Lunes, 17 Diciembre 2012 05:50

La realidad tras los Hermanos Musulmanes

La realidad tras los Hermanos Musulmanes

Las complejidades de la Primavera Árabe y la lucha por la libertad política en todo el mundo árabe no deberían ocultar lo que ahora se ha convertido en una noción absolutamente esencial para todos los antiimperialistas: la Hermandad Musulmana es una de las armas más poderosas de la clase gobernante occidental en el mundo musulmán. Aunque puede ser una píldora difícil de tragar para algunos por motivos emocionales o psicológicos, no hace falta mirar más allá del papel insidioso que la organización juega en Siria y los abusos de poder y de los derechos humanos del gobierno de Egipto. En la guerra patrocinada por EE.UU./OTAN contra el gobierno de Asad, los Hermanos Musulmanes han emergido como la principal fuerza aprobada por Occidente, la vanguardia del ataque imperialista. Mientras tanto, en Egipto el presidente Mursi y el gobierno de los Hermanos tratan de destruir lo que fue, hace poco más de un año, la promesa de la revolución.

 

Los Hermanos Musulmanes en Siria

 

El establecimiento esta semana del Comando Militar Supremo, a cargo de toda la ayuda militar y la coordinación con los rebeldes, demuestra inequívocamente el papel de liderazgo de los Hermanos Musulmanes en la campaña por un cambio de régimen en Siria. Como informa Reuters: "El comando unificado incluye a muchas personas vinculadas a los Hermanos Musulmanes y los salafistas... excluye a los oficiales más importantes que han desertado de las fuerzas armadas de Asad" (i). Esta estructura de comando, formada a petición y con el patrocinio de EE.UU., el Reino Unido, Francia, Arabia Saudí, Catar y Turquía, entre otros, no incluye simplemente miembros de la Hermandad Musulmana, está, de hecho, dominado por ella. ¿Es posible que las potencias imperiales occidentales no se hayan dado cuenta simplemente de que el grupo que estaban formando incluía a esos elementos? Sugerir algo semejante, sería acusar de estúpidos a algunos de los principales "estadistas" del mundo (Hillary Clinton, William Hague, Laurent Fabius, Ahmet Davutoglu, etc.). Por desgracia no lo son. Esos individuos han colaborado para crear una fuerza testaferra de los Hermanos Musulmanes en Siria que puedan controlar y en la que puedan confiar para que cumpla las órdenes de Occidente.

 

Sin embargo, no basta con decir que los Hermanos Musulmanes dirigen esta nueva estructura militar, porque sería suponer que no han estado jugando un papel crítico todo el tiempo. Más bien la organización ha sido central en la desestabilización de Siria desde el comienzo del conflicto armado. El propio Consejo Nacional Sirio, originalmente la cara de la "oposición" respaldada por Occidente, estaba dominando entre bastidores por los Hermanos Musulmanes. Como señaló el exlíder de los Hermanos Musulmanes Ali Sadreddine, respecto al CNS: "Elegimos esa cara, aceptada por Occidente... Nombramos a [el exjefe del CNS Burhan] Ghalioun como fachada para la acción nacional. Ahora actuamos como los Hermanos pero como parte de un frente que incluye todas las corrientes" [ii]. Por lo tanto vemos que, esencialmente, la organización ha mantenido, desde el principio, un considerable grado de control de la oposición basada en el extranjero, claramente diferente de la oposición autóctona de los Consejos Nacionales de Coordinación y otros grupos. Los Hermanos Musulmanes, una maquinaria política y paramilitar internacional, ha llegado a dirigir la batalla contra Asad.

 

De hecho, los Hermanos Musulmanes han suministrado muchas formas de liderazgo y ayuda a la oposición basada en el extranjero, respaldada por el extranjero, más allá de una simple dirigencia directa. Desde el suministro de cobertura diplomática y política al apoyo táctico en el terreno mediante el contrabando de armas, el reclutamiento de combatientes y otras responsabilidades necesarias, la organización ha llegado a permear cada aspecto de lo que Occidente llama convenientemente "rebeldes".

 

Ya en mayo de 2012, los Hermanos Musulmanes de Egipto, el centro de la organización, estaban suministrando el apoyo político y diplomático que los rebeldes necesitaban para derrocar el régimen de Asad. Mientras estaban a punto de ganar las elecciones egipcias, los Hermanos estaban ocupados haciendo comentarios públicos sobre la necesidad de la intervención militar occidental en Siria. El portavoz de la organización, Mahmoud Ghozlan, declaró: "La Hermandad Musulmana llama a los gobiernos árabes, islámicos e internacionales a intervenir... para derribar el régimen [de Asad] [iii]. Esta cínica declaración pública es una violación flagrante de todos los argumentos que afirman que la Hermandad Musulmana es de algún modo antiimperialista, que se opone a la dominación occidental del mundo árabe. Al contrario, aunque pretenda que se opone a Occidente, en realidad es un instrumento de las potencias imperiales utilizado para destruir naciones independientes que se oponen a la hegemonía estadounidense en Medio Oriente.

 

Este respaldo político y diplomático es solo un aspecto de la participación de la Hermandad en la destrucción de Siria. Como informó el New York Times en junio de 2012: "Agentes de la CIA operan en secreto en el sur de Turquía ayudando a los aliados a decidir qué combatientes de la oposición siria al otro lado de la frontera recibirán armas... mediante una tenebrosa red de intermediarios que incluyen a la Hermandad Musulmana de Siria" [iv]. El uso de la Hermandad Musulmana para contrabandear armas a los rebeldes de Siria no debería ser una sorpresa considerando el hecho de que las monarquías suníes de la región (primordialmente Arabia Saudí y Catar) han sido las voces más altas a favor del cambio de régimen en Siria por cualquier medio. La relación entre esas monarquías y los Hermanos Musulmanes es obvia: comparten convicciones religiosas similares y son enemigas confesas de todas las formas de chiismo. Además han formado parte integral del sistema de hegemonía estadounidense que ha mantenido toda la región bajo su control durante décadas.

 

Muchos han argumentado en el pasado que, aunque comparten ideologías y "marca" idénticas, la rama siria de la Hermandad Musulmana es en cierto modo independiente de la Hermandad Musulmana propiamente dicha. Esta absurda afirmación es contradicha por el simple hecho de que cada posición pública adoptada por la Hermandad Musulmana Siria ha estado alineada directamente con las declaraciones públicas desde El Cairo. Como demuestra el artículo de Carnegie Middle East Center "La Hermandad Musulmana en Siria": "Desde el comienzo de la revolución, la Hermandad ha sostenido que la intervención extranjera es la única solución posible a la crisis en Siria. En octubre de 2011, también llamó a la intervención de Turquía y al establecimiento de zonas humanitarias protegidas en territorio turco" [v]. Cuando dos entidades llevan el mismo nombre, tienen los mismos patrocinadores, y adoptan las mismas posiciones, hay que mostrar una ignorancia premeditada para argumentar que no se trata de alguna manera de la misma entidad, o más exactamente que reciben las órdenes de los mismos amos.

 

Las potencias detrás de los Hermanos Musulmanes

 

Al examinar el papel extremadamente insidioso que los Hermanos Musulmanes juegan en Siria, hay que comenzar por comprender la relación histórica entre la Hermandad Musulmana y el imperialismo occidental. La organización fue fundada por Hassan al-Banna en 1928 con la intención de restablecer una forma más pura del Islam que había existido siglos antes. Sin embargo, este fue solo el barniz religioso creado para enmascarar las intenciones políticas de la organización. En el artículo de Mother Jones titulado "¿Qué es la Hermandad Musulmana y se apoderará de Egipto?" el autor explica que, "Los Hermanos Musulmanes sirvieron de ariete contra nacionalistas y comunistas, a pesar del antiimperialismo basado en el Islam de los Hermanos, el grupo terminó a menudo por hacer causa común con los británicos coloniales. Funcionó como una agencia de inteligencia, infiltrando grupos izquierdistas y nacionalistas" [vi]. Este hecho indiscutible de que la Hermandad Musulmana funcionó, incluso en sus primeros días, como un brazo de facto de la inteligencia occidental, es crucial para comprender su desarrollo y su actual poder político.

 

Sin embargo, existen quienes argumentan que, a pesar de esta "coincidencia" de objetivos y planes, los Hermanos Musulmanes nunca pudieron ser vinculados directamente a la comunidad de la inteligencia. Sin embargo, como señala claramente Robert Dreyfuss, autor del artículo de Mother Jones, existe amplia evidencia que vincula directamente a la CIA a la dirigencia de la Hermandad Musulmana:

 

Para entonces [1954], el principal organizador internacional del grupo y su más conocido funcionario era Said Ramadan, yerno de Hassan al-Banna. Ramadan había llamado la atención de la CIA y del MI6, el servicio de inteligencia británico. Al investigar para mi libro... encontré una fotografía poco usual que muestra a Ramadan con el presidente Eisenhower en el Despacho Oval. Para entonces, o poco después, es probable que Ramadan haya sido reclutado como agente de la CIA. El periodista del Wall Street Journal, Ian Johnson, ha documentado posteriormente los estrechos lazos entre Ramadan y varios servicios de inteligencia occidentales... Johnson escribe: "A fines de la década, la CIA respaldaba abiertamente a Ramadan" [vii].

 

El hecho de que la figura central de la organización internacional haya sido un conocido agente de la CIA corrobora las afirmaciones de innumerables analistas e investigadores de que la Hermandad se utilizó como un arma contra Nasser y, en los hechos, contra todos los dirigentes árabes socialistas que entonces formaban parte de una creciente marea de nacionalismo árabe que buscaba, como objetivo supremo, independizarse de la dominación imperial occidental.

 

A fin de comprender plenamente cómo se convirtió la Hermandad en la organización que conocemos actualmente, hay que comprender su relación con la familia real de Arabia Saudí. De hecho, los saudíes han sido los financistas principales de la Hermandad durante décadas por los mismos motivos por los que EE.UU. y las potencias occidentales la necesitaban: la oposición al nacionalismo árabe y a la creciente "insolencia" de los Estados chiíes. Dreyfuss escribe: "Desde sus primeros días, la Hermandad fue financiada generosamente por el reino de Arabia Saudí, que apreciaba su política ultraconservadora y su virulento odio a los comunistas árabes" [viii]. Esencialmente, mientras EE.UU. comenzaba a ejercer su poder de posguerra en toda la región, la Hermandad Musulmana estuvo allí como beneficiario bien dispuesto y humilde sirviente que sembraba semillas de odio entre suníes y chiíes, adoptaba una ideología salafista llena de odio que predicaba el conflicto y la guerra inevitable entre las ramas del Islam. Naturalmente, todo en beneficio de las potencias occidentales que se preocupaban poco de la ideología y más por el dinero y los recursos.

 

¿Instrumento de las potencias occidentales en la actualidad?

 

A menudo se arguye que, aunque las fuentes históricas muestran inequívocamente que la Hermandad está íntimamente conectada con los servicios de inteligencia occidentales, la organización ha cambiado de alguna manera, que se ha convertido en una fuerza pacífica por el progreso político en el mundo árabe. Como han mostrado los recientes eventos en Egipto, nada más lejos de la verdad. Con el antidemocrático intento del presidente egipcio Mursi de apoderarse del poder, la limitación de las libertades civiles, de los derechos de las mujeres, y de las minorías religiosas y étnicas, la Hermandad Musulmana ha mostrado que es poco más que una fuerza política reaccionaria que se presenta como una forma de "progreso".

 

Por si quedara alguna duda de las verdaderas intenciones y motivaciones de la Hermandad Musulmana una vez que estuviera en el poder en Egipto, no se necesita considerar otra cosa que su posición respecto a las instituciones del capital financiero global, particularmente el Fondo Monetario Internacional. En una de las primeras decisiones tomadas por Mursi y el gobierno de la Hermandad Musulmana, El Cairo estableció que, de hecho, apreciaría préstamos condicionales del FMI para salvarse de la perspectiva de una continua crisis económica. Sin embargo, como parte de las condiciones del préstamo, el gobierno de Mursi tendría que reducir drásticamente los subsidios, las regulaciones y otras "restricciones del mercado" mientras aumenta los impuestos a la clase media. Esencialmente, esto significa que la Hermandad consintió al cóctel usual de medicina de austeridad que ha sido administrado tantas veces por los agentes del capital financiero en todo el mundo. Esto, naturalmente, provoca la pregunta: ¿Fue el fin de la revolución? Por cierto, mucha gente en las calles de El Cairo se hace la misma pregunta. O, para decirlo con más exactitud, ya conoce la respuesta.

 

En Egipto, como en Siria, la Hermandad Musulmana se ha convertido en un apéndice de la clase gobernante imperialista occidental. Ha servido fielmente esos intereses durante décadas, aunque las caras, los rostros, y la propaganda han cambiado con el paso de los años. Cuando vemos las trágicas imágenes de Siria o las decenas de miles de personas en las calles de El Cairo, tenemos que preguntarnos por qué se ha tardado tanto en denunciar, o incluso en entender, a esa pérfida organización. La respuesta es, como de costumbre, porque sirve los intereses del capital global de mantener la confusión en el resto del mundo sobre quiénes son realmente los enemigos del progreso. Al revelar su auténtica naturaleza, las verdaderas fuerzas de la paz y el progreso en todo el mundo pueden rechazar a los Hermanos Musulmanes y al sistema imperial en todas sus formas abiertas y encubiertas.

 

Notas

[i] http://news.yahoo.com/rebels-circle-damascus-airport-russia-u-downbeat-013515100.html

[ii] http://www.reuters.com/article/2012/05/06/us-syria-brotherhood-idUSBRE84504R20120506

[iii] http://english.al-akhbar.com/content/egypts-brotherhood-calls-intervention-syria

[iv] http://www.nytimes.com/2012/06/21/world/middleeast/cia-said-to-aid-in-steering-arms-to-syrian-rebels.html?pagewanted=all&_r=0

[v] http://carnegie-mec.org/publications/?fa=48370

[vi] http://www.motherjones.com/politics/2011/02/what-is-the-muslim-brotherhood

[vii] Ibíd.

[viii] Ibíd.

[ix] http://www.albawaba.com/business/morsi-egypt-imf-loan-432065

Eric Draitser es fundador de StopImperialism.com y analista geopolítico independiente basado en la Ciudad de Nueva York. Es colaborador regular de Russia Today, Press TV, GlobalResearch.ca, y otros medios noticiosos. Contacto: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. .

Fuente: http://www.counterpunch.org/2012/12/13/unmasking-the-brotherhood/

Eric Draitser

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

 

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Domingo, 16 Diciembre 2012 06:08

Egipto: retornan los tanques proscritos

Egipto: retornan los tanques proscritos

Lo que advenga en el barómetro del mundo árabe, Egipto –90 por ciento sunitas y 10 por ciento coptos cristianos de sus casi 100 millones de habitantes– definirá la orientación teológica regional, amén de su relevante cuan compleja cartografía geoestratégica: canal de Suez, río Nilo, mayor población árabe, principal aliado militar árabe de Estados Unidos, acuerdos de Campo David con Israel, acercamiento con Irán y Turquía, alianza con Hamas, etcétera.

 

Debido al control multimediático global promovido por la desregulada globalización neoliberal financierista se suele sucumbir en las categorías grotescas de la dominante hegemonía lingüística “occidentaloide” de reducir la cruenta colisión de los sectores de la polarizada sociedad egipcia entre islámicos “moderados (sic)” –los Hermanos Musulmanes–, quienes buscan implementar la omnímoda ley coránica de la Sharia, y los “laicos” (¡súper sic!), quienes supuestamente anhelan la “democracia liberal” y los “derechos humanos” al estilo de su aplicación muy sui generis en las dos costas del Atlántico norte.

 

Luego con tour de force acrobático, los maniqueos lingüistas de la perniciosa propaganda globalista “occidentaloide” agregan marginalmente a los salafistas, con una hermeneútica más estricta de la Sharia y una demografía nada despreciable, a la extrema derecha de los Hermanos Musulmanes, dejando en el vacío semántico a la entelequia fantasmagórica de Al Qaeda (para muchos “Al CIA”).

 

Mel Frykberg, de IPS (15/12/12), sucumbe también al tóxico maniqueísmo “occidentaloide”, pero agrega ingredientes más apegados a la realidad al aducir preocupantemente que se dibuja “una guerra civil en el horizonte”.

 

Frykberg cita a Gamal Nkrumah (hijo del ex presidente de Ghana, Kwame, y de madre egipcia del rito copto cristiano), hoy politólogo del legendario semanario cairota Al-Ahram: “Egipto se encamina a una batalla política prolongada. La presente situación es insostenible. Parece dirigirse a una guerra civil: la carta desconocida son los militares, y es incierto qué rumbo tomarán”.

 

Los militares aún constituyen la piedra de toque de la nación egipcia desde el derrocamiento de la monarquía en 1953 y difícilmente dejarán que la conflagración degenere a una guerra civil.

 

Tampoco hay que ser genios para percatarse que la infantería, conformada por devotos feligreses islámicos, se inclinaría del lado de los Hermanos Musulmanes, a diferencia de los mandos medios y altos, más proclives a la coexistencia intercomunitaria y algunos hasta partidarios de los revolucionarios primigenios, lo cual llevaría a su peligrosa fractura de facto.

 

¿Segundo golpe de Estado (en realidad, serían tres con el “golpe dentro del golpe” de Nasser a Neguib) rectificativo después de casi 60 años, con bendición tácita de Obama, quien tendría que escoger entre su alianza con los Hermanos Musulmanes en el mundo árabe (Egipto, Siria, Jordania, etcétera) y el ejército egipcio, dependiente del Pentágono, que regresaría por la puerta triunfal?

 

¿O dejarán los imprescindibles militares que Egipto se balcanice en una entidad sunita confederada de Hermanos Musulmanes/salafistas y otra de los coptos cristianos al sur, en la cercanía de Sudán, otro país fracturado?

 

El presidente egipcio Muhamed Morsi, gran triunfador de la enésima guerra reciente de Gaza –gracias a su invaluable mediación entre los Hermanos Musulmanes de Hamas y el gobierno desfalleciente de Bibi Netanyahu, quien se desprendió de su gravoso canciller Avigdor Lieberman (ex saca borrachos de antros en Moldova, quien renunció por presuntos desfalcos)–, se engolosinó y a los pocos días se arrogó por decreto alarmantes poderes autocráticos, que sometían al Poder Judicial, y cuyos jueces se insubordinaron insólitamente, lo cual fue aprovechado por la oposición heteróclita de “laicos”, mujeres y coptos cristianos, aterrados de sufrir persecuciones teológicas de la Sharia.
Ante las violentas protestas, Muhamed Morsi no tuvo más remedio que cancelar su decreto autocrático y solicitar “increíblemente” la protección del ejército para impedir la toma del palacio presidencial por los ultrajados manifestantes, quienes se sienten despojados de haber detonado la Revolución de las Pirámides y que, por la ley del número democrático/demográfico, les fue arrebatada en las urnas por los muy hábiles Hermanos Musulmanes, quienes permanecieron a la expectativa para acabar controlando parlamento y presidencia.

 

Las revoluciones muchas veces no saben para quiénes trabajan.

 

Muhamed Morsi sabe que la ley del número democrático/demográfico lo favorece (90 por ciento de sunitas): se dio el lujo de modificar cosméticamente su decreto autocrático para apaciguar las veleidades judiciales y se apresuró a convocar un referendo para una nueva Constitución, cuyo anticipado resultado no requiere la oficialización de los votos de los devotos islámicos, a lo que se preparan lúgubremente los coptos cristianos, según Christophe Ayad, de Le Monde (15/12/12): “Los coptos votan masivamente contra la nueva Constitución”. So what?

 

Se anticipa que los coptos (quienes se ostentan como descendientes de los faraones) y laicos serán aplastados por la ley del número democrático/demográfico.

 

Nathan J. Brown, de Foreign Affairs (9/12/12), desmenuza las sinuosidades hieráticas de la Constitución, para concluir que los “laicos” saben que corren a su derrota.

 

Brown juzga que la Constitución de Muhamed Morsi /Hermanos Musulmanes, que deja en el aire la supervisión de los militares por los civiles, “introduce dos nuevos elementos”: 1) la provisión de que el centro teológico Al-Azhar (icono del

sunismo) será consultado en materia de ley islámica, y 2) “los principios de la Sharia islámica (principal fuente de legislación desde 1980)”.

Marina Ottaway, de Carnegie Endowment for International Peace, considera que está en juego “La selección entre dos tiranías” (National Interest, 29/11/12): “el lado de los Hermanos Musulmanes que luchan por el voto”; y el otro, “la élite judicial”, que cuenta con el apoyo de los rescoldos de Mubarak; ambos han recurrido al plebiscito de la violencia en la calle.

 

¿Opción entre “tres tiranías”, si se agrega el golpe de Estado rectificativo y antes no se disloca también el ejército?

 

Lo peor de la cíclope cosmogonía “occidentaloide” es que se pretenda que los musulmanes cesen de ser islámicos.

 

Se profundiza la islamización de Egipto concomitante a su descristianización –análoga al destino de los cristianos en Líbano, Siria e Irak (gracias a las guerras religiosamente petroleras del episcopalista Daddy Bush y el metodista Baby Bush), justamente mediante la ley del número democrático/demográfico a través de las urnas electorales y/o funerarias.

 

Muhamed Morsi y los Hermanos Musulmanes aplican una “democracia islámica” –que sustenta una teocracia moderna, de acuerdo con su idiosincrasia muy respetable para quienes profesamos el “diálogo de las civilizaciones”–, que hoy conviene a la OTAN por las nuevas coordenadas geopolíticas y que nada tiene que ver con la aún utópica “democracia” que no existe siquiera en “Occidente”: cuándo y dónde deben prevalecer imperativamente ante todo el respeto y los derechos inalienables de las “minorías”, absurdamente excluidas como cuerpo extraño de un cuerpo integral, frente a la implacable tiranía del número demográfico y aleatorio de las urnas electorales y/o funerarias.

 

La seudodemocracia “occidental” es aún barbárica.

Twitter: @AlfredoJalife

http://Alfredojalife.com

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Sábado, 15 Diciembre 2012 06:34

Defensa, comercio y fútbol

Defensa, comercio y fútbol

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, cerró ayer su visita oficial de dos días en Rusia. La mandataria firmó con su homólogo, Vladimir Putin, nuevos acuerdos de cooperación bilateral, incluso en el ámbito militar.

 

Rousseff anunció en una rueda de prensa realizada en la capital rusa que enviará en enero una misión a Moscú para analizar la profundización de la cooperación en sistemas de defensa aérea. Fueron los titulares de Defensa de las dos potencias, Serguey Shoigu y Celso Amorim, respectivamente, quienes firmaron un acuerdo de cooperación militar. Ambos países acordaron también el suministro de siete helicópteros rusos Ka-62 a Brasil, contrato que fue suscrito entre el director de la empresa estatal Helicópteros de Rusia, Dmitri Petrov, y su homólogo de la brasileña Atlas Taxi Aéreo, Enio Ferreira. La presidenta festejó, asimismo, la decisión de los dos países de intensificar la cooperación en los ámbitos de la ciencia, la tecnología en la innovación. “Rusia tiene enormes conocimientos acumulados en áreas como ingeniería aeronáutica, explotación de gas y petróleo, y minería. Queremos que los brasileños puedan disfrutar de este conocimiento, lo que fortalecerá asociaciones productivas en nuestros países en el futuro”, expresó. La presidenta agregó que, durante el encuentro con Putin, Rusia y Brasil decidieron elaborar un programa de cooperación en ciencia y tecnología para el período 2012-2015 que contempla acciones conjuntas en los rubros de nanotecnología, biología, medicina y tecnología de información y de comunicaciones. “También queremos desarrollar proyectos concretos con alto contenido tecnológico en el terreno del uso pacífico del espacio exterior y de la energía nuclear. Brasil y Rusia son actores de gran porte en energía y el surgimiento de asociaciones en esta área es bienvenido y será incentivado con fuerte participación de Petrobras (el ente petrolero de Brasil)”, manifestó.

 

Según Rousseff, Brasil y Rusia tienen visiones coincidentes sobre el mundo expresadas en el G-20, países industrializados y emergentes, Brics –Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica– y en las Naciones Unidas. “Donde nuestros países defienden un mundo multipolar que refleje las profundas transformaciones por las cuales pasa la humanidad”, dijo. Rousseff relató a la prensa que, durante el encuentro, expresó a Putin su preocupación por las políticas de austeridad adoptadas en Europa para hacer frente a la crisis en la Zona Euro, así como por la “gravísima” situación generada por la guerra civil en Siria. “Tenemos la intención de mantener un estrecho diálogo sobre la reforma del Fondo Monetario (Internacional) y de las instituciones financieras internacionales, para que sus organismos decisorios reflejen la configuración del mundo de hoy”, expresó la mandataria. “Brasil sigue, con extremada preocupación, la gravísima escalada del conflicto en Siria. Creemos que un proceso político, liderado por los propios sirios, es el único camino para superar los conflictos”, expresó la mandataria. Rousseff, que llegó a Rusia después de realizar una visita de Estado de dos días a Francia y regresará a Brasilia hoy, agradeció a Putin el apoyo de su gobierno a la aspiración de Brasil de formar parte del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como miembro permanente.

 

La presidenta de Brasil dejó en claro que ambos países mantienen “un estrecho diálogo” sobre la reforma del Fondo Monetario Internacional (FMI) y las instituciones financieras internacionales, porque sus órganos de decisión reflejan la configuración del mundo actual. El volumen de intercambio comercial entre los dos países se había multiplicado por dos entre 2005 y 2008, un crecimiento que frenó la crisis mundial pero que se recuperó el año pasado, según un informe de presidencia rusa. El líder ruso recordó que Brasil es uno de los principales exportadores de productos agrícolas al mercado ruso. “Sólo de vacuno, Rusia compra el 41 por ciento de toda la exportación brasileña”, indicó.

 

En tanto, el jefe de Estado ruso detalló que, en el ámbito deportivo, Rusia y Brasil acogen en los próximos años eventos de primer nivel. Por eso, la visita de Rousseff también resultó en la firma de un memorando de entendimiento con miras a cooperación en deportes entre Brasil –que organizará el Mundial de Fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016– y Rusia, que albergará los Juegos Olímpicos de Invierno de 2014 y el Mundial de 2018. “Hemos acordado la más estrecha cooperación, que incluirá el intercambio de experiencia, la preparación de especialistas y las dotaciones en seguridad y logística”, apuntó.

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Corea del Norte celebra su exitoso lanzamiento de un cohete de largo alcance

Corea del Norte organizó hoy un evento multitudinario en la plaza Kim Il-sung de Pyongyang para celebrar que el país ha logrado por primera vez en su historia poner en órbita un satélite, informó la agencia estatal KCNA.


 
Miles de ciudadanos y militares se concentraron en la principal plaza de la capital para aplaudir los discursos de altas autoridades del Partido de los Trabajadores, el Estado y el Ejército, y loar a sus líderes, en un país caracterizado por el extremo culto a la personalidad de sus dirigentes.


A pesar de las bajas temperaturas, la gigantesca plaza aparecía abarrotada, con carteles rojos de varios metros que exponían su apoyo a los líderes y celebraban el éxito del lanzamiento del Kwangmyongsong-3 (Estrella brillante-3).


 
La KCNA citó a representantes de diversos estamentos del país al afirmar que el logro espacial "es un regalo de la lealtad brindado por el partido, el Ejército y el pueblo de Corea del Norte al líder Kim Jong Il", de cuyo fallecimiento se cumplirá un año el próximo lunes.


 
El Ejército y el pueblo norcoreanos "avanzan de forma dinámica hacia la causa justa causa", indicó la agencia, que aseguró que "poseer disuasión nuclear, un cohete portador y un satélite en funcionamiento servirán para construir un país socialista próspero y poderoso" en una Corea reunificada.
 


"No hay fuerza en la tierra que pueda cuestionar la decisión independiente del Songun (política consistente en dar prioridad al Ejército) de Corea con base en una poderosa garantía militar", añadió.


 
No obstante, el régimen norcoreano insistió a través de su agencia estatal en que la puesta en órbita el miércoles del satélite Kwangmyongsong-3 tiene fines exclusivamente pacíficos, en contra de las críticas de la comunidad internacional.


 
Corea del Sur, EE UU, Japón y un amplio número de países consideran que el lanzamiento del cohete de largo alcance norcoreano Unha-3 que portaba el satélite encubre un ensayo de misiles balísticos que violaría dos resoluciones de la ONU.


 
A la espera de que se confirme el funcionamiento del satélite, el lanzamiento exitoso de Corea del Norte situaría al país como el undécimo en la historia capaz de poner en la órbita terrestre uno de estos dispositivos con un cohete propio desde su territorio.

 


EFE Seúl 14 DIC 2012 - 09:02 CET

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Jueves, 13 Diciembre 2012 05:52

El dilema sirio

El dilema sirio

La Casa Blanca oscila entre convertir a Siria en otra Libia o continuar su guerra encubierta mediante la ayuda de todo tipo que presta a los rebeldes para terminar con el régimen que preside Bashar al-Assad. La oscilación es perceptible de semana en semana: la anterior, el jefe del Pentágono, Leon Panetta, y otros altos funcionarios y diplomáticos del gobierno Obama advirtieron que Al-Assad se aprestaba a utilizar armas químicas en lo que es ya una guerra civil, lo cual justificaría la primera opción (//worldnews.nbcnews.com, 5-12-12). Pero el martes pasado, Panetta bajó el tono: sugirió que ese peligro había disminuido, señal, tal vez, de que Washington insistirá solamente en sostener a la oposición. Por ahora.

 

Siria niega poseer armas químicas. Si así fuere, se estaría recurriendo a la misma argumentación que sirvió para invadir Irak y descubrir, finalmente, que Hussein no tenía armas de destrucción masiva, como cada hora proclamaba W. Bush. De todos modos, EE.UU. y algunos aliados de la OTAN han contratado a especialistas en guerra química para entrenar a combatientes del Ejército Sirio Libre en el aseguramiento y manejo de los arsenales de tales armas. Esta capacitación tiene lugar en Jordania, Turquía y Siria misma (//securityblogs.cnn.com, 9-12-12).

 

Esto entrañaría otro peligro, si Al-Assad cuenta con esas armas: que caigan en manos de una oposición en la que ganan fuerza los jihadistas y grupos afines a Al Qaida. El The New York Times señaló en octubre un hecho preocupante: “La mayoría de las armas enviadas por cuenta de Arabia Saudita y Qatar para abastecer a los rebeldes sirios que combaten contra el gobierno de Bashar al-Assad van a parar a manos de jihadistas islámicos radicales”. A pesar de ello, EE.UU. sigue coordinando los envíos.

 

Un grupo de miembros de la CIA que opera en el sur de Turquía decide a cuál de las numerosas facciones de los rebeldes deben ir los rifles automáticos, los lanzagranadas y los cañones antitanque que también Ankara financia (www.nytimes.com, 21-6-12). Pero su destino final no obedece a la CIA: “Los grupos opositores que están recibiendo la mayor parte de la ayuda letal (léase ‘armas’) son exactamente aquellos que no queremos que la tengan”, informó un funcionario estadounidense experto en el tema (www.nytimes.com, 14-10-12). En esto sobresale Qatar, “que destina sus envíos sobre todo a los islamistas duros”.

 

Es éste otro dilema o, como se dice, “riesgo calculado” para la Casa Blanca: Al-Qaida tiende a lograr un papel preponderante en la lucha rebelde. Circula un video en el que hombres enmascarados se atribuyen la pertenencia al Ejército Libre Sirio. “Estamos formando células suicidas para hacer la jihad en nombre de Dios”, dice el locutor en árabe clásico, como solía hacer Bin Laden. Al fondo de la imagen penden dos banderas de Al Qaida (www.nytimes.com, 24-10-12). Se trata de terroristas de una nueva agrupación, Jabhat al-Nusra (El Frente de Apoyo), estrechamente relacionada con Al Qaida o de Al Qaida directamente.

 

Al parecer, el número de sus miembros no alcanza el millar. Pero, además de los atentados terroristas suicidas que realizaron en Damasco y causaron centenares de muertos, se han convertido en elementos fundamentales para facilitar el avance de los combatientes rebeldes. Funcionarios estadounidenses han revelado que los operativos de esta fracción “los lleva a cabo la misma gente y con las mismas tácticas de Al Qaida en Irak” y que “muchos de sus integrantes son sirios que dicen haber peleado con Al Qaida en Irak” (www.mcclatchydc.com, 2-10-12). Donde, a un año de la retirada de la mayoría de los efectivos estadounidenses, siguen perpetrando atentados terroristas.

 

Armas y dólares de EE.UU. en manos del enemigo: es una extraña situación que origina otras no menos extrañas. El lunes pasado, EE.UU. informó oficialmente que Jabhat al-Nusa había sido incorporado a la lista de organizaciones terroristas, un intento de la Casa Blanca de “marginar a los extremistas que se han vuelto una fuerza militar cada vez más poderosa dentro de la oposición” (www.washingtonpost.com, 10-12-12). Y hete aquí que 83 batallones y grupos diferentes del campo rebelde, nunca vinculados a AlQaida que se sepa, firmaron un petitorio en el que se solidarizan con Jabhat al-Nusa y critican la decisión estadounidense (www.microsofttranslator.com, 11-12-12). Se explica: ese grupo tiene experiencia de combate y efectúa las tareas más peligrosas en el frente.

 

Las alianzas con sectores islamistas que la Casa Blanca construye para seguir aplicando su estrategia de cambio de regímenes en Medio Oriente no parece rendir frutos muy brillantes. Lo confirmarían, si pudieran hacerlo, los cuatro estadounidenses, incluido el embajador Chris Stevens, asesinados en Benghazi sin que los milicianos organizados por EE.UU. movieran un solo dedo para impedírselo a sus compañeros islamistas.

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Jueves, 13 Diciembre 2012 05:38

El Nobel a la UE y la Conferencia por la Paz

El Nobel a la UE y la Conferencia por la Paz

ALAI AMLATINA, 12/12/2012. Junto con el sudafricano Desmond Tutu y la irlandesa Mairead Maguire, ganadores del Nobel de la Paz, nos opusimos a la concesión este premio a la UE por considerar que no respeta los deseos de Alfred Nobel, creador de los premios.

 

Mediante una carta abierta a la Fundación Nobel, le expresamos al Comité Nobel noruego que la Unión Europea no promueve la idea de un orden global desmilitarizado y prioriza las soluciones por la vía de la fuerza militar en vez de insistir en acercamientos alternativos.

 

De la misma manera nos hemos opuesto cuando el mismo premio le fue otorgado a Barack Obama, presidente de los Estados Unidos.

 

Este lunes la Unión Europea asumió el Nobel y el dinero diciendo que Europa ha aprendido de las dos guerras mundiales y que este 10 de diciembre recuerda a Europa y al mundo el propósito fundamental de la Unión: la fraternidad y la conciliación entre las naciones europeas ahora y en el futuro.

 

Lo que es importante recordar es que las tensiones entre los países europeos que desencadenaron las dos guerras mundiales tuvieron que ver con una "desigualitaria" repartición de colonias y recursos en el resto del mundo. Italia y Alemania, como estados tardíos llegaron tarde a la repartición estratégica del mundo por parte de Europa.

 

Hoy Europa y EEUU han aprendido la lección y se han agrupado a través de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) para intervenir en la vida de otros países de manera coordinada y mancomunada de forma tal que ninguno se quede sin recibir beneficios por su aporte a la explotación del tercer mundo.

 

La Unión Europea se ha convertido en el principal exportador de armas al mundo según el Instituto Internacional d e Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI). Y un 7% de estas armas van a parar al continente más empobrecido del planeta, África, donde proliferan numerosos conflictos armados y violaciones a los derechos humanos teniendo siempre como víctimas a los pueblos[1].

 

Por el lado de Latinoamérica además de la venta de armas desde la Unión Europea, también es preocupante la presencia militar de Estados Unidos. Principalmente porque el Tratado de Washington establece que todas las bases militares pertenecientes a un Estado miembro de la OTAN pueden ser utilizadas en el marco de sus misiones, lo que significa que las instalaciones estadounidenses en América Latina, son posibles bases de la OTAN, a pesar de que oficialmente no exhiban su insignia. Esto también incluye a nuestras Islas Malvinas, con una base militar británica.

 

Por estas razones, entre o tras, mañana y pasado 13 y 14 de diciembre muchas organizaciones de derechos humanos de América Latina, Estados Unidos y Europa, realizaremos la Conferencia Intercontinental "Paz, desarme y alternativas sociales ante la OTAN Global"[2] en el Palacio del Congreso Nacional Argentino en Buenos Aires.

 

Este será un espacio importante de debate para obtener propuestas de resistencia para la recuperación de nuestra soberanía, nuestros derechos, nuestros recursos y nuestro futuro.

 

No nos olvidemos que muchos pueblos, sometidos por los miedos a la libertad, terminan volviéndose permisivos a las injusticias y siendo dominados por aquellos que creían que les garantizarían su seguridad.

 

Adolfo Pérez Esquivel
Premio Nobel de la Paz
Presidente del SERPAJ

Notas:
[1] La política de exportaciones de armamento de los países de la Unión Europea a África (2002-2012) del Centro de Estudios por la Paz J.M. Delàs
[2] http://www.conferenciaporlapaz.org/

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Una alianza de un centenar de países sella la legitimidad de la oposición siria

Más de 21 meses de revolución y guerra abierta ha necesitado la oposición política al régimen sirio dirigido por Bachar el Asad para, primero, juntarse y, segundo, recibir el espaldarazo de la comunidad internacional a un matrimonio bien avenido. Un centenar de países del grupo de Amigos de Siria citados en la ciudad marroquí de Marraquech firmaron ayer una declaración en la que reconocen a la Coalición Nacional de las Fuerzas de Oposición y de la Revolución Siria (CNFORS), nacida hace un mes en Catar, como “el representante legítimo del pueblo sirio” y “paraguas” bajo el que se reúnen las diferentes organizaciones anti-Asad. Palabras que el terreno traduce del lenguaje diplomático del siguiente modo: la CNFORS será el único interlocutor válido en la trinchera política —salvo para potencias regionales como Rusia, China o Irán, que no participaron en el cónclave de Marruecos—; será el órgano que reciba y gestione las aportaciones financieras; el que ponga las bases de un posible Gobierno transitorio, y, como elemento más espinoso, será el que trate de hacer fluir y controlar las armas que puedan llegar al frente rebelde.


 
“Bachar el Asad ha perdido legitimidad”, continúa el texto pactado en Marraquech, “y debe hacerse a un lado para permitir una transición política sostenible”. Pero la transición vendrá después de la guerra —o cuando la contienda se decante— y, por ahora, tras más de 40.000 víctimas mortales según los cálculos de los grupos activistas, el conflicto no ceja de abrir nuevas brechas en el oeste y noroeste del país, con la ciudad de Alepo instalada en la guerra diaria, Damasco, sacudida por los atentados y bombardeos cada vez más próximos al centro de la capital, y toda una franja oriental en torno a la principal autopista del país, la que usa el régimen para el movimiento de tropas, cortada por una batalla sin cuartel entre el Ejército Libre de Siria (ELS) y las fuerzas leales.

 


“El reconocimiento a la coalición es muy importante”, señala en conversación telefónica desde Estambul Abdo Husameddin, político desertor sirio y exasesor del Ministerio del Petróleo, “porque la gente de dentro necesita ese apoyo”. Pero el espaldarazo internacional por sí mismo no acaba con la violencia. “Ahora que tenemos el reconocimiento de más de 100 países”, relata Husameddin, miembro también de la CNFORS, “lo siguiente es crear un Gobierno provisional que organice la revolución tanto dentro como fuera del país”. Ese es el objetivo: la oposición quiere poner un pie en tierra en el noroeste de Siria, controlado en gran medida por el ELS, para empezar a gestionar el día a día de las zonas liberadas. Para eso, el dinero llegado de fuera es clave. Y el grifo se abrió ayer un poco más en Marraquech. “Sin financiación, la coalición no sobreviviría”, añade Husameddin.


 
La cumbre de Marruecos selló el mayor consenso en torno a la legitimidad de un grupo opositor desde el inicio de la revuelta en marzo de 2011. Esas fueron las letras mayúsculas. En minúscula, pero con más intención, la reunión de los Amigos de Siria sirvió para tomar el pulso al posible tráfico de armas hacia los rebeldes. Y los ánimos aún están fríos, al menos entre las potencias occidentales. Más si cabe tras la inclusión el martes del grupo islamista radical sirio Jabat al Nusra en la lista de organizaciones terroristas de Estados Unidos por sus vínculos con la rama iraquí de Al Qaeda, una decisión que la oposición no ha tardado en criticar. Primero desde dentro, en boca del jefe rebelde en Alepo Abdel Jabbar al Oqadi, quien, como recoge France Presse, manifestó que Al Nusra “no ha hecho nada ilegal o condenable”; luego, desde fuera, a través de los Hermanos Musulmanes, con una fuerte presencia en los grupos de oposición, y en declaración oficial del máximo representante del CNFORS, el religioso Moaz al Jatib, que instó a Washington a recapacitar.


 
Si Jabat al Nusra, que ha asumido la autoría de decenas de atentados en Siria, pero participa también en la guerra de guerrillas, forma parte de la lista negra del Departamento de Estado —que defiende que ha “acelerado sus esfuerzos para infiltrarse entre los grupos de oposición”—, el riesgo de sanciones de EE UU complica el envío de armas a diestro y siniestro del bando rebelde. Nadie quiere que se repita el descontrol que se vivió en Libia tras la caída de Muamar el Gadafi. Para cubrirse las espaldas y entonar sus críticas, Al Jatib afirmó desde Marruecos que “todas las armas en poder de los rebeldes tienen como objetivo hacer caer al régimen”. De eso, del uso final de los fusiles, munición y misiles tierra-aire que lleguen en el futuro a los alzados —eso es lo que al menos reclaman— tendrá que encargarse el Consejo Militar rebelde formado por militares desertores y que trabaja ya con la nueva coalición opositora.


 
Para templar un poco más las aguas, el ministro de Exteriores francés, Laurent Fabius, aclaró  que París, a la cabeza de los países occidentales en el apoyo de la revolución contra El Asad, no está aún listo para hacer llegar armas al ELS. Los Gobiernos francés y británico, como ocurriera durante la temprana transición libia, han liderado los esfuerzos en la Unión Europea para mantener el embargo a la venta de armas en Siria, prorrogado recientemente por otros tres meses.
 


La declaración de Marraquech puso también sobre la mesa la alerta lanzada por Estados Unidos sobre el posible uso de armas de destrucción masiva por parte del régimen, algo que, según reza el texto, “sería detestable y obligaría a una seria respuesta de la comunidad internacional”. El centenar de países miembros del grupo de Amigos de Siria consensuaron también en Marruecos la creación de un fondo “para apoyar al pueblo sirio” e instaron al Consejo de Seguridad de la ONU a adoptar una postura contundente en la crisis siria y a aquellos que todavía hacen buenas migas con El Asad, en clara referencia a Rusia y China, ausentes en la ciudad marroquí, a reconsiderar sus amistades. Sin ellos, el espaldarazo a la oposición se queda cojo.


Por Óscar Gutiérrez Garrido Madrid 12 DIC 2012 - 21:41 CET

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Los “tiempos nuevos”: lo militar desplaza a la economía, según Rusia

Algunos países han empezado a reajustar su mira geoestratégica, como Brasil –en su reciente seminario cupular sobre Estrategias de defensa nacional (ver Bajo la Lupa 2 y 5/12/12)– y Rusia durante la 20 asamblea anual del Consejo de Política Extranjera y la Defensa (CFDP, por sus siglas en inglés: “un organismo importante y de gran influencia”) que abordó la manera en que “ese país puede evolucionar en los nuevos (sic) tiempos que se anuncian” a la que tanto Russia Today (RT; 3/12/12) como dedefensa.org (4/12/12), –think tank europeo de estrategia–, le dan su merecido vuelo (lo cual es escamoteado en “Occidente”).

 

De Brasil a Rusia despunta el binomio inextricable defensa/política exterior que retorna por la puerta grande en el siglo XXI de la multipolaridad geopolítica multidimensional.

 

El canciller ruso Sergei Lavrov participó en forma conspicua en la asamblea en Moscú de la CFDP en la que se “constató la muy cambiante situación internacional sin precedente (sic).

 

Russia Today sintetiza que “la presente situación internacional permite un giro (sic) global en las influencias y las alianzas”, por lo que Rusia “usará una mezcla compleja de poder blando e inteligente par convertirse en un atractivo centro (sic) de poder”.

 

La reacción de EU no se ha hecho esperar y la saliente secretaria de Estado, Hillary Clinton –posicionada como candidata presidencial para 2016–, después de una reunión con el canciller ruso Sergei Lavrov, fustigó el reflejo nostálgico de Rusia de retornar a los viejos tiempos soviéticos mediante la reincorporación de sus “ex países satélites” por la vía de bloques económicos (FT; 7/12/12).

 

Obama ha readaptado su política exterior –mediante la disminución de tropas en el Medio Oriente que deja a su peor suerte después de las dos invasiones fallidas de Baby Bush– para (con) centrarse en la “contención” de China, mientras mantiene en hibernación la “perezagruzka” (“reajuste”) con Rusia.

 

La situación internacional es muy fluida y Sergei Lavrov llega hasta pronosticar su evolución hacia un nuevo orden mundial, necesariamente multipolar, en los próximos 20 años.

 

Según Russia Today, Sergei Lavrov define el presente periodo histórico como “un tiempo de cambio que se ha desarrollado al contrario de los pronósticos”, cuyo “ajuste cancela todos (sic) los modelos tradicionales” cuando los países deben “empezar a trabajar desde hojas en blanco (sic) con la combinación del poder duro y blando”.

 

Sergei Lavrov transmite que en los tiempos nuevos “tampoco todas (sic) las reglas que hoy se aplican en la política internacional serán usadas en el futuro”.

 

La interpretación sobre la conferencia fundacional de Sergei Lavrov por dedefensa.org explaya la evolución donde “la fuerza dominante (sic) de la competencia entre los países y/o los centros de poder pasa de la dimensión económica a la militar (¡super-sic!)”.

 

A mi juicio, el dominio de Washington, sin duda, ha sido militar y ha abusado de ello, pero sería un grave error de juicio soslayar la militarización tanto de la economía como de las finanzas –y hasta de sus multimedia– por EU para ejercer su hegemonía global, tesis que expresé en mi ponencia ante el Congreso de Brasilia y que coincide con el think tank europeo de estrategia: “la hegemonía pasada (sic) de EU ha estado esencialmente garantizada (¡súper-sic!) por instrumentos económicos (financieros, económicos, etcétera)”.

 

El problema yace en que EU insiste en mantener su “volátil e inestable modelo catastrófico” en vías de “disolución”, a lo que alude en forma realista Sergei Lavrov: “está desapareciendo la situación donde varios (sic) países fuerzan al resto del mundo a usar sus divisas en transacciones internacionales que controlan sus economías” mientras “aparecen nuevos centros económicos pode- rosos (sic) en Oriente”.


Viene la parte nodal del pensamiento geoestratégico de la asamblea de la CFDP :“el periodo en curso de turbulencia económica y de incertidumbre obliga a que muchos (sic) países retornan al modelo probado y confiable de dominio militar (¡super-sic!) cuando las inversiones en defensa se han vuelto una opción atractiva cuando ninguno (sic) de los activos económicos es visto como estable”.

 

CFDP juzga que “la dependencia en la paridad nuclear de los países líderes no es mas un factor significativo”, por lo que Rusia se debería abocar más al desarrollo de armas y fuerzas convencionales.”

 

Esta parte “nuclear” es muy debatible cuando EU ha optado por la mayor automatización militar mediante su flamante ciber-comando, sus letales drones de acuerdo a su doctrina RAM (Revolución en Asuntos Militares), y su supremacía marítima que deberán cotejar los BRICS, al menos que estos se hayan decidido por la eventual “guerra asimétrica” frente a la aplastante maquinaria militar de EU.

 

A juicio del think tank europeo de estrategia, “la preponderante carta militar no es exclusiva” y debe ser aparejada con una “explicación” que integre “la dimensión social y cultural”. Eso se llama mística de combate.

 

La dimensión moral/social/cultural fue abordada por Konstantin Kosachev (KK), director de la Agencia de Cooperación Internacional (ICA, por sus siglas en inglés), quien consideró que “la fuerza económica y militar no es suficiente para que Rusia se convierta en un atractivo líder internacional” cuando la “Rusia moderna tiene una nueva identidad formada después del periodo soviético”. Konstantin Kosachev aduce que “la verdadera Rusia es mejor que su imagen”. Es cierto el mendaz oligopolio multimediático anglosajón se ha consagrado a demoler y anatemizar la “imagen” de Rusia y de su presidente Vlady Putin.

 

De nuevo surge a la palestra el control multimediático global por EU, eregido en el gran sanedrín universal y su dizque “soft-power” (“poder blando”), lo cual ha sido ingenuamente descuidado por los BRICS que aún no asimilan que la mercadotecnia neoliberal, con disfraz de inocuo “entretenimiento”, es también geopolítica, lo que obliga a una política estratégica de multimedia plural y democrática, sin duda, pero con la primacía de contenidos acoplados a la seguridad nacional de los países afectados por la intoxicación desestabilizadora de sus adversarios.

 

No es ocioso insistir: el binomio finanzas/(tele)comunicaciones, también inextricable en el depredador neoliberalismo global, forman parte de la panoplia hegemónica de EU, aunque se encuentre en franca decadencia, pero aún con gran capacidad de represalias letales.

 

A mi juicio, en la esfera moral/social/cultural EU se encuentra en enorme desventaja cuando atraviesa una fase de aterradora anomiasalpicada de una degradación social (violencia, drogas y lascivia), una polarización político-económica, y amagos de una ominosa secesión en 20 estados (incluyendo Texas).

 

Veinte años después de la “catástrofe geopolítica (Putin dixit)” que significó la disolución de la URSS, el think tank europeo de estrategia aduce que hoy Rusia se encuentra en “el centro de una red de alianzas, acuerdos y complicidades diversas (Grupo de Shanghai, los BRICS, su papel en el Medio Oriente, etcétera)” que refleja las turbulencias de los “tiempos nuevos” y anuncia la evolución inexorable hacia un nuevo orden mundial, que, a mi juicio, será ontológicamente multipolar o no lo será.

 

Twitter: @AlfredoJalife

http://alfredojalife.com

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Domingo, 09 Diciembre 2012 08:22

EE.UU. vs. ONU

EE.UU. vs. ONU

La Organización de las Naciones Unidas se fundó el 24 de octubre de 1945 en San Francisco, California, pero el país que le dio cuna y luego asiento en Nueva York no la quiere demasiado. Tampoco le preocupa el cumplimiento cabal de los pactos y convenciones que ha firmado o adherido o de los que es Estado-parte. Con su capacidad de veto en el Consejo de Seguridad de la organización internacional más importante del planeta, no vacila en vedar acuerdos aprobados por los representantes de 193 países que integran su Asamblea General.

 

Rusia, China, Francia y Reino Unido, en su calidad de miembros permanentes del Consejo, no han dudado en vetar resoluciones que hieren sus intereses o posiciones geopolíticas y no están exentas de incumplir tratados que aprobaron. La campeona fue la ex Unión Soviética, lo usó 120 veces, pero desde fines de 1991 cuando se convirtió en Federación Rusa sólo tres; EE.UU. en 81 ocasiones, el Reino Unido en 32, Francia en 18 y China en cinco. Sin embargo, nunca dejaron de aportar su cuota al financiamiento de los diversos organismos de la ONU, como hizo la Casa Blanca el 11 de noviembre del 2011 con la Organización de las Naciones Unidas por la Educación y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés) cuando una aplastante mayoría de sus miembros aprobó el ingreso de la Autoridad Palestina como Estado con pleno derecho.

 

La primera vez fue más dura: en 1984, EE.UU. se retiró de la Unesco –a la que reingresó en el 2003–, inconforme con las políticas de su director general entonces, el ex ministro de Educación y Cultura de Senegal Amadou-Mahtur M’Bow, el primer negro africano en ocupar ese cargo. Le criticaba sus posiciones “antioccidentales” en materia de desarme, la cuestión palestina y el apartheid sudafricano y, en particular, la polémica iniciativa de establecer un nuevo orden mundial de la información y la comunicación. Singapur y el Reino Unido también se retiraron en 1985, infligiendo un duro golpe al ya flaco presupuesto de la organización.

 

La disconformidad estadounidense más reciente fue despertada –más bien tarde– por la Convención de la ONU sobre los derechos de las personas con discapacidad, aprobada en diciembre del 2006 y “concebida como un instrumento de derechos humanos con una dimensión explícita de desarrollo social” (www.un.org). Ratificada por 126 naciones a las que insta a “garantizar que las personas con discapacidad gocen de los mismos derechos que sus conciudadanos”, EE.UU. es uno de sus 155 signatarios. El Partido Republicano y no pocos demócratas y aun autoproclamados libertarios se oponen a que tal “despropósito” ocurra. El verdadero despropósito es el argumento de semejante negativa.

 

Betsy Woodruff aduce en la muy conservadora National Review que “podría potencialmente socavar la soberanía estadounidense” (www.nationalre view.com, 3/12/12). El libertario Instituto Cato aduce lo mismo y aplaude la decisión del Senado de rechazar la ratificación del tratado por 61 votos contra 38 (www.cato-art-liberty.org, 4/12/12). Pero conviene remitirse a lo señalado por The New York Times: “La Convención carece de las disposiciones necesarias para alterar o invalidar las leyes de EE.UU. y cualquier recomendación que de ella emane no sería vinculante para el Estado o los gobiernos federales o los tribunales federales” (www.nyti mes.com, 3/12/12). Porque el punto es precisamente ése: no es un tratado vinculante, es decir, no obliga a sus signatarios a acatarlo. En realidad, la cuestión es otra: el déficit presupuestario brutal de EE.UU.

 

El comité de agricultura de la Cámara de Representantes aprobó un corte de más de 16.000 millones de dólares de la financiación del llamado Programa de alimentos por estampillas que facilita la nutrición de numerosas familias pobres. Si se aprobara ese proyecto de ley, de dos a tres millones de personas perderán tal ayuda por completo (www.disabled-world.com, 28/7/12). Por su parte, la presidenta demócrata del Senado, Debbie Stabenow, aboga por un recorte mayor (www.washigtonpost.com, 5/12/12). El ejercicio de la soberanía, entonces, consistiría en el derecho a empobrecer aún más a los pobres.

 

Otra cuestión que irrita a los neoconservadores, y también mienten sobre ello, es el llamado Plan 21, uno de los muchos documentos de la ONU que, en este caso, versan sobre el desarrollo sustentable en el siglo XXI. El ex periodista estrella de Fox News, Glenn Beck, abandera el repudio: dijo en relación con este plan que “cuando (la ONU) hunda sus colmillos en nuestras comunidades, les chupará toda la sangre y no podremos sobrevivir. Tengan cuidado” (//media matters.org, 17/6/11). Nada que ver: la propuesta no es vinculante.

 

John Bolton, ex embajador de EE.UU. ante la ONU designado por W. Bush, fue quien mejor definió la actitud de la Casa Blanca hacia la organización mundial: “No hay Naciones Unidas –dijo–. Lo que hay es una comunidad internacional que ocasionalmente puede ser dirigida por el único poder real que existe en el mundo y ese poder es Estados Unidos” (www.de mocracynow.org, 31/3/05). Oiga.

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Domingo, 09 Diciembre 2012 08:07

Gaza, bajo ataque

Gaza, bajo ataque

Un anciano en Gaza sostenía una pancarta que decía: Me quitan mi agua, queman mis olivos, destruyen mi casa, me quitan mi empleo, roban mis tierras, encarcelan a mi padre, matan a mi madre, bombardean mi país, nos matan de hambre, nos humillan, pero yo tengo la culpa: disparo un cohete en respuesta”. El mensaje del anciano ofrece el contexto adecuado para el más reciente episodio en el feroz castigo a Gaza. Los crímenes se remontan a 1948, cuando cientos de miles de palestinos huyeron de sus casas aterrorizados o fueron expulsados a Gaza por las conquistadoras fuerzas israelíes, que continuaron llevando palestinos en camiones a la frontera durante años tras el cese al fuego oficial.

 

El castigo adoptó nuevas formas cuando Israel conquistó Gaza en 1967. Por la reciente publicaciones académicas israelíes (principalmente La novia y la dote: Israel, Jordania y los palestinos tras la guerra de junio de 1967, de Avi Raz) nos enteramos que el objetivo del gobierno era desplazar a los refugiados hacia la península del Sinaí y, de ser posible, al resto de la población también. Las expulsiones desde Gaza fueron llevadas a cabo bajo las órdenes directas del general Yeshayahu Gavish, comandante del Comando Sur de las Fuerzas de Defensa de Israel. Las expulsiones desde Cisjordania fueron mucho más extremas e Israel recurrió a medios tortuosos para evitar el regreso de los expulsados, en violación directa de las órdenes del Consejo de Seguridad de la ONU.

 

Las razones quedaron en claro en discusiones internas inmediatamente después de la guerra. Golda Meir, posteriormente primera ministra, informó a sus colegas del Partido Laborista que Israel conservaría la franja de Gaza mientras “se libre de sus árabes”. El ministro de Defensa Moshe Dayan y otros estuvieron de acuerdo. El primer ministro Levi Eshkol explicó que a los expulsados no se les podía permitir regresar, porque “no podemos aumentar la población árabe en Israel”, refiriéndose a los territorios recién ocupados, ya considerados parte de Israel.

 

De acuerdo con esta concepción, todos los mapas de Israel fueron cambiados, eliminando la Línea Verde (las fronteras reconocidas internacionalmente); aunque la publicación de los mapas fue retrasada para permitir que Abba Eban, embajador israelí ante la ONU, consiguiera lo que él llamó un “estancamiento favorable” en la Asamblea General ocultando las intenciones de Israel. Los objetivos de la expulsión quizá sigan vivos hoy día, y podrían ser factor que contribuyera a la resistencia de Egipto a abrir la frontera al libre paso de personas y productos proscritos por el sitio israelí respaldado por Estados Unidos. El actual aumento de la violencia estadounidense-israelí data de enero de 2006, cuando los palestinos votaron “de la manera equivocada” en la primera elección libre en el mundo árabe. Israel y Estados Unidos reaccionaron a la vez con un duro castigo contra los facinerosos y con preparativos para un golpe militar que derrocara al gobierno electo, el procedimiento de rutina.

 

El castigo se intensificó radicalmente en 2007, cuando el intento de golpe fue sofocado y el electo gobierno de Hamas estableció control pleno sobre Gaza. Ignorando las ofertas inmediatas de Hamas para una tregua después de la elección de 2006, Israel lanzó ataques que causaron la muerte de 660 palestinos en 2006, la mayoría de los cuales eran civiles (un tercio eran menores de edad). Según reportes de la ONU, 2 mil 879 palestinos murieron por fuego israelí de abril de 2006 a julio de 2012, junto con varias docenas de israelíes que fallecieron por disparos desde Gaza. Una breve tregua en 2008 fue cumplida por Hamas, hasta que Israel la rompió en noviembre. Ignorando ofertas de tregua adicionales, Israel lanzó la cruenta operación Plomo fundido en diciembre.

 

Así han seguido las cosas, mientras Estados Unidos e Israel continúan rechazando los llamados de Hamas a una tregua a largo plazo y un acuerdo político para una solución de dos estados en concordancia con el consenso internacional que Estados Unidos ha bloqueado desde 1976 cuando Estados Unidos vetó una resolución del Consejo de Seguridad a ese respecto, presentada por los principales estados árabes. Esta semana Washington dedicó todos los esfuerzos posibles a bloquear una iniciativa palestina para mejorar su estatus en la ONU, pero fracasó en virtual aislamiento internacional como es común. Las razones fueron reveladoras: Palestina podría acercarse al Tribunal Penal Internacional para denunciar los crímenes de Israel respaldados por Estados Unidos. Un elemento de la tortura incesante de Gaza es la “zona de amortiguamiento” de Israel dentro de Gaza, por la cual los palestinos tienen prohibido ingresar a casi la mitad de las limitadas tierras arables de Gaza. De enero de 2012 al lanzamiento del más reciente ataque asesino de Israel el 14 de noviembre, la operación Pilar de defensa, un israelí murió por disparos desde Gaza, mientras 78 palestinos fallecieron por disparos israelíes.

 

La historia completa es naturalmente más compleja y fea. El primer acto de la operación Pilar de defensa fue asesinar a Ahmed Jabari. Aluf Benn, editor del periódico Haaretz, lo describe como el “subcontratista” y el “guardia fronterizo” de Israel en Gaza, quien aplicó una relativa calma ahí durante más de cinco años. El pretexto para el asesinato fue que durante estos cinco años Jabari había estado creando una fuerza militar de Hamas, con misiles procedentes de Irán. Una razón más creíble fue ofrecida por el activista de la paz israelí Gershon Baskin, quien había estado involucrado en negociaciones directas con Jabari durante años, incluyendo planes para la eventual liberación del soldado israelí capturado Gilad Shalit. Baskin reporta que horas antes de que fuera asesinado, Jabari “recibió el borrador de un acuerdo de tregua permanente con Israel, que incluía mecanismos para mantener el cese al fuego en caso de un altercado entre Israel y las facciones en la Franja de Gaza”. En ese entonces estaba en vigor una tregua convocada por Hamas el 12 de noviembre.

 


Israel aparentemente aprovechó la tregua, informa Reuters, dirigiendo la atención hacia la frontera siria con la esperanza de que los líderes de Hamas relajaran su guardia y fuera más fácil el asesinato. A lo largo de estos años, Gaza ha sido mantenida en un nivel de mera supervivencia, encerrada por tierra, mar y aire. En vísperas del ataque más reciente, la ONU reportó que 40 por ciento de los medicamentos esenciales y más de la mitad de los artículos médicos primordiales estaban agotados. En noviembre, una de las primeras de una serie de fotos espantosas enviadas de Gaza mostraba a un médico sosteniendo el cuerpo achicharrado de un niño asesinado. Ésa tuvo resonancia personal. El médico es director y jefe de cirugía del hospital Khan Yunis, el cual yo había visitado unas semanas antes. Al escribir sobre el viaje reporté su apasionado llamado de solicitud de medicamentos y equipo quirúrgico desesperadamente necesarios. Éstos están entre los crímenes del sitio estadounidense-israelí y de la complicidad egipcia. Las cifras de víctimas del episodio de noviembre fueron más o menos promedio: más de 160 palestinos muertos, incluidos muchos niños, y seis israelíes. Entre los fallecidos estuvieron tres periodistas. La justificación israelí oficial fue que “los blancos son personas que tienen relevancia en la actividad terrorista”.

 

Reportando la ejecución en The New York Times, el reportero David Carr observó que “se reduce a esto: matar a miembros de los medios noticiosos puede justificarse con una frase tan amorfa como ‘relevancia en la actividad terrorista’”. La destrucción masiva se concentró en Gaza. Israel usó equipo militar estadounidense avanzado y dependió del apoyo diplomático de ese país, incluidos los usuales esfuerzos de intervención de Estados Unidos para bloquear el llamado del Consejo de Seguridad a un cese el fuego. Con cada una de esas hazañas, la imagen mundial de Israel se erosiona. Las fotos y videos del terror y la devastación y el carácter del conflicto dejan pocas pizcas restantes de credibilidad al auto-declarado “ejercito más moral del mundo”, al me nos entre las personas que tienen los ojos muy abiertos.

 

Los pretextos para el ataque también fueron los usuales. Podemos dejar de lado las predecibles declaraciones de los perpetradores en Israel y Washington. Pero incluso la gente decente se pregunta qué debería hacer Israel cuando es atacado por una andanada de misiles. Es una pregunta justa, y hay respuestas directas. Una sería cumplir la ley internacional, que permite el uso de la fuerza sin la autorización del Consejo de Seguridad en exactamente un caso: en defensa propia después de informar al Consejo de Seguridad de un ataque armado, hasta que el consejo actúe, de acuerdo con la Carta de la ONU, artículo 51. Israel está bien familiarizado con esa estipulación de la carta, la cual invocó en el estallido de la guerra de junio de 1967. Pero, por supuesto, el llamado de Israel no llegó a ninguna parte cuando se estableció rápidamente que Tel Aviv había lanzado el ataque.

 

Israel no siguió este camino en noviembre, a sabiendas de lo que se revelaría en un debate en el Consejo de Seguridad. Otra respuesta sería aceptar una tregua, como parecía bastante posible antes de que se lanzara la operación el 14 de noviembre. Hay más respuestas de amplio alcance. Por coincidencia, una se discute en el número actual de la revista National Interest. Los expertos en Asia Raffaello Pantucci y Alexandros Petersen describen la reacción de China después del amotinamiento en la provincia occidental de Xinjiang, “en la cual multitudes de uigures marcharon por la ciudad matando a golpes a desafortunados (chinos)”. El presidente chino Hu Jintao rápidamente voló a la provincia para hacerse cargo; destacados líderes del círculo de seguridad fueron despedidos, y se emprendió una amplia gama de proyectos de desarrollo para abordar las causas latentes de la intranquilidad.

 

En Gaza también es posible una reacción civilizada. Estados Unidos e Israel pudieran poner fin a la agresión inmisericorde e incesante, abrir las fronteras y ofrecer medios para la reconstrucción; y si fuera imaginable, indemnizaciones por décadas de violencia y represión. El acuerdo de cese el fuego declaraba que las medidas para implementar el fin del sitio y los ataques dirigidos a residentes en las áreas fronterizas “deben ser abordadas 24 horas después del inicio del cese al fuego”. No hay signos de que haya pasos en esta dirección. Ni hay ningún indicio de una disposición estadounidense-israelí a anular sus acciones para separar a Gaza de Cisjordania en violación de los Acuerdos de Oslo, a poner fin a los programas de desarrollo y asentamientos ilegales en Cisjordania que están diseñados para socavar un acuerdo político, o en cualquier otra forma a abandonar el rechazo de las últimas décadas. Algún día, debe ser pronto, el mundo responderá al llamado del distinguido abogado de derechos humanos gazatí Raji Sourani, mientras las bombas de nuevo estaban lloviendo sobre los civiles indefensos en Gaza: “Demandamos justicia y responsabilidad. Soñamos con una vida normal, en libertad y con dignidad”.

 

(La publicación del nuevo libro de Noam Chomsky, Power systems: conversations on global democratic pprisings and the new challenges to US empire –Sistemas de poder: conversaciones sobre las rebeliones democráticas mundiales y los nuevos desafíos para el imperio estadounidense–, está programada para enero. Chomsky es profesor emérito de lingüística y filosofía en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, en Cambridge, Massachusetts)

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