“Poner en práctica un verdadero multilateralismo”
La Presidenta fue una de las primeras oradoras del plenario de la Cumbre de América del Sur y Países Arabes. Hizo hincapié en la situación colonial de las islas Malvinas y en el reclamo por un Estado Palestino. Abogó por una mayor integración Sur-Sur.


Desde Lima

“Un mundo más justo y más seguro sólo va a poder darse a partir de una mayor igualdad entre los países y si se pone en práctica un verdadero multilateralismo”, reclamó Cristina Fernández de Kirchner ante representantes de una treintena de países de Unasur y la Liga Arabe. Con una fuerte apelación a cambiar el orden mundial y críticas a los países desarrollados, a los que responsabilizó de la crisis económica que actualmente transita el Hemisferio Norte, el mensaje de la Presidenta argentina también incluyó un llamado a resolver la cuestión palestina, a la que calificó como “el nudo gordiano de la paz en el mundo”, y comparó ese conflicto con la posición británica en el Atlántico Sur. “Sabemos lo que significa la ocupación territorial”, señaló, al tiempo que condenaba el doble estándar que permite a Israel, en un caso, y a Gran Bretaña, en otro, considerarse al margen de las resoluciones de Naciones Unidas.

Signos de cambio


“La organización del mundo ha comenzado a mostrar importantes signos de cambios”, indicó la mandataria al comienzo de su discurso, luego de agradecer la hospitalidad del anfitrión, Ollanta Humala. CFK fue una de las primeras oradoras del plenario, que abandonó tras participar de la foto de familia, antes de que concluyeran las actividades, para regresar al país, algo que estaba previsto desde su llegada a Lima. Sus palabras, con tono vehemente, como ella misma se encargó de destacar, fueron un llamado urgente a la coordinación y la acción de los países en vías de desarrollo para evitar que los peores efectos de la actual coyuntura económica terminen golpeando fuerte en el Hemisferio Sur.

“La crisis no va a resolverse en el corto o en el mediano plazo”, principalmente a causa de que “las medidas adoptadas por los países que se autocalifican desarrollados agravan la situación”, advirtió CFK, antes de apuntar también al “FMI y las calificadoras de riesgo” que “siguen señalando con el dedo a pesar de haber cometido cientos de equivocaciones, que es lo que tiene al mundo” en esta situación.

Además, alertó sobre “una creciente tendencia de los países causantes de la crisis de volcar sus consecuencias en los países emergentes, que en la última década han sostenido el crecimiento de la actividad mundial”, haciendo referencia a las novedades en los términos de intercambio del comercio internacional que se dieron en los últimos meses.

Un llamado de atención


“Es necesario no quedarnos en declaraciones abstractas o declamatorias sino articular políticas imprescindibles para un mundo con muchos desafíos y peligros que si se siguen profundizando van a afectar la estabilidad”, agregó la Presidenta a sus pares, con un fuerte llamado de atención: “Hay que terminar con un nivel de hipocresía en muchísimas reuniones en las cuales todos sabemos de qué se trata, venimos, damos un discurso y nos vamos y todo sigue igual o peor.”

Acompañada por el canciller Héctor Timerman, la ministra de Industria, Débora Giorgi, y el secretario de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro, el mensaje presidencial apuntó en ese sentido tanto a fortalecer el entramado interregional como a adaptar a las nuevas circunstancias las políticas económicas locales de los países sudamericanos y árabes, históricos exportadores de commodities (combustibles fósiles y alimentos, principalmente) que hoy gozan de precios altísimos en el mercado internacional, pero que, de persistir la crisis, podrían retroceder.

“En esta suerte de giro de 180 grados que ha habido en los términos de intercambio internacional no debemos quedarnos dormidos en la ventaja que tenemos hoy, sino lograr ponerles valor a los productos primarios y generar mejores puestos de trabajo en nuestras sociedades, porque lo que nos hace más libres es que nuestros ciudadanos tengan trabajos dignos y decentes –arengó CFK–. Debemos articular estrategias claras que fomenten la integración SurSur y permitan sostener el desarrollo y la inclusión social.”

Entre los diversos temas de coyuntura que se tocaron a lo largo de la Cumbre y se vieron reflejados en la Declaración de Lima (ver aparte), Fernández de Kirchner hizo fuerte énfasis en la cuestión palestina, a la que calificó como “el nudo gordiano de Medio Oriente y de la paz en el mundo” y cuya solución, sostuvo, es “lograr que Palestina sea reconocido como Estado y tenga un asiento en la ONU”. Pero además, la mandataria argentina trazó un paralelo entre la situación de esos territorios, hoy bajo control israelí, y la situación en el Atlántico Sur.

“Sabemos lo que significa la ocupación territorial, sufrimos en las islas Malvinas la ocupación, sabemos lo que es tener un enclave colonial en pleno siglo XXI”, indicó, antes de recordar que quedan 16 territorios en esa situación en el mundo, de los cuales la mayoría están en manos de Gran Bretaña, que se niega a entablar un diálogo para avanzar en un proceso de descolonización.

“En este mundo del siglo XXI es necesario terminar con los últimos vestigios de ocupación colonial –redondeó–, por eso la demanda de una solución pacífica del conflicto palestino, la demanda de multilateralismo a rajatabla, la demanda de respeto a las resoluciones de Naciones Unidas, la demanda de una reforma del Consejo de Seguridad de la ONU” de forma tal que se rompa el escenario montado durante la Guerra Fría, pero que hoy implica que algunos países, por tener acceso a un asiento en ese órgano, tengan una posición de poder e impunidad sobre el resto. “La justicia –concluyó la Presidenta– solamente puede darse en un marco de igualdad. Si no hay igualdad no puede haber justicia.”
Publicado enInternacional
Gadaffi murió asesinado por un agente francés
El diario italiano ‘Corriere della Sera’ reveló este domingo que el ex líder libio Muammar al Gadaffi murió asesinado por un agente de la inteligencia francesa y no por un miembro de las bandas opositoras armadas, tal como aseguran las versiones oficiales.
 

Fuentes diplomáticas en la capital de Libia, Trípoli, han señalado que el responsable de la muerte de Gadaffi es un agente extranjero y, muy probablemente, un agente francés.

 
El espía galo se habría infiltrado en las filas rebeldes, bajo las órdenes del entonces presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, para llevar a cabo el asesinato cuando las circunstancias lo permitieran.

 
Esta versión concuerda con la del ex primer ministro libio Mahmoud Jibril, que en una entrevista a la televisión egipcia ha denunciado que Gadaffi fue asesinado “por un agente extranjero que se infiltró en las brigadas revolucionarias”, apunta la cadena Al Arabiya.
 

Gadaffi murió el 20 de octubre de 2011. La OTAN divisó un convoy gubernamental y lo bombardeó, aunque sin saber que Gadaffi iba en su interior. Poco después, un grupo de rebeldes llegó al lugar y encontró al coronel.

 
En este punto, las informaciones se vuelven confusas. Un vídeo difundido en Internet muestra al ex mandatario ensangrentado que, casi incapaz de andar, es trasladado y golpeado por los rebeldes a un vehículo. Entonces se escuchan disparos y la imagen se vuelve borrosa.

 
Hasta ahora la muerte del ex dirigente se ha atribuido a Omran Shaban, de 22 años de edad, que supuestamente encontró al coronel en un tubo de drenaje en Sirte y le disparó con la pistola de oro del ex mandatario.


 1 Octubre 2012
 
(Con información de Europa Press)

Publicado enInternacional
Sábado, 29 Septiembre 2012 09:14

El Viejo Continente despliega las alas

El Viejo Continente despliega las alas
Luego de casi tres años de desestabilizadora crisis económica, que puso a la Unión Europea contra las cuerdas, se empiezan a dar los primeros pasos para profundizar la unidad, crear mecanismos de gobernabilidad y se comienza a debatir la posibilidad de crear un ejército europeo. Hasta el momento todos ellos eran temas tabú.
 
“Vuestro papel es hacer realidad el sueño europeo. Viva la amistad franco-alemana”, dijo François Hollande en alemán. “Viva la juventud franco-alemana. Viva la juventud europea”, exclamó Angela Merkel en francés. Al expresarse cada uno en el idioma del otro, los dos dirigentes buscaban reafirmar la vocación europeísta que los anima en el mismo escenario donde Charles de Gaulle se dirigió a miles de jóvenes alemanes el 9 de setiembre de 1952, la pequeña ciudad de alemana de Ludwigsburg.
 
Era la primera visita de un presidente francés a la Alemania recién derrotada en la II Guerra Mundial, y su discurso en alemán entusiasmó a los jóvenes. Justo 60 años después, los principales dirigentes de los dos más importantes países de Europa continental quisieron mostrar que los sigue inspirando idéntica voluntad de caminar juntos, dejando de lado diferencias y rencores, para seguir edificando una poderosa Unión Europea.
 

Una nueva Europa

 
El diario británico The Guardian difundió el 18 de setiembre los contenidos de un documento de 12 páginas elaborado por los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea, a instancia del canciller alemán Guido Westerwelle, que sintetiza “nueve meses de lluvia de ideas sobre el futuro de Europa”.
 
Cinco de los seis principales países de la Unión, con la excepción de Gran Bretaña, piden una “revisión radical de las políticas europeas de relaciones exteriores y defensa para crear un nuevo y poderoso ministerio paneuropeo y la votación por mayoría de la política exterior común para eludir el veto británico, crear un posible ejército europeo y un mercado único de industrias de defensa”.
 
Según la información, el impulso fue alemán aunque el contenido parece neo-gaullista, y contempla la posibilidad de elegir presidente europeo por voto directo. Los patrocinadores de esta nueva orientación, que en los hechos apuesta a una profundización de la unidad europea, son Alemania, Francia, Italia, España y Polonia, dejando de lado a Gran Bretaña lo que, según The Guardian, “aumentará la presión para su salida de la Unión Europea”.
 
La decisión de crear un nuevo y poderoso ministerio común europeo busca destrabar las largas y tediosas negociaciones que implica llegar al consenso entre 27 o 28 países. Como señaló el analista europeo del diario londinense, Ian Traynor, se trata de “un camino para salir de la crisis a través de una mayor integración” que en los hechos deja a Londres “mirando el proceso político europeo desde el banquillo”.
 
Pero la profundización de la Unión no quedará focalizada en las relaciones internacionales. Dos temas ocupan estos días a los presidentes de Francia y Alemania: la creación de un organismo de supervisión bancaria común y los planes de fusión anunciados días atrás por las dos mayores empresas de defensa europeas, la EADS y la británica BAE Systems.
 
La fusión entre ambas crearía un gigante aeroespacial mayor que la estadounidense Boeing, ya que alcanzaría los 220 mil empleados y facturaría 73.000 millones de dólares anuales. La firma británica se ha visto afectada por la reducción del presupuesto de Defensa de su principal cliente, los Estados Unidos, lo que enseña las grietas que se abr en la alianza transatlántica en momentos de crisis económica y viraje geopolítico.
 
Según los analistas del Laboratorio Europeo de Anticipación Política (leap), la sobrevivencia de BAE Systems estaría amenazada porque su facturación depende en un 20 por ciento del mercado estadounidense que en plena crisis de empleo se vuelca en las empresas locales, y por el recorte del gasto militar británico por el enorme endeudamiento del país. El hecho de que la principal empresa británica de defensa deba recostarse en Europa, anticipa los giros en las alianzas globales (leap, 16 de setiembre de 2012).
 

Adiós al amigo

 
Las elecciones francesas fueron un punto de inflexión que abrió las puertas a la introducción de cambios de largo aliento en el continente. De hecho, desde el triunfo socialista, que muchos interpretan como el retorno del miterrandismo, se vive un clima distinto en Europa. “Eurolandia salió finalmente de su letargo político y del corto-placismo a partir de la elección de François Hollande”, escribió el leap en su boletín mensual de junio, “lo cual desmiente todos los pronósticos de los medios de comunicación anglosajones y de los euroescépticos. A partir de ahora, Eurolandia (en realidad la Unión Europea menos el Reino Unido) podrá avanzar sin reparar en obstáculos y dotarse del verdadero proyecto de integración política, de eficacia económica y de democratización durante el período 2012-2016”.
 
Tres años de crisis y la amenaza, inminente por momentos, de implosión del euro, convencieron a las elites del continente de una doble necesidad: dotarse de mecanismos de gobernabilidad y tomar distancia del eje Washington-Londres que había configurado el núcleo del poder global junto a los aliados europeos. Si la gobernabilidad parece imprescindible para superar la crisis, tomar distancia de Estados Unidos es un tipo de decisión que no puede pronunciarse en voz alta, pero que se deduce del camino adoptado en los últimos meses.
 
Apenas un síntoma del nuevo clima fue el reciente discurso del canciller polaco Radek Sikorsk, en la conferencia Global Horizons en el palacio de Blenheim, cerca de Oxford el viernes 21 de septiembre. Aunque Polonia es aliada de Gran Bretaña y Estados Unidos, Sikorsk pidió a los primeros que abandonen su “euroescepticismo” y se involucren en la construcción europea. Fue más lejos al pedir al gobierno inglés que no socave la Unión Europea y que si se niega a colaborar “no espere que los ayudemos a arruinar o paralizar la Unión” (EU Observer, 24 de setiembre de 2012).
 
Se trata, en efecto, de una nueva conciencia europea, lo que algunos denominan como un “segundo renacimiento” luego del nacimiento la posguerra. Ni los dirigentes ni buena parte de la población olvidan que fue una decisión de los principales banqueros de la City y de Wall Street la que lanzó el ataque especulativo contra el euro como forma de salvar la hegemonía del dólar.
 
“El ataque violento que sufrió la Eurozona por parte de los que eran considerados sus aliados estratégicos, el Reino Unido y Estados Unidos, modificó radicalmente la percepción de los intereses vitales de Eurolandia, tanto para sus élites como para sus ciudadanos”, escribía el leap en febrero. “Los años 2010 y 2011 mostraron a los eurolandeses que sus aliados se encontraban, al menos, tanto en Moscú, Pekín, Nueva Delhi o Brasilia, como en Londres y Washington, al igual que el futuro de su desarrollo económico, tecnológico y comercial” (leap, 17 de febrero de 2012).).
 
Ahora el principal aliado de Washington corre el riesgo de quedar aislado, como afirmó el canciller polaco. Peor: según la calificadora Morgan Stanley asegura que para 2013 la deuda británica será superior a la de Grecia, que la isla enfrenta una dura recesión y una probable rebaja de su actual calificación (CNBC, 25 de setiembre de 2012).
 
Si nos atenemos a los análisis de los centros estratégicos europeos, que han venido anticipando con rigor los sucesos mundiales, en los próximos meses asistiremos a un rebrote de la crisis a niveles aún más destructivos que los de setiembre de 2008. En el horizonte aparecen algunos datos a tener en cuenta: la fragmentación del mercado financiero global en tres grandes zonas monetarias relativamente inconexas: dólar, euro y yuan (leap, 17 de noviembre de 2011).
 
La segunda es la profundización de lo comentado arriba, o sea la pérdida de influencia de Estados Unidos en Europa. El leap incluso anticipa que para 2017 ya no habrá más soldados estadounidenses en suelo continental. La tercera es la alianza Unión Europea-BRICS como horizonte de colaboración a mediano plazo.
 
Franck Biancheri, quien trabajó junto a François Miterrando en la década de 1980, sostiene que la cooperación entre Europa y los BRICS se encuentra en un “estado avanzado” en ámbitos como ciencia, tecnología y economía, “pero falta todavía un claro referente político-diplomático” capaz de impactar en el mundo. En su opinión, los nuevos rumbos que está tomando la Unión Europea le permitirán abordar junto a los BRICS y la mayor parte de los países del G-20 algunas cuestiones claves para superar la crisis en curso como “un examen del papel del dólar y el control riguroso de las grandes instituciones financieras privadas” (MAP 6, mayo 2012).
 
- Raúl Zibechi, periodista uruguayo, es docente e investigador en la Multiversidad Franciscana de América Latina, y asesor de varios colectivos sociales.
 


http://alainet.org/active/58277
Publicado enInternacional
Nueva York, 27 de septiembre. El presidente de Bolivia, Evo Morales, formuló ante la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) duras críticas contra el propio organismo y Estados Unidos y defendió el cultivo tradicional de la hoja de coca, al tiempo que destacó la lucha de su país contra las drogas.


“Siento que en nuestras intervenciones como presidentes tenemos coincidencias teóricas. Somos grandes defensores de los derechos humanos, buscamos paz. Pero en los hechos estamos divididos. Naciones Unidas son naciones desunidas”, señaló el mandatario al inicio de su discurso pronunciado el miércoles en este foro mundial.


Morales afirmó que le “agrada mucho” la “rebelión de los estados” en la 67 Asamblea General “contra las potencias, el imperio y el sistema capitalista”.


Remarcó: “Siento que estamos perdiendo el miedo ante las potencias. No hay que tener miedo al imperio ni al capitalismo. El capitalismo no es ninguna opción”.


Criticó a Estados Unidos, el “imperio”, por no respetar diferentes tratados internacionales así como el bloqueo que impuso a Cuba hace cinco décadas. “No es posible que en el siglo XXI continúe el bloqueo cubano”, una intervención “suicida” y “violatoria”.


Morales también reiteró su rechazo por la inclusión de Cuba en la “unilateral” lista terrorista confeccionada por Estados Unidos. “El primer terrorista es el gobierno de Estados Unidos”, subrayó.


Siguiendo con el tema de Cuba, Morales mandó sus saludos al líder cubano Fidel Castro y pidió que “se haga justicia con los cinco hermanos cubanos detenidos injustamente en Estados Unidos”, en alusión a los cubanos condenados a largas penas de prisión en Estados Unidos bajo cargos de espionaje, quienes sólo intentaban evitar atentados de anticastristas en la isla.


Morales empezó sus palabras pidiendo a Chile que le devuelva su mediterraneidad. “No estamos en tiempo de colonialismo ni interno ni externo”, argumentó al exigir la revisión del tratado firmado en 1904. “Malvinas es para Argentina y el mar para Bolivia”, sentenció Morales con el fin de “solucionar definitivamente” este conflicto que “lastima al continente”.


El presidente chileno, Sebastián Piñera, contestó este jueves a Morales que “los tratados se firman para cumplirlos” y que hará que se respeten los acuerdos que el país ha firmado.


Antes de finalizar, Morales también mencionó otro de sus temas habituales, la legalización de la hoja de coca. Se refirió a la penalización de la hoja por la convención de la ONU de 1961, a la cual se ha sumado el país andino por su fidelidad a la lucha contra las drogas, pero sin olvidar que esa planta forma parte de las tradiciones de los pueblos indígenas bolivianos.


Al mismo tiempo, el mandatario indígena se cuestionó las razones por las cuales “en algunos estados de Estados Unidos es legal la venta de cocaína, y desde acá no nos permiten consumir la hoja de coca, que no es cocaína”.


Dpa, Afp y Pl

Publicado enInternacional
Las balcanizaciones de la OTAN: Quebec, Escocia, Cataluña, Bélgica, Padania
La profundización de la grave crisis de la desregulada globalización financierista a los dos lados del Atlántico norte –dos de los tres motores de la economía global con China– conlleva como corolario, a escala local, la pérdida de su dominio cupular plutocrático y un reajuste de la correlación de fuerzas con el resurgimiento y/o rebelión de los segmentos oprimidos de la sociedad.


A escala global/regional, el debilitamiento del modelo neoliberal global, al borde del colapso, conlleva la “desglobalización”, con profundas implicaciones centrífugas en la geopolítica que ya habíamos advertido hace 10 años.


El colapso soviético –“catástrofe geopolítica”, según el presidente Vlady Putin– desembocó en su balcanización y en el advenimiento de numerosas repúblicas valetudinarias a quienes buscaron capturar militar y económicamente tanto la OTAN como la Unión Europea (UE).


Dada la coyuntura presente, la bifurcación de la desglobalización opera a diferentes niveles en forma aparentemente contradictoria hacia dos grandes polos de atracción: regionalizaciones y/o balcanizaciones.


Se han acentuado las balcanizaciones –más por motivos geopolíticos que geoeconómicos/geofinancieros–, en regiones de África (Sudán del Sur, Mali) y otras del Transcáucaso (Abjazia, Osetia del Sur), al unísono del reincendio de rescoldos nacionalistas en varias regiones relevantes de la OTAN: Canadá (Quebec), Reino Unido (Escocia, Irlanda del Norte), España (Cataluña), Bélgica (flamencos y valones) e Italia (Liga del Norte/Padania).


Si la desregulada globalización financierista significó el avasallamiento del Estado-nación (concepto que sustituyó al feudalismo teocrático europeo en 1648 con el Tratado de Westfalia), la desglobalización permite su renacimiento –y hasta de impensables subnacionalismos– y la eclosión de nuevas formas de cohesión grupal para la supervivencia cotidiana donde se abrigan los individuos que comparten los mismos anhelos cosmogónicos frente al tsunami de la crisis multidimensional: financiera, económica, energética, alimentaria y civilizatoria.


La eurozona vive su “balcanización financiera” entre el norte pudiente, lidereado por Alemania, y el sur subsidiado a quien epitomizó despectivamente Ambrose Evans-Pritchard, analista vinculado al todavía segundo centro financiero del mundo (la City), como los PIIGS (por sus siglas en inglés: Portugal, Irlanda, Italia, Grecia, España) y en donde tres de ellos exhiben vorágines independentistas.


Las reciente elecciones en Quebec, la provincia francófona y francófila, han reavivado las tendencias centrífugas añejas de la “nueva Francia” para separarse de la parte anglófona y anglófila que va desde Ontario hasta Columbia Británica (pletórica en hidrocarburos).


La superpotencia hidráulica de Quebec, la provincia más extensa de Canadá, con 20 por ciento de su PIB total (como Cataluña en España), ha sufragado dos referendos sobre su “soberanía”(1980/1995), ambos rechazados (el más reciente, por mínimo margen).


Desde la célebre proclama del general De Gaulle: “Vive le Quebec libre”, llama la atención que el cántico independentista no haya amainado durante casi dos generaciones y haya vuelto a resurgir con el reciente triunfo electoral (también muy apretado) del opositor Partido Quebequense, que ostenta una agenda independentista, sumado del partido de izquierda Solidaire.


El desfalleciente Partido Liberal, de corte librecambista, sufre un fuerte revés, cuyo descenso se agudizó con la magna protesta juvenil que aún no ceja, por su carácter meta-electoral.


La Cámara de los Comunes de Canadá, con el fin de apaciguar las veleidades secesionistas, votó una moción simbólica que reconoce el “estatuto particular” de “Quebec como nación (sic) dentro de una Canadá unida”, lo cual se presta a todo tipo de interpretación.


La mayoría de los quebequense se consideran “latinos”, lo cual denota la “nueva fuerza latina” en el corazón anglosajón desde Canadá, dominado por ingleses, hasta Estados Unidos, donde los WASP (blancos protestantes anglosajones) están siendo desplazados por la fuerza biológica “latina”, que tendrá profundas repercusiones culturales en el TLCAN y que demográficamente se puede transmutar en un bloque de mayoría “latina”.


El caso de Bélgica es ampliamente conocido y cada día que pasa se agudiza la separación al parecer inevitable, con o sin la OTAN, entre los flamencos del norte, proclives a Holanda, y los valones francófonos y francófilos del sur.


En Italia, desde 1991, el norte –pudiente y más industrializado que el sur (tildado despectivamente de terun en los circuitos de Milán)– expresa sus veleidades secesionistas de Padania –neologismo geopolítico cuyo significado proviene de la región del valle del Po (Padus en latín)– mediante el partido Liga del Norte, fundado por Umberto Bossi, cuyo centro operativo es Milán (la capital tecno-industrial italiana), que penaliza la “inmigración clandestina” y promueve la disminución de los subsidios (mediante el “federalismo fiscal”) a las regiones sureñas, que juzga parasitarias. En 1996, la Liga Lombarda, que evolucionó en la Liga del Norte, tuvo un intento abortado de independencia que otra vez empieza a recalentarse conforme avanza la crisis financiera de la eurozona.


The Guardian ha consagrado una serie especial sobre los anhelos independentistas de Escocia, con pletóricos recursos petroleros, que cuenta entre sus promotores a Sean Connery (ex James Bond).


El “modelo escocés” es crucial porque es imitativo para Cataluña. Polly Curtis aduce que el premier David Cameron “ha dicho que un referéndum debe ser realizado en los próximos 18 meses”.


Sin entrar en los dédalos vascos, la crisis española ha colisionado a Mariano Rajoy (aliado de José María Aznar López: ambos del impopular PP) con Artur Mas, quien, según el polémico El País (23/9/12), “pasará a la historia por haber sido el primer presidente de la Generalitat desde la recuperación de la democracia que ha lanzado el órdago de reivindicar para Cataluña ‘estructuras de Estado propio’”.


A juicio del rotativo británico con máscara “española” (¿para mejor penetrar en Iberoamérica?), “la independencia de Cataluña comportaría evidentes problemas jurídicos”. ¿Se quedan o salen de la UE?


El País conjetura que Artur Mas “ha sorprendido a propios y extraños al dar el salto al vacío y hacer un jaque al Estado tras la gigantesca manifestación de la Diada”: ha sido “aupado por el sector soberanista de Convergencia conocido como pinyol” con “su apuesta para pasar del catalanismo al soberanismo” durante “la multitudinaria manifestación en Barcelona bajo el lema ‘Somos una nación. Nosotros decidimos’”.


¿No que la desregulada globalización financierista había aniquilado al “Estado-nación”?


alfredojalife.com

@AlfredoJalife

Publicado enInternacional
Miércoles, 26 Septiembre 2012 06:42

Obama dijo que impedirá un Irán nuclear

Obama dijo que impedirá un Irán nuclear
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, abogó ayer por el fin del régimen de Bashar al Assad durante un discurso ante la 67ª Asamblea General de Naciones Unidas, en la que también abordó el plan nuclear iraní y los recientes ataques a embajadas estadounidenses. El líder demócrata, quien aspira a ganar la reelección en noviembre, dijo que su país no permitirá que Irán fabrique un arma nuclear e exigió que Teherán cumpla con el mandato internacional.


Obama destacó el apoyo de su país a las fuerzas de cambio desatadas en la llamada Primavera Arabe, donde –según dijo– “los norteamericanos reconocimos nuestras propias creencias y aspiraciones” en Túnez, Libia, Egipto y Yemen, entre otros países. En ese sentido justificó el rol de su país en la revuelta libia, que terminó con la muerte de Muammar Khadafi. “La intervención en Libia con una coalición amplia y bajo el mandato del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas permitió detener la matanza de ciudadanos”, consideró el mandatario demócrata en su discurso.


Luego fue enfático al advertir que Estados Unidos desplegará las herramientas que considere oportunas para evitar que Irán desarrolle un arma nuclear, y matizó que el tiempo para una solución diplomática no es ilimitado. “No nos equivoquemos: un Irán con armas nucleares no es un desafío que se pueda contener. Eso amenazaría con la eliminación de Israel, la seguridad de las naciones del Golfo y la estabilidad de la economía global”, dijo Obama ante los líderes mundiales reunidos en Nueva York. “Es por eso que Estados Unidos hará todo lo necesario para prevenir que Irán obtenga un arma nuclear”, dijo Obama, durante una breve visita a Nueva York, una pausa en su campaña hacia las elecciones del 6 de noviembre. Ultimamente, Obama recibió frecuentes dardos en relación con su política exterior de su rival republicano, Mitt Romney.


Asimismo, el presidente norteamericano afirmó que acciones como la que causaron la muerte del embajador estadounidense en Libia, Chris Stevens, “constituyen un ataque contra los ideales mismos de la ONU”, y llamó a los países miembro a luchar unidos contra los extremismos. El mandatario demócrata aludió de este modo al ataque al consulado norteamericano en Benghazi, Libia, que causó la muerte del embajador y otros tres estadounidenses, en el marco de las protestas desencadenadas a raíz de la publicación en Internet de un film que parodia al profeta Mahoma, considerado “blasfemo”.


Sin embargo, Obama sostuvo que la violencia puesta de manifiesto en estas protestas durante los últimos días no representa el espíritu de los musulmanes. “Hay que marginar a quienes construyen su política en base al odio a Occidente”, clamó el mandatario, tras precisar que el controvertido film, producido en Estados Unidos, llamado La inocencia de los musulmanes, tampoco representa el sentir estadounidense sobre el Islam.


“Creo que la obligación de todos los líderes en todos los países es hablar de modo contundente en contra de la violencia y el extremismo”, agregó. “Es hora de marginar a aquellos que, incluso cuando no hacen uso de la violencia, usan el odio hacia Estados Unidos, hacia Occidente o hacia Israel como el principio central de su política”, continuó.


“Porque eso sólo les sirve para encubrirse y a veces para formular excusas a aquellos que hacen uso de la violencia”, advirtió. “Los ataques contra nuestros civiles en Benghazi fueron ataques contra Estados Unidos y no debería caber duda alguna de que no descansaremos hasta que hallemos a los asesinos y los llevemos ante la Justicia”, concluyó.


Además del programa nuclear iraní, que las potencias occidentales insisten busca fabricar un arma atómica, algo que niega Teherán, Obama se refirió a la guerra civil en Siria, donde dijo que el régimen del presidente Bashar al Assad debe finalizar. “El futuro no debe pertenecer a un dictador que masacra a su pueblo”, dijo Obama, al reiterar su llamado a la comunidad internacional a actuar para frenar la sangrienta guerra civil, que dura ya un año y medio. “Este es el camino por el que trabajaremos: sanciones y consecuencias para aquellos que persigan, asistencia y apoyo para aquellos que trabajan por el bien común”, señaló.


Tras su discurso ante la Asamblea, Obama tuvo la tradicional reunión de cortesía con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, con el presidente de la Asamblea General del organismo, el serbio Vuk Jeremic. Obama y Ban hablaron de la importancia de luchar contra la incitación al odio y a la violencia, así como de proteger la libertad de expresión, informó la oficina del portavoz del secretario general de la ONU. Ambos subrayaron asimismo la importancia de la labor de la ONU para promover la tolerancia y repasaron la situación en Siria, donde es imperativo hacer frente a las necesidades humanitarias de la población. Obama pasó apenas 24 horas en Nueva York para asistir al período de sesiones 67ª de la Asamblea General de la ONU y no tuvo reuniones bilaterales con ningún mandatario extranjero.

Publicado enInternacional
China bota su primer portaaviones en plena escalada de tensión con Japón
Guardacostas de Japón y Taiwán se han enfrentado este martes con cañones de agua en los alrededores de un grupo de islas situadas en el mar de China oriental cuya soberanía ha sido en las últimas semanas motivo de fuertes protestas antijaponesas en China. El enfrentamiento se ha producido después de que decenas de pesqueros y patrulleras taiwaneses se acercaran al archipiélago, conocido como Senkaku por Tokio y como Diaoyu por Pekín, y casi medio centenar de ellos se adentraran en las 12 millas de la zona de exclusión de lo que Japón considera sus aguas territoriales, donde permanecieron varias horas. La escaramuza ha coincidido con una nueva muestra de poderío militar por parte de China, que hoy ha puesto en servicio su primer portaaviones.

 
Taipei, que también reclama el archipiélago, se suma así a un contencioso que ha situado las relaciones entre Pekín y Tokio en su nivel más bajo en las últimas décadas. Las islas Senkaku-Diaoyu están deshabitadas, pero se encuentran cerca de importantes rutas navieras, albergan ricos recursos de pesca y bajo sus aguas yacen recursos petroleros sin explotar.

 
La cadena de televisión pública japonesa NHK ha mostrado imágenes de un guardacostas disparando agua contra un barco de pesca taiwanés, mientras una patrullera enviada por Taipei respondía de la misma forma contra el barco japonés.

 
Taiwán tiene relaciones amigables con Japón, pero ambas partes están enfrentadas sobre los derechos de pesca en la zona. El archipiélago está controlado por Tokio desde 1895, pero tanto Pekín como Taipei aseguran que han heredado la soberanía histórica china sobre las islas, que, según dicen, se remonta a varios siglos. Pekín considera Taiwán parte de su territorio. La propiedad de las Senkaku-Diaoyu se ha convertido en un importante símbolo de identidad y nacionalismo para las tres partes.


Los barcos taiwaneses que se han acercado al grupo de islotes, entre los cuales hay 10 patrulleras forman parte de una flotilla de más de 60 pesqueros que salió el lunes de Taiwan para reivindicar la soberanía sobre el territorio y los derechos de pesca. En ellos, viajan unos 300 pescadores y 60 periodistas. “Haremos todo lo que haga falta para proteger a nuestros pescadores. No descartamos el uso de la fuerza para responder si Japón la utiliza”, ha asegurado Wang Chin-wang, director de la Administración de Guardacostas de Taiwán, en el Parlamento, informa France Presse. En algunas de las patrulleras, viajan agentes de élite armados.

 
La última gran intrusión en las aguas de las islas que administra Japón se produjo en 1996, según el servicio de guardacostas de este país. En aquella ocasión, 41 barcos con activistas de Hong Kong y Taiwán se internaron en las aguas del archipiélago con la intención de reivindicar su soberanía.
 

Tokio ha asegurado que está intentando gestionar el conflicto con Taipei con el mayor tacto posible y de forma pacífica, dadas las buenas relaciones existentes con Taiwán. Una relaciones muy distintas a las que mantiene con China, donde se han producido este mes multitudinarias manifestaciones antijaponesas, después de que el Gobierno japonés comprara tres de las islas en liza a su propietario privado, nacionalizándolas de hecho. Cientos de fábricas y negocios japoneses en China se vieron obligados a cerrar durante varios días tras haber sufrido ataques o en previsión de ellos.

 
El enconamiento de la disputa histórica por las Senkaku-Diaoyu coincide con la entrada en servicio del primer portaaviones chino, en el marco de los planes de modernización de su ejército. El barco, nombrado Liaoning en honor a la provincia en la que se encuentra la importante base naval de Dalian, es un antiguo barco soviético, que fue comprado a Ucrania. Tiene una eslora de 300 metros. Pekín confirmó el año pasado que lo estaba adaptando a sus necesidades, y ha asegurado que será destinado principalmente a formación y otros usos similares. Pero algunos analistas han afirmado que China está desarrollando aviones de combate y barcos de apoyo, que podrían hacer plenamente operativo el barco. La prensa china ha publicado fotos de aviones en su cubierta.
 

“La entrada en servicio del portaviones será de gran relevancia para situar la capacidad de lucha de la armada de nuestra nación en un nivel moderno”, ha asegurado el Ministerio de Defensa. “Será eficaz para defender los intereses de la soberanía nacional, la seguridad y el desarrollo, y para hacer avanzar la paz mundial y el desarrollo común”.

 
Aunque pocos expertos creen que la disputa territorial pueda conducir a un conflicto armado, no hay que descartar la posibilidad de que se produzca un choque violento en el mar, aunque no sea intencionado, que elevaría la tensión.

 
Representantes de los gobiernos de Pekín y Tokio se han sentado hoy en la capital china para suavizar una crisis que amenaza con pasar una elevada factura a las relaciones económicas entre los dos países. En el encuentro, el viceministro de Exteriores Zhang Zhijun ha afirmado a su homólogo japonés Chikao Kawai que “China nunca tolerará ninguna acción unilateral por parte de Japón que dañe la soberanía territorial china”. Zhang ha calificado la compra de las islas de “grave atropello de los hechos históricos y la jurisprudencia internacional”.


Por Jose Reinoso Pekín 25 SEP 2012 - 12:39 CET

Publicado enInternacional
El ataque de Bengasi desbarata la estructura de la CIA en Libia
El ataque lanzado contra el consulado estadounidense en Bengasi, en el que murieron el embajador J. Christopher Stevens y otros tres ciudadanos estadounidenses, supone un duro golpe para las actividades de inteligencia de la CIA en un momento de creciente inestabilidad en Libia.


Entre las dos docenas de estadounidenses evacuados de la ciudad tras el asalto a la misión estadounidense figura una docena de agentes y contratistas de la CIA, que desempeñaban un papel crucial en la vigilancia y recopilación de información sobre una amplia gama de grupos armados en los alrededores de la ciudad.


"Es una pérdida catastrófica", dijo un funcionario estadounidense que ha trabajado en Libia y que habló a condición de guardar el anonimato debido a que el FBI sigue investigando el ataque. "Nos han cerrado los ojos".


Los objetivos de vigilancia de la CIA en Bengasi y Libia oriental incluyen Ansar el Sharia, una milicia que algunos han culpado del ataque, así como presuntos miembros de la rama de Al Qaeda en el norte de África, conocida como Al Qaeda en el Magreb Islámico.


El este de Libia también está siendo azotado por fuertes corrientes cruzadas que los agentes de inteligencia están tratando de controlar. La muerte del embajador Stevens ha prendido la ira pública contra las milicias. El viernes, miles de libios salieron a las calles de Bengasi para exigir que el desarme de los grupos. La composición de las milicias es muy variable, algunas son moderadas, mientras que otras son islamistas ultraconservadoras y otras son partidarias del gobierno del coronel Muamar el Gadafi, el depuesto líder libio.


"La muy arraigada comunidad salafista en la región está sufriendo trastornos significativos, con un acalorado debate entre una corriente que se presta a la integración política y una rama más militante que se opone a la democracia", escribió Frederic Wehrey, analista de políticas de la Fundación Carnegie para la Paz Internacional que sigue de cerca sigue Libia y visitó allí recientemente, en un artículo publicado este mes, "La lucha por la seguridad en el este de Libia".


Los agentes de inteligencia de Estados Unidos también ayudaban a los contratistas del Departamento de Estado y a funcionarios libios en la búsqueda de los armamentos sacados de los arsenales anteriores de las fuerzas del coronel Gadafi; ayudaban en los esfuerzos para poner en seguridad las armas químicas de los arsenales libios, y ayudaban a entrenar los nuevos servicios de inteligencia de Libia, según contaron funcionarios de la Administración estadounidense.


Altos funcionarios estadounidenses reconocieron el golpe para las actividades de inteligencia, pero insistieron en que estas seguían a través de una variedad de informantes en el territorio libio, y de los sistemas que interceptan las comunicaciones electrónicas y las conversaciones de teléfonos celulares. "EE UU no está ciega en Bengasi y Libia oriental", dijo un funcionario estadounidense.


Portavoces de la CIA, el Departamento de Estado y la Casa Blanca se negaron a comentar sobre el asunto el domingo.


Pocos meses después del inicio de la revolución de Libia en febrero de 2011, la CIA comenzó a construir una presencia significativa, pero encubierta, en Bengasi, cuna de los esfuerzos de los rebeldes para derrocar al gobierno del coronel Gadafi.


A pesar de que la agencia ha estado cooperando con el nuevo servicio de inteligencia libio, el tamaño de la presencia de la CIA en Bengasi sorprendió a algunos dirigentes libios. El viceprimer ministro, Mustafa Abushagur, fue citado en The Wall Street Journal la semana pasada diciendo que había aprendido acerca de algunas de las delicadas operaciones estadounidenses en Bengasi sólo después del ataque a la misión, en gran parte debido al notable número de estadounidenses que se presentaron en el aeropuerto de Bengasi para ser evacuadas.


"No tenemos ningún problema con el intercambio de inteligencia o reunión, pero nuestra soberanía también es clave", dijo Abushagur.


El ataque ha suscitado dudas sobre la idoneidad de las medidas de seguridad en los dos recintos estadounidenses en Bengasi: la misión estadounidense, la principal instalación diplomática donde el embajador Stevens y otro diplomático estadounidense murieron por inhalación de humo tras un ataque inicial, y un anexo a menos de un kilómetro de distancia que abarca cuatro edificios dentro de un recinto con un muro de protección bajo.


El personal de la CIA llevaba a cabo sus misiones secretas desde esos edificios. The New York Times ha aceptado no revelar lugares y detalles de estas operaciones, a petición de funcionarios de la administración Obama, quienes alegaron que la divulgación de esa información podría poner en peligro las futuras actividades y poner en riesgo el personal estadounidense que trabaja en entornos peligrosos.


En Bengasi, ambos recintos eran sedes temporales en una volátil ciudad repleta de militantes, y nunca fueron pensadas para convertirse en las misiones diplomáticas permanentes con las características de seguridad apropiadas incorporados.


Ninguno de los dos estaba fuertemente custodiado, y el anexo nunca fue pensado para ser una "casa de seguridad".


La secretaria de Estado Hillary Clinton anunció la semana pasada la creación de un comité de revisión para examinar los ataques. La junta será dirigida por un veterano diplomático y ex subsecretario de Estado, Thomas R. Pickering.


El FBI. ha enviado investigadores a Bengasi, que sin embargo se han visto obstaculizados en su trabajo por la seguridad y por haber llegado más de un día después de que el ataque se produjo, según altos funcionarios estadounidenses.


Por Helene Cooper / Eric Schmitt (The New York Times) Washington 24 SEP 2012 -
Publicado enInternacional
Domingo, 23 Septiembre 2012 06:00

¿Importa todavía Al Qaeda?

¿Importa todavía Al Qaeda?
En el décimo primer aniversario de lo que ha llegado a conocerse como el 11 de septiembre, Al Qaeda sigue siendo un asunto discutido en repetidas ocasiones, tanto en Estados Unidos (y en el mundo pan-europeo en genera) y en Medio Oriente. El frecuente énfasis principal en Estados Unidos es el modo en que su poder está siendo contenido por acciones militares de muchos tipos, y por tanto hay la idea de que es una amenaza menguante. El énfasis principal en Medio Oriente parece ser el opuesto: que ha sobrevivido a todo lo que se ha hecho para decapitarlo y que continúa representando una amenaza importante para todas las otras fuerzas políticas en la región.


Todo lo relativo a su historia y sus relaciones con los gobiernos y los movimientos es controvertido. Hay muy poco acuerdo, aun en torno a los hechos relacionados con los eventos más importantes. Comencemos por el 11 de septiembre mismo. Primero que nada debemos distinguir tres momentos en tiempo: los seis meses (o algo así) anteriores al 11; el día mismo y el año que siguió (o más o menos) al 11 de septiembre.


La narración plausible más reciente acerca de los seis meses previos al 11 de septiembre parece indicar que la CIA y otras agencias de inteligencia en Estados Unidos alertaban al presidente y a sus asesores de seguridad que Al Qaeda preparaba algún ataque letal. Fueron ignorados. ¿Por qué? Parece que los neoconservadores en el gobierno estadunidense –que eran una secta considerable, incluidos el vicepresidente Dick Cheney y el secretario de Defensa Donald Rumsfeld– negaron su plausibilidad sobre la base de que Al Qaeda no era competente para representar una amenaza importante. Los conservadores decían que las agencias de inteligencia le daban crédito incorrectamente a algo que sólo era un alarde cuyo objetivo era desviar la atención de la amenaza real para Estados Unidos: Saddam Hussein y sus supuestas armas de destrucción masiva.


Hay un cierto número de críticos de izquierda que sugieren que un debate así nunca tuvo lugar al interior del gobierno. Y lo explican diciendo que el 11 de septiembre en realidad fue planeado por el gobierno mismo como forma de movilizar a la opinión pública en favor de una guerra en Irak. Esto por supuesto es teoría de la conspiración. Yo no tengo nada per se contra las teorías de la conspiración. Todo el tiempo hay conspiraciones reales, constantes.


Pero nunca he pensado que ésta sea probable, en lo más mínimo. El argumento lo basan en la improbabilidad inherente de que una organización como Al Qaeda pueda amasar las capacidades técnicas y la planeación táctica necesarias para arreglar los ataques y las explosiones. Éste es por supuesto el mismo argumento que los neoconservadores daban en la otra narración acerca de Al Qaeda.


Francamente pienso, y siempre lo he pensado, que tal argumento es profundamente racista. Implica que aquellos sujetos fanáticos en el tercer mundo, no pueden ser tan listos. Bueno, claro que pueden, y yo creo que pudieron. En cualquier caso, Al Qaeda lo ha estado alardeando desde entonces. Y no hay gobierno alguno hoy, tanto en el mundo paneuropeo como en Medio Oriente, que se arriesgue a jugar a la supuesta incompetencia técnica de Al Qaeda.

El siguiente punto en tiempo es el día mismo. Aquí soy mucho más propenso a darle crédito a la teoría de la conspiración. Hay demasiados puntos dudosos acerca de la respuesta del gobierno estadunidense a los ataques. Los aviones lanzados para contrarrestar los ataques fueron lanzados demasiado tarde. El presidente George W. Bush parece haberse quedado fuera de la cadena de información demasiado tiempo, haciendo que Cheney fuera quien tomó las decisiones de facto. Rumsfeld parece haber preparado casi al instante un procedimiento para vincular a Saddam Hussein con los ataques –lo que no es nada plausible.


En resumen, los neoconservadores sacaron ventaja de los ataques para su tan anhelada y largamente planeada guerra en Irak. En el año que siguió al 11 de septiembre, los neoconservadores triunfaron en el gobierno y efectivamente ahogaron todas las voces disidentes. Obtuvo sus guerras, primero en Afganistán y luego en Irak. El mundo entero, incluido Estados Unidos, sigue sufriendo las consecuencias de estas injustificadas e injustificables guerras.


¿Qué pasó entonces con Al Qaeda? Parece que, al principio, era una pequeña estructura, controlada muy estrictamente por Osama Bin Laden. Los ataques del 11 de septiembre primero y luego las guerras lanzadas por Estados Unidos incrementaron su prestigio en el mundo musulmán lo que atrajo personas a unirse a la estructura. También atrajo a otras organizaciones a que juraran su alianza con Al Queda y se renombraran a sí mismas, sin que en realidad se sometieran a alguna disciplina central.


Estados Unidos y sus aliados de hecho sí comenzaron a matar a muchos cuadros directivos de Al Qaeda, incluido, eventualmente, el propio Osama, Pero Al Qaeda ha demostrado ser hasta el momento un monstruo con cabeza de hidra, que renueva constantemente los cuadros caídos. Y al contrario de ser un símbolo de profundo resentimiento y una inspiración para un califato reconstituido, parece que las fuerzas centrales de Al Qaeda nunca fueron capaces de constituir una red mundial.


La primavera árabe ha creado una nueva apertura para Al Qaeda. Ha debilitado la legitimidad de cada uno de los gobernantes de todo Estado árabe sin excepción. La cuestión es entonces qué fuerzas políticas llegarán al poder. Esto ha conducido a luchas prolongadas al interior de cada uno de estos estados, siendo algunas más sangrientas que otras.


Hoy, la más fuerte oposición a Al Qaeda no es Estados Unidos sino otra fuerzas políticas dentro de estos estados. Estamos apenas en la fase inicial de estas luchas políticas. El ataque de las fuerzas salafistas a la embajada estadunidense en Bengasi, que condujo a la muerte del embajador estadunidense, puede ser sólo el principio de este resurgimiento. Es demasiado pronto para decir que Al Queda haya dejado de ser relevante.


Traducción: Ramón Vera Herrera


Publicado enInternacional
Islas Diaoyu: escalada de China y Japón azuzada por EU
No estamos aún a dos minutos para medianoche del reloj del juicio final” de 1953 –que desde 1947 publica el Boletín de Científicos Estadunidenses–, pero el planeta se encuentra secuestrado por el peligro apocalíptico a solamente cinco minutos del fatídico horario –como en 2007 (con la exacerbación de los contenciosos nucleares de Norcorea e Irán y la irrupción del “cambio climático”)– cuando “los procesos políticos parecen totalmente inadecuados (sic)” y “el potencial para el uso de armas nucleares es alarmante en conflictos regionales en Medio Oriente, noreste asiático y el sur de Asia”.


Mucho peor que la “furia islámica” –que entró en su fase de competencia por el liderazgo de mil 600 millones de feligreses islámicos entre la sunita Pakistán y la chiíta Irán para defender la sacralidad del profeta Mahoma frente a la islamofobia deliberada del choque de civilizaciones que promueven las extremistas agendas bélicas de EU/Israel que se subsumen en el piromaniaco pastor (sic) de coranes: Terry Jones, presunto agente del Mossad–, la escalada entre China y Japón por la propiedad de las islas Diaoyu es susceptible de gangrenarse en una guerra regional y hasta mundial (con participación de EU al lado de Japón, su principal aliado estratégico zonal).


El contencioso de tales islas en el mar del este de China se remonta a la invasión nipona a Manchuria cuyos rescoldos se reincendiaron con la venta reciente de las islas “ocupadas”, en la cosmogonía china tanto de Pekín como de Taiwán, por sus “propietarios” nipones al gobierno de Japón, lo cual ha provocado jingoístas manifestaciones masivas de repudio en las principales ciudades chinas que han obligado a varias fábricas niponas a su cierre, desde Toyota hasta Honda.


El paroxismo, que parece haber amainado, fue alcanzado con la visita a Japón del secretario del Pentágono, Leon Panetta, donde expandió las llamas incandescentes con el despliegue de un segundo sistema-radar del escudo misilístico antibalístico de EU en suelo nipón –al unísono tanto del permiso a los aviones MV-22 Osprey para iniciar sus vuelos en Japón, así como una demanda de Washington contra Pekín ante la OMC por comercio desleal– dizque para protegerle de la amenaza de “Norcorea”, coartada pueril que los estrategas de Pekín no digieren por entender que está dirigido contra China, de acuerdo con el nuevo guión geoestratégico de Obama y su doctrina del “pivote”: replegar al ejército de EU de los teatros de Afganistán e Irak para reposicionarlo en el océano Pacífico para “contener” a China.


La visita posterior de Panetta a China, donde se reunió con el nuevo mandarín Xi Jinping –que habían “desparecido” los propagandísticos multimedia occidentaloides, intoxicados por los teoremas de la industria desinformativa de Hollywood–, disminuyó las tensiones hasta nueva orden.


La escalada se escenifica en medio de comicios en Japón y del cambio generacional del poder en Pekín, salpicado por la extraña muerte del embajador nipón en China a la semana de su arribo.


La revista británica The Economist (22/9/12), vinculada a intereses petroleros anglosajones y a los banqueros esclavistas Rothschild (FT dixit), adopta la postura nipona y se pregunta “si Asia puede embarcarse en una guerra (sic)” por unos arrecifes, lo cual generaliza a “una sucesión de disputas marítimas en el verano entre China, Japón, Sudcorea, Vietnam, Taiwán y Filipinas”. La revista compara “el ascenso de Alemania” con el retorno de China como potencia remergente 100 años más tarde cuando la disputa por unos arrecifes sin habitar puede significar lo mismo que “el asesinato de un archiduque” en los Balcanes. ¡Uf !


El artículo de The Economist sobre el “nacionalismo” de China es una oda a la sinofobia. Vale la pena atender la antítesis china a la postura favorable a Japón que propala laxamente The Economist.


China Daily (20/9/12) expone el punto de vista del nuevo mandarín Xi (aún vicepresidente), quien tildó de “farsa” la “compra” de las Diaoyu por el gobierno nipón y a quien “advirtió no socavar la soberanía territorial” de China durante su trascendental reunión con Panetta.


A juicio de Xi, la “farsa” nipona “desafía abiertamente la Declaración de El Cairo y la Proclamación de Potsdam” (nota: que versan sobre la rendición de Japón y el retorno de territorios a China).


Durante su estadía en China y en sus encuentros con la cúpula civil y militar, Panetta intentó tranquilizar los ánimos exaltados. En particular, “buscó convencer a Pekín de que el pivote estratégico de EU en la región Asia-Pacífico no era contener a China”. ¿Qué significa entonces?


Según Panetta, el requilibrio de EU en la región “es un intento para comprometer a China a expandir su papel en el Pacífico creando un nuevo modelo (¡supersic!) en la relación de las dos potencias”.


O los chinos no lo entienden así, o Panetta no se ha dado a entender convincentemente.


A mi juicio, los tres jugadores en las islas Diaoyu (China, Japón y EU) están calculando las vulnerabilidades y fortalezas en críticos momentos electorales (EU y Japón) y de transición generacional del poder (China: donde los multimedia occidentaloides buscaron indicios de fisuras internas en la “desaparición” de los reflectores de Xi durante 15 días).


El carácter chino obligó por el momento a EU a optar por la “resolución diplomática” que, a mi juicio, debe ser bilateral entre China y Japón sin la intromisión asfixiante de EU.


La preocupación de China se centra en la “presencia creciente de EU que estimula a sus aliados, como Tokio, a comprometerse a conductas provocativas”.


Según la agencia francesa Afp, los analistas (sic) –que no identifica– comentan que “la postura de EU hacia China y Japón es contradictoria y su objetivo fundamental es mantener un papel dominante en las relaciones internacionales”. Es más juicioso este punto de vista francés que las acrobacias peligrosas de EU en la región Asia-Pacífico.


Liu Jiangyong, especialista en estudios japoneses en la Universidad Tsinghua, comenta que la postura de EU de incorporar las islas Diaoyu al Tratado de Seguridad bilateral nipón-estadunidense constituye una “severa interferencia en la soberanía territorial de China”.


Liu Youfa, vicepresidente del Instituto de Estudios Internacionales de China, adujo que el contencioso de las islas Diaoyu, “ilegalmente transferidas por EU a Japón, es una bomba de tiempo para las relaciones bilaterales” entre Washington y Pekín, cuando “EU desea usar el tema para influir en los lazos de China y Japón con el fin de mantener su liderazgo en la región” –algo así como “divide y vencerás”, el apotegma de las balcanizaciones de la dupla anglosajona.


Un benéfico efecto colateral ha sido el acercamiento del “circuito étnico chino”: China, Hong Kong, Macao, Taiwán y Singapur (70 por ciento de chinos).


Racionalmente, a China y a Japón no les conviene una guerra que solamente beneficia a la dupla anglosajona en plena crisis económico-financiera, cuando Pekín es el principal socio comercial de Tokio. El grave problema es que se puede salir del control.


@AlfredoJalife

http://alfredojalife.com

Publicado enInternacional