Estados Unidos lanza dos nuevos ataques en Irak

 

Estados Unidos lanzó este domingo dos nuevos ataques aéreos contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI), en los alrededores de la presa de Mosul (norte de Irak) y la localidad de Erbil (capital del Kurdistán iraquí), en apoyo a las fuerzas de seguridad iraquíes.


"Las fuerzas militares estadounidenses continuaron atacando a los terroristas del EI en apoyo a los operaciones de las fuerzas de seguridad iraquíes, utilizando aviones de ataque y piloteados de manera remota para llevar adelante dos ataques aéreos en las inmediaciones de Arbil y la represa de Mosul", informó en un comunicado el Mando Central de Estados Unidos (Centcom), con base en Tampa, Florida.


Según el Centcom, las fuerzas estadounidenses actuaron para "apoyar a las fuerzas de seguridad iraquíes y las operaciones de las fuerzas de defensa kurdas, así como para proteger infraestructura vital, al personal e instalaciones estadounidenses, y apoyar los esfuerzos humanitarios".


El mensaje señaló que "uno de los ataques destruyó un humvee (vehículo militar) cerca de la represa de Mosul y en otro ataque se destruyó un vehículo armado del EI cerca de Arbil. Todos los aviones abandonaron el área del ataque de manera segura".


Las fuerzas iraquíes, por su parte, hicieron frente este domingo a un nuevo intento de asalto de los militantes a la principal refinería del país, situada en Baiji, al norte de Bagdad, informaron la policía y testigos.


Irak lucha por recuperar significativas partes de su territorio luego de que los yihadistas del Estado Islámico lograran el control de la ciudad de Mosul en junio y se extendieran hacia el centro sunita del país, mientras las fuerzas de seguridad huían.


Desde el pasado 8 de agosto, el Mando Central de Estados Unidos ha llevado a cabo un total de 96 ataques aéreos en todo Irak. Entre ellos, 62 han sido en apoyo de las fuerzas iraquíes cerca de la presa de Mosul, según el comunicado.


Posible pretexto de EE.UU. para atacar a Siria


Legisladores estadounidenses observan críticamente cómo el presidente Barack Obama analiza opciones para hacer frente a la amenaza del EI en Iraq y Siria. La línea estratégica de Estados Unidos es apoyar al gobierno de Irak en su lucha contra el EI, pero derrocar al gobierno de Siria, presidido por Bashar Al Asad.
El general Martin Dempsey, principal asesor militar de Obama, da por hecho que Estados Unidos solo podrá derrotar las fuerzas del EI si bombardea sus posiciones en Siria.


"Esta es una organización con una visión estratégica apocalíptica que tiene que ser derrotada y no lo lograremos sin golpear la parte de ella que reside en territorio sirio", afirmó Dempsey.


Un artículo publicado el sábado en la página digital del diario The New York Times advirtió que el mandatario estaría sopesando esa opción que incluiría desde incrementar el apoyo a los sublevados hasta comenzar a fortalecer a otros aliados, como las facciones kurdas.

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Lunes, 04 Agosto 2014 05:55

Buscando un eco

Buscando un eco

¡Qué horror!, se repite entre compañeros de este periódico y entre colegas del gremio en otros medios del mundo. Las imágenes y notas redactadas, editadas y publicadas de niños en infiernos desolados y ensangrentados tanto en Gaza como en el trayecto desde Centroamérica hasta los centros de albergue/detención en la frontera estadunidense se trasmiten como si fueran balazos de ametralladora atinados al corazón de la humanidad.


¿Cómo se puede justificar todo esto? ¿Cómo se aguanta? Las cosas han llegado a tal extremo que ponen en duda la misma labor periodística: si las imágenes y las palabras que enviamos ya no provocan un respuesta suficiente para frenar todo esto, un basta ya, entonces algo ya no funciona. Se supone que como periodistas intentamos cumplir con la obligación de contar, documentar, dar a entender hasta lo posible lo que sucede para que todo ciudadano pueda decidir cómo responder, y para someter el poder al juicio popular, o sea, hacer que el gobierno rinda cuentas por lo que hace en nombre de todos. Pero por ahora pareciera que estamos condenados a contar la misma historia una y otra vez. Como si Sísifo fuera periodista.


Para los que están en el terreno, tomando una foto más o escribiendo lo que ven de otro niño muerto, o muerto de miedo en brazos de otra madre –incluso, como han tenido que hacer varios periodistas, dejar la pluma o la cámara para tratar de salvar o asistir a un niño–, se está volviendo casi imposible cualquier cosa que se parezca a la objetividad.


Informar desde aquí la respuesta de este país a todo eso es algo que también se vuelve cada vez más difícil, no por falta de información, sino por tener que reportar, una vez más, cómo los políticos culpan a las víctimas y justifican lo imperdonable. Que los políticos dicen que se tienen que enviar más municiones y bombas para que Israel se defienda; que los niños muertos por ataques de ese país en los que se usan armas estadunidenses contra escuelas con banderas azules de la ONU o heridos en hospitales son daños colaterales, y que son consecuencias desafortunadas provocadas por las acciones irresponsables y terroristas de los líderes de su propio pueblo; que hay que enviar tropas armadas de la Guardia Nacional y agilizar las expulsiones para enfrentar el éxodo de niños que huyen de balas, amenazas, tortura y miseria. Todo forma parte de la historia, se tiene que reportar.


Peor aún, tiene que imperar la objetividad: dar el contexto y reportar las opiniones de todos las partes en estos conflictos. Pero ¿no será que esa objetividad es una ficción, una falta de responsabilidad ética y periodística cuando se emplea para explicar, si no justificar, el sufrimiento y muerte de niños?


El título de la columna de Giles Fraser en The Guardian pregunta: ¿Cómo pueden ser objetivos los periodistas al escribir sobre niños muertos? y empieza así: "Bien, lo confieso: he estado perdiendo mi ecuanimidad. Durante la semana decidí que ya no tenía sentido escribir más sobre Gaza. Ya no estaba interesado en sentarme tranquilamente ante mi escritorio generando más frases aparentemente ordenadas.... A veces me siento clausurado ante el pleno horror de todo esto, encasillado en un desánimo amargo, incapaz de procesar de manera adecuada la frustración".
Recuerda cómo su amigo Chris Guinness, vocero de la ONU, se quebró en llanto durante una entrevista con Al Jazeera, y sólo atinó a comentar: la injusticia de todo esto es suficiente para hacer estallar cualquier corazón, antes de hundir la cabeza en las manos y llorar sin poder decir una palabra más.


"Sé que el periodismo tradicional se enorgullece de mantener un muro entre lo objetivo y lo subjetivo, entre noticias y comentario.... (Pero) quiero que el periódico escriba, en letras altas, grandes y en negro: odiamos esta guerra de la chingada... Lo sé, lo sé: este tipo de emoción no resolverá nada", agrega, pero confiesa que, sin embargo, al escuchar otra justificación oficial más de la guerra quiero gritar. Y la doble frustración es que gritar generalmente se entiende como lo que se hace cuando uno pierde el argumento. A la vez, no me puedo deshacer del sentimiento de que, en estas circunstancias, gritar es lo más racional que uno puede hacer. Ser tranquilamente racional respecto de niños muertos se siente como un tipo de locura muy particular

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Ante estas atrocidades, si no fuera por la solidaridad de furia e ira entre los que trabajamos en este periódico y otros aliados, nos tendríamos que convertir en esa imagen estereotípica –basada en cierta verdad– de que para ser periodista casi todo te tiene que importar poco, ya que todos los días eres testigo de demasiadas cosas, de perversiones, mentiras, engaños y brutalidades.

Los cínicos no sirven para este oficio, afirmó el gran periodista Ryszard Kapuscinski. Comentó que "no hay periodismo posible al margen de la relación con los otros seres humanos... Creo que para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser un buen hombre o una buena mujer: buenos seres humanos. Las malas personas no pueden ser buenos periodistas". A la vez, el único modo correcto de hacer nuestro trabajo es desaparecer, olvidarnos de nuestra existencia. Existimos solamente como individuos que existen para los demás, que comparten con ellos sus problemas e intentan resolverlos, o al menos describirlos. Afirmó que el verdadero periodismo es intencional, a saber: aquel que se fija un objetivo y que intenta provocar algún tipo de cambio. No hay otro periodismo posible.


A pesar de todo, de que confesamos entre nosotros que ya no hay palabras para entender todo esto, que las imágenes que valen mil palabras no provocan respuesta –o sea, justo a lo que nos dedicamos–, tal vez lo único que podemos hacer por ahora es rehusar quedarnos mudos y ciegos, y tratar de seguir gritando, objetivamente. Esperando ecos.

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Cese el fuego humanitario de 72 horas, acuerdan Israel y Hamas

Con el trasfondo de los escombros de Gaza y más de mil 400 palestinos muertos, el secretario de Estado John Kerry, y el secretario general de la Organización de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, anunciaron que Israel y Hamas acordaron un cese el fuego humanitario de 72 horas, empezando el viernes.


Instamos a todas las partes a actuar con restricción hasta que se inicie este cese el fuego, y cumplir plenamente sus compromisos durante el mismo, indicó la declaración conjunta de Kerry y Ki-moon. Agregó que durante este tiempo, las fuerzas en el terreno se mantendrán en su lugar y, sin tintes de ironía, afirmó que el cese el fuego es crítico para dar a los civiles inocentes un muy necesitado descanso de la violencia.
El cese el fuego también será acompañado por una reunión de negociaciones de representantes palestinos e israelíes con el gobierno de Egipto en El Cairo, informaron.


El anuncio se emitió ante las más feroces condenas a Israel por la comunidad internacional desde que inició su ofensiva en Gaza, provocadas tras lo que fue su sexto bombardeo a un escuela utilizada como refugio en resguardo de la ONU y el creciente número de víctimas menores de edad que ahora son la cara de este conflicto.


Pero aunque las condenas a Israel alrededor del mundo son cada vez más fuertes, en Washington el silencio oficial sobre las acciones de su aliado es ensordecedor.

De hecho, ante este último ataque contra un refugio de civiles, el gobierno de Barack Obama sólo emitió una condena del ataque sin culpar a los responsables, al mismo tiempo que aprobaba otorgar más municiones estadunidenses para reabastecer a las fuerzas armadas de Israel y que el Congreso está por aprobar más asistencia militar a Tel Aviv.


En el Congreso casi ningún legislador federal se ha atrevido a condenar a Israel por lo que la propia ONU ha declarado como serias violaciones del derecho internacional. Más bien, tanto la Casa Blanca como el Congreso recitan el mismo mantra de que Israel tiene el derecho a la autodefensa. Más aún, el Congreso promueve fondos militares adicionales para Israel (una comisión del Senado incluyó más de 200 millones en asistencia militar a Israel dentro de un proyecto de ley dedicado a fondos para abordar la crisis de los niños migrantes de Centroamérica y México en la frontera). Vale recordar que cuando Israel inició esta ofensiva, el Senado estadunidense aprobó de manera unánime una resolución expresando su apoyo al derecho de Israel a defenderse.


Todo ignorando que altos oficiales de la ONU –incluso los que están en el terreno– han repetido que las acciones de Israel violan el derecho internacional. El subsecretario general de la ONU, Jan Eliasson, se refirió ayer a las Convenciones de Ginebra cuyas reglas de guerra prohíben los ataques contra escuelas y hospitales. "Este es un momento donde uno verdaderamente tiene que decir 'ya basta'..."

Hoy, en el Consejo de Seguridad de la ONU, dos altos oficiales de la ONU describieron la devastación en Gaza. Valerie Amos, coordinadora de asistencia humanitaria de la organización, afirmó que más de 250 de los muertos en Gaza eran niños. Además, señaló que 103 inmuebles de la ONU en Gaza han sido destruidos por los ataques.

Pierre Krahenbuhl, comisionado general de la agencia de refugiados de la ONU para palestinos informó vía telefónica desde Gaza ante el Consejo que cerca de 250 mil personas habían sido desplazadas en Gaza por los ataques, y que ocho de los muertos eran sus empleados.


Un día antes, Krahenbuhl, al igual que otros altos funcionarios de la ONU, había condenado directamente a las fuerzas israelíes por lo que llamó una violación seria de la ley internacional en el ataque contra la escuela esta semana. Contó lo que atestiguó: anoche, niños fueron asesinados mientras dormían junto a sus padres en el piso de un aula de un albergue manejado por la ONU en Gaza. Niños muertos al dormir; esto es una afrenta para todos nosotros, una fuente de vergüenza universal. Hoy, el mundo está desgraciado.


Fue justo en este contexto, poco después de que estas noticias dieran la vuelta al mundo, que el Pentágono confirmó que había aprobado una solicitud israelí para reabastecerse con municiones estadunidenses almacenadas en su territorio bajo control estadunidense, pero con el acuerdo que pueden ser usadas por Israel en caso de emergencia, reportó Reuters. Durante la última semana, Israel tuvo acceso a ese arsenal de granadas de 40mm y morteros de 120mm, para usar en lo que ya es una ofensiva de tres semanas.


Israel es el mayor receptor de asistencia militar estadunidense en el mundo. Desde su creación en 1948 hasta la fecha, Washington ha enviado 121 mil millones de dólares a ese país, la mayor parte en asistencia militar. Durante los últimos años, la asistencia militar estadunidense a Israel es aproximadamente de 3 mil millones anuales.

Todo esto es fruto de un consenso de largo plazo en Washington donde la relación con Israel es considerada como fundamental para el interés nacional de este país, y es tan sólida que aun en momentos donde la polarización entre los dos partidos llega a niveles sin precedente, este tema nunca es disputado.


Pero esta vez la justificación oficial es cada vez más difícil de mantener, empezando con los hechos mortales: el número de palestinos muertos –la gran mayoría civiles– superó mil 400 comparado con 59 israelíes, todos menos tres eran militares.


Sin embargo, por ahora, tanto en Estados Unidos como en Israel, la propaganda oficial sigue logrando sus objetivos en moldear la opinión pública. En Estados Unidos, a pesar de las imágenes inaguantables de niños muertos y heridos en Gaza, 40 por ciento opina que Hamas es más responsable que Israel (19 por ciento) por la violencia actual, y sólo 25 por ciento cree que Israel ha sido demasiado extremo en su respuesta al conflicto, según una encuesta del Centro de Investigación Pew. Mientras tanto, 95 por ciento de israelíes opina que la ofensiva bélica en Gaza es justificada, según una encuesta de la Universidad de Tel Aviv, reportó The Guardian.

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Jueves, 31 Julio 2014 06:11

Ataca Israel otra escuela de la ONU

Ataca Israel otra escuela de la ONU

Faiza Tanboura llevaba 21 días sin hablar, desde que un misil destruyó su casa. En las primeras horas de esta mañana encontró su voz: Los niños... ¡que no maten a los niños!, gritó al salir corriendo al patio de juegos de una escuela de Naciones Unidas, bajo el fuego de tanques israelíes.


El ataque de este martes a la Escuela Elemental para Niñas Jabaliya ha sido descrito por la ONU como un posible crimen de guerra. El organismo señaló que se habían hecho no menos de 17 llamados a las autoridades israelíes para advertirles que estaba llena de refugiados; el último mensaje se envió a las 8:50 de la noche. Pero, siete horas y media después, una serie de proyectiles impactó en el edificio y destruyó dos de los salones de clases, mató a 19 personas y lesionó a más de 100.


Pierre Krahenbuhl, comisionado de la agencia de la ONU para refugiados palestinos, describió los asesinatos como una fuente de vergüenza universal. Las investigaciones mostraron con claridad, añadió, que el fuego israelí era el culpable, y condenó en los términos más enérgicos esta grave violación de las fuerzas israelíes al derecho internacional.

Los militares israelíes sostuvieron que militantes lanzaron disparos de mortero desde las inmediaciones de la escuela y que los soldados devolvieron el fuego: un vocero añadió que se llevaba a cabo una investigación para esclarecer lo ocurrido. Hamas y la Jihad Islámica han sido acusados repetidas veces de almacenar y utilizar armas en zonas civiles, y los israelíes han mostrado fotografías que según ellos son de cohetes acumulados en mezquitas.


Esta noche, luego que Israel declaró una tregua humanitaria de cuatro horas, se produjo un nuevo ataque en un atestado mercado de Shijaiyah, entre Ciudad Gaza y la frontera israelí, en el que perecieron 15 personas y 150 resultaron heridas.


Antes, Krahenbuhl subrayó que quienes estaban en la escuela fueron colocados en la línea de fuego después de que el ejército israelí les ordenó dejar sus hogares. Se comunicó al ejército israelí 17 veces la ubicación precisa de la escuela y que albergaba miles de personas, para asegurar su protección.


The Independent se reunió hace diez días con algunas de las familias refugiadas allí. Le dije que volvería, señaló la mañana de este martes Abú Jarad, enmedio de la destrucción. ¿Recuerda que le comenté que algo así iba a ocurrir? Muchos de nosotros lo sentíamos, pero nos quedamos. ¿Adónde más podríamos ir? No hay ningún lugar seguro, agregó, mientras observábamos a los trabajadores de la ONU reunir partes de cuerpos y retirar trozos de metralla.

Ocho miembros de la familia Abú Jarad murieron hace 10 días en un ataque con misiles a su hogar, en el poblado de Beit Hanun. Cuatro eran niños; el más pequeño, Moussa, era un bebé de siete meses. En el funeral, su cuerpecito y el de Hania, de dos años y medio, con sangre en las mortajas y en los rostros, fueron llevados en relevos por varios hombres. Mahmoud Abu Jarad, tío de ellos, expresó: Queremos que los israelíes vean lo que han hecho. Tal vez sientan algo de piedad y paren esta matanza.


El refugio de Jabaliya ya estaba desbordado cuando 10 miembros de la familia Abú Jarad llegaron, el 19 de julio, y fueron colocados en un salón de clases donde se alojaban 30 personas. Una de las otras familias era la de los Al-Tanbouras, muy preocupados por Faiza, mujer de 30 y tantos años que apenas si había musitado palabra desde que salió huyendo de su hogar en llamas, en el poblado de Al-Atrat. Tendremos que llevarla al doctor cuando todo esto termine; ahora están ocupados atendiendo a los heridos, señaló Somaya, prima suya.


Nuestra capacidad es de unos 700; ahora tenemos que lidiar con más de mil 600, declaró en esa ocasión Nassar Al-Jadiyan, director de la escuela: ahora son tres mil. La cuota mortal de palestinos en ese día era de 340; hoy son alrededor de mil 340.


La semana pasada hubo un ataque a una escuela de la ONU en Beit Hanun, en la que perecieron 15 personas; hubo recriminaciones mutuas entre la ONU y Hamas por no haber realizado una evacuación. Aquí no hubo advertencias de los israelíes y me sorprende mucho que haya ocurrido esto, declaró Jadiyan. Cuando lo de Beit Hanun pensé, bueno, está más cerca de la frontera, pero no entiendo por qué aquí. Cualquier ataque va siempre a producir un montón de muertos y heridos. Los números han crecido; los pobladores tienen mucho miedo y por eso siguieron viniendo, no podíamos echarlos.

La presión de los números significaba que muchos, casi todos hombres, dormían afuera, en un patio que se usaba como campo de juegos cuando la escuela estaba abierta.

Entre ellos estaban Talal Ghamayem y sus tres hijos: Ahmed, de 5 años; Younis, de 15, y Mohammad, de 11. Venían de Beit Hanun; en reuniones anteriores habían hablado de su anhelo de volver a casa y luego descubrieron, durante una tregua temporal, que ya no había casa a la cual volver.


Cuando la primera explosión demolió un salón del frente del edificio, donde ocurrió la mayoría de las muertes, Halima al-Ghamayem corrió al patio para buscar a su marido y sus hijos. El siguiente proyectil dio en el patio; ella resultó herida por los trozos de metralla, al igual que su hijo Ahmed.

Ghader, de 17 años, había intentado detener a su madre. Pero no pude; estaba desesperada. Logramos levantarla después de que la hirieron, y la arrastramos al interior. Ella sólo quería saber de Ahmed. Él tuvo mucha suerte; su herida no era grave. Pero ¿qué pasará la próxima vez?

La joven Ola Abú Jarad estaba en un colchón en el piso, oyendo el estruendo cada vez más cercano de los proyectiles al caer y pensaba, dijo, en miembros de su familia que ya han muerto. En algún momento le pareció escuchar gritos de dolor y temió que ya estuvieran atacando la escuela.


Lo que ocurrió en realidad fue que le habían dado a un potrero cercano y los gritos eran de asnos y caballos heridos. Los usaban para llevar refugiados al albergue, pues el combustible para vehículos se ha agotado desde hace mucho en algunas zonas fronterizas.

Minutos después se produjeron los impactos en la escuela; los Abú Jarad pasaron la hora siguiente tratando de encontrarse unos a otros entre el humo y la confusión. Esta tarde, Mohammed Abú Jarad intentaba con desesperación encontrar otro lugar donde guarecerse.


Necesitamos salir de aquí, todos necesitamos salir. De otro modo usted y los otros periodistas tendrán que regresar después; ellos volverán a atacar este lugar. Pero no podemos encontrar nada, es imposible.


Personas entraban y salían corriendo de los salones, preguntando por los heridos, con la desesperación de no saber si en toda Gaza hay algún lugar donde puedan estar seguros.


Faiza Tanboura permanecía ajena a todo, sentada en un rincón, con las manos pegadas a las rodillas, meciéndose con suavidad hacia adelante y atrás. Otra vez ha dejado de hablar, dijo una prima.


The Independent
Traducción: Jorge Anaya

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Miércoles, 30 Julio 2014 06:18

Cien muertos en un día de ataques feroces

Cien muertos en un día de ataques feroces

Mucho de lo poco que queda de la infraestructura destrozada de Gaza fue pulverizado por el ejército israelí en un día de ataques feroces e implacables por aire, mar y tierra. Otros 100 palestinos murieron mientras Israel se venga de las pérdidas de los días anteriores. También hubo destrucción punitiva simbólica de las casas de los funcionarios de Hamas, incluyendo la del líder del movimiento, Ismail Haniyeh. Los ataques acumularon más miseria para la población golpeada. La poca electricidad que había desapareció después que proyectiles de tanques incendiaran la única central eléctrica. Altos funcionarios se mantuvieron alejados de Shifa, el principal hospital, luego de que una clínica contigua fuera impactada por misiles, causando graves problemas. Pero las explosiones provocan ecos del pasado –repetición fatídica, violenta de los conflictos que Israel había tenido periódicamente en Gaza–. Un ciclo fútil de cohetes y de destrucción y reconstrucción, condenado a repetirse.
Ayer por la noche se produjeron nuevos rumores de un alto el fuego, pero resultaron ser falsos. El ataque contra la estación de energía vino como parte de la ofensiva terrestre israelí Borde Protector, que siguió al secuestro y asesinato de tres adolescentes judíos por militantes vinculados a Hamas. El objetivo clave, declaró el premier israelí, Benjamin Netanyahu, es destruir redes de túneles que se utilizan para lanzar cohetes y llevar a cabo la infiltración transfronteriza. La misma estación de energía fue volada en la Operación Lluvias de Verano, hace ocho años. Eso siguió a la captura del cabo Gilad Shalit por parte de Hamas. Los israelíes entraron en la Franja de Gaza para obtener su liberación y también para suprimir el lanzamiento de cohetes Qassam y llevar a cabo el desmantelamiento de los túneles de contrabando en el Corredor de Filadelfia.

La semana pasada, una escuela de la ONU utilizada como albergue para refugiados fue alcanzada por disparos de un tanque israelí, matando a 15 personas y provocando la condena internacional, y el intercambio de acusaciones entre la ONU y el ejército israelí sobre los planes de evacuación. En 2009, durante la Operación Plomo Fundido de Israel, de nuevo en marcha por los disparos de cohetes de Hamas, hubo recriminaciones similares durante el bombardeo de otra escuela de la ONU. El Ministerio de Finanzas fue uno de los edificios afectados por los ataques aéreos de anoche; el mismo ministerio fue bombardeado en 2008.

La muerte de cuatro niños, hijos de pescadores, en un ataque aéreo mientras jugaban al fútbol en una playa, fue uno de los capítulos más emotivos de las muchas muertes sangrientas que involucran a chicos en el actual conflicto. En 2012, hubo una protesta después que cuatro adolescentes fueran muertos por un misil mientras jugaban al fútbol durante la Operación Pilar de Defensa, lanzada en Gaza. Um Hania y Um Mohammed Abu-Rigala han sido testigos de ese patrón, desde un punto privilegiado, de la casa de al lado de Ismail Haniyeh de Beach Camp en la ciudad de Gaza. "El nació aquí, lo vimos crecer, vimos a la gente que llegaba a su casa planeando la resistencia contra Israel", dijo Um Hania, de 60 años. "En el pasado esperábamos que los israelíes bombardearan su casa, pero desaparecía y a veces su familia también, y por supuesto, eso es lo que pasó esta vez. ¿Los israelíes no sabían que no había nadie allí? "Enviaron dos cohetes que no explotaron, luego esperaron 10 minutos antes de volar la casa."


Diez jóvenes fueron asesinados, mientras jugaban a 500 metros de distancia, el lunes, el día del Eid, fin del Ramadán. Casi al mismo tiempo una clínica al lado del Hospital de Shifa fue alcanzada por otro misil, causando algunos heridos. El ejército israelí y Hamas se culparon mutuamente de los ataques. Lo que pasó en Shifa tuvo un efecto significativo.Unos funcionarios de Hamas que podían encontrarse allí han desaparecido, pero también altos funcionarios del hospital.


Cinco niños, de entre cinco y 14 años, fueron asesinados en Bureij, en el centro de Gaza, durante la misión de Israel en 2009. Hoy se informó que 10 personas habían muerto allí durante la noche. Al llegar allí, pude constatar que 17 miembros de la familia Abu Jabr habían muerto cuando un ataque aéreo aplastó dos edificios. El más joven de los Abu Jabr tenía dos años de edad; Lena, la mayor, de 70 años; Hamdan; Dina, de 25 años, estaba embarazada de ocho meses

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* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.
Traducción: Celita Doyhambéhère.

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Domingo, 27 Julio 2014 06:17

Vattimo acusa a Israel y desata la ira


Profesor Emérito de la Universidad de Turín, doctor Honoris Causa de varias universidades del mundo, entre ellas la de La Plata, no es la primera vez que Vattimo expresa contundentes críticas contra Israel.

El escándalo desatado por las durísimas acusaciones –y poco comunes en boca de un intelectual– de un prestigioso filósofo italiano, Gianni Vattimo, contra Israel –pero no contra los judíos, según él mismo aclaró–, en el actual conflicto armado con Palestina, no parece terminar. Ayer, la comunidad judía de la ciudad de Ancona (Este de Italia) dijo que renuncia a patrocinar el Festival Adriático Mediterráneo por las frases del filósofo turinés llenas "de odio por los judíos y por Israel" y dado que este año el Festival tiene en programa entregarle un premio a fines de agosto.


Actual profesor emérito de la Universidad de Turín, doctor Honoris Causa de varias universidades del mundo, entre ellas la de La Plata, autor de numerosos libros y ex parlamentario europeo, no es la primera vez que Vattimo expresa contundentes críticas contra Israel. Pero las de esta vez, a una radio de Milán hace algunos días, fueron tal vez las más agresivas, sobre todo en este momento de agudos enfrentamientos en Medio Oriente. "Israel es un estado canalla"; "Israel es un estado nazi y fascista, peor que Hitler"; "Yo diría que ha llegado el momento de hacer las Brigadas Internacionales, como en España, porque Israel es un régimen fascista que está destruyendo un pueblo entero. España no era nada en comparación con esto. Se está haciendo un genocidio, nazi, racista, colonialista, imperialista y es necesaria la resistencia", dijo Vattimo en el programa La Zanzara –famoso en Italia por su estilo provocativo– de Radio 24 de Milán. Y más adelante agregó: "La prensa internacional e italiana lloran porque dicen que ha habido una lluvia de misiles sobre Israel. Pero Hamas ¿cuántos muertos ha provocado? Ninguno. Los pobres no tienen armas, son miserables y mantenidos en esclavitud como toda Palestina. Y sus misiles son como de juguete. Quisiera promover una campaña internacional para reunir fondos y permitir a los palestinos comprar armas verdaderas, verdaderos misiles. Europa debería darles armas gratis a los palestinos".


"¿Contra quién está usted?", le preguntaron los entrevistadores. "Contra quienes bombardean hospitales, clínicas, niños. Yo no sé manejar armas, pero aprendería con gusto para combatir a los marranos israelíes sionistas, que no tienen nada que ver con los judíos", respondió. "Los palestinos han sido expulsados de sus tierras y son víctimas de un genocidio con la excusa del Holocausto. Al exterminar a los palestinos, están repitiendo el Holocausto pero al revés" (...) "Es una guerra de exterminio. Son peor que Hitler, porque tienen el apoyo de las democracias occidentales", concluyó, aclarando que la idea sobre el estado nazi de Israel, la comparten "muchos judíos italianos".


La comunidad judía no se hizo esperar. Contestó duramente las afirmaciones de Vattimo a través de Renzo Gategna, presidente de la Unión de Comunidades Judías Italianas que prometió estudiar medidas legales contra el filósofo turinés. Según Gategna, Vattimo ha usado "los peores estereotipos de nuestro tiempo para afirmar la propia hostilidad respecto del Estado de Israel", diciendo entre otras cosas "que el pueblo judío, de perseguido se habría transformado en perseguidor". Se trata "de un conjunto de ilaciones que no merecen respuesta", salvo, aclaró, "por el hecho de que se ha construido un programa radial exitoso, pero de modo inaceptable, y que tiene influencia sobre los jóvenes".


Mientras la comunidad judía se erguía defendiendo a Israel, Vattimo reiteraba días después algunas de las cosas que había dicho en la radio. "Me parece razonable ayudar a Hamas a obtener armas más eficaces para defenderse del Goliat Israel, que posee todos los instrumentos defensivos y ofensivos más modernos, proporcionados por Estados Unidos", escribió en su blog. El mundo político italiano, mientras tanto, mantuvo silencio, por diplomacia o porque está embarullado en el Parlamento tratando de resolver 7000 enmiendas presentadas para el proyecto de ley de reforma del Senado.

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Viernes, 25 Julio 2014 06:14

Horror y desolación en Gaza

Horror y desolación en Gaza

Un nuevo ataque del ejército israelí contra una escuela de la Agencia de la Organización de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) en el norte de la franja de Gaza cobró esta vez la vida de 16 personas, entre ellas mujeres y niños que se resguardaban en ese recinto, así como de trabajadores del organismo. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se declaró en shock y calificó la embestida de auténtica masacre.


El ataque contra la escuela ubicada en Beit Hanun, donde unos mil 200 palestinos se habían refugiado en el contexto de la ofensiva militar israelí iniciada el 8 de julio, subraya la necesidad de que cesen las muertes, y que cesen ahora, señaló Ban, quien se encuentra de visita en Irak.


Agregó que las circunstancias de esta agresión, que también ocasionó unos 200 heridos, siguen sin estar claras, mientras el ejército israelí anunció una investigación de lo ocurrido, aunque no excluyó que se haya tratado de un cohete de lanzado por el movimiento palestino radical Hamas.


Testigos dijeron que tanques israelíes dispararon cuatro proyectiles contra la escuela. Un vocero de la UNRWA relató que los israelíes habían llamado a los palestinos a evacuar el edificio y cuando iniciaba la marcha, el centro escolar fue atacado.


Se trató de una auténtica masacre, indicó el vocero del Ministerio de Sanidad en Gaza, Ashraf al Qedar, al dar a conocer la cifra de 16 muertos, siete de ellos niños.


Unos 110 mil civiles de la franja de Gaza han encontrado refugio en las escuelas de la UNRWA, tres de las cuales ya habían sido bombardeadas por las fuerzas israelíes desde el lunes pasado sin que se reportaron víctimas, precisó el vocero de UNRWA, Chris Gunness.

Según el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), los bombardeos israelíes han dañado 116 colegios desde el lanzamiento de su ofensiva. Estados Unidos lamentó el ataque, así como el aumento de las muertes civiles producto del operativo militar israelí, e instó a Israel y los palestinos a redoblar sus esfuerzos para proteger a los civiles.


La cifra de palestinos muertos superaba las primeras horas de este viernes los 800 y la de heridos 4 mil 750, tras reanudarse los bombardeos en el enclave palestino. Del lado israelí han caído 32 soldados y tres civiles.


Pero el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró: continuamos nuestras operaciones en Gaza con todas nuestras fuerzas, en tierra y aire, después de que el ministro británico del Exterior, Philip Hammond, lo instó a poner fin lo antes posible a la ofensiva terrestre en Gaza.
En el plano político, Reuven Rivlin juró como presidente de Israel para un mandato de siete años, en sustitución de Shimon Peres, de 90 años y ganador del Premio Nobel de la Paz.

Frente a Peres, conocido por su disposición al diálogo por la paz con los palestinos, Rivlin, quien forma parte del ala más derechista del Likud, se ha pronunciado en contra de la creación de un Estado palestino y en cambio ha apoyado la política de creación de colonias en los territorios palestinos ocupados.

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Martes, 22 Julio 2014 06:16

Israel bombardea hospital palestino

Israel bombardea hospital palestino

El saldo de la ofensiva israelí Borde protector se elevó hoy a más de 570 fallecidos y 3 mil heridos, en una jornada en la que un hospital fue bombardeado y en la que el secretario de Estado estadunidense, John Kerry, prometió 47 millones de dólares en ayuda humanitaria para los civiles palestinos.


La fuerza aérea de Israel bombardeó un nosocomio en el centro de la franja de Gaza y la vivienda de una familia en la localidad de Rafah, en el sur del territorio, cobrándose la vida de 33 personas –varios menores de edad entre ellos–, en los dos peores ataques contra civiles palestinos en los 14 días que lleva la operación militar israelí, cuyo objetivo declarado es destruir la infraestructura de Hamas.


Los decesos ocurren un día después de que las fuerzas armadas israelíes se lanzaron por aire y tierra contra el barrio periférico de Ciudad Gaza conocido como Shejaiya, donde se registró en un solo día la muerte de 75 personas, la mayoría civiles, cuyos cadáveres eran todavía hoy sacados de entre los escombros. El domingo perecieron más de 100 palestinos en dicha zona y otros puntos de la franja.


Esta mañana varios proyectiles cayeron en el hospital Al Aqsa de la localidad de Deir el-Balá, lo que provocó el fallecimiento de cuatro y heridas a 60. Los misiles pegaron directamente en el tercer piso del edificio, que albergaba un quirófano y una sala de cuidados intensivos, informó el médico Fayez Zidane.

Más temprano, 28 miembros de una familia perdieron la vida en su vivienda en Rafah, localidad del sur de este territorio palestino habitado por un millón 800 mil personas, uno de los puntos de mayor densidad poblacional en Medio Oriente, sobre un espacio de 360 kilómetros cuadrados.
El continuo bombardeo de viviendas civiles en Gaza y el ataque contra el hospital de Deir el-Balá se sumaron a una lista de posibles crímenes de guerra que requieren una investigación independiente internacional, advirtió la organización de derechos humanos Amnistía Internacional.
Israel lanzó la operación castrense sobre la franja costera el 8 de julio pasado y 10 días después se volcó por tierra sobre el territorio palestino, que tiene militar y económicamente cercado desde hace varios lustros y donde han muerto por lo menos 570 personas y unas 3 mil 350 han resultado lesionadas.


Esta es la cuarta vez que tropas de Israel ingresan por tierra a Gaza en los últimos ocho años, luego de que en 2005 desmanteló colonias de israelíes, establecidas en la franja después de la Guerra de los Seis Días de 1967, lo cual implicó la invasión y ocupación de la franja. Para la presente operación tiene el apoyo de 53 mil uniformados y 65 mil reservistas.


El ejército de Israel informó que este lunes perdieron la vida siete soldados que entraron en contacto con guerrilleros del movimiento de resistencia islámica Hamas, quienes intentaron ingresar en el territorio sur de Israel a través de uno de los túneles que los palestinos residentes en Gaza han construido principalmente para librar el cerco comercial de la franja, recrudecido en 2006 pero impuesto desde los años de las intifadas de 1987 y 2000.

Hamas confirmó también el enfrentamiento afuera de un túnel situado en el noreste de la franja, pero reportó la muerte de 10 soldados israelíes y la destrucción de dos jeeps.


Esta operación fue organizada por Tel Aviv en represalia por la muerte de tres jóvenes israelíes en la periferia de Hebrón el mes pasado, pero se lleva a cabo cinco meses después de que el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas, convino con Hamas la formación de un gobierno de unidad que impulse el reconocimiento internacional del Estado de Palestina, lo que irritó al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien decidió detener el diálogo de pacificación que sostenía desde hace un par de años, auspiciado por el presidente estadunidense, Barack Obama.


Según el ejército de Israel, este día fueron lanzados 50 cohetes de fabricación artesanal, de los cuales dos fueron disparados hacia la periferia de Tel Aviv, la capital de Israel reconocida por la Organización de Naciones Unidas, pero al igual que casi todos los aproximadamente mil 600 proyectiles disparados desde Gaza no causaron daños materiales ni personales. Desde el comienzo de la operación sobre la franja, sólo dos civiles israelíes han fallecido a consecuencia de los ataques de los guerrilleros de Hamas.


En el campo diplomático, el secretario de Estado estadunidense, John Kerry, y el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, dieron hoy los primeros pasos para tratar de acordar un alto el fuego, pero ambos insistieron en que la decisión debe ser incondicional, lo cual es respaldado por Tel Aviv. Obama dijo a su vez en Washington estar cada vez más preocupado por el creciente número de muertos civiles palestinos y la vida de israelíes, pero volvió a dar su apoyo al derecho a la defensa de Israel y subrayó que nuestro foco y el de la comunidad internacional debe ser el cese el fuego.

Igualmente, el Consejo de Seguridad de la ONU, que terminó en las primeras horas de este lunes una reunión que abordó la situación en Gaza, hizo un llamado a cesar de inmediato los combates, lo cual contraviene las demandas de la resistencia islámica palestina.


Sobre este tema, el líder de Hamas en Gaza, Ismail Haniyeh, reiteró hoy en un discurso que los palestinos residentes en la franja sólo aceptarán un alto el fuego que venga acompañado por el fin del bloqueo militar y económico sobre Gaza, que no permite el libre tránsito de personas hacia Israel o el extranjero ni el uso de aviones comerciales o de cualquier otro tipo. Tampoco la libre circulación de mercancías. De igual forma, también restringe las actividades de pesca en la costa mediterránea.


Gaza decidió terminar el bloqueo con su sangre y coraje. No podemos volver a la muerte silenciosa que significa este injusto bloqueo. Es hora de abrir los pasos fronterizos (controlados permanentemente por el ejército israelí) para que la gente de Gaza pueda vivir con dignidad, subrayó Haniyeh.


En un aparente intento por aliviar la situación económica de Gaza, Kerry dio a conocer que Estados Unidos dispondrá de 47 millones de dólares para contribuir a la recuperación de la franja, donde unas 100 mil personas se encuentran refugiadas en instalaciones de la ONU en Gaza.
El plan de colaboración estadunidense con los palestinos contrasta con el respaldo militar que Washington aprobó para Israel durante 2014, unos 3 mil 100 millones de dólares, y para 2015 al menos 4 mil 400 millones, incluidos 300 millones para financiar la adquisición de misiles.

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Israel da un ultimátum a 100.000 palestinos para que abandonen sus casas en el norte de Gaza

El Ejército israelí no está dispuesto a frenar sus ataques sobre Gaza. Prueba de ellos es que este miércoles lanzó un ultimátum a unos 100.000 palestinos del norte de Gaza y de dos barrios de la capital de la Franja para que abandonen sus casas "por su propia seguridad" ante la posibilidad de nuevos bombardeos en la zona.


Las zonas en las que se han distribuido estos mensajes, tanto por SMS, llamadas telefónicas y en las últimas horas panfletos, han sido Beit Lahia, en el norte del territorio palestino, y en los barrios de Shayaía y Zeitún, en Gaza capital.


El ultimátum del Ejército israelí expiró a las 8:00 hora local (07:00 horas en España). De acuerdo a medios locales, cerca de 80.000 palestinos han desoído las advertencias de Israel y permanecido en sus hogares: han preferido hacer caso a Hamás, que les ha pedido que se queden. "Por tu propia seguridad se te solicita que evacúes tu residencia inmediatamente y marches hacia la ciudad de Gaza en la mañana de este miércoles, 16 de julio de 2014 a las 8:00 AM", reza una de los panfletos distribuidos por el Ejército.


Una fuente militar informó de que desde la pasada medianoche el Ejército atacó 75 objetivos en Gaza. La noche del pasado sábado, miles de octavillas ya fueron lanzadas desde aparatos de la aviación israelí a la población de la zona norte sobre un inminente bombardeo contra objetivos relacionados con Hamás y el lanzamiento de cohetes. Cerca de 18.000 palestinos abandonaron sus hogares en Beit Lahia tras esos avisos, 4.000 de los cuales buscaron asilo en escuelas de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, que vieron sus instalaciones desbordadas.

A diferencia de otros conflictos bélicos en la región, como en Siria o Irak, la población civil no involucrada en el conflicto armado en Gaza no tiene la posibilidad de abandonar por completo las zonas de combate o acudir a lugares seguros y habilitados para desplazados o refugiados. Ello se debe a que el enclave mediterráneo tiene sus dos únicas salidas al mundo, por Israel y Egipto, bloqueadas y limitadas exclusivamente a casos humanitarios.

Pese a que en los últimos días decenas de palestinos con doble nacionalidad han podido escapar de la Franja, la mayor parte de la población civil de Gaza, uno de los territorios más poblados del mundo, apenas puede desplazarse unos kilómetros de donde tienen lugar los bombardeos. Desde que el Ejecutivo israelí iniciara el pasado 8 de junio la ofensiva bélica Margen Protector, más de 200 palestinos han perdido la vida y 1.500 han resultado heridos.

Asimismo un civil israelí murió ayer por el impacto de un cohete cuando distribuida comida entre los soldados en el paso fronterizo de Erez, al norte de Gaza.


El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, dijo anoche que Hamás no le "ha dejado otra opción que intensificar sus acciones" contra el movimiento islamista, aunque no aclaró de qué forma se ampliará la ofensiva militar en Gaza. En nueve días de operaciones Israel ha atacado aproximadamente 1.750 blancos, y desde el mediodía de ayer, cuando retomó los bombardeos tras un receso de 6 horas, un centenar de objetivos. La mitad de estos objetivos, asegura el Ejército israelí, lanzaderas de cohetes, mientras que los restantes fueron túneles, almacenes de armas e instalaciones para su manufactura, además de complejos militares.


Las milicias han disparado más de 1.260 cohetes desde Gaza en el transcurso del conflicto, 985 de los cuales alcanzaron el territorio israelí y 225 fueron interceptados por las baterías del sistema de defensa aéreo "Cúpula de Hierro", como cuatro disparados esta mañana contra el área metropolitana de Tel Aviv.

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Viernes, 27 Septiembre 2013 07:54

De cómo Moscú evitó el ataque

De cómo Moscú evitó el ataque

La delegación siria a Moscú partió de Damasco la noche del sábado 7 de septiembre, tanto para enfrentar su destino como para negociar. El presidente estadunidense Barack Obama y el presidente ruso Vladimir Putin habían estado incubando su plan para evitar ataques estadunidenses con misiles, y Walid Muallem, el extremadamente astuto ministro sirio del Exterior, no tenía idea de lo que se trataba. Lejos de llevar propuestas a Rusia, quería averiguar lo que sabía el canciller ruso Serguei Lavrov... si es que sabía algo.

 

Era una situación muy extraña. Siria no quería ser atacada por Estados Unidos luego del uso de gas sarín en Damasco la noche del 21 de agosto, pero debía de tener claro que el régimen sirio, blanco principal de los misiles crucero, había sido hecho a un lado. Rusia tomaba las decisiones.

 

Muallem y su equipo –bien conocidos en el mundo árabe y especialmente en Irán (y en los viejos tiempos en Londres, Washington y París)– llegaron exhaustos al aeropuerto Sheremetyevo al amanecer del domingo 8 de septiembre y se registraron, como siempre en Moscú, en el Presidente, junto al río Moscova, hotel cavernoso y desangelado de la era Brejnev. Su cita con Lavrov se fijó para el lunes en la cancillería rusa. Los sirios, aún cansados del vuelo nocturno, llamaron a Damasco y observaron programas de televisión de Washington vía satélite.

 

Era un momento de la historia de Siria del que Muallem y sus colegas estaban más que conscientes. La política exterior de su país –o tal vez la militar– era decidida por otros. Y así ocurrió que el 9 de septiembre Muallem estaba sentado frente a Lavrov en la cancillería. El ruso dijo sin rodeos a los sirios lo que pensaba: fue obvio desde el principio que creía que Obama atacaría a Siria.

 

No era una buena noticia, en especial porque Lavrov dejó en claro que la operación definitivamente ocurriría. Hubo alguna discusión antes que Muallem expresara la posición de su país: que si la verdadera razón de la agresión propuesta contra Siria eran las armas químicas, entonces los medios diplomáticos no se habían agotado.

 

A los sirios les agrada Lavrov; creen (no sé con qué pruebas) que escribe poesía en su tiempo libre, algo que de modo natural atrae a un pueblo que a menudo aprende de memoria poemas árabes desde antes de aprender a escribir. Es un buen amigo de los árabes, es un dicho constante en Damasco. Queda a los lectores discernir si es verdad.

 

Escarbar como sabueso en busca de detalles de la diplomacia ruso-siria –ya no se diga de la extraordinaria relación militar– es como vagar por el laberinto del Minotauro. Un giro equivocado puede poner en peligro al reportero, hacerlo perder una antigua amistad, enfurecer a un contacto o irritar a un funcionario por un matiz de significado perdido en la traducción.Así que mientras este corresponsal en Damasco camina de puntitas entre las fuentes rusas y sirias, debe recordar los riesgos. Esto es lo mejor que puedo hacer y tengo todos los motivos para creer que da en el blanco. Es una historia que nos habla del futuro Estado sirio.

 

Sea como fuere, Lavrov puso fin a la conversación diciendo a Muallem que iría de inmediato a ver al presidente Putin en el Kremlin. Ya volveré, señaló en forma perentoria. Muallem insistió una vez más en que la diplomacia no está agotada. Debía de tener la esperanza de no equivocarse; después de todo, si estaba en un error, tal vez no habría un aeropuerto en Damasco al que pudiera regresar.

 

Los sirios volvieron al hotel Presidente para comer. En Washington, John Kerry cacareaba más amenazas: los sirios deben entregar las armas químicas, tienen sólo una semana para presentar un inventario. A las 5 de la tarde, Lavrov llamó a Muallem. Debían reunirse en una hora: habría una conferencia de prensa.

 

Todo este tiempo Muallem había insistido en que Siria quería firmar el tratado de prohibición de armas químicas. Sin embargo, todo el mundo, incluidos los rusos, sabía que el arsenal químico de Siria era su única defensa estratégica fuerte si el país enfrentaba una guerra final con Israel. Aun así, Muallem no sabía lo que le aguardaba; ni él ni sus colegas habían dormido en 36 horas.

 

Lavrov estaba preocupado por varias razones. Si los estadunidenses atacaban Siria, destruirían el ejército de Bashar Assad. Los islamitas podrían irrumpir en Damasco y las fuerzas rusas –que tienen una base naval e infantes de marina en el puerto sirio de Tartús y otras naves de guerra en el oriente del Mediterráneo– se verían forzadas a reaccionar. Esa era, por lo menos, la versión rusa de los acontecimientos.

 

Lavrov reveló a Muallem el acuerdo forjado por Putin: todas las armas químicas de Siria serían vigiladas, los detalles se entregarían en unos días, todos los inventarios quedarían bajo control internacional en el curso de un año. Y los rusos agradecerían que Muallem tuviera la bondad de acceder, en una conferencia de prensa que se realizaría esa tarde.

 

Muallem llamó a Damasco. Habló con el gobierno y, por supuesto, con el presidente Bashar Assad. Éste accedió. Y así, un exhausto y compungido Muallem apareció frente a las cámaras de la televisión mundial –al parecer abrumado de cansancio– para decir sí (en palabras de los rusos).

 

Siria quería salvar a su pueblo de la agresión y puso toda su confianza en sus amigos rusos. Uno de sus asistentes, Bouthaina Shaaban, también consejero de Assad, parecía igualmente abrumado.

 

Más tarde, Muallem dijo a Lavrov que el acuerdo obtenido con Siria era el arma número uno de su país. Y Lavrov respondió: Su mejor arma somos nosotros.

Y eso fue todo. Moscú se había convertido en el disuasor estratégico de Siria. El Kremlin manda.

© The Independent

Traducción: Jorge Anaya

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