Kathleen Day

"Desafortunadamente, nuestra economía está basada en que la gente compre cosas. En nuestro sistema se piensa que podemos comprar nuestra salida ante los problemas. Esta idea está muy arraigada en los mercados internacionales"

"Lo facilitadores de crédito ofrecen a los consumidores lo que algunos han llamando "crack financiero"; "crack" como la droga. Te dicen que te lo puedes permitír, que lo puedes refinanciar, cayendo en una trampa insostenibles de deudas" 

"¿Quién va a comprar si los que trabajan son robots y no personas que puedan consumir? Aquí hay potencial para una crisis, porque puede ser que los consumidores no tengan nivel adquisitivo"

Kathleen Day pasó cuatro décadas cubriendo finanzas y asuntos económicos de primer orden en Estados Unidos para el diario The Washington Post. Esa experiencia le ha llevado a ser ahora profesora de crisis económicas para la Universidad Johns Hopkins, no lejos de la capital estadounidense.

Day ha presentado este año el libro que a ella le hubiera gustado leer cuando llegó a la redacción para cubrir la mayor economía del mundo. Se titula Broken Bargain (Ed. Yale University Press, 2019), algo así como "El trato roto", un volumen sobre "banqueros, rescates y los esfuerzos para domesticar a Wall Street".

Según Day, en Estados Unidos ya se han puesto las bases para que haya nuevas turbulencias económicas y financieras. En esta entrevista con eldiario.es, Day habla de "señales de alarma" en su país como son los elevados niveles de deuda de los hogares y una desigualdad en el reparto de la riqueza que recuerda a los momentos previos al crac del 29.

En este contexto, la administración del presidente de Donald Trump también es un problema. "La administración Trump le ha dicho básicamente a Wall Street: 'podéis hacer lo que queráis'", dice Day.

¿Qué opina de la gestión económica del presidente Donald Trump?

La administración Trump está preparando las bases para la siguiente crisis, deshaciendo todos los dispositivos de seguridad, no sólo para los consumidores, sino para todo el mundo. Esta administración está propiciando el trabajo básico para que haya una nueva crisis.

¿Se refiere a una nueva crisis financiera?

Dos tipos de crisis económicas son posibles. Una puede deberse a las fuerzas del mercado, algo que no se puede atribuir realmente a nadie en concreto. Puede ser que los consumidores dejen, por lo que sea, de comprar, por ejemplo. Esto puede deberse a preocupaciones diversas, por motivos que pueden estar relacionados, por ejemplo, con la inestabilidad internacional. Pero hay otro tipo de crisis que son evitables, que se pueden evitar frenando a la gente que hace lo que causa esas crisis. 

¿Cómo cree usted que será la siguiente crisis económica?

Hay un límite en la capacidad de la gente para comprar cosas. Y esto es importante. Desafortunadamente, nuestra economía está basada en que la gente compre cosas. En nuestro sistema se piensa que podemos comprar nuestra salida ante los problemas. Esta idea está muy arraigada en los mercados internacionales. Es una idea que viene de Estados Unidos y que se ha exportado a todo el mundo. Consiste en pensar que el consumo puede levantar la economía en todo momento.

Sin embargo, ahora más que nunca, se plantea un problema con las aplicaciones de la inteligencia artificial y la robótica. Las empresas están incrementando ahora su productividad a través del uso de robots. Estados Unidos es un gigante de las manufacturas, pero ahora lo somos, cada vez más, gracias al uso de robots. Esta es una realidad que plantea la siguiente cuestión: ¿Quién va a comprar si los que trabajan son robots y no personas que puedan consumir? Aquí hay potencial para una crisis, porque puede ser que los consumidores no tengan nivel adquisitivo.

También se habla de las posibles consecuencias de una desigualdad creciente.

Sí, el contexto general es que los ricos están haciéndose cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres. Y, en un momento dado, ocurrirá que no habrá más gente que pueda comprar cosas. Ésta es una crisis económica estructural a la que tendremos que enfrentarnos.

Usted hablaba al inicio de esta entrevista del trabajo de la administración Trump y de cómo se está poniendo las bases para la siguiente crisis. ¿Podría desarrollar este punto?

Nadie sabe dónde está el origen de la siguiente crisis financiera y, además, no se suele tener razón cuando se hacen previsiones al respecto. Ahora bien, puede haber una recesión o una desaceleración económica por motivos relacionados con la guerra comercial que Donald Trump le ha declarado ha China o por inestabilidades políticas internacionales. Pero también podría darse otra crisis debido a un escándalo financiero.

La última crisis financiera fue una crisis de este tipo, cuando las instituciones bancarias estadounidenses, muchas de ellas internacionales, se dedicaron a animar la concesión de créditos sin evaluaciones de riesgos. De una situación así se puede decir: 'es culpa de los consumidores, que fueron estúpidos pidiendo esos créditos'. Pero eso no es así. Porque en muchos casos los consumidores fueron animados a firmar esas hipotecas [subprime]. Esto es algo que yo documento en mi libro.

¿Tiene usted pistas de qué prácticas en el mundo de las finanzas pueden llevar a otra crisis?

Ahora mismo hay mucha inversión en bonos corporativos de alto riesgo. Demasiada inversión en estos instrumentos y un mal uso de los bonos colaterales, que en principio pueden ser una buena idea, pero también pueden amplificar los problemas. Este mecanismo es el mismo que, usándose mal, dio lugar a la última crisis financiera.

¿De qué otros modos está contribuyendo la administración Trump a que se corran riesgos para la economía?

Se está facilitando a las entidades de crédito dar créditos a los consumidores de forma irresponsable. En el sector del crédito al consumo, se está facilitando el acceso a créditos a gente que no puede pagar esos créditos o que, directamente, no los necesita. Por ejemplo, entre los colectivos más afectados de estas prácticas se encuentran nuestros veteranos de guerra. En muchos aspectos, en Estados Unidos tratamos a nuestros veteranos de manera deplorable. Son el objetivo de entidades que dan dinero y se comportan como carroñeros, carroñeros que van a por hogares que están sufriendo económicamente.

Lo que estos facilitadores de crédito están ofreciendo a los consumidores es lo que algunos han llamando "crack financiero"; "crack" como la droga. Te lo ofrecen diciéndote que puedes permitírtelo, que luego lo puedes refinanciar, cayendo en muchos casos en una trampa insostenibles de deudas, mientras que los que ofrecen el crédito obtienen muchos beneficios a corto plazo. Cuando el consumidor se declara en bancarrota, los que ofrecían el crédito han cobrado varias veces lo que prestaron porque los intereses en este sector varían, entre un 300% y un 500%. A este tipo de créditos al consumo es más fácil acceder con la actual administración de la Casa Blanca.

¿Qué otras realidades económicas le preocupan?

La administración Trump le ha dicho básicamente a Wall Street: 'podéis hacer lo que queráis'. Por ejemplo, Betsy DeVos, la Secretaria de Estado para la Educación, está dificultando que los estados en Estados Unidos puedan proteger a los consumidores frente a las entidades que ofrecen créditos a los estudiantes para pagar sus estudios. Esto es lo mismo que pasó en la crisis de las hipotecas. Se dijo, como hace DeVos ahora, que sólo las autoridades federales pueden proteger a los consumidores. Pero con las hipotecas, las autoridades federales no hicieron nada.

Luego, hay otras realidades preocupantes. La administración Trump está haciendo más difícil que los ciudadanos vayan a los tribunales frente a entidades de crédito. El sector agrícola del país presenta una deuda de 409.000 millones de dólares (unos 369.600 millones de euros), lo que pone al sector cerca de los niveles de la crisis que vivió en los 80. Podría seguir dando datos, pero pienso, de todos modos, que llegará el día en que haya que hacer cuentas y habrá gente que no pueda pagar deudas. Entonces habrá otra crisis.

¿Cómo de malas serían esas noticias para la economía en Europa?

Una crisis en Estados Unidos se haría notar internacionalmente. Se dice, con una economía como la de Estados Unidos, que cuando Estados Unidos tose, el resto cogen neumonía. Nuestras economías están todas vinculadas, del mismo modo que lo estamos con China. Pero si hay una crisis financiera por mal uso de productos financieros en Estados Unidos como los que he mencionado, entonces Europa se puede ver afectada o no en función de cómo las instituciones europeas se comporten respecto a este tipo de actividades económicas, y también en función del tamaño de los desmanes cometidos en Estados Unidos.

Su análisis confiere mucha importancia a los consumidores. ¿Por qué?

Los consumidores son el motor de la economía. En Estados Unidos se identifican con los consumidores 6,5 céntimos por cada 10 céntimos que se consume en la economía. Cualquier cosa que dañe a los consumidores está dañando a la economía. Si uno se aprovecha de los consumidores como ocurrió con la última crisis, todo el mundo lo va a notar.

En 2018 la deuda de los hogares estadounidenses ya superó el nivel máximo de deuda en 2008. Además, en Estados Unidos, y pienso también que en el mundo, está creciendo la diferencia entre ricos y pobres. La desigual distribución de la riqueza comienza a parecerse a la de los años 20, antes de la gran recesión que supuso el crac del 29. Esto son señales de alarma.

¿Qué vínculo hay entre esta situación económica y la realidad política que se observa en Estados Unidos y Europa, donde se está produciendo un auge de la extrema derecha?

Yo puedo hablarle de que, económicamente, los efectos de las políticas de Trump van a ser un desastre. En los años 30, Estados Unidos flirteó con la dictadura, o al menos alguna gente. Y ahora también. Piense en que el Tea Party [movimiento ultraconservador del Partido Republicano] surgió de la última crisis, una crisis que el Tea Party nunca entendió. Ellos crearon el mantra: 'no creemos en la regulación, ni en la ciencia...'. Es ridículo.

El problema es que los dictadores saben que, cuando la gente tiene hambre o no pueden pagar la luz ni las cosas más básicas, lo que quieren es poder acceder a esas cosas y apoyarán al que se lo dé. Dará igual si es un dictador o alguien con tendencias dictatoriales. El problema con las crisis económicas es que ponen la atención de mucha gente en la próxima paga y en la próxima comida. Ahí es cuando se es capaz de apoyar a cualquiera, incluida una mala persona que promete que arreglará la situación.

¿Hay otras soluciones?

Sí, sabemos, por ejemplo, que la solución a la crisis del sector del carbón está en crear puestos de trabajo en energía solar, por ejemplo. También hay ideas a considerar como la de establecer una renta mínima anual de subsistencia para así lidiar con el creciente desempleo que crea el uso de robots.

Por Aldo Mas

22/11/2019 - 21:37h

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Miércoles, 24 Octubre 2018 05:43

Dinero endógeno: escondido a plena vista

Dinero endógeno: escondido a plena vista

Ya es lugar común criticar a los economistas convencionales por su incapacidad para entender la crisis de 2008. Hay muchas razones para dirigir una severa amonestación a estos economistas. Pero hay una crítica que es fundamental y que no ha recibido la atención que merece, quizá porque está relacionada con un fenómeno que se ha mantenido escondido a plena vista de todos: el dinero endógeno.

Estas palabras pueden sonar algo enigmáticas, porque van en contra de un mensaje transmitido por autoridades y académicos sin interrupción desde el nacimiento de la teoría económica. El mensaje corresponde a la pregunta: ¿De dónde viene el dinero? La respuesta tradicional tiene tres componentes centrales. Primero, no existe una fábrica de dinero, pero sí un instituto emisor que tiene el monopolio de la creación monetaria y se llama banco central. Segundo, ese organismo es independiente de las fuerzas económicas y del mercado, por lo que sus decisiones sobre la cantidad de dinero que hay que emitir son externas a la economía. A ese dinero emitido por el banco central se le denomina dinero exógeno. Tercero, los bancos son simples intermediarios entre los agentes que depositan sus ahorros en sus bóvedas y aquellos que recurren a los bancos para satisfacer su demanda de capitales para invertir.

Todo eso forma parte de una historieta que es falsa. Existe una mejor y más certera descripción del fenómeno de creación monetaria. Proviene de los trabajos de economistas que han cuestionado los dogmas oficiales. En esta visión alternativa la mayor parte del dinero es creado no por el banco central, sino por los bancos comerciales privados. Y esta creación monetaria se lleva a cabo mediante un proceso que no tiene nada que ver con el cuento de hadas de la intermediación bancaria. En síntesis, los bancos no necesitan que un agente deposite sus ahorros para poder otorgar un préstamo. El proceso es al revés: cuando un banco otorga un préstamo, en esa misma operación crea un depósito. En lugar de requerir de un depósito para poder realizar el préstamo, los depósitos son creados al otorgar el crédito.


El crédito otorgado por el banco corresponde en rigor a una creación monetaria. La creación de dinero deja de ser monopolio del banco central y responde a las necesidades de crédito de la economía. Es decir, la oferta monetaria es determinada por la demanda de crédito. A ese circulante se le denomina dinero endógeno, porque su cantidad depende de las fuerzas al interior de la economía y no de las decisiones de un instituto como el banco central. Los bancos comerciales privados pueden satisfacer esa demanda de crédito creando dinero de la nada.


Para darnos cuenta de que el cuento sobre la intermediación bancaria es falso, basta echar un vistazo a los agregados que constituyen la oferta monetaria en cualquier economía capitalista. Ese examen revelará que el dinero emitido por el banco central es sólo una pequeña parte (no más de 5 o 6 por ciento) del total de la oferta monetaria. El resto es emitido por el sistema bancario comercial privado. Lo que mueve a la economía es el dinero creado por los bancos privados mediante los préstamos que otorgan.


Pero si la creación monetaria se lleva a cabo mediante el otorgamiento de crédito, ¿cómo sabe el sistema bancario cuando detenerse? O, para decirlo de otro modo, ¿cuándo saben los bancos en su conjunto cuando ya no es prudente otorgar más crédito? La respuesta es que no lo sabe, porque no hay límites intrínsecos al otorgamiento de crédito. No existe un foco rojo que mande la señal inequívoca de que la economía se ha saturado de crédito (o, lo que es igual, de dinero endógeno). El crédito no es como un producto industrial de la economía real, en la que la sobre-producción envía la señal de que los inventarios están creciendo (la mercancía no vendida se está acumulando). En el caso de los bancos, para cuando el sistema bancario se percata que se ha rebasado el umbral de saturación, ya es demasiado tarde. Buena parte de la crisis de 2008 se debe a este fenómeno.


Las implicaciones del fenómeno de dinero endógeno son enormes y no deben evadirse. Este concepto, que la escuela postkeynesiana tanto ha contribuido a desarrollar, exige redefinir los temas centrales de la teoría y la política macroeconómicas, entre ellos las causas de la inflación, la determinación y el papel de la tasa de interés, la relación entre ahorro e inversión y, por supuesto, la regulación bancaria y del sistema financiero.


Pero mientras los economistas del sistema y la enseñanza de la teoría macroeconómica continúen perpetuando las falsedades de la ortodoxia, no se podrá avanzar en estos temas.
La creación monetaria por los bancos privados es lo que permite a la economía moverse. Está en todas partes y nos parece tan natural que por eso mismo pasa desapercibida. Decía Sherlock Holmes que no hay nada más invisible que lo que es obvio. Seguramente estaba pensando en el dinero endógeno.
Twitter: @anadaloficial

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La tasa de paro en Estados Unidos cae al nivel más bajo desde 1969

Wall Street aguanta la respiración. La economía de Estados Unidos sigue dando muestras de que avanza con solidez. En septiembre se crearon 134.000 empleos, pese al efecto del huracán Florence, y la tasa de paro cayó al 3,7%, el nivel más bajo desde diciembre de 1969. Esta evolución del mercado laboral, sin embargo, da argumentos para que la Reserva Federal siga retirando los estímulos monetarios al crecimiento, lo que provocó que el tipo de interés en los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años superara el 3,2% y se colocara a su nivel más alto en siete años.

EE UU lleva ocho años creando empleo de una manera continuada. Es cierto que la primera lectura del indicador de septiembee está por debajo de lo que anticipaba el consenso de mercado, pero el dato se ve distorsionado por el efecto del huracán que azotó el mes pasado la costa de las Carolinas. Fue, en todo caso, un ritmo suficiente para llevar la tasa de desempleo a un nivel que no se veía desde la Guerra de Vietnam. Se revisó al alza agosto y julio.


La economía está que arde, como dicen los analistas a prácticamente un mes de las legislativas en EE UU. Hasta el presidente de la Fed, Jerome Powell, dice que las cosas no pueden ir mejor y por eso argumenta que la política “acomodaticia” ya no se justifica. Ese término voló del comunicado final que publicó el banco central tras su última reunión. Lo citaba para indicar que pese a la subida de tipos, la estrategia monetaria seguiría estimulando la economía.


Eso se acabó. En sus palabras, los tipos “están aún lejos” de lograr una posición neutral. Eso implica, según los agentes del mercado, que tiene margen y puede ir más alto del 3%. Ahora están en el 2% y 2,25%. Esta reflexión lleva toda la semana reverberando por el mercado de bonos y castigando las divisas de los mercados emergentes, que pierden valor mientras el optimismo fortalece el dólar.


El bono a 10 años es un indicador clave para los inversores globales. La combinación con la apreciación del billete verde eleva el coste de la deuda en dólares. El efecto se replica en otros países avanzados, así como en los emergentes. A final de marzo ya se vivió una situación de tensión por el mismo motivo, cuando se acercó al 3%. Entonces, como ahora, Wall Street estaba en máximos históricos.


La última vez que el tipo del bono a 10 años estaba a este nivel, la economía de EE UU crecía un tímido 1%. Ahora lo hace por encima del 3% y la tasa de paro es la más baja en casi cinco décadas. El mercado laboral está en una situación de pleno empleo, lo que obliga a su vez a las empresas a elevar los salarios para retener a sus empleados. Lo hicieron tres décimas en septiembre, aunque la anual se moderó ligeramente al 2,8%.
Recalentamiento


La escalada de la deuda pública y corporativa es un claro factor de vulnerabilidad cuando los tipos de interés suben. Es un asunto recurrente este año, junto a la tensión por la batalla comercial y el encarecimiento del petróleo. Jerome Powell asegura que el incremento de tipos en EE UU será “gradual”, pero insiste en que debe seguir el curso al alza para evitar que la economía se recaliente. El reto en este momento es que no pasarse al pisar freno a los estímulos.


La solidez de la economía estadounidense contrasta con la europea, a la que le cuesta remontar, y eso provoca que la brecha con el tipo de bono alemán sea la mayor desde la caída del Muro de Berlín, hace tres décadas. Es más, los analistas no descartan que la diferencia pueda ampliarse porque los fundamentales de los dos polos económicos son divergentes. También pesa la incertidumbre política.


Esta situación está obligando a los bancos centrales de Argentina y Turquía a subir los tipos como reacción para defender sus respectivas monedas. El Fondo Monetario Internacional tiene previsto publicar sus previsiones económicas el próximo martes. La expansión global continúa, como indicó Christine Lagarde esta semana. Pero la directora gerente advierte de que el tiempo empieza a cambiar.


Cita entre los factores de riesgo que comienza a materializarse la presión de un dólar fuerte y de las restricciones en las condiciones financieras en los países emergentes. Esta situación explica la sensibilidad que muestra el mercado desde hace seis meses hacia los tipos, por el potencial que puede tener el valor de los activos. De momento, domina más la cautela que la preocupación.

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Crisis financiera ¿Qué fue de los protagonistas de la estafa de las 'subprime' que trajo la mayor crisis económica?


Hace diez años estalló la crisis de las hipotecas basura en EEUU, que arrastró al sistema financiero internacional y llevó a la recesión a los países industrializados, y cuyas consecuencias todavía no han terminado de cicatrizar

 


Hace diez años estalló la crisis de las hipotecas subprime, el prólogo de lo que, trece meses después, fue la mayor crisis financiera que provocó una fuerte recesión en todo el mundo industrializado.


Los bancos de Estados Unidos venía comercializando hipotecas con un nivel de riesgo de impago superior a la media del resto de créditos (las subprime). Esas hipotecas se empaquetaban como títulos de deuda y se vendía, como productos de financieros de alta calidad. Y la burbuja fue engordando, al ritmo en que se calentaba el sector inmobiliario estadounidense; hasta que estalló.


Entre julio y agosto de 2007, empiezan los problemas para fondos, bancos y agencias hipotecarias en EEUU a medida que las hipotecas subprime resultan fallidas. El 9 de agosto el contagio alcanza Europa: el banco BNP Paribas suspende tres fondos por la falta de liquidez. Comienza la histeria en los mercados, y el BCE y la Reserva Federal de EEUU tienen que realizar inyecciones masivas de liquidez, para calmar las tensiones. Pero la inestabilidad seguirá, hasta el golpe definitivo con la caída de Lehman Brothers, el 15 de septiembre de 2008.


Los analistas y expertos apuntan que la burbuja financiera fue posible, en gran medida, por la desregulación y levantamiento de controles que siguió al mandato de Ronald Reagan, que otros presidentes no quisieron o pudieron frenar. La bola de nieve fue creciendo hasta que arrastró a todo el sistema financiero mundial.


Las heridas de aquella crisis todavía no han cicatrizado. Pero entre los ciudadanos queda la impresión de que los responsables o culpables de aquella crisis no han tenido su castigo. Un informe de Washington remitido al Congreso estadounidense señala que apenas 35 banqueros fueron sentenciados en los tribunales por la crisis. Y según un informe reciente del diario británico Financial Times apunta que los grandes bancos norteamericanos han pagado más de 150.000 millones de dólares en multas por la crisis.
Estos son los protagonistas de aquella crisis que todavía seguimos pagando.


Alan Greenspan:


Presidente de la Reserva Federal entre 1987 y 2006, fue el padre de la doctrina de la "exuberancia irracional", que dirigió las políticas financieras anti regulación que llevó a cabo EEUU en la época y fue señalada por muchos como uno de los pilares de la crisis hipotecaria. El famoso economista admitió en octubre de 2008 que en su fe ciega en la economía de mercado cometió un “error” al suponer que los intereses de las entidades financieras siempre estarían alineados con los de sus accionistas y que estas nunca asumirían más riesgos de los que podían afrontar.


Greenspan abandonó su cargo en la Reserva Federal en 2006, meses antes del estallido de la crisis, dejándolo en manos de su número dos, Ben Bernanke. Poco después, fundó su propia consultoría económica, Greenspan Associates, que asesora a bancos y fondos de inversión. También ha servido como asesor de inversiones en Deutsche Bank y en el fondo de inversiones de alto riesgo Paulson & Co. Greenspan fichó como asesor económico en Advisors Capital Management en septiembre de 2016.
Bear Stearns y Washington Mutual Inc.:


El banco de inversiones Bear Stearns y la caja de ahorros Washington Mutual se aprovecharon sin mesura del negocio de las hipotecas basura, llegando a acumular respectivamente 87.000 y 45.600 millones de dólares en subprime en los comienzos de la crisis. Investigaciones judiciales determinaron más tarde que ambas entidades incurrieron en prácticas fraudulentas en la gestión de los bonos hipotecarios.


Bear Stearns engañó a sus inversores, mintiéndoles sobre la calidad de los títulos que les vendía, en gran parte conjuntos de créditos hipotecarios sin valor y con muy alto riesgo. Por su parte, Washington Mutual estafó a prestatarios e inversores, convenciendo a los primeros para contratar préstamos que no iban poder pagar y posteriormente empaquetándolos y ofreciéndoselos a los segundos, enmascarando durante todo el proceso su riesgo real con documentos falsos y otras trampas.


La codicia acabó con ellos: Bear Stearns cae en mayo de 2008 y Washington Mutual en septiembre


La codicia acabó pasándoles factura. Bear Stearns caería en mayo de 2008, mientras que Washington Mutual aguantó sólo hasta septiembre de ese año. El hundimiento de WaMu es considerado -por las dimensiones de la entidad, la principal caja de ahorros del país hasta entonces- la mayor catástrofe bancaria de la historia de Estados Unidos. Ambos organismos fueron adquiridos por el gigante bancario JP Morgan Chase, que tuvo que hacer frente a cuantiosas multas por las acciones delictivas de las entidades.
La mayoría de los ejecutivos de Bear Stearns han seguido trabajando en el mundo de las finanzas, en posiciones similares en otros bancos. Thomas Marano, el director de la división de financiación hipotecaria, ha dirigido desde entonces varias compañías de gestión e inversión hipotecaria. Jeffrey Verschleiser, director de títulos respaldados por activos, ha ocupado varios altos cargos en Goldman Sachs. Michael Nierenberg and Baron Silverstein, ambos de la división de bonos hipotecarios de Bear Stearns, ostentan puestos similares en Bank of America. Jeff Mayer, co-director de renta fija de Bear Stearns, ha trabajado en lo mismo en UBS y Deutsche Bank.


Sólo Ralph Cijoffi y Matthew Tanin, que gestionaban fondos de inversión libre que alcanzaron la bancarrota en 2007, fueron sancionados por su papel en la crisis.
Tuvieron que pagar entre los dos un millón de dólares para liquidar los cargos. El director ejecutivo de Bear Stearns en la antesala de la crisis, Jimmy Cayne, se dedica a jugar al bridge de manera profesional. El de Washington Mutual, Kerry Killinger, es fundador y director de la empresa de inversiones Crescent Capital Associates.


Lewis Ranieri:


Conocido como el padrino de los bonos hipotecarios, se le atribuye la creación de la titulización, proceso mediante el cual activos no líquidos (como las hipotecas) se agrupan mediante ingeniería financiera para convertirse en títulos que se comercializan más fácilmente. Ranieri, entonces vicepresidente de la banca de inversión Salomon Brothers, es el fundador y actual presidente de Ranieri Partners, una asesoría de inversiones inmobiliarias.


Fannie Mae y Freddy Mac:


La Asociación Nacional Federal Hipotecaria (conocida popularmente como Fannie Mae) y la Corporación Federal de Préstamos Hipotecarios para la Vivienda (Freddy Mac) son las principales agencias hipotecarias de Estados Unidos, espolvorizadas por el gobierno hasta que tuvieron que ser rescatadas por él en los inicios de la crisis.
La primera fue creada en 1938 y la segunda surgió en 1970. Su misión era dinamizar el mercado hipotecario, comprando estos créditos a los bancos para que ellos pudiesen mantener su liquidez y conceder aun más.


Lo que falló durante el auge de la burbuja inmobiliaria fue precisamente que los emisores de préstamos hipotecarios encontraron un mercado alternativo a Fannie y Freddy mucho más provechoso, en el que podían vender activos que no cumplían los estrictos criterios de las agencias. Para evitar quedarse atrás, alrededor de 2006 Fannie y Freddy comenzaron a adquirir ciertos bonos subprime, avalados por las agencias de rating.


Cuando la burbuja explotó, Fannie y Freddy, que operaban exclusivamente en el mercado hipotecario, se precipitaron al colapso, y tuvieron que ser rescatadas por el gobierno. Su destino permanece a día de hoy sin determinar.


Las agencias de 'rating'

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Las agencias de rating, encargadas de calificar la calidad de los activos financieros, han sido acusadas de inflar las puntuaciones de paquetes de hipotecas basura, alentando así a los inversores a asumir inconscientemente riesgos elevados. Las agencias recibían la remuneración por emitir calificaciones directamente de los emisores de los bonos, lo que pudo crear conflictos de intereses. La competición entre ellas también ha sido señalada como una posible causa de este comportamiento.


Moody’s y Standards & Poor tuvieron que abonar 864 y 1.375 millones de dólares respectivamente a las autoridades estadounidenses para resolver alegaciones de manipulación de calificaciones, además de comprometerse a implementar estándares éticos rigurosos. Esta segunda parte parece estar resultando dificultosa para las agencias. Según un informe de la Comisión de Bolsa y Valores, recogido por el New York Times, a finales de 2015 se seguían detectando irregularidades en la conducta de las firmas.


Kathleen Corbet, directora de la mayor agencia de ratings, Standards & Poor, antes y durante la crisis de 2007, fundó en 2008 Cross Ridge Capital LLC, firma especializada en capital riesgo, que también dirige. Raymond McDaniel, director de Moody’s en esas fechas, continúa al frente de la agencia.


Goldman Sachs:


El banco de inversiones Goldman Sachs salió airoso, con ganancias de más de 4.000 millones de dólares, de la crisis hipotecaria que dejó temblando a las principales entidades bancarias del mundo. Un informe de la Comisión Levin, con representantes del Subcomité Permanente del Senado para Investigaciones, señaló en 2011 que esta posición ventajosa se pudo deber a que Goldman Sachs engañó a sus inversores para venderles activos ligados a hipotecas basura, para después adoptar posiciones bajistas contra estos activos, lo que produjo un doble beneficio para el banco. Sin embargo, la Justicia estadounidense resolvió que no había en el informe evidencias suficientes para investigar penalmente al banco o a sus ejecutivos.


Para acallar esta y otras denuncias, Goldman ha pagado más de 5.000 millones de dólares en multas a la Administración de EEUU. Su director ejecutivo en la época, Lloyd Blankfein, continúa en el cargo.


John Paulson:


El multimillonario fue el gran beneficiario de la crisis hipotecaria. Apostó por el estallido de la burbuja inmobiliaria y ganó 3.700 millones de dólares cuando su predicción resultó acertada, recibiendo duras críticas por enriquecerse de las pérdidas generalizadas.


Desde 2011, el fondo de inversiones que dirige, Paulson & Co., ha menguado en dos tercios de su valor, pasando de los 36.000 millones de dólares en 2011 a 10.000 millones en la actualidad. Sin embargo, una nueva apuesta inmobiliaria y política podría cambiar su suerte.


Paulson es uno de los principales accionistas de Fannie Mae y Freddie Mac, las grandes agencias hipotecarias que pasaron a manos del gobierno estadounidense al ser rescatadas en 2007 y siguen bajo control de los poderes públicos. Con un valor mínimo actualmente, sus inversores permanecen a la espera de que este se dispare cuando sean privatizadas.


Parece que este momento podría llegar inminentemente. El nuevo secretario del tesoro estadounidense, Steve Mnuchin, es un gran partidario de que el gobierno se desvincule de estas agencias. También lo es el presidente Donald Trump, que Paulson apoyó desde los inicios de su campaña electoral, sirviendo como consultor económico de su campaña y dotando al comité de inauguración de la presidencia de 250.000 dólares.


AIG:


La compañía aseguradora American International Group concedió seguros contra el impago de los bonos hipotecarios, entendiendo que estos activos, calificados como muy seguros, rara vez serían objeto de incumplimientos de pago.


Nada más lejos de la realidad. El desplome de las hipotecas puso la empresa al borde de la quiebra, forzando al gobierno de Estados Unidos a rescatarla, con un préstamo de emergencia de 85.000 millones de dólares. El rescate se produjo al día siguiente de la quiebra de Lehman Brothers y la negativa del gobierno a intervenir en más rescates bancarios. En el caso de AIG, el gobierno señaló que el impacto de su caída en la economía habría sido tan grande que hacía ineludible su intervención.


AIG continúa operando hoy en día. Su director general en la época, Maurice R. Greenberg, dirige la aseguradora Starr Co. & Inc. Joseph Cassano, director del equipo de AIG que vendía seguros contra el impago en Londres, considerado el “paciente cero” del colapso global, ha desaparecido de la esfera pública.


Lehman Brothers:


EL gigante financiero Lehman Brothers, cuarto banco de inversión más importante de Estados Unidos, se declaró oficialmente en bancarrota el 15 de septiembre de 2007. El gobierno de Estados Unidos rechazó rescatar la entidad, aduciendo a un "riesgo moral" de que todos los bancos exigiesen el mismo trato en caso de fallar.


Un informe judicial durante la evaluación de su proceso de liquidación halló que los ejecutivos de la empresa habían incurrido en "riesgos excesivos", cometiendo "errores de juicio" al invertir descontroladamente en hipotecas basura y otros activos tóxicos y no prever el desenlace final. Además, apuntaba que los altos cargos habían manipulado las cuentas de la entidad para maquillar su insolvencia hasta que se hizo evidente.


Tras el hundimiento de la entidad, Dick Fuld, su director ejecutivo, lanzó en 2009 Matrix Advisors, una empresa de asesoramiento a pequeñas empresas para desarrollo de negocio y acceso a capital. El director de inversiones de Lehman Brothers, Hugh McGe III, asumió varios puestos en la directiva de Barclays a partir de 2008 y dirige ahora Intrepid Financial Partners, LLC, que él mismo contribuyó a fundar.


Merril Lynch:


Al banco de inversión Merril Lynch le estaba yendo de maravilla con el negocio de las hipotecas y derivados. Registró un crecimiento de un 40% de su valor en 2006 y decidió adquirir First Franklin, compañía especializada en préstamos de riesgo elevado, para continuar su expansión.


La oleada de impagos hipotecarios de 2007 alcanzó de lleno al banco. El 15 de septiembre fue adquirido por Bank of America, con ayudas públicas para garantizar su sustento. Bank of America se ha tenido que hacer cargo de multas por acciones leales contra la actuación previa a la crisis de Merril Lynch y sobre la información provista sobre el estado de la entidad durante la compra.


El director ejecutivo de Merril Lynch llegó al consejo de administración de Alcoa, multinacional de aluminio, al poco de constatarse la crisis. Sus principales directivos, Osman Semerci y Ahmass L. Fakahany, han continuado sus carreras profesionales en sectores dispares. Semerci reflotó Duet Groupuna, gestora de patrimonio con sede en Londres, de la que ahora es director ejecutivo. Por su parte, Fakahany, permanece establicido en Wall Street, donde dirige restaurantes de lujo.


Phil Gramm y Chris Todd:


Ávido defensor de la desregulación finaciera, el senador republicano Phil Gramm trató de presentar las hipotecas subprime como un ingrediente esencial del sueño americano y contribuyó al auge de la titulización. Una ley con su nombre, la Ley Gramm-Leach-Bliley de 1999, eliminó las estrictas reglas impuestas al sector financiero tras la Depresión, permitiendo a Wall Street embarcarse en la especulación de alto riesgo.


El senador de Texas fue el que más contribuciones recibió de bancos comerciales en sus campañas electorales entre 1989 y 2002 y de los cinco que obtuvieron más donaciones de Wall Street. Gramm nunca perdió la confianza en el mercado, llegando a afirmar que la crisis financiera era una “recesión mental” en julio de 2008, tres meses después de la caída de Bear Stearns y cinco antes de la de Lehman Brothers.


Desde su retirada del Senado en 2002, Gramm trabajó como vicepresidente del departamento de inversiones de UBS, empresa suiza de servicios financieros, pasando a ser asesor de la entidad en 2012. En marzo de 2016, fue nombrado consejero económico del candidato republicano a la presidencia Ted Cruz.


El senador demócrata Chris Dodd, presidente del Comité de Banca del Senado entre 2007 y 2010, se resistió a endurecer las regulaciones de Fannie Mae y Freddie Mac, abogando en su lugar por que estas agencias concediesen hipotecas menos fiables, esperando facilitar así a los segmentos más pobres de la población adquirir viviendas en propiedad. Dodd recibió entre 1989 y 2008 donaciones por valor de 165.000 dólares de Fannie y Freddie, más que cualquier otro miembro del Congreso, según explica The Guardian


El senador de Connecticut tendría tiempo de retractarse de este impulso desregulador. Junto con el entonces presidente de la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, Barney Frank, fue responsable de redactar la ley Dodd-Frank, firmada por Barack Obama durante su primera legislatura, que establecía una rigurosa reglamentación para poner límites a la temeridad de Wall Street.


Dodd dejaría el Senado en 2010, convirtiéndose en marzo de 2011 en director de la Asociación Cinematográfica de Estados Unidos, el grupo de presión de los principales estudios de Hollywood. Chris Dodd abandonará su posición al frente del lobby en septiembre de este año.

 

09/08/2017 08:54 Actualizado: 09/08/2017 11:20
paula peñacoba

Publicado enEconomía
Domingo, 25 Junio 2017 05:56

China disputa la hegemonía del oro a EU

China disputa la hegemonía del oro a EU

Entre las causales de la inevitabilidad de la próxima guerra de Estados Unidos y China, según la visión americanocentrista del controvertido politólogo Graham Allison, de Harvard, en su polémico, sesgado y fatalista libro Destinados a la guerra: ¿pueden Estados Unidos y China escapar a la trampa de Tucídides? (https://goo.gl/bSyEvf)?, no viene citada la guerra geofinanciera ya desatada entre ambas superpotencias, en la que el oro juega un papel relevante para desbancar al dólar de su tambaleante trono.

No es novedad alguna la guerra aurífera de la dupla anglosajona de Estados Unidos y Gran Bretaña contra China y Rusia, la cual se subsume en la guerra geofinanciera global en la que las plazas de Wall Street y la City todavía presumen la otrora hegemonía unipolar financierista de Estados Unidos, a quien le queda su dólar como arma de disuasión masiva, más por ausencia de válidos competidores que por virtudes propias.

Estados Unidos y Gran Bretaña (ésta en particular) han intensificado su guerra aurífera mediante la abrupta liquidación de sus reservas, con el fin de apuntalar al dólar estadunidense y a la libra esterlina (caso perdido con el Brexit y su terrorismo doméstico). La liquidación de las reservas de oro de Gran Bretaña en plena crisis de 2008 por el ex primer ministro –fundamentalista neoliberal con máscara socialista– Gordon Brown, fue un tremendo desastre.

Cuando las sociedades de Estados Unidos y Gran Bretaña implosionan debido a los estragos, entre otras variantes, de la cataclísmica globalización financierista, China se pertrecha con mayores reservas de oro, que se prepara a descolgar en el trayecto (literal) de su mirífico proyecto de la nueva Ruta de la Seda (OBOR, por sus siglas en inglés), a juicio de Zi Yang, consultor chino educado en universidades de Estados Unidos (https://goo.gl/RMFBTq).

La conexión de OBOR no es sólo textil, geoeconómica y geopolítica, sino también comporta un relevante vector geofinanciero que le procura su divisa cada vez más internacionalizada, el renminbi, y las exploraciones por las gigantes mineras chinas que ayudarán a Pekín a cerrar la brecha con las supuestas reservas de Estados Unidos en Fort Knox, cuya existencia ha sido puesta en duda por el ex congresista texano Ron Paul, quien desde hace mucho exige una auditoría para conocer con certeza las tenencias de la Reserva Federal.

La nueva Ruta de la Seda puede representar el equivalente histórico de la cruzada por el oro en 1848 en California; por cierto, arrebatada a México por Estados Unidos, de lo cual ni siquiera han de estar enterados los itamitas que lo han despedazado deliberadamente y que, apuesto, no han visitado el Museo de las Intervenciones en Churubusco.

El oro de la Ruta de la Seda tiene menor costo que las inmensas reservas de China. Yang aduce que es difícil señalar con precisión las reservas "exactas" (sic) de China, que considera el oro "activo estratégico", por lo que el "gobierno no publica los datos de su comercio aurífero". No sólo la Reserva Federal de Estados Unidos engaña con sus supuestas "tenencias" de oro, sino que también el banco central chino lo imita en sus ocultaciones en el "póquer de cartas cerradas" del inasible mercado aurífero.

Según las estimaciones del Consejo Mundial del Oro en 2016, China detenta mil 843 toneladas y tiene como objetivo rebasar las de Estados Unidos, que se encuentran en 8 mil 133.46 toneladas. A ese ritmo gradual y prudente –quizá para no disparar su precio en el mercado manipulado por la banca Rothschild en la City– le tomará muchos años a China rebasar a Estados Unidos. En forma impactante, en 2016 China importó más de mil 300 toneladas, mientras su producción doméstica fue de 453 toneladas. Cualquiera que haya viajado a China, India e Irán se habrá percatado del culto icónico de sus poblaciones por el oro y la plata.

En China el año pasado la demanda de los consumidores fue por 975 toneladas, mientras la demanda institucional fue de 778 toneladas. Más allá de sus reservas, esta nación ostenta sustanciales "depósitos" auríferos –alrededor de 11 mil 563.46 toneladas, en 2015–, pero sus mineras alegan que su extracción será muy costosa. De todas maneras, llama la atención que más de la mitad de su consumo aurífero provenga de sus importaciones, que quizá consideren se encuentra muy accesible antes de que se detone su precio. Lo relevante hoy radica en que las mineras chinas estén dispuestas a sacar provecho del proyecto y trayecto de la nueva Ruta de la Seda, que derrumbará barreras y expandirá las zonas libres comerciales.

Según la Asociación de Oro de China, los países que forman parte de la nueva Ruta de la Seda detentan reservas por 23 mil 600 toneladas: ¡42 por ciento del total mundial! Más aún: los países del OBOR producen mil 150 toneladas al año: ¡36 por ciento del total global! A ese ritmo, sólo fuera de China se calcula que los países del OBOR rebasarán a Estados Unidos de cinco a 10 años, lo cual provocará un choque monetario global y el inicio del fin del caduco sistema dolarcéntrico, que correrá la misma triste suerte que su progenitora: la libra esterlina.

Yang expone la penetración de la principal minera china Zijin, que ha invertido hasta ahora cerca de 2 mil millones de dólares en varios países: Tajikistán, Kirguistán, en Tuva (Rusia), Sudáfrica, República Democrática del Congo, Australia, Papúa Nueva Guinea y Perú (sic). En forma anómala, Yang no toma en cuenta a Rusia ni a India, no se diga a Sudáfrica, quienes tampoco se encuentran con los brazos cruzados. A juicio de Yang, la demanda aurífera china, como inversión, seguirá viento en popa. Al primer trimestre de este año incrementó su demanda de barras físicas de oro en 60.2 por ciento, comparado con 22.4 por ciento del mismo periodo del año pasado.

Las plazas de Wall Street y la City venden "papel oro" mediante sus especulativos cuan etéreos ETF ( exchange traded funds: fondos de intercambio bursátil), que no tienen ninguna garantía de entrega real a su vencimiento, mientras en China, India, Rusia e Irán procuran mayores transacciones con barras físicas. Mediante la plaza de Hong Kong se espera que este año China supere la barrera de las mil toneladas de importaciones auríferas, comparadas con las 771 toneladas del año pasado.

Un motivo adicional por el tropismo de China por el oro es la reciente incorporación del renminbi como divisa de reserva del Fondo Monetario Internacional, que así es más apuntalado con mayor reserva aurífera. Además, el oro se ha vuelto un refugio "seguro" (sic) de los inversionistas chinos, debido a la desaceleración económica, la depreciación del renminbi y la preocupación por las burbujas especulativas de las acciones y los bienes raíces.

Según Yang, la cruzada multivectorial aurífera de China no debe causar sorpresa alguna, ya que "está interesada en acumular oro para diversificar sus activos y reducir su dependencia del dólar estadunidense". Todo lo contrario que ha hecho el "México neoliberal itamita" con su plata, que también regaló, como su petróleo.

Mi humilde apreciación sobre la compraventa del oro por China es que si se deprecia la cotización, compran mucho, y si sube, pues compran más: se trata de una decisión de carácter estratégico para rediseñar el nuevo orden monetario internacional, como reflejo del nuevo orden global multipolar, que por la "naturaleza de las cosas", como hubieran descrito los clásicos helénicos, será tripolar o no lo será.

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En 9,8% han crecido envíos de dinero desde Estados Unidos

Contrario a lo que se creía, la llegada de Donald J. Trump a la presidencia de Estados Unidos en enero pasado no desató una baja en los envíos de dinero desde Estados Unidos hacia Colombia.


Aunque es prematuro sacar conclusiones sobre qué significará la presidencia de Donald Trump para los vecinos y socios comerciales de Estados Unidos, pero con todo lo que se dice los latinoamericanos que tienen familiares al norte de sus fronteras no están esperando mucho para obtener una respuesta.


Los dólares que envían los migrantes a sus países de origen en Centro y Suramérica y en el Caribe se incrementaron a fines del año pasado en anticipación a la elección de Trump y han experimentado un abrupto aumento a partir de entonces.


Cifras de Bloomberg señalan que Colombia registró un aumento de 9,8% en el flujo de dineros desde Estados Unidos hacia el país.


Para el 2016, el Banco de la República reportó que las remesas alcanzaron un récord histórico para el país con US$4.800 millones.


Es cierto que parte de eso obedece a inferencias económicas. La recuperación del mercado laboral de Estados Unidos ha permitido a los trabajadores migrantes enviar algo más de dinero a su país de origen.


Los dineros procedentes de Norteamérica por Colombianos que residen es esa zona del mundo llegan en su mayoría al Eje Cafetero, Valle del Cauca y en menor magnitud las áreas metropolitanas de Medellín, Bogotá, Bucaramanga y Barranquilla. Le siguen en orden de importancia España y Venezuela, con efectos más concentrados en Valle del Cauca y el Eje Cafetero, en el primer caso, y Norte de Santander y la región Caribe.


En México, las remesas en dólares crecieron 25 por ciento en noviembre respecto de igual mes del año anterior -el nivel más alto en 10 años-, luego aumentaron otro 6 por ciento en diciembre, para alcanzar en enero los US$2.055 millones, un récord mensual.


Los datos de la agencia internacional indicaron incrementos similares de las remesas a partir de octubre en Guatemala, con un aumento récord de 22% en el año hasta febrero, Nicaragua 12%, Colombia 9,8% y Ecuador (8,1 %).

Remesas e ingresos


El desempeño económico de los países receptores de migrantes también tiene un efecto positivo sobre el ingreso total de los hogares, lo que se explica en gran medida por el aumento en los ingresos laborales, dice un estudio del Banco de la República.


La mayor parte de los efectos estimados sobre ingresos son positivos y significativos, con coeficientes sistemáticamente mayores para los ingresos laborales que para los ingresos no laborales (distintos a las remesas).


Los efectos de Estados Unidos superan los $10 mil mensuales por punto porcentual de crecimiento en el Eje Cafetero, Valle del Cauca y las áreas metropolitanas de Bogotá, Medellín, Bucaramanga y Barranquilla. El impacto más grande se registra en el área metropolitana de Pereira, en donde cada punto porcentual adicional de crecimiento de los Estados Unidos se traduce en $26.079 en el ingreso per cápita de los hogares, equivalentes a un aumento de 5,5% con respecto al promedio nacional. Le sigue en orden de magnitud España, con efectos entre $8 mil y $15 mil pesos en Valle del Cauca y el Eje Cafetero, alcanzando su máximo también en el área metropolitana de Pereira.


Al examinar los resultados por países, se encuentra que en la muestra completa los efectos de Estados Unidos sólo son estadísticamente significativos para la probabilidad de ser asalariado y los ingresos laborales de los adultos no-jefe de hogar.


El efecto sobre los ingresos laborales más grande lo registra Estados Unidos en el grupo de los no-jefes, con un coeficiente estimado de 21,409, que es hasta cinco veces mayores a los de España o Venezuela. Al excluir los años de la recesión, Estados Unidos deja de tener un efecto importante sobre las decisiones laborales de los jefes de hogar. Esto muestra que durante la crisis, se vieron afectados todos los adultos, mientras que en el periodo de recuperación los jefes han reaccionado menos elásticamente.

 

Panorama regional


Basta con considerar que dos terceras partes de los migrantes mexicanos enviaron dólares a su país el año pasado, en comparación con 50 por ciento que lo hizo en 2015. Muchos trabajadores extranjeros, sin embargo, podrían actuar de manera preventiva y enviar fondos con la mayor rapidez posible antes de que Trump, que ha hablado de gravar las remesas para solventar su muro fronterizo, pueda embargar sus dólares con destino al exterior o, peor aún, someter a deportaciones masivas a quienes se encuentran en Estados Unidos de forma ilegal.


Esas sombrías consecuencias podrían o no concretarse. Independientemente de ello, sin embargo, la bonanza de remesas destaca también un desafío mayor que se le plantea a América Latina: cómo usar las remesas para impulsar el desarrollo y mejorar la productividad local.


Para muchos de los países más incultos del hemisferio, después de todo, las remesas son la gallina de los huevos de oro: México recibe en la actualidad más dólares procedentes de trabajadores residentes en el exterior que de las exportaciones petroleras.


Los US$17 mil millones que América Central recibió en 2015 por parte de migrantes representaron casi 50% de los ingresos de unos 3,5 millones de hogares, según Manuel Orozco, un investigador del programa de migración, remesas y desarrollo de Dialogo Interamericano.


En total, esos hogares tuvieron ahorros colectivos de US$3 mil millones ese año. "Eso es muy bueno para las familias receptoras y también para los gobiernos", dijo Alberto Ramos, un analista de mercados en vías de desarrollo de Goldman Sachs. "Se trata de dinero que llega a hogares de bajos ingresos, que mejora la cuenta corriente nacional y que, con una orientación adecuada, puede aprovecharse en el plano interno".


Eso es precisamente lo que pensaba el ministro de Finanzas de Guatemala, Julio Héctor Estrada, cuando propuso vender bonos con denominación en dólares en el país para absorber parte del monto sin precedentes de US$7.100 millones que los migrantes guatemaltecos enviaron a su país el año pasado.


Los funcionarios gubernamentales esperan disuadir a los receptores de convertir el total de esa moneda dura a quetzales -lo cual, temen las autoridades, podría impulsar la inflación- y convencerlos, en cambio, de volcar parte de esa suma a proyectos de desarrollo.


"El desafío es impulsar la creación de riqueza en América Latina, y eso implica invertir en capital humano y en la economía del conocimiento", dijo Orozco. Antes, sin embargo, la región tendrá que repensar la estrategia de desarrollo.

 

Bogotá
Abril 17, 2017 - 05:45 AM

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Trump sucumbe ante Goldman Sachs, Hollywood y los financieros de Netanyahu

Ben McLannahan (BM) del Financial Times (FT) comenta que Trump opera un acrobático giro en U y se arroja a los brazos del banco vilipendiado Goldman Sachs (https://goo.gl/b0iIBB) al entregar el manejo de las finanzas a varios operadores del banco de inversiones neoyorquino, cuyo mandamás es el israelí-estadunidense Lloyd Blankfein, quien se había volcado a apoyar a Hillary (https://goo.gl/1YcrDG).

BM comenta que "Goldman Sachs no es sólo el trampolín para posiciones de poder e influencia", como ha sido el caso de Robert Rubin y Hank Paulson con Bill Clinton y Baby Bush, ya que “Citigroup (https://goo.gl/ZAVgAA) también ha sido fuente de nombramientos desde Jack Lew, presente secretario del Tesoro, hasta Stanley Fischer, vicedirector de la Reserva Federal”. Curiosamente los tres aludidos –Lew, Fischer y Rubin– son israelí-estadunidenses.

Las redes trasnacionales de Goldman Sachs alcanzan a Mark Carney, gobernador del Banco de Inglaterra, a Mario Draghi, director del Banco Central Europeo hasta, en el "México neoliberal itamita", al argentino-israelí Martín Werner Wainfeld, socio de la polémica Banca Mifel (https://goo.gl/AZjKUs) y operador, con su controvertido hermano Alejandro (hoy en el FMI), de la debacle financiera del Fobaproa/IPAB de la que nunca se repuso México.

Quedan atrás las retóricas invectivas de Trump contra Goldman Sachs.

The Times of Israel señala que Steve Mnuchin (SM), flamante secretario del Tesoro, “colectó 100 millones de dólares para Trump, y trabajó para los banqueros judíos (sic) que el presidente electo dijo representan “intereses especiales globales (https://goo.gl/zCd7gH)”.

SM, quien también es "judío (sic)", dejó Goldman Sachs en 2002 para ir a trabajar con el megaespeculador George Soros –supuestamente enemigo mortal de Trump–, quien lo ayudó a montar Duke Capital Management.

Pesó mucho en el nombramiento de SM la cercanía con el yerno de Trump, Jared Kushner, quien fraguó con Videgaray la polémica visita a México.

De entrada, SM, como el mismo Trump, fustigó la “estricta regulación financiera de la Enmienda Dodd-Frank, que impide los "préstamos bancarios".

El rotativo israelí Haaretz desmonta la "conexión de Hollywood" de SM con el multimillonario australiano James Packer (JP) “cuyos regalos (sic) a la familia Netanyahu están siendo investigados por la policía de Israel (https://goo.gl/kZ7vH0)” ¡Uf!

SM, "primer miembro judío del gabinete del presidente electo, es también socio de un íntimo y confidente del primer ministro Benjamín Netanyahu, el multimillonario australiano JP".

Se asienta más la Santa Alianza entre Trump y Netanyahu, en paralelo a la convergencia supremacista racista de los WASP y el sionismo (https://goo.gl/97zQ4p).

La sociedad de SM con JP se gestó hace 3 años con la fusión de Dune Entertainment y RatPac Entertainment, la cual ha producido más de 20 películas que incluyen éxitos como Gravity (¡súper sic!), Mad Max y Batman vs Superman. SM financió películas de 20th Century Fox entre 2005 y 2012, que incluyeron Avatar.

Según The Hollywood Reporter, citado por Haaretz, el megaproductor de cine israelí-estadunidense Arnon Milchan (otro íntimo de Netanyahu), fue quien conectó a a JP con SM, de 53 años, quien “perteneció a la sociedad secreta Huesos y Calaveras” de Yale ¡súper uf!

Resulta y resalta que Hollywood sea uno de los mayores centros sionistas del planeta.

SM, que FT cataloga como "un banquero con talento para la reinvención", tuvo "vínculos de negocios contra las víctimas de la crisis hipotecaria", cuando “hizo su fortuna al comprar IndyMac, una de las principales causales de la crisis hipotecaria, y luego la vendió al doble 5 años más tarde (https://goo.gl/SSZy3v)”.

El banco con sede en Pasadena, que jefaturó SM, rebautizado como OneWest, "remató 36,000 (sic) casas en California entre 2009 y 2014" con dedicatoria racista en las vecindades de los no blancos, mientras el banquero ostentaba una mansión de 26 millones de dólares.

El historial personal y financiero del banquero cineasta SM no es nada edificante y dejo en el tintero sus múltiples quiebras y escándalos.

Según FT, los "mercados" han reaccionado en forma entusiasta a los presagios de "recargar el crecimiento económico entre un 3 y 4 por ciento". Los problemas son a largo plazo con un superdólar que obstaculice las exportaciones y sustente el pantagruélico incremento de los empréstitos bancarios, y la disminución de impuestos con gastos colosales en infraestructura e impulso a la manufactura. El objetivo de SM será “restablecer a la Secretaría del Tesoro como guía crucial de la economía (https://goo.gl/S7EdTH)”.

Trump también considera al presidente de Goldman Sachs, al israelí-estadunidense Gary Cohn –del partido Demócrata (sic) e íntimo de Jared Kushner, el "poder tras el trono"–, para la Oficina de Manejo del Presupuesto (OMB, por sus siglas en inglés; (https://goo.gl/Z3adio).

Los favores se pagan y los "analistas" de Goldman Sachs vaticinan ya un alza de 9 por ciento en las acciones en los primeros meses de 2017, en especial, para las empresas que cotizan en S&P 500 (https://goo.gl/J7D38g).

Las críticas del Partido Demócrata no se han hecho esperar y Robert Reich, del ala izquierda y anterior secretario del Trabajo con Clinton, fulminó que “Trump compitió como populista, pero gobernará como oligarca (https://goo.gl/0dHJif)”. Mas bien, como plutócrata neoyorquino y de los casinos.

NYT arremete que el “gabinete económico de Trump señala la adopción de la élite de Wall Street (https://goo.gl/wnqbL5)” y pone en la picota la "colección de conflictos de interés" de su “imperio comercial global (https://goo.gl/hrjIJU)”, además de haber "juntado" a la administración más rica en la historia moderna de Estados Unidos con una fortuna de casi 35 mil millones de dólares (https://goo.gl/fqZMzi).

Sus nombramientos "torbellino" sirven para todos los gustos cuando Trump mantiene acrobáticamente un pie financierista en el viejo sistema –quizá para evitar un magnicidio como exigen los propagandistas de George Soros, no se diga para diluir la fronda del Colegio Electoral cuando los recuentos se han esfumado en forma extraña de los titulares–, mientras avanza con su otro voluminoso pie en su política de guerra comercial, su postura contra la reforma de salud de Obama, la ley antimigratoria, la fortaleza ultraconservadora del Poder Judicial y la fortificación militar, mientras coquetea con el zar Vlady Putin.

La columna vertebral del Poder Judicial (con Jeff Sessions), la Suprema Corte (con su inminente nombramiento ultraconservador), y el binomio Defensa/Seguridad Nacional es consistentemente sólido.

El nombramiento del general retirado de los marines, James Mattis, rompe con una tradición de 65 años que un militar no debe dirigir el Pentágono (https://goo.gl/5HZ7DU).

La Seguridad Nacional está a cargo del teniente general retirado y ex director de la DIA, Michael Flynn, y el graduado en la Academia Militar de West Point, Mike Pompeo, es el nuevo director de la CIA.

No existen contradicciones ni esquizofrenia: Estados Unidos se reorganiza en las finanzas/comercio y se remilitariza con Trump, ungido por el Deep State ("Estado Profundo").

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Bahamas Leaks: desnudan lavado fiscal de Pinochet, Macri, Pemex y el PAN de México

Los máximos promotores del desahuciado neoliberalismo en Latinoamérica emergen en el blanqueo de paraísos fiscales desde las islas Caimán, pasando por Panamá hasta Bahamas.

El neoliberalismo de Latinoamérica expele su insoportable hediondez en varios paraísos fiscales desde las cuentas de 2 mil 642 "mexicanos" entre los 100 mil blanqueadores de la "lista Falciani" (los SwissLeaks) de HSBC/Suiza (https://goo.gl/3i0dwb) hasta “Los papeles de Panamá de Vargas Llosa (https://goo.gl/KnRc70)”.

Se han filtrado datos de 175 mil sociedades opacas y 1.3 millones de documentos en el paraíso fiscal de Bahamas (https://goo.gl/QpPPdJ), en los que resaltan Meritor Investment Ltd y Ashburton Company Ltd, del dictador chileno general Augusto Pinochet Ugarte, su hijo Marco Antonio, así como la participación del presidente argentino, Mauricio Macri, su padre Francisco y su hermano Mariano con el Grupo Sogma (https://goo.gl/mctsbT), al unísono de 431 "mexicanos" hasta ahora “intocables (https://goo.gl/BaMS3y)”.

También asoma el fugaz ex presidente argentino Fernando de la Rúa con dos sociedades, Furia Investment Holdings Inc y Bonds Cay Development Bahamas Ltd.

El zelote neoliberal Macri ya había sido desnudado con sus empresas Fleg Trading y Kagemusha SA por los explosivos papeles de Panamá (https://goo.gl/3HlEBX).

The Irish Times comenta que “los datos de Bahamas Leaks, cuando se cotejan con los papeles de Panamá, proveen una fresca introspección a las tratativas offshore de políticos, criminales (sic) y ejecutivos, así como los banqueros y abogados que ayudan a mover el dinero (https://goo.gl/TqXtyu)”.

Nicholas Shaxson, autor de Las islas del tesoro: paraísos fiscales y los hombres que roban al mundo (http://treasureislands.org/), fustiga que Bahamas "se encuentra a la par con Panamá en términos de su sed y su tolerancia para el dinero sucio (sic)".

Mossack Fonseca, con sede en Panamá, con 20 mil (sic) entidades en Bahamas, forma parte del mefítico grupo.

El portal Critica.com.pa glosa que “los archivos de Bahamas revelan detalles sobre las actividades offshore de primeros ministros, ministros de gabinete, príncipes y delincuentes convictos (https://goo.gl/DNkfbE)”.

Nada nuevo sobre el impulsor del neoliberalismo en Latinoamérica, impuesto por un golpe de Estado con bendición de Kissinger, general Pinochet, quien ya había sido descubierto con sus pestilentas cuentas en el banco Riggs, en Washington (https://goo.gl/NNbUjJ).

Como no puedo ahondar sobre la cleptocracia integral de 175 mil sociedades y 1.3 millones de documentos, seré mas estratégico y regional.

Perturba el pletórico número de "ejecutivos" de Pemex con cuentas espurias en Bahamas. Luego preguntan adónde fue a dar la fortuna de Pemex, hoy privatizado, para ocultar cadáveres y delincuentes.

Brotan ex funcionarios y/o contratistas de los panistas Fox y Calderón (https://goo.gl/6jTPa9): Ignacio Quesada, ex director de "Finanzas Pemex" y ex jefe de asesores en Sedesol y Hacienda del ahora senador panista Ernesto Cordero (íntimo de Calderón), quien expectoró que los mexicanos podían vivir con 6 mil pesos al mes,…pero siempre que se tengan millonarias cuentas alternas en Bahamas.

Las empresas lavadoras de Pemex: Mavi International Corp, Lion Asset Management, Pasco International Ltd, Geological Investment Ltd, Elan Overseas Ltd y Grupo Aknuum –accionista de la infecta Oceanografía, conectados a los hijastros de Fox (https://goo.gl/hcxLDt)–, de los hermanos Hernández Mena, con sus empresas Gixi Ltd y Fortiver Holdings Ltd, enlazados a los gobiernos panistas de Calderón y Fox.

La criminalidad fiscal de Fox no es nueva cuando su también locuaz ex canciller Castañeda Gutman fue desnudado en su asociación con el banco defraudador Stanford, que lavaba al cártel del Golfo (https://goo.gl/x7pk90).

Varios personajes del entramado panista de Fox y Calderón fueron descubiertos ocultando cuentas "paradisiacas": Fernando Canales Clariond, ex secretario de Economía y Energía de Fox, y Fernando Gómez-Mont (https://goo.gl/zNRQOC), ex secretario de Gobernación de Calderón e íntimo de su esposa, Margarita Zavala.

Destacan las cuentas de Olegario Vázquez Raña, Olegario Vázquez Aldir y María de los Ángeles Aldir –presuntamente ligados a Marta Sahagún de Fox– mediante sus radios, televisoras, periódicos, hospitales, hoteles y bancos, con cuatro empresas: Radal Global, Mundella Global, Albino Hall Holdings Ltd. y Marshalls Creek (https://goo.gl/NfFqL5). ¡Qué bonito!

¿Quién investiga?

¡Luego preguntan por qué impera tanta desinformación en el "México neoliberal itamita"!

Son también exhibidos los controladores de Comex: Marcos Achar Levy, Marcos Achar Mehoyas y Salomón Achar Achar, mecenas del mendaz portal "enlace judío" e íntimos de una candidata del PAN a la Presidencia (https://goo.gl/W7RoRY).

Otro personaje vinculado al gobierno de Fox y Calderón es el prófugo Gastón Azcárraga –familiar del mandamás de Televisa–, quien descuartizó a Mexicana de Aviación.

Perturba que Alberto Bazbaz Sacal, encargado de la "Unidad de Inteligencia (sic) Financiera" e inmerso en varios macabros escándalos –desde el caso Paulette hasta el surrealismo de Ficrea (https://goo.gl/BtYRK8), en complicidad con el vilipendiado titular de Condusef– no descubra nada del descarado lavado en HSBC/Suiza ni en papeles de Panamá ni en Bahamas Leaks.

Sin eludir los fétidos nombres fundidos al PRI, no se puede soslayar la operatividad delincuencial del "eje criminal fiscal" del PAN con el Partido Popular español en los paraísos fiscales con sus metástasis pasadas y presentes en Televisa (https://goo.gl/ib1RKl), banco Santander (https://goo.gl/ABZTiZ) y el polémico BBVA Bancomer, cuya bisagra se subsume en los controvertidos quehaceres del "empresario cultural" de Televisa y de Alberto Bailleres, del grupo BAL y mandamás del ITAM, consagrado al desmantelamiento del "México profundo".

No es gratuito que Banco Santander, anterior accionista de Televisa, haya abierto “559 sociedades en Bahamas para sus clientes (https://goo.gl/65AWJS)”.

Toda la emética megacorrupción de OHL está impregnada por las tratativas mafiosas de José María Aznar y el Partido Popular (https://goo.gl/nFrvgc), cuya hediondez se ha vuelto intolerable, en conjunción con el megacorrupto Antonio Solá Reche, su "ideólogo" y anterior jefe de la inmunda campaña electoral del panista Calderón (http://goo.gl/TNkyOO).

El lavado del Partido Popular es ya proverbial (https://goo.gl/atbUps).

De manera más causal que casual, el fondo buitre Cerberus, asociado a la familia Aznar (https://goo.gl/ZVA3Jn), ostenta sus filiales en Bahamas (https://goo.gl/xZqP0A).

Bahamas Leaks es la punta del iceberg de la criminalidad fiscal y/o su espurio blanqueo inherentes al modelo neoliberal "iberoamericano" condensado en el "eje" del Partido Popular y el PAN con sus infectas metástasis "empresariales" y "culturales".

Más allá de las "personas", se trata de una estructura criminal trasnacional muy bien aceitada en Iberoamérica que no solamente blanquea dinero, sino también pretende lavar "imágenes" pútridas mediante la desinformación de sus poderosos multimedia.

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Ecuador impulsa el dinero virtual con bonificaciones sobre el IVA

El sistema manejado por el Banco Central ya tiene 120.000 cuentas abiertas, frente a las 50.000 de hace solo tres meses

 

El dinero electrónico emitido por el Gobierno ecuatoriano avanza. El sistema manejado por el Banco Central, que cobra cinco centavos por transacción, ya tiene 120.000 cuentas abiertas frente a las 50.000 de hace solo tres meses. El mayor incentivo, sin duda, ha sido la propuesta de devolver parte del IVA a las personas que usen dinero electrónico: desde abril, las personas o empresas que se hayan pasado al dinero electrónico pagarán un 10% por este concepto, en lugar del 14% general.

 

Según los cálculos del Servicio de Rentas Internas (SRI), una entidad que ofrece capacitación a los contribuyentes, cada día se abren 800 cuentas de dinero electrónico en Ecuador. Algunos de los últimos clientes captados fueron los 12 miembros de la Asociación Ecuatoriana de Food Trucks, que han formalizado su actividad comercial recientemente y ahora forman parte de los más de 26.000 centros que admiten dinero electrónico en todo Ecuador.

 

Un portavoz de esta asociación de comida ambulante, se muestra complacido por la bonificación parcial del IVA: “Siempre usamos dinero electrónico, a través de transferencias bancarias y de las tarjetas de crédito y débito. Es un método simple, solo necesitas tener un número de contribuyente y marcar un código en tu teléfono”.

 

Los críticos del dinero electrónico dicen que es un sistema ideado para paliar la falta de liquidez en la economía ecuatoriana, la segunda de América Latina —tras Venezuela— que peor desempeño tendrá este año, cuando caerá un 4,5%, según los últimos cálculos del FMI. “No tenemos dólares por la contracción de la economía y de las exportaciones, y el Gobierno está desesperado por crear una nueva moneda”, afirma el asambleísta independiente Ramiro Aguilar. “Si la gente se aboca a la devolución de impuesto, se va inundar la economía de moneda inorgánica”.

 

La Asociación de Bancos Privados también expresa sus temores. A principios de julio, la organización pidió al instituto emisor ecuatoriano que la moneda virtual esté respaldada con oro y sugirió que solamente sea usada para pagos inferiores a los 680 dólares, el coste de la canasta básica de productos en el país latinoamericano. Cabe mencionar que la banca privada fue candidata en 2011 a manejar la billetera virtual, pero luego fue desplazada. El año pasado, la asociación de entidades bancarias reconoció que el dinero electrónico competía con sus servicios de banca virtual.

 

El banco central ecuatoriano defiende el sistema de dinero electrónico porque “ninguna autoridad gubernamental ha manifestado que las razones para emitir dinero electrónico sea la falta de liquidez del Estado”. “El dinero electrónico es una herramienta creada para promover la inclusión financiera y la actividad económica”, subraya la institución. La meta es la inclusión financiera de la tercera parte de la población que aún no está bancarizada, según el Banco de Desarrollo de América Latina, CAF, pero de momento las autoridades ecuatorianas no han hecho cálculos al respecto. Lo que sí ha medido el banco central es el valor de las transacciones en dinero electrónico: 1,4 millones de dólares.

 

Monto todavía mínimo

 

Fausto Ortiz, exministro de Finanzas, señala que la citada cantidad aún no es suficiente como para causar daños a la economía ecuatoriana. “Todavía es incipiente, pero si mañana la ley cambia y dice que los empleados públicos están obligados a utilizarlo, sería unos 700 u 800 millones mensuales de dinero electrónico”.

 

Este exfuncionario del gobierno de Rafael Correa cree que debería fijarse claramente el techo del dinero electrónico: “Hay 86 millones de dólares en moneda fraccionaria, que no significan nada sobre los más de 40.000 millones de liquidez que tiene el país. Por eso digo que si el electrónico tuviera el valor mínimo de la moneda fraccionaria, la tranquilidad se mantendría”, apunta. “Aquí, el problema es que el dinero electrónico tenga un uso indiscriminado”.

Publicado enInternacional
Viernes, 27 Mayo 2016 06:50

¿Qué podemos hacer con los bancos?

¿Qué podemos hacer con los bancos?

Medidas inmediatas para ir hacia la socialización de la banca

Nueve años después del comienzo de la crisis financiera es el momento de volver a hablar sobre los compromisos que adquirieron en aquella época los banqueros, financieros, partidos del régimen y los organismos de control. Estos cuatro actores, fracasaron en cuanto a las promesas de moralizar el sistema bancario y garantizar la función crediticia. Bien al contrario, estos profundizaron en iniciativas a favor de sus intereses, perjudiciales para la sociedad. En varios países, entre ellos el Estado Español, se usaron de forma arbitraria recursos públicos, tanto estatales como europeos, dañando gravemente las cuentas públicas, para rescatar a las entidades financieras, promocionar y subvencionar operaciones de concentración bancaria, facilitando la adquisición de las cajas de ahorros a bajo precio por parte de la gran banca, y dirigir todo el desarrollo económico y social al sostenimiento de los intereses bancarios privados. En toda Europa se taparon los agujeros de los balances bancarios y se prosiguió con la distribución desmedida de remuneraciones para aquellos que estaban al frente de los bancos privados. La última filtración de los “Papeles de Panamá” muestra además la bochornosa orgía de desviación y evasión fiscal a paraísos fiscales por parte de grandes fortunas, figuras políticas y grandes corporaciones.

No les creímos en su momento y tuvimos razón. En lugar de la susodicha moralización del sistema bancario, presenciamos una larga lista de malversaciones que saltaron a la luz gracias a las quiebras bancarias que sucedieron a la de Lehman Brothers del 15 de septiembre de 2008.


Si solo considerásemos los rescates bancarios producidos desde 2012, tendríamos la siguiente lista:Dexia en Bélgica y Francia (2012, tercer rescate), Bankia en España (2012), Espirito Santo yBanif en Portugal (2014 y 2015, respectivamente), Laïki y Banco de Chipre en Chipre (2013);Monte dei Paschi, Banca delle Marche, Banca Popolare dell’Etruria e del Lazio, Carife en Italia (2014-2015), NKBM en Eslovenia (2012), SNS Reaal en los Países Bajos (2013), Hypo Alpe Adriaen Austria (2014-2015).


En cuanto a las remuneraciones de los directivos bancarios, el techo de la parte variable decidida por el Parlamento Europeo el 16 de abril de 2013 tuvo por consecuencia inmediata... el aumento de la parte fija de las remuneraciones y el recurso a una disposición derogatoria prevista por la ley. Finalmente, con respecto a la financiación de la economía real, los esfuerzos desplegados hasta hoy por los Bancos Centrales, en particular el BCE , han sido impotentes para iniciar la más mínima recuperación de la economía. La realidad es que la banca europea continúa en una situación precaria y no presta dinero a la economía real.


Mientras tanto a escala de la UE se está promoviendo una Unión Bancaria que introduce el Mecanismo Único de Supervisión (MUS). Esta operativa, que forma parte del BCE, supervisa los niveles de capitalización de la banca de tamaño medio y grande, y establece como norma las reestructuraciones bancarias a través de ‘rescates internos’ (bail-in), que priorizarán la absorción de los pasivos en balance en vez de fondos públicos provenientes de rescate externos (bail-out). De esta manera, y en ausencia de un fondo de garantía de depósitos común creíble en el sistema bancario europeo, se fragmentará aún más el sistema bancario europeo, generando una dinámica en la que los depósitos amenazados volarán de los bancos periféricos con problemas a los bancos más solventes del centro europeo, poniendo en riego a la banca periférica y subordinando aún más la periferia al centro.


Tras ese proceso se emplearía el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), un fondo intergubernamental que puede llegar a constituirse en Fondo del Tesoro Europeo o en Fondo Monetario Europeo, si se termina incluyendo en los Tratados tal y como prevé el Informe de los Cinco Presidentes |1| (Albarracín, D; 2016). Este fondo moviliza hasta 700.000 millones de euros a partir de 80.000 millones de aportaciones de diferentes países –liderados por Alemania y Francia- para rescatar a la banca de tamaño sistémico “demasiado grande para caer” en riesgo de bancarrota. Ni que decir tiene que, a pesar de la puesta en marcha de la doctrina bail-in, llegado el momento el MEDE aportaría fondos para rescatar bancos, que hasta la fecha han tenido conductas rentistas limitando enormemente el crédito a la inversión. Esto conduce a hipotecar las cuentas públicas así como la política económica de países enteros, a los que se somete con la firma de Memorandos a políticas en detrimento de los derechos sociales, económicos y culturales –educación, sanidad, pensiones, condiciones de empleo y libertades- para garantizar los pagos, en una formidable operación de socialización de las deudas privadas convertidas ahora en públicas, y que ahogarán en la depresión a economías completas.


Asimismo, el BCE prosigue una huida hacia delante con sus medidas de Flexibilidad cuantitativa. Tipos de interés nominales a cero y negativos en términos reales cambian la operativa bancaria a formatos inéditos que seguirán beneficiando a la banca en ausencia del control de las comisiones. La banca seguirá gozando de beneficios extraordinarios, a pesar de que sus márgenes comerciales decaigan, mientras mantenga el privilegio exclusivo de seguir percibiendo diferenciales de tipos al prestar al sector público. Esta política no conducirá a impulso alguno al crédito a la inversión, pues esto sólo puede conseguirse o bien con un marco de beneficios y una dinámica de negocio superiores a la existentes, mientras no se establezca una pauta que guíe las decisiones económicas por criterios alternativos (priorizar la utilidad y necesidad social, tomar decisiones de crédito sostenibles financieramente, pero no necesariamente de máximo lucro, minimizar costes sociales y medioambientales, etcétera). Además, se impone una lógica de selección discriminatoria que le concede al BCE un poder discrecional enorme, pues al poder escoger a quién comprar activos ( deuda ) en mercados secundarios, seguirá decidiendo sobre la exclusión de sectores, regiones o países, como Grecia, pero también administraciones municipales gobernadas por la izquierda como el Ayuntamiento de Madrid, dejándoles al margen de estas facilidades financieras.


Porque pensamos, y especialmente con referencia a la experiencia griega, que los bancos son un reto esencial para cualquier proyecto de cambio social, proponemos una lista de medidas inmediatas para alcanzar los seis objetivos siguientes:


• 1. Regular el sector financiero.
• 2. Reestructuración del sector bancario y reforma de su operativa
• 3. Erradicar el comportamiento rentista y las operativas especulativas
• 4. Fin del secreto bancario
• 5. Financiar de otra manera el gasto público
• 6. Reforzar la banca pública


En la segunda parte, desarrollamos nuestros argumentos en favor de la socialización del sector bancario.

I.-Medidas inmediatas
1. Regular el sector financiero


El establecimiento de una nueva regulación financiera es un paso previo para imponer democráticamente una nueva racionalidad de funcionamiento que termine con los oligopolios, el carácter rentista y especulativo del sector bancario, el poder privilegiado de creación de deuda y dinero de la banca, y que garantice la función social del crédito para promover inversiones socialmente productivas y ecológicamente sostenibles. Cualquier decisión de intervención ha de estar amparada en un marco legislativo nuevo que refiera a estos aspectos, y que venga acompañado de los instrumentos competentes necesarios para hacerlos cumplir, atribuyendo a la banca central un papel regulador y de inspección determinante y, desde luego, menos laxo y cómplice del poder de la gran banca. Parece fundamental, contemplar que los criterios establecidos han de ser cumplidos por la banca privada que, de no cumplir su función social del crédito en los términos considerados, deberá responder ante las autoridades públicas con sanciones, cambios de titularidad de su accionariado, o inculpaciones penales a los actores involucrados: accionariado, gerencia y acreedores influyentes y beneficiados por la conducta privilegiada y abusiva.


Entre algunas medidas que han de desarrollarse podemos identificar las siguientes:


La exigencia a los bancos de un aumento radical del volumen de sus fondos propios con respecto al total de su balance. |2| Mientras que los fondos propios son, generalmente, inferiores al 5 % del balance del banco, nosotros somos favorables a llegar a un mínimo legal del 20 %.


Prohibición de la socialización de pérdidas de los bancos y de otras instituciones financieras privadas. Se trata de prohibir a los gobiernos transferir las deudas privadas al sector público. Esto puede implicar que sea la banca la que aporte recursos para constituir un fondo de rescate bancario, bajo control público. Las crisis de balance bancario han de cargarse a beneficios, accionariado y acreedores principales, así como traducirse en actuaciones penales sobre la gerencia en casos de administración desleal. El erario público sólo decidirá aportar recursos con el objeto de reflotar activos, que engrosarían los de un nuevo polo bancario público, proteger a pequeños depositantes y accionistas, y dar una transición digna a la plantilla del banco.


Restauración de la responsabilidad ilimitada de los grandes accionistas en caso de quiebra. El coste de la quiebra debe poder ser recuperado sobre el conjunto del patrimonio de los grandes accionistas (personas físicas o empresas/personas jurídicas).


En caso de quiebra, el beneficio de una garantía del Estado para los depósitos de los clientes del banco debe continuar. Según las directivas europeas, la cuantía garantizada es de 100.000 euros, aunque habría que decidir democráticamente una cuantía superior, por ejemplo 150.000 cuando se trate de cuentas de familiares, garantizando al menos el valor del coste medio de una vivienda principal, en caso de cuentas de ahorro vivienda.


Imposición a la banca de un régimen fiscal más elevado. Los beneficios de los bancos deben estar sometidos en forma estricta a las disposiciones legales en materia de imposición a las sociedades, retirándose toda desgravación fiscal en su caso. En efecto, actualmente el tipo efectivamente pagado es muy inferior al tipo legal, que es, de todas maneras, muy insuficiente. Deben pagar impuestos, también por las transacciones bancarias de divisas |3| y de títulos financieros. Las deudas bancarias a corto plazo han de tener una imposición con el fin de favorecer la financiación a largo plazo. En el marco del impuesto de la renta habría que equiparar el trato fiscal de las rentas del ahorro y de las del trabajo.


Llevar ante la justicia, en forma sistemática, a los dirigentes responsables de delitos y crímenes financieros, y retirar la licencia bancaria a las instituciones que no respeten las prohibiciones y sean culpables de malversaciones.


Otro tipo de rescate bancario. Además de las disposiciones ya mencionadas: una responsabilidad ilimitada de los grandes accionistas (sobre su patrimonio global), garantía de los depósitos hasta 150.000 euros, y la creación de un mecanismo para una quiebra ordenada de los bancos con la creación de dos estructuras: un banco de liquidación privado (a cargo de accionistas privados y sin ningún coste para el gobierno) y un banco público hacia el que son transferidos los depósitos así como los activos sanos. Algunas experiencias recientes pueden servir de fuente de inspiración, especialmente, la experiencia islandesa iniciada desde 2008. |4| Sin embargo, hay que alertar sobre operativas que empleen el uso de bancos malos para limpiar balances de bancos, como en el caso del Sareb, que al final corren en buena parte a cuenta de los poderes públicos (que representan el 45% del accionariado de lo que ya es “la mayor inmobiliaria española”) y hasta el momento solo benefician a fondos de inversión y especulación que compran activos a precios muy bajos.

 

2. Reestructuración del sector bancario y reforma de su operativa


Reducción radical del tamaño de los bancos, con el fin de suprimir el riesgo de que sean «demasiado grandes para quebrar», una característica de los bancos sistémicos . |5|


Separación entre los bancos de depósitos y los bancos de inversiones. Los bancos de depósito serán las únicas instituciones financieras autorizadas a custodiar los depósitos de los ahorradores y a beneficiarse de un respaldo público —garantía pública de los depósitos de ahorro y acceso a la liquidez del Banco Central —. Esos bancos de depósitos solamente estarán autorizados a conceder préstamos a particulares, a empresas y a otros actores públicos locales y nacionales. Tendrán prohibido realizar actividades en los mercados de capitales. Eso significa que les estará prohibido hacer titulizaciones: los créditos no pueden ser transformados en títulos negociables y los bancos comerciales deben conservar en su contabilidad, hasta su reembolso definitivo, los créditos otorgados. El banco que ha concedido un crédito debe ser responsable del riesgo que eso comporta.


Se establecerá un nuevo marco de regulación de productos bancarios y de la concesión de crédito. La banca privada es el principal actor creador de dinero mediante la operación de deuda, alterando de manera privilegiada el marco monetario y financiero. Para eso, los diferentes productos bancarios, sean de consumo, ahorro o de inversión, habrán de contar con requisitos más exigentes de cara a justificar su concesión, a establecer márgenes de tipos apropiados –primando la inversión productiva y social frente al consumo-, y acabar con las cláusulas abusivas. En especial, se regulará con especial énfasis el marco hipotecario y otros préstamos/créditos que afecten a bienes de interés social, como la vivienda, con una supervisión especial, con una regulación que ligue periódicamente el valor del principal de la deuda a la evolución de la tasación de la vivienda, cuando esta sea la vivienda principal.


En caso de quiebra, las pérdidas de los bancos de inversiones serán totalmente asumidas por el sector privado, comenzando por los grandes accionistas (teniendo en cuenta el conjunto de su patrimonio, véase más abajo), al mismo tiempo que habría que identificar y regular las responsabilidades del segmento de acreedores influyentes que toman ventaja de su posición y que, en la práctica, guardan un comportamiento equivalente al accionariado.


Prohibición de las relaciones de créditos entre bancos de depósito y bancos de inversiones. De acuerdo con Frédéric Lordon, para imponer un verdadero «apartheid» entre estos dos tipos de bancos, un banco de depósitos no podrá en ningún caso estar implicado en una relación de crédito con un banco de inversiones. |6|

3. Erradicación del comportamiento rentista y las operativas especulativas


Prohibir el empaquetamiento y titularización de activos para su especulación en los mercados financieros. Como propone Paul Jorion, es necesario prohibir la especulación. « En Francia, la especulación fue autorizada en 1885, en Bélgica, en 1867. La especulación estaba definida muy claramente por la ley que tenía por objetivo “prohibir las apuestas a la baja o al alza sobre títulos financieros”. Con esa prohibición, la gente que la practicaba, estaría infringiendo esa ley; que se encuentren en un banco X o Y, no cambiaba en nada. » |7| Podemos agregar que los bancos que especulen por cuenta del cliente o por su propia cuenta habrían de ser condenados. La adquisición por parte de un banco u otra institución financiera de un bien material (materias primas, alimentos, tierras, inmuebles...) o de un título financiero (acciones, obligaciones o cualquier otro título financiero) con el fin de especular sobre su precio estará prohibido.


Prohibición de los productos derivados. Eso significa que los bancos y otras instituciones financieras que quieren protegerse contra los riegos de diferentes tipos (riesgos de cambios, de tipos de interés, de cesación de pagos, etc.) deben volver a utilizar los clásicos contratos de seguros.


Obligación de los bancos de inversiones a pedir autorización previa a la emisión en el mercado de productos financieros. Cualquier producto financiero nuevo (sin tener en cuenta los productos derivados, ya que habrán sido prohibidos) deberá someterse a las autoridades de control de los bancos de inversiones con el fin de obtener una autorización antes de ponerlos en el mercado.


Separación de las actividades de asesoría de las de mercado. Estamos también de acuerdo con el economista belga Éric de Keuleneer, que propone separar las actividades de asesoría de las actividades de mercado : « Efectivamente, es anormal que los bancos asuman riesgos en la colocación de títulos y, a la vez, aconsejen a sus clientes sobre la calidad de esos títulos, o que, actualmente, sean capaces de especular con oro, y aconsejen de manera “desinteresada” a sus clientes para que lo compren. » Para ello propone recrear la función de correduría, que habría de estar regulado como carrera profesional independiente con plazas a obtener vía concurso-oposición y sometida su operativa a auditoría pública regular.


Prohibición del trading de alta frecuencia y de la banca en la sombra. Limitar estrictamente las operaciones fuera de balance . Prohibición de las ventas en descubierto.

4. Fin del secreto bancario


Consideración de delito penal de las actividades en el marco de los mercados de común acuerdo, en particular los Mercados “Over the Counter” (OTC), y todas las actividades de la banca en la sombra, exigiendo que su operativa esté bajo el alcance de la regulación. Todas las transacciones en los mercados financieros deben ser registradas, ser rastreables, reglamentadas y controladas. Hasta ahora, los principales mercados financieros son los de común acuerdo, es decir, que no están sometidos a ningún control: se trata de los mercados de cambios, en el que se mueven 5,3 billones de dólares cada día, |8| del mercado de derivados, del mercado de materias primas y de productos agrícolas, |9| etc.


El fin del secreto bancario. Los bancos deben tener la obligación de comunicar todas las informaciones sobre sus responsables, sus diferentes entidades, sus clientes, las actividades que ejercen y las transacciones que realizan por cuenta propia y por cuenta de los clientes. Asimismo, las cuentas bancarias deben ser legibles y comprensibles. El levantamiento del secreto bancario debe convertirse en un imperativo democrático mínimo, para todos los países.

Concretamente, eso significa que los bancos deben tener a disposición de la administración fiscal lo siguiente: una lista nominativa de los beneficiarios de intereses, dividendos, plusvalías y otras remuneraciones financieras; las informaciones sobre apertura, modificaciones y cierres de cuentas bancarias con el fin de tener una lista nacional de todas las cuentas bancarias; todas las informaciones sobre las entradas y salidas de capitales, y en especial con la identificación del ordenante.


Prohibición de las transacciones con los paraísos fiscales. Es necesario prohibir a los bancos cualquier transacción con un paraíso fiscal. Si no se respeta esta prohibición, se debe imponer serias sanciones —pudiendo llegar hasta la retirada de la licencia bancaria— y el pago de elevadas multas.

 

5. Financiar de otra manera el gasto público


Se debe imponer a los bancos privados la posesión de una cuota de títulos de la deuda pública.


Dar una nueva misión a los Bancos Centrales: la de otorgar préstamos a los gobiernos a cero por ciento de interés. O sea, a la inversa de lo que hace el BCE, de acuerdo con los tratados europeos. El Banco Central sería capaz de permitir la financiación a tipo de interés 0 de un Estado y del conjunto de estructuras públicas (colectividades, hospitales, organismos para la vivienda social, etc.) con el fin de llevar a cabo políticas socialmente justas en el marco de la transición ecológica.

6. Reforzar la banca pública


El sistema bancario público debe constituirse en el principal actor del sistema financiero, siempre y cuando opere con criterios de interés general, transparencia, control democrático y promueva el uso del crédito disponible en términos financiera y ecológicamente sostenibles y productivamente útiles. La concesión de crédito o préstamos ha de seguir el criterio de estudio de viabilidad –no de máximo beneficio- a medio y largo plazo, concesión informada, y regulación general de tipos en función de la actividad.


En el caso español, tras un proceso de concentración sin parangón en la historia de la península, privatización casi completa de la banca pública, de desaparición de las cajas de ahorros y de marginación de la banca ética, la arquitectura del sistema bancario ha de invertirse. Un polo bancario público debe vertebrar y garantizar la función social del crédito a la inversión, para lo cual ha de constituirse a partir de los activos limpios de Bankia y Mare Nostrum, así como por los recursos procedentes de los rescates bancarios, y, principalmente, de los activos fruto de la socialización de recursos de aquellos bancos que no se ajusten a la nueva regulación bancaria o que sean procedentemente sancionados.


El sistema bancario público tendrá un trato preferente con la banca ética, y admitirá banca de depósitos y de inversión privada en los términos ya referidos en apartados anteriores.

II.- POR LA SOCIALIZACIÓN DEL SECTOR BANCARIO


En el Estado español, se han producido varios procesos de gran envergadura en los años recientes. Mientras se le facilitó a la banca privada la compra masiva de las cajas de ahorros –apenas sobreviven dos entidades, cuando comportaban antes de la crisis la mitad del sistema financiero español-, o se instó a su conversión a formatos bancarios, también se produjo un fenómeno de concentración bancaria inaudito por su intensidad y velocidad.

Actualmente cuatro entidades poseen más del 70% de los activos.


En los últimos años, la reestructuración del sistema bancario ha estado acompañado por procesos de reducción del crédito, cierre de sucursales y despidos de trabajadores de los bancos. El crédito prestado a las familias y las empresas no financieras ha disminuido en los últimos años pasando de 1,87 billones en 2008 a 1,31 billones en febrero de 2016. Muchas oficinas se han cerrado, pasando de 46.000 sucursales en 2008 a 31.000 en la actualidad. Un gran número de empleados han sido despedidos, lo que reduce el empleo en el sector de 278.000 empleados en 2008 a 202.000 en la actualidad. Este proceso de reducción de costes a través de despidos y cierre de sucursales, según las últimas noticias, parece no haber acabado.


El fenómeno de conversión y adquisición de las cajas de ahorros por los bancos, cuyos problemas exigían reformas que en modo alguno se solucionaban haciéndolas bancos, se hizo a un precio irrisorio tras un enorme lavado público de sus balances, y consiguiente socialización de pérdidas, que supuso un gran desembolso de los poderes públicos de más de 53.000 millones de euros, de los cuales 41.300 millones fueron solicitados como rescate financiero al MEDE para salvar de la bancarrota al sistema bancario español a cambio de austeridad y ajustes estructurales incluidos en el Memorando de Entendimiento (MoU) de 2012. En el caso de Bankia se desembolsaron 23.500 millones de euros. El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) asumió como pérdidas gran parte de su participación en Bankia. A día de hoy se pretende reprivatizar Bankia y Banca Mare Nostrum, también rescatada con dinero público, una vez ya han sido saneadas. Estas entidades, por el contrario, debieran ser los primeros ladrillos de un nuevo sistema bancario público. Este polo bancario habría de aumentarse tras un proceso de intervención bancaria, junto con los activos retirados a la banca privada por sanciones, incumplimientos de la nueva regulación o por mala gestión. Distintas iniciativas como Desbanka, 15MpaRato y recientemente el Tribunal Ciudadano de Justicia, han denunciado las violaciones, abusos y la necesidad de que Bankia permanezca pública y al servicio del bien común.


Debe hacerse especial mención a la Sareb, sociedad llamada coloquialmente ‘banco malo’, que fue creada para limpiar los balances bancarios. El 45% de la propiedad de la Sareb está en manos públicas a través del FROB. Esta sociedad adquirió casi 100.000 millones de euros de activos financieros e inmobiliarios ‘tóxicos’ de los bancos, aproximadamente a mitad de precio y los está vendiendo muy por debajo del precio al que los adquirió a grandes fondos de inversión extranjeros. Según el mismo presidente del FROB, el dinero no recuperado de los rescates bancarios ronda ya los 40.000 millones de euros. La Sareb ha de ser expropiada, con compensaciones simbólicas, de cara a construir un parque público de vivienda en alquiler que garantice el derecho a techo de toda la ciudadanía que no lo tenga cubierto.


El sistema bancario público debe regirse por un sistema de control democrático múltiple, en el que participen tanto las estructuras de gobernanza corporativa como las instituciones democráticas de distintos niveles (banco central, estado, autonomías y municipios). No se trata de estatizar la banca en sí sino de socializar la actividad bancaria transformándola en radicalmente democrática y social, integrándola en una estrategia más amplia de transformación social. Representantes democráticamente elegidos, con capacitación técnica y debidamente asesorados, de las plantillas de trabajadores, de depositantes, de la ciudadanía y los poderes políticos, habrán de participar en el gobierno de estas entidades y hacer seguimiento con sistemas de controles mutuos, rotación, mecanismos de transparencia y rendición de cuentas públicas. La atribución de responsabilidades debe ser clara para impedir intereses creados o corporativos, y el mandato ha de ser necesariamente limitado al que debe dedicarse de manera principal y de manera económicamente compensada para garantizar la independencia.


Lo que demuestra la experiencia de estos últimos años es que no podemos dejar los bancos en las manos de los poderes económicos privados. Si, mediante la movilización social, se llegara a poder aplicar las medidas inmediatas antes mencionadas (que están sometidas a la discusión con el fin de mejorarlas y completarlas), estos poderes buscarían por todos los mediosrecuperar una parte del terreno perdido, multiplicando las actividades que les permitan evadir las reglamentaciones, utilizando sus potentes medios financieros para comprar el apoyo de los legisladores y de los gobernantes con el fin de desregular de nuevo y de aumentar al máximo sus beneficios, sin tener en cuenta el interés de la mayoría de la población.

 

Es necesaria la socialización del sector bancario bajo control ciudadano


Porque los poderes capitalistas demostraron hasta qué punto eran capaces de cometer delitos y asumir riesgos, de los cuales se niegan a responsabilizarse, con el solo objetivo de aumentar sus ganancias, porque sus actividades comportan periódicamente un pesado coste para la sociedad, porque la sociedad que queremos construir debe estar guiada por la búsqueda del bien común, de la justicia social y de la reconstitución de una relación equilibrada entre los humanos y los otros componentes de la naturaleza, es necesario socializar y democratizar radicalmente la mayor parte del sector bancario.

Socializar el sector bancario significa:


La expropiación sin indemnización (o con la sola indemnización simbólica de un euro) de los grandes accionistas, mientras que los pequeños accionistas serán indemnizados.


La concesión al sector público del monopolio de la actividad bancaria con solo una excepción: la existencia de un sector bancario cooperativo, o de banca ética, de pequeño tamaño (sometido a las regulaciones fundamentales del sector público) y de carácter especializado (de carácter regional y sectorial) y un claro comportamiento ético (donde el lucro no sería su principal motivación, aunque sí habría de ser sostenible financieramente).


La creación de un servicio público de ahorro, de crédito y de inversiones, doblemente estructurado: por una parte, una red de sucursales cercanas a la ciudadanía, y por la otra, la creación de agencias especializadas a cargo de las actividades de gestión de fondos y de financiación de inversiones que no puedan cubrir los ministerios responsables de los diferentes ámbitos: sanidad, educación, energía, transportes públicos, pensiones, transición ecológica, etc. Estos ministerios deberán estar dotados del presupuesto necesario para la financiación de las inversiones que les corresponden. Las agencias especializadas intervendrían en los ámbitos y en las actividades en los que no alcancen las competencias y las esferas de acción de estos ministerios, con el fin de asegurar que no queden aspectos desatendidos.


La definición, con participación ciudadana, de una carta sobre los objetivos que se quieren alcanzar y las misiones que se quieren proseguir, que ponga de manifiesto un servicio público del ahorro, del crédito y de la inversión al servicio de unas prioridades definidas según un proceso de planificación democrática. La formulación colectiva de los objetivos finales debe trascender a la concepción del sector bancario como una herramienta pública bajo control del gobierno, y enfocarse más bien a devenir un sistema subordinado formalmente a la apropiación democrática y colectiva en la búsqueda de metas de desarrollo sociales conformadas por trabajadores de la banca en colaboración con otra demandas sectoriales y colectivas.


La transparencia (de la contabilidad) de las cuentas que deben presentarse al público de manera comprensible.


La palabra «socialización» se utiliza de preferencia a «nacionalización» o «estatización» para indicar claramente hasta qué punto es esencial el control ciudadano, compartiendo decisiones entre dirigentes, trabajadores, clientes, asociaciones, representantes electos locales y representantes de instancias bancarias públicas, nacionales y regionales. Por lo tanto, es necesario definir de manera democrática el ejercicio de un control ciudadano activo .

Asimismo, es necesario alentar el ejercicio de un control de actividades del banco por parte de los trabajadores del sector bancario y su participación activa en la organización del trabajo. Es necesario que los órganos de gobierno de los bancos remitan anualmente un informe público sobre su gestión. Se debe privilegiar un servicio de proximidad y de calidad que rompa con las políticas de externalización llevadas a cabo actualmente. Hay que estimular al personal de los establecimientos financieros para que garanticen a sus clientes un trato humano, que cultive la comunidad, y un auténtico servicio de asesoría, que facilite el desarrollo económico social y ecológico, rompiendo con las políticas comerciales agresivas de ventas forzadas o sin consentimiento debidamente informado.


La socialización del sector bancario y su integración en los servicios públicos permitirán:


• - que los mercados financieros ya no tengan la misma influencia sobre la ciudadanía y los gobiernos;
• - la financiación de los proyectos de ciudadanos y ciudadanas y de las administraciones públicas;
• - la dedicación de la actividad bancaria al bien común junto a otras misiones, como la de facilitar la transición de una economía capitalista, productivista a una economía ecosocialista.


Porque consideramos que el ahorro, el crédito, la seguridad de la liquidez monetaria y la preservación de la integridad de los sistemas de pago tienen interés general, preconizamos la creación de un servicio público bancario para la socialización de las empresas del sector bancario y de seguros que no se ajusten a la regulación ya señalada o tengan un carácter oligopólico.


Porque los bancos son actualmente un útil esencial del sistema capitalista y de un modo de producción que sacude al planeta, genera un desigual reparto de los recursos, siembra guerras y pauperización, recorta cada día un poco más los derechos sociales y ataca las instituciones y las prácticas democráticas, es esencial tomar el control y hacer de ellos herramientas al servicio de la colectividad.


La socialización del sector bancario no puede considerarse solamente como un eslogan o una reivindicación que será autosuficiente y que los dirigentes aplicarán después de haber tomado la buena dirección. Esta socialización debe concebirse como un objetivo político a alcanzar mediante un proceso dirigido por una dinámica ciudadana. No solamente se necesita que los movimientos sociales organizados existentes (como los sindicatos) lo prioricen en su agenda, y que los diferentes sectores (colectividades locales, pequeñas y medianas empresas, asociaciones de consumidores, etc.) se posicionen en ese sentido, sino también, y sobre todo, que los empleados y empleadas de la banca sean sensibles a la función de su trabajo y a las mejoras que de las que gozarían si los bancos fueran socializados; que se inicien procesos participativos en los que los usuarios, desde sus oficinas bancarias (por ejemplo, esto se podría solicitarse a través de una campaña de ocupaciones simultáneas de sucursales bancarias, como sucede en Francia) ser parte del proceso de redefinición de lo que debe ser un banco al servicio de la mayoría.


Solamente una potente movilización puede garantizar que la socialización del sector bancario llegue a concretarse, puesto que esta medida afecta al propio corazón del sistema capitalista. Si un gobierno de izquierda no toma esta medida, sus acciones no podrán provocar un cambio radical sustancial, que rompa con la lógica del sistema y permita un nuevo proceso de emancipación.


La socialización del sector bancario y de seguros debe formar parte de un programa mucho más vasto de medidas complementarias que permitan iniciar una transición hacia un modelo poscapitalista y posproductivista. Tal programa, que debería tener una dimensión europea, aunque comience por uno o varios países, comprendería especialmente el abandono de las políticas de austeridad en relación a los derechos sociales y servicios públicos, el fin de los rescates bancarios y las políticas favorables a la industria privada, la anulación de las deudas ilegítimas, la instauración de una reforma fiscal total —con una fuerte imposición al capital—, la reducción generalizada del tiempo de trabajo con contratos compensatorios y mantenimiento del salario, unas medidas para garantizar la igualdad hombre-mujer, la socialización del sector de la energía, el desarrollo de los servicios públicos y de la protección social y el establecimiento de una política determinada para la transición ecológica.


Hoy la socialización integral del sistema bancario es realmente una urgente necesidad económica, social, política y democrática.

Firmantes:


Daniel Albarracín, es investigador, economista y sociólogo, miembro de Podemos, forma parte de su delegación en el Parlamento Europeo
Marina Albiol, eurodiputada, Izquierda Plural
Quim Arrufat, ex diputado de la CUP
Josep Manel Busqueta, economista, militante y exdiputado de la CUP
Sergi Cutillas, economista y miembro de la Plataforma por la Auditoría Ciudadana de la Deuda (PACD)
Ainhoa Etxaide, secretaria general LAB (País Vasco)
Iolanda Fresnillo, miembro de la PACD
Michel Husson, economista, autor de Le capitalisme en 10 leçons, La Découverte, París, 2012 y deCapitalismo puro, Maia Ediciones, Madrid, 2009.
Tom Kucharz, miembro de Ecologistas en Acción
Janire Landaluze, gabinete Estudios sindicato ELA (País Vasco)
Fátima Martín, periodista, red CADTM internacional en el Estado español, PACD, coautora con Jérôme Duval del libro “La construcción europea al servicio de los mercados financieros”.
Beatriz Martxueta, responsable política social sindicato LAB (País Vasco)
Carlos Sánchez Mato, economista, concejal de Economía del Ayuntamiento de Madrid.
Natalia Munevar, miembra PACD
Adolfo Muñoz, secretario general sindicato ELA (país vasco)
Mikel Noval, responsable del departamento de estudios de ELA
Eulàlia Reguant, diputada de la CUP Catalunya
Teresa Rodríguez, diputada de Podemos por Andalucía
Lola Sánchez, eurodiputada de PODEMOS.
Patrick Saurin, portavoz del sindicato Sud-Solidaires del Banque Populaire-Caisse d’Épargne (BPCE).
Lidia Senra, Campesina. Diputada del Parlamento Europeo por Alternativa Galega de Esquerda en Europa
Marta Síbina, diputada de En comú Podem
Stavros Tombazos, profesor de economía política en la universidad de Chipre.
Éric Toussaint, portavoz del CADTM, autor de Bancocracia, Icaria editorial, Barcelona, 2014.
Miguel Urban, PODEMOS, miembro del Parlamento europeo
Esther Vivas, periodista y autora del libro ’El negocio de la comida’


Notas


|1| http://vientosur.info/IMG/pdf/VS144...
|2| Eso significa abandonar el sistema de ponderación de activos por riesgo, un dispositivo particularmente poco fiable ya que esa ponderación se dejaba en manos de los bancos. Ver: http://cadtm.org/Los-bancos-se-la-juegan-con-sus
|3| Éric Toussaint, ya citado (nota 5)
|4| Entrevista a Eva Joly realizada por Renaud Vivien: «En Islandia los responsables del naufragio bancario no pudieron evitar su condena en el juicio», http://cadtm.org/En-Islandia-los-responsables-del
|5| El eurodiputado de Los Verdes, Philippe Lambert propone un máximo de 100.000 millones de dólares de activos. «Como comparación, el total de activos del BNP Paribas y del Deutsche Bank en 2011 era, respectivamente, de 2,164 billones y de 1,965 billones de euros» http://www.philippelamberts.eu/les-.... Pensamos que el tamaño máximo debe ser mucho más reducido, particularmente en los países pequeños. En efecto, 100.000 millones de euros es un múltiplo del PIB de Chipre y más de un cuarto del PIB de Bélgica.
|6| http://blog.mondediplo.net/2013-02-...
|7| Paul Jorion en Financité, noviembre de 2013.
|8| Véase Éric Toussaint http://cadtm.org/Los-bancos-especulan-con-las, publicado el 21 de febrero de 2014
|9| Véase Éric Toussaint http://www.cadtm.org/La-banca-especula-con-materias, publicado el 18 de marzo de 2014


Daniel Albarracín es investigador, economista y sociólogo. Miembro de Podemos, forma parte de su delegación en el Parlamento Europeo.

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