Domingo, 03 Marzo 2019 09:40

El fiscal del diablo

El fiscal del diablo

Néstor Humberto lleva en la vida pública nacional desde finales de los años 80, en activa relación entre el sector privado bancario y la política partidista. Su relación entre el capital y el poder lo ha convertido en un alfil para tapar los torcidos. Hoy, con el escándalo de Odebrecht, su autoridad está cuestionada. Cada episodio que se conoce de esa serie, trasluce una realidad cada vez más oscura y tétrica de las “altas esferas”. Este perfil describe el sector social al que pertenece.

 

Abogado y economista, recientemente cumplió 69 otoños; proviene de una familia acomodada. Su padre, Humberto Martínez Salcedo –“El corcho”–, fue actor, periodista, humorista y director de cine. Trabajó para la emisora cultural HJCK; fundó el periódico El Pereque. Su imagen más recordada se relaciona con el maestro Salastiano Tapias, obrero de construcción en el programa “Sábados felices”, y el maestro Taverita en la serie nacional “El Chinche”. Con sus personajes se quejaba de la ineficiencia del Estado, de hecho dejó el Derecho para dedicarse al humor político; vivió entre la censura cuando le cancelaban sus programas. Su hijo seguiría sus pasos con el Derecho, pero en el otro campo quizás se convertiría en un mal chiste improvisado o muy gris. Como Heriberto de la Calle, en abril de 1998, cuando le preguntaba si con el doctor Pastrana todos eras sanos y calletanos, éste respondía que eran una gran alianza por el cambio. Como diría Garzón: quién iba a pensar que al primer maestro humorista le saliera un hijo así de cafre.

 

Trepando a la carrera

 

Nuestro bachiller salió del Colegio Mayor de San Bartolomé a comienzos de los setenta, quizás allí conoció a José Elías Melo cuando capaban clase o saltaban tapia. Posteriormente se formó en las disciplinas de economía y leyes en la Pontificia Universidad Javeriana, se especializó en derecho financiero y arbitramento comercial, conocimiento que pronto pondría en práctica al fundar el Centro de Arbitramento de la Cámara de Comercio de Bogotá, para escalar a continuación como funcionario de la Superintendencia de Sociedades hasta llegar a ser Superintendente delegado para instituciones financieras.

 

A finales de los 80 Virgilio Barco lo nombró Superintendente Bancario y a comienzos de los 90 asumió la primera Junta Directiva del Banco de la República; también estuvo en la Comisión de Supervisión Bancaria de América Latina y el Caribe; fue subgerente legal del Banco Interamericano de Desarrollo en Washington. Una trayectoria como para saltar al escenario de la política nacional en el Ministerio de Justicia y Derecho en tiempos de Samper. Quizás allí aprendió cómo hacer grandes torcidos. Después viajaría como embajador en Francia, hasta que se le abrió la boca renunciando para lanzarse como precandidato liberal a la Alcaldía de Bogotá, disputa que pierde con nuestro alcalde de papel. Entonces se unió a una disidencia del partido liberal, alrededor del exfiscal Valdivieso, para aliarse con los conservadores.

 

El éxito del oportunismo lo llevó en la era Pastrana –a finales de los años 90– a ser Ministro del Interior y ejercer interinamente como Ministro de Justicia. Su renuncia se debió a un escándalo nacional, presionado para dimitir ante la amenaza de una moción de censura interpuesta por el entonces senador Amylkar Acosta –político liberal guajiro. El asunto en cuestión fue la reforma política; renunció antes que se votara la moción. Hoy tiene muchos más motivos para renunciar.

 

Una vez acumulado poder político y económico, montó su propia oficina de abogados, profesión que combinó durante toda la era de Uribe con la de profesor en distintas universidades. Hoy recibe el respaldo de quien está al frente y a la sombra de una franja importante del país en nuestro país, pues ante las denuncias de Daniel Coronel, el otrora Presidente y hoy Senador asegura que el fiscal es un hombre honesto.

 

Su relación con el capital financiero lo llevó a estar a la cabeza en el pleito más sonado en los 90, al representar a la familia Gilinski contra el Grupo Empresarial Antioqueño –el otrora “Sindicato Antioqueño”, en la fusión entre el Banco de Colombia con el Industrial Colombiano (BIC). De hecho, la firma legal Martínez Neira ha asesorado fusiones y compras bancarias como Colpatria con Corpavi, Bogotá con Megabanco y Superior con Davivienda. El éxito de la firma ha llegado a tal punto que realizó un acuerdo de asociación en Nueva York con el bufete legal DLA Piper (la mayor facturadora del mundo). Un negocio donde el bufete gringo adquirió una parte de la firma Martínez Neira, a la vez ambas se intercambian mutuamente clientes. La firma Martínez Neira ha asesorado no sólo a Luis Carlos Sarmiento sino también a Ardila Lule y al grupo Santo Domingo.

 

En el 2013, Néstor Humberto fue asesor en el proyecto de Ley de Baldíos, nada más que para beneficiar la situación jurídica de los grandes “cacaos” que habían comprado enormes extensiones de tierra en la antillanura, pasándose los topes legales de tierras dadas por la antigua reforma agraria. En el segundo periodo de Santos volvió a ser ministro, pero ahora con más poder como Ministro de Presidencia. Era conocido como el “Superministro” pues se relacionaba con todos los partidos e incluso unificó en un solo decreto cada ministerio, con especial polémica con el sector ambiental.


Unos años más, en el 2015, su poder seguía creciendo a tal punto que a finales del primer semestre protagonizó una pelea de gabinete, desautorizó de frente y en público –ante el Congreso– a Juan Fernando Cristo y Yesid Reyes, ministros del Interior y Justicia en ese momento. La coyuntura era el debate sobre el equilibrio de poderes, Humberto hizo proposiciones sin consultar nada con sus pares.

 

Con esta trayectoria logró el apoyo de los poderosos de siempre y de los advenedizos. Su amistad con Germán Vargas viene desde su disidencia liberal para fundar “Alianza por el cambio”, bautizado luego como “Cambio Radical”; no es extraño, por tanto, que Germán Vargas presionara a Santos para incluirlo en la terna de Fiscal sobre los 113 candidatos postulados, a pesar de no ser penalista. Con 17 de los 20 votos logrados en la Corte Suprema, cerraría con broche de oro una parte de su meteórica carrera. Cuando le preguntaron, como candidato, en qué casos se declaraba impedido señaló “No tengo ningún familiar y ningún cliente en causa de investigación”.

 

Amigo de Luis Carlos Sarmiento

 

El escándalo por corrupción suscitado por las contrataciones con Odebrecth tiene hasta el momento 91 personas investigadas, 18 en la cárcel, 15 fiscales rastreando coimas en 150 contratos ficticios y por 32,5 millones de dólares. De los pormenores que dejan ver la pus que cubre ese cuerpo se sabe más a partir de las declaraciones del trío brasileño de los “Luizes”, por ejemplo de los sobornos dentro de la Ruta del Sol II –Ocaña-Gamarra–, contratada durante la administración de Álvaro Uribe.

 

En ese entonces el viceministro de transporte, Gabriel García Morales, recibió sobornos que untarían a congresistas y funcionarios, el propio Gabriel sostiene que a los brasileños los conoció en Casa de Nariño. Ahora existen indicios que el 30 por ciento del soborno lo recibió Corficolombiana del grupo Aval, en manos de José Elías Melo Acosta, alto director de gerencia, que también fue ministro de trabajo en la era Gaviria y después Superintendente Bancario. Seguramente su confesión y aceptación de cargos sean favores cobrados para salvar a Luis Carlos Sarmiento Junior. El grupo Aval dice que conocieron de los sobornos en diciembre de 2016, cuando los directivos de Odebrecth declararon ante la justicia americana y brasileña. Pero el contrato de transacción es la prueba reina para demostrar un acuerdo para conciliar las partes. Varios poderosos están implicados, por ejemplo, Pedro Valencia, abogado de Corficolombiana en 2010 y hermano del actual ministro de agricultura.

 

La cercanía de Néstor Humberto con Sarmiento es tal que fue nombrado dentro de la Junta Directiva de la Casa Editorial El Tiempo, también como asesor de cabecera en la compra de El Tiempo al grupo español Planeta, y ante Securities and Exchange Commission, una especie de superintendencia en los Estados Unidos, para la entrada del Grupo Aval en la Bolsa de Nueva York. También asesoró al grupo en la compra de Promigas.

 

Caso Pizano

 

Recientemente la Fiscalía cerró el caso por la muerte de Jorge Enrique Pizano, exauditor de la Ruta del Sol, quien evidenció los sobornos y se los comunicó en agosto de 2015 a este paladín del derecho económico, para que se los entregara a Sarmiento. Pizano insistía que nadie le ponía cuidado por lo que llamaban chismes. En el curso de tal conversación con el hoy fiscal, la informalidad de éste, entre groserías y risas confirma la presencia del delito: “esta vaina se putió […] verifique esta mierda […] ese es un torcido […] yo tengo tantos años como profesional, yo me conozco a toda esa gente […] el único guevón que va a estar enterrado es usted (risas)”.

 

El fiscal dice que no podía como particular denunciar, además porque no se sabía para dónde iba la plata. Pero, ¿cómo no van a saber que es un delito? ¿Qué no tenía certeza que eran coima? Dice que cuando se posesionó como fiscal, Odebrecth no era todavía un escándalo. Las cosas cambian y Pizano se convirtió en testigo contra el presidente de Corficolombiana, lo que permite presumir que ya había tensión de alto calibre entre los otrora amigos.

 

En el caso Odebrecht, Néstor Humberto se declaró impedido solo hasta mayo del 2018, antes viajó internacionalmente para entrevistarse con 10 fiscales, incluyendo el de Brasil. Hay que recordar que nuestro personaje también está impedido en el caso Hyundai donde fungía de apoderado del señor Carlos Mattos, que ha querido pasar limpió y se sabe del millonario soborno a la juez Ligia del Carmen. Parece que la juez y el hoy fiscal ya se conocían en un pleito que terminó favorable a Corficolombiana.


Con esta última empresa el ahora fiscal ya había adelantado obscuras acciones como la del fraude financiero, donde se justificaban como CDTs falsos para no pagarle a Alejandro González Beltrán 3.000 millones resultado de sus inversiones, negocio en el cual la Sala penal de la Corte había fallado a favor de González. Entonces, Humberto Martínez apareció con falsas propietarias, las hermanas Jaramillo, que nunca fueron consultadas, utilizando sus firmas y cuando ellas fueron a reclamar Humberto les dijo: “¿ustedes no estaban muertas?”. Aún el señor González está esperando su plata. Todos los sucesos que circulan a su alrededor demuestran el peso de Corficolombiana, vía Humberto Martínez Neira en la rama judicial.

 

Entre coimas y algo más, hay que recordar que el señor Pizano comenzó a ser investigado en 2017 por el proyecto Tunjuelo-Canoas, contratado por la Administración Distrital de Samuel Moreno, actuando allí como gerente del Acueducto. ¿Un hombre ingenuo y utilizado por terceros? Todo puede ser, en todo caso temía ir a la cárcel, como Luis Fernando Andrade ex director de la ANI, quien pide que el fiscal declare impedimento en su caso, pues la investigación del fiscal sería sesgada.

 

Pizano se sentía decepcionado, deprimido y no quería quedar como corrupto. Se fue quedando solo; el fiscal le indicó que si tenía pruebas hiciera un memorial. Temía incluso por su propia vida. Fue el mismo Humberto quien declaró que su viejo amigo murió de una falla cardiaca, quizás un susto al corazón por el intento de suicidarse.

 

A continuación, casi de inmediato, el turno le correspondió a su hijo, “muerte accidental”, al beber, tres días después, de una botella; él era quién más sabia del asunto de su padre e incluso guardó los audios. Algunos familiares señalan que la botella no estaba ahí. Para la Fiscalía es un caso cerrado sin preguntas por resolver, como por ejemplo, frente a las presiones que padecía Pizano.

 

Por este culebrón tuvo que renunciar al Director Nacional de Medicina Legal, a cargo de la entidad desde hacía ocho años, por “confundir” un análisis de una supuesta mancha de sangre existente en una toalla usada por Pizano, que después se dijo que no era de humano y que en verdad resultó ser una muestra de saliva. El anuncio se hizo público después de la reunión con el fiscal. Pero siempre la fiscalía ha reforzado la teoría que no murió envenenado, basado para ello en una supuesta autopsia en el hospital de Facatativá. El sindicato de Medicina Legal ha denunciado que la muestra analizada no sirve para determinar la presencia de cianuro y que en este caso se han pasado por alto los protocolos internos.

 

Ante todo esto, no es casual que diferentes personas y organizaciones exijan al fiscal que se declare impedido para seguir al tanto del caso. Y tienen razón. El fiscal debe estar impedido por varias situaciones: en primer lugar, porque emitió concepto jurídico favorable en la adición Ocaña-Gamarra en septiembre de 2012 en la Ruta del Sol II. Es decir, que comprometió su criterio jurídico para adicionar los polémicos otro sí. Aunque nuestro tinterillo bursátil ha querido negar todo, como asesor apoderado del consorcio Ruta de Sol en 2012 ante el Ministerio de Comercio, el último día de la ejecución del término, presentó el contrato de estabilidad jurídica. Como superministro dio vía libre a la adición Ocaña-Gamarra considerada de importancia estratégica en el Conpes del 2014. Néstor Humberto dice que todo es una conspiración de exclientes, funcionarios de la DEA y fiscales de los Estados Unidos. En 2016 redactó el contrato de transacción para dimitir controversias entre Odebrecht y Episol –que es la firma que pertenece al grupo Aval–. Es decir, a pesar de evidenciar delitos deciden limar asperezas con una indemnización.

 

Las grabaciones demuestran de su conocimiento de las coimas en 2015. Esto quiere decir que tenía conocimiento de detalles de la corrupción y lo ocultó ante la Corte para ser elegido como fiscal. Ya en el cargo realizó toda suerte de acciones y declaraciones como ante el Capitolio el 27 de noviembre de 2018, utilizando a funcionarios y recursos de la fiscalía, junto con pruebas de procesos sin legalizar pues para su defensa obtuvo acceso al celular, computadores y tablet del difunto Pizano.

 

Todos sus actos son susceptibles de investigación. Solo hasta el pasado 24 de enero el fiscal se declaró impedido en lo relacionado con el caso Odebrecth. Con el atentado a la Escuela General Santander, los medios y el alto gobierno dejaron que proyectara su imagen de eficiencia y prontitud sin importar imprecisiones y errores. Todo con la necesidad de aparentar resultados.

 

Así las cosas, Néstor Humberto recuerda más al abogado de don Corleone, encargado de ocultar los crímenes de la mafia italiana; la diferencia es tenerlo en el ente acusador. Sin duda, es un chiste gris de la oligarquía para poderse reír de todo el país de abajo. Él representa ese sector acomodado, que enamorado de sus privilegios y de los beneficios del poder ganados, está dispuesto a conservarlos, al costo que sea, dando batalla permanente por proteger los privilegios de los más ricos y poderosos del país. No hay límite ni norma que valga para sacar limpios a esta “gente de bien”. Cómo él mismo diría, ese es el talante de nuestro fiscal.

Publicado enColombia
Jueves, 28 Febrero 2019 16:14

El fiscal del diablo

El fiscal del diablo

Néstor Humberto lleva en la vida pública nacional desde finales de los años 80, en activa relación entre el sector privado bancario y la política partidista. Su relación entre el capital y el poder lo ha convertido en un alfil para tapar los torcidos. Hoy, con el escándalo de Odebrecht, su autoridad está cuestionada. Cada episodio que se conoce de esa serie, trasluce una realidad cada vez más oscura y tétrica de las “altas esferas”. Este perfil describe el sector social al que pertenece.

 

Abogado y economista, recientemente cumplió 69 otoños; proviene de una familia acomodada. Su padre, Humberto Martínez Salcedo –“El corcho”–, fue actor, periodista, humorista y director de cine. Trabajó para la emisora cultural HJCK; fundó el periódico El Pereque. Su imagen más recordada se relaciona con el maestro Salastiano Tapias, obrero de construcción en el programa “Sábados felices”, y el maestro Taverita en la serie nacional “El Chinche”. Con sus personajes se quejaba de la ineficiencia del Estado, de hecho dejó el Derecho para dedicarse al humor político; vivió entre la censura cuando le cancelaban sus programas. Su hijo seguiría sus pasos con el Derecho, pero en el otro campo quizás se convertiría en un mal chiste improvisado o muy gris. Como Heriberto de la Calle, en abril de 1998, cuando le preguntaba si con el doctor Pastrana todos eras sanos y calletanos, éste respondía que eran una gran alianza por el cambio. Como diría Garzón: quién iba a pensar que al primer maestro humorista le saliera un hijo así de cafre.

 

Trepando a la carrera

 

Nuestro bachiller salió del Colegio Mayor de San Bartolomé a comienzos de los setenta, quizás allí conoció a José Elías Melo cuando capaban clase o saltaban tapia. Posteriormente se formó en las disciplinas de economía y leyes en la Pontificia Universidad Javeriana, se especializó en derecho financiero y arbitramento comercial, conocimiento que pronto pondría en práctica al fundar el Centro de Arbitramento de la Cámara de Comercio de Bogotá, para escalar a continuación como funcionario de la Superintendencia de Sociedades hasta llegar a ser Superintendente delegado para instituciones financieras.

 

A finales de los 80 Virgilio Barco lo nombró Superintendente Bancario y a comienzos de los 90 asumió la primera Junta Directiva del Banco de la República; también estuvo en la Comisión de Supervisión Bancaria de América Latina y el Caribe; fue subgerente legal del Banco Interamericano de Desarrollo en Washington. Una trayectoria como para saltar al escenario de la política nacional en el Ministerio de Justicia y Derecho en tiempos de Samper. Quizás allí aprendió cómo hacer grandes torcidos. Después viajaría como embajador en Francia, hasta que se le abrió la boca renunciando para lanzarse como precandidato liberal a la Alcaldía de Bogotá, disputa que pierde con nuestro alcalde de papel. Entonces se unió a una disidencia del partido liberal, alrededor del exfiscal Valdivieso, para aliarse con los conservadores.

 

El éxito del oportunismo lo llevó en la era Pastrana –a finales de los años 90– a ser Ministro del Interior y ejercer interinamente como Ministro de Justicia. Su renuncia se debió a un escándalo nacional, presionado para dimitir ante la amenaza de una moción de censura interpuesta por el entonces senador Amylkar Acosta –político liberal guajiro. El asunto en cuestión fue la reforma política; renunció antes que se votara la moción. Hoy tiene muchos más motivos para renunciar.

 

Una vez acumulado poder político y económico, montó su propia oficina de abogados, profesión que combinó durante toda la era de Uribe con la de profesor en distintas universidades. Hoy recibe el respaldo de quien está al frente y a la sombra de una franja importante del país en nuestro país, pues ante las denuncias de Daniel Coronel, el otrora Presidente y hoy Senador asegura que el fiscal es un hombre honesto.

 

Su relación con el capital financiero lo llevó a estar a la cabeza en el pleito más sonado en los 90, al representar a la familia Gilinski contra el Grupo Empresarial Antioqueño –el otrora “Sindicato Antioqueño”, en la fusión entre el Banco de Colombia con el Industrial Colombiano (BIC). De hecho, la firma legal Martínez Neira ha asesorado fusiones y compras bancarias como Colpatria con Corpavi, Bogotá con Megabanco y Superior con Davivienda. El éxito de la firma ha llegado a tal punto que realizó un acuerdo de asociación en Nueva York con el bufete legal DLA Piper (la mayor facturadora del mundo). Un negocio donde el bufete gringo adquirió una parte de la firma Martínez Neira, a la vez ambas se intercambian mutuamente clientes. La firma Martínez Neira ha asesorado no sólo a Luis Carlos Sarmiento sino también a Ardila Lule y al grupo Santo Domingo.

 

En el 2013, Néstor Humberto fue asesor en el proyecto de Ley de Baldíos, nada más que para beneficiar la situación jurídica de los grandes “cacaos” que habían comprado enormes extensiones de tierra en la antillanura, pasándose los topes legales de tierras dadas por la antigua reforma agraria. En el segundo periodo de Santos volvió a ser ministro, pero ahora con más poder como Ministro de Presidencia. Era conocido como el “Superministro” pues se relacionaba con todos los partidos e incluso unificó en un solo decreto cada ministerio, con especial polémica con el sector ambiental.


Unos años más, en el 2015, su poder seguía creciendo a tal punto que a finales del primer semestre protagonizó una pelea de gabinete, desautorizó de frente y en público –ante el Congreso– a Juan Fernando Cristo y Yesid Reyes, ministros del Interior y Justicia en ese momento. La coyuntura era el debate sobre el equilibrio de poderes, Humberto hizo proposiciones sin consultar nada con sus pares.

 

Con esta trayectoria logró el apoyo de los poderosos de siempre y de los advenedizos. Su amistad con Germán Vargas viene desde su disidencia liberal para fundar “Alianza por el cambio”, bautizado luego como “Cambio Radical”; no es extraño, por tanto, que Germán Vargas presionara a Santos para incluirlo en la terna de Fiscal sobre los 113 candidatos postulados, a pesar de no ser penalista. Con 17 de los 20 votos logrados en la Corte Suprema, cerraría con broche de oro una parte de su meteórica carrera. Cuando le preguntaron, como candidato, en qué casos se declaraba impedido señaló “No tengo ningún familiar y ningún cliente en causa de investigación”.

 

Amigo de Luis Carlos Sarmiento

 

El escándalo por corrupción suscitado por las contrataciones con Odebrecth tiene hasta el momento 91 personas investigadas, 18 en la cárcel, 15 fiscales rastreando coimas en 150 contratos ficticios y por 32,5 millones de dólares. De los pormenores que dejan ver la pus que cubre ese cuerpo se sabe más a partir de las declaraciones del trío brasileño de los “Luizes”, por ejemplo de los sobornos dentro de la Ruta del Sol II –Ocaña-Gamarra–, contratada durante la administración de Álvaro Uribe.

 

En ese entonces el viceministro de transporte, Gabriel García Morales, recibió sobornos que untarían a congresistas y funcionarios, el propio Gabriel sostiene que a los brasileños los conoció en Casa de Nariño. Ahora existen indicios que el 30 por ciento del soborno lo recibió Corficolombiana del grupo Aval, en manos de José Elías Melo Acosta, alto director de gerencia, que también fue ministro de trabajo en la era Gaviria y después Superintendente Bancario. Seguramente su confesión y aceptación de cargos sean favores cobrados para salvar a Luis Carlos Sarmiento Junior. El grupo Aval dice que conocieron de los sobornos en diciembre de 2016, cuando los directivos de Odebrecth declararon ante la justicia americana y brasileña. Pero el contrato de transacción es la prueba reina para demostrar un acuerdo para conciliar las partes. Varios poderosos están implicados, por ejemplo, Pedro Valencia, abogado de Corficolombiana en 2010 y hermano del actual ministro de agricultura.

 

La cercanía de Néstor Humberto con Sarmiento es tal que fue nombrado dentro de la Junta Directiva de la Casa Editorial El Tiempo, también como asesor de cabecera en la compra de El Tiempo al grupo español Planeta, y ante Securities and Exchange Commission, una especie de superintendencia en los Estados Unidos, para la entrada del Grupo Aval en la Bolsa de Nueva York. También asesoró al grupo en la compra de Promigas.

 

Caso Pizano

 

Recientemente la Fiscalía cerró el caso por la muerte de Jorge Enrique Pizano, exauditor de la Ruta del Sol, quien evidenció los sobornos y se los comunicó en agosto de 2015 a este paladín del derecho económico, para que se los entregara a Sarmiento. Pizano insistía que nadie le ponía cuidado por lo que llamaban chismes. En el curso de tal conversación con el hoy fiscal, la informalidad de éste, entre groserías y risas confirma la presencia del delito: “esta vaina se putió […] verifique esta mierda […] ese es un torcido […] yo tengo tantos años como profesional, yo me conozco a toda esa gente […] el único guevón que va a estar enterrado es usted (risas)”.

 

El fiscal dice que no podía como particular denunciar, además porque no se sabía para dónde iba la plata. Pero, ¿cómo no van a saber que es un delito? ¿Qué no tenía certeza que eran coima? Dice que cuando se posesionó como fiscal, Odebrecth no era todavía un escándalo. Las cosas cambian y Pizano se convirtió en testigo contra el presidente de Corficolombiana, lo que permite presumir que ya había tensión de alto calibre entre los otrora amigos.

 

En el caso Odebrecht, Néstor Humberto se declaró impedido solo hasta mayo del 2018, antes viajó internacionalmente para entrevistarse con 10 fiscales, incluyendo el de Brasil. Hay que recordar que nuestro personaje también está impedido en el caso Hyundai donde fungía de apoderado del señor Carlos Mattos, que ha querido pasar limpió y se sabe del millonario soborno a la juez Ligia del Carmen. Parece que la juez y el hoy fiscal ya se conocían en un pleito que terminó favorable a Corficolombiana.


Con esta última empresa el ahora fiscal ya había adelantado obscuras acciones como la del fraude financiero, donde se justificaban como CDTs falsos para no pagarle a Alejandro González Beltrán 3.000 millones resultado de sus inversiones, negocio en el cual la Sala penal de la Corte había fallado a favor de González. Entonces, Humberto Martínez apareció con falsas propietarias, las hermanas Jaramillo, que nunca fueron consultadas, utilizando sus firmas y cuando ellas fueron a reclamar Humberto les dijo: “¿ustedes no estaban muertas?”. Aún el señor González está esperando su plata. Todos los sucesos que circulan a su alrededor demuestran el peso de Corficolombiana, vía Humberto Martínez Neira en la rama judicial.

 

Entre coimas y algo más, hay que recordar que el señor Pizano comenzó a ser investigado en 2017 por el proyecto Tunjuelo-Canoas, contratado por la Administración Distrital de Samuel Moreno, actuando allí como gerente del Acueducto. ¿Un hombre ingenuo y utilizado por terceros? Todo puede ser, en todo caso temía ir a la cárcel, como Luis Fernando Andrade ex director de la ANI, quien pide que el fiscal declare impedimento en su caso, pues la investigación del fiscal sería sesgada.

 

Pizano se sentía decepcionado, deprimido y no quería quedar como corrupto. Se fue quedando solo; el fiscal le indicó que si tenía pruebas hiciera un memorial. Temía incluso por su propia vida. Fue el mismo Humberto quien declaró que su viejo amigo murió de una falla cardiaca, quizás un susto al corazón por el intento de suicidarse.

 

A continuación, casi de inmediato, el turno le correspondió a su hijo, “muerte accidental”, al beber, tres días después, de una botella; él era quién más sabia del asunto de su padre e incluso guardó los audios. Algunos familiares señalan que la botella no estaba ahí. Para la Fiscalía es un caso cerrado sin preguntas por resolver, como por ejemplo, frente a las presiones que padecía Pizano.

 

Por este culebrón tuvo que renunciar al Director Nacional de Medicina Legal, a cargo de la entidad desde hacía ocho años, por “confundir” un análisis de una supuesta mancha de sangre existente en una toalla usada por Pizano, que después se dijo que no era de humano y que en verdad resultó ser una muestra de saliva. El anuncio se hizo público después de la reunión con el fiscal. Pero siempre la fiscalía ha reforzado la teoría que no murió envenenado, basado para ello en una supuesta autopsia en el hospital de Facatativá. El sindicato de Medicina Legal ha denunciado que la muestra analizada no sirve para determinar la presencia de cianuro y que en este caso se han pasado por alto los protocolos internos.

 

Ante todo esto, no es casual que diferentes personas y organizaciones exijan al fiscal que se declare impedido para seguir al tanto del caso. Y tienen razón. El fiscal debe estar impedido por varias situaciones: en primer lugar, porque emitió concepto jurídico favorable en la adición Ocaña-Gamarra en septiembre de 2012 en la Ruta del Sol II. Es decir, que comprometió su criterio jurídico para adicionar los polémicos otro sí. Aunque nuestro tinterillo bursátil ha querido negar todo, como asesor apoderado del consorcio Ruta de Sol en 2012 ante el Ministerio de Comercio, el último día de la ejecución del término, presentó el contrato de estabilidad jurídica. Como superministro dio vía libre a la adición Ocaña-Gamarra considerada de importancia estratégica en el Conpes del 2014. Néstor Humberto dice que todo es una conspiración de exclientes, funcionarios de la DEA y fiscales de los Estados Unidos. En 2016 redactó el contrato de transacción para dimitir controversias entre Odebrecht y Episol –que es la firma que pertenece al grupo Aval–. Es decir, a pesar de evidenciar delitos deciden limar asperezas con una indemnización.

 

Las grabaciones demuestran de su conocimiento de las coimas en 2015. Esto quiere decir que tenía conocimiento de detalles de la corrupción y lo ocultó ante la Corte para ser elegido como fiscal. Ya en el cargo realizó toda suerte de acciones y declaraciones como ante el Capitolio el 27 de noviembre de 2018, utilizando a funcionarios y recursos de la fiscalía, junto con pruebas de procesos sin legalizar pues para su defensa obtuvo acceso al celular, computadores y tablet del difunto Pizano.

 

Todos sus actos son susceptibles de investigación. Solo hasta el pasado 24 de enero el fiscal se declaró impedido en lo relacionado con el caso Odebrecth. Con el atentado a la Escuela General Santander, los medios y el alto gobierno dejaron que proyectara su imagen de eficiencia y prontitud sin importar imprecisiones y errores. Todo con la necesidad de aparentar resultados.

 

Así las cosas, Néstor Humberto recuerda más al abogado de don Corleone, encargado de ocultar los crímenes de la mafia italiana; la diferencia es tenerlo en el ente acusador. Sin duda, es un chiste gris de la oligarquía para poderse reír de todo el país de abajo. Él representa ese sector acomodado, que enamorado de sus privilegios y de los beneficios del poder ganados, está dispuesto a conservarlos, al costo que sea, dando batalla permanente por proteger los privilegios de los más ricos y poderosos del país. No hay límite ni norma que valga para sacar limpios a esta “gente de bien”. Cómo él mismo diría, ese es el talante de nuestro fiscal.

Publicado enEdición Nº254
Sábado, 31 Marzo 2018 10:08

Colombia en la cuerda floja

Colombia en la cuerda floja

El asesinato sistemático de líderes sociales con 282 víctimas en el 2017, la falta de garantías de derechos humanos, la corrupción, la falta de un gobierno abierto, entre otros aspectos importantes en un Estado de derecho, ubican a Colombia cada vez más por debajo de lo aceptable en el ranking anual del Índice de Estado de Derecho, de acuerdo con el World Justice Project.



El pasado 31 de enero, el World Justice Project (WJP)*, publicó el informe de Índice de Estados de Derecho 2017–2018, estudio realizado a partir 113 países considerados en ocho factores: Límites al poder gubernamental, Ausencia de corrupción, Gobierno abierto, Derechos fundamentales, Orden y seguridad, Cumplimiento regulatorio, Justicia civil, y Justicia penal. En Colombia, producto de quienes detentan el poder, la coyuntura nacional es cada vez más preocupante en términos de la violación de los derechos humanos y de los escándalos políticos y económicos, con una justicia que se queda corta cuando se trata de condenar a los agentes del poder.

 

Colombia en la cuerda floja. Las puntuaciones entre estos 113 países pueden compararse a nivel global y regional. En el rango global, Colombia se ubica en el puesto 72, y a nivel regional en el puesto 19, de 30 países de América Latina y el Caribe. Sin embargo, hay algo que llama la atención y es el descenso que tuvo el país en los últimos años, que más allá de ubicarlo en un puesto, evidencia las graves problemáticas presentes, la falta de derechos y la ausencia de un control real y eficiente que garanticen una vida digna y una democracia real, un descenso de 10 lugares como el registrado por Colombia en tan solo 3 años significa que más allá de las cifras, la realidad es preocupante. En el 2016, el país se ubicó en el puesto 71 y en el 2015 en el 62. (Ver Tabla 1)

 

p 16

 

 

 

Lo que significa que Colombia no está mejorando en términos de democracia y derechos fundamentales, sino que, por el contrario, es un país cada vez más absorto por la corrupción y los criminales que carcomen a cada uno de los estamentos políticos y sociales, sin que nadie salga afectado, excepto el pueblo mismo.

 

Si bien no hay Estados de derecho perfectos, Colombia, en su supuesta transición hacia la paz, tal como dice el dicho popular “tras de gorda, inflada”: tiene un gobierno que hace y deshace, según su conveniencia. Un gobierno, que como es público, es ilegítimo en tanto el patrocinio recibido por Santos de parte de Odebrecht –al igual que su anterior jefe Álvaro Uribe Vélez–; gobierno que no cumple con su compromiso de restituir la tierra a campesinos, comunidades afro e indígenas, afectadas por el conflicto armado, ni con proteger la vida de los líderes sociales, hoy amenazados, hostigados y asesinatos; país, por demás, donde las investigaciones sobre los falsos positivos y las famosas chuzadas no pasan de ser primicias de periódicos y canales de televisión.

 

Para entender los valores y los 8 aspectos evaluados por WJP, cabe aclarar que 1 es la mejor calificación y el rango por nivel de ingreso corresponde a otros países que ingresaron en el ranking junto con Colombia, tal como Albania, Turquía, Rusia, Rumania, entre otros.

 

Aspectos evaluados

 

Límites del poder gubernamental: mide la capacidad de decisión que tienen quienes gobiernan desde la instancia judicial, desde el poder legislativo, las sanciones por mala conducta, la auditoría independiente, los cheques no gubernamentales y la transición legal de la potencia.

 

Ausencia de corrupción: Este aspecto es especial, dada la coyuntura en el país. Con éste miden el nivel de corrupción presente en los estamentos judiciales, legislativos, ejecutivos y en las fuerzas militares y de policía; de estos, el poder judicial es el estamento con los mayores indicadores de corrupción.

 

Gobierno abierto: en este punto se evalúa el derecho a la información, la participación cívica y los mecanismos de queja y/o reclamo a los que puede acceder la población.

 

Derechos fundamentales: uno de los temas más sensible luego de firmados los acuerdos de paz. El World Justice Project, define este aspecto tomando como referentes la discriminación, el derecho a la vida y seguridad, el debido proceso legal, la libertad de expresión, la libertad de religión, el derecho a la privacidad, la libertad de asociación y los derechos laborales.

 

Orden y seguridad: en este caso se tiene en cuenta la ausencia del delito, ausencia del conflicto civil y la ausencia de la reparación violenta.


Cumplimiento regulatorio: se mide la reglamentación de efectiva aplicación, sin influencia inapropiada, sin demoras injustificadas y el respeto del debido proceso.

 

Justicia civil: corresponde a la accesibilidad y asequibilidad, no discriminación, sin corrupción, sin influencia gubernamental indebida, sin retrasos irrazonables y aplicación efectiva.

 

Justicia penal: evalúa los mismos aspectos de la justicia civil, con la variación de incluir las investigaciones efectivas, la efectividad del sistema correccional y la oportuna y efectiva adjudicación.

 

El espectro de la justicia en Colombia es cada vez más limitado y banal, a nivel internacional se evidencian las falencias gubernamentales y las denuncias e informes se quedan ahí, da lo mismo ver que Holanda, Dinamarca y Suecia ocupan los mejores lugares, países con los mejores gobiernos y condiciones de vida y, a su vez, ver países como Colombia donde la justicia y la democracia formal penden de un hilo y son cada vez más ajenas a la vida digna de las personas.

 

De acuerdo con el fundador y CEO del WJP, William H. Neukom “El Estado de Derecho es la base para que las comunidades gocen de paz, igualdad y oportunidades”, sin embargo, el pasado 7 de marzo, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, se refirió a las 282 personas defensoras de los derechos humanos asesinadas en Colombia, registradas desde el 2016 hasta lo que va del 2018. El Alto Comisionado enfatizó en los más de 20 informes de crímenes en este primer trimestre del año, por lo que calificó de “alarmante” la situación, la cual esperan denunciar de manera oficial el 21 de marzo.

 

 

p 17correc

 

Lo complejo del asunto

 

Firmados los acuerdos con las Farc, Colombia es agenda tanto para los medios de comunicación como para los distintos organismos internacionales. En su transición a la paz y una vez acordada la finalización de la confrontación armada con las Farc, las realidades de quienes habitan este país deberían ser muy distintas o por lo menos, muy lejanas a la muerte, la desaparición y hostigamientos sufridos durante años. Sin embargo, el panorama es desalentador y evidencia los verdaderos problemas de fondo.


Como otra parte del horror que vivimos, el Programa de la ONU para el Medio Ambiente informó el pasado el 6 de marzo, el asesinato en nuestro país durante el 2017 de 32 defensores del territorio y el medio ambiente, a lo que el Alto Comisionado de la ONU precisó que no solo es la defensa del medio ambiente, también es la defensa de la vida, la salud, el agua, la higiene, la alimentación y demás derechos culturales, políticos y civiles. Cabe resaltar que son las comunidades campesinas, afro e indígenas a quienes más les violentan el derecho al territorio.

 

Ante tal problemática, la ONU plantea que el cambio empieza en cada uno de los colombianos, que solo así puede detenerse el asesinato de quienes luchan por una vida mejor; sin embargo, ante la amenaza de muerte que acecha constantemente a quienes lideran el verdadero cambio, una justicia y una democracia real de todos y para todos, hace falta cuestionar los modelos económicos y políticos a los que está sometida Colombia e, incluso, el mismo acuerdo de paz firmado entre el Gobierno y las Farc.

 

Aunque, según William H. Neukom, “Ningún país ha logrado, mucho menos sostenido, un Estado de Derecho perfecto. El Índice de Estado de Derecho del WJP es un primer paso para establecer puntos de referencia, informar y encaminar reformas, y para enfatizar la importancia fundamental del Estado de Derecho”.

 

* El World Justice Project es una organización independiente y multidisciplinaria que trabaja para fortalecer el Estado de Derecho en el mundo. Un Estado de Derecho efectivo reduce la corrupción, combate la pobreza, y protege a las personas de las injusticias. El Estado de Derecho es la base para alcanzar comunidades que gocen de paz y oportunidades, y es el fundamento para el desarrollo del capital humano, un gobierno responsable, y el respeto a los derechos fundamentales.

 

 

Publicado enEdición Nº244
Una multitud presenció la misa final del Papa en la base de la Fuerza Aérea de Las Palmas.

 

Ante multitudes, Francisco defendió el medio ambiente y los derechos de los pueblos originarios. No dijo nada de los abusos sexuales en el interior de la Iglesia. Tampoco del indulto a Fujimori.

 

Ayer terminó la visita del papa Francisco al Perú con una multitudinaria misa a la que se informó asistieron más de un millón y medio de personas, más de lo esperado. Ha sido una visita que movió multitudes, un entusiasmo popular que siguió al Papa a cada lugar que fue, a todas las rutas por las que pasó. Una visita que tuvo su punto más importante en el mensaje del Pontífice desde la Amazonia en defensa de los pueblos indígenas y el medioambiente,y de crítica a “los grandes intereses económicos” que explotan los recursos naturales sin tomar en cuenta los costos para el ambiente y la vida de los pueblos originarios. Y que también tuvo notorios y cuestionables silencios. Ni una palabra de Francisco sobre los abusos a menores al interior de la Iglesia y el encubrimiento de estos actos, a pesar de que el país enfrenta un escándalo de abusos en una organización católica. Ni siquiera hubo un pedido de perdón, como había hecho días antes en Chile. Otro tema silenciado por el Pontífice fue el de los derechos humanos y los reclamos de justicia de las víctimas de la dictadura de Alberto Fujimori, condenado en 2009 a 25 años por crímenes de lesa humanidad y corrupción y recientemente indultado por el presidente Pedro Pablo Kuczynski. En ambos casos, las víctimas habían pedido reunirse con Francisco, pero eso no ocurrió.

Una treintena de víctimas han denunciado que fueron abusados al interior de la sociedad de vida apostólica Sodalicio de Vida Cristiana, organización católica de extrema derecha fundada en 1971 por Luis Figari, hoy con pedido de detención por parte de la fiscalía y protegido en Roma por el Vaticano. Las víctimas han acusado al arzobispo de Lima, Juan Luis Cipriani, de haber encubierto estos crímenes cuando recibió las denuncias de esos abusos. Cipriani tuvo lugar protagónico al lado del Papa en su paso por el Perú. Este caso, que afecta a víctimas de la clase alta del país, es el más notorio, pero no el único de abusos a menores al interior de la Iglesia peruana.

Pero Francisco no solamente eludió el tema, sino que el obispo José Antonio Eguren, miembro del cuestionado Sodalicio y muy cercano a Figari, dio el mensaje de bienvenida al Papa nada menos que en un encuentro con seminaristas. A diferencia de lo ocurrido en Chile con el obispo Juan Barros, en el Perú este hecho pasó desapercibido por los grandes medios, embargados en un fervor por el Papa que redujo a cero cualquier posibilidad de análisis crítico de esta visita.

“En la Iglesia se mantiene la misma estructura de encubrimiento institucional a estos abusos, se está comportando como una violadora sistemática de derechos humanos. Si Francisco quisiera tiene toda la potestad para hacer cambios”, le señaló a PáginaI12 el ex sacerdote mexicano Alberto Athié, que estos días estuvo en Lima con un grupo de activistas contra los abusos a menores en la Iglesia y que fue uno de los denunciantes de los abusos de Marcial Maciel y los Legionarios de Cristo.

Los familiares de los asesinados y desaparecidos por la dictadura del indultado Fujimori esperaban que el Papa diera un mensaje de respaldo a la necesidad de justicia y contra la impunidad en los casos de violaciones a los derechos humanos que significa este indulto. Pero eso no sucedió.

La multitud que fue a la misa final del Papa en la base de la Fuerza Aérea de Las Palmas hizo largas colas para ingresar desde la noche anterior. Esperaron toda la noche y el día al Pontífice, que comenzó la misma a las 16:15 horas (18:15 hora de Argentina). Los bomberos debieron lanzar agua a la multitud que esperaba para bajar en algo el intenso calor. Alrededor de un millar de personas debieron recibir atención médica. Para facilitar la llegada de la gente, el gobierno, interesado en promover el fervor por el Papa y bajar la atención sobre la crisis que vive el país, ordenó que el transporte en el subte sea gratuito, para lo cual debió pagarle 700 mil soles (poco más de 200 mil dólares) al concesionario. La visita del Papa le costó al Estado peruano unos 15 millones de dólares.

Lo más relevante del mensaje de Francisco en la multitudinaria misa con la que cerró su paso por el país fue una breve referencia a las desigualdades económicas. “Mirando la ciudad podríamos comenzar a constatar que existen ciudadanos que consiguen los medios adecuados para el desarrollo de la vida personal y familiar, y eso nos alegra; el problema está en que son muchísimos los no ciudadanos, los ciudadanos a medias o los sobrantes urbanos que están al borde de nuestros caminos, que van a vivir a las márgenes de nuestras ciudades sin condiciones necesarias para llevar una vida digna y duele constatar que muchas veces entre estos sobrantes humanos se encuentran rostros de tantos niños y adolescentes, el rostro del futuro”, dijo Francisco.

Al mediodía de ayer, el Papa trasladó el tradicional Angelus, que suele dar todos los domingos desde un balcón de la Iglesia San Pedro, a un balcón de la Catedral de Lima, que da a la Plaza Mayor de la ciudad. Antes se había reunido en la Catedral con los 49 obispos peruanos. Fue un encuentro con una jerarquía eclesiástica atravesada por divisiones y enfrentamientos entre conservadores y progresistas.”Queridos hermanos obispos, trabajen por la unidad, no se queden presos de las divisiones”, fue el mensaje del Papa a los obispos peruanos. Minutos antes, en un encuentro con monjas de clausura en una Iglesia del centro de la ciudad les había pedido a las religiosas: “recen por la unidad de esta amada Iglesia peruana, que está tentada de divisiones”.

Sentado a la derecha de Francisco durante este encuentro con los obispos en el que el Papa habló de la unidad de la Iglesia, estaba el arzobispo Cipriani, considerado un factor central de división al interior de la Iglesia peruana. Miembro del ultraconservador Opus Dei y nombrado en el cargo por Juan Pablo II, La Comisión de la Verdad y Reconciliación señaló que el ex obispo de Ayacucho encubrió violaciones a los derechos humanos. Cipriani es un partidario de la dictadura de Fujimori y defensor de los represores acusados de violaciones a los derechos humanos, y no pierde oportunidad en utilizar el púlpito para lanzarse contra las libertades y derechos sociales e individuales y atacar a sus críticos. Su figura es cuestionada fuera y dentro de la Iglesia.

En su diálogo con los obispos, el Papa habló de “un capitalismo liberal inhumano que hace daño a la gente” y criticó con severidad la corrupción. Señaló que la política estaba “en crisis” y “muy enferma” por la corrupción y cuestionó “el fenómeno de los paraísos fiscales”. Aterrizó el tema de la corrupción a la actualidad peruana: “¿Qué le pasa al Perú que a cada presidente lo meten preso? Humala está preso, Toledo, Fujimori estuvo preso hasta ahora, Alan García está que entra o no entra”. Francisco olvidó en esa relación al actual presidente, también involucrado en la trama de corrupción de Odebrecht y que hace un mes estuvo a punto de ser destituido por el Congreso por esa causa.

El cuestionado arzobispo Cipriani se ha esforzado durante esta visita del Papa en estar todo el tiempo posible a su lado, ocultando sus diferencias con Francisco y buscando aprovechar esa cercanía con el fervor que despierta Francisco para mejorar su muy deteriorada imagen. No ha sido el único.

El presidente Kuczynski, hundido en una alta impopularidad que bordea el 80 por ciento, aislado y en medio de una grave crisis social y política a raíz del indulto a Fujimori, también ha tratado de seguir al Papa todo lo posible en sus actividades públicas –incluso viajó a Madre de Dios y Trujillo para estar cerca del Pontífice– para tratar de sacarle algún provecho personal a esta visita pontificia que desató el entusiasmo popular. Los días que Francisco estuvo en el país le han dado un respiro al agobiado Kuczynski. Ayer, cuando el avión del Papa despegaba, volvía la dura realidad para el presidente peruano.

 

na21fo02 2

AFP

El Papa bendijo a una mujer en la Catedral de Lima, donde dio su tradicional Angelus.

 

Publicado enInternacional
Jueves, 30 Marzo 2017 07:26

Temer contra las cuerdas

Temer sobrevive a fuerza de ceder al capital financiero y grupos extranjeros.

 

La Procuraduría Electoral sugirió al Tribunal Superior Electoral la separación del cargo del mandatario, cuyo juzgamiento fue convocado para la semana próxima. Se habla de financiamiento ilegal de su campaña.

 

Desde Brasilia

 

¿Temer cae? Opositores y aliados del gobierno se formulaban ayer esa pregunta en los corrillos del Congreso a poco de conocerse la noticia de que la Fiscalía recomendará la salida de Michel Temer por haber financiado ilegalmente su campaña, cuando era titular del Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB). La Procuraduría Electoral sugirió al Tribunal Superior Electoral la separación del cargo del mandatario, cuyo juzgamiento fue convocado para la semana próxima.

La fórmula integrada por Dilma Rousseff y Michel Temer, vencedora de los comicios de 2014, fue acusada de “abuso de poder político económico”, por lo cual la ex presidenta puede perder sus derechos políticos por ocho años y Temer ser apartado automáticamente, y reemplazado por el jefe de Diputados, Rodrigo Maia, según el escrito del subprocurador Nicolao Dino, publicado ayer por Estado de San Pablo, pese al secreto del sumario.

Alarmado ante el riesgo de ser obligado a dejar el gobierno, el ocupante del Palacio del Planalto se reunió con asesores junto a quienes esbozó una “estrategia para arrastrar” el proceso a través de medidas dilatorias, escribió Folha de San Pablo.

Se sabe que parte del Tribunal Superior Electoral podría facilitar esas operaciones para impedir una pronta condena y dilatar los tiempos. Pero el Planalto enfrentará otro problema ya que que el ministro instructor del caso, Herman Benjamin, al parece también pedirá a sus colegas en el Plenario que el mandatario sea desplazado.

 

Guerra de sucesión

 

A la pregunta escrita arriba ¿Temer cae? bien se la podría reemplazar por otra, ¿Habrá un golpe dentro del golpe a partir del juzgamiento?.

Llegado a la Presidencia de forma anómala, al presidente le restan pocos fundamentos de poder para permanecer en el cargo. Su popularidad del 14% en mayo de 2016 se redujo al 10% el mes pasado y la tendencia es que siga deshidratándose. Las clases medias movilizadas por la prensa para derrocar a Dilma, “y acabar con el gobierno más corrupto de la historia”, ahora parecen estar están espantadas al comprobar que el Palacio del Planalto alberga a una gavilla especializada en estafar al Estado.

Ya cayeron seis ministros por corrupción y hay otros en el patíbulo, la mayoría del PMDB. Nueve de los 28 ministros actualmente en funciones constan en la lista de Lava Jato que se encuentra en poder de un ministro del Supremo Tribunal Federal, y hace dos semanas surgió el sospechoso número diez, que es el titular de Justicia Osmar Serraglio envuelto en el escándalo de las carnes vendidas vencidas.

Por eso el domingo pasado los grupos neocons, incluso algunos defensores del retorno de las Fuerzas Armadas, reunieron sólo 10 mil personas en San Pablo, después de haber convocado cientos de miles en varias marchas realizadas el año pasado y en 2015.

Con el activismo golpista vaciado,y sus agitadores más interesados en viajar a Miami que en movilizarse, reapareció la protesta desde abajo, que tuvo su momento más importante hace tres semanas cuando Luiz Inácio Lula da Silva reunió unas 200 mil personas, o más, también en la principal arteria de San Pablo, la Avenida Paulista.

Son cada vez más frecuentas lo actos políticos por la salida de Temer y el llamado a elecciones democráticas ( directas) y las marchas contra las reformas previsional y laboral, lo que entonó a la dirigencia sindical para comenzar a trabajar con vistas a una huelga general.

Viendo cómo se le achican los márgenes de gestión Temer administra con la urgencia propia de quien está con los días contados: aprobó la tercerización laboral reciclando un proyecto de 1998 porque su base de apoyo parlamentaria comienza a debilitarse, privatizó 3 aeropuertos por subasta sin exigir ni siquiera un cronograma de inversiones a los grupos extranjeros que se los quedaron y entregó, sin siquiera llamado a concurso, grandes yacimientos petroleros a compañías multinacionales que desplazaron a Petrobras.

Ayer habló en un evento del Bank of America Merrill Lynch, en el que fue su tercer encuentro con banqueros e inversores norteamericanos en los últimos diez días. Además habló con Donald Trump, que lo saludó pero no lo invitó a que lo visite en la Casa Blanca.

Temer sobrevive a fuerza de ceder al capital financiero y grupos extranjeros, a los que advierte que su caída será la antesala del caos. Ese fue el lenguaje empleado por su abogado defensor Gustavo Guedes cuando lo consultaron sobre el tema. Guedes recomendó a los miembros del Tribunal que antes de emitir un fallo recuerden que la salida del gobernante puede desatar turbulencia en la Bolsa de Valores y dar paso a la inestabilidad económica.

Es posible que apoyado en esa dinámica, que combina privatizaciones-legislación regresiva-represión social, Temer logre llegar hasta el fin del mandato el 31 de diciembre de 2018. Como también es plausible considerar que sus socios lo abandonen si comprueban que es incapaz de asegurar el régimen posdemocrático e impedir elecciones directas.

Uno de esos socios que pudiera saltar del barco golpista si comienza a zozobrar es el presidente es el titular del Tribunal Superior Electoral, Gilmar Mendes, quien sorprendió al convocar al Plenario de esa corte para el martes próximo, cuando todos esperaban que la sesión fuera en mayo o junio.

Ocurre que Gilmar Mendes es un abierto candidato presidencial en eventuales elecciones indirectas, en las que también se cita como presunto postulante a Nelson Jobim, ex miembro de Supremo Tribunal Federal y ministro de Defensa. Hay un tercero, pero más desgastado aspirante: el ex presidente Fernando Henrique Cardoso, quien después de fogonear el golpe ahora sueña volver al gobierno por asalto.

 

 

Publicado enInternacional
François Fillon, candidato francés a la presidencia, durante un discurso que pronunció el jueves pasado en la ciudad de Nimes

 

Hace un año, en Francia, las elecciones presidenciales para 2017 parecían aseguradas. Había tres partidos que importaban: Los republicanos (LR), de centro derecha; los socialistas, de centro izquierda (PS), y la extrema derecha, el Frente Nacional (FN). Dado que en Francia hay normalmente dos rondas con sólo dos candidatos permitidos en la segunda ronda, la cuestión clave es siempre cuál de los tres será eliminado en la primera ronda.

Parecía seguro en ese momento que el FN estaría en la segunda ronda, encarnando un sentimiento anti-establishment. Parecía igualmente seguro que si el presidente François Hollande buscaba la elección, perdería de mala manera. Esto significaba que el candidato de LR estaría en la segunda ronda. Esto sería cierto en especial si LR escogía a Alain Juppé y no al ex presidente Nicolas Sarkozy. La mayoría de la gente pensaba que Juppé tenía más probabilidad de atraer a los votantes socialistas y de centro que Sarkozy, y como tal mayor probabilidad de ganar la presidencia.

Entonces, la visión general de hace un año era que los partidos del establishment prevalecerían y que Juppé ganaría. Qué incorrectas resultaron estas expectativas. Si la elección de Trump en Estados Unidos y la victoria del Brexit en el Reino Unido fueron inesperadas, palidecen ante la inesperada situación en Francia. Hay seis plausibles candidatos para las elecciones presidenciales, y todos ellos (sí, todos ellos) alegan ser anti-establishment. Es más, quiénes serán los dos de los seis que estarán en la segunda ronda sigue siendo hasta ahora la adivinanza de todos. Entre ahora y el 23 de abril de 2017, la primera ronda de las elecciones presidenciales, el electorado parece extremadamente volátil.

He aquí por qué. El complicado sistema francés busca favorecer a los dos partidos principales del establishment. Y es común que funcione. Asume, sin embargo, que todo mundo es llamado a votar dos veces. Esta vez han sido cuatro veces para votar –primero que nada en las dos rondas de las primarias y luego dos veces en las elecciones presidenciales. Esto significa que un votante en la primera ronda de las primarias tendría que anticipar el resultado de la tercera elección (la primera ronda de las presidenciales) para decidir por quién votar en la primera ronda de las primarias. El resultado de esta tarea imposible es que los resultados de las primarias pueden ser muy sorprendentes, y de hecho así lo fueron.

Las primarias del LR fueron las primeras, y ocurrieron el 20 y el 27 de noviembre de 2016. En esta primaria de votantes de derecha y centro-derecha hubo tres candidatos principales. Los dos con mayor respaldo eran Sarkozy y Juppé. El tercero, muy atrás en las encuestas, era François Fillon. Fillon hizo una campaña algo anti-establishment enfatizando los males de las malversaciones financieras, de las cuales Sarkozy fue acusado y Juppé fue convicto en el pasado. También fue ultra conservador en aspectos sociales, apelando al voto católico.

Fillon sorprendió a todo mundo. En las encuestas iba en tercer lugar con sólo 10% de los votantes. En la votación brincó como 30 puntos y llegó en primer lugar. Su victoria fue tan decisiva que Sarkozy, quien llegó en tercero, lo respaldó (aunque sólo fuera por dañar a Juppé). Y Fillon prevaleció fácilmente sobre Juppé en la segunda ronda, dos a uno.

Luego vinieron las primarias de la izquierda. Anticipando una derrota humillante, Hollande se retiró de la carrera desde antes de las primarias. Su primer ministro, Manuel Valls, de inmediato entró a la carrera y se esperaba que ganara, al menos en la primera ronda. Valls se plantó como el candidato del establishment, respaldado por el ala derecha de la izquierda francesa y calladamente por Hollande.

Dos antiguos ministros de Hollande compitieron como candidatos de izquierda contra Valls. Arnaud Montebourg había renunciado debido a las políticas de austeridad de Hollande. Benoît Hamon fue despedido por Hollande porque se oponía a estas políticas dentro del gabinete. Ambos sentían que Hollande y Valls habían traicionado a la izquierda. Se esperaba que Montebourg llegaría en segundo tras Valls, y tal vez ganar en la segunda ronda.

Nada de esto ocurrió. Valls llegó en segundo, no en primero, y Hamon, no Montebourg, fue quien ganó en esas primarias. Hamon se había rehusado a respaldar lo realizado por Hollande y Valls en su tiempo en el gobierno e insistió en discutir nuevas políticas futuras, ofreciendo una propuesta de importancia. De pronto, la izquierda dentro de la primaria de izquierda parecía fuerte. Hamon recogió el respaldo de muchas diferentes facciones de la izquierda y fue capaz de hacer tropezar a Valls en la segunda ronda con casi 58% de la votación.

Hay otras dos personas en la carrera. Una es Emmanuel Macron, antiguo ministro de Hollande que pensó que sus políticas eran insuficientemente pro-neoliberales, y que formó su propio partido, En marche! Macron se negó a entrar en las primarias de la izquierda. Se plantó en su programa –muy neoliberal en materia económica pero al mismo tiempo muy progresista en todas las cuestiones sociales.

La otra persona en la carrera es Jean-Luc Mélenchon, que por años se ha propuesto a sí mismo como la izquierda de la izquierda. Él le llama a su partido La France insoumise (la Francia insumisa) implicando a aquellos en la izquierda que resisten y que no permitirán ser sometidos. Por esta razón ha rechazado, descalificando como no izquierdistas, a todos los que sirvieron en el gobierno de Hollande, aun si después fueron despedidos o renunciaron.

Macron asume que su programa puede apelar a los votantes de clase media a lo ancho del espectro de la izquierda. Después de la primaria de la izquierda, muchos votantes de Valls que se enojaron por la postura izquierdista de Hamon, inicialmente amenazaron con cambiarse con Macron. Por tanto, Macron parecía implicar una amenaza para Fillon en la primera ronda de las presidenciales. Mélenchon no se hizo ilusiones de ganar esta vez, pero se prepara para el futuro. Es muy poco probable que responda al llamado de Hamon a unirse tras él en la izquierda.

De repente ocurrió un suceso importante. Fillon fue denunciado como alguien que fingió ser parangón de honestidad financiera. Había puesto a su esposa y sus dos hijos en la nómina gubernamental de algo que se demostró era trabajo ficticio. Esto no es una práctica poco común en Francia, pero los montos de dinero en este caso eran tan grandes y la acción tan contraria a los alegatos de Fillon como candidato, que LR comenzó una gran discusión en torno a un llamado Plan B para reemplazar a Fillon por otra persona.

Pero resultó que reemplazar a Fillon sería todavía peor para LR que dejarlo como candidato. Esto es así porque no hay un candidato individual que sea obvio. Y el esfuerzo para escoger a uno de ellos podría desgarrar a LR. Además Fillon contraatacó pidiendo perdón por sus malas acciones, y asegurando que todavía podía ganar. El Plan B desapareció y Fillon se mantiene como candidato de LR. La cuestión es cuántos votantes perdió para la primera ronda de las elecciones presidenciales debido a sus transgresiones.

Entonces, como dije, todos afirman ser anti-establishment. En realidad Fillon y Macron están cerca de jugar ese papel. Esto deja a Hamon como el que tiene mayor número de credenciales para representar un cambio real. Pero si quiere ganar la primera ronda de las presidenciales debe mantener en línea al partido socialista (hasta ahora lo está haciendo), atraer a los votantes de Mélenchon, atraer a votantes ecologistas (también lo está haciendo) y atraer a los centristas. Esto es bastante difícil. Marine Le Pen, del FN, ha estado recibiendo 25% de las encuestas constantemente por más de un año. Parece estar en una meseta, pero es alta. Ahora está intentando atraer a simpatizantes de Fillon desilusionados. Macron está subiendo en las encuestas, y también Hamon. Mélenchon no está cediendo. Y como decían los cartonistas: el establishment son los otros.

Si Hamon prevalece, eso será un evento mundial importante. Será la primera carrera electoral importante en Europa (o en alguna otra parte para el caso) en que un candidato de izquierda, de izquierda abierta, haya ganado. Esto revertiría la tendencia mundial de candidatos o partidos que se mueven hacia la derecha.

Conforme los trastornos económicos continúan expandiéndose, la idea de que uno pueda ganar como izquierdista puede de nuevo volverse legítimo. Es un tanto equivalente a lo que habría ocurrido si Bernie Sanders hubiera ganado la primaria demócrata en Estados Unidos. Pero recuerden, todo esto depende ahora de que los votantes adivinen quiénes serán los candidatos en la segunda ronda de las presidenciales. Asumiendo que Le Pen obtenga 25%, eso deja un 75% para dividirse entre los otros cinco candidatos.

La primera ronda de las presidenciales no ocurrirá sino hasta el 23 de abril de 2017. Esto es un tiempo relativamente largo para que los votantes hagan una decisión difícil. Las encuestas muestran que la intensidad del apoyo es muy delgada, en especial para Macron. Es por eso que podemos esperar gran volatilidad en las encuestas. No hay manera de asegurar quién obtendrá el probable 20% necesario para estar en la segunda ronda de las presidenciales el 7 de mayo de 2017.

 

Traducción: Ramón Vera Herrera

© Immanuel Wallerstein

 

 

Publicado enInternacional
Marine Le Pen fue despojada de su inmunidad por el Parlamento Europeo por difundir imágenes de crímenes del Estado Islámico.

 

Uno tras otro, los hechos son aberrantes. Contra viento y marea, Fillon se empeña en mantener su candidatura, alega que es víctima de un “asesinato político” y, como Marine Le Pen, descarga su ira contra la institución judicial.

 

Desde París

 

Bruno Bernard, un ex consejero político de la embajada de Francia en Gran Bretaña, se pregunta, en las páginas del diario conservador Le Figaro, ¿ por qué Francia no produce series televisivas de temática política como The West Wing y House of cards en los Estados Unidos, la dinamarquesa Borgen o la británica The thick of it? Bernard responde: “la razón es simple. La realidad sobrepasa la ficción. Un guión que relatara los acontecimientos políticos desde 2012 sería rechazado por todos los productores con el motivo de que no es verosímil”. Francia está en el centro de esa irrealidad cuando vive el momento más esencial de una democracia, las elecciones presidenciales. Uno tras otro, los hechos son aberrantes. El 2 de marzo, la candidata de la extrema derecha, Marine Le Pen, perdió su inmunidad parlamentaria. El Parlamento Europeo votó por unanimidad esa medida en una de la media docena de causas judiciales que el partido Frente Nacional tiene en los tribunales. Se trata del proceso abierto en Francia por la difusión, a través de la cuenta Twitter de Marine Le Pen, de imágenes de los abusos cometidos por el Estado Islámico. Y aún le quedan otras cuentas pendientes más, entre ellas los cargos de corrupción y malversación de fondos por los cuales aún la protege su inmunidad. Sin embargo, el tres de marzo, la justicia la convocó en esa causa con el objetivo de inculparla. Los jueces avanzan sin importar ni el calendario electoral, ni las figuras. La policía ya registró esta semana el departamento que el candidato conservador, François Fillon, tiene en París. Y luego de que fuera citado por la justicia para el próximo 15 de marzo para ser oficialmente imputado por los falsos puestos de trabajo en la Asamblea Nacional de su esposa e hijos, decenas de parlamentarios y miembros del equipo de campaña, incluido el jefe de la misma, abandonan las filas de su candidatura. La derecha siente que va en línea recta al paredón de la derrota y promueve, ahora, la candidatura del ex Primer Ministro Alain Juppé, derrotado por el mismo Fillon en las primarias organizadas por Los Republicanos. Contra viento y marea, Fillon se empeña en mantener su candidatura, alega que es víctima de un “asesinato político” y, como Marine Le Pen, descarga su ira contra la institución judicial.

La anomalía constituye un pozo sin fin. En una conversación telefónica con Sarkozy, el ex mandatario le dijo a Fillon: “esto no puede continuar así”. Pero sigue. El despropósito roza proporciones de opereta peligrosa. François Fillon y la revista ultra conservadora Valeurs Actuelles convocaron para este fin de semana una manifestación en el Trocadero en apoyo a Fillon y “contra el golpe de Estado de los jueces”. A ella se sumó un sólido grupo homófobo y católico radical que sacó millones de personas a la calle en contra de la ley sobre el matrimonio igualitario, La Manif Pour tous. Fillon recurre así a la calle y a su expresión más violenta para validar su permanencia y la batalla que mantiene con la justicia. El populismo tercermundista se mudó de continente y de sociedad. El moderado Fillon, católico, oriundo de la burguesía provincial, liberal y pudoroso, ajeno a los tejes y manejes de la corrupción política construyó su legitimidad con la bandera de la honestidad, la cordura y la transparencia. Pero cayó en la peor versión de las infracciones: contrariamente al ex Presidente Nicolas Sarkozy y muchos otros candidatos, la justicia lo arrincona no por las irregularidades constatadas en la financiación de una campaña electoral, sino por enriquecimiento personal. Su defensa a ultranza ha consistido en bombardear a los jueces, en poner en tela de juicio la competencia e independencia de la justicia y pisotear a la prensa. Como estrategia suicida, Fillon antepuso el arbitraje de las urnas a cualquier instancia independiente. El voto popular haría de él un inocente. El hombre encargado de velar por las instituciones utiliza la aritmética popular como antídoto contra la ley. Marine Le Pen ha recurrido a la misma estrategia, y ha incluso amenazado a los jueces con “castigarlos”. En las páginas del vespertino Le Monde, el magistrado Jean de Maillard escribe: “asistimos a los efectos destructores de una justicia tratada como un paria de la República”.

Estas no son las únicas excentricidades de esta no campaña trastornada a lo largo de la cual parece reconfigurarse, en lo peor, la esencia de la democracia francesa. De los cinco candidatos más fuertes, los dos primeros en las intenciones de voto, Marine Le Pen y, aunque en caída libre, François Fillon, tienen su futuro en los tribunales. De esos cinco, tres carecen de partido político: Marine Le Pen (el Frente Nacional no es un partido de gobierno cabalmente constituido, es más bien un movimiento): Emmanuel Macron, el ex banquero y ex Ministro de Economía de François Hollande cuyo movimiento en Marcha fue recién creado en marzo de 2016: Jean-Luc Mélenchon, la voz de la izquierda radical al frente de una galaxia de corrientes agrupadas bajo las banderas de la Francia Insumisa. Más aún, de los cinco, tres candidatos no participaron en las elecciones primarias de donde surgió, para la derecha, François Fillon y, para los socialistas, Benoît Hamon: Marine Le Pen, Emmanuel Macron y Jean-Luc Mélenchon. Si la crisis de la candidatura de Fillon llega a su fin, habrá otra exquisitez inédita: la derecha activará el plan B que consiste en designar como candidato a Alain Juppé. Este liberal perdió sin embargo las primarias pero la hecatombe le devolvería una legitimidad que no consiguió en las urnas .Antes, los electores franceses se habían encargado de sacar del mapa a sus políticos tradicionales: el presidente François Hollande, ahorcado por una impopularidad mortal, renunció a postularse para su reelección. Luego, en las primarias de la derecha, Francia sacó del juego al ex presidente Nicolas Sarkozy y a Alain Juppé, dos líderes marcados por memorias brumosas. Eligieron a Fillon porque aparecía como un unificador no identificado con los escándalos. Más tarde, en las primarias socialistas, ganó el ala izquierda del PS en contra de la opción de moda, la social liberal, la del ahora ex jefe de Gobierno Manuel Valls. A estas extravagancias se le agrega el contaminante central: el renacimiento de un populismo vetusto pero lleno del vigor que le insufló Donald Trump en los Estados Unidos. En este contexto, en una imperdible entrevista publicada por Le Monde con el sociólogo e historiador de la democracia Pierre Rosanvallon, el autor de “El Buen gobierno” (publicado en la Argentina por la editorial Manantial), dice: “Tanto en Francia como a nivel mundial estamos viviendo un trastorno democrático que se manifiesta mediante la progresión de la cultura populista y por el hundimiento de la democracia de los partidos”.

El edificio se cae cada día bajo la tunda de golpes que le dan quienes aspiran a gobernarlo. La paradoja es grosera y violenta. La izquierda francesa murmura sus ideas en los oídos de los mismos electores; Benoît Hamon y Jean-Luc Mélenchon van con candidaturas separadas hacia una derrota con candado. Históricamente, se sabe que en Francia la izquierda sólo gana si va unida. Marine Le Pen y sus 27,5% de intenciones de voto va primera en las encuestas, le siguen los pasos o Emmanuel Macron, el candidato de ningún lado y de todas las partes, y François Fillon. Pero el ex moralista de la derecha ve cómo se derrumba su castillo. Además de la policía que allanó su domicilio, unos 100 parlamentarios de derecha y de centro le han pedido que renuncie. El viernes, y ya de forma oficial, los centristas de la UDI (Unión de demócratas independientes) solicitaron “solemnemente a Los Republicanos que cambien de candidato”. El propio jefe de campaña de Fillon, Patrick Stefanini, le sugirió que abandonara ante de hacerse a un lado, su tesorero, Gilles Boyer, su portavoz, Thierry Solère, y varias eminencias políticas que formaban parte de su equipo abandonan un barco que se hunde. Fillon persiste, incluso si, en este momento, el golpe más duro se lo están dando sus aliados de la derecha. El antaño jefe de gobierno de Nicolas Sarkozy asegura que no abandonará porque, según él, “mis bases siguen ahí”. El terreno está minado por todas partes. La posibilidad de que Alain Juppé sea candidato depende de un acuerdo previo con el otro perdedor de las primarias, Nicolas Sarkozy. No parece, sin embargo, existir otra posibilidad que no sea la del pacto ante un Fillon cuyos adversarios no son sus rivales políticos sino las instituciones de la democracia y su propio partido. En el tormentoso horizonte se está esbozando un dibujo inédito: ni la derecha ni la izquierda de gobierno estarán en la segunda vuelta. Las encuestas sitúan a Emmanuel Macron y Marine Le Pen como los rivales finales del mes de mayo. “El populismo nace de un desperfecto de la democracia”, dice Pierre Rosanvallon. La realidad electoral francesa es la prueba más extravagante. Cuando le convino, François Fillon hizo del populismo anti sistema su cruzada. Con ello hizo estallar la campaña, empañó el debate, condujo a la implosión de la derecha y cavó su propia tumba.

 

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

 

Publicado enInternacional
Miércoles, 22 Febrero 2017 09:07

Trump y Maduro en caída libre

Trump y Maduro en caída libre

 

1. Rebelión militar contra Trump

Cuando la policía política de Estados Unidos, el FBI, graba clandestinamente los telefonemas del Asesor de Seguridad Nacional y confidente del Presidente Donald Trump, el general Michael Flynn, para después publicarlos en la prensa imperial (Washington Post); cuando la máxima Agencia de Espionaje Mundial imperialista, la National Security Agency (NSA), deja de enviar sus análisis diarios sobre la situación de seguridad nacional a Trump, su Comandante en Jefe; cuando el general Tony Thomas, Jefe del Comando de Operaciones Especiales (Special Operations Command, ¡sic!) de las Fuerzas Armadas estadounidenses, que tiene constitucionalmente prohibido meterse en política, dice en una conferencia militar, que "Nuestro gobierno sigue en un desorden increíble. Espero se arregle pronto, porque somos una nación en guerra -- "Our government continues to be in unbelievable turmoil. I hope they sort it out soon because we’re a nation at war"; cuando el Presidente del Comité de las Fuerzas Armadas del Senado, John McCain, se pronuncia públicamente, diciendo que la renuncia de Flynn es una "indicación preocupante" de la "disfuncionalidad del actual aparato de seguridad nacional" y que es "imperativo" que Trump escoja un nuevo Asesor de Seguridad Nacional adecuado; cuando ese nuevo Asesor de Seguridad Nacional, el vicealmirante (ret.) Robert S. Harward, ex Navy SEAL (comando de la marina), rechaza la oferta de Trump, calificándola como un "sandwich de mierda", "a shit sándwich"; cuando el ex Director de la CIA y Secretario de Defensa, Leon Panetta, dice que nunca ha estado "tan nervioso sobre lo que pueda pasar...en la Casa Blanca", que no sabe si "es capaz de responder de una manera pensante" a una crisis, y que no se puede permitir que "el cambio se convierta en caos", entonces se entiende que el fálico Trump entra en pánico y se refugia en el útero electorero de sus delirios: la Florida. Ahí se dio un extenso baño de narcisimo con los correligionarios de sus delusiones y mentiras, para reparar el ego severamente dañado por los golpes del complejo militar-industrial-neocon.

 

2. Tigre de Papel

Contrariamente a lo que pretendía lograr Trump en la Florida, el evento no mostró fuerza, sino que reveló el estado calamitoso en que se encuentra. La magia de la campaña electoral es cosa del pasado y sus amenazas, promesas y bromas, ya no surten el efecto arrollador del 2016. Parecía un temible depredador hace tres meses. Ahora no es más que un payaso y, como dice la antigua frase china, un zhǐlǎohǔun, un tigre de papel. Ante los mazazos de la fracción más fuerte de la clase dominante --el complejo militar-industrial-de inteligencia y su brazo político, los neocons (neofascistas)-- empieza a entender que su infantil utopía de rehacer el sistema oligárquico a su medida, ya está siendo derrotado. Y en su desesperación distópica, para frenar su derrumbe, no se le ocurrió otra estratagema, que declarar que los medios, el NYT, NBCNews, ABC, CBS, CNN, son "los enemigos del pueblo estadounidense" – "the enemy of the American People!"

 

3. Rumbo al colapso

Si Trump alguna vez hubiera estudiado al más grande genio militar latinoamericano, Fidel Castro, o a Sun Tzu o von Clausewitz, hubiera entendido que la mejor guerra es la que no se hace. Pero, cuando se está obligado a hacerla, hay que concentrarse en un solo frente, no abrir campos de batalla por doquier. En las pocas semanas en la Oficina Oval, ya ha sido derrotado tantas veces de manera humillante, y sembrado tal caos interno y geoestratégico, que la power elite (elite hegemónica) se ha convencido de que es un bufón prescindible y disfuncional para el sistema. Y, que, a la primera ocasión hay que "congelarlo" o remplazarlo. Es evidente, que el Presidente George Bush también era un bobo e ignorante como Trump. Pero, fue tolerado, porque era un bobo útil que obedecía sumisamente a las órdenes de la oligarquía. No era más que un coolie del sistema.

 

4. Un Calibán fuera de control

Trump, en cambio, actúa como si tuviera la libertad y autonomía de ser su amo. Es un Calibán fuera de control, como los dictadorzuelos tercermundistas históricos Saddam Husseín y Manuel Noriega, o los actuales Maduro, Kim Jong-un y Duterte, y por eso no tiene futuro. Fue obligado por China a capitular sin pena ni gloria en el asunto de Taiwan; por la justicia estadounidense en su veto migratorio (Muslim ban); por Rusia en el problema de Crimea; por los demócratas, que le aplicaron la estrategia del Tea Party en el tema del Obamacare y así, de derrota en derrota. El halo de vencedor ha desaparecido y la balanza del poder se ha inclinado en su contra. O cambia su estrategia cualitativamente, o no tendrá salvación.

 

5. Maduro y Trump: almas gemelas en la burbuja

Maduro y su régimen autocrático se encuentra en la misma situación. Al igual que Trump, se hunde cada vez más en su burbuja de delusiones y mentiras, que tiene como única salida la Solución Sandinista, que hemos descrito anteriormente. Contrariamente a lo que piensan los autócratas Maduro, Cabello, Trump et al, el tiempo no trabaja en su favor. En su universo alterno, los sensores de cambio no están calibrados, no captan las variaciones del entorno y la dialéctica de la praxis ha sido sustituida por los reflejos condicionados de Pavlov; como cuando, por ejemplo, Maduro o la canciller comentan algún acontecimiento internacional, o cuando sus "gigantes económicos" ministeriales emiten sus bizarros comentarios sobre la arruinada economía nacional.

 

6. Madurismo sin Maduro

Ni siquiera la intervención directa de la camarilla del poder estadounidense, con 34 congresistas pidiendo a la Casa Blanca actuar contra el gobierno venezolano, y la subsiguiente intervención judicial política contra el Vicepresidente Tareck el Aissami, parecen despertar alguna cabeza pensante en el tragicómico equipo político del Palacio de Miraflores. La función política de esta intervención es evidente: evitar un "Madurismo sin Maduro". Tareck el Aissami era la última carta de dirigencia del futuro que le quedaba al Madurismo. Con la inhabilitación de facto de El Aissami, el Madurismo se queda sin retaguardia. En términos militares, le cortaron el acceso al hinterland --la profundidad estratégica-- en la guerra por su sobrevivencia. La última oportunidad que tiene el Madurismo es, pactar una Solución sandinista debilitada con sus adversarios y negociar el asilo político para Maduro y demás responsables del desastre en Cuba, Rusia o China. Porque, a diferencia del inepto e ignorante magnate inmobiliaria newyorkino, quien disfrutará sus riquezas ilegitimas en paz después de su remoción del cargo, a sus homólogos venezolanos no les espera otro destino que el de Noriega o Gaddafi.

 

 

Publicado enInternacional
El presidente Evo Morales en enero de 2017.

 

El 60% del país rechaza un nuevo mandato a un año de la consulta que lo descartó

 

Con marchas y concentraciones en contra y a favor del Gobierno, los bolivianos conmemoraron este martes el aniversario del referendo en el que el 51% de la población rechazó cambiar la Constitución para habilitar al presidente Evo Morales a reelegirse por cuarta vez. La celebración adquirió importancia por el deseo que tiene el mandatario de continuar intentando, por diversas vías, ser candidato presidencial en 2019.

Si el referéndum se repitiera, más del 60% de los bolivianos votaría no a la habilitación de Morales. Sin embargo, existen otros métodos que el presidente puede practicar, aprovechando el control que su partido tiene de todas las instituciones del Estado, como renunciar con antelación a la conclusión de su mandato. Estas posibilidades están en el centro de un debate jurídico que polariza a la sociedad boliviana y que desgasta al Gobierno, cuya popularidad es todavía alta, pero que viene cayendo continuamente en los dos últimos años.

Diversos colectivos que dirigen intelectuales, periodistas y personalidades vinculadas a la oposición convocaron a manifestarse en el 21-F para exigir que “se cumpla la voluntad popular y la Constitución” y cese el “continuismo” de Morales, quien, con 11 años en el Gobierno, ya es el presidente que más ha permanecido en el poder en el país.

Por su parte, el oficialismo ha bautizado esta fecha como el “día de la mentira”, porque, en su opinión, el triunfo del no en el referéndum, que se dio por solo 50.000 votos, se originó en la “campaña sucia” que supuestamente se desató antes los comicios, y cuyo principal elemento fue el intento de involucrar al presidente en un caso de corrupción, a raíz de su pasada relación sentimental con Gabriela Zapata, una joven que, cuando estalló el escándalo, era la gerente comercial de la principal contratista china del Gobierno boliviano.

 

 

El “niño falso”

 

Actualmente Zapata se encuentra tras las rejas, acusada de enriquecimiento ilícito, entre otros cargos. Desde allí apareció en una grabación para aclarar que su frustrado intento de atribuirle un hijo inexistente al presidente Morales fue, en el último tramo del mismo, financiado por el jefe opositor Samuel Doria Medina, quien según ella actuó a través de quien entonces era su abogado defensor.

Estas declaraciones, que fueron presentadas en un formato poco periodístico por un canal de televisión local, han dado lugar a una fuerte reacción de los opositores y de muchos usuarios de las redes sociales. Se las considera un acto de manipulación por parte del Gobierno a Zapata, la que ha mentido varias veces, para atacar a sus enemigos políticos. Doria Medina rechazó haber participado en el escándalo denominado como del “niño falso”.

 

 

Publicado enInternacional
Sábado, 18 Febrero 2017 07:04

La familia siempre gana

Maurici Macri

 

En 2001, el Correo Oficial de la República Argentina privatizado a favor del Grupo Macri, dio quiebra y la empresa Socma, su gestionadora, se declaró insolvente. Quince años después Mauricio Macri, cuyos hijos tienen a su nombre las acciones de la empresa, acepta una quita de deuda de 70 mil millones de pesos a pagar en 2033. Los fiscales imputaron al presidente por fraude al erario público.

Los negocios familiares siguen dando dolores de cabeza al presidente argentino. Apenas iniciada su gestión saltó el caso de los Panama Papers, que lo contó entre los principales protagonistas en los medios del mundo por sus cuentas secretas y oscuras en los bancos panameños junto a su familia. Ahora es la condonación del 98 por ciento de una deuda de 4.000 millones de pesos que el Grupo Macri, fundado y capitaneado por su padre, Franco, tiene con el Estado por haber quebrado al correo argentino, empresa estatal privatizada en tiempos de Carlos Menem, durante los años noventa. La cifra sube a 70 mil millones si prospera el escandaloso acuerdo de pagar en 2033 la deuda: a esa fecha Macri acumularía en total 70.163 millones de pesos a pagar al erario público.

El caso fue destapado por la publicación digital Nuestras voces, conducida por la periodista Gabriela Cerruti, el miércoles 8, el día del cumpleaños del presidente. Según la reconstrucción del periodista Ariel Lijalad, el expediente por la quiebra del correo argentino lleva 15 años paralizado en los tribunales porque las propuestas de pago del Grupo Macri eran consideradas abusivas por el Estado nacional. Por eso el 19 de mayo pasado –con Macri ya en el gobierno– fue el Estado el que solicitó una nueva audiencia y adelantó que “podría prestar conformidad a un acuerdo de pago en caso de mejorarse la propuesta”. El 28 de junio el Grupo Macri volvió a ofertar en términos similares y los representantes del Estado aceptaron la oferta de pago constituida por el 1,18 por ciento de los 70.163 millones de pesos de deuda a pagarse en 15 cuotas anuales a partir de 2018. La quiebra fue dictada en setiembre de 2001 y los Macri terminarán de pagar así 32 años después.

El 30 de diciembre pasado la fiscal general Gabriela Boquín emitió un dictamen en el que considera lesivos para el erario público e ilegales jurídicamente los términos en que el acuerdo fue homologado: quien firmó a nombre del Estado es un funcionario nombrado transitoriamente por seis meses y que no cuenta con los poderes necesarios para representar el cargo.

El estallido del escándalo llevó a que el fiscal federal Juan Pedro Zoni solicitara la imputación de Mauricio Macri, su ministro de Comunicaciones, Oscar Aguad, y el director de Asuntos Jurídicos del ministerio, Juan Mocoroa, como autores penalmente responsables de conductas delictivas respecto del concurso sobre el correo argentino por perjuicios al Estado nacional. Ahora será el turno del juez federal Ariel Lijo de avanzar a partir de este pedido del fiscal.

Desde el miércoles 8 se presentaron cuatro denuncias contra Macri por este tema. Dos se tramitan en el juzgado de Lijo, otra en el del juez federal Rodolfo Canicoba Corral y la restante en el del juez Alfredo Martínez de Giorgi, pero todo indica que se unificarán en un solo expediente a cargo de Lijo.

Los números de la quita surgieron de la investigación realizada por la fiscal Gabriela Boquín a partir de un informe de la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones (Dafi), a cargo de la especialista en cuestiones contables Judith König, también funcionaria de la Procuración General de la Nación.

La historia es compleja e intrincada y merece la atención de la justicia económica: cuando a Franco Macri le reclamaron el pago de la deuda, en 2001, aseguró que él ya no era titular del Grupo Macri, pero las acciones de Socma, parte del Grupo Macri y empresa controladora del correo argentino, estaban en manos de la familia. Franco cedió sus acciones a Mauricio pero se quedó con el usufructo vitalicio de ellas. Mauricio, a su vez, las delegó en sus hijos Jimena, Juan Francisco y Agustina. Las acciones de la empresa siguen en manos de la familia Macri y por eso la fiscal Boquín considera necesario frenar el acuerdo e investigar si en última instancia el beneficiario de la quita de la deuda no es el mismísimo presidente Mauricio Macri.

 

LA PROCURADORA EN LA MIRA.


El escándalo del correo vuelve a avivar el encono del gobierno macrista con la titular de la Procuración, Alejandra Gils Carbó, a quien desde el mismo 10 de diciembre de 2015, día de la asunción del actual gobierno, intentan desplazar. El ministro de Justicia, Germán Garavano, fue directo cuando pidió a Gils Carbó que diera un paso al costado en sus funciones. La funcionaria fue nombrada por el gobierno de Cristina Fernández en 2012 con el aval en pleno del parlamento nacional, que destacó su “foja de servicios impecable y su nivel académico apto para asumir el cargo de procuradora” . Gils Garbó es, además, la primera mujer en acceder a ese puesto en el país. Según la Constitución la funcionaria puede permanecer en el cargo hasta los 75 años, salvo que sea removida por inconductas en su accionar como funcionario público por el parlamento nacional.

En su avance sobre las instituciones y funcionarios, el macrismo tiene en Gils Carbó una espina clavada. Como los embates de Garavano para desestabilizarla no dieron fruto, es ahora el hombre fuerte de Macri, el jefe de gabinete, Marcos Peña, quien tomó a su cargo la tarea. “En cuanto pase el vendaval por el caso del correo, seguramente Peña va a tomar las riendas del asunto para sacar a la procuradora”, dijo un diputado del oficialista partido Pro a Brecha en charla informal.

En el parlamento todo el arco opositor condenó el acuerdo firmado el año pasado para condonar la deuda al Grupo Macri y pidió explicaciones al presidente y su ministro Oscar Aguad, a la sazón viejo amigo del genocida Luciano Menéndez en Córdoba. Sergio Massa, líder del Frente Renovador, consideró ruin el pacto y pidió dar marcha atrás. En el kirchnerismo y la izquierda las protestas han sido similares.
La reacción del oficialismo corrió por boca de Marcos Peña, que pidió una reunión urgente con los jueces de la Cámara de Apelaciones en lo Comercial, encargados de homologar o no el acuerdo con el correo. Presumiblemente correrán las presiones del Poder Ejecutivo: no se entiende otra motivación de reunirse con los jueces de parte de un gobierno que asumió pidiendo independencia para el poder judicial.

 

Recuadro

 

Borratina


El director de la Aduana, Juan José Gómez Centurión, se sumó hace dos semanas a la movida oficial de menospreciar, cuando no directamente negar, el genocidio de la dictadura militar de 1976. “No hubo un plan sistemático de parte del gobierno (de Jorge Videla), sino que hubo excesos y descontrol en las acciones de los jefes militares”, sostuvo en un programa de televisión, desconociendo fallos judiciales y sentencias de los últimos 13 años sobre el genocidio argentino.
“No es lo mismo 8 mil verdades que 22 mil mentiras”, agregó en relación con la cantidad de desaparecidos. Pese a que generó un pedido de renuncia firmado por parte de todos los organismos de derechos humanos, el gobierno se limitó a decir, por medio del jefe de gabinete, Marcos Peña: “no compartimos sus dichos”. Y Gómez Centurión, un ex militar carapintada que complotó con Aldo Rico contra el gobierno de Raúl Alfonsín (1987), sigue en su cargo.

 

 

Publicado enInternacional
Página 1 de 2