El mundo vive un recrudecimiento de las tensiones en el Oriente Medio y la difícil coyuntura financiera aumenta las posibilidades de agresiones bélicas ¿Cuáles son entonces los conflictos armados más probables? El sitio ruso rbc.ru, junto con expertos militares y politólogos, identificaron los focos de siete posibles guerras en un futuro cercano.
 

1. Guerra contra Irán

 
Uno de los problemas claves de la política internacional, que, según los expertos, está a punto de provocar el estallido de las operaciones militares a gran escala se relaciona con el programa nuclear de Irán.

 
El jefe del Centro de Pronóstico Militar, Anatoli Tsyganok, cree que una solución militar al problema nuclear de Irán “por parte de los estadounidenses, los israelíes o de su esfuerzo conjunto” es el escenario más probable para el futuro cercano.

 
Sin embargo, según algunos expertos, una supuesta “conspiración” de la República Islámica es solo un pretexto para el estallido del conflicto.

 
“La razón principal para desencadenar una guerra contra Irán es liquidar el centro de la consolidación del mundo islámico, que representa Irán. Y el centro es estrictamente antioccidental, que bajo ciertas condiciones podría consolidar alrededor países islámicos”, opinó el doctor en ciencias militares, Konstantín Sivkov.

 
2. Una guerra en Medio Oriente

 
Medio Oriente se parece cada vez más a un barril de pólvora que puede estallar en cualquier momento. “Es difícil predecir qué y dónde… El nivel de preparación para este proceso es muy alto, por lo que desde el Atlántico africano -Mauritania y Marruecos- a las fronteras del subcontinente indio, en el próximo par de años puede ocurrir todo”, dijo el jefe del Instituto del Medio Oriente, Evgueni Satanovski.

 
El primer conflicto real puede ocurrir en Siria, donde en marzo pasado comenzaron disturbios en línea con la “primavera árabe”. Los expertos indican que en un año electoral, EE. UU. no va a interferir en el conflicto sirio. Sin embargo, no descarta la ayuda a la oposición de Siria en forma de dinero y armas.
 

3. China

 
La consolidación de las posiciones económicas y políticas de China también figura como uno de los posibles escenarios para futuras operaciones militares. El rápido desarrollo de China crea muchos problemas para el país, tanto demográficos como económicos y ecológicos.
 

Los expertos destacan que la guerra más probable es entre EE. UU. y China.

 
4. Una Corea contra otra Corea

 
Otro antiguo foco de tensión es Península de Corea, donde desde la Segunda Guerra Mundial se observa una confrontación entre los dos países, con ideologías diferentes, que tiene todas las posibilidades para entrar en una fase de conflicto armado.

 
Aunque en febrero del año pasado trataron de sentarse a la mesa de negociaciones, la relación entre ellos no se puede calificar de buena vecindad.
 

Un argumento importante en el conflicto coreano son las armas nucleares que posee Corea del Norte.

 
5. Sobre las ruinas de la Unión Soviética

 
Los expertos predicen un futuro inquietante en el territorio de la antigua Unión Soviética. En el centro de las tensiones se destaca un tema de larga data: el conflicto entre Armenia y Azerbaiyán de Nagorno-Karabaj.

 
Además las actuales relaciones entre Tayikistán y Uzbekistán causan preocupaciones a la luz de la colocación de minas fronterizas, problemas de tránsito de mercancías y la controversia en torno a la central hidroeléctrica Rogunskaya.

 
6. Batalla de los tuaregs

 
Según los expertos, en un futuro próximo, los países africanos mantendrán de los puntos más calientes en el mapa mundial.


 La principal causa de grandes conflictos en el continente será la rebelión de tuaregs. Se trata de una tribu nómada que desde hace años lucha por su propio Estado, muchos rebeldes han servido en unidades de elite de Muamar Gadafi.
 

Otra causa de grave conflicto será la lucha por los depósitos de uranio que pertenecen a los franceses y chinos y que fueron tomados por los tuaregs.
 

Entre los principales focos de tensión figuran Libia, Sudán, Eritrea y Etiopía pero se descarta que un levantamiento pueda estallar “en cualquier lugar y en cualquier momento”.

 
7. La tercera guerra mundial

 
El término “tercera guerra mundial” no ha quedado en el ámbito de la “ficción”, afirman los expertos. En ese sentido destacan que el conflicto podría originarse por la crisis financiera mundial y se enfrentarán coaliciones formadas sobre la base de preferencias de los países acerca del orden mundial: un modelo de dominio de los países desarrollados y un modelo de un mundo multipolar.

 
La primera coalición, según los expertos, será liderada por la OTAN bajo los auspicios de Estados Unidos, el segundo aún no se ha establecido. Sin embargo, el doctor de ciencias militares K. Sivkov cree que “como un prototipo de tal unión podría servir la Organización de Cooperación de Shanghái (SCO) o la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC)”.

 
Los expertos señalan que la tercera guerra mundial se convertirá en una plataforma de exposición de los nuevos tipos de armas que no hayan sido utilizadas o han sido prohibidas, incluidas las armas de destrucción masiva.

 
Si se desata, afectará a una gran proporción de la población del mundo, cubriendo casi todos los continentes, océanos y mares. “Por fin se podría cubrir el período comprendido entre 6 y 7 a 25 y 30 años. En las hostilidades pueden participar más de 100 millones de personas de ambas partes. La pérdida demográfica total de la población mundial podría ser superior a varios cientos de millones de personas”, predice Sivkov.

 

4 Abril 2012 
 
(Tomado de Tecnología Militar)
 

Publicado enInternacional
Lunes, 02 Abril 2012 14:18

Los BRICS y la caída de otro muro

Los BRICS y la caída de otro muro
El sistema creado en Bretton Woods hace siete décadas está a punto de colapsar. No se trata de un hundimiento abrupto sino de la lenta erosión de su legitimidad y de la capacidad para dirigir los asuntos globales. En su lugar viene pugnando por nacer un nuevo orden cuyos cimientos comenzó a construir la IV Cumbre de los BRICS en Nueva Delhi.
 
Vivimos un parteaguas, asegura el historiador Paul Kennedy. “Mientras ocurre, son muy pocos los contemporáneos que se dan cuenta de que han entrado en una nueva era”, escribió en un articulo titulado, precisamente, “¿Hemos entrado en una nueva era?” (El País, 3 de noviembre de 2011). El historiador prefiere no abordar los cambios bruscos como las grandes guerras, sino “la lenta acumulación de fuerzas transformadoras, en su mayor parte invisibles, casi siempre impredecibles, que, tarde o temprano, acaban convirtiendo una época en otra distinta”.
 
En su análisis destaca cuatro “fuerzas transformadoras”. La primera es la erosión constante del dólar que pasó de representar el 85 por ciento de las divisas internacionales para situarse en el entorno del 60 por ciento. Caminamos hacia un mundo en el que habrá sólo tres grandes divisas de reserva: el dólar, el euro y el yuan. La segunda es la parálisis del proyecto europeo. La tercera es el ascenso de Asia que supone el fin de “500 años de historia” hegemonizada por Occidente. La cuarta es la decrepitud de las Naciones Unidas.
 
La mirada larga del historiador podría ser complementada con el tiempo corto del análisis estratégico como el que esboza el Laboratorio Europeo de Anticipación Política (leap) en el análisis de las tendencias globales del último año: “En marzo de 2011 todavía estábamos en el mundo unipolar post 1989. En marzo de 2012 ya estamos en el mundo multipolar post crisis que vacila entre confrontaciones y colaboraciones” (Geab No. 63, 17 de marzo de 2012). En suma, estamos parados sobre una coyuntura de cambios profundos que dejarán su impronta en el mundo del siglo 21.
 
La IV Cumbre del BRICS realizada el 28 y 29 de marzo en Nueva Delhi, es uno de los núcleos del cambio ya que encarna una de las más potentes fuerzas transformadoras que refiere Kennedy. Los jefes de Estado Dilma Rousseff (Brasil), Dmitri Medvedev (Rusia), Hu Jintao (China) y Jacob Zuma (Sudáfrica) y el primer ministro Manmohan Singh (India) decidieron comenzar a trabajar para crear un banco de desarrollo de los cinco países que es un reflejo del peso adquirido por el grupo en la economía mundial pero también una reacción ante la negativa de los Estados Unidos y la Unión Europea de soltar el control del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional.
 
Los cinco emergentes, a los que pueden sumarse en un futuro Turquía, Indonesia e Irán,  buscan transformar a sus países en alternativa a las instituciones mundiales dominadas por países occidentales y transformar su creciente poder económico en influencia política y diplomática. La creación de un “banco del BRICS” permite a los países contar con recursos para obras de infraestructura y contar con instrumentos de crédito para afrontar crisis financieras como las que afronta Europa.
 
El Yuan despliega sus alas
 
En los últimos meses el yuan ha sido aceptado por varios países como moneda para intercambio bilateral en sustitución del dólar. En diciembre China y Japón acordaron eliminar gradualmente el dólar en los pagos mutuos para utilizar las monedas nacionales (yen y yuan) en el comercio bilateral. Más importante aún, Japón decidió comprar bonos chinos nominados en yuanes. Ambas decisiones, tomadas en diciembre de 2011, tienden a acelerar la conformación de una zona de libre comercio asiática en la que participarán nada menos que la segunda y la tercera economías del mundo, además de Corea del Sur.
 
Acuerdos similares de intercambio en monedas locales estableció China con Rusia y Bielorrusia, pero ahora también con Australia, un país que al igual que Japón se considera en la zona de influencia de Estados Unidos. Los bancos centrales de Australia y China firmaron el acuerdo para comerciar en yuanes y dólares australianos con el objetivo de fortalecer los lazos económicos. Para China es otro paso importante en la internacionalización del yuan que, según el HSBC, una de las mayores instituciones financieras del mundo, se convertirá para 2015 en una de las tres principales monedas globales (Russia Today, 23 de marzo de 2012).
 
Las empresas chinas ya usan el yuan en intercambios con sus socios en 181 países, sobre todo en Asia, Oriente Medio y América Latina. Aunque el dólar aún representa el 60 por ciento de las reservas internacionales, en Asia no llega al 50 por ciento pese a que los principales tenedores de esa divisa son China y Japón. En la región, la más próspera del mundo, la preferencia es por el oro.
 
En la misma dirección, China viene modificando radicalmente sus reservas, que superan los 3, 2 millones de millones de dólares. Hasta 2006, el 74 por ciento de sus reservas estaban en dólares, pero a partir de ese año comenzaron a descender lentamente, hasta que en 2011 cayeron aceleradamente hasta el 54 por ciento (Geab No. 63). No sólo los chinos toman recaudos ante la pérdida de valor del dólar; los bancos europeos abandonaron sus préstamos en esa moneda ante la creciente volatilidad del mercado de divisas.
 
En el marco de la IV Cumbre, el Banco de Desarrollo de China se dispone a firmar un acuerdo con el BRICS para ampliar a esos países los préstamos en yuanes, lo que supone un paso importante en la internacionalización de esa moneda (Russia Today, 9 de marzo de 2012). El bloque que representa el 41 por ciento de la población mundial, casi el 20 por ciento del PIB y la mitad de la reservas en divisas y oro, parece haber apostado al yuan como su paraguas monetario frente a un dólar cada vez más devaluado.
 
La imposible hegemonía China
 
La decisión supone traspasar una línea de no retorno. Que ese paso lo den China y Rusia, dos potencias nucleares que no temen el enorme poderío militar de Washington, no es algo que pueda llamar la atención. Que lo hagan India y Brasil, es diferente. Jaipal Reddy, ministro de Petróleo de India, desafió las presiones estadounidenses al afirmar que su país seguirá importando petróleo de Irán y llamó a Occidente a entender “las necesidades” de su país (Russia Today, 26 de marzo de 2012).
 
India acaba de anunciar la compra de 126 cazabombarderos Rafale, fabricados por la francesa Dassault, dejando de lado la oferta de la estadounidense Boeing. Brasil tiene aparcada desde 2009 la compra de 36 cazas en la que compiten el F-18 de Boeing, el Rafale y el Gripen de la sueca Saab. Hace más de dos años Luiz Inacio Lula da Silva había anunciado su preferencia por el avión francés, aún siendo más caro que el de Boeing, ya que Francia asegura un completo traspaso de tecnología que le permitiría a la brasileña Embraer iniciar su producción en serie.
 
Las presiones de la Casa Blanca a favor del caza de Boeing forzaron al gobierno de Lula y luego al de Dilma Rousseff a aplazar la compra. Sin embargo, la decisión de India, primer país del mundo que compra el caza francés, puede facilitar la decisión de Brasil. Algunos van más lejos y apuntan, como el director del sitio Defesanet, Nelson During, que Brasil e India pueden resucitar “un viejo proyecto debatido en 2002 de producir un avión conjuntamente”, que en esa época era el Mirage francés (AFP, 26 de marzo de 2012)
 
La decisión estratégica de Brasil puede estar muy cerca y todo apunta a la compra de los Rafale, sobre todo luego del desaire recibido por Washington que suspendió el contrato que había ganado la brasileña Embraer para la compra de 20 aviones se ataque Super Tucano por 355 millones de dólares para la fuerza aérea de Estados Unidos. Si la Embraer lograba “ingresar” en el selecto grupo de proveedores de la principal fuerza aérea del mundo, se hubiera consolidado como industria aeronáutica militar.
 
Esta vez la cancillería brasileña no pudo ocultar su desagrado “en especial por el momento y la forma” de la decisión, semanas antes de la visita oficial de Rousseff a Wahington. Pero el dato mayor es otro: la cancillería asegura que esa decisión “no contribuye a la profundización de las relaciones entre los dos países en materia de defensa” (Valor, 2 de marzo de 2012).
 
Por su parte, la subsecretaria de Asuntos Políticos de la cancillera brasileña, Maria Edileuza Fontenele Resis, recordó que en 2012 los BRICS “serán responsables del 56 por ciento del crecimiento global cuando el G7 (Alemania, Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Japón, Italia y Canadá) será apenas responsable por el 9 por ciento del crecimiento”. Destacó que el intercambio entre los cinco emergentes creció de 27 mil millones de dólares en 2002 a 250 mil millones en 2011 e insito en que además el bloque presenta una “notable convergencia” de posiciones en aspectos destacados de la agenda internacional como la situación n Oriente Medio y el norte de África (Xinhua, 22 de marzo de 2012).
 
Pero el bloque BRICS presenta enormes dificultades para su consolidación. La principal, además de sistemas políticos, economías y objetivos diferentes, consiste en el rechazo a la política de exportaciones baratas de China que genera desindustralización en países como India y Brasil. China aparece empeñada en revisar el injusto sistema de Bretón Woods (que creó la actual arquitectura financiera global) pero se niega a aceptar una ampliación de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, y muy en concreto rechaza e ingreso de países asiáticos, lo que la lleva a chocar con India.
 
Para superar las dificultades que imponen las contradicciones anotadas, sumada a la dificultad de convertirse en un bloque dada su dispersión geográfica, es que se han concentrado en el objetivo común de buscar alternativas al dólar, un problema que aqueja a todas las economías emergentes. Puede decirse que la frustración generada por la especulación financiera ha sido uno de los principales factores de cohesión del BRICS, como apunta el profesor de estudios estratégicos Brama Chellaney, del Centro de Investigaciones Políticas de Nueva Delhi (Valor, 23 de marzo de 2012).
 
Sudamérica tiene la palabra
 
“No queremos el dinero de los países ricos”, le dijo Dilma a la canciller Angela Merkel en su reciente visita a Alemania. Criticó “el tsunami de liquidez” creado por los países ricos para levantar una barrera proteccionista que terminarìa hundiendo a la industria de los países emergentes: “La salida que ellos encontraron para enfrentar los problemas es una manera clásica, conocida, de exportar la crisis. Cuando el compañero Mario Draghi (ironía por el italiano que preside el Banco Central Europeo y proviene del sector financiero privado) dice que ‘vamos a echar a rodar la maquinita que hace dinero’, está inundando los mercados con dinero. ¿Y qué hacen los inversores? Toman préstamos a tasas bajísimas, en algunos casos hasta negativas, en los países europeos y corren a Brasil para aprovechar lo que los especialistas denominan arbitraje, que, grosso modo, es la diferencia entre las tasas de interés de allí y de aquí. Entonces, Brasil no puede permanecer paralizado ante eso. Tenemos que actuar. Tenemos que actuar defendiéndonos, cosa bastante distinta del proteccionismo” (Pagina 12, 28 de marzo de 2012).
 
Los pasos que vaya a dar Brasil serán decisivos para la región sudamericana. El agravamiento de la crisis financiera mundial en el tercer trimestre de 2011 ha elevado las cautelas en el gobierno de Dilma. Las previsiones globales para 2012, según el leap, advierten sobre “cinco tormentas devastadoras”: recaída de la crisis en Estados Unidos en un marco de estancamiento europeo y desaceleración de los BRICS, alza de las tasas de interés y callejón sin salida para las deudas de los bancos centrales, tempestad en los mercados de divisas, posible agravamiento de la tensión en torno a Irán y nueva quiebra de los mercados y de las instituciones financieras (Geab No. 63).
 
Puede parecer catastrofista, pero en Brasil no creen que sea un diagnóstico exagerado. “La crisis es seria y puede llevar a una ruptura política y social”, advirtió Dilma hace seis meses (Valor, 22 de setiembre de 2011). Para la presidenta se superonen crisis económica, de gobernanza y de coordinación política. En la misma línea se pronunció en su momento Antonio Delfim Netto, ministro de Hacienda de la dictadura militar (1964-1984) y ferviente admirador de Lula en los últimos años, quien tituló su columna “Nessun dorma” (Nadie duerma), advirtiendo que ni la FED ni el Banco Central Europeo saben qué hacer. Su consejo suena terrible: “Vamos a poner nuestras barbas en remojo y protegernos de la probable desintegración de la economía mundial” (Valor, 20 de setiembre de 2011).
 
¿Porqué debe concederse tanta importancia a Brasil? Simplemente, porque es el único país cuque se comporta como una verdadera locomotora: incluyó 40 millones de personas en apenas siete años en el mercado de consumo de las clases medias; hasta 2016 invierte 900 mil millones de dólares, más de un tercio del PIB, en 12 mil grandes obras, sobre todo en infraestructura y energía (Valor, 28 de marzo de 2012). Es l que  menor exposición tiene a los avatares del comercio mundial, y que sus exportaciones representan apenas el 11 por ciento de su PIB, menos aún que las de Estados Unidos.
 
¿Está la región preparada para un escenario global complejo? Aún no. Hay tres caminos para enfrentar un probable escenario de desarticulación económica y guerra monetaria: seguir en el área del dólar, apostar a una moneda regional o trabajar para la internacionalización del real. La primera es apostar al status quo. La tercera no entra en los cálculos. A la vista de la experiencia europea, una moneda común sudamericana requiere niveles de consolidación de la integración que aún están muy lejanos, aunque puede llegar a ser apremiante avanzar en esa dirección. El problema de la región son los tiempos, como lo atestigua el cansino trote del Banco del Sur.
 
Por Raúl Zibechi, periodista uruguayo, es docente e investigador en la Multiversidad Franciscana de América Latina, y asesor de varios colectivos sociales.
 
Publicado enInternacional
Domingo, 01 Abril 2012 06:31

¿Qué será de los afganos?

¿Qué será de los afganos?

De vuelta a esa guerra sangrienta. No hablo de la de Siria –donde vamos a mantener las manos fuera– o la de Libia (donde las tenemos dentro, pero sin tocar el suelo). Tampoco la de Irak, que es una guerra de 60 bajas al día (muy semejante a la cuota mortal en Siria, aunque no podemos hacer esa comparación). No: por supuesto, hablo de la de Afganistán, la que libramos en 1842, y en 1878-80, y en 1919, y de 2001 a 2014 (o 2015 o 2016, ¿quién sabe?). Esta vez no les fallaremos, les dijimos –o les dijo lord Blair de Kut al Amara– en 2001. Oh, claro que no.
 

Aprendimos la lección en Irak, donde nuestra creencia en una victoria sin sangre –sin sangre para nosotros, con mucha sangre para ellos– se desbarató sin remedio: también nosotros morimos. Por eso los estadunidenses se fueron a casa. Se suponía que Vietnam sería el final de las bajas occidentales, pero no somos inmunes a la muerte, no más en Afganistán que en Irak. Así que también de allá nos retiraremos. Tal vez no dejemos detrás una "democracia perfecta": los estadunidenses admitieron hace años que tal vez no dejaríamos una "democracia jeffersoniana" detrás. Uf, vaya que no.
 

Y debemos olvidar en silencio todas aquellas afirmaciones de que estábamos en Afganistán para combatir el terror –de que si no lo combatíamos allá avanzaría hacia Kent o hacia el túnel del Canal de la Mancha– porque son un montón de pamplinas. Los bombazos del 7/7 tuvieron más relación con haber estado allá que con no haber estado.
 

Los franceses tenían una unidad en Afganistán, pero eso no evitó los indeciblemente crueles asesinatos de la semana pasada en Francia. Debo decir que Obama empieza a asombrarme. Lleva tanto tiempo cargando sobre el Khyber que sospecho que ha olvidado sus propias palabras de prudencia.
 

Reconozco haber soltado una risilla amarga cuando el presidente estadunidense anunció hace algunos años que Siria no podía llevar a cabo elecciones libres y justas mientras estuviera en guerra. Tenía toda la razón. Pero luego hemos tenido que olvidar que el propio Obama aceptó los resultados de dos elecciones corruptas en Afganistán en estado de guerra –las urnas fueron rellenadas según métodos tradicionales– y luego telefoneó a Kabul para felicitar al presidente Karzai por su victoria fraudulenta. ¿Acaso nadie en Washington revisa el libreto en estos días?
 

Tengo que decir que cuando leí el otro día lo que Franklin D. Roosevelt tuvo que soportar durante las elecciones de 1944 –cuando el gobernador John Bricker de Ohio, compañero de fórmula de Thomas Dewey, dijo que el Nuevo Trato de Roosevelt había "adoptado las doctrinas básicas del nazismo y el fascismo"–, llegué a la conclusión de que Obama la tuvo muy fácil. Que lo llamaran izquierdista es una minucia comparado con aquello. Pero los estadunidenses quieren que los soldados regresen a casa (es lo que Obama prometió), y a casa regresarán.
 

Unos 30 mil efectivos afganos entrarán al relevo, aunque el teniente general Curtis Scaparrotti, segundo oficial en rango en Afganistán, ha dicho que sólo uno por ciento de los batallones afganos pueden combatir con independencia. No es exactamente la Guardia de Granaderos.
 

Michael Glackin ha escrito con gran elocuencia que la operación en Afganistán se ha redefinido tantas veces que ha perdido todo significado. Destaca que Blair nos dijo en un principio que acabar con el comercio de heroína en aquel país era un elemento clave de la "guerra al terror". Antes de que fuéramos allá, en 2001, la producción de heroína era de 185 toneladas; ahora asciende a la asombrosa cantidad de 5 mil 800 toneladas, según la ONU. Hoy día el narcotráfico representa 15 por ciento del PIB afgano. Gracias a Dios por lord Blair of Kut al Amara.
 

Y queremos charlar con los talibanes en Qatar –ahora que nos han tomado la medida se han desinteresado del asunto–, como si les fuéramos a prometer un trato: ¡maten más soldados nuestros –Glackin de nuevo– y nos iremos en 2014! Disparen a la fuerza expedicionaria británica y partiremos hacia Dunquerque.
 

Desde luego, detesto las comparaciones con la Segunda Guerra Mundial, como aquella de que Saddam es Hitler, los talibanes son nazis. Pero he dicho antes que en algún lugar del trayecto perdimos la capacidad de sufrir bajas; abandonamos –correctamente, a mi ver– la enorme capacidad de sufrimiento y dolor que se esperaba de quienes toleramos dos guerras mundiales en el siglo pasado. Comparen nuestras bajas en Afganistán con los 20 mil británicos muertos en el primer día de la batalla del Somme: hemos dicho, tratándose de muertos en guerra, ya basta. Lo mismo en Corea. Y en Vietnam, por supuesto.
 

Pero si tenemos razón en hacer eso, ¿podemos andar por allí bombardeando a los libios, amenazando a los iraníes y medio amenazando a los sirios? Creo que tenemos que sacar al borrico de la ONU más a menudo, junto con sus pesados fardos de fracaso e inutilidad del pasado. Y apuesto que al llegar 2014 veremos a esa lastimera bestia subir paso a paso al Khyber mientras nosotros aplaudimos y nos damos palmadas en la espalda por nuestro sacrificio.
 

Y eso me recuerda: ¿qué pasará con los afganos? ¿Las mujeres? ¿Las escuelas? ¿Los puentes? ¿Y toda la corrupción que ha crecido en torno a nuestra fracasada misión? Ellos saben que nos vamos.
 

Los talibanes saben que nos vamos. Estadunideses y británicos saben que nos vamos. Obama y Cameron hacen como que no, o como que sí nos iremos, pero sólo sin en verdad creemos que hemos ganado.
 

Traducción: Jorge Anaya

Publicado enInternacional
Viernes, 30 Marzo 2012 16:11

El mundo visto desde el Sur

El mundo visto desde el Sur
Esta entrevista, realizada por Irene León, al pensador egipcio Samir Amin, está compuesta de tres partes:  1) El mundo visto del Sur, 2) La implosión del capitalismo y 3)  Estrategias imperiales y luchas políticas. Samir Amin es autor de una voluminosa obra de análisis crítico del capitalismo y de innovadoras tesis, tales como la de la 'desconexión' y la de la 'implosión' del capitalismo, a las cuales se refiere en esta entrevista.
 
IL:   Quisiéramos enfocar este intercambio en tres problemáticas distintas pero relacionadas: su visión del mundo y las posibilidades de cambiarlo; su propuesta conceptual y política en torno a la implosión del capitalismo y la desconexión del mismo; y el análisis del contexto mundial, visto especialmente desde el Oriente medio y África. ¿Cuál es su visión del mundo visto desde el Sur y desde una perspectiva del sur?
 
SA: Para responder esta pregunta, que no es nada sencilla, es necesario dividir el tema en 3 partes. Nos interrogaremos primeramente sobre cuáles son las características importantes y decisivas del capitalismo contemporáneo −no del capitalismo en general, sino del contemporáneo−; qué tiene de nuevo realmente; qué es lo que le caracteriza. En segundo lugar enfocaremos la naturaleza de la actual crisis que, más que una crisis, yo la defino como una implosión del sistema capitalista contemporáneo. En tercer lugar, en este mismo marco, analizaremos cuáles son las estrategias y las fuerzas reaccionarias dominantes, es decir, del capital dominante, de la triada imperialista Estados Unidos-Europa-Japón y de sus aliados reaccionarios en el mundo entero. Solamente habiendo comprendido esto, podremos dimensionar el desafío al que se enfrentan los pueblos del Sur, tanto en los países emergentes como en el resto de países.
 
Mi tesis sobre la naturaleza del sistema capitalista contemporáneo −que de modo más modesto la llamaré «hipótesis» porque está abierta a discusión−, es que hemos entrado en una nueva fase del capitalismo monopólico, se trata de una etapa cualitativamente nueva, pautada por el grado de centralización del capital, cuya condensación llega a tal punto que, hoy en día, el capital monopolico lo controla todo.
 
Claro que el concepto ‘capital monopólico’ no es nuevo, fue acuñado a fines del siglo XIX y, de hecho, este se desarrolló como tal, a través de distintas fases sucesivas, durante todo el siglo XX; pero es a partir de los años 1970-1980 que despunta una etapa cualitativamente nueva, pues antes existía pero no lo controlaba todo. En la actualidad, ya no existe ninguna actividad económica capitalista que sea autónoma o independiente del capitalismo monopólico, este controla todas y cada una de las actividades, aún aquellas que conservan una apariencia de autonomía. Un ejemplo, de entre muchos, es el de la agricultura en los países capitalistas desarrollados, donde es controlada por los monopolios que proveen los insumos, las semillas seleccionadas, los pesticidas, los créditos y las cadenas de comercialización.
 
Eso es decisivo, es un cambio cualitativo al que yo llamo de «monopolio generalizado», es decir, que se extiende a todas las esferas. Esta característica provoca consecuencias sustantivas e importantes. En primer lugar, se ha desvirtuado completamente la democracia burguesa, pues si antes se fundamentaba en una oposición izquierda-derecha, que correspondía a alianzas sociales, más o menos populares, más o menos burguesas, pero diferenciadas por sus concepciones de la política económica, en la actualidad, en Estados Unidos, por ejemplo, republicanos y demócratas, o en Francia socialistas de la corriente de Hollande y la derecha de Sarkozy, son lo mismo, o casi lo mismo. Es decir que todos están alineados a un consenso que es el mandato del capital monopólico.
 
Esa primera consecuencia constituye un cambio en la vida política. La democracia así desvirtuada, se ha convertido en una farsa, como se ve en las elecciones primarias de Estados Unidos. El capital monopolista generalizado ha provocado consecuencias muy graves, ha convertido a los Estados Unidos en una nación de ‘tontos’, es grave porque la democracia ya no se expresa.
 
La segunda consecuencia es que el ‘capitalismo generalizado’ es la base objetiva de la emergencia de lo que llamo de «imperialismo colectivo» de la triada Estados Unidos-Europa-Japón.  Es un punto que afirmo con vehemencia, pues aun siendo una hipótesis estoy en capacidad de defenderla: no hay mayores contradicciones entre Estados Unidos-Europa-Japón, existe una ligera competición en el plano comercial, pero en el plano político, el alineamiento con las políticas definidas por Estados Unidos como política mundial, es inmediato. Lo que llamamos «comunidad internacional» copia el discurso de los Estados Unidos y tres minutos después aparecen los embajadores europeos, con algunas comparsas de grandes demócratas, como el emir de Catar o el rey de Arabia Saudita. La ONU no existe, esa representación de los Estados es una caricatura.
 
Es ésta la transformación fundamental, la transición del capitalismo monopólico al ‘capitalismo monopólico generalizado’, lo que explica la financiarización, porque estos monopolios generalizados son capaces, debido al control que detentan sobre todas las actividades económicas, de bombear una parte cada vez más grande de la plusvalía en todo el mundo y convertirla en la rampa monopolista, la rampa imperialista, que constituye la base de la desigualdad y del estancamiento del crecimiento de los países del Norte y de la triada Estados Unidos-Europa-Japón.
 
Eso me lleva al segundo punto: es este sistema que está en crisis y, más aún, no es solamente una crisis: es una implosión, en el sentido de que este sistema no es capaz de reproducirse desde sus propias bases, es decir, es víctima de sus propias contradicciones internas.
 
Este sistema implosiona, no porque sea atacado por el pueblo, sino a causa de su éxito, el éxito de haber logrado imponerse en el pueblo le lleva a provocar un crecimiento vertiginoso de las desigualdades, que no solamente es escandaloso socialmente sino que es inaceptable, pero termina siendo aceptado, y aceptado sin objeción; pero no es esa la causa de la implosión, sino el hecho de que no pueda reproducirse desde sus propias bases.
 
Eso me lleva a la tercera dimensión, que tiene que ver con la estrategia de las fuerzas reaccionarias dominantes. Cuando hablo de fuerzas reaccionarias dominantes me refiero al capital monopólico generalizado de la tríada imperialista histórica Estados Unidos-Europa-Japón, a las que se suman todas las fuerzas reaccionarias alrededor del mundo que se agrupan, de una forma u otra, en bloques hegemónicos locales, que sostienen y se inscriben en esta dominación reaccionaria mundial. Estas fuerzas reaccionarias locales son extremadamente numerosas y difieren enormemente de un país al otro.
 
La estrategia política de las fuerzas dominantes, es decir, del capital monopólico generalizado, financiarizado, de la tríada imperialista colectiva histórica tradicional: Estados Unidos-Europa-Japón, está definida por su identificación del enemigo. Para ellos, el enemigo son los países emergentes, es decir, China, el resto, como India, Brasil y otros, son para ellos semiemergentes.
 
¿Por qué China? Porque la clase dirigente china tiene un proyecto, no voy a entrar en detalles sobre la naturaleza socialista o capitalista de este proyecto, lo importante es que cuenta con un proyecto, que consiste en no aceptar los mandatos del capital monopolista generalizado financiarizado de la tríada, que se impone mediante sus ventajas: control de la tecnología, control del acceso a los recursos naturales del planeta, de los medios de comunicación, la propaganda, etc., control del sistema monetario y financiero mundial integrado y de las armas de destrucción masiva. China viene a cuestionar este orden, sin hacer ruido.
 
China no es subcontratista, hay sectores en China que lo son, en su calidad de fabricantes y vendedores de juguetes baratos y de mala calidad, solo porque necesitan echar mano de divisas, eso es fácil, pero no es eso lo que caracteriza a China, sino su desarrollo y la rápida absorción de tecnología de punta, su reproducción y desarrollo propio. China no es el taller del mundo, como opinan algunos. No es «made in China» (hecho en China) sino «made by China» (hecho por China), eso ahora es posible porque ellos hicieron una revolución: el socialismo construyó paradójicamente la vía que hizo posible disputar un cierto capitalismo.
 
Yo diría que después de China, el resto de países emergentes son secundarios. Si tuviera que calificarlos, calificaría de emergente a China con 100%, Brasil 30% y el resto de países 20%. El resto, en comparación con China, son subcontratistas, porque tienen negocios de subcontratación importantes, porque tienen un margen de negociación, hay un compromiso entre el capital monopolista generalizado financiarizado de la tríada y los países emergentes como India y Brasil y otros. No pasa lo mismo con China.
 
Por eso la guerra contra China figura como parte de la estrategia de la ‘triada’. Hace 20 años había ya estadounidenses locos que defendían la idea de declararle la guerra, porque después sería muy tarde.
 
Los chinos tuvieron éxito, es por eso que su política exterior es tan pacífica, y ahora Rusia entra a formar parte, junto a ellos, de la categoría de verdaderos países emergentes. Vemos a Putin, planteando la modernización del ejército ruso, intentando rehacer lo que era la armada soviética, que constituyó un verdadero contrapeso a la potencia militar de los Estados Unidos, esto es importante. No discuto aquí sobre el hecho de que Putin sea o no demócrata, o si su perspectiva es socialista o no; no se trata de eso, sino de la posibilidad de contraponer al poder de la triada.
 
El resto del mundo, el resto del Sur, todos nosotros, ustedes los ecuatorianos, nosotros los egipcios, y muchos otros, no contamos. Al capitalismo monopólico colectivo, nuestros países apenas le interesan por una sola razón: el acceso a nuevos recursos naturales, porque este capital monopólico no puede reproducirse sin controlar, despilfarrar los recursos naturales de todo el planeta. Es lo único que les interesa.
 
Para garantizarse un acceso exclusivo a los recursos naturales, los imperialistas necesitan que nuestros países no se desarrollen. El ‘lumpendesarrollo’, como lo definió Andre Gunder Frank, se dio en circunstancias muy distintas, pero tomo prestado el término ahora en condiciones diferentes, para describir cómo el único proyecto del imperialismo para nosotros es el no-desarrollo. Desarrollo de lo anómalo: pauperización más petróleo, crecimiento falso, o gas, madera, o lo que sea, para tener acceso a los recursos naturales y es eso lo que está a punto de implosionar, porque es lo que se ha vuelto intolerable moralmente, el pueblo no lo acepta más.
 
Es aquí donde se generan las implosiones, las primeras olas de implosión se originaron en América Latina, y no es producto del azar que hayan tenido lugar en países marginales, como Bolivia, Ecuador, Venezuela. No es producto del azar. Luego, la primavera árabe, ya tendremos otras olas en Nepal y otros países, porque no es algo que esté sucediendo solo en una región específica.
 
Para el pueblo que es protagonista de esto, el desafío es enorme. Es decir, el desafío no se da en el marco de este sistema, en el intento de trascender desde el neoliberalismo hacia un capitalismo con rostro humano, entrar en la lógica de la buena gobernanza, de la reducción de la pobreza, la democratización de la vida política, etc. porque todos esos son modos de gestionar la pauperización, que es el resultado de esta lógica.
 
Mi conclusión –desde una postura enfocada principalmente en el mundo árabe− es que esta no es apenas una coyuntura sino mas bien un momento histórico, que se presenta formidable para el pueblo. Me refiero a la revolución, pero aun si no quiero abusar de ese término, están dadas las condiciones objetivas para construir amplios bloques sociales alternativos anticapitalistas, hay un contexto para la audacia, para plantear un cambio radical.
Publicado enInternacional
 Un "banco BRICS" al alcance de la mano: ¡a temblar BM y FMI!
Durante el reciente seminario internacional 16 del PT, celebrado en la ciudad de México, tuve el honor de dar una conferencia (ver Youtube: www.youtube.com/), en la cual emití la hipótesis de que los "cambios de régimen" y/o las guerras nucleares programadas por la OTAN/Israel contra Siria e Irán –que forman parte de la mayor fractura tectónica de la geopolítica mundial– resguardan una guerra global contra el pentapartita bloque geoeconómico de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), los principales rivales nucleares y geoeconómicos de la OTAN/G-7.

¿Asistimos a una "bipolaridad regional", de corte geoeconómico, entre el desfalleciente G-7 y los resplandecientes BRICS, cada uno con sus respectivos paraguas geoestratégico/nuclear: la OTAN y el Grupo de Shanghai?

La misma semana en que se celebraron tanto la etérea cumbre nuclear de Seúl –que ha valido severas críticas de los chinos (Global Times, 26/3/12)– como la cumbre de la Liga Árabe en Bagdad –que sopesa las mediaciones de Rusia y China para resolver el embrollo del contencioso sirio al borde de una guerra civil entre sunitas y chiítas y/o la teledirigida balcanización en varios emiratos étnico/teológicos–, se realiza en forma coincidente la cuarta cumbre de los BRICS en Nueva Delhi, que puede significar el alba de un "nuevo orden financiero internacional" (www.poresto.net/).

La agenda, amén de temeraria (porque sacude las entrañas del caduco orden unipolar), es ambiciosa. Según informan las agencias de Brasil (23/3/12), destaca la "idea, aún incipiente, de crear un banco de desarrollo de los BRICS, incrementar el intercambio comercial pentapartito y amortiguar los efectos mayores de la crisis económica mundial".

La rebeldía de los BRICS (www.imagendelgolfo.com.mx/), a la que se han sumado países emergentes como Nigeria y Colombia, respecto al nombramiento del próximo presidente del Banco Mundial (BM), orilló al presidente Obama a nominar a un prestigiado médico sudcoreano naturalizado estadunidense, Jim Yong Kim, para aplacar las críticas. The Financial Times (26/3/12), portavoz de la globalización neoliberal, fustiga un libro de su coautoría en el que critica al "neoliberalismo" y al "crecimiento económico conducido por las trasnacionales". Jim Yong Kim arguye persuasivamente que "en muchos casos el modelo neoliberal ha empeorado la situación de las clases medias y los pobres en los países en vías de desarrollo". Con esta crítica ideológica de The Financial Times es probable que los BRICS acepten su nominación –una jugada maestra de Obama–, ya que no está en juego su raza ni su nacionalidad, sino su filantropía.

A los BRICS será muy difícil detenerlos en Nueva Delhi cuando se proponen crear "un banco BRICS", que gozará de mayor capital que el BM y el FMI juntos.

Samir Saran y Vivan Sharan, funcionarios de la fundación india Observer Research (The Hindu, 26/3/12), prevén que la cumbre pentapartita "realice probablemente dos anuncios significativos (sic) que marcarán una nueva era": 1) el "Banco BRICS" o "Banco Sur-Sur"; y 2) la "Alianza de intercambio de divisas de los BRICS", en la que el renminbi de China jugará un papel determinante.

El renminbi tendrá su bautizo regional en la cuarta cumbre pentapartita, el cual usará como plataforma para su futura internacionalización (The Financial Times, 25/3/12).

A mi juicio, China deberá ser generosa y "armónica" con sus otros cuatro socios para no dejar muy atrás a sus respectivas divisas (real, rublo, rupia y rand).

Mientras las cinco divisas "R" de los BRICS toman vuelo, el "Banco BRICS" y/o "Banco Sur-Sur" puede significar el punto de inflexión para iniciar un nuevo orden financiero multipolar que sustituya el caduco orden unipolar del dólar.

Los dos autores se jactan, con orgullo justificado, de que la idea pertenece a India y tiene por objetivo "crear una institución que pueda servir a las necesidades de desarrollo y aspiraciones del mundo emergente y en vías de desarrollo".

A mi juicio, en caso de ser aprobado, el "Banco BRICS" haría irrelevante al BM. La secuencia para la quinta cumbre de los BRICS tendría que necesariamente ser la creación de un banco de corte financierista que también haga irrelevante al FMI, que se ha conducido como un banco militarista de la OTAN/Israel.

China sola, con sus colosales reservas de divisas (3.2 billones de dólares), estaría superando los fondos ("redimibles" y/o virtuales) del FMI entre 7.2 y 3.6 veces (dependiendo de quién haga las cuentas, y con todo y las colectas habidas y por haber, con las que acaban de seducir al "México neoliberal" con 14 mil millones de dólares).

Entre las razones principales para la creación del "Banco BRICS" se encuentra "conseguir una posición cupular en la gobernación financiera global". Mas allá de lo consabido sobre los BRICS (mitad de la población mundial, y cuatro de ellas entre las 10 primeras economías del mundo), su banco "tendrá el potencial de reconfigurar (sic) y realinear (sic) la agenda de desarrollo global", además de "ayudar a redistribuir y redireccionar eficientemente los ahorros asequibles con las economías emergentes para el desarrollo social (¡súper sic!) y la infraestructura en las mismas regiones" y, por consecuente, "contribuir al requilibrio de la economía global". ¿Nace(rá) un nuevo Bretton Woods en Nueva Delhi?

Naturalmente que existen escollos técnicos desde el punto de vista financiero que los autores indios no soslayan, como es "el proceso de capitalización mismo". Una solución pudiera consistir en "secuestrar una proporción de las reservas foráneas de los BRICS a un fondo común que apuntalaría el capital prestado".

El BM y el FMI se han consagrado a otorgar dinero con saliva: el capital total desembolsado por el primero es alrededor de 10 por ciento, mientras el restante forma parte de su capital "redimible", que nunca ha sido requerido.

Con sus reservas, los BRICS (¡44 por ciento del total mundial!) pueden hacer más que el BM y el FMI juntos.

El total de reservas mundiales a 2011 ascendió a 10 billones de dólares frente a 4.42 billones de los BRICS (Brasil 357 mil millones, Rusia 514 mil millones, India 296 mil millones, China 3.2 billones y Sudáfrica 51 mil millones de dólares).

Los autores indios ponen de ejemplo el asombroso Banco de Desarrollo de Brasil (BNDES), que "desembolsó cerca de 140 mil millones de dólares en 2011, con alrededor de 30 por ciento para el sector Pymes y casi 40 por ciento para proyectos de gran infraestructura". ¡Lo contrario del Banobras panista!

A juicio de los dos autores indios, lo peor que puede suceder es la creación de "un grupo de trabajo para estudiar la factibilidad y las modalidades operativas de tal banco multilateral". ¡Es ahora o nunca!

En caso de sucumbir pusilánimemente en tergiversaciones bizantinas y nimiedades pueriles, los BRICS le estarán dando una oportunidad dorada al financierismo agónico de la OTAN, de lo cual se pudieran arrepentir eternamente.
Sábado, 24 Marzo 2012 07:32

Israel: fantasías y realidades

Israel: fantasías y realidades
El primer ministro Benjamin Netanyahu de Israel visitó Estados Unidos a principios de marzo de 2012. Vino a decir, una vez más, que un Irán con energía nuclear implicaría una amenaza existencial para Israel, y que Israel se reservaba el derecho de tomar acciones en el tiempo apropiado para contrarrestar esto. El presidente Obama expresó con vigor equivalente que sí, que un Irán nuclear implicaría una amenaza existencial para Israel y que Estados Unidos no aceptaría esta cuestión, pero que la sincronía planteada por Netanyahu no era correcta. Las acciones no militares contra Irán deberían agotarse primero antes de pensar en otras acciones.
 
Examinemos las premisas. ¿Por qué Irán, con armamento nuclear, implicaría una amenaza existencial para Israel? Es decir, ¿quién cree que si Irán tuviera armamento nuclear sus autoridades las utilizarían para bombardear Israel? De hecho, nadie con algún puesto de responsabilidad en Israel, en Estados Unidos, o en el resto del mundo, cree esto. Únicamente dicen que lo creen.
 
Comencemos por los argumentos ostensibles. Los funcionarios israelíes se refieren al hecho de que el presidente Ajmadineyad y otros han dicho que desearían "arrasar" (o algún término semejante) a Israel. Por supuesto, muchos expertos han señalado que esta traducción de los eventos es incorrecta. Pero incluso si fuera precisa, ¿es esto algo más que la repetición de la duradera posición de un vasto número de personas en Medio Oriente que se opone al concepto de un Estado judío y que favorece varios otros resultados para la prolongada disputa?
 
¿Por qué Irán habría de bombardear a Israel? Si lo hiciera, esto mataría al menos tantos árabes como israelíes. De inmediato respondería Israel, puesto que está muy bien armado con armas nucleares. Que Irán bombardee a Israel es una fantasía que ningún líder responsable cree.
 
Así que si no lo creen, ¿por qué lo dicen? La respuesta me parece clara. Si Irán contara con algunas cuantas armas nucleares, de hecho cambiaría algo. Cambiaría el equilibrio geopolítico en Medio Oriente y debilitaría la posición de Israel. Esto también conduciría a la rápida adquisición de armas nucleares por parte de algunos otros países. Pienso en Arabia Saudita, Egipto y Turquía, para empezar.
 
Si Israel o Estados Unidos bombardearan a Irán preventivamente, habría de inmediato enormes consecuencias políticas. Primero que nada, existe la casi total certeza de que sería relativamente ineficaz en cuanto a detener el proyecto iraní. Segundo, debilitaría la posición política de Israel y Estados Unidos en todo el mundo. Las dos razones juntas explican por qué hay tanta oposición por parte de los servicios militares y de inteligencia, tanto de Israel como de Estados Unidos, a todo el discurso militar. Lo que temen es que el discurso prenda y permita que algunos líderes políticos, que por el momento no controlan los gobiernos de Israel o Estados Unidos, sean lo suficientemente insensatos como para iniciar la guerra.
 
Israel y Estados Unidos están atrapados en una situación donde de todos modos pierden. Hagan lo que hagan, perderán en lo político. Creo que están conscientes de esto, y ni Netanyahu ni Obama pueden imaginar lo que harán en realidad ni cómo mantener sus propios interese políticos a nivel interno. Así que desperdician su tiempo culpándose y chantajeándose uno al otro. Mientras tanto, el liderazgo iraní utiliza el discurso para agitar los estandartes del patriotismo y fortalecer su postura interna, que ha sufrido serios ataques recientes.
 
Entretanto, en Palestina, que sigue siendo un punto real para Israel, y no sólo una fantasía, Hamas decidió vincular su estrategia con Egipto y con la Hermandad Musulmana –que parece a punto de controlar al gobierno egipcio. Es claro que Fatah teme, correctamente, que podría perder el control de Cisjordania ante Hamas. Atrapado entre Hamas y el gobierno estadunidense, el presidente Mahmoud Abbas, de la Autoridad Nacional Palestina, se halla también en una posición donde de todos modos pierde y tampoco sabe qué hacer. Así que titubea, lo que no parece ser la mejor táctica de supervivencia.
 
El futuro está en las calles palestinas. Y yo simplemente no pienso que puedan mantenerse latentes. ¿Puede Israel llegar a arreglos con las calles palestinas? Muy pronto lo sabremos.
 
Traducción: Ramón Vera Herrera
 
© Immanuel Wallerstein
Publicado enInternacional
 El régimen marroquí, un mal ejemplo y un pésimo aliado
El pasado Febrero tuve dos gratas conferencias en una prestigiosa universidad de Colombia con motivo de la conmemoración del XXXV Aniversario de la creación de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), al margen de las mismas compartí café, invitado por varios profesores, estudiantes, siendo patente el interés de los académicos por el conflicto en al Sahara Occidental.
 
Al fragor de aquel debate franco y sincero entre un servidor, nómada y africano, llegado del más inhóspito desierto del mundo y los hijos e hijas de una hospitalaria nación latina de clima tropical como es Colombia, las mil y una similitudes no tardaron en aflorar. Empezando, por la inexistencia de barreras comunicacionales, al compartir el español como idioma materno, extremo este desconocido por algunos de mis interlocutores hasta ese momento. Aproveché para comentarles, por ejemplo, que tal como protagonizaron los Colombianos hace más de 200 años, cuando declararon su independencia, tras su rechazo de algunos al dominio colonial de la Corona Española, el pueblo Saharaui no acepta hoy, las pretensiones de corte expansionista de una monarquía feudal como la marroquí, que ocupa ilegalmente parte de nuestro territorio y que pretende, a fuerza de los hechos consumados, quedarse con un país que no es suyo en pleno siglo XXI.
 




Me explico: La Corte Internacional del Haya en un fallo histórico emitido el 16 de Octubre del 1975 le negó a Marruecos y a Mauritania sus pretendidas demanda soberanistas, dejando muy claro, que el legitimo titular de dicho territorio es únicamente el pueblo Saharaui y solo a él, le corresponde el ejercicio de su derecho a la autodeterminación e independencia. Desoyendo aquel veredicto, cuya violación sigue pesando en la conciencia mundial, Marruecos invade por la fuerza bruta a mi país, acto que conllevó sendas protestas del Consejo de Seguridad y de la Asamblea General de la ONU, que en su resolución 34/37 del 21 de noviembre del 1979, califica a Marruecos de estado ocupante, le llame a retirar sus tropas militares del territorio y a abstenerse a no entorpecer el proceso de descolonización en marcha.
 
El pueblo Saharaui debo decir, nunca estuvo solo en estos difíciles 36 años de resistencia anti colonial y en contra de la ocupación. Cuando nuestra población huía de sus casas y ciudades victimas del feroz bombardeo de la aviación marroquí, muchos países de la región reconocieron a la recién proclamada República Saharaui. Una respuesta política y de condena clara a la ilegal ocupación y acorde, al respeto del derecho del pueblo Saharaui a la independencia. Con la excepción de Argentina, Chile y Brasil, en su momento bajo férreos regímenes militares, el resto de los países Latinoamericanos procedieron a establecer de modo paulatino, relaciones diplomáticas con el joven estado Saharaui. En este marco el gobierno de Colombia encabezado por el Presidente Belisario Betancurt, tomó la misma decisión precisamente el 27 de febrero del 1985 saludando el Noveno Aniversario de la creación del Estado Saharaui.
 
Y Argelia?, venía a interesarse uno de los presentes en aquella grata charla. Cabe señalar que a diferencia del argumento marroquí obsesivo e insultante a la inteligencia, de que Argelia pretendiera con su ayuda a la causa saharaui una “salida al mar”; –como si el mediterráneo no bañara cientos de kilómetros de sus costas y puertos– no consta registrada ante ningún organismo internacional, demanda alguna de Marruecos a su vecina Argelia por ningún diferendo fronterizo.
 
Simulando entender la perversa lógica marroquí, a Argelia le habría interesado en este caso guardar silencio ante los atropellos de su monarquía a la legalidad internacional, a cambio del paso por Marruecos de su primer gaseoducto a Europa, en cuyo concepto por cierto, Marruecos embolsa cientos de millones de dólares anuales. De hecho el segundo gaseoducto inaugurado en el año 2011, ante la fuerte demanda europea por su acuciante déficit energético, conecta directamente Argelia con España.
 
Argelia ayudó a todos los procesos de liberación en contra de la presencia colonial y lucha contra los sistemas dictatoriales en el mundo. Basta recordar su irrestricta posición por la democracia en Sudáfrica, Chile, Argentina, o su intachable posición de principios por la independencia de Palestina, Namibia, Angola, Vietnam y Timor Este. El Sahara Occidental, no podía ser la excepción, siendo por lo demás, una nación vecina.
 
Otra cosa bien distinta –y es lo que inútilmente suelen ocultar los osados diplomáticos de ese país– es que el cierre de sus fronteras con Argelia haya sido motivado por la permanente amenaza a esta última, del tráfico de drogas y el apoyo al terrorismo provenientes de Marruecos, como parte de su probada obsesión en desestabilizar a sus vecinos. Las otras dos fronteras del dicho reino son, con el Sahara Occidental, que violentó militarmente y con Europa, cerradas a cal y canto, no solo porque Marruecos, no sea parte del Tratado Schengen, sino que por las mismas razones, es fuente de tráfico ilegal de personas y Hachís, del que es el primer productor y exportador mundial. Claro, no disponer de recursos naturales pero si, de tanto Hachís, ha tenido graves efectos secundarios, el primero de los cuales ha sido la constante alucinación de la monarquía feudal marroquí con quedarse manu belis, la riqueza de los demás.
 
Recordemos aquí, que tan solo por el pillaje de los recursos naturales y marítimos saharauis, Marruecos recibe millones de euros al año de la Unión europea. No es descabellada pues la calificación por parte de la prensa internacional al su monarca, como “el rey de la piedra fosfórica” en referencia a la suculenta cartera que embolsa por la explotación ilegal de los fosfatos del Sahara Occidental (3, 500,000 toneladas al año a 300 dólares la tonelada) y lo clasifica, en ser uno del hombres más ricos del mundo, en un país donde los niveles del analfabetismo rozan el 50 por ciento.
 
La República Saharaui y Marruecos después de 16 años de cruenta guerra que ha dejado un panorama humano desolador con cientos de miles de refugiados y exiliados, aceptaron la realización de un Referéndum de autodeterminación auspiciado por las Naciones Unidas y la Unión Africana, a cuyo fin se dispuso de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum de Autodeterminación en el Sahara Occidental (MINURSO). Plebiscito que la comunidad internacional nos ha prometido y que 20 años después, sigue incapaz de hacer cumplir a Marruecos.
 
Y Colombia preguntaba otro de los amigos presentes. El gobierno marroquí, en esa deriva de intentar falsear la realidad y si no puede, peor para la realidad, mintió al Gobierno de Colombia e intento hacerlo a otros tantos en la región. En los noventas encabezó una campaña financiada por sus lobys dólares, en cuya nómina dispuso de destacados líderes políticos de España y de otros países, aprovechando de sus excelentes contactos y relaciones en América Latina, para que intercedieran en su nombre ante dichos gobiernos, supeditando su compromiso con el Referéndum y sus resultados, a que estos “congelaran” sus relaciones con la R.A.S.D. Una vez concluido el proceso de identificación de votantes y con unos números en mano que le abocarían irremediablemente a perder dichos resultados, Marruecos se retracta de lo pactado y asumido hasta ese momento, ante la Comunidad Internacional y echa por tierra cualquier esfuerzo tendente a celebrar dicha consulta.
 
Deseo que con el actual Gobierno, Colombia retorne al consenso Latinoamericano y aproveche, la oportunidad histórica de estar en uno de los órganos de decisión más importantes del mundo y donde comparte membrecía con países amigos de la R.A.S.D para sumarse, enviando un claro mensaje de que, solo sobre el respeto a la legalidad internacional incluido el inalienable derecho de los pueblo a la autodeterminación e independencia, podremos construir un mundo mejor.
 
La anterior opinión es mayoritariamente consolidada en amplios círculos político, académicos y diplomáticos en Bogotá, a pesar de la maquinaria de presión marroquí, para la cual curiosamente suelen recurrir aquí y allá, a supuestas “plumas especializadas”, que aún a cuesta de desprestigiar la credibilidad de sus autores, falsean los datos históricos y aventuran escenarios de solución ya rechazados por la comunidad internacional por su choque frontal con la legalidad y la justicia. 
 
Desde este espacio me solidarizo con todos los que en Colombia por su posición política, en relación al tema del Sahara Occidental: Representantes, Senadores, Periodistas y ciudadanos comunes; me hayan expresado haber sufrido el acoso y presión desmedida, por parte de representantes marroquíes y muy especialmente del embajador del reino de Marruecos en Colombia. A todos ellos, mi aprecio e infinita consideración.
 
El régimen marroquí se encuentra aislado. Es el único país del continente Africano que no es miembro de la organización regional, la Unión Africana (U.A), como los fueron en su día los regímenes del Apartheid y el de Pinochet.
 
Human Rights Watch , Amnistía Internacional y el mismo Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, documentan y condenan anualmente a Marruecos por las fragantes y sistemáticas violaciones a los derechos humanos, contra la población civil saharaui y por el bloqueo al que tienen sometido el territorio y su población a la entrada de periodistas independientes y observadores internacionales.
 
*Diplomático Saharaui. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
 
Publicado enEdición 178
Martes, 20 Marzo 2012 06:40

Los palestinos, los grandes olvidados

Los palestinos, los grandes olvidados

El problema palestino solía ser considerado el nudo de Oriente Próximo, la madre de todas las crisis. Pero ahora, con la región hirviendo, los palestinos parecen haberse convertido en una cuestión secundaria. Refugiados, hacinados, sometidos a la ocupación militar y casi olvidados, la muerte del proceso de paz con Israel les coloca ante una difícil situación: “Si se nos cierran todas las opciones”, afirman, “el único resultado posible es la violencia”.
 

Hanan Ashraui, la mujer más destacada en la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), colega del primer ministro, Salam Fayad, en el partido pragmático Tercera Vía y veterana en las negociaciones con Israel, admite que la opción de los dos Estados está esfumándose y se llega a un punto sin salida. “Estamos debatiendo sobre la redefinición de las relaciones con Israel, lo que incluye la posibilidad de romper relaciones”, explica. ¿Y más allá? “Debemos estar preparados para todo”, dice.

 
Según Ashraui, “la fuerza de los hechos coloca la opción del Estado único, en el que israelíes y palestinos convivan de alguna forma, como la más viable, aunque ahora no muestre ninguna viabilidad”. Entretanto, la frustración puede provocar un nuevo estallido de violencia más o menos espontánea e incontrolable.

 
El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, prepara una última carta al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. Pero aún no sabe qué decirle. Abbas ha llegado también, en un sentido personal, a un punto sin salida. Por más que las conversaciones sigan prorrogándose, resulta evidente que no dan resultado sus esfuerzos por alcanzar un acuerdo con Hamás, el partido palestino islamista que gobierna en la franja de Gaza y compite con la OLP, que permita acabar con la división entre Gaza y Cisjordania, convocar elecciones y situar a un hombre nuevo en la presidencia.

 

 Hamás, dividido entre los “realistas” del teórico líder Jaled Mashaal y los “resistencialistas” del primer ministro de Gaza, Ismail Haniya, descolocado por la ruptura con el régimen sirio que le dio amparo durante años, y buscando una ubicación en la gran Intifada árabe, es un interlocutor errático. Como el propio Abbas, que pasa más tiempo en Jordania que en su oficina de Ramala y que según uno de sus colaboradores “se muestra melancólico y sin muchas esperanzas”.

 
“La carta de Mahmud Abbas pondrá posiblemente el cierre a 20 años de proceso de paz”, comenta un diplomático europeo. “La realidad es innegable: en su último discurso ante el AIPAC [el influyente Comité de Asuntos Públicos Americano-Israelíes], Barack Obama ni siquiera planteó la cuestión palestina. Y en su reciente encuentro en Washington, Obama y Netanyahu hablaron de Irán, no de los palestinos. Se ha llegado a un punto muerto”, explica el mismo diplomático.

 
Israel ha conseguido crear un clima de histeria en torno al programa nuclear iraní que monopoliza la atención diplomática. Barack Obama trabaja para su reelección en noviembre. Netanyahu tiene elecciones el año próximo. “Tenemos por delante año y medio en que las cuestiones electorales lo frenarán todo, así que nos preparamos para trabajar en cuestiones de gestión como los asentamientos o la redefinición del área C dentro de los territorios ocupados, sin pensar en soluciones definitivas”, indica otro diplomático vinculado a Tony Blair, enviado especial del Cuarteto (Estados Unidos, Unión Europea, Rusia y ONU) a Oriente Próximo.

 
El alejamiento de EEUU del problema palestino resulta tan claro que los británicos, habitual puente de conexión entre Washington y Bruselas, presionan a los diplomáticos continentales para que “asuman iniciativas”. Pero la UE, ocupada en sus propios recortes financieros y sin influencia real, tampoco está por la labor.

 
Israel aprovecha a su vez este vacío para incrementar sus operaciones de “seguridad” dentro de los territorios ocupados. Las incursiones nocturnas de tropas israelíes en el terreno teóricamente exclusivo de la Autoridad Palestina para detener personas vagamente sospechosas o para cerrar emisoras televisivas, son cada vez más frecuentes. La bomba con la que Israel mató el pasado día 9 a Zuhair el Qaisi, jefe del Comité de Resistencia Popular en Gaza y uno de los responsables del secuestro del soldado Gilad Shalit en 2006, demostró que la guerra sigue presente en la Franja. El fuego cruzado en los cuatro días posteriores, en el que murieron dos docenas de palestinos (cinco de ellos, civiles) y ningún israelí, demostró que la desigualdad de fuerzas sigue siendo inmensa.

 
“Abbas ya no tiene el respaldo de ningún país árabe porque están todos ocupados con sus conflictos internos y con los cambios en la región. Se ha quedado solo frente a Hamás y frente a Israel”, afirma un diplomático israelí, que admite que “el proceso de paz en los términos definidos desde los años noventa ya no tiene validez y nos enfrentamos a una situación nueva”. Según esa fuente israelí, los palestinos tendrán que aceptar que “se abre un largo período de incertidumbre” y que Israel no hará ninguna concesión “hasta que la situación en Oriente Próximo se estabilice”.


Por Enric González Jerusalén 19 MAR 2012 - 22:25 CET

Publicado enInternacional
Condena el Vaticano el embargo de EU; el Papa, por reunirse con Fidel Castro
Ciudad del Vaticano, 16 de marzo. El Vaticano condenó este viernes el embargo que aplica Estados Unidos contra Cuba, en declaraciones previas al viaje que realizará a la isla el papa Benedicto XVI la próxima semana, y agregó que el visitante está dispuesto a reunirse con el ex presidente Fidel Castro.

Benedicto XVI visitará la isla por primera vez entre el 26 y el 28 de este mes, en un viaje que lo llevará también por México. El Vaticano "considera que el embargo es algo que hace que las personas sufran las consecuencias. No logra el objetivo de un bien mayor", dijo el portavoz del Vaticano, el sacerdote Federico Lombardi.

"La Santa Sede no cree que es una medida positiva y útil", agregó el vocero en respuesta a una pregunta durante una sesión informativa sobre la reciente gira.

El embargo, que el gobierno cubano describe como bloqueo, cumplió 50 años el mes pasado y los cubanos siguen siendo los perjudicados por la política de Estados Unidos con la isla caribeña, situada a sólo 145 kilómetros de Florida, a pesar de que la medida no ha cumplido su principal objetivo de socavar a la revolución cubana.

Washington impuso el embargo comercial durante la guerra fría, para castigar a La Habana por su apoyo a la ex Unión Soviética con la esperanza de poner fin al mandato socialista del país.

Cuba sostiene que el embargo ha dejado pérdidas por alrededor de mil millones de dólares, una cifra que muchos expertos consideran que ha sido inflada.

Lombardi no dijo si el Papa en concreto condenaría el embargo estadunidense contra La Habana durante su próximo viaje, como lo hizo en reiteradas ocasiones el fallecido Juan Pablo II en su histórica visita a la isla en enero de 1998.

El embajador de Cuba en el Vaticano dijo a Reuters en febrero que La Habana pidió al Papa que condene el embargo, pero que daría la bienvenida a cualquier pronunciamiento si decidiera hacerlo.

Una pregunta aún sin respuesta es si Joseph Ratzinger se reunirá con Fidel Castro, de 85 años, y quien gobernó durante 49 años hasta que fue remplazado por su hermano Raúl en 2008.

El Papa, de 84 años, sólo tiene previsto en la agenda reunirse con su hermano menor, el mandatario Raúl Castro, cuyo cargo oficial es presidente de los consejos de Estado y de ministros.

"Es posible. No está en el programa (...) pero obviamente, si él (Fidel Castro) quiere cumplir con el santo padre, el santo padre estará disponible", dijo Lombardi.

Raúl Castro, de 80 años, tiene previsto recibir al Papa en la ciudad de Santiago de Cuba el 26 de marzo, tener una conversación privada con él en La Habana el 27 y despedirlo cuando salga de La Habana hacia Roma el 28 de marzo.

Lombardi añadió que no hay reuniones previstas con sectores disidentes cubanos en el programa de la visita y no comentó sobre si el Papa discutirá el tema de los derechos humanos.

Reuters

Publicado enInternacional
Bolivia, por discutir en Cumbre de las Américas nuevo enfoque contra drogas
Bogotá, 15 de marzo. El presidente de Bolivia, Evo Morales, respaldó hoy a su par colombiano Juan Manuel Santos en su propuesta y la de otros países de discutir nuevos enfoques para la lucha antidrogas durante la sexta Cumbre de las Américas, que se efectuará el 14 y el 15 de abril en Cartagena de Indias, en lo que constituye su primera visita de Estado a Colombia en sus seis años de mandato.

Morales no sólo confirmó su asistencia a la Cumbre de Cartagena, sino también su participación en el foro previo del 9 al 12 de abril en el que participarán representantes de la sociedad civil, de los trabajadores, indígenas y jóvenes empresarios del continente latinoamericano para compartir experiencias de trabajo, analizar las dificultades e ir integrando "nuestra América", a decir de Santos.

La visita de Morales a Colombia tuvo lugar cuando Ecuador, socio de Bolivia en la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba), todavía no define su presencia en la Cumbre de las Américas por la ausencia de Cuba en el encuentro.

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, declaró hoy a los medios que aún analiza su eventual asistencia a esa conferencia.

Correa propuso en febrero, durante una reunión en Caracas, que los ocho mandatarios de este grupo no asistieran a la cita hemisférica si no era invitada Cuba, que no pertenece a la Organización de Estados Americanos (OEA). Sin embargo, ni Morales ni Santos se refirieron en esta ocasión al tema cubano, a cuya presencia en Cartagena se opone Estados Unidos.

En la reunión presidencial "discutimos el tema que está sobre la mesa, de buscar alternativas a la política actual mundial de lucha contra el narcotráfico. Analizamos que si hay mejores alternativas, cuáles serían y cómo ponerlas en práctica", explicó el presidente Santos, durante una declaración de prensa conjunta con Morales.

"El presidente Evo Morales está totalmente de acuerdo en que es una discusión necesarísima que nos concierne a los dos países y a todo el hemisferio", explicó Santos en la comparecencia en el palacio presidencial de Nariño.

El gobernante de Colombia, que junto a Perú y Bolivia son los principales productores de coca, señaló anteriormente que la lucha contra las drogas está "fracasando", avanzó que impulsará el debate en la cumbre aun cuando no esté en la agenda del encuentro y mostró su disposición para estudiar escenarios de legalización si existe un consenso global.

Otros países de la región están de acuerdo en abordar el debate, entre ellos los centroamericanos que, junto con México, han sufrido durante los últimos años los estragos de las organizaciones armadas de los narcotraficantes.

El gobierno de Estados Unidos se opone frontalmente a la legalización de las drogas, pero ha aceptado que el tema sea discutido en la sexta Cumbre de las Américas, a la que asistirán el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y otra treintena de mandatarios de las naciones de la OEA, incluyendo a la presidenta brasileña Dilma Rousseff, informó Santos.

"Ayer tuve una conversación con la mandataria brasileña, quien va a participar en uno de los paneles de los empresarios junto con el presidente estadunidense Obama y yo mismo", confirmó el colombiano a los periodistas.

Los presidentes de Colombia y Bolivia también trataron en su encuentro asuntos de seguridad pública y cooperación alimentaria y energética, incluida la posibilidad de que Bolivia participe en el proyecto de interconexión eléctrica que planean establecer Colombia, Ecuador, Perú y Chile.

El gobernante boliviano, quien retó a su anfitrión a un partido de futbol durante la cumbre, continuará su visita aquí, que coincide con el centenario del tratado de amistad bilateral, con la recepción de una condecoración en el Congreso y las llaves de la ciudad de manos del alcalde de Bogotá, el izquierdista Gustavo Petro.

Afp, Dpa y Reuters

Publicado enInternacional