Sábado, 28 Noviembre 2015 16:33

"Sentir, pensar y luchar por construir un futuro mejor es la misión que debemos asumir"

Escrito por Allan Enrique Bolívar
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"Sentir, pensar y luchar por construir un futuro mejor es la misión que debemos asumir"

La VII conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales será recordada como el evento más importante en Ciencias Sociales desarrollado en la ciudad de Medellín hasta el momento. No se pretende magnificar la importancia de esta conferencia, sino de reconocer las lecturas, interpretaciones y desafíos que fue capaz de aportar para las sociedades contemporáneas de Colombia y América Latina. Un amplio espacio de intercambio y reflexión entre pensadores de alta incidencia, y académicos y estudiantes en torno a las problemáticas que afrontan en la actualidad a nuestras sociedades, sus sistemas de gobierno y las democracias realmente existentes en el Sur.

La VII conferencia fue capaz de desbordar todas las expectativas de participación, cerca de 30.000 personas participaron del evento convocado por la Clacso. El público tuvo una singular característica: más del 80 por ciento tenían menos de 25 años. Es por este motivo que al rememorarla debe tenerse muy en cuenta el carácter juvenil de sus participantes, lo que esto significa para la vitalidad de las ciencias sociales latinoamericanas y las potenciales incidencias que puede tener en cada uno de los países el hecho de que sean los responsables de las futuras transformaciones quienes se encargaron precisamente de pensarlas en Medellín desde el marco de las actividades propuestas por la Clacso.

 

 

Para muchos será difícil toparse de nuevo con una sucesión tan admirable de expositores como la reunida en la capital antioqueña para hablar sobre la realidad latinoamericana, la política, la justicia y la paz en Colombia, aunque esto último no haya gustado en algunos sectores poderosos de la sociedad nacional quienes miraron con ojos reacios la Conferencia, propiciando su abandono mediático. Esta Conferencia distó de pretender neutralidad política tanto en sus interpretaciones de conflictos sociales como en las sugerencias para la superación.

Son estas apuestas, lecturas, interpretaciones, desafíos levantados, y demás aspectos ventilados sobre las sociedades latinoamericanas, las que deben rescatarse y exponerse como insumo ulterior del evento convocado para que puedan servir de testimonio de la reputada vigencia de las Ciencias Sociales Latinoamericanas, así como de la enorme vitalidad de su producción académica, del pensamiento del Sur global y de la necesidad de seguir gestionando y proponiendo transformaciones sociales guiadas por los conocimientos que, aunque subvalorados, continúan germinando en respuesta a las necesidades que imponen los contextos sociales específicos.

 

Integración latinoamericana

 

Uno de los tópicos transversales sobresalientas en muchas de las exposiciones allí llevadas a cabo, fue la imperativa necesidad de alcanzar una mayor integración entre los países latinoamericanos para así poder enfrentar los riesgos que se ciernen sobre las sociedades, riesgos desprendidos de la globalización, el neoliberalismo y el creciente interés de potencias mundiales por los recursos naturales de nuestro continente.

Pablo Gentili, Secretario General de la Clacso así lo manifestó en la mesa de apertura de la VII Conferencia: "No queremos festejar el no al Alca, queremos festejar una verdadera integración de nuestros pueblos, una verdadera integración de la región, haciendo que nuestros países den continuidad en un contexto (probablemente en el futuro de gran complejidad tanto en el cono sur como en el resto del continente) al gran desafío que nos dejaron Chávez, Lula, Nestor, Evo, Pepe Mujica y todos los que han trabajado fuertemente por la integración de nuestros países".

En la misma mesa de apertura el expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, también reitero la necesidad urgente de avanzar en la creación de organismos multilaterales encargados de impulsar la integración ante la crisis de representatividad de la región en organismos como la ONU.

El expresidente uruguayo José Mujica, en su intervención el día 11 de noviembre ante una abarrotada audiencia, también se refirió al tema: "¿Precisamos la integración o no precisamos? Primera pregunta que hay que despejar. Considero que es imprescindible si queremos ser desarrollados, ¿por qué? Porque vamos corriendo de atrás, porque no tenemos masa crítica, porque nuestros talentos en materia de investigación son pobres y esmirriados, los tenemos atomizados y la mayoría de las veces todavía se nos van para el mundo rico, pero además, necesitamos hoy la integración por susto; entiéndase bien lo que dije, necesitamos la integración hoy por susto [...]. Este no es el sueño bolivariano, no, no, ¡Este es el socorro!, que es otra cosa, es el socorro ¡porque si no nos hacen pelota!".

En su disertación del 12 de noviembre, el destacado académico colombiano Arturo Escobar se pronunció a favor de la integración latinoamericana como uno de los principales logros de los gobiernos post-neoliberales en la región. Muy a pesar de sus falencias y las críticas que puedan hacerse sobre este tipo de gobiernos, instancias como Mercosur y Unasur propiciaron el incremento de los intercambios económicos y comerciales entre los países del cono sur como alterativas concretas ante las propuestas del Alca en la región.

Avanzar en la integración económica y en el fortalecimiento de los vínculos políticos entre las naciones latinoamericanas es uno de las propuestas de la VII Conferencia como estrategia para enfrentar los desafíos que imponen la creciente necesidad de recursos naturales de economías de países como China, Estados Unidos y confederaciones de países como la Unión Europea. Fortalecer los lazos entre nuestros países y negociar en conjunto nos hace más fuertes ante adversarios que pugnan por nuestros recursos, en su voraz apetito de explotación de materias primas para su ilimitada acumulación de capitales.

 

Gobiernos post-neoliberales

 

Una de las reflexiones recurrentes en la VII Conferencia de la Clacso versó sobre los llamados gobiernos post-neoliberales, que desde principios la primera década del siglo XXI empezaron a ganar espacio en América Latina. La reflexión sobre este tipo de gobiernos fue una de los ejes centrales de la propuesta crítica de algunos de los conferencistas que identificaron avances y estancamientos, incluso retrocesos, en la política económica y social de los mismos.

La profesora de la Flacso Brasil Laura Tavares Soares, quien lideró el taller "Un balance de la política social frente al reto de la superación de la pobreza" desarrollado el lunes 9 de noviembre, identificó algunas de sus dificultades: "Una de las peores herencias que tenemos en los países post-neoliberales es la comprobación de la pobreza. La pobreza, la desigualdad está distribuida territorialmente. Eso no es política social, política pública, política de derechos [...], la filantropía sustituyó al derecho social".

La profesora identificó y criticó la aplicación de políticas económicas que no alteraron las estructuras de recaudación regresivas: los pobres siguieron pagando, por consiguiente y en proporción, muchos más impuestos que los ricos.

  "Una de las peores herencias que tenemos en los países post-neoliberales es la comprobación de la pobreza. La pobreza, la desigualdad está distribuida territorialmente. Eso no es política social, política pública, política de derechos [...], la filantropía sustituyó al derecho social". xxx

De acuerdo con la académica, estos gobiernos continuaron actuando de manera represiva y autoritaria con los movimientos de protesta que cuestionaron sus políticas económicas y sociales. Gobierno incapaces, en la mayoría de los casos, de alterar las estructuras de distribución de las riquezas. Pese a lo subrayado, Tavares reconoció los importantes avances logrados en su país por el gobierno de Lula, con indicadores en la superación de la pobreza, en la disminución de la brecha social y en el rotundo éxito de las políticas de inclusión y democratización de la educación.

Carolina Jiménez, representante de la Facultad de Ciencias Humanas y Económicas de la Universidad Nacional de Colombia, caracterizó a estos gobiernos en el panel "Pobreza y neoliberalismo en América Latina: tensiones y desafíos", llevado a cabo el jueves 12 de noviembre, a través de cuatro lecturas identificadas en la literatura: 1. Han tenido un acento neo extractivista que no han generado lógicas de transformación social al incrementar procesos de explotación de la naturaleza, 2. Este tipo de gobiernos ha reproducido formas de dominación imperantes y han generado correcciones a la doctrina del liberalismo económico generando condiciones de estabilización del capitalismo en crisis, conteniendo los avances de la izquierda en la región, 3. Aunque con dificultades para implantar políticas anti neoliberales, gobiernos como los de Venezuela y Bolivia han logrado romper esquemas de dependencia política, 4. Este tipo de proyectos han permitido recuperar las capacidades políticas y económicas del Estado en beneficio de las comunidades.

En el mismo sentido, Jiménez opinó que existen cuatro núcleos problemáticos en este tipo de regímenes: 1. El neodesarrollismo, funcional también a las clases dominantes para encontrar salidas alternativas a las crisis del capitalismo; 2. El neodesarrollismo plantea escenarios de continuidad frente al neoliberalismo (intervención del Estado para garantizar procesos de acumulación, la ofensiva contra el trabajo, la importancia de mantener acotado el déficit fiscal, el reconocimiento de la importancia de la inversión extranjera directa); 3. Tendencia de la política social al neoasistencialismo que no ha sido capaz de romper la estructura de vulnerabilidad de las familias, sin tampoco amenazar el patrón de distribución de las riquezas; 4. En ealgunos de estos gobiernos se ha incrementado la apropiación intensiva de los recursos.

Unos de los desafíos por asumir por este tipo de regímenes, según lo manifestó Arturo Escobar, tienen que ver con la necesaria modificación de la actitud de las izquierdas que los constituyen; las represiones violentas de las organizaciones ambientalistas e indígenas en países como Ecuador y Bolivia indica que la izquierda debe imponerse un desplazamiento epistémico, dejar su pretensión de verdad y universalidad, pero también abrirse de manera activa hacia otros conocimientos, hacia otros mundos, que para el caso de estos gobiernos permanecen parcialmente desconocidos.

 

Es indudable que una de las mayores dificultades de estos regímenes, en la mayoría de los casos, tiene que ver con su imposibilidad para reemplazar las políticas sociales y económicas diseñadas por organismos multilaterales de crédito, las mismas que siguen condicionando el manejo de las deudas y de la financiación. Realidad extendida a su dificultad para levantar alternativas ante el extractivismo clásico (disfrazado de neo extractivismo), así como para modificar las estructuras de distribución de las riquezas en sus países, para derribar los esquemas de acumulación y de reproducción del capital extranjero al interior de sus fronteras.

Según lo manifestado por el académico y activista español Juan Carlos Monedero en su intervención del 11 de noviembre en el coloquio "Retos de las democracias en revolución y de las revoluciones en democracia", el hecho de que no se haya avanzado mucho más allá de la agenda post-neoliberal, hacía el post-capitalismo, se debe al hecho de que no han podido ser derrotados tres grandes dragones (metáfora de enormes problemas): 1. Los malos (políticos, empresarios, accionistas de grupos financieros, etcétera) 2. Las mayorías silenciosas (presas del consumo, realidad potenciada por la mercantilización del mundo, la precarización laboral, el profundo aislamiento y la desconexión de los ciudadanos). 3. Los problemas tradicionales de la izquierda (sectarismos, divisiones, poca ambición de conquistar el poder, empantanada en sus análisis melancólicos desde la poética de la derrota)

Sin embargo, y más allá de otros expositores que fueron poco rigurosos en sus presentaciones, es imprescindible reconocer los avances de estos regímenes en la constitución de un escenario político multipolar en el continente, resaltando sus conquistas en el terreno de la integración regional a través de la conformación de organismos multilaterales, al tiempo que valorar la democratización que propiciaron al mejorar la distribución de la renta nacional, la recuperación de la autonomía y soberanía política de algunos Estados, y la implementación de políticas de inclusión a través de las cuales potenciaron la participación de minorías históricamente relegadas al silencio y al olvido, entre otras. Aunque se continúe errando al tratarlos de manera general, desconociendo los contextos históricos y sociales particulares de cada uno de estos gobiernos, es necesario abusar de la heurística interpretativa para otorgarle el reconocimiento histórico como alternativas no exhaustivas de nuevos modelos de gobiernos por fuera de la matriz neoliberal.

 

Nuevos conocimientos y nuevas interpretaciones y maneras de pensar

 

Arturo Escobar, en su conferencia magistral "Desde abajo, por la izquierda y con la tierra" llevada a cabo el jueves 12 de noviembre, presentó de forma magistral una nueva interpretación del pensamiento crítico latinoamericano. Su propuesta define este pensamiento integrado por tres vertientes: a) izquierda, b) autonómico, c) de la tierra.

El pensamiento de la izquierda es el que compila la historia de las luchas, el de la praxis revolucionaria, el pensamiento marxista al que deben reconocerse grandes aportes, pero que aún hoy se encuentra atrapado por los cánones eurocéntricos de la modernidad. El pensamiento autonómico surge por la intensificación de la acumulación por desposesión (la ocupación de los mundos formas de pensar, de vivir de la gente), es el pensamiento de la comunalidad y la territorialidad, de lo común, de lo colectivo, es el pensamiento que significa pensarse desde adentro hacia afuera, no desde afuera hacia dentro.

En el pensamiento autonómico surgen conceptos (comunalidad, comunitismo, activismo comunitario, los comunes, etcétera) que nos ayudan a ver el surgimiento de lo que los teóricos denominan formas no capitalistas, no estatales, no liberales (principios del individuo, la propiedad privada, el secularismo) de ser y de poder organizarse. El pensamiento de la tierra es el pensamiento profundo de los pueblos que viven en sintonía con la tierra y los territorios, el pensamiento en defensa de la vida y el de lo relacional "soy porque lo demás existe". Es el pensamiento que surge del ejercicio de sentipensar con la tierra.

El pensamiento crítico latinoamericano es, según lo manifestó Escobar, el entramado de estas tres vertientes que no son separadas ni preconstituidas, que están en constante movimiento luchándose, pensándose, aprendiéndose, sobreponiéndose unos a otros. Tres vertientes de pensamiento que deben ser consideradas para fundamentar los cambios de orden civilizatorio que son necesarios para asumir el desafío de sacar al ser humano del centro del mundo, derribar la preeminencia del hombre económico, blanco, patriarcal. La meta ulterior es pensar más allá de la modernidad, poder enfrentar problemas modernos que no tienen soluciones modernas.

 

 

Boaventura de Sousa Santos, intervino en el taller "Aprendizajes globales desde las epistemologías del sur" llevado a cabo el martes 10 noviembre. En esta ocasión tuvo la oportunidad de reivindicar el rol de las epistemologías del sur en la muy necesaria labor de generar conocimientos y pensamiento contrahegemónicos, así lo manifestó: "Las epistemologías del sur son un ejercicio de credibilizar conocimientos a partir de las experiencias históricas de los que han sufrido sistemáticamente las injusticias del capitalismo y del colonialismo europeo". Estas epistemologías se distinguen por que llevan consigo la lucha, cabalgan sobre el lomo de los movimientos sociales. El éxito de estas epistemologías es su desaparición: buscan crear un concepto de objetividad donde la disyunción sujeto/objeto colapsa.

Permanece como labor necesaria romper la tendencia de las sociedades metropolitanas que siguen formulando teorías universales sin vivir del otro lado de la línea del Ecuador, ignorando al Sur que sigue invisible, como lo fueron en algún tiempo las mujeres. Las epistemologías del sur son la alternativa efectiva en la empresa de descolonizar las ciencias sociales.

La crítica del paradigma dominante no ha finalizado, así se refirió Boaventura: "me parece mentira que la crítica del paradigma dominante está hecha. Lo que nos faltan son propuestas, lo que nos pasan son ideas nuevas [...] muchas veces nos quedamos satisfechos por toda la crítica muy grande que hacemos". En este sentido no puede abandonarse la empresa de la creación de nuevos conocimientos.

No todo radica en las cuestiones del episteme, también se trata según Boaventura de cuestiones de método: "Todas las metodologías de las epistemologías del sur no pueden ser extractivistas. Nuestras metodologías en las ciencias sociales son una forma de extractivismo, nosotros no reconocemos el conocimiento de nuestros informantes de las personas con quienes dialogamos, transformamos eso en materia prima para nuestro conocimiento. Hay que eliminar metodologías realmente dialógicas".

Estas epistemologías del sur vinculan una reinterpretación de la opresión y de la lucha, así los expresó De Sousa Santos: "Hay que hacer toda una fenomenología de lo que es un oprimido, ¿Dónde está el oprimido?, ¿Dónde está el opresor? No es tan fácil, porque sabemos que mucho oprimido es también opresor. Entonces necesitamos de mucho trabajo para determinar quién es el otro oprimido, ósea quien en una situación de poder está en la situación de igualdad e inferioridad de poder [...]. No hay víctimas en las epistemologías del sur, hay resistencias. El concepto de lucha es muy importante, pero lucha no quiere decir movimiento social [...] hay gente que lucha por fuera de ese paradigma, quizás lucha colectivamente o lucha individualmente, pero está siempre contestando a un orden injusto, no está resignada, puede estar financiada, pero no está resignada".

Un nuevo episteme, nuevos métodos y una nueva Universidad se suma a la propuesta de Boaventura de Sousa Santos quien manifestó: "Hay que hacer otra Universidad. Hay que hacer una extensión al revés, no es traer o llevar la Universidad para afuera, hay que traer lo que está afuera para dentro". Una Universidad fundamentada en la ecología de los saberes, polifónica, que fundamente la ecología de las productividades y de los tiempos, con profundas relaciones con los movimientos sociales y sus luchas, capaz de establecer un nuevo ethos de escucha profunda en las Ciencias Sociales.

 

Lecturas del neoliberalismo en América Latina y alternativas de resistencia

 

La profesora Laura Tavares Soares, en el taller referido anteriormente, proporcionó algunas de las características que siguen decantándose del proyecto económico neoliberal implantado en América Latina: desfase entre calificación y posibilidades de empleo, culpabilización de la condición de pobres a las víctimas de la pobreza, persistencia de la desigualdad y distribución territorial de la misma, estructuras de recaudación regresivas, persecución e ilegalización de los sectores populares.

De la misma manera Juan Carlos Monedero, en su conferencia magistral: "Retos de las democracias en revolución y de las revoluciones en democracia" manifestó: "El éxito central del neoliberalismo es habernos convencido de que no había otra alternativa [...] El neoliberalismo nos ha derrotado porque al mismo tiempo que diagnóstico fue una terapia. Consiguió al mismo tiempo, en un mismo paquete, hacer un análisis y aportar la solución". Una de las características típicas del sistema se encuentra en el hecho de que nos ha hecho que desviemos la atención del dolor, nos ha vuelto insensibles por lo que toda potencial acción queda inmovilizada.

Según Monedero, en el sistema neoliberal delegamos la política, nos acostumbramos a que otros la ejerzan por nosotros. En la misma medida nos acostumbramos a delegar las soluciones a los expertos que intentaran solucionarlas de manera técnica, sin reparar en que muchos problemas requieren soluciones políticas. El modelo también nos ha anclado al presente, no debemos mirar hacía el pasado.

Las transformaciones sociales capaces de derrotar al neoliberalismo requieren, según el académico español, de la ecuación: doler, saber, querer, poder y hacer. Primero debemos sentir el dolor, luego hay que transformarlo en conocimiento, después interviene la voluntad que viabiliza la reacción, luego las asociaciones en busca del poder y por último sobreviene la acción misma. La ecuación implica el tránsito de un momento destituyente donde se impugna lo que existe, se cuestionan legitimidades, se fisura el poder a un momento instituyente donde se implementan las transformaciones.

Josefina Morales, representante de la Universidad Nacional Autónoma de México, tipificó la situación de su país en el panel "Pobreza y neoliberalismo en América Latina: tensiones y desafíos". Actualmente las formas de reproducción y acumulación del capital no generan empleo, el salario mínimo de México sigue siendo uno de los más bajos de América Latina, más de dos terceras partes del empleo en el país es precario, sin seguridad social. Los tratados de libre comercio, así como las recomposiciones del Estado que se privatiza. parecen haber ayudado poco en México. De acuerdo a Morales: "A veinte años del TLC con los EEUU ha habido una reestructuración productiva, pero también una recomposición social de clases, sobre todo una recomposición de la oligarquía y una recomposición del Estado [...] A partir de las privatizaciones que se convierten en desnacionalizaciones lo que encontramos es esta poderosa oligarquía que concentra la riqueza social, que a través de la explotación y de la desestructuración del Estado, del acabar con las políticas sociales, genera los pobres".

 

 

Las formas de reproducción y acumulación de capital vigentes en México están generando el crecimiento de la pobreza, la concentración del ingreso y la precarización del empleo. A lo anterior se suman políticas gubernamentales deficientes que son incapaces de contener el incremento de los pobres, de modificar la estructura de tributación del país, que es una de las peores de América Latina al recaudar solo el 11 por ciento del PIB. Situación bastante similar a la de países como Colombia en Sudamérica.

Éstas similares situaciones, generadas por el neoliberalismo en América Latina, según la nombrada académica Carolina Jiménez, siguen exigiendo el surgimiento alternativas en sus ámbitos de incidencia: "Construir alternativas anti capitalistas pasa por pensar el problema espacial, es decir, pasan por pensar la necesidad de construir nuevas geografías del espacio que rompan las estructuras de injusticias territoriales que se han acentuado con fuerza en la región y que requieren ser superadas. Esa organización del espacio tiene que reconocer la multiplicidad de formas de organizar el espacio, no solo una única forma dominante".

Luis Rojas Villagra del Base – Is de Paraguay, coparticipe del panel de "Pobreza y neoliberalismo en América Latina: tensiones y desafíos", basado en la experiencia paraguaya consideró que una de las claves de las medidas para revertir tales situaciones está vinculada con una accionar más activo de las organizaciones sociales, con movilizaciones capaces de ejercer presión a través de la expresión del descontento con el estado de cosas configurados en su país, que es uno de los de la región que más concentra la tierra y los ingresos.

 

Universidades, políticas de medición de la calidad de la educación

 

Alejandro Dávila Olaya fue el único funcionario de Colciencias enviado a la VII conferencia de la Clacso. Asistió precisamente a uno de los encuentros que menos favorecía a su institución, el "Coloquio políticas universitarias en América Latina: Entre los rankings y la democratización". Recibió duras críticas por los parámetros de medición que para las Ciencias Sociales fundamenta Colciencias, así como por el poco interés del Gobierno por asegurar su financiación. Un par de días después Pablo Gentili, Secretario Ejecutivo de la Clacso, se referiría en los siguientes términos al asunto: "Nosotros creemos que hay una falta de apoyo, de respeto y de compromiso del gobierno colombiano con las Ciencias Sociales. La Asamblea general de la Clacso se posicionó ante esto e hizo una declaración pública y también queremos aclarar que aunque nos hubieran dado diez millones de dólares estaríamos diciendo esto mismo en esta Conferencia [...]".

Dora Barrancos, directora del Área de Ciencias Sociales y Humanidades del Conicet de Argentina, participe junto a Dávila Olaya del coloquio de políticas universitarias, presentó su opinión respecto a los medidores de la educación. Según su discurso estas mediciones avanzan de acuerdo al sistema de mercado en que se inscribe la educación. No hacen mucho que más que jerarquizar de manera parcializada los centros de conocimiento de acuerdo a parámetros que favorecen una concepción de educación sistémica.

Propone cuatro alternativas: 1. "Es necesario medir qué recursos tiene la Universidad y cómo los ha utilizado, porque así nos vamos a dar cuenta de que algunas universidades privadas tienen un desperdicio extraordinario. 2. Productividad no quiere decir escribir papers. En la vida docente, nuestro invento más fragoroso de la década neoliberal fueron los incentivos. Terrible esquema, porque es zanahoria permanente ¿Por qué tiene que obligarse a un docente a escribir al mismo tiempo papers, si en realidad lo que tiene que hacer es ser un buen docente frente a su curso y actualizarse? [...]. ¿Por qué le vamos a obligar a todos los docentes a ser paperistas? 3. Cuánto derrama socialmente cada Universidad. Tenemos que poder mesurar, pero al mismo tiempo medir, cuanto estimuló a una comunidad a empinarse, cuanto ha trabajado para mejorar un sistema tecnológico relativo al sistema de agua, ¿Qué adaptaciones a las tecnologías tiene una comunidad derivadas del trabajo de la Universidad? 4. ¿Qué tanto hace por la equidad la Universidad? ¿Qué tanto incorpora alumnos? ¿Qué tanto facilita con cuotas a los menos favorecidos? Necesitamos medidas de acción positiva para la población africana, para la población indígena".

 

 

Gabriela Diker, rectora de la Universidad Nacional General Sarmiento de Argentina, quien participó en el panel junto a Dora Barrancos y Alejandro Dávila Olaya, se cuestionó fuertemente acerca de qué es lo que se está midiendo cuando medimos bajo estos sistemas y qué significa para las universidades vivir bajo estos sistemas evaluativos. Para Barranco: "Los sistemas de evaluación transforman la manera en que los profesores e investigadores hacemos las cosas, en este sentido no solo mide, sino que produce un modo de vida académica [...]".

Además de ello, según Diker, es poco lo que pueden asegurar los sistemas de evaluación: "Quiero decir, hoy el éxito en los sistemas de medición y evaluación universitaria no necesariamente están asociados a algo que si me permiten, para decirlo rápido, podríamos llamar el prestigio académico. Se puede ser un investigador muy bien rankeado, en un sistema de evaluación científica, se pueden superar con éxito todos estos parámetros, pero se puede no gozar de ningún prestigio entre los pares, no haberle hecho pensar nada a nadie [...]. Esta clasificación y jerarquización del trabajo académico se produce a través de la introducción de normas homogéneas de formas de producción, de productividad incluso, etcétera, que se introducen en un territorio básicamente heterogéneo y diverso como es el campo académico. Se introducen criterios de estratificación y jerarquización homogéneos".

A pesar de ello, aunque no nos gusten, dos cosas tenemos que tener en cuenta sobre los sistemas de evaluación, según la Rectora argentina. "Así y todo, con todos sus problemas, quiero decir que las formas actuales de evaluación democratizan en algún sentido el acceso a posiciones de autoridad dentro de un campo de conocimiento [...] los sistemas evaluativos permiten un acceso al campo académico que no requiere solo, ni principalmente capital social [...] la evaluación es una práctica de la que no podemos ni debemos sustraernos [...] por lo menos por dos razones: 1. los múltiples círculos evaluativos cierran todo sobre sí mismo, para obtener un financiamiento para hacer una investigación parte de un sistema de acreditación de investigadores, para lo cual se deben haber superado una serie de evaluaciones [...] 2. El valor social de las credenciales que emitimos las universidades, de los títulos que emiten las universidades, depende en buena medida de que nuestras universidades superen con éxito estas evaluaciones [...]".

 

Paz en Colombia

 

Indudablemente, uno de los temas álgidos del debate. En la conferencia de cierre de este evento de la Clacso, el juez español Baltazar Garzón señaló que Colombia vive un momento impresionante, son años en los que finalmente se ha puesto sobre la mesa, de forma definitiva, un procedimiento de negociación que puede y debe desembocar en un proceso de paz sin precedentes en la historia de la humanidad, pues nunca se había dado el caso en el que las conversaciones y los acuerdos estuvieran siendo pactados en medio de la confrontación que aún no cesa.

Sobre el proceso de paz en Colombia se refirió a que solo tiene sentido si es un proceso participativo, informado, si hay una pedagogía sobre lo que está aconteciendo y sobre todo si las víctimas tienen participación en el mismo. Esa es la explicación que hay que traducir a la sociedad para que ella se sienta parte de este proceso. Algunos debates, algunas afirmaciones, algunos programas políticos y algunos líderes políticos colombianos no van en ese sentido, van en el sentido de la negación.

 "quieren la paz para otra cosa, esa otra cosa es realmente la dignidad y el respeto, la interculturalidad y el derecho a la tierra, al territorio, son los derechos de la pacha mama, es otra cosa que no simplemente un conflicto político que se puede resolver en La Habana, pero la paz se construye acá".xxx 

El conflicto armado en Colombia sigue teniendo amigos, en palabras del juez español: "Yo creo que detrás del conflicto armado se han ocultado muchas otras injusticias, muchos otros intereses, entre ellos está el de quienes no quieren que el conflicto termine. Hay quien vive mucho mejor con una violencia más o menos definida, que con una lucha efectiva contra la violencia institucional, no estableciendo la relación entre una y otra, y cuál es la relación entre unos estándares de derechos humanos que no se respetan o unos defensores que son identificados como izquierdistas, gentes de mal vivir, gente que no se acomoda a lo que es, porque en definitiva esa situación les beneficia".

Para llevar a cabo una salida exitosa del conflicto colombiano, Baltazar Garzón propone justicia, educación y desarrollo sostenible. Sobre la justicia se refirió en los siguientes términos: "Es absolutamente necesario que el paradigma de una justicia social, de una justicia democrática, cale en los estamentos oficiales excesivamente burocratizados de la justicia de modo que realmente ésta represente lo que constitucionalmente significa, que es la institución del Estado que debe proteger los derechos de los ciudadanos [...]. Si no establecemos unos mecanismos, una transparencia en la ejecución, si no hay una gestión que sea efectiva, si no hay una agilidad, si la justicia no es igual para todos, si hay una categoría de justicia para quienes más tienen y de otra normalmente de peor calidad para quienes menos tienen, no estamos avanzando, no va a ser creíble ninguna posibilidad de que este proceso social y político en el que nos encontramos llegue a buen término"·

Debe educarse a la población para la paz, Garzón señaló: "La cuestión de la legitimación de este proceso es fundamental, para que haya legitimación tenemos que saber, para saber nos tienen que mostrar, nos tienen que indicar los parámetros, los lineamientos, que es lo que se está haciendo, tiene que haber esa confianza hacia los ciudadanos con una pedagogía que nos haga comprender que estamos debatiendo y en qué contexto estamos haciéndolo".

Boavetura de Sousa Santos, quien cerró con broche de oro la VII Conferencia, se mostró en desacuerdo con el juez español en cuanto a la cuestión del desarrollo sostenible en Colombia para enfrentar los desafíos del post conflicto. Para el teórico portugués el desarrollo tiene muchos adjetivos, entre los que se encuentra el de sostenible, pero debe entenderse el desarrollo como capitalismo y lo que realmente necesita Colombia es una alternativa al mismo.

En la actualidad, según Boaventura de Sousa: "Colombia está en una voluntad política de llegar a la paz, una paz que tiene que ser negociada, una paz que no puede poner todas sus expectativas en la justicia transicional". Los recientes intentos por poner bajo cerco a la justicia indígena en Colombia no responden de manera precisa a la voluntad de paz gubernamental. Los pueblos y las comunidades quieren la paz no para desafiar la justicia tradicional sino, en palabras del académico portugués: "quieren la paz para otra cosa, esa otra cosa es realmente la dignidad y el respeto, la interculturalidad y el derecho a la tierra, al territorio, son los derechos de la pacha mama, es otra cosa que no simplemente un conflicto político que se puede resolver en La Habana, pero la paz se construye acá".

Aunque sea difícil la paz es necesario perseverar en alcanzarla, pero escuchando la voz de las clases populares que están advirtiendo de los peligros del postconflicto. Así lo manifestó de Sousa Santos: "¿Por qué es tan difícil la paz? Las novísimas guerras ya no son tanto por identidad, ni mucho menos por legitimación, son por recursos naturales, es por eso que este país en el que hablamos tiene que mirar a las clases populares con mucha atención. Porque ellas, cuando hablan con nosotros, nos hablan de postconflicto, después de post acuerdo, porque un territorio libre de conflicto es un territorio libre para las multinacionales, la minería, etcétera. Por eso sale la guerra, entra la minería y entra la expulsión, y los indígenas y los campesinos tienen razón de preguntarse, ¿qué pasó? ¿por qué luchamos?, ¿por estos nuestros territorios?, ¿por la paz?

De esta manera quedan detallados algunos temas que resaltan como algunas de las contribuciones de la VII Conferencia de la Clacso a las sociedades latinoamericanas.

El desafío es grande y los vientos vienen cargados de incertidumbres y ansiedades por el futuro de nuestra Latinoamérica que convulsiona y oscila entre seguir adelante o detenerse, y quizás retroceder en lo avanzado. La sucesión de los años y de las luchas se encargarán de proporcionar las respuestas adecuadas en los momentos específicos. Sentir, pensar y luchar por construir un futuro mejor es la misión que debemos asumir.

 

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Información adicional

  • Antetítulo:Clacso, Medellín 9-13 de noviembre. Enseñanzas, aprendizajes y desafíos para Colombia y América Latina
  • Autor:Allan Enrique Bolívar Lobato
  • País:Colombia
  • Región:Suramérica
Visto 2391 vecesModificado por última vez en Lunes, 30 Noviembre 2015 08:38

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