años he explicado el universo a más de 300.000 niños.


¿Cuál será el descubrimiento que cambiará nuestras vidas?


Encontrar vida extraterrestre.


Han encontrado agua y vida en Europa, una luna de Júpiter.


De eso hace años, pero a la NASA le gusta dar noticias a lo grande cuando le conviene.


¿Las fuerzas nucleares del universo nos amenazan?


Es lo contrario, las fuerzas nucleares hacen brillar al sol, sin ellas no existiríamos. Hay muchísimos peligros en el espacio, pero no ese, y debemos investigar para afrontarlos.


Usted ha dado día y hora de nuestra extinción: un jueves dentro de 5.000 años.


Sólo el conocimiento nos permitirá sobrevivir a la muerte del sol habitando otros planetas.


Pero si el tiempo no existe y todo ocurre en paralelo...


Hay una diferencia entre las ideas teóricas y la vida.


¿Qué sabemos?


Sabemos que cuando eliminamos todo lo demás, nos queda el espacio tiempo y el vacío cuántico, que es una sopa de partículas que aparecen, desaparecen y vuelven a aparecer por todas partes y todo el tiempo.


¿Y eso también ocurre en nosotros?


En todas partes, se ha comprobado experimentalmente muchas veces.


¿Por qué lo que es cierto para las partículas no lo es para quien está hecho de ellas?


Tantas cosas son así... Nada de lo que creemos sobre el mundo que nos rodea es cierto en el mundo cuántico.


A veces la ciencia es muy poética.


Porque su herramienta es la imaginación, y eso es pura locura. A través de la imaginación descubrimos nuevos mundos, nueva materia, nuevas partículas, nuevos aspectos del espacio tiempo. Y volviendo a la política...


No, por favor.


Eliminar en época de crisis el dinero destinado a la investigación es arrebatar el futuro a las próximas generaciones, porque la tecnología del mañana se hace con la teoría de hoy.


Su maestro dijo que su mayor conclusión científica es que todo es posible.


Si mañana nos amenazara un gran meteorito, todas las naciones del mundo colaborarían. Cuando unimos todas nuestras energías, podemos lograr cosas que no lograríamos por separado, y espero que Europa llegue a entenderlo .

Miércoles, 28 Septiembre 2016 06:40

Elon Musk quiere conquistar el sistema solar

Elon Musk quiere conquistar el sistema solar

El CEO de Tesla y SpaceX ha desvelado sus planes de transporte interplanetario para viajar a Marte y crear una colonia permanente en el planeta rojo

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El hombre que ha revolucionado el mundo del vehículo eléctrico, que soñaba con viajes interplanetarios cuando leía las novelas de Isaac Asimov o Douglas Adams y que está poniendo patas arriba la industria aeroespacial a través de la compañía SpaceX, Elon Musk, ha vuelto a sorprender al mundo con un nuevo proyecto que pretende “convertir a la humanidad en una especia multi-planetaria”. “Un millón de seres humanos podría vivir en Marte en torno al 2.060”, ha profetizado el magnate durante la presentación de su plan en el Congreso Internacional de Astronáutica en Guadalajara, México.


Para conseguir llevar hasta cien pasajeros por viaje a Marte, SpaceX ha diseñado el sistema de transporte interplanetario (ITS en sus siglas en inglés). El ITS cuenta con dos elementos esenciales en su arquitectura: un cohete lanzador y una nave espacial. El cohete y la nave espacial se lanzan de manera conjunta. La estructura formada por los dos dispositivos alcanza los 122 metros de altura. Una vez la nave espacial alcanza la órbita de estacionamiento, el cohete lanzador se separa de ella para regresar a la tierra. Tras aterrizar de manera vertical en la superficie terrestre, al cohete lanzador se le acopla una nueva nave (cargada con combustible) que será transportada hasta la nave espacial para repostarla. Tras el repostaje en órbita la nave de carga regresa –ya vacía- a tierra y la nave espacial comienza su viaje al planeta rojo.


El cohete lanzador dispone de 42 motores raptor, capaces de superar las 13.000 toneladas de empuje. Los 77,5 metros de altura y 12 metros de diámetro del vehículo pueden albergar hasta 6.700 toneladas de combustible. Lo más interesante del artilugio es su capacidad de reutilización; hasta 1.000 veces podría ser utilizado, ha comentado Musk durante la presentación del proyecto. A diferencia del Falcon 9, que utiliza keroseno, el nuevo cohete utilizará metano y oxígeno como combustibles. Musk ha asegurado que “podrían perderse varios motores durante el despegue o el vuelo, y la misión continuaría de manera segura”.


La nave espacial es la joya de la corona del ambicioso plan de la empresa norteamericana. Al contrario que el cohete lanzador que la llevará a la órbita de estacionamiento, la nave espacial del ITS posee una capacidad de reutilización limitada; su vida activa es de tan solo 12 viajes. Una vez en el espacio, la nave desplegará un sistema de paneles solares que permitirán generar hasta 200 kW de electricidad. Gracias a esta energía, los pasajeros podrán disfrutar de diferentes actividades y entretenimiento a bordo, en un viaje que durará en torno a los 80 días –las estimaciones más positivas- hasta Marte. El vehículo interplanetario está equipado con nueve motores raptor, los cuales utilizan –al igual que el cohete lanzador- metano como combustible. La decisión de usar este hidrocarburo está relacionada con la posibilidad de explotar este recurso en el planeta rojo y utilizarlo en el viaje de vuelta.


El multimillonario norteamericano no ha escatimado en datos grandilocuentes durante el evento en Guadalajara: “un ticket para ir a Marte podría costar 100.000 $”, “el viaje se podría llevar a cabo en unos diez años” o “entre 40 y 100 años podríamos tener una civilización autosuficiente en Marte” son algunas de las citas que han levantado más expectación entre los asistentes a la conferencia del magnate.


Ciudades autosuficientes en Marte


El sistema de transporte interplanetario de SpaceX parece ser la primera fase de un proyecto mucho mayor: crear ciudades autosuficientes en el planeta rojo. Para ello el CEO de Tesla pretende utilizar tecnologías de utilización de recursos in situ (ISRU en sus siglas en inglés). El plan de explotar el metano en el planeta más cercano a la tierra demuestra la apuesta de Musk por esta visión colonizadora, sin embargo el ingeniero no ofreció ningún otro dato sobre cómo conseguir otros recursos esenciales para el ser humano.


La apuesta colonizadora del norteamericano nacido en Sudáfrica va más allá de Marte; durante el evento en Guadalajara se mostraron otros posibles destinos para el ITS. La luna de Saturno, Encélado, o el satélite Europa se señalaron durante la conferencia como futuras misiones para el transporte interplanetario, una vez que éste estuviera maduro.


La cobertura del evento en Guadalajara ha sido colosal; la gran mayoría de los medios de comunicación de todo el mundo se han hecho eco de las palabras de Musk. Muchos han cuestionado la viabilidad del descomunal plan, señalando los escasos datos aportados sobre la ISRU en Marte, los problemas para conseguir inversores y la nimia información ofrecida sobre los riesgos a los que estarían expuestos los pasajeros (radiación o falta de sistemas de evacuación, entre otros). Por lo menos en una cosa el magnate fue muy sincero: si quieres ser el primero en ir a Marte debes estar “preparado para morir”, aseguró el CEO de SpaceX sobre los riesgos de la primera misión al planeta rojo.