Jueves, 19 Diciembre 2019 06:12

NO ES OTRA NOCHE MÁS…[1]

Escrito por Jesús Antonio Villalobos Rubiano
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NO ES OTRA NOCHE MÁS…[1]

La sorpresa no pudo ser mejor. Más allá de los actos violentos que no lograron desdibujar la masiva presencia de la ciudadanía en las calles manifestando su inconformidad, con amplia resonancia por parte de los medios de comunicación al servicio de los intereses de la elite, se veía que esto no era un paro más; la gente inicio la muestra de rechazo a la violencia y no permitió que se enlodara sus legítimas peticiones y fue el legendario cacerolazo sin precedentes en Colombia que retumbo en el silencio de la noche. Después de este hecho Colombia ya no sería igual. No era otra noche más de caminar….

Los días antes de la movilización el 21 de noviembre del 2019 (21N) la que ya es histórica en Colombia, el actual gobierno, uno de los peores en los últimos tiempos, en conjunto con los medios de comunicación al servicio del mismo o viceversa, se encargaron de emitir información enfocada a intimidar a la gente para que no ejercieran su derecho a la protesta.  

Al revisar de manera general el origen de los actos de violencia estos se registraron principalmente en algunas partes de las localidades periféricas de la ciudad, como son Suba, Bosa y Usme, marginadas, excluidas, segregadas y aisladas del desarrollo en términos de capital económico, social y cultural, hace que no sea un hecho gratuito. La raíz del descontento, frustración y rabia sentida en estos actos reprochables de los cuales no es claro su origen es que fueron realizados por grupos de población en donde la presencia del Estado es precaria y poco eficaz. Igualmente, allí se identificaba un resentimiento no solo a las políticas erradas del gobierno de turno que no entiende la necesidad de menguar la pobreza, inequidad e injusticia social de una población que demanda mucho más que programas sociales desarticulados, que, en conjunto con una actual Administración Distrital muy criticada, que no lleno las expectativas de la población, por no decir que mediocre, solo se enfocan en atender los intereses económicos de grupos minoritarios. Nos va a echar de más, nadie nos quiso ayudar de verdad

La responsabilidad en la manifestación desmedidas solo puede recaer en el mismo Estado, quien ha reconocido en palabras del mismo presidente, que la deuda social con la población es histórica. Luego, es claro que los actos de violencia desmedida se encuentran en las mismas entrañas de la protesta legitima y pacífica. El tipo de acción colectiva adelantada por la gente es directamente proporcional al mismo capital social[2] que permite construir el Estado desde las instituciones y las que los ciudadanos desde su marginación pueden construir, como parte del proceso de mantener desde la ideología liberal el “Contrato Social”. En otras palabras, a menos inversión económica, social y cultural en la población, mas violenta es la manifestación, entre más capital social acumulado en la población menos es la acción colectiva violenta en sus manifestaciones.[3] No es otro fin de mes, sin novedad. Ya nada es igual.

Desde el otro lado se percibe en las palabras del presidente a una persona que definió como camino de solución el dialogo, convocando a unas mesas con los líderes del paro que después de varios días de haberse convocado no ha llegado a un solo acuerdo. Es a partir de esta situación que se logra reafirmar que el gobierno y la clase que sustenta su poder no están escuchando a la gente y no esta sintonizado con la premura cotidiana, sus realidades y demandas de la mayoría. El presidente está envuelto en una paradoja. Por que quienes lo eligieron y lo apoyan en su gestión hoy lo critican y le demanda que gobierne incluso con mano dura como era de esperar, más represión a los manifestantes que han dejado sin argumentos al gobierno por sus manifestaciones pacíficas y llenas de inapelables razones, tanto así que en redes sociales ya circulan manifestaciones de apoyo por miembros de la fuerza púbica.

El hombre más solo de Colombia es Iván Duque, criticado y mancillado por sus aliados que lo eligieron y señalado y despreciado por sus contradictores que no lo eligieron, ante esta situación la paradoja no puede ser mayor en el sentido que sus aliados de antes le están dando la espalada por asumir un dialogo, así este no manifieste resultados concretos y desean que dé un paso al costado para que fuerzas más oscuras y represivas se hagan cargo de la situación. Pero mal o bien los que no lo elegimos y no estamos de acuerdo con sus erradas decisiones como gobernante, seremos quien lo mantendremos en el cargo de presidente por que más vale una mesa dialogó con los ciudadanos que la indiferencia y represión de siempre. Allá él en su laberinto. Y al presidente le tocara decidir si continúa gobernando para los poderosos o se ocupa de atender las necesidades de su gente a la cual su clase y aliados no entiende o no desean entender y de la cual hacen caso omiso.

Es necesario mantener el paro, “mis amigos salen a las calles, igual que tú”, porque casi un mes no ha sido suficiente para ser escuchados, siempre de forma pacífica, los actos violentos son marginales y no logran opacar este momento histórico que vive la ciudadanía. Los medios de comunican no tiene de otra, porque la evidencia está allí en la calle, esta vez los portavoces del estamento no podrán ocultar con un dedo la acción ciudadana en el espacio público. Es preciso mantenernos alerta por que mientras en las calles, los padres de familia junto a sus hijos solicitan que el gobierno retire del congreso proyectos como son la reforma tributaria, la reforma a las pensiones y la reforma laboral y ponga atención al lamentable estado en la administración de la universidad pública,  este gobierno cínico se frota las manos y continua con ahínco en perpetrar acciones en contra de sus ciudadanos con la intención de radicar en el congreso para su estudio estos proyectos lesivos para los colombianos. “Únase al baile, de los que sobran, nadie nos va a echar de más, nadie nos quiso ayudar de verdad…”

“Bajo los zapatos, barro más cemento”, es preciso seguir en la marcha por que Colombia tiene un nuevo fututo en las calles que son el motor de esta manifestación, los miles de jóvenes de una generación que muy seguramente es diferente a sus predecesoras, indignados ellos por la burla del gobierno, están cansados de “jugar a estudiar” de escuchar repetidamente, “los hombres son hermanos y juntos deben trabajar”, palabras vacías, si estas no están respaldadas con hechos concretos, las escuchan en  templos, aulas de clase y de sus mismos padres, mientras sus sueños se ven comprometidos y limitados, la frustración del joven es más beligerante que la del viejo, porque estos jóvenes ya saben lo que puede ser su suerte al dejar pasar este momento, por que aquellos sueños y “juegos al final terminaron siendo laureles para los mismos” delfines de la elite y la mayoría termina “pateando piedras en las calles” sin empleo, sin estudio, cargando las frustraciones de sueños no logrados. Ese no es el futuro que deseamos para nuestros hijos.

Es difícil pensar que podremos esperar algo bueno de este gobierno, el mismo que permite el secuestro de niños y jóvenes por parte de grupos armados, para posteriormente matarlos (bombardeando) con armas compradas de nuestros impuestos; que permite que instituciones al servicio del Estado y no de la ciudadanía como son el escuadrón anti disturbios ESMAD los mate y golpeé en las calles cuando manifiestan su legítimo inconformismo. Un Estado que mata y golpea a sus niños y jóvenes, el futuro de la nación, se merece el mayor desprecio de sus gobernados. Por lo anterior es manifiesto que la ausencia de un contrato social, permite que como punto de partida de este dialogo entre el gobierno y los representantes del paró sea la construcción de un contrato social el cual se verá reflejado en una constitución política que represente esa situación.

Es hora de bailar los que sobramos, tal como lo manifestaba el senador del Centro Democrático hace pocos días en el Senado de la Republica: “(…) es que usted sobra aquí”, le vociferaba al senador Gustavo Petro; palabras en últimas dirigidas a la gran mayoría de colombianos que no gozamos de privilegios, que no somos ladillas que desangran el presupuesto público para perpetuarse en sueldos desproporcionados y prebendas producto de su estatus como “representante del pueblo”.

Había y habrá “mucho sol sobre nuestras cabezas”, lluvia y lo que sea necesario para hacerle frente a los elementos, la marcha y la protesta pacífica apoyada por artistas, intelectuales, amas de casa, padres y la ciudadanía sensata de esta Colombia hay que mantenerla, porque no es “otra noche más”, porque la terrible noche no ha pasado y Colombia no es la misma después del 21 de noviembre del 2019.

 

[1] El presente artículo toma apartes de la canción del Grupo musical Los Prisioneros “El baile de los que sobran” para su argumentación.

[2] Vargas, Gonzalo. Hacia una teoría del Capital Social. Revista Económica Institucional. Universidad Externado de Colombia. Volumen 4, Número 6, primer semestre, 2002, páginas: 71 a 108. Bogotá, Colombia.

[3] Villalobos Rubiano, Jesús Antonio. Acción Colectiva, Organizaciones Comunitarias y Derecho a la Ciudad. Editorial Económica Española. 2011. También disponible en: http://www.bdigital.unal.edu.co/4150/1/jesusantoniovillalobosrubiano.2011.pdf

Información adicional

  • Autor:Jesús Antonio Villalobos Rubiano
  • País:Colombia
  • Región:Suramérica
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1 comentario

  • Enlace al ComentarioGONZALO TOLOZA QUINTEROJueves, 19 Diciembre 2019 21:07publicado por GONZALO TOLOZA QUINTERO

    Comparto los planteamientos y el analisis que hace el Dr Villalobos sobre la pesima situacion que esta viviendo el pueblo colombiano por el dictador Ivan Duque y su partido de Gobierno favoreciendo a los grandes terratenientes y a la banca en contra de la clase trabajadora, estudiantado y pensionados de este prospero pais como lo es Colombia.
    Felicitaciones Dr Villalobos por su articulo y dedicacion a apoyar esta gran lucha del pueblo colombiano

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