Ataque aéreo en Yemen alcanza autobús escolar; hay 50 muertos

Saná, Yemen

 

Un ataque aéreo lanzado este jueves por la coalición encabezada por Arabia Saudita que lucha contra los rebeldes hutíes, apoyados por los chiítas, alcanzó a un autobús en un mercado concurrido del norte de Yemen, con saldo de al menos 50 muertos, entre ellos 29 niños, y 77 heridos, informó la televisora rebelde Al Masirah.

La coalición aseguró que atacó a los rebeldes hutíes, que dispararon este miércoles un misil, con resultado de una persona muerta en el sur del reino: un residente yemenita.

Al Masirah difundió imágenes dramáticas de niños con la ropa y mochilas escolares cubiertas de sangre mientras permanecían en camillas de los hospitales. El Comité Internacional de la Cruz Roja tuiteó que su equipo en un hospital al que financia en Saada recibió los cadáveres de 29 menores, que no llegaban a los 15 años. El equipo también recibió a 48 personas heridas, entre ellas 30 niños, agregó.

El ataque ocurrió en el mercado Dahyan, en la provincia de Saada, en la frontera con Arabia Saudita. La región de Saada es el bastión de los rebeldes hutíes, a los que combate la coalición dirigida por Riad, que interviene en apoyo a las fuerzas del presidente Abd Rabbo Mansur Hadi.

Los hutíes, que forman parte de la minoría zaidita (una rama del chiísmo), se consideran marginados en un país mayoritariamente sunita y tienen apoyo de Irán, que niega darles respaldo militar.

El secretario general de la Organización de Naciones Unidas, António Guterres, exigió una investigación rápida e independiente.

“De nuevo numerosos niños habrían muerto o resultado heridos cuando un autobús escolar fue atacado en el norte de Yemen… ¿El mundo realmente necesita ver más niños inocentes muertos para poner fin a la guerra cruel en Yemen?”, se preguntó el director del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) para Medio Oriente, Geert Cappelaere.

La portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Heather Nauert dijo: Exhortamos a la coalición encabezada por Arabia Saudita a realizar una investigación exhaustiva y transparente respecto al incidente.

El autobús bombardeado transportaba a civiles locales, muchos de ellos menores, según jefes tribales yemeníes que hablaron a condición del anonimato por temor a represalias.

No hubo un desglose de las víctimas fatales y se desconocía de momento cuántas correspondían al autobús y cuántas eran transeúntes en los alrededores. También se desconocía si hubo otros ataques aéreos en la zona.

El coronel Turki al-Malki, portavoz de la coalición, dijo que la incursión en Saada estuvo dirigida a los insurgentes que dispararon un misil contra la ciudad saudita de Jizán, donde también causaron 11 heridos. Precisó que el proyectil fue interceptado, pero sus fragmentos causaron las víctimas.

Al-Malki insistió en que el ataque en Saada fue una acción militar legítima acorde a los usos y costumbres del derecho internacional. Acusó a los hutíes de reclutar niños y utilizarlos en los campos de batalla para encubrir sus acciones.

La guerra de Yemen dejó más de 10 mil muertos desde la intervención de la coalición en 2015 y provocó la peor crisis humanitaria en el mundo, según la ONU.

 


Tres palestinos muertos en el fuego cruzado entre Israel y Hamas en la frontera de la Franja de Gaza

 

Página12

 

Los fuegos cruzados entre la organización palestina Hamas y el ejército israelí sacudieron la madrugada de ayer los territorios a un lado y otro de la frontera en la Franja de Gaza. 180 cohetes partieron del lado palestino hacia Israel, quien respondió con ataques aéreos a más de 150 objetivos. Murieron una mujer embarazada palestina, su bebé de 18 meses y un miembro de Hamas.

La nueva escalada de tensiones comenzó el martes cuando el ejército israelí abrió fuego con un tanque a un puesto de vigilancia palestino, porque interpretó que un ejercicio con fuego real del brazo armado de Hamas ponía en peligro un destacamento suyo. La milicia islamista que controla la Franja de Gaza enseguida prometió represalias, pero éstas no llegaron sino hasta el miércoles por la noche, cuando una lluvia de cohetes cayó sobre suelo israelí.

El Ejército de Israel aseguró que durante la noche fueron lanzados 150 proyectiles hacia su territorio, de los que más de 30 fueron interceptados pero la mayoría cayó en el campo. En respuesta, Israel atacó más de 150 objetivos en la Franja de Gaza. “Sólo atacamos objetivos militares que sin duda eran utilizados por Hamas”, dijo el portavoz militar Jonathan Conricus. Sin embargo, a pesar de las declaraciones de los militares, una mujer embarazada que cursaba el octavo mes de embarazo, Inas Jamash, de 23 años, y su hija Bayan, de 18 meses, perdieron la vida mientras dormían en su casa en un bombardeo que alcanzó Jafarawi, en el centro de Gaza. “No puedo entenderlo. Me gustaría que el soldado israelí que disparó contra mi hermana y mi sobrina pueda sentir por un segundo el dolor y agonía con los que yo ahora tengo que vivir”, dijo a la cadena qatarí Al Jazzera la hermana de la víctima, Iman, con quien Inas había pasado las últimas semanas eligiendo ropa para su segunda hija. El tercer palestino muerto fue identificado por Hamas como Ali Ghandur, un miembro de la rama armada del movimiento, la brigada Ezedin al Qasam.

Ayer por la tarde se instaló una breve calma en el territorio, que terminó con la caída de un cohete palestino cerca de Beersheva, a unos 40 kilómetros de Gaza. El artefacto no provocó daños ni víctimas, pero parecía una advertencia a Israel ya que se trata de la primera vez desde la guerra iniciada en 2014 que se lanza un cohete tan en el interior del territorio del Estado hebreo, en lugar de las proximidades de Gaza. Al final de la tarde, hubo respuesta israelí en la que se atacó a un edificio de cinco pisos donde funcionaba un teatro.

Tras estos últimos episodios de violencia, una asociación de resistencia armada, a la que pertenece Hamas, dio por terminada la escalada de violencia con Israel. “Esta escalada se ha acabado gracias a la mediación internacional y regional”, informaron. Según sus declaraciones, Egipto y el enviado especial de la ONU Nickolay Mladenov habían logrado mediar un acuerdo de alto el fuego entre Israel y las milicias, que entró en vigor por la medianoche local. Mladenov previamente ya había llamado a acabar con la escalada. “Estoy profundamente alarmado por la escalada de violencia entre Gaza e Israel, y en especial por los numerosos cohetes lanzados hoy hacia una localidad del sur de Israel”, declaró el diplomático quien hizo, además, un llamado a la moderación.

“Se ha llegado a un acuerdo de calma a cambio de calma, que comienza a medianoche”, dijo un miembro del comité conjunto de las milicias armadas en Gaza que pidió no ser identificado. El medio digital israelí Ynet señaló que fuentes palestinas confirmaron la entrada en vigor de una tregua, aunque aseguró que portavoces del Ministerio de Exteriores israelí no habían respondido por el momento a preguntas sobre la cuestión. Las informaciones sobre el alto el fuego siguieron, sin embargo, a una declaración en sentido contrario del Gabinete de Seguridad israelí, que tras varias horas reunido con altos mandos de Defensa emitió un comunicado en el que aseguraba que había ordenado al Ejército que continuara actuando con fuerza contra los que llamó los elementos terroristas.

Israel y Hamas mantienen desde la guerra de 2014 un muy tenso alto el fuego, que con regularidad se ve puesto a prueba por actos hostiles a ambos lados de la valla fronteriza israelí que cierra herméticamente la frontera.

El 30 de marzo comenzaron una serie de manifestaciones masivas contra el bloqueo israelí y para exigir el derecho de retorno de los palestinos que fueron expulsados de sus tierras con la creación de Israel, en 1948.

Las tensiones se vieron exacerbadas por el traslado, el 14 de mayo, de la embajada de Estados Unidos de Tel Aviv a Jerusalén. Esta decisión, que rompió con décadas de consenso internacional, coincidió con un baño de sangre en el que más de 60 palestinos murieron a lo largo de la valla fronteriza. Desde marzo, el fuego israelí ha acabado con la vida de al menos 165 gazatíes. Un soldado israelí también murió en esos enfrentamientos el 20 de julio, por primera vez desde 2014.

Publicado enInternacional
Domingo, 20 Mayo 2018 05:41

Nuevos nacionalismos, nuevos arsenales

Nuevos nacionalismos, nuevos arsenales


El mundo vive una nueva carrera armamentística, esta vez multipolar y tecnológica, marcada por el nacionalismo y la desconfianza en las grandes potencias

 

El pasado 4 de mayo, el almirante John Richardson, jefe de las operaciones navales de EE UU, anunció la reconstitución de la histórica segunda flota tan solo siete años después de su disolución. La unidad naval se había responsabilizado durante décadas de las operaciones en el Atlántico Norte. Fue la que gestionó la dramática operación de control de Cuba durante la crisis de los misiles de 1962, ordenada por el presidente Kennedy para evitar la entrega de cualquier material ofensivo por parte de la URSS al régimen de Castro. También fue la flota que se encargó de sostener la invasión de la isla de Granada ordenada por Ronald Reagan en 1983. En septiembre de 2011, una década exacta después del 11-S, cuando el mundo parecía en otra era geopolítica con respecto a la Guerra Fría, la Administración de Barack Obama procedió a su disolución en el marco de una reorganización de recursos.

Por aquel entonces, el Pentágono no consideraba a Rusia un desafío estratégico y por tanto el Atlántico Norte no era una prioridad; además, Washington se disponía a reducir el gasto militar tras haber alcanzado en 2010 la histórica cifra de 768.000 millones de dólares anuales, según datos del Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (SIPRI, por sus siglas en inglés).


En pocos años, mucho ha cambiado. Hoy, las nubes de una carrera armamentística se ciernen oscuras en el horizonte global, también en el Atlántico. Tambores de retórica nacionalista retumban en varias latitudes, especialmente en las principales capitales del planeta. Y los síntomas de la nueva fiebre se hallan por doquier.


Dos días antes del anuncio de la resurrección de la segunda flota, el 2 de mayo, el SIPRI informaba de que, según sus cálculos, en 2017 hubo un nuevo incremento en el gasto militar mundial (una subida del 1,1% con respecto al año anterior). El salto sitúa el total en 1,69 billones de dólares, nuevo récord histórico desde que hay datos razonablemente fiables (1991), batiendo la anterior marca global, que se alcanzó en 2011.


Cuatro días después, el pasado 8 de mayo, el presidente Trump anunciaba la retirada de EE UU del pacto nuclear con Irán, firmado por otras cinco potencias. Se trataba de la enésima andanada contra una arquitectura global para el control de armamento que se halla en un equilibro muy precario. En la madrugada del día 10, Israel respondió con vehemencia militar a un supuesto ataque iraní contra el Golán. El ministro de Defensa israelí avisó de que "si en Israel llueve, en Irán diluviará".


El mismo día 10, la canciller alemana Angela Merkel afirmó, en la solemne entrega del Premio Carlomagno, que Europa ya no puede contar con EE UU para su protección; con coherencia, su Gobierno propugna un aumento del gasto militar. Y esta semana se ha visto que incluso la única buena noticia aparente en el panorama —el incipiente deshielo con Corea del Norte— es en realidad una frágil esperanza a la que el riesgo de colapso espera a la vuelta de cualquier esquina.


Nueva carrera armamentística en el siglo XXI


Estas son las pequeñas piezas de un rompecabezas que dibuja un escenario cada vez más claro: el amanecer de una nueva carrera armamentística con características del siglo XXI.


"Sí, estamos en una carrera armamentística. Pero no una clásica. Es una carrera tecnológica, en la que se pugna por la calidad y la precisión, tanto de armas convencionales como nucleares, y no por la cantidad", considera Thomas Countryman, que es presidente de la Arms Control Association y fue subsecretario de Estado para el Control de las Armas y la Seguridad Internacional en la Administración de Obama.


Se trata de una carrera que responde a distintas fuerzas motrices. Al anunciar la reactivación de la segunda flota, el almirante Richardson dio una clave esencial: "Nuestra Estrategia de Defensa Nacional (publicada este año) deja claro que hemos regresado a una era de competencia entre las grandes potencias, mientras el panorama de seguridad se torna cada vez más desafiante y complejo. Por eso reconstituimos la segunda flota".


Tras una época enfocada en las operaciones contra grupos terroristas, la acentuada desconfianza entre naciones poderosas (EE UU, China y Rusia) marca hoy todo el tablero, con una dinámica cambiante, de alta inestabilidad y, por tanto, peligrosidad: una potencia en fuerte ascenso (China), otra en inexorable declive que se niega a aceptarlo (Rusia) y una superpotencia en pleno viraje político que persigue ahora sin ningún complejo sus intereses de forma unilateral y vehemente (los EE UU de Trump).


Guerra Fría


En las tres, el nacionalismo impregna el discurso político como nunca desde el fin de la Guerra Fría. Putin articula toda su trayectoria de poder alrededor de la idea de la orgullosa resurrección de una gran Rusia; Trump alcanza la Casa Blanca bajo el indisimulado mantra del América first frente a los supuestos abusos de los demás; Xi Jinping vira de forma cada vez más acentuada hacia el nacionalismo a medida que se consolida en el poder. El discurso del líder chino de marzo ante la asamblea legislativa anual fue quizá el más explícito en ese sentido desde que llegó al poder. Y en India —un actor de notable peso estratégico en la escena internacional— ocupa el poder un político con un historial de corte nacionalista hindú, Narendra Modi.


La retórica de estos líderes se adentra de manera inquietante en territorio militar. "En el último año ha habido profundos cambios, tanto tecnológicos como políticos. Hemos visto a Trump y Putin alardear de sus misiles casi al estilo norcoreano, algo inconcebible hasta hace poco", señala Ian Williams, investigador asociado y director del programa sobre sistemas antimisiles del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS). Esa es la inquietante música de fondo en el eje principal.


Pero el mundo actual tiene una complejidad adicional. "A diferencia de lo que ocurría en la Guerra Fría, ya no tenemos una competición bipolar, sino una con múltiples frentes: India con China y Pakistán; Corea del Norte con Japón y Corea del Sur; Irán con Israel y Arabia Saudí", dice Williams. India y Arabia Saudí, desprovistos de la tecnología necesaria, son enormes compradores de armamento. Williams y Countryman coinciden en que hay una carrera de armamento y que su carácter es multipolar y tecnológico.


La posición de los principales actores induce a pensar que nos hallamos ante el arranque de una carrera sostenida. El impulso de las principales potencias va en esa dirección.
Estados Unidos, bajo la Administración de Trump, emprende un camino de constante aumento en el gasto militar. Frente a los recortes en la mayoría de Departamentos, el Pentágono goza de un claro fortalecimiento de sus recursos. Para el próximo ejercicio, la Casa Blanca busca un aumento de cerca del 10%. Desde el pico de los 768.000 millones de dólares en 2010, Obama redujo el presupuesto hasta los 600.000 en 2016. Pero con Trump pronto se superará otra vez el umbral de los 700.000.


China, respaldada por su creciente vigor económico y tecnológico, y estimulada por su voluntad de reforzarse como potencia, seguirá sin duda incrementando su inversión militar. En la década transcurrida desde 2008 ha duplicado su gasto, desde los 108.000 millones hasta los 228.000.


Europa, superada la crisis económica y espoleada por la escasa confianza en los EE UU de Trump, también se adentra en una probable senda de mayor gasto, tal y como apunta el Gobierno alemán y como le exige la propia Casa Blanca. Los cuatro grandes países europeos —Francia, Reino Unido, Alemania e Italia— siguen siendo importantes actores militares, con un gasto aproximado de 180.000 millones de dólares anuales.


El tercer mayor inversor del mundo, Arabia Saudí, encarrilado en una política de abierta rivalidad con Irán, con un inusitado activismo regional y con la guerra de Yemen abierta, tampoco aflojará.


Rusia, en cambio, camina a la contra. Tras el espectacular aumento de la inversión bajo el mandato de Putin —desde 20.000 millones en 2001 a 70.000 en 2016—, el Kremlin ha tenido que frenar debido a las graves dificultades económicas vinculadas a las sanciones internacionales y a la caída del precio del petróleo. La actual retórica de Putin parece privilegiar las condiciones de vida de los ciudadanos, frente a la inversión en Defensa. Pero el repunte del precio del petróleo lleva a pensar que pueden abrirse nuevas posibilidades de gasto también para Rusia.


A la propicia disposición hacia la inversión militar y a la retórica nacionalista —que siempre se sabe dónde empieza pero no dónde termina— hay que sumar el desmorone de la arquitectura de control de armas, un grave factor de volatilidad. El entramado de tratados en ese área no solo ha permitido limitar los despliegues, sino que, a la vez, introdujo elementos de control que elevaron la confianza mutua, la predictibilidad de los comportamientos. Varias piezas de ese puzle están desapareciendo.


En cuanto a las armas nucleares, la salida de EE UU del pacto con Irán podría conducir al ala dura del régimen de los ayatolás a reanudar el desarrollo de su programa atómico. Arabia Saudí no tardaría en poner en marcha el suyo si se da el caso. Por otra parte, el tratado entre EE UU y Rusia —conocido como New START— expira en 2021. Las partes no parecen muy inclinadas a renovarlo.


"Todos los presidentes que ha tenido EE UU desde Eisenhower (1953-1961) han tratado de liderar los acuerdos de no proliferación armamentística. Trump ha dejado claro que no quiere asumir ese papel. Le interesa más demostrar su hombría que reducir el riesgo de una catástrofe nuclear. El consejero de Seguridad Nacional, John Bolton, es muy poco partidario de las políticas de no proliferación", apunta Countryman. "Nos adentramos en el periodo de menor regulación bilateral entre Moscú y Washington en materia de armamento, y eso, sumado a la imprevisibilidad de Trump, resulta alarmante", señala. EE UU ya se retiró en 2002 del Tratado sobre Misiles Antibalísticos.


En cuanto a Rusia, Williams comenta: "Desde los sesenta, Moscú solo se ha interesado por los acuerdos bilaterales para el control armamentístico y la no proliferación en momentos en que sentía que iba perdiendo. Ahora parece que entramos en una fase en la que apenas quedarán acuerdos en vigor, y Putin parece sentirse cómodo en este escenario".


Pero la caída del sistema de control también afecta al sector convencional. "En muchas regiones necesitamos que haya una mayor confianza entre los países rivales. Y eso se consigue con mucha más transparencia y con mucho más diálogo, aunque sea para que cada cual fije sus líneas rojas", advierte Siemon Wezeman, investigador principal del programa sobre transferencias de armas y gasto militar en el SIPRI. "Veamos en qué queda el intento en la península de Corea. Cada vez se avisa y se informa menos de las maniobras militares, y eso es muy peligroso con los niveles actuales de desconfianza. Son muchas las zonas en las que un error militar puede precipitar rápidamente una escalada bélica: India con Pakistán o China, Irán con Arabia Saudí, China con Japón...".


Administración de Obama


Todos estos factores espolean una carrera que, coinciden los expertos, tiene en la primacía tecnológica su estrella polar. En el sector nuclear, EE UU se ha embarcado en una descomunal renovación de sus arsenales, emprendida ya bajo la Administración de Obama (una suerte de condición impuesta por el Congreso para aprobar el New START), valorada en 1,2 billones de dólares hasta 2036, según cálculos de la Oficina Presupuestaria del Congreso.


Rusia, por su parte, alardea de grandes innovaciones en sus arsenales. En el último discurso del estado de la nación, Putin emprendió una amplia digresión en ese capítulo, y presentó una nueva generación de armas, mostrando incluso un vídeo con cabezas nucleares apuntando a Florida, donde Trump tiene una residencia. Entre otras cosas, habló de un supuesto misil de crucero con propulsión nuclear ("nadie en el mundo tiene algo parecido", dijo); de un misil balístico intercontinental capaz de golpear tras sobrevolar los polos; de drones submarinos de alta velocidad armados con cabezas nucleares o convencionales ("prácticamente invencibles"); de misiles hipersónicos lanzados desde aviones de combate. Los expertos tienen profundas dudas sobre la capacidad real rusa en estos dominios, pero el discurso es revelador.


Y China, por su parte, protagoniza grandes progresos. Avanza en la constitución de una flota de alta mar y mejora su tecnología en todo el espectro, lo que le abre también mercados de venta. "China ha invertido muchísimo en innovación y ya produce material muy avanzado y más barato que el ruso o el norteamericano", explica Wezeman, del SIPRI. "Hace 30 años fabricaban basura y hoy venden algunos de los mejores drones que existen. Las opciones de Pekín de competir realmente con Washington y Moscú en el mercado global de las armas pasan por que sea capaz de penetrar en el mercado de Oriente Próximo, que está en plena ebullición y todavía se le resiste".


La carrera amenaza con adentrarse en territorios desconocidos, con hallazgos tecnológicos que pueden ser desequilibrantes. Pero también por resucitar viejas estructuras como la segunda flota de EE UU. Un escenario repleto de riesgos.

 

Madrid 18 MAY 2018 - 12:12 COT

Publicado enInternacional
F-16 derribado: nuevas reglas en los cielos de Oriente Próximo

La pérdida de un caza tras un ataque en suelo sirio cuestiona la libertad de acción de la aviación israelí durante la guerra

“Fuimos muy afortunados. El misil estalló tan cerca del avión que pudo habernos matado”, relataron los dos aviadores del F-16 israelí derribado el sábado después de haber participado en un ataque contra objetivos iraníes en Siria. La grabación de su declaración filtrada a la prensa israelí confirma que la explosión dañó seriamente el fuselaje. El piloto —herido por la metralla— y el navegante ya solo pudieron pulsar el botón de eyección antes de que el caza, dotado de defensas electrónicas anticohete, se estrellara en un kibutz de Galilea.


Israel ha perdido su primer avión de combate desde la guerra de Líbano de 1982. Nadie pone en duda su supremacía aérea en los cielos de Oriente Próximo, pilar de consecutivas victorias en guerras e incursiones en la región (incluso en las no reconocidas). Pero la libertad de acción que han mantenido sus escuadrillas para intervenir en Siria durante siete años de conflicto parece estar tocando a su fin. El despliegue militar ruso en auxilio del régimen de Bachar el Asad ya limitó su margen de actuación desde el otoño de 2015. El derribo del F-16 lo cuestiona ahora.


En la tarde del sábado, después de que la aviación hubiese lanzado la mayor ofensiva en más de tres décadas contra posiciones militares en Siria, el gabinete de Seguridad de Benjamín Netanyahu se planteaba desencadenar nuevos ataques de represalia. Ocho baterías sirias de misiles —la mitad de los sistemas de defensa aérea del país árabe— y cuatro objetivos iraníes habían sido destruidos de una tacada.


Una llamada del presidente ruso, Vladímir Putin, al primer ministro israelí para pedirle que evitase dar pasos que pudiesen conducir a “una nueva etapa de peligrosas consecuencias para la región” enfrió el ardor guerrero. La calma sobre el espacio aéreo sirio que siguió a la comunicación telefónica muestra quién es el “verdadero jefe en Oriente Próximo”, diagnostica Amos Harel, analista de defensa del diario Haaretz. Cerca de 50.000 miliares rusos han rotado por el frente sirio desde hace dos años.
Aunque los responsables del Estado Mayor israelí ya han transmitido que un nuevo enfrentamiento con Irán es “solo cuestión de tiempo”, su capacidad de maniobra para impedir que se rearme la guerrilla libanesa de Hezbolá desde Siria parece haber quedado limitada tras el derribo del caza. El cambio en las reglas de juego coincide con la advertencia lanzada por Teherán y sus aliados chiíes de que responderán con contundencia a las nuevas incursiones de Israel.Ya no se trata de una mera amenaza retórica.


En el inicio de la secuencia de enfrentamientos del sábado, ocho F-16 de Israel atacaron de madrugada instalaciones de la Guardia Revolucionaria iraní en la base T-4, cerca de Palmira. Desde allí se manejaba el avión no tripulado que había sido abatido poco antes por un helicóptero Apache tras penetrar en el espacio aéreo israelí.
En un aparente exceso de confianza tras más de un centenar de misiones en Siria, uno de los cazas permaneció al margen de la formación para verificar la destrucción de los objetivos. Las defensa sirias dispararon una veintena de SA-5 y SA-17, y un cohete fijó su guía de autodirección en el aparato israelí que acabó estrellándose.

Jerusalén 12 FEB 2018 - 16:14 COT

Publicado enInternacional
Nueva doctrina nuclear de EE.UU. prevé el uso de armas nucleares en caso de un ataque convencional

 

EE.UU. está listo para usar armas nucleares en caso de un ataque convencional, según la nueva doctrina nuclear publicada por la Administración del presidente Trump.

Washington continuará en gran parte con la política sobre armas nucleares de la Administración Obama, pero al mismo tiempo adoptará una postura más agresiva hacia Rusia, según el documento, titulado 'La Revisión de la Postura Nuclear' (NPR, por sus siglas en inglés).

 

Cambio clave


Un cambio clave de la política de armas nucleares existente es la expansión de los escenarios en los que se considerarían el uso de la fuerza nuclear. En particular, los ataques no nucleares ahora podrían constituir un motivo para una represalia nuclear estadounidense. Bajo el nuevo documento, un ataque convencional que causase bajas masivas o tuviera como objetivo infraestructuras clave podría desencadenar una respuesta nuclear.

Un B-52 lanza una bomba GBU-57A/B MOP en unas pruebas en 2009"No calculan lo que vendrá después, y vendrá una catástrofe": El peligro de las ambiciones de EE.UU.


El documento aclara que Washington "solo consideraría el uso de armas nucleares en circunstancias extremas para defender los intereses vitales de EE.UU., sus aliados y socios". Sin embargo, estas circunstancias extremas podrían ser catalizadas por ataques estratégicos no nucleares contra el país o sus intereses.

 

Enfoque agresivo hacia Rusia


La doctrina recomienda un enfoque agresivo en la cooperación con Rusia sobre la proliferación nuclear e insta a EE.UU. a abordar una serie de "amenazas sin precedentes" planteadas por potencias extranjeras como Rusia, China, Corea del Norte e Irán.

La doctrina advierte que Rusia está "desarrollando y desplegando nuevas ojivas nucleares y lanzadores" y que "continuará aumentando su capacidad de despliegue de ojivas nucleares" en el futuro. Washington encuentra "preocupante" la adopción por parte de Moscú de estrategias y capacidades militares que representan una escalada nuclear.

 

"No queremos considerar a Rusia como un adversario. Esta doctrina no está centrada en Rusia", dijo, a su vez, la subsecretaria de Estado interina para Control de Armas, Verificación y Cumplimiento, Anita Friedt, en la presentación del informe en el Pentágono este viernes. EE.UU. "sigue comprometido con la moratoria sobre los ensayos nucleares", agregó el gerente de la Administración Nacional de Seguridad Nuclear, Steve Erhart.

Según Friedt, EE.UU. informó a Rusia sobre el contenido de su nueva doctrina nuclear antes de su publicación. "Informamos [por adelantado] a Rusia sobre la doctrina nuclear", dijo, y agregó que Washington y Moscú "están en proceso" de planificación de una nueva ronda de conversaciones sobre la estabilidad estratégica.

La alto cargo aseguró que Rusia "no es una prioridad de esta doctrina", ya que en ella se mencionan también otros países, como China, Corea del Norte e Irán.

 

Se combina lo nuclear y lo no nuclear


La revisión también exige una mayor integración entre las fuerzas nucleares y no nucleares, así como la mejora de los aviones de combate F-35 para transportar bombas y misiles nucleares. De esta manera se vuelve más difusa la línea que separa la guerra nuclear y la no nuclear.

"Las fuerzas estadounidenses fortalecerán su capacidad para integrar la planificación y las operaciones militares nucleares y no nucleares", según la doctrina NPR.

"La mejora de nuestros cazabombarderos de doble capacidad gracias a la próxima generación de aviones de combate F-35 mantendrá la fuerza de la postura de disuasión de la OTAN y mantendrá nuestra capacidad de desplegar armas nucleares, de exigirlo la situación de seguridad", reza el informe elaborado por la Oficina del Secretario Defensa.

Publicado enInternacional
Misiles tomahawk guiados en ruta a su objetivo en Siria.

 

Mientras más peligroso se vuelve el chiflado presidente estadunidense, más sano cree el mundo que está. Basta con mirar la mitad inicial de sus primeros 100 días en el cargo: los frenéticos tuits, las mentiras, las fantasías y valoración de sí mismo de este líder misógino del mundo occidental nos tenían pasmados a todos. Pero en el momento en que se lanzó a la guerra en Yemen, disparó misiles a Siria y bombardeó Afganistán, hasta los medios estadunidenses a los que Trump había condenado con tanta ferocidad comenzaron a tratarlo con respeto. Y lo mismo hizo el resto del planeta.

Una cosa es tener en la Casa Blanca a un lunático que ve la televisión de madrugada y tuitea todo el día. Pero ahora resulta que cuando ese lunático va a la guerra se vuelve una mejor apuesta para la democracia, un presidente fuerte que enfrenta a los tiranos (a menos que sean sauditas, turcos o egipcios) y que actúa por emoción humana y no por cinismo.

¿De qué otro modo puede uno explicarse la extraordinaria nota en el New York Times que relataba cómo la angustia de Trump ante las imágenes de la muerte de bebés sirios lo impulsó a abandonar el aislacionismo?

A los estadunidenses les encanta la acción, pero típicamente han confundido el infantilismo guerrerista de Trump con una toma madura de decisiones. ¿Qué otra cosa se puede pensar cuando un columnista normalmente sano como David Ignatius compara de pronto a Trump con Harry Truman y elogia la flexibilidad y pragmatismo de su demencial presidente?

Es ridículo. Un orate que fanfarronea por cualquier cosa que no le gusta en CNN está sencillamente loco de remate. Un hombre de mente enferma que ataca a tres países musulmanes –dos de los cuales estaban incluidos en su veto a refugiados de siete naciones– es un peligro para el mundo. Y sin embargo, en el momento en que dispara 59 misiles a Siria después de que más de 60 civiles perecen en un aparente ataque químico del cual culpa a Assad –pero ninguno después de que muchos más son masacrados por un atacante suicida sirio–, hasta Angela Merkel pierde el seso y alaba a Trump, junto con la matrona de Downing Street, la signora Mogherini y diversos potentados más. ¿Acaso nadie se ha dado cuenta de que ahora Trump está llevando a Estados Unidos a una guerra a balazos?

Dar más poder al Pentágono –virtualmente el acto más peligroso de cualquier presidente estadunidense– significa que el secretario de la Defensa, James Perro Rabioso Mattis, anima ahora a los sauditas cercenadores de cabezas a bombardear Yemen –añadiendo aún más activos estadunidenses de inteligencia a esa empresa criminal– y da vuelo a la idea engañosa de los árabes del Golfo de que Irán desea conquistar el mundo árabe. Adonde quiera que miren, dijo Mattis a sus anfitriones sauditas este mes, si hay disturbios en la región, encuentran a Irán,

¿Eso es entonces lo que ocurre en Egipto, hoy bajo ataque del Isis mientras su presidente desaparece a miles de sus propios ciudadanos? ¿Es así en Turquía, cuyo aún más demencial presidente ha encerrado a decenas de miles de sus compatriotas mientras se convierte en dictador por ley?

Echemos un vistazo a la reacción de Trump al tramposo referendo de Recep Tayyip Erdogan, que le ha dado el poder de un califa sobre Turquía. Un recuento de las cifras más recientes de Turquía, hecho por el periódico francés Liberation, muestra que ha habido 47 mil arrestos desde el golpe fallido del año pasado; se han revocado 140 mil pasaportes, 120 mil hombres y mujeres han sido despedidos de su empleo (entre ellos 8 mil oficiales militares, 5 mil académicos, 4 mil jueces y abogados, 65 alcaldes y 2 mil periodistas). Mil 200 escuelas y 15 universidades han sido cerradas, junto con 170 periódicos, televisoras y radiodifusoras.

Y después del referendo que dio a Erdogan una estrecha (y muy dudosa) mayoría para legitimar estas atrocidades, Trump telefoneó al presidente turco para felicitarlo por su victoria. Así como sigue felicitando al mandatario egipcio Abdul Fattah al-Sisi por su batalla contra el terror, guerra en la cual Al Sisi –quien llegó al poder mediante un golpe de Estado contra el primer presidente electo de su país– parece estar perdiendo. Al Sisi, dijo Trump con entusiasmo, será alguien muy cercano a él.

Todos sabemos que el ataque de las Fuerzas Especiales de Estados Unidos a Yemen, en el cual pereció Wiliam Owens, de los Seals, mató a más civiles que miembros de Al Qaeda. No sabemos (o, sospecho, no nos importa) mucho de lo que hizo la madre de todas las bombas en la provincia afgana de Nangahar. Primero dio muerte a 60 combatientes del Isis. Luego fueron 100 combatientes del Isis y ningún civil... sin duda algo que jamás había ocurrido en la historia militar estadunidense. Pero luego, extrañamente, no se ha permitido a nadie ir al sitio de la explosión de la monstruosa bomba. ¿Sería porque sí hubo víctimas civiles? ¿O porque –y esto es un hecho– los sobrevivientes del Isis continuaron combatiendo a las tropas de tierra estadunidenses después del estallido?

Ahora Trump envía un grupo de batalla naval a amenazar a Corea del Norte, ella misma consumada maestra en amenazas infantiles. ¡Cielos! ¿Y este es un hombre que es ahora flexible y pragmático? Es instructivo notar que después de su primera edición, el New York Times cambió su encabezado sobre la angustia de Trump por Siria por Trump vira drásticamente su política exterior, concediéndole una política exterior (inexistente) pero quitando la angustia. Me cuentan que el encabezado original de la primera edición decía: En el ataque a Siria, el corazón de Trump pesó primero. Interesante. Si en verdad fue así, se puede ver cómo el NYT cayó poco a poco en cuenta –muy poco a poco– de que había empezado a enamorarse de su bravucón presidente.

Ahora todos esperamos la batalla por Corea, olvidando esa guerra anterior que ahogó en sangre la península: sangre estadunidense y británica, al igual que coreana y china. Tal vez Trump, en su estilo vago y aterrador, ha decidido que el sudeste de Asia será su verdadero frente. Y ahí, desde luego, la comparación con Truman se acerca mucho más a la realidad. Porque Truman llegó apenas al final de la Segunda Guerra Mundial, después de la muerte de Roosevelt, y su logro culminante en el conflicto fue también en el sudeste de Asia: las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki.

El cielo nos libre de los próximos 100 días.

 

© The Independent

Traducción: Jorge Anaya

 

 

Publicado enPolítica
Sábado, 22 Abril 2017 08:03

Ataque del talibán en Afganistán

La base atacada es un lugar estratégico, ya que es la encargada de la seguridad de todo el norte de Afganistán.

 

AL MENOS 60 MUERTOS EN UN ASALTO A UNA BASE

 

Al menos 60 personas murieron, entre ellas medio centenar de soldados y 10 talibanes, y alrededor de 70 militares resultaron heridos ayer durante un ataque insurgente contra una base del ejército afgano en el norte de Afganistán.

“El número de soldados muertos supera los 50 y el de heridos es ahora de 73”, informó un comandante del ejército afgano, que pidió el anonimato y que añadió que el total de insurgentes fallecidos asciende a 10.

Zabihullah Kakar, miembro del Consejo de la provincia de Balkh, donde ocurrió el ataque, confirmó que, al menos, “66 miembros del ejército murieron y 73 resultaron heridos”. Sin embargo, el ministerio afgano de Defensa evitó dar cifras concretas sobre el total de víctimas. Un vocero de ese ministerio, Dawlat Waziri, que en un principio había informado que la cifra de militares fallecidos era de ocho, aseguró en nuevas declaraciones que “el número de muertos y heridos será anunciado tras completar la investigación”.

“Desafortunadamente también tenemos muertos y heridos”, acotó sin dar más detalles tras elevar a nueve el número de talibanes muertos en el ataque, dos de ellos tras inmolarse y siete en los tiroteos con las fuerzas de seguridad, aunque aseguró que un décimo se encuentra retenido con vida. El ataque, que se prolongó durante seis horas, comenzó poco después del mediodía, cuando los soldados salían de la mezquita tras las oraciones del viernes, en el cuartel situado en el distrito de Dehdadi, explicó Waziri. Un portavoz de las fuerzas especiales del ejército afgano encargadas de neutralizar a los atacantes, Javid Salim, subrayó que el talibán aprovecharon el momento de las oraciones del viernes para iniciar su ofensiva y remarcó que la situación está “bajo control” con todos los talibanes muertos. “Ahora hay una investigación abierta para determinar cómo los atacantes consiguieron entrar en la base”, concluyó Salim.

El talibán se adjudicó el ataque a través de un comunicado remitido por su portavoz, Zabihullah Mujahid, quien añadió que mataron a “más de un centenar de soldados”.Abdul Qahar Aram, portavoz del ejército, había detallado que los insurgentes vestían uniformes militares y lograron infiltrarse dentro del cuartel en el interior de varios vehículos del ejército.

 

 

Publicado enInternacional
 Imagen de la televisión siria donde se muestra la base militar destruida por los misiles de EEUU.

 

El ataque de Estados Unidos contra una base aérea en la provincia de Homs, que ha causado importantes destrozos y la muerte de nueve civiles, según Damasco, puede significar un cambio cualitativo en la guerra civil que ya dura seis años, y que se ha cobrado la vida de cientos de miles de personas, entre las que se cuentan decenas de millares de civiles.

 

JERUSALÉN 


La cuestión es saber si el ataque de la madrugada del viernes ordenado por el presidente Donald Trump se va a detener o señala el principio de una mayor implicación militar en el conflicto. Los Estados Unidos disponen de decenas de bases militares en Oriente Próximo, además de una fuerza naval considerable, mientras que Rusia únicamente posee una base naval, precisamente en la ciudad de Tartús. Esto significa que un enfrentamiento directo entre los dos ejército es bastante improbable.

En las últimas horas muchos se habían preguntado si Estados Unidos iba a lanzar, de alguna manera, un ataque contra el ejército sirio en respuesta al incidente ocurrido el martes en Sheij Sheijun, un pueblo del distrito de Idlib, al norte del país, que ha costado la vida a más de ochenta personas, muchas de ellas afectadas por gases supuestamente utilizados por el ejército contra los rebeldes.

 

58e72b28273f3

Un navío de EEUU lanza uno de los misiles contra una base militar siria. /REUTERS

 

Era una pregunta a la que el presidente Donald Trump rehusó contestar el miércoles en el transcurso de una rueda de prensa con el rey Abdallah de Jordania. Sin embargo, midiendo bien sus palabras, Trump manifestó que el ejército sirio había rebasado una “línea roja” con el uso de las armas químicas y que su actitud con respecto al presidente Bashar al Asad había “cambiado mucho” tras el mencionado incidente.

 
¿EEUU se decidirá por una intervención prolongada?


Una prolongada intervención militar americana distinta de la que está en marcha contra el Estado Islámico, presenta numerosos inconvenientes. Quizás el primero es que Rusia está muy implicada en el conflicto y probablemente hay pocas bases militares sirias donde no haya una presencia de soldados rusos. Este es un problema que de momento se ha podido soslayar pero que se ha de tener muy en cuenta.

Más allá de este problema, Trump debe considerar si una intervención a larga escala, algo a lo que el presidente se ha resistido desde el primer día de mandato, resolverá este conflicto que dura seis años. Pensar que una vez apartado del poder Bashar al Asad todo van a ser flores y violas es tener unas expectativas que guardan poca relación con la realidad de Siria.

 

58e72c6f0f2a6.r 1491563224180.0 9 2999 1554

Donald Trump durante su discurso tras ordenar el ataque a Siria. /REUTERS

 

Baste recordar lo ocurrido en Irak a partir de la invasión de 2003 y del país que dejaron los americanos cuando se marcharon en 2011, un país completamente desencajado cuya situación agravó significativamente la intervención del presidente Bush. Hoy vuelve a haber tropas americanas en Irak pero aunque están allí para derrotar al Estado Islámico, es completamente ingenuo pensar que se resolverá la situación cuando se acabe con el Estado Islámico.

Cuando el miércoles el vicepresidente Mike Pence advirtió que “todas las opciones están sobre la mesa”, apuntó a una intervención militar a larga escala que puede ser peor para una Siria que ya ha registrado un elevado número de muertos, más de 300.000, de los que probablemente más de la tercera parte son civiles, incluidos decenas de millares de niños.

Naturalmente, muchos se han rasgado las vestiduras tras el incidente del martes en Sheij Sheijun, entre ellos el presidente Trump. “Lo que ocurrió (el martes) es inaceptable para mí”, ha dicho sin mencionar que las tropas americanas han causado la muerte de un elevado número de civiles en Siria y en Irak, incluso después de que terminara de manera oficial la invasión de este país en 2011.

Los americanos han descartado la versión de los hechos que han dado los tres aliados que son Siria, Rusia e Irán, según la cual las armas químicas que mataron a decenas de personas estaban guardadas en un arsenal de los rebeldes que fue bombardeado por la aviación siria, y no fueron armas químicas usadas por los aviones sirios.

 

58e49c845b13e.r 1491563290631.0 0 2480 1278

Cuerpos tendidos tras el ataque aéreo en Jan Sheijun (Siria). /REUTERS

 

En cualquier caso, una vez que la administración Trump ha cambiado su discurso tras la intervención de la madrugada, se abre una serie de interrogantes que solo el tiempo aclarará. La embajadora americana en la ONU, Nikki Haley, advirtió el miércoles que su país puede adoptar una “acción unilateral”, en alusión al uso de la fuerza que algunos aliados de Estados Unidos esperan.

 
Posición de los países del entorno


El caso de Israel es único. Los israelíes están cada vez más incómodos con la presencia de tropas rusas en la región y así lo han hecho saber. El jefe del ejército del aire reconoció el mes pasado que la presencia rusa está obligando a los israelíes a reconsiderar algunas de las operaciones que hasta hace poco eran rutinarias sobre el cielo sirio. Según el general, Israel debe proteger su capacidad operativa de los radares rusos.

Además, existe una preocupación creciente con respecto a Irán. Jefes militares israelíes han indicado que es muy posible que si Asad permanece en el poder, Irán establecerá una base naval en el Mediterráneo oriental similar a la base rusa de Tartús, una idea que Teherán ya ha dejado caer teniendo en cuenta que Israel dispone de submarinos nucleares que con toda seguridad patrullan por el Golfo Pérsico. Es una idea que preocupa mucho a Israel y hace que este país sea favorable a una intervención americana en Siria.

Aunque las relaciones entre Trump y Benjamín Netanyahu no son todo lo sólidas que dice el primer ministro israelí, no cabe duda de que éste va a hacer todo lo posible para acabar con el régimen de Asad para que Siria se convierta en otro país títere en la región. Netanyahu se ha apresurado a felicitar a Trump por el ataque, ahora bien, habiendo visto lo que ha sucedido en Irak, no es complicado pronosticar que Siria no será una balsa de aceite sin Asad.

Si hace apenas unos días el secretario de Estado Rex Tillerson manifestó en Turquía que el futuro de Asad “lo decidirá el pueblo sirio”, todo indica que en las últimas horas en Washington se están considerando otras opciones más expeditivas.

 

 

Publicado enInternacional
Obama solicita para 2017 un presupuesto de 11,600 millones de dólares para guerras

Barack Obama, presidente en funciones de EE.UU., instó el jueves al Congreso a aprobar un presupuesto adicional de 11 mil 600 millones de dólares para el fondo de guerra del ejercicio económico de 2017.


De la cantidad solicitada, la mitad (5 mil 800 millones) se emplearían en el fondo de guerra del Pentágono y los otros 5 mil 800 serían para el Departamento de Estado y la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, en inglés).


“Aunque estas enmiendas se centran en financiar nuestros esfuerzos de seguridad nacional en el extranjero, nuestros esfuerzos aquí en casa son igualmente importantes para combatir el terrorismo y proteger al pueblo estadounidense”, subrayó el presidente de EE.UU., Barack Obama.


A juicio del jefe norteamericano de Estado, este financiamiento adicional ayudaría a pagar los costos de los ataques al grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) y de la guerra que se libra en Afganistán, la cual acabó, entre 2001 y 2014, con la vida de unos 100 mil afganos y paquistaníes, según las cifras de la Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA, en inglés).


“Aunque estas enmiendas se centran en financiar nuestros esfuerzos de seguridad nacional en el extranjero, nuestros esfuerzos aquí en casa son igualmente importantes para combatir el terrorismo y proteger al pueblo estadounidense”, subraya Obama en una carta dirigida al presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan.


Cabe recordar que el pasado mes de marzo, el secretario adjunto para la Defensa de EE.UU., Robert Scher, indicó que el Pentágono centraría su presupuesto de 2017 en blindar las capacidades de disuadir o vencer a sus mayores adversarios: Rusia y China.


La propuesta de Obama fue saludada por el secretario estadounidense de Defensa, Ashton Carter, que llamó al Congreso a aprobarla. “Este plan refleja la naturaleza evolutiva de nuestra campaña militar contra el grupo Daesh y nuestros esfuerzos en Afganistán”, indicó, según The Hill.


No obstante, el presidente de la Comisión de Defensa de la Cámara de Representantes de EE.UU., William Mac Thornberry, del Partido Republicano, consideró el mismo jueves la solicitud de Obama como insuficiente.


“Si bien revisaremos cuidadosamente la solicitud, la cantidad aún no se ajusta al aumento del ritmo de las operaciones contra el Estado Islámico y no hace nada para comenzar a abordar la crisis de preparación”, subrayó Thornberry.


(Con información de Hispantv)

Publicado enInternacional
Sábado, 23 Julio 2016 07:51

Terror y muerte en un shopping de Munich

Cerca del shopping atacado se apostaron miembros especiales de comandos policiales y varias ambulancias que asistían a los heridos.
 
AL MENOS DIEZ MUERTOS EN UN ATAQUE CON ARMAS LARGAS EN LA CIUDAD ALEMANA. EL AUTOR SE HABRIA SUICIDADO


Según la policía, un joven alemán-iraní disparó a mansalva en un restaurante de comida rápida, en uno de los centros comerciales más grandes de la capital de Baviera. Para los investigadores, aún no hay indicios de que se trate de un atentado de islamistas radicales.

 

El terror se apoderó ayer de la ciudad alemana de Munich al producirse un ataque en el centro comercial Olympia-Einkaufszentrum con un saldo de por lo menos diez muertos y 21 heridos. La policía declaró un “alta alerta terrorista” tras el tiroteo.


La policía local informó al principio que habían actuado tres atacantes, pero luego aclaró que casi con seguridad había sido uno solo, un alemán de 18 años de origen iraní que vivía en Munich desde hace muchos años. El atacante se habría suicidado después de la masacre, agregó el vocero policial. El terrorista, pertrechado con un arma larga, se dio a la fuga después de haber disparado en un restaurante de comida rápida en uno de los centros comerciales más grandes de la capital de Baviera. La policía dijo que no hay indicios de que se trate de un atentado de islamistas radicales. “Es prematuro especular sobre el motivo de los atacantes”, aseguró el portavoz policial Marcus da Gloria Martins. “Hablamos de un ataque terrorista porque ante esta alerta alcanzamos el mayor despliegue de seguridad”, explicó un alto funcionario de seguridad. Tras varias horas de búsqueda de los supuestos fugitivos, el ministro alemán de Asuntos Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, dijo que el motivo del horrible ataque no está claro y que las evidencias son contradictorias.


Horas más tarde la policía informó que el cadáver de un hombre que fue hallado cerca del centro comercial correspondería al único atacante que habría actuado en el atentado, quien luego se habría suicidado. El hombre llevaba una mochila que está siendo examinada por expertos en artefactos explosivos.


“Estamos analizando de forma intensa la posibilidad de que se trate de un atacante”, dijo un portavoz de la policía de la ciudad alemana. En Internet y en los medios circula un video sobre un hombre vestido de negro que abre fuego a quemarropa contra gente en la acera delante de un restaurante de cómidas rápidas. No está confirmado si fue grabado durante el ataque de ayer. También se especula con que el ataque podría haber sido perpetrado por radicales de derecha. Un video en Internet del que se hicieron eco los medios alemanes muestra a un presunto agresor discutiendo a gritos con un vecino en el que dice “Soy alemán, nací aquí”. Testigos citados por CNN y medios alemanes aseguran que los atacantes gritaban “extranjeros de mierda”.


Las autoridades llamaron a la población a no abandonar sus casas. Todo el transporte urbano (metros, autobuses y tranvías) quedó paralizado y también fue suspendido el tráfico ferroviario. La estación central de Munich fue evacuada. La policía pidió a los conductores que abriesen paso a los patrulleros y vehículos policiales en las autopistas hacia la capital bávara. Médicos y enfermeras fueron llamados a asumir turnos adicionales en los hospitales.


Tras el atentado en el centro comercial conocido como #Oez que está en el distrito de Moosach cercano al Parque Olímpico de la ciudad, trascendieron versiones de un tiroteo en una plaza del centro de la ciudad. La policía desplegó un gran operativo en el centro después de que muchas personas corrieran en la zona presas del pánico, pero luego aseguró que se trató de una falsa alarma. Policías fuertemente armados patrullan también en estaciones de metro del centro. Poco después del atentado las autoridades efectuaron un llamamiento a la población a través de un sistema de alarma de teléfonos celulares instándolos a permanecer en sus hogares. “No sabemos dónde están los agresores. Cuídense y eviten los lugares públicos”, habían alertado a través de la red Twitter.


El primer ministro de Baviera, Horst Seehofer, y el titular de Interior bávaro, Joachim Herrmann, pusieron en marcha un gabinete de crisis. Policías de toda la ciudad acudieron al centro comercial que fue escenario del tiroteo y acordonaron ampliamente la zona. Varios helicópteros sobrevolaban la ciudad, a la que fueron destacadas tropas de elite procedentes de Bonn.


El tiroteo comenzó a las 17.52 hora localen un restaurante de cómidas rápidas en el centro comercial Olympia, dijo el viceportavoz de la presidencia de la policía de Munich, Thomas Baumann. El centro comercial se encuentra enclavado en un área residencial y está a dos estaciones de metro del Estadio Olímpico de la ciudad. Tiene 135 locales comerciales y es uno de los mayores centros de compras de Munich. Al principio, la situación era muy confusa, y diversos videos y fotos empezaron a circular por las redes sociales mostrando escenas de pánico, con personas corriendo por el centro comercial a la búsqueda de un refugio, policías ingresando a los estacionamientos, e incluso posibles tomas de los tiradores saliendo del lugar. Otros archivos que circulaban por las redes sociales dejaban oír el sonido de los disparos, que empezaron en el local de la hamburguesería McDonald’s integrado al shopping.


En el noreste de la ciudad, allí donde se registraron los disparos en el centro comercial, regía el estado de excepción. Rápidamente la policía cercó y evacuó la zona. Seguía prevaleciendo la incertidumbre y la policía pidió a los ciudadanos que permanezcan en sus casas. Un viernes por la tarde normalmente la zona está en plenitud. Todas las grandes marcas tienen tiendas en el centro comercial.


La policía llamó a la población a no publicar fotos ni videos de los operativos policales. “Por favor, no publiquen en la red fotos/videos de las medidas policiales en el lugar del hecho. ¡No apoyen a los agresores!”, tuitéo. Facebook activó en horas de la tarde el “Safety Check” a través del cual los usuarios pueden dar señales de que se encuentran a salvo. Asimismo, habitantes de la ciudad emplearon en Twitter el hashtag #OffeneTür (Puertas abiertas) para ofrecer o recibir refugio en la ciudad. Los pasajeros que hayan quedado varados por la suspensión del tránsito ferroviario hacia Munich por el ataque en un centro comercial podrán pasar la noche en trenes en las afueras de la ciudad alemana, informó ayer la compañía ferroviaria Deutsche Bahn. Además, varios hoteles se ofrecieron a albergar gratuitamente a gente que quedó varada en Munich.


El ministro del Interior de Alemania, Thomas de Maizière, que al momento del atentado se encontraba en un avión que lo llevaba a los Estados Unidos, donde iba a iniciar sus vacaciones de verano, retornó inmediatamente al país. Cerca de las 21, hora local (16 hora argentina), la cancillería federal convocó a una reunión de crisis para seguir la evolución de la situación. La canciller, Angela Merkel, no se encontraba presente, pero presidirá hoy una reunión del Gabinete Federal de Seguridad, junto a los titulares de las principales carteras, para analizar la situación tras el brutal ataque, comunicó la cancillería alemana. A la reunión asistirán, además de Merkel, su jefe de Gabinete, Peter Altmaier; la ministra de Defensa, Ursula von der Leyen; el vicecanciller, Sigmar Gabriel; el ministro de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier; el de Justicia, Heiko Maas; el de Finanzas, Wolfgang Schäuble, y el de Cooperación, Gerd Müller.


Alemania es sacudida por segunda vez en pocos días por un acto de terror. El lunes, un refugiado afgano de 17 años atacó con hacha y cuchillo a pasajeros en un tren regional al grito de “Alá es grande” dejando un saldo de cuatro heridos graves. El joven fue abatido por la policía. Los especialistas en terrorismo habían avisado de la posibilidad de atentados en “objetivos blandos” poco vigilados como centros comerciales, escuelas u hospitales.

 

 


 

 

Confrontación confesional, xenofobia y exclusión

 

Por Eduardo Febbro


Desde París


Ben Laden y el entorno teórico de Al Qaeda están obteniendo una horrenda victoria póstuma a través del Estado Islámico. Las miles y miles de personas que mueren víctimas de los atentados en varias regiones del mundo tienen un origen teórico común, una decisión estratégica fundacional pactada por Estados Unidos y Arabia Saudita y un error garrafal cometido en Irak luego de la invasión de 2003. Esos tres elementos van a diseñar el espantoso mundo en el cual vivimos.


El jihadismo que conocemos hoy se nutre de tres fuentes. En primer lugar, es hereditario de la política que Washington y Riad implementaron a finales de los años 70 (1979) mediante la cual islamizaron, con la ayuda de Bin Laden, la resistencia interior contra la invasión soviética de Afganistán. Por ese diseño pasó también, aunque con otras intenciones, una multinacional argentina, Bridas, cuando, antes que los enceguecidos norteamericanos, va a descubrir la utilidad de los talibanes en su proyecto de trazar el recorrido de un gasoducto de cerca de 1500 kilómetros que iba dese Turkmenistán hasta Pakistán. En segundo lugar, los atentados en Occidente se inspiran en una obra teórica de 1.600 páginas escrita por Abou Moussab al-Souri, el teórico de la tercera jihad y ex mano derecha de Ben Laden. Este sirio nacido en Alepo hace 60 años plasmó en en el libro “Llamado a la resistencia islámica mundial” lo que el Estado Islámico está llevando a cabo en la realidad, o sea, la Jihad global del pobre. La obra, aún accesible en internet, se ha convertido en una biblia y en el manual de iniciación básico para todos los candidatos a la guerra santa contra Occidente. El tercer elemento es la invasión de Irak, la disolución de la policía y el ejército iraquí decidida por un analfabeto critico de las relaciones internacionales, el administrador civil de Irak, el norteamericano Paul Bremer, el montaje posterior de un gobierno iraquí de mayoría chiíta pero tan violento como corrupto y el aislamiento de la minoría sunnita en el seno de la cual estaban los altos mandos del ejercito iraquí, los servicios secretos, los miembros del partido Bass y la policía, hoy espinas dorsales del Estado Islámico.


Pero la cuna es siempre una combinación de la confrontación durante la llamada Guerra Fría entre las dos potencias, Estados Unidos y la entonces Unión Soviética, los intereses gasíferos y petroleros, Irak y el extremismo islamista, el cual, con la ayuda de Arabia Saudita, Estados Unidos y Pakistán, será propagado, armado y entrenado por la primera potencia mundial con el objetivo de desalojar al ejército rojo de Afganistán. Todos los hechos terminan componiendo el eslabón de una cadena que llega hasta nuestros sangrientos días y en la cual el libro de Abou Moussab al-Souri es una pieza fundamental. El “Llamado a la resistencia islámica mundial” es, ante todo, el producto del desacuerdo entre Osama Bin Laden y Abou Moussab al-Souri, nombre de guerra con el que remplazó al auténtico, Mustafá Setmariam Nassar. Al-Souri estaba totalmente en contra de actos terroristas tentaculares y espectaculares como el que Bin Laden cometió en Estados Unidos en septiembre de 2001. Para él, ese tipo de estrategia sólo podía acarrear consecuencias destructoras porque accionaban dos resortes de una potencia con una capacidad de intervención militar enorme: primero, el aumento de los créditos militares, dos la invasión de los llamados “territorios cuna”, es decir, Afganistán. No se equivocó, el 11 de septiembre atrajo a Estados Unidos a Afganistán y esa expedición militar terminó con el desmantelamiento casi total de Al Qaida. La ex cabeza pensante de Bin Laden criticó a su jefe en un correo electrónico donde decía: “nuestro hermano fue contaminado por la enfermedad de las pantallas, los flashes, sus admiradores y los aplausos”. Abou Moussab al-Souri propuso cambiar la meta y apuntar no hacia los Estados Unidos, país muy alejado y potente, sino hacia lo qué el llamaba “el vientre blando” de Occidente, es decir, Europa. Para ello, el sirio -más tarde nacionalizado español en virtud de su matrimonio con una española–, inventó el término de “nizam la tanzim”, un “sistema pero no una organización”: es decir, una estructura terrorista compuesta por células auto gestionadas, sin lazo con un órgano central, una suerte de jihad horizontal autónomo, separado de cualquier idea piramidal. Ya hemos visto su eficacia en los últimos años. Internet y las redes sociales serán en esa visión otro aporte clave porque ambos, en la idea de al-Souri, ocupan el lugar de las mezquitas o los imanes. Sin contacto físico, sin frecuentación de lugares vigiladas, los individuos se empapan en esa opción.


En su libro, Abou Moussab al-Souri calculó las consecuencias en el seno mismo de las sociedades occidentales: confrontación racial, xenofobia y exclusión por parte de los occidentales y, por consiguiente, radicalización de los musulmanes víctimas del racismo. Por curioso que parezca, ninguno de los muy publicitados servicios de inteligencia de las potencias mundiales prestó la debida atención a ese libro. No sólo aún se lo encuentra en Internet sino que, además, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, las decenas de think tank que se crearon en Washington para pensar el mundo gozaban de créditos millonarios pero sufrían de una falencia absurda: en esos think tank casi nadie hablaba árabe. El Estado Islámico aplicó con letra de sangre esa yihad horizontal pero también introdujo blancos nuevos que no estaban en el libro de Al-Souri: Arabia Saudita, Yemen, Túnez, Libia, Turquía y Rusia con el atentado contra el avión ruso derribado el 31 de octubre de 2014 por el ISIS. Las peregrinaciones de Abou Moussab al-Souri no están tampoco exentas de interés para comprender las barrabasadas cometidas por los servicios de inteligencia. El sirio fue arrestado en 2005 por los servicios secretos de Pakistán cuando huyó de Afganistán y entregado a Estados Unidos. Washington tenía la perla entre sus manos pero se la entregó a la Siria de Bachar el-Assad en 2011 (otras fuentes hablan de 2007). Assad lo liberó el mismo año con una intención semejante a la que llevó a Washington a armar la resistencia afgana: islamizar las revueltas árabes que estallaron en 2011 y, con ello, restarles legitimidad. Hoy nadie sabe donde está.


El perfil de guerra confesional que Estados Unidos, Arabia Saudita y Pakistán trazaron en torno a Afganistán explotó en las manos de todos. Ningún cerebro de la CIA o la NSA previó la expansión posterior. La mayoría de los llamados “hombres más buscados” por Estados Unidos fueron, en su momento, aliados de esos tres países. Los llevaron a Pakistán, los adiestraron en las famosas escuelas coránicas de Peshawar y luego los soltaron en Afganistán con armas en las manos. “El enemigo es fuerte y poderoso, nosotros somos pobres. La guerra será extensa”, escribió Abou Moussab al-Souri en su libro. El Estado Islámico se empapó en esa literatura y llevó a la realidad esa guerra “nizam la tanzim”, es decir, el sistema de lobos solitarios que azota a Occidente. Su yihad descentralizada se extiende ahora por las capitales del Viejo Continente, y más allá: la matanza de Niza, el atentado en el aeropuerto de Turquía, el atentado en el aeropuerto de Bruselas, las matanzas de París, y, en estas horas, tal vez Monich. Abou Moussab al-Souri conocía muy bien ese “vientre blando” de Occidente. Vivió exiliado en Francia, en Londres y luego, con su esposa, en Andalucía. Abou Moussab al-Souri presidió el nacimiento de las dos primeras yihad e inventó la tercera. La primera se articuló contra el ejército soviético en Afganistán: la segunda contra la invasión norteamericana de Irak en 2003 y, esta, la tercera, una fuerza heredera de cada uno de esos hechos, el Estado Islámico, la siembra en occidente. La obra de Abou Moussab al-Souri no habría tenido la influencia que tuvo si Estados Unidos y sus lacayos no hubiesen despertado y alimentado el islamismo radical, si no hubiesen luego fracturado de una manera espantosa Irak. A ello se le sumaron la exclusión, el racismo y el desprecio de que son objeto los musulmanes en Europa. Las palabras de al-Souri se convirtieron en semillas de bombas humanas que no sólo destrozan vidas en París sino, también, en Irak donde, casi en silencio, centenas de vidas humanas desaparecen tragadas por bombas activadas hace mucho por las potencias occidentales.

 

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

 

 

 

 

Publicado enInternacional
Israel rompe el alto el fuego con un ataque aéreo en Gaza

GAZA.- Un avión de guerra israelí atacó la pasada noche un puesto militar de las milicias del movimiento islamista Hamás en Jan Yunis, en el sur de Gaza, sin que se registraran heridos, informaron hoy oficiales palestinos y fuentes castrenses israelíes.

Miembros de las fuerzas de seguridad y testigos aseguraron que aeronaves del Ejército israelí bombardearon en dos ocasiones un centro de entrenamiento que pertenece al brazo armado de Hamás, las brigadas de Azzedím Al Kassam, sin causar heridos.


Según anunció el Ejército israelí en un breve comunicado, el ataque respondió a la caída en el sur del país de un proyectil disparado desde Gaza que no causó daños ni heridos.

Éste es el tercer proyectil procedente de la Franja que cae en suelo israelí, desde que el pasado 26 de agosto se acordara el alto el fuego que puso fin a la ofensiva militar israelí Margen Protector.

Por su parte, es la primera vez en este tiempo que el Ejército israelí bombardea el enclave costero después de la operación que causó la muerte de más de 2.100 personas, en su gran mayoría civiles palestinos.

Publicado enInternacional