Suspende Maduro diálogo con la oposición por bloqueo de EU

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, canceló ayer el viaje de su delegación a la mesa de diálogo con la oposición que se instalaría hoy y mañana en Barbados, en respuesta al bloqueo que esta semana impuso el gobierno de Estados Unidos, y anunció una "revisión" al mecanismo de negociación.

Esta decisión se tomó "en razón de la grave y brutal agresión perpetrada de manera artera por la administración de Donald Trump contra Venezuela, que incluye el bloqueo ilegal de nuestras actividades económicas, comerciales y financieras", explica un comunicado.

Trump firmó el pasado martes una orden ejecutiva que congela todos los bienes del gobierno bolivariano en territorio estadunidense y sanciona a terceros que apoyen a la presidencia de Maduro, en una decisión que fue celebrada por Guaidó, quien se proclamó "presidente encargado" en enero pasado.

El ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, quien encabeza la delegación oficialista, anunció la ruptura, por ahora, de las negociaciones. No se precisó si se retomará el proceso más adelante.

Al cierre de edición no se conoció reacción de Guaidó, cuya delegación ya está en Barbados.

En tanto, la vicepresidenta Delcy Rodríguez denunció que un barco que se dirigía a su país con 25 mil toneladas de soya para la producción de alimentos fue retenida en el Canal de Panamá, lo que fue rechazado por autoridades de esa zona.

Miles de chavistas vestidos de rojo y con banderas venezolanas marcharon en el centro de esta capital para rechazar el bloqueo de activos de Venezuela en Estados Unidos.

El presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello, denunció que "una agresión de este tipo no es contra los chavistas, sino contra todo el país, donde se ha levantado un sentimiento de patria y nacionalismo, ante esta nueva agresión del imperialismo".

En tanto, la cancillería de China manifestó que su gobierno se opone a la interferencia estadunidense en los asuntos internos de Venezuela, tras la aplicación de las nuevas sanciones, y llamó a Estados Unidos a dejar de "acosar" a otros países.

La Unión Europea reiteró que está en contra de la aplicación de sanciones unilaterales estadunidenses, mientras el secretario general de la ONU, António Guterres, dijo que no existe una solución militar a la situación política o económica que atraviesa Venezuela.

Publicado enCrisis Venezuela
Un balance de las conversaciones del gobierno con el ELN

Ante Colombia y el mundo, a 6 meses de haberse iniciado el Gobierno de Iván Duque y a dos años de haberse instalado la Mesa pública de conversaciones en Quito, el ELN, les comparte un breve balance sobre este proceso de diálogo para la construcción de una salida política al conflicto interno; reseñando acuerdos y pasos logrados, con el propósito de que esta perspectiva sea conocida, y no se renuncie a este esfuerzo por cerrar este largo ciclo de confrontación interna.


Tras el asesinato de Gaitán en 1948, Colombia cayó en una larga noche de atroz violencia, conducida por las élites gobernantes, en estrecha alianza con los Estados Unidos; luego en los años sesenta la insurgencia revolucionaria se alzó para reclamar dignidad, soberanía y participación del pueblo.


Décadas después, en medio de un ascendente conflicto armado, político y social, a finales de los años ochenta, consciente de la ferocidad de la guerra sucia del régimen y de la necesidad de no responder de la misma manera, el ELN formuló la necesidad de Humanizar la guerra. Así, por separado y junto con otras organizaciones insurgentes de la época, suscribió compromisos de regulación, con base en reglas del Derecho Humanitario.


Desde la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar emprendimos varios Diálogos de Paz, a comienzos de los años noventa, en Caracas, Venezuela, y en Tlaxcala, México.


El ELN volvió a explorar esa vía en 1998, haciendo un llamado a la sociedad a participar en el proceso de paz. Tanto en Alemania como en Suiza, y en diferentes territorios de Colombia, desarrolló encuentros con propuestas de solución política, ruta que siguió ensayando en un proceso de diálogo, con el Gobierno de Álvaro Uribe Vélez en Cuba entre 2005 y 2007, experiencias que no pudieron completarse. Tuvo que esperarse varios años para nuevos acercamientos entre las dos partes contendientes.


El marco del actual Proceso de Paz


La búsqueda continuó en un nuevo proceso, en el que nos hallamos aún, cuando desde 2012 el ELN fue convocado por el presidente Juan Manuel Santos a unos diálogos exploratorios y confidenciales, bajo la condición de realizarlos en medio de la confrontación, en el exterior y sin intermediarios.


Después de cerca de cuatro años de decenas de reuniones secretas en Venezuela, Ecuador y Brasil, fructificó en la firma de un “Acuerdo de Diálogos para la Paz de Colombia”, el 30 de marzo de 2016, y su correspondiente Agenda [1], suscrito por el Estado colombiano y el ELN ante seis países Garantes (Brasil, Chile, Cuba, Ecuador, Noruega y Venezuela), dando noticia de este compromiso al mundo entero en esa fecha.


Enseguida se elaboraron Protocolos entre ambos contendientes para concretar aspectos básicos que se abordan en todo proceso de paz en cualquier parte del mundo, relativos al funcionamiento de la Mesa de conversaciones, el traslado y estadía de la Delegación del ELN; y sobre qué hacer ante una eventual ruptura de los diálogos [2], señalando para esa hipótesis, unas reglas de respeto entre las partes y de retorno a Colombia de los Miembros Representantes del ELN, en concordancia con el Derecho Consuetudinario Internacional.


El acatamiento de ambas partes a lo acordado, tuvo no sólo como fuente los principios de buena fe y confianza legítima que aparecen consagrados en la ley del Estado colombiano y el Derecho Internacional, sino que de acuerdo a las normas de orden público y paz (ley 418 de 1997 y sucesivas reformas), el Estado procedió a la suspensión de las órdenes de captura de los Miembros Representantes del ELN.


Como fue pactado en la Agenda de 2016, el Proceso de Paz acordado no fue de sometimiento de una parte a la otra, sino para desarrollar conversaciones para “terminar el conflicto armado y acordar transformaciones en búsqueda de una Colombia en paz y equidad”.


Es decir para superar la violencia de manera dialogada y procesual, con participación de la sociedad (punto 1º), en búsqueda de “Democracia” y “Transformaciones para la paz” (puntos 2º y 3º), o sea mínimos cambios verdaderos, con una visión de justicia comprensiva de los derechos de las víctimas (punto 4º).


Especificando aspectos propios del fin del conflicto (punto 5º), como “sacar la violencia de la política” y para avanzar en “el tránsito del ELN a la política legal”, indicando contenidos esenciales como los siguientes: “a. Definición de la situación jurídica del ELN y sus integrantes; b. Condiciones y garantías de seguridad para el ELN; c. Condiciones y garantías para el ejercicio de la política para el ELN; d. Tratar la privación de libertad de los miembros del ELN procesados o condenados...”
Inicio de la fase pública en Ecuador


A partir de situaciones contenciosas relacionadas con asuntos humanitarios referidos a la privación de la libertad de varias personas, materia tratada y resuelta por las partes el 10 de octubre de 2016 en Caracas, en enero de 2017, las partes suscribimos los “Acuerdos de “Cotacachi, Imbabura”, del 18 de enero de 2017 [3], por los que procedimos a dejar en libertad personas retenidas por el ELN. el Gobierno concedió 2 indultos y nombró a dos Gestores de Paz del ELN; que permitió la instalación de la Mesa en la fase formal y pública el 7 de febrero de 2017, en Ecuador.


Ambas partes, conscientes de ajustes necesarios, habíamos convenido desde octubre de 2016 no sólo tratar el primer punto concerniente a la “Participación de la Sociedad en la construcción de la Paz” (punto 1º), y establecer una sub mesa para simultáneamente tratar el sub-punto 5f: “Dinámicas y acciones humanitarias”. Esta última materia concentró gran parte de los debates de ese ciclo, siendo suscrito por las partes un Acuerdo de reconocimiento de un “Marco de Referencia Común” [4], para realizar dinámicas humanitarias, mediante acciones y acuerdos de conformidad con el Derecho Internacional Humanitario (DIH), con los que se disminuya la intensidad del conflicto.


En los dos ciclos posteriores se avanzó en Acuerdos atinentes el Reglamento de funcionamiento de la Mesa, la constitución del Grupo de Países de Apoyo, Acompañamiento y Cooperación (Alemania, Italia, Países Bajos, Suecia, Suiza); y se llegó al Acuerdo de Pedagogía y Comunicación para la Paz, el 5 de junio (Comunicado conjunto Nº1 y Comunicado conjunto Nº3, del 16 de febrero y el 6 de junio de 2017), entre otras materias.


A finales de julio de 2017, ya en el tercer ciclo de los diálogos, se dio mandato a una Comisión de las partes para preparar un Cese al Fuego Bilateral, Temporal y Nacional (CFBTN), pactado el 4 de septiembre en la Cancillería ecuatoriana en el “Acuerdo de Quito” [5], horas antes de la llegada a Colombia de Su Santidad el Papa Francisco.


Dicho Acuerdo comprendió ocho (8) Protocolos cuya aplicación fue supervisada por delegados de las partes y por Misiones de las Naciones Unidas y la Iglesia Católica. Las partes solicitaron al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas la verificación y monitoreo del cese al fuego [6], que tuvo vigencia 101 días, a partir del Primero de octubre de 2018, el que tuvo importantes logros.


En octubre de 2017, en las condiciones propiciadas por el Cese al Fuego, las partes contendientes desarrollaron actividades de pedagogía en diferentes zonas del país, para darle cumplimiento en sus diferentes y respectivas estructuras y territorios del ELN.


Un primer Acuerdo sobre Participación de la Sociedad, permitió realizar las Audiencias Preparatorias, en octubre y noviembre en la ciudad de Bogotá, en las que integrantes de la Mesa de conversaciones interactuaron directamente con cientos de organizaciones e instituciones colombianas, escuchando sus experiencias y sus propuestas en torno a esa participación y a la metodología de la misma [7].


Así mismo el 3 de noviembre de 2017 se suscribió un Acuerdo referido a un Programa Puntual de Desminado Humanitario, y se realizó el día 17 de ese mes la Segunda Audiencia de la Mesa sobre el Chocó (la primera se efectuó el 31 de agosto de 2017) atendiendo ambas partes a delegados y delegadas de organizaciones civiles de ese departamento, en la perspectiva de pactar en ese territorio unos compromisos humanitarios, con la participación de las comunidades, el Gobierno y el ELN, para aliviar a la población de los efectos del conflicto armado.


El 1º de diciembre de 2017 terminó el 4º ciclo de la Mesa de Conversaciones iniciado el 23 de octubre, siendo uno de los acuerdos establecer en Bogotá una Mesa Transitoria relativa al Cese al fuego, para buscar solución a hechos violatorios, y a diferencias de interpretación, surgidas sobre los Protocolos del cese. Así mismo en esta ronda, el 25 de octubre se estableció el Fondo con recursos del Grupo de Países de Acompañamiento, Apoyo y Cooperación (GPAAC) al proceso, para financiar gastos de la Delegación del ELN en el Proceso de Paz y algunas actividades de la Mesa de Conversaciones.


Del 10 de enero al 15 de marzo de 2018 el proceso de conversaciones sufrió una crisis que finalmente se superó, siendo iniciados este día los trabajos del 5º ciclo [8]; en el que, se comenzó la evaluación del Cese al Fuego por las partes, la ONU y la Iglesia Católica. De igual modo se reconocieron, evaluaron y proyectaron las Audiencias Preparatorias para el diseño de la participación de la sociedad en el Proceso de Paz.


Los trabajos fueron desarrollados con intensidad hasta el 18 de abril de 2018, fecha en la cual se suspendió abruptamente la Mesa de Conversaciones, por la decisión de Ecuador de dejar de ser país Garante del proceso.


Conversaciones en Cuba


En Maiquetía, Venezuela, el 5 de mayo de 2018, las partes acordaron solicitar a la República de Cuba ser la nueve sede y pactaron proyectar trabajos de cara a un nuevo Cese al Fuego, el desarrollo de la Participación social, en búsqueda de un “Acuerdo Marco”, que diera continuidad al Proceso Paz y a la Mesa de conversaciones. Agradecieron a Venezuela por la hospitalidad, así como a los países que estuvieron dispuestos a albergar la Mesa. De esa reunión se emitió el Comunicado conjunto Nº 11 [9].


En La Habana, el día 9 de mayo, las partes se reencontraron y dieron continuidad desde el siguiente día al 5º ciclo, dando mandato a las Comisiones y Sub-mesas que tratarían los temas acordados: Cese al Fuego y Participación de la Sociedad. Además se realizaron encuentros con la Iglesia Católica, plataformas y redes de trabajo de Mujeres por la paz, las Naciones Unidas (ONU); al igual que con el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), para el desarrollo de acciones humanitarias.


Del 25 al 29 de mayo el ELN cumplió a cabalidad el Cese al Fuego Unilateral ofrecido al país para el desarrollo de la jornada electoral, así como se hizo de nuevo otro cese de varios días en junio para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en las que resultó elegido el actual presidente Iván Duque. En absoluto estos gestos fueron correspondidos por el Estado colombiano.


El 15 de junio de 2018 las partes emitieron un comunicado de cierre del 5º ciclo de las conversaciones, dando a conocer sus conclusiones generales [10].


Del 2 de julio al 1º de agosto de 2018, se desarrolló el sexto y último ciclo de conversaciones, en el cual se debatieron las bases de un nuevo Cese al Fuego y de Asuntos Humanitarios, también sesionó la Sub-mesa de Participación, quedando avanzados los trabajos conforme a los mandatos que la Mesa otorgó.


En dicha labor asistieron oficiales activos de la Fuerza Pública, así como sesionaron la Plenaria de la Mesa en reuniones bilaterales ampliadas con la Ministra de Relaciones Exteriores, María Ángela Holguín, el Alto Comisionado para la Paz, Rodrigo Rivera, y otros delegados presidenciales y facilitadores.


Aunque no se logró la firma de un nuevo Cese al Fuego, sin duda quedaron expuestas por las partes posiciones y avances a considerar en desarrollo del Proceso de Paz.


En este ciclo también se lograron acuerdos parciales sobre el diseño de la participación de la sociedad referidos a los “Fundamentos” de la misma, quedando pendientes por concluir lo referido al carácter y la metodología.


Congelamiento unilateral por el actual Gobierno


Cumplidos seis meses desde la posesión de Iván Duque, nos hallamos los miembros representantes del ELN en La Habana a la espera de una decisión constructiva del Jefe del Estado y el restablecimiento de dicha Mesa de Conversaciones.


En el intercambio realizado con la administración Duque se han dado hechos concluyentes, encaminados no sólo a la solución de situaciones humanitarias, sino indicando razonablemente de modo más amplio, el interés de sostener encuentros para debatir y tratar distintos temas, ajustes o nuevas reglas en el proceso, como es de público conocimiento.


Nunca el ELN ha dicho que hay temas vedados; por el contrario está dispuesto a escuchar, y para ello ha pedido se produzcan reuniones y condiciones propicias. Sin embargo, la respuesta ha sido la dilación y el decaimiento de la Mesa de Conversaciones.


El ELN en estos meses liberó miembros de la Fuerza Pública capturados y otras personas retenidas, sino que declaró y cumplió a cabalidad un cese al fuego unilateral, entre el 23 de diciembre de 2018 y el 3 de enero de 2019. Sin embargo, el Gobierno mantiene unas “líneas rojas” y exige requisitos previos al ELN, que han obstaculizado el reinicio de las negociaciones de paz.


El Presidente Duque el 18 de enero de 2019, en reacción a la operación sobre el cuartel de la Policía Nacional en Bogotá, realizada por el ELN un día antes, pidió se activaran las órdenes de captura de quienes integramos la Delegación de Diálogos.


Además, el Gobierno Nacional, tomo la determinación de no cumplir el “Protocolo de Procedimientos ante una Ruptura de los Diálogos”, suscrito el 5 de abril de 2016 entre dignatarios de ambas partes y en presencia de lo Países Garantes del Proceso.


Tal posición la mantiene, pese a que múltiples voces entre ellas la de Cuba y Noruega, como países Garantes, así como Alemania y otros Estados, junto con expertos juristas, tratadistas y dirigentes políticos, y distintas y diversas organizaciones; los que han recordado que corresponde cumplir ese pacto, pues no hacerlo echa por tierra los pilares del Derecho Internacional, compromete la responsabilidad y la credibilidad internacional de Colombia, configura un crimen de perfidia, crea un nefasto precedente a nivel mundial, e inhabilita esfuerzos internacionales para futuros procesos de paz, entre otras razones.


Como lo hicimos el 21 de enero de 2019, cuando la Dirección Nacional del ELN explicó las razones de ese hecho bélico y asumió su responsabilidad, expresamos entonces y ahora que nos duelen los muertos de ambas partes y que no nos ufanamos de los contendientes caídos.


Así mismo formulamos con plena conciencia nuestro deber de seguir trabajando por la paz, por la solución política al largo conflicto armado, construyendo acuerdos para una salida basada en cambios básicos urgentes.


Tal expectativa es legítima, no sólo por tratarse de un mandato constitucional y legal conforme a la juridicidad estatal, sino por ser una obligación jurídica, ética y política internacional de los Estados, buscar la paz por vías dialogadas conforme a instrumentos y valores del derecho más avanzado de los pueblos y naciones civilizadas, hacia una resolución definitiva y firme, solucionando las causas y aliviando las consecuencias de la confrontación.


Compromisos por la paz


No sólo existe un Acuerdo general suscrito entre el Estado colombiano y el ELN en 2016 y acuerdos posteriores que desarrollan esa Agenda, sino que le da sustento a este proceso un profundo anhelo de solución política que gran parte del pueblo colombiano ha respaldado y que cultiva a diario esperando que ambas partes volvamos a dialogar, para lo cual nos han hecho un llamamiento.


El ELN creyó y cree en la buena fe, en la confianza legítima entre las partes, como principios rectores de éste y otros procesos de paz en el mundo. Así mismo ratifica su compromiso con un cese al Fuego Bilateral y con el derecho humanitario estando abierto a llegar a acuerdos en estas materias.
Le planteamos de nuevo al Presidente Duque se aplique el Protocolo de retorno a Colombia, con los procedimientos y las garantías ya fijados. Del mismo modo mantener y darle continuidad a las conversaciones de paz.


La Delegación de Diálogos del ELN invita a las organizaciones sociales, al movimiento popular, a los dirigentes políticos, a la Iglesia Católica, a líderes religiosos, a entidades humanitarias, a plataformas de mujeres, medio ambiente y derechos humanos, a organismos internacionales, a representantes de otros gobiernos y parlamentarios en otros países, así como a académicos y asociaciones de jueces, tomar en cuenta los acuerdos y avances que acá hemos reseñado (ver lista de anexos), construidos junto con el Estado colombiano, y hacer depósito urgente de los mismos ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, a fin de que este acumulado de pactos y propuestas sea preservado por Naciones Unidas, para cuando exista voluntad de reiniciar el proceso de paz, convencidos que el futuro de Colombia no puede ser la guerra.

Notas


[1] http://eln-paz.org/index.php/delegacion/acuerdos/13-acuerdo-de-dialogos-para-la-paz
[2] https://eln-voces.com/protocolo-de-procedimientos-ante-una-ruptura-de-los-dialogos
[3] http://eln-paz.org/index.php/comunicados/comunicados-conjuntos/34-comunicado-conjunto-n-01
[4] http://eln-paz.org/index.php/comunicados/comunicados-conjuntos/50-finalizacion-primer-ciclo-de-conversaciones
[5] http://eln-paz.org/index.php/comunicados/comunicados-conjuntos/77-acuerdo-de-quito
[6] http://eln-paz.org/index.php/comunicados/comunicados-conjuntos/98-funciones-de-la-onu-durante-el-cese-bilateral
[7] http://eln-paz.org/index.php/comunicados/comunicados-conjuntos/102-estamos-listos-para-la-participacion-comunicado-conjunto
[8] http://eln-paz.org/index.php/comunicados/comunicados-conjuntos/166-comunicado-conjunto-n-7
[9] http://eln-paz.org/index.php/comunicados/comunicados-conjuntos/192-comunicado-conjunto-n-11
[10] http://eln-paz.org/index.php/comunicados/comunicados-conjuntos/218-comunicado-conjunto-n-15

 

Publicado enColombia
Jueves, 26 Abril 2018 09:32

Ante el bárbaro

Ante el bárbaro

Desde su autoexilio en Barcelona, el eterno maestro de la iconoclastia, José María Vargas Vila, aceptó este diálogo con nuestro corresponsal en Barcelona, en torno a la visita de Trump a Colombia

 

La cita fue en el Café de L’Opera, en La Rambla, justo a las cinco de la tarde de esta fría primavera catalana. Lo encontré sentado en una de las mesas de la planta baja, contra la pared engalanada de viejas fotografías que dan cuenta de la ya casi centenaria historia del café. Tenía calados los quevedos de siempre, la cara rotunda, el canotié reposaba discretamente sobre una silla al costado; en la mesa, una copa de Cabernet-Franc, a medio consumir, una libreta de apuntes, un ejemplar de su libro Ante los bárbaros autografiado, listo para obsequiarlo a su entrevistador una vez concluyera la cita. Me saludó efusivamente. Le agradecí aceptar la invitación y después de algunas formalidades donde expliqué que fui corresponsal de Vanguardia de Barcelona y El País de Madrid en Colombia durante muchos años, país que amo y no puedo olvidar, quise entrevistarlo para saber sus impresiones acerca de la visita del presidente de los Estados Unidos a su país. Sin más formalismos comencé a preguntar, no sin antes pedir permiso para encender mi celular y activar la grabadora de voz.

 

desdeabajo (da). Usted prometió jamás volver a Colombia, tan asqueado quedó de ver todo lo que se cocina allá. ¿Qué opina, maestro, de lo que vive su país en estos momentos en que el futuro de la paz está más amenazado que nunca?
José Marías Vargas Vila (JMVV). La Verdad ha dejado de florecer sobre los labios inspirados; el gran lirio albo se marchita y muere bajo ese viento de pavor que hoy sopla sobre América; el Miedo, centinela vil, guarda en la boca la palabra esclava; la rosa púrpura, la frase ígnea, que brota de los labios en cólera, no tiene ya valor para nacer; el anatema fúlgido estalla y muere sin eco, como el rayo sin fulgores en la tormenta polar; solo un himno, el himno de la victoria omnipotente, llena el espacio; y se oye un rumor como salido de los ergástulos y el Circo, al paso del triunfador antiguo, como el canto de los vencidos esclavos, en torno a la tienda donde el jefe de los mercenarios, duerme harto de vino y de botín.
da. Días difíciles los que vivimos. ¿Que significa para usted la visita del señor Trump en vísperas de las elecciones presidenciales y la situación política con la vecina Venezuela?
JMVV. La embriaguez de la Victoria posee el mundo; la América tiembla, ante el éxito coronado y sangriento; la Victoria brutal, el Despojo vil, la Insolencia del bárbaro, marchan erguidas y soberbias llevando como séquito al mundo silencioso y asombrado.

da. Lo siento pesimista. ¿Quiere decir que la visita de este señor no es del todo inocente, no es protocolaria?
JMVV: ¡Todo parece inclinarse bajo el ala formidable!; la cerrazón del horizonte aumenta el pavor de la hora trágica; ¡bajo el cielo lívido, el pájaro sangriento!; el águila imperial señorea sola, omnipotente en el espacio desolado... sus alas ocultan el sol de la Justicia;
y el mundo tiembla, bajo las garras del ave carnicera;
no recuerda la mente de la Historia otro momento de pavor igual.

da. ¿Después de la muerte de Chávez y Fidel, qué esperanzas hay?
JMVV. ¡Hoy no hay contrarios para el águila sajona en América!; y en este apocalipsis del Derecho, parece que arcángeles monstruosos, vuelta la faz a los cuatro puntos del horizonte, anunciarán en sus trompetas la ruina total de los débiles y el triunfo definitivo de la Fuerza; las hordas adventicias del pillaje llenan el mundo, y los perros que lamieron la sangre de Jetzabel, aúllan en la sombra, cerca al cadáver insepulto de pueblos despedazados; la nave de la Equidad humana ha hecho naufragio;

da. Es decir, ¿llegó la mala hora?
JMVV. …¡esta hora de la sangre, esta hora roja! ¡La hora del Terror y la Conquista!

da. Pero algo queda del ejemplo de Cuba, ¿no?
JMVV. Cuba no puede acabar de renacer o de morir sin que nosotros, todos, nos sintamos vivir de su vida o morir de su muerte; no puede ser extraña a pueblo hermano, los funerales de una nacionalidad desaparecida en medio a los festines de la fuerza; ¡oh Polonia del trópico! ¡oh Martí!

da. ¿Qué opina, si me permite, del resurgir de las creencias racialistas y de la teoría de la supremacía blanca que hacen resurgir los seguidores más radicales de Trump?
JMVV. Inglaterra, Alemania y los Estados Unidos proclamaron la grande hegemonía de su raza, que se cree destinada al dominio del mundo en virtud del Derecho Divino de ¡a Fuerza; ellos dieron la palabra de orden de la liga formidable: los fuertes serán siempre los fuertes, y los débiles están llamados a desaparecer; y ante este huracán de conquistas que por todas partes avienta pueblos y razas, y barre los débiles como ramas secas de una selva.


da. Es decir, lo que Negri y Hardt llaman el Imperio…
JMVV. La América sueña o calla; cuando se habla de Conquista sus hombres de Estado ríen... eso los libra del trabajo de pensar; cada vez que un grito de angustia, una alerta cualquiera llega a sus oídos, ellos ríen...

da. Pero está la prensa, al menos…
JMVV. Una prensa mediocre o venal les hace coro;
y es una carcajada homérica...
y los Sumos pontífices de la Histrionía, ríen de la Conquista; y sienten que las uñas de la zarpa se clavan en el corazón del Continente, y ríen, y ríen...; la prensa seria se ocupa por intervalos de este problema, pero una prensa tumultuosa y pueril, ahoga la voz del patriotismo; se siente miedo de mirar al porvenir.

da. Esa prensa mediocre o venal, que usted menciona entonces, ¿prende incienso al bárbaro?
JMVV. ¡Y así se han empeñado en hacer creer a esos pueblos, en la generosidad de aquel coloso, en ponerles como modelo la Gran República, en pintársela como amiga y como hermana! ¡Oh, doloroso y funesto error!

da. Ahora hacen renacer, él y sus seguidores, la vetusta idea de verse como una raza superior.
JMVV. Raza voraz, enemiga y desdeñosa, pueblo inmenso, bastardo y cruel, insolente y despectivo hacia nosotros, con una idea monstruosa de su superioridad y una invencible idea de Conquista; ¿por qué no pintarle como es, este país heteróclito, orgulloso y dominante, que nos codicia y nos desprecia, turbión de razas aún informe y amenazante que va sobre nosotros?

da. Pero nadie se ha opuesto a que esta visita se cumpla. Además, nadie ha podido decir quién lo invitó, ¿o cree usted que anuncio visita sin que nadie se la solicitara?
JMVV. Ante el tropel de aventureros, que marchan, callar es un delito; es la hora trágica para los débiles; y debe anunciárseles; el triunfo, cayendo sobre la fuerza como un torrente que engruesa otro torrente, lo ha hecho irresistible; la Victoria ha hecho augusto el Crimen: el apetito del monstruo se ha despertado; el león no conoce otra enfermedad que el disgusto de los alimentos, dice Plinio.

da. ¿Pero acaso usted no ve fin a este dominio?
JMVV. El verso de Homero, que hizo llorar al romano, parece vibrar, no ya para un pueblo, sino para una raza: Troya también verá su último día;

da. Pero no se ve tan próximo.
JMVV. El águila que se escapaba de las hogueras en las orgías tirianas, cubre hoy con sus alas toda la extensión del globo; nada detiene su vuelo majestuoso; su aleteo formidable pone pavor en la conciencia humana, y una sola pluma caída de sus alas, basta para aplastar un pueblo;

da. ¿Alguna esperanza?
JMVV. ¡Despertad los cóndores de Ayacucho; ¡despertad los cóndores de Maipú!... Y nuestros pueblos duermen indolentes, en medio de su pompa florestal; soberbios, descuidados, nada escuchan; ciegos por sus pasiones, nada ven; el rumor de sus escándalas atruena sus oídos y el fulgor de sus hogueras les deslumbra las pupilas; ensordecidos por sus querellas, por el rumor de sus disputas bizantinas no sienten los pasos del Conquistador que avanza... y despertarán ante el Invasor, con la cándida sorpresa de los habitantes de Tarento, al ver la blanca aparición de las velas latinas, como la proyección de un vuelo de palomas, aparecer tras el Junius Lacinianum, el Promontorio Sagrado;

da.: …y el Conquistador avanza... Es indudable que su visita tiene como mira, en realidad, a Venezuela.
JMVV. Los bárbaros van al Capitolio; ¿a dónde están los gansos divinos que perturben el sueño de esos pueblos?; ante el peligro anunciado, habrá quien dude y ría...; en la onda del cretinismo que sube al horizonte, todo es posible; vee ridentibus...; y el águila del Norte eriza sus plumas y mira al Sur...; ya va a extender su vuelo...

da. ¿Y quién debe dar el grito de alerta, entonces?
JMVV. Los hijos de Martí, Bolívar y San Martín deben dar el grito de alerta: ¡a mí, Auvergne! El yanqui... ¡he ahí el enemigo!... aunque caiga después cubierto de dardos y bañado en sangre; caer sin haber temblado, es la Victoria.

da. El Sueño bolivariano no fenece, cree usted.
JMVV. Bolívar, dio la palabra salvadora, en los espasmos de la muerte, envuelto en las brumas augúrales de su inmortalidad. Unión, Unión, Unión; así dijo el Genio moribundo; unión de México y de los pueblos de Centro América en una Gran Confederación; unión, liga ofensiva y defensiva de los fragmentos de la Antigua Colombia, algo que levante en los mares del Sur, la sombra augusta de aquella visión imponente y grandiosa; unión del Perú y Bolivia, las dos hijas gloriosas de Ayacucho; unión de Chile y los pueblos del Plata; unión por todo el Continente; unión de pueblos, retoños del latinismo vencido, contra las invasiones crecientes de ese retoño soberbio del sajonismo vencedor.

da. Todo esto suena bastante caduco, ¿no le parece, en pleno siglo XXI?
JMVV. Que en aquellos climas abrumadores, todo se arrastra y nada vuela; que los cóndores emblemáticos han muerto; que nuestro Símbolo de Victoria ha sucumbido;
que no hay el alma latina en América...; ¡mentira! ¡mentira! sofisma vil...; la América del Sur, despertará pisoteada por los hombres del Norte, y no se oirá si quiera su grito al perecer bajo el tacón del invasor; y después de haber deshonrado la Libertad con sus escándalos, deshonrará la Esclavitud con sus bajezas; y los que le anunciaron la hora trágica, morirán lejos... ¿de dolor? no, de vergüenza... el dolor, es para el infortunio inmerecido; la vergüenza, para la infamia consentida.

da. ¿Y qué referentes sobreviven?
JMVV. Bolívar, San Martín, Hidalgo, Morazán, no fueron hombres, fueron pueblos;
y esos pueblos viven;
son cóndores que duermen en las cimas; ellos despertarán, centelleando en el peñón, la pupila somnolienta, enarcando el cuello rojo, como la llama de volcán, y extendiendo el ala negra, pabellón de la Victoria; esperan la llegada de las águilas; ¿que traen sangre en las garras? Ellos conocen esa sangre, porque desgarraron primero el vientre de ese león; las palabras sonoras y grandiosas, no dicen nada a sus corazones atrofiados; ¡la Gloria! ¿es que dice algo a sus oídos ese vocablo, intraducible y cuasi extraño a sus almas nostálgicas del yugo?

da. ¿Algún mensaje para los pueblos del continente, frente a esta avanzada en las cuales se apretarán aún mas los TLC, los aranceles, el proteccionismo a la economía norteamericana a costa de la pobreza de los países del continente?
JMVV. ¡Oh, pueblos de América! ¡la hora ha llegado! Las hordas mercenarias que devastan la tierra han llegado hasta vosotros; no se detendrán;
marchamos a reculones ante ella, por un llano sin senderos, ante un horizonte iluminado de relámpagos; el movimiento de devastación avanza; o armarse ante él, o sucumbir bajo él; he ahí el dilema.

da. Esa fue la consigna de los años sesenta. Pero todo fracasó…
JMVV. Porque de agotamiento en agotamiento, de falta en falta, fueron ciegos al abismo; porque mandamiento tras mandamiento, gloria tras gloria, heroísmo tras heroísmo, todo lo violaron, y lo olvidaron todo; porque sometidos fueron y dóciles se prestaron a la sumisión y al yugo del amo mercenario, que encadenó su cobardía; porque vencidos fueron, vencidos hasta en el corazón protervo, y de su vencimiento hicieron gala y de sus coyundas fingiéronse diademas, y rieron y gozaron en la servidumbre, como esclavos ebrios, que huelgan en jocundia, para diversión del amo; porque deshonraron la esclavitud amándola, y fueron voluptuosos del azote, y pobladores del espanto hicieron concierto con la cadena y acuerdo con la muerte, para esperarla en holgorio y alegría, felices de ser hollados; porque con labios tartamudos elogiaron la iniquidad y en lengua extraña insultaron la virtud, y verbo de servidumbre fue su verbo;

da. Pero…
JMVV. No me interrumpa, joven… –exclamó enfático–, porque el guijarro pronto fue en sus manos a la lapidación de sus profetas, y la piedra de la honda hendió los aires para herirlos; porque en esas manos florecieron las rosas monstruos de la adulación, cuando los amos vinieron; porque como hembras de serrallo, se afanaron en tejerles coronas, y se tendieron ante ellos para ser violados; porque su fortaleza, si la tuvieron, arrancada fue, y hollada fue, como flor caduca, que el torbellino trastomador dispersó en polvo, sobre el valle estéril; porque todo lo que en ellos era corona de gloria y diadema de hermosura, desapareció, como frutas de la vendimia, castigadas con turbión de granizos, y ahogadas en aguas recias que salen de madre; porque hicieron ídolos de los hombres, y adoraron la esclavitud; por eso heridos han sido los pueblos de la América; ¡heridos de gangrena moral! ¡y mueren de ella!

da. En una palabra, ¿cuál es el peligro de la América Latina?
JMVV. El peligro yanky; y, he ahí cerca de tantos y tantos lustros, que vengo anunciando a los pueblos de la América latina, el peligro yanqui; y, con sus oídos, sordos por el rumor de sus vociferaciones, ellos no oyeron; y, con sus ojos turbios por brumas de esclavitud, ellos no lo vieron; desde la soledad de mis dolores, y, de mi ostracismo, sobre las playas del infortunio y, del destierro, por todos los climas donde la tempestad empujó mi barca, mi grito anunciador, y, denunciador no se ha callado... dondequiera que he puesto el pie, he hecho tribuna de las tablas de mi barca, rota por los naufragios, y, desde ella he anunciado a la América Hispana, la llegada de los bárbaros...

da. Que desolador se escucha todo esto, maestro:
JMVV. …y, ella no me oyó;
y, los bárbaros llegaron;
ellos han quitado los más bellos florones a la corona secular de la latinidad vencida y, dispersa en las selvas del trópico; ¡pobres pueblos vendidos, no vencidos! ¡tristes fragmentos de patrias despedazadas, y, repartidas en pública almoneda!


Agradecí su amabilidad para aceptar el dialogar. Me levanté para pagar la cuenta y cuando regresé a la mesa el maestro se había esfumado, huyendo, quizá de una horda de turistas orientales que acababa de ingresar al emblemático Café de L’Ópera. Sobre la mesa sobrevivía el ejemplar de Ante los barbaros con una calurosa dedicatoria. Resolví escapar también del bullicio que se apoderó del lugar y marché a un lugar más recluido en una callejuela del Ensanche, a degustar de un expreso y meditar sobre lo que había escuchado de boca del maestro. Antes de medianoche debía transcribir la entrevista para enviarla justo antes del cierre de la edición de desdeabajo.

Publicado enEdición Nº245
Martes, 30 Enero 2018 06:46

Se aleja la paz con el ELN

Santos anunció que los contactos con la guerrilla quedaron congelados.

 

En Colombia, Santos congeló el diálogo con la guerrilla

El grupo rebelde admitió haber atacado una estación de policía. Fue el detonante de la suspensión de los diálogos con el gobierno.

 

Colombia interrumpió el proceso de paz con el que busca sepultar el último conflicto armado de América. Unos atentados guerrilleros llevaron al presidente colombiano, Juan Manuel Santos, a congelar ayer los diálogos con el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

“He tomado la decisión de suspender la instalación del quinto ciclo de conversaciones que estaba prevista para los próximos días, hasta que no vea coherencia por parte del ELN entre sus palabras y sus acciones”, afirmó el mandatario. Santos ordenó a la fuerza pública actuar “con máxima determinación” contra el grupo rebelde, el último reconocido por el gobierno, ante la ofensiva que dejó siete policías muertos y decenas de heridos el fin de semana.

Con el anuncio, quedan congelados estos esfuerzos por superar una guerra de más de medio siglo, tras la firma en noviembre de 2016 de un acuerdo de paz entre el gobierno colombiano y las FARC, ya desarmadas y transformadas en partido político.

Los diálogos con el ELN estaban en suspenso desde el 10 de enero, cuando los rebeldes iniciaron una ofensiva contra la fuerza pública y la infraestructura petrolera. La avanzada ocurrió después de que finalizara la primera tregua bilateral y cuando estaba previsto que comenzara la quinta ronda de conversaciones de las pláticas instaladas hace casi un año en Quito. Santos, que dejará el poder en agosto tras dos periodos de cuatro años, llamó entonces a consultas a su jefe negociador, Gustavo Bell, con quien se reunió ayer. Su gobierno respondió con una ofensiva militar que deja docenas de muertes y capturas.

Las conversaciones se reanudarán “cuando el ELN haga compatible su conducta con la exigencia de paz del pueblo colombiano y de la comunidad internacional”, agregó el mandatario ayer. Y aseguró que, entretanto, seguirá “combatiendo el terrorismo con toda contundencia como si no hubiese negociación de paz”, y negociará “como si no hubiese terrorismo”. Una máxima similar a la que mantuvo durante los contactos con las FARC.

Analistas coinciden en la dificultad de negociar con el ELN, que cuenta con unos 1.800 combatientes, por su estructura federada que concede autonomía militar a sus frentes. “Realmente el escenario es muy negativo para continuar con las negociaciones”, dijo el analista Camilo Echandía. Para este profesor de la Universidad Externado de Colombia, las conversaciones están “desgastadas” por una “muy mala” agenda de negociación de seis puntos. Víctor de Currea-Lugo, autor del libro sobre el ELN Historias de guerra para tiempos de paz, prácticamente dio por finalizado el esfuerzo de paz con esa organización. “Esta suspensión es la forma ‘bonita’ de decir: no va más”, escribió en Twitter.

Una estructura urbana del ELN reconoció la noche del domingo en un comunicado el atentado a una estación policial en Barranquilla, donde el sábado murieron cinco agentes y otros 41 fueron heridos.

 

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El representante especial de la ONU para Colombia, Jean Arnault, busca destrabar el diálogo.

 

Desde Bogotá

Terminó la tregua, el conflicto se reactivó y con ello se ahondó la crisis en los Diálogos de Quito. Las comunidades aisladas en los territorios con presencia del Ejército de Liberación Nacional (ELN), donde la guerra ha vuelto a mostrar los dientes son las más preocupadas. Una visita del nuevo Secretario General de las Naciones Unidas anunciada para este fin de semana es la esperanza para destrabar los diálogos suspendidos y la desconfianza en la voluntad de paz del ELN que en las últimas horas, según el Ministerio de Defensa, realizó doce atentados violentos, mató a un soldado y dejó heridos a dos marines.

Desde Quibdó, la capital del empobrecido departamento del Chocó, el líder de víctimas Jimmy Rodríguez se muestra angustiado ante la coyuntura actual. Esa provincia al igual que Arauca, Antioquia, Casanare, Cauca, Nariño y Norte de Santander son las más afectadas por el accionar del ELN. “Se habla mucho de paz desde hace mucho tiempo, pero nosotros acá en las regiones no alcanzamos a verlas. Para los que estamos acá levantarse de la Mesa no son muestras de paz. Ahora tenemos un miedo que nos embarga a todos, porque si los diálogos no continúan definitivamente se viene un conflicto más fuerte, por lo tanto nosotros vamos a sufrir más”.

Los cien días de tregua entre la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el gobierno de Juan Manuel Santos acordados en Quito terminaron el pasado 10 de enero, mientras los equipos que negocian la paz en Ecuador estaban a punto de sentarse nuevamente para dar inicio al siguiente ciclo de conversaciones. Todo quedó en veremos después del atentado a infraestructura petrolera y el ataque a la Armada realizados por el Frente Domingo Laín, del que se ha dicho no le juega a la salida negociada que se inició en febrero del año pasado en el vecino país. Hasta ayer, el jefe del equipo negociador nombrado recientemente, Gustavo Bell, seguía en Bogotá tras el pedido presidencial de abandonar Quito al conocerse que los “elenos” reactivaron los atentados en Arauca y Casanare.

“Desde las zonas más afectadas por el conflicto le pedimos a las partes que hagan una evaluación de lo que ha venido ocurriendo, que determinen cada cuál en qué se falló, y sobre todo que piensen bien qué es lo mejor pensando en las comunidades. Los Diálogos de Paz se deben reanudar prontamente”, expresó a PáginaI12 Rodríguez, de la ONG Conafro. Para el líder social, aunque haya habido errores o incumplimientos al cese al fuego de ambas partes, hay que mirar al futuro y tomar cautela por la coyuntura electoral que se aproxima. Jimmy teme que, reactivándose aún más la guerra en Chocó, “los muchos grupos armados ilegales que están aprovechando la salida de las Farc y la clase política corrupta y que se favorece de la guerra, aprovechen para ganar terreno y miedo a favor de sus intereses, y nosotros como siempre quedamos en la mitad pagando los platos rotos”.

Por su parte, comandantes y delegados de paz del ELN aseguran en comunicados y redes sociales que ha sido “el régimen” el culpable de que los alivios humanitarios que trajo el cese al fuego hayan quedado a medias, y los acusan de haber violado los protocolos del cese bilateral atacando dos campamentos “elenos” en Chocó y movilizando sus tropas de guerra cuando la guerrilla citó a una reunión a civiles también en ese departamento.

Las discrepancias sobre cómo medir, interpretar y registrar los incumplimientos al cese al fuego llevaron incluso a la guerrilla a retirarse del Mecanismo de Monitoreo que, en el caso del proceso de paz con Farc, trabajó con éxito y en unión hasta el día de la dejación final y destrucción de armamento de la ex guerrilla hoy partido político. “Durante diciembre se trabajó en una mesa transitoria para solucionar las diferencias en cuanto al Mecanismo y el gobierno. Tras no poder subsanar las diferencias debido a la negativa del gobierno, el ELN toma la decisión de retirar sus integrantes de ese mecanismo”, le explicó a este diario Oscar Serrano, jefe de prensa de la Delegación de Paz en Quito. De septiembre a enero, periodo de la tregua bilateral, hubo cuarenta incidentes violatorios. Cinco casos nada más fueron tramitados por el Mecanismo. En la actualidad Naciones Unidas espera que gobierno le informe si continuará el cese para mantener el personal del Mecanismo en Colombia.

Gustavo Bell, quien apenas estrenándose como jefe del equipo de gobierno toma las riendas de una crisis, dijo ayer a los medios que Santos le pidió asistir a la reunión del fin de semana con el Secretario General de ONU y que espera instrucciones del Presidente al término de ese encuentro para saber qué sigue en los Diálogos de Quito. El balón está en la cancha del gobierno, aseguran desde los campamentos del ELN como lo dijo en la red social Twitter el comandante Uriel, del Frente de Guerra Occidental que domina gran parte de Chocó.

Para analistas como Víctor DeCurrea Lugo “los elenos están creciendo en las regiones, por las torpezas del gobierno, la falta de Estado en las zonas dejadas por las FARC y la desprotección gubernamental ante el avance del paramilitarismo”. El médico, que ha escrito varios libros sobre el conflicto y esa guerrilla en particular, asegura que, además de discutir el cese al fuego, este Proceso de Paz tiene urgencias mayores “pero todo esto se margina por el afán de hacer demostraciones de fuerza en el terreno, por demás innecesarias”. Rodríguez por su parte insiste en que el rumbo que tomaron los Diálogos de Quito es desacertado. “Recordemos que esta región del Pacífico le apostó a la paz, por donde usted lo mire un cese bilateral lo único que trae son ahorros de sufrimientos para el país, y al mantener un conflicto vigente en el Pacífico será más difícil recobrar la confianza más adelante”. El joven afro le pide al ELN “que reconsidere, que si es un Ejército de liberación Nacional que piense en la gente más estropeada, que no se dejen llevar por las rencillas y el choque armado”.

Entre tanto el gobernador de Arauca, Ricardo Alvarado lamentó que “volvimos a los errores del pasado, con las balas como argumentación y mecanismo para imponer las ideas”. En ambas regiones, y según cartas que envían desde diversos rincones de Colombia, la sociedad civil pide una pronta salida a esta crisis que ya empezó a cobrar vidas.

 

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Santos suspendió las negociaciones con el ELN

El presidente colombiano Juan Manuel Santos suspendió las conversaciones con el grupo guerrillero, después de que se registrara un atentado contra un oleoducto en las primeras horas del miércoles. Pidió a toda su comitiva que deje Quito, donde se desarrollan las negociaciones, y exhortó al Ejército a "actuar con contundencia para responder a esta agresión".

Pocas horas antes de que se iniciara la quinta ronda de negociaciones entre Bogotá y el Ejército de Liberación Nacional en Ecuador, el presidente Juan Manuel Santos ordenó a su comitiva que regresara a Colombia tras el atentado contra un oleoducto del municipio de Aguazul, en Casanare.


“Estuvimos siempre dispuestos a prorrogar el cese al fuego con ELN, inexplicablemente se negaron y hoy reanudaron ataques terroristas”, escribió en su cuenta de Twitter Santos. La comunicación la complementó luego con una corta declaración desde la Casa de Nariño, sede del gobierno. "Mi compromiso con la paz ha sido y será indeclinable. Pero a la paz se llega con voluntad y hechos concretos de paz. No solo con palabras", agregó el mandatario. Además de exigir el regreso de la delegación negociadora, Santos aseguró que exhortó al ejército a "proteger la vida y honra de los colombianos”.


El cese al fuego acordado entre las partes había vencido ayer y el Presidente había manifestado su intención de redoblar los esfuerzos para que se extendiera mientras duraran las negociaciones en Quito. El atentado en Casanare puso en riesgo una vez más el proceso de paz con el último grupo guerrillero del país, que Santos aspira a terminar de la misma manera que lo hizo con las Farc, que se transformaron en partido político al cabo de más de cuatro años de negociaciones.


Mientras tanto, las autoridades denunciaron que un puesto de seguridad de la Armada fue atacado con una granada en Arauca, zona fronteriza con Venezuela, dominada históricamente por el ELN.


Los ataques, sin embargo, se contradicen con los dichos del delegado negociador del ELN, Pablo Beltrán, quien minutos antes había asegurado que, a pesar de que el cese del fuego había expirado a las doce de la noche, el grupo guerrillero estaba "en una situación de orden defensivo" y estaba dispuesto a hacer "el esfuerzo de proyectar otro cese" para continuar las negociaciones.


Comunicado del ELN


Pactar un nuevo cese

 

1 El cese al fuego bilateral, temporal y nacional pactado para que durara 101 días, concluyó ayer a las 12 de la noche. Su propósito de mejorar la situación humanitaria de la población fue logrado a medias por la actitud del régimen; de nuestra parte cumplimos con los objetivos del cese.

2 Los incidentes sucedidos el día de hoy en el oriente colombiano, ocurren en medio de la compleja situación de conflicto que sufre el país; pero pese a ellos, no debe alterarse el curso de las conversaciones, para lograr una salida política del conflicto.

3 El acuerdo prevé que en este Quinto ciclo de conversaciones se aborde la evaluación del cese recién terminado, para mantener sus logros y resolver los problemas que enfrentó.

4 Este nuevo Ciclo también debe hacer despegar el Diálogo Nacional previsto dentro del Punto #1 de la Agenda, sobre participación de la sociedad en el logro de la paz.

5 La mesa dio un salto cualitativo al desarrollar las conversaciones en medio de un cese, por lo que nos mantenemos en la decisión expresada de darle continuidad a este logro pactando un nuevo cese bilateral, que supere las dificultades del anterior.

6 Reconocemos el acompañamiento que han tenido estas conversaciones y el cese bilateral, en especial por las organizaciones participantes en la Veeduría Social, la Conferencia Episcopal, la Misión del Consejo de Seguridad de la ONU, los países Garantes y el Grupo de países de apoyo, acompañamiento y cooperación; a quienes les solicitamos mantener su respaldo a los esfuerzos de paz que realiza este mesa.

Delegación de Diálogos del Ejército de Liberación Nacional

 

Fuente: Rebelión.org

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Domingo, 01 Octubre 2017 09:16

El ELN se sube al tren que llega a la paz

El jefe del equipo negociador del gobierno colombiano con el ELN, Juan Camilo Restrepo, anuncia la tregua.

 

La tregua, que involucra a las fuerzas guerrilleras y del Estado, se extenderá en principio hasta el 9 de enero, y supone el mayor avance en las negociaciones de paz que se llevan a cabo desde febrero en Quito para cerrar el conflicto armado más prolongado de América.

 

Después de medio siglo de lucha armada, la guerrilla colombiana del Ejército de Liberación Nacional (ELN) se acogerá a su primera tregua temporal y recíproca en Colombia a partir de primera hora de hoy. La tregua, que involucra a las fuerzas guerrilleras y del Estado, se extenderá en principio hasta el 9 de enero, y supone el mayor avance en las negociaciones de paz que llevan a cabo desde febrero el gobierno y el ELN en Quito, para terminar de cerrar el conflicto más prolongado de América.

El jefe máximo del grupo, Nicolás Rodríguez, impartió a sus tropas la orden de ''cesar todo tipo de actividades ofensivas para cumplir cabalmente con el cese bilateral del fuego’’ a partir de las 00H00 locales de hoy. Las Fuerzas Armadas recibieron la instrucción por decreto de suspender sus operaciones contra los guerrilleros. El presidente Juan Manuel Santos confió en que el alto al fuego pueda ser renovado ''y sea el primer paso para lograr la paz’’ con el ELN, tras lograr el desarme de las FARC, la que fuera la guerrilla más antigua y poderosa del continente.

Sin embargo, la tregua viene precedida de una semana de ataques contra la fuerza pública y uno de los principales oleoductos del país, que dejan un militar muerto y derrames de crudo en varios ríos de los departamentos de Norte de Santander y Arauca, fronterizos con Venezuela. Este sábado el jefe negociador del gobierno, Juan Camilo Restrepo, condenó la que llamó ''embestida insensata’’, y dijo que espera que el ELN ''cumpla sus compromisos’’ y borre la ''mala imagen y la incredulidad’’ que genera. Desde enero han muerto o resultado heridos 47 efectivos de la fuerza pública a manos de los rebeldes, según el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas.

El alto al fuego con el ELN, una guerrilla surgida en 1964 bajo el influjo de la Revolución cubana y de raíces cristianas, va más allá del terreno militar. Con unos 1.500 combatientes, según cifras oficiales, la organización se comprometió a detener durante este tiempo sus ataques petroleros, la toma de rehenes, el reclutamiento de menores de 15 años y la siembra de artefactos explosivos. También el ELN aceptó analizar ''la liberación de los secuestrados que ya tienen en su poder’’, según Restrepo.

Por su parte el gobierno debe mejorar las condiciones carcelarias de unos 450 guerrilleros y fortalecer la protección a líderes sociales y de derechos humanos, blanco de ataques que dejan 190 muertos desde enero de 2016, según la Defensoría del Pueblo.

Un mecanismo conformado por la ONU, el gobierno, los rebeldes y la Iglesia católica verificar la tregua sobre el terreno. Naciones Unidas desplegar observadores en los 33 municipios con mayor presencia del ELN, mientras la Iglesia acompañar al mecanismo desde 20 diócesis. El componente internacional ser el encargado de facilitar el entendimiento entre las partes ante eventuales desacuerdos.

Criticado por sectores conservadores por sus supuestas concesiones a la rebelión armada, el gobierno de Santos quiere sellar un acuerdo con el ELN que conduzca a una ''paz completa’’. Santos, que dejar el poder en agosto 2018, ya sacó adelante un pacto que permitió el desarme de 7.000 combatientes y la transformación en partido político de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia).

Los enfrentamientos que además de las guerrillas han involucrado a paramilitares, narcotraficantes y agentes estatales han provocado al menos 7,5 millones de víctimas, entre muertos, desaparecidos y desplazados.

El ELN sostuvo diálogos preliminares de paz con todos los presidentes que han gobernado Colombia desde 1990, pero la de Quito es su primera negociación formal. Su máximo órgano de decisión es el Comando Central (COCE) conformado por cinco miembros y que lidera Rodríguez, conocido como ''Gabino’’.

El cese al fuego con el ELN podría ser más frágil que el que en su momento rigió con las FARC. Mientras que la primera guerrilla actuó siempre como una organización muy vertical, el ELN tiene una estructura federada. “Esto le da gran autonomía operativa de mando y de control del uso de la fuerza a sus frentes y bloques’’, lo que dificulta la negociación, dijo Jorge Restrepo, del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac).''Pese a la veeduría de la Iglesia, que le da una gran legitimidad, el cese al fuego está precariamente estructurado y definido’’, advierte. Pero aun cuando frentes pueden tomar decisiones militares autónomas, el cese al fuego es una decisión política del COCE, matiza el politólogo Víctor De Currea-Lugo, experto en la guerrilla guevarista. ''El ELN hoy por hoy está unido, (...) todas las estructuras van a hacer caso’’, expresó.

El gobierno y su contraparte abrirán en medio del cese al fuego el cuarto ciclo de conversaciones en Quito el 23 de octubre.

 

 

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Domingo, 17 Septiembre 2017 07:44

Perspectivas del posconflicto

La canciller ecuatoriana María Fernanda Espinoza recibe en Quito a los negociadores del gobierno, Juan Camilo Restrepo (izq) y del Eln, Pablo Beltrán (der), el 4 de setiembre

 

El Ejército de Liberación Nacional colombiano acordó un cese al fuego con el gobierno, pero existen dudas sobre la consistencia de ese acuerdo. En su segundo gran capítulo de diálogos de paz, el gobierno de Juan Manuel Santos se encontró con una contraparte mucho más sólida ideológicamente y más firme en sus exigencias que las FARC. Estas últimas se reconvirtieron en partido, pero sin caras o discursos nuevos.

 

El pasado 4 de setiembre la canciller ecuatoriana, María Fernanda Espinosa, anunciaba que los equipos negociadores del gobierno colombiano y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (Eln) habían alcanzado un acuerdo de cese al fuego bilateral y temporal, al que se le denominó Acuerdo de Quito.

La tregua negociada se extenderá entre el 1 de octubre y el 9 de enero del año próximo, lo que implica que no representa el definitivo fin del conflicto ni se entregarán las armas por parte de la guerrilla. Durante el período en curso hasta la fecha de inicio de este transitorio alto el fuego se prepararán todos los protocolos –que son bastantes y complejos– que permitirán mecanismos de información mutua en los territorios en conflicto buscando minimizar los riesgos de ruptura del acuerdo que deberá ser consensuado entre las partes. También intervendrán los veedores de las Naciones Unidas, que procederán a supervisar el proceso en el lugar, y terminará de definirse en su integridad el rol de la Iglesia Católica respecto de estas negociaciones.

Más allá del cese transitorio de hostilidades mutuas, el Acuerdo de Quito implica que la guerrilla no atente durante este período contra ninguna infraestructura del país (incluidos sus oleoductos), no siembre más minas antipersonales y deje de reclutar a menores por debajo de la edad establecida por las normas del derecho internacional humanitario. Por su parte, el gobierno colombiano se compromete a fortalecer y reforzar la legislación que regula lo que se conoce como “alertas tempranas” –un sistema previsto para proteger a los líderes civiles y sociales– y desarrollar un programa de carácter humanitario para la población carcelaria de militantes del Eln –aproximadamente medio millar de reclusos–, asistiendo de forma adecuada a quienes necesiten un tratamiento sanitario especial o a quienes tienen enfermedades terminales, así como reubicando a los presos para acercarlos a sus familias y protegerlos dentro de los penales. Además, la recientemente aprobada ley que se refiere a la amnistía e indulto para presos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) se amplía para los miembros del Eln, rebajándose y despenalizándose ciertos tipos penales asociados a la protesta social.

El acuerdo contempla un lapso de tres semanas destinado a que quienes negociaron en nombre de la guerrilla vayan a los correspondientes frentes de guerra a explicar el contenido de lo firmado en Quito y las condiciones de la tregua. Esto es consecuencia de que –a diferencia de las extintas Farc, en las que el secretariado de la guerrilla daba una orden y ésta se cumplía sin discusión– el Eln, pese a su estructura militar, funciona como una especie de federación de frentes en combate donde se consensúan los acuerdos de manera más horizontal.

En paralelo, gobierno y guerrilla acordaron ampliar el período de negociaciones, que entrará en su cuarto ciclo a partir del 25 de octubre. De hecho está previsto que al final de este primer período de cese de hostilidades se haga una evaluación de cómo ha avanzado la agenda de negociaciones con el fin de prorrogar por más tiempo la tregua.


ORÍGENES DE UNA GUERRILLA.


El Eln nació en 1964, casi a la par que las Farc, inspirándose en una ideología que mezcla cristianismo, marxismo inspirado en la revolución cubana y nacionalismo radical.

Sus orígenes reales datan de un par de años antes, cuando cinco estudiantes colombianos viajaron a La Habana en condición de becados. Allá fue fundada la Brigada José Antonio Galán, a la cual se unirían un año después varios sacerdotes vinculados a la teología de la liberación. Dos de ellos, Camilo Torres (1929-1966) y Manuel Pérez (1943-1998), se convertirían en las figuras más emblemáticas de la historia del Eln.

Las acciones armadas del Eln comenzaron al inicio de 1965, siendo la guerrilla prácticamente desarticulada en octubre de 1973 –durante la presidencia de Misael Pastrana Borrero–, a consecuencia de una ofensiva militar a gran escala denominada Operación Anorí. Pasaría una década para que el Eln tuviera capacidad de comenzar a rearticularse bajo la dirección del sacerdote español Manuel Pérez, convirtiéndose a partir de entonces en el segundo grupo insurgente más importante del país hasta el armisticio de las Farc.

Según la Fundación Paz y Reconciliación, los más de 2 mil combatientes actuales del Eln están distribuidos a lo largo de 51 municipios en 11 departamentos colombianos. En este sentido, el anuncio del cese al fuego entre ejército y guerrilla significará un gran alivio para las regiones del norte de Santander, Chocó y Arauca, donde se concentra con mayor virulencia el conflicto entre la última guerrilla que queda en Colombia y las fuerzas armadas.


COMIENZA EL DIÁLOGO.


El Eln ya había mantenido conversaciones con gobiernos previos al de Juan Manuel Santos. Concretamente, fue durante la presidencia de César Gaviria, en la década de 1990, que se iniciaron los primeros contactos (en Caracas, en 1991). Y en 1992 se organizaron los Diálogos de paz de Tlaxcala, en México. Los intentos de negociación con el gobierno tuvieron también lugar durante la gestión de Pastrana –mediante el Acuerdo Puerta del Cielo, de 1998, firmado en Maguncia, Alemania, y la reunión de Ginebra realizada en 2000–, e incluso con el gobierno del ultraderechista Álvaro Uribe, mediante una primera reunión a finales de 2005 y tres sesiones más en 2006, finalizando el proceso en agosto de 2007, tras otro encuentro en territorio caribeño donde participarían el presidente cubano Raúl Castro y el Nobel de literatura Gabriel García Márquez.

El actual proceso de negociación se inició en marzo de 2016, tres años después de que comenzaran las conversaciones con las Farc que culminaron con el Acuerdo para la Terminación Definitiva del Conflicto, firmado en Bogotá el 24 de noviembre de 2016.

Históricamente el Eln ha tenido un componente político mucho más marcado que las Farc, pese a que los segundos tuvieran cuatro veces más capacidad operativa militar que los primeros. Esto implicó que aunque el inicio de las conversaciones exploratorias fuese anunciado por Juan Manuel Santos durante su campaña electoral para la reelección de 2014, éstas no hayan terminado de cuajar hasta tres años después.


EN LA AGENDA.


Los primeros diálogos se celebraron en Ecuador y Brasil, de forma alterna, si bien Venezuela, Noruega, Chile y Cuba también han acompañado el proceso. Desde hace meses la agenda de negociación quedó pactada, teniendo cierto parecido a lo que se estableció en su momento con las Farc, aunque en este caso el gobierno colombiano tuvo que ceder con respecto a los reclamos insurgentes de participación ciudadana.

La agenda de diálogo contempla seis puntos en discusión: la participación de la sociedad, la democracia para la paz, asuntos relativos a las víctimas, las transformaciones para la paz, aspectos de seguridad para lograr la paz y entrega de las armas, así como las garantías para el ejercicio posterior de la acción política.
Establecer a Quito como sede principal de las negociaciones es fruto de la negativa gubernamental a las iniciales peticiones guerrilleras, que contemplaban que se instalasen fundamentalmente en Caracas.

Pero llegar a los Acuerdos de Quito implicó también un proceso de disputas dentro del Eln, donde las posiciones más dialogantes en el Comando Central (Coce) se han impuesto frente al sector más beligerante. Así, las posturas de Nicolás Rodríguez Bautista, alias “Gabino”, primer comandante del Eln, junto a las de Israel Ramírez Pineda, alias “Pablo Beltrán”, tercero en la línea de mando y jefe de la comisión negociadora, consiguieron frenar a los sectores más escépticos y las posiciones duras encarnadas en el Frente de Guerra Occidental y el Frente de Guerra Oriental.

En todo caso, existe una nube de dudas sobre la consistencia del acuerdo. Al respecto, Jorge Restrepo, director del Centro de Recursos para Análisis del Conflicto, indica: “Es muy difícil que este tipo de acuerdo tan desestructurado se verifique y se cumpla, ofrece mayores riesgos para la población civil, para quienes hagan la verificación y para la misma guerrilla”. Respecto de los riesgos asumidos por el Eln, el comandante Pablo Beltrán también advirtió: “El paramilitarismo es una sombra que se mantiene en gran parte del territorio dejado por las Farc, y quedarse quieto, para la guerrilla, representa un riesgo aun mayor”. Cabe señalar, en este sentido, que el propio gobierno ha reconocido que en las áreas dejadas atrás por las Farc se ha incrementado notablemente la actividad de diversas bandas delincuenciales y el paramilitarismo (así como los asesinatos de líderes sociales; véase Brecha, 14-VII-17).

La solidez ideológica del Eln ha implicado que, a diferencia de lo sucedido durante las negociaciones con las Farc, la guerrilla no aceptase ninguna medida unilateral, algo que pidió inicialmente el gobierno, requiriéndole un cese unilateral de las actividades insurgentes. De hecho el compromiso guerrillero ni siquiera pasa por la liberación de sus secuestrados –en la actualidad cuatro personas vinculadas al sector comercial y ganadero–, quedando este asunto agendado para la siguiente etapa.

Más allá de la larga historia de negociaciones entre el Estado colombiano y la insurgencia “elena”, es la primera vez desde que se fundó el Eln que se firma un documento con el gobierno. En eso tuvieron mucho que ver las presiones del papa Bergoglio, quien visitaría el territorio colombiano inmediatamente después para expresar su apoyo al proceso.


RECONVERSIÓN DE LAS FARC.


La firma de los Acuerdos de Quito se da en paralelo a la puesta en escena del partido político conformado por las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, las cuales manteniendo sus siglas Farc pasaron a denominarse Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común. El modelo no es nuevo en este país cafetero, teniendo en cuenta el proceso del Ejército Popular de Liberación (Epl), que pasó a denominarse Esperanza, Paz y Libertad, o el referente al M-19, que tras la firma de paz optó por la denominación Alianza Democrática M-19.

Difícil es pensar que las estigmatizadas Farc puedan tener un apoyo relativamente amplio en el área urbana, centrándose estratégicamente este nuevo partido en movilizar el voto rural de un campesinado históricamente excluido. En este sentido, cabe recordar que en aproximadamente el 10 por ciento de los 1.123 municipios de Colombia la política local ha estado controlada durante décadas por los “farianos”.

Pese a que el gran reto de las refundadas Farc debería estar enmarcado en el cambio de imagen, en la actualización de sus discursos, en conformarse orgánicamente de la forma más horizontal posible y en presentar nuevas vocerías ante la deslegitimación social de su antigua comandancia, las tesis que se impusieron en su congreso fundacional fueron las de perfil más ortodoxo y de connotaciones marxista-leninistas. Tras seis décadas de conflicto civil armado, el pueblo colombiano reclama en estos momentos menos consignas revolucionarias y más propuestas políticas enfocadas a solucionar problemas como el desempleo, la baja calidad de la salud y la educación, la pobreza, la delincuencia o laenorme lacra que supone la corrupción institucional.

Si hubiera que ubicar un perdedor en el congreso fundacional del nuevo partido, éste sería Rodrigo Londoño, alias “Timochenko”, quien propuso sin éxito el nombre de Nueva Colombia para la extinta guerrilla y un modelo de partido que se dirigiera al país “sin dogmas, sin sectarismo, ajeno a toda ostentación ideológica y con propuestas claras y sencillas”. Sin embargo, las tesis auspiciadas por el que fuera el número uno durante la última etapa de las Farc guerrilleras fueron derrotadas, no por su dirección, sino por sus bases.

Como parte de los acuerdos de paz, las nuevas Farc disponen de diez diputados asegurados en el próximo Congreso que será electo en marzo del año que viene. Nombres de la antigua comandancia tales como Victoria Sandino, Pablo Catatumbo, Pastor Alape, Carlos Antonio Lozada e Iván Márquez –el gran triunfador en esta convención– figuran como precandidatos para ocupar estos escaños. En definitiva, hay una ausencia de caras y voces nuevas para afrontar este supuesto nuevo renacer.

El desmarque de la izquierda política colombiana respecto de las nuevas Farc se evidenció por su no asistencia al congreso fundacional. Ninguno de los múltiples precandidatos presidenciales del progresismo asistió al acto, tampoco ninguno de los dirigentes de los partidos políticos de centroderecha que respaldaron en su momento los acuerdos de paz. Tan sólo asistió un representante de la precandidata presidencial progresista Clara López para leer un comunicado en su nombre.


TRABAS.


En paralelo, y fruto de las limitaciones que impuso la Corte Constitucional al mecanismo de fast-track (vía rápida) para aprobar las leyes de la paz en el Congreso, las legislaciones sobre desarrollo rural, participación política y reforma electoral que deben establecerse tras estos acuerdos de paz están sufriendo importantes modificaciones conceptuales en el Poder Legislativo. Allí los curules conservadores se envalentonaron tras los resultados negativos del plebiscito realizado el año pasado sobre dichos acuerdos.

En todo caso, lo que se visualiza en todo sondeo de opinión realizado durante el presente año en Colombia es que sorprendentemente la implementación de los acuerdos de paz no está entre las prioridades políticas de la ciudadanía.

Mientras, en las zonas de la Colombia rural que fueron antiguos escenarios de guerra, ex guerrilleros desmovilizados que formaron parte de los frentes farianos no dejan de ser asesinados por sicarios contratados por terratenientes, caciques políticos locales y bandas criminales. Oficialmente el Estado contabiliza ya una docena de asesinatos de ex combatientes y otra cifra similar de víctimas entre sus familiares.

Respecto de las disidencias –quienes no aceptaron el acuerdo de paz– dentro de las Farc, el gobierno colombiano registra un número aproximado de 400 combatientes que se han conformado en varias estructuras ilegales ubicadas principalmente en ocho departamentos del país: Nariño y Cauca en la zona suroccidental, y Caquetá, Meta, Guaviare, Vichada y Vaupés en el sudoriente. Según Eduardo Álvarez Vanegas, vocero de la Fundación Ideas para la Paz, resulta significativo que estas disidencias no estén agrupadas bajo la estructura de control de un mismo comandante, lo cual podría desembocar en su futura conversión en nuevas bandas criminales emergentes.


CAMPAÑA ELECTORAL.


A seis meses de que se realicen las elecciones legislativas y a nueve de la presidencial todo parece indicar que el país electoralmente se polarizará de nuevo en torno a las posiciones a favor o en contra de los acuerdos de paz.

En el ámbito de la derecha es de prever que, según vaya acercándose el proceso, las múltiples precandidaturas actualmente existentes terminen por converger en dos candidatos fuertes. Éstos serían Germán Vargas Lleras y quien designe finalmente Álvaro Uribe en complicidad final con el Partido Conservador, de Andrés Pastrana.

En el caso del primero, quien en la actualidad funge como vicepresidente de la república, sus estrategias electorales se articulan en torno a la crítica parcial a los acuerdos de paz impulsados por Santos, pactando con diversos segmentos de la clientelar política local y regional que ya le han manifestado su apoyo. También se basan en el cuestionamiento al gobierno venezolano de Nicolás Maduro y en una irrisoria alerta social para que Colombia no se convierta en una nueva Venezuela, y termina reclamando un pacto con los sectores empresariales más reaccionarios, que sienten como una amenaza la justicia transicional derivada de los acuerdos de paz.

Por su parte, la estrategia del uribismo, más allá de quién termine siendo su candidato (hay en la actualidad cuatro precandidaturas distintas dentro del Centro Democrático), es asentar la idea de que Santos entregó el país a las Farc, generando alarma en un empresariado rural al que se le dice que sus tierras terminarán siendo entregadas a los ex combatientes guerrilleros desmovilizados, potenciando a su vez los llamados “valores morales” más reaccionarios en una sociedad sumamente conservadora como es la colombiana.

En lo que respecta a los sectores políticos que van del centro hacia la izquierda, fieles a su tradición divisionista, en la actualidad presentan un fraccionamiento en al menos tres bloques: los progresistas de Gustavo Petro, el entorno del nuevo partido de las Farc y, por último, la coalición formada por la Alianza Verde, de Claudia López, Compromiso Ciudadano, de Sergio Fajardo, y el Polo Democrático, del senador Jorge Robledo. Queda pendiente ver cómo solucionarán las izquierdas este fraccionamiento para intentar converger en torno a una sola candidatura.

En todo caso, lo que falta hasta mayo de 2018 vendrá marcado por la disputa entre estas dos amplias facciones que determinarán posiblemente una segunda vuelta presidencial, pasando la centralidad política de la lógica decimonónica izquierda versus derecha a situarse en el eje derivado del posconflicto.

 

 

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Lunes, 28 Agosto 2017 06:11

La tregua bilateral es el eje en Quito

La tregua bilateral es el eje en Quito

Si se pacta el cese de hostilidades, ya sea bilateral o que el ELN lo decrete motu proprio, el proceso de diálogo se afianzaría en momentos en que la sociedad colombiana está pendiente de la próxima visita del Papa.

 

En la tercera ronda de conversaciones en Quito, Ecuador, los negociadores siguen envueltos en el tema que, en el caso de los Diálogos de La Habana, dio el giro de “no retorno” en el proceso de paz con Farc: la tregua bilateral. En el caso del ELN el cese al fuego se discute desde que se iniciaron los diálogos, en febrero de este año, trabajando en paralelo en dos submesas para sacar adelante al tiempo el tema nuclear de la agenda de esta mesa: la participación política.


Sin embargo, aunque hay preacuerdos como el desminado humanitario o unas audiencias de participación, éstos no se materializan todavía porque el gobierno los condiciona al desescalamiento del conflicto. Así lo confirmó el jefe de la delegación de gobierno, Juan Camilo Restrepo, a este diario. Es absolutamente indispensable, aseguró Restrepo, que el ELN renuncie a practicar las hostilidades contra la sociedad civil durante el tiempo que dure el cese al fuego. Detalló que se trata en específico del secuestro –que el ELN llama retención–, los atentados contra infraestructura –petrolera, principalmente– y las hostilidades contra la población civil no combatiente.


Por su parte, esa guerrilla de origen guevarista que nació de la Revolución Cubana ha dicho a medios de comunicación que en la actualidad los pocos avances para materializar los preacuerdos se dan porque el gobierno está condicionando todo al cese. “El ELN presentó los llamados alivios humanitarios. El gobierno incluye temas como el secuestro y la infraestructura petrolera. Ahí está la puja que tiene detrás la sombra del modelo de paz”, dice el analista Víctor De Currea-Lugo en su columna semanal, en la que añade que, aunque no hay una fórmula mágica para hacer la guerra, algunos esperan una rápida fórmula para hacer la paz.


Una tregua sacada del sombrero mágico de la paz no ha podido hallarse en pocos meses de conversaciones, lo que genera incertidumbre en la sociedad colombiana que, afanada por el cambio de gobierno nacional el año próximo, les pisa más fuerte el aceledador a los Diálogos de Quito que a los de La Habana, cuyos resultados hoy son una realidad. Aunque la implementación del Acuerdo Final de Paz está empatanada en muchos aspectos –sobre todo en la seguridad para ex combatientes y líderes sociales y en la oferta estatal para la reintegración de los farianos– hay grandes avances, como el cimiento legal para la participación política de la organización guerrillera. Ayer, domingo 27 de agosto, las Farc iniciaron el congreso constitutivo de su partido político, cuyo nombre aún no se define, y que cerrará el 1º de septiembre con un gran concierto en la emblemática Plaza de Bolívar en Bogotá. Este paso, el de aspirar al poder por la vía política en vez de las armas, es el que también quiere conseguirr el ELN sentado hoy en Quito. Pero no es lo único. Lograr que la sociedad civil –ausente orgánicamente en los diálogos de La Habana, donde gobierno y Farc fueron los protagonistas– se apropie de estas conversaciones y sean sus necesidades y exigencias las que se escuchen y tomen en cuenta en el futuro acuerdo de paz, es la gran apuesta del Ejército de Liberación Nacional de cara a una lucha popular de más de medio siglo.


Para llegar a ese final feliz, en estos inicios de las conversaciones se vuelve indispensable concretar un silencio de los fusiles. Como lo explicó a PáginaI12 el número dos de esa guerrilla, Pablo Beltrán, el ELN insiste en que está realizando su máximo esfuerzo para lograr una tregua bilateral, pero que si no fuera así tienen aún la opción de declarar un cese unilateral, como lo hicieron las Farc cuando estaban en La Habana. La diferencia ahora es que los “elenos” están jugados por un cese temporal, y no uno definitivo como resultó ser el de las Farc; además, el de los farianos llegó más de un año después de sentarse en la Mesa de Conversaciones, que duró cinco años en total. En Quito apenas van siete meses del cara a cara que, de llegar a buen término, terminaría con la guerra de guerrillas en Colombia.


De pactarse el cese, bien sea por ambas partes o de declarar uno por su cuenta el ELN, aunque sea temporal, el proceso con esa guerrilla despegaría con un aire de confianza que exige la sociedad civil en momentos de la llegada del Papa. Para De Currea-Lugo, “las partes deben tener en cuenta que no se trata solamente de un acto de terquedad para ‘medirse el aceite’, ni tampoco porque venga el Papa. Se trata de avanzar en crear realidades de paz que le permitan a la Mesa avanzar y, lo más importante, que desatasque el tema de la participación, el real punto 1-A de la agenda y de la construcción de paz”.


Un fin de semana con la delegación de paz del ELN en Quito fue el espacio para contarles a los medios alternativos de comunicación en Colombia cómo, desde su perspectiva, avanzan los diálogos que cargan con la esperanza de la “paz completa” para un país que lleva más de medio siglo de guerra. La voluntad de cesar la guerra de parte de la segunda guerrilla de Colombia fue palpable. No nos pararemos de la Mesa, insistieron los elenos, hasta lograr un acuerdo.

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“Vamos a pactar un cese de fuego bilateral”

En Quito, diez guerrilleros negocian con el gobierno colombiano las condiciones para dejar las armas como ya lo hicieron las FARC. “Vinimos a buscar una salida política”, señala en diálogo con PáginaI12 el comandante Beltrán.



Una veintena de rebeldes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) integran la Delegación que negocian la paz desde el pasado mes de febrero en Quito, Ecuador. Diez “elenos” negocian con el gobierno de Juan Manuel Santos las condiciones para dejar las armas y transitar la vida civil como partido político, tal como lo están haciendo ahora las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Pero no es lo único. “Vinimos acá a buscar una salida política. Hay una agenda para discutir y lograr acuerdos con dos objetivos: Lograr unas transformaciones en Colombia y ponerle fin al conflicto armado”, le dice a PáginaI12 Israel Ramírez Pineda conocido como “Pablo Beltrán”. El jefe del equipo negociador de la guerrilla compartió con este diario durante el Encuentro Internacional de la Federación Internacional de Prensa de los Pueblos (Fipu) en la capital ecuatoriana. El señor lleva más de la mitad de su vida en la guerra. Ahora dirige la Delegación de Paz de la agrupación que se alzó en armas hace 53 años. Aunque las autoridades ni el mismo ejército ilegal dan información sobre el número de combatientes del ELN, se calcula que sean unos 3 mil sin contar los milicianos.


Más de mil y menos de diez mil, dice un integrante de esa guerrilla que hace presencia en Arauca, Chocó, Catatumbo, Antioquia, la frontera con Panamá y Venezuela, con células urbanas en algunas capitales como Bogotá, donde en febrero de este año realizaron un atentado con explosivos en cercanías a La Macarena dejando dos policías asesinados. En la capital colombiana también se dio a mediados del año un atentado cuya autoría esta guerrilla negó. En el centro comercial Andino tres mujeres resultaron muertas al explotar un baño. El ELN dice que no tiene nada que ver con el Movimiento que las autoridades señalan de responsable. Sea en las ciudades o en los campos, las víctimas, organizaciones sociales y defensores de Derechos Humanos claman por el pronto fin de la guerra también con el ELN. La paz no será completa sin esta guerrilla que nació de la revolución cubana.


Sus delegados de paz andan en grupo por las calles de Quito con la seguridad del gobierno de Lenín Moreno; atienden una agenda de entrevistas y conversaciones en los escasos tiempos libres que les deja la negociación; y se concentran especialmente en pactar el silencio de las armas. Uno temporal y bilateral.


“Estamos tratando de pactar muy pronto un cese de fuego”, le cuenta a este diario Pablo Beltrán en una entrevista donde explica cómo la segunda guerrilla más importante de Colombia está revisándose, dándose a conocer y tomando decisiones, primero a nivel interno, sobre el futuro de su organización en esta coyuntura histórica en Colombia. Acaba de terminar la guerra con las FARC.


Este Proceso de Paz, aclara el ELN con insistencia, es otro, esta guerrilla es otra, en consecuencia los ritmos y temas también son otros, sin dejar de recoger lo positivo de la experiencia de La Habana y haciendo seguimiento a los aciertos y desaciertos del Acuerdo Final y la implementación. El número dos del ELN y otros comandantes hacen parte de la comisión para pactar los alivios humanitarios, numeral 5 de la agenda definida. En este tema se redoblan los esfuerzos para pactar un cese bilateral ad portas de la llegada del papa Francisco a Colombia en inicios de septiembre.


PáginaI12 dialogó con el comandante Pablo Beltrán también sobre temas que le preocupan al ELN y son puestos en la mesa como una de las solicitudes para pactar un alto el fuego. Uno de ellos es el paramilitarismo y el creciente asesinato a líderes sociales en el país en medio de una no muy positiva implementación del Acuerdo con FARC. Sacar la violencia de la política es el gran objetivo de esta conversación al igual que en el Proceso de Paz que ya está en marcha, por eso, aunque estas sean unas conversaciones diferentes, la salida política a la guerra con el ELN es indispensable para consolidar las transformaciones sociales y profundización de la democracia ya pactadas en el Acuerdo de Paz.


–Esta semana dos soldados resultaron heridos en un ataque del ELN a un vehículo de contratistas civiles que el Ejército protegía en Arauca. ¿Hasta cuándo? ¿Estamos lejos del cese de fuego?


–A eso vinimos acá. En el sentido amplio de la agenda de estos Diálogos los avances han sido incipientes. Llevamos apenas 7 meses. Pero si se mira desde el punto de vista de pactar un cese bilateral, vamos bien. En ELN llegamos a un consenso interno histórico sobre la necesidad de parar la guerra. Es la primera vez que en el ELN vamos a hacer un pacto de esta clase. Eso es una buena noticia. Por primera vez va a haber un cese bilateral al fuego de carácter temporal.


–¿Y si no es bilateral? Han dicho en el Encuentro que el cese bilateral es una proyección, todavía no se ponen de acuerdo con el gobierno.


–Hasta el último minuto vamos a hacer esfuerzos para que cada una de las partes rebaje el conflicto. No hacemos nada si uno de los dos hace esfuerzos en rebajar el conflicto y otro no.


–¿Les preocupa silenciar o dejar las armas en medio de los ataques a líderes sociales y el asesinato de ex combatientes de FARC?


–Muchísimo. El punto cinco de la agenda nuestra dice: vamos a sacar la violencia de la política. Hasta ahora eso es teoría. No hemos llegado allá. Es terrible. En el día a día hasta julio iban 56 líderes asesinados. En diciembre de este año, si seguimos así, tendremos más de un centenar de víctimas. Nunca en Colombia habíamos tenido esa cantidad de asesinatos de líderes. La matanza ha crecido en un 31%.


¿Qué mensaje da eso? Que todo el que se pone a hacer lucha en la legalidad, vea la suerte que corre. El año pasado Colombia ocupó el segundo puesto mundial en el asesinato de líderes medioambientales. Por ejemplo, ¿porqué mataron a una dirigente Wayuú en La Guajira? Porque se oponía a todo lo de Cerrejón. Allá dejaron ese pueblo sin agua. Entonces claro: El uso de la violencia para acallar al que protesta ha sido una característica de este régimen, y eso es justo lo que nosotros estamos señalando. Lo que pedimos es sacar la violencia de la política.


Entonces todos dicen listo: que la guerrilla deje las armas para acceder al poder. Pero nosotros decimos: Dejen de usar ustedes la violencia para mantenerse en el poder. Es que somos dos. No es un solo actor en este conflicto.


También estamos pidiendo que no maten a los de las FARC. La semana que terminó esa guerrilla culminó su desarme, cumple con su parte del Acuerdo, y son asesinados tres de sus integrantes. Además, le pedimos al gobierno compromisos para acabar con el paramilitarismo.

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