Sábado, 25 Octubre 2008 12:10

Colombia y asesinato de jóvenes: Caen altos oficiales

Escrito por Equipo desde abajo
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El escándalo por la desaparición y posterior asesinato de jóvenes, habitantes de barrios populares, parece haber tomado el camino preciso: identificar los autores intelectuales y materiales. El relevo este viérnes 24 de octubre de tres altos oficiales, así lo precisa. De acuerdo a la Comandancia del Ejercito Nacional, “(…) existen serios indicios de presunta participación de miembros del Ejército Nacional en actos que comprometen seriamente el honor militar y la rectitud en el correcto proceder”.

Indica el comunicado de prensa expedido por el Ejército Nacional: “Como consecuencia de lo anterior, y con el fin de facilitar las investigaciones que adelanta la Fiscalía General de la Nación, el Comandante del Ejército ha dispuesto la separación de sus cargos del Coronel Santiago Herrera Fajardo, del Coronel Rubén Darío Castro Gómez y del Teniente Coronel Gabriel Rincón Amado”. Ahora procede el retiro de los oficiales del servicio activo, para lo cual la Comandancia ha solicitado al Ministro de Defensa Juan Manuel Santos “(…) la convocatoria de una junta asesora con el fin de proponer el retiro de las filas de la institución de los oficiales mencionados”.

Los oficiales en investigación, de los cuales se sospecha propiciaron varios “falsos positivos”, se desempeñaban hasta el día de ayer, en su respectivo orden, como jefe de estado mayor de la V Brigada, comandante de la Móvil XV y jefe de operaciones de la misma unidad. Se precisó además que el Coronel Santiago Herrera se desempeñó hasta hace apenas seis meses, como jefe de estado mayor de la Brigada Móvil XV, precisamente la que tiene control sobre el municipio de Ocaña, territorio donde fueron encontrados los cuerpos de los jóvenes desaparecidos en Bogotá y dados de baja, supuestamente en “combate”.

De avanzar esta investigación y develar con toda claridad los hechos, sería la primera vez que así ocurriera. Como se sabe, en Colombia, ante el ofrecimiento de altas recompensas por datos que procuren la captura de “terroristas”, pero además ante la constante presión del Ejecutivo sobre las Fuerzas Armadas para que obtengan éxitos sobre la subversión, ganó espacio la práctica conocida como “falsos positivos”, es decir, detener o “dar de baja” personas no vinculadas a la guerra pero identificadas en los informes oficiales como “guerrilleros”.

Así han llenado las cárceles con cientos de inocentes, pero también los cementerios y los hospitales. Así se ha perseguido y criminalizado movimientos sociales. Así se muestra el conflicto nacional como inexistente o en franca desaparición. Pero lo que muestran los hechos, es que importantes instituciones colombianas están sumidas en una honda crisis ética y moral, que demanda una profunda revisión y transformación de sus prácticas cotidianas, si de verdad pretenden representan a todo el país.

Visto 1456 vecesModificado por última vez en Domingo, 09 Noviembre 2008 12:22

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