El vacío humano: del robot alegre al operador sistémico

Lo humano del ser humano se ha congelado. La pandemia evidencia la fragilidad de nuestras existencias. No es propio de la especie pasar semanas o meses confinados en un espacio cerrado, muchas veces claustrofóbico. Las causas son diversas, pero siempre debido a la intervención del ser humano. En 2010, por falta de inversiones en seguridad, 33 mineros quedaron atrapados durante 69 días en la mina de San José, en Chile. Sus relatos son significativos. Forjar moral, evitar discusiones, racionar el alimento. Fue una situación extraordinaria en condiciones extremas. En semioscuridad, con un aire viciado, a cientos de metros de profundidad debieron cooperar, unirse y esperar un rescate. Vivir para ser liberados. Pero en 2020, una decisión política frente a una crisis producto del capitalismo salvaje, mezcla de opulencia y extrema pobreza, hambre inducida y especulación alimentaria, calentamiento global, extractivismo y contaminación, nos llamó a un confinamiento de urgencia.

Las clases dominantes y sus organizaciones son responsables del colapso no sólo sanitario, sino de la deshumanización. Sus ambiciones, desatinos y egoísmo competitivo, en nombre de la economía de mercado, ha manipulado la naturaleza. Las enfermedades zoonóticas se expanden. El Covid-19 pone el mundo "patas arriba". La salida, congelar lo humano. El mensaje: la vida social se aplaza hasta nueva orden. Nadie entra ni sale, un cerco a la movilidad. Ansiedad, miedo, pérdida de referentes, estrés, depresión, conductas autolíticas son algunos síntomas derivados de un aislamiento no deseado y de una socialización abruptamente paralizada. La naturaleza social nos obliga a expandir el mundo. Los abrazos, besos, apretones de mano, juegos, celebraciones, definen la cultura, incluido el ritual de la muerte. El velar al fallecido, el duelo, el entierro, fueron suspendidos. No ha sido posible socializar el dolor y la pena. La vida on line es una excrecencia.

No importa dónde, las sociedades humanas descansan en el contacto físico. La reproducción sexual es una demostración de lo dicho. La antropobiología del ser social es expansiva. Lenguaje, comunicación, sentimientos, emociones y gestos son un punto de partida, no de llegada. Lo humano no es lineal. Sin embargo, la utopía digital, versión actualizada de la idea de progreso, ha terminado por alterar el concepto de la existencia humana. Es el mundo que trae a la mano Bill Gates, Steve Jobs, Mark Zuckerberg, Jeff Bezos y sus acólitos. El sueño de Silicon Valley, nucleado en torno a la ideología de la inteligencia artificial. El ser humano como operador sistémico, ejecutor de un mundo que no le pertenece. No ya individuos, sino una suma de pixel para su identificación y control. Eric Sadin en su ensayo La silicolonización del mundo. La irresistible expansión del liberalismo digital apunta: “Se instaura otro género de alteridad que no hace sino responder a nuestros supuestos deseos y necesidades, y que está dedicada a respaldarnos, guiarnos, divertirnos o consolarnos. […] Es una alteridad de nuevo tipo, sin rostro y sin cuerpo, que se sustrae a todo conflicto y que solamente está consagrada a ofrecernos "lo mejor" en cada instante.

Hacer del mundo un lugar mejor y feliz es el lema que preside las empresas en Silicon Valley. La meta: empequeñecer lo humano y agigantar la inteligencia artificial. Arrebatarle la facultad de pensar. Un mundo de aplicaciones que hacen la vida más cómoda y llevadera. Nuevamente Sadin: “No es la extinción de la raza humana lo que instaura la visión del mundo siliconiana sino, de modo más preciso y bastante más malicioso, la erradicación de la figura humana. Es la ‘muerte del hombre’, el del siglo XXI, […] que, para su bien y el de la humanidad entera, debe ahora despojarse de sus prerrogativas históricas para delegárselas a sistemas más aptos de otra manera para ordenar perfectamente el mundo y garantizarle una vida libre de sus imperfecciones”. La guerra ­neocortical tiene su centro de operaciones en Silicon Valley. El general ruso ­Valery Gerásimov llamó la atención a esta realidad: “En el siglo XXI hemos visto una tendencia a desdibujar las líneas entre estados de guerras y de paz. Las guerras ya no se declaran”. La estrategia militar se desplaza al control de las emociones, los deseos, los sentimientos. Necesita los datos ­capturados por las empresas informáticas, ­Facebook, sin ir más lejos. Troles, falsas noticias y manipulación en tiempo real son las armas de esta guerra.

Éric Sadin nos alerta en su ensayo La humanidad aumentada. La ­administración digital del mundo: “El concepto moderno de humanidad entendido como un conjunto propio, transhistórico, evolutivo y a priori libre de su destino, se ha roto en beneficio de la emergencia de un compuesto orgánico sintético que rechaza in fine toda dimensión soberana y autónoma […] emerge una gubernamentalidad algorítmica, y no solamente aquella que permite a la acción política determinarse en función de una infinidad de estadísticas y de inferencias proyectivas, sino incluso aquella que ‘a escondidas’ gobierna numerosas situaciones colectivas e individuales. Es la forma indefinidamente ajustada de una ‘administración electrónica’ de la vida, cuyas intenciones de protección, de optimización, dependen en los hechos de un proyecto político no declarado, impersonal, expansivo y estructurante”. Sadin va más lejos, recurre a Steven Spielberg para apuntalar sus tesis: "Los seres humanos han creado un millón de explicaciones del significado de la vida, en el arte, en la poesía, en las fórmulas matemáticas. Ciertamente, los seres humanos deben ser la clave de la significación de la existencia, pero los seres humanos ya no existen". Es el tiempo de enfrentar esta guerra y revertir la dinámica donde pasamos de ser robots alegres a operadores sistémicos.

Publicado enSociedad
Raoult encarnó una solución milagrosa en un intervalo de plena y profunda vulnerabilidad mundial. Imagen: EFE

Promotor de la hidroxicloroquina, encontró legitimidad en las redes sociales  

Detrás del abordaje científico populista hay una red de intereses políticos, de celos entre científicos e instituciones, intereses electorales y también económicos. 

 

Desde París.La propagación del Covid-10 causó un estrago monumental en el planeta. Desde Marsella, sur de Francia, el profesor Didier Raoult complicó al extremo la gestión de la crisis, dividió a los medios científicos, puso en tela de juicio casi todas las decisiones que se tomaron, descalificó los procedimientos de protección y al sistema de salud, humilló a los investigadores, armó un debate público intenso e irracional, mezcló ciencia y política, introdujo una desconfianza aún más critica de la que existía entre la sociedad y el poder político sin que su famoso tratamiento a base de hidroxicloroquina haya reproducido, a nivel mundial, los efectos que él le atribuyó y presentó como procedimiento milagroso. Cuenta, sin embargo, con el respaldo de millones de personas que ven en él el arquetipo del hombre contra el sistema, contra los intereses de los laboratorios farmacéuticos, la inoperancia de la dirigencia política, el cinismo de las finanzas y la inercia de la burocracia. Quien escribe sobre el profesor se expone a un alud de insultos, amenazas y otras agresiones de circulación común en las redes sociales. Detrás de este abordaje científico populista de la opinión mundial hay, de hecho, una red de intereses políticos, de celos entre científicos e instituciones, de intereses electorales y también económicos. Trazar una línea de tiempo racional permite comprobar las estrafalarias conductas del profesor, las falacias manifiestas de su tratamiento y las tramas que circulan detrás de él. Miles y miles de personas han muerto y seguirán muriendo. La claridad se impone como conducta; aquí, las estadísticas son arrasadoras: no hay, hasta el día de hoy, ningún país del mundo, ningún laboratorio, hospital público o privado o centro de investigaciones donde el tratamiento que el profesor francés presentó haya arrojado resultados indiscutibles. Más aún, el científico galardonado con 25 premios nacionales e internacionales irrumpió en el espacio público con una imponente mentira: el 25 de febrero de 2020 publicó en YouTube un video titulado "Coronavirus, final del juego". Allí afirmaba dos cosas, una falsa y la otra aberrante: "en China la cloroquina dio resultados espectaculares". La segunda: "el Covid-19 es probablemente la infección respiratoria más fácil de tratar". Era tal el embuste que YouTube y Facebook lo obligaron a cambiar el título por " Coronavirus, ¿hacia una salida de la crisis ?"

¿Genio incomprendido, charlatán ambicioso, científico brillante aturdido por su ego u oportunista sin moral?. La gama de valoraciones positivas o adversas es infinita. Lo cierto que su método de comunicación funcionó mejor que la hidroxicloroquina en un momento de miedo y confusión durante el cual todos los poderes estaban desbordados por la pandemia y la gente desesperada: Didier Raoult fue a buscar en las redes sociales y una opinión pública asustada la legitimidad que necesitaba. Prueba de ello, aún hoy, pese a la lenta evidencia que se fue instalando mundialmente sobre los límites de la hidroxicloroquina, el profesor dispone de una sólida base de defensores: más de un millón y medio de usuarios de las redes sociales están conectados con grupos que defienden al director del Instituto hospital Universitario Mediterráneo de infección. Raoult exportó hacia el exterior las fracturas francesas: la capital contra la provincia, Marsella contra París, ambas encarnadas por los archirrivales equipos de fútbol del Olympique de Marseillle y el PSG, el Sur contra el Norte, las elites contra el pueblo, los intereses privados contra el bien público, los protegidos contra los olvidados, así como la desconfianza de raíz que hay en Francia ante los poderes. El diario Le Monde realizó un prolijo retrato sobre la ubicación geográfica de la opinión pública que lo respalda, así como sobre el perfil de sus simpatizantes. Una gran mayoría de los flujos en las redes proviene del sur de Francia mientras que, en el mundo, Raoult tiene muchos seguidores en África, el Magreb y Brasil. Al principio, el profesor contaba con la aprobación de muchísima gente de la izquierda (extrema y radical). Luego, ese núcleo ideológico fue disminuyendo, aunque persiste entre ellos la idea de que “el tratamiento de Raoult es suministrado de forma incorrecta para que no funcione”. Esa mitología es poderosa entre todos los miembros del circulo pro Raoult: el profesor sería así objeto de un complot múltiple de las multinacionales farmacéuticas aliadas con el poder financiero y político. En la investigación de Le Monde surge una predominancia que va desde los chalecos amarillos y sus simpatizantes, pasa por la extrema izquierda y la izquierda radical; los soberanistas de ambos lados y llega hasta la derecha y la extrema derecha. El grupo Facebook “Didier Raoult Vs Coronavirus” acumula más de 470.000 miembros. Uno de sus animadores, Serge Benichou, retrata muy bien sus inclinaciones cuando escribe que “los movimientos antifascistas, feministas, bobos, ecologistas y veganos son los movimientos fascistas del Siglo XXI”.

Didier Raoult ejerció una suerte de populismo científico: construyó un pueblo en torno a su teoría y su figura y a una característica de la sociedad francesa. Raoult hizo de la ciencia un sondeo de opinión y del repudio al presidente Emmanuel Macron un argumento a su favor. El premiado profesor se filtró como un hombre providencial, un redentor de los condenados por el virus y el sistema, un sujeto libre y racional confrontado a la irracionalidad y los intereses y a un gobierno incapaz. También activó con sus intervenciones el oportunismo político de la oposición, la cual se sirvió de él para atacar al gobierno. En abril, el ex ministro francés de Salud, Philippe Douste-Blazy (derecha), difundió la petición "#NePerdonsPlusDeTemps" (no perdamos más tiempo) exigiendo que se ampliara el tratamiento con hidroxicloroquina. Lo respaldaron muchos médicos y científicos, entre ellos el exdirector científico del Instituto Nacional del Cáncer Fabien Calvo, el expresidente de la Alta Autoridad Sanitaria, Jean-Luc Harousseau, y el exdirector general de la Agencia Nacional para la Seguridad de Medicamentos y Productos Sanitarios, Dominique Maraninchi. En esos momentos críticos donde morían en los hospitales centenas de personas por día Página/12 pudo comprobar los efectos colaterales de los pronunciamientos de Raoult y sus amigos: los familiares de los pacientes arremetían contra los médicos para que usaran la hidroxicloroquina mientras que estos, día a día, constataban que en vez de funcionar como lo afirmaba el doctor la gente se moría. Un poco de sensatez: ¿alguien puede creer cabalmente que un médico que lleva tres días sin dormir, que tiene más de cien pacientes entre la vida y la muerte y otros cientos en estado grave se va a negar a suministrar un tratamiento porque un laboratorio privado lo presiona ?

El enredo se multiplicó varias veces. Primero cuando el presidente norteamericano, Donald Trump, dijo que la hidroxicloroquina era “un regalo del cielo" y la calificó como “punto de inflexión”. Promovió su uso a partir de marzo y el 18 de mayo Trump adelantó que la estaba tomando. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos advirtió de que podía causar problemas cardíacos, pero no hubo caso: el “punto de inflexión” jamás apareció. Su empleo se generalizó hasta que, en junio, como en la casi la totalidad de los países del mundo donde se la había probado (incluida China y la Organización Mundial de la Salud), la Administración de Alimentos y Medicamentos revocó la autorización de emergencia que había otorgado. No existía evidencia alguna de su eficacia y sus efectos secundarios podían ser mortales. En Francia ocurrió algo similar: bajo la presión popular, el gobierno la autorizó en casos graves (26 de marzo) para luego suspender el tratamiento (27 de mayo). El presidente francés, Emmanuel Macron, emitió signos contradictorios cuando, en medio de la controversia mundial, visitó al doctor en Marsella. Le dio legitimidad porque sus consejeros temían que los chalecos amarillos, muy apegados a las teorías de Raoult, se volvieran otro problema. La Agencia Europea de Medicamentos llegó a la misma conclusión: el remedio es ineficaz y sólo debería “utilizarse para ensayos clínicos o programas de emergencia”. El segundo desconcierto lo provocó la revista The Lancet a finales de mayo luego de publicar un estudio donde los autores consideraban que el método de Raoult era, además de "ineficaz", "nefasto". El estudio, sin embargo, tenía tantos errores y aproximaciones que fue retirado. Pese a todo, hasta la misma OMS suspendió temporalmente los ensayos tras la publicación, luego los reanudó y, al final, volvió a suspenderlos. EL 23 de junio, Raoult eligió su plataforma preferida de defensa (la democracia de la opinión pública), es decir, YouTube, para contraatacar, con la retórica populista y engañosa que ya lo caracteriza, a Estados Unidos, la Unión Europea y quien se oponga a su poción milagrosa: dijo que la prohibición es el resultado de "una fantasía" y de "una excitación fuera de lugar" y afirmó, así, sin pruebas: "hemos curado aquí a 4.000 personas (en el IHU de Marsella). No murieron por la hidroxicloroquina, ni tampoco sufrieron alteraciones del ritmo cardíaco. La mortalidad derivada de ese protocolo es de 0,5 por ciento".

En una entrevista publicada por Le Nouvel Observateur, Didier Raoult dijo : "lo único que cuenta es la estima de uno mismo". Se le nota. Didier Raoult se fabricó un auto mito en YouTube. Ni de lejos ni de cerca es ese "enemigo" de las elites, ni un "antibusiness", ni un científico rebelde. De Raoult se dice hoy un poco de todo: de ”jugador de póker” a “negacionista”. Sus allegados, muy discretos, aseguran que Raoult “creyó en ese tratamiento cuando en realidad no disponía de todas las pruebas”, que fue “parcialmente imprudente, de un optimismo exagerado”. Su rabia contra “el sistema” estalló cuando el presidente Emmanuel Macron no lo nombró a él sino a Jean-François Delfraissy como responsable del comité científico encargado de aconsejar al jefe del Estado. Jean-François Delfraissy circula en una red enemiga del centro que dirige Raoult en Marsella (IHU), la del Iserm y la del Instituto Pasteur. El profesor marsellés fue integrado al consejo, pero jamás asistió. Desde Marsella lanzó su improbable oferta científica. Sus respaldos nunca fueron los de abajo, sino la élite política de la derecha, provincial y nacional, ex ministros (Douste-Blazy, Renaud Muselier), empresarios (Bernard Arnault). Su responsable de comunicación, Yanis Roussel, figuraba en la lista de La República en Marcha (el partido presidencial) para las elecciones municipales del 28 de junio. Su look de rebelde anti sistema es también una creación. El mismo lo admite cuando dice que eso “los jode”. Raoult y la guardia que lo rodea se enfrascaron en dos batallas simultaneas, la una a través de la otra: para la gente de Marsella se trató de demostrar, a cada instante, que su estrategia, hacer test, aislar y tratar, era la correcta en contra de la promovida por el gobierno. Didier Raoult escribió 1.800 artículos en 40 años, más los libros. Su equipo, en Marsella, produjo 5.000 entre 2011 y 2016. Alucinante y poco verosímil, tanto más cuanto que unas 12 revistas de las 20 donde el profesor publica sus artículos están dirigidas por sus colaboradores. Esa creatividad científica se traduce en fondos: el Estado financia los hospitales y la investigación científica según la literatura científica que producen los científicos (sistema de medición Sigaps). Muchas de sus afirmaciones son exageradas y falsas. El pasado 23 de junio fue convocado por una comisión parlamentaria ante la cual dijo lo que se le dio más o menos la gana sin que nadie osara contradecirlo. Ante los parlamentarios, entre tantas exageraciones y verdades empañadas, Raoult afirmó que jamás había recomendado el uso de la hidroxicloroquina. Una rápida búsqueda en los archivos de los diarios prueba lo contrario. Su comunicación está siempre el límite interpretable de la verdad. En el IHU de Marsella, por ejemplo, se cita como un logro que, en esa región (las Bocas del Ródano) hubo tres veces menos muertos que en París. ”Como la hidroxicloroquina bajó la carga viral de los pacientes, la epidemia dura aquí apenas 15 días”, sostiene Eric Chabrière, profesor en el centro marsellés de Raoult. Es ficticio porque ello supone que o todos los enfermos de covid-19 fueron atendidos en el IUH, o que cada hospital y servicio de la región utilizó hidroxicloroquina. Es una extrapolación fantasiosa. Raoult encarnó una solución milagrosa en un intervalo de plena y profunda vulnerabilidad mundial en el mismo momento que los poderes públicos estaba limitados a proponer un primitivo confinamiento. La herencia ancestral del encierro como muro contra la circulación habrá sido, hasta ahora, más eficaz que el ego de un científico que, a su manera, se creyó Dios y terminó exportando los complejos y las tramas nacionales al resto del mundo.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Publicado enInternacional
La pesadilla del coronavirus: Bogotá, entre el miedo y la esperanza

Aun cuando la pandemia todavía avanza sin clemencia en América Latina, las grandes urbes de esta región del globo se volvieron a poblar. Atrás, quedaron los largos días de encierro involuntario y un montón de promesas. Ahora, de regreso a la ‘normalidad’, este relato nos recuerda el discurrir de las primeras semanas de confinamiento en la capital de Colombia y su posterior ruptura.

 

Bogotá, hoy, parece otra ciudad. Incluso, peor –¿o mejor, realmente?–, Bogotá, hoy, parece una ciudad de otro planeta. La gente ha desaparecido repentinamente de las calles. Tampoco hay autos en las vías. Y la tóxica mancha gris, presente de manera habitual desde hace algún tiempo en el cielo de esta inmensa metrópoli andina, se ha esfumado también.

¿Qué pasó –entonces– con la Bogotá abarrotada de vehículos y buses atestados de pasajeros corriendo desenfrenadamente para sus trabajos desde la madrugada y luego a casa al morir el día? ¿Dónde están los miles de vendedores de toda clase de cachivaches que suelen ocupar los andenes de aquí y allá en modo rebusque? ¿Qué se hicieron los estudiantes y sus mochilas y sus risas y sus sueños? ¿Adónde han ido todos?

En su lugar, un magistral coro de pájaros de diversas especies –de regreso a sus viejos nidos: cedros, nogales, eucaliptos, cauchos sabaneros y guayacanes, desparramados por barrios y avenidas– no cesa de trinar, como antaño, regalándonos los más increíbles conciertos al amanecer. Y en las noches, cada noche, una nueva estrella se asoma en el cielo, ahora límpido. Y otra. Y una más.

Podría tratarse de una película de ficción –e incluso de un poema: la luna en lo alto sobre la ciudad vacía–. Pero, no. Es el día número 11 de un confinamiento obligatorio inimaginado para escondernos en nuestros hogares del ataque de un invisible y microscópico asesino que nos tiene a todos contra la pared, a unos rezando y a otros renegando.

La ciudad y las familias sufren una súbita metamorfosis. Cada quien trata de arreglárselas de la mejor manera. Pero, lo peor se avecina. El planeta está paralizado y la economía mundial tambalea. Bogotá y Colombia no escapan a ello.

Afuera, únicamente permanecen los prestadores de servicios esenciales: abarrotes, aseo, farmacias y funerarias, transportadores, domiciliarios, vigilantes y autoridades. Y, desde luego, un ejército que también ha sufrido pérdidas en sus propias filas por salvar las vidas de los más golpeados por el virus: el de los galenos, enfermeras, camilleros y auxiliares médicos, que adicionalmente y en no pocas ocasiones se han convertido en víctimas de la paranoia e ignorancia de unos cuantos ciudadanos que los insultan y agreden cuando los ven ingresar o salir de los edificiosdonde residen o de los supermercados donde se abastecen, por temor a ser contagiados.

 

El hambre no da tregua

 

Transcurren los días y en Bogotá, al igual que en el resto de Colombia y del globo entero, las ‘cifras’ comienzan a aumentar dramáticamente y pese a que en nuestra ciudad –según las autoridades– estas se encuentran por debajo de los estimativos iniciales, cada muerto nos duele y causa alarma. En tal parte, van ‘tantos’, dicen los noticiarios. Tantos contagiados. Tantos hospitalizados. Tantos en unidades de cuidados intensivos. Tantos fallecidos.

A estas alturas y sin dinero en el bolsillo para lo indispensable, aparecen en las calles los primeros que se resisten al encierro. Son los del rebusque. Los de las ventas de cachivaches en andenes y calles. Los de los malabares en los semáforos. Los que no pueden seguir esperando las ayudas gubernamentales ni las donaciones, porque sí llegan pero no alcanzan: las necesidades son superiores y «si no nos mata el coronavirus nos mata el hambre», repiten en cada esquina.

Poco a poco, y conforme lo autoriza el gobierno, a estos primeros hombres y mujeres, procedentes principalmente de las zonas marginales, se van sumando los obreros de las construcciones que quedaron paralizadas y luego los de las fábricas que dejaron de producir inesperadamente. Más tarde, se incorporarán otros trabajadores y posteriormente los demás grupos de población, han anunciado el presidente de la nación –un tantourgido de hacerlo– y la alcaldesa de la capital–no tan convencida de que sea el momento–.

De manera que, ahí van, bajo el miedo y la zozobra, bajo las carencias y las esperanzas, recorriendo las lluviosas calles de la ciudad, en una y otra dirección, luciendo el nuevo atuendo, la nueva prenda de vestir que se impone en el mundo de la moda 2020, igual en Europa que en América o en Asia que en África o en Oceanía: el tapabocas, esa mascarilla de la que no podremos desprendernos en mucho tiempo, pero que algunos tampoco usan, porque lo que está ocurriendo les parece una farsa o porque está agotada o porque su costo aumentó ridículamente –¡corruptamente! – y no tienen para comprarla.

Sí, podría tratarse de una película de ficción –e incluso de un poema: cualquier poema–. Pero, no. Es el día 17… 21… 29… 35… 43… 52… 60… de un confinamiento obligatorio inimaginado, que se prolonga cada tanto y que ha quebrado innumerables empresas y que ahora tiene a millares y millares sin empleo y sin para comer y sin para pagar el arriendo y sin para pagar los recibos de servicios públicos que no paran de llegar y que por el contrario vienen más caros, exagerada e injustificadamente más caros…

De forma «progresiva e inteligente», explica el gobierno, la ciudad y el país –como todas las ciudades y todos los países del mundo– van regresando a la ‘normalidad’ o intentando hacerlo. Hay que detener la otra pandemia, la de la fuerte crisis económica derivada del coronavirus. Por consiguiente, cada día hay más gente en la calle. Y también más riesgo de que el microscópico asesino alcance a quienes se descuiden.

Y ahí va el miedo, disfrazado de tapabocas. Y los muertos –sin funeral– rumbo al crematorio… ¿Aparecerá otra vez la tóxica mancha gris en el cielo? ¿Huirán los pájaros de nuevo? Sí, Bogotá, hoy, parece otra ciudad. Incluso, peor –¿o mejor, realmente?–, Bogotá, hoy, parece una ciudad de otro planeta… y el planeta parece otro planeta.

—Desde mi refugio, día 70 de confinamiento.

__________________________________________________________

Mario Henao Quevedo es periodista y guionista de nacionalidad colombiana; autor de diversos libros; ha escrito en desde abajo en varias ocasiones.

Publicado enColombia
La ONU pide una tregua mundial por la pandemia

Después de más de tres meses de negociaciones, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas alcanzó hoy un acuerdo y aprobó una resolución que apoya el pedido del secretario general António Guterres de una tregua mundial durante la pandemia.

Hasta ahora, la división entre Estados Unidos y China -enfrentados por la gestión y los orígenes de la pandemia- había hecho imposible la aprobación del texto, que finalmente salió adelante gracias a una nueva versión de compromiso impulsada en los últimos días.

La resolución fue aprobada por unanimidad y reclama un “cese de las hostilidades general e inmediato” en todos los conflictos que figuran en la agenda del Consejo de Seguridad y llama a las partes a facilitar una tregua humanitaria de al menos 90 días para que todas las personas puedan protegerse y tratarse en medio de la pandemia.

El texto, sin embargo, deja claro que la tregua no se aplica a las operaciones militares contra grupos considerados terroristas por los miembros del Consejo de Seguridad, como el Estado Islámico, Al Qaeda o el Frente al Nusra, una antigua filial de Al Qaeda en Siria.

Hace más de una semana, una amplia mayoría de los Estados miembros de la ONU aprobaron una resolución similar en la Asamblea General, el órgano deliberativo de Naciones Unidas que, a diferencia del Consejo de Seguridad, incluye a todos los países miembro, aunque sus decisiones no son vinculantes.

En una declaración conjunta, los 170 firmantes -entre los que además de naciones también se encontraban organizaciones de la sociedad civil y el Papa Francisco- apoyaron el mensaje de paz de Guterres y pidieron al mundo entero que concentre sus esfuerzos en la “lucha común” contra la pandemia de la Covid-19 en vez de continuar con conflictos armados que agravan las condiciones sanitarias.

El llamado a una tregua mundial está dirigido a la guerra en Siria, en Yemen, en Libia y conflictos de intensividad más baja e intermitentes en África, Asia, Medio Oriente y América Latina, con Colombia.

Publicado enInternacional
El virólogo e investigador belga, Peter Piot, que ha pasado los últimos 40 años siguiéndoles la pista a distintos virus y luchando contra ellos

 El veterano virólogo belga opina que la segunda ola podría adoptar una forma distinta a la primera

 

Estamos solo al comienzo de la pandemia de coronavirus, aunque la segunda ola podría adoptar una forma distinta de la primera. Lo afirma el veterano virólogo Peter Piot, que ha pasado los últimos 40 años siguiéndoles la pista a distintos virus y luchando contra ellos. El profesor Piot (Lovaina, 1949) colaboró cuando tenía 27 años en el descubrimiento del ébola y ha liderado la lucha contra el VIH y el sida. El científico, director de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres en el Reino Unido, y asesor especial sobre el coronavirus para la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen, , contrajo el SARS-CoV-2 a comienzos de este año. En esta entrevista habla de la manera en que la covid-19 ha cambiado su punto de vista sobre la enfermedad, de por qué necesitamos una vacuna y de las consecuencias de la pandemia a largo plazo.

Pregunta. Tras 40 años buscando virus, recientemente se las ha visto de cerca con el coronavirus. ¿Cómo se encuentra?

Respuesta.Tardé tres meses en recuperarme desde que me puse enfermo, pero ahora vuelvo a sentirme más o menos normal. Sin embargo, [mi experiencia] me ha enseñado que la covid-19 es algo más que gripe, o bien una enfermedad, que hace que el 1% tenga que recibir cuidados intensivos y muera. Entre esos dos extremos hay mucho. Pero me ha servido para entenderlo mejor. Ahora conozco el virus desde dentro, no solo por estudiarlo o luchar contra él. Es una perspectiva muy distinta.

P- ¿En qué sentido?

R. Ante todo, esta es una crisis relacionada con los seres humanos. Buena parte de las comunicaciones oficiales sobre la covid-19 hablan de aplanar la curva, y apenas de seres humanos. En segundo lugar, en cuanto a la percepción, el hecho es que no es una cuestión de “o gripe o cuidados intensivos”. Va a dejar a mucha gente con afecciones crónicas. Por eso, personalmente, me hace sentirme doblemente motivado para luchar contra el virus. Tras haber luchado contra virus la mayor parte de mi vida, ahora uno me ha alcanzado, pero pienso que es también la experiencia humana la que cambia las cosas. Es lo que en neerlandés denominamos ervaringsdeskundige [un experto que ha aprendido de la experiencia]. Viene de la política social. De modo que no se trata de que los expertos les digan a las personas lo que es bueno para ellas. También se habla con los afectados. Y yo procedo del movimiento del sida. En el VIH, ni se nos ocurría diseñar, desarrollar, y ni siquiera investigar sin involucrar a pacientes infectados de VIH. Y esa es más o menos mi forma de pensar.

 

P. En la actualidad hay más de nueve millones de casos de covid en todo el mundo y la pandemia se está extendiendo por Latinoamérica. ¿Cuál es su perspectiva de la situación actual?

R. Bueno, francamente, lo primero es que las cifras se quedan cortas, sin duda, porque estos son los casos confirmados. De modo que probablemente estemos más cerca de superar con creces los 20 millones, y pronto, el medio millón de muertes. Junto con el VIH, convertido ahora en una epidemia silenciosa que sigue matando a 600.000 personas cada año, y la gripe española [de 1918], el coronavirus es ciertamente no solo la mayor epidemia, sino también la mayor crisis social en tiempos de paz. Si pensamos en Europa, prácticamente todos los países han logrado contener la expansión del virus, y esa es una buena noticia. Las sociedades están volviendo a ponerse en marcha y relajando algunas medidas. Y ahora tenemos que prepararnos para la llamada segunda ola. Espero que no sea un tsunami, sino algo más parecido a los brotes que ya tenemos, por ejemplo, en una empresa cárnica de Alemania, o en lugares de ocio nocturno, en Corea. En el Reino Unido seguimos teniendo brotes en algunas residencias de ancianos. Creo que ahora tenemos que prepararnos para eso. Lo cierto es que estamos solo al comienzo de esta pandemia. Mientras haya personas propensas a infectarse, el virus estará muy dispuesto a hacerlo, porque necesita nuestras células para sobrevivir.

 

P. ¿Hay alguna razón para el optimismo?

R. La buena noticia es también la colaboración científica, que no tiene precedentes. Es difícil seguir el ritmo de la nueva información y de la ciencia que se está publicando sobre algo que, aunque parezca increíble, tiene solo cinco meses. A veces me digo: “Dios mío ¿cómo voy a mantenerme informado de todas las publicaciones?” Pero, por otra parte, es un problema bueno, porque en las anteriores epidemias la información no se compartía. También es insólito que las empresas y los países estén invirtiendo enormemente en el desarrollo de vacunas, medicamentos y demás. De modo que es un rayo de esperanza.

 

P. Si estamos solo al comienzo de la pandemia, ¿cuánto podría durar?

R. No dispongo de una bola de cristal, pero podría durar varios años. Yo diría que, a corto o medio plazo, una vacuna supondría una enorme diferencia, aunque dudo de que sea una vacuna eficaz al 100%. Hemos oído promesas de que en octubre dispondremos tal vez de cientos de millones de vacunas. A todos los efectos prácticos, es más probable que sea en 2021, y eso realmente podría ayudar a controlar la epidemia en gran medida. Pero seguiremos teniendo que cambiar nuestra forma de relacionarnos con los demás. Si nos fijamos en Japón, por ejemplo, desde hace generaciones se ponen mascarilla para proteger a los demás, incluso cuando tienen un simple resfriado. De modo que, además de esperar esta vacuna mágica, hace falta un cambio de conducta a gran escala.

 

P- El maratón de donantes organizado por la Comisión Europea ha recaudado casi 10.000 millones de euros en donaciones, que se repartirán entre vacunas, tratamientos, pruebas y el refuerzo de los sistemas sanitarios. En su opinión, ¿cuáles son las prioridades para gastar este dinero? ¿Y es suficiente?

R. Este maratón de donaciones es necesario por dos razones: para asegurarnos de que haya dinero y para garantizar el acceso equitativo a las vacunas y otros recursos. La mayor necesidad es el desarrollo de la vacuna y su fabricación. Pero lo más importante es que [los fondos] no son solo para investigación y desarrollo, sino también para crear mecanismos que permitan el acceso de países pobres o que no son productores de vacunas. Podría pensarse que es muchísimo dinero, pero no es suficiente.

 

P. ¿Por qué no?

R. Lo insólito, también, es que estamos hablando de miles de millones, no millones, de personas a las que hay que vacunar. Nunca se ha intentado. Aproximadamente 4.000 o 5.000 millones de personas necesitarán acceder a esta vacuna. Y eso significa también miles de millones de viales de vidrio para envasarla. Hace falta ocuparse de todas estas cosas básicas. Empresas y Gobiernos tienen que apostar e invertir en la fabricación de vacunas sin saber siquiera si esa vacuna va a funcionar de hecho. Es un gran reto, pero por eso hace tanta falta también dinero público, porque va a ser un bien público. Y está también el problema del “nacionalismo de la vacuna”. Empezó cuando Estados Unidos dijo que las vacunas producidas en Estados Unidos serían para los estadounidenses. Y si todos los países empiezan a hacer eso, la mayoría de los habitantes del mundo quedarán excluidos, porque solo unos cuantos países producen vacunas.

 

P. ¿Cómo nos aseguramos entonces de que no se deja a nadie de lado?

R. Es la gran pregunta. Pienso que, en definitiva, va a ser una cuestión política. Y por eso insisto en que el acceso equitativo debe formar parte de la iniciativa de donaciones puesta en marcha por la Comisión. No se trata solo de reunir dinero para desarrollar la vacuna. Se trata de reunir dinero para desarrollar una vacuna accesible para todos los que la necesiten. Es muy distinto.

 

P. El mes pasado, declaraba usted en una entrevista que aprendemos a medida que navegamos y que sin vacuna no podrá reanudarse la vida normal. ¿Sigue pensando lo mismo?

R. De manera un poco más matizada. Ahora digo que vamos aprendiendo a medida que corremos porque navegar es un poco lento. En estos momentos, todo el mundo corre. Y sigo pensando que, sin vacuna, va a ser extremadamente difícil recuperar una sociedad normal. Todo dependerá de que las vacunas protejan contra la transmisión. En otras palabras, de que si yo me vacuno no pueda coger la enfermedad o, como en el caso de la gripe, que la vacuna sea especialmente útil para prevenir el desarrollo de enfermedad grave y la mortalidad. Hay muchos elementos desconocidos. En mi opinión, constituye la mayor prioridad para la ciencia y para la respuesta, porque si no hay vacuna, significará que tendremos que convivir años con este virus.

 

P. ¿Hay alguna candidata a vacuna que le entusiasme y que pueda destacar sobre las demás?

R. No, porque hay unas cuantas. Pero lo hermoso en este momento es que hay muchos enfoques muy distintos para obtener una vacuna. Las hay de ARN (mensajero) y otras que utilizan métodos más tradicionales. Personalmente, soy agnóstico.

 

P.  Incluso aunque una vacuna pueda impedir que la gente enferme, ha mencionado que muchos padecerán afecciones crónicas. ¿Cómo debería organizarse la respuesta a más largo plazo?

R. Estamos todos ocupados con la crisis aguda y, aunque ahora tenemos un poco de tiempo para prepararnos para estos brotes de la segunda ola, también necesitamos mirar a más largo plazo. Esto es evidente en lo que respecta al impacto económico y social, pero también para el impacto en la salud mental que ha tenido no solo la epidemia, sino también las medidas para contrarrestarla –confinamiento, niños que no van al colegio, etcétera– que podrían realmente exacerbar las desigualdades y las injusticias sociales. A menudo, las epidemias revelan las líneas divisorias de la sociedad y acentúan las desigualdades. Es algo que va mucho más allá de los aspectos biológicos y médicos, pero es lo que tenemos que planificar ahora.

Por ANNETTE EKIN|HORIZON

02 jul 2020 - 01:35 COT

Este artículo ha sido originalmente publicado en inglés en Horizon, la revista de investigación e innovación de la UE. La investigación de este artículo fue financiada por la UE.

Traducción de NewsClips.

Publicado enSociedad
EE.UU. compra casi todas las existencias del Remdesivir, el medicamento clave para la Covid-19

La administración Trump acapara la producción de tres meses del antiviral que fabrica la farmacéutica estadounidense Gilead

 

Estados Unidos ha adquirido casi todas las existencias del antiviral Remdesivir a su principal fabricante, Gilead Sciences, hasta septiembre. Cualquier otro país que quiera comprar el medicamento clave para tratar la Covid-19 durante los próximos tres meses lo tiene muy difícil. El Departamento de Salud y Servicios Humanos de la Administración Trump anunció el acuerdo con la farmacéutica estadounidense el lunes con el fin de asegurar la disponibilidad del fármaco a los hospitales del país que quieran comprarlo.

El uso de Remdesivir, el primer medicamento aprobado por las autoridades estadounidenses y europeas para tratar la enfermedad que provoca el coronavirus , ha demostrado que acelera la curación y reduce la mortalidad de los enfermos infectados con el SARS-CoV-2. Gilead, que posee patentes sobre el antiviral en más de 70 países, distribuyó por el mundo al principio de la pandemia cientos de miles de dosis para ensayos clínicos con el fin de agilizar la validación del medicamento contra la Covid-19.

Ahora la administración Trump ha comprado más de 500.000 dosis o que es lo mismo: toda la producción de Gilead para julio y el 90% de agosto y septiembre, de acuerdo con el comunicado difundido por el departamento de salud de EE.UU.

“El presidente Trump ha llegado a un acuerdo increíble para garantizar que los estadounidenses tengan acceso al primer tratamiento terapéutico autorizado para la Covid-19”, ha señalado el secretario de Salud y Servicios Humanos de los EE.UU., Alex Azar. “En la medida de lo posible, queremos asegurarnos de que cualquier paciente estadounidense que necesite Remdesivir pueda obtenerlo”, ha añadido el responsable de salud estadounidense. Estados Unidos sigue siendo el país más castigado por la pandemia con más de 127.000 muertes y 2,6 millones de contagiados.

El movimiento del Gobierno estadounidense, hecho de una forma totalmente unilateral, ha encendido las alertas entre los expertos y activistas por las implicaciones que esta manera de operar podría tener cuando, por ejemplo, esté disponible una vacuna. “La administración Trump está haciendo todo lo que está a nuestro alcance para aprender más sobre las terapias que salvan vidas para la Covid-19 y asegurar el acceso a estas opciones para el pueblo estadounidense”, ha recalcado Azar.

 “Como tienen acceso a la mayor parte del suministro de medicamentos (de Remdesivir) no queda nada para Europa”, ha apuntado el Dr. Andrew Hill, investigador visitante de la Universidad de Liverpool, al periódico The Guardian .

Cuando no se había probado el Remdesivir como fármaco eficaz contra la Covid-19, alrededor de 145 organizaciones civiles dedicadas a la salud pública de todo el mundo advirtieron del peligro de que Gilead se hiciera con el monopolio del medicamento, ya que amenazaría el acceso al tratamiento por parte de los países menos favorecidos. “Actualmente, no hay centros de producción para este antiviral fuera de los Estados Unidos, y la compañía ha reducido recientemente la escala de su programa de uso compasivo debido a la abrumadora demanda”, señalaban los firmantes, entre los cuales había Médicos Sin Fronteras.

Las organizaciones firmantes señalaron además que era “inaceptable que el fármaco” estuviera bajo el control exclusivo de Gilead si se tenía en cuenta que “el medicamento se desarrolló con una considerable financiación pública tanto para la investigación temprana como para los ensayos clínicos”.

Poco antes de la gran adquisición del Gobierno de Trump, Gilead anunció el lunes que iba a vender su fármaco a 390 dólares (unos 346 euros) el vial para los gobiernos de países desarrollados –un precio que ofrecerá rebajado a los países en vías de desarrollo–. De acuerdo a los patrones de tratamiento actuales, se espera que la gran mayoría de los pacientes reciban un tratamiento de cinco días utilizando seis viales de Remdesivir, lo que equivale a 2.340 dólares por paciente (2.082 euros), mientras el coste de las terapias más largas será de 3.818 euros.

De todos modos, cualquier país que ahora quiera adquirir una dosis de Remdesivir tendrá que esperar al menos hasta agosto. Todas la producción de julio está en manos estadounidenses y solo queda disponible el 10% de agosto y septiembre.

Los hospitales estadounidenses han estado usando dosis donadas por Gilead desde principios de mayo, cuando Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) dio luz verde al Remdesivir, antiviral que se inventó para tratar pacientes con ébola pero fracasó en ese cometido. La farmacéutica estadounidense ha suministrado de forma gratuita 120.000 tratamientos pero la donación finalizaba en julio.

El departamento de salud estadounidense calcula que los hospitales pagarán aproximadamente unos 3.200 euros por tratamiento –que según calculan, requiere, un promedio de 6,25 viales por paciente–.

Lejos de haber menguado los estragos de la pandemia en el país, el Gobierno de Trump ha querido hacer acopio del antiviral ante la perspectiva de que la crisis sanitaria se prolongue hasta pasado verano. El epidemiólogo jefe de EE.UU. advirtió el martes ante el Senado que si no se toman medidas de precaución, el país se arriesga a llegar a los 100.000 casos diarios, una cifra muy por encima de los 40.000 actuales. “Estoy muy preocupado”, manifestó Fauci, director del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas y Alergias de EE.UU. “Esto puede ponerse muy mal”, añadió.

La advertencia del epidemiólogo llega cuando varios estados del sur y oeste de EE.UU., que apenas habían sufrido el impacto de la pandemia hasta ahora están experimentando altas tasas de infecciones. Cuatro de los estados más afectados son Texas, Florida, California y Arizona. Algún que otro gobernador no se está tomando en serio la situación y se resiste a imponer restricciones para frenar la propagación.

Mientras, en España, el ministro de Ciencia e Innovación, Pedro Duque, aseguró que el Gobierno está negociando el precio con Gilead para rebajarlo de esos más de 2.000 euros por paciente y tratamiento. El ministro señaló que una cosa es la primera oferta que hace una compañía y otra, a lo que se llegue después de la negociación. “Tenemos expertos que ahora mismo se pondrán a hacer este tipo de negociaciones y estoy seguro de que lo que necesiten los españoles, lo van a tener”, afirmó Duque.

“La ética de cuánto debe costar un medicamento es un debate complejísimo, que se le ha dado vueltas muchas veces”, apuntó el ministro en la rueda de presa posterior al Consejo de Ministros del martes.

Con todo, el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, la valía del Remdesivir es matizable. El epidemiólogo español reconoció el lunes que el tratamiento con este medicamento “tiene algún efecto en la reducción” del tiempo de padecimiento del coronavirus y, por lo tanto, “ayuda”, pero “no es la panacea”.

En este sentido, Simón confía en que la investigación del coronavirus permita que se descubra un medicamento “más eficaz” que acabe con la enfermedad y que probablemente surgirán en las próximas semanas.

”No podemos considerarlo como el tratamientos que nos va a solucionar el problema”, ha insistido el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias quien, sin embargo, ha recalcado que “es una ayuda más”.

Publicado enInternacional
La economía más allá de la pandemia y la cuarentena: el problema es el capitalismo

No hay dudas que la pandemia por el coronavirus agravó la situación económica global, pero más allá de cualquier forma de confrontación de la cuestión sanitaria, el mundo presenta un cuadro de recesión con alarmante impacto sobre la sociedad empobrecida, lo que se mide en desempleo, caída del salario, flexibilización salarial, laboral y sobre explotación […]

No hay dudas que la pandemia por el coronavirus agravó la situación económica global, pero más allá de cualquier forma de confrontación de la cuestión sanitaria, el mundo presenta un cuadro de recesión con alarmante impacto sobre la sociedad empobrecida, lo que se mide en desempleo, caída del salario, flexibilización salarial, laboral y sobre explotación de la fuerza de trabajo.

El FMI actualizó a junio los datos ofrecidos en abril sobre perspectivas de la economía mundial para el 2020.[1] Si en abril sostenía una caída de -3%, la actualización asume una baja del -4,9% para todo el mundo, con la sola previsión del crecimiento del 1% para China. Recordemos que las autoridades chinas no establecieron meta concreta de expansión de su economía para el presente año, más preocupada por resolver el fuerte impacto en desempleo causado por el receso derivado de la pandemia y que arrastraba la desaceleración económica que venía de antes.

Para esa caída del -4,9%, el principal problema está en los países del capitalismo desarrollado, con EEUU cayendo a un -8% y la zona del euro un -10%, con Alemania en -7,8%; Francia -12,5%; Italia -12,8%; igual que España con -12,8%. El Reino Unido, que nunca integró la zona euro y ahora en proceso Brexit, un -10,2%; Canadá -8,4%; Japón -5,8%. El registro de los países emergentes indica una baja del -3%, donde la peor situación es la de América Latina y el Caribe con una caída de -9,4%, donde México lidera con -10,5%; Argentina -9,9% y Brasil con -9,1%. Rusia bajará a un -6,6%; la India un -4,5% y como mencionamos se indica que China crecerá 1%.

La cuestión se agrava cuando el FMI destaca en el informe la perspectiva de caída del -11,9% para el comercio mundial durante el 2020. Es cierto que existe la guerra comercial entre EEUU y China y cuantiosas sanciones a variados países instrumentadas desde la política exterior estadounidense, pero la realidad es la tendencia al cierre de las fronteras, situación agravada en tiempos de pandemia. Más aún, el Fondo señala que el aumento del gasto público para atender la emergencia dispara una aceleración del déficit fiscal muy por encima de lo acontecido en la gran recesión del 2009. Lo mismo acontece con la deuda pública, muy superior a la consignada hace una década. Eso permite inferir una crisis muy superior a la ya visto hace una década y quizá la asistencia a la mayor crisis capitalista mundial.

El problema es el capitalismo y ¿qué hacer?

Más allá de las respuestas de cada país a la crisis sanitaria, prevención o desaprensión, aislamiento o no, cuarentenas suaves o estrictas, la realidad es que todo el mundo presenta una tendencia a la recesión.

El problema no es la cuarentena, ni la pandemia, sino el capitalismo en crisis.

Las autoridades estadounidenses son el ejemplo de la desatención y del otro lado está el ejemplo de China, su planificación y capacidad de mando y control; sin embargo, de modo diferenciado, la tendencia a la baja de la producción es una realidad en los dos países.

En la región nuestramericana se verifican matices en las políticas contra la emergencia sanitaria por la pandemia asumidas entre los tres más grandes economías, Argentina, Brasil y México. Sin embargo, los tres caerán en su actividad económica entre -9,1 y -10,5%.

No es que resulte igual como se aborde el problema de la pandemia, sino que el trasfondo del problema está más allá de la pandemia y de los modos de aplicación de las cuarentenas.

En todo caso interesa considerar como, más allá de la situación económica, se exacerban los esfuerzas por cuidar la salud de la mayoría de la población.

Lo que debe discutirse es el orden capitalista, su crisis actual y su superación, lo que supone iniciativas contradictorias según el lugar que se ocupe en el proceso de producción y circulación.

Una respuesta proviene del capital más concentrado, que presiona por la vuelta a la “normalidad” de la producción.

Los propietarios de medios de producción necesitan del “trabajo vivo” para poner en funciones el “trabajo pretérito o muerto” expresado en máquinas, herramientas, materias primas o materiales, lo que Marx denominó “capital constante”.

Si lo invertido en “capital variable”, el costo en salarios, no cumple con la función específica de generar ganancias en el proceso de trabajo y valorización del capital, lo que ocurre es que engorda la cuenta de pérdidas en el balance empresario y agudiza la tendencia decreciente de la tasa de ganancia de los capitales.

Julio C. Gambina es presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, FISYPPor eso la presión para volver a la producción y a la circulación. No es solo una demanda de los fabricantes, sino también del comercio y las actividades de servicios.

El interrogante es si el problema de la producción y la circulación se puede resolver más allá de la pandemia y del aislamiento de cuarentenas, lo que requiere ir más allá y en contra de la organización capitalista, lo que supone otra lógica de pensar y actuar.

Se conocen las dificultades para llevar adelante el aislamiento en los sectores más empobrecidos, lo que llevó a considerar oportunamente las “cuarentenas comunitarias”.

Sobre esa base puede pensarse en políticas públicas que además de acercar alimentos, medicamentos y recursos dinerarios a los más pobres, planificar el acceso a capital de trabajo (constante y variable) para organizar la economía popular en los territorios en aislamiento comunitario.

Organizar de manera alternativa la producción y circulación es algo que puede hacerse desde ahora, siendo a la vez un mecanismo imprescindible para pensar en la transición del modelo productivo y de desarrollo que muestra evidencias ostensibles de crisis.

Articular la demanda social y económica de sectores afectados por el cierre de la actividad con la posibilidad de una producción de bienes y servicios de carácter comunitaria supone una mirada diferenciada sobre la atención de la crisis.

¿Con que recursos hacerlo? Las premisas del cambio

Se impone suspender los pagos de la deuda pública, al tiempo que se audita la misma con participación popular para evidencias el carácter odioso, ilegal e ilegitimo de la misma, liberando recursos públicos para atender el proceso de acumulación bajo nueva modalidad como sugerimos.

Al mismo tiempo es hora de hacer realidad la imposición de un tributo a las grandes fortunas para ampliar la capacidad de inversión comunitaria y autogestionaria para resolver las imperiosas necesidades sociales, ampliadas en tiempos de coronavirus.

Son premisas a completar con reformas estructurales que alienten reformas en el modelo productivo del agro negocio de exportación, no solo el caso Vicentin.

También transformaciones de fondo del modelo industrial para reestructurar el carácter de armaduría vigente para reorientar el sistema fabril en función de las necesidades del modelo comunitario y autogestionario que sugerimos.

Para ello se requiere transformar las formas de intervención productiva del Estado y desandar el camino de las privatizaciones.

No se trata de la “vuelta al Estado”, sino de ensayar mecanismos que involucren a la fuerza laboral y a la sociedad en su conjunto en la elaboración y ejecución de la política económica.

Todo ello implica discutir las formas de producción y circulación en su conjunto, en el ámbito local y en el mundo, recuperando soberanía sobre las finanzas y el comercio exterior.

Nada de los sugerido es sencillo, y constituyendo un programa en sí mismo, demanda la construcción de un sujeto consciente suficiente amplio para hacerlo realidad.

Lo que sustentamos, no es una sugerencia a ningún gobierno, sino una propuesta a ser asumida por una parte importante de la sociedad, que pueda estar en condiciones de disputar la hegemonía política en el país.

Nota:

[1] FMI. PERSPECTIVAS DE LA ECONOMÍA MUNDIAL. Actualización de las perspectivas de la economía mundial, junio de 2020, en:  https://www.imf.org/es/Publications/WEO/Issues/2020/06/24/WEOUpdateJune2020 (consultado el 28/06/2020)

Por Julio C. Gambina | 30/06/2020

Julio C. Gambina es presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, FISYP

Publicado enEconomía
Brasil anunció un acuerdo con Oxford para comprar y producir la vacuna contra el coronavirus

La administración Bolsonaro adquirirá 100 millones de dosis

 

El gobierno de Brasil anunció un acuerdo con la Universidad de Oxford para comprar la vacuna contra el coronavirus que continúa desarrollando la casa de estudios británica. La administración Bolsonaro adquirirá 100 millones de dosis según explicó el viceministro de Salud Elcio Franco. 

"El acuerdo prevé la compra de tres lotes de la vacuna, el primero de los cuales llegará en diciembre próximo, así como la transferencia de tecnología para que podamos producirla en los laboratorios de la estatal Fiocruz", anunció Franco.

El viceministro aclaró que el acuerdo está atado al resultado de los ensayos clínicos. Deberá quedar demostrado que la vacuna es eficaz contra la covid-19 y segura para la población. Como parte del contrato, Brasil toma el riesgo de asumir parte de los costos de desarrollo de la vacuna. Inicialmente son 127 millones de dólares, de los cuales 30 millones corresponden a la transferencia de tecnología.

"La vacuna de Oxford es la más prometedora del mundo y la que está más desarrollada en este momento. Esta vacuna ya está en la fase tres de los ensayos clínicos (experimentada masivamente)", explicó el funcionario. 

La medicina comenzó a ser experimentada la semana pasada en Brasil, el segundo país en el mundo con más víctimas de coronavirus. Hasta el momento el gobierno informó cerca de 56.000 muertos y 1,3 millones de casos confirmados.

Publicado enInternacional
Sábado, 27 Junio 2020 08:16

México, en tiempos del COVID 19.

México, en tiempos del COVID 19.

"En este país, llamado también 'República Mexicana', las pasadas elecciones federales consiguieron ocultar la realidad… por un instante: la crisis económica, la descomposición social (con su larga cauda de feminicidios), y la consolidación (a pesar de los supuestos “golpes mortales” al narco) de los Estados paralelos (o imbricados con el Nacional) del llamado “crimen organizado”. Aunque por poco tiempo, los asesinatos, secuestros y desapariciones de mujeres de todas las edades, pasaron a segundo plano. Lo mismo con la carestía y el desempleo. Pero, apagándose ya el entusiasmo por el resultado electoral, la realidad vuelve a decir 'aquí estoy, falta mi voto… y mi guadaña'".

                                                           Subcomandante Insurgente Moisés y Subcomandante Insurgente Galeano, "300. Segunda parte: un continente como patio trasero, un país como cementerio, un pensamiento único como programa de gobierno, y una pequeña, muy pequeña, pequeñísima rebeldía", 21 de agosto de 2018.                                                                    

 

            Con su aguda y penetrante clarividencia, el 16 de marzo de 2020, el EZLN emitió un Comunicado importante, en el que planteaba claramente su postura frente a la epidemia mundial del COVID 19. Allí, al mismo tiempo que criticaba las torpes, frívolas y poco serias posturas, tanto de los 'malos gobiernos' como de toda la clase política de México sin excepción alguna, frente a esta emergencia, el neozapatismo anunciaba también el cierre de todos sus Caracoles en el Estado de Chiapas, así como una serie de medidas encaminadas a hacerle frente a esta nueva y complicada situación[1]. Cierre de los Caracoles y medidas de higiene especiales en todas sus comunidades, que hicieron que el neozapatismo mexicano haya sido el primer actor social y político que dentro de todo México tomó la medida inteligente del autoconfinamiento social, antes de que los periodistas o los intelectuales empezaran a hablar en serio de este problema, o de que los científicos, los médicos y los epidemiólogos comenzarán a explicarnos la magnitud y el enorme riesgo de esta pandemia mundial, y también antes de que cerraran sus puertas la Universidad Nacional Autónoma de México, las escuelas primarias y secundarias, las oficinas gubernamentales, algunos parques y jardines, los comercios, las tiendas, los negocios y algunas empresas, además de los hoteles, los cines, los restaurantes, los salones de reunión y de baile, y todos los demás lugares públicos en general.

            Gran clarividencia del neozapatismo sobre la real dimensión de esta pandemia mundial, que hizo que la misma fuese calificada por ellos, desde esa fecha del 16 de marzo de 2020, como una "amenaza real, comprobada científicamente, para la vida humana", y como un "peligro que amenaza la vida humana", sin distinción alguna de sexo, raza, nacionalidad, religión, lengua, condición social, etc. En cambio, todavía una semana después, el 22 de marzo, López Obrador minimizaba displicentemente el problema diciendo que no había que entrar en situación de pánico, que apenas estábamos en la fase 1, y que había que seguir la vida normal, y continuar visitando restaurantes y fondas igual que antes[2]. Dos posturas claramente contrapuestas frente a la pandemia, que en los últimos tres meses transcurridos han demostrado que la sabia y prudente postura neozapatista era la que se imponía asumir frente a esta excepcional emergencia mundial. Y también, el hecho de que al no haber tomado en serio el problema, el actual gobierno lopezobradorista es directamente responsable de la aún desconocida pero sin duda enorme magnitud de los estragos causados por el COVID 19 en México.

            Porque más allá de las mentiras del gobierno de Andrés Manuel López Obrador sobre las cifras reales de contagios y de decesos provocados por el nuevo coronavirus, las que adolecen de un enorme y ahora ya confeso subregistro[3], no cabe duda de que esta pandemia actual constituye claramente una verdadera catástrofe general dentro de la historia de la nación mexicana, tantas veces agredida y engañada por sus gobernantes, y también por los poderosos y las clases dominantes que habitan en ella.

            Catástrofe económica, social, política y cultural para toda la sociedad mexicana, derivada del COVID 19, que se agrava y acrecienta en virtud del hecho de que se inscribe dentro de una situación previa de crisis también global del capitalismo mexicano, e incluso del capitalismo mundial, crisis que se arrastra desde hace ya varias décadas. Por eso, el neozapatismo ha señalado que "se viene una crisis económica mundial", y que ésta será o es ya el contexto adverso dentro del cual el gobierno mexicano se ve y se verá obligado a actuar dentro de los años inmediatos por venir. Y esto es algo que no depende y que no podría haber sido cambiado por ninguno de los que fueron candidatos de las elecciones de 2018 en México, pues se trata de un contexto planetario que también se hace presente, con sus peculiaridades respectivas, dentro de todos los países del orbe, y entre ellos, naturalmente, también en México. Por eso, los compañeros afirmaron sabiamente hace algunos meses que: "Cualquiera que hubiera quedado (Meade, Anaya, el Bronco o Miss Xerox), se hubiera tenido que enfrentar a ese “entorno mundial adverso” (así dicen los ThinkTanks del gran capital), y salir derrotado y buscando culpables. Y todos hubieran hecho y estarían haciendo lo que hace el gobierno actual: mentir y maquillar"[4].

            Crisis económica e incluso crisis global mundial, que en el caso mexicano y durante los dieciocho meses de gobierno de López Obrador, se ha estado acercando cada vez más peligrosamente al punto crítico del verdadero colapso económico, acompasado además de un creciente y cada vez más extendido descontento social general. Pues el obligado telón de fondo de los graves impactos del nuevo coronavirus en México, es precisamente el del país mal gobernado desde hace un año y medio por el torpe y pretencioso gobierno lopezobradorista, el que más allá de su vacía y rimbombante retórica de representar un supuesto cambio histórico fundamental, una profunda 'Cuarta Transformación', se ha mostrado en los hechos, en su gran mayoría, como 'más de lo mismo', es decir, como una lineal continuación de las políticas económicas neoliberales, de la creciente polarización y desigualdad social, junto al crecimiento explosivo de la violencia social descontrolada y múltiple, del indetenible proceso de degradación de toda la clase política mexicana, sin excepción alguna, y del abandono e indiferencia generales frente a cualquier posible expresión o desarrollo de la cultura nacional. Por eso, los compañeros neozapatistas han afirmado de manera concisa y lapidaria: "Y repetimos lo que antes señalamos: allá arriba son lo mismo... y son los mismos. Y la realidad les quita el maquillaje con el que quieren simular un cambio"[5].

            Pues tal y como lo ha planteado reiteradamente el neozapatismo, no avanzamos demasiado si pensamos que basta con cambiar a una persona, por ejemplo López Obrador, o a un Partido en el poder, por ejemplo Morena, para cambiar realmente las cosas, cuando de lo que se trata es de cambiar el sistema social capitalista en escala nacional y también mundial. Por eso, luego del nombramiento de López Obrador, los neozapatistas insistieron nuevamente en que no se trata de cambiar a un capataz malo, Peña Nieto, por uno supuestamente menos malo, Obrador, sino de conquistar realmente la libertad, derrotando al verdadero dueño de la finca, al capitalismo nacional y mundial, y suprimiendo a todos los finqueros, los capataces, los mayordomos y los caporales de los distintos países, departamentos o Estados, y municipios de todo el planeta.[6]

            Porque ahora, un año y medio después de su llegada al poder, es ya claro que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, que pretendió presentarse en el mundo como un 'nuevo eslabón' de la serie de gobiernos 'progresistas' que protagonizaron, en gran parte de América Latina, el supuesto 'giro a la izquierda' desplegado en las primeras dos décadas del siglo XXI, nuevo eslabón que frente a las derrotas en Brasil, Argentina, Ecuador y Bolivia, vendría otra vez a relanzar un posible nuevo 'ciclo progresista', aliado con el también recientemente electo gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner en Argentina[7], ahora ese gobierno lopezobradorista ha terminado por mostrar su verdadera naturaleza profunda, y con ella, su profundo y mezquino carácter totalmente procapitalista, pero también su vacía y mentirosa retórica de ser un gobierno que pondría 'primero a los pobres', llevando a cabo la ya mencionada 'Cuarta Transformación' de México, que sería comparable a las anteriores transformaciones que en nuestra historia significaron la Independencia, la Reforma y la Revolución Mexicana.

            Carácter agudamente procapitalista, y por ende, forzosamente contrario y opuesto a los intereses y las expectativas de las clases populares y subalternas de nuestro país, y falsa retórica de un enorme cambio histórico, que se contradice cada día con las realidades y con los hechos que cotidianamente vivimos, para alcanzar un grado extremo en los tres meses transcurridos desde la irrupción y luego difusión cada vez mayor de la pandemia mundial del COVID 19.

            Pues si observamos con cuidado la experiencia vivida en México en los últimos dieciocho meses, veremos que han continuado en general, e incluso a veces se han agudizado, las mismas políticas neoliberales de las últimas cuatro décadas, mientras nuestra economía se estanca cada vez más, y se acerca peligrosamente al abismo de un colapso económico de grandes proporciones, que muy probablemente vendrá acompañado de una enorme devaluación del peso mexicano, y de la quiebra masiva de muchas pequeñas y medianas empresas, además de agudizar hasta el extremo el ya grave e importante desempleo actual, y también la creciente precarización de la fuerza de trabajo todavía empleada. Por eso, los neozapatistas han subrayado el hecho de que, aunque López Obrador "decreta que se acabó el neoliberalismo", en realidad y de modo cada día más evidente, "la autodenominada 'Cuarta Transformación' (...) no es sino la continuación y profundización de la etapa más brutal y sanguinaria del sistema capitalista", es decir de la etapa neoliberal.[8]

            Por eso, ya desde antes que apareciera la pandemia actual, México se había convertido en 2019 en una economía estancada, que se dirigía directamente a un colapso económico, lo que con la pandemia se ha acelerado y agudizado, llevando a algunos analistas, muy poco sospechosos de ser de izquierda, a diagnosticar que vivimos en México la peor recesión económica de nuestra historia después de la provocada por la crisis mundial de 1929, frente a la cual lo que el gobierno mexicano está practicando es una "política económica ultraneoliberal, conservadora y procíclica, que acabará por golpear a los sectores más vulnerables de la población". Aunque ahora naturalmente, el gobierno de López Obrador aprovechará la circunstancia de la pandemia del COVID 19 como un pretexto o justificación de ese inminente y cercano gran colapso de la economía mexicana, debido en parte sin duda a la pandemia, pero mucho más y principalmente, a su torpe y criminal política económica neoliberal.[9]

            Política neoliberal mantenida y profundizada durante la pandemia, cuyos efectos se agudizan todavía más, en virtud de la vigencia del nuevo T-MEC, Tratado que no es otra cosa que la protocolización de la secular dependencia económica de México frente a Estados Unidos, y la actualización de la vieja Doctrina Monroe, y en donde de los tres socios de dicho Tratado, México es sin duda el socio perdedor, es decir, el proveedor de fuerza de trabajo barata y de materias primas a bajo costo, a la vez que consumidor importante de manufacturas, bienes de capital y tecnología, caros y controlados por los otros dos socios mencionados. Y puesto que Estados Unidos, y con ello su economía, es el país más afectado del mundo por la pandemia del COVID 19, y dado que Donald Trump está gestionando esta situación del modo más torpe y catastrófico posible, entonces nuestra alta dependencia económica de este país, habrá sin duda de afectarnos también de manera considerable, en el inmediato futuro por venir.[10]

            Neoliberalismo destructivo lopezobradorista, aplicado en los hechos y negado en los discursos, que es económicamente contrario a los intereses de las grandes mayorías populares, pues al mismo tiempo en que promociona y beneficia a los grandes capitales y empresarios, sacrifica y destruye a las clases y sectores populares y subalternos, lo que explica porque López Obrador ha mantenido los salarios de los trabajadores mexicanos como salarios que están entre los más bajos de toda Latinoamérica e incluso del mundo entero, al mismo tiempo que convierte a Carlos Slim, que ha sido durante varios años el hombre más rico del planeta, en el 'contratista favorito' del gobierno de la Cuarta Transformación, además de promover una nueva forma de corrupción al hacer proliferar a muchas nuevas e improvisadas 'proveedoras' del actual gobierno, sin ninguna experiencia empresarial, a las que a pesar de esto, se les adjudican jugosos contratos de manera directa y sin concurso alguno. Complicado panorama económico para el vasto universo de 'los pobres' mexicanos, que con el COVID 19 ha llegado ya al extremo de provocar que haya quienes declaren que vamos directamente hacia 'la hambruna', hacia una crisis por hambre de franjas significativas de ese creciente universo de personas que, en México, están todavía sumidas en la pobreza y la pobreza extrema, rondando el 65% de la población total[11].

            Riesgo de una verdadera hambruna, cuyos primeros síntomas ya empezaron a manifestarse en distintas ciudades y regiones de México, frente a los cuales el gobierno no ha hecho absolutamente nada, mientras que en cambio es la propia gente, o los sectores populares, o los curas de a pie, o los 'peatones de la historia' en general, los que han tratado de paliar o resolver en alguna medida el problema, como cuando artesanos o indígenas intercambian sus propias creaciones por comida, o cuando los dueños de un pequeño restaurante popular regalan raciones de comida a quien lo necesite, o las parroquias de colonias populares que hacen colecta entre sus feligreses para comprar despensas y repartirlas gratuitamente a quien lo solicite, o los comedores populares que abren las asociaciones civiles o los colectivos que trabajan con la gente del pueblo, o hasta la gente sin trabajo, sin dinero y sin comida que pone una bandera blanca en la puerta de su casa, para ser apoyada por quien pueda apoyarla, entre otros de los muchos ejemplos posibles.

            Conjunto de prácticas espontáneas de apoyo popular y de organización y auto-organización popular, generadas por la situación límite de la pandemia, que demuestra en los hechos la profunda verdad que encierra el sabio consejo del neozapatismo, de que no encontraremos solución a los principales problemas de nuestro país y de nuestro planeta, si no nos organizamos y nos auto-organizamos, desde abajo y a la izquierda, para enfrentar por nosotros mismos y para resolver con nuestras propias fuerzas dichos problemas. Porque los gobiernos de todo tipo y en todas partes son siempre 'malos gobiernos', y porque del 'arriba social' no podemos esperar nada bueno, sólo nos queda resistir y rebelarnos, y también organizarnos desde abajo, reconociendo que 'sólo el pueblo salva al pueblo', para desde este principio unirnos todos, para enfrentar, hoy y de inmediato a la pandemia y al capitalismo, y mañana, otra vez al capitalismo, mexicano y mundial. Pues como dice el Subcomandante Insurgente Moisés, "Como zapatistas que somos, lo que hacemos, cada que se puede, es decirle a la gente que se organice para resistir, para luchar, para tener lo que necesita", porque "...no es que alguien va a resolver el problema, sino que lo tenemos que resolver nosotros mismos, mismas, como colectivos organizados. Las soluciones las hace el pueblo...". Por eso, y frente a la actual pandemia, los compañeros han reiterado que, "Ante la ausencia de los malos gobiernos, exhortar a todas, a todos y a todoas, en México y el mundo, a que tomen las medidas sanitarias necesarias que, con bases científicas, les permitan salir adelante y con vida de esta pandemia"[12].

            Y es claro que si la pandemia en México, no ha tenido aún efectos tan catastróficos y terribles como en Estados Unidos, o Italia, o España, eso se debe sobre todo a la sabiduría popular y a la auto-organización de la gente, mucho más que a las torpes y limitadas acciones de un mal gobierno mexicano que, siendo un gobierno completamente capitalista, es también un gobierno frívolo, irresponsable, mentiroso y ausente, que piensa siempre primero en la economía, es decir en la ganancia capitalista, luego en salvar y proteger a los ricos y a los poderosos, a los que sirve directamente, después en aparentar hacia el exterior una falsa actividad eficaz, 'para guardar las apariencias' y mantener una mínima credibilidad internacional, y sólo al final y muy marginalmente, en la salud y el bienestar de las clases populares, y esto último, exclusivamente en la línea de evitar y contener el descontento y la protesta sociales.

            Al mismo tiempo, y en parte conectado con la complicada situación económica antes descrita, ha seguido creciendo sin parar la violencia social descontrolada en múltiples formas, la que no es confrontada ni resuelta de ningún modo por el nuevo gobierno, sino simplemente ignorada, ocultada, maquillada y eludida, igual que en los gobiernos priistas y panistas recientes.

            Pues en México ha seguido creciendo de modo alarmante la violencia mortal contra las mujeres, lo que lo ubica como el país con mas feminicidios de toda América Latina, llegando hoy al vergonzoso dato de diez mujeres asesinadas cada día. Violencia descontrolada y criminal contra las mujeres, que ha sido muchas veces ignorada y otras veces banalizada por López Obrador, lo que ha provocado la irrupción de una legítima, potente y cada día más vasta protesta feminista, la que entre otras manifestaciones, incluye la de haber mantenido en paro durante meses varias Facultades de la Universidad más grande del mundo, la Universidad Nacional Autónoma de México, además de la de paralizar el país entero el 9 de marzo de 2020, y la de suscitar una creciente simpatía y apoyo de todas las clases y sectores subalternos en las varias marchas y manifestaciones públicas que ha organizado. Por eso, el tema del Segundo Encuentro Internacional de las Mujeres que Luchan, organizado por las mujeres neozapatistas en diciembre de 2019, tuvo como su tema central y único el de la 'Violencia contra las mujeres'. Y por eso también, las mujeres neozapatistas apoyaron la iniciativa del colectivo 'Brujas del Mar', del Paro Nacional de Mujeres del 9 de marzo, burlándose de la ridícula postura de López Obrador, prepotente y machista, al decir que él 'si les daba permiso' de faltar al trabajo a la mujeres y de hacer ese paro[13].

            Otra de las principales manifestaciones de la violencia descontrolada que exuda por todos los poros de la sociedad mexicana es la del narcotráfico, el que bajo el gobierno lopezobradorista ha continuado creciendo y prosperando de manera floreciente y sin trabas. Pues López Obrador declaró desde su campaña que si ganaba, él no iba a perseguir a nadie, lo que ha significado una doble amnistía, de un lado para el Presidente y para todos los funcionarios del gobierno anterior, con alguna pequeña excepción, y de otra parte, al conjunto de los Cárteles que operan desde hace muchos años en México.

            Amnistía, e incluso abierta tolerancia y pacífica convivencia con el narcotráfico, que López Obrador refrendó en su discurso del 30 de enero de 2019, donde a una pregunta expresa sobre la guerra del Estado en contra del narcotráfico, respondió que “Oficialmente ya no hay guerra. Nosotros queremos la paz”, agregando que ya no se había detenido a nuevos capos de los Cárteles porque “Esa no es nuestra función principal”, sino más bien garantizar la seguridad pública. Lo que se confirmó en octubre de 2019, cuando después de capturar a uno de los hijos del Chapo Guzmán, a Ovidio Guzmán López, se le dejo escapar por órdenes del propio Presidente, con un absurdo pretexto cualquiera, y también a finales de marzo de 2020, cuando López Obrador, de gira en Badiraguato Sinaloa, fue obsequiosamente a saludar a la madre del Chapo Guzmán. Declaraciones y señales que nos demuestran, no solamente que el Estado mexicano es un verdadero 'Estado fallido', que no controla gran parte de los territorios de México, sino también que existe una especie de evidente 'pacto implícito' entre los Cárteles del narcotráfico y el nuevo gobierno de Obrador, para que juntos 'cogobiernen' el país, y para que respetándose mutuamente, cada quien lleve adelante su propia actividad, sin inmiscuirse en las tareas y en los espacios del otro. Por eso, los compañeros neozapatistas hablan claramente de "la consolidación (a pesar de los supuestos 'golpes mortales' al narco) de los Estados paralelos (o imbricados con el Nacional), del llamado 'crimen organizado'"[14].

            Colusión evidente entre el gobierno lopezobradorista y el narcotráfico mexicano en general, y en particular con el Cártel de Sinaloa, que simplemente prolonga la misma situación que prevaleció durante todos los gobiernos príistas hasta el año 2000, e incluso con el primer gobierno panista de Vicente Fox, que fue el que dejó escapar al Chapo Guzmán de una prisión de alta seguridad. Y vale la pena recordar que según los analistas de este problema, dicho Cártel de Sinaloa es, cuantitativamente el más grande Cártel del mundo, y cualitativamente uno de los mejor organizados y más estructurados. Pues tiene células que actúan para organizar el tráfico de drogas en Colombia, Ecuador y Bolivia, además de empresas que lavan su dinero en Chile, Bolivia, Argentina, Guatemala y Estados Unidos, estando también ya establecido en España, que es la puerta de entrada de la droga a toda Europa. Frente a lo cual, la captura y el juicio de Joaquín Guzmán Loera, no es nada más que un simple hecho totalmente anecdótico, pues su Cártel de Sinaloa sigue funcionando, creciendo y prosperando como siempre, sin problema, y ello además, con la hipócrita y encubierta complacencia de ciertos bancos y de ciertos políticos del país que es el consumidor de drogas más grande del mundo, Estados Unidos[15].

            Otro modo en que la violencia social desbordada se manifiesta ahora en México, es a través del fenómeno de la migración, fenómeno mundial que se ha potenciado e intensificado enormemente en las últimas décadas, como otra de las varias manifestaciones de la crisis terminal del capitalismo mundial, y que dada la ubicación geográfica de México, contigua a Estados Unidos, hace de nuestro país un obligado y muy adecuado trampolín de paso hacia la nación estadounidense. Y puesto que la frontera de 3000 kilómetros es vasta, porosa e imposible de vigilar y controlar, aún con las más sofisticadas tecnologías modernas, entonces es lógico que las verdaderas mareas humanas provenientes de Centroamérica, del Caribe, de Sudamérica y hasta un poco de África, se vuelquen masivamente hacia México como una simple 'estación de paso' hacia Estados Unidos. Por eso, los neozapatistas habían anticipado sabiamente, antes del inicio del gobierno de López Obrador, que "En los planes del capital, el muro contra América Latina tendrá la forma del imposible cuerno de la abundancia y se llamará 'México'", agregando también que "Cuando Donald Trump dice que quiere construir el muro, todos están pensando en el Río Bravo, pero el capital está pensando en el Suchiate, el Usumacinta y el Hondo. En realidad el muro estará en México para detener a los que vienen de Centroamérica, y esto tal vez pueda ayudar a entender por qué Donald Trump, el 1 de julio, saludó al Juanito Trump, que había ganado las elecciones en México"[16].

            Y es claro que durante el año y medio ya transcurrido del gobierno lopezobradorista, esta tesis neozapatista se ha confirmado completamente, pues dicho gobierno se ha sometido con un servilismo extremo a los designios y deseos estadounidenses, llevando a cabo una política migratoria vergonzosa, que no sólo rompe con las antiguas tradiciones mexicanas de apoyo y recepción de diversas migraciones, como la española de la guerra civil, o la chilena y la argentina de las dictaduras militares de los años setentas del siglo pasado, sino que también degrada a México al triste papel de 'policía' de Estados Unidos, y al de un país sometido que según los neozapatistas, "en los nuevos planes 'geopolíticos', se ofrece [a] crear un “colchón”, un “amortiguador”, un filtro que reduzca drásticamente la migración", combinando de manera selectiva la represión brutal y la repatriación forzada de los migrantes a sus respectivos países, con la asimilación como fuerza de trabajo explotable por el capital, o el abandono en las muy precarias condiciones de los asilos de los gobiernos estatales o de la propia sociedad civil mexicana[17].

            Represión dura y terrible de los migrantes latinoamericanos y africanos, que ahora se apoya en la nueva e hipócrita versión del 'ejército', en la Guardia Nacional, mediante la cual Obrador ha continuado militarizando todo el país, igual e incluso peor que sus antecesores, a pesar de su hipócrita promesa de campaña de 'devolver al ejército a sus cuarteles', la que no sólo no ha cumplido, sino que en cambio, ha potenciado con dicha Guardia Nacional, la que no se utiliza para combatir al narcotráfico, lo que fue el pretexto de su creación, sino más bien para perseguir y reprimir a los migrantes, para imponer mediante la violencia cruda y descarnada los megaproyectos de este sexenio, y también para atacar y controlar a los cada día más diversos y fuertes movimientos sociales de protesta de los mas distintos tipos.

            Porque como ha sido ya señalado varias veces por organismos internacionales, como Amnistía Internacional, las violaciones a los derechos humanos han seguido creciendo y se han multiplicado y diversificado con el actual gobierno, igual que con los gobiernos anteriores, al mismo ritmo en que crece y se agudiza la mencionada militarización de todo el país, y que se imponen por la fuerza, en contra de las comunidades indígenas y de la población en general, los megaproyectos del Tren Maya o del Canal transístmico, entre otros. Por eso, y frente a esta militarización creciente y a los intentos de imponer en Chiapas el megaproyecto del Tren Maya, han dicho los compañeros neozapatistas que "Vamos a enfrentar, no vamos a permitir que pase aquí ése su proyecto de destrucción, no le tenemos miedo a su Guardia Nacional, que lo cambió de nombre para no decir ejército, que son los mismos, lo sabemos". Violaciones a los derechos humanos y militarización de la vida cotidiana de la sociedad mexicana, que ahora, con el pretexto de la pandemia del COVID 19, han recibido legitimación institucional y 'carta blanca' durante los próximos cuatro años, con el Acuerdo presidencial publicado el 11 de mayo de 2020, que acrecienta las facultades y tareas de la Guardia Nacional, aumentando su capacidad de acciones impunes, igual que la libertad de López Obrador de disponer a su antojo de dicha Guardia Nacional[18].      

            Junto a este complicado escenario económico y social que hemos brevemente reseñado, se despliega también en México, bajo el gobierno lopezobradorista, una nueva fase del ya añejo proceso de degradación y descomposición de toda la clase política mexicana en su conjunto. Pues acompasada con el Estado fallido obradorista, se ha agudizado la debacle de todos los partidos políticos, sin excepción alguna, los que a pasos agigantados pierden las ya escasas bases sociales que aún tenían, para mostrarse como lo que realmente son, es decir, como vulgares corporaciones de grupos de interés que, con muy tenues matices ideológicos, compiten como capataces en disputa para decidir, cada seis años, quien cumple mejor los deseos y quien defiende mejor los intereses del verdadero dueño de todo, del finquero, es decir del capitalismo tanto nacional como mundial.

            Y entonces vemos desfondarse totalmente al PRI, que al ya no estar en el poder pierde todo atractivo para la gente en general, y hasta para sus propios militantes, mientras que el PAN se fragmenta y se diluye en grupos y subgrupos, a cual más desorientados ideológicamente y sin liderazgos reales de ningún tipo, y si en cambio con múltiples microcaudillos emergentes, mientras el PRD se borra y extingue, al ritmo mismo en que sus líderes se venden al mejor postor y en la medida en que todas sus bases migran hacia MORENA. Y este último pseudopartido muestra que en realidad no es tal partido, sino sólo una coalición efímera de grupos y pequeños movimientos sociales y políticos que, junto a un claro amasijo de oportunistas y advenedizos, están todos nucleados en torno al caudillo fuerte hoy en el poder, pero sin el cual, vuelven a convertirse en múltiples tribus y micro-organizaciones sin unidad ni ideológica, ni política, ni de ningún tipo. Por eso, ahora mismo, el dirigente interino de MORENA acusa penalmente a la anterior dirigente por malos manejos financieros de los fondos del partido, mientras las diversas tribus velan armas en torno a los repartos de migajas de poder que derivarán de la cercana elección de su nueva dirigencia.

            Y es por eso que frente a este vergonzoso panorama de la política mexicana actual, los neozapatistas nos hablan de "...un PAN rancio, un PRI sobornando al forense para que retrase el acta de defunción, [y] un PRD que de alguna forma tiene que demostrar que existe, y pensadores que les acompañan",[19] a lo que hay que agregar los ridículos partidos enanos, que no son otra cosa que negocios familiares o membretes de pandillas de políticos oportunistas y acomodaticios, y al nuevo "partido oficial" MORENA, que aspira fallidamente a convertirse en una suerte de nuevo PRI, aunque en este caso pintado muy tenuemente de un rosa moderado, discreto, domesticado y políticamente correcto, y que seguramente se desintegrará también y decaerá muy pronto, conforme se eclipse y apague el caudillo o 'rayito de esperanza' que lo cohesiona, le da estructura y le da su sentido profundo de efímera existencia.

            Finalmente, es claro que el gobierno de López Obrador es un gobierno no sólo indiferente frente a la cultura, las artes y las ciencias, sino incluso y en muchos casos, un gobierno abiertamente anticultural. Lo que explica que, por ejemplo, haya puesto la Editorial del Estado mexicano en manos de un escritor con nula experiencia editorial, y que en los altos puestos directivos de las Secretarías, o de los Institutos, o de las Instituciones que tienen que ver con la cultura, la investigación histórica, las artes y las ciencias, haya nombrado como funcionarios a personas de perfil bastante mediano, cuyo mayor mérito es, exclusivamente, su acrítico e incondicional apoyo al propio López Obrador. Además, redujo el presupuesto para cultura en 2019, y lo mantuvo prácticamente congelado para 2020, habiendo intentado en varias ocasiones, y a veces habiendo concretado, recortes importantes a los presupuestos de los Centros Públicos de Investigación, al Instituto Nacional de Antropología e Historia, a las Universidades públicas, al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, y a varios Fideicomisos, del cine, de las becas para los artistas y creadores, de los apoyos culturales, y de fomento a la investigación antropológica y arqueológica, entre otros varios.[20]

            Ataque sistemático y en varios frentes a la cultura, a las artes y a las ciencias, que se ha agudizado aún más durante la pandemia del COVID 19, provocando que los artistas se agrupen en tres movimientos, que incluyen el que se llama "No vivimos del aplauso", el Movimiento Colectivo por la Cultura y el Arte en México, y la Asamblea por las Culturas, los que frente a la total falta de apoyos por parte del gobierno han propuesto un Programa de apoyo que se llama 'Contigo en la Confianza'. Pero también hay otros artistas que se han auto-organizado para apoyarse entre sí mismos, como en el caso de la Convocatoria #Arte en Resistencia, que recaba dinero y despensas para darlos a los artistas más vulnerables y afectados por la pandemia actual. Indiferencia y agresiones a la cultura, las artes y las ciencias por parte del gobierno de Obrador, que contrasta enormemente con la promoción, el cultivo, la centralidad, la defensa y el abierto apoyo a estas actividades por parte del neozapatismo, que lo ha llevado a declarar incluso que, “...nuestro [camino] está basado en algunas de las raíces de las comunidades originarias (o indígenas): el colectivo, el apoyo mutuo y solidario, el apego a la tierra, el cultivo de las artes y las ciencias, y la vigilancia constante contra la acumulación de riqueza.  Eso, y las ciencias y las artes, son nuestra guía.  Es nuestro “modo”...”. Bella y muy clara declaración neozapatista, que frente a la mezquina y miserable postura del gobierno lopezobradorista frente a la cultura, las artes y las ciencias, brilla hoy con más fuerza, en esta emergencia nacional y mundial de la pandemia del nuevo coronavirus.[21]

 

                               *                          *                                 *

 

            Ahora, a finales de junio de 2020, y cuando las cifras de nuevos contagios y de decesos a causa del nuevo coronavirus siguen todavía peligrosamente al alza, tanto el gobierno federal de López Obrador como el gobierno de la ciudad de México, ciudad que es el epicentro principal de la pandemia en el país, están tratando de forzar, absurda y criminalmente, un prematuro retorno a la llamada 'nueva normalidad'. Y con ello, están jugando con fuego, pues pueden provocar un rebrote o segunda ola de la pandemia en México, que sea todavía peor y más grave de la que ya hemos vivido hasta ahora. Frente a esto, vale recordar la sabia postura neozapatista, que desde hace más de tres meses nos advirtió que se trata de una 'amenaza real' y un verdadero 'peligro' para la vida humana, la que debería prevalecer como criterio esencial por encima de la ganancia capitalista, de la economía en general, de los espurios intereses del Estado mexicano y también de los gobiernos actuales. Por eso, 'ante la ausencia de los malos gobiernos' sólo nos queda, a los 'peatones de la historia', el cuidarnos, y protegernos, y apoyarnos entre nosotros, y el autocuidarnos, autoprotegernos y autoapoyarnos, es decir, el organizarnos y auto-organizarnos desde abajo y a la izquierda, para vencer hoy a la pandemia del COVID 19 y salvar la vida, y mañana, para vencer al capitalismo nacional y mundial, y nuevamente volver a salvar, definitivamente, a la diversa, rica y multifacética vida humana en todo el planeta. ¡Así sea!

 

                               *                          *                                 *

                                                                  

 Junio de 2020.

 

[1] Cfr. Subcomandante Insurgente Moisés, "Por coronavirus el EZLN cierra Caracoles y llama a no abandonar las luchas actuales", del 16 de marzo de 2020, en Enlace Zapatista, http://www.ezln.org.mx.

[2] Sobre estas torpes declaraciones de AMLO, cfr. la nota "No dejen de salir, yo les voy a decir cuándo: AMLO sobre pandemia de COVID-19", en el sitio de la revista Animal Político, del 23 de marzo de 2020, en https://www.animalpolitico.com/2020/03/no-dejen-de-salir-amlo-coronavirus-covid19/.

[3] La manipulación y ocultamiento consciente de las cifras verdaderas de contagios y muertes del COVID-19 ha sido tan escandalosa en México, que incluso provocó la publicación de varios artículos de la prensa internacional denunciando esta situación. En ellos, se estimaba que la cifra real debe ser de, en un caso entre 3 y 4 veces, y en otro caso 22 veces las cifras oficiales, frente a lo cual el gobierno mexicano se vio obligado a aceptar que si había un subregistro, pero bajo el tramposo argumento de que ese mismo subregistro era involuntario e inconsciente y que se daba en todos los países del mundo. Y si partimos de que en mayo de 2020, mientras Islandia hacía 147 pruebas por cada mil habitantes, e Italia 35 pruebas por cada mil habitantes, México en cambio hacía sólo 6 pruebas, pero no por cada mil, sino por cada diez mil habitantes, entenderemos una de las varias razones de ese tramposo y enorme subregistro. Sobre este punto, cfr. Azam Ahmed, "Hidden Toll: Mexico Ignores Wave of Coronavirus Deaths in Capital", en The New York Times, 8 de mayo de 2020, Juan Montes, "Death Certificates Point to Much Higher Coronavirus Toll in México", The Wall Street Journal, 8 de mayo de 2020, Jorge Galindo y Javier Lafuente, "La magnitud de la epidemia en México", en El País, 8 de mayo de 2020, Juan Omar Fierro, "Es oficial: hay subregistro de muertes", en Proceso, núm. 2271, 10 de mayo de 2020 y Mathieu Tourliere, "Hacia una 'normalidad' luctuosa", en Proceso, núm. 2274, 31 de mayo de 2020.

[4] Cfr. Subcomandante Insurgente Galeano, "Sonata para violín en sol menor: dinero", del 15 de agosto de 2019, en Enlace Zapatista, http://www.ezln.org.mx.

[5] Cfr. Subcomandante Insurgente Moisés, "Mensaje del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en los 100 años del asesinato del General Emiliano Zapata", del 10 de abril de 2019, en Enlace Zapatista, http://www.ezln.org.mx.

[6] Para esta original y aguda tesis neozapatista, que concibe al capitalismo actual a través de la metáfora de imaginarlo como una enorme serie de fincas, cfr. Subcomandante Insurgente Moisés y Subcomandante Insurgente Galeano, "300. Primera parte: una finca, un mundo, una guerra, pocas posibilidades", del 20 de agosto de 2018, en Enlace Zapatista, http://www.ezln.org.mx.

[7] En nuestra opinión, López Obrador si forma parte de esta familia de los llamados gobiernos 'progresistas', pero siendo sin duda su peor versión posible, es decir, su variante más pálida, deslavada, atenuada y descolorida posible. Pues en el fondo, este gobierno actual mexicano si representa a los intereses de la burguesía nacional mexicana, igual que todos los gobiernos progresistas lo hicieron antes y lo hacen ahora con sus respectivas burguesías nacionales, pero a diferencia de ellos, que aunque fueron o son totalmente procapitalistas, sí eran o son genuinamente nacionalistas y a veces hasta anti-imperialistas, el gobierno mexicano lopezobradorista, en cambio, mantiene una postura tan servilmente sometida y dependiente de los Estados Unidos, que casi no parece ser parte de dicha familia. Por eso los compañeros neozapatistas afirman que, "Decir que el próximo gobierno es de izquierda o progresista, no es sino una calumnia". Para esta cita, y para la caracterización de estos 'gobiernos progresistas' latinoamericanos, cfr. Subcomandante Insurgente Moisés y Subcomandante Insurgente Galeano, "300. Segunda parte: un continente como patio trasero, un país como cementerio, un pensamiento único como programa de gobierno, y una pequeña, muy pequeña, pequeñísima rebeldía", en Enlace Zapatista, http://www.ezln.org.mx, y Carlos Antonio Aguirre Rojas, Antimanual del Buen Rebelde, Ed. El Viejo Topo, Barcelona, 2015, y Movimientos antisistémicos y cuestión indígena en América Latina, Ed. Desde Abajo, Bogotá, 2018.

[8] Para esta caracterización de la política económica del gobierno de Obrador, cfr. Subcomandante Insurgente Moisés, "Mensaje del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en los 100 años del asesinato del General Emiliano Zapata", del 10 de abril de 2019, ya antes citado.

[9] Sobre el fuerte estancamiento de la economía mexicana, previo a la pandemia, cfr. Braulio Carbajal, "Las grandes empresas pasaron mal el primer año del nuevo gobierno", en La Jornada, 8 de marzo de 2020, p. 17. Y sobre la recesión económica actual, y sus efectos sobre las clases y sectores subalternos, cfr. Rafael Croda, "La mayor recesión en 88 años", en Proceso, núm. 2271, 10 de mayo de 2020 (de donde proviene la cita incluida en este párrafo), y Juan Carlos Cruz Vargas, "La estrategia de AMLO 'empuja al país al abismo'", en Proceso, núm. 2273, 24 de mayo de 2020.

[10] Sobre el carácter histórico de larga duración, y sobre la dimensión estructural de esta dependencia de México respecto de Estados Unidos, que hoy ha llegado a un extremo vergonzoso con el gobierno actual, cfr. Carlos Antonio Aguirre Rojas, "México en el largo siglo XX histórico. Pistas wallerstinianas para su reinterpretación", en Contrahistorias, núm. 33, 2020.

[11] Sobre estos puntos mencionados, cfr. Rubén Migueles, "Salario mínimo de México, de los más bajos del mundo" en El Universal, del 22 de enero de 2020, y Antonio Sandoval. "Así están los salarios de México frente al resto del mundo", en el sitio Alto Nivel, del 23 de septiembre de 2019, en https://www.altonivel.com.mx/economia/asi-estan-los-salarios-de-mexico-frente-al-resto-del-mundo/, en donde se refiere que el propio López Obrador tuvo que reconocer que los salarios mexicanos son más bajos que en Centroamérica y en China. Véase también, Mathieu Tourliere, "El contratrista favorito de la 4T", en Proceso, núm. 2271, 10 de mayo de 2020, Esteban David Rodríguez y Quinto Elemento Lab, "Brotan de la nada las proveedoras de la 4T", en Proceso, núm. 2261, 1 de marzo de 2020. Y sobre el riesgo de una hambruna, cfr. Rodrigo Vera, "Vamos hacia una hambruna", en Proceso, núm. 2271, 10 de mayo de 2020.

[12] Las dos primeras citas provienen del texto del Subcomandante Insurgente Moisés, "Organizarse (sobre las elecciones)", incluido en el libro El Pensamiento Crítico frente a la Hidra Capitalista I. Participación de la Comisión Sexta del EZLN, edición del EZLN, México, 2015, y la última de Subcomandante Insurgente Moisés, "Por coronavirus el EZLN cierra Caracoles y llama a no abandonar las luchas actuales", antes ya referido.

[13] Sobre este terrible flagelo de los feminicidios, cfr. Jessica Xantomila, "Ocupa México primer lugar de América Latina en feminicidios: AI", en La Jornada, 9 de abril de 2019, y "ONU: Feminicidios en México crecieron diariamente de 7 a 10 en tres años", en La Jornada, 5 de marzo de 2020. Y sobre la postura neozapatista, cfr. "Convocatoria al Segundo Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan", del 19 de septiembre de 2019, y "No necesitamos permiso para luchar por la vida. Las mujeres zapatistas se unen al Paro Nacional del 9 de marzo", del 1 de marzo de 2020, ambos en Enlace Zapatista, http://www.ezln.org.mx.

[14]Sobre las declaraciones de López Obrador, y luego sobre la absurda liberación del hijo del Chapo, cfr. https://lopezobrador.org.mx/2019/01/30/, y Azam Ahmed, "The Stunning Escape of El Chapo’s Son: It’s Like ‘a Bad Netflix Show’", en The New York Times, 18 octubre de 2019. Sobre el encuentro con la madre del Chapo, cfr. https://aristeguinoticias.com/2903/, del 29 de marzo de 2020 y Ricardo Ravelo, "AMLO, el amigo de los narcos", en el diario electrónico Sinembargo.mx, del 3 de abril de 2020, en: https://www.sinembargo.mx/03-04-2020/3760627. Y sobre la frase del neozapatismo de la colusión entre el Estado mexicano, el narco y el crimen organizado, cfr. Subcomandante Insurgente Moisés y Subcomandante Insurgente Galeano, "300. Segunda parte: un continente como patio trasero, un país como cementerio, un pensamiento único como programa de gobierno, y una pequeña, muy pequeña, pequeñísima rebeldía", texto ya antes citado.

[15] Sobre esta colusión implícita entre el gobierno de López Obrador y los Cárteles del narcotráfico, cfr. Patricia Dávila, "El de Sinaloa, un Cártel aún sólido", en Proceso, núm. 2243, del 27 de octubre de 2019, J. Jesús Esquivel, "'El Mayo' es el capo de capos, según la DEA", en Proceso, núm. 2256, 26 de enero de 2020 y Ricardo Ravelo, "AMLO, el amigo de los narcos", recién citado. Y vale la pena señalar que frente al vacío de acción y la parálisis gubernamental frente a la pandemia, tanto el Cártel de Sinaloa, como otros Cárteles, tuvieron hace algunas semanas la iniciativa de repartir gratuitamente despensas, en varias de las zonas campesinas en donde tienen actividades y presencia.

[16] Para estas citas, cfr. Subcomandante Insurgente Moisés y Subcomandante Insurgente Galeano, "300. Segunda parte: un continente como patio trasero, un país como cementerio, un pensamiento único como programa de gobierno, y una pequeña, muy pequeña, pequeñísima rebeldía", texto ya referido antes.

[17] Sobre este triste papel de México como policía migratoria de Estados Unidos, cfr. J. Jesús Esquivel, "Confirmado: México es el mejor agente migratorio de EU", en Proceso, núm. 2249, 8 de diciembre de 2019, e Isaín Mandujano, "Condena unánime: la peor cara de México en materia migratoria", en Proceso, núm. 2256, 26 de enero de 2020. Véase también, Subcomandante Insurgente Moisés y Subcomandante Insurgente Galeano, "300. Segunda parte: un continente como patio trasero, un país como cementerio, un pensamiento único como programa de gobierno, y una pequeña, muy pequeña, pequeñísima rebeldía", antes citado, y de donde provienen las citas incluidas en este párrafo, Subcomandante Insurgente Moisés, “Palabras del CCRI-CG del EZLN en el 26 Aniversario”, en Enlace Zapatista, en http://www.ezln.org.mx, y Carlos Antonio Aguirre Rojas, “Noticias desde México. Entrevista a Carlos Antonio Aguirre Rojas”, en la revista El Viejo Topo, núm. 375, Barcelona, abril de 2019.

[18] Sobre el triste panorama de los derechos humanos en México, tan sombrío como hace décadas, cfr. la nota “Amnistía Internacional: las violaciones a derechos, al nivel de los sexenios anteriores”, en La Jornada, 27 de febrero de 2020. La frase citada del neozapatismo está en Subcomandante Insurgente Moisés, "Palabras del CCRI-CG del EZLN a los pueblos zapatistas en el 25 Aniversario del inicio de la guerra contra el olvido", del 1 de enero de 2019, en Enlace Zapatista, en http://www.ezln.org.mx. Y sobre la creciente militarización, agudizada con el Acuerdo reciente, cfr. Juan Omar Fierro, "Un paso más hacia la militarización", en Proceso, núm. 2272, 17 de mayo de 2020.

[19] Sobre esta caracterización, cfr. Subcomandante Insurgente Galeano, "Obertura: la realidad como enemiga", del 11 de agosto de 2019, en , en Enlace Zapatista, en http://www.ezln.org.mx.

[20] Sobre los presupuestos de cultura en 2019 y 2020, cfr. Enrique Méndez, "El presupuesto para cultura en 2019, menor al ejercido en 2018", en La Jornada, 17 de diciembre de 2018, y Judith Amador Tello, "Presupuesto cultural 2020: el esquema de siempre", en Proceso, núm. 2248, 1 de diciembre de 2019. Y sobre la política realmente anticultural de López Obrador, y por mencionar sólo un ejemplo entre los muchos posibles, cfr. Judith Amador Tello, "Es hora de escuchar a la academia", en Proceso, núm. 2276, 14 de junio de 2020.

[21] Sobre los movimientos mencionados, cfr. https://www.facebook.com/NoVivimosDelAplauso/, https://moccam.net/, y https://asambleaporlasculturas.org/. Sobre la iniciativa de auto-organizarse, cfr. Roberto Ponce, "Fase Solidaridad: los artistas se ayudan a sí mismos", en Proceso, núm. 2271, 10 de mayo de 2020. Y sobre la postura neozapatista, cfr. Subcomandante Insurgente Moisés y Subcomandante Insurgente Galeano, "300. Segunda parte: un continente como patio trasero, un país como cementerio, un pensamiento único como programa de gobierno, y una pequeña, muy pequeña, pequeñísima rebeldía", ya antes citado.

Publicado enInternacional
Viernes, 26 Junio 2020 06:28

Pandemia, contracción, petróleo

Pandemia, contracción, petróleo

Al acercarse la conclusión de la primera mitad del año se han multiplicado las evaluaciones y balances de lo ocurrido en el semestre de la pandemia. También las predicciones de lo que cabe esperar para la segunda y más adelante. En primer término se aprecia que, vista como tal, la pandemia no cede. Como lo expresó Le Monde (22/6/20) “…continúa acelerándose… el último millón de casos se añadió en apenas ocho días… Sus efectos se dejarán sentir a lo largo de decenios…” La coincidencia de aumentos rápidos en regiones como América Latina y Asia con el abandono de medidas de contención en Europa y Estados Unidos no es sostenible en un mundo en que la interconexión y la movilidad son componente de cualquier normalidad concebible.

Las secuelas sociales y económicas se aprecian con desaliento. Parecería darse una competencia de superlativos negativos para calificarlas y evaluarlas. Cuando el Fondo Monetario Internacional (FMI) advierte, en su análisis más reciente, que esta crisis es como ninguna otra –por su magnitud y alcance, por la incerteza sobre su duración e intensidad, por los desafíos que plantea al diseño e instrumentación de políticas de respuesta y por derivarse, en gran medida, de las acciones adoptadas para superar la emergencia sanitaria misma– implica también que, aun si se consigue una pronta reactivación, será difícil eludir una transformación de fondo de las formas de operación de la economía y la sociedad globales. De conseguirse regresar a la normalidad, será, en todo caso, a una nueva normalidad, según la expresión más repetida del semestre.

Han abundado también las listas o relaciones de los sectores, actividades y empresas más afectados. No pocos se esforzaron por quedar incluidos, sobre todo en los primeros meses cuando parecía que llovería sobre ellos el maná de las ayudas, las ventajas fiscales y los subsidios. Entre las ayudas más generosas destinadas a las pymes destacaron las de Estados Unidos. Tardó poco en revelarse que una parte no menor de esos fondos había favorecido a empresas grandes e influyentes. El sector global de la energía, en general, y la rama de hidrocarburos, en particular, aparecieron en esos listados. Reforzó esa impresión el hecho insólito, aunque momentáneo, de un precio internacional negativo para el crudo estadunidense a mediados de abril.

La Agencia Internacional de Energía (AIE) ofreció, en su informe mensual para junio, la siguiente viñeta: En términos deportivos, el mercado petrolero de 2020 se acerca al silbatazo de medio tiempo. Hasta el momento, las iniciativas, bajo la forma del acuerdo OPEP+ y de la reunión de los ministros de Energía del G20, han realizado una gran contribución para restaurar la estabilidad en el mercado. En caso de que se consoliden las tendencias recientes de la producción y se recupere la demanda, el mercado contará con un fundamento más estable al concluir la segunda mitad del año. Sin embargo, no deben subestimarse las enormes incertidumbres.

Adviértase que es muy baja, por no decir nula, la probabilidad de que se generalice la incipiente recuperación de la demanda, limitada ahora a China e India, y de que se revierta la caída de 11.8 millones de barriles diarios de la oferta de crudo registrada en mayo. La contracción de la actividad económica esperada en el año en curso –de 8 por ciento en las economías avanzadas según el FMI o de entre 6 y 7.6 por ciento en la mundial según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos– augura, más bien, un annus horribilis para el mercado petrolero global.

En tal situación es explicable que todo mundo prefiera ver al largo plazo. Así procedió la propia AIE. También a mediados de junio dio a conocer un amplio programa trienal de recuperación de la actividad y el empleo, para el periodo 2021-2023, centrado en el sector de la energía. Vale la pena examinar el documento íntegro, que se inicia con una visión de conjunto y se desarrolla en tres capítulos generales y seis sectoriales. ( Sustainable Recovery: https://www.iea.org/sustainable-recovery). De entrada, se advierte la dificultad de que un ambicioso plan trienal de recuperación sustentable para el sector de la energía, que supone inversiones por un billón de dólares anuales, pueda ser adoptado, en la actual coyuntura, por la comunidad de naciones, o incluso por el conjunto más restringido y afluente de los 38 estados miembros o asociados de la AIE, México entre ellos.

Por otra parte, parece demasiado arriesgado partir del supuesto de que la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero que ocurrirá este año por la contracción de la economía mundial podrá mantenerse cuando ésta eventualmente se reactive. Al tratar de recuperar el terreno perdido por la crisis, las consecuencias ambientales no se contarán, por desgracia, entre las mayores preocupaciones.

De cualquier modo, el plan de la AIE apunta a líneas de acción en el petrolero y otros segmentos del sector de la energía que será valioso explorar después de la pandemia –ese futuro todavía impreciso.

Publicado enEconomía
Página 1 de 9