Miércoles, 21 Marzo 2018 06:50

Las nuevas dictaduras latinoamericanas

Las nuevas dictaduras latinoamericanas

El ascenso autoritario


La radicalización reaccionaria de los gobiernos de países como Paraguay, Argentina, Brasil, México u Honduras comienza a generar la polémica en torno de su caracterización.
Ninguno de esos regímenes ha sido el resultado de golpes de estado militares, en los casos de Brasil, Honduras o Paraguay la destitución de los presidentes fue realizada (parodia constitucional mediante) por el poder legislativo en combinación más o menos fuerte con los poderes judicial y mediático. En Brasil la Presidencia pasó a ser ejercida por el vicepresidente Temer (ungido por un golpe parlamentario) cuyo nivel de aceptación popular según diversas encuestas rondaría apenas el 3 % de los ciudadanos. En Paraguay ocurrió lo mismo, y el presidente destituido fue remplazado por el vicepresidente a través de un procedimiento parlamentario express y luego fueron realizada elecciones presidenciales que consagraron a Horacio Cartes un personaje de ultraderecha claramente vinculado al narcotráfico.


En Honduras se realizaron elecciones presidenciales en noviembre 2017[1], la “Alianza de Oposición contra la Dictadura” había ganado claramente pero el gobierno haciendo honor al calificativo con que lo había marcado la oposición consumó un fraude escandaloso afirmando así la continuidad del dictador Juan Orlando Hernandez.


Un caso por demás curioso es el de Argentina donde se realizaron en 2015 elecciones presidenciales en medio de una avalancha mediática, económica y judicial sin precedentes contra el gobierno y favorable al candidato derechista Maurizio Macrì. El resultado fue la victoria de Macrì por escaso margen quien apenas asumió la presidencia avanzó sobre los otros poderes del estado logrando al poco tiempo de hecho la suma del poder público. Si a esa concentración de poder le agregamos el control de los medios de comunicación y del poder económico nos encontramos ante una pequeña camarilla con una capacidad de control propia de una dictadura. Completa el panorama el comportamiento cada vez más represivo del gobierno que por primera vez desde el fin de la dictadura militar en 1983 ha decidido la intervención de las Fuerzas Armadas en conflictos internos mediante la constitución de una “fuerza militar de despliegue rápido” integrada por efectivos del Ejército, la Marina y la Aeronáutica y la conformación de una fuerza operativa conjunta con la DEA utilizando la excusa de la “lucha contra el narcotráfico y el terrorismo”[2]. De ese modo Argentina se incorpora a una tendencia regional impuesta por los Estados Unidos de reconversión convergente de las Fuerzas Armadas convencionales, las policías y otras estructuras de seguridad en policias-militares capaces de “controlar” a las poblaciones de esos países. No siguiendo el viejo estilo conservador-cuartelario inspirado en la “doctrina de seguridad nacional” sino estableciendo espacios sociales caóticos inmersos en el desastre, precisamente atravesados por el narcotráfico (promovido, manipulado desde arriba) y otras formas de criminalidad disociadora siguiendo la doctrina de la Guerra de Cuarta Generación.


En México como sabemos se suceden los gobiernos fraudulentos inmersos en una creciente ola de barbarie y en Colombia la abstención electoral tradicionalmente mayoritaria llegó recientemente a cerca de dos tercios del padrón electoral[3] adornada por un muy publicitado “proceso de paz” que logró la rendición de las FARC asegurando al mismo tiempo la preservación de la dinámica de saqueos, asesinatos y concentración de ingresos que caracteriza tradicionalmente a ese sistema. En estos dos casos no nos encontramos ante algo “nuevo” sino frente a regímenes relativamente viejos que fueron evolucionando hasta llegar hoy a constituir verdaderos ejemplos exitosos de aplicación de las técnicas más avanzadas de desintegración social. La tragedia de esos países muestra el futuro que aguarda a los recién llegados al infierno.


El panorama queda completado con las tentativas de restauración reaccionaria en Bolivia y Venezuela. En el caso venezolano la intervención directa de Estados Unidos busca recuperar (recolonizar) la mayor reserva petrolera del mundo en momentos en que el reinado del petro-dolar (fundamento de la hegemonía financiera global del Imperio) entra en declinación rápida ante el ascenso de China (el mayor comprador internacional de petróleo) que busca imponer su propia moneda respaldada por oro (el petro-yuan-oro) en alianza presisamente con Venezuela y otros gigantes del sector energético como Rusia e Irán.


En Bolivia el aparato de inteligencia imperial realiza una de sus manipulaciones de manual inspirada en la doctrina de la Guerra de Cuarta Generación. Pone en acción sus apéndices mediáticos locales y globales intentando desplegar la histeria (en este caso racista) de franjas importantes de las clases medias blancas y mestizas contra el presidente indio. Aquí no solo se trata de barrer a un gobierno progresista sino de apropiarse de las reservas de litio, las mayores del mundo (según distintas prospecciones Bolivia contaría con aproximadamente el 50 % de las reservas de litio del planeta), pieza clave en la futura reconversión energética global.


Principales características


Las actuales dictaduras tienen todas la característica de presentar una imagen civil con apariencia de respeto a los preceptos constitucionales, manteniendo un calendario electoral con pluralidad de partidos y demás rasgos de un régimen democrático de acuerdo a las reglas occidentales. Por otra parte no nos encontramos ante mecanismos explícitos de censura y aunque marginales o en posiciones muy secundarias se escuchan algunas voces divergentes. Los prisioneros políticos pasan casi siempre por los juzgados donde los jueces los condenan de manera arbitraria pero aparentando apoyarse en las normas legales vigentes. Los asesinatos de opositores son minimizados u ocultados por los medios de comunicación y quedan por lo general envueltos por mantos de confusión que diluyen las culpas estatales amalgamando de manera sistemática los crímenes políticos con las violencias policiales contra pobres y pequeños delincuentes sociales y represiones a las protestas populares


Esa máscara democrática, prolijamente desprolija, resulta ser lo que es: una máscara, cuando constatamos que los medios de comunicación convertidos en un instrumento de manipulación total de la población están controlados por monopolios como el grupo Clarín en Argentina, O Globo en Brasil o Televisa en México cuyos propietarios forman parte del estrecho círculo del Poder. O cuando llegamos a la conclusión de que el sistema judicial está completamente controlado por ese círculo del que participan los principales intereses económicos (transnacionalizados) manejando a discreción al aparato policial-militar. Y que en consecuencia los partidos políticos significativos, los medios de comunicación, las grandes estructuras sindicales y otros espacios de potencial expresión de la sociedad civil están estratégicamente controlados (más allá de ciertos descontroles tácticos) mediante una embrollada maraña de represiones, chantajes, crímenes selectivos, abusos judiciales, bombardeos mediáticos apabullantes disociadores o disciplinadores y fraude electoral más o menos descarado según el problema concreto a resolver.


El nuevo panorama ha provocado una notable crisis de percepción donde la realidad choca con principios ideológicos, conceptualizaciones y otras componentes de un “sentido común” heredado del pasado. No somos víctimas de un rígido encuadramiento de la población con pretensiones totalitarias explícitas anulando toda posibilidad de disenso, buscando integrar al conjunto de la sociedad a un simple esquema militar, sino ante sistemas flexibles, en realidad embrollados, que no intentan disciplinar a todos sino más bien desarticular, degradar a la sociedad civil convirtiéndola en una víctima inofensiva, apabullada por la tragedia.


No se presentan proyectos nacionales desmesurados, propios de los militares “salvadores de la patria” de otros tiempos o imágenes siniestras como la de Pinochet, ni siquiera discursos hiper optimistas como el de los globalistas neoliberales de los años 1990 o personajes cómicos como Carlos Menem, sino presidentes sin carisma, por lo general torpes, aburridos repetidores de frases banales preparadas por los asesores de imagen que conforman una red regional globalizada de “formadores de opinión” made in USA.


En suma, las dictaduras blindadas y triunfalistas del pasado parecen haber sido reemplazadas por dictaduras o protodictaduras grises que ofrecen poco y nada montadas sobre aplanadoras mediáticas embrutecedoras. Siempre por detrás (en realidad por encima) de estos fenómenos se encuentran el aparato de inteligencia de los Estados Unidos y los de algunos de sus aliados. La CIA, la DEA, el MOSSAD, el M16 según los casos manipulan los ministerios de seguridad o de defensa, los de relaciones exteriores, las grandes estructuras policiales de esos regímenes vasallos y diseñan estrategias electorales fraudulentas y represiones puntuales.


Capitalismo de desintegración


Se forjan así articulaciones complejas, sistemas de dominación donde convergen élites locales (mediáticas, políticas, empresarias, policial-militares, etc.) con aparatos externos integrantes del sistema de poder de los Estados Unidos.


Estas fuerzas dominan sociedades marcadas por lo que podría ser calificado como “capitalismo de desintegración” basado en el saqueo de recursos naturales y la especulación financiera, y la creciente marginación de población, radicalmente diferente de los viejos capitalismos subdesarrollados estructurados en torno de actividades productivas (agrarias, mineras, industriales). No es que en los viejos sistemas no existiera el saqueo de recursos ni el bandidaje financiero, en algunos momentos y países ocupaban el centro de la escena pero en el largo plazo y en la mayor parte de los casos quedaban en un segundo plano. La superexplotación de la mano de obra y el acaparamiento de las ganancias productivas aparecían como los principales objetivos económicos directos de aquellas dictaduras.


Tampoco es cierto que ahora las élites dominantes se desinteresen de los salarios o de la propiedad de la tierra, por el contrario desarrollan una amplio abanico de estratagemas destinadas a reducir los salarios reales y adueñarse de territorios, ya que si en los viejos capitalismos no existía solamente producción sino también especulación y saqueo, en los actuales la base productiva, en retracción a causa del pillaje desmesurado, sigue siendo una fuente importantisima de beneficios. Sin embargo su preservación, su reproducción en el largo plazo no está en el centro de las preocupaciones cotidianas de las élites atrapadas psicológicamente por la dinámica parasitaria de la especulación financiera y su entorno de negocios turbios.


Entre otras cosas porque en el actual imaginario burgués ha desaparecido el largo plazo, sus operaciones más importantes están regidos por el corto plazo lumpecapitalista. En el saqueo de recursos naturales a través de la megaminería a cielo abierto, de la extracción de gas y petróleo de esquisto o de la agricultura basada en transgénicos, se utilizan tecnologías orientadas por la velocidad del ritmo financiero al servicio de gente que no tiene tiempo ni interés para dedicarse a temas tales como la salud de la población afectada, el equilibrio ambiental y otras áreas impactadas por los “daños colaterales” del éxito empresario (financierización del cambio tecnológico, la cultura técnica dominante como auxiliar del saqueo).


Estos capitalismos de desintegración son conducidos por élites que pueden ser caracterizadas como lumpenburguesías, burguesías principalmente parasitarias, transnacionalizadas, financierizadas, oscilando entre lo legal y lo ilegal, crecientemente alejadas de la producción. Son inestables no por accidentes de la coyuntura sino por su esencia decadente. Por encima de ellas se encuentran las grandes potencias y sus élites embarcadas desde hace tiempo en el camino de la degradación, en un planeta donde los productos financieros derivados representaban a fines de 2017 unas siete veces el Producto Bruto Global, donde la deuda global total (pública más privada) era de casi tres veces el Producto Bruto Global, donde solo cinco grandes bancos estadounidenses disponían de “activos financieros derivados” por unos 250 billones de dólares (13 veces el Producto Bruto Interno de los Estados Unidos), donde sumadas las ocho personas más ricas del mundo disponen de una riqueza equivalente al 50 % de la población mundial (los más pobres).
La formación y encumbramiento de esas élites latinoamericanas son el resultado de prolongados procesos de decadencia estructural y cultural, de un subdesarrollo que incluyó hace ya varias décadas componentes parasitarias que se fueron adueñando del sistema, lo fueron carcomiendo, envenenando, pudriendo, siguiendo la lógica sobredeterminante del capitalismo global, no de manera mecánica sino imponiendo especificidades nacionales propias de cada degeneración social.


Por debajo de esas élites aparecen poblaciones fragmentadas, con trabajadores integrados desde el punto de vista de las normas laborales vigentes separados de los trabajadores informales, precarios. Con masas crecientes de marginales urbanos, de pobres e indigentes estigmatizados por los medios de comunicación, despreciados por buena parte de las clases integradas que se van achicando en la medida en que avanzan los procesos de concentración económica y pillaje de riquezas.


No se trata entonces de espacios sociales estancados, segmentados de manera estable sino de sociedades sometidas a la reproducción ampliada de la rapiña elitista transnacionalizada, a la sucesión interminable de transferencias de ingresos de abajo hacia arriba y hacia el exterior, a la degradación ascendente de la calidad de vida de las clases bajas pero también de porciones crecientes de las capas medias.


Algunos autores se refieren al fenómeno calificándolo de “neoliberalismo tardío”[4], algo así como un regreso a los paradigmas ideológicos neoliberales que tuvieron su auge en los años 1990 pero en un contexto global desfavorable a ese retorno (ascenso del proteccionismo comercial, declinación de la unipolaridad en torno de los Estados Unidos, etc.). Nos encontraríamos entonces frente a una aberración histórica, un contrasentido económico y geopolítico protagonizado por círculos dirigentes empecinados en su subordinación al Imperio norteamericano, interrumpiendo la marcha normal, racional, progresista y despolarizante que predominaba en América Latina. Las derechas latinoamericanas se encontrarían embarcadas en un proyecto a contramano de la evolución del mundo.


Pero ocurre que el mundo no se encamina hacia una nueva armonía, un nuevo ciclo productivo, sino hacia la profundización de una crisis de larga duración, iniciada hace casi medio siglo. La misma se caracteriza entre otras cosas por la declinación tendencial de las tasas de crecimiento de las economías capitalistas centrales tradicionales y la hipertrofia financiera (financierización de la economía global) impulsando el quiebre de normas, legitimidades institucionales y equilibrios socioculturales que aseguraban la reproducción de la civilización burguesa más allá de las turbulencias políticas o económicas. La mutación parasitaria-depredadora del capitalismo tiene como centro a Occidente articulado en torno del Imperio norteamericano pero envuelve al conjunto de la periferia y también afecta a potencias emergentes como China o Rusia muy dependientes de sus exportaciones donde los mercados de Europa, Estados Unidos y Japón cumplen un papel decisivo. Así es como la tasas de crecimiento del Producto Bruto Interno de China se vienen desacelerando y la economía rusa oscila entre la recesión, el estancamiento y el crecimiento anémico.


Un aspecto esencial de la nueva situación global es el carácter abiertamente devastador de las dinámicas agrarias, mineras e industriales motorizadas tanto por la potencias tradicionales como por las emergentes, cuyos efectos han dejado de ser una borrosa amenaza futura para convertirse en un desastre presente que se va amplificando año tras año.
Todo ello nos debería llevar a la conclusión de que los regímenes reaccionarios de América Latina no tienen nada de tardío, de desactualizado, de desubicación histórica sino que son la expresión de la podredumbre radical de sus élites, de su mutación parasitaria enlazada con un fenómeno global que las incluye. Lo que nos permite descubrir no solo la fragilidad histórica, la inestabilidad de esas burguesías, tan prepotentes y voraces como enfermas, sino también las vanas ilusiones progresistas negadoras de la realidad, que al calificar de tardío al lumpencapitalismo dominante lo marcan como anormal, anómalo, a destiempo, alentando la esperanza del retorno a la “normalidad”de un nuevo ciclo de prosperidad en la región, más o menos keynesiano, más o menos productivo, más o menos democrático, más o menos razonable, ni muy derechista ni muy izquierdista, ni tan elitista ni tan populista. El sujeto burgués de ese horizonte burgués fantasioso solo está en su imaginación, la marcha real del mundo lo ha convertido en un habitante fantasmagórico de la memoria. Mientras tanto los grandes “empresarios”, los círculos concretos de poder, participan de cuerpo y alma en la orgía de la devastación, tan desinteresados en el largo plazo y el desastre social y ambiental como en la racionalidad progresista (a la que consideran un estorbo, una traba populista al libre funcionamiento del “mercado”).


Reacciones populares y profundización de la crisis


La gran incognita es la que se refiere al futuro comportamiento de las grandes mayorías populares que fueron afectadas tanto desde el punto de vista económico como cultural por la decadencia del sistema. Las élites pudieron aprovechar la desestructuración, las irracionalidades sociales generadas por un fenómeno perverso que atravesó tanto las etapas derechistas como las progresistas. Durante los períodos de gobiernos de derecha civiles o militares promoviendo y garantizando privilegios y abusos de todo tipo, afirmando un “sentido común“ egoísta, disociador, subestimador de identidades culturales solidarias. Pero cuando llegaron las experiencias progresistas esas élites utilizaron la degradación social existente, la fragmentación neoliberal heredada (enlazada en algunos casos con tradiciones de marginación muy enraizadas) impulsando irrupciones racistas, neofascistas de las capas medias extendidas a veces hasta espacios medio-bajos donde se mezclan el pequeño comerciante con el asalariado integrado (en consecuencia por encima del marginado, del precario).


Vimos así en Brasil, Argentina, Bolivia o Venezuela movilizaciones histéricas de clases medias urbanas neofascistas exigiendo las cabezas de los gobernantes “populistas”, manipuladas por los medios de comunicación y los poderes económicos que el progresismo había respetado como parte de su pertenencia al sistema (admitida abiertamente, silenciada o negada de manera superficial o insuficiente).


Ahora las llamadas restauraciones conservadoras o derechistas no están restaurando el pasado neoliberal sino instaurando esquemas de devastación nunca antes vistos. Pudieron triunfar gracias a las limitaciones y desinfles de progresismos acorralados por las crisis de sistemas que ellos pretendían mejorar, reformar o en algunos casos superar de manera indolora, gradual, “civilizada”.


Pero las crisis nacionales no se detienen, por el contrario son incentivadas por los comportamientos saqueadores de las derechas gobernantes que siguen practicando sus tácticas disociadoras, de embrutecimiento colectivo, buscando generar odio social hacia los pobres. Los medios de comunicación trabajan a pleno detrás de esos objetivos y como la declinación económica avanza empujada por las políticas oficiales y por la marcha de la crisis global, las manipulaciones mediáticas comienzan a demostrarse impotentes ante la marea ascendente de protestas populares. La virtualidad del marketing neofascista empieza a ser desbordado por la materialidad de las penurias no solo de los pobres sino también de capas medias que se van empobreciendo. Males materiales que al amplificarse les abren la puerta a la rebeldía de quienes nunca fueron engañados y de los que han sido embaucados. Es así como en Brasil el repudio popular al gobierno de Temer es abrumador o en Argentina la imagen edulcorada de Macri se va diluyendo velozmente mientras se extienden las protestas populares.


La represión, la militarización de los gobiernos de derecha aparece entonces como alternativa de gobernabilidad, las dinámicas dictatoriales de esos regímenes van engendrando dispositivos policial-militares con la esperanza de controlar a los de abajo, van funcionando con cada vez mayor intensidad los mecanismos de “cooperación hemisférica”: operaciones conjuntas con la DEA, suministro de armamento y capacitación para el control de protestas sociales, multiplicación de estructuras represivas nacionales y regionales monitoreadas desde los Estados Unidos.


Se trata de un combate con final abierto entre fuerzas sociales que buscan sobrevivir y que al hacerlo pueden llegar a engendrar vastos movimientos de regeneración nacional, radicalmente antisistémicos y élites degradadas e inestables, dependientes del amo imperial (que se reserva el derecho a la intervención directa, si las circunstancias lo requieren y permiten), animadas por un nihilismo portador de pulsiones tanáticas.

19 marzo 2018 


[1] Hugo Noé Pino, “Cronología del fraude electoral en Honduras”, Criterio.hn. Diciembre 8 de 2017, https://criterio.hn/2017/12/08/cronologia-del-fraude-electoral-honduras/
[2] Manuel Gaggero, “Argentina. La historia se repite… como tragedia”, http://www.resumenlatinoamericano.org/2018/02/11/argentina-la-historia-se-repitecomo-tragedia/
[3] Ana Patricia Torres Espinosa, “Abstención electoral en Colombia. Desafección política, violencia política y conflicto armado”, Cuadernos de Investigación, Universidad Complutense de Madrid, Facultad de Ciencias Políticas y Sociología, http://politicasysociologia.ucm.es/data/cont/docs/21-2016-12-21-CI12_W_Ana%20Patricia%20Torres.pdf
Miguel García Sanchez, “Sobre la baja participación electoral en Colombia”, Semana, 2016-10-18, http://www.semana.com/opinion/articulo/miguel-garcia-sanchez-sobre-la-baja-participacion-electoral-de-colombia/499388
[4] “El neoliberalismo tardío. Teoría y praxis. Documento de Trabajo nº 5”, Daniel García Delgado y Agustina Gradin (compiladores), FLACSO, Argentina 2017.

Publicado enPolítica
El Banco Mundial alteró la calificación de Chile durante el Gobierno de Bachelet

El economista jefe del organismo, Paul Romer, pide disculpas al país sudamericano por las manipulaciones que habrían respondido a objetivos políticos
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Un profundo impacto en el mundo de la política y la economía chilena ha causado la publicación de Wall Street Journal (WSJ) de este sábado, en la que el economista jefe del Banco Mundial, Paul Romer, reconoce que la organización financiera dependiente de Naciones Unidas alteró su ranking de competitividad empresarial en desmedro de Chile y, específicamente, de Michelle Bachelet. Se trata de la medición Doing Business, donde Chile bajó constantemente en el mandato de la socialista (2006-2010), subió en el Gobierno de derecha de Sebastián Piñera (2010-2014) y volvió a bajar cuando la médico volvió al poder (2014-2018). En estos 12 años, Chile ha fluctuado entre el puesto 25 y el 57.


Las variaciones se habrían producido “debido a motivos políticos", según las palabras de Romer al WSJ. “Quiero disculparme personalmente con Chile y cualquier otro país donde hayamos transmitido una mala impresión”, indicó el economista.


La presidenta Bachelet, que en marzo próximo termina su segundo mandato, reaccionó de inmediato a través de Twitter. “Muy preocupante lo ocurrido con el ranking de competitividad del Banco Mundial. Más allá del impacto negativo en la ubicación de Chile, la alteración daña la credibilidad de una institución que debe contar con la confianza de la comunidad internacional”, escribió la socialista.


“Dada la gravedad de lo sucedido, como Gobierno solicitaremos formalmente al Banco Mundial una completa investigación. Los rankings que administran las instituciones internacionales deben ser confiables, ya que impactan en la inversión y el desarrollo de los países”, indicó Bachelet, que forma parte del sistema de Naciones Unidas. Entre 2010 y 2013 lideró ONU Mujeres desde Nueva York y a partir de junio liderará el programa Alianza para la Salud Materna, del Recién Nacido y del Niño de la Organización Mundial de la Salud, en reemplazo de Graca Machel, viuda de Nelson Mandela. Además, desde hace unos meses se conoce que participará en un nuevo organismo mediador de conflictos internacionales de la ONU, para la que fue convocada por su presidente, António Guterres.


El economista jefe del Banco Mundial indicó que se corregirán y recalcularán los índices chilenos de competitividad empresarial. En los últimos cuatro años, por ejemplo, la caída de Chile fue provocada casi en su totalidad porque se cambió la metodología de análisis y no por cambios en las medidas permanentes del entorno comercial del país. “Sobre la base en las cosas que estábamos midiendo antes, las condiciones comerciales no empeoraron en Chile bajo la Administración de Bachelet”, agregó Romer.


El ministro de Economía chileno, Jorge Rodríguez, indicó que la alternación del ranking “es de una inmoralidad pocas veces vista”. “Es un escándalo de proporciones, porque lo que señala es que habría sido manipulada por el economista a cargo de su construcción (Augusto López-Claros), para hacer ver un deterioro económico durante el Gobierno de la presidenta Michelle Bachelet, con intenciones básicamente políticas”.


Después de la entrevista de Romer en el WSJ, el Banco Mundial anunció a través de un comunicado que realizará una investigación para aclarar los hechos. “En vista de las preocupaciones expresadas por nuestro economista jefe Paul Romer en los medios y nuestro compromiso con la integridad y la transparencia, llevaremos a cabo una revisión externa de los indicadores correspondientes a Chile en el informe Doing Business”. El organismo, sin embargo, defendió la imparcialidad de esta medición en sus 15 años de existencia y la calificó como “una herramienta invaluable para los países que buscan mejorar su clima de negocios, dando seguimiento a miles de reformas”.


López-Claros, el experto del Banco Mundial acusado de manipular el ranking de Chile, respondió a través de un correo electrónico a Bloomberg y señaló que las acusaciones de manipulación política “no tienen mérito alguno” y que el cambio de metodología fue “totalmente justificado y transparente”.


El segundo Gobierno de Bachelet, que finaliza en marzo próximo, estuvo marcado por las transformaciones estructurales y, a su vez, por un crecimiento económico discreto, de 1,8% en promedio. Sus críticos acusan a la socialista de haber generado inestabilidad con reformas mal implementadas, como la tributaria, y de haber dejado de lado el crecimiento económico, una de las banderas con la que fue electo Piñera para el período 2018-2022.

Por Rocío Montes

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Estalló el submarino argentino; se sabía desde hace 9 días

Dolor y furia fue la reacción de los desesperados familiares de los 44 tripulantes del submarino ARA San Juan, que desapareció en el Atlántico sur el pasado 15 de noviembre, cuando un jefe de la Marina utilizando un lenguaje científico les comunicó sobre un "evento violento, singular, anómalo, corto y no nuclear consistente con una explosión", lo que sonó a burla, ya que la tragedia se resumía en una corta frase: el sumergible explotó.

Por eso los gritos y los insultos que no dejaron que se acabara de leer el informe en la base naval de Mar del Plata revelaron un profundo descontento que iba mucho más allá de esta tragedia. "Nos engañaron", "lo sabían porque fue el mismo día 15 que esto sucedió", "fueron perversos, mataron a los nuestros", gritaron. Jesica Gopar, esposa del tripulante Fernando Santilli, dijo que hablando con personal de la Armada les dijeron directamente que la nave podría haber estallado y nos aconsejaron "llevar flores al mar". Añadió que cuando fue a la base a recibir apoyo sicológico sólo le ofrecieron "un vaso de agua y una pastilla".

No había consuelo ni contención al saber que el informe marcaba el 15 de noviembre en la mañana cuando sucedió este hecho; nadie creyó que las autoridades no lo sabían desde hace días y denunciaron que fue un acto perverso haberlos mantenido con esperanza. El trágico anuncio cerraba las puertas a toda posibilidad de encontrar con vida a los 44 marinos del San Juan.

"Están todos muertos, nos confirmaron que están todos muertos", dijo entre sollozos el padre de uno de los tripulantes, al referirse al informe de la Armada de que el ARA San Juan sufrió una explosión a las 10:31, justo tres horas después del último contacto.

Otro padre declaró a la estación de radio La Red: “no puedo hablar mucho. Me llamaron hace 15 minutos y me dijeron que hubo una explosión a 200 metros de profundidad y que todos están muertos (...) Es básico, no hay mucha vuelta qué darle. Explotó a 200 metros de profundidad y no hay humano que sobreviva a eso”.

Los familiares de los 44 marinos, entre quienes figuraba la teniente Eliana María Krawczyk, de 35 años, la única mujer submarinista en el país, estaban muy indignados por el hecho de que "apenas ahora detectaron la señal (de la explosión)".

Itatí Leguizamón, esposa de otro tripulante, replicó: ¿Quién es tan estúpido como para creer eso? Si antes habían dicho que hubo una falla leve –un incendio–, ¿por qué después dicen que fue una explosión?”

Otro familiar describió que tras el anuncio "hubo destrozos, rompieron todo".

Al retirarse de la base naval, uno de los deudos gritó: "Mataron a mi hermano porque los sacan a navegar con alambre, hijos de puta", al asegurar que la tragedia ocurrió "porque los jefes se roban la plata" y exigió al presidente Mauricio "Macri: hacelos mierda".

La esposa de otro marino aseguró: "mandaron una mierda a navegar", y atribuyó el desastre al "abandono que tiene la Armada; desde la década de los 70 nadie invierte un peso".

En esta capital el parte lo dio el capitán Enrique Balbi, quien interrogado por la prensa debió resumir el científico comunicado ratificando que el informe entregado en Austria al embajador argentino en ese país, Rafael Grossi, coincidía con el de Estados Unidos. Mientras, se sigue operando ya en un radio mejor demarcado, la desconfianza y la falta de credibilidad de buena parte de la población y de analistas sobre la verdad, es hoy la segunda noticia.

Presencia estadunidense

En primer lugar el gobierno del presidente Macri deberá explicar a la población y al Congreso por qué estaban militares y científicos de la estadunidense Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) desde la segunda quincena de octubre y por qué llegaron a Ushuaia buques el 31 de ese mes, lo que es absolutamente ilegal.

También debe explicar si ya estaban haciendo maniobras naves estadunidenses de la Cuarta Flota y otras que habían participado recientemente en Chile de un simulacro de desaparición y hundimiento de un submarino. Si en función de la búsqueda del ARA San Juan, Estados Unidos, que envió aviones Galaxy, estaría instalando una base militar y otra de control de ensayos nucleares en Tierra del Fuego, la llamada isla del fin del mundo, despoblada ahora al cerrarse en los pasados dos años las fuentes de trabajo.

El dato trascendental acercado a la Armada por la Organización del Tratado de Prohibición Completa de Ensayos Nucleares confirmó las peores presunciones: el ARA San Juan sufrió un evento cataclísmico en plena navegación hacia Mar del Plata, a unas 30 millas náuticas al nornoreste de su último punto de contacto radiofónico, a más de 400 kilómetros de la costa patagónica, frente al golfo San Jorge.

El vocero de la Armada, Enrique Balbi, sostuvo que "las fuerzas internacionales que se unieron a las argentinas para la búsqueda y rescate del submarino argentino se concentrarán en tratar de ubicar dónde está el TR-1700 (modelo del submarino). En caso de que haya ido a fondo más allá del talud de la plataforma continental, no se puede descartar que el casco resistente del sumergible haya colapsado irremediablemente. Hasta que no haya una certeza y una evidencia, la búsqueda continúa con todos los medios", dijo.

Confirmó que científicamente se habla de una implosión, pero no se descarta que se puedan hallar materiales en la superficie, por eso aprovechamos las embarcaciones que están en la zona para seguir buscando rastros.

La desconfianza sobre estos hechos ha generado una fuerte tensión entre la sociedad civil, así como sectores políticos y científicos. Y se cruzan hipótesis de todo tipo. El analista Daniel do Campo Spada sostuvo que "el régimen" de Macri autorizó el ingreso de cientos de soldados y material bélico (incluidas naves y armamentos) estadunidenses a territorio argentino sin acuerdo del Congreso, como ordena la Constitución.

Esto aumentó con la excusa de colaborar en la búsqueda del submarino argentino, que desde su punto de vista habrían hundido "por error" en maniobras conjuntas que tampoco fueron autorizadas por el Congreso. En este caso recordó que la propia embajada estadunidense en Buenos Aires se ufanó de la presencia militar que están logrando por primera vez en la historia de nuestro país, en reciente entrevista con el diario Clarín.

Denunció que se están instalando también en la base de Comodoro Rivadavia. "Aunque se denominan Comando de Rescate son unidades de ataque y ocupación que están ingresando con aviones de gran porte como se ha comprobado en días recientes", expuso. Recordó que el Congreso ni autorizó ni debatió esta ocupación de personal "especializado" usando como pretexto la desesperación en la búsqueda de sobrevivientes en el sumergible hundido. Resaltó que unidades submarinas de alta sofisticación no tripulada y aviones con conexión satelital de la NASA ya ocupan gran parte de la base de la marina en la zona.

Por su parte, el periodista y escritor Juan Salinas afirma que el gran dolor ante tamaña tragedia lo obliga a hacer preguntas porque se impone saber una verdad que “no reconocerá las barreras de una prensa amordazada.

“¿Cómo y por qué sucedió este grave hecho? ¿Cuál era la misión secreta del ARA San Juan como reconoce una juez federal? ¿Quiénes eran los tripulantes supernumerarios? ¿Tuvieron algo que ver Estados Unidos o Gran Bretaña? Si había una misión secreta, ¿la autorizó el presidente?”

Y añade: ¿aprovechará Macri para barrer con la cúpula militar consensuada en periodo kirchnerista para remplazarla por una aliada, estilo Corte Suprema? También comenta Salinas que si ocurrió una explosión desde hace una semana, esto era sabido y fue ocultado por el almirantazgo, y posiblemente también por altas instancias del poder político.

Dice tener conocimiento de que el ARA San Juan pudo haberse colado a la zona de exclusión dispuesta unilateralmente por Reino Unido en torno a las Malvinas, y según otros observadores estaba haciendo maniobras conjuntas con la Marina de Estados Unidos a espaldas del Congreso, lo que abre la posibilidad de que se haya producido un "accidente". Además, se analiza que un corto circuito puede provocar un incendio, pero difícilmente deriva en una explosión. En este caso los expertos deben decir si un incendio puede hacer detonar los torpedos. De lo contrario se agigantará la sospecha de que pudo haber sido torpedeado por error. Este es el tenor de lo que surge en estos momentos en que la sombra de una tragedia de esta naturaleza invade el país y la incredulidad sigue creciendo.

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Miércoles, 22 Noviembre 2017 06:21

Honduras, potencial foco de tensión

Honduras, potencial foco de tensión

Honduras es un país muy pequeño en América central, usualmente desconocido para la mayoría de personas en el mundo. En los años 80, era conocido como el portaaviones de Estados Unidos para agredir la naciente revolución en Nicaragua. Al finalizar esa década, pasó al olvido hasta que, en 2009, se perpetraba con éxito un violento golpe de Estado militar que terminó con la administración del presidente Manuel Zelaya Rosales.


Es complicadísimo responder a la pregunta ¿Qué tiene Honduras que los yanquis son capaces de retenerla a costa de lo que sea?. Sin embargo, está claro que la ultraderecha de América Latina, dirigida desde la NSA (Agencia de Seguridad Nacional)y el Comando Sur siempre usan “lo mejor de su arsenal” en defensa de sus intereses económicos y estratégicos en este frente único de batalla.


Este domingo 26 de noviembre se llevarán a cabo elecciones presidenciales, legislativas y municipales, simultáneamente. En ella participa el actual presidente de extrema derecha Juan Orlando Hernández y su Partido Nacional, contra una coalición coordinada por el ex presidente Zelaya, y que postula como candidato a la presidencia a Salvador Nasralla, hombre surgido en los medios de comunicación deportivos del país.


La semana pasada, el oficialismo inició una campaña de miedo, en la que involucró directamente a la bolivariana Venezuela, la que fue acusada ante Luis Almagro de “haber introducido 145 expertos en desestabilización y acciones terroristas para sabotear el proceso electoral”. La acusación la presentó la Fundación Arcadia, dirigida por Otto Reich, halcón de origen cubano y enemigo declarado de la integración latinoamericana, y un oscuro venezolano en el exilio, de nombre Robert Carmona.


El mismo día que Reich apareció con su denuncia, el gobierno hondureño secuestró durante varias horas al emblemático grupo musical venezolano “Los Guaraguo”, en las instalaciones de migración del aeropuerto de San Pedro Sula. Luego del inaudito cautiverio, los músicos fueron deportados hacia Venezuela y escoltados por la interpol hondureña. En las últimas horas el gobierno hondureño subió nuevamente el tono belicoso y estableció que los ciudadanos de origen venezolano deberán usar “visas consultadas” para entrar a territorio nacional.


Mientras tanto, la policía militarizada allanó una vivienda en Tegucigalpa, en la que encontró la siguiente lista de pertrechos: banderas de la alianza, manuales para fabricar cócteles molotov, una libra de marihuana. El burdo montaje fue divulgado por los medios de información locales, totalmente cooptados por el régimen de Hernández.


Todo indica que han iniciado una fase que busca atemorizar a las personas para evitar la asistencia masiva a las urnas. Según estudios confiables, el oficialismo estaría al borde de una derrota electoral catastrófica, y muchos escenarios son posibles. Todo esto impulsado por los halcones de Washington y los cubanos de Miami. Vale la pena seguir de cerca este proceso que luce como un potencial foco de tensión para el continente.

 

Por Ricardo Salgado, analista político hondureño.

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La historia de la periodista colombiana que pagó para que un venezolano hablara mal de su país

Las supuestas denuncias de un exagente de inteligencia, destinadas a enlodar al Gobierno de Maduro, no generaron tanta polémica y rechazo cómo los métodos utilizados para 'crear' sus declaraciones.

El audio de una conversación 'fuera de cámara' entre una periodista colombiana y un entrevistado venezolano ha dejado al descubierto lo que parece ser un método -inusual en el periodismo- para obtener, sin escatimar en gastos ni cuidar veracidad, una información en contra del Gobierno de Nicolás Maduro.


La grabación pone en entredicho un trabajo audiovisual transmitido el pasado 2 de septiembre por el 'Canal 1' de Colombia, en el que un supuesto exagente de inteligencia venezolano, con risa nerviosa y sin mirar a la cámara, acusaba al Gobierno de su país de torturas y narcotráfico.


Vestido con una chaqueta con los colores de la bandera venezolana, el joven Edgar Jesús Villanueva, quien formó parte del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), le hablaba a una periodista -cuyo rostro no apareció en la pantalla- sobre presuntas irregularidades de las que fue testigo.


Sin especificar su rango ni mostrar documento alguno que respaldara sus acusaciones, el joven -de menos de 30 años- aseguró que "el primer corrupto" es el director del Sebin, con referencia a Gustavo González López, quien fuera sancionado por el Gobierno de EE.UU. en 2015 por supuesta "violación de los Derechos Humanos".


Villanueva, según el relato de Claudia Cano, la reportera de 'Canal 1' que lo entrevistó, "tiene cómo demostrar que son ciertos los señalamientos contra el denominado 'Cartel de los Soles', organización narcotraficante conformada por militares venezolanos, en cabeza del diputado Diosdado Cabello"

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Sostiene allí igualmente la periodista que el joven venezolano, que se propone llegar a EE.UU., "logró acumular información secreta que está dispuesto a revelar ante las agencias de seguridad y justicia" estadounidenses.


El lado B


Poco antes de esa entrevista, se producía entre Cano y Villanueva una suerte de 'conversación de negocios' que, al ser ahora conocida, ha suscitado mucho mayor interés que las supuestas denuncias del exagente.


El canal informativo Telesur publicó en su página web extractos del audio de la charla telefónica que presuntamente sostuvieron ambos.
"Cuéntame, ¿pensaste lo que te dije por teléfono ayer?", le pregunta la periodista.


El futuro entrevistado responde que le preocupa "decir mentiras", a lo que la reportera rápidamente ataja: "No es decir mentiras", sino que "para que la noticia tenga énfasis" hay que "ponerle picante".


"No lo veas como mentiras, velo como una forma de ayudar a tus hermanos venezolanos", agrega la voz de la mujer.


No deja de ser de interés el hecho de que 'Canal 1' es parte de un consorcio propiedad del expresidente colombiano César Gaviria, el empresario Yamit Amad y el periodista Daniel Coronell, los tres públicamente adversarios del gobierno de Maduro, a los que se suman Patricio Wills y HMTV, según el portal 'Kien y ke'.
Mentiras por dinero


Con respuestas confusas y titubeantes, el supuesto exagente venezolano cede y dice que va a presentar las informaciones por el pago acordado de ocho millones de pesos (2.700 dólares).


"Lo voy a hacer por la necesidad que tengo del billete, pero no me gusta mentir así en cámara", afirma.


La reportera insiste para convencerlo y le explica que "es un oportunidad inmensa que no se le da a todo el mundo y tú tienes que aprovecharla".


Ante la negativa de Villanueva a decir en cámara que está "vendiendo arepas" -alimento a base de maíz, típico de algunos países andinos y caribeños-, Cano le replica que debe hacerlo para presentar esa realidad, pues otros venezolanos sí lo están haciendo.


"Queremos reunir en ti toda la problemática del venezolano", apunta.


La periodista de 'Canal 1' le propone entonces la agenda de informaciones falsas y le dice que hable del director de Sebin, del presidente Nicolás Maduro y del Cartel de los Soles, una supuesta organización de narcotráfico, nunca develada, cuya conducción han atribuido al Alto Mando Militar algunos exmiembros del Gobierno devenidos en adversarios, en lo que Caracas ha calificado como parte de la campaña mediática en su contra.


Cano le indica, además, que tendrán que tocar "el tema de los presos políticos", a lo que el joven le responde que en su país "hay políticos presos, que es distinto".
Un poco fuera de sí, la mujer corta diciendo: "Esto es lo que me tienes que contestar tú, no es lo que tú pienses"
Reacciones


Tras conocerse el audio con el supuesto acuerdo de venta de información falsa, los usuarios de las redes rechazaron la campaña mediática contra Venezuela y posicionaron la etiqueta #Canal1NoticiaComprada.


El ministro venezolano de Comunicación e Información, Ernesto Villegas, publicó en su cuenta de Twitter que habían pagado al exfuncionario para "mentir sobre Venezuela".

 

Publicado: 5 sep 2017 23:44 GMT | Última actualización: 6 sep 2017 10:20 GMT

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Buscan crear un estado paralelo en Venezuela

El jefe de campaña de la Constituyente aseguró que en la consulta opositora se inventaron cinco millones de votos.


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La opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) anunció su decisión de avanzar esta semana en la conformación de un gobierno paralelo tras la celebración de un plebiscito privado sobre el llamado oficial a la Asamblea constituyente. Según la MUD, más de siete millones de venezolanos rechazaron el llamado que impulsa el presidente Nicolás Maduro para reformar la Carta Magna. La oposición redobló ayer la apuesta tras el resultado obtenido el domingo y convocó a un paro general de 24 horas para el jueves. En tanto, la jefatura de campaña de la Asamblea Constituyente descalificó los resultados de la consulta opositora, al asegurar que los organizadores se inventaron 5 millones de votos. En esa línea, el canciller venezolano, Samuel Moncada, acusó a los principales medios internacionales de mentir en la cobertura del referéndum.


En rueda de prensa, el primer vicepresidente del Parlamento, Freddy Guevara, quien habló como vocero de la MUD, señaló que el miércoles “daremos el primer paso para avanzar en la conformación del gobierno de unión nacional” con la firma de un llamado “compromiso unitario para la gobernabilidad”.


El anuncio del paro fue realizado por el mismo Guevara. “Convocamos a todo el país a que este jueves asumamos en protesta pacífica y sin violencia un paro cívico nacional activo de 24 horas como mecanismo de presión y preparación para la escalada definitiva que será la próxima semana, enfrentar el fraude constituyente y lograr la restitución del orden constitucional”, dijo el diputado. La alianza opositora busca redoblar la presión contra el gobierno al considerar que el resultado de la consulta popular revoca a Nicolás Maduro como jefe de Estado venezolano. Parte de esa estrategia es el nombramiento en el Parlamento (de mayoría opositora) de los nuevos magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, una medida que empezará a tramitarse hoy, según informó la MUD, y que no reconoce la legitimidad de los jueces en ejercicio que pertenecen a una Corte acusada de someterse a Maduro.


El chavista Jorge Rodríguez, que además de jefe de campaña de la Asamblea Constituyente es alcalde del municipio caraqueño Libertador, declaró que los miembros del equipo encargado de contar los votos del referéndum contra Maduro multiplicaron por tres los votos reales obtenidos en la consulta, que no fue reconocida por el gobierno. Rodríguez afirmó que “gente de la Universidad Central de Venezuela que fue asesora técnica del proceso” le informó que quienes hicieron el conteo “agarraron y cada una de esas plantillas las multiplicaron por tres”.


Según el político oficialista, la oposición y los rectores contaron como votos separados los ‘síes’ a cada una de las tres preguntas planteadas en el referéndum, que además de pedir el rechazo a la Constituyente interrogaba a los venezolanos si querían que la fuerza armada proteja la Cara Magna vigente y deseaban nuevas elecciones. Rodríguez concluyó por tanto que los 6,3 millones de ‘síes’ cosechados no corresponden a ese mismo número de personas como dicen los resultados avalados por los rectores y provienen en realidad de poco más de 2 millones de personas. “Hubo 930.000 votos nulos, y se los sumaron, se sumaron los votos nulos”, agregó el influyente dirigente chavista, que recriminó a los garantes del proceso opositor que contaran los votos nulos como participación.


Rodríguez dijo además que una misma persona votó en varias ocasiones en distintas mesas, una deficiencia que la oposición ha reconocido no poder controlar al no contar con el censo oficial y los mecanismos del Poder Electoral, pero que tratará de corregir con un segundo recuento.


Por su parte, el canciller venezolano, Samuel Moncada, recriminó a medios como el New York Times, la BBC, Time, El País, EFE y Clarín de exagerar el resultado de la convocatoria opositora pese a no tener datos sobre la participación en el referéndum. El ministro de Asuntos Exteriores criticó asimismo que subestimaran la presencia en los centros de votación de partidarios del gobierno en el ensayo general celebrado el domingo de cara a la elección el 30 de julio de la Asamblea Nacional Constituyente, vista por sus detractores como un intento de “consolidar la dictadura”. Según Moncada, los medios mencionados y otros como el diario El Tiempo de Colombia, Reuters o La Voz de América estadounidense invisibilizaron a los otros millones de personas que estaban votando en el simulacro de la elección de la Constituyente con la que el gobierno procura un cambio de Carta Magna.


El dirigente chavista descalificó además los resultados de la consulta ofrecidos por la oposición con el aval de cinco rectores universitarios, según los cuales más de 7,1 millones de personas participaron en la votación, y más de 6,3 millones se pronunciaron contra la Constituyente y a favor de nuevas elecciones. Moncada se refirió al anuncio de los organizadores de quemar, para evitar posibles represalias del gobierno contra los votantes, las boletas de la consulta. “Nunca sabremos por qué quemaron las pruebas”, afirmó el canciller, que dijo que si las pruebas son destruidas tras el recuento nadie sabrá el número de votantes.


El dirigente recriminó además a la oposición y los rectores que actuaron como garantes que no se publiquen detalles sobre el número de “síes” y “noes” a las tres preguntas del plebiscito, pese a que los porcentajes de las respuestas a cada una de las cuestiones fue anunciado anoche por la organización. “Son 7,1 millones de votos pero nadie sabe si son ‘sí’ o ‘no’, nunca se discriminó”, dijo Moncada.

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Esther Wojcicki: “La mayoría de la gente no sabe reconocer una noticia falsa”

La directiva de Creative Commons defiende la educación creativa y crítica por encima del modelo tradicional



A Esther Wojcicki (Nueva York, 1941) la llaman la abuela de Silicon Valley no solo por ser la madre de la directora ejecutiva de YouTube y de una de las fundadoras de 23andMe, sino también por el conocimiento que ha aportado a la industria tecnológica de Palo Alto. La periodista y directiva de Creative Commons -- la web de contenido para uso libre-- puede sonreír con amabilidad mientra suelta verdades incómodas. En el tiempo de las noticias falsas y la posverdad, Wojcicki está convencida de que lo único que podrá mejorar el futuro es la educación. Pero no aquella de las aulas bajo exámenes predecibles, sino la que deja que los estudiantes sean creativos y descubran por sí mismos los caminos hacia la innovación.


“Si piensan en su propia educación, ustedes recuerdan cosas que hicieron y no lo que memorizaron. La memorización es inútil, lo que necesitamos es aprender a aprender”, dice frente a la audiencia del Campus Party México. Wojcicki enseña con el ejemplo en un instituto de Palo Alto donde imparte periodismo a través de nuevas herramientas tecnológicas. Los estudiantes emprenden los proyectos que les apetecen y aún cuando no pretendan dedicarse al periodismo, señala Wojcicki, los jóvenes desarrollan capacidades que les pueden ser útiles en la vida como resiliencia, liderazgo, emprendedurismo y tolerancia.


Este tipo de educación, señala, también puede servir para aprender a surfear en un mundo saturado de información. “La mayoría de la gente no sabe reconocer una noticia falsa de una real. No entienden lo que es una fuente de información y que aquellos a los que citas en una historia son lo más importante”, asegura. Así que ha emprendido un proyecto con el Newseum, de Washington DC, para enseñar a la gente a encontrar la diferencia. A la periodista le preocupa que incluso en una misma historia en la prensa pueden encontrarse contenidos que no son 100% verídicos o que sea el mismo gobierno el responsable de la difusión de las noticias falsas. “Algunos políticos y servidores públicos difunden noticias falsas porque no saben hacer algo mejor. Al final todo está en la educación”, defiende.


Para el futuro, sostiene, será indispensable que la gente aprenda a pensar rápido, a colaborar con otros y a ser creativos y críticos. Herramientas como Creative Commons serán indispensables para difundir ese estilo de educación, donde también se aprende la diferencia entre contenidos libres y aquellos con derechos. “Necesitamos aprender a aprender en línea”, apunta. Wojcicki observa en el pensamiento crítico a la clave del futuro. El presente de la educación la ha alentado a trabajar para cambiar el paradigma de la educación. Un par de datos la ha marcado: dos semanas después de un examen, los estudiantes solo recuerdan el 32% de la información; un año después pueden, si acaso, recordar el 5%.

 

8 JUL 2017 - 21:29 COT

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“Lo que estamos enfrentando son campañas de desinformación”: Frank La Rue

Durante el Foro Global de Medios, organizado por la Deutshe Welle en Bonn-Alemania, tuvimos la oportunidad de entrevistar Frank La Rue, Subdirector General Adjunto de UNESCO para la Comunicación e Información. Este fue nuestro diálogo.


P: ¿En términos generales, cuál es el balance que tiene sobre el proceso de democratización de la comunicación en América Latina y el Caribe?


FLR: Pienso que estamos ante un fenómeno especial. En América Latina se siguen padeciendo algunos problemas, como la concentración de medios. Este sigue siendo el dilema más ue podría, eventualmente, resolverse debido al uso de medios digitales. Aunque en este caso, el tema está vinculado a quien maneja la conectividad y la telefonía celular, porque de alguna forma el acceso al internet no es únicamente a través de fibra óptica o de estructuras tradicionales, sino también mediante telefonía móvil, especialmente para la zona rural de América Latina.


Es importante que empecemos a ver el trabajo de los medios y de la comunicación mediática tanto desde la necesidad de buscar el principio de pluralismo de diversidad de medios (públicos, privados y comunitarios), así como del pluralismo de ideas, y también el uso de las nuevas tecnologías. Las nuevas tecnologías nos ofrecen facilidades a la que debemos acostumbrarnos, y que van a implicar el empezar a diseñar esto como un amplio concepto para América Latina.


P: ¿Cuáles son los desafíos globales que impiden garantizar el Derecho a la Comunicación? ¿Cuáles son las tareas pendientes de la UNESCO?


FLR: Primero, la violencia contra los periodistas va aumentando, tristemente puedo decir que no solo tiene que ver con los conflictos armados en Siria o en Sudán del Sur, o en otros lugares, sino que es un fenómeno del mundo entero. Incluso en países democráticos se ataca a las y los periodistas. Efectivamente se les intimida, se les encarcela, hay cientos de periodistas con detención arbitraria en el mundo y muchos casos de violencia directa y asesinatos.


Este es el fenómeno número uno que nosotros, como UNESCO, insistimos en erradicar, sobretodo en el tema de la impunidad, insistimos en que se investigue cada hecho para poder ubicar su origen y dar el primer paso para la solución de esta violencia. Un fenómeno ascendente que nos preocupa mucho es el hostigamiento sexual a mujeres periodistas, que está sucediendo constantemente, a veces en razón del periodismo investigativo orientado al crimen organizado o corrupción política y otras, simplemente porque quieren dedicarse al periodismo deportivo, mundo en el que se les quiere rechazar y aquí empieza a darse el acoso sexual.


El segundo fenómeno es el de la concentración de medios, del que ya tratamos, y que se está dando en el mundo entero. En el tema de internet hay cuatro o cinco grandes plataformas que dominan el servicio, dando lugar a implicaciones idiomáticas, culturales y de todo tipo. No estoy en contra de ninguna plataforma en particular, simplemente sostengo la idea de que debemos seguir garantizando el respeto a la diversidad cultural, a los idiomas del mundo, a las expresiones de todos los sectores y al acceso de la información que todos deben tener.


El tercer fenómeno es el acceso a la información. Las leyes de acceso a la información y el fenómeno como tal, tienen una tendencia conservadora donde el mundo se está cerrando a estos modelos y no es bueno. Estamos regresando a regímenes autoritarios que limitan la libertad de expresión no solo contra periodistas sino además limitan el acceso a la información, y esto pasa en el mundo entero, en todos los continentes.


Estamos presenciando la manipulación de la información, alguna gente le llama el ´fake news´. Personalmente, no me gusta el nombre, me parece que no puede llamarse noticia falsa porque solo el llamarle noticia ya es parte de la maniobra para generar dudas en los servicios noticiosos.


A mi me parece que lo que estamos enfrentando son campañas de desinformación claras para favorecer a un candidato o a una posición política, donde los populismos de derecha están avanzando porque no es que se dé una noticia falsa sino que se produce información ficticia para manipular la opinión pública. Un fenómeno fríamente peligroso porque además se están haciendo con estudios de la opinión pública, sobre lo que les interesa oír y lo que quisieran saber.


P: ¿Cuál es rol y el aporte que UNESCO puede hacer frente al escenario de estos tres grandes desafíos que tienen una envergadura impresionante?


En cada uno de esos tenemos un plan. En el primero UNESCO es la Agencia de Naciones Unidas que coordina el plan de acción interagencial para la seguridad de los periodistas, y este es nuestro deseo más importante: promover un plan multisectorial. Un plan en el que participen las agencias de Naciones Unidas, los estados mismos con asociaciones de prensa y sociedad civil, aprovechando las metas de desarrollo sostenible y la meta 16, que habla de garantizarle todos los estados de acceso público a la información.


Hemos dicho que todos los estados deben informar del desarrollo de las metas a Naciones Unidas y del desarrollo de un mecanismo de seguridad de periodistas en cada país. Mecanismo que trate además el tema de impunidad y que, efectivamente, garantice una investigación cada vez que periodistas sean atacados o confrontados. Esto es muy importante para nosotros. Queremos una declaración de Naciones Unidas sobre periodistas al igual que hay una sobre defensores de Derechos Humanos.


En el tema dos, en el de diversidad y pluralismo estamos tratando de trabajar políticas públicas sobre el manejo de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs), a través de Internet, para facilitarle a las personas cómo hacer sus propios medios. De hecho, tenemos algunos proyectos que son en prevención de la violencia donde los jóvenes mediante su teléfono móvil pueden empezar a hacer planes de mensajes para la paz.


La iniciativa la estamos haciendo en África con muy buen resultado. Somos también parte de un programa para apoyar al sur del Mediterráneo, aquí aplicamos la misma idea de usar la red de internet y redes sociales para que los jóvenes se conozcan, se comuniquen, dialoguen, rompan prejuicios y busquen el entendimiento entre diferentes visiones, culturas, etnias y religiones.


Frente al tercer desafío, le damos mucha importancia a la alfabetización mediática en el sentido de que nosotros creemos que el Internet, así como es una maravillosa tecnología, también es peligrosa desde el bullying de niños y niñas hasta las amenazas e intimidación porque la gente maneja con mucha ingenuidad el Internet.


Hay violaciones de la privacidad que la gente ni conoce, hay gran almacenamiento de datos, por lo que nosotros creemos son importantes las tareas educativas que estamos promoviendo como políticas. En los países faltan programas de capacitación mediática en niñas y niños, incluso en nuestra campaña en el Día Mundial de la Libertad de Prensa este 3 de mayo se impulsó el desarrollo de mentes críticas para un mundo en situación crítica, porque en el mundo de hoy se necesita pensamiento crítico desde las niñas y niños hacia arriba para que la gente pueda entender e interpretar los datos.


P: En torno a estas estrategias, ¿cuál es la importancia y el apoyo que le da UNESCO al rol de los medios libres (comunitarios e independientes), en este complejo escenario mundo de la comunicación?


FLR: El apoyo de la UNESCO es con programas específicos, con la incidencia de políticas públicas, no es que haya apoyo individualizado porque UNESCO no tiene los recursos que quisiéramos, pero en políticas públicas nuestra idea es propiciar el reconocimiento a medios comunitarios porque no en todo el mundo se da. Además, pensando en esta diversidad de medios queremos propiciar políticas públicas de acceso a la información para transparencia y en propiciar la capacitación a periodistas.


En algunos países en zonas de conflictos sobre temas de periodismo investigativo y periodismo para la paz estamos tratando la prevención de la violencia. Así mismo a nivel del público en general, la idea es que en las escuelas y con los maestros se pueda dar esto de la educación mediática, la formación de cómo entender los medios, de cómo tener un pensamiento crítico y de cómo prevenir los peligros de internet y de las nuevas tecnologías.


P: Sobre el Proceso de Paz en Colombia, ¿cuál fue el rol de la UNESCO y sus prioridades?


UNESCO no tiene oficinas en Colombia, sin embargo, se visitó el país, hubo reuniones con el presidente Santos, con la ministra de Relaciones Exteriores, con la ministra de Educación y con varios ministros en el sentido de manifestar el apoyo al proceso de paz. Lo que más nos han solicitado apoyo es en frontera, con el tema de educación ciudadana, participación, y en particular sobre capacitación técnica para el trabajo en las zonas de movilización. UNESCO está interesada y presta en comprometerse con esos temas.


En el tema de comunicación estamos muy interesados. Algunos amigos periodistas nos han pedido nuestra intervención en la capacitación de periodistas para la paz y estamos pensando hacerlo.

 

02.07.2017 - Pressenza IPA

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Lunes, 03 Julio 2017 07:12

Mentiras como política

Mentiras como política

No es accidental la mentira y la descalificación de los medios, es la política del régimen de Trump; tiene un propósito claro: anular la diferencia entre la falsedad y la verdad. Para eso, entre otras cosas, se requiere una guerra frontal contra los medios noticiosos y sustituirlos con propaganda.

Es un momento vital y peligroso para el periodismo.Justo ante esta ofensiva, los medios están en tal vez su momento mas frágil, sobre todo los periódicos. En los últimos 15 años en Estados Unidos, el personal de los periódicos se ha reducido en más de la mitad, de 412 mil a 174 mil. Varios periódicos han desaparecido, otros han sido obligados a recurrir, múltiples veces, a despidos masivos. Las redacciones están semivacías, llenas de fantasmas de fotógrafos, reporteros, editores, técnicos que hace muy poco estaban dedicados a informar sobre qué pasaba, a nutrir eso que dicen que es vital para una democracia: una ciudadania informada y consciente.

Esta crisis no se limita a Estados Unidos, como tampoco la ofensiva política contra los medios. Varios medios importantes han desaparecido o están por desaparecer, a veces por la crisis del sector, a veces por razones políticas. Esta semana Al Jazeera está enfrentando su posible fin por la presión de gobiernos árabes ultraconservadores hacia Qatar, país en que se encuentra la emisora. En otros países la violencia contra los periodistas y sus medios se intensifica y ha llevado a consecuencias mortales como con enorme dolor e ira. Lo sabemos demasiado bien en casa. La conversación obsesiva en el mundo periodístico es como defender los medios justo en momento que su labor es más vital que nunca.

Vital ahora porque separar la falsedad de la verdad, el trabajo elemental del periodismo, es cada vez más difícil. En Estados Unidos, la estrategia oficial es borrar esa separación. Nadie semiconsciente se sorprende de que los políticos mienten. El legendario periodista I.F. Stone decía que lo primero que tiene que saber cualquier estudiante de periodismo son tres palabras: "todo gobierno miente". Pero aquí y ahora hay algo de otra magnitud, esto se trata de una estrategia aún más peligrosa.

Se ha comentado mucho sobre el volumen de mentiras de este presidente y su gente, y de su agresión, incluso provocando enfrentamientos violentos, contra los periodistas. El New York Times publicó un artículo por dos de sus reporteros, intentando registrar cada mentira de Trump desde que llegó a la Casa Blanca, la frase y la fecha, lo cual ocupó una plana entera del rotativo (https://www.nytimes.com/interactive/ 2017/06/23/opinion/ trumps-lies.html?_r=0), afirmando que Trump mintió o dijo falsedades al público cada día durante sus primeros 40 días como presidente. “Simplemente no hay precedente para un presidente estadunidense dedicar tanto tiempo en decir no verdades.... Está intentando crear un ambiente en que la realidad es irrelevante”, escribieron los autores.

A veces las falsedades llegan a extremos cómicos: una portada de la revista Time fechada el primero de marzo de 2009 con la imagen de Trump esta encuadrada y colocada en por lo menos cinco de los clubes del magnate, reportó recientemente el Was¬hi n gton Post. El problema: no hay edición de la revista con esa fecha, ni Trump ocupó ninguna de las portadas de esa revista ese año.

No es sólo el volumen, sino su repetición una y otra vez, junto con lo que se ha vuelto consigna permanente de esta presidencia contra casi todo medio que no se subordine a la linea oficial: fake news (noticias falsas). Después de lanzar insultos contra dos presentadores de MSNBC esta semana, el presidente difundió este domingo por su cuenta oficial de Twitter un video elaborado aparentemente por un simpatizante usando imágenes de una actuación de Trump donde simula golpear al jefe de la federación profesional de lucha libre, grabado en 2007. Pero en el video, se colocó el logo de la cadena noticiosa CNN sobre el rostro de la persona que Trump finge golpear (https://twitter.com/realDonaldTrump/ status/881503147168071680).

Como respuesta, CNN afir¬mó: "Es un día triste cuando el presidente de Es-tados Unidos alienta la violencia contra los reporteros". Condenó su "comportamiento juvenil muy por debajo de la dignidad de su puesto" y afirmó que "nosotros continuaremos haciendo nuestra labor. Él debería empezar hacer la suya".

El Comité de Protección de los Periodistas declaró que este tipo de mensaje en contra de periodistas o medios "fomenta un ambiente en que el hostigamiento y hasta ataques físicos sean considerados aceptables"; y que esta retórica, por parte de la Casa Blanca, "no sólo socava el trabajo de los medios en Estados Unidos, y lo hace más peligroso, sino que enaltece a líderes autocráticos alrededor del mundo".

Pero desde hace mucho, Trump declaró a los medios como "enemigos del pueblo".

Un amigo filósofo y abogado circuló un ensayo sobre Hannah Arendt, citando su estudio de regímenes totalitarios, en que señalaba que "las masas habían alcanzado un punto donde podían, al mismo tiempo, creer todo y nada; creer que todo era posible y que nada era verdad". Los líderes de tales regímenes sabían que la repetición de falsedades era clave, incluyendo obligar a los subordinados de un gobernante de hacerlo, no sólo para consolidar su complicidad, sino para establecer el pleno poder sobre ellos. "El resultado de la sustitución consistente y total de mentiras por verdades objetivas no es que la mentira ahora será aceptada como verdad y la verdad difamada como mentira, sino que el sentido con que tomamos nuestras referencias en el mundo real, y la categoría de verdad contra falsedad está entre los recursos mentales para este fin, se está destruyendo", escribió Arendt.

Es un momento en que los periodistas conscientes no pueden caer en trampas, ni fomentar divisiones, y mucho menos traficar en "hechos alternos" o "mentiras". Sobre todo donde se tiene que entender qué está en riesgo, y quién es el enemigo real de este gremio. Es momento de definición y, como dice una vieja y gran canción sindical minera: "Aquí no hay neutrales. ¿de que lado estás?"

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Geopolítica de la comunicación en América Latina

El anterior presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pasa a la memoria colectiva en gran medida como un “presidente bueno”. De una parte por su imagen pública, de otra, al establecerse la irremediable comparación con las primeras decisiones del actual. Sin embargo, la realidad es otra. Solo dos hechos: de una parte, mantuvo a su país en todas y cada una de las guerra abiertas que tenía al llegar a la presidencia, pese a haber prometido su salida de la mayoría, y no cerró la ilegal cárcel de Guantánamo manteniendo allí a decenas de personas, nunca juzgadas en ningún tribunal y, por lo tanto, detenidas durante años en la más absoluta ilegalidad. Esto dice poco de su concepción y respeto a los derechos humanos y de los diferentes pueblos a decidir su presente y futuro sin intromisión de terceros. Pero además, en el plano interno, durante su mandato son inocultables los continuos episodios de racismo y discriminación contra la población negra a lo largo de todo el país y en especial los protagonizados por las fuerzas policiales, dando lugar a levantamientos y protestas como hacía años no se producían. Y esto durante la presidencia del primer mandatario negro de la historia estadounidense. Pues bien, a pesar de ello y tal y como se señala al principio Barack Obama se ha ido de la Casa Blanca con una cierta y popular buena imagen. Sin duda, entre otros actores, pero de forma determinante, han contribuido a ello los grandes medios de comunicación, los lobbys de la imagen y la información.


Otro dato, que ahora nos permite poner la mirada en América Latina, es el hecho de que EE. UU., durante esta presidencia, junto con las fuerzas neoliberales locales, ha tratado en todo momento de recuperar su tradicional política de dominio sobre esta parte del continente y para ello también ha hecho uso (y abuso) de los medios de comunicación masivos. Después del viraje hacia la izquierda de gran parte de América durante la primera década del siglo, se ha pretendido ganar lo que consideraron como su espacio perdido, el famoso “patio trasero”, y avanzar en la restauración neoliberal en estos países o, en el afianzamiento de aquellos gobiernos que se mantuvieron como aliados fieles en esta etapa. Y es con ese objetivo que se irán recuperando también gran parte de los instrumentos y métodos de las décadas pasadas, tales como el estrangulamiento económico, el soborno y extensión de la corrupción, el silenciamiento de defensores y defensoras de los derechos humanos, el bloqueo de financiamiento exterior, el sabotaje y, por supuesto también el sobredimensionamiento de los propios errores cometidos por estos procesos de transformación que empezaban a caminar en estos años. En suma, todas las viejas estrategias, excepto la reinstauración de regímenes dictatoriales en manos de militares como en las últimas décadas del siglo anterior. Ahora, la implantación de “democracias representativas controladas” por los tradicionales poderes políticos y económicos se considerará suficiente para la restauración antes aludida. Aunque esto no supondrá la eliminación de los llamados golpes de estado blandos cuando lo consideren necesario.


Pero, además de los métodos anteriores señalados, hay otros que han jugado, y juegan, un papel determinante y que interesa señalar de forma especial. Son aquellos que aluden al uso continuo de la propaganda, a la manipulación informativa, a la tergiversación de las noticias o a la difamación de líderes y lideresas, de gobernantes elegidos democráticamente. El insulto y la criminalización de éstos últimos o de líderes y organizaciones sociales también es un elemento constante. Todo ello con el objetivo de contribuir al desgaste de los procesos de cambio y transformación y mucho más allá del análisis informativo y político necesario al servicio de la población. Pues bien, para la puesta en marcha de estos métodos, además de los famosos “think tanks” de la derecha que definen estrategias y señalan caminos de acción, estarán los medios de comunicación masivos, en estrecha relación con las oligarquías locales y con las directrices que llegarán del norte del continente y de Europa, en especial del estado español.


Así, O Globo en Brasil, Televisa y Tele Azteca en México, Grupo Clarín en Argentina, Grupo Cisneros en Venezuela, Caracol en Colombia y otros grandes grupos mediáticos se convertirán en herramientas determinantes, controladas por las élites económicas para la nueva etapa que se desarrolla en estos últimos años. La fase del nuevo asalto al poder para la restauración (o sostenimiento) del sistema neoliberal antes derrotado por los procesos de transformación y la indignación de las mayorías sociales ante el continuo empobrecimiento y violación de derechos básicos. Estos son los grandes medios que hoy constituyen la geopolítica de la comunicación masiva en América Latina y que trabajan en alianza estrecha con diferentes grupos mediáticos de Europa y Estados Unidos (Fox, Prisa...). Determinan, definen y extienden ideología, pensamiento único, que nuevamente pretende ser dominante. Ellos definen los horizontes posibles del bienestar que la población debe anhelar; ellos construyen “las verdades” para la legitimación del sistema y su restauración.


Un repaso somero de estos años nos coloca ante la innegable beligerancia de estos medios en su combate contra los procesos de transformación. Sus líneas editoriales han definido, en muchos casos, las estrategias a seguir para acabar con ellos o para justificar las actuaciones de aquellos otros que siempre fueron aliados de las élites económicas. Incluso, en determinados golpes de estado blandos o institucionales exitosos (Honduras, Paraguay, Brasil) y en otros fracasados (Ecuador, Venezuela, Bolivia) jugaron papeles determinantes. Por ejemplo en Bolivia, septiembre de 2008, cuando desde estos medios se daban indicaciones para las actuaciones de los grupos de choque en el intento de golpe de estado y algunos de estos medios llegaban a los lugares de enfrentamiento, incluso antes de que éstos se dieran. Y esta no es una excepción en el continente sino una constante. O en otro orden, la campaña de difamación continua contra el kichnerismo en Argentina cuando el gobierno de Cristina Fernández trató de limitar el monopolio de Clarín. En el mismo sentido el periódico británico The Guardian denuncio en su momento la campaña desarrollado por Televisa a favor del candidato Peña Nieto para que alcanzara la presidencia de México; este medio llegó a poner en marcha una unidad especial secreta para impulsar ese triunfo mientras, en paralelo, articulaba campañas de difamación contra su principal rival en la izquierda, Andrés Manuel López Obrador. En Venezuela, en el año 2002 cuando se dio el golpe de estado contra el presidente constitucional Hugo Chávez, el magnate de los medios de comunicación Gustavo Cisneros fue uno de los instigadores principales, hasta el punto de ser calificado por algunos como el verdadero jefe supremo de la intentona.

Pero es que además, y tal y como se escribió en la prensa española de entonces (El Mundo; 24/11/04) “p oderosos medios de comunicación, en Venezuela y en el exterior apoyaron directa e indirectamente el golpe. Cuatro de los cinco canales de TV son propiedad de compañías privadas y exhortaron incesantemente a la huelga y a las manifestaciones orientadas a derrocar al presidente. Lo mismo sucede con nueve de los diez diarios más importantes. Después silenciaron cualquier información sobre la reacción popular y militar que restableció la legalidad constitucional.”


En este contexto, salvo honrosas excepciones, tres serían los objetivos de la mayoría de los grupos mediáticos en la disputa en América Latina hoy: legitimar el sistema cuando éste todavía está en manos de las élites; combatir los procesos de transformación y cambio protagonizados por las mayorías sociales; y avanzar en la restauración neoliberal. Así su ubicación, más allá de la labor periodística, les sitúa al servicio de los poderes económicos y políticos más tradicionales. Por lo que sus campañas de difamaciones y manipulaciones constantes, sus construcciones de realidades al servicio de esos poderes citados, sus ataques antidemocráticos a gobiernos democráticamente elegidos, imponen, aunque esos medios nieguen su necesidad, la ruptura de los monopolios comunicativos que encarnan y afrontar profundos y urgentes procesos de democratización de estos medios.

Jesus González Pazos. Miembro de Mugarik Gabe

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