Hidroituango. Carta abierta a la Gobernación de Antioquia

Viernes 22 de junio de 2018

 

Dada la incertidumbre de los habitantes del cañón del bajo Cauca en Antioquia afectados por el megaproyecto Hidroituango, el Movimiento Ríos Vivos hace un llamado urgente a Luis Pérez Gutiérrez, Gobernador de este departamento, mediante una carta publicada en el blog Debate Hidroituango.

Asunto: Incumplimiento de acuerdos de diálogo y solución de la problemática de Hidroituango por medio de la Mesa minero energética de Antioquia instalada después de las movilizaciones de comunidades afectadas por este megaproyecto.

En el año 2016, las comunidades afectadas por Hidroituango, organizadas en el Movimiento Ríos Vivos Antioquia, realizamos una movilización en la ciudad de Medellín que originó la promulgación del decreto por el cual se crea la Mesa de diálogo, análisis y búsqueda de soluciones de conflictos originados por la construcción de megaproyectos minero-energéticos en Antioquia. Después de un año de creada la mesa y por medio de presión jurídica, la Gobernación, por fin, la instala y los barequeros, arrieros, agricultores, paleros, areneros, organizaciones de mujeres y jóvenes que estamos articulados al Movimiento Ríos Vivos Antioquia presentamos las afectaciones en el marco de la misma, esperando respuestas concretas por parte de la Gobernación.

Esto nunca ocurrió, por el contrario, esta institución dilató los compromisos adquiridos, estigmatizando y señalando al Movimiento tratándonos de ilegales; desconociendo la Constitución Política de Colombia y la normatividad que permite múltiples formas para organizarnos, especialmente cuando se trata de víctimas del conflicto como es nuestro caso y re-victimizadas por Hidroituango y por la Gobernación de Antioquia.

Como si fuera poco el sufrimiento que tenemos que pasar al ver como caen asesinados nuestros compañeros, la Gobernación de Antioquia se toma la vocería de decir quienes pertenecen y quienes no a nuestro proceso organizativo ¿Desde cuándo es una gobernación o, peor aún, la Policía; los que deciden esto? Esto es propio de las dictaduras en donde imponen a los sujetos cuándo, cómo, para qué, quién y cuándo se organiza. Es importante que nos aclaren en qué tipo de Estado estamos.

Todo lo anterior busca, suponiendo que no vivimos en una dictadura, evadir la responsabilidad que tiene la Gobernación como garante de derechos, pero va más allá: busca deslegitimar nuestra voz para que nuestras denuncias como comunidades afectadas tengan menos eco en la sociedad colombiana, vulnera nuestro derecho a la libertad de asociación, entre otros. Además aumenta el riesgo para los integrantes del Movimiento, es decir, la Gobernación no sólo incumple con su responsabilidad de protegernos sino que además nos pone en mayor riesgo al propiciar con su estigmatización y deslegitimación los ataques en nuestra contra.

Múltiples reuniones y acuerdos incumplidos. Si se hubiese atendido las solicitudes de recorrido y caracterización de la población aguas arriba y aguas abajo de la presa, si se hubiese escuchado las preocupaciones de las comunidades, la tragedia que hoy vivimos sería de menor impacto para la población. Si se hubiese escuchado la preocupación por los cuerpos que hay enterrados en las riberas del río, si la Secretaría de Gobierno hubiese hecho algo cuando se le mostró al Director de Derechos Humanos en la playa El Arenal sector Ciruelar en el mes de febrero los restos óseos humanos; quizás una familia que busca a su ser querido, hoy tendría paz.

Comprobamos recientemente que no sólo no atendieron la crítica situación en relación al riesgo para la vida e integridad física de cientos de personas por la tala de bosque seco tropical; el riesgo para la verdad, la justicia, las garantías de no repetición y el rescate de cuerpos inhumados en el cañón del río Cauca y, por si fuera poco, ni siquiera dieron parte a la Fiscalía de las evidencias con las que cuenta hoy la Gobernación de Antioquia. Situación sin precedentes para un institución que dice estar de lado de las víctimas.

Hoy nos convocan a la Mesa como si nada hubiese pasado, sin concertar la fecha, ni las condiciones, la Secretaria da la orden y nada se puede considerar al respecto. La forma de diálogo que le sirve a la Secretaría es bajo la imposición y cuando por la contundencia de nuestros argumentos se logra concertar, entonces ella decide incumplir los acuerdos. De nuevo, Colombia parece más una dictadura que un Estado social de derecho.

Señor Gobernador, le ponemos en conocimiento esta situación para que sea corregida de manera urgente, con la esperanza de que la Secretaría de Gobierno no actúe de manera aislada. Le comunicamos que ante su compromiso en Valdivia con nosotros –hace más de un mes– de darnos participación en el PMU, nos respondieron que usted no decide en este espacio. Aún esperamos la reunión con usted, pues el irrespeto de la Secretaría de Gobierno hacia el proceso y los incumplimientos reiterativos son prueba de su falta de interés por dar soluciones a las comunidades afectadas por Hidroituango y que son representadas por el Movimiento Ríos Vivos Antioquia.

Así mismo, Señor Gobernador, la situación de incertidumbre, de crisis de las familias que lo perdieron todo, de cientos de familias que no han podido regresar a trabajar al río Cauca, de los auto-albergues; del destierro que ha significado Hidroituango, crece todos los días. Poco ha hecho Empresas Públicas de Medellín (EPM) aguas abajo y nada aguas arriba. Le pedimos que usted atienda al pueblo de Antioquia de manera urgente que esta sufriendo a causa de esta obra de destrucción.

Más que reuniones, necesitamos soluciones ¿Cuándo llegan las ayudas humanitarias como alimentos, elementos de aseo, colchonetas, cobijas, entre otros, a Ituango y Sabanalarga? ¿Cuándo inicia la restitución de los medios de vida para las familias articuladas en el Movimiento Ríos Vivos Antioquia? ¿Hacia cuáles tierras iremos a reiniciar nuestro proyecto de vida; las familias que lo perdimos todo con el represamiento irregular e ilegal del río aguas arriba y con la creciente provocada por EPM aguas debajo de la presa? ¿Cuándo terminará la angustia? ¿Cuándo sabremos la verdad de lo ocurrido? ¿Cuándo nos permitirán participar en la toma de decisiones que nos afectan? Esperamos cuanto antes su respuesta.

 

Atentamente,

 

Comunidades afectadas por Hidroituango organizadas en el Movimiento Ríos Vivos Antioquia

Publicado enColombia
Colombia Plural

Declaran alerta roja en Hidroituango. El 16 de mayo fueron evacuadas más de 4.500 personas de los municipios Valdivia, Cáceres, Tarazá, Nechí, Caucasia, Guaranda, entre otros. Este es el resultado de la decisión tomada por las Empresas Públicas Medellín (EPM) para salvar Hidroituango, después de que el embalse aumentara su nivel. Hay que resaltar que los responsables de la hidroeléctrica ignoraron las constantes advertencias de las comunidades campesinas que habitan el área de influencia del megaproyecto, quienes previeron lo sucedido.

 

A pesar de lo informado por las Empresas Públicas de Medellín (EPM) el pasado 10 de mayo, confirmando que la emergencia reinante en Hidroituango, causante de la inundación del corregimiento de Puerto Valdivia estaba controlada, más pudo la naturaleza que la palabrería y la desinformación que cargan los comunicados emitidos por las EPM.


Así quedó en evidencia al medio día del 16 mayo, cuando de nuevo fueron activadas las alarmas que le anunciaban a los pobladores del sector que el Río Cauca podía inundar toda su ribera y llevarse sus vidas, viviendas y enseres.


Luego de escuchar las alarmas, más de 4.800 personas salieron de sus casas con los enseres que pudieron rescatar. Los afectados habitan los municipios de Valdivia, Tarazá, Cáceres, Nechí, Caucasia, Briceño, Ituango; en Antioquia. Majagual, Guaranda en Sucre; Ayapel en Córdoba, y Achí y San Jacinto del Cauca en Bolívar. Los daños producidos por los desbordes son desmesurados y la creciente del río continúa descontrolada.

 

Mucho más que lluvia

 

El parte oficial del 10 de mayo informó que las constantes lluvias aumentaron el caudal del Cauca, explicación ingenua para lo que realmente estaba sucediendo aquel dia, cuando un movimiento de tierra (algunos ingenieros sustentan desde hace varios años que aquella área adjunta al Cauca aún está en asentamiento) propició un derrumbes que taponó el túnel de desviación del río, lo que terminó por aumentar el nivel de agua en la represa, poniendo en riesgo todo el proyecto hidroeléctrico. Buscando bajar el nivel del agua, las EPM decidieron inundar la sala de máquinas del megaproyecto y habilitar uno de los túneles de generación (taponado con concreto armado) para liberar más de 6.000 metros cúbicos de agua por segundo, incrementando el cauce del Cauca río abajo e inundando el corregimiento de Puerto Valdivia.


Aún faltaba que la crisis ganara un nuevo nivel. El 16 de mayo, pasadas las 12 del medio día, el túnel por donde podía evacuarse el agua de la sala de máquinas colapsó, y el líquido siguió su curso hacía la vía de acceso de la presa, incrementando la presión interna, amenazando con desestabilizar diversas secciones subterràneas del megaproyecto. Ante ello, los ingenieros optan por dinamitar dos tapones que sellaban sendos túneles de evacuación, por donde el río siguió su curso, hasta encontrarse, de nuevo, con su cause natural. La consecuencia inmediata y evidente de todo esto es una: la creciente del Cauca, amenazando a las comunidades que habitan la rivera del río aguas abajo del proyecto hidroeléctrico.


Lo hasta aquí realizado por ingenieros y todo tipo de funcionarios de EPM indica que su principal preocupación es salvar del desastre total al megaproyecto Hidroituango, la gente que allí habita aparece en segundo plano, lo cual queda ciertamente evidenciado cuando se observa la improvisación de albergues, las dificiles condciones en que debieron dormir, y la ausencia de explicación en cuanto a quién y cuándo cancelerá lo debido por casas destruidas, enseres perdidos, sembrados anegados, animales ahogados.


Errores de cálculo, oídos sordos ante lo exígido años atrás por la comunidad, afán de iniciar operaciones con esta hidroeléctrica para empezar a recuperar los dineros invertidos en la misma, etcétera, cualquiera sea la explicación de lo que propició este descalabro, es hora de que el país lo conozca. Y así debe ser, pues antes que los dividendos que genere cualquier empresa o proyecto, está la gente y su derecho a vida digna, así como el cuidado de la misma naturaleza, nuestra casa común.


La voz de la experiencia


Ante la confusión generada por las superficiales explicaciones dadas por las EPM, desdeabajo entrevistó a Luis Alberto Arias López, profesor de geología y geomorfología de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional sede Medellín, con el fin de profundizar en las causas y responsabilidades de lo sucedido con la represa, ingeniero que en 1980 trabajó en la fase de factibilidad del proyecto Hidroituango,
Y él nos explica: “todo proyecto debe combinar varias racionalidades: económica, técnica, ambiental y social. En este proyecto, desde sus inicios, desde que está en manos de la Gobernación de Antioquia, no tiene todas esas racionalidades bien equilibradas. La racionalidad económica predomina sobre las otras”. Es por ello que para el profesor hay fallas en la ejecución técnica de las obras, que en su proceso de construcción no tuvieron en cuenta los daños ambientales y sociales.


Frente a esto, ¿quién responde por los impactos psicosociales que genera a las poblaciones vivir al lado de una represa que tiene problemas técnicos? Existe una sensación generalizada en los habitantes de que Hidroituango perdió el control del río; quienes allí habitan explican que “si no hubo muertos fue porque pudimos correr, pero las alarmas instaladas por la empresa sonaron tarde, es decir, si nos confiamos en las alarmas más de uno hubiese muerto”. Una vez más, la imposición de una forma de vida sobre otra, por priorizar los intereses económicos sobre la gente y sus conocimientos, termina generando tragedias y dolores personales y colectivos, que desangran el corazón de los territorios y sus poblaciones.


Entre tanto, entre los propietarios de la obra (EPM y Gobernación de Antioquia) y el gobierno nacional, empieza un puslo de compromisos, ayudas posibles, expiaciones de responsabilidades, todo favorecido por unos medios de comunicación oficiosos que no hacen sino reproducir los comunicados oficiales, sus explicaciones superficiales de lo sucedido, sin animar a la comunidad para que exija reparación por todo lo sufrido.


Ante los ojos de todo el país resalta, en este caso, así como con el derrumbe del puente Chirajara, que el afán oficial es el de minimizar las causas reales del desastre y sus responsables, silencio que en esta oportunidad podría traducirse –para colmo– en alza de tarifas en el servicio eléctrico. Es decir, unos destruyen la naturaleza y la misma vida de miles de personas, y otros pagaríamos por su proceder autoritario.

 

Artículos relacionados

Artículos relacionados

Hidroituango: “Si no se van, el agua los va a sacar”

Mayo 28 de 2018

No hubo tiempo de sacar nada
Mayo 18 de 2018

Hidroituango pone en alerta roja a 4 departamentos
Mayo 17 de 2018

El desa(rraigo)rrollo que deja Hidroituango

Abril 14 de 2018

Publicado enColombia