Lunes, 27 Enero 2020 06:32

Contrastes

Analistas consideran que el aspirante "socialista democrático" Bernie Sanders tiene posibilidades de ganar la candidatura demócrata para enfrentar a Donald Trump en los comicios presidenciales de este año. La imagen, ayer en Iowa.Foto Ap

El socialista democrÁtico Bernie Sanders, precandidato presidencial demócrata, está ganando –ocupa el primer lugar en las encuestas en los dos primeros estados en realizar elecciones internas del Partido Demócrata, así como en algunas encuestas nacionales, cuenta con más fondos que todos sus contrincantes (de contribuciones individuales de más de 5 millones de donantes, sin un millonario), y de repente todo el elenco de analistas, comentaristas y periodistas del llamado mainstream que lo habían descartado durante meses ahora afirman que, pues fíjense que el candidato más progresista podría ganar la nominación presidencial demócrata.

Al mismo tiempo, el populista derechista Donald Trump está ganando. Todo indica que será exonerado en el juicio político, lo cual proclamará como un triunfo contra los diabólicos izquierdistas del Partido Demócrata que deseaban anular los resultados de la pasada elección, así como su relección este año. A pesar de pruebas abrumadoras del uso corrupto y abusivo de su puesto para intereses propios, y la obstrucción de las investigaciones sobre su comportamiento ilegal, Trump ha mantenido fieles a sus filas y de manera sorpresiva sigue con la misma aprobación pública desde que llego a la Casa Blanca, alrededor de 40 por ciento, que aunque es históricamente baja para un presidente, es suficiente para mantener el poder, por ahora.

Trump intenta imponer su marca sobre el mundo, al anunciar en Davos que en su mando, Estados Unidos está ganando de nuevo como nunca antes y que por eso sus aliados en el mundo están mejor. Su secretario de Estado, Mike Pompeo, afirmó hace unos días que “a pesar de lo que algunos leen en otras partes de que a la gente no le gusta America, donde yo vaya veo un profundo amor por nuestro país… El mundo sabe lo que representamos… la libertad… y lo quieren también”.

Pero resulta que no –un sondeo reciente del Centro de Investigación Pew entre personas de 32 países registra que una amplia mayoría, 64 por ciento, no tienen confianza en que Trump haga lo correcto en política exterior–; en México, 89 por ciento no le tiene confianza ( https://www.pewresearch.org/global/2020/ 01/08/trump-ratings-remain-low-around- globe-while-views-of-u-s-stay-mostly-favorable/ ).

Y aquí, mientras todos repiten que el país está polarizado, integrantes destacados de la cúpula de ambos partidos y sus patrocinadores cenan juntos. Jeff Bezos, jefe de Amazon y del Washington Post –frecuentemente atacado como medio enemigo– y el hombre más rico del país, hizo una gran fiesta en su nueva mansión de 23 millones de dólares en Washington a la cual asistieron varios ejecutivos, incluido el segundo hombre más rico del país, Bill Gates, la hija de Trump, Ivanka, y su marido Jared Kushner, la consejera presidencial Kellyanne Conway, los secretarios de Transporte y Comercio, la conductora del noticiero nacional de CBS News, el ex secretario de Defensa de Trump, Jim Mattis, los ejecutivos en jefe de Goldman Sachs y JP Morgan Chase, un ex secretario de prensa de Obama, y así.

Mientras se habla de la grave polarización en este país, parece que hay suficiente consenso entre la élite como para poder impulsar políticas rechazadas por las mayorías, como el libre comercio, anulación de regulaciones ambientales, reducción de impuestos sobre empresas y multimillonarios, y el negocio de guerras interminables.

Hace recordar esa famosa frase del escritor y crítico Gore Vidal: “hay un solo partido en Estados Unidos, el Partido de la Propiedad… y tiene dos alas derechas: republicanos y demócratas”.

Tal vez lo más importante es quién no asistió a la fiesta, por ejemplo, no invitaron a Sanders ni a sus aliados.

Los contrastes sirven para saber lo mas importante: de qué lado estás.

https://www.youtube.com/watch?v=9X EnTxlBuGo"https://www.youtube.com/watch?v=9XEnTxlBuGo

https://www.youtube.com/ watch?v=Sx-ATtinIj4

https://open.spotify.com/track/ 4rzhyomGxgWvvXQSdcZbCA?si=23M-GrHLS0OwCDqowja7Ng

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Sábado, 25 Enero 2020 05:57

Por la vía rápida

Por la vía rápida
Apenas el presidente Vladimir Putin mencionó, en su mensaje ante los miembros del Parlamento ruso, la conveniencia de hacer enmiendas a la Constitución, la Cámara Baja aprobó en lo general la iniciativa de reforma constitucional del Kremlin que modifica 22 artículos y crea las bases para que él procure continuar gobernando después de 2024, cuando concluya su cuarto y último (de acuerdo con la actual Carta Magna) mandato en la presidencia.

Sorprendidos todos, se discute aquí qué era menos esperado para comenzar el año: si las propuestas de Putin para poner de cabeza el sistema político o la celeridad con que quiere llevar a cabo el cambio cardinal. ¿Por qué ahora?, tomando en cuenta que le quedan cuatro años como presidente.

Por ello, la reforma de Putin plantea –salvo su obvio deseo de perpetuarse en el poder– más preguntas que respuestas. Y las prisas escapan a toda lógica: para qué crear un grupo de 75 incondicionales –sólo 11 expertos en derecho– para supuestamente analizar las iniciativas y, antes de que ese conjunto de comparsas diera una sola opinión, mandar el borrador a la Cámara Baja. ¿Qué se puede esperar de una Asamblea Constituyente que no habrá y de un referéndum que no lo será, sino una simple votación popular a saber bajo qué reglas?

La reforma constitucional urgente, sólo se explica con que es insostenible el mito de la popularidad de Putin, mientras crecen los riesgos que el malestar de la población implica para las elecciones legislativas del otoño del año siguiente.

Putin quiere dejar resuelto su futuro –y el de los privilegiados magnates de su entorno– al margen de los resultados que arrojen las urnas. Porque, a diferencia de lo que ofreció para reforzar el Parlamento, sus enmiendas buscan sólo ampliar las facultades del Presidente (para los 4 años que le quedan) y convierten al Consejo de Estado, ahora simple órgano consultivo, en la máxima instancia de poder, si así lo establece la ley aún por promulgar.

En suma, antes de las legislativas de 2021, Putin quiere tener todas las riendas del poder para decidir conforme a los resultados de la votación. Sin embargo, ese intento de resolver por la vía rápida su futuro como gobernante, puede quedarse en papel mojado, ya que la última palabra la tienen no sus operadores políticos, sino los rusos.

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 "No fue sencillo porque fue un debate de contenido ideológico, programático y económico", dijo Evo Morales.   ________________________________________ Imagen: Julio Martín Mancini

Evo Morales anunció a los candidatos para las elecciones del 3 de mayo en Bolivia

El depuesto presidente de Bolivia destacó que se trata de una "combinación entre compañeros de la ciudad y el campo". Arce fue ministro de Economía y Choquehuanca se desempeñó como canciller. 

 

Luego de un intenso debate, el Movimiento Al Socialismo (MAS) eligió a su fórmula presidencial. El exministro de Economía, Luis Arce, será candidato a presidente en las elecciones del próximo tres de mayo en Bolivia. Como candidato a vice lo acompañará el excanciller David Choquehuanca. El anuncio estuvo a cargo del presidente depuesto de Bolivia, Evo Morales, en una rueda de prensa desde el Hotel Bauen de la ciudad de Buenos Aires. Desde allí, el expresidente volvió a mostrarse confiado, anticipando un triunfo "en primera vuelta". Respecto a la fórmula presidencial, destacó que se trata de una "combinación entre compañeros de la ciudad y el campo".

Morales explicó que se trató de un día de mucho trabajo, que le consumió ocho horas de debate con los precandidatos presidenciales, la dirigencia del MAS y representantes sindicales y de organizaciones sociales de Bolivia. Y que en ese sentido, fue difícil acordar la fórmula presidencial. "No fue sencillo porque fue un debate de contenido ideológico, programático y económico", dijo.

A pesar de las dificultades, Morales mantiene la fe intacta de cara a los comicios del próximo tres de mayo. "Nuevamente vamos a ganar en la primera vuelta. El 20 de octubre ganamos en primera vuelta y lamentablemente nos robaron por los motivos que ya hemos explicado ante la prensa", remarcó.

En las últimas horas corrieron distintas versiones que daban cuenta de una supuesta interna en las filas del MAS. En ese sentido, el Pacto de Unidad, alianza de fuerzas políticas, indigenistas, movimientos sociales y sindicatos de Bolivia, había nominado a la presidencia al excanciller David Choquehuanca, y al joven dirigente cocalero Andrónico Rodríguez a la vicepresidencia. "Al Pacto de Unidad le pido que no me abandone", fueron las palabras que les dedicó Morales. Para calmar las aguas, miembros del colectivo llegaron a Buenos Aires para debatir la fórmula presidencial.

La nutrida agenda del expresidente había empezado el pasado viernes con la reunión con los que hasta ese momento eran tres de los cuatro precandidatos del MAS: Luis Arce Catacora, David Choquehuanca y el excanciller Diego Pary. El cuarto precandidato, el mencionado Andrónico Rodríguez, no pudo llegar a Buenos Aires. "No vino Andrónico porque tiene un proceso abierto. En Bolivia levantar la voz contra la dictadura es sedición, es ser terrorista", destacó al respecto el expresidente.

Aunque no pudo participar del encuentro en territorio argentino, Rodríguez envió una carta que fue leída durante la conferencia. En la misma expresó que "sea o no candidato, seguiremos firmes sin declinar nuestras posiciones ideológicas y políticas". En otro tramo de la carta, el joven dirigente remarcó los "estrechos lazos que me identifican como soldado del instrumento".

El expresidente se refirió a Rodríguez en más de una oportunidad. Le habló a la juventud que tenía mucha esperanza depositada en el dirigente cocalero. Recordó que en las encuestas iba primero, pero siempre lo que debe primar es el consenso entre todas las partes. "Yo estaría batallando por él, que es dirigente de las seis federaciones del Trópico de Cochabamba como lo fui yo. Pero en la vida hay que sacrificarse", destacó.

Morales contó que antes de llegar a la lista definitiva de cuatro precandidatos, otros nombres estuvieron en danza. Tal es el caso del expresidente Eduardo Rodríguez Veltzé, el exsenador José Gonzales, la expresidenta del Senado Adriana Salvatierra, o el exministro de Justicia, Héctor Arce. "Dirigentes sociales me hicieron preguntar por ellos y se decidió por consenso que ninguno fuera candidato", remarcó.

Acto seguido, el presidente depuesto de Bolivia se refirió brevemente al binomio presidencial. De Luis Arce Catacora destacó que garantiza el buen funcionamiento de la economía nacional. "Pese al precio del petróleo, Bolivia fue primero en crecimiento económico en la región. Arce es garantía de la diversificación del aparato productivo". Arce, de 56 años y oriundo de La Paz, fue ministro de Economía y Finanzas Públicas entre 2006 y 2017, y entre enero y noviembre de 2019.

Por el lado de David Choquehuanca, Morales destacó la importancia del componente indígena. Lo definió como "un hermano doctorado en temas de la madre tierra". Choquehuanca, de 58 años, fue canciller desde 2006 hasta 2017. A partir de ese año asumió la secretaría general de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).

Para el expresidente, ambos candidatos logran una perfecta "combinación entre compañeros de la ciudad y el campo". Expresó que su movimiento "no es excluyente y no margina". En ese sentido, trajo a la memoria al mítico líder indígena, Túpac Katari. "Antes de la fundación de la república, pidió una alianza con los mestizos y criollos. Ahora la historia se repite. Tenemos que organizarnos para luchar como lo hicieron nuestros antepasados", dijo.

"Vamos a demostrar que otro mundo sin capitalismo y sin Fondo Monetario es posible. Pronto vamos a recuperar la democracia. Pronto vamos a volver a Bolivia", expresó Morales, que se encuentra en Argentina en condición de refugiado desde el pasado 12 de diciembre, y que el 22 de enero encabezará un acto con la colectividad boliviana en el estadio de Deportivo Español, en el porteño Bajo Flores.

Sobre el cierre de la presentación de la fórmula presidencial, Morales se levantó de su silla para gritar: "¡Que viva Bolivia! ¡Venceremos!". Y por primera vez, el canto de la colectividad boliviana presente en el Bauen cambió de destinatario: "Se siente, se siente, Arce presidente"


.El candidato presidencial del MAS en Bolivia

¿Quién es Luis Arce?

El exministro de Economía, Luis Arce Catacora, será candidato a la presidencia de Bolivia en las elecciones del próximo tres de mayo. Arce, de 56 años y oriundo de La Paz, es considerado el padre del llamado "milagro económico" boliviano, basado en un modelo de desarrollo social comunitario y productivo.

El flamante candidato presidencial se graduó como licenciado en Economía en la Universidad Mayor de San Andrés y obtuvo un Máster en Ciencias Económicas en la Universidad de Warwick (1996-1997), en Reino Unido. 

Arce acompañó a Morales desde su llegada al poder. Ocupó el Ministerio de Hacienda en 2006, durante el primer mandato de Morales, mientras que en 2009 fue designado a cargo de la cartera de Economía y Finanzas Públicas, hasta 2017. Ese año tuvo que dejar temporalmente el cargo para atender un padecimiento gastrointestinal. En 2019 volvió a estar al frente del Ministerio. 

A partir de la nacionalización de los hidrocarburos de 2006, que coincidió con un boom sin precedentes de los precios del petróleo, Bolivia comenzó a crecer a un ritmo anual del 4,9 por ciento, y la pobreza extrema se redujo de 38,2 por ciento en 2005 a 17,1 por ciento en 2018, según cifras oficiales.

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Lunes, 20 Enero 2020 06:28

Claves

Claves

En un país gobernado por un régimen incoherente y caótico, empapado de corrupción, dirigido por un presidente que afirma que es un “genio muy estable” y que ha mentido o engañado más de 15 mil 400 veces desde que llegó a la Casa Blanca, no es nada fácil entender qué onda con este país.

Al inicio de este año electoral en el cual se determinará si el “genio estable” ya impeached es relecto o no, y cuáles podrían ser las alternativas, entre algunas de las claves necesarias para entender esta coyuntura están las siguientes:

La concentración de riqueza y la desigualdad económica han llegado a su punto más extremo en un siglo. No sorprende que siete de cada 10 estadunidenses afirmen que el actual sistema favorece de manera injusta a los intereses más ricos y poderosos (https://www.pewresearch.org/ fact-tank/2020/01/09/70-of- americans-say-u-s-economic-system- unfairly-favors-the-powerful/).

Las consecuencias de esta desigualdad se manifiestan de varias maneras, tal vez la mas dramática es el nuevo fenómeno de “las muertes de la desesperación” (frase creada por el Nobel de Economía Angus Deaton y la economista Anne Case para describir el incremento de fallecimientos por drogas, alcohol y suicidios en el país), sobre todo entre la clase trabajadora blanca devastada por la agenda neoliberal durante las últimas décadas.

El columnista Nicholas Kristof, del New York Times, y Sheryl WuDunn señalan que la combinación del debilitamiento de sindicatos y mayor poder del sector empresarial, la globalización, la destrucción de sectores industriales y agrarios, las políticas fracasadas de la guerra contra las drogas, así como la falta de inversión en educación y salud, entre otros factores, colocó a millones en el abismo mientras los más ricos multiplicaron sus fortunas en gobiernos de ambos partidos (https://www.nytimes.com/2020/01/ 09/opinion/sunday/deaths-despair -poverty.html?smid=nytcore-ios-share).

Algunos dicen que ya murió el sueño americano con indicadores de que los millennials serán la primera generación en no obtener un mejor nivel de vida que sus padres.

Unos 53 millones de trabajadores –44 por ciento de la fuerza laboral– califican como empleados de sueldo bajo hoy día: el salario mínimo federal está por debajo de su valor real hace 30 años.

La tasa de suicidios está a su nivel más alto desde la Segunda Guerra Mundial, existe una epidemia (oficialmente declarada por autoridades de salud) de consumo de opiaceos y niveles crecientes de alcoholismo. De todos los países avanzados, sólo en Estados Unidos se ha reducido la expectativa de vida durante cada uno de los últimos tres años.

Una respuesta política ante todo esto es, como explica el profesor y ex secretario del Trabajo, Robert Reich, que “el apoyo de Trump proviene en gran medida de la clase trabajadora de Estados Unidos, cuyos sueldos no se han incrementado en décadas, cuyos empleos son menos seguros que nunca y cuya voz política ha sido silenciada por el gran capital”. Agregó que aunque Trump ha beneficiado sólo a las grandes empresas y Wall Street, ha logrado convencer a estas filas de que él es su campeón, “canalizando su ira contra extranjeros, inmigrantes, minorías y burócratas del ‘Estado profundo’”.

Pero a la vez, más votantes que nunca se oponen al capitalismo. Encuestas recientes han registrado que no sólo hay mayor rechazo al capitalismo, sino más apoyo a algo llamado “socialismo”, que incluye a la mayoría de los jóvenes. Una nueva encuesta de Harris encontró que cuatro de cada 10 estadundienses –y 55 por ciento de las mujeres entre 18 y 54 años– dicen que preferirían vivir en un país socialista que uno capitalista, reportó Axios (cuando hablan de socialismo, se refieren más al modelo europeo de acceso universal a salud, educación, salarios y beneficios laborales dignos).

Klaus Schwab, fundador y director del Foro Económico Mundial –el cual realizará su sesión anual en Davos esta semana–, escribió la semana pasada que “el capitalismo, en su forma actual, ha llegado a sus límites. A menos de que sea reformado desde adentro, no sobrevivirá”. (https://www.foreignaffairs.com/ articles/2020-01-16/capitalism-must- reform-survive).

Al parecer, el futuro del capitalismo estadunidense está en juego en las elecciones de 2020.

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Carlos Mesa y Luis Fernando Camacho competirán en las elecciones de mayo.

Si hay una palabra en que todas las fuerzas contrarias al Movimiento al Socialismo coinciden esta es Unidad. El problema es cómo se entiende esto. Porque todos los candidatos señalan Unidad pero detrás de mí.

Así es muy posible que la derecha vaya atomizada en cuando menos 5 fórmulas. Todas ellas buscando salir segundos con la esperanza de que haya ballottage y reciban el apoyo de los otros contra ese fantasma que recorre Bolivia y que se llama proceso de cambio.

El primero en anunciar su candidatura fue Luis Fernando Camacho, abogado cruceño hijo de cochabambino que fue formado en la ultraderechista Unión Juvenil Cruceñista y llegó a ser su vicepresidente. Entre 2008 y 2009 la Unión Juvenil fue acusada de organización paramilitar por la Federación Internacional de Derechos Humanos.

Meses antes de la caída de Gonzalo Sánchez de Lozada, Camacho juró al Movimiento Nacionalista Revolucionario cuyo mandato concluyó con la renuncia de Goni el 2003.

El 2019 fue elegido presidente del Comité Por Santa Cruz. Irá acompañado de otro cívico. El potosino Marco Pumari quien coqueteó con el troskismo y posteriormente fue jefe de juventudes del MAS en su región organización de la que fue expulsado por un manejo “irregular” de dineros.

Agrupaciones como las del alcalde cruceño Percy Fernández han manifestado su apoyo al grupo cívico.

Tutito busca carguito

El segundo en lanzarse al ruedo fue Jorge Tuto Quiroga, un cochabambino que fuera ministro de gobiernos neoliberales, vicepresidente de Banzer y que finalmente asumió cuando el exdictador ya estaba desahuciado por el cáncer.

Fue candidato perdedor en otras dos contiendas electorales.

Recientemente Quiroga renunció a ser vocero internacional de Jeanine Añez para convencer al mundo que en Bolivia no hubo golpe de Estado.

Él siempre proclamó su admiración por el partido Republicano en Estados Unidos y estudio en Texas. Dice que Bolivia es demasiado pobre para ser de derecha. Bueno …

Verde que te quiero verde

La otra derecha cruceña es la comandada por el también excívico Rubén Costa cuyo nombre es Demócratas pero son conocidos como los verdes (uno de los dos colores de la región junto al blanco)

Ellos son los que actualmente se encuentran en el poder ya que Jeanine Añez es su militante.

En las elecciones del 2019 obtuvieron el 4.5 % de los votos pero ahora corren el peligro de desaparecer.

Camacho y Quiroga les disputan el electorado de ultraderecha. Pero de todos los verdes, la mejor posesionada es la actual presidenta Añez a quien un importante sector de su militancia quiere llevarla a las elecciones.

Ya la mandataria de facto ha abierto las compuertas a la posibilidad. Hay sillas que tienen la maldición del que se sienta no quiere irse más. La presidencial en Bolivia parece ser una de ellas.

El problema en los Demócratas (sólo tienen algún peso electoral en Santa Cruz y el Beni) es que Rubén Costa quiere apoyar a Camacho (para salvarse él mismo de las acusaciones de traición al movimiento autonomista cruceño) pero eso significaría subsumirse en un grupo inestable y aceptar las imposiciones de excívico que ha dicho: con todo gusto pero sin que éste obligado a nada y sin varios de sus cuadros a los que no quiero ni ver. En esta lista estaría incluso Oscar Ortiz.

Y por si fuera poco un sector del Partido Demócrata Cristiano anuncia la candidatura de Jasmine Barrientos, nieta del ex dictador René Barrientos y furibunda crítica de Morales.

El expresidente Carlos Mesa pretende desprenderse de izquierda y derecha y por ello ha señalado que su propuesta será respetuosa de los Derechos Humanos. No tiene el arrastre del 2019 donde primó el voto útil pero sí de sectores sobre todo de clase media que temen la violencia de cualquiera de los dos extremos. Al miedo a los indios se suma que más de uno considera que el actual gobierno está cometiendo arbitrariedades y abusos peores a los que le endilgan al partido de Evo Morales.

Mesa es sobre todo un intelectual de centro y sueña con terciar en la segunda vuelta y retornar al voto útil que lo llevó al 35 %.

Junto a él podría presentarse Samuel Doria Medina, un empresario y político que aún desoja margaritas para ver con quién irá a las elecciones.

Los milagros de Evo

Morales logró nuclear alrededor suyo a militantes de todas las izquierdas. Trotskystas, guevaristas, maoístas, kataristas, militantes del viejo PC. Los mejores cuadros de 40 años de lucha de esa histórica izquierda que había combatido a las dictaduras y al neoliberalismo se sumaban al llamado de eses indígena dirigente de los muy combativos cocaleros.

La derecha parece no tener el hombre, o la mujer, que posea ese imán.

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Viernes, 10 Enero 2020 10:02

Israel y los golpistas bolivianos

Israel y los golpistas bolivianos

Mario Payeras (bit.ly/36vsHvE), el histórico comandante de la guerrilla guatemalteca, apuntaba que en realidad los movimientos revolucionarios en Centroamérica no confrontaban a los corroídos regímenes dictatoriales sino a consejeros israelíes, taiwaneses y estadunidenses en guerras de baja intensidad y contrainsurgencia. El papel de Israel en sostener las sangrientas camarillas allí ha sido particularmente nefasto. Cuando el propio Washington retiró oficialmente su apoyo ante las crecientes denuncias de violaciones de derechos humanos en Guatemala, Tel Aviv fue más que contento de llenar el vacío y actuar como su “ proxy”. La asistencia, el armamento −“‘testeado’ en Líbano y en territorios ocupados en contra de los insurgentes”− y otras tecnologías israelíes ayudaron a suprimir la guerrilla urbana y rural junto con sus bases de apoyo mayoritariamente indígenas. Los generales guatemaltecos, siguiendo a sus instructores, implementaron la estrategia de tierra arrasada −igualmente testeada en Medio Oriente: destrucción de comunidades enteras, desplazamiento forzoso− hablando abiertamente de la palestinización de los mayas (sic) (bit.ly/2ZPkGzn). En El Salvador, Israel proporcionó armas y entrenamiento al ejército y escuadrones de la muerte a cargo de múltiples masacres. Su tecnología de espionaje fue usada para vigilar y asesinar a los opositores (bit.ly/39CHFSI). Desde aquel entonces –y ya en otro contexto para los movimientos sociales− esta asimetría estratégica se ha extendido globalmente con nuevas doctrinas del Pentágono y la guerra al terrorismo (bit.ly/2FpUh1z).

Hoy en Honduras post-golpe (2009) plagado por represión y asesinatos de líderes sociales, la asistencia israelí −venta/modernización de armamento (bit.ly/36BFdtX) y un inédito envío de mil tropas para entrenar a sus pares hondureños en tareas de antiterrorismo y de cómo frenar la migración (sic) (bit.ly/2ZWdrWb)−, sirve para sostener el régimen ilegítimo de Juan Orlando Hernández, su narco-Estado (bit.ly/2QQ1EEO) y a reprimir a sus críticos (bit.ly/2sFxb4x). Lo mismo –otro capítulo de la histórica complicidad de Israel en apoyar a los regímenes fantoches− está por ocurrir en Bolivia.

Semanas después del derrocamiento de Evo Morales, el ministro de Interiores del gobierno de facto pidió la asistencia de Israel para luchar en contra del supuesto terrorismo de izquierda −grupos vinculados con Maduro y los narcotraficantes, un bizarro link que existe sólo en la imaginación de los golpistas− que trae caos al país: Los invitamos a que nos ayuden, ellos están acostumbrados a tratar con los terroristas... ( reut.rs/2QFN2YC ). No importa que los que trajeron caos a Bolivia han sido los propios putshistas. No importa que los verdaderos terroristas hayan sido las fuerzas del orden amotinadas que desataron una barbarie en contra de los opositores al golpe. El terrorista no. 1 es por supuesto Morales –que por su parte criticó la ayuda del gobierno sionista de Israel en la criminalización de la izquierda en Bolivia (bit.ly/2tugVTG)− y a quién el nuevo gobierno prohibió por decreto volver a postularse abriéndole una causa por... terrorismo y financiamiento al terrorismo (sic). ¡Cómo todo hace “ click”! Así en los próximos meses, aparte de más represión, el MAS no sólo confrontará las maniobras judiciales y electorales de los golpistas, sino también –como los movimientos centroamericanos en los 80− a consejeros israelíes en una guerra híbrida e irregular.

Más allá del vasto conocimiento de Israel en reprimir a la insurgencia que le resulta atractivo al nuevo régimen autoritario boliviano, su solicitud también tiene sentido por otro lado: dado que el golpe de Bolivia tiene tintes supremacistas y racistas apuntando a revertir los años del empoderamiento indígena y a recolonizar la esfera pública, la experiencia de Israel en colonizar a Palestina, de llevar a cabo un genocidio y limpieza étnica (bit.ly/2N80ROK ), suprimir a los nativos y su cultura y estar a cargo de un régimen racista y segregacionista (bit.ly/3049qPJ) viene muy a propósito (bit.ly/2SQsjE1).

A parte de dar un revés a las políticas anticolonialistas y antimperialistas del gobierno anterior, la extrema derecha también dio un giro a la política exterior. Una de sus primeras decisiones fue restablecer las relaciones diplomáticas con Israel que fueron rotas por Morales en 2009 tras la masacre israelí en Gaza (Plomo Fundido). En 2010 su gobierno reconoció formalmente a Palestina como un Estado y en 2014 –tras otra masacre en Gaza (Borde Protector)− denunció a Israel ante la ONU por terrorismo de Estado. Todo esto ocurre en medio de un fuerte empuje de Israel que busca −en sintonía con la administración de Trump− poner fin a la cuestión palestina y anexar los territorios ocupados, tratando de sumar apoyo diplomático a esta violación del derecho internacional. En la región, los primeros países que se lo ofrecieron son exactamente éstos cuyos ejércitos y escuadrones de la muerte Israel venía entrenando en el marco de la lucha estadunidense en contra del comunismo: Guatemala –como la única hasta ahora, aparte de EU− ya trasladó su embajada a Jerusalén. Honduras −que también recibió asistencia en los 80 para no volcarse a la izquierda− ya lo reconoció como la capital de Israel y prometió hacer lo mismo (bit.ly/2QWqaV5). El mismo precio por sostener su régimen pagarán pronto los golpistas bolivianos.

Maciek Wisniewski, periodista polaco

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El expresidente de Bolivia, Evo Morales, es recibo por una mujer tras su arribo al aeropuerto de Buenos Aires. REUTERS

El Ejecutivo transitorio activó una orden de búsqueda y captura internacional contra Morales, a quien se acusa de terrorismo y sedición

El Gobierno transitorio boliviano incrementó la persecución al expresidente Evo Morales y sus colaboradores. El ministro de Gobierno, Arturo Murillo, se presentó ante la prensa con un par de esposas en la mano y anunció que acababa de activarse una orden de busca y captura internacional contra Morales, a quien se acusa de terrorismo y sedición. “Que venga, no tenga miedo, lo vamos a cuidar”, ironizó en su declaración. Por otra parte, se está revisando el patrimonio de todos los ministros, viceministros, directores, gobernadores y alcaldes del Movimiento al Socialismo (MAS). “Tenemos 600 personas investigadas, y es poco", afirmó Murillo. El propósito de esta investigación es encontrar cuentas o propiedades inexplicables que conduzcan a nuevos procesos por corrupción, además de los muchos que ya existen.

También fue aprehendido el dueño de un importante canal de televisión próximo al anterior Gobierno, luego de ser acusado de enriquecimiento ilícito por parlamentarios del oficialismo. Y, para completar el cuadro, una mujer fue detenida en el aeropuerto de El Alto cuando intentaba viajar a Buenos Aires con 100.000 dólares no declarados. Se la acusa de ser cercana al exministro Juan Ramón Quintana, actualmente atrapado en la residencia diplomática de México en La Paz, y de intentar llevar el dinero a Morales para “financiar el narcoterrorismo”. Ella declaró que el dinero pertenecía a la filial boliviana de la empresa petrolera venezolana PDVSA y que lo llevaba con la intención de pagar cuentas de esta empresa en la Argentina. La Policía allanó las oficinas de PDVSA en La Paz.

Otro blanco de la persecución legal han sido los llamados “guerreros digitales”, jóvenes que en el pasado trabajaban haciendo propaganda masista en las redes sociales y que, en estos días, algunos de ellos, han continuado publicando mensajes contra el oficialismo desde las computadoras del Estado que todavía estaban en sus manos y desde otras privadas. Una acusación los sindica de provocar “animadversión” en contra de la presidenta interina Jeanine Añez.

Además de policial y judicial, la presión sobre el MAS también es política. Andrónico Gutiérrez, líder efectivo de los sindicatos cocaleros y precandidato del partido izquierdista, anunció que este 22 de enero, el día en el que el mandato de Evo Morales se hubiera cumplido, comenzará otra etapa de la “resistencia pacífica al fascismo”, sugiriendo que se realizarían movilizaciones de protesta. En respuesta, el ministro Murillo tuiteó: “Andrónico, cuidado, el radicalismo... pone en riesgo tu liderazgo y tu futuro”. Rodríguez tuvo que salir a aclarar que no pensaba cometer ningún delito y denunció que el Gobierno buscaba asfixiar a la dirigencia sindical con procesos y detenciones. Evo Morales está acusado de terrorismo y sedición porque se lo considera el organizador, desde el exilio, del bloqueo de caminos campesino que, impidiendo que los alimentos llegaran a la ciudades, buscaba impedir que Añez se estabilizara en el poder.

Los grupos de ciudadanos que participaron en las movilizaciones contra Morales el año pasado, y que continúan movilizados, cumplen un papel activo en el arrinconamiento del MAS. En este momento, patrullas de vecinos continúan rodeando la residencia diplomática de México en La Paz, donde se encuentran refugiados varios exjerarcas de este partido, revisando a los automóviles que entran y salen del barrio, para evitar fugas. Otros grupos han cercado la casa del exministro de Gobierno, Carlos Romero, impidiendo que este salga de ella. Murillo señaló que sobre Romero no pende ninguna orden de detención, pero hasta ahora las autoridades no han hecho nada para impedir que los vecinos impongan su propia ley, de modo que el exministro se halla en una suerte de arresto domiciliario informal.

En otra ciudad del país, Cochabamba, las patrullas vecinales rodean las oficinas de la Defensoría del Pueblo, que consideran parcializada con el MAS, y también se manifiestan en contra de los concejales de este partido en la Alcaldía, pidiendo que renuncien.

Por FERNANDO MOLINA

La Paz 9 ENE 2020 - 16:54 COT

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Viernes, 10 Enero 2020 09:51

El contragolpe de Juan Guaidó

El contragolpe de Juan Guaidó

Juan Guaidó, cuyo liderazgo venía desfigurándose, ha logrado dar un vuelco a la situación coyuntural y revertir su desplazamiento, al menos temporalmente. Venezuela vuelve a la actualidad después de meses de permanecer en un segundo plano en una región convulsionada.

 

Este 7 de enero, Juan Guaidó ha retornado al palacio Legislativo y ha jurado como presidente [del Parlamento venezolano] para un nuevo período legislativo. Esto ocurre dos días después del nombramiento en el mismo cargo, del diputado Luis Parra, también opositor. ¿Qué pudo ocurrir para que llegara esta compleja situación, sobre todo cuando Venezuela llevaba meses alejada de la resonancia conflictiva mundial?

En medio de empujones con la Guardia Nacional y un performance agresivo, Guaidó logró penetrar las alcabalas militares que impedían su ingreso a la Asamblea Nacional, siendo juramentado por una plenaria de la cual no se conoce con exactitud el quórum. La sorpresiva acción puede implicar un reavivamiento de la política venezolana y genera nuevas expectativas en el campo opositor. Después de obtener un control casi total en las fuerzas armadas y en las calles de Venezuela, el Gobierno da un paso en falso en su afán de controlar el poder Legislativo, único poder dominado por la oposición.

La forma en la que intentó hacer a un lado a Guaidó y a la mayoría opositora —con la utilización de la fuerza militar para limitar el acceso al Parlamento a algunos diputados, con el incumplimiento de las reglas mínimas para sesionar y la censura de la información de medios públicos y privados— está provocando, hasta ahora, una derrota parcial para el chavismo en diversos campos. Guaidó, cuyo liderazgo venía desfigurándose, logró dar un vuelco a la situación coyuntural y revertir su desplazamiento, al menos temporalmente.

A pesar del acontecimiento del 7 de enero, una posibilidad real de cambio en las esferas políticas no parece estar planteada hoy, puesto que los factores de poder que sostenían el simulacro de presidencia de Guaidó parecen más debilitados. Estados Unidos ha privilegiado a Irán en la agenda geopolítica. La oposición confronta una división que parece ineludible. Los gobiernos de avanzada contra Venezuela, como Colombia y Chile, están envueltos en graves conflictos. Los organismos internacionales vieron en 2019 cómo el Gobierno peruano cerró el Congreso y cómo al presidente de Bolivia, Evo Morales, después de ganar elecciones, le dieron un golpe de Estado. Todo parece indicar que si no pudieron contra Maduro en 2019, en 2020 ya será tarde.

Pero la política es imprevisible y el contragolpe de Guaidó puede revivir la política en Venezuela. Para poder explicar la situación, narramos los acontecimientos de esta semana.

5 DE ENERO: OPOSITOR DISIDENTE SE JURAMENTA COMO PRESIDENTE DEL PARLAMENTO CON LOS VOTOS DEL OFICIALISMO

Para ese día, lo planificado por la “presidencia interina” era que Juan Guaidó dirigiera el debate parlamentario, llamara al pleno a votación de la nueva directiva y pudiera conseguir los 84 votos necesarios, que estaban en entredicho debido a las escisiones y rupturas internas que han acontecido en la oposición entre otras cosas por los escándalos de corrupción y, según los dirigentes de oposición, debido al soborno de diputados opositores por parte del oficialismo.

Un cordón de la Guardia Nacional permitió la entrada de todos los diputados menos Guaidó. Mientras los diputados opositores estaban esperándole en el hemiciclo, de manera intempestiva comenzó la sesión con los nuevos directivos ya posicionados y una elección relámpago convocada por un secretario legitimado desde el partido de Gobierno en la que se contaron 81 votos según diputados oficiales, y una juramentación en medio de empujones y desorden en la plenaria.

El nuevo presidente de la Asamblea Nacional electo en esta situación era el diputado Luis Parra, que viene de Primero Justicia, el partido de Henrique Capriles y Julio Borges, y su terna fue presentada por una articulación de diputados opositores disidentes que ha venido en crecimiento desde que se instaló, hace meses, una mesa de negociación entre el Gobierno y un ala moderada de la oposición confrontada con Guaidó.

Por su parte, Guaidó y el grueso de los diputados opositores se dirigieron esa tarde a un viejo edificio, sede de un conocido medio opositor, El Nacional, y desde allí eligieron a una nueva junta directiva del parlamento presidida por Guaidó. Según sus cuentas, fueron 100 diputados quienes lo reeligieron.

Hasta allí todo era previsible. El Gobierno de Maduro contaba con un nuevo panorama nacional e internacional que le permitía sacarle la silla a quien se autonombró presidente de la República con el aval de Estados Unidos y más de 50 países. Pero eso fue a comienzos de 2019. En 2020 hay cambios importantes. El conflicto con Irán tiene muy ocupado a Estados Unidos, muchos países de América Latina que impulsaron a Guaidó tienen crisis internas que le impiden generar acciones internacionales y las cartas que ha puesto sobre la mesa la coalición opositora y sobre todo Estados Unidos, han venido fracasando estruendosamente en su objetivo de sacar a Maduro del poder.

Parecía muy fácil sacarle la silla a Guaidó bajo estas nuevas condiciones pero la situación, dos días después, se complicó.

7 DE ENERO: GUAIDÓ RETOMA EL PALACIO LEGISLATIVO 

Juan Guaidó y los diputados opositores se presentaron en la entrada de la Asamblea Nacional. Después de forcejear con la Guardia Nacional que filtraba los accesos al Parlamento, pudieron entrar de forma inesperada para los diputados disidentes que sesionaban junto con los oficialistas, al parecer sin el quórum necesario.

Una vez dentro de la sede juramentaron nuevamente a la junta directiva presidida por Guaidó. Según algunas fotografías, tampoco parecían tener quórum. A los disidentes se les vio correr fuera del hemiciclo.

A pesar de que lo que sobresale es la incapacidad de ambos bandos de generar solidez a la institucionalidad parlamentaria, esta toma intempestiva revierte el momento de máxima debilidad de la oposición y especialmente de la figura de Guaidó y genera consecuencias adversas para el chavismo en varias esferas de interés.

CONSECUENCIAS DE LA PUGNA ENTRE PODERES

Por primera vez el chavismo acusa recibo de un contragolpe efectivo. De una manera inexplicable han quebrado sus defensas. ¿O ha habido negociación para permitir nuevamente la entrada de Guaidó? Se deja colar en el ambiente opositor la idea de que el Gobierno puede ceder y es derrotable, algo que nadie creía desde hace algunos meses. Y de que la misma toma que ocurrió en el palacio Legislativo podría pasar, a pocas cuadras, en el palacio de Miraflores, sede del ejecutivo. La oposición siempre peca de sobredimensionar sus triunfos parciales, aunque esta vez, ciertamente logró volcar la situación.

Dentro de la oposición, el contragolpe de Guaidó ha generado entusiasmo y ha unido sectores que, hasta hace horas, se enfrentaban agónicamente.

En las pocas horas de los acontecimientos, Guaidó alcanzó a pedir a Voluntad Popular, su partido, que lo liberara de la militancia como forma de responder a la presión de los sectores que vienen confrontando a su líder Leopoldo López. El partido accedió y esto permitió, en parte, recomponer la mayoría parlamentaria.

Guaidó es hasta los momentos el gran triunfador de las jornadas porque condujo la toma del palacio y agregó un performance agresivo que le permitió cautivar nuevamente a los más radicales. Sin duda ha tomado un nuevo aire con esta acción.

En el plano internacional, la acción del 5-E ha producido una ruptura profunda entre el gobierno de Maduro y los gobiernos progresistas que están tomando posiciones en América Latina. Especialmente agresivas han sido las palabras entre el canciller argentino y sectores del Gobierno venezolano. Pero México y España también han condenado la acción. El 5-E está produciendo un mayor aislamiento político en el gobierno de Maduro, quien ha expresado su deseo de establecer alianzas con el nuevo ciclo de gobiernos progresistas que apenas comienza.

La tardanza del Gobierno en calificar y explicar el hecho de la toma de la Asamblea por parte de Guaidó aumentó la incertidumbre. No hay claridad de cómo va a reaccionar ante el hecho y si va a seguir reconociendo a Luis Parra y la directiva escogida el 5 de enero.

Toda esta confusión puede tener un final feliz. Este año deben convocarse, por mandato constitucional, las nuevas elecciones legislativas. Al oficialismo podría interesarle incluso que ocurriera en el primer trimestre del año para fomentar la división opositora entre los abstencionistas y los que llaman a participar. Antes de terminar el año pasado, la oposición amagó con asistir a los comicios cuando formó, junto al oficialismo, un comité para preparar la nueva designación del Consejo Nacional Electoral. Los acontecimiento del 5 y 7 de enero pueden tender a acrecentar la tendencia radical y abstencionista de la oposición y en consecuencia y paradójicamente, a dejar el poder legislativo en manos del chavismo.

En todo caso, el intento de desplazar a Guaidó parece haber sido un error de cálculo de la dirigencia chavista, innecesario a todas luces debido a la proximidad de unas nuevas legislativas cuya convocatoria puede permitirle recuperar la iniciativa rápidamente.

Por OCIEL ALÍ LÓPEZ

SOCIÓLOGO, ANALISTA POLÍTICO Y PROFESOR DE LA UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA

CARACAS (VENEZUELA)


PUBLICADO

2020-01-09 10:34

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El MAS lidera la intención de voto en Bolivia

Andrónico Rodríguez es el preferido de los encuestados, de cara a los futuros comicios

En su rol de jefe de campaña, Evo Morales se reunirá el 29 de diciembre en Buenos Aires con dirigentes del partido para empezar a definir candidaturas.

 

Andrónico Rodríguez, para muchos el heredero político del presidente depuesto Evo Morales, y el expresidente de derecha Carlos Mesa, son los precandidatos que lideran la intención de voto de cara a las próximas elecciones generales. La encuesta también revela que tanto el golpista Luis Fernando Camacho como el presidente del Comité Cívico de Potosí, Marco Antonio Pumari, descienden en intención de voto. Para la gran mayoría de los encuestados, no sería correcto que se postule la presidenta del gobierno de facto, Jeanine Añez. Los datos surgen de un sondeo realizado por la consultora Mercados y Muestras para el diario Página Siete. Con el eje puesto en las presidenciales, Morales confirmó que se reunirá el próximo 29 de diciembre en Buenos Aires con dirigentes del MAS para empezar a definir candidaturas.

Rodríguez, dirigente cocalero al igual que el expresidente Evo Morales, alcanza el 23 por ciento de intención de voto. Mesa, segundo en las últimas elecciones de octubre pasado, se alza con el 21 por ciento. Los próximos comicios serán los primeros desde 2002 sin la participación del expresidente Morales, que se encuentra en Argentina en condición de refugiado. 

El sondeo permitió además definir un listado de las figuras mejor perfiladas para la candidatura del MAS. Entre esos líderes aparecen, además del mencionado Andrónico Rodríguez, Luis Arce (exministro de Economía), David Choquehuanca (excanciller), Eva Copa (actual presidenta del Senado) y Adriana Salvatierra (representante del ala dura del MAS).

Rodríguez ya fue proclamado como candidato por los cocaleros del trópico de Cochabamba, bastión político del partido de izquierda. "Hay que hacer que el poder vuelva al pueblo y hay que fortalecer el espíritu revolucionario de la juventud en Bolivia, hay que batallar con mucha conciencia en las calles y las redes sociales", manifestó el dirigente de 30 años.

En Shinaota, Cochabamba, una concentración de jóvenes de la Federación de Centrales Unidas que tuvo lugar el 15 de diciembre ratificó su "apoyo incondicional" a Rodríguez como "un líder referente a seguir con la ideología de integrar al país". El dirigente participó del encuentro, y un día antes estuvo en Buenos Aires para reunirse con Morales. 

Por su parte el exministro Luis Arce dijo el pasado 12 de diciembre que estaba dispuesto a ser candidato presidencial si los seguidores del partido así lo quieren. "Me siento honrado, soy soldado del proceso y estoy dispuesto a contribuir para mantener este proceso revolucionario", manifestó en declaraciones a radio Kawsachun Coca.

El excanciller David Choquehuanca, muy cercano a Morales durante su gestión, también fue proclamado como presidenciable del MAS. Su candidatura es avalada por representantes de organizaciones campesinas de las 20 provincias del departamento de La Paz.

El siete por ciento de los encuestados perfila como candidata del MAS a la presidenta de la Cámara de Senadores, Eva Copa. Sin embargo, en el ala dura del espacio la consideran "traidora" por haber negociado con el gobierno de facto. Sólo el cuatro por ciento ve a la senadora cruceña Adriana Salvatierra, que posicionan en el ala más radical del MAS, como candidata a la presidencia del espacio.

El sábado pasado, el presidente depuesto Evo Morales confirmó en diálogo con Radio La Red una reunión en Argentina para definir al candidato presidencial del MAS. Morales se encargó de aclarar en Twitter que el 29 de diciembre se reunirá en Buenos Aires con dirigentes del MAS para "evaluar y organizar el gran encuentro donde elegiremos a nuestros candidatos y candidatas". Ese encuentro tendría lugar en Salta, en la frontera entre Argentina y Bolivia.

La encuesta también revela que tanto el expresidente del Comité Cívico de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho (que ya confirmó que se presentará a las elecciones), como el presidente del Comité Cívico de Potosí, Marco Antonio Pumari (que aún no ha definido su candidatura), descienden en intención de voto. Alcanzan un 13 y un 10 por ciento, respectivamente.

Este descenso en las candidaturas de Camacho y Pumari se registra tras la filtración de un audio en el que se oye a ambos dirigentes cívicos negociar su candidatura conjunta en las elecciones. En el mismo, Pumari le pide a Camacho 250 mil dólares y el control de dos aduanas a cambio de ser su compañero de fórmula.

Por último, la presidenta del gobierno de facto, Jeanine Añez, alcanzaría el nueve por ciento de intención de voto, pero una abrumadora mayoría de los encuestados (67 por ciento) cree que no es correcto que se postule para los comicios de 2020. Bolivia se prepara para celebrar unas elecciones en las que ni Morales ni su vicepresidente, Álvaro García Linera, podrán participar. El Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Bolivia aún no definió la fecha de los comicios, que se estima entre marzo y mayo del año próximo. 

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Un impeachment deslactosado y un Trump renergizado

El voto para avanzar en el proceso del impeachment con Nancy Pelosi, vestida de luto circunstancial, tuvo tintes dramáticos unipartidistas en la Cámara de Representantes. Pelosi sufrió tres deserciones demócratas, mientras los republicanos exhibieron su compactación monolítica.

La muy hábil amazona Pelosi se ha guardado hasta nuevo aviso los dos artículos sentenciados –abuso de autoridad y obstrucción de la justicia, sin el menor estigma sobre criminalidad alguna– que valieron el impeachment monocromático para intentar impedir que la mayoría republicana del Senado deseche fulminantemente su impeachment deslactosado –cuya lista de felonías pudo haber sido infinita al disponer de un mayoriteo automático en la Cámara de Representantes–.

En términos jurídicos estrictos, el impeachment deslactosado se podrá quedar en el cajón de sastre y desastre de Pelosi, si no conviene a sus intereses partidistas. Se puede asegurar que hasta el 5 de febrero de 2020 Trump no será defenestrado, ya que la misma Pelosi invitó al todavía presidente a dar su discurso sobre el estado de la unión el 4 de febrero (https://politi.co/2Q6HCpn).

Los Republicanos tienen escondido un as jurídico bajo la manga, según la Constitución, para absolver a Trump (https://bit.ly/2M9AgQQ).

Pareciera que no existió la fase primera del impeachment deslactosado, ya que los dos partidos, hoy fratricidas, han aprobado en forma expedita el T-MEC –que resultó perjudicial para Canadá y México (https://bit.ly/2SgpCLZ)–, el gasto militar por 738 mil millones de dólares con la creación de una nueva fuerza en el espacio y un presupuesto de egresos de 1.4 billones de dólares (trillones en anglosajón), mientras Wall Street escalaba niveles antigravitatorios.

Steve Bannon, ideólogo del trumpismo, en una entrevista a The Guardian, comentó que los donativos por 110 millones de dólares del multimillonario Mike Bloomberg, anterior alcalde de Nueva York y hoy candidato a la nominación del demócrata a la presidencia, que literalmente puede comprar –octava fortuna del ranking de Forbes (https://bit.ly/2MfYc4L)–, consiguió el triunfo de 21 de 24 candidatos en la Cámara de Representantes, donde brilla la camarera Alexandria Ocasio Cortez, lo cual fue el picaporte para el impeachment de Trump, quien no hubiera sido juzgado si no fuera por Bloomberg (https://bit.ly/2sRcSAC).

Desde el inicio de la investigación para defenestrar a Trump hasta el veredicto unicamaral/unipartidista/monocromático, Trump obtuvo el incremento de 6 por ciento que no desea su impeachment, fuese deslactosado o no, lo cual se refleja en la perplejidad de un amplio segmento de los votantes independientes que pueden definir la relección de Trump y pueden sepultar muchas carreras de los congresistas.

Cuando faltan 11 meses de campaña feroz en el frente del evangelismo sionista (https://bit.ly/38WfmhT), considerado inexpugnable para los trumpófilos, a mi juicio existe un escollo de alto riesgo para Trump, quien fue sorprendido por una muy influyente revista evangelista Christianity Today, fundada por el pastor Billy Graham, cuyo virulento editorial, firmado por Mark Galli, conminó a que Trump debería ser defenestrado (https://bit.ly/34LqVVJ), lo cual ha causado trémulos y convulsiones en la Casa Blanca, mucho peores que las del mismo impeachment.

Galli mancilló a Trump como infractor consuetudinario de los 10 mandamientos bíblicos. El mismo Trump pasó al control de daños infligido por la revista evangelista y le propinó dos sendos tuits al arremeter contra la revista de extrema izquierda, mientras se autoalabó de que nadie había hecho más para la comunidad evangélica que él (https://bit.ly/35Met9x).

El también pastor Franklin Graham, hijo de Billy Graham (considerado el Papa de los evangelistas), difundió que su padre había votado por Trump y fustigó la conducta de los demócratas en la cámara (https://bit.ly/2SiBRY7).

El Cinturón Bíblico (Bible belt) aseguró el triunfo de Trump en 2016. Si no lo preserva, perderá su relección en 2020: mucho más grave que el impeachment deslactosado de Pelosi. As simple as that!

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