Domingo, 27 Julio 2014 06:17

Vattimo acusa a Israel y desata la ira


Profesor Emérito de la Universidad de Turín, doctor Honoris Causa de varias universidades del mundo, entre ellas la de La Plata, no es la primera vez que Vattimo expresa contundentes críticas contra Israel.

El escándalo desatado por las durísimas acusaciones –y poco comunes en boca de un intelectual– de un prestigioso filósofo italiano, Gianni Vattimo, contra Israel –pero no contra los judíos, según él mismo aclaró–, en el actual conflicto armado con Palestina, no parece terminar. Ayer, la comunidad judía de la ciudad de Ancona (Este de Italia) dijo que renuncia a patrocinar el Festival Adriático Mediterráneo por las frases del filósofo turinés llenas "de odio por los judíos y por Israel" y dado que este año el Festival tiene en programa entregarle un premio a fines de agosto.


Actual profesor emérito de la Universidad de Turín, doctor Honoris Causa de varias universidades del mundo, entre ellas la de La Plata, autor de numerosos libros y ex parlamentario europeo, no es la primera vez que Vattimo expresa contundentes críticas contra Israel. Pero las de esta vez, a una radio de Milán hace algunos días, fueron tal vez las más agresivas, sobre todo en este momento de agudos enfrentamientos en Medio Oriente. "Israel es un estado canalla"; "Israel es un estado nazi y fascista, peor que Hitler"; "Yo diría que ha llegado el momento de hacer las Brigadas Internacionales, como en España, porque Israel es un régimen fascista que está destruyendo un pueblo entero. España no era nada en comparación con esto. Se está haciendo un genocidio, nazi, racista, colonialista, imperialista y es necesaria la resistencia", dijo Vattimo en el programa La Zanzara –famoso en Italia por su estilo provocativo– de Radio 24 de Milán. Y más adelante agregó: "La prensa internacional e italiana lloran porque dicen que ha habido una lluvia de misiles sobre Israel. Pero Hamas ¿cuántos muertos ha provocado? Ninguno. Los pobres no tienen armas, son miserables y mantenidos en esclavitud como toda Palestina. Y sus misiles son como de juguete. Quisiera promover una campaña internacional para reunir fondos y permitir a los palestinos comprar armas verdaderas, verdaderos misiles. Europa debería darles armas gratis a los palestinos".


"¿Contra quién está usted?", le preguntaron los entrevistadores. "Contra quienes bombardean hospitales, clínicas, niños. Yo no sé manejar armas, pero aprendería con gusto para combatir a los marranos israelíes sionistas, que no tienen nada que ver con los judíos", respondió. "Los palestinos han sido expulsados de sus tierras y son víctimas de un genocidio con la excusa del Holocausto. Al exterminar a los palestinos, están repitiendo el Holocausto pero al revés" (...) "Es una guerra de exterminio. Son peor que Hitler, porque tienen el apoyo de las democracias occidentales", concluyó, aclarando que la idea sobre el estado nazi de Israel, la comparten "muchos judíos italianos".


La comunidad judía no se hizo esperar. Contestó duramente las afirmaciones de Vattimo a través de Renzo Gategna, presidente de la Unión de Comunidades Judías Italianas que prometió estudiar medidas legales contra el filósofo turinés. Según Gategna, Vattimo ha usado "los peores estereotipos de nuestro tiempo para afirmar la propia hostilidad respecto del Estado de Israel", diciendo entre otras cosas "que el pueblo judío, de perseguido se habría transformado en perseguidor". Se trata "de un conjunto de ilaciones que no merecen respuesta", salvo, aclaró, "por el hecho de que se ha construido un programa radial exitoso, pero de modo inaceptable, y que tiene influencia sobre los jóvenes".


Mientras la comunidad judía se erguía defendiendo a Israel, Vattimo reiteraba días después algunas de las cosas que había dicho en la radio. "Me parece razonable ayudar a Hamas a obtener armas más eficaces para defenderse del Goliat Israel, que posee todos los instrumentos defensivos y ofensivos más modernos, proporcionados por Estados Unidos", escribió en su blog. El mundo político italiano, mientras tanto, mantuvo silencio, por diplomacia o porque está embarullado en el Parlamento tratando de resolver 7000 enmiendas presentadas para el proyecto de ley de reforma del Senado.

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Viernes, 25 Julio 2014 06:14

Horror y desolación en Gaza

Horror y desolación en Gaza

Un nuevo ataque del ejército israelí contra una escuela de la Agencia de la Organización de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) en el norte de la franja de Gaza cobró esta vez la vida de 16 personas, entre ellas mujeres y niños que se resguardaban en ese recinto, así como de trabajadores del organismo. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se declaró en shock y calificó la embestida de auténtica masacre.


El ataque contra la escuela ubicada en Beit Hanun, donde unos mil 200 palestinos se habían refugiado en el contexto de la ofensiva militar israelí iniciada el 8 de julio, subraya la necesidad de que cesen las muertes, y que cesen ahora, señaló Ban, quien se encuentra de visita en Irak.


Agregó que las circunstancias de esta agresión, que también ocasionó unos 200 heridos, siguen sin estar claras, mientras el ejército israelí anunció una investigación de lo ocurrido, aunque no excluyó que se haya tratado de un cohete de lanzado por el movimiento palestino radical Hamas.


Testigos dijeron que tanques israelíes dispararon cuatro proyectiles contra la escuela. Un vocero de la UNRWA relató que los israelíes habían llamado a los palestinos a evacuar el edificio y cuando iniciaba la marcha, el centro escolar fue atacado.


Se trató de una auténtica masacre, indicó el vocero del Ministerio de Sanidad en Gaza, Ashraf al Qedar, al dar a conocer la cifra de 16 muertos, siete de ellos niños.


Unos 110 mil civiles de la franja de Gaza han encontrado refugio en las escuelas de la UNRWA, tres de las cuales ya habían sido bombardeadas por las fuerzas israelíes desde el lunes pasado sin que se reportaron víctimas, precisó el vocero de UNRWA, Chris Gunness.

Según el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), los bombardeos israelíes han dañado 116 colegios desde el lanzamiento de su ofensiva. Estados Unidos lamentó el ataque, así como el aumento de las muertes civiles producto del operativo militar israelí, e instó a Israel y los palestinos a redoblar sus esfuerzos para proteger a los civiles.


La cifra de palestinos muertos superaba las primeras horas de este viernes los 800 y la de heridos 4 mil 750, tras reanudarse los bombardeos en el enclave palestino. Del lado israelí han caído 32 soldados y tres civiles.


Pero el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró: continuamos nuestras operaciones en Gaza con todas nuestras fuerzas, en tierra y aire, después de que el ministro británico del Exterior, Philip Hammond, lo instó a poner fin lo antes posible a la ofensiva terrestre en Gaza.
En el plano político, Reuven Rivlin juró como presidente de Israel para un mandato de siete años, en sustitución de Shimon Peres, de 90 años y ganador del Premio Nobel de la Paz.

Frente a Peres, conocido por su disposición al diálogo por la paz con los palestinos, Rivlin, quien forma parte del ala más derechista del Likud, se ha pronunciado en contra de la creación de un Estado palestino y en cambio ha apoyado la política de creación de colonias en los territorios palestinos ocupados.

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Martes, 22 Julio 2014 06:16

Israel bombardea hospital palestino

Israel bombardea hospital palestino

El saldo de la ofensiva israelí Borde protector se elevó hoy a más de 570 fallecidos y 3 mil heridos, en una jornada en la que un hospital fue bombardeado y en la que el secretario de Estado estadunidense, John Kerry, prometió 47 millones de dólares en ayuda humanitaria para los civiles palestinos.


La fuerza aérea de Israel bombardeó un nosocomio en el centro de la franja de Gaza y la vivienda de una familia en la localidad de Rafah, en el sur del territorio, cobrándose la vida de 33 personas –varios menores de edad entre ellos–, en los dos peores ataques contra civiles palestinos en los 14 días que lleva la operación militar israelí, cuyo objetivo declarado es destruir la infraestructura de Hamas.


Los decesos ocurren un día después de que las fuerzas armadas israelíes se lanzaron por aire y tierra contra el barrio periférico de Ciudad Gaza conocido como Shejaiya, donde se registró en un solo día la muerte de 75 personas, la mayoría civiles, cuyos cadáveres eran todavía hoy sacados de entre los escombros. El domingo perecieron más de 100 palestinos en dicha zona y otros puntos de la franja.


Esta mañana varios proyectiles cayeron en el hospital Al Aqsa de la localidad de Deir el-Balá, lo que provocó el fallecimiento de cuatro y heridas a 60. Los misiles pegaron directamente en el tercer piso del edificio, que albergaba un quirófano y una sala de cuidados intensivos, informó el médico Fayez Zidane.

Más temprano, 28 miembros de una familia perdieron la vida en su vivienda en Rafah, localidad del sur de este territorio palestino habitado por un millón 800 mil personas, uno de los puntos de mayor densidad poblacional en Medio Oriente, sobre un espacio de 360 kilómetros cuadrados.
El continuo bombardeo de viviendas civiles en Gaza y el ataque contra el hospital de Deir el-Balá se sumaron a una lista de posibles crímenes de guerra que requieren una investigación independiente internacional, advirtió la organización de derechos humanos Amnistía Internacional.
Israel lanzó la operación castrense sobre la franja costera el 8 de julio pasado y 10 días después se volcó por tierra sobre el territorio palestino, que tiene militar y económicamente cercado desde hace varios lustros y donde han muerto por lo menos 570 personas y unas 3 mil 350 han resultado lesionadas.


Esta es la cuarta vez que tropas de Israel ingresan por tierra a Gaza en los últimos ocho años, luego de que en 2005 desmanteló colonias de israelíes, establecidas en la franja después de la Guerra de los Seis Días de 1967, lo cual implicó la invasión y ocupación de la franja. Para la presente operación tiene el apoyo de 53 mil uniformados y 65 mil reservistas.


El ejército de Israel informó que este lunes perdieron la vida siete soldados que entraron en contacto con guerrilleros del movimiento de resistencia islámica Hamas, quienes intentaron ingresar en el territorio sur de Israel a través de uno de los túneles que los palestinos residentes en Gaza han construido principalmente para librar el cerco comercial de la franja, recrudecido en 2006 pero impuesto desde los años de las intifadas de 1987 y 2000.

Hamas confirmó también el enfrentamiento afuera de un túnel situado en el noreste de la franja, pero reportó la muerte de 10 soldados israelíes y la destrucción de dos jeeps.


Esta operación fue organizada por Tel Aviv en represalia por la muerte de tres jóvenes israelíes en la periferia de Hebrón el mes pasado, pero se lleva a cabo cinco meses después de que el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas, convino con Hamas la formación de un gobierno de unidad que impulse el reconocimiento internacional del Estado de Palestina, lo que irritó al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien decidió detener el diálogo de pacificación que sostenía desde hace un par de años, auspiciado por el presidente estadunidense, Barack Obama.


Según el ejército de Israel, este día fueron lanzados 50 cohetes de fabricación artesanal, de los cuales dos fueron disparados hacia la periferia de Tel Aviv, la capital de Israel reconocida por la Organización de Naciones Unidas, pero al igual que casi todos los aproximadamente mil 600 proyectiles disparados desde Gaza no causaron daños materiales ni personales. Desde el comienzo de la operación sobre la franja, sólo dos civiles israelíes han fallecido a consecuencia de los ataques de los guerrilleros de Hamas.


En el campo diplomático, el secretario de Estado estadunidense, John Kerry, y el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, dieron hoy los primeros pasos para tratar de acordar un alto el fuego, pero ambos insistieron en que la decisión debe ser incondicional, lo cual es respaldado por Tel Aviv. Obama dijo a su vez en Washington estar cada vez más preocupado por el creciente número de muertos civiles palestinos y la vida de israelíes, pero volvió a dar su apoyo al derecho a la defensa de Israel y subrayó que nuestro foco y el de la comunidad internacional debe ser el cese el fuego.

Igualmente, el Consejo de Seguridad de la ONU, que terminó en las primeras horas de este lunes una reunión que abordó la situación en Gaza, hizo un llamado a cesar de inmediato los combates, lo cual contraviene las demandas de la resistencia islámica palestina.


Sobre este tema, el líder de Hamas en Gaza, Ismail Haniyeh, reiteró hoy en un discurso que los palestinos residentes en la franja sólo aceptarán un alto el fuego que venga acompañado por el fin del bloqueo militar y económico sobre Gaza, que no permite el libre tránsito de personas hacia Israel o el extranjero ni el uso de aviones comerciales o de cualquier otro tipo. Tampoco la libre circulación de mercancías. De igual forma, también restringe las actividades de pesca en la costa mediterránea.


Gaza decidió terminar el bloqueo con su sangre y coraje. No podemos volver a la muerte silenciosa que significa este injusto bloqueo. Es hora de abrir los pasos fronterizos (controlados permanentemente por el ejército israelí) para que la gente de Gaza pueda vivir con dignidad, subrayó Haniyeh.


En un aparente intento por aliviar la situación económica de Gaza, Kerry dio a conocer que Estados Unidos dispondrá de 47 millones de dólares para contribuir a la recuperación de la franja, donde unas 100 mil personas se encuentran refugiadas en instalaciones de la ONU en Gaza.
El plan de colaboración estadunidense con los palestinos contrasta con el respaldo militar que Washington aprobó para Israel durante 2014, unos 3 mil 100 millones de dólares, y para 2015 al menos 4 mil 400 millones, incluidos 300 millones para financiar la adquisición de misiles.

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Israel da un ultimátum a 100.000 palestinos para que abandonen sus casas en el norte de Gaza

El Ejército israelí no está dispuesto a frenar sus ataques sobre Gaza. Prueba de ellos es que este miércoles lanzó un ultimátum a unos 100.000 palestinos del norte de Gaza y de dos barrios de la capital de la Franja para que abandonen sus casas "por su propia seguridad" ante la posibilidad de nuevos bombardeos en la zona.


Las zonas en las que se han distribuido estos mensajes, tanto por SMS, llamadas telefónicas y en las últimas horas panfletos, han sido Beit Lahia, en el norte del territorio palestino, y en los barrios de Shayaía y Zeitún, en Gaza capital.


El ultimátum del Ejército israelí expiró a las 8:00 hora local (07:00 horas en España). De acuerdo a medios locales, cerca de 80.000 palestinos han desoído las advertencias de Israel y permanecido en sus hogares: han preferido hacer caso a Hamás, que les ha pedido que se queden. "Por tu propia seguridad se te solicita que evacúes tu residencia inmediatamente y marches hacia la ciudad de Gaza en la mañana de este miércoles, 16 de julio de 2014 a las 8:00 AM", reza una de los panfletos distribuidos por el Ejército.


Una fuente militar informó de que desde la pasada medianoche el Ejército atacó 75 objetivos en Gaza. La noche del pasado sábado, miles de octavillas ya fueron lanzadas desde aparatos de la aviación israelí a la población de la zona norte sobre un inminente bombardeo contra objetivos relacionados con Hamás y el lanzamiento de cohetes. Cerca de 18.000 palestinos abandonaron sus hogares en Beit Lahia tras esos avisos, 4.000 de los cuales buscaron asilo en escuelas de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, que vieron sus instalaciones desbordadas.

A diferencia de otros conflictos bélicos en la región, como en Siria o Irak, la población civil no involucrada en el conflicto armado en Gaza no tiene la posibilidad de abandonar por completo las zonas de combate o acudir a lugares seguros y habilitados para desplazados o refugiados. Ello se debe a que el enclave mediterráneo tiene sus dos únicas salidas al mundo, por Israel y Egipto, bloqueadas y limitadas exclusivamente a casos humanitarios.

Pese a que en los últimos días decenas de palestinos con doble nacionalidad han podido escapar de la Franja, la mayor parte de la población civil de Gaza, uno de los territorios más poblados del mundo, apenas puede desplazarse unos kilómetros de donde tienen lugar los bombardeos. Desde que el Ejecutivo israelí iniciara el pasado 8 de junio la ofensiva bélica Margen Protector, más de 200 palestinos han perdido la vida y 1.500 han resultado heridos.

Asimismo un civil israelí murió ayer por el impacto de un cohete cuando distribuida comida entre los soldados en el paso fronterizo de Erez, al norte de Gaza.


El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, dijo anoche que Hamás no le "ha dejado otra opción que intensificar sus acciones" contra el movimiento islamista, aunque no aclaró de qué forma se ampliará la ofensiva militar en Gaza. En nueve días de operaciones Israel ha atacado aproximadamente 1.750 blancos, y desde el mediodía de ayer, cuando retomó los bombardeos tras un receso de 6 horas, un centenar de objetivos. La mitad de estos objetivos, asegura el Ejército israelí, lanzaderas de cohetes, mientras que los restantes fueron túneles, almacenes de armas e instalaciones para su manufactura, además de complejos militares.


Las milicias han disparado más de 1.260 cohetes desde Gaza en el transcurso del conflicto, 985 de los cuales alcanzaron el territorio israelí y 225 fueron interceptados por las baterías del sistema de defensa aéreo "Cúpula de Hierro", como cuatro disparados esta mañana contra el área metropolitana de Tel Aviv.

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Viernes, 27 Septiembre 2013 07:54

De cómo Moscú evitó el ataque

De cómo Moscú evitó el ataque

La delegación siria a Moscú partió de Damasco la noche del sábado 7 de septiembre, tanto para enfrentar su destino como para negociar. El presidente estadunidense Barack Obama y el presidente ruso Vladimir Putin habían estado incubando su plan para evitar ataques estadunidenses con misiles, y Walid Muallem, el extremadamente astuto ministro sirio del Exterior, no tenía idea de lo que se trataba. Lejos de llevar propuestas a Rusia, quería averiguar lo que sabía el canciller ruso Serguei Lavrov... si es que sabía algo.

 

Era una situación muy extraña. Siria no quería ser atacada por Estados Unidos luego del uso de gas sarín en Damasco la noche del 21 de agosto, pero debía de tener claro que el régimen sirio, blanco principal de los misiles crucero, había sido hecho a un lado. Rusia tomaba las decisiones.

 

Muallem y su equipo –bien conocidos en el mundo árabe y especialmente en Irán (y en los viejos tiempos en Londres, Washington y París)– llegaron exhaustos al aeropuerto Sheremetyevo al amanecer del domingo 8 de septiembre y se registraron, como siempre en Moscú, en el Presidente, junto al río Moscova, hotel cavernoso y desangelado de la era Brejnev. Su cita con Lavrov se fijó para el lunes en la cancillería rusa. Los sirios, aún cansados del vuelo nocturno, llamaron a Damasco y observaron programas de televisión de Washington vía satélite.

 

Era un momento de la historia de Siria del que Muallem y sus colegas estaban más que conscientes. La política exterior de su país –o tal vez la militar– era decidida por otros. Y así ocurrió que el 9 de septiembre Muallem estaba sentado frente a Lavrov en la cancillería. El ruso dijo sin rodeos a los sirios lo que pensaba: fue obvio desde el principio que creía que Obama atacaría a Siria.

 

No era una buena noticia, en especial porque Lavrov dejó en claro que la operación definitivamente ocurriría. Hubo alguna discusión antes que Muallem expresara la posición de su país: que si la verdadera razón de la agresión propuesta contra Siria eran las armas químicas, entonces los medios diplomáticos no se habían agotado.

 

A los sirios les agrada Lavrov; creen (no sé con qué pruebas) que escribe poesía en su tiempo libre, algo que de modo natural atrae a un pueblo que a menudo aprende de memoria poemas árabes desde antes de aprender a escribir. Es un buen amigo de los árabes, es un dicho constante en Damasco. Queda a los lectores discernir si es verdad.

 

Escarbar como sabueso en busca de detalles de la diplomacia ruso-siria –ya no se diga de la extraordinaria relación militar– es como vagar por el laberinto del Minotauro. Un giro equivocado puede poner en peligro al reportero, hacerlo perder una antigua amistad, enfurecer a un contacto o irritar a un funcionario por un matiz de significado perdido en la traducción.Así que mientras este corresponsal en Damasco camina de puntitas entre las fuentes rusas y sirias, debe recordar los riesgos. Esto es lo mejor que puedo hacer y tengo todos los motivos para creer que da en el blanco. Es una historia que nos habla del futuro Estado sirio.

 

Sea como fuere, Lavrov puso fin a la conversación diciendo a Muallem que iría de inmediato a ver al presidente Putin en el Kremlin. Ya volveré, señaló en forma perentoria. Muallem insistió una vez más en que la diplomacia no está agotada. Debía de tener la esperanza de no equivocarse; después de todo, si estaba en un error, tal vez no habría un aeropuerto en Damasco al que pudiera regresar.

 

Los sirios volvieron al hotel Presidente para comer. En Washington, John Kerry cacareaba más amenazas: los sirios deben entregar las armas químicas, tienen sólo una semana para presentar un inventario. A las 5 de la tarde, Lavrov llamó a Muallem. Debían reunirse en una hora: habría una conferencia de prensa.

 

Todo este tiempo Muallem había insistido en que Siria quería firmar el tratado de prohibición de armas químicas. Sin embargo, todo el mundo, incluidos los rusos, sabía que el arsenal químico de Siria era su única defensa estratégica fuerte si el país enfrentaba una guerra final con Israel. Aun así, Muallem no sabía lo que le aguardaba; ni él ni sus colegas habían dormido en 36 horas.

 

Lavrov estaba preocupado por varias razones. Si los estadunidenses atacaban Siria, destruirían el ejército de Bashar Assad. Los islamitas podrían irrumpir en Damasco y las fuerzas rusas –que tienen una base naval e infantes de marina en el puerto sirio de Tartús y otras naves de guerra en el oriente del Mediterráneo– se verían forzadas a reaccionar. Esa era, por lo menos, la versión rusa de los acontecimientos.

 

Lavrov reveló a Muallem el acuerdo forjado por Putin: todas las armas químicas de Siria serían vigiladas, los detalles se entregarían en unos días, todos los inventarios quedarían bajo control internacional en el curso de un año. Y los rusos agradecerían que Muallem tuviera la bondad de acceder, en una conferencia de prensa que se realizaría esa tarde.

 

Muallem llamó a Damasco. Habló con el gobierno y, por supuesto, con el presidente Bashar Assad. Éste accedió. Y así, un exhausto y compungido Muallem apareció frente a las cámaras de la televisión mundial –al parecer abrumado de cansancio– para decir sí (en palabras de los rusos).

 

Siria quería salvar a su pueblo de la agresión y puso toda su confianza en sus amigos rusos. Uno de sus asistentes, Bouthaina Shaaban, también consejero de Assad, parecía igualmente abrumado.

 

Más tarde, Muallem dijo a Lavrov que el acuerdo obtenido con Siria era el arma número uno de su país. Y Lavrov respondió: Su mejor arma somos nosotros.

Y eso fue todo. Moscú se había convertido en el disuasor estratégico de Siria. El Kremlin manda.

© The Independent

Traducción: Jorge Anaya

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Domingo, 22 Septiembre 2013 08:57

Obama-Rohaní: luces, cámara, acción

Obama-Rohaní: luces, cámara, acción

Todo está listo. Por ahora queda establecido que el Supremo Líder de Irán, Ayatolá Jamenei, ha otorgado plena autoridad al nuevo Gobierno del presidente Hassan Rohaní para hablar directamente con Washington sobre el programa nuclear de Irán.

 

Sucedió solo unos días después de que el presidente de EE.UU., Barack Obama, filtrara las cartas que había intercambiado con Rohaní.

 

El empoderamiento de Rohaní fue confirmado por primera vez la semana pasada por el extremadamente creíble exnegociador nuclear Seyed Hossein Mousavian en un artículo de opinión publicado en Japón . Mousavian fue el representante de Rohaní en el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán (SNSC) de 1997 a 2005. Posteriormente el propio Rohaní amplió la información este miércoles en una entrevista con NBC.

 

Es crucial que se considere la posición exacta del Supremo Líder. El martes pasado, se dirigió a la elite del Cuerpo de Guardias Revolucionarios Islámicos (IRGC) en Teherán [1].

 

La cita clave: "No aceptamos armas nucleares, no por que lo digan EE.UU. u otros, sino por nuestras creencias, y cuando decimos que nadie debe tener armas nucleares, ciertamente tampoco las queremos".

 

Jamenei apoyó plenamente la ofensiva diplomática de Rohaní, destacando –sin ser enigmático– dos conceptos: "flexibilidad heroica", como cuando un luchador a veces cede por motivos tácticos pero sin perder jamás de vista a su rival, y "condescendencia de campeón" – que es el subtítulo de un libro que el propio Jamenei tradujo del árabe sobre cómo el segundo imam chií, Hadan ibn Ali, logró impedir una guerra en el Siglo VII mostrando flexibilidad hacia su enemigo.

 

¿Significa eso que una reunión histórica entre Obama y Rohaní el próximo martes al margen de la Asamblea General anual de las Naciones Unidas en Nueva York sea casi segura? No. predeciblemente, la Casa Blanca ya ha utilizado la negación plausible, como al decir que "no se espera" que Obama "se reúna" con Rohaní.

 

Lo que el proceso implica, sin embargo, es que Washington y Teherán deben hablar, tarde o temprano, al máximo nivel.

 

Cuidado con los saboteadores

 

Crucialmente, Jamenei también dijo al IRGC: "No es necesario que los guardias tengan actividades en el campo político". Esto implica que están excluidos de las nuevas negociaciones nucleares, lo que representa una nueva confirmación de que el expediente nuclear se ha transferido al Ministerio de Exteriores. El ministro de Exteriores de Irán Mohammad Javad Zarif es el que está a cargo. Viajará a Nueva York con Rohaní. En cuanto al exministro de Exteriores Ali Akbar Salehi, nombrado ahora por Rohaní jefe de la agencia de energía atómica de Irán, dijo al Organismo Internacional de Energía Atómica en Viena que es hora de "terminar el denominado expediente nuclear".

 

Todo el proceso, que ahora se desarrolla a una velocidad vertiginosa, es un cambio radical de los años de Ahmadineyad, cuando el IRGC estaba politizado hasta el extremo. Un día antes del discurso de Jamenei, el propio Rohaní pidió al IRGC "que se mantenga por encim y más allá de las corrientes políticas".

 

Por lo tanto Irán avanza piezas en el tablero de ajedrez. No hay una reacción sustancial estadounidense, hasta ahora. Pero los saboteadores del juego ya trabajan a toda marcha.

 

No es por accidente que Israel haya incrementado sus acciones para subrayar la gran "amenaza existencial" que representa el "arco estratégico que se extiende de Teherán a Damasco y a Beirut", como expresa el embajador saliente de Israel en EE.UU., Michel Oren [2].

 

Lo que ahora es obvio es que Tel Aviv preferiría que yihadistas al estilo de al Qaida del tipo de Jabhat al-Nusra estuvieran en el poder en Damasco a una república secular árabe bajo Bacher al-Asad. Es otra prueba más, por si fuera necesaria, de la confluencia de intereses entre Israel y esos parangones de la democracia, las petromonarquías del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG). No es sorprendente que todos estos protagonistas sean acerbamente despreciados por la calle árabe.

 

Tel Aviv procederá sin ningún tipo de restricciones a bombardear el expediente de armas químicas sirias, presionando por "condiciones" que podrían incluir armas iraníes inexistentes y presionando a todos para que crean que Asad –con la complicidad de Hizbulá e Irán– no está cooperando con los inspectores de armas químicas. El líder militar "rebelde" sirio, general Selim Idriss –un títere israelí y del CCG– ya ha iniciado la campaña, diciendo que Damasco ha transferido armas químicas a Líbano y a Irak.

 

En cuanto a la Casa de Saud, la monarquía considera a la diplomacia rusa peor que veneno. No quieren ni siquiera la posibilidad de una conferencia Ginebra II –como dijo el príncipe Bandar bin Sultan, jefe del Directorado General de Inteligencia saudí, a Putin en persona. Quieren cambio de régimen, lo quieren ahora, y seguirán armando a las facciones "rebeldes" más letales, que ahora trabajan a toda marcha.

 

El gobierno de Obama debe de haber entendido el mensaje de Moscú de que Siria es ciertamente una "línea roja" rusa, tan importante para Rusia como es Israel para EE.UU. Y la Casa Blanca debe de haber entendido el propio mensaje de Jamenei a través de Sultán Qaboos de Omán; su esencia es que "quienquiera se proponga destruir Siria debe estar preparado para perder su petróleo y su gas en la región".

 

La solución al impasse de las armas químicas sirias fue elaborada por Damasco, Teherán y Moscú, y posteriormente apoyada por Pekín. De hecho, salvó al gobierno de Obama de sí mismo.

 

Sin embargo, en una entrevista de finales de la semana pasada, Obama volvió al mismo antiguo mensaje (engañoso) al referirse a Irán:

 

Pienso que los iraníes comprenden que el tema nuclear es un tema mucho más importante para nosotros que el tema de las armas químicas, que la amenaza contra... Israel que plantea un Irán nuclear está mucho más cerca de nuestros intereses esenciales. Que una carrera de armas nucleares en la región sería algo mucho más profundamente desestabilizador.

 

No existe ninguna "amenaza" a Israel porque no habrá un Irán nuclear, como acaba de subrayar, una vez más Jamenei. La potencia nuclear (no declarada) es Israel, no Irán. Y las armas químicas nunca constituyeron un tema para comenzar; la propia, imprudente, "línea roja" de Obama, se convirtió en un tema para tratar de imponer su línea roja anterior: "Asad debe irse".

 

Al respecto, hice un intento de dibujar el Gran Cuadro . La semana pasada, al margen de la reunión de la Organización de Cooperación de Shanghái (SCO) en Kirguistán, Rohaní se reunió con Putin y el presidente de China, Xi Jinping. Ahora trabajan en una estrategia concertada no solo en Siria sino también en términos del expediente nuclear de Irán.

 

Rusia y China apoyan firmemente el derecho iraní a un programa nuclear civil. Y ante todo, el grupo de los BRICS (Brasil, India y Sudáfrica son los otros miembros), así como potencias regionales emergentes como Indonesia, Argentina y el propio Irán, seguirán aumentando su presión hacia un orden internacional multipolar bajo el vigor de la ley, en lugar de la acostumbrada hegemonía estadounidense con su conducta violenta.

 

La diplomacia trata de resolver la tragedia siria. Y la diplomacia debería intentar resolver el Muro de Desconfianza de 34 años entre Washington y Teherán. La pregunta es si Obama tendrá la "heroica flexibilidad" para desafiar a los saboteadores.

 

Notas :

1. Supreme Leader Reiterates Iran s Opposition to N. Weapons, Fars News Agency, 17 de septiembre de 2013.

2. Israel wanted Assad gone since start of Syria civil war, Jerusalem Post, 17 de septiembre de2013.

Pepe Escobar es autor de Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War (Nimble Books, 2007) y de Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge. Su libro más reciente es Obama does Globalistan (Nimble Books, 2009). Contacto Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

(Copyright 2013 Asia Times Online (Holdings) Ltd. All rights reserved.

Fuente: http://www.atimes.com/atimes/Middle_East/MID-01-190913.html

Asia Times Online

Traducido para Rebelión por Germán Leyens

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El ataque militar estadunidense a Siria está en suspenso

Durante el último mes, por lo menos, el mundo parece haber estado discutiendo nada menos que si Estados Unidos se involucrará –y cuándo– en un ataque punitivo aéreo de algún tipo contra el régimen de Bashar al-Assad en Siria. Tres cuestiones resaltan acerca de esta discusión. Primero, está llena de sorpresas en cada uno de los aspectos del asunto, incluida (tal vez especialmente) la más reciente propuesta rusa de que las armas químicas sirias sean entregadas a alguna agencia internacional. Segundo, el grado de oposición mundial a una intervención estadunidense ha sido extremadamente alta. Tercero, casi todos los actores han hecho declaraciones públicas que no parecen reflejar sus verdaderas preocupaciones o intenciones.

 

Comencemos con la llamada propuesta rusa inesperada, que el ministro de Relaciones Exteriores de Siria apoya. ¿Fue ésta en realidad el resultado de un comentario sin seriedad, a botepronto, del secretario de Estado John Kerry retomado inteligentemente por los rusos el día antes de que estuviera programado el presidente Obama para expresar su petición al pueblo estadunidense de respaldo al ataque militar? Parece que no. Aparentemente Kerry y el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, estuvieron discutiendo la posibilidad por más de un año sin hacer aspavientos.

 

La oposición mundial a un ataque estadunidense, incluida la oposición al interior de Estados Unidos, ha sido notable de dos formas. Esta es la primera vez desde 1945 que el gobierno estadunidense se enfrenta con ese grado de oposición interna a tal acción propuesta, especialmente en el Congreso, que hasta ahora siempre había seguido la corriente casi por rutina.

 

Es más, la oposición proviene de diferentes sectores y por diferentes razones, lo que la hace tan poderosa. El presidente Obama intentó desalentar la oposición prometiendo realizar únicamente un ataque "limitado". Esto, de hecho, incrementó la oposición, añadiendo a las fuerzas contrarias a todas esas personas que en Estados Unidos, Medio Oriente y otras partes afirman que es insostenible un ataque "limitado", que con toda seguridad sería ineficaz e inaceptable debido a que sería "limitado".

 

¿Fue entonces Obama incompetente, o engañoso, o quedó meramente constreñido por la relativa decadencia del poderío estadunidense en el mundo? Probablemente las tres cosas. En su mensaje al Congreso y en sus declaraciones a su personal clave, la fuerza motivadora tras sus acciones puede verse con claridad. El asesor adjunto de seguridad nacional de Obama, Benjamin J. Rhodes, lo hizo explícito: "Durante décadas Estados Unidos ha jugado el papel de ceñir la arquitectura de seguridad global y de hacer cumplir las normas internacionales. Y no queremos enviar el mensaje de que Estados Unidos se está bajando de ese negocio, de ningún modo".

 

Ése es precisamente el problema. Estados Unidos ya no tiene el poder para hacer cumplir sus decisiones. Pero Obama es renuente a reconocer esa realidad. Es precisamente este hecho lo que enfatizan muchos oponentes. Tomemos tan sólo dos: el superior de los jesuitas, el padre Adolfo Nicolás, y el presidente ruso, Vladimir Putin. El padre Nicolás dijo: "Pienso que una intervención militar es, en sí misma, un abuso de poder. Estados Unidos debe dejar de actuar y reaccionar como peleonero en el barrio del mundo". Y Putin dijo en un artículo en The New York Times que disentía de la declaración de Obama acerca del "excepcionalismo" estadunidense. Es extremadamente peligroso alentar a la gente a verse a sí misma como excepcional". Intenten imaginar a Joseph Stalin haciendo tal afirmación acerca de Estados Unidos y a The New York Times publicándolo. Los tiempos han cambiado.

 

Finalmente, es ésta la razón por la que no podemos dar por hecho las declaraciones públicas de ninguno de los actores. Por ejemplo, abastecimiento de armas a los rebeldes. No tengo duda de que la CIA, Arabia Saudita y Qatar han estado enviando algunas armas. Pero, ¿qué tantas? Los tres países están asustados por la perspectiva de que estas armas fortalezcan, a final de cuentas, a sus reales enemigos. Para casi todo mundo en la región Assad no es un problema. Es mejor para ellos que Al Qaeda. Esto es cierto aun, o especialmente, para los israelíes. Pero todos ellos tienen preocupaciones que no implican a Siria. Israel quiere que Estados Unidos se comprometa con una acción militar como preludio de una acción contra Irán. Arabia Saudita quiere asegurar su liderazgo en el mundo árabe mediante una juiciosa y limitada acción en Siria. Qatar quiere contener a Arabia Saudita. Y el ejército egipcio por supuesto prefiere a Assad que a ningún otro.

 

¿Adónde entonces nos dirigimos? La guerra civil siria continuará por largo tiempo. Siria puede terminar como una serie de feudos bajo el control de diferentes fuerzas armadas. La comunidad cristiana puede desaparecer casi por completo tras casi dos milenios de existencia ahí. Los halcones que pretenden una guerra más amplia continuarán pujando por ella en todas partes. Las posibilidades de esta expansión son pequeñas, pero están muy lejos del cero. Debemos mantener con gran energía la oposición a una intervención militar injustificada en Siria por parte de Estados Unidos.

 

Traducción: Ramón Vera Herrera

© Immanuel Wallerstein

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Sábado, 07 Septiembre 2013 08:35

Rusia apoyará a Siria si hay ataque: Putin

Rusia apoyará a Siria si hay ataque: Putin

En caso de que se produzca un ataque militar contra Siria, Rusia –sin involucrarse como parte beligerante– va a prestar ayuda al gobierno de Bashar Assad, su aliado en Medio Oriente, prometió este viernes el presidente Vladimir Putin.


"¿Que si vamos a ayudar a Siria? Por supuesto. Ya la estamos ayudando, le suministramos armamento, cooperamos en el terreno económico; confío en que ampliaremos los intercambios en el ámbito humanitario, incluida la entrega de medicamentos y artículos de primera necesidad para esas personas –civiles– que hoy los necesitan", precisó Putin en la conferencia de prensa que tuvo lugar al concluir la cumbre del Grupo de los 20 (G-20) en San Petersburgo.

 

Putin compareció ante la prensa poco después de haber sostenido un breve encuentro, al margen de la cumbre, con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

 

Los mandatarios hablaron sobre el conflicto de Siria durante unos 20 minutos, según Yuri Ushakov, asesor de Putin para política exterior, tiempo suficiente para darse cuenta de que, con sus visiones antagónicas, carecía de sentido continuar la conversación.
Ante las serias diferencias que persisten, dijo Ushakov, los presidentes acordaron que las cancillerías de Rusia y Estados Unidos retomen "este otoño" el tema por "la vía diplomática", lo que puede significar que se reúnan a discutir e intercambien información, o simplemente no hagan nada, hasta que uno de los mandatarios muestre estar dispuesto a hacer concesiones.

 

La cumbre del G-20 –que debió de ser una reunión donde los gobernantes de los principales países industrializados y emergentes buscaran soluciones a los desafíos de la economía mundial– devino, fuera del orden del día y con más importancia que cualquier otro asunto, en un pulso verbal entre los partidarios de la guerra y los que tratan de evitarla.

 

El cónclave de mandatarios concluyó sin consenso sobre la crisis de Siria, por demás imposible mientras Estados Unidos siga poniendo en entredicho el multilateralismo y se arrogue decisiones que corresponde tomar o rechazar en el Consejo de Seguridad de la ONU, pero con una mayoría que no comparte la obsesión de Obama por realizar ya un ataque militar contra el régimen de Bashar Assad.
Por distintos motivos: Rusia porque perdería el último aliado que le queda en Medio Oriente, y además teme que cerca del Cáucaso del Norte se instaure otro régimen islamita radical. Otros, como Alemania, debido a que aún no ha concluido la investigación de los inspectores de la ONU y no se sabe quién utilizó las armas químicas.

Otros más, como China, Brasil, India, Sudáfrica y Argentina, están convencidos de que, aunque emplear armas químicas es un crimen de lesa humanidad, un ataque militar nada arreglaría y, en cambio, todavía es posible aplicar sanciones contra el eventual infractor. Y entre los que se oponen a una operación bélica contra Siria los hay también, como Indonesia y México, que condenan el uso de las armas químicas y dejan el asunto en manos de la ONU.

Este último punto es clave en el antagonismo de Rusia y Estados Unidos. Putin insiste en que el uso de la fuerza contra Siria debe debatirse

en el Consejo de Seguridad de la ONU, única instancia facultada para autorizar un ataque militar contra un Estado soberano, argumento que rechaza Obama al sostener que Rusia bloquea, con su derecho al veto, la adopción de medidas.
Según el presidente ruso, anoche durante la cena de trabajo, donde se trató el tema de Siria, sólo Francia, Canadá, Turquía y Arabia Saudita respaldaron la opción militar de Estados Unidos. Es de suponer que también lo hizo Gran Bretaña, aunque su Parlamento votó contra la propuesta del primer ministro, David Cameron, de participar en la coalición belicista.

 

Obama ofreció hoy su propia aritmética y, antes de partir de Rusia, consiguió que 11 países del G-20 firmaran un comunicado que, si bien no compromete a nadie a participar en una operación militar, condena el uso de armas químicas ocurrido el pasado 21 de agosto, y dice que la "evidencia claramente apunta a que el gobierno sirio es responsable" de ese ataque.

 

El comunicado –signado por los mandatarios o representantes de Australia, Canadá, Francia, Italia, Japón, Corea del Sur, Arabia Saudita, España, Turquía, Gran Bretaña y Estados Unidos– pide "una respuesta internacional contundente a esta violación grave de las reglas mundiales" y envía "un claro mensaje de que este tipo de atrocidad no puede repetirse jamás".

 

Lo cierto, y malo para Estados Unidos, es que los firmantes siguen divididos en cuál debe ser la "respuesta contundente" a esa atrocidad, y tampoco coinciden en qué papel debe desempeñar la ONU en el conflicto de Siria.

 

Por eso, no es claro qué pretenden decir cuando escriben: "Los firmantes siempre han estado en favor de una severa resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, conscientes de que es prerrogativa de éste encabezar una respuesta internacional y, a la vez, reconocen que dicho órgano ha estado paralizado en los últimos dos años y medio. El mundo no puede esperar más procesos fallidos e interminables que lo único que hacen es aumentar el sufrimiento en Siria y la inestabilidad en la región. Apoyamos los esfuerzos de Estados Unidos y de otros países para garantizar la prohibición del uso de las armas químicas".

 

Con este comunicado, es decir, con la retórica, Obama sólo trató de salvar la cara, pero en realidad fracasó en el intento de sumar en San Petersburgo más apoyos concretos a un ataque militar inminente, dejando aislado a Putin.

 

El presidente estadunidense no sólo no logró convencer a sus homólogos para poder proclamar un amplio respaldo, sino que se encontró con un abierto rechazo por parte de Rusia, también secundado por China, Alemania, India y Brasil, entre otros países.

 

Obama tampoco sumó a su causa al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien advirtió en San Petersburgo que una "apresurada acción militar" va a contribuir a aumentar la violencia entre religiones en Siria, mientras su enviado especial para el conflicto en ese país, Lajdar Brahimi, reiteró hoy que nadie puede recurrir a la fuerza sin el aval del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y lamentó que ve muy difícil la pronta convocatoria de una nueva conferencia de paz sobre Siria.

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Viernes, 06 Septiembre 2013 08:45

Las izquierdas frente a la guerra en Siria

Las izquierdas frente a la guerra en Siria

En los últimos días, el debate sobre una posible intervención militar de EEUU en Siria agitó las aguas de la izquierda. Sin duda, nadie apoya un posible ataque norteamericano para el que Obama está juntando votos en el Congreso, pero ¿qué decir del régimen de Bachar Al Asad? Ahí vienen las discrepancias. Los sectores nacional-estalinistas, con el argumento de oponerse a Washington, compran el paquete del nacionalismo sirio con moño rojo incluido, transformándolo en un heroico resistente al imperio. Para ello se han dado a la tarea de echar lodo contra quienes, desde la izquierda, no están dispuestos a llenar de flores al oftalmólogo de Damasco que heredó el poder directamente de su padre. Sin duda, como ponen en evidencia las recientes "primaveras árabes", la situación del mundo árabe es muy compleja y, como las izquierdas son muy débiles y no inciden mucho, eso obliga a tomar partido por bandos ajenos, en general uno más malo que el otro. Tampoco, como se vio en estos días, la derecha mundial tiene consenso sobre Siria.

 

Las paradojas abundan. Por ejemplo: la monarquía de Arabia Saudí apoya activamente la resistencia contra el régimen sirio, pero al mismo tiempo, apoya con igual convicción al nuevo régimen militar egipcio y odia a los Hermanos Musulmanes (apoyados por Qatar), Pero el régimen militar egipcio cree que los rebeldes sirios son un peligro incluso mayor que Al Asad. La gran paradoja es que los grandes vencedores del golpe egipcio son el premier israelí Netanyahu, los Saudíes ¡y Asad! Eso mismo reconoció en una entrevista el secretario del PC sirio al festejar el reciente –y sangriento– derrocamiento del Gobierno de los Hermanos Musulmanes en Egipto. (Paréntesis: el Partido Comunista sirio –que varios pro-Asad de izquierda utilizaron estos días para fundamentar sus posiciones– es un aparato fosilizado que forma parte del régimen de Asad –la mayoría de sus líderes e intelectuales más prestigiosos están en la oposición desde hace mucho tiempo–).

 

El conocido experto en estrategia Edward N. Luttwak, investigador del Center for Strategic and International Studies, definió cínica y sorprendentemente dónde está el interés de EEUU en este embrollo: "La Administración Obama debe resistir la tentación de intervenir con mayor fuerza en la guerra civil de Siria. Una victoria de cualquiera de los lados sería igualmente indeseable para los Estados Unidos. En este punto, un estancamiento prolongado es el único resultado que no sería perjudicial para los intereses estadounidenses" (NYT, 24/8/2013). Simplificando mucho: si gana Assad gana Irán (y Hizbolá); si ganan los rebeldes gana Al Qaeda. "La guerra está siendo librada por caudillos menores y peligrosos extremistas de todo tipo". "Sólo hay un resultado que posiblemente pueda favorecer a Estados Unidos: un empate indefinido... [Por eso] El mantenimiento de un punto muerto debe ser objetivo [de Washington]... Esta estrategia en realidad se aproxima a la política del Gobierno de Obama hasta el momento", concluye el analista. Los israelíes están también divididos, muchos creen que la "revolución siria" no fue en absoluto una buena noticia, ya que Asad es el mejor (y más previsible) entre los enemigos posibles.

 

Algunas de complejidades trataron de ser expuestas por Santiago Alba en su artículo Siria: la intervención soñada (1/9/2013) –que se encuentra en la web–. Alba escribió que después de meses de silencio frente a la represión asadista, la "'indignación moral' de algunos anti-imperialistas... suena en mis oídos tan odiosamente hipócrita como las invocaciones de la 'democracia' y el 'humanitarismo' por parte de los imperialistas". Los nacional-estalinistas le saltaron a la yugular. Pero hay malas noticias para quienes combinan estalinismo y nacionalismo en una ensalada indigesta: en su próxima hoguera polpotiana deberán incluir a un académico y activista que acaba de entregarse a los brazos del imperio. Nada menos que Noam Chomsky, que escribió algo parecido a Alba. Cito largo para que no queden dudas de su traición:

 

"Durante mucho tiempo, en el mundo árabe y en otros lugares han sido sede de ilusiones sobre el poder sobrenatural de los Estados Unidos, que controla todo a través de conspiraciones y tramas complejas. En esta visión del mundo, todo lo que ocurre puede ser explicado en términos de conspiraciones imperialistas. Esto es un error. Sin lugar a dudas, los Estados Unidos siguen siendo una gran potencia y capaz de influir en los acontecimientos, pero no siempre son capaces de manipularlos a través de conspiraciones complejas: esto está más allá de sus capacidades. Por supuesto que los estadounidenses tratan de hacerlo, pero también pueden no conseguirlo. Lo que ocurrió en Siria no está fuera de nuestro entendimiento: Comenzó como un movimiento de protesta popular y democrático exigiendo reformas democráticas, pero en lugar de responder a ella de una manera constructiva y positiva, Asad ha respondido con la represión violenta. El resultado habitual de un curso de acción es o bien un éxito aplastante de las protestas o, si no, verlas evolucionar y militarizarse, y esto es lo que ocurrió en Siria. Cuando un movimiento de protesta entra en esta fase vemos las nuevas dinámicas en juego: por lo general, el aumento de los elementos extremistas y brutales en las primeras filas" (entrevista de Mohammed Attar para la Fundación Heinrich Böll, 11/7/2013).

 

Como decía Alba, puede ser cierto, al mismo tiempo, que el régimen sirio masacre a su propio pueblo incluso con armas químicas, y que EEUU mienta sobre las armas químicas sirias.

 

*Jefe de Redacción de Nueva Sociedad

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Viernes, 06 Septiembre 2013 08:40

Dudoso, que Putin apoye a Obama en Siria

Dudoso, que Putin apoye a Obama en Siria

Hace no muchos años, un presidente ruso tuvo una reunión a altas horas de la noche con su representante especial y le pidió volar de inmediato para reunirse con un dictador árabe y transmitirle una advertencia importante sobre un inminente ataque estadunidense. El mensaje añadía que si el autócrata árabe renunciaba voluntariamente al cargo de presidente y permitía elecciones democráticas, podría permanecer en su país y conservar su puesto en su partido. El dictador era Saddam Hussein, la fecha era febrero de 2003 y el enviado presidencial era Yevgeny Primakov.

 

Y el presidente era Vladimir Putin. Tal vez esta pequeña historia estaba en el expediente de Barack Obama en San Petersburgo. Primakov mismo, quien fue jefe del servicio de inteligencia exterior, así como ministro del exterior y primer ministro, reveló aquella iniciativa secreta de Putin en su libro Rusia y los árabes, por desgracia poco leído (al menos en Occidente), el cual contiene muchos relatos con lecciones para líderes árabes –y para sus arrogantes pares occidentales– acerca de los tratos de Moscú con Medio Oriente, de los cuales muchos son de Putin.

 

El presidente ruso había dado instrucciones a Primakov de entregar su advertencia directa y exclusivamente a Saddam, no a su ministro del Exterior, Tariq Aziz. Quería que la propuesta se presentara a Hussein en la forma más dramática posible. De hecho, dijo Putin, podría ser la última oportunidad de evitar un ataque estadunidense.

 

El dictador iraquí respondió con una cascada de acusaciones contra Rusia: que una vez más trataba de engañarlo, como hizo cuando le dijo que si retiraba sus tropas de Kuwait en 1990 Estados Unidos no atacaría a Irak. Primakov le contestó que aquella vez tardó demasiado en ordenar la retirada. Saddam no contestó; dio un golpecito en el hombro a Primakov y salió del salón. Tariq Aziz dijo entonces algo en voz lo bastante alta para que el dictador escuchara: de aquí a diez años veremos quién tuvo la razón: nuestro amado presidente o Primakov. Bueno, de eso sí sabemos la respuesta.

 

Tal vez a Obama le gustaría que Putin enviara a su ministro actual del Exterior, Sergei Lavrov, a Damasco con un mensaje semejante para Bashar Assad. Después de todo, la razón que tuvo Putin para decir a Saddam que podía mantener su papel en el partido fue evitar inestabilidad después de la caída de su régimen en Irak. El problema en Siria es que la inestabilidad comenzó en 2011, y de entonces a la fecha ha dado lugar a una de las guerras civiles más terribles en la región.

 

Pero Putin no carece de un ángulo progresista. Después de todo, fue él quien habló de construir instalaciones de enriquecimiento de uranio en territorio de potencias nucleares reconocidas, para proveer a naciones que cuentan con instalaciones nucleares pero no quieren armas nucleares; ésa fue una de sus iniciativas en relación con la crisis iraní (la cual algo tiene que ver con el propuesto ataque estadunidense a Siria).

 

Hay otro ángulo de Putin. En El Cairo, varios políticos egipcios lo llaman al thaaleb –el zorro–, y uno casi puede verlo en la nieve, con cola esponjada e hirsutos bigotes, mientras sus ojos se cierran y lanzan una mirada levemente amenazadora. No mantiene tratos con políticos musulmanes que no le inspiran confianza. Remplazó a un dictador en Chechenia con otro peor, y no vaciló en dejar que el despiadado Mohammed Najibullah se hiciera del poder en Afganistán cuando el ejército ruso partió. ¿Por qué Occidente apoya a rebeldes que se comen a sus enemigos?, preguntó hace poco. Se refería al repugnante video de un combatiente islamita que al parecer devoraba el hígado de un soldado sirio ejecutado.

 

Pero jamás ha tenido escrúpulos para recurrir él mismo a la violencia extrema. La escandalosa conducta de su ejército en Chechenia ha tenido poca diferencia con la de los hombres de Saddam al suprimir a los rebeldes iraquíes en 1991, o la del régimen de Siria contra sus rebeldes. ¿Y acaso no fueron los rusos quienes usaron, hace no mucho tiempo, su propia forma de gas para abrirse paso en un teatro de Moscú que estaba en poder de rebeldes chechenos? Si el régimen sirio usó gas sarín el mes pasado –y Putin dice no haber visto evidencia convincente–, ¿en verdad le preocuparía al presidente ruso?

 

Resulta extraño que las cadenas de televisión en Occidente hayan caído en una cantilena sobre San Petersburgo, preguntando a Obama si puede reducir la distancia que lo separa de Putin. No estoy seguro de que Putin quiera reducir tal distancia. Sabe que las líneas rojas, las opciones sobre la mesa y todos los demás obamismos que están precipitando a los estadunidenses a una guerra más contra los árabes le han dado una carta poderosa. Sabe que la guerra en Siria tiene que ver con Irán. Y fue perfectamente capaz de recibir en Moscú al repugnante ex presidente iraní Mahmud Ajmadineyad. La figura encorvada de Putin al lado de Obama en la cumbre de Fermanagh nos dijo mucho acerca de sus sentimientos hacia el verdugo en jefe de Estados Unidos. Después de todo, él adoptó el mismo papel en Chechenia.

 

Al mirar al sur desde el Kremlin, Putin puede contemplar a Chechenia en el horizonte y, apenas mil 300 kilómetros más allá, la propia Siria, donde Assad combate a rebeldes, algunos de ellos chechenos. Desde luego, puede hacer la observación de que Obama planea combatir en el mismo bando que Al Qaeda, lo cual es del todo cierto. Pero ¿de veras va a alinearse detrás de la más reciente cruzada estadunidense? Más bien sospecho –puesto que se ha convertido en experto en combatir el terror islámico – que va a dejar esperando a Obama.

 

Sin duda preguntará qué se logrará con los 60 días de ataque limitado permitidos a Estados Unidos. ¿Y qué ocurrirá si pasado ese tiempo Assad sigue aún en Damasco y se usa gas otra vez?

 

© The Independent

Traducción: Jorge Anaya

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