Domingo, 20 Marzo 2011 10:11

Dos justicias, ninguna justicia

Bas du formulaire

El Consejo de Seguridad de la ONU decidió por unanimidad solicitar a la Corte Penal Internacional (CPI) que investigue los crímenes que dicen cometió el gobierno de Muammar Khadafi. Sin ningún atisbo de pereza, el fiscal jefe ante la CPI, Luis Moreno Ocampo, anunció que se abocará a investigar los crímenes contra la población libia y enfatizó que en esta ocasión contaba con el voto unánime de los miembros del Consejo de Seguridad, incluidos sus miembros permanentes, que ejercen poder de veto. Ello sucedía mientras se decidían sanciones económicas contra Libia y se multiplicaban declaraciones anunciando posibles ataques, como las producidas por Hillary Clinton y el mismo Barack Obama. Bajo el trillado argumento de salvar vidas se esconden intereses económicos. Lamentablemente, el ataque de la OTAN ya comenzó.

Uno de esos miembros permanentes, los Estados Unidos, no forman parte del Estatuto de la CPI, han bloqueado sistemáticamente todo avance de justicia internacional que pudiera significar someter a juicio a alguno de los suyos, celebrando decenas de convenios bilaterales para otorgar impunidad a sus agentes en las “misiones” que llevan a cabo en distintos puntos del mundo. Es decir, Estados Unidos tiene el privilegio de vetar cualquier investigación que comprometa a sus agentes o a agentes de potencias aliadas. Para completar el panorama, todas las denuncias presentadas contra agentes de la OTAN y norteamericanos fueron desestimadas por la Fiscalía. En el caso de Libia hubo unanimidad en el Consejo de Seguridad para reclamar de inmediato una investigación, sin que existiera siquiera un mínimo rubor por todos aquellos crímenes llevados a cabo por la OTAN y por los Estados Unidos en sus llamadas guerras preventivas, que fueron consentidas por la ONU. Ahora se agregan los ataques que esas fuerzas militares iniciaron contra Libia. La comunidad internacional necesita contar con normas claras para juzgar los crímenes más graves, como el de agresión, los de lesa humanidad y el genocidio. Pero para ello debe tener herramientas eficientes que permitan juzgar a todos los responsables y no a unos pocos. Pero ello no podrá ser posible si se mantienen los privilegios en el Consejo de Seguridad y si los que tienen mayor poder militar se sustraen sistemáticamente de todo alcance legal.

En conclusión, la CPI, que entró en vigencia en julio de 2002 (en agosto de ese mismo año el Congreso de Estados Unidos sancionó una ley por la que se opuso a cualquier tipo de colaboración), ha dejado un saldo esqueléticamente parcial y la impunidad de los crímenes internacionales más graves que se han cometido en la última década. En ese contexto, al llevar adelante investigaciones contra unos pocos, Moreno Ocampo es un fiel cumplidor de las políticas que se diseñan en Washington. Y los argentinos podemos concluir que el principal beneficio que trajo la CPI es que Moreno Ocampo (que se opuso a la reapertura de los procesos por crímenes de lesa humanidad cometidos en la Argentina) esté lejos por unos años. Con el ataque de la OTAN a Libia se ha dado un paso más para declarar la defunción de la ONU y de la CPI.

Más de lo mismo

El siglo XXI se encapricha con el mundo árabe. Por tercera vez las bombas de Occidente aran las tierras de un régimen árabe con el pretexto de devolverle al país la libertad. Afganistán fue, en 2001, el primero en saborear las pulsiones liberadoras de la administración Bush. El ex presidente montó una coalición –en ella estaban y siguen estando Londres y París– con el objetivo de derrocar al régimen fundamentalista de los Talibán, los famosos “estudiantes de teología”. El operativo fue la respuesta de Washington al apoyo que los talibán le habían proporcionado a Osama Bin Laden. Pero aquellos nefastos “estudiantes” habían sido también aliados de Estados Unidos y de Occidente, obedientes agentes locales que luego se volvieron contra los imperios del Oeste. Bush quiso sacarlos del poder e implantar un esquema democrático occidental. Afganistán sigue ocupado y en estado de guerra. En 2003, el segundo en experimentar la importación de la democracia con bombas fue Saddam Hussein. Aquí, el pretexto consistió en decir que Saddam Hussein escondía armas de destrucción masiva. Saddam no era cualquiera. Fue un poderoso, espantoso, sangriento y benemérito dictador respaldado por prácticamente todas las democracias del mundo desarrollado. En la lucha contra Irán, Saddam resultó una pieza esencial de Occidente. Le vendieron armas, le compraron su petróleo, le construyeron palacios y edificios mientras el tirano oprimía a su pueblo mucho más allá de los límites de la barbarie. Masacró a chiítas y kurdos, torturó y desangró a su país hasta la náusea. Georges Bush lo desalojó con una invasión. En nombre de la democracia y las armas de destrucción masiva (después se volvieron armas de desaparición masiva) una coalición internacional, en la que no estaba Francia, sembró bombas y muerte en el suelo iraquí. El país sigue ocupado y en guerra. Libia es un caso aparte, pero los argumentos son los mismos: la cruzada militar se hace en nombre de los civiles a los cuales Muammar Khadafi asesina sin miramientos desde que el país se le levantó a mediados de febrero. Occidente encontró en Khadafi un aliado ideal para hacer explotar sus bombas allí donde los sacudones de la historia lo habían excluido. La revolución libia deriva de las revoluciones biológicas que estallaron en Túnez y se propagaron en todo el sur del Mediterráneo y los países del Golfo. Era, por una vez, un movimiento genuino, auténtico, una demostración histórica, colectiva y emocionante de que todas las pavadas y mentiras a propósito del mundo árabe no eran más que la burda propaganda de Occidente, una construcción embustera y racista para excluir a los árabes del legítimo lugar que tenían en la modernidad y sacar, con ello, el conveniente provecho: con el pretexto de la amenaza terrorista o del fundamentalismo islámico se mantuvo en el poder a dinosaurios sangrientos y corruptos con los cuales las grandes potencias hacían negocios múltiples. Las revoluciones árabes, de Egipto a Túnez, pasando por Yemen, Bahrein, Libia o Jordania, le demostraron al mundo que ser árabe o musulmán no significaba ser terrorista, que el Corán no era una bomba ni la barba el distintivo de un kamikaze y que detrás de esa imagen cincelada y modelada por las inteligencias y los intereses occidentales había una sociedad civil. La irrupción de aviones occidentales en el cielo libio viene a empañar esa dinámica. Otra vez, la empresa mesiánica de las grandes potencias se pone en marcha para salvar a los civiles de un tirano con el cual esas mismas potencias mantenían relaciones de fructuosa proximidad. Ningún demócrata puede deplorar el fin de una tiranía, pero sí la forma en que Khadafi vive, tal vez, sus últimos momentos al frente de un país trastornado por 42 años de dictadura, las dos fases del colonialismo italiano –antes y durante Benito Mussolini– la administración británica y la enclenque monarquía del rey Idriss, reintroducido en Libia por los británicos. El operativo montado para sacarlo del poder huele a precipitación, a intereses políticos transversales, a aventura armada, tiene acentos de legitimidad insegura y deja una sensación de desconfianza que el buen fin que se propone, liberar a un pueblo de la dictadura y a la represión, no llega a borrar. Sin dudas había otros medios de ayudar a la oposición libia a sacarse de encima a Khadafi. Con menos intereses en juego entre los actores centrales y periféricos que influyen en esta crisis no hubiese sido necesario recurrir una vez más a la cirugía militar occidental. Existían muchos caminos, pero Occidente volvió sobre sus pasos para servir la fórmula de siempre: la liberación a sangre y fuego. Las potencias se metieron con las armas en un juego que no les correspondía y que ellas contribuyeron a complicar con sus mediaciones precipitadas, su falta de coherencia, su cobardía y sus remotos reflejos, siempre renovados: cerrar los ojos, pactar con los diablos, y luego abrirlos cuando ya es demasiado tarde, para todos.

Por Rodolfo Yanzón *


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Un avión teledirigido estadunidense causó hoy la muerte de más de 40 personas, en uno de los ataques más devastadores en la región tribal de Waziristán del Norte, en el noroeste de Pakistán, lo que llevó al gobierno de Islamabad a pedir a Estados Unidos que se disculpe y suministre explicaciones.
 
"El gobierno de Pakistán condena firmemente el ataque del avión teledirigido que causó un gran número de víctimas", dijo la cancillería, cuyo titular, Salman Bashir, "transmitió esta firme condena" al embajador de Estados Unidos, Cameron Munter, y le exigió disculpas y explicaciones.
 
Ese ataque, el más mortífero de ese tipo en los últimos tres años, tenía como objetivo presuntamente un centro de entrenamiento de los talibanes aliados de Al Qaeda en su bastión del distrito tribal de Waziristán del Norte, señalaron las fuerzas armadas y los servicios de inteligencia, que hablan de 41 talibanes muertos.
 
No obstante, el gobernador de la provincia de Khyber-Pakhtunkhwa, Syed Masood Kausar, condenó el ataque en que murieron varios ancianos y policías tribales. "Quiero explicar claramente que el gobierno paquistaní y su pueblo no tolerarán este tipo de ataques, ya que están en contra de la soberanía del país", sostuvo.
 
Explicó que el avión disparó al menos seis misiles aire-tierra contra un edificio donde se celebraba una jirga (asamblea tribal), 40 kilómetros al oeste de Miranshah.
 
En Waziristán del Norte son frecuentes los ataques de aviones no tripulados estadunidenses pese a las protestas de Islamabad por las víctimas mortales que causan entre la población civil.
 
En este contexto, la embajada de Estados Unidos en Islamabad cerrará sus puertas y las del consulado este viernes, por las protestas que se extienden en todo el país tras la absolución y liberación del empleado de la CIA Raymond Davis, acusado de asesinar, en enero, a dos paquistaníes.
 
El agente fue absuelto el miércoles por un tribunal de la ciudad de Lahore, tras lo cual cientos de personas han salido a las calles de esa y otras provincias para protestar contra el gobierno de Islamabad, al que acusan de haber vendido la soberanía del país.
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Martes, 25 Enero 2011 11:01

Horror terrorista en Moscú

Desde Moscú

Un terrorista suicida se detonó en la zona de equipajes de las salidas internacionales del principal aeropuerto de Moscú ayer, matando a por lo menos 35 personas y aparentemente llevando la lucha por un estado islámico a la capital rusa. Los testigos dijeron que el terrorista gritó “los mataré a todos” antes de provocar la explosión que lanzó esquirlas en todo el aeropuerto Domodedovo. Dmitri Medvedev, el presidente ruso, prometió perseguir a los responsable de la explosión, que dejó más de 170 heridos. Nadie se adjudicó el atentado, pero la culpa recayó sobre militantes de la región del Cáucaso Norte, donde las autoridades rusas han usado métodos draconianos para apagar las revueltas locales.

Los testigos hablaban de una nube de humo que todo lo cubría, y que cuando se disipó reveló una escena horrible. “Oí un sonido intensísimo y de pronto pude ver cuerpos por todos lados. No sé cuántos. Quizá 19, quizá 20 –dijo Alexei Spiridonov, un trabajador del aeropuerto que estaba justo a unos pocos metros de la explosión–. Pasó un minuto y medio antes de que la gente comenzara a entrar corriendo para ayudar.” Spiridonov dijo que creía que la mayoría de los muertos estaba entre la gente que esperaba la llegada de los pasajeros que bajaban de los vuelos.

Mark Green, un viajero de British Airways que acababa de llegar, dijo que oyó la inmensa explosión mientras dejaba la terminal. “Literalmente nos sacudió. Un montón de alarmas comenzaron a sonar y la gente empezó a salir de la terminal, algunos cubiertos de sangre –le dijo a la BBC–. Un señor tenía un par de jeans que estaba rasgado desde arriba de muslo hasta la rodilla y estaba cubierto de sangre.” Se cree que la bomba contenía el equivalente a siete kilos de TNT. Se veía “gente quemada corriendo”, otros “llevando cuerpos destrozados en camillas”, relató Andrei, quien se hallaba cerca del mostrador de informaciones del aeropuerto.

“Lo que pasó es horrible. Están sacando a decenas de personas en camillas y carritos”, declaró una pasajera, Nadezhda, a la radio City FM. “Hay gente en camillas, a algunos de ellos se los llevan. Hay heridos, gente cubierta de sangre”, contó a la emisora. “No se sabe quién está vivo ni quién está muerto”, afirmó otro testigo, Alexei, al mismo medio.

“Todos a mi alrededor murieron –dijo Artyom Zhilenko, un conductor de 30 años cuyas ropas estaban cubiertas de barro seco y sangre–. El tipo que estaba a mi lado quedó hecho pedazos.”

Medvedev describió a la rebelión en el norte de la región del Cáucaso como la mayor amenaza a la seguridad de Rusia. Los rebeldes están conducidos por Doku Umarov, que dice que quiere crear un estado islámico en las regiones inestables de Rusia. Los militantes han prometido llevar la campaña de bombas a Moscú y apuntar a los blancos de transporte y económicos. Los analistas creen que los rebeldes están planeando intensificar su campaña violenta mientras el país se prepara para las elecciones presidenciales del 2012. También lanzaron amenazas contra los Juegos de Invierno 2014, programados para ser celebrados en Sochi, región que ellos reclaman como parte de su “emirato”.

La agencia de noticias Interfax, citando fuentes de las autoridades competentes, dijo que se había encontrado la cabeza del supuesto terrorista suicida. “Encontramos la cabeza de un hombre de apariencia árabe de unos 30 a 35 años”, declaró a la agencia una fuente de seguridad no identificada.

Moscú sufrió su peor ataque en seis años en marzo de 2010, cuando dos terroristas suicidas mujeres de Dagestán detonaron explosivos en el subterráneo, y mataron a 40 personas. El liderazgo ruso apostó su reputación a sofocar la rebelión. Vladimir Putin, el ahora primer ministro, lanzó una guerra en 1999 para derrocar al gobierno disidente, pero la insurgencia continúa y se ha propagado a dos regiones vecinas.

“La seguridad será reforzada en los grandes centros de transporte –escribió Medvedev en Twitter–. Lloramos a las víctimas del ataque terrorista en el aeropuerto de Domodedovo. Los organizadores serán buscados y castigados.” Medvedev ordenó que todos los aeropuertos de Moscú, el subterráneo y otros medios de transporte fueran puestos en alerta alta. Además, el mandatario ruso aplazó su viaje al Foro Económico Mundial que se reúne esta semana en Davos, Suiza, en momentos en que la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), “conmocionada”, expresaba su “solidaridad” con Moscú.

La televisión mostró docenas de personas tiradas en el piso y un humo espeso que cubría el hall. Más tarde los videos mostraban a los trabajadores de emergencias sacando de la terminal, en camillas, a los heridos. Horas después de la explosión, los pasajeros que llegaban de sus vuelos se alineaban para pasar por los detectores de metales que habían sido instalados en todas las entradas. Por lo menos 20 ambulancias y 10 camiones de bomberos permanecían afuera.

El primer ministro ruso, Vladimir Putin, prometió una rápida ayuda a las víctimas del atentado perpetrado ayer, mientras que la ministra de Salud, Tatjana Golikova, recorrió los hospitales adonde fueron trasladados los heridos, entre los que se encuentran extranjeros: una actriz eslovaca, un italiano y un ciudadano francés.

No es la primera vez que el aeropuerto de Domodedovo es blanco de terroristas suicidas (ver aparte) . En 2004, dos de ellas pudieron abordar aviones comprando boletos ilegalmente al personal del aeropuerto. Las terroristas suicidas se detonaron en el aire y mataron a las 90 personas a bordo de los dos aviones. Domodedovo es el aeropuerto ruso por el que pasa la mayor cantidad de pasajeros. Poco antes del atentado habían aterrizado aviones provenientes de El Cairo, Tokio, Düsseldorf (Alemania) y Londres.

Por Shaun Walker *
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Domingo, 09 Enero 2011 11:42

Un acto atroz

Una triste noticia se divulgó en la tarde de hoy (8 de enero) desde Estados Unidos: la congresista demócrata por Arizona, Gabrielle Giffords, fue víctima de un atentado criminal mientras participaba en un acto político en su distrito electoral de Tucson.

Al otro lado de la frontera se encuentra México, el país latinoamericano al que pertenecía ese territorio, cuando en una injusta guerra le fuera arrebatado más de la mitad de su extensión.
Por su árida superficie, muchos de los que emigran de México, Centroamérica y otros países latinoamericanos intentan escapar del hambre, la pobreza y el subdesarrollo a los que han sido conducidos esos pueblos por Estados Unidos. El dinero y las mercancías pueden cruzar libremente la frontera; los seres humanos, no. Sin hablar de las drogas y las armas que en una y otra dirección cruzan esa línea.
Cientos de miles de latinoamericanos, que en aquel país realizan los trabajos más duros y peor pagados, son capturados cada año y devueltos a sus puntos de partida, muchas veces separados de sus familiares más allegados. Ellos esperaban de la nueva administración una rectificación de esa política criminal e inhumana.
De acuerdo a las noticias recién llegadas, 18 personas fueron alcanzadas por las balas, y seis murieron, entre ellas, una niña de 9 años y el juez federal John Roll.
La congresista fue gravemente herida por un disparo en la cabeza. Los médicos luchaban por preservarle la vida.
Está casada con el astronauta de la NASA Mark Kelly. Fue electa por primera vez al Congreso en el 2006, a la edad de 36 años. “Es partidaria de la reforma migratoria, la investigación con células embrionarias y las energías alternativas”, medidas que detesta la extrema derecha.
Había sido reelecta como representante demócrata en las pasadas elecciones.
Preguntado su padre por la prensa si tenía enemigos, respondió: “Todo el Tea Party“.
Se conoce que la ex candidata a la vicepresidencia de Estados Unidos en las elecciones del 2008 y líder del Tea Party, Sarah Palin, publicó en su sitio web como objetivo para los seguidores de su partido, un mapa del distrito congresional de 20 de los representantes que habían apoyado la propuesta de reforma de salud del presidente Obama, y los tenía marcados con la mirilla de un fusil.
El contrincante de la congresista Gabrielle Giffords, era un ex marino que en la campaña electoral apareció con un fusil M-16 en un mensaje, cuyo contenido según se informa era: “Ayuda a sacar a Gabrielle Giffords…Dispara el cargador completo de un M-16 automático con Jesse Kelly.”
En marzo de 2010 la oficina electoral de Gabrielle fue atacada. Ella declaró que cuando la gente hacía eso se tiene que dar cuenta de sus consecuencias; los líderes políticos deben reunirse y decir el límite.
Cualquier persona sensata podría preguntarse si un hecho como este ocurrió en Afganistán o en un distrito electoral en Arizona.
Obama declaró textualmente: “Es una tragedia incalificable, un número de estadounidenses fueron baleados…”.
“Y mientras seguimos investigando, sabemos que algunos han fallecido y que la representante Giffords está gravemente herida…”.
“Aún no tenemos todas las respuestas. Lo que sabemos es que un acto de violencia tan insensato y terrible no tiene cabida en una sociedad libre…”.
“Pido a todos los estadounidenses unirse a mi y a Michelle para tener a la congresista Giffords, las víctimas de esta tragedia y sus familias presentes, en nuestras oraciones.”
Es relativamente dramática y bastante triste su apelación. Hasta los que no compartimos en absoluto sus ideas políticas o filosóficas, deseamos sinceramente que no mueran niños, jueces, congresistas, ni ciudadano alguno de Estados Unidos de forma tan absurda e injustificable.
Es triste recordar que en el mundo están perdiendo la vida cada año muchos millones de personas, como consecuencia de guerras absurdas, pobreza, hambrunas crecientes y deterioro al medio ambiente, promovida por las naciones más ricas y desarrolladas del planeta.
Nos gustaría que Obama y el Congreso de Estados Unidos compartieran con los demás pueblos esas preocupaciones.
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Tucson, 8 de enero. La congresista demócrata por Arizona Gabrielle Giffords resultó herida en la cabeza y otras seis personas murieron –entre ellas el juez federal John Roll y una niña de nueve años–, después de que un hombre abrió fuego durante un mitin político en esta ciudad estadunidense.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, calificó el ataque como “una tragedia para todo el país”, por lo que envío al director de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), Robert Mueller, para esclarecer el crimen.
Giffords participó en el evento El Congreso en tu esquina, que consiste en reuniones públicas para darle a los electores la posibilidad de conversar directamente con ella, cuando fue atacada desde poco más de un metro de distancia, dijo la estación de radio NPR.
Según esa fuente, la congresista conversaba con una pareja simpatizante cuando fue tiroteada. En el ataque se utilizó una pistola con un cargador ampliado, informó la cadena CBS, que citó a fuentes policiales, las que por el momento no han querido especular sobre el motivo del atentado.
Tras el ataque, Gabrielle Giffords fue trasladada al Centro Médico Universitario de Tucson, donde fue intervenida quirúrgicamente de urgencia.
El vocero del hospital, el doctor Peter Rhee, declaró que la legisladora demócrata “recibió un disparo en la cabeza que entró y salió. Ya es capaz de reaccionar a los estímulos y atender órdenes, lo que constituye un buen síntoma”, señaló. Rhee se declaró “optimista sobre su recuperación”.
Rick Kastigar, funcionario del departamento del sheriff del condado de Pima, señaló que en el tiroteo, seis personas perdieron la vida, entre ellas el magistrado federal John Roll y una niña de nueve años, además de que 18 personas resultaron heridas.
El presidente Obama se dirigió a la nación en un breve mensaje televisivo en donde confirmó que una menor de nueve años y el juez federal habían fallecido, y además calificó el hecho como “una tragedia para todo el país”.
El jefe de la Casa Blanca ofreció poner a disposición de Arizona todos los recursos del gobierno federal para investigar el atentado contra la legisladora demócrata.
El presidente, quien habló por teléfono con la gobernadora de Arizona, Jan Brewer, informó que “un sospechoso se encuentra en custodia pero aún no sabemos qué provocó este acto deplorable”.
Obama señaló que una investigación integral se encuentra en marcha y que instruyó a Mueller ayudar a coordinar los esfuerzos para esclarecer el ataque.
El presidente estadunidense describió a Giffords como una amiga personal, una servidora pública extraordinaria y una persona cálida. Además, pidió a los estadunidenses dedicar sus oraciones y plegarias a Giffords, a las otras víctimas y sus familiares.
La Secretaría de Relaciones Exteriores de México, por su parte, manifestó en un comunicado sus condolencias a los familiares de las víctimas y deseó una pronta recuperación de los heridos. También expresó su solidaridad al Congreso y al pueblo de Estados Unidos, en particular al de Arizona, y al presidente Obama.
El presunto autor del tiroteo fue identificado por la policía como Jared Loughner, un joven de 22 años de edad, quien se encuentra bajo custodia.
La secretaria federal de Seguridad Interna, Janet Napolitano, afirmó a los medios que “no hay lugar en nuestra sociedad o discurso para actos de violencia sin sentido y sin conciencia”.
La gobernadora de Arizona dijo estar conmovida de que Giffords haya sido víctima de una “cruel violencia”, por lo que ordenó que las banderas en los edificios del gobierno estatal se coloquen a media asta en honor de los que perdieron la vida.
De su lado, el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, señaló que “un ataque contra una persona que brinda servicio es un ataque contra todos aquellos que brindan servicio”.
Giffords estaba llamada a ser una de las voces activas en el debate del nuevo Congreso sobre la reforma migratoria.
Tras asumir esta semana su tercer periodo en el Congreso, Giffords, de 40 años, era una de las pocas demócratas que sobrevivieron a la aplanadora de los republicanos en las elecciones de noviembre pasado, tras superar por poco a su oponente.
La congresista es una firme opositora de la legislación antinmigrante de Arizona, la SB 1070, y apoya la reforma de salud de Obama, que busca ser abolida la próxima semana por la Cámara de Representantes, ahora dominada por los republicanos.
Giffords ha ejercido presión para que se aumente el número de tropas que custodian la frontera entre México y Estados Unidos, y está en favor de que la legalización de los inmigrantes esté condicionada a la verificación de antecedentes penales, el pago de impuestos y el aprendizaje de inglés.
Además, ha integrado las comisiones legislativas de Defensa, Asuntos Exteriores y de Ciencia y Tecnología. Está casada con el astronauta Mark Kelly, con quien tiene dos hijos.
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Roma, 23 de diciembre. Las embajadas de Chile y Suiza en la capital italiana fueron hoy blanco de ataques con explosivos que dejaron dos heridos y desataron una alerta general en las sedes diplomáticas establecidas en este país europeo y en Suiza, que se atribuyó la Federación Anárquica Informal (FAI).

La sicosis desatada por las explosiones se extendió a la embajada de Ucrania en Roma y hasta la representación de la Unión Europea en Berna, Suiza, donde hubo falsas alarmas sobre bultos que finalmente resultaron inofensivos.

A primera hora de hoy estalló el artefacto en la sede chilena, hiriendo de gravedad a un empleado. Al mediodía explotó en la misma zona la bomba dirigida a la embajada de Suiza, donde resultó herido el portero de la legación.

Decidimos hacer oír nuestra voz de nuevo con palabras y hechos. Destruyamos el sistema de dominación, viva la FAI, viva la anarquía, decía una nota que se encontró en la embajada chilena.

Los ataques de hoy fueron similares a un episodio ocurrido el mes pasado en Grecia, donde activistas anarquistas enviaron paquetes bomba a gobiernos y embajadas extranjeras en Atenas.

La nota estaba firmada por la célula revolucionaria Lambros Fountas de la FAI, un anarquista griego muerto en enfrentamientos con la policía de Atenas en marzo.

La FAI es bien conocida por las autoridades. Servicios de inteligencia dijeron en un reporte el año pasado que ésta es la principal amenaza terrorista nacional de tipo anarquista-insurreccionista.

En diciembre de 2009, el grupo reivindicó una bomba que explotó parcialmente en un túnel bajo la Universidad Bocconi de Milán, sin causar víctimas.

No se encontró una nota en la embajada suiza, pero la policía dijo que los paquetes que detonaron eran casi idénticos.
 

Acto irracional y brutal

Lo que ocurrió en nuestra embajada es un acto de terrorismo absolutamente irracional y brutal. No logramos explicarnos por qué hemos sido atacados, afirmó el embajador chileno Óscar Godoy, quien precisó que el paquete estaba destinado a la sección cultural.

La fiscalía en Roma informó que pudo comprobar que el envoltorio recibido en las oficinas chilenas fue enviado desde Italia, pero por la destrucción total del paquete correspondiente a Suiza, resultó imposible determinar su origen.

Estamos siguiendo la pista anarquista insurreccional, afirmó en un principio el ministro del Interior Roberto Maroni, quien hizo referencia a intentos de ataque similares a los de Grecia el 4 y 5 de noviembre pasado, reivindicados por la organización Conspiración de Células de Fuego.

Hará falta un par de días antes de que surja más información. Pero no parece la típica cosa de yihaidistas. Parece el acto de un grupo de izquierdista o marginal, consideró Stephan Bierling, profesor de política internacional de la Universidad de Ratisbona, en Alemania, antes de que se conociera la reivindicación de la FAI.

El opositor Partido Demócrata italiano comentó por medio de un experto en asuntos de seguridad pública, Emanuele Fiano, que los hechos son graves y alarmantes, sobre todo luego del hallazgo hace dos días de un presunto paquete bomba en un vagón del metro, que en realidad contenía cemento.

Los ataques ocurrieron un día después de que un grupo de 10 a 15 personas encapuchadas y armadas se presentó en un complejo turístico a orillas del mar, 30 kilómetros al sur de Bastia, e hizo estallar artefactos que sólo causaron daños materiales, sin que nadie se haya atribuido la agresión.

A todo esto, al cierre de esta edición se reportó que un paquete sospechoso hallado en el metro de Estocolmo obligó a desalojar y clausurar temporalmente la estación de Kungsträdgarden.

El paquete, que había sido hallado por personal de seguridad, fue destruido por expertos en explosivos, informó una portavoz de la policía de Estocolmo. Al parecer, el paquete fue armado con el objetivo de imitar una bomba.

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Londres, 8 de diciembre. Corporaciones estadunidenses acusadas de tratar de silenciar a Wikileaks fueron objeto de un ataque sostenido por una alianza global de hackers cibernéticos anónimos.

Mientras Julian Assange, el australiano de 39 años editor en jefe de Wikileaks, languidece en la prisión de Wandsworth, acusado de delitos sexuales, las compañías tecnológicas y financieras que bajo presión del gobierno estadunidense retiraron apoyo a la organización de libertad informativa fueron golpeadas por hackers en línea, que paralizaron sus operaciones por Internet.

El sitio de MasterCard fue colapsado. Otra de las empresas, PayPal, confirmó que la intervención del Departamento de Estado la hizo dejar de aceptar donativos para Wikileaks, lo cual confirma las sospechas de que Estados Unidos presiona a las empresas para que dejen de apoyar el sitio, el cual ha estado filtrando más de 250 mil comprometedores cables diplomáticos estadunidenses.

La conjura aumentó de nuevo cuando Wikileaks reveló que Estados Unidos intervino para tratar de enmendar un anteproyecto de ley que se discute en el Parlamento ruso (Duma), el cual habría perjudicado a Visa y MasterCard. Horas antes, las dos empresas anunciaron que cortaban vínculos con el sitio web de Assange.

El cable, fechado el primero de febrero de 2010, reveló que el gobierno de Barack Obama había cabildeado con altos funcionarios rusos en nombre de esas compañías, en contra del plan de un consorcio de bancos de propiedad estatal de cobrar honorarios por procesamiento, estimados en 4 mil millones de dólares anuales.

En tanto, Wikileaks, que a su vez ha sido desestabilizado por ciberataques, resurgió como el ave Fénix a medida que cientos de "sitios espejo" surgieron en toda la red para permitir que los cibernautas conozcan sus filtraciones más recientes.

Actuando como vengador de Assange, un grupo mundial de hackers, que se presentaron como "anónimos", paralizó el sitio de MasterCard, saturándolo de solicitudes de información. En un mensaje colocado en un tablero de boletines de Internet, amenazaron con lanzarse sobre el sitio de redes sociales Twitter, en protesta por la "censura" a los foros de discusión del grupo, acusación que la firma estadunidense rechazó.

Un activista anónimo escribió en el foro 4chan: "Mientras más incendiemos MasterCard, mejor". Otro apremió: "Sigan atacando, hagamos una guerra, no una batalla, como siempre ocurre".

Los hackers atacaron también el sitio web del abogado sueco que representa a las dos trabajadoras voluntarias suecas de Wikileaks que están en el centro de las acusaciones sexuales contra Assange.

El abogado Claes Borgstrom, quien denunció el hackeo a la policía, dijo que los cargos presentados por las mujeres no tienen una motivación política contra Assange. “No tiene nada que ver con Wikileaks ni con la CIA (Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos)”, aseguró.

También se lanzaron ataques contra el brazo financiero del sistema postal suizo, Postfinance, que esta semana canceló la nueva cuenta bancaria de Assange, la cual contiene un fondo de defensa de 26 mil libras esterlinas (unos 41 mil dólares).

El hackeo corporativo, cuyo nombre en clave es Operación Represalia, se dio en respuesta a que varias empresas se han retirado de Wikileaks durante la semana. La primera fue Amazon, que quitó el sitio de sus servidores.

Amazon negó haber recibido alguna presión de Washington para retirar los documentos filtrados. La firma estadunidense de datos EveryDNS también retiró a Wikileaks de sus entradas el jueves pasado, con el argumento de que los ataques cibernéticos contra éste amenazaban su capacidad de albergar miles de sitios.

El fin de semana, PayPal anunció que detenía la captación de donativos; más tarde reveló que el Departamento de Estado le había "avisado" que las actividades de Wikileaks eran ilegales.

Antes de ser puesto bajo custodia, Assange señaló que las acciones de empresas en su contra equivalen a una "privatización de la censura gubernamental" en Estados Unidos.

"Estos ataques no detendrán nuestra misión, pero deben hacer sonar la alarma sobre el imperio de la ley en Estados Unidos", agregó.

En lo que va del año, la organización no lucrativa ha dado a conocer 400 mil documentos secretos estadunidenses sobre la guerra de Irak y 76 mil acerca de Afganistán. En la actualidad trabaja con más de 250 mil cables diplomáticos.

La secretaria de Estado, Hillary Clinton –quien trabaja con el propósito de reparar las maltrechas relaciones de Washington con sus aliados–, afirmó que las filtraciones son un ataque no sólo a Estados Unidos, sino a la comunidad internacional.

Hace unos días, en sus primeros comentarios públicos desde que los documentos comenzaron a darse a conocer, la funcionaria afirmó que Wikileaks actuó contra la ley al subir el material a la red. Agregó que el gobierno de Obama "persigue enérgicamente" a los responsables de la revelación.

Uno de los aliados de Estados Unidos culpó a Washington en vez de a Wikileaks.

El ministro australiano del exterior, Kevin Rudd, señaló este miércoles que "Assange no es responsable de la revelación no autorizada de 250 mil documentos de la red de comunicaciones diplomáticas de Estados Unidos: los culpables son los estadunidenses".

Los partidarios de Assange han prometido que el flujo de revelaciones continuará, a pesar de que él esté en prisión.

En tanto, fracasó el esfuerzo del gobierno francés por obligar a la firma de servicios web OVH a que retire su apoyo a Wikileaks. Los jueces señalaron que no quieren apresurarse a emitir un juicio sobre un caso que consideran altamente técnico.

Shiar Youssef, portavoz del grupo de presión británico Corporate Watch, consideró "sumamente molesto" el retiro de apoyo corporativo a Wikileaks.

"MasterCard dice que no quiere asociarse con actividades ilegales cuando nadie ha demostrado que esa actividad sea ilegal", expresó.

“Ninguna compañía puede decir que es ilegal; ha sido el escándalo de la derecha estadunidense lo que ha llevado a las empresas a cortar vínculos con Wikileaks.”

Por Martin Hickman
The Independent
Traducción: Jorge Anaya

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Decenas de muertos, centenares de desaparecidos y fosas comunes componen una imagen desgarradora del Sahara Occidental. Hash Ahmed, ministro saharaui responsable de las relaciones con los países latinoamericanos, llegó el miércoles a la Argentina y dialogó con Página/12. Ahmed participó ayer de una audiencia en el Congreso para denunciar la situación humanitaria del pueblo saharaui (ver aparte).

La República Arabe Saharaui Democrática es una nación nómade, sin Estado, formada por la antigua provincia española del Sahara Español. En 1975, ese territorio africano fue ocupado militarmente por Marruecos. Desde entonces, el Frente Polisario y Marruecos se disputan la soberanía. En 1991 acordaron un alto el fuego y se creó la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sahara Occidental (Minurso), que aún no logró que cesen las violaciones a los derechos humanos ni que los saharauis decidan su destino.

El 10 de octubre último, miles de saharauis levantaron un campamento en el desierto de El Aaiun para protestar por sus condiciones de vida. El lunes, las fuerzas marroquíes irrumpieron en el lugar, dejando a su paso un panorama trágico. En simultáneo con el ataque, estaban reunidas en Nueva York las delegaciones marroquí y saharaui para avanzar en las negociaciones de paz. En las últimas horas, se anunció que el martes se reunirá el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para debatir la cuestión.

–¿Por qué los saharauis decidieron montar ese campamento?

–Los hechos comenzaron cuando una población autóctona decidió, como un gesto pacífico de protesta por las condiciones de vida, por la marginación, por el no respeto de sus libertades y por la explotación ilegal de los recursos, montar un campamento. Lo han hecho en el desierto, afuera de la ciudad. Estaba previsto hacerlo también en otras ciudades, pero los marroquíes se decidieron a abortar el intento a tiempo, impidiendo la salida de la población. Hay más de 20 mil personas, incluyendo a mujeres y niños. Además, había activistas europeos y latinoamericanos con los saharauis y la cifra podría haberse elevado más pero, en un momento determinado, los marroquíes cercaron eso con una muralla y tropas, que están hace tres semanas asediando el campamento e incluso impidiendo el acceso de agua.

–¿A qué se debió la incursión militar marroquí?

–El rey de Marruecos dio un discurso muy agresivo y eso se tradujo en el terreno en una operación brutal de las fuerzas marroquíes. Entraron a quemarropa, destruyendo a sangre y fuego todo el campamento. Mucha población se esparció en el desierto. Hay muchos desaparecidos todavía. La cifra de muertos es también elevada. Ya circulan fotos de camiones llevando cadáveres. Se supone que los llevan para enterrarlos en tumbas colectivas o para guardarlos en secreto. Ha sido una matanza contra una población inerme y ha provocado una reacción mundial terrible por el desprecio al ser humano por parte del régimen marroquí. Lo grave del asunto es que desde el martes se están sumando colonos a la persecución de los saharauis. Parece una operación de limpieza étnica, con marroquíes que van a linchar por las calles, a allanar las casas así como a destruir y saquear establecimientos comerciales que son de saharauis.

–¿Qué papel juega la Minurso en la región?

–La misión está, es una presencia simbólica. Pero Marruecos les hace la vida imposible, no les permite moverse más allá del margen que él quiere. Pero esos efectivos nunca se han preocupado cuando hubo ataques por parte de Marruecos, alegando que no tienen potestad para vigilar los derechos humanos, cuando ésa es una misión implícita.

–¿Cómo podría la ONU haber resuelto la disputa?

–Es uno de los conflictos más sencillos de resolver: toda la población saharaui se puede amontonar en un estadio de fútbol y en un solo día determinar si quieren ser marroquíes, como defiende Marruecos, o si quieren ser otra cosa. Pero Marruecos no quiere la consulta.

–¿Qué responsabilidad tiene España en este conflicto?

–Es absoluta. Los muertos, en la práctica, son de España, porque la administración le corresponde a este país. Que se busquen una justificación para no lanzar la voz de alarma y romper las relaciones con Marruecos es simplemente una excusa. Ellos creen que cerrando los ojos para que el monstruo marroquí se coma a la criatura saharaui, esto va a saciar la sed devoradora de Marruecos. Pero el día que devore a los saharauis, se va a lanzar sobre Canarias.

Entrevista: Luciana Bertoia.
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La llamaron “Operación Brisa del Mar”. A pesar del lindo nombre, el violento ataque del comando israelí contra una flotilla de buques de ayuda humanitaria, que dejó un saldo de nueve civiles muertos, provocó la indignación internacional. El ataque tuvo lugar en la madrugada del 31 de mayo, cuando las seis embarcaciones de la flotilla cargadas con ayuda humanitaria aún estaban en aguas internacionales, rumbo a Gaza, donde 1,5 millones de habitantes palestinos llevan tres años de bloqueo impuesto por Israel. Desde el inicio, Israel procuró limitar el debate sobre el ataque y controlar las imágenes difundidas.

Botes y helicópteros militares israelíes atacaron las embarcaciones y tomaron el control de la flotilla. Nueve de los activistas que estaban a bordo de la embarcación más grande, el Mavi Marmara, fueron asesinados a quemarropa por comandos israelíes que dispararon balas de plomo. Un ciudadano estadounidense de diecinueve años de edad, Furkan Dogan, recibió un disparo en el pecho y cuatro disparos en la cabeza. Israel secuestró los seis buques y arrestó a los 700 activistas y periodistas que estaban a bordo, los trasladó al puerto israelí de Ashdod y los mantuvo incomunicados de su familia, la prensa y abogados durante días. El gobierno israelí confiscó todas las grabaciones y equipos de comunicación que encontró – aparatos que contenían casi todas las pruebas del ataque que lograron grabarse – permitiéndole así al Estado de Israel controlar lo que el mundo pudo conocer acerca del ataque. Los israelíes seleccionaron, editaron y publicaron las imágenes que quisieron que el mundo viera.

Cuatro días después de su captura, la mayoría de los detenidos fueron deportados por el gobierno israelí, mucho después de que la información sobre el incidente hubiera sido tergiversada.

Esta semana entrevisté a dos periodistas de trayectoria que estaban a bordo de la Flotilla por la Libertad de Gaza haciendo la cobertura para el periódico australiano Sydney Morning Herald, el corresponsal Paul McGeough y su fotógrafa, Kate Geraghty. Ambos estaban en Estambul, a donde habían sido deportados desde Israel. Habían estado en la mayoría de los buques de la flotilla, pero cuando ocurrió el ataque se encontraban a bordo del más pequeño, el buque de bandera estadounidense Challenger I.

Kate Geraghty describió en la entrevista cómo le dispararon con una pistola eléctrica Taser: “Estaba tomando fotografías de Paul. Y estaba mirando a un lado del bote cuando llegaron los comandos- un comando israelí vino hacia nosotros. Entonces estaba tomando fotografías y básicamente sentí un golpe en el brazo justo encima del codo, que me empujó cerca de un metro, un metro y medio. Y luego, inmediatamente me sentí mal y comencé a vomitar. Y luego el comando vino hacia mí y trató de sacarme la cámara por la fuerza. Tenían armas, entonces, simplemente dijimos, como mencionó Paul, que somos periodistas australianos, que trabajamos para el periódico Sydney Morning Herald. Y eso no importó”.

Y esta fue la descripción de McGeough: “Kate recibió un choque de una pistola eléctrica que la empujó en la cubierta. Apenas tuvimos tiempo de recuperarnos cuando los hombres enmascarados y con trajes camuflados, se amontonaron sobre un lado de la escotilla superior, donde nos encontrábamos. Se avalanzaron para quitarnos las cámaras. Arremetieron para quitarnos el teléfono satelital, que estaba en mi mano. Estaba hablando con el Sydney Morning Herald en Australia, presentando una denuncia. Hablaron con acento australiano, lo cual fue bastante sorprendente. Y cuando dijimos que éramos periodistas profesionales, dije 'Sydney Morning Herald', uno de ellos dijo 'Sabemos que trabajan para el Herald', no 'conocemos al Herald', sino 'sabemos que ustedes trabajan ahí'”.

Le comenté a Paul McGeough que en una encuesta realizada por Rasmussen el 49 por ciento de los votantes estadounidenses respondió que creía que los activistas pro-palestinos que estaban en los buques de ayuda son culpables de lo sucedido. McGeough me dijo al respecto: “Si el estadounidense promedio hubiera visto debajo de la cubierta a los hombres con las muñecas atadas con esposas de plástico, arrodillados durante horas, si hubera visto que se les negaba permiso para ir al baño y se veían obligados a hacerse encima y hubiera visto a las mujeres suplicando para poder darle de beber a los hombres, eso hubiera cambiado su sensación de lo que sucedió en los buques”.

Cuando los periodistas pueden trabajar libremente, pueden informar la verdad. Las fuerzas armadas israelíes se vieron obligadas a retractarse de su afirmación de que los pasajeros a bordo de la flotilla eran agentes de al-Qaeda. Un comunicado de prensa de las Fuerzas de Defensa de Israel publicado dos días después del ataque dice que aproximadamente 40 pasajeros de la flotilla “son mercenarios que pertenecen a la organización terrorista Al Qaeda”. El periodista independiente Max Blumenthal cuenta que tanto él como otro colega israelí le pidieron a la oficina de prensa de las fuerzas armadas israelíes que fundamentara su afirmación. No proporcionaron pruebas, y un día más tarde el comunicado de prensa fue modificado. El titular original, que decía “Se comprobó que los atacantes de los soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) eran mercenarios de Al Qaeda”, fue reemplazado por “Atacantes de los soldados de las FDI carecían de documentos de identificación”.

Max Blumenthal habló desde Jaffa, Israel: “Llamé a la FDI junto con mi colega periodista Lia Tarachansky, que les habló en hebreo. Yo les hablé en inglés. Ambos obtuvimos la misma respuesta: no hay pruebas. Esta afirmación provino del círculo íntimo de Netanyahu. E inmediatamente cambiaron el comunicado de prensa para que dijera cuarenta pasajeros 'carecían de documentos de identificación' a bordo del Mavi Marmara, básicamente retractando la afirmación sobre al-Qaeda”.

Paul McGeough, del Sydney Morning Herald, me dijo: “Esto es lo que hacemos: nos sumamos a batallones de las fuerzas estadounidenses en Irak y de las fuerzas australianas en Afganistán y hacemos la cobertura de lo que sucede”. Dijo “He hablado con funcionarios israelíes, y en Cisjordania y Gaza he hablado con Hamas y con jóvenes futuros atacantes suicidas, porque así es como conseguimos las noticias. Si solo cuentas un lado de la historia, la gente no puede tener una visión sensata de conflictos dinámicos como estos para entender cómo podrían resolverse”.

McGeough y Geraghty y todos los demás periodistas aún no han recuperado sus laptops, cámaras, videos, fotos y otras posesiones confiscadas por los israelíes. Israel ha dicho que no aceptará una investigación independiente del ataque que perpetró. Los intentos persistentes de Israel de ocultar la verdad lo único que logran es poner en peligro la seguridad de los israelíes, de los palestinos y de quienes trabajan por una paz justa en Medio Oriente.

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Por Amy Goodman
Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.
Publicado el 10 de junio de 2010
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Viernes, 04 Junio 2010 06:04

¿Hasta cuándo la impunidad de Israel?

El asalto realizado por el ejército israelí en la madrugada del 31 de mayo a la flotilla de buques que transportaba ayuda humanitaria a Gaza habría provocado una veintena de muertos. El ataque se produjo en aguas internacionales y ha suscitado numerosas condenas, incluyendo las de los países europeos y las del gobierno francés. Bernard Kouchner ha declarado que "nada puede justificar el uso de semejante violencia, que condenamos". Varios países, entre ellos Suecia, España, Turquía y Francia, han llamado a consultas al embajador israelí. Grecia ha suspendido unas maniobras aéreas que tenía previsto desarrollar con Israel y ha cancelado una visita del jefe de la Fuerza Aérea Israelí.
Por supuesto, estas condenas son bienvenidas. Sin embargo todavía hay algunas personas que se atreven a buscar justificaciones a la acción israelí. Así, el portavoz de la UMP, el inefable Frédéric Lefebvre ha dicho, según AFP, que su partido "lamenta" los muertos, pero ha denunciado las “provocaciones” de “quienes se llaman amigos de los palestinos”.

La víspera del ataque militar, haciendo gala de una clarividencia que forma parte de sus innumerables cualidades, Bernard-Henri Levy dijo en Tel Aviv: "Nunca he visto un ejército tan democrático y que se plantee tantas cuestiones morales”. (Haaretz.com, 31 de mayo). Es cierto que durante la guerra de Gaza nuestro filósofo, encaramado a lomos de un tanque israelí, entró pavoneándose en territorio gazatí. En respuesta al ataque de hoy, Levy lo ha calificado, según refiere AFP, como "estúpido", porque amenaza con empañar la imagen de Israel. Ni una sola palabra de condena, ni una palabra de condolencia por los muertos...

La única pregunta pertinente ahora es qué precio deberá pagar el gobierno israelí por su crimen. Durante años la ONU ha adoptado decenas de resoluciones ("Resoluciones de la ONU que Israel no ha respetado”, Le Monde diplomatique, febrero de 2009), la Unión Europea ha votado infinidad de textos exhortando a Israel a cumplir el derecho internacional, o simplemente la legislación humanitaria, levantando, por ejemplo, el bloqueo de Gaza. Estos textos no tienen nunca ninguna consecuencia práctica. En lugar de ello, la Unión Europea y los Estados Unidos recompensan a Israel.

Esto quedó demostrado la semana pasada con la admisión de Israel en la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), y con la visita a Francia del Primer Ministro israelí Netanyahu para asistir a la entronización de su país. Como señaló un comunicado de la Asociación Solidaridad Franco-Palestina (AFPS) del 30 de abril ("¿Israel en la OCDE? Un duro golpe contra la paz!"), esta adhesión equivale a aceptar la inclusión de Cisjordania y los Altos del Golán en el "perímetro" de Israel. El hecho de que a los pocos días Israel se haya permitido atacar a la Flotilla de la Paz confirma que ese Estado interpreta esos gestos de cortesía como una carta blanca para sus acciones.

Ese fue el caso en diciembre de 2008. Entonces fue la Unión Europea la que decidió "aumentar" las relaciones bilaterales con Israel, otorgando a ese Estado privilegios de los que hasta entonces sólo disfrutaban unas pocas grandes potencias. Pocos días después los tanques israelíes se lanzaron al asalto de Gaza y cometieron con total impunidad "crímenes de guerra" y "crímenes contra la humanidad".

Richard Falk, enviado especial de la ONU para los Territorios Ocupados, escribió en Le Monde Diplomatique (marzo 2009) un texto titulado "Hay que llevar al banquillo a los responsables de la agresión contra Gaza". Unos meses más tarde, la Comisión de la ONU presidida por el juez sudafricano Richard Goldstone entregó sus conclusiones. Resultaron devastadoras para Israel, aunque tampoco eximían a Hamás. El texto del informe Goldstone confirma que fue efectivamente el ejército israelí el que rompió el alto el fuego, y arrojó luz sobre los crímenes cometidos. Este texto confirmó muchos de los informes ya publicados por Amnistía Internacional y Human Rights Watch.

Estos textos no han dado lugar a ninguna sanción contra el Gobierno israelí. Uno de los argumentos esgrimidos para justificar esta inacción es que los hechos denunciados han sido objeto de investigaciones serias por parte de Israel, extremo que desmintió de forma argumentada el abogado Sharon Weill en Le Monde Diplomatique (septiembre 2009, "Desde Gaza a Madrid: el asesinato selectivo de Salah Shehadeh”).

Además se está desarrollando en Israel una ofensiva sin precedentes contra las organizaciones defensoras de los derechos humanos, tanto internacionales como israelíes, consideradas ahora como una amenaza estratégica para el Estado israelí a la que sólo supera en importancia la amenaza de Irán, Hamas e Hizbulá. Una auténtica campaña de deslegitimación de esas organizaciones se está llevando a cabo a través de grupos apoyados por el Gobierno y la extrema derecha israelíes, tales como NGO Monitor (Monitor de ONG). Paralelamente, se está librando una guerra de propaganda para justificar lo injustificable (véase Dominique Vidal, "Cuanto más grande es la mentira…”, Le Monde Diplomatique, febrero de 2009). En semejante contexto apenas sorprende que los soldados israelíes consideren a los militantes que transportan suministros a Gaza como "terroristas" y los traten como a tales.

¿La impunidad continuará, o algunos gobiernos se atreverán a adoptar medidas para sancionar a Israel, para hacer comprender a su Gobierno (y a su gente) que su política tiene un precio, que la represión tiene un precio y que la ocupación tiene un precio?

Dentro de la Unión Europea París podría sugerir a sus socios suspender el Acuerdo de Asociación en virtud del artículo 2, que establece explícitamente que Israel está obligado a garantizar la protección de los derechos humanos (léase Isabelle Avran, "Los retrasos de la UE con respecto a Israel”, La Valija diplomática, 25 de junio de 2009).

Francia podría adoptar tres medidas desde ahora mismo, sin esperar a llegar a un acuerdo con sus socios europeos:

- En primer lugar –y en estricto cumplimiento de la legalidad y de las decisiones de la Unión Europea–, iniciar una campaña para determinar el origen de los productos israelíes exportados a Francia, y prohibir (no sólo gravar) la importación de productos procedentes de los asentamientos;

- En segundo lugar, declarar que la instalación de colonos en los territorios palestinos ocupados es inaceptable y que tales colonos quedarán sujetos a un régimen de visado si desean viajar a Francia, una medida muy fácil de aplicar a partir de las direcciones de las personas que desean visitar nuestro país;

- Por último, decretar que los ciudadanos franceses que hagan su servicio militar en Israel no están autorizados a servir en los territorios ocupados, y que si colaboran con las acciones de un ejército de ocupación pueden sufrir consecuencias penales.

Bernard Kouchner ha anunciado que no hay ningún ciudadano francés entre los muertos de la flotilla humanitaria. Pero ¿sabe acaso si hay ciudadanos franceses entre los responsables de ese crimen?

Alain Gresh
Le Monde Diplomatique

Traducido para Rebelión por LB
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