Martes, 25 Mayo 2021 11:11

Manuela Beltrán, la comunera, rompió el edicto de nuevos impuestos en 1781

Escrito por Pedro Miguel Tapia
Valora este artículo
(0 votos)
Manuela Beltrán, la comunera, rompió el edicto de nuevos impuestos en 1781

La mujer campesina, cultivadora de tabaco, revolucionaria, con cierto grado de educación que contó con la ventaja de poder leer y transmitir a la gente el contenido del edicto con los nuevos impuestos que notificaba el Visitador regente Juan Gutiérrez de Piñeros, representante del rey en la Real Hacienda, en la recaudación de los impuestos, que impuso varios, en especial uno llamado de Armada de Barlovento a los artículos de primera necesidad, algo así como el IVA de la época; era un impuesto a las ventas y por lo tanto recaía sobre todo el pueblo.

El texto que rompió Manuela Beltrán era donde se imponía el de armada de Barlovento, que la enfureció gritando: “Muera el mal gobierno, y no pagaremos la Armada de Barlovento”. La comunera socorrana de 57 años liderando la primera protesta frente a la alcaldía, las más de 2.000 personas que estaban en la plaza de mercado escucharon a Manuela y su arenga desató la rebelión. Se cree que Manuela Beltrán, después de participar en la insurrección, murió fusilada por las tropas realistas, aunque no se sabe la fecha.

Esa fue la chispa que hizo explotar la ira del pueblo, acumulada tras tantos impuestos, dando lugar a la insurrección de Los Comuneros el 16 de marzo de 1781. De una población de 759.000 habitantes, en el ejército revolucionario se organizaron 40.000 y participaron en la insurrección más de 100.000 personas, entre mujeres y hombres.

No solo fue una cascada de impuestos vigentes por años sino también exenciones, por ejemplo a los “consulados” o derechos de los pudientes para tener privilegios de todo tipo, e incluso exenciones para los cabildantes y por ser profesor de universidades. Una de las talanqueras que colocaron las autoridades del virreinato era la comprobación de derechos de sangre a judíos, indígenas, afros, mestizos pobres, etcétera.

La Nueva Granada pagaba unos impuestos demasiado altos, los que golpeaban al pueblo en sus diversas castas, sectores y clases sociales, con un régimen tributario más para países como Inglaterra –capitalista mercantil– que para este país –colonial, feudal-esclavista y mercantil–. De los 2.6 millones de pesos en recaudo para la corona, en solo estanco de tabaco y aguardiente eran 770.000 pesos, en impuesto a la sal, naipes y otros eran 861.000 pesos y fuera de esos se destinaban 600.000 pesos para gastos militares en la defensa de Cartagena y administración y avituallamiento militar. Los recaudos eran el 11 por ciento del PIB, algo absurdo. Y ese 11 por ciento era para la defensa militar de Cartagena, pagar la burocracia colonial y para administrar los estancos. A la corona le correspondían entre 200.000-500.000 pesos, una gran suma para la época y una verdadera expoliación para el pueblo.


¿Cuáles eran los impuestos?

 

1. Alcabala: impuesto a compra y venta de muebles e inmuebles, incluyendo a los esclavos.
2. Almojarifazgo: impuesto a la importación y exportación de productos.
3. Media Annata: impuesto a los funcionarios del estado por trabajar o para trabajar. También existía la Annata completa.
4. Quiento real al oro del 20 por ciento y a la plata del 10 por ciento, o impuesto minero.
5. Estanco: impuesto a productos de lujo, como el tabaco, aguardiente y juego de naipes.
6. Tributo: impuesto a los indígenas por ser súbditos de la corona. Se pagaba en trabajo, especie o dinero.
7. Diezmo: los Reyes Católicos lo impusieron, y era el 10 por ciento de la producción de la tierra para la Iglesia.
8. La Avería: impuesto a los productos que llegaban de o salían para España.
9. Cabezón: impuesto a la tierra que no se trabajaba.
10. Cobos: impuesto a las barras fundidas en quinto para hacer monedas del 1 al 1,5 por ciento.
11. Derrama: impuesto a los súbditos en tiempos de guerra.
12. Gabella: impuesto a la venta de sal.
13. Armada de Barlovento: impuesto a las ventas de los artículos de primera necesidad.
14. Valimentos: impuesto a los sueldos de los empleados.
15. Gracia del Sagar: era un impuesto pagado a la corona en agradecimiento por su dominio.
16. Mesada Eclesiástica: el 12 por ciento de lo recaudado en el año para los curas.
17. Escolios: tributo de los arzobispos a la corona.
18. Las vacantes mayores: renta que recibía la corona mientras se hacia la sucesión de obispos fallecidos..
10. Estancos: monopolios de los productos más importantes.
20. Bula de Santa Cruzada: tributo impuesto por el papa Gregorio VIII a las principales ciudades del virreinato.
21. Mayorazgo al vino: impuesto a las ventas de vino.
22. Sinodo: tributo de la feligresía al cura doctrinero.
23. Aduanilla: impuesto al derecho a usar puertos, bodegas y carreteras.
24. Barajas: impuesto al juego de naipes.

Como puede observarse, estaban dadas las condiciones para los levantamientos, protestas, motines por esta onerosa carga impositiva como los sucedidos antes de la rebelión comunera, en Mogotes, Simacota, Barichara, Charalá, Onzaga y Tunja. La rebelión estaba más que justificada.

 

Para adquirir suscripción

https://libreria.desdeabajo.info/index.php?route=product/product&product_id=179&search=suscri

Información adicional

  • Autor:Pedro Miguel Tapia
  • País:Colombia
  • Región:Suramérica
  • Fuente:Periódico desdeabajo Nº279, mayo 20 - junio 20 de 2021
Visto 295 vecesModificado por última vez en Martes, 25 Mayo 2021 11:20

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el Código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.