La imposible gobernabilidad de las derechas

Cuando comenzó el declive del ciclo progresista, aproximadamente cinco años atrás, planteamos que los eventuales gobiernos de la derecha que los sucedían serían inestables, asediados por una elevada conflictividad social, la profundización de la crisis sistémica y cambios en las relaciones entre las diversas clases sociales (https://bit.ly/2XCMzbB).

El fin del progresismo es mucho más que la desaparición de esos gobiernos y que no le sucederá un ciclo derechista o conservador sino un periodo de inestabilidad. Esto quiere decir que veremos cambios bruscos en el escenario político, virajes de la derecha extrema a la izquierda moderada, y viceversa, sin que ninguna de esas fuerzas consiga estabilizar la gobernabilidad.


Las razones son las mismas que provocaron el fin del ciclo anterior. Pero antes veamos brevemente la situación en los tres principales países de la región sudamericana.
En Brasil el gobierno de Jair Bolsonaro entró en crisis apenas unas semanas después de asumir. A una fuerte caída en su aprobación, se le suma el enfrentamiento con el sector militar, que conforma el núcleo de su gobierno, y las trabas que encuentra para hacer aprobar la reforma previsional, con un trasfondo de estancamiento de la economía. La forma principal que está asumiendo la crisis del gobierno es la puja abierta y pública entre los bolsonaristas y el vicepresidente Hamilton Mourao, que agudiza la inestabilidad.


Por abajo, los movimientos no han parado un solo momento. Entre enero y febrero, en pleno verano, el Movimento Passe Livre (MPL), que desencadenó las jornadas de junio de 2013, volvió a las calles con cinco grandes marchas en Sao Paulo. Estos días las organizaciones indígenas están acampando en la Explanada de los Ministerios en Brasilia, provocando una aguda respuesta represiva del gobierno que movilizó la Fuerza Nacional contra la Articulación de los Pueblos Indígenas.


En Colombia el gobierno uribista de Iván Duque debió enfrentar una oleada de movilizaciones indígenas, negras y campesinas desde el 10 de marzo, que bloquearon las principales carreteras del país, en particular la estratégica Panamericana que corre de norte a sur y es la vía de las exportaciones hacia Ecuador y el resto del continente. La organización correspondió a una amplia confluencia, realizada en febrero, con 380 delegados de 170 organizaciones, que cuestionaron el Plan Nacional de Desarrollo (PND) del gobierno.


La Minga indígena y popular (trabajo comunitario) fue la primera gran movilización nacional posterior a la firma de los acuerdos de paz entre el gobierno y las FARC, enseñó la acumulación de muchos malestares, en particular contra el modelo extractivo en curso. Hubo 25 mil personas en las carreteras, acampadas o movilizadas de forma permanente, lo que forzó al presidente a acudir al Cauca a negociar con los movimientos.


Argentina es el caso paradigmático de la imposible gobernabilidad derechista. La crisis desatada en abril de 2018, que llevó el dólar de 18 a 44 pesos, disparó la inflación a 50 por ciento anual y multiplicó la pobreza pero también la fuga de capitales, comenzó en diciembre de 2017 con las masivas protestas contra la reforma de las pensiones. Los de arriba comprendieron que Mauricio Macri no podía imponer su programa y comenzaron a especular frenéticamente.


En estos momentos el panorama es de una crisis de credibilidad del gobierno, una oleada de protestas con marchas diarias (en la que destaca el activismo del movimiento de mujeres) y la posibilidad de que Macri pierda las elecciones de octubre. En el medio, un impresentable acuerdo con el FMI que multiplica la deuda y hace que los próximos gobiernos, del signo que sean, tendrán enormes dificultades para sacar al país del atolladero.


En esta situación, veo tres aspectos que van a profundizar la crisis de gobernabilidad en los próximos años, generando mayor inestabilidad y planteando profundos desafíos a los movimientos antisistémicos.


La primera es la potencia del campo popular. Más allá de la opinión que se tenga de los gobiernos progresistas, es evidente que en las dos pasadas décadas hubo un fortalecimiento de los sectores populares, aunque sus organizaciones a menudo se han debilitado. Este es el núcleo del déficit de gobernabilidad.
La segunda radica en las consecuencias del agravamiento de la crisis global, que entra en una fase de caos sistémico. Con ello se reducen las chances de estabilidad económica y política.


La tercera es que ninguna fuerza tiene la capacidad para estabilizar la situación. Para hacerlo, la derecha debería derrotar al campo popular, lo que no está en condiciones de hacer. La izquierda puede gobernar si logra mover el modelo extractivo, romper con las agencias globales que lo sostienen y las élites locales que lo avalan. No tiene la voluntad de ánimo para iniciar un ciclo de luchas que debería ser tan potente, que no sólo barrería el extractivismo sino que podría expulsarla del escenario.


Brasil, Argentina y Colombia…

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Pompeo elogia el compromiso de Iván Duque para restablecer la democracia en Venezuela

El secretario de Estado norteamericano incrementa la presión internacional sobre el régimen de Nicolás Maduro en su visita a Colombia



El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, elogió este miércoles al Gobierno de Iván Duque por su compromiso para restablecer la democracia en Venezuela. “La larga tradición democrática de Colombia la convierte en un líder natural en los esfuerzos regionales para apoyar la democracia y el Estado de derecho en Venezuela”, ha asegurado tras reunirse con el presidente en la Casa de Huéspedes de Cartagena de Indias. “Todos los países que defendemos la democracia debemos unirnos para rechazar la dictadura de Venezuela”, ha contestado el líder colombiano.

 

Duque, que asumió el 7 de agosto con la promesa de aislar diplomáticamente al régimen venezolano, ha buscado encabezar la oposición regional a Caracas. Hace pocos días ya había pedido a los países "defensores de la democracia" desconocer al nuevo Gobierno de Nicolás Maduro, que tomará posesión el 10 de enero. Los comicios en los que el heredero de Hugo Chávez obtuvo su reelección fueron boicoteados por la oposición, y buena parte de la comunidad internacional –incluyendo a Bogotá y Washington– decidió no reconocerlos.


En diciembre, Maduro vinculó a Duque y al presidente brasileño Jair Bolsonaro con un supuesto plan organizado por Estados Unidos para derrocarlo y asesinarlo. La reciente expulsión de funcionarios de ambos países y la llegada a Venezuela de bombarderos rusos elevó la tensión entre dos vecinos que comparten más de 2.200 kilómetros de una porosa frontera. Colombia es además el principal país de acogida de la diáspora que huye de la severa crisis política y económica de la República Bolivariana, con más de 1,1 millones de venezolanos asentados en su territorio, según las cifras más recientes de las autoridades migratorias.

“Felicitamos tanto al Gobierno de Colombia como a su pueblo por ayudar a los venezolanos que huyen del régimen de Maduro”, declaró Pompeo. El jefe de la diplomacia estadounidense recordó que su país ha destinado casi 92 millones de dólares –55 millones en ayuda humanitaria y 37 en asistencia económica– para ayudar a Bogotá en su respuesta a la crisis venezolana. "La ayuda humanitaria es necesaria con tantos cientos de miles de hermanos venezolanos que han salido huyendo de la dictadura buscando esperanza", señaló Duque.

El viaje del secretario de Estado es el primero de un alto funcionario estadounidense desde que Duque llegó a la Casa de Nariño, y se produce luego de dos visitas anunciadas y posteriormente canceladas del presidente Donald Trump. El encuentro tuvo lugar dos días antes de una nueva reunión del Grupo de Lima, conformado por 14 países que incluyen a Argentina, Brasil, Canadá y Colombia, entre otros, pero no Estados Unidos. Algunos observadores esperan que el bloque fije una posición conjunta sobre la inminente toma de posesión de Maduro.


Pompeo aterrizó en Cartagena después de asistir a la investidura del ultraderechista Bolsonaro como presidente de Brasil, a la que Duque envió a su vicepresidenta Marta Lucía Ramírez. La manera en que el mandatario colombiano –de corte conservador pese a que ha cultivado un perfil moderado– se inserte en la naciente alianza que han insinuado Trump y Bolsonaro surge como un nuevo interrogante en el escenario regional. Bogotá ha sido desde hace décadas un aliado estratégico de Washington, y Duque –como lo hizo su mentor, el expresidente Álvaro Uribe (2002-2010)– ha planteado una política exterior cuyo eje principal está en Estados Unidos.

 

Una relación narcotizada


Además de la respuesta ante la crisis venezolana, Pompeo también le trajo a Duque otro mensaje del presidente Trump. Washington sigue “profundamente preocupado” por el crecimiento de los cultivos de coca y la producción de cocaína en Colombia, manifestó. Según los últimos datos disponibles, los narcocultivos en el país andino crecieron en 2017 de 146.000 a 171.000 hectáreas, la cifra más alta desde que la ONU vigila su extensión. Duque ha reconocido que, frente a esos niveles récord, la relación está “narcotizada”.

En paralelo a esa alza, que ratifica a Colombia como el principal productor mundial de esta droga y a Estados Unidos como el mayor consumidor, ha aumentado también la tensión entre Bogotá y Washington, estrechos socios en la estrategia antinarcóticos desde 1999, cuando se concibió el Plan Colombia. Sin embargo, los dos países seguirán trabajando de la mano para lograr el objetivo conjunto de reducir los cultivos ilícitos y la producción de cocaína en un 50 % para finales de 2023, dijo Pompeo. “Estados Unidos sabe que debe seguir haciendo su parte en casa para reducir el lado de la demanda de la ecuación”, agregó.

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Pdvsa está en “una parálisis casi completa” (Informe de la AIE de EEUU)

Las presiones a largo plazo sobre el sector petrolero de Venezuela no se resolverán en el corto plazo, por lo que se espera que continúen los graves problemas de producción, según el Venezuela Country Analisis de la Administración de Información Energética de EE.UU. (AIE) publicado el 21 de junio.


Las persistentes caídas en la producción petrolera de Venezuela están respaldando los altos precios del petróleo. El precio del crudo Brent, el índice de referencia mundial, ha subido casi un 70 por ciento repecto a esta misma fecha el año pasado.


El informe de país de la Administración de Información Energética de EE.UU. dice que la industria petrolera venezolana ha estado mal administrada desde el principio de la década del 2000. Más recientemente, algunos de los trabajadores de la petrolera estatal Petróleos de Venezuela , o PDVSA, han sido encarcelados por cargos de corrupción.


"Esto ha causado una parálisis casi completa en la compañía", dice el informe de la AIE.


La inestabilidad económica y política de Venezuela


El informe destaca que:


La producción de petróleo crudo de Venezuela ha disminuido rápidamente: la producción promedio de petróleo crudo ha caído a un mínimo de 30 años (sin incluir la disminución de la producción durante la huelga 2002-03). A partir de mayo de 2018, la producción de petróleo crudo de Venezuela fue de 1,4 millones de barriles por día (b / d). De acuerdo con los datos de seguimiento de buques tanqueros, Venezuela exportó un promedio de 1,5 millones de barriles por día de petróleo crudo en 2017, 10% menos del nivel de 2016. En el primer trimestre de 2018, las exportaciones de petróleo crudo venezolano cayeron a 1,1 millones de barriles por día, en base a los datos de carga de buques tanqueros.


Además de la caída de la producción y las exportaciones, las refinerías en los Estados Unidos y Asia informaron problemas de calidad del petróleo crudo importado de Venezuela, lo que ha generado solicitudes de descuentos o paralización de las compras.


Las exportaciones de petróleo crudo de Venezuela a los Estados Unidos cayeron de 840,000 b / d en diciembre de 2015 a aproximadamente 480,000 b / d en marzo de 2018. Venezuela fue el tercer mayor proveedor de importaciones de petróleo crudo en los Estados Unidos después de Canadá y Arabia Saudita , ocupando el primer lugar entre 2015 y 2017. En marzo de 2018, Venezuela fue el quinto mayor proveedor de importaciones de petróleo crudo en los Estados Unidos.


Es poco probable que los problemas crónicos de la industria petrolera de Venezuela que llevaron a la fuerte caída de la producción cambien en el corto plazo. La industria ha sido mal administrada desde hace tres lustros Una campaña anticorrupción reciente ha resultado en el despido y encarcelamiento de decenas de funcionarios y personal técnico en la empresa de petróleo y gas natural Petróleos de Venezuela SA (PdVSA) desde el año pasado. Esto ha causado una parálisis casi completa en la empresa.


El gobierno venezolano también enfrenta altos niveles de deuda e hiperinflación. Durante el último trimestre de 2017, Venezuela se retrasó en hacer algunos pagos de bonos, y las principales agencias de calificación declararon al país en incumplimiento selectivo. Durante el 2018, vencerán más de $ 9 mil millones en pagos de bonos, lo que plantea la posibilidad de un incumplimiento general. Además de la deuda de aproximadamente $ 64 mil millones en bonos negociados, Venezuela debe $ 26 mil millones a acreedores y $ 24 mil millones en préstamos comerciales, según estimaciones de Torino Capital, aunque algunas estimaciones sitúan la deuda venezolana en $ 150 mil millones.


La economía de Venezuela se contrajo casi un 9% en 2017, según estimaciones de Oxford Economics. Si bien el gobierno venezolano no ha publicado datos económicos en más de dos años, la Asamblea Nacional de Venezuela informó a mediados de marzo de 2018 que la inflación superaba el 6.000% entre febrero de 2017 y febrero de 2018. El Fondo Monetario Internacional proyecta que la inflación se disparará al 13.000% en 2018 y espera que la economía de Venezuela se contraerá un 15%, lo que provocará un descenso acumulado del producto interno bruto (PIB) de casi el 50% entre 2013 y 2018.


Los menores gastos de capital de PdVSA están dando como resultado que los socios extranjeros continúen reduciendo las actividades en el sector petrolero y que las pérdidas en la producción de petróleo crudo estén cada vez más extendidas. Con la fuerte dependencia de Venezuela en la industria petrolera, es probable que la economía de Venezuela continúe disminuyendo, y que la inflación galopante seguirá siendo el pilar, al menos en el corto plazo.


La falta de pago a las compañías de servicios petroleros ha resultado en la reducción de las operaciones, lo que ha afectado profundamente la producción de petróleo crudo de Venezuela, especialmente desde mediados de 2016. Debido a que PdVSA depende de las compañías internacionales de servicios petroleros para mantener y operar sus pozos de petróleo y gas natural, la reducción de la inversión y la participación de estas compañías ha provocado una disminución abrupta en la producción, que ha caído a mínimos de varias décadas. El número de plataformas activas cayó de cerca de 70 en el primer trimestre de 2016 a 35 plataformas en abril de 2018. Los informes indican que fallaron los pagos a las compañías de servicios petroleros, la falta de mejoradores, la falta de administradores y trabajadores capacitados y capaces, y declinaciones en la industria petrolera los gastos de capital continuarán afectando negativamente la producción de crudo.


Además, los ingresos de Venezuela por las exportaciones de petróleo están muy restringidos dado que solo alrededor de la mitad de las exportaciones generan ingresos en efectivo. Los refinadores estadounidenses se encuentran entre los pocos clientes que aún remiten pagos en efectivo. Las exportaciones de petróleo crudo restantes se venden a nivel nacional como pérdidas o se envían como pagos de préstamos a China y Rusia (los reembolsos a Rusia los envían a la refinería Vadinar de Nayara Energy (anteriormente Essar) en India para pagar la deuda que Venezuela le debe a la petrolera rusa Rosneft; el copropietario de la refinería Vadinar).


Las instalaciones de midstream, downstream y de exportación de Venezuela también están experimentando dificultades. En un reciente revés legal para PdVSA, ConocoPhillips confiscó con éxito los activos de PdVSA en el Caribe luego de una adjudicación de $ 2,04 mil millones que la compañía recibió en abril de 2018 como compensación por la incautación de sus activos en Venezuela. PdVSA depende de sus activos en el Caribe para exportar petróleo crudo extrapesado a Asia. Esta última acción obstaculizará severamente la capacidad de Venezuela para evitar que la producción siga disminuyendo.


Venezuela también ha estado experimentando cortes de energía y racionamientos de electricidad cada vez mayores, además de exacerbar los acontecimientos.

Por: Emisora Costa del Sol FM / Aporrea.org | Domingo, 24/06/2018 01:31

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Presidente interino del Senado brasileño afirma que el país vive “crisis institucional gravísima”

El senador Jorge Viana, quien pasó a ser provisionalmente el presidente de la Cámara Alta de Brasil tras ser apartado hoy del cargo el actual presidente, Renan Calheiros, aseguró que el país vive “una crisis institucional gravísima”.
“Ni puedo y no tengo ni idea (sobre lo que hará como presidente del Senado). Es una situación muy grave, una crisis institucional gravísima lo que el país está viviendo”, dijo Viana, hasta ahora el vicepresidente del Senado y que tras ser apartado Calheiros, pasará a comandar la Cámara Alta de Brasil.


Viana, del exgobernante Partido de los Trabajadores (PT), aseguró que no haría más declaraciones. “Es una decisión muy seria del (Tribunal) Supremo, tenemos que ver cómo se hace”, dijo el senador.


El juez Marco Aurélio Mello aceptó hoy un pedido de urgencia del partido Red Sustentabilidad para apartar a Calheiros de la presidencia del Senado por malversación de fondos públicos.El jueves pasado, Calheiros pasó a ser reo en la Corte Suprema acusado de haber cobrado sobornos de la constructora Mendes Júnior para pagar la pensión de una hija que tuvo fuera del casamiento con la periodista Mónica Veloso, a cambio de favorecer la empresa en varias decisiones políticas
.La máxima corte brasileña decidió en noviembre que cualquier parlamentario que sea reo no puede estar en la línea de sucesión a la Presidencia, argumento al que se acogió Mello para apartar del cargo a Calheiros, miembro del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), el mismo del presidente Michel Temer, del que es un aliado.


El caso por el que fue denunciado fue revelado en 2007, y en ese momento las denuncias llevaron a la renuncia de Calheiros a la presidencia del Senado, pero tres años después fue reelecto por sus pares.Más tarde, a partir de 2013, el foco de las investigaciones cambió, a instancias de la Procuradoría General.Según los fiscales, Calheiros destinaba cerca de mitad de los fondos extra para financiar a actividades ligadas a su cargo legislativo para pagar la pensión de su hija, lo que está reñido con la ley.


El senador, que comandó el Senado durante el proceso que llevó a la destitución de la ex presidenta Dilma Rousseff en agosto pasado, fue uno de los principales blancos de las manifestaciones anticorrupción realizadas este domingo en unas 200 ciudades brasileñas.


(Información Xinhua)

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Entrevista:  El profesor Néstor García Canclini habla de los jóvenes y los cambios en el mundo del trabajo

Se encuentra en Medellín el destacado antropólogo y pensador argentino, Néstor García Canclini, quien participa de varios eventos académicos en atención a una invitación que le cursó la Universidad de Antioquia y la Escuela Nacional Sindical.

 

El profesor García Canclini, también doctor en filosofía, es uno de los antropólogos que más se ha ocupado del tema de la cultura, la modernidad y la posmodernidad desde una perspectiva latinoamericana. Uno de los conceptos que ha acuñado es el de "hibridación cultural", fenómeno que se materializa en escenarios donde diversos sistemas se “intersectan e interpenetran”. Y en algunos de sus textos también ha abordado asuntos del mundo del trabajo, en especial en su relación con la empleabilidad de los jóvenes y las nuevas tecnologías.

 

Autor de 14 libros, el profesor García Canclini ha desarrollado la mayor parte de su actividad intelectual en ciudad de México, donde reside desde 1976; y donde se desempeña como investigador emérito del Sistema Nacional de Investigadores, dependiente del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de México.

 

Una de sus obras más conocidas es Consumidores y ciudadanos, en la que afirma que el consumo, producto de la globalización, ha generado una nueva concepción de ciudadano. También los libros Lectores, espectadores e internautas; Culturas híbridas, estrategias para entrar y salir de la modernidad; Diferentes, desiguales y desconectados.

 

En la entrevista que la Agencia de Información le hizo, el profesor García Canclini habla sobre el mundo del trabajo, los jóvenes y el sindicalismo en América Latina.

 

Hoy se habla mucho del emprendimiento como estrategia de inclusión laboral de los jóvenes. ¿Cómo valora usted ese fenómeno?

 

La condición de los jóvenes ha cambiado considerablemente. Las grandes transformaciones contemporáneas se manifiestan mucho más elocuentemente en la condición juvenil. Por ejemplo: la incorporación en las nuevas tecnologías, la precariedad del trabajo, la capacidad de innovación. A algunos sectores de la juventud los llaman emprendedores, o “trend settings”, que son los que se involucran con las nuevas tendencias tecnológicas, no siempre relacionadas con aparatos sino también con nuevos hábitos de vida, nuevos modos de comunicarse, de trabajar, de organizarse. El fenómeno surge por la aceleración de las innovaciones tecnológicas, pero también culturales; de la posibilidad de un mayor acceso a un caudal de información globalizada, de poder asociarse a emprendimientos más allá de lo local. Tiene lados ambivalentes. Lo positivo es que expande el horizonte y da mayor posibilidad de contrastar la información en fuentes diversas. Gracias a estos procesos los jóvenes hoy tienen más relaciones y repertorios culturales que en el pasado.

 

¿Y lo negativo?

 

Que es un fenómeno también impulsado por la precariedad e inestabilidad laboral, de la necesidad de estar pendientes de un próximo trabajo. El modelo neoliberal de flexibilización de las relaciones laborales, la pérdida de derechos laborales y de seguridad social, la desindicalización, ha generado la posibilidad de trabajar en actividades múltiples. Los jóvenes más capacitados, los que terminan carreras universitarias y manejan el inglés, pueden vincularse con un universo social, económico y cultural más extenso, y en redes que trascienden su lugar nativo, tanto para viajar físicamente o para comunicarse y viajar virtualmente.

 

Y los jóvenes que no tiene esa capacitación, ¿qué opciones tienen?

 

Tiene que ver con las nuevas formas de acceder a la información, al conocimiento, de auto-educarse. Hay muchos jóvenes que no han estudiado en la universidad, o que la abandonan sin terminar la carrera, porque encuentran otras formas de emplearse, de ganar dinero, y en oficios que los apasiona y en los que pueden innovar. La innovación es un componente clave en todos estos procesos de reconfiguración laboral y educativa. Muchos de los conocimientos no se obtienen en la universidad, se tienen con el acceso a la tecnología, a los aparatos y dispositivos, a las fuentes de información y de conocimiento que encuentran en las redes sociales. Para muchos de estos jóvenes se vuelve innecesario seguir en la universidad, se retiran porque consideran inútil ver una cantidad de materias que les dan una información sobre otros aspectos de la sociedad y cultura que no les interesa, por el contrario, no les permiten concentrarse en lo que verdaderamente les interesa. La expresión “trend settings” surgió en Estados Unidos cuando se vio que un alto porcentaje de la población trabajaba en actividades de innovación tecnológica, auto-empleados, en muchos casos desde su casa. Se creó la utopía de que todos deberían auto-emplearse, crear su propio trabajo, y desde allí generar riqueza. Pero por cada Mark Zuckerberg, el creador de Facebook, o de otros iniciadores de innovaciones en redes sociales y otras aplicaciones tecnológicas, hay millones que no logran dar ese salto, y viven experiencias de desempleo y precariedad. La noción de jóvenes emprendedores, creativos, tiene mucho de ilusión. Oculta y disimula procesos de explotación.

 

¿O será que simplemente a los jóvenes les gusta saltar de un trabajo a otro? ¿Qué ha podido establecer a ese respecto?

 

Estamos en una época en que se ha pasado de las carreras profesionales que duraban toda la vida laboral, a vivir el trabajo por proyectos. Hay una dinámica de movilidad que no siempre es negativa, pero para la mayoría sí implica precariedad y dificultades de insertarse en el mercado de trabajo. Antes teníamos la convicción de que si hacíamos una carrera universitaria y nos especializábamos obteníamos buenos recursos de conocimiento y mostrábamos que éramos capaces de hacer tareas con eficiencia teníamos un futuro asegurado, podíamos llegar a ser gerentes de una empresa, dirigentes, diputados... Pero los jóvenes desde hace por lo menos dos generaciones han interiorizado la experiencia de que no se puede hacer carrera, y que aún quienes logran posicionarse en los mejores puestos tienen la tendencia a cambiar, no solo de empresa sino de oficio y profesión; de moverse a otra actividad más innovadora o que dé mejores ingresos.

 

En una conferencia usted mencionó un logro del emprendimiento en Francia...

 

En Francia desde hace muchos años se habla de esta condición laboral como de intermitentes. Comenzó aplicándose a algunos ramos de la producción artística y cultural, que por su propia naturaleza lo son. Los actores y directores teatrales que producen una obra después de varios meses de ensayo la ponen en cartelera y luego pasan un período sin trabajar, mientras logran articular, ensayar y poner otro proyecto en escena, porque tienen que seguir viviendo con sus familias. Entonces el Estado francés creó un sistema de asistencia para que esas personas recibieran beneficios básicos y tuvieran una cierta continuidad en seguro médico. Algunos de estos beneficios se han ido acabando, o no llegan a todos los que lo necesitan. Pero es otra manera de concebir una solución en un oficio que por su propio carácter es inestable. Claro que esa inestabilidad se ha acentuado para todas las profesiones.

 

¿Qué se puede esperar de los jóvenes que no logran engancharse en el conocimiento ni en la tecnología, y tampoco en el mercado laboral?

 

Hay derivaciones distintas que están por estudiarse. Hay un informe del Banco Mundial que correlaciona estadísticas de desempleo juvenil con la tasa de homicidios en México, y se ve cómo esa correlación crece, sobre todo en el norte del país, en los estados más cercanos a Estados Unidos, donde muchos no logran pasar al otro lado y se quedan del lado mexicano, agrandan el desempleo y la precariedad. Y también muchos desesperadamente recurren a ocupaciones ilegales o paralegales, a la violencia, a formas de participación en redes delictivas. Hay otros que no eligen el camino del delito, quedan en la precariedad, son sostenidos por la familia, a veces por padres que también han perdido sus trabajos y quedan al respaldo de la pensión de los abuelos. Hay quienes tratan de educarse o migrar a otros países. En fin, hay muchas salidas poco estudiadas; salidas reales, aunque signifiquen pérdidas de relaciones familiares, desarraigo de su sociedad y su cultura. Creo que una gran tarea es investigar más por parte de las universidades y los gobiernos.

 

La movilidad e inestabilidad que menciona lleva también a los jóvenes a no pensar en una jubilación, una pensión para la vejez. ¿Cómo ha cambiado en ese sentido la expectativa de los jóvenes?

 

La jubilación es la experiencia terminal, pero la experiencia de precariedad y desposesión de bienes y recursos viene desde mucho antes. Traigo al caso lo que me comentaba hace poco una artista visual mexicana, que tiene dos maestrías, sabe 3 idiomas, pero vive saltando de un trabajo a otro, y también pasa periodos desempleada. Dice que no puede acumular una estabilidad que le permita obtener con qué comprar un carro ni quedar embarazada, y menos una jubilación.

 

¿Cómo el movimiento sindical puede participar o involucrarse en los escenarios de jóvenes con esa movilidad y precariedad laboral?

 

El tema tiene varias o muchas aristas, depende de qué país miremos. Mi apreciación la baso en los países latinoamericanos que más conozco, Argentina y México. En los dos sigue habiendo una minoría de trabajadores sindicalizados. La mayor parte, sobre todo los jóvenes, no pertenecen a sindicatos, y también han interiorizado el hecho de que pertenecer a ellos es muy difícil. Están contentos si consiguen trabajo en un restaurante, en un taller, en una empresa de confecciones. Ya saben que van a ganar poco, y menos si son mujeres, y menos si son más jóvenes; saben también que ese trabajo les puede durar poco y que no tendrán seguridad social. Tienen que ingeniárselas para obtener otras satisfacciones, que no les van llegar por la vía laboral, o no directamente. Los sindicatos tienen el desafío de ampliar el espectro de sus demandas, darse cuenta de que no solo deben reclamar aumentos laborales o beneficios ligados a la empresa y al comercio en el cual laboran, sino otros beneficios complementarios que permitan obtener bienestar.

 

¿Cuál es, o debería ser, el papel de los Estados en relación con ese tema?

 

Los Estados han desmantelado el bienestar de la gente, han dejado a las empresas que manipulen con mayor libertad un conjunto de recursos, de contratos de trabajo que crean desigualdad entre los propios trabajadores, los divide y los excluye. Este desmantelamiento ha llevado a transferir la responsabilidad del Estado a los trabajadores, o a los desempleados que deben conseguir trabajo, a ver qué inventan. Hay que luchar por restablecer cierto estado de bienestar, no podemos confiar a las empresas cuyo objetivo principal es el lucro, y debemos exigirles responsabilidad a los políticos por los que votamos.

 

Una premisa de la que parte el sindicalismo es que éste es un valor de la democracia, necesario para que ésta exista. ¿Cómo ve la construcción de democracia en un contexto en el que los jóvenes no ven en la sindicalización una opción prioritaria?

 

Hay nuevas formas de ciudadanía que están surgiendo, muchas de ellas ligadas a internet, pero también que van más allá de lo digital; formas que facilitan una información más amplia, articulaciones de solidaridad que trascienden la frontera. Al mismo tiempo estos procesos relativizan las formas antiguas de sindicalización y de solidaridad.

 

Finalmente, y ya remitiéndonos a Colombia y al proceso de paz y el posconflicto, ¿podemos esperar más inclusión y oportunidades laborales? ¿Cuál es su propuesta?

 

Me da una gran esperanza que se pueda ya hablar del posconflicto en Colombia. He venido muchas veces en las últimas décadas, he acompañado a varios investigadores que han estudiado este proceso y sé de su complejidad, encuentro relatos que muestran la diversidad de situaciones del conflicto. Me atrae mucho y lo escucho con enorme interés. Lamentablemente no tengo nada para proponer, entre otras cosas porque ahora mismo la situación mexicana está mucho más rezagada, estamos en medio del conflicto, en una etapa cruel, desconcertada por parte de casi todos los actores, especialmente del gobierno y de las fuerzas que deberían contribuir a la solución. Estamos en una situación más fragmentada que la de Colombia, con más carteles, combates y disputas por el territorio entre esos carteles. Así que se me hace difícil decir algo productivo en relación con Colombia. Más bien vengo a escuchar y a entender cómo han llegado a este punto, que parece ser muy promisorio.

 

 

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Domingo, 28 Junio 2015 06:20

Turquía: se avecina inestabilidad

Turquía: se avecina inestabilidad

Turquía sostuvo elecciones parlamentarias el 7 de junio de 2015. Contra las expectativas de virtualmente todo mundo, el Partido de la Justicia y el Desarrollo (o AKP, por sus siglas en turco) perdió su mayoría absoluta. Esto fue visto como una derrota importante para el partido y para el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan. El corresponsal del Financial Times calificó los resultados de sísmicos y citó a un comentarista crítico de Erdogan, quien dijo: No hay un sendero sin riesgos para él en este momento; cualquier cosa que elija será una apuesta. El encabezado de dicho artículo afirma que Erdogan tiene una opción post-electoral: retirarse o fundirse con lo que viene".


Virtualmente todos los observadores, dentro y fuera de Turquía, han estado analizando las elecciones con una verbosidad igualmente dramática. Para entender el por qué, necesitamos regresar al comienzo de la historia de Turquía como un Estado independiente, en 1923.


La Guerra de Independencia Turca (1919-1923) terminó con el Tratado de Lausana. En ese punto, el Parlamento interino llamó a elecciones. Este segundo Parlamento proclamó la república, aceptó el Tratado de Lausana y abolió el califato. El nuevo partido mayoritario, el Partido Republicano del Pueblo (o CHP, por sus siglas turcas), pronto quedó como el único partido. Su fundador, Mustafá Kemal Ataturk, lo encabezó hasta su muerte, en 1938.


De muchas maneras las políticas de Ataturk fueron modeladas sobre las que él consideraba eran las de Francia. Fue un anticlerical y jacobino que buscó modernizar su país. Central en su jacobinismo era la visión francesa de las relaciones entre el Estado y las religiones, conocida como laicité. Una laicidad que en su traducción turca se inventó un término: laiklik.
Este jacobinismo fue expresado por la feroz oposición de Ataturk a cualquier tipo de lealtades que intermediaran entre el Estado y el individuo, sea que fueran religiosas, étnicas o regionales. Había cuatro grandes intermediarios posibles, y Ataturk tomó acciones contra los cuatro. El primero fue el Islam –y, por tanto, la abolición del califato y la prohibición de las vestiduras islámicas. El segundo fueron los kurdos –y, por tanto, se les negó el uso de su lenguaje y de hecho su mera existencia, llamándoles turcos de las montañas. El tercero fueron los armenios –y, por tanto, su masacre y expulsión. El cuarto fueron la población y la iglesia griega ortodoxa –y, por tanto, su transferencia forzada a Grecia en intercambio por turcos residentes en Grecia.


Es más, para Ataturk y el CHP la creación de un Estado moderno implicó una cuidadosa limitación de las fronteras del Estado turco. Esto significó el rechazo de la ideología del pan-turquismo, que buscaba unir a todos los pueblos hablantes de lenguas turcas. Rechazó a fortiori el llamado turanismo, que buscaba unir a todos los pueblos que descendieran de raíces lingüísticas comunes, como los fineses, los húngaros, los mongoles, los coreanos y los japoneses, entre otros.


Muy por el contrario, Ataturk buscó purificar lo turco rechazando todas las importaciones del árabe, el persa, el griego y el latín al turco, como se utiliza en las fronteras de Anatolia, que proporcionaban los límites básicos de la moderna Turquía. Puso también fin al uso del alfabeto arábigo, remplazándolo por el alfabeto latino.


Las sucesivas versiones de la Constitución incluían todas el término seglar en la descripción de la república. En 1930, Ataturk escribió acerca de las denominaciones erróneas" utilizadas por co-nacionales que han sido incitados a pensarse a sí mismos como kurdos, circasianos, lazes o bosnios. Todos ellos eran, en cambio, miembros individuales de la nación.


El segundo punto de la continuada importancia de Turquía fue su orientación geopolítica. En los primeros días de la república, Turquía mantenía lazos con la Unión Soviética. Compartían un sentido de ser naciones revolucionarias y por consiguiente no eran aceptadas por el mundo occidental. Pero para Ataturk, esta alianza amainó conforme persiguió su aspiración de crear un Estado moderno siguiendo el modelo francés. Luego, con el advenimiento de Hitler al poder, Alemania cortejó a Turquía. Por tanto, al comenzar la Segunda Guerra Mundial, el Estado turco fue desgarrado entre las posibles alianzas y optó por la neutralidad, que fue vista por los poderes aliados como demasiado pro-germana.


En parte para reparar las relaciones con Europa occidental (y América del Norte), el sucesor de Ataturk, Ismet Inönü, terminó en 1944 el dominio de un solo partido y llamó a elecciones. El CHP ganó con facilidad su primera elección, pero después de eso se volvió un partido minoritario. Se proclamó social-demócrata y se unió a la Internacional Socialista. Continuó siendo fuertemente nacionalista, pero encontró su fuerza electoral en las áreas urbanas de profesionales de clase media y en las élites gerenciales. Sus simpatizantes impulsaron políticas pro-occidentales (como unirse a la OTAN) y mayores libertades civiles.


El CHP se encontró a sí mismo acosado por sus oponentes. Hubo versiones sucesivas de un partido conservador, que le dio menos énfasis a las políticas pro-occidentales. Tenía fuertes raíces en las áreas rurales y una visión un poco más tolerante del Islam. El ejército y el poder judicial querían mantener un Estado muy fuerte y fueron en extremo vigilantes en la defensa de la laicité, lo que condujo a varios golpes militares. Y los kurdos comenzaron a organizarse en lo político y eventualmente comenzaron una insurrección militar mediante un partido/ejército conocido como el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK, por sus siglas en kurdo). Este grupo, encabezado por Abdullah Ocalan, se proclamó originalmente marxista-leninista, pero más tarde evolucionó a una orientación socialista revisada deseosa de integrarse políticamente como una región autónoma dentro de Turquía. Ocalan fue capturado con ayuda de la CIA y fue condenado a muerte, pero se le conmutó la pena por la de cadena perpetua en una isla remota.


Los partidos de base musulmana que emergieron en este periodo fueron proscritos sucesivamente y sus líderes fueron encarcelados o escindidos de hacer política. Así que cuando el partido de Erdogan, islámico moderado, el AKP, llegó por primera vez al poder en 2002, fue visto como algo que llevaría a una revolución progresista verdadera.


Siguió enfrentando oposición fuerte de muchos intelectuales secularistas de izquierda y también enfrentó la posibilidad de un golpe por parte del ejército. Erdogan, con cuidado y gran logro, navegó todos los bajíos y creció fuerte de un modo constante. En este punto, Erdogan buscó un Parlamento que votara por una nueva Constitución que creara un sistema presidencial muy fuerte. El AKP, que pareció representar una fuerza progresista en 2002, ahora se miraba como un partido potencialmente dictatorial en el futuro.


Sin embargo, Erdogan hizo una cosa notable y sorprendente en su más reciente periodo en el cargo. Comenzó negociaciones con Ocalan para ver si podría haber una fórmula de devolución de poder que resolviera el punto. Y eso le ganó mucho crédito entre los kurdos. No obstante, también impulsó una nueva política exterior que reinsertó a Turquía en el ámbito del Medio Oriente. Su feroz oposición a Bashir al Assad, de Siria, lo condujo a involucrarse en un comportamiento negativo vis-a-vis los kurdos sirios que priorizaron su oposición al Estado Islámico y son aliados con el PKK.


Como tal, en estas últimas elecciones, el más reciente partido kurdo legal (el Partido Democrático de los Pueblos o HDP, por sus siglas en turco) impulsó una nueva política. Creó una coalición progresista arcoíris. En su lista de candidatos hubo personas de los grupos étnicos importantes, el primer candidato abiertamente gay, y tal vez lo más importante es que hubo un gran número de mujeres. Este partido recibió más de 13 por ciento de la votación a nivel nacional, permitiendo al partido kurdo, por primera vez, exceder el umbral de 10 por ciento necesario para contar con escaños en el Parlamento.


Erdogan no tiene oportunidad de promulgar su Constitución. Su problema inmediato es si debe intentar gobernar como partido minoritario (lo que es muy difícil) o aliarse a uno de los tres partidos con los votos que le brinden a él la mayoría: el HDP de izquierda, el secularista CHP o el partido de la extrema derecha. Es una muy difícil decisión para él, para su partido y para Turquía. El resultado tendrá un impacto fundamental no sólo en el futuro de Turquía, sino en la geopolítica del Medio Oriente.


Traducción: Ramón Vera Herrera

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Martes, 28 Septiembre 2010 06:55

Panorama mundial. Aún en descenso

La economía global está en transición y causa incertidumbre en el mercado. Las políticas de estímulo, que ayudaron al mundo a recuperarse de la crisis financiera y de la recesión, se agotan. Aunque los efectos de ese estímulo garantizarán un crecimiento de 4.4% del PIB según paridad de poder de compra en 2010, EIU prevé que se reducirá a 3.6 en 2011.

Los datos económicos recientes han sido mezclados. EU y Japón han tenido una marcada reducción del crecimiento luego de fuertes repuntes cíclicos a finales de 2009 y principios de 2010, en tanto la eurozona ha mejorado. Alemania creció en el segundo trimestre de este año a su ritmo más rápido desde la reunificación, en 1990, ayudada por exportaciones de maquinaria a China y otros mercados emergentes. Asia y América Latina han tenido algunos buenos desempeños, gracias a sus políticas de estímulo y a la revitalización del comercio mundial.

Pero estas diferencias no pueden disfrazar el panorama general. El crecimiento en los trimestres recientes se ha apoyado en niveles insostenibles de estímulo y una disminución del ritmo es inevitable. Existen numerosos signos de que esto ya ocurre, desde la débil creación de empleos en EU hasta la inesperada caída de las ventas de maquinaria alemana en julio. Incluso en los mercados emergentes más boyantes, los datos comienzan a indicar que lo mejor del repunte ha terminado.

La pregunta del momento es si un ajuste cíclico natural se convertirá en algo peor. Nuestro pronóstico central es que el mundo evitará una recesión de doble inmersión, aunque aún hay una probabilidad de 30% de que ocurra. Lo creemos poco probable por varias razones. Primero, los inventarios de las empresas siguen siendo bajos, así que el crecimiento es menos vulnerable a una nueva sacudida en la cadena de la oferta. Segundo, las compañías están en mejor salud financiera, luego de reducir costos durante la crisis. Tercero, los mercados emergentes mantendrán su vigor.

De todos modos, hay grandes retos. La reciente recuperación ha disfrazado problemas estructurales que aflorarán de nuevo conforme el ciclo de inventarios madure y los estímulos se agoten. Los consumidores en EU tendrán menos dinero para gastar en tanto pagan deudas acumuladas durante la burbuja del crédito. Algunas economías europeas no son competitivas y enfrentan un largo periodo de dolorosos ajustes. Las finanzas gubernamentales son débiles. Las preocupaciones por el riesgo soberano continuarán perturbando los mercados y podrían minar la recuperación.

Mundo desarrollado

Hemos reducido nuestro pronóstico de crecimiento de EU de 2.8 a 2.3% en 2010, luego de revisar los datos del PIB del segundo trimestre. La previsión de 1.5% de crecimiento en 2011 se mantiene, pero los riesgos de un ajuste a la baja aumentan. La atmósfera política adversa a los estímulos limitará la capacidad del gobierno para tomar nuevas medidas sustanciales de apoyo al crecimiento. La economía no genera suficientes empleos nuevos y el mercado de la vivienda sigue en problemas. Con todo esto prevemos que la Reserva Federal retrasará hasta el tercer trimestre de 2012 la primera elevación de la tasa de interés.

Japón tuvo un crecimiento robusto a finales de 2009 y principios de 2010, pero sus perspectivas se debilitan. El PIB real crecerá 2.8% este año, pero se reducirá a 1.3 en 2011. La zona euro crecerá 1.4% en 2010 y 0.8 en 2011. Los mercados han perdido confianza en la solvencia de los gobiernos de la periferia europea, como Grecia, y cuestionan la viabilidad misma del proyecto del euro.

Mercados emergentes

Con excepciones, los mercados emergentes han tenido varios trimestres de crecimiento extraordinario. Asia, y China en particular, han estado a la vanguardia de la recuperación. Aunque el panorama es aún positivo, las condiciones serán más desafiantes. El crecimiento en China se desacelerará de 9.9% en 2010 a 8.3 el año próximo, en parte como reflejo de los esfuerzos gubernamentales por desinflar burbujas de bienes raíces. Entre tanto, la economía de India se mantendrá sana; esperamos un crecimiento de más de 8% anual durante varios años.

América Latina tendrá un repunte robusto en 2010. A la cabeza irá Brasil, con un crecimiento previsto de 7.8%, el más alto en décadas. Perú y Argentina crecerán 7 y 6.8%, respectivamente. Las exportaciones de productos básicos impulsarán la recuperación regional, pero también el gasto de consumo ha repuntado con fuerza sorprendente. El panorama para 2011 es menos bueno y tiene fuertes riesgos de decaer. La desaceleración en EU se infiltrará en buena parte de la región. El crecimiento del PIB se reducirá de 5.2 a 3.7% el año próximo.

Productos básicos

Los mercados de básicos se han visto alterados por malas cosechas de trigo en la ex Unión Soviética y en Canadá, lo cual ha provocado una elevación de precios. La ansiedad del mercado se debe poner en perspectiva, dado que aún esperamos que la cosecha mundial de trigo este año sea la tercera de la historia en volumen. Sin embargo, hemos elevado nuestra previsión de los precios del trigo y otros granos en 2010-11. También hemos elevado nuestro pronóstico para los precios de las oleaginosas, pues el mal tiempo ha afectado la oferta. A consecuencia de ambos cambios, prevemos que los precios de los alimentos subirán en forma más pronunciada de la prevista anteriormente. Nuestro índice de alimentos y bebidas se elevará 4.9% en 2010 (antes pronosticamos 0.4%) y otro 4.2% el año próximo (la predicción anterior era de 0.8%).

El mercado petrolero se mantendrá volátil. Los precios reaccionarán en forma negativa a los signos de restricción fiscal en la zona euro o a un menor crecimiento en China. Esperamos que los precios promedien 77 dólares el barril (para la mezcla Brent a fecha fija) en la segunda mitad de este año, y bajarán ligeramente a 76 d/b en 2011 al desvanecerse el estímulo económico y, en consecuencia, el consumo de petróleo en países de la OCDE.

Fuente: EIU
Traducción de texto: Jorge Anaya
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La Habana, 5 de abril. En Cuba sobra uno de cada cinco puestos de trabajo, equivalente a más de un millón de personas que tendrán que reubicarse, según anunció el domingo el presidente Raúl Castro.

En su discurso ante el noveno congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas, el mandatario dijo en tres ocasiones que si no se endereza la economía, está en riesgo el sistema político de la isla.

Castro expuso que se propone reducir el gasto público a su nivel indispensable, impulsar la agricultura, eliminar subsidios y el mercado negro y convertir al salario en una necesidad imperiosa, esencialmente la política que anunció al Parlamento en julio de 2008.

Aseguró que está en marcha la actualización del modelo económico y que continuar gastando por encima de los ingresos sencillamente equivale a comernos el futuro y poner en riesgo la supervivencia misma de la revolución.

La advertencia tampoco es nueva. La había hecho el entonces presidente Fidel Castro en noviembre de 2005, cuando pidió discutir una reforma para evitar el colapso del sistema.

Raúl Castro, que no se ha comprometido con plazos para su plan, pidió a quienes dentro del país reclaman cambios inmediatos que tengan en cuenta “el rosario de asuntos que estamos estudiando.

Sobran cientos de miles de trabajadores en los sectores presupuestado y empresarial, con plantillas de trabajo terriblemente infladas, indicó el presidente cubano. Agregó que algunos analistas calculan que el exceso de plazas sobrepasa el millón de personas y éste es un asunto muy sensible que estamos en el deber de enfrentar con firmeza y sentido político.

Advirtió que su gobierno luchará por crear las condiciones para que haya empleo productivo para todos, pero subrayó que no será el Estado el que resuelva la reubicación de los despedidos. Los primeros interesados en encontrar un trabajo socialmente útil deben ser los propios ciudadanos.

Tampoco ofreció señales sobre una eventual reapertura de licencias para microempresas familiares o la formación de cooperativas en la producción y los servicios, y en cambio resaltó la falta crónica de constructores (albañiles), obreros agrícolas e industriales, maestros, policías y otros oficios indispensables que poco a poco van desapareciendo.

El más reciente reporte de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE) indicó que en 2009 la población económicamente activa era de 5 millones 158 mil 500 trabajadores, con un desempleo de 1.7 por ciento y un salario medio de 427 pesos (18 dólares a la tasa comercial).

En noviembre pasado el diario oficial Granma dijo que sólo en las granjas estatales hay 89 mil trabajadores improductivos (26 por ciento del total). El matutino abrió ese día su edición con una cita de Fidel Castro de 1986, criticando el exceso de personal contratado.

Según el último informe disponible de la ONE sobre estructura de la fuerza laboral, en 2008 los ocupados eran operarios en un 35 por ciento, técnicos (28), empleados de servicios (23), dirigentes (7.6) y administrativos (5.2).

Por Gerardo Arreola
Corresponsal
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La información viene cruzada: Salida débil de la recesión (con potencias que siguen desaceleradas), mercados financieros volátiles (vuelta a la desconfianza del sube y baja), contracción del crédito internacional orientado a la producción, consumo social sin recuperación, bajas de recaudación y subas siderales del déficit, desempleo masivo (y recortes salariales) en ascenso en las diez primeras potencias económicas mundiales. La bomba laboral (emergente de la crisis social con desocupación) ya asoma como el desenlace más lógico de este proceso.

Los expertos en general coinciden: El crecimiento débil (como producto de los estímulos financieros estatales) no alcanza para recuperar el consumo y restaurar el empleo.

Es más, influyentes medios del sionismo financiero como The Wall Street Journal y The Financial Times hablan de una "recaída" económica a escala global una vez que se disipen los efectos de los rescates estatales con dinero de los impuestos (pagados por toda la sociedad), que generan como contrapartida una suba sideral de déficit fiscal en EEUU y en las potencias centrales.

Empresas centralizadoras de la actividad económica mundial privilegian la rentabilidad (achicar costos despidiendo personal) y los grandes bancos no utilizan los fondos de ayuda estatal para estimular el crédito, sino para especular en los mercados financieros.

De acuerdo con los especialistas, el  nuevo crecimiento no garantiza que se detenga la crisis social, ya que las empresas no toman personal ni aumentan su producción luego de una crisis, hasta estar seguros de la revitalización del proceso de crecimiento.

Las bolsas mundiales, por su lado, generaron un "microclima" de especulación financiera con los fondos de rescate estatal ("burbuja" en la crisis) que  llevó nuevamente al Dow Jones a superar la barrera de los 9.000 puntos, pero, frente a los números en rojo de los déficit, el consumo y el desempleo, han retomado su dinámica de toma de "ganancias rápidas", creando volatilidad y desconfianza generalizada.

La nueva escalada de especulación financiera con el petróleo y las materias propias, a su vez, amenaza con un proceso inflacionario que puede potenciar la crisis social acelerando la desocupación y achicando a niveles inéditos el consumo de las mayorías.

Los pronósticos oficiales son contradictorios:  El FMI  estimó el martes que la economía mundial crecerá a una tasa levemente inferior al 3% en 2010, cifra que supera la estimación del 2,5% emitida por el FMI en julio, según el economista Jorg Decressin.  El funcionario del FMI dijo que, en algún momento, la demanda privada (el consumo) tendrá que reemplazar el impulso que recibe la economía mundial de la expansión monetaria y fiscal (los rescates estatales), pero no la dio por segura.

Pero el análisis por separado de las diez primeras economías mundiales dice otra cosa: En EEUU y la Unión Europea (más de la mitad de la economía mundial) la desocupación en masa y el descenso de los niveles  del consumo marcan la dinámica económica.

Datos oficiales revelados el martes indican que en Europa (un cuarto del PBI mundial) ya se verifican con toda crudeza las consecuencias sociales de la crisis.  En la zona de la comunidad que utiliza el euro -como moneda común e integrada por 16 países- la desocupación ha llegado casi a las 22 millones de personas.

Hace diez años que la tasa de desempleo no llegaba tan alto, el 9,5%, con España encabezando la lista de los más castigados con un 18,5%. En España ya hay un millón de desocupados que agotaron el seguro de desempleo y este drama se extiende por toda Europa, principalmente por los ex  países soviéticos del Este.

El récord de tasa de desempleo tiene como primer efecto negativo la disminución de la confianza de los consumidores y del gasto de las familias, retroalimentado los despidos que las empresas realizan para mantener la rentabilidad vendiendo menos.

Hasta ahora, en la Unión Europea sólo los dos países más pujantes, Francia y Alemania, han crecido levemente un 0,3% en el último trimestre, mientras el resto, España, Italia, Gran Bretaña e Irlanda y los otros países, incluidos los del Este, de la comunidad de 27 naciones de la Unión (cuya población roza los 500 millones de habitantes) siguen con sus economías estancadas y padeciendo desocupación en masa.

Guilles Moec, economista del Deutsche Bank, incluso augura que Francia y Alemania pueden volver a experimentar aumentos de la desocupación "porque los estímulos del gasto público comienzan a expirar".

Según el Fondo Monetario Internacional, durante el segundo trimestre de 2009, 22 economías de Europa, Asia y Norteamérica registran cifras rojas en el comportamiento del Producto Bruto Interno (PBI), promediando entre -3,4% y -6,4%, como consecuencia de la criisis recesiva global.

Varias de las potencias mundiales, como Estados Unidos, Japón y países del Reino Unido y la Eurozona, entraron en recesión desde el año pasado, es decir, han sufrido una caída de su actividad económica durante un periodo de al menos tres trimestres.

Más grave aún es la situación de los cuatro estados que componen el Reino Unido -Inglaterra, Escocia, Irlanda del Norte y Gales-, a los que debe agregarse el Japón (la segunda economía mundial con un PBI de US$ 4.923.761), ya que sus economías mostraron contracciones de -5,6% y -6,4%, respectivamente, pese a tratarse de países con notables desarrollos tecnológicos e industriales.

Desde que estallara el colapso bancario y bursátil en septiembre de 2008, el sistema nunca pudo recuperarse, y finalmente la crisis de la "economía de papel" terminó impactando en la "economía real", primero en las metrópolis imperiales de EEUU y Europa, extendiéndose luego por toda la periferia "subdesarrollada" y "emergente" de Asia, África y América Latina.

Nuevos datos publicados sobre las economías de América Latina indican que, si bien se verifican algunas señales débiles y parciales de recuperación, la contracción general continúa motorizada por la caída del comercio exterior, la baja del consumo y la escalada del desempleo y de los recortes salariales (crisis social) que retroalimentan el proceso recesivo (crisis estructural) e impiden una recuperación plena de las variables económicas.

Según datos difundidos la semana pasada por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el comercio de América Latina y el Caribe sufre un bajón sin precedentes y este año sus exportaciones e importaciones registrarán una caída récord del 13 %.

También se prevé que la inversión extranjera en América Latina y el Caribe se reduzca en hasta 45% durante 2009 debido principalmente a la desaceleración del sector manufacturero.

Simultáneamente, la economía de la primera potencia imperial, EEUU (casi un cuarto del PBI mundial) colapsa en todas sus variables, y los sectores más desprotegidos ya sufren los "ajustes" mientras una crisis social, todavía de efectos imprevisibles, asoma de la mano de los despidos masivos.

Canadá y México, ubicados simultáneamente en el puesto nueve y trece de la economía mundial, sufren una contracción sin precedentes de sus procesos económicos.

La economía canadiense se desaceleró más de lo previsto en el segundo trimestre, y su PBI se contrajo a una tasa anualizada de 3,4%, tras una lectura revisada de una caída de 6,1% en los tres primeros meses del año, más pronunciada que la estimación original de una baja de 5,7% y que el 3,7% del cuarto trimestre de 2008, informó el lunes la agencia de estadísticas canadiense.

El presidente de México, Felipe Calderón, entregó el martes al Congreso un informe según el cual la economía del país enfrenta su peor recesión en más de una década y analistas privados pronostican que concluirá el año con una contracción del 7,2%.

El Banco Central informó el martes  que las remesas de los mexicanos en el exterior -la segunda fuente de ingresos detrás de la exportación de crudo- cayeron 12,5% en los primeros 7 meses del año, en un entorno de fuerte crisis global.

Como se puede apreciar, los datos de la economía real empalidecen los borrosos pronósticos de "crecimiento débil" que los gobiernos y las instituciones oficiales vienen derramando con la finalidad de mantener a las expectativas de una salida de la crisis que nadie visualiza con claridad.

La bomba laboral

De una forma brutal el sistema capitalista (Estado y empresas privadas) descarga el costo del colapso recesivo económico (la crisis) sobre el sector asalariado (fuerza laboral masiva) y la masa más desprotegida y mayoritaria de la sociedad (población pobre con limitados recursos de supervivencia), por medio de los despidos laborales y la reducción del gasto social ("ajustes"), que incrementan los niveles sociales de precariedad económica y de exclusión masiva del mercado laboral.

Según la OIT, el impacto social de la crisis global no se atenúa y una de sus mayores consecuencias, el desempleo, ya bate varios récords en diferentes países y dispara los cálculos oficiales sobre las cifras que puede alcanzar.

Recientes análisis de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) indican que la recesión terminó con medio millón de puestos de trabajos en los últimos dos meses. En el sector financiero, los despidos rondan ya los 155.000 y en el resto supera los 360.000.

De acuerdo con las proyecciones de la OIT, la desocupación  anual se ubicará dentro del 6.7% al 7.1% a finales de 2009, frente al 6 por ciento registrado el año pasado.

Dentro de esas estimaciones, el número de afectados podría llegar a los 52 millones de personas, mientras un centenar de países enfrentan posibilidades de inestabilidad social y de ingobernabilidad política.

La OIT estima que, incluso con un proceso débil de recuperación económica mundial, las tasas de empleo se mantendrán a la baja, tanto en los países centrales como en los emergentes o subdesarrollados.

Los efectos del aumento del desempleo se reflejan en la quiebra de empresas, despidos y reducción de jornada laboral, según consignan las estadísticas oficiales.

En general, los especialistas coinciden en que el costo de los rescates de empresas y bancos  (que pagará la población a través de los impuestos) potencia el proceso de crisis estructural con desocupación por el que atraviesa la economía estadounidense.

En EEUU, la mayoría de los analistas proyectan un agravamiento de la presión fiscal (suba de impuestos) y un recorte de planes y beneficios sociales como el emergente más inmediato del mega-salvataje estatal a la banca imperial iniciada por Bush y continuada por Obama.

Lo que incidirá en una mayor suba de precios y recorte del consumo (ya desatados), que se sumarán a los estragos de la crisis crediticia para potenciar el proceso inflacionario-recesivo en que se encuentra la economía de la primera potencia imperial del planeta.

La primer ley histórica del capitalismo es la preservación de la rentabilidad (base de la concentración de riqueza en pocas manos), aún durante las crisis.

De manera tal que, cuando estallan las crisis de "sobreproducción" (por recesión y achicamiento de demanda) el sistema aplica su clásica fórmula  para preservar la rentabilidad vendiendo y produciendo menos: Achicamiento de costos.

En esa receta de "achicar costos" sobresalen claramente, en primera línea, los laborales (de las empresas) y los sociales (del Estado) para compensar la falta de ventas y de recaudación fiscal.

En consecuencia (y como ya está probado históricamente): Las empresas mantienen sus rentabilidades, sube la recesión, sube la desocupación, cae el consumo, y se expande la pobreza y la exclusión social.

Hay una estimación -alimentada por números oficiales- que expresa que la presente crisis recesiva global va a arrojar (como consecuencia de los despidos y del achicamiento del consumo) a más de 1000 millones de personas a la pobreza y a la marginalidad.

Los analistas y periodistas del sistema se preocupan  por  las pérdidas empresariales y por los efectos de la crisis en los países centrales, obviando que la crisis más aguda del consumo y de la desocupación, tanto en EEUU como en Europa, la sufren los empleados y obreros de baja calificación que están conformando un peligroso bolsón masivo de protestas y conflictos sociales.

El actual proceso económico recesivo prueba nuevamente que durante las crisis los consorcios directrices del sistema capitalista descargan ( y trasladan) sus "pérdidas" al conjunto de la sociedad mientras concentran ganancias privadas dentro de un nuevo ciclo económico.

Las masas asalariadas (la fuerza laboral mayoritaria) y los sectores más desposeídos de la sociedad (los pobres estructurales) pagan el grueso de la crisis capitalista por medio de los ajustes sociales, despidos, suspensiones, reducción de salarios, supresión de beneficios sociales, abolición de indemnización por despidos, reducción de aportes patronales, etc.

En este escenario, hay un "costo laboral" y un "costo social" de la crisis capitalista que pagan los asalariados y las mayorías más desposeídas.

Alimentado por el déficit, el achique del consumo popular y la reducción del gasto social por parte del Estado, se configura el nuevo cuadro que los expertos ya denominan: La bomba laboral.

Una amenaza concreta y matemática a la estabilidad económica y la gobernabilidad del sistema capitalista, a corto plazo.

Manuel Freytas
IAR Noticias
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Nueva York, 26 de febrero. Esta mañana, como todas de aquí en adelante, el presidente Barack Obama recibió un documento de inteligencia sobre la economía, ya que el tema de la crisis a escala mundial ha sido identificado como la principal amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos, incluidos sus efectos en América Latina.

El nuevo director de la CIA, Leon Panetta, informó ayer en su primera conferencia de prensa al asumir el puesto, que ahora con el tradicional briefing diario al presidente por su equipo de seguridad nacional, se incluye un informe económico diario sobre los efectos de la crisis en torno a las políticas exteriores de otros países y preocupaciones sobre la estabilidad de varias regiones, incluida América Latina.

Creo que es obvio que al ver una recesión mundial... ésta empieza a tener impacto no sólo en China y otros países de Europa, sino que me acabo de reunir con alguien de América Latina que comentó el hecho de que hay algunos problemas serios que debemos tomar en cuenta en torno a la inestabilidad económica en la región, dijo Panetta a reporteros.

Al pedir mayores detalles a lo referido a América Latina, sólo agregó: la preocupación fue particularmente en torno a Argentina, Ecuador y Venezuela.

Panetta afirmó que lo que ocurre en el ámbito económico afecta la estabilidad del mundo. Y como agencia de inteligencia, tenemos que poner atención a ello porque debemos saber si el impacto económico en China o Rusia, o algún otro lugar, afecta o no las políticas de esos países en materia de relaciones exteriores y cuándo se trata de asuntos que nos preocupan.

Todo indica que la CIA y las demás agencias de inteligencia, así como el Pentágono, entre otros, estarán vigilando las potenciales amenazas contra Estados Unidos que podrían surgir de la crisis económica que desató... Estados Unidos.

El director de Inteligencia Nacional, Dennis C. Blair, identificó la crisis económica mundial como la principal amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos hace un par de semanas. Y ayer, en una audiencia ante el Congreso, advirtió que nuestro análisis indica que la crisis económica incrementa el riesgo de inestabilidad, (incluso de) amenaza al régimen si continúa por un periodo de uno o dos años, reportó el Washington Post.

Blair agregó que varios gobiernos europeos ya han sido desestabilizados por la crisis económica, al mencionar que tres gobiernos europeos han caído por razones económicas, y que gran parte de Euroasia, América Latina y África subsahariana carecen de suficientes reservas de efectivo y acceso a la asistencia internacional. La inestabilidad económica, indicó, puede aflojar el control sobre ley y orden que tienen muchos países en desarrollo.

Hace un par de semanas, al presentar la evaluación de amenazas a la seguridad nacional de Estados Unidos –el informe anual elaborado por todas las agencias de inteligencia–, Blair informó al Congreso que la preocupación primaria de seguridad en el corto plazo para Estados Unidos es la crisis económica global y sus implicaciones geopolíticas.

Ahí advirtió que una cuarta parte de los países ya enfrentan problemas políticos, incluso cambio de régimen, como consecuencia de la crisis económica, y que si ésta perdura, se espera mayor inestabilidad política en el mundo.

En estos últimos meses, al intensificarse los efectos mundiales de la crisis económica, también se han multiplicado las alertas sobre sus efectos sociales y las implicaciones para la estabilidad y la seguridad nacional.

En el informe militar de pronóstico y proyecciones a largo plazo sobre la situación mundial y Estados Unidos, Joint Operating Environment (JOE), elaborado por el Comando de las Fuerzas Conjuntas de Estados Unidos, famoso por sus comentarios sobre la posibilidad de que México, igual que Pakistán, podrían sufrir un deterioro rápido para convertirse en estados fallidos, se establece que un componente central de la postura militar global de Washington es su poder económico masivo. Este poder está predicado sobre una economía doméstica financieramente viable y globalmente conectada. Si esta característica central del poder estadunidense es debilitada, es muy probable que las capacidades militares serán disminuidas o de otra manera degradadas como resultado. Por lo tanto, el tema económico, y las consecuencias de esta crisis también se han vuelto asunto militar.

Vale recordar que en el Foro económico Mundial recién realizado en Davos, varios líderes políticos y especialistas advirtieron sobre la ampliación del descontento popular como resultado de la crisis.

La ministra de Economía de Francia, Christine Lagarde, afirmó que enfrentamos dos riesgos mayores: uno es desorden social y otro es el proteccionismo, informó la agencia Reuters. De hecho, representantes de las cúpulas política y económica reunidas ahí a principios de mes, estaban muy conscientes de que ya habían estallado huelgas, marchas y disturbios en Francia, Gran Bretaña, Rusia, Grecia, Bulgaria y Lituania, entre otros países.

A finales del año pasado, el secretario general de la Organización de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, ya había advertido que si no es manejada, la crisis financiera de hoy se convertirá en la crisis humana de mañana. El desorden social y la inestabilidad política crecerán, exacerbando los demás problemas.


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