Vista aérea del Pentágono en Washington, DC, sede del Departamento de Defensa.Foto Afp

Las expuestas deudas colosales de EU, la de los millennials (https://bit.ly/37KbYVy) y del consumo (https://bit.ly/2wqTEUd) son un juego de niños frente al fantasmagórico cuan insólito "extravío" contable de 35 millones de millones de dólares (trillones en anglosajón) del Pentágono que devela Anthony Capaccio de Bloomberg (https://bloom.bg/2SV7OV9).

Capaccio expone que el "Pentágono realizó ajustes (sic) contables por 35 millones de millones de dólares solamente para el año pasado, un total mayor a la entera economía de EU", y subraya la "persistente dificultad del Departamento de Defensa para sus balances contables". El PIB de las dos principales economías mundiales: EU 22.32 millones de millones de dólares y China 15.27 millones de millones de dólares (https://bit.ly/328sBss).

El presupuesto militar de EU por 738 mil millones de dólares es casi nulo frente a la pantagruélica cifra del extravío contable por el Pentágono. Y eso que el financiamiento anual de las armas más sofisticadas y caras en el mundo “incluyen el avión F-35, nuevos portaviones, destructores y submarinos”.

También el gasto anual militar de EU está maquillado y alcanza el doble enunciado ya que la otra parte se oculta en la I&D de las universidades, según SIPRI (https://bit.ly/37Fv0fF).

Según Todd Harrison, experto del presupuesto del Pentágono en el CSIS, en tal "ajuste contable" existe "una buena cantidad de la doble, triple y cuádruple (sic) contabilidad del mismo (sic) dinero conforme es movido entre las cuentas". A ver qué facultad de Contabilidad en el mundo explica tal acrobacia contable.

El Pentágono reconoció que "fracasó en su primera (sic) auditoría en 2018 y luego de nuevo el año pasado".

El Departamento de Defensa "recibe más de la mitad de su gasto doméstico en forma discrecional (sic)".

Solamente en el último trimestre de 2018 el Pentágono operó 200 mil (sic) ajustes contables que alcanzaron 15 millones de millones de dólares. Según la Oficina de Contabilidad Gubernamental (GAO), "por lo menos 96 por ciento de los ajustes automáticos del último trimestre del año fiscal de 2018 carecían de una adecuada documentación de soporte". ¿Cómo pueden operar "ajustes contables", sin contar con documentación apropiada?

Las insípidas "explicaciones" del Pentágono, así como las de los pusilánimes congresistas y auditores, son tan complejas y "técnicas" que parecen diseñadas para ocultar y no para transparentar lo que quizá sea el verdadero y subrepticio gasto militar cuando los 35 millones de millones de dólares representan casi 50 veces el tamaño del presupuesto del Pentágono de 2019.

Es tiempo que el Pentágono cambie a su equipo de auditores y usen la IA sin algoritmos preprogramados para que aparezcan los "ajustes contables", si es que no se fueron a un deliberado "agujero negro contable".

No es novedoso el extravío contable del Pentágono cuando el entonces secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, confesó la desaparición de 2.3 millones de millones de dólares la noche anterior al 11/9 que sirvieron quizá para el verdadero financiamiento de las guerras en Afganistán e Irak.

Un "cuento texano" relata que el avión que golpeó al Pentágono el 11/9 destruyó en forma selectiva su contabilidad (https://bit.ly/2V3oxZ2).

El muy eficiente "financierismo militar" alude y elude “el extravío de varios billones (sic) de dólares por el Pentágono gracias a la contable magia kosher de su contralor, el rabino (literal) Dov Zakheim (https://bit.ly/2B8Dukw). Comenté entonces que “en EU, ser inimputable contratista del gobierno en la sombra es más importante que un vulgar congresista controlado por la CIA (https://bit.ly/2P77ZLY)”.

Zakheim, de doble nacionalidad, a quien también se le extraviaron 2.3 millones de millones de dólares, le imputan sus alarmantes conexiones con el 11/9 (https://bit.ly/2V54o50).

El rabino Zakheim fue miembro de la "Comisión de las Contrataciones en Tiempos de Guerra en Irak y Afganistán". Dos años más tarde, fue premiado como vicepresidente de Booz Allen Hamilton, consultora tecnológica consagrada al espionaje electrónico, y ahora despacha sereno en el Atlantic Council. ¡Tutti contenti!

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Trump recibió a Guaidó en la Casa Blanca

Nuevas acciones de Estados Unidos contra el gobierno de Nicolás Maduro

El encuentro se produjo luego de que Trump lo invitara al Congreso, donde fue aplaudido tanto por demócratas como republicanos. El gobierno de Venezuela denunció un nuevo intento golpista del país del Norte.

El presidente de Estados Unidos Donald Trump se reunió con el autoproclamado presidente interino de Venezuela Juan Guaidó. El encuentro se produjo luego de que Trump lo invitara ayer al Congreso donde fue aplaudido tanto por demócratas como republicanos. Guaidó es un experimento de presidente virtual, sin existencia de peso en Venezuela, pero invitado y nombrado por el líder republicano en el discurso del Estado de la Unión. El canciller venezolano Jorge Arreaza denunció un nuevo intento golpista de la administración Trump. 

A poco más de una año de la autoproclamación de Guaidó, Estados Unidos vuelve a la carga contra Venezuela jugando otra vez esa carta. Este miércoles el dirigente venezolano fue recibido por el vicepresidente Mike Pence. Luego Trump lo invitó a pasar al Salón Oval.

En un comunicado la Casa Blanca manifestó su interés por un cambio de gobierno en Venezuela. "La visita es una oportunidad de reafirmar el compromiso de Estados Unidos con el pueblo de Venezuela y para discutir cómo trabajar con el presidente Guaidó para acelerar una transición democrática", dijo el gobierno estadounidense.

Durante la noche del martes, Guaidó asistió como invitado al discurso anual sobre el Estado de la Unión en el Congreso. Trump lo presentó como el verdadero y legítimo presidente de Venezuela. "Es un hombre muy valiente que carga consigo las esperanzas, los sueños y las aspiraciones de todos los venezolanos". Luego prometió aplastar la tiranía del gobierno de Nicolás Maduro. 

La pelea que están teniendo demócratas y republicanos tuvo un insólito impasse cuando todo el Congreso se paró para aplaudirlo. “Llevá este mensaje del pueblo estadounidense a Venezuela”, le dijo Trump. Guaidó sólo atinó a levantar la mano y saludar, con el rostro duro, casi como si no pudiera creer lo que estaba viendo. "Vamos a seguir trabajando con nuestros socios en la región para confrontar a la dictadura ilegítima en Venezuela", dijo la Casa Blanca.

Sin embargo algunos legisladores demócratas manifestaron su rechazo a la política de Trump con respecto a Venezuela. Varios congresistas pidieron que el apoyo al presidente interino se traduzca en beneficios migratorios para los venezolanos. "Una invitación es fácil. Garantizar una protección TPS para quienes huyen de Venezuela requiere que Trump desafíe a su base xenófoba", dijo en Twitter la congresista Debbie Wasserman Schultz. La legisladora hizo alusión al Estatuto de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés), que Estados Unidos concede a países cuyas circunstancias eximen de deportación a sus ciudadanos.

Trump impulsa una dura política migratoria, que fue la base de su campaña electoral. Por el contrario varios congresistas en la Cámara de Representantes y en el Senado buscan impulsar una legislación para proteger a los migrantes venezolanos. Al mismo tiempo, no disimulan su apoyo a un derrocamiento de Maduro. El jefe de la minoría demócrata del Senado, Chuck Schumer, dijo que la política de Trump sobre Venezuela fracasó. "Si la política estuviera funcionando, Juan Guaidó no estaría en la tribuna, estaría en Venezuela, estaría sentado en el palacio presidencial", dijo el líder demócrata. "El régimen de Maduro es más poderoso hoy que cuando el presidente comenzó su política en contra", agregó Schumer.

En paralelo llegó la respuesta del gobierno venezolano. El ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Jorge Arreaza, desató toda su furia con el presidente de Estados Unidos. En un comunicado emitido por la cancillería se refirió a Trump como un charlatán soberbio con ínfulas de emperador. "La República Bolivariana de Venezuela rechaza enérgicamente y cumple con denunciar ante la comunidad internacional, las expresiones injerencistas y las groseras intromisiones en sus asuntos internos realizadas por Donald Trump durante el discurso anual ante el Congreso estadounidense", informó el comunicado de la cancillería.

Arreaza consideró que tanto las palabras del presidente estadounidense como su invitación a Guaidó forman parte de un nuevo plan golpista contra Venezuela. "Haciendo uso de un discurso lleno de mentiras, 'chovinismo' y declaraciones supremacistas, Trump ofende e irrespeta al pueblo venezolano, al proferir violentas amenazas contra su integridad y contra el Gobierno constitucional, legítimo y democrático del presidente, Nicolás Maduro", sostuvo Arreaza.

Tampoco ahorró críticas hacia el autoproclamado presidente interino. “La vergonzosa complicidad de quienes se dedican a vender la Patria a cambio de las humillantes migajas que les arroja su jefe, el señor Trump, dependiendo de su estado de ánimo", afirmó el ministro. Arreaza afirmó la necesidad de defender la autoderminación de su país sin injerencias extranjeras. "Venezuela es y será irrevocablemente libre e independiente. Solo el pueblo venezolano determina y determinará su presente y su futuro victorioso, soberano y socialista", sostuvo el ministro.

Hace poco más de un año Guaidó se autoproclamó presidente interino de Venezuela con el apoyo inmediato del gobierno estadounidense. Sin embargo, fue muy poco lo que pudo lograr durante todo el 2019. Hace algunas semanas perdió la presidencia de la Asamblea Nacional. Este nuevo apoyo de Estados Unidos busca reflotar su figura y genera expectativa sobre los próximos pasos que realizará el gobierno de Trump.

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Juan Guaidó cruzó a Colombia en busca de respaldo

El opositor venezolano se reunirá con el presidente Iván Duque y participará de la Cumbre Hemisférica de Lucha contra el Terrorismo en la que estará presente Mike Pompeo, secretario de Estado norteamericano. 

 

El presidente de Colombia, Iván Duque, fue el primero en anunciar el arribo de Juan Guaidó a Colombia. Afirmó que mantendría una reunión de trabajo con quien llamó el “presidente de Venezuela”, que también, según anunció Duque, participará de la Cumbre Hemisférica de Lucha contra el Terrorismo que se celebrará el lunes en Bogotá, con la presencia del secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo.

Luego fue el mismo Guaidó quien confirmó estar del otro lado de la frontera y prometió un regreso al país “lleno de buenas noticias”, sin anunciar cuándo sería, ni cuál será su agenda para los próximos días, aunque trascendió por diferentes medios que podría ir al Foro de Davos, en Suiza, que comienza el 21 de enero.

La llegada de Guaidó a Colombia conllevó especulaciones acerca de cómo habría cruzado la frontera debido a la prohibición de salir de Venezuela. La única vez que salió del país fue en febrero del año pasado cuando cruzó a Cúcuta desde donde, había jurado, entraría junto a los camiones de ayuda humanitaria.

Fue recién en septiembre cuando se confirmó que había cruzado a Colombia a través de un operativo montado entre el gobierno colombiano, la derecha venezolana y el grupo paramilitar Los Rastrojos, con los cuales se tomó varias fotografías.

La noticia, fue ampliamente difundida en aquella oportunidad, confirmando las acusaciones de las vinculaciones tanto del gobierno de Colombia como de Guaidó con el paramilitarismo colombiano que opera, entre otras zonas, en la frontera colombo-venezolana.

Esta nueva ida a Colombia ocurre en un momento de crisis sostenida de su fórmula para lograr su objetivo tantas veces anunciado de “cese la usurpación”, es decir el derrocamiento por la fuerza de Maduro, que debería abrir paso a un “gobierno de transición” para dar paso a “elecciones libres”.

Esa crisis comenzó en gran parte luego del intento fallido de aquel febrero, al cual se sumó la acción también fallida de tomar las armas junto a un grupo de militares el 30 de abril. Desde entonces Guaidó decayó a lo interno de Venezuela, sin capacidad de movilizar y volver a generar expectativas en la base social opositora.

Esa crisis que se agudizó con las acusaciones de corrupción ocurridas con el dinero recibido para el evento de Cúcuta, así como al interior de la Asamblea Nacional (AN).

El Guaidó que cruzó a Colombia ya no es el dirigente estrella fabricado con una inmensa operación mediática y política que lo mostraba como imparable. Ahora es un dirigente que además de las derrotas del 2019 ha sumado una más, central, el 5 de enero pasado: la pérdida de la presidencia de la AN.

Esa derrota en el Poder Legislativo, producto de una disputa interna de la oposición sobre la cual el chavismo maniobró, no fue reconocida por Estados Unidos. La administración de Donald Trump sostiene que Guaidó sigue siendo el presidente de la AN y, en consecuencia, el presidente encargado de Venezuela.

Su ida a Colombia tiene entonces varios objetivos. Por un lado, volver a darle fuerza desde el frente internacional, a través de declaraciones y fotografías acompañado por Duque y Pompeo y quienes asistan a la Cumbre. Guaidó tendrá un momentáneo oxígeno político que necesita para seguir generando noticias.

Por otro lado, allí recibirá nuevas instrucciones para hacer frente a un 2020 que ha comenzado con un nuevo retroceso para la ingeniería del gobierno paralelo 2.0 que encarna Guaidó.

¿Qué plan tiene el gobierno norteamericano para enfrentar este escenario? ¿Qué rol cumplirá Colombia en esta nueva etapa? Esas son algunas de las preguntas centrales. Por el momento se sabe que el gobierno norteamericano no reconocerá el próximo llamado a las elecciones legislativas en Venezuela, que he hecho declaraciones acerca de la necesidad de un diálogo, y que mantendrá las operaciones encubiertas armadas.

En tercer lugar, Guaidó buscará a través de esa salida del país crear una expectativa al interior de Venezuela para mostrarse respaldado. En ese marco intentará hacer de su regreso otro hecho político. En ocasión de su salida en febrero del 2019 su ingreso había sido por el aeropuerto internacional de Maiquetía.

El conflicto venezolano atraviesa uno de sus momentos determinantes. La apuesta del gobierno es lograr unas elecciones a la AN con la mayor participación de fuerzas de la oposición, para lo cual cuenta con que el sector opositor que se ha alejado de la estrategia norteamericana es cada vez más numeroso.

Lograr ese objetivo sería un paso importante en la reconfiguración del mapa política y su correlación de fuerzas internas. Pero, como bien se sabe, el conflicto venezolano transcurre sobre variables nacionales, así como también y sobre todo variables internacionales.

El último paso del frente internacional había sido el de activar el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca. La ida de Guaidó por Colombia será importante para saber qué líneas de acción han decidido priorizar quienes conducen el intento de golpe de Estado en Venezuela que, contra muchos pronósticos, no ha lograr sus objetivos.  

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"Me toca inventarme cosas para que Washington tenga a Venezuela en la cabeza": Audio que provocó el regreso del embajador de Colombia en EE.UU.

Francisco Santos contó a la nueva canciller, Claudia Blum, sus estrategias de interferencia en el país vecino en una conversación filtrada, que ha causado un revuelo político en Colombia. Iván Duque llamó a consultas al embajador.

Los esfuerzos de Colombia de interferir en los asuntos internos de Venezuela ha sido uno de los temas centrales de la conversación recientemente filtrada entre el embajador de Colombia en EE.UU., Francisco Santos, y su nueva jefa, la canciller Claudia Blum. Tras la divulgación de este audio, aparentemente grabado la semana pasada en una cafetería en Washington D.C., el presidente de Colombia, Iván Duque, pidió a Santos que regresara a Bogotá.

"Colombia no tiene futuro" con Maduro en el poder

Desde el minuto 10 de este diálogo de casi media hora, Santos evoca el tema de Venezuela, calificándolo como el "segundo tema" más importante en la agenda nacional. Tanto el embajador como Blum lamentan que "lo de Guaidó está parado""Pero creo que eso se va a mover", añade de inmediato Santos.

"Aquí había varias cabezas que manejaban lo de Venezuela de  una manera distinta", ha asegurado el embajador colombiano en EE.UU. "Lo del TIAR [Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca], el Departamento de Estado lo quería, la Casa Blanca no. No sé en qué momento cambió la política en la Casa Blanca. Pero aquí todavía no se ponen de acuerdo", ha señalado.

Además, Santos ha opinado que "Trump no se va a meter en Venezuela". En este sentido ha expresado sus preocupaciones de que si el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, "no se va, Colombia no tiene futuro". "Si este señor no se va, nos va a hacer la vida imposible", ha advertido.

Washington "se aburre" con el tema de Venezuela

Santos ha adelantado a Blum sus planes para el "próximo año" de llevar a los congresistas a Colombia para "ver frontera y a ver drogas".
"Eso lo vamos a hacer y que no se pierda en Washington la importancia de Venezuela", ha explicado el embajador, agregando que en EE.UU. "no hay memoria, es que aquí, a los 10 minutos se aburren y se van a otro tema".

"Me toca a mí inventarme cosas para que ellos tengan en el 'top of mind' (en la cabeza) a Venezuela", ha revelado, resumiendo que "esa es la tarea con la que estoy con Venezuela".

El embajador también ha calificado de vergüenza los "120 millones de dólares de ayuda de los países más ricos del mundo". "Europa no sabe que hay crisis en Venezuela", ha aseverado y añadió que "por eso toca hablar con los embajadores e invitar a parlamentarios de Europa".

"Es importantísimo armar una cosa estratégica con Venezuela a partir del trabajo nuestro, con las embajadas que ya está montando el gobierno (sic) de Guaidó, allá que tiene gente que conozco, yo trabajo muy de la mano y yo le ayudo en todo lo que necesite", ha subrayado.

"Fiasco total" de la llamada 'ayuda humanitaria'

La nueva canciller también ha barajado algunas maneras de injerir en la política interior de Venezuela.

"Pachito (cómo se le conoce a Francisco Santos en Colombia o 'Pacho'), ayúdeme a pensar. La solución no es un golpe militar, porque los militares no lo van a sacar [a Maduro]; sacarlo Estados Unidos a punta de 'yo no sé qué' pues tampoco va a pasar", ha reflexionado Blum.

A esto el embajador le contesta que "la CIA no se está metiendo" en este asunto. "La CIA está 'pfff'…", ha indicado Santos, agregando que Trump "se mete a Venezuela" solo "si ve muy difíciles las elecciones", algo en lo que la canciller no ha estado de acuerdo: "Yo no lo veo así. Yo lo veo muy lejano".

Entonces el embajador ha propuesto una estrategia viable de momento, en su opinión, de injerencia en Venezuela. "Yo lo único que veo es con acciones encubiertas allá adentro, para generar ruido y apoyar a la oposición que allá está muy sola".

"Muy sola, ¡desgastados!", ha reiterado Blum, quien además ha calificado de un "fiasco total" la operación de intento de ingresar camiones con la llamada 'ayuda humanitaria' desde Colombia a Venezuela el 23 de febrero pasado, que según denunció el gobierno de Nicolás Maduro, formó parte de una estrategia de EE.UU. para justificar una intervención extranjera.  

"Colombia tiene que jugársela, porque como está, estamos retrasados con Venezuela. La gente ya no cree, no cree en lo que hizo el Gobierno. Esa ayuda humanitaria fue un fiasco total", ha aseverado.

"Entonces ahí hay que pensar en una estrategia, yo no sé cuál será. Hablé con […] y me dijeron: 'Claudia, lo único es el diálogo, pero un diálogo en donde todos quepan'", ha indicado Blum.

"El Departamento de Estado de EE.UU. está destruido"

Además, en la conversación filtrada se pueden escuchar las críticas de Santos al Departamento de Estado de EE.UU., "destruido" bajo la administración de Donald Trump.

"Aquí el Departamento de Estado, que era importantísimo, está destruido, no existe [...] Trump puso a [Rex] Tillerson y le salió con un chorro de babas (tonterías)", dijo Santos a Blum, agregando que actualmente, salvo por el secretario Mike Pompeo, el resto de los funcionarios en la dependencia no tienen "peso".

El embajador también critica a varios funcionarios de la administración de Duque, como el saliente canciller y nuevo ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, quien "no hizo nada", y al exministro de Defensa, Guillermo Botero, quien "no trabajaba, no hablaba inglés y no venía".

Las criticas alcanzan al Grupo de Lima, que la canciller tacha de un "chicharrón" (caso problemático) muy "debilitado", mientras que Santos asevera que "hay que reforzarlo, pero no veo qué hacer". "Hoy siento a Maduro incómodo, pero más tranquilo", concluye el embajador.

"¿Le voy a decir mentiras a la canciller?"

En entrevista con W Radio, Francisco Santos habló sobre sus polémicas declaraciones y se quejó de la difusión de la conversación, en vista de que la misma se efectuó en el ámbito "privado". "Lo que me preocupa es que el audio se escucha perfecto, eso quiere decir que lo grabaron de mi teléfono", aseveró.

El embajador se cuestionó sobre cómo había sido grabada esa conversación, en vista de que no había más personas en el lugar del encuentro que —según el mismo— se celebró un sitio reservado del hotel Mandarín de Washington: "era un sitio donde estábamos los dos solos", apuntó.  

Santos justificó sus declaraciones asegurando que se trató de una conversación con su jefa, en este caso la canciller, para explicarle cómo estaban las relaciones entre EE.UU. y Colombia. "¿Le voy a decir mentiras a la canciller? Yo no soy una persona que dice mentiras, me da mucha pena, yo tengo que decirle la verdad", dijo. 

Cuestionado por medios locales sobre si renunciaría tras la difusión del polémico audio, Santos señaló que no lo haría, porque "esa es una razón del presidente". 

Publicado:21 nov 2019 01:00 GMT

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Sábado, 09 Noviembre 2019 06:39

Un siquiatra para los geopolíticos

Un siquiatra para los geopolíticos

Entre los numerosos exabruptos que se circulan estos días, de todos los colores y sinsentidos, algunos merecen ser destacados porque ilustran un tipo de pensamiento elitista. Ante la oleada de rebeliones, estallidos y levantamientos que está atravesando el continente, los gobiernos acusan siempre a sus enemigos por fomentarlos; la derecha a la izquierda y viceversa.

Unos y otros no pueden imaginar que la gente que se manifiesta lo hace por propia voluntad, que los pueblos no son marionetas cuyos hilos manejan los grandes países o los caudillos. Desestiman la autonomía, que existe, y sólo pueden ver la heteronomía, que también existe, pero que en modo alguno puede explicar las rebeliones en curso.

El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, culpa sin pruebas a Nicolás Maduro y al ex presidente Rafael Correa, por el levantamiento que durante 12 días sacudió al país. "Lo que ha sucedido en estos días en el Ecuador, no es una manifestación social de descontento y protesta frente a una decisión de gobierno, no. Los saqueos, el vandalismo y la violencia demuestran que aquí hay una intención política organizada para desestabilizar el gobierno", dijo Moreno (https://cnn.it/2C8Givm).

De ese modo cree que puede eludir los reales problemas del país, que han llevado a cientos de miles a las calles, con inusitada rabia, forzándolo a dar marcha atrás con su paquete del medidas inspiradas por el Fondo Monetario Internacional.

El inefable secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, denunció que existe un "patrón" de desestabilización que viene de Venezuela y de Cuba. "Las brisas del régimen bolivariano impulsadas por el madurismo y el régimen cubano traen violencia, saqueos, destrucción y un propósito político de atacar directamente el sistema democrático y tratar de forzar interrupciones en los mandatos constitucionales", dijo el 24 de octubre. (https://bit.ly/2pDRrlp).

El Departamento de Estado de Estados Unidos manifestó que hay claras señales de personas que están "aprovechando el debate" para "fomentar el conflicto" en los países sudamericanos, principalmente "mediante el uso y abuso de las redes sociales y de alborotadores", apuntando a Rusia y a sus aliados en la región (https://bit.ly/36rhOvt).

Desde el lado opuesto, el progresismo latinoamericano, se procede exactamente del mismo modo. El mandatario de Nicaragua, Daniel Ortega, acusa a Washington de inspirar las manifestaciones estudiantiles contra su gobierno y, de paso, acusa de "terroristas" a quienes se lanzaron a las calles contra su régimen (https://bit.ly/2PQCzef).

El gobierno de Vladimir Putin acusa en la misma dirección a Estados Unidos por desestabilizar a sus aliados en América Latina, denunciando "un nuevo modelo de injerencias de todo tipo en asuntos soberanos, intentos de golpes ilegítimos, cambios de régimen" (https://bit.ly/2WVXbmV).

"La crisis que atraviesa Bolivia por las denuncias de fraude en las elecciones" es atribuida por el gobierno de Evo Morales a Washington, actuando de modo simétrico a los demás gobiernos que acusan de sus problemas al imperio (https://bit.ly/2r9zLyB).

La lista es interminable y se puede incluso retrotraer a crisis anteriores. Creo que esta lógica tiene consecuencias nefastas para los pueblos. Es una pervivencia de la guerra fría, en la que toda acción popular era atribuida a una de las superpotencias, porque todo debilitamiento de un campo beneficiaba al otro. Si esta actitud tuvo escaso asidero durante la guerra fría, ahora no tiene el menor sentido.

En primer lugar, este pensamiento que antepone la geopolítica a la emancipación, permite aplastar pueblos, clases, géneros y generaciones porque su lucha es considerada como un obstáculo para resolver la "contradicción principal" (nocivo concepto de Mao), que sería la que enfrenta a las naciones con el imperialismo y a la clase obrera con la burguesía.

En segundo lugar, revela profunda incomprensión de las nuevas realidades de los pueblos. La emergencia de los pueblos originarios y del movimiento feminista deslegitima el colonialismo y el patriarcado y le da vuelos autónomos a los sectores populares.

La negativa de los pueblos ecuatorianos a dejarse utilizar por el gobierno de Lenín Moreno o por el ex presidente Rafael Correa, habla de esta nueva manera de pararse en el mundo. Se niegan a que algunos de los bandos políticos se beneficien de sus luchas, lo que revela madurez y aprendizajes.

En Chile las mujeres están realizando sus propios cabildos, porque buscan "una profunda transformación económica, social, política y cultural" que no puede contenerse en un cambio de gobierno, ni siquiera en una asamblea constituyente, porque "en un momento de crisis política, a las mujeres y disidencias sexuales nos asalta el miedo fundado de que vuelvan a dejarnos fuera" (https://bit.ly/34ByzCa).

Observamos una lucha por debajo de la lucha, el intento de cada pueblo y cada sector de la sociedad de hablar por sí, sin mediadores ni representantes.

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Martes, 29 Octubre 2019 06:32

Bolivia sitiada por los paros 

Corte de calle en un puente del centro de La Paz Imagen: EFE

Gran parte de la población que no participa de las medidas es rehén de los paros, imposibilitada de asistir al trabajo y a la escuela. 

Las principales ciudades amanecieron paralizadas por bloqueos y una huelga nacional en contra del resultado de las elecciones que determinaron un nuevo mandato presidencial de Evo Morales. El vicepresidente Alvaro García Linera anunció que ya se trabaja en cómo se implementará la auditoría de los votos que es respaldada por la ONU.

La convocatoria al paro fue realizada por sectores que por estos días se congregan en la "Coordinadora Nacional de la Democracia" -CONADE-, recientemente formada por políticos varios y los llamados "comités pro cívicos", que desde hace años congregan a los más acérrimos opositores al gobierno del Movimiento Al Socialismo. En conferencia de prensa brindada esta mañana,  García Linera tildó a la CONADE como "la mayor conspiración contra el voto de los bolivianos".

Desde las cinco de la mañana el "paro cívico" se manifiestó a través de bloqueos en las principales rutas del país y en cientos de esquinas estratégicas de ciudades como La Paz y Santa Cruz. Como si fuera una parábola de la lucha de clases, los actuales bloqueos abrevan en las medidas de fuerza que realizaban en los '70, '80 y '90 mineros, indígenas y cocaleros en una Bolivia hundida en la miseria y el saqueo. Resurgieron en años recientes como forma de protesta de sectores medios y altos en contra de Evo Morales en torno a la consigna "Bolivia dijo no" y consisten en piquetes de media docena de personas con cintas plásticas, palos y escombros en las esquinas.

Por las características geográficas del territorio boliviano, en las ciudades el transporte público utilizado masivamente son los minibuses, y cuando hay bloqueos no hay "minis", con lo cual puede decirse que gran parte de la población que no participa de las medidas es rehén de la situación, con cientos de miles de personas imposibilitadas de asistir a sus lugares de trabajo y niñas y niños sin poder ir a la escuela. También se perjudican el comercio y la actividad bancaria, que si bien están en funcionamiento, han disminuido su flujo.

Las protestas incorporaron desde el viernes pasado la realización de cacerolazos a partir de las 9 de la noche, aunque fueron menguando durante el fin de semana. Y se da por hecho que esta tarde retomen las manifestaciones en forma de revueltas que realizan principalmente grupos de jóvenes. Por otro lado, y en defensa del gobierno, se presume que será multitudinaria la movilización convocada para esta tarde en El Alto por los movimientos sociales, "una celebración festiva" según la calificó García Linera.

Luego de un fin de semana en que el clima político estuvo atravesado por denuncias cruzadas entre oficialismo y oposición, sin avances para destrabar la situación electoral que ha desencadenado la crisis política en el país, García Linera ofició como portavoz del gobierno en conferencia de prensa, denunció los intentos de golpe de Estado, condenó las medidas de fuerza y llamó a la sensatez de los opositores, quienes ya ni siquiera piden la realización de una segunda vuelta sino que van por la impugnación de la primera.

En primer lugar anunció la creación en las próximas 72 horas de una comisión de autoridades electorales para fijar cómo se auditará "el voto a voto" junto a funcionarios de la Organización de Estados Americanos y otros organismos, en base a "la voluntad del gobierno para que se transparente todo el proceso electoral". Luego se abocó a fustigar a la oposición, principalmente al expresidente y candidato que quedó en segundo lugar, Carlos Mesa, por ser el principal instigador local de la actual desestabilización y "el títere político" de "una confabulación perfecta", que la completarían Carlos Sánchez Berzaín -exfuncionario, responsable político de las masacres cometidas durante el gobierno de Sánchez de Lozada y prófugo de la justicia boliviana- y Branko Marinkovic -millonario empresario cruceño y agitador del separatismo y la violencia entre 2006 y 2008-, "el que pone la platita".

"Quien se opone a la auditoria es el señor Carlos Mesa, a qué le tiene miedo, por qué quien perdió las elecciones y denuncia fraude se opone a que se haga el recuento y que organismos internacionales vengan a auditar acta por acta?", cuestionó García Linera. También señaló que el objetivo de Mesa "es volver al voto censitario" y denunció que "pedir la renuncia del presidente Morales, desconocer el voto de las mayorías, incitar a disturbios, intimidar a periodistas, salir en camionetas en pesquisa de collas, quemar instituciones, mandar a apalear campesinos" son actos antidemocráticos. "Carlos Mesa es un mal perdedor que ha instruido desconocer la voluntad popular y está generando mucho sufrimiento a los trabajadores, los campesinos, las amas de casa, es el pueblo el que sufre la violencia", puntualizó.

Además repudió las incitaciones al golpe de Estado promovidas durante días pasados desde Miami por Sánchez Berzaín, a quien definió como "el asesino de El Alto y Warisata"; y de Branko Marinkovic, "el separatista del dinero", de quien evocó sus antecedentes en graves hechos ocurridos en Santa Cruz en 2008 y que planteó que "los obreros migrantes tenían que tramitar un pasaporte especial para trabajar en el Oriente". Ellos, junto "al asesino neoliberal" de Mesa, son quienes "pretenden prender fuego a Bolivia", apuntó el vicepresidente.

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Colombia, plataforma de la CIA para la agresión a Venezuela

El pasado 28 de agosto, el secretario de Estado Mike Pompeo anunció la creación de la Unidad de Asuntos para Venezuela (Venezuela Affairs Unit, VAU por sus siglas en inglés), que estará ubicada en la embajada de Estados Unidos en Bogotá, Colombia, lo que exhibe a ese país sudamericano como la principal plataforma para un golpe de Estado made in USA contra el gobierno constitucional y legítimo de Nicolás Maduro y el papel servil y cipayo del presidente colombiano Iván Duque.

La Unidad de Asuntos de Venezuela estará dirigida por James Story, ex encargado de negocios en la Embajada estadunidense en Caracas, y quien fue uno de los últimos diplomáticos en retirarse de la misión en la capital venezolana en marzo, después de que el presidente Nicolás Maduro rompiera relaciones con Washington.

El nivel de la VAU no es tradicional en el servicio exterior de Estados Unidos, y según trascendidos de prensa no se equiparará a una “sección de intereses” como la que existió en La Habana, Cuba, durante décadas. De acuerdo con fuentes del Departamento de Estado, su carácter provisional la coloca fuera del Comité de Relaciones Exteriores del Senado en cuanto a aprobar su personal, aunque seguirá supervisando el desarrollo de las relaciones bilaterales.

La creación de la oficina diplomática paralela de EU en Bogotá contó con el apoyo bipartidista (demócrata/republicano) del Congreso, y busca dar legitimidad regional al desdibujado presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Juan Guaidó, en un momento de extrema debilidad política de la oposición interna al gobierno de Maduro.

El presidente Maduro rompió relaciones con EU el 23 de enero pasado, luego de que Donald Trump desconociera su mandato y reconociera a Guaidó, su creación, como “presidente encargado”, en medio de una campaña de intoxicación mediática en el mundo occidental dirigida a presionar, desestabilizar y producir un “cambio de régimen” en Venezuela, con apoyo de varios presidentes de la ultraderecha latinoamericana agrupados en el llamado Grupo de Lima.

Desde entonces, oficiales de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) comenzaron a realizar contactos con funcionarios diplomáticos venezolanos con fines de reclutamiento e incitación al abandono de sus cargos, en particular en Colombia, Panamá y Naciones Unidas.

Según reportes periodísticos, a cambio de convertirse en colaboracionistas de la agencia de espionaje estadunidense, oficiales de la CIA ofrecieron sumas de dinero de entre 120 y 150 mil dólares, con el encargo, a quienes defeccionaran, de que deberían ofrecer entrevistas a medios de prensa donde evidenciarían, entre otras exigencias, rechazo al presidente Maduro y al gobierno que habían defendido hasta ese momento.

Desde entonces, también, los agentes de la CIA incrementaron sus actividades en territorio colombiano. En 2018, la agencia estadunidense ya había logrado la defección del agregado de prensa venezolano en Bogotá, Luis Espinoza. Destaca, asimismo, el apoyo brindado a una red terrorista basificada en Perú, denominada operación “Jaque Mate Venezuela 2019”, dedicada a la ejecución de actos violentos en territorio venezolano con fines de desestabilización.

Antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia, entre Iván Duque y Gustavo Petro, en junio de 2018, la CIA preparó una denuncia pública donde acusaba, falsamente, a Royland Belisario, miembro del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), de un supuesto atentado contra el hoy presidente Duque. La versión fue recuperada por el diario bogotano El Tiempo el 3 de marzo de 2019 y atribuida a “organismos de inteligencia colombianos”.

El 15 de abril de 2019, durante una sesión de preguntas y respuestas en la Universidad de Texas, el secretario de Estado Mike Pompeo afirmó que cuando “yo era director de la CIA, mentimos, engañamos y robamos. Teníamos hasta cursos de entrenamiento”. La transcripción oficial del Departamento de Estado censuró esas aseveraciones, pero sí quedaron registradas en video. Y aunque es público y notorio que a lo largo de su historia la CIA ha hecho lo que Pompeo dijo, no deja de ser grave que el jefe de la diplomacia estadunidense se refiera a sí mismo de esa forma.

El 7 de febrero anterior, tras la detención del ex coronel de la Guardia Nacional Bolivariana, Oswaldo Valentín García Palomo, el vicepresidente de Comunicación, Cultura y Turismo de Venezuela, Jorge Rodríguez, destacó ante los medios la publicación de mensajes intimidatorios y noticias falsas por parte de actores del antichavismo que delineaban el marco de una serie de acciones golpistas.

De tiempo atrás, García Palomo había contado con el apoyo de la CIA y de los gobiernos de Colombia, Chile y Brasil. En su confesión, el ex militar declaró que la Agencia Central de Inteligencia lo había contactado a través del general retirado Antonio Rivero, activista del Partido Voluntad Popular (el de Guaidó) y agente de la CIA, según Rodríguez. Detalló, también, que en territorio colombiano había contado con el apoyo de alias “Alejandro”, un general de la Policía Nacional de Colombia, quien era el enlace con el gobierno de Juan Manuel Santos.

El plan golpista había sido reactivado en mayo de 2018, previo a las elecciones colombianas, con la asesoría de alias “Indiana” y el “coronel Lee” por parte de la CIA y de “Alejandro”, por parte del gobierno de Colombia. Los oficiales instruyeron a García Palomo el plan de ataque contra Venezuela durante el primer trimestre de 2019, y su confesión, según Jorge Rodríguez, venía a desmontar la campaña de intoxicación desinformativa internacional sobre la “crisis humanitaria”, como coartada para una invasión diseñada por la CIA y el Pentágono con apoyo de la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Grupo de Lima.

En el contexto de una prolongada guerra híbrida imperial de desgaste, el sábado 23 de febrero de 2019, calendarizado como el enésimo “Día D” de la asediada República Bolivariana de Venezuela, resultaría otro estrepitoso fracaso de la terrorista ultraderecha internacional que responde a los dictados de la Casa Blanca.

En esa coyuntura, uno de los miembros de la estación de la CIA en Bogotá acompaño al senador estadunidense de ascendencia cubana Marco Rubio y al representante por el estado de Florida, Mario Díaz-Balart, en su visita a la localidad colombiana de Cúcuta, limítrofe con Venezuela y uno de los principales focos de tensión entre ambos países. En esa ocasión, Rubio y Díaz-Balart –representantes de la mafia cubano estadunidense de Miami− estuvieron acompañados de Carlos Trujillo, embajador de EU ante la OEA.

Cúcuta, donde según el intelectual colombiano Renán Vega Cantor “reina el poder paramilitar” −hasta el punto que se le conoce como la “República Independiente de los Paracos”−, había sido el escenario, la víspera, del concierto “Venezuela Aid Live”, organizado por la gusanería cultural del clan Estefan (el matrimonio conformado por Gloria y Emilio Estefan ), que contó con la asistencia de unos 30 artistas Made in Miami , incluido Silveste Dangond, denominado “el paramilitar del vallenato”.

Ese concierto de odio y de guerra fue concebido como una acción de distracción en la frontera colombo-venezolana, dirigido a encubrir una operación de bandera falsa en el marco de la pretendida introducción de “ayuda humanitaria” a Venezuela de la Agencia Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos (USAID, por sus siglas en inglés), que desde 1961 ha sido utilizada por la CIA como una de sus armas más poderosas para sus operaciones encubiertas.

En el argot militar, las operaciones de bandera falsa son las que realiza una potencia agresora de forma clandestina, en aras de parecer agredida y culpar al enemigo. El 23 de febrero, dos camiones de la USAID con supuesta ayudada humanitaria para Venezuela fueron incendiados con cocteles molotov en el puente internacional Francisco de Paula Santander, del lado colombiano y por grupos violentos de la oposición venezolana, y el vicepresidente de EU, Mike Pence y el secretario de Estado, Pompeo, culparon al “tirano” Maduro.

La operación, que contó con la asistencia in situ del presidente colombiano Iván Duque y su homólogo chileno, Sebastián Piñera, así como del lacayo del Ministerio de Colonias de EU, el uruguayo Luis Almagro, exhibió los nexos de la mafia cubano-americana de Miami auspiciada por la CIA con los “paracos” de Cúcuta y la ultraderecha continental, pero también la impunidad con la que la agencia estadunidense desarrolla sus actividades injerencistas contra Venezuela desde el territorio de Colombia.

Desde inicios de 2019 y hasta la fecha, la Embajada de EU en Bogotá ha venido incrementando el número de funcionarios en su consulado en Cúcuta con dos objetivos fundamentales: apoyar las visitas de congresistas, políticos y militares estadunidenses así como de jefes y oficiales de la comunidad de inteligencia que viajan a esa región fronteriza, y para el monitoreo de la situación en Venezuela, sobre lo cual remiten partes diarios que son remitidos al Departamento de Estado, la Casa Blanca y el Pentágono.

El consulado de EU en Cúcuta cuenta con un alto número de funcionarios que estaban adscritos a la misión diplomática norteamericana en Caracas, la cual debieron desalojar tras la ruptura de relaciones decretada por Nicolás Maduro. Según versiones periodísticas, entre ellos habría algunos expertos en operaciones encubiertas y al trabajo de campo con la ultraderecha venezolana, grupos paramilitares y bandas criminales, pero también con hacendados opositores, que como parte de la guerra económica contra el gobierno constitucional de Maduro, realizan operaciones clandestinas para sacar al exterior minerales (oro, bauxita, hierro), petróleo y gasolina.

En ese contexto, la creación de la Unidad de Asuntos para Venezuela anunciada por Pompeo la semana pasada, vendría a reforzar el papel del dúo Álvaro Uribe-Iván Duque como cipayos de Washington y el de Colombia como plataforma para la agresión del Pentágono y la CIA contra Venezuela.

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Ciberguerra, ¿cómo fue que internet se convirtió en un campo de batalla por la hegemonía global?

Los expertos consideran que el desarrollo de capacidades de los Estados para realizar ataques informáticos incluso podría generar un gran apagón digital conocido como Día Cero.

En el mundo, diariamente, se libra una guerra secreta en internet por el predominio del planeta. No se trata de una historia de ciencia ficción, sino, por el contrario, de un fenómeno cada vez más recurrente en los medios de información.

Se trata de la ciberguerra, un nuevo tipo de guerra no convencional con la que se trata de debilitar al enemigo a través de ataques coordinados en el espacio digital.

Esto, derivado del gran desarrollo de las nuevas tecnologías de la información en las últimas décadas, ha convertido a internet en un campo de batalla.

¿Qué es la ciberguerra?

En su libro 'Ciberguerra', Richard Clark y Robert Knake definen el término como "acciones efectuadas por una organización, nación o Estado con el propósito de penetrar los sistemas informáticos y redes de computadores de otra Nación-Estado, con el fin de causar daños o interrupción de los mismos".

Para Alejandra Morán, experta en derecho y ciberseguridad por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la expresión refiere una disputa secreta entre grupos políticos antagónicos.

"En la ciberguerra todos los ataques se manejan a través de medios electrónicos y telecomunicaciones. Ya no son soldados disparando contra el enemigo frente a frente, ahora son delincuentes informáticos operando desde la sombra, en los que no se tiene ni idea de quién lo hizo, ni cuándo van a atacar de nuevo y que, además, tienen objetivos políticos y/o militares", señala la experta en entrevista con RT.

Un asunto que con el vertiginoso desarrollo tecnológico de las últimas dos décadas ha dejado de ser un asunto de escala menor para convertirse en un fenómeno de alcance global.

"Anteriormente se pensaba que los ciberataques tenían consecuencias limitadas, pero ahora se ha demostrado que los daños han generado grandes pérdidas, por lo cual, se considera que los ciberataques, reconocidos o no, son ya una de las armas más lesivas a los países y a los servicios públicos e información de sus pobladores", añade Morán.

Una disputa que se manifiesta de manera puntual entre las principales potencias económicas, políticas y militares del mundo.

Campo de batalla geopolítico

"El ciberespacio se ha convertido en el quinto dominio de la guerra, después de la tierra, el mar, el aire y el espacio. Actualmente hay una lucha muy fuerte por dominar el ciberespacio", señala Juan Pablo Salazar, investigador colombiano de la Universidad Complutense de Madrid, en entrevista con RT.

De acuerdo con el experto en derecho internacional y ciberguerra, el desarrollo de este fenómeno ha tenido diversas fases desde que surgió a finales del siglo XX, entre las que destacan:

  • La etapa temprana

Comprende de 1994 a 2006. Durante este periodo ocurrieron algunos ataques de tintes políticos en Chechenia, Kosovo y Oriente Medio. En ellos, se agredían sitios de partidos políticos o alguna autoridad estatal con el propósito de desconfigurarlos y mostrar el mensaje político del oponente. En esta etapa ocurrió un ataque contra la NASA, donde incluso la plataforma de lanzamiento de cohetes fue comprometida. 

  • La etapa inicial

Sucedió entre 2007 y 2009. El punto de inflexión se registró en Estonia, país que durante algunas semanas estuvo paralizado en todos sus servicios electrónicos por divergencias políticas de activistas, que lograron paralizar sistemas de gobierno y financieros mediante ataques de denegación de servicio.

  • Etapa de proliferación

Comprende de 2010 a 2016. El punto de inflexión fueron los ataques contra Irán, cuando se logró detener el enriquecimiento de uranio a su planta nuclear de Natanz a través del 'malware' conocido como Stuxnet, que tomó el control de 1.000 máquinas que participaban en la producción de materiales nucleares y les dio instrucciones de autodestruirse.

Los informes especializados señalan que fue una agresión producida por EE.UU. a Irán para detener el enriquecimiento de uranio. A partir de ahí hubo ataques de un lado para otro. Irán respondió y creó una gran fuerza de ciberataques contra EE.UU. y otros países de la península arábica.

  • Etapa actual

Pero todo cambió –refiere Salazar– a partir de los ataques cibernéticos a Ucrania. Esto, debido a que este tipo de actos dejaron de afectar objetivos militares o gubernamentales y comenzaron a atacar instalaciones civiles con el fin de causar afectaciones masivas en la vida diaria de las personas.

En diciembre de 2015, Ucrania sufrió un apagón masivo en el suministro de energía eléctrica en la región de Ivano-Frankivsk, dejando sin electricidad a 80.000 personas en plena temporada de invierno. 

Pero el especialista señala que fue en 2017 cuando ocurrió un punto de inflexión en la ciberguerra, con los ataques que paralizaron el aeropuerto de Kiev y provocaron paros en las líneas del transporte público, así como afectaciones en medios de comunicación rusos.

"A partir de 2017 ocurrió algo muy particular. Hasta entonces, parecía que los Estados estaban concentrados en probar las capacidades que tenían, pero no llegaban a producirse consecuencias directas en el mundo real, para la vida de las personas", explica Salazar.

Desde entonces, añade el experto, han ocurrido ataques grandes contra el sistema financiero y criptomonedas, así como objetivos estratégicos que evidencian el poderío de algunas naciones que se han preparado para la ciberguerra.

"¿Qué quiere decir todo esto? Que los Estados tienen capacidades y se ha logrado un predominio del ciberespacio donde algunos países han perdido, y otros han ganado, predominio geopolítico. Los Estados tienen capacidades grandes contra cualquier objetivo, militar o bienes civiles", afirma.

El experto refiere que aunque no hay datos del todo precisos, a nivel internacional, las principales potencias en el ámbito de la ciberguerra son EE.UU., China y Rusia, seguidas de otros países como Irán, Corea del Norte e Israel. Esto, además de actores como la OTAN y la Unión Europea.

En contraste, los Estados latinoamericanos se encuentran muy rezagados en esta materia, a pesar de que países como México y Chile han registrado ataques de gran escala contra instituciones financieras.

Objetivos civiles

Una de las principales características de la ciberguerra actual es la manera en que algunos países y organizaciones han orientado sus objetivos hacia instalaciones civiles, principalmente con el fin de generar caos y desestabilización en los países atacados, como ha ocurrido con centrales eléctricas.

Pero ese es apenas uno de los muchos frentes de batalla donde se despliega la ciberguerra.

En este sentido, los expertos coinciden que en la ciberguerra no sólo participan Estados, sino también organizaciones de ciberactivistas, redes criminales, hackers individuales, empresas de mercenarios, vándalos digitales, sindicatos criminales y también unidades de servicios de inteligencia.

Algunas de las actividades ligadas a ciberataques en las últimas décadas son:

  1. Fraude electoral
  2. Espionaje industrial
  3. Ruptura del mercado de valores por beneficio o diversión
  4. Provocar derrames intencionales en instalaciones petroleras
  5. Toma del control de la fábricas
  6. Comprometer el teléfono de políticos
  7. Chantaje masivo a través de las redes sociales
  8. Ataque contra centrales eléctricas o hidroeléctricas
  9. Centrales productoras de gas
  10. Ataque contra aeropuertos
  11. Sistemas de distribución y almacenaje de agua

Una situación que ha provocado que tanto los Estados como las organizaciones inviertan cada vez más recursos en seguridad informática.

Día Cero y la disputa por las telecomunicaciones

Otro factor crucial para entender los términos en que se despliega la ciberguerra es la batalla por el control de las telecomunicaciones.

"Los que detentan la infraestructura surgen como los líderes en el mundo digital, porque son quienes tienen la propiedad de los cables submarinos, sobre todo los tendidos de fibra óptica, además de los enlaces de microondas y satelitales", afirma Salazar.

Una situación que, en buena medida, permite entender el boicot de EE.UU. hacia la empresa china de tecnología Huawei, luego de que el presidente Trump afirmara que los teléfonos creados por la compañía eran usados para espiar a funcionarios estadounidenses.

"Estos activos cibernéticos se convierten en activos preponderantes de los Estados. Con la conectividad y el despliegue de la red 5G, los países que estén detrás de la infraestructura será quienes detenten el poder en el ciberespacio", agrega el experto.

Una batalla que podría conducir a escenarios catastróficos, ya que, incluso, algunos especialistas en informática hablan de que el mundo podría derivar en un ciberataque de gran escala, conocido como Día Cero, con el que todos los sistemas dejarán de funcionar, lo cual implicaría un gran apagón digital a nivel global.

"Es el gran ataque que pondrá a nuestro mundo 'offline'", dice Salazar.

Ataques recientes

En lo que va de 2019, las grandes potencias han intercambiado acusaciones de ciberataques y espionaje, tal como señaló EE.UU. en un informe reciente en el que califica a China y Rusia como las mayores amenazas de ciberespionaje.

Una acusación con la que el presidente Donald Trump intentó justificar el boicot contra la empresa china Huawei.

En marzo pasado, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, afirmó que algunos apagones masivos en el suministro de energía eléctrica en su país estaban relacionados con ciberataques orquestados por EE.UU.

En México se descubrió una red de noticias falsas que buscaba afectar la imagen del entonces candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, en los comicios de 2018.

Ese mismo mes, el Ministerio de Defensa de España aseguró que una "potencia extranjera" estuvo detrás de un ataque a su red informática.

En abril, el Gobierno de Ecuador pidió ayuda a Israel para protegerse por los más de 40 millones de ataques cibernéticos recibidos tras la detención del activista australiano Julian Assange, fundador de Wikileaks.

En junio, un informe del Equipo Técnico de Respuesta de Emergencia de la Red Informática Nacional de China señaló que la mayoría de los ataques cibernéticos contra el gigante asiático provienen de EE.UU., además de registrar un aumento de 90,8 % en el número de ciberataques respecto al año previo.

Los presidentes de los EE.UU. y China, Donald Trump y Xi Jinping, en Osaka, Japón, el 29 de junio de 2019. / Kevin Lamarque

Días después, el diario The New York Times afirmó que el Pentágono y la Inteligencia de EE.UU. realizaron ataques masivos contra las redes de suministro de energía eléctrica de Rusia, señalamiento que fue negado por Trump. Un asunto que generó reacciones en Moscú, que advirtió que el ataque supondría un claro ejemplo de ciberguerra. 

También en junio, medios estadounidenses informaron que Trump lanzó un ataque cibernético dirigido contra un grupo de Inteligencia con vínculos con la Guardia Revolucionaria de la República Islámica.

La agencia Reuters señaló que 'hackers' chinos intentaron sustraer secretos comerciales en ocho de los proveedores de servicios de tecnología más grandes del mundo.

El Centro Nacional de Coordinación de Incidentes Informáticos de Rusia aseguró que EE.UU. y la Unión Europea son las principales fuentes de ciberataques contra el país presidido por Vladimir Putin.

En agosto, el subsecretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Oleg Jrómov señaló que EE.UU. intenta crear un mecanismo legal para culpar a otros países de realizar ataques cibernéticos sin necesidad de pruebas, con objeto de responder militarmente contra países incómodos.

Todos estos son acontecimientos recientes que marcan una nueva etapa en el desarrollo de la ciberguerra en la lucha por la hegemonía global.

 

Publicado: 19 ago 2019 15:40 GMT | Última actualización: 19 ago 2019 19:32 GMT

Putin apoya a Venezuela frente a la avanzada de EE.UU.

Rusia ratificó hoy su respaldo a la resistencia venezolana frente a los "intentos de Estados Unidos de cambiar a las autoridades electas”, tras una reunión compartida por los cancilleres de ambos países en Moscú.

"Destacamos la presión sin precedentes de Washington, encaminada a desestabilizar la situación en su país", afirmó el ministro ruso de Defensa, Serguei Shoig, en una reunión que celebró con su par venezolano, Vladimir Padrino López. "Apoyamos los esfuerzos de las autoridades (venezolanas) de llevar a cabo una política exterior independiente y oponerse a los intentos de Estados Unidos de cambiar el gobierno legítimo electo", agregó

El ministro ruso celebró el hecho de que el gobierno venezolano frustrara un plan, que le atribuyó a Estados Unidos, para organizar protestas masivas y dividir a la sociedad bajo la excusa de recibir ayuda humanitaria. "Consideramos que sólo los venezolanos tienen derecho a definir su futuro. La injerencia externa, especialmente en una situación tan tensa como la actual, es inadmisible", remarcó.

Shoig también afirmó que Rusia observa "con atención los acontecimientos que tienen lugar en Venezuela". "Destacamos la presión sin precedentes de Washington, encaminada a desestabilizar la situación en su país", añadió, subrayando que las Fuerzas Armadas de Venezuela son las verdaderas garantes de la integridad territorial del país.

Por su parte, Padrino López también condenó el accionar de Estados Unidos y acusó a Washington de violar el derecho internacional. El ministro de Defensa venezolano subrayó que su país se mantiene firme y continúa dando batalla, al tiempo que agradeció a Shoigú y al presidente ruso, Vladimir Putin, la invitación para participar en los Juegos Militares Internacionales Army 2019, y aseguró que los uniformados venezolanos que participen del certamen regresarán a su patria con valiosas experiencias.

El gobierno de Putin es uno de los mayores aliados de Venezuela, y se opone con firmeza a la ofensiva diplomática que lidera Estados Unidos para desalojar a Nicolás Maduro del poder. Se ha pronunciado en reiteradas oportunidades a favor del diálogo entre la oposición y el gobierno de Maduro, en el marco de la legalidad vigente como única salida posible a la crisis que atraviesa el país.

Rusia es, junto a China y Cuba, uno de los países que no reconoce como presidente a Juan Guaidó, quien se juramentó a la cabeza del Poder Ejecutivo por encargo de la Asamblea Nacional. 

Venezuela no sólo abrió las puertas a las inversiones de Rusia, sino que además es el principal importador de armas rusas en América Latina, con compras de miles de millones de dólares en los últimos años, que incluyen desde aviones de combate y helicópteros, hasta fusiles Kaláshnikov.

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Suspende Maduro diálogo con la oposición por bloqueo de EU

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, canceló ayer el viaje de su delegación a la mesa de diálogo con la oposición que se instalaría hoy y mañana en Barbados, en respuesta al bloqueo que esta semana impuso el gobierno de Estados Unidos, y anunció una "revisión" al mecanismo de negociación.

Esta decisión se tomó "en razón de la grave y brutal agresión perpetrada de manera artera por la administración de Donald Trump contra Venezuela, que incluye el bloqueo ilegal de nuestras actividades económicas, comerciales y financieras", explica un comunicado.

Trump firmó el pasado martes una orden ejecutiva que congela todos los bienes del gobierno bolivariano en territorio estadunidense y sanciona a terceros que apoyen a la presidencia de Maduro, en una decisión que fue celebrada por Guaidó, quien se proclamó "presidente encargado" en enero pasado.

El ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, quien encabeza la delegación oficialista, anunció la ruptura, por ahora, de las negociaciones. No se precisó si se retomará el proceso más adelante.

Al cierre de edición no se conoció reacción de Guaidó, cuya delegación ya está en Barbados.

En tanto, la vicepresidenta Delcy Rodríguez denunció que un barco que se dirigía a su país con 25 mil toneladas de soya para la producción de alimentos fue retenida en el Canal de Panamá, lo que fue rechazado por autoridades de esa zona.

Miles de chavistas vestidos de rojo y con banderas venezolanas marcharon en el centro de esta capital para rechazar el bloqueo de activos de Venezuela en Estados Unidos.

El presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello, denunció que "una agresión de este tipo no es contra los chavistas, sino contra todo el país, donde se ha levantado un sentimiento de patria y nacionalismo, ante esta nueva agresión del imperialismo".

En tanto, la cancillería de China manifestó que su gobierno se opone a la interferencia estadunidense en los asuntos internos de Venezuela, tras la aplicación de las nuevas sanciones, y llamó a Estados Unidos a dejar de "acosar" a otros países.

La Unión Europea reiteró que está en contra de la aplicación de sanciones unilaterales estadunidenses, mientras el secretario general de la ONU, António Guterres, dijo que no existe una solución militar a la situación política o económica que atraviesa Venezuela.

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