Colonialismo y derechos de personas LGTBI

Es innegable que el colonialismo siempre se legitimó mediante teorías racistas, según las cuales los habitantes de las colonias eran subhumanos que necesitaban ser civilizados. Pues bien: en nuestro continente hay colonias, lo que para nosotros no es ninguna novedad, por supuesto.

A los habitantes de las colonias o de territorios de nuestro continente, por regla general, ahora se les reconocen los mismos Derechos Humanos que a los de las metrópolis. Esto es lo que hacen en la actualidad Francia (cuyas leyes rigen en Guadeloupe, Martinique, Saint Martin y Saint Barthélemy y la Guyana Francesa), Holanda (en Bonaire, Sint Eustatius and Saba) y los Estados Unidos (en Puerto Rico y las Virgin Islands).

Se supone que en todos esos territorios también gozan de la protección de los Derechos Humanos las personas LGTB y, en efecto, en todos los mencionados rigen, por ejemplo, las mismas leyes de matrimonio igualitario de las metrópolis.

Pero hay una curiosa excepción: Gran Bretaña.Allí parece que hay diferencias entre las personas LGTB blancas o residentes en las islas británicas y los de las colonias. Aunque parezca mentira, en nuestro continente hay personas mayores de edad que son condenadas por mantener relaciones sexuales absoluta y libremente consentidas con otras del mismo sexo e incluso hasta por actos de intimidad.

La legislación británica no se extiende a las colonias, porque el gobierno del Reino Unido afirma que como delegó esas facultades en autoridades locales relativamente autonomizadas, no puede hacerlo. La cuestión no se entiende, porque la lógica indica que si no puede hacerlo es porque las colonias no son colonias, pero si son colonias no se explica que no pueda hacerlo. Sería absurdo que mañana una colonia británica restableciese la esclavitud y al gobierno del Reino Unido diga que no puede hacer nada.

Más aún: la obligatoriedad de la Convención Europea fue extendida por el gobierno británico a todos sus territorios en los años sesenta, sin perjuicio de que, además y en el plano universal, la Carta de las Naciones Unidas lo haga responsable por los actos de las autoridades locales de las colonias. No obstante estas obviedades, para las personas LGTBI del Caribe no rige la Convención Europea, es decir, los habitantes LGTBI de Cayman Islands, British Virgin Islands, Turks y Caicos, Monserrat y Anguila, no gozan de los derechos a que están amparados por la Convención Europea de Derechos Humanos.

Como es natural, el Parlamento Británico tiene el poder de legislar para esas colonias, porque la autonomía legislativa de éstas es delegada como concesión del propio Parlamento, puesto que no son independientes. En ejercicio de ese poder, en 2018 el Parlamento legisló en materia de lavado de dinero. Pero además y en la propia cuestión de matrimonio igualitario, en 2019 lo legisló para Irlanda del Norte, porque el parlamento local se negaba a tratar el tema. Para los irlandeses del norte sí, pero para los caribeños no, sin dar razón de eso. ¿Será una cuestión de melanina?

En homenaje a la verdad, como no deja de haber gente racional en todos lados, cabe reconocer que la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de los Comunes remitió una nota en 2019 al primer ministro, instándolo a que emplace a los gobiernos de las colonias del Caribe para que cumplan con la Convención Europea y para que legislen sobre matrimonio igualitario, bajo pena de hacerlo por decreto real o por ley del parlamento de Londres. Pero el poder ejecutivo se negó a hacerlo, argumentando que se trata de temas que son materia delegada a los gobiernos de las colonias. Es decir, el mismo argumento: con los irlandeses del norte sí, con los caribeños no.

Pero la situación de las personas LGTBI del Caribe es todavía más complicada, porque incluso en los países independientes hay problemas. Esto merece una explicación que no es fácil de comprender.

Cuando los países del Caribe anglófono se independizaron conservaron como tribunal supremo –de última instancia- el llamado Consejo Privado de la Corona Británica, que con algunas excepciones se compone con los mismos jueces de la Corte Suprema del Reino Unido.

Para escapar de esta competencia suprema, los Estados caribeños independientes se pusieron de acuerdo y establecieron su propia Corte de Justicia del Caribe, pero hay países que no han adherido a ese tribunal (como Trinidad y Tobago) y siguen dependiendo en cuanto a tribunal supremo del Consejo Privado británico.

Bien: este Consejo sostiene la extraña tesis de que los jueces locales de los países caribeños no pueden revisar la constitucionalidad de las leyes de tiempos de la colonia, razón por la cual, las leyes que en Gran Bretaña se derogaron hace sesenta años y que hoy serían absolutamente inadmisibles en razón de la Convención Europea, siguen rigiendo en algunos países del Caribe, pese a ser independientes. Imaginemos que después de nuestras independencias, un tribunal español o portugués nos prohibiese derogar las Leyes de Indias o las Ondenaciones Filipinas.

En síntesis: las personas LGTBI pueden tener relaciones y casarse y gozar de todos los derechos que garantiza la Convención Europea en el territorio británico europeo; en sus colonias del Caribe sus habitantes gozan de todos los derechos que la Convención, menos de practicar su sexualidad y casarse, porque para eso es lo único en que parece que no las consideran colonias sino independientes; pero los habitantes de sus ex-colonias ahora independientes que no se han sacado de encima la tutela del Consejo de la Reina como tribunal supremo, no sólo no pueden casarse sino que son penados.

En conclusión, a diferencia de los otros países de fuera de la región que mantienen colonias o territorios en el Caribe, sólo los británicos permiten la violación de los Derechos Humanos de las personas LGTBI en sus cinco territorios caribeños -Cayman Islands, Turks y Caicos, BVI, Monserrat y Anguilla– y en Bermuda, pese a que el Parlamento Británico por leyes y la Corona a través de decretos reales (llamados Orders in Council) tienen el poder constitucional para legislar en cualquier materia y terminar con dicha violación. Y como frutita del postre, a través del Consejo Privado prohíbe a los estados independientes que no se lo sacaron de encima (por adhesión a la Corte de Justicia del Caribe), que declare inconstitucional la ley que pena las relaciones con personas del mismo sexo.

Más claro imposible: los derechos son para nosotros y nuestras personas LGTBI, pero para los caribeños no, porque son ricos en melanina y todavía debemos civilizarlos, como diría la Reina Victoria. Y esto sucede en nuestro continente.

18 de junio de 2021

Eugenio Raúl Zaffaroni es Profesor Emérito de la UBA

Publicado enInternacional
«La gran estafa» de las grandes contaminadoras con la neutralidad climática

Un informe revela cómo las promesas de neutralidad climática de las empresas que más contribuyen al calentamiento global no están respaldadas por ninguna sustancia real.

 

El último año ha estado repleto de grandes promesas y supuestos planes encaminados a frenar la crisis climática. Las empresas superemisoras –las que más contribuyen al calentamiento global– han impulsado una agenda cero neto -también denominado neutralidad climática, es decir, compensar lo que se emite- y, a través de acciones poco realistas que miran a muy largo plazo, han colocado esa máxima en el centro de sus estrategias climáticas. Ahora, un informe revela cómo esas promesas ocultan «de manera grotesca» planes climáticos insuficientes que, lejos de suponer una contribución, retrasarán la acción climática.

La Gran Estafa es un estudio publicado este miércoles y elaborado por las organizaciones Corporate Accountability, The Global Forest Coalition y Amigos de la Tierra Internacional. Su principal conclusión es que los grandes contaminadores promueven una agenda cero neto para «retrasar, negar y engañar»Tanto la comunidad científica como la academia y el activismo han mostrado ya sus preocupaciones sobre centrar las políticas climáticas en la neutralidad climática. Consideran que este tipo de planes no van en la línea de conseguir el principal objetivo del Acuerdo de París: limitar el aumento de la temperatura global por debajo de los 1,5 ºC.

De este informe se extrae que los objetivos de las empresas para lograr la neutralidad climática no suelen estar respaldados por ninguna sustancia real. Muchos de ellos son demasiado ambiguos y no implican una reducción de emisiones real o comportan una aritmética imposible en la que no hay suficiente tierra disponible para las compensaciones que se necesitarían para lograr el cero neto.

Promesas vacías para continuar emitiendo

El informe está construido a partir del análisis de los planes de una serie de industrias contaminantes clave, como las de los combustibles fósiles y de energía, la industria de la aviación y tecnológica, la de venta y distribución de bienes de consumo o la financiera y la agroindustria. También hace una revisión de algunas de las estrategias utilizadas por esas industrias para asegurar que su agenda cero neto se convierta en el punto más importante de la respuesta global a la crisis climática. 

Respecto a los planes, la investigación pone el foco en Shell –la primera compañía obligada por la justicia a asumir su responsabilidad en la crisis climática–. Para el 2030, la petrolera planea adquirir compensaciones de emisiones en un volumen mayor a las disponibles en toda la capacidad del mercado mundial de compensaciones voluntarias de carbono en 2019. 

Según el estudio, el plan climático de Walmart también es «completamente negligente con las emisiones de su cadena de valor». Estas representan alrededor de un 95% de la huella de carbono de la corporación. Mientras, el mayor gestor de inversiones en el mundo, BlackRock, se ha comprometido a lograr la neutralidad climática para 2050 a pesar de que en 2020 proyectó la venta de la mayoría de sus acciones de combustibles fósiles “en el futuro cercano”. El banco todavía posee 85 mil millones de dólares en carbón.

Otro de los planes que analiza el estudio es el del gigante de la carne en Brasil JBS. Una compañía implicada en la deforestación de la Amazonía brasileña que ha prometido acabar con esta práctica en su cadena de suministro para 2035. Hasta entonces, durante 14 años, seguirá contribuyendo a la deforestación en lugar de ponerle fin de manera inmediata.

Presiones a instituciones académicas de renombre

La investigación también hace una revisión de algunas de las estrategias utilizadas por esas industrias para asegurar que su agenda de cero neto se convierta en el punto más importante de la respuesta global a la crisis climática. Una de las principales pasa por encargar estudios académicos para influir en las normas relativas a los compromisos de cero neto de manera que se debilite su eficacia general

Así, el informe revela cómo estas compañías vinculadas a los combustibles fósiles y la aviación ejercieron una gran presión para garantizar la aprobación de un crédito fiscal en los Estados Unidos, llamado 45Q, que subsidia la captura y almacenamiento de carbono. «Es probable que esas mismas corporaciones hayan obtenido millones de dicho crédito, a pesar de no contar con los requisitos que se solicitaban para ser beneficiarios», dice el informe.

Además, algunas corporaciones han hecho contribuciones financieras masivas a instituciones académicas de renombre, como el Instituto de Tecnología de Massachusetts, la Universidad de Princeton, la Universidad de Stanford y el Imperial College de Londres para delinear y ejercer determinado tipo de influencia sobre las investigación que se llevan a cabo sobre el cero neto.

El de Exxon Mobil –la petrolera ha sido ampliamente señalada por negar el cambio climático a pesar de que llevaba décadas sabiéndolo– es un ejemplo: se reservó el derecho de revisar formalmente las investigaciones antes de que fueran terminadas y, en algunos casos, lo hizo con el propósito de incluir a su propio personal en el equipo de investigadores del Proyecto Global del Clima y la Energía de la Universidad de Stanford.

 

Por Alba Mareca | 17/06/2021

Publicado enMedio Ambiente
Durante el regreso del rompehielos Polarstern, tras un año de exhaustiva investigación.Foto Afp

El planeta pudo haber superado ya un punto de inflexión con consecuencias desde Groenlandia hasta la Gran Barrera de Coral, destaca jefe de la mayor misión científica en el Polo Norte

 

Berlín. El planeta pudo haber superado ya un punto de inflexión hacia un calentamiento global irreversible, con consecuencias "en cascada" desde Groenlandia hasta la Gran Barrera de Coral, advirtió ayer el alemán Markus Rex, jefe de la mayor expedición científica jamás realizada en el Polo Norte.

"Únicamente el estudio de los años venideros permitirá saber si todavía podemos salvar la banquisa del Ártico, presente todo el año, gracias a una protección del clima, o si ya hemos traspasado ese punto de no retorno", alertó en Berlín, ocho meses después del retorno de la misión internacional que estuvo un año en esa zona del planeta.

Durante casi un año, equipos internacionales recogieron datos que deben proporcionar información valiosa sobre el cambio climático.

“La desaparición de la banquisa de verano en el Ártico es una de las primeras minas en este campo, uno de los primeros puntos de no retorno a los que se llega cuando vamos demasiado lejos en el calentamiento global, sostuvo el científico en una rueda de prensa con Anja Karliczek, ministra de Educación e Investigación.

De hecho "podemos preguntarnos si no hemos caminado ya sobre esta mina y activado el inicio de la explosión", estimó este climatólogo y físico, científico de referencia en materia de estudio del Ártico.

Si ese punto irreversible se hubiera traspasado podría tener consecuencias de "efecto dominó" para el planeta, advirtió el científico y "agravar el calentamiento con la desaparición del casquete polar de Groenlandia o el deshielo de zonas amplias del permafrost del Ártico".

Los antiguos glaciares también están amenazados. "Hoy tampoco sabemos si podemos salvar la Gran Barrera de Coral" en Australia, subrayó.

La desaparición, a una "velocidad dramática"

Al regreso del Polarstern, rompehielos del instituto alemán Alfred-Wegener a su puerto de origen de Bremerhaven, en el noroeste de Alemania, el 12 de octubre, el jefe de la misión Mosaic había ya alertado sobre la amenaza que planea sobre la banquisa, afirmando que desaparece a una "velocidad dramática".

El retroceso de la banquisa es considerado por los científicos como el "epicentro del calentamiento global", según Rex.

En ese momento, afirmó haber visto en verano "grandes zonas de agua líquida casi hasta en el polo, rodeadas de hielo lleno de agujeros debido a un deshielo masivo".

Ayer aseguró que la capa de hielo había retrocedido "más rápido en la primavera de 2020 que desde el comienzo de las mediciones" de la banquisa y que la extensión del hielo durante el verano era la mitad que la de décadas atrás.

Stefanie Arndt, especialista en hielo marino, señaló que "quizá seamos la última generación en ver el Ártico con hielo en verano".

Esta banquisa, subrayó, es "un espacio vital importante para los osos polares".

Los expertos recogieron más de 150 terabytes de datos y más de mil muestras de hielo.

Hasta 2023, los organizadores de la expedición cuentan con varios cientos de publicaciones científicas tras el análisis de los elementos recogidos en el Ártico "que deben permitir escribir un nuevo capítulo para la comprensión del cambio climático", según el sitio de Internet de la misión.

Durante sus 389 días, la misión de 170 millones de dólares, dirigida por 20 países en conjunto, estudió la atmósfera, el océano, la capa de hielo y el ecosistema para reunir datos que permitan evaluar el impacto del cambio climático en la región y en el mundo.

Varios centenares de expertos y científicos permanecieron en el Polarstern, que navegó 3 mil 400 kilómetros en zigzag.

Publicado enMedio Ambiente
Crean nariz electrónica capaz de detectar varias enfermedades

 El Instituto de Ciencias Aplicadas y Tecnología (ICAT), de la Universidad Nacional Autónoma de México, y el grupo SensAvan, del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), de España, desarrollan una nariz electrónica que olfatea algunas enfermedades como diabetes, cáncer de pulmón y asma.

Con tan sólo soplar en ese dispositivo será suficiente para que un médico general sepa si la persona está sana o en etapa inicial de algún padecimiento. Se trata de un sistema olfativo artificial compuesto por una matriz de dispositivos sensores basados en nanomateriales.

La nariz es tan pequeña que cabe en la palma de la mano. Sin embargo, todavía está a prueba en diferentes laboratorios del mundo. Se ha utilizado con éxito, pero de manera experimental, en el diagnóstico no invasivo de cáncer, asma y enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) informó que los sensores contienen diversos materiales. No obstante, nanopartículas de óxidos metálicos, nanohilos, nanotubos y grafeno son algunos de los que están en estudio a fin de utilizarlos como nuevas capas sensibles en dispositivos basados en ondas acústicas.

En sus investigaciones, las instituciones prueban varias matrices con diferentes tipos de sensores, a fin de aplicarlas en apoyo del diagnóstico médico y en la observación del medio ambiente.

Aliento en vez de muestra de sangre

Daniel Matatagui, de SensAvan, quien desarrolló el dispositivo en el ICAT junto con su alumno Fabio Andrés Bahos, en colaboración con el CSIC, explicó: "Imagina que con el aliento, en vez de una muestra de sangre, el médico podrá detectar patologías. Podríamos saber, también con una muestra de aire, qué tan contaminada está una zona específica de Madrid o de la Ciudad de México".

Químicos y ondas acústicas

En la nariz electrónica las moléculas de los químicos que contienen el aliento y el aire interfieren con las ondas acústicas de los dispositivos (similares a las sísmicas) y generan un cambio en dicha onda.

Esta señal es traducida y medida con un mecanismo electrónico en el que se integra la matriz de sensores. Luego, con técnicas de reconocimiento de pautas, se extrae información sobre qué contiene una muestra de aliento o de aire contaminado.

El sistema olfativo artificial envía la señal a una computadora, a un teléfono celular o a otro dispositivo similar.

De acuerdo con los especialistas, el aliento contiene sustancias que son marcadores específicos de enfermedades. La diabetes genera un aumento importante en la concentración de cuerpos cetónicos; en las afecciones renales se incrementa el amoniaco; en el asma, el óxido nítrico; en el cáncer de pulmón se produce monóxido de carbono; en la enfermedad del hígado, sulfuro de dimetilo; en la esquizofrenia, etano, por ejemplo.

La meta, agregaron, es desarrollar un sistema olfativo artificial que sirva para una revisión rápida y una primera prueba que confirme o descarte un padecimiento. Si resulta positiva, el médico general recomendará a qué especialista consultar.

Esperma de ratones guardado seis años en la EEI generó "crías espaciales" saludables

Determinar el tiempo de exposición a la radiación del cosmos que podría dañar el ADN de las células reproductivas para una futura colonización, el objetivo

 

Washington. Investigadores japoneses descubrieron que esperma de ratones expuesto durante seis años a altos niveles de radiación generó "crías espaciales" saludables, según un estudio publicado el viernes en la revista Science Advances.

El esperma estuvo guardado liofilizado (deshidratado y congelado) en la Estación Espacial Internacional (EEI). Una vez en la Tierra fue rehidratado y se engendraron 168 crías libres de defectos genéticos.

Teruhiko Wakayama, biólogo y principal autor del estudio, explicó que hay pocas diferencias entre los ratones fertilizados con esperma que estuvo en el espacio y el confinado en la Tierra.

"Todas las crías tenían apariencia normal y cuando se examinaron los genes no se encontraron anormalidades", señaló.

En 2013, Wakayama y colegas de la universidad japonesa de Yamanashi enviaron a la EEI para su estudio tres cajas, cada una de las cuales contenía 48 ampolletas de esperma liofilizado.

El objetivo era determinar cuánto tiempo de exposición a la radiación del espacio podría dañar el ADN de células reproductivas o si se generaban mutaciones, lo cual podría ser un problema para nuestras especies en futuras misiones de exploración y colonización espacial.

Lo enviado a la central volvió a la Tierra para fertilización en los primeros nueve meses, luego tras dos años y finalmente tras seis, y se generaron cientos de nacimientos.

El esperma liofilizado para el experimento fue escogido porque puede preservarse a temperatura ambiente en vez de necesitar un congelador.

Las ampolletas eran también muy pequeñas y livianas, casi del tamaño de un pequeño lápiz, lo que reducía costos de envío.

Cuando los "ratones espaciales" llegaron a la adultez, se aparearon al azar y la siguiente generación también pareció normal.

Wakayama, quien dirige el Centro de Biotecnología Avanzada de la Universidad de Yamanashi, destacó: “En el futuro, cuando llegue el tiempo de migrar a otros planetas, necesitaremos mantener la diversidad de recursos genéticos no sólo para los humanos, sino también para mascotas y animales domésticos.

"Por razones de costo y seguridad, es probable que las células almacenadas sean transportadas en naves espaciales en vez de animales vivos", añadió.

Llegar a otros planetas significa dejar la seguridad de la atmósfera de la Tierra y su campo magnético, el cual también se extiende por unos 400 kilómetros encima de la estación.

El espacio profundo está lleno de fuerte radiación, tanto de partículas solares como de rayos cósmicos que llegan de fuera del sistema solar.

Las erupciones en la superficie solar generan partículas que pueden tener devastadores impactos en la salud humana y pueden llegar a penetrar a las naves espaciales de la generación actual.

Según Wakayama, el proceso de liofilización aumenta su tolerancia en comparación con el esperma fresco, por cuanto el primero no tiene agua dentro del núcleo celular y el citoplasma.

El esperma liofilizado puede ser guardado hasta 200 años en un aparato orbital, consideran los autores del estudio.

La humanidad podría querer esparcir sus recursos genéticos fuera del planeta en caso de un desastre en la Tierra, agrega artículo.

El estudio advierte que aún es necesario investigar los efectos de la radiación espacial en huevos femeninos y embriones fertilizados antes de dar un nuevo paso en la era espacial.

Sábado, 12 Junio 2021 11:20

Las mejores fotos de naturaleza de 2021

Las mejores fotos de naturaleza de 2021

Son impresionantes las fotografías ganadoras del certamen Nature TTL Photographer of the Year. Este concurso, en sus 8 categorías premiadas, busca dar a conocer la belleza del mundo natural así como los problemas que le rodean.

 

En esta galería de imágenes Cubadebate muestra algunas de las instantáneas ganadoras y finalistas, entre las más de 8000 imágenes que concursaron.

Foto: Thomas Vijayan / Nature TTL.

The World is Going Upside Down
Fotografía ganadora absoluta de la competición y galardonada con el primer premio en la categoría: Animal Behaviour

"Tras pasar unos días en Borneo, esta escena quedó grabada en mi mente. Para tomar esta foto, seleccioné un árbol que estaba en el agua para poder tener un buen reflejo del cielo y sus hojas en el árbol. El agua formó un espejo, haciendo que la imagen pareciera invertida".

Nikon D850 with 8-15mm lens. 1/400th, f/4.5, ISO 5,000.

Foto: Johan Wandrag / Nature TTL.

Fish Caught by Surprise
Fotografía galardonada con el segundo premio en la categoría: Animal Behaviour

"Tomada en Sudáfrica, esta fotografía muestra a un pez en el momento de ser capturado por un cocodrilo. La mirada de sorpresa realmente hizo que esta toma valga la pena para mi".

Canon 7D Mark II with Sigma 150-600mm lens. 1/3,200th, f/8, ISO 400.

Foto: Bencé Maté / Nature TTL.

Dust Bath
Fotografía galardonada con una mención de honor en la categoría: Animal Behaviour

"Dos cachorros de perro salvaje juegan en el polvo que se levanta del suelo. Los rastreé durante 5 semanas y los fotografié en algunas situaciones fascinantes en Sudáfrica."

Nikon D5 with 200mm lens. 1/1,000th, f/2, ISO 4,000

Foto: Mousam Ray/ Nature TTL.

Floral Bath Tub
Fotografía galardonada con una mención de honor en la categoría: Animal Behaviour

En la India, los días de otoño son calurosos y húmedos, pero las noches son agradables. Por la mañana, las gotas de rocío se encuentran en el borde de la hierba y las flores, donde a veces se acumula entre los pétalos. Aquí vemos a una hembra de suimanga carmesí refrescándose en el agua que se almacena en el pétalo de una flor de plátano.

Nikon D500 with 300mm lens & 1.4x teleconverter. 1/4000th, f/7.1, ISO 1,600.

Foto: Jay Roode / Nature TTL.

Tree of Life
Fotografía ganadora en la categoría: Paisajes

Suspendido en el tiempo; una sensación de espera impregna este valle donde nada parece haber sucedido durante mil años. La sombra de una antigua acacia se extiende como una mano ennegrecida a los delicados trazos del río Tsauchab; anhelo de la vida que una vez fue.

Canon 5D Mark III with 100-400mm lens. 1/800th, f/9, ISO 250.

Foto: Simon Jenkins / Nature TTL.

Bee Wolf with Honeybee Prey
Fotografía galardonada con una mención de honor en la categoría: Small World

El lobo europeo de las abejas es una avispa solitaria que depreda sobre la abejas melíferas. En esta imagen se puede ver a la avispa llevándose a su desafortunada presa.

Canon 1DX Mark II with Canon 100-400mm lens. 1/2000th, f/8, ISO 1,000.

Foto: Christian Brockes / Nature TTL.

3… 2… 1… Takeoff!
Fotografía galardonada con una mención de honor en la categoría: Small World

Un gorgojo de la bellota -Curculio glandium- extendiendo sus alas, listo para despegar.

Canon 5D Mark II with Canon MPE65 lens. 1/125th, f/13, ISO 100.

Foto: Gergo Kartyas / Nature TTL.

Standing Out
Fotografía galardonada con una mención de honor en la categoría: Under 16

"Esta foto fue tomada durante la última luz del día, en un gran prado en Hungría. La luz dorada iluminó maravillosamente la mariposa y el fondo"

Canon 5D Mark III with Sigma 100-400mm lens. 1/250th, f/7.1, ISO 1,600.

Foto: Raphael Schenker / Nature TTL.

Fight in the Mountains
Fotografía galardonada con el segundo premio en la categoría: Under 16

"Tomé esta foto mientras estaba en una larga caminata en Suiza. Vi cómo el padre de estas dos cabras montesas les enseñaba a luchar."

Canon 5D Mark IV with Canon 100-400mm lens. 1/8,000th, f/5, ISO 1,250.

Foto: Amit Eshel/ Nature TTL.

Snow Monster
Fotografía galardonada con una mención de honor en la categoría: Wild Portraits

"En febrero de 2020 estaba en la estepa de Mongolia oriental en busca del escurridizo Gato de Pallas. Después de 6 días completos de búsqueda tuvimos la suerte de encontrar a este al acecho de presas en la estepa nevada. El gato estaba cubierto de nieve fresca que lo hizo parecer una criatura desconocida ¡un monstruo de la nieve! El gato de Pallas está catalogado como "Casi Amenazado" en la Lista Roja de la UICN y se cree que está en riesgo debido a la fragmentación de su hábitat, una base de presas en declive y la caza. El estado actual del gato de Pallas pone de relieve su necesidad de protección. Su ecología sigue siendo poco conocida, lo que dificulta el desarrollo de estrategias de conservación. La mayoría de los registros de su ocupación y distribución se encuentran en áreas montañosas, estepas y afloramientos rocosos, lo que sugiere que estos son sus hábitats preferidos. Aproximadamente el 12% del área de distribución de la especie en Mongolia se encuentra dentro de áreas protegidas. Pero la zona esteparia en la que se encuentra la mayor parte de su distribución, está fuera del ámbito de protección".

Canon 1DX Mark II with Canon 200-400mm lens. 1/320th, f/7.1, ISO 200.

Foto: Charl Stols/ Nature TTL.

A Predator’s Playground
Fotografía galardonada con una mención de honor en la categoría: Wild Portraits

"Por extraño que nos pueda parecer, saltar arriba y abajo sobre un cadáver de jirafa y jugar con la cola de un animal muerto es algo bastante normal para un cachorro de león".

Canon 1DX Mark II with Canon 500mm lens. 1/320th, f/4, ISO 800.

(Tomado de National Geographic España)

Publicado enFotorreportajes
Cómo Bolsonaro usa la pandemia a su favor

La mortandad por covid-19 como estrategia de gobierno

 

El contagio deliberado de la población es una estrategia política. Más de 480 mil personas han muerto por covid-19 en Brasil. Son el 13 por ciento de las muertes a nivel mundial, en un país que representa el 3 por ciento de la población del mundo. Menos del 10 por ciento de su población está vacunada, a pesar de que a Brasil se le ofreció una vacuna de forma temprana. El sistema de salud se ha derrumbado, hay escasez de oxígeno y de camas de CTI, y pacientes que mueren en los pasillos. Por falta de anestesia, algunos pacientes deben ser atados para poder intubarlos (Reuters, 15-IV-21).

Esto no ocurre porque Bolsonaro priorice la salud de la economía capitalista sobre la salud de la población. Es cierto que el presidente brasileño defiende una cierta necropolítica de pose recia y a lo macho. Cierto es también que justifica sus medidas en un supuesto «capitalismo de los pobres», bajo cuya óptica el distanciamiento social y el tapabocas obligatorio son una tiranía que aplasta la capacidad de los menos privilegiados de generar ingresos. Sin embargo, es evidente que si bien una mortandad masiva podría beneficiar a algunas industrias puntuales, no es muy conveniente para el crecimiento capitalista en general. Si Brasil ha evitado una contracción económica peor aun que la que finalmente sufrió en 2020 (4,1 por ciento del PBI), se debe más que nada a las medidas de auxilio económico impulsadas en primera instancia por la izquierda parlamentaria y presentadas luego por Bolsonaro como regalo presidencial al pueblo.

En Brasil, lo que hay es una apuesta política y cultural al virus. Un estudio reciente de la Universidad de San Pablo y el think tank Conectas halló que el gobierno tiene «una estrategia institucional para la propagación del coronavirus». Tras analizar ordenanzas, leyes, disposiciones y decretos, los investigadores encontraron que el Estado se aboca a diseminar el virus justificándose con la idea de alcanzar una «inmunidad de rebaño» que permitiría una rápida reanudación del crecimiento económico.

Pero ese valor que se da al crecimiento económico es una racionalización, no es el objetivo. El contagio masivo –y el disfrute perverso que el gobierno parece encontrar en él– está siendo usado como herramienta de movilización. Mientras más gente muere –y mientras el gobierno o bien le resta importancia a la muerte o bien la celebra–, más se polariza el país en torno a un eje de guerra cultural, una guerra que, piensa Bolsonaro, lo beneficia. Las exhortaciones del presidente a los brasileños para que «dejen de lloriquear» y «dejen de ser un país de maricas» (Reuters, 10-XI-20) no son arrebatos de locura o excentricidades irrelevantes para la política de Estado, sino parte de una máquina de guerra cultural perpetua, y es en consonancia con ella que se toman las medidas gubernamentales.

Si no fuera así, sería difícil explicar algunas de las decisiones del gobierno sobre las que viene echando luz la Comisión de Investigación del Congreso (CPI da Covid, en portugués), dirigida por el senador Renan Calheiros. Uno podría atribuir la decisión de ser la sede de la Copa América a un cierto nihilismo capitalista. De igual manera podrían entenderse los ataques de Bolsonaro a los gobernadores estatales que implementaron medidas de distanciamiento social. Pero ninguna estrategia de crecimiento en el mundo requería que el gobierno federal rechazara prácticamente todas las ofertas de vacunas que tenía por delante, ya fuera de la Organización Mundial de la Salud, de Pfizer o de Sinovac (Folha de São Paulo, 7-VI-21) –recientemente rechazó también la Sputnik V–, y que hiciera la plancha hasta que el gobierno regional de San Pablo empezó a producir vacunas localmente.

Tampoco representaba una ventaja a nivel de crecimiento económico dejar que millones de test rápidos expiraran antes de ser usados (O Estado de São Paulo, 22-XI-20). Ni se ganaba nada en términos macroeconómicos insistiendo con que la ivermectina o la hidroxicloroquina podían curar el covid-19 y, menos aún, importando millones de tabletas de hidroxicloroquina –cortesía de Donald Trump– mientras se descuidaba la vacuna. Ningún cálculo de crecimiento del PBI necesitaba que Bolsonaro dijera que las vacunas podían causar mutaciones peligrosas, como cuando dijo: «Si te convertís en yacaré, es problema tuyo» (Folha de São Paulo, 18-XII-20). Lo cierto es que la desinformación deliberada en materia de salud –como la denunciada hasta el cansancio por científicos y médicos brasileños (Nature, 27-IV-21)– no es una estrategia posible para lograr el crecimiento económico.

CONTROLAR LA NARRATIVA, ACOSAR Y HUMILLAR

Algunos de estos desastres sanitarios se pueden atribuir a una mezcla de incompetencia (en esto el exministro de salud Eduardo Pazuello parece particularmente culpable), fijaciones geopolíticas (la negativa a recibir una vacuna de China) y la absoluta ignorancia de los gobernantes. Sin embargo, en Brasil, como en otros lugares, desde que comenzó la pandemia los guerreros de la polarización han estado ensayando líneas de antagonismo y distinciones del tipo amigo/enemigo. En esto han seguido el ejemplo de Trump, la derecha estadounidense y la red de think tanks y lobbies «libertarios» de derecha, financiados principalmente por los hermanos Koch y que impulsaron la Declaración de Great Barrington y las protestas armadas contra los lockdowns.

Los soldados brasileños de la guerra cultural miran hacia el norte no solo en lo que respecta a promover curas falsas, mitos anticuarentena, sinofobia y anticomunismo alucinatorio: ténganse en cuenta los métodos de intimidación pública que la derecha anticuarentenas ya venía usando contra los funcionarios de la salud y los políticos locales en Estados Unidos, tácticas que se han filtrado directamente a Brasil. Los científicos que se oponen a promover la hidroxicloroquina como cura para el covid-19 han sido amenazados de muerte. También lo fue el alcalde de Araraquara en San Pablo tras imponer una cuarentena general de diez días a principios de este año. Lo mismo le sucedió al alcalde de Palmas en Tocantins. Una posible candidata al Ministerio de Salud fue atacada y acosada cuando se supo que estaba a favor de las medidas de distanciamiento social para contener el covid. La intimidación no es un subproducto incidental de la retórica del gobierno, sino que es el fruto de un odio social cultivado de manera estratégica. Sigue el mismo patrón de persecución y acoso gubernamental contra los departamentos universitarios, la industria de la cultura y los científicos que estudian el clima.

Este tipo de campañas funcionan. Bolsonaro ganó las elecciones canalizando el odio social en una guerra cultural en las redes sociales. Y el objetivo de esa guerra cultural no fue simplemente difundir desinformación (y provocar, al mismo tiempo, críticas y oposición progresistas y de izquierda siempre en torno a temas decididos por la derecha). Más bien, como ha explicado con picardía Olavo de Carvalho, el gurú intelectual de los Bolsonaro, el objetivo también fue humillar, silenciar y privar a las personas de sus medios de subsistencia. Si controlás la narrativa y los temas de discusión y mantenés movilizada a la extrema derecha y aterrorizada a la oposición, estás haciendo bien tu trabajo. Es que quienes ganaron gracias a una guerra cultural seguirán llevando adelante esa guerra cultural, porque eso es lo que saben hacer. Estarán permanentemente en modo campaña, experimentando con nuevas tácticas, nuevas variaciones del mismo repertorio, para así mantener su base (generalmente minoritaria) excitada y movilizada.

Este ha sido, hasta ahora, el modus operandi de Bolsonaro. Aunque haya decepcionado un poco a sus partidarios neoliberales por no haber logrado aún todas las reformas económicas que se propone, el presidente se ha mantenido fiel a un conjunto de significantes emocionalmente poderosos, que movilizan fuertes apegos y odios. Ha proclamado hasta el cansancio su fascinación por las armas largas, su veneración por la crueldad policial, el odio a lo que sus seguidores llaman marxismo cultural, psicosis ambientales, ideología de género, infiltración izquierdista de la cultura, la aversión a los indígenas, las universidades, las ciencias y, últimamente, también al Supremo Tribunal Federal. Varios de sus aliados políticos en el Congreso son avezados matones de las guerras culturales, por ejemplo, Daniel Silveira, un expolicía militar convertido en congresista y estrella de Youtube, cuyas prácticas de acoso e incitación a la violencia lo llevaron a la cárcel a comienzos de este año. Bolsonaro se ha encargado de llenar su gabinete de militares fanfarrones y evangélicos fanáticos al tiempo que la emprende contra las ciencias y la academia en general.

ANTE LA CRISIS, INSISTIR

Quienes alcanzaron la victoria gracias a una guerra cultural serán persistentes en su dedicación a esas prácticas. Desafiarán incluso los bajos índices de aprobación, las iniciativas parlamentarias en su contra, la antipatía de los medios y la oposición popular. Después de todo, fue con la guerra cultural como ganaron. Han entendido la necesidad de polarizar a la población en torno a cuestiones que son transversales a las clases sociales y que permiten formar coaliciones mediante la misma lógica de agregación que prevalece en las redes sociales. Han entendido que, especialmente frente a la descomposición de los sistemas parlamentarios, les basta con el apoyo de una minoría para tener éxito. El aventurerismo descarado es parte del arte de gobernar en la lógica de la guerra cultural.

Bolsonaro, aunque enfrenta ahora protestas masivas (véase «En la calle para sobrevivir», Brecha, 4-VI-21) y está herido en uno de sus flancos por la investigación en el Congreso, ya ha superado dificultades similares. Intenta hacer lo mismo ahora, cuando enfrenta un fuerte desafío de Lula da Silva de cara a las elecciones del año que viene. Véase cómo él y los suyos manejan la investigación del Congreso: le quitan importancia siempre que se pueda e intentan ahogarla vaciándola de participación, cuando no envían al hijo de Bolsonaro a gritar e insultar a los congresistas, causando la máxima disrupción posible y provocando que se suspendan sesiones (O Globo, 12-V-21). Véase cómo en sus frecuentes actos de masas, carentes de precauciones sanitarias, el propio presidente, sus seguidores y sus aliados ignoran o violan la ley de manera performativa y repetida. Esperan superar esta crisis, dejar que una minoría enojada y movilizada los mantenga en el poder y, con fuerza renovada, profundizar la guerra cultural contra la izquierda y lo que quede de las instituciones democráticas.

En Brasil, la oposición acusa a Bolsonaro de genocidio. Los carteles en las protestas suelen llevar la expresión «Bolsonaro genocida». La acusación tiene algo de justicia porque, incluso si las muertes son una especie de daño colateral de la guerra cultural, la evidencia es que son intencionales. Se espera que los propios cadáveres brinden un beneficio político, como sucedió en partes de Estados Unidos: recuérdese que el voto a Trump aumentó fuertemente de una elección a otra en aquellos condados donde se registró el mayor número de muertes por covid-19. Elegí a Brasil como un ejemplo extremo de lo que estamos viviendo, pero esta estrategia de guerra cultural se está desarrollando en todo el mundo.

Por Richard Seymour
11 junio, 2021

Publicado enInternacional
Producen Escherichia coli superresistente a infección viral

Madrid. Investigadores del Laboratorio de Biología Molecular del Consejo de Investigación Médica de Cambridge, en Reino Unido, han desarrollado una bacteria Escherichia coli sintética reprogramada que presenta resistencia viral, publicaron en Science.

Mediante la ingeniería del código genético de una cepa sintética de la bacteria para incluir varios aminoácidos, los investigadores hicieron que fuera prácticamente invencible a la infección viral. Su trabajo es uno de los primeros en diseñar proteínas con no uno, sino varios aminoácidos no canónicos.

"La capacidad de generar proteínas de diseño utilizando múltiples bloques de construcción no naturales desbloqueará innumerables aplicaciones, desde el desarrollo de nuevas clases de bioterapias hasta biomateriales con propiedades innovadoras", escriben en una Perspectiva relacionada Delila Jewel y Abhishek Chatterjee, del Boston College en Chestnut Hill, Estados Unidos.

En la naturaleza, los sistemas biológicos utilizan 64 codones –triplete único de nucleótidos– para codificar y guiar la síntesis templada de proteínas a partir de una colección de 20 aminoácidos canónicos.

Se cree que eliminar ciertos codones y los ARN de transferencia que los leen del genoma y sustituirlos por aminoácidos no canónicos (ncAA) puede permitir la creación de células sintéticas con propiedades que no se encuentran en la biología natural, como potentes resistencias virales y una mayor biosíntesis de nuevas proteínas.

Sin embargo, aunque se han codificado genéticamente cientos de ncAA diferentes en diversos ámbitos de la vida, el enfoque se ha limitado en gran medida a la incorporación de uno único en una cadena polipeptídica.

Wesley Robertson y sus colegas demostraron la incorporación específica de múltiples ncAAs distintos en proteínas utilizando una cepa sintética de E. coli. Eliminaron los ARN de transferencia y el factor de liberación y crearon células de la bacteria que no leen varios codones.

Como los virus dependen de la capacidad de la célula huésped para leer los codones del genoma viral para reproducirse, las células de E. coli modificadas se volvieron resistentes a gran variedad de ellos.

 

Crean microscopio cuántico capaz de mostrar lo que era imposible ver

Dará lugar a todo tipo de nuevas tecnologías, como mejores sistemas de navegación y máquinas de resonancia magnética

 

Madrid. Investigadores de la Universidad de Queensland (UQ), en Australia, crearon un microscopio cuántico, el cual revela estructuras biológicas que de otro modo sería imposible ver.

Esto abre el camino a las aplicaciones en biotecnología, y podría extenderse mucho más allá en áreas que van desde la navegación hasta la imagen médica, aseguraron científicos en la revista Nature.

Este microscopio se basa en la ciencia del entrelazamiento cuántico, un efecto que Albert Einstein describió como "interacciones fantasmales a distancia".

Warwick Bowen, del Laboratorio de Óptica Cuántica de la UQ y del Centro de Excelencia de Sistemas Cuánticos de Ingeniería (EQUS) del ARC, destaca que se trata del primer sensor basado en el entrelazamiento con un rendimiento superior al de la mejor tecnología existente.

"Este avance dará lugar a todo tipo de nuevas tecnologías, desde mejores sistemas de navegación hasta mejores máquinas de resonancia magnética. Se cree que el entrelazamiento está en el centro de la revolución cuántica y por fin hemos demostrado que los sensores que lo utilizan pueden sustituir al conjunto de instrumentos no cuánticos existentes", afirmó.

La hoja de ruta de las tecnologías cuánticas de Australia prevé que los sensores de ese tipo impulsen una nueva ola de innovación en los ámbitos de la sanidad, la ingeniería y el transporte.

Uno de los principales éxitos del microscopio cuántico es su capacidad para superar una "barrera difícil" en la microscopía tradicional basada en la luz.

"El entrelazamiento cuántico de este microscopio proporciona 35 por ciento más de claridad sin destruir la célula, lo que permite ver estructuras biológicas diminutas que de otro modo serían invisibles", explicó Bowen.

Según destaca, "las ventajas son evidentes: desde una mejor comprensión de los sistemas vivos hasta la mejora de las tecnologías de diagnóstico".

Sostiene que las oportunidades del entrelazamiento cuántico en la tecnología son potencialmente ilimitadas. "Está llamado a revolucionar la computación, la comunicación y la detección".

Concluyó: "La computación más rápida que cualquier equipamiento convencional posible fue demostrada por Google hace dos años, como la primera prueba de la ventaja absoluta en esa área. La última pieza del rompecabezas era la detección, y ahora hemos cerrado esa brecha. Esto abre la puerta a algunas revoluciones tecnológicas de gran alcance".

La industria de la salud privada rinde cuentas sólo a sus accionistas, y eso se mide en ganancias, no en el bienestar de las comunidades, afirma el doctor Eric Manheimer, autor de Doce pacientes, obra en la cual se basa la serie New Amsterdam. Foto cortesía del Fondo de Cultura Económica

La pandemia no fue un accidente, fue pronosticada; el Covid ha sido estudiado por más de 20 años, dice

La industria sanitaria tiene un componente de élite que ofrece lo mejor a unos cuantos, pero el costo de ese sistema podría no sólo estar generando más enfermedad, sino que también estaría minando la democracia, señala el médico que manejó 14 años el hospital público estadunidense más famoso y antiguo

 

Nueva York., El doctor Eric Manheimer, director médico durante 14 años del hospital público más famoso y antiguo de Estados Unidos y autor de Doce pacientes, que narra desde ese hospital la gran pugna por el bienestar y rescate de seres humanos ante condiciones sociales y económicas que nos enferman –libro en que se basa la serie de televisión New Amsterdam–, comenta que después de más de un año de la pandemia queda claro que la lucha por la salud del pueblo debe rechazar el modelo de salud privatizador y de lucro estadunidense que se propaga a nivel mundial.

La ira digna de quien fue director médico del hospital Bellevue en Nueva York –el cual atiende desde jefes de Estado y ejecutivos de Wall Street hasta inmigrantes indocumentados y reos de la prisión Rikers– centra su crítica en la industria médica y el amor a sus compañeros que diariamente buscan rescatar y sanarnos.

La Jornada: ¿Qué está al centro de la disputa por la salud en el mundo hoy día?

Eric Manheimer: “El sistema de salud de Estados Unidos se está globalizando, poco a poco, en parte por un proceso deliberado de privatización de servicios de salud.

“Les cuento un ejemplo de esto en México. Una amiga pidió verme porque estaba preocupada por un diagnóstico de cáncer de mama que recibió de un doctor que todos quieren y recomiendan. Llega con unos fólders grandes –resultado de que el médico no te ve, sino te receta muchos exámenes médicos y te entrega ese archivo. Si uno realiza suficientes exámenes sobre cualquiera, siempre se va a detectar algo, pero generalmente son falsos positivos. ¿Qué es lo que pasa? Ese doctor tiene un negocio que se dedica a recetar exámenes médicos, 99 por ciento de los cuales son innecesarios, y ahí comienza el proceso de canalizar el caso a especialistas. Resulta que esta amiga no tenía lo que le habían dicho. ¿Qué ocurrió?: No tienes un doctor, tienes una máquina de exámenes que genera mucha lana. Es sólo un ejemplo de cómo el sistema en México está imitando al de Estados Unidos, donde hay un exceso de exámenes, lo cual nutre los temores de pacientes, mientras generan indicaciones de otros malestares que requieren aún más exámenes y segundas opiniones. En este ejemplo ni uno solo de los especialistas le hizo un examen físico básico a esta mujer. Fue una biopsia de su cartera. Eso es lo que está ocurriendo en México, como en otros países.

“La industria de salud privada no rinde cuentas sobre la salud de poblaciones. Lo único que sabemos de ellos es cuánto dinero ganan las empresas de servicios de salud cada trimestre. Sólo rinden cuentas a sus accionistas y eso se mide en ganancias, no en la salud de una población.

“La industria de la salud podría ser una de las más responsables de la falta de sanidad en una población… Hoy día, el gasto en el sector representa 20 por ciento del PIB en Estados Unidos, es decir, 4 billones de dólares anuales, y sigue subiendo. Es tan grande, que según algunas investigaciones ese gasto no sólo limita lo que se debería gastar en educación e infraestructura, sino que podría ser el mayor factor en suprimir el ingreso de la clase trabajadora, el cual no se ha elevado en 40 años al tener que pagar costos cada vez más altos.

"En resumen, la industria de la salud tiene un componente de élite que ofrece todo lo mejor a unos cuantos, pero el costo de ese sistema podría no sólo estar generando más enfermedad, sino hasta minando la democracia."

–¿Cómo diagnosticaría esa lucha diaria de doctores que se dedican a la salud de seres humanos dentro de este modelo?

–Al inicio de mi carrera me di cuenta de que mucho de lo que aprendí en la escuela de medicina no es relevante. Obvio que los tratamientos y otros conocimientos médicos sí, pero no explicaba por qué la gente estaba en un hospital, cómo llegaron ahí, cómo y qué tanto se les trató.

“A lo largo de los siguientes 10 años, tuve que aprender más sobre sociología, antropología médica, economía, historia, todos los aspectos de contexto que rodean a los pacientes, sus comunidades incluyendo la estructura socioeconómica, raza, el tema de disparidad de género. Me di cuenta de que lo que necesitaba hacer era aprender a través de mis pacientes, escucharlos, entender sus historias.

“Para ilustrar lo que digo: estás en un consultorio donde hay un doctor y un paciente. Están solos, aislados, la puerta cerrada. Pero la realidad es que hay un sinnúmero de fuerzas gigantescas presentes dentro de esa oficina. Está el lugar de donde llegó el paciente, su código postal, la historia de su familia, la historia de su migración, su educación, el tema de alcoholismo y drogas, o no, entre otras cosas. Para el doctor, también están presentes varios factores, incluidos algunos que limitan su visión, su capacitación, el sistema en que trabaja, y si éste es público o privado, cómo se les paga, entre otras variables infinitas.

"Lo que tuve que hacer durante los años siguientes fue detectar esos campos gravitacionales invisibles (en encuentros entre pacientes y médicos), los cuales pueden ser manifestaciones de desigualdad, racismo, todas las construcciones sociales de la salud. Al atender al paciente tenía que tomar eso en consideración y no sólo con la libreta de recetas médicas a la mano y ordenando más y más exámenes, de hecho, justo aprendiendo a no hacer eso. Cuando llegué a mi máximo punto de madurez como doctor es cuando logré decirme a mí mismo que no, que ya basta."

–A más de un año de que estalló la pandemia, ¿qué hemos aprendido y qué no?

–Primero, la pandemia fue pronosticada. No fue un accidente, no fue un evento, no fue un meteorito que llegó de repente. El virus Covid ha sido muy estudiado por más de 20 años, y es porque ha habido otras manifestaciones del virus en 2003 y otra más. Se supone que fue transmitido de animales a humanos, igual que funciona la pandemia de la influenza cada año. De hecho, 60 por ciento de todas las infecciones en humanos se originan en animales, esto ha sido desde siempre. No hay nada raro con eso.

“¿Pero por qué estamos padeciendo estas pandemias? Tiene que ver con la invasión de la población humana al hábitat animal. Hemos cruzado las líneas. Habrá más pandemias, algunas recurrentes, otras nuevas. Sabemos por qué.

“Pero la pregunta es si podemos, como agrupaciones de naciones, lograr que instancias como la Organización Mundial de Salud tenga la capacidad para enfrentarlas. Hasta ahora, no ha existido la voluntad política para lograrlo. Veamos: el monto de dinero que Estados Unidos gasta en construir un portaviones fácilmente podría pagar, y varias veces, todo lo que se necesita hacer de manera colectiva para lograrlo, no estamos hablando de nada extraordinario, sino de hacer lo que ya hacemos con la influenza.

“Qué más aprendimos? Que se lograron producir todas estas vacunas, pero el problema está en quiénes tienen acceso. Estamos viendo tasas de mortalidad enormes en países donde no están disponibles. No sabemos si habrá acceso universal a la vacuna, eso de a quién se le tiene que pagar, quién tiene la patente o la licencia, todo esto está al centro de la pregunta sobre si la pandemia es un asunto monetario y no de salud pública.

"Lo otro que aprendimos es que gobiernos autoritarios son un gran problema. Estados Unidos, cuando estaba gobernado por Trump, causó medio millón de muertes excesivas (o sea, innecesarias). Eso, de hacer de esto un tema político, jugar con eso de los cubrebocas, y más, igual que Bolsonaro."

Doce pacientes (Twelve Patients) será publicado en español próximamente por el Fondo de Cultura Económica. New Amsterdam, del cual Manheimer no sólo es la inspiración, sino el principal asesor médico, se puede ver en Netflix.

Manheimer sobre la pandemia en La Jornada (https://www.jornada.com.mx/2020/05/02/politica/008a1pol).

Publicado enInternacional
Página 1 de 121