Sábado, 22 Abril 2017 08:03

Ataque del talibán en Afganistán

La base atacada es un lugar estratégico, ya que es la encargada de la seguridad de todo el norte de Afganistán.

 

AL MENOS 60 MUERTOS EN UN ASALTO A UNA BASE

 

Al menos 60 personas murieron, entre ellas medio centenar de soldados y 10 talibanes, y alrededor de 70 militares resultaron heridos ayer durante un ataque insurgente contra una base del ejército afgano en el norte de Afganistán.

“El número de soldados muertos supera los 50 y el de heridos es ahora de 73”, informó un comandante del ejército afgano, que pidió el anonimato y que añadió que el total de insurgentes fallecidos asciende a 10.

Zabihullah Kakar, miembro del Consejo de la provincia de Balkh, donde ocurrió el ataque, confirmó que, al menos, “66 miembros del ejército murieron y 73 resultaron heridos”. Sin embargo, el ministerio afgano de Defensa evitó dar cifras concretas sobre el total de víctimas. Un vocero de ese ministerio, Dawlat Waziri, que en un principio había informado que la cifra de militares fallecidos era de ocho, aseguró en nuevas declaraciones que “el número de muertos y heridos será anunciado tras completar la investigación”.

“Desafortunadamente también tenemos muertos y heridos”, acotó sin dar más detalles tras elevar a nueve el número de talibanes muertos en el ataque, dos de ellos tras inmolarse y siete en los tiroteos con las fuerzas de seguridad, aunque aseguró que un décimo se encuentra retenido con vida. El ataque, que se prolongó durante seis horas, comenzó poco después del mediodía, cuando los soldados salían de la mezquita tras las oraciones del viernes, en el cuartel situado en el distrito de Dehdadi, explicó Waziri. Un portavoz de las fuerzas especiales del ejército afgano encargadas de neutralizar a los atacantes, Javid Salim, subrayó que el talibán aprovecharon el momento de las oraciones del viernes para iniciar su ofensiva y remarcó que la situación está “bajo control” con todos los talibanes muertos. “Ahora hay una investigación abierta para determinar cómo los atacantes consiguieron entrar en la base”, concluyó Salim.

El talibán se adjudicó el ataque a través de un comunicado remitido por su portavoz, Zabihullah Mujahid, quien añadió que mataron a “más de un centenar de soldados”.Abdul Qahar Aram, portavoz del ejército, había detallado que los insurgentes vestían uniformes militares y lograron infiltrarse dentro del cuartel en el interior de varios vehículos del ejército.

 

 

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 Imagen de la televisión siria donde se muestra la base militar destruida por los misiles de EEUU.

 

El ataque de Estados Unidos contra una base aérea en la provincia de Homs, que ha causado importantes destrozos y la muerte de nueve civiles, según Damasco, puede significar un cambio cualitativo en la guerra civil que ya dura seis años, y que se ha cobrado la vida de cientos de miles de personas, entre las que se cuentan decenas de millares de civiles.

 

JERUSALÉN 


La cuestión es saber si el ataque de la madrugada del viernes ordenado por el presidente Donald Trump se va a detener o señala el principio de una mayor implicación militar en el conflicto. Los Estados Unidos disponen de decenas de bases militares en Oriente Próximo, además de una fuerza naval considerable, mientras que Rusia únicamente posee una base naval, precisamente en la ciudad de Tartús. Esto significa que un enfrentamiento directo entre los dos ejército es bastante improbable.

En las últimas horas muchos se habían preguntado si Estados Unidos iba a lanzar, de alguna manera, un ataque contra el ejército sirio en respuesta al incidente ocurrido el martes en Sheij Sheijun, un pueblo del distrito de Idlib, al norte del país, que ha costado la vida a más de ochenta personas, muchas de ellas afectadas por gases supuestamente utilizados por el ejército contra los rebeldes.

 

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Un navío de EEUU lanza uno de los misiles contra una base militar siria. /REUTERS

 

Era una pregunta a la que el presidente Donald Trump rehusó contestar el miércoles en el transcurso de una rueda de prensa con el rey Abdallah de Jordania. Sin embargo, midiendo bien sus palabras, Trump manifestó que el ejército sirio había rebasado una “línea roja” con el uso de las armas químicas y que su actitud con respecto al presidente Bashar al Asad había “cambiado mucho” tras el mencionado incidente.

 
¿EEUU se decidirá por una intervención prolongada?


Una prolongada intervención militar americana distinta de la que está en marcha contra el Estado Islámico, presenta numerosos inconvenientes. Quizás el primero es que Rusia está muy implicada en el conflicto y probablemente hay pocas bases militares sirias donde no haya una presencia de soldados rusos. Este es un problema que de momento se ha podido soslayar pero que se ha de tener muy en cuenta.

Más allá de este problema, Trump debe considerar si una intervención a larga escala, algo a lo que el presidente se ha resistido desde el primer día de mandato, resolverá este conflicto que dura seis años. Pensar que una vez apartado del poder Bashar al Asad todo van a ser flores y violas es tener unas expectativas que guardan poca relación con la realidad de Siria.

 

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Donald Trump durante su discurso tras ordenar el ataque a Siria. /REUTERS

 

Baste recordar lo ocurrido en Irak a partir de la invasión de 2003 y del país que dejaron los americanos cuando se marcharon en 2011, un país completamente desencajado cuya situación agravó significativamente la intervención del presidente Bush. Hoy vuelve a haber tropas americanas en Irak pero aunque están allí para derrotar al Estado Islámico, es completamente ingenuo pensar que se resolverá la situación cuando se acabe con el Estado Islámico.

Cuando el miércoles el vicepresidente Mike Pence advirtió que “todas las opciones están sobre la mesa”, apuntó a una intervención militar a larga escala que puede ser peor para una Siria que ya ha registrado un elevado número de muertos, más de 300.000, de los que probablemente más de la tercera parte son civiles, incluidos decenas de millares de niños.

Naturalmente, muchos se han rasgado las vestiduras tras el incidente del martes en Sheij Sheijun, entre ellos el presidente Trump. “Lo que ocurrió (el martes) es inaceptable para mí”, ha dicho sin mencionar que las tropas americanas han causado la muerte de un elevado número de civiles en Siria y en Irak, incluso después de que terminara de manera oficial la invasión de este país en 2011.

Los americanos han descartado la versión de los hechos que han dado los tres aliados que son Siria, Rusia e Irán, según la cual las armas químicas que mataron a decenas de personas estaban guardadas en un arsenal de los rebeldes que fue bombardeado por la aviación siria, y no fueron armas químicas usadas por los aviones sirios.

 

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Cuerpos tendidos tras el ataque aéreo en Jan Sheijun (Siria). /REUTERS

 

En cualquier caso, una vez que la administración Trump ha cambiado su discurso tras la intervención de la madrugada, se abre una serie de interrogantes que solo el tiempo aclarará. La embajadora americana en la ONU, Nikki Haley, advirtió el miércoles que su país puede adoptar una “acción unilateral”, en alusión al uso de la fuerza que algunos aliados de Estados Unidos esperan.

 
Posición de los países del entorno


El caso de Israel es único. Los israelíes están cada vez más incómodos con la presencia de tropas rusas en la región y así lo han hecho saber. El jefe del ejército del aire reconoció el mes pasado que la presencia rusa está obligando a los israelíes a reconsiderar algunas de las operaciones que hasta hace poco eran rutinarias sobre el cielo sirio. Según el general, Israel debe proteger su capacidad operativa de los radares rusos.

Además, existe una preocupación creciente con respecto a Irán. Jefes militares israelíes han indicado que es muy posible que si Asad permanece en el poder, Irán establecerá una base naval en el Mediterráneo oriental similar a la base rusa de Tartús, una idea que Teherán ya ha dejado caer teniendo en cuenta que Israel dispone de submarinos nucleares que con toda seguridad patrullan por el Golfo Pérsico. Es una idea que preocupa mucho a Israel y hace que este país sea favorable a una intervención americana en Siria.

Aunque las relaciones entre Trump y Benjamín Netanyahu no son todo lo sólidas que dice el primer ministro israelí, no cabe duda de que éste va a hacer todo lo posible para acabar con el régimen de Asad para que Siria se convierta en otro país títere en la región. Netanyahu se ha apresurado a felicitar a Trump por el ataque, ahora bien, habiendo visto lo que ha sucedido en Irak, no es complicado pronosticar que Siria no será una balsa de aceite sin Asad.

Si hace apenas unos días el secretario de Estado Rex Tillerson manifestó en Turquía que el futuro de Asad “lo decidirá el pueblo sirio”, todo indica que en las últimas horas en Washington se están considerando otras opciones más expeditivas.

 

 

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Obama solicita para 2017 un presupuesto de 11,600 millones de dólares para guerras

Barack Obama, presidente en funciones de EE.UU., instó el jueves al Congreso a aprobar un presupuesto adicional de 11 mil 600 millones de dólares para el fondo de guerra del ejercicio económico de 2017.


De la cantidad solicitada, la mitad (5 mil 800 millones) se emplearían en el fondo de guerra del Pentágono y los otros 5 mil 800 serían para el Departamento de Estado y la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, en inglés).


“Aunque estas enmiendas se centran en financiar nuestros esfuerzos de seguridad nacional en el extranjero, nuestros esfuerzos aquí en casa son igualmente importantes para combatir el terrorismo y proteger al pueblo estadounidense”, subrayó el presidente de EE.UU., Barack Obama.


A juicio del jefe norteamericano de Estado, este financiamiento adicional ayudaría a pagar los costos de los ataques al grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) y de la guerra que se libra en Afganistán, la cual acabó, entre 2001 y 2014, con la vida de unos 100 mil afganos y paquistaníes, según las cifras de la Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA, en inglés).


“Aunque estas enmiendas se centran en financiar nuestros esfuerzos de seguridad nacional en el extranjero, nuestros esfuerzos aquí en casa son igualmente importantes para combatir el terrorismo y proteger al pueblo estadounidense”, subraya Obama en una carta dirigida al presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan.


Cabe recordar que el pasado mes de marzo, el secretario adjunto para la Defensa de EE.UU., Robert Scher, indicó que el Pentágono centraría su presupuesto de 2017 en blindar las capacidades de disuadir o vencer a sus mayores adversarios: Rusia y China.


La propuesta de Obama fue saludada por el secretario estadounidense de Defensa, Ashton Carter, que llamó al Congreso a aprobarla. “Este plan refleja la naturaleza evolutiva de nuestra campaña militar contra el grupo Daesh y nuestros esfuerzos en Afganistán”, indicó, según The Hill.


No obstante, el presidente de la Comisión de Defensa de la Cámara de Representantes de EE.UU., William Mac Thornberry, del Partido Republicano, consideró el mismo jueves la solicitud de Obama como insuficiente.


“Si bien revisaremos cuidadosamente la solicitud, la cantidad aún no se ajusta al aumento del ritmo de las operaciones contra el Estado Islámico y no hace nada para comenzar a abordar la crisis de preparación”, subrayó Thornberry.


(Con información de Hispantv)

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Sábado, 23 Julio 2016 07:51

Terror y muerte en un shopping de Munich

Cerca del shopping atacado se apostaron miembros especiales de comandos policiales y varias ambulancias que asistían a los heridos.
 
AL MENOS DIEZ MUERTOS EN UN ATAQUE CON ARMAS LARGAS EN LA CIUDAD ALEMANA. EL AUTOR SE HABRIA SUICIDADO


Según la policía, un joven alemán-iraní disparó a mansalva en un restaurante de comida rápida, en uno de los centros comerciales más grandes de la capital de Baviera. Para los investigadores, aún no hay indicios de que se trate de un atentado de islamistas radicales.

 

El terror se apoderó ayer de la ciudad alemana de Munich al producirse un ataque en el centro comercial Olympia-Einkaufszentrum con un saldo de por lo menos diez muertos y 21 heridos. La policía declaró un “alta alerta terrorista” tras el tiroteo.


La policía local informó al principio que habían actuado tres atacantes, pero luego aclaró que casi con seguridad había sido uno solo, un alemán de 18 años de origen iraní que vivía en Munich desde hace muchos años. El atacante se habría suicidado después de la masacre, agregó el vocero policial. El terrorista, pertrechado con un arma larga, se dio a la fuga después de haber disparado en un restaurante de comida rápida en uno de los centros comerciales más grandes de la capital de Baviera. La policía dijo que no hay indicios de que se trate de un atentado de islamistas radicales. “Es prematuro especular sobre el motivo de los atacantes”, aseguró el portavoz policial Marcus da Gloria Martins. “Hablamos de un ataque terrorista porque ante esta alerta alcanzamos el mayor despliegue de seguridad”, explicó un alto funcionario de seguridad. Tras varias horas de búsqueda de los supuestos fugitivos, el ministro alemán de Asuntos Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, dijo que el motivo del horrible ataque no está claro y que las evidencias son contradictorias.


Horas más tarde la policía informó que el cadáver de un hombre que fue hallado cerca del centro comercial correspondería al único atacante que habría actuado en el atentado, quien luego se habría suicidado. El hombre llevaba una mochila que está siendo examinada por expertos en artefactos explosivos.


“Estamos analizando de forma intensa la posibilidad de que se trate de un atacante”, dijo un portavoz de la policía de la ciudad alemana. En Internet y en los medios circula un video sobre un hombre vestido de negro que abre fuego a quemarropa contra gente en la acera delante de un restaurante de cómidas rápidas. No está confirmado si fue grabado durante el ataque de ayer. También se especula con que el ataque podría haber sido perpetrado por radicales de derecha. Un video en Internet del que se hicieron eco los medios alemanes muestra a un presunto agresor discutiendo a gritos con un vecino en el que dice “Soy alemán, nací aquí”. Testigos citados por CNN y medios alemanes aseguran que los atacantes gritaban “extranjeros de mierda”.


Las autoridades llamaron a la población a no abandonar sus casas. Todo el transporte urbano (metros, autobuses y tranvías) quedó paralizado y también fue suspendido el tráfico ferroviario. La estación central de Munich fue evacuada. La policía pidió a los conductores que abriesen paso a los patrulleros y vehículos policiales en las autopistas hacia la capital bávara. Médicos y enfermeras fueron llamados a asumir turnos adicionales en los hospitales.


Tras el atentado en el centro comercial conocido como #Oez que está en el distrito de Moosach cercano al Parque Olímpico de la ciudad, trascendieron versiones de un tiroteo en una plaza del centro de la ciudad. La policía desplegó un gran operativo en el centro después de que muchas personas corrieran en la zona presas del pánico, pero luego aseguró que se trató de una falsa alarma. Policías fuertemente armados patrullan también en estaciones de metro del centro. Poco después del atentado las autoridades efectuaron un llamamiento a la población a través de un sistema de alarma de teléfonos celulares instándolos a permanecer en sus hogares. “No sabemos dónde están los agresores. Cuídense y eviten los lugares públicos”, habían alertado a través de la red Twitter.


El primer ministro de Baviera, Horst Seehofer, y el titular de Interior bávaro, Joachim Herrmann, pusieron en marcha un gabinete de crisis. Policías de toda la ciudad acudieron al centro comercial que fue escenario del tiroteo y acordonaron ampliamente la zona. Varios helicópteros sobrevolaban la ciudad, a la que fueron destacadas tropas de elite procedentes de Bonn.


El tiroteo comenzó a las 17.52 hora localen un restaurante de cómidas rápidas en el centro comercial Olympia, dijo el viceportavoz de la presidencia de la policía de Munich, Thomas Baumann. El centro comercial se encuentra enclavado en un área residencial y está a dos estaciones de metro del Estadio Olímpico de la ciudad. Tiene 135 locales comerciales y es uno de los mayores centros de compras de Munich. Al principio, la situación era muy confusa, y diversos videos y fotos empezaron a circular por las redes sociales mostrando escenas de pánico, con personas corriendo por el centro comercial a la búsqueda de un refugio, policías ingresando a los estacionamientos, e incluso posibles tomas de los tiradores saliendo del lugar. Otros archivos que circulaban por las redes sociales dejaban oír el sonido de los disparos, que empezaron en el local de la hamburguesería McDonald’s integrado al shopping.


En el noreste de la ciudad, allí donde se registraron los disparos en el centro comercial, regía el estado de excepción. Rápidamente la policía cercó y evacuó la zona. Seguía prevaleciendo la incertidumbre y la policía pidió a los ciudadanos que permanezcan en sus casas. Un viernes por la tarde normalmente la zona está en plenitud. Todas las grandes marcas tienen tiendas en el centro comercial.


La policía llamó a la población a no publicar fotos ni videos de los operativos policales. “Por favor, no publiquen en la red fotos/videos de las medidas policiales en el lugar del hecho. ¡No apoyen a los agresores!”, tuitéo. Facebook activó en horas de la tarde el “Safety Check” a través del cual los usuarios pueden dar señales de que se encuentran a salvo. Asimismo, habitantes de la ciudad emplearon en Twitter el hashtag #OffeneTür (Puertas abiertas) para ofrecer o recibir refugio en la ciudad. Los pasajeros que hayan quedado varados por la suspensión del tránsito ferroviario hacia Munich por el ataque en un centro comercial podrán pasar la noche en trenes en las afueras de la ciudad alemana, informó ayer la compañía ferroviaria Deutsche Bahn. Además, varios hoteles se ofrecieron a albergar gratuitamente a gente que quedó varada en Munich.


El ministro del Interior de Alemania, Thomas de Maizière, que al momento del atentado se encontraba en un avión que lo llevaba a los Estados Unidos, donde iba a iniciar sus vacaciones de verano, retornó inmediatamente al país. Cerca de las 21, hora local (16 hora argentina), la cancillería federal convocó a una reunión de crisis para seguir la evolución de la situación. La canciller, Angela Merkel, no se encontraba presente, pero presidirá hoy una reunión del Gabinete Federal de Seguridad, junto a los titulares de las principales carteras, para analizar la situación tras el brutal ataque, comunicó la cancillería alemana. A la reunión asistirán, además de Merkel, su jefe de Gabinete, Peter Altmaier; la ministra de Defensa, Ursula von der Leyen; el vicecanciller, Sigmar Gabriel; el ministro de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier; el de Justicia, Heiko Maas; el de Finanzas, Wolfgang Schäuble, y el de Cooperación, Gerd Müller.


Alemania es sacudida por segunda vez en pocos días por un acto de terror. El lunes, un refugiado afgano de 17 años atacó con hacha y cuchillo a pasajeros en un tren regional al grito de “Alá es grande” dejando un saldo de cuatro heridos graves. El joven fue abatido por la policía. Los especialistas en terrorismo habían avisado de la posibilidad de atentados en “objetivos blandos” poco vigilados como centros comerciales, escuelas u hospitales.

 

 


 

 

Confrontación confesional, xenofobia y exclusión

 

Por Eduardo Febbro


Desde París


Ben Laden y el entorno teórico de Al Qaeda están obteniendo una horrenda victoria póstuma a través del Estado Islámico. Las miles y miles de personas que mueren víctimas de los atentados en varias regiones del mundo tienen un origen teórico común, una decisión estratégica fundacional pactada por Estados Unidos y Arabia Saudita y un error garrafal cometido en Irak luego de la invasión de 2003. Esos tres elementos van a diseñar el espantoso mundo en el cual vivimos.


El jihadismo que conocemos hoy se nutre de tres fuentes. En primer lugar, es hereditario de la política que Washington y Riad implementaron a finales de los años 70 (1979) mediante la cual islamizaron, con la ayuda de Bin Laden, la resistencia interior contra la invasión soviética de Afganistán. Por ese diseño pasó también, aunque con otras intenciones, una multinacional argentina, Bridas, cuando, antes que los enceguecidos norteamericanos, va a descubrir la utilidad de los talibanes en su proyecto de trazar el recorrido de un gasoducto de cerca de 1500 kilómetros que iba dese Turkmenistán hasta Pakistán. En segundo lugar, los atentados en Occidente se inspiran en una obra teórica de 1.600 páginas escrita por Abou Moussab al-Souri, el teórico de la tercera jihad y ex mano derecha de Ben Laden. Este sirio nacido en Alepo hace 60 años plasmó en en el libro “Llamado a la resistencia islámica mundial” lo que el Estado Islámico está llevando a cabo en la realidad, o sea, la Jihad global del pobre. La obra, aún accesible en internet, se ha convertido en una biblia y en el manual de iniciación básico para todos los candidatos a la guerra santa contra Occidente. El tercer elemento es la invasión de Irak, la disolución de la policía y el ejército iraquí decidida por un analfabeto critico de las relaciones internacionales, el administrador civil de Irak, el norteamericano Paul Bremer, el montaje posterior de un gobierno iraquí de mayoría chiíta pero tan violento como corrupto y el aislamiento de la minoría sunnita en el seno de la cual estaban los altos mandos del ejercito iraquí, los servicios secretos, los miembros del partido Bass y la policía, hoy espinas dorsales del Estado Islámico.


Pero la cuna es siempre una combinación de la confrontación durante la llamada Guerra Fría entre las dos potencias, Estados Unidos y la entonces Unión Soviética, los intereses gasíferos y petroleros, Irak y el extremismo islamista, el cual, con la ayuda de Arabia Saudita, Estados Unidos y Pakistán, será propagado, armado y entrenado por la primera potencia mundial con el objetivo de desalojar al ejército rojo de Afganistán. Todos los hechos terminan componiendo el eslabón de una cadena que llega hasta nuestros sangrientos días y en la cual el libro de Abou Moussab al-Souri es una pieza fundamental. El “Llamado a la resistencia islámica mundial” es, ante todo, el producto del desacuerdo entre Osama Bin Laden y Abou Moussab al-Souri, nombre de guerra con el que remplazó al auténtico, Mustafá Setmariam Nassar. Al-Souri estaba totalmente en contra de actos terroristas tentaculares y espectaculares como el que Bin Laden cometió en Estados Unidos en septiembre de 2001. Para él, ese tipo de estrategia sólo podía acarrear consecuencias destructoras porque accionaban dos resortes de una potencia con una capacidad de intervención militar enorme: primero, el aumento de los créditos militares, dos la invasión de los llamados “territorios cuna”, es decir, Afganistán. No se equivocó, el 11 de septiembre atrajo a Estados Unidos a Afganistán y esa expedición militar terminó con el desmantelamiento casi total de Al Qaida. La ex cabeza pensante de Bin Laden criticó a su jefe en un correo electrónico donde decía: “nuestro hermano fue contaminado por la enfermedad de las pantallas, los flashes, sus admiradores y los aplausos”. Abou Moussab al-Souri propuso cambiar la meta y apuntar no hacia los Estados Unidos, país muy alejado y potente, sino hacia lo qué el llamaba “el vientre blando” de Occidente, es decir, Europa. Para ello, el sirio -más tarde nacionalizado español en virtud de su matrimonio con una española–, inventó el término de “nizam la tanzim”, un “sistema pero no una organización”: es decir, una estructura terrorista compuesta por células auto gestionadas, sin lazo con un órgano central, una suerte de jihad horizontal autónomo, separado de cualquier idea piramidal. Ya hemos visto su eficacia en los últimos años. Internet y las redes sociales serán en esa visión otro aporte clave porque ambos, en la idea de al-Souri, ocupan el lugar de las mezquitas o los imanes. Sin contacto físico, sin frecuentación de lugares vigiladas, los individuos se empapan en esa opción.


En su libro, Abou Moussab al-Souri calculó las consecuencias en el seno mismo de las sociedades occidentales: confrontación racial, xenofobia y exclusión por parte de los occidentales y, por consiguiente, radicalización de los musulmanes víctimas del racismo. Por curioso que parezca, ninguno de los muy publicitados servicios de inteligencia de las potencias mundiales prestó la debida atención a ese libro. No sólo aún se lo encuentra en Internet sino que, además, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, las decenas de think tank que se crearon en Washington para pensar el mundo gozaban de créditos millonarios pero sufrían de una falencia absurda: en esos think tank casi nadie hablaba árabe. El Estado Islámico aplicó con letra de sangre esa yihad horizontal pero también introdujo blancos nuevos que no estaban en el libro de Al-Souri: Arabia Saudita, Yemen, Túnez, Libia, Turquía y Rusia con el atentado contra el avión ruso derribado el 31 de octubre de 2014 por el ISIS. Las peregrinaciones de Abou Moussab al-Souri no están tampoco exentas de interés para comprender las barrabasadas cometidas por los servicios de inteligencia. El sirio fue arrestado en 2005 por los servicios secretos de Pakistán cuando huyó de Afganistán y entregado a Estados Unidos. Washington tenía la perla entre sus manos pero se la entregó a la Siria de Bachar el-Assad en 2011 (otras fuentes hablan de 2007). Assad lo liberó el mismo año con una intención semejante a la que llevó a Washington a armar la resistencia afgana: islamizar las revueltas árabes que estallaron en 2011 y, con ello, restarles legitimidad. Hoy nadie sabe donde está.


El perfil de guerra confesional que Estados Unidos, Arabia Saudita y Pakistán trazaron en torno a Afganistán explotó en las manos de todos. Ningún cerebro de la CIA o la NSA previó la expansión posterior. La mayoría de los llamados “hombres más buscados” por Estados Unidos fueron, en su momento, aliados de esos tres países. Los llevaron a Pakistán, los adiestraron en las famosas escuelas coránicas de Peshawar y luego los soltaron en Afganistán con armas en las manos. “El enemigo es fuerte y poderoso, nosotros somos pobres. La guerra será extensa”, escribió Abou Moussab al-Souri en su libro. El Estado Islámico se empapó en esa literatura y llevó a la realidad esa guerra “nizam la tanzim”, es decir, el sistema de lobos solitarios que azota a Occidente. Su yihad descentralizada se extiende ahora por las capitales del Viejo Continente, y más allá: la matanza de Niza, el atentado en el aeropuerto de Turquía, el atentado en el aeropuerto de Bruselas, las matanzas de París, y, en estas horas, tal vez Monich. Abou Moussab al-Souri conocía muy bien ese “vientre blando” de Occidente. Vivió exiliado en Francia, en Londres y luego, con su esposa, en Andalucía. Abou Moussab al-Souri presidió el nacimiento de las dos primeras yihad e inventó la tercera. La primera se articuló contra el ejército soviético en Afganistán: la segunda contra la invasión norteamericana de Irak en 2003 y, esta, la tercera, una fuerza heredera de cada uno de esos hechos, el Estado Islámico, la siembra en occidente. La obra de Abou Moussab al-Souri no habría tenido la influencia que tuvo si Estados Unidos y sus lacayos no hubiesen despertado y alimentado el islamismo radical, si no hubiesen luego fracturado de una manera espantosa Irak. A ello se le sumaron la exclusión, el racismo y el desprecio de que son objeto los musulmanes en Europa. Las palabras de al-Souri se convirtieron en semillas de bombas humanas que no sólo destrozan vidas en París sino, también, en Irak donde, casi en silencio, centenas de vidas humanas desaparecen tragadas por bombas activadas hace mucho por las potencias occidentales.

 

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Israel rompe el alto el fuego con un ataque aéreo en Gaza

GAZA.- Un avión de guerra israelí atacó la pasada noche un puesto militar de las milicias del movimiento islamista Hamás en Jan Yunis, en el sur de Gaza, sin que se registraran heridos, informaron hoy oficiales palestinos y fuentes castrenses israelíes.

Miembros de las fuerzas de seguridad y testigos aseguraron que aeronaves del Ejército israelí bombardearon en dos ocasiones un centro de entrenamiento que pertenece al brazo armado de Hamás, las brigadas de Azzedím Al Kassam, sin causar heridos.


Según anunció el Ejército israelí en un breve comunicado, el ataque respondió a la caída en el sur del país de un proyectil disparado desde Gaza que no causó daños ni heridos.

Éste es el tercer proyectil procedente de la Franja que cae en suelo israelí, desde que el pasado 26 de agosto se acordara el alto el fuego que puso fin a la ofensiva militar israelí Margen Protector.

Por su parte, es la primera vez en este tiempo que el Ejército israelí bombardea el enclave costero después de la operación que causó la muerte de más de 2.100 personas, en su gran mayoría civiles palestinos.

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Estados Unidos lanza dos nuevos ataques en Irak

 

Estados Unidos lanzó este domingo dos nuevos ataques aéreos contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI), en los alrededores de la presa de Mosul (norte de Irak) y la localidad de Erbil (capital del Kurdistán iraquí), en apoyo a las fuerzas de seguridad iraquíes.


"Las fuerzas militares estadounidenses continuaron atacando a los terroristas del EI en apoyo a los operaciones de las fuerzas de seguridad iraquíes, utilizando aviones de ataque y piloteados de manera remota para llevar adelante dos ataques aéreos en las inmediaciones de Arbil y la represa de Mosul", informó en un comunicado el Mando Central de Estados Unidos (Centcom), con base en Tampa, Florida.


Según el Centcom, las fuerzas estadounidenses actuaron para "apoyar a las fuerzas de seguridad iraquíes y las operaciones de las fuerzas de defensa kurdas, así como para proteger infraestructura vital, al personal e instalaciones estadounidenses, y apoyar los esfuerzos humanitarios".


El mensaje señaló que "uno de los ataques destruyó un humvee (vehículo militar) cerca de la represa de Mosul y en otro ataque se destruyó un vehículo armado del EI cerca de Arbil. Todos los aviones abandonaron el área del ataque de manera segura".


Las fuerzas iraquíes, por su parte, hicieron frente este domingo a un nuevo intento de asalto de los militantes a la principal refinería del país, situada en Baiji, al norte de Bagdad, informaron la policía y testigos.


Irak lucha por recuperar significativas partes de su territorio luego de que los yihadistas del Estado Islámico lograran el control de la ciudad de Mosul en junio y se extendieran hacia el centro sunita del país, mientras las fuerzas de seguridad huían.


Desde el pasado 8 de agosto, el Mando Central de Estados Unidos ha llevado a cabo un total de 96 ataques aéreos en todo Irak. Entre ellos, 62 han sido en apoyo de las fuerzas iraquíes cerca de la presa de Mosul, según el comunicado.


Posible pretexto de EE.UU. para atacar a Siria


Legisladores estadounidenses observan críticamente cómo el presidente Barack Obama analiza opciones para hacer frente a la amenaza del EI en Iraq y Siria. La línea estratégica de Estados Unidos es apoyar al gobierno de Irak en su lucha contra el EI, pero derrocar al gobierno de Siria, presidido por Bashar Al Asad.
El general Martin Dempsey, principal asesor militar de Obama, da por hecho que Estados Unidos solo podrá derrotar las fuerzas del EI si bombardea sus posiciones en Siria.


"Esta es una organización con una visión estratégica apocalíptica que tiene que ser derrotada y no lo lograremos sin golpear la parte de ella que reside en territorio sirio", afirmó Dempsey.


Un artículo publicado el sábado en la página digital del diario The New York Times advirtió que el mandatario estaría sopesando esa opción que incluiría desde incrementar el apoyo a los sublevados hasta comenzar a fortalecer a otros aliados, como las facciones kurdas.

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Lunes, 04 Agosto 2014 05:55

Buscando un eco

Buscando un eco

¡Qué horror!, se repite entre compañeros de este periódico y entre colegas del gremio en otros medios del mundo. Las imágenes y notas redactadas, editadas y publicadas de niños en infiernos desolados y ensangrentados tanto en Gaza como en el trayecto desde Centroamérica hasta los centros de albergue/detención en la frontera estadunidense se trasmiten como si fueran balazos de ametralladora atinados al corazón de la humanidad.


¿Cómo se puede justificar todo esto? ¿Cómo se aguanta? Las cosas han llegado a tal extremo que ponen en duda la misma labor periodística: si las imágenes y las palabras que enviamos ya no provocan un respuesta suficiente para frenar todo esto, un basta ya, entonces algo ya no funciona. Se supone que como periodistas intentamos cumplir con la obligación de contar, documentar, dar a entender hasta lo posible lo que sucede para que todo ciudadano pueda decidir cómo responder, y para someter el poder al juicio popular, o sea, hacer que el gobierno rinda cuentas por lo que hace en nombre de todos. Pero por ahora pareciera que estamos condenados a contar la misma historia una y otra vez. Como si Sísifo fuera periodista.


Para los que están en el terreno, tomando una foto más o escribiendo lo que ven de otro niño muerto, o muerto de miedo en brazos de otra madre –incluso, como han tenido que hacer varios periodistas, dejar la pluma o la cámara para tratar de salvar o asistir a un niño–, se está volviendo casi imposible cualquier cosa que se parezca a la objetividad.


Informar desde aquí la respuesta de este país a todo eso es algo que también se vuelve cada vez más difícil, no por falta de información, sino por tener que reportar, una vez más, cómo los políticos culpan a las víctimas y justifican lo imperdonable. Que los políticos dicen que se tienen que enviar más municiones y bombas para que Israel se defienda; que los niños muertos por ataques de ese país en los que se usan armas estadunidenses contra escuelas con banderas azules de la ONU o heridos en hospitales son daños colaterales, y que son consecuencias desafortunadas provocadas por las acciones irresponsables y terroristas de los líderes de su propio pueblo; que hay que enviar tropas armadas de la Guardia Nacional y agilizar las expulsiones para enfrentar el éxodo de niños que huyen de balas, amenazas, tortura y miseria. Todo forma parte de la historia, se tiene que reportar.


Peor aún, tiene que imperar la objetividad: dar el contexto y reportar las opiniones de todos las partes en estos conflictos. Pero ¿no será que esa objetividad es una ficción, una falta de responsabilidad ética y periodística cuando se emplea para explicar, si no justificar, el sufrimiento y muerte de niños?


El título de la columna de Giles Fraser en The Guardian pregunta: ¿Cómo pueden ser objetivos los periodistas al escribir sobre niños muertos? y empieza así: "Bien, lo confieso: he estado perdiendo mi ecuanimidad. Durante la semana decidí que ya no tenía sentido escribir más sobre Gaza. Ya no estaba interesado en sentarme tranquilamente ante mi escritorio generando más frases aparentemente ordenadas.... A veces me siento clausurado ante el pleno horror de todo esto, encasillado en un desánimo amargo, incapaz de procesar de manera adecuada la frustración".
Recuerda cómo su amigo Chris Guinness, vocero de la ONU, se quebró en llanto durante una entrevista con Al Jazeera, y sólo atinó a comentar: la injusticia de todo esto es suficiente para hacer estallar cualquier corazón, antes de hundir la cabeza en las manos y llorar sin poder decir una palabra más.


"Sé que el periodismo tradicional se enorgullece de mantener un muro entre lo objetivo y lo subjetivo, entre noticias y comentario.... (Pero) quiero que el periódico escriba, en letras altas, grandes y en negro: odiamos esta guerra de la chingada... Lo sé, lo sé: este tipo de emoción no resolverá nada", agrega, pero confiesa que, sin embargo, al escuchar otra justificación oficial más de la guerra quiero gritar. Y la doble frustración es que gritar generalmente se entiende como lo que se hace cuando uno pierde el argumento. A la vez, no me puedo deshacer del sentimiento de que, en estas circunstancias, gritar es lo más racional que uno puede hacer. Ser tranquilamente racional respecto de niños muertos se siente como un tipo de locura muy particular

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Ante estas atrocidades, si no fuera por la solidaridad de furia e ira entre los que trabajamos en este periódico y otros aliados, nos tendríamos que convertir en esa imagen estereotípica –basada en cierta verdad– de que para ser periodista casi todo te tiene que importar poco, ya que todos los días eres testigo de demasiadas cosas, de perversiones, mentiras, engaños y brutalidades.

Los cínicos no sirven para este oficio, afirmó el gran periodista Ryszard Kapuscinski. Comentó que "no hay periodismo posible al margen de la relación con los otros seres humanos... Creo que para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser un buen hombre o una buena mujer: buenos seres humanos. Las malas personas no pueden ser buenos periodistas". A la vez, el único modo correcto de hacer nuestro trabajo es desaparecer, olvidarnos de nuestra existencia. Existimos solamente como individuos que existen para los demás, que comparten con ellos sus problemas e intentan resolverlos, o al menos describirlos. Afirmó que el verdadero periodismo es intencional, a saber: aquel que se fija un objetivo y que intenta provocar algún tipo de cambio. No hay otro periodismo posible.


A pesar de todo, de que confesamos entre nosotros que ya no hay palabras para entender todo esto, que las imágenes que valen mil palabras no provocan respuesta –o sea, justo a lo que nos dedicamos–, tal vez lo único que podemos hacer por ahora es rehusar quedarnos mudos y ciegos, y tratar de seguir gritando, objetivamente. Esperando ecos.

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Cese el fuego humanitario de 72 horas, acuerdan Israel y Hamas

Con el trasfondo de los escombros de Gaza y más de mil 400 palestinos muertos, el secretario de Estado John Kerry, y el secretario general de la Organización de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, anunciaron que Israel y Hamas acordaron un cese el fuego humanitario de 72 horas, empezando el viernes.


Instamos a todas las partes a actuar con restricción hasta que se inicie este cese el fuego, y cumplir plenamente sus compromisos durante el mismo, indicó la declaración conjunta de Kerry y Ki-moon. Agregó que durante este tiempo, las fuerzas en el terreno se mantendrán en su lugar y, sin tintes de ironía, afirmó que el cese el fuego es crítico para dar a los civiles inocentes un muy necesitado descanso de la violencia.
El cese el fuego también será acompañado por una reunión de negociaciones de representantes palestinos e israelíes con el gobierno de Egipto en El Cairo, informaron.


El anuncio se emitió ante las más feroces condenas a Israel por la comunidad internacional desde que inició su ofensiva en Gaza, provocadas tras lo que fue su sexto bombardeo a un escuela utilizada como refugio en resguardo de la ONU y el creciente número de víctimas menores de edad que ahora son la cara de este conflicto.


Pero aunque las condenas a Israel alrededor del mundo son cada vez más fuertes, en Washington el silencio oficial sobre las acciones de su aliado es ensordecedor.

De hecho, ante este último ataque contra un refugio de civiles, el gobierno de Barack Obama sólo emitió una condena del ataque sin culpar a los responsables, al mismo tiempo que aprobaba otorgar más municiones estadunidenses para reabastecer a las fuerzas armadas de Israel y que el Congreso está por aprobar más asistencia militar a Tel Aviv.


En el Congreso casi ningún legislador federal se ha atrevido a condenar a Israel por lo que la propia ONU ha declarado como serias violaciones del derecho internacional. Más bien, tanto la Casa Blanca como el Congreso recitan el mismo mantra de que Israel tiene el derecho a la autodefensa. Más aún, el Congreso promueve fondos militares adicionales para Israel (una comisión del Senado incluyó más de 200 millones en asistencia militar a Israel dentro de un proyecto de ley dedicado a fondos para abordar la crisis de los niños migrantes de Centroamérica y México en la frontera). Vale recordar que cuando Israel inició esta ofensiva, el Senado estadunidense aprobó de manera unánime una resolución expresando su apoyo al derecho de Israel a defenderse.


Todo ignorando que altos oficiales de la ONU –incluso los que están en el terreno– han repetido que las acciones de Israel violan el derecho internacional. El subsecretario general de la ONU, Jan Eliasson, se refirió ayer a las Convenciones de Ginebra cuyas reglas de guerra prohíben los ataques contra escuelas y hospitales. "Este es un momento donde uno verdaderamente tiene que decir 'ya basta'..."

Hoy, en el Consejo de Seguridad de la ONU, dos altos oficiales de la ONU describieron la devastación en Gaza. Valerie Amos, coordinadora de asistencia humanitaria de la organización, afirmó que más de 250 de los muertos en Gaza eran niños. Además, señaló que 103 inmuebles de la ONU en Gaza han sido destruidos por los ataques.

Pierre Krahenbuhl, comisionado general de la agencia de refugiados de la ONU para palestinos informó vía telefónica desde Gaza ante el Consejo que cerca de 250 mil personas habían sido desplazadas en Gaza por los ataques, y que ocho de los muertos eran sus empleados.


Un día antes, Krahenbuhl, al igual que otros altos funcionarios de la ONU, había condenado directamente a las fuerzas israelíes por lo que llamó una violación seria de la ley internacional en el ataque contra la escuela esta semana. Contó lo que atestiguó: anoche, niños fueron asesinados mientras dormían junto a sus padres en el piso de un aula de un albergue manejado por la ONU en Gaza. Niños muertos al dormir; esto es una afrenta para todos nosotros, una fuente de vergüenza universal. Hoy, el mundo está desgraciado.


Fue justo en este contexto, poco después de que estas noticias dieran la vuelta al mundo, que el Pentágono confirmó que había aprobado una solicitud israelí para reabastecerse con municiones estadunidenses almacenadas en su territorio bajo control estadunidense, pero con el acuerdo que pueden ser usadas por Israel en caso de emergencia, reportó Reuters. Durante la última semana, Israel tuvo acceso a ese arsenal de granadas de 40mm y morteros de 120mm, para usar en lo que ya es una ofensiva de tres semanas.


Israel es el mayor receptor de asistencia militar estadunidense en el mundo. Desde su creación en 1948 hasta la fecha, Washington ha enviado 121 mil millones de dólares a ese país, la mayor parte en asistencia militar. Durante los últimos años, la asistencia militar estadunidense a Israel es aproximadamente de 3 mil millones anuales.

Todo esto es fruto de un consenso de largo plazo en Washington donde la relación con Israel es considerada como fundamental para el interés nacional de este país, y es tan sólida que aun en momentos donde la polarización entre los dos partidos llega a niveles sin precedente, este tema nunca es disputado.


Pero esta vez la justificación oficial es cada vez más difícil de mantener, empezando con los hechos mortales: el número de palestinos muertos –la gran mayoría civiles– superó mil 400 comparado con 59 israelíes, todos menos tres eran militares.


Sin embargo, por ahora, tanto en Estados Unidos como en Israel, la propaganda oficial sigue logrando sus objetivos en moldear la opinión pública. En Estados Unidos, a pesar de las imágenes inaguantables de niños muertos y heridos en Gaza, 40 por ciento opina que Hamas es más responsable que Israel (19 por ciento) por la violencia actual, y sólo 25 por ciento cree que Israel ha sido demasiado extremo en su respuesta al conflicto, según una encuesta del Centro de Investigación Pew. Mientras tanto, 95 por ciento de israelíes opina que la ofensiva bélica en Gaza es justificada, según una encuesta de la Universidad de Tel Aviv, reportó The Guardian.

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Jueves, 31 Julio 2014 06:11

Ataca Israel otra escuela de la ONU

Ataca Israel otra escuela de la ONU

Faiza Tanboura llevaba 21 días sin hablar, desde que un misil destruyó su casa. En las primeras horas de esta mañana encontró su voz: Los niños... ¡que no maten a los niños!, gritó al salir corriendo al patio de juegos de una escuela de Naciones Unidas, bajo el fuego de tanques israelíes.


El ataque de este martes a la Escuela Elemental para Niñas Jabaliya ha sido descrito por la ONU como un posible crimen de guerra. El organismo señaló que se habían hecho no menos de 17 llamados a las autoridades israelíes para advertirles que estaba llena de refugiados; el último mensaje se envió a las 8:50 de la noche. Pero, siete horas y media después, una serie de proyectiles impactó en el edificio y destruyó dos de los salones de clases, mató a 19 personas y lesionó a más de 100.


Pierre Krahenbuhl, comisionado de la agencia de la ONU para refugiados palestinos, describió los asesinatos como una fuente de vergüenza universal. Las investigaciones mostraron con claridad, añadió, que el fuego israelí era el culpable, y condenó en los términos más enérgicos esta grave violación de las fuerzas israelíes al derecho internacional.

Los militares israelíes sostuvieron que militantes lanzaron disparos de mortero desde las inmediaciones de la escuela y que los soldados devolvieron el fuego: un vocero añadió que se llevaba a cabo una investigación para esclarecer lo ocurrido. Hamas y la Jihad Islámica han sido acusados repetidas veces de almacenar y utilizar armas en zonas civiles, y los israelíes han mostrado fotografías que según ellos son de cohetes acumulados en mezquitas.


Esta noche, luego que Israel declaró una tregua humanitaria de cuatro horas, se produjo un nuevo ataque en un atestado mercado de Shijaiyah, entre Ciudad Gaza y la frontera israelí, en el que perecieron 15 personas y 150 resultaron heridas.


Antes, Krahenbuhl subrayó que quienes estaban en la escuela fueron colocados en la línea de fuego después de que el ejército israelí les ordenó dejar sus hogares. Se comunicó al ejército israelí 17 veces la ubicación precisa de la escuela y que albergaba miles de personas, para asegurar su protección.


The Independent se reunió hace diez días con algunas de las familias refugiadas allí. Le dije que volvería, señaló la mañana de este martes Abú Jarad, enmedio de la destrucción. ¿Recuerda que le comenté que algo así iba a ocurrir? Muchos de nosotros lo sentíamos, pero nos quedamos. ¿Adónde más podríamos ir? No hay ningún lugar seguro, agregó, mientras observábamos a los trabajadores de la ONU reunir partes de cuerpos y retirar trozos de metralla.

Ocho miembros de la familia Abú Jarad murieron hace 10 días en un ataque con misiles a su hogar, en el poblado de Beit Hanun. Cuatro eran niños; el más pequeño, Moussa, era un bebé de siete meses. En el funeral, su cuerpecito y el de Hania, de dos años y medio, con sangre en las mortajas y en los rostros, fueron llevados en relevos por varios hombres. Mahmoud Abu Jarad, tío de ellos, expresó: Queremos que los israelíes vean lo que han hecho. Tal vez sientan algo de piedad y paren esta matanza.


El refugio de Jabaliya ya estaba desbordado cuando 10 miembros de la familia Abú Jarad llegaron, el 19 de julio, y fueron colocados en un salón de clases donde se alojaban 30 personas. Una de las otras familias era la de los Al-Tanbouras, muy preocupados por Faiza, mujer de 30 y tantos años que apenas si había musitado palabra desde que salió huyendo de su hogar en llamas, en el poblado de Al-Atrat. Tendremos que llevarla al doctor cuando todo esto termine; ahora están ocupados atendiendo a los heridos, señaló Somaya, prima suya.


Nuestra capacidad es de unos 700; ahora tenemos que lidiar con más de mil 600, declaró en esa ocasión Nassar Al-Jadiyan, director de la escuela: ahora son tres mil. La cuota mortal de palestinos en ese día era de 340; hoy son alrededor de mil 340.


La semana pasada hubo un ataque a una escuela de la ONU en Beit Hanun, en la que perecieron 15 personas; hubo recriminaciones mutuas entre la ONU y Hamas por no haber realizado una evacuación. Aquí no hubo advertencias de los israelíes y me sorprende mucho que haya ocurrido esto, declaró Jadiyan. Cuando lo de Beit Hanun pensé, bueno, está más cerca de la frontera, pero no entiendo por qué aquí. Cualquier ataque va siempre a producir un montón de muertos y heridos. Los números han crecido; los pobladores tienen mucho miedo y por eso siguieron viniendo, no podíamos echarlos.

La presión de los números significaba que muchos, casi todos hombres, dormían afuera, en un patio que se usaba como campo de juegos cuando la escuela estaba abierta.

Entre ellos estaban Talal Ghamayem y sus tres hijos: Ahmed, de 5 años; Younis, de 15, y Mohammad, de 11. Venían de Beit Hanun; en reuniones anteriores habían hablado de su anhelo de volver a casa y luego descubrieron, durante una tregua temporal, que ya no había casa a la cual volver.


Cuando la primera explosión demolió un salón del frente del edificio, donde ocurrió la mayoría de las muertes, Halima al-Ghamayem corrió al patio para buscar a su marido y sus hijos. El siguiente proyectil dio en el patio; ella resultó herida por los trozos de metralla, al igual que su hijo Ahmed.

Ghader, de 17 años, había intentado detener a su madre. Pero no pude; estaba desesperada. Logramos levantarla después de que la hirieron, y la arrastramos al interior. Ella sólo quería saber de Ahmed. Él tuvo mucha suerte; su herida no era grave. Pero ¿qué pasará la próxima vez?

La joven Ola Abú Jarad estaba en un colchón en el piso, oyendo el estruendo cada vez más cercano de los proyectiles al caer y pensaba, dijo, en miembros de su familia que ya han muerto. En algún momento le pareció escuchar gritos de dolor y temió que ya estuvieran atacando la escuela.


Lo que ocurrió en realidad fue que le habían dado a un potrero cercano y los gritos eran de asnos y caballos heridos. Los usaban para llevar refugiados al albergue, pues el combustible para vehículos se ha agotado desde hace mucho en algunas zonas fronterizas.

Minutos después se produjeron los impactos en la escuela; los Abú Jarad pasaron la hora siguiente tratando de encontrarse unos a otros entre el humo y la confusión. Esta tarde, Mohammed Abú Jarad intentaba con desesperación encontrar otro lugar donde guarecerse.


Necesitamos salir de aquí, todos necesitamos salir. De otro modo usted y los otros periodistas tendrán que regresar después; ellos volverán a atacar este lugar. Pero no podemos encontrar nada, es imposible.


Personas entraban y salían corriendo de los salones, preguntando por los heridos, con la desesperación de no saber si en toda Gaza hay algún lugar donde puedan estar seguros.


Faiza Tanboura permanecía ajena a todo, sentada en un rincón, con las manos pegadas a las rodillas, meciéndose con suavidad hacia adelante y atrás. Otra vez ha dejado de hablar, dijo una prima.


The Independent
Traducción: Jorge Anaya

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Miércoles, 30 Julio 2014 06:18

Cien muertos en un día de ataques feroces

Cien muertos en un día de ataques feroces

Mucho de lo poco que queda de la infraestructura destrozada de Gaza fue pulverizado por el ejército israelí en un día de ataques feroces e implacables por aire, mar y tierra. Otros 100 palestinos murieron mientras Israel se venga de las pérdidas de los días anteriores. También hubo destrucción punitiva simbólica de las casas de los funcionarios de Hamas, incluyendo la del líder del movimiento, Ismail Haniyeh. Los ataques acumularon más miseria para la población golpeada. La poca electricidad que había desapareció después que proyectiles de tanques incendiaran la única central eléctrica. Altos funcionarios se mantuvieron alejados de Shifa, el principal hospital, luego de que una clínica contigua fuera impactada por misiles, causando graves problemas. Pero las explosiones provocan ecos del pasado –repetición fatídica, violenta de los conflictos que Israel había tenido periódicamente en Gaza–. Un ciclo fútil de cohetes y de destrucción y reconstrucción, condenado a repetirse.
Ayer por la noche se produjeron nuevos rumores de un alto el fuego, pero resultaron ser falsos. El ataque contra la estación de energía vino como parte de la ofensiva terrestre israelí Borde Protector, que siguió al secuestro y asesinato de tres adolescentes judíos por militantes vinculados a Hamas. El objetivo clave, declaró el premier israelí, Benjamin Netanyahu, es destruir redes de túneles que se utilizan para lanzar cohetes y llevar a cabo la infiltración transfronteriza. La misma estación de energía fue volada en la Operación Lluvias de Verano, hace ocho años. Eso siguió a la captura del cabo Gilad Shalit por parte de Hamas. Los israelíes entraron en la Franja de Gaza para obtener su liberación y también para suprimir el lanzamiento de cohetes Qassam y llevar a cabo el desmantelamiento de los túneles de contrabando en el Corredor de Filadelfia.

La semana pasada, una escuela de la ONU utilizada como albergue para refugiados fue alcanzada por disparos de un tanque israelí, matando a 15 personas y provocando la condena internacional, y el intercambio de acusaciones entre la ONU y el ejército israelí sobre los planes de evacuación. En 2009, durante la Operación Plomo Fundido de Israel, de nuevo en marcha por los disparos de cohetes de Hamas, hubo recriminaciones similares durante el bombardeo de otra escuela de la ONU. El Ministerio de Finanzas fue uno de los edificios afectados por los ataques aéreos de anoche; el mismo ministerio fue bombardeado en 2008.

La muerte de cuatro niños, hijos de pescadores, en un ataque aéreo mientras jugaban al fútbol en una playa, fue uno de los capítulos más emotivos de las muchas muertes sangrientas que involucran a chicos en el actual conflicto. En 2012, hubo una protesta después que cuatro adolescentes fueran muertos por un misil mientras jugaban al fútbol durante la Operación Pilar de Defensa, lanzada en Gaza. Um Hania y Um Mohammed Abu-Rigala han sido testigos de ese patrón, desde un punto privilegiado, de la casa de al lado de Ismail Haniyeh de Beach Camp en la ciudad de Gaza. "El nació aquí, lo vimos crecer, vimos a la gente que llegaba a su casa planeando la resistencia contra Israel", dijo Um Hania, de 60 años. "En el pasado esperábamos que los israelíes bombardearan su casa, pero desaparecía y a veces su familia también, y por supuesto, eso es lo que pasó esta vez. ¿Los israelíes no sabían que no había nadie allí? "Enviaron dos cohetes que no explotaron, luego esperaron 10 minutos antes de volar la casa."


Diez jóvenes fueron asesinados, mientras jugaban a 500 metros de distancia, el lunes, el día del Eid, fin del Ramadán. Casi al mismo tiempo una clínica al lado del Hospital de Shifa fue alcanzada por otro misil, causando algunos heridos. El ejército israelí y Hamas se culparon mutuamente de los ataques. Lo que pasó en Shifa tuvo un efecto significativo.Unos funcionarios de Hamas que podían encontrarse allí han desaparecido, pero también altos funcionarios del hospital.


Cinco niños, de entre cinco y 14 años, fueron asesinados en Bureij, en el centro de Gaza, durante la misión de Israel en 2009. Hoy se informó que 10 personas habían muerto allí durante la noche. Al llegar allí, pude constatar que 17 miembros de la familia Abu Jabr habían muerto cuando un ataque aéreo aplastó dos edificios. El más joven de los Abu Jabr tenía dos años de edad; Lena, la mayor, de 70 años; Hamdan; Dina, de 25 años, estaba embarazada de ocho meses

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* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.
Traducción: Celita Doyhambéhère.

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