Hace pocos días se había anunciado que iba a hablar en la Universidad de Tel Aviv el ministro de Defensa de Israel, Ehud Barak, artífice de la masacre de Gaza. Rápidamente los estudiantes se movilizaron llenando las paredes de esa casa de estudios con pintadas que decían “Barak rotzeaj” (Barak asesino). Y el ministro, “por precaución”, ante la evidencia de que podrían producirse confrontaciones, decidió suspender la conferencia.
 
Este es uno de los tantos episodios que desde el 27 de diciembre han revelado la resistencia que, en condiciones nada fáciles –y en un clima político, social y comunicativo adverso– se ha extendido en Israel.
 
Los organismos de derechos humanos israelíes han protestado por el silencio que los medios centrales han guardado al negarse a informar a la población sobre las numerosas manifestaciones que a diario y a lo largo y a lo ancho del país se produjeron contra la escalada bélica. Una de las más numerosas, encabezada por el legendario Uri Avneri (líder de Gush Shalom, Bloque de la Paz, y autor del libro Israel sin sionistas), superó las diez mil personas en Tel Aviv y sólo mereció 27 palabras (dentro de una nota muy larga) del matutino Haaretz, que suele ufanarse de su “pluralismo”.
 
Esa movilización, que recorrió la zona céntrica de la populosa urbe (desde la plaza donde asesinaron a Yitzhak Rabin hasta la Cinemateca, ocupando todos los carriles de la ancha avenida Ibn Gabirol), fue promovida también por otras 20 organizaciones pacifistas, incluidos la Coalición de Mujeres por la Paz, Anarquistas contra el Muro y el Centro de Información Alternativa. La pancarta gigante de Gush Shalom decía en hebreo, árabe e inglés “¡Stop asesinatos!”, “¡Stop al cerco!”, “¡Stop a la ocupación!”.
 
Entre las consignas coreadas por la densa columna se encontraban las siguientes: “Uno no construye una campaña electoral sobre cadáveres de niños”, “Judíos y árabes no queremos ser enemigos”, “Olmert, Livni y Barak, la guerra no es un juego”, “Todos los ministros del gobierno son criminales de guerra”, “Basta, basta, hablen con Hamas” y “Barak, Barak, no te preocupes, nos encontraremos en La Haya” (en alusión a la denuncia internacional que los organismos de derechos humanos israelíes formularon contra su gobierno).
 
También proliferaron los carteles, algunos parafraseando los lemas electorales de Barak: “Barak no es un amigo, sino un asesino” (el lema original de campaña dice “Barak no es un amigo, es un líder”). Y, también: “Los seis escaños de la Knesset, escaños de la guerra”, en referencia a las encuestas que muestran que desde el comienzo de la masacre el laborismo ganó seis escaños.
 
La ultraderecha hostilizó la movilización durante todo el trayecto y al llegar a la Cinemateca, donde estaban previstos los discursos, la policía se alejó y la patota comenzó sus agresiones con palos y armas de fuego. Hubo corridas, los provocadores se hicieron dueños de la situación y la oratoria debió ser suspendida.
 
Los militantes de Gush Shalom me enviaron el texto del discurso que debió pronunciar Avneri. “Acuso a Ehud Barak de aprovechar a los soldados del ejército para obtener más escaños –decía, entre otras cosas–; acuso a Tzipi Livni de abogar por la matanza para llegar a ser primera ministra; acuso a Ehud Olmert de intentar tapar la putrefacción y la corrupción de su gobierno con esta desastrosa guerra” (..)
 
Las críticas que en todo el mundo suscitaron las acciones del ejército israelí en Gaza dieron lugar a réplicas desde el judaísmo oficial: “Ustedes no tienen en cuenta los misiles de Hamas que caen sobre la población civil del sur de Israel”.
 
Esta argumentación fue respondida por un importante referente del pacifismo israelí en la propia Beer Sheva, una de las ciudades afectadas por los misiles palestinos. Se trata del profesor Nevé Gordon, director del Departamento de Política y Gobierno de la Universidad Ben Gurión, que declaró a la periodista Amy Goodman en un reportaje: “Recién, hace menos de una hora, cayó un cohete a pocos metros de mi casa. Mis dos hijos duermen desde hace una semana en un refugio antibombas. Y aun así, creo que lo que está haciendo Israel es una atrocidad”. Gordon es uno de los tantos profesores e intelectuales israelíes que nadaron contra la corriente y concurrieron a las masivas demostraciones llevadas a cabo en Tel Aviv.
 
En esa misma ciudad de Beer Sheva, un nutrido grupo de judíos y árabes desafió la prohibición de concentrarse durante la guerra y realizó una protesta silenciosa. No vocearon consignas y se limitaron a portar carteles con las leyendas “Queremos diálogo, no violencia” y “Judíos y árabes se niegan a ser carne de cañón”. El grupo me envió el texto de la convocatoria firmada por los judíos Daniela Yudelevich, doctora Merav Moshé y Bela Alexandrov y los árabes Sultan Abu Abied, Anuar Hajoj y Fadi Masmara. El desafío fue reprimido y se produjeron varias detenciones, entre ellas la de Lea Shakdiel, una judía religiosa ortodoxa perteneciente al grupo Ierujam. El semanario en castellano Aurora, que aparece en Tel Aviv y ha mostrado una absoluta incondicionalidad con la guerra desatada por su gobierno, tituló así una de sus últimas ediciones: “Tolerancia cero contra manifestantes”. Y esa misma publicación informó que en Beit Hanina, seis kilómetros al norte de Jerusalén, la policía detuvo a todos aquellos que intentaron levantar una carpa de la dignidad (al estilo argentino) “en honor de los muertos en Gaza”.
 
Estos son apenas algunos ejemplos emblemáticos. La lista completa es absolutamente mayor. Le di prioridad a la digna tarea que realizan los organismos israelíes de derechos humanos, pero también ha sido muy gravitante la acción de la izquierda, que realizó centenares de actos y movilizaciones.
 
En Haifa, la ciudad portuaria donde abundan las parejas mixtas y sigue vigente el chiste (¿chiste?) de que la paz entre judíos y palestinos sólo se logrará en la cama, los actos fueron numerosos. Los dos más importantes tuvieron lugar en el barrio de Wadi Nisnas y en el Monte Carmelo.
 
De los últimos días, quiero destacar la marcha de Tel Aviv a Jaffa (Iafo) que congregó a unas 10.000 personas. Y en esta última ciudad, pletórica de galerías de arte y teatros independientes alternativos, se espera una concurrencia multitudinaria para el próximo sábado a la noche, jornada tradicional de las grandes concentraciones en Israel. Además los Médicos Israelíes por los Derechos Humanos están culminando su campaña de recolección de medicinas y alimentos para ser enviados a Gaza.
 
En cuanto a las elecciones, la izquierda en las últimas horas ha volcado buena parte de sus esfuerzos a denunciar la campaña racista y fascista de Ivette Lieberman, un miembro de la mafia rusa que llegó a Israel después de la desintegración de la URSS y que viene obteniendo buenos resultados en los últimos comicios liderando un partido que se llama Israel Beteinu (Israel, nuestra casa).
 
En el campo de los judíos en el mundo, hay numerosas expresiones dignas de destacar, pero por razones de espacio me limito a citar dos: el comunicado de Apemia (Asociación por el Esclarecimiento de la Masacre Impune de la AMIA), que aquí en Buenos Aires repudió la masacre de Gaza, y sobre todo, el manifiesto emitido por decenas de intelectuales y docentes universitarios judíos de Gran Bretaña, que en sus párrafos esenciales señala: “El verdadero motivo del ataque a Gaza es que Israel sólo desea tratar con los colaboracionistas. El principal crimen de Hamas no es el terrorismo, sino su negativa a convertirse en un pelele en manos del régimen de ocupación (..). Los abajo firmantes somos todos de origen judío. Cuando vemos los muertos y los ensangrentados cuerpos de niños pequeños, los cortes de agua, de electricidad y de comida, recordamos el asedio del ghetto de Varsovia”.
 
Gerardo Liebner, historiador de origen uruguayo que reside en Tel Aviv, fue entrevistado largamente y vía telefónica por La colectiva, un programa radial que se emite en Montevideo. Sobre el final, Liebner señaló: “Repudiar la política del actual gobierno israelí no es ser antisemita, sino algo legítimo y una forma de apoyar de verdad al futuro democrático de la sociedad israelí”.
 
Justamente, la banalización y superficialidad con que el judaísmo oficial acusa de antisemita a cualquiera que se atreva a confrontar con la política oficial israelí se entremezcla hoy, sobre todo en Buenos Aires, con algunos impresentables que se han colado en el rechazo a la masacre de Gaza y parecen más cerca de la policía, de la burguesía árabe menemista de Goebbels o del Medioevo, que de la revolución socialista.
 
Este tema, que ahonda aún más la confusión en la sociedad, y la demonización absoluta y total que realiza algún segmento de izquierda, omitiendo las contradicciones y la profundidad de la lucha de clases en el campo israelí y judío, son por ahora rubros secundarios que no deben opacar la monstruosidad de la masacre de Gaza. Pero son temas que existen y en etapas inmediatas deberían formar parte de la agenda de debates sin preconceptos.
 
Mi posición es conocida: estoy a favor de la creación del Estado palestino al lado de Israel y no en lugar de Israel. Y estoy por la in-teracción de las fuerzas revolucionarias y socialistas palestinas e israelíes. Tal como se ratificó hace pocos días en una reunión que mantuvieron delegados del Partido del Pueblo (PC palestino), del Partido Comunista Israelí y del Frente Democrático por la Liberación de Palestina que preside un viejo luchador como Hawatmeh.
 
Esta posición –soy un revolucionario pero no puedo dejar de admitirlo—- suele generarme sólo angustia y sentimiento de soledad. Muchos judíos me han declarado “traidor” y no pocos compañeros de izquierda me recriminan que ésta es una posición “funcional a los intereses sionistas”.
 
Repudio una y otra vez la masacre de Gaza. Pero no voy a marchar con quienes esgrimen los mismos argumentos (“judaísmo internacional”, “sinarquía”, “ratas”, “apátridas”) que utilizaba Felipe Romero en la revista El Caudillo (órgano de la Triple A) y que muy poco tiempo después usaron los militares de la dictadura cuando torturaban a los muchos judíos que pertenecían a ERP, Montoneros y demás organizaciones combatientes.
 
Paz y amistad entre Palestina e Israel. Paz con justicia, por supuesto; no la paz de los sepulcros, ni la paz impuesta por los ocupantes, ni la paz que le convenga al imperialismo.
 
Paz con justicia entre Palestina e Israel. Por el momento sólo parece una consigna voluntarista y utópica. Pero cada día somos más.

Por Herman Schiller
 
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Domingo, 25 Enero 2009 07:43

Crímenes de guerra

El mundo se puso un poco más peligroso para los criminales de guerra del primer mundo. Las torturas y los secuestros del gobierno de George W. Bush y los bombardeos de civiles palestinos por parte del ejército israelí seguramente no recibirán el castigo que se merecen, pero al menos sus principales responsables tendrán que pensarlo dos veces antes de salir de sus países.

Según Newsweek, el mes pasado una Corte Federal de Nueva York aceptó un caso contra un ministro de Justicia de Bush, John Ashcroft, presentado por un ciudadano canadiense que fue llevado por la CIA a Siria, donde fue torturado. También el mes pasado la Corte Suprema estadounidense aceptó una causa por abusos de prisioneros de Guantánamo contra el ex secretario de Defensa Donald Rumsfeld. Esa denuncia se apoya en un duro documento firmado por una comisión bipartidista del Senado, que señala a Rumsfeld como “la causa directa” de las vejaciones en la cárcel que el jueves ordenó cerrar Obama.

El gobierno de Bush insiste en negar haber torturado prisioneros y responsabiliza por los eventuales “excesos” cometidos a los perejiles pescados infraganti. Pero es el mismo gobierno que ordenó a sus interrogadores reinterpretar los límites que la Convención de Ginebra impone al trato de prisioneros, orden que Obama revirtió en su segundo día como presidente. Al anular esa orden, Obama proclamó “Estados Unidos ya no torturará”, con lo que admitió implícitamente que lo hacía.

El caso israelí también va sumando adeptos. La semana pasada la oficina de derechos humanos de Naciones Unidas abrió una investigación sobre la posible comisión de crímenes de guerra en el ataque contra un centro de refugiados y depósito de alimentos durante la invasión de la Franja de Gaza. Por su parte, el Premio Nobel de la Paz Desmond Tutu llamó a crear un tribunal internacional para juzgar crímenes de guerra en Medio Oriente, similar a los que juzgan violaciones a los derechos humanos en Ruanda o la ex Yugoslavia. Médicos de la franja denuncian haber tratado quemaduras de fósforo blanco, un material bélico de uso prohibido. Esta semana la canciller israelí estuvo a punto de cancelar un viaje a Bruselas porque un diario israelí informó, erróneamente, que sería arrestada ni bien pisara suelo belga, donde todavía rige una orden de captura contra el ex premier Ariel Sharon por presuntos crímenes de guerra contra la población palestina.

El gobierno israelí responsabiliza a Hamas por las muertes de los civiles y asegura que militares de ese movimiento se escondían en refugios y ambulancias y disparaban desde allí, denuncias que han acompañado con videos que mostrarían algunos casos en que ello sucedió. También aseguran que Hamas exageró por mucho la cantidad de muertos civiles durante la invasión. Pero el accionar de las fuerzas israelíes fue denunciado por todas las organizaciones humanitarias que trabajan en la franja y las fotos de los niños muertos en bombardeos dieron la vuelta al mundo. Y es difícil negar que ante la censurable actitud de Hamas de lanzar cohetes que alteran la vida de ciudadanos israelíes en la frontera con la franja, y ocasionalmente lastiman, y muy de vez en cuando matan a esos ciudadanos, el gobierno israelí respondió con una masacre de civiles y la destrucción total de la infraestructura urbana del territorio palestino, que ya venía sufriendo una crisis humanitaria causada por un férreo bloqueo impuesto por Israel.

Hasta ahora los grandes criminales de guerra del primer mundo tuvieron vía libre, porque en sus países las acusaciones, cuando las hubo, siempre recayeron en agentes de bajo nivel. Por ejemplo, algunos soldados y contratistas privados fueron condenados en cortes estadounidenses por crímenes contra civiles en Irak. Pero nunca fue juzgado ni siquiera un agente raso de la CIA, o algún militar con responsabilidad de mando por encima de una patrulla o pelotón.

Según el principio de justicia universal, un criminal de guerra puede ser juzgado en otro país si su país de origen no muestra voluntad de someterlo a un juicio imparcial. Bajo ese principio, un juez español, Baltasar Garzón, pidió y obtuvo la captura de Pinochet en Gran Bretaña. En el pasado hubo intentos de someter a funcionarios norteamericanos a la justicia de terceros países. El más conocido es el caso de Kissinger, por su apoyo al Plan Cóndor, de las dictaduras del cono sur. Pero tanto en ése como en otros similares, el gobierno estadounidense presionó a los países que habían abierto causas para que abandonen sus intenciones.

Lo mismo pasaba en las cortes estadounidenses, donde en varios casos el gobierno solicitó y obtuvo la anulación de causas al invocar cuestiones de seguridad nacional. Por ejemplo, en el caso de la complicidad de empresarios estadounidenses con los paramilitares responsables de matanzas en Colombia. Pero el avance de la justicia universal de a poco va cambiando el escenario.

“Por un lado está la responsabilidad del Estado en asumir la comisión de crímenes de guerra y reparar a los damnificados. Para que eso suceda, el gobierno de Obama o el futuro gobierno israelí deben reconocer que el Estado cometió crímenes y es difícil que eso suceda. Por otro lado está la responsabilidad individual, que en el caso de la justicia universal corre por el lado de la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya”, explica Andrea Vlahusic, profesora de derecho internacional de la UBA, ante una consulta del cronista.

El tema con la CPI es así: La Haya nunca juzgó un crimen de Estado de un país del primer mundo. Por ejemplo, el tribunal para la ex Yugoslavia no investigó el uso de bombas racimo por parte de la OTAN. Además, ni Estados Unidos, ni Israel, ni Irak, ni Afganistán son firmantes del Tratado de Roma y por lo tanto no aceptan la competencia del tribunal.

“Pero el Estado puede aceptar que un individuo sea juzgado en la CPI por un caso particular, por más que no sea firmante del tratado de Roma”, aclara Vlahusic. Si ese país se niega a entregar al acusado, la CPI puede recurrir al consejo de Seguridad.

“Para que un caso llegue a la CPI, la víctima debe ser de un país que firmó el Tratado de Roma o el crimen tuvo que ocurrir en un país firmante. Si no se dan esas condiciones, el caso sólo se puede abrir por resolución del consejo de Seguridad de la ONU. Es lo que ocurrió en Sudán, que no es parte del estatuto. El caso de Israel es similar”, explica la profesora. O sea, basta que alguien presente la denuncia y que los aliados de Israel en el consejo se abstengan, para que los presuntos crímenes sean investigados.

“El criterio de la justicia universal se aplica. Si Garzón quisiera aplicar el mismo criterio con Bush que usó con Pinochet, podría hacerlo. Las condiciones jurídicas están dadas. La cosa es la voluntad política”, asegura la experta.

¿Y cuál es la voluntad política de Obama? Si algo dejó en claro en estos días es que no piensa encubrir ni disimular los chanchullos de su antecesor. De ahí a permitir que lo metan preso hay una gran distancia, y no es realista imaginar que eso sucederá. Pero sí es dable pensar que suspenderá los “briefs” del Departamento de Justicia pidiendo a jueces norteamericanos el cierre de causas por el bien de la seguridad nacional. También es probable que no proteja a funcionarios de Bush acusados en terceros países, si es que de veras quiere reconciliar a Estados Unidos con el mundo, tal como profesa.

“Estas cosas avanzan de a poco, pero avanzan. No me sorprendería que caiga preso algún funcionario medio, me encantaría que fuera Bush, pero no lo veo como algo realista”, redondea la profesora.

De no mediar sorpresas, lo más probable es que en el corto plazo el castigo se limite a que Rumsfeld, Cheney, Ashcroft, Gonzales, Livni, Olmert y compañía tengan que elegir con mucho cuidado su próximo lugar de vacaciones. Pero así empezaron las complicaciones para los dictadores latinoamericanos, y algunos terminaron en el calabozo. Ahora la justicia universal llegó hasta la puerta del poder real y Obama tiene la llave. Si no la usa como prometió, tarde o temprano alguien va a derribar esa puerta a las patadas.

Por Santiago O’Donnell

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Martes, 30 Diciembre 2008 09:42

El cumpleaños de los “barbudos”



La Revolución Cubana cumplirá 50 años el próximo 1° de enero. Símbolo de resistencia frente a Washington, el gobierno revolucionario prepara una celebración sencilla, sin grandes gastos, en la oriental Santiago de Cuba, epicentro de la insurrección que llevó a los rebeldes al poder a comienzos de 1959. Tras sobrevivir a la sucesión de su líder, Fidel Castro, al hostigamiento permanente y el embargo de Estados Unidos y la caída del bloque comunista, el gobierno de la isla continúa en pie, con innumerables logros en su haber e innegables deudas aún pendientes.

La revolución, bajo la que nació el 70% de los 11 millones de cubanos, atravesó a 10 presidentes estadounidenses. Soportó la invasión de Bahía de Cochinos en 1961, la crisis de los misiles en 1962, décadas de bloqueo norteamericano y las penurias del “período especial”, luego del derrumbe de la Unión Soviética.

Cinco décadas después del triunfo de los rebeldes de la Sierra Maestra, desde Washington se sigue acusando al castrismo de haber causado un “daño irreparable” al país, pero son los mismos a los que La Habana denuncia por el perjuicio causado por el embargo comercial impuesto sobre la isla. Según cálculos oficiales actualizados en octubre pasado por la Cancillería cubana, el costo del bloqueo sobre la economía y la población de ese país asciende a más de 92.000 millones de dólares desde 1962, cuando el presidente John F. Kennedy firmara la medida. “Las cifras cubanas pueden ser cuestionables, puesto que hasta ahora no han explicado su metodología”, declaró en rueda de prensa Daniel Erikson, autor del reciente libro Las guerras de Cuba, que resume los cincuenta años de relaciones entre la isla y su poderoso vecino. Aun así, la mayoría de los analistas coincide en que el costo del embargo es más que sustancial.

A su turno, Estados Unidos afirma no guardar oficialmente un recuento del costo de esta política, aunque el Departamento de Comercio calcula que los agricultores y ganaderos norteamericanos pierden 1000 millones de dólares al año en exportaciones que podrían hacer a la isla.

Paradójicamente, algunos sectores conservadores no comparten la idea defendida por el presidente George W. Bush, y reforzada con otras leyes al principio de su presidencia, de que el embargo fue algo positivo para la política de Estados Unidos. “Es un insulto para los estadounidenses prohibirles viajar o hacer negocios con Cuba. Si aumentáramos nuestros vínculos comerciales con la isla, nuestro país se hallaría en una mejor posición para influenciar los acontecimientos de ese país”, afirma Daniel Griswold, director del Centro de Estudios de Políticas Comerciales del conservador Instituto Cato.

De acuerdo con cifras del Informe Estadístico Mundial que Naciones Unidas publica cada año, Cuba era el cuarto país en términos de alfabetización en América latina en 1953, con una tasa del 76%. Al año 2000, esa cifra se ubicaba en un 96%. Los índices de salud, siempre según el mismo informe, son comparables a los de países del primer mundo. Por caso, la mortalidad infantil es de 5,3 por 1000 nacidos vivos, siendo igual a la de Canadá e inferior a la de Estados Unidos. La esperanza de vida de los cubanos se ubica en los 77 años, cuando en la vecina Haití es apenas de 57. “A la revolución no se le puede pedir más. Mis hijos estudiaron sin pagar un centavo, tengo salud y no me falta comida. Los que se quejan no recuerdan o no saben cómo era antes”, opina Sergio Abreu, un jubilado de 65 años.

El gobierno de Raúl Castro admite la urgencia de solucionar problemas como la insuficiencia salarial, la ineficiencia productiva, la burocracia, las brechas sociales y la corrupción en el Estado. Por todo ello,“cambios, sí, poco a poco, pero siempre dentro del socialismo”, prometió el menor de los hermanos Castro al poco tiempo de iniciado su gobierno, en el año 2006. Más recientemente, y en el contexto de la crisis financiera mundial, el presidente cubano anunció “tiempos duros y austeros” para su país, en el que fue su último discurso del año ante el Parlamento, el pasado sábado 27 de diciembre. “Las cuentas no cuadran y hay que ajustar todos los sueños a nuestras verdaderas posibilidades. Nadie, ni un individuo ni un país, puede darse el lujo de gastar indefinidamente más de lo que recibe por la venta de sus producciones o por los servicios que presta”, declaró Raúl.

A pesar de esto, el presidente cubano es optimista. “Estamos preparados para resistir otro medio siglo”, sentenció Raúl Castro en vísperas de este aniversario.
 

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Miércoles, 24 Diciembre 2008 09:11

Kevin Mitnik, “Ahora soy un hacker ético”

Kevin Mitnick (1963, California) fue el hacker más famoso del mundo. Ahora es una estrella mediática. Como los ex presidentes, se dedica a viajar por el mundo dando conferencias sobre seguridad informática a precio de oro. Ha engordado, viste traje impecable y lo llevan y lo traen en un impecable Mercedes color crema. En cierta forma, su historia no difiere mucho de la de Bill Gates, el fundador de Microsoft, con el que tiene hasta un cierto parecido físico. Como el gurú del software, Mitnick está retirado y se dedica al apostolado de la informática segura.

“Sigo siendo un hacker, pero un hacker ético. Simplemente, los tiempos cambian y, aunque mantengo el mismo espíritu que cuando era joven y me dedicaba a reventar las redes de grandes corporaciones, se puede decir que he madurado”, señala Mitnick.

A “El Chacal de la Red” o “El Cóndor”, como se lo conocía cuando ejercía de pirata, le divierte contar sus peripecias cuando se infiltraba en las redes de grandes empresas como Motorola, Nec, Apple o de organismos como el FBI el Pentágono. Ahora se siente orgulloso de ofrecerles sus servicios a través de su firma Mitnick Security Consulting: “Las empresas me pagan para que encuentre sus vulnerabilidades de seguridad. Y todo el mundo gana. Yo disfruto haciendo las cosas que me gustan, que es detectar los fallos de seguridad y, a la vez, ayudo a mis clientes en lugar de causarles daño. Muchos hackers trabajan ahora para las compañías y las agencias del gobierno”.

En 1995, tras una larga persecución del FBI, de cuyos agentes se burlaba localizándolos por el móvil y jugando al ratón y al gato, dio con sus huesos en la cárcel. Se topó con un hacker legal y tal vez más listo que él, Tsutomu Shimomura, alias “el Samurai”, que se marcó como reto atrapar al hombre que había violado su sistema informático y ayudó a los federales a cazarle, convirtiéndose en leyenda. “Bueno, se contaron muchas mentiras en Takedown (la película que se hizo sobre él en 1999). Nunca tuve una relación personal con Shimomura, tan sólo me relacioné con su ordenador. Y no sé nada de él. Creo que está trabajando para alguna agencia gubernamental porque nadie ha oído nada sobre él desde hace mucho.”

De su paso por la cárcel –entre 2000 y 2005– no guarda un buen recuerdo. A la espera de un juicio que nunca llegaba, sufrió un duro régimen de aislamiento que le prohibía usar cualquier tipo de dispositivo electrónico (móvil, ordenador o televisión) incluso para comunicarse con su abogado o su familia. “El fiscal llegó a decir que me prohibieran el acceso a cualquier teléfono porque decía que silbando en el móvil podía provocar una guerra nuclear. Me trataban como un terrorista negándome derechos constitucionales como el de tener un juicio. Parecía como si fuera Hannibal Lecter. Y no lo soy, se los aseguro.”

Al ex hacker no le molesta la condena, ni siquiera el arreglo al que tuvo que llegar con el gobierno para que se lo juzgara (“me inculpé de cosas que no hice, pero no tenía más remedio”), pero le parece “asombroso” que se paguen cinco años por violar la seguridad de una red informática (“nunca robé ni un dólar”) y el financista Bernard L. Madoff, que ha estafado en 37.000 millones de euros, esté en la calle. “La Justicia en Estados Unidos se aplica dependiendo del dinero que tengas y de tu estatus.”

Los hackers en actividad le sirven de asesoramiento en su cruzada, pero defiende la libertad en Internet y los programas de intercambio de archivos p2p. Su mayor preocupación es sacar adelante su autobiografía, una vez que se ha levantado el veto que le prohibía hablar de sus experiencias, y que luego se convertirá en película.

El hacker predica los dogmas de la ingeniería social, la ciencia que permite ganarse la confianza de la gente o de los empleados de una firma para obtener información delicada o contraseñas. Estuvo en Madrid invitado para participar en el Cluster de Seguridad que organiza el Instituto Madrileño de Desarrollo (Imade).

Por Ramón Muñoz *
Desde Madrid

* De El País de Madrid. Especial para Página/12.

 

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“Nunca creímos que nos haría esto, era uno de los nuestros”.
Un miembro del Palm Beach Country Club

Una introducción a la superestafa

Bernard “Bernie” Madoff, corredor de bolsa de Wall Street, antiguo presidente del NASDAQ y venerado inversionista, ha confesado su autoría en el mayor fraude de la historia, un chanchullo de 50 mil millones de dólares. Bernie era conocido por su generosa filantropía, especialmente a favor de las causas sionistas, judías e israelíes. Este personaje, que durante los años sesenta había sido socorrista playero, inició su andadura en las finanzas reuniendo ahorros de colegas, amigos y familiares en el entorno de los judíos más ricos de los suburbios de Long Island, Palm Beach, Florida y Manhattan, bajo la promesa de un rendimiento moderado, continuo y seguro de entre el 10 % y el 12 %. Madoff cubría cualquier posible retirada de fondos según el denominado “método de Ponzi” o estafa piramidal, es decir, echando mano del dinero de nuevos inversores, quienes literalmente le suplicaban que los desplumase. Llegó a gestionar en persona un mínimo de 17 mil millones de dólares. Durante casi cuatro décadas se creó una clientela que incluía a algunos de los bancos y compañías inversoras más importantes de Escocia, España, Inglaterra y Francia, así como los principales fondos de inversión libre de Usamérica. Se hizo con casi todos los fondos de activos netos de prósperos clientes privados, que obtenía a través de corredores de bolsa pagados a comisión. Su clientela incluía a muchos multimillonarios de Suiza, Israel y otros países, así como los fondos de activos netos más importantes de Usamérica (RMF Division of the Man Group and the Tremont). Muchos de los riquísimos estafados habían prácticamente "forzado" a Madoff a tomar su dinero, ya que éste imponía rigurosas condiciones a los clientes potenciales: insistía en que viniesen recomendados por miembros de su clientela, que depositasen cantidades sustanciales y que le garantizasen su solvencia. La mayoría se consideraban afortunados cuando sus fondos pasaban a las arcas del respetado… estafador de Wall Street. El mensaje de Madoff era siempre el mismo: su fondo de inversión estaba cerrado... pero como venían recomendados por gente del mismo entorno (miembros del consejo de administración de organizaciones benéficas judías, recaudadores de fondos para Israel, country clubs de alta clase, etc.) o eran amigos de un amigo, de un colega o un cliente, aceptaría el dinero.

Madoff estableció consejos consultivos con miembros distinguidos, contribuyó enormemente a museos, hospitales y selectas organizaciones culturales. Era un miembro prominente de exclusivos country clubs de Palm Beach y Long Island. Su reputación se vio realzada por los resultados de sus fondos, que jamás declararon pérdida alguna, lo cual es un argumento fundamental para atraer a inversionistas millonarios. Compartía con su acaudalada clientela de judíos y gentiles un estilo de vida aristocrático, con una mezcla de filantropía cultural y discreta especulación financiera. “Engatusaba” a sus colegas con una suave pero autoritaria apariencia de “maestría”, recubierta de un barniz de colegialidad entre ricachones, de una profunda implicación con el sionismo y de amistades de toda la vida.

El megafondo de Bernie compartía muchas características con los recientes chanchullos financieros: un rendimiento elevado y constante, inigualado por cualquier otro corredor de bolsa; ausencia de supervisión por parte de terceros; una compañía de contabilidad en la sombra físicamente incapaz de auditar sus multimillonarias operaciones financieras; un control personal de las operaciones de correduría de bolsa comerciante y una confusión absoluta en lo relativo a sus inversiones. Los ricos y famosos, los inversionistas más sofisticados, los consultantes de elevado salario, los máster en administración financiera de Harvard y todo el ejército de reguladores de la US Security and Exchange Commission (SEC) pasaban por alto las similitudes de Madoff con otros defraudadores, y ello porque estaban totalmente implicados en la cultura corrupta del “agarra el dinero y vete pitando” y del “si sacas tajada no hagas preguntas”. La reputación de suprema sabiduría que aureola a un supuestamente próspero judío de Wall Street alimentó el autoengaño y los estereotipos de gentiles multimillonarios.

La gran estafa

El fondo de inversión de Madoff sólo operaba con una clientela limitada de multimillonarios que mantenían en él su dinero a largo plazo; las ocasionales retiradas de fondos eran de poco monto y fácilmente cubiertas por medio de peticiones de más inversión a nuevos inversionistas deseosos de acceder al fondo de Madoff. Los grandes inversionistas a largo plazo mantenían sus capitales para dejarlos en herencia a sus herederos o para su jubilación. Los ricos abogados, dentistas, cirujanos, profesores distinguidos de las mejores universidades y otros que en algún momento hubiesen necesitado retirar algo de sus fondos para una boda ocasional de altos vuelos o para la ceremonia de madurez adolescente judía (bar mitzvah) de alguno de sus hijos con invitados famosos podían hacerlo, porque Madoff no tenía problemas a la hora de recaudar más fondos entre los ricos propietarios de fábricas de confección de ropa, cuyos asalariados cobran jornales de miseria, de peligrosos empacadores de carne y de siniestros señores barriobajeros. Madoff no era ningún Robin Hood, sus contribuciones a organizaciones filantrópicas y benéficas le facilitaban el acceso a los ricachones que formaban parte de los consejos de administración de las instituciones receptoras y probaban que él era “uno de ellos”, una especie de compañero íntimo de la misma clase elitista. La sorpresa, el pavor y los ataques cardíacos que han seguido a la confesión de Madoff de que su negocio era una estafa piramidal han provocado tanta rabia por el dinero perdido y el descalabro de la clase pudiente como por la vergüenza de saber que los mayores y más perspicaces estafadores mundiales de Wall Street habían sido estafados por uno de los suyos. No solamente han sufrido grandes pérdidas, sino que la imagen que tenían de sí mismos como ricos que lo eran por su inteligencia y su “linaje superior” ha quedado totalmente destrozada: de pronto se han visto abocados al mismo destino de los pendejos a quienes ellos estafaron, explotaron y desposeyeron en su ascensión a la cima. No hay nada peor para el ego que un respetable estafador sea estafado por otro estafador todavía mayor. Por eso, muchos de los que más han perdido se niegan a dar sus nombres o a poner cifras a las cantidades evaporadas y tratan de recuperarlas con la ayuda de sus abogados.

El lado positivo de la megaestafa de Madoff (la mano involuntaria de la justicia)

Incluso si es comprensible que los superricos y acaudalados, que han perdido buena parte de su jubilación y de sus fondos de inversiones sean unánimes en su condena y en sus lamentaciones por el abuso de confianza de que han sido víctimas, y que los editoriales de todos los periódicos y semanarios de mayor prestigio se hayan unido al coro de críticos moralistas, las acciones de Madoff merecen muchas alabanzas, incluso si tales alabanzas no van dirigidas a su conducta fraudulenta. Vale la pena enumerar los resultados positivos involuntarios de la estafa de Madoff:

En primer lugar, la desaparición de más de 50 mil millones de dólares disminuirá enormemente la financiación sionista usamericana de los asentamientos coloniales israelíes en los Territorios Ocupados, disminuirá los fondos que el lobby sionista AIPAC destinaba a comprar votos de congresistas y a la financiación de campañas de propaganda a favor de un ataque preventivo militar de Usamérica contra Irán. La mayoría de los inversionistas tendrán que disminuir o eliminar su compra de bonos del tesoro israelí, que subvencionan el presupuesto militar del Estado judío.

En segundo lugar, la estafa ha desacreditado todavía un poco más los altamente especulativos fondos de inversión libre, que ya se tambaleaban a causa de retiradas masivas de dinero para enjugar grandes pérdidas. Los fondos de Madoff estaban entre los más respetados y seguían atrayendo a nuevos inversionistas, pero las últimas revelaciones podrían acelerar su desaparición. Sus promotores tendrán por fin que dedicarse a un trabajo honrado y productivo.

En tercer lugar, el fraude a gran escala y a largo plazo de Madoff no fue detectado por la Securities and Exchange Commission (SEC), y ello a pesar de al menos dos comisiones de investigación. Eso hace que la credibilidad de la SEC esté por los suelos. Su enorme fallo demuestra la incapacidad de las agencias reguladoras capitalistas para detectar grandes fraudes. Este fracaso plantea la cuestión de si habrá alternativas a la inversión en Wall Street que protejan mejor los ahorros y los fondos de pensión.

En cuarto lugar, la larga asociación de Madoff con el NASDAQ, del que fue director mientras robaba miles de millones de sus clientes, sugiere que los miembros y los líderes de esta Bolsa de Valores son incapaces de reconocer a un sinvergüenza y están dispuestos a pasar por alto el comportamiento criminal de “uno de los suyos”. En otras palabras, el público inversionista ya no podrá nunca considerar que ocupar un cargo de dirigente del NASDAQ es un signo de probidad. A partir de Madoff habrá que buscar un colchón de matrimonio de gran tamaño para guardar con seguridad los restos de los ahorros familiares.

En quinto lugar, señalaré que los asesores de inversiones de los mayores bancos europeos, asiáticos y usamericanos que gestionaban miles de millones de fondos, actuaron sin la menor diligencia en el caso de las operaciones de Madoff. Aparte de las enormes pérdidas bancarias, decenas de miles de superricos influyentes y acaudalados han perdido toda su fortuna. El resultado es una pérdida absoluta de confianza en los bancos más importantes y en los instrumentos financieros, así como un descrédito general de la “pericia de los expertos”. Esto debilita el dominio financiero del comportamiento inversionista y propicia la desaparición de un importante sector de la parásita clase “rentista”, que se enriquece sin producir bien alguno ni proporcionar servicios necesarios.

En sexto lugar, como la mayoría del dinero robado por Madoff proviene de las clases altas de todo el mundo, su comportamiento ha reducido las desigualdades: se trata del “mayor nivelador” que ha existido jamás desde que se introdujo la imposición progresiva. Al arruinar a multimillonarios y llevarlos a la bancarrota, Madoff ha disminuido su capacidad de utilizar su fortuna para influenciar a los políticos en su favor, lo cual aumenta las posibilidades de influencia política de los sectores económicos menos agraciados de la sociedad de clases... e involuntariamente refuerza la democracia frente a los oligarcas financieros.

En séptimo lugar, al estafar a amigos de toda la vida, a inversionistas del mismo grupo étnico y religioso, a miembros de country club estrechamente seleccionados por su origen étnico e incluso a miembros de su familia, Madoff ha demostrado que el capital financiero no respeta ninguna de las devociones de la vida diaria: grandes y pequeños, sagrados y profanos, todos están subordinados a las reglas del capital.

En octavo lugar, entre los muchos inversionistas arruinados de Nueva York y New England hay un cierto número de señores barriobajeros (magnates de la construcción inmobiliaria), propietarios de fábricas de confección de ropa (fabricantes de ropa de diseño y juguetes) y otros que apenas pagaban el salario mínimo a las mujeres e inmigrantes que trabajaban para ellos, que solían expulsar de sus hogares a arrendatarios pobres y habían esquilmado las pensiones de sus empleados antes de trasladar sus empresas a China. En otras palabras, la estafa de Madoff ha sido una especie de venganza “divina” laica por delitos pasados y presentes contra la clase trabajadora y los pobres. Ni que decir tiene que este involuntario Robin Hood no redistribuía entre sus empleados el dinero que afanaba, más bien reinvertía una parte en obras de beneficencia que incrementaban su imagen filantrópica y en recompensar a algunos de sus inversionistas iniciales para mantener en pie su fraude piramidal.

El noveno lugar, Madoff ha asestado un severo golpe a los antisemitas que proclaman que existe una “estrecha conspiración judía para defraudar a los gentiles”: ese bulo ha desaparecido para siempre. Entre las principales víctimas de Bernard Madoff están sus amigos y colegas judíos más íntimos, gente que compartió con él mesa y mantel en banquetes de Pascua judía y que frecuentaba los mismos templos de altos vuelos en Long Island y Palm Beach.

Bernie era muy selectivo a la hora de aceptar clientes, pero se basaba en su riqueza, no en su origen nacional, raza, religión o preferencia sexual. Era muy ecuménico y un firme abogado de la globalización. No hay nada etnocéntrico en Madoff: le ha robado mil millones de dólares al banco anglo-chino HSBC y varios miles de millones a la sucursal holandesa del banco belga Fortes. Mil cuatrocientos millones eran del Royal Bank of Scotland, del banco francés BNP Paribas, del español Banco de Santander, del japonés Nomura, por no mencionar los fondos de inversión libre en Londres y Usamérica, que han admitido su participación en Bernard Madoff Investment Securities. De hecho, Bernie era el emblema del estafador moderno, políticamente correcto, multicultural e internacional. La facilidad con la cual los superricos de Europa le aflojaban sus fortunas ha provocado el siguiente comentario de un consultante financiero de Madrid: “Robar a los españoles más ricos era tan fácil como matar focas con un palo…” (Financial Times, 18 de diciembre de 2008 p. 16).

En décimo lugar, la estafa de Madoff dará lugar a una mayor autocrítica y a una actitud menos confiada hacia quienes se presenten como expertos financieros. Entre los judíos que hagan la autocrítica, a partir de ahora ya no confiarán en corredores de bolsa sólo por el hecho de que apoyan ciegamente a Israel y son generosos contribuyentes de los fondos sionistas. Eso ha dejado de ser una garantía adecuada de comportamiento ético, equivalente a un certificado de buena conducta. De hecho, los corredores de bolsa que son propagandistas excesivamente ardorosos de Israel y que prometen rendimientos siempre altos a sus afiliados sionistas podrían levantar sospechas a partir de ahora: la pretensión de que “lo que es bueno para Israel...” puede muy bien ocultar un nuevo fraude.

En undécimo y último lugar, la desaparición del imperio de Madoff y de sus acaudaladas víctimas judías liberales afectará negativamente las contribuciones a las 52 organizaciones judías usamericanas más importantes, a numerosas fundaciones de Boston, Los Ángeles, Nueva York y otros lugares, así como al ala militarista Clinton/Schumer del Partido Demócrata (Madoff los financió a ambos, así como a otros congresistas defensores incondicionales de Israel). Puede que esto permita un mayor debate en el Congreso sobre la política en Oriente Próximo sin los habituales ataques vociferantes.

Conclusión

La estafa y el comportamiento fraudulento de Madoff no se deben a ningún problema ético personal. Son el producto de un imperativo del sistema y de la cultura económica en que se mueven las instancias más elevadas de nuestra estructura clasista. La economía de las acciones, de los fondos de inversión libre y de todos los “sofisticados instrumentos financieros” es en su totalidad un sistema piramidal que no se basa en producir y vender bienes y servicios. Se trata más bien de apuestas financieras al crecimiento futuro de un papel, una acción, que sólo representa la promesa de que futuros compradores permitan la distribución de dividendos.

El “fracaso” de la SEC es totalmente predecible y sistémico: los reguladores han sido seleccionados por los regulados, están en deuda con ellos y aplazan sus veredictos, sus auditorías y cualquier reclamación. Están estructurados para “no ver las señales” y evitar una regulación excesiva de sus superiores financieros. Madoff funcionaba en un medio como el de Wall Street, que permite cualquier cosa, donde la impunidad de los megarrescates financieros y las megaestafas es la norma. Como estafador individual, lo único que ha hecho es estafar a algunos de los mayores estafadores institucionales que le hacían la competencia en Wall Street. Todo este sistema de recompensas y prestigio está controlado por los más hábiles a la hora de hacer malabarismos en los libros de cuentas, de difuminar los rastros de las operaciones y de desplumar a las víctimas voluntarias que llaman a sus puertas “pidiendo” que las desplumen. ¡Un hombre de bien, eso es Madoff!

En cuestión de días, un solo individuo, Bernard Madoff, le ha asestado un golpe mucho mayor al capital financiero global, a Wall Street y al lobby sionista usamericano del “Israel en primer lugar” que toda la izquierda de Usamérica y Europa juntas durante los últimos cincuenta años. Ha logrado reducir más las enormes desigualdades económicas en Nueva York que todos los gobernadores y alcaldes demócratas y republicanos, blancos, negros, cristianos y judíos, reformistas y ortodoxos durante los últimos dos siglos…

Algunos teóricos derechistas de la conspiración están diciendo que Bernie es un agente secreto islámico-palestino (de Hamás) enviado para socavar deliberadamente los cimientos financieros del Estado judío de Israel y de sus patrocinadores y fundaciones más generosos, acaudalados y poderosos. Otros dicen que es un marxista aún no salido del armario, cuyas estafas estaban cuidadosamente diseñadas para desacreditar a Wall Street y canalizar miles de millones hacía organizaciones radicales clandestinas. Al fin y al cabo, ¿sabe alguien dónde están los miles de millones desaparecidos? Contrariamente a los expertos de la izquierda, a los blogueros y manifestantes, cuyas fervorosas y públicas actividades no afectaban en absoluto a los ricos y poderosos, Madoff ha asestado sus golpes donde más les duele: en sus megacuentas bancarias, en su confianza en el sistema capitalista, en su autoestima y, sí, también en su pobrecito corazón, que ahora está al borde del infarto.

¿Quiere esto decir que nosotros, en la izquierda, deberíamos crear un Comité de Defensa de Bernie Madoff y exigir un rescate parecido al del secretario del tesoro Henry Paulsen, que acaba de salvar a sus amigotes del Citibank? ¿Deberíamos pedir “rescates iguales para estafadores iguales”? ¿Deberíamos propiciar su partida (o su derecho al retorno) a Israel para evitar que lo juzguen? Ha causado tantas víctimas judías que le sería difícil retirarse en Israel.

No hay razón alguna para hacer barricadas por Bernard Madoff. Basta con que reconozcamos que ha prestado un servicio histórico involuntario a la justicia popular al quebrantar algunos de los pilares financieros de un injusto sistema de clases.

Post scriptum

¿Se debe a pura y simple admiración o será a causa de vínculos ocultos con Madoff que Michael Mukasey, el actual fiscal general, se haya abstenido de la investigación? Otros de igual importancia e influencia están seguramente vinculados al caso Madoff, no sólo las “víctimas”. Nos estamos enfrentando a un caso muy serio de razones de Estado… Nadie puede creer que una sola persona pueda por sí sola hacer una estafa de este calibre y duración. Y tampoco ningún investigador serio se cree que 50 mil millones de dólares hayan podido simplemente “desaparecer” o ser transferidos a cuentas bancarias personales.

Título original: Bernard Madoff: Wall Street Swindler Strikes Powerful Blows for Social Justice

URL de esta traducción en Tlaxcala: http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=6649&lg=es

Por, James Petras
Rebelión

Traducido por Manuel Talens
 

El sociólogo marxista usamericano James Petras ha publicado más de sesenta libros de economía política y, en el terreno de la ficción, cuatro colecciones de cuentos. Es colaborador permanente de Rebelión.

Manuel Talens pertenece a los colectivos de Cubadebate, Rebelión y Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingüística. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y la fuente.

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En reunión convocada por la Secretaria General de la Presidencia de la República entre el presidente Lula y Movimientos Sociales y ONGs, fue entregada al gobierno Lula, el 26/11 una carta firmada por cerca de 60 entidades, con las preocupaciones y propuestas sobre la situación social y económica del país. La reunión aconteció desde las 3 p.m. en el Palácio do Planalto, contando también con la presencia de los ministros Luiz Dulci (Secretaria General), Dilma Roussef (Casa Civil) y Guido Mantega (Hacienda).

Presidente Lula,

Saludamos el Gobierno Federal por la iniciativa de escuchar a los movimientos sociales y sindicales, populares, pastorales sociales y entidades que actuamos organizando nuestro pueblo, frente al grave cuadro de crisis que ya se hace sentir y que -todo lo indica- se va a profundizar sobre nuestra economía, nuestra sociedad y especialmente sobre el pueblo brasilero.

Queremos aprovechar esa oportunidad para presentar nuestras propuestas concretas que el Gobierno Federal debe implementar con vistas a la preservación de los intereses del pueblo, no solo el de las empresas y del capital.

El conjunto de esas propuestas está inserto en el espíritu general de que debemos aprovechar la brecha de la crisis para cambiar la política macroeconómica de naturaleza neoliberal en aras de construir un nuevo modelo de desarrollo nacional, basado en otros parámetros, sobretodo en la distribución de la renta, en la generación de empleo y en el fortalecimiento del mercado interno.

Nuestra preocupación fundamental es aprovechar para que en ese cambio se logren medidas concretas que logren mejorar las condiciones de vida de nuestro pueblo, garantizando los derechos a la educación pública, gratuita, democrática y de calidad en todos los niveles; a la vivienda digna; acceso a la cultura e a las reformas urbana y agraria.

Desgraciadamente, gran parte de nuestro pueblo no tiene acceso a esos derechos básicos. Sabemos que poderosos intereses de los capitalistas locales, de las empresas trasnacionales y, sobretodo, del sistema financiero, concentra cada vez más riqueza, renta e impiden que nuestro pueblo pueda desfrutar de la riqueza por él mismo producida.

Ya estamos hartos de tanta dominación capitalista y nos damos cuenta de las crisis financieras y de la ofensiva de los intereses del imperio que controla las riquezas naturales, minerales, el agua, las semillas, el petróleo, la energía y el resultado de nuestro trabajo.

Frente a eso, queremos presentarle algunas propuestas concretas para que podamos solucionar, de hecho, los problemas que afectan al pueblo e impedir que las grandes empresas trasnacionales y los bancos trasfieran para el pueblo el costo de la crisis.

Propuestas de articulaciones internacionales:

1. Como respuesta a la crisis, defendemos el fortalecimiento de la estrategia de integración regional, que se materializa desde mecanismos tales como el MERCOSUR, Unasur y Alba.

2. Apoyamos medidas como la sustitución del dólar en las transacciones comerciales por monedas locales, como recién se hizo entre Brasil y Argentina, y sugerimos que esa medida sea adoptada por el conjunto de los países de América Latina.

3. Defendemos la consolidación lo más rápido posible del Banco del Sur, como un agente que promueva el desarrollo regional y estimule el crecimiento del mercado interno entre los países de América Latina y como un mecanismo de control de nuestras reservas, APRA impedir la especulación de los bancos, del FMI y de los intereses del capital de los Estados Unidos.

4. Afirmamos que la crisis actual económica y financiera es de responsabilidad de los países centrales y de los organismos por ellos dirigidos: la OMC, el Banco Mundial y el FMI. Defendemos un nuevo orden internacional que respete la soberanía de los pueblos y naciones.

5. Pedimos vuestro empeño y compromiso con la retirada inmediata de todas las fuerzas extranjeras de Haití. Ningún país de América Latina debe tener bases y presencia militar extranjera. Proponemos, en su lugar, la constitución de un fondo internacional solidario para la reconstrucción económica y social de aquel país. Presentamos también nuestra oposición a la reactivación de la Cuarta Flota de la Marina de Guerra de Estados Unidos en aguas latinoamericanas.

PROPUESTAS DE POLÍTICAS INTERNAS

1. Controlar y reducir inmediatamente las tasas de interés.

2. Imponer un riguroso control del movimiento del capital financiero especulativo, instituyendo quarentenas e impidiendo el libre camino, penalizando con elevados impuestos sus ganancias.

3. Defendemos que todos los gobiernos deben utilizar las riquezas naturales, de energía, del petróleo, de los minerales, para crear fondos solidarios para invertir en la solución definitiva de los problemas del pueblo, como derecho al empleo, educación, tierra, vivienda. Para ello, el gobierno brasilero necesita cancelar inmediatamente la nueva subasta del petróleo, marcada para el 18 de diciembre próximo.

4. El Gobierno Federal debe revisar la política de mantenimiento del superávit primario, que es una vieja y desgastada orientación del FMI -uno de los responsables por la crisis económica internacional. Y debemos usar los recursos del superávit primario para hacer voluminosas inversiones gubernamentales en transporte público, construcción de viviendas populares para la gente de bajos ingresos, valorizando de esa forma la reforma urbana y agraria; incentivando a la producción de alimentos por la agricultura familiar y campesina. Hacer fuertes inversiones en la construcción de escuelas, contratación de profesores para universalizar el acceso a la educación de nuestros jóvenes, en todos los niveles, en escuelas públicas, gratuitas y de calidad.

5. Defendemos que el gobierno establezca metas para la apertura de nuevos puestos de trabajo desde un amplio programa de incentivo a la generación de empleos formales, especialmente, entre los jóvenes. Reajustar inmediatamente el salario mínimo y los beneficios de la seguridad social como principal forma de distribución de renta entre los más pobres.

6. Controlar los precios de los productos agrícolas pagados a los pequeños agricultores, implantando un masivo programa de garantía de compra de alimentos, a través de la CONAB (Compañía Nacional de Abastecimiento). Hoy, las empresas trasnacionales que controlan el comercio agrícola están penalizando a los agricultores, reduciendo en 30%, en media, los precios pagados por el leite, maíz, carne de cerdo y aves. Pero, en el supermercado, el precio continúa en ascenso.

7. Revocar la Lei Kandir (1) y volver a tener impuesto sobre las exportaciones de materias primas agrícolas y minerales para que la población no sea penalizada, para estimular su exportación.

8. El gobierno federal no puede usar dinero público para subsidiar y ayudar a salvar los bancos y empresas especuladoras que siempre ganaron mucho dinero y ahora, en la crisis, quieren transferir su costo a toda la sociedad. Quien siempre defendió el mercado como su "dios regulador", ahora que asuma las consecuencias de eso. En ese sentido, los bancos públicos (BNDES-Banco Nacional de Desarrollo Social, Caja Económica Federal e Banco de Brasil) deberían estar orientados no para prestar socorro al gran capital, sino APRA beneficio de todos los pueblos.

9. Reducir la jornada de trabajo en todo el país y en todos los sectores, sin reducción de los salarios, como una de las formas de aumentar los cupos. Y apenar duramente a las empresas que están dimitiendo.

10. La media continúa concentrada en manos de pocos grupos económicos. Ese cuadro refuerza la difusión de un pensamiento único que privilegia el lucro en perjuicio de las personas y excluye la visión de segmentos sociales y de sus organizaciones del debate público. Para revertir esa situación y poner la media al servicio de la sociedad es preciso ampliar el control de la población sobre las concesiones de radio y TV, fortalecer la comunicación pública y garantizar condiciones para el funcionamiento de las radios comunitarias, poniendo fin a la represión sobre ellas. Por todo eso es urgente que el gobierno federal convoque la Conferencia Nacional de Comunicación.

11. Para garantizar los territorios y la integridad física y cultural de los pueblos indígenas y quilombolas (2), como determina la Constitución, el gobierno federal debe continuar demarcando las tierras y realizando la ‘desintrusão’ (3) de estos territorios en todo el país, sin ceder a las crecientes presiones de los sectores anti-indígenas -tanto políticos como económicos. En la lucha por sus derechos territoriales, los pueblos indígenas y quilombolas han enfrentado la violencia y la discriminación cada vez más fuerte en todo el país. Llamamos especial atención en ese momento a la urgencia para la demarcación de las tierras tradicionales del pueblo indígena Guarani Kaiowá, que vive en Mato Grosso do Sul (centro-oeste de Brasil). Actualmente, ellos están confinados en ínfimas porciones de tierra y, principalmente, por ello hay un alto índice de suicidios entre el pueblo.

12. Realizar la auditoría integral de la deuda pública para lanzar las bases técnicas y jurídicas para la renegociación soberana de su montante y de su pago, considerando las deudas histórica, social y ambiental de las cuales el pueblo trabajador es creedor.

13. Defendemos una reforma política que amplíe los espacios de participación del pueblo en las decisiones políticas. Una reforma no solo electoral, sino que amplíe los instrumentos de democracia directa y participativa.

14. En tiempos de crisis, hay una investida predatoria sobre los recursos naturales como forma de acumulación fácil y rápida; por ello, no podemos aceptar las propuestas irresponsables de cambios en la legislación ambiental por parte de los representantes del agronegocio, que pretende reducir las áreas de reservas legales en la Amazonia y las áreas de encuestas, topos de sierras y áreas inundadas en el que resta de la Mata Atlántica. Demandamos la creación de una política de preservación y recuperación de los biomas brasileros

15. Contra la criminalización de la pobreza y de los movimientos sociales. Por el fin de la violencia y por el libre derecho de manifestación de los que luchan en defensa de los derechos económicos, sociales y culturales de los pueblos.

Esperamos que el gobierno ayude a desencadenar un amplio proceso de debate en la sociedad, en todos los segmentos sociales, para que el pueblo brasilero perciba la gravedad de la crisis, se movilice y luche por cambios.

Atentamente,

* Firman:

Via Campesina Assembléia Popular - AP Coordenação dos Movimentos Sociais - CMS Grito dos Excluídos Continental Grito dos Excluídos Brasil Associação Nacional de Ong’s - ABONG Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra - MST Central Única dos Trabalhadores - CUT União Nacional dos Estudantes - UNE Marcha Mundial de Mulheres - MMM Central dos Trabalhadores e Trabalhadoras do Brasil - CTB Central Geral dos Trabalhadores do Brasil - CGTB Central de Movimentos Populares - CMP Associação Brasileira de Imprensa - ABI Confederação das Associações das Associações de Moradores - CONAM Caritas Brasileira CNBB/Pastorais Sociais Comissão Pastoral da Terra - CPT Conselho Indigenista Missionário - CIMI Movimento dos Pequenos Agricultores - MPA Movimento dos Atingidos por Barragens - MAB Movimento das Mulheres Camponesas - MMC União Brasileira de Mulheres - UBM Coordenação Nacional de Entidades Negras - CONEN Movimento dos Trabalhadores Desempregados - MTD Movimento Trabalhadores Sem Teto - MTST União Nacional Moradia Popular - UNMP Confederação Nacional das Associações de Moradores - CONAM Movimento Nacional de Luta por Moradia - MNLM Ação Cidadania Conselho Brasileiro de Solidariedade com Povos que Lutam pela Paz - CEBRAPAZ Associação Brasileira de Rádios Comunitárias - ABRAÇO Coletivo Brasil de Comunicação - INTERVOZES Rede Brasil sobre Instituições Financeiras Multilaterais Jubileu Sul Brasil Movimento pela Libertação dos Sem Terras - MLST União Estudantes Secundaristas - UBES União Juventude Socialista - UJS Evangélicos pela Justiça - EPJ União nacional de Entidades Negras - UNEGRO Federação Estudantes de Agronomia do Brasil - FEAB Pastoral da Juventude do Meio Rural - PJR Associação dos Estudantes de Engenharia Florestal - ABEEF Movimento dos Trabalhadores Desempregados - MTD Confederação Nacional Trabalhadores Entidades de Ensino - CONTEE Confederação Nacional Trabalhadores da Educação - CNTE Confederação Nacional do Ramo Químico - CNQ/CUT Federação Única dos Petroleiros - FUP Sindicato Nacional dos Aposentados e Pensionistas - SINTAP/CUT Associação Nacional de Pós-graduandos - ANPG Confederação Nacional dos Metalúrgicos - CNM/CUT Movimento Camponês Popular - MCP Coordenação das Organizações Indígenas da Amazônia Brasileira - COIAB Conselho Indigenista de Roraima - CIR Federação Trabalhadores Metalúrgicos do Rio Grande do Sul Ação Franciscana de Ecologia e Solidariedade Instituto Nacional Estudos Sócio-econômicos - INESC


Notas de la traducción / edición:

(1) La Ley Kandir isenta del tributo ‘ICMS’ (Impuesto sobre Circulación de Mercancías y Prestación de Servicios) los productos y servicios destinados a la exportación. Su autor fue el diputado Antônio Kandir (PSDB- SP)

(2) Quilombolas es designación común a los esclavos refugiados en ‘quilombos’, o descendientes de esclavos cuyos antepasados huyeron de las plantaciones de caña de azúcar para constituir comunidades quilombolas. Hoy, más de dos mil comunidades quilombolas en todo el territorio brasilero se mantienen vivas y actuantes, luchando por el derecho a la propiedad de sus tierras, consagrado por la Constitución Federal de 1988.

(3) ‘Desintrusão’ - retirada de los invasores de tierras.

Por, Adital
http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=ES&cod=36246

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Durante mucho tiempo, el escritor boliviano  soñó con dedicarse a la política. No desde la militancia en un partido, aclara, sino como analista político en un periódico. En 1985 llegó a Buenos Aires y se hizo hincha de Boca mientras cursaba la carrera de Relaciones Internacionales. Pronto se dio cuenta de que quería escribir ficción. Empezó a bosquejar un camino que lo llevó de los cuentos breves a las novelas, hasta que en 1988 fue a estudiar a los Estados Unidos –donde reside actualmente– y casi sin darse cuenta la literatura fue desplazando ese viejo sueño. No del todo, claro, porque en muchas de sus novelas, como en la última Palacio Quemado (Alfaguara), la narración se transforma en un espacio donde emergen las relaciones “perversas” entre el poder y los intelectuales, entre la política y la violencia. Sin comprometerse con los colores de un partido –como muchos otros aprendió que lo mejor era “picotear” tanto de la centro-izquierda como de la centro-derecha–, Oscar es un historiador que alquila su pluma al mejor postor y escribe los discursos del presidente, Canedo de la Tapia, en un período de huelgas y protestas callejeras. Fascinado con las bambalinas del poder, poco a poco pone las palabras al servicio de la justificación de una nueva ley impositiva aprobada por el gabinete de ministros. Pero la Central Obrera rechaza al gobierno al grito de “fusil, metralla, el pueblo no se calla”. Aunque su misión consiste en amortiguar los ánimos exaltados del pueblo, ingresar en las entrañas de la casa de gobierno boliviana tiene sus costos: perder perspectiva crítica, autonomía. Pero mientras escribe para Canedo, Oscar alcanzará a comprender las razones que llevaron a su hermano a suicidarse treinta años atrás.

Palacio Quemado es una novela en la que Paz Soldán captó las transformaciones profundas que se avecinaban en la política de Bolivia. “Quería que hubiera un retrato de la clase media bien intencionada que admitía que había que cambiar las estructuras profundas del país, pero que a la vez trataba de que se postergaran esos cambios porque sabía que inevitablemente iba a conllevar una pérdida de su peso político. Quieren cambiar, pero no están muy decididos a hacerlo”, plantea el escritor boliviano en la entrevista con Página/12.

–¿Cómo hizo para “anticipar” la llegada de Evo Morales a la presidencia?

–Eso es bien curioso, porque escribí la novela entre 2004 y 2005. En ese momento estaba Carlos Mesa en el poder y todavía tenía un par de años de mandato, que luego se acortaron. Lo que fue muy raro es que cuando ya había entregado el manuscrito de Palacio Quemado, a fines de 2005, Evo ganó las elecciones y asumió en enero de 2006. Mi novela salió a mediados del 2006, entonces muchas cosas que se leyeron en la novela como que si las hubiera dicho cuando cambió el modelo y subió Evo, ya estaban escritas antes. Yo quería leer la crisis del segundo gobierno de Sánchez de Lozada, que terminó con más de 60 muertos, como el fin del modelo neoliberal en Bolivia. Ya Carlos Mesa anunciaba la transición hacia otra cosa, el modelo ya había explotado por dentro. La idea de la novela era convertir eso en una especie de final simbólico.

–¿Escribió discursos políticos alguna vez?

–No, nunca. Lo más curioso es que la gente piensa que he estado metido en política, y de hecho hubo un rumor en Bolivia y hace un año me preguntaron si yo escribía discursos para Evo. Y me sentí un poco ofendido porque Evo improvisa (risas). Y el secreto de su éxito y de sus errores es que Evo dice cosas intempestivas todo el tiempo. Pero tengo amigos escritores en Bolivia que han escrito discursos para otros presidentes, y cuando contaba esta novela en Perú, Chile o en México siempre tenía otros amigos escritores que me decían: “Ah, como fulanito”, y eso me relevaba la relación estrecha que ha existido siempre entre los intelectuales y el poder en América latina. Era el tema de fondo que me interesaba explorar.

–¿Cómo analiza esa relación?

–La veo como una relación perversa. Octavio Paz decía que a América latina le faltaba un pensamiento crítico. Y creo que parte de la explicación tiene que ver con el hecho de que a los intelectuales latinoamericanos les ha costado cortar amarras con el poder. La relación es bien ambivalente. Siempre ha habido escritores con una gran independencia política, que han sido capaces de luchar por sus ideas y que han mantenido una distancia muy sana con respecto al poder. Y lo han criticado. Pero uno de los gestos más típicos es criticar, pero a la vez estar fascinados por ese poder. Y a los políticos les interesa cooptar a los intelectuales. Quizás el caso paradigmático de esta ambivalencia es García Márquez. El otoño del patriarca es una de las mejores novelas sobre la corrupción del poder en América latina. Pero García Márquez no pudo mantener esa lucidez en su vida diaria. Todos sus justificativos respecto de su relación con (Fidel) Castro siempre han hecho agua.

–¿Alguna vez intentaron cooptarlo en Bolivia?

–No directamente, nunca recibí un llamado. Pero a veces cuando voy a Cochabamba me preguntan si estaría interesado en meterme en política, y una de las cosas que siempre he respondido es que parte de mi credibilidad, si puede llamarse así, como escritor, tiene que ver con el hecho de que en todos estos años me mantuve al margen. Y eso me ha dado libertad para poder criticar a Sánchez de Lozada y a Evo. Uno nunca puede decir nunca, pero escribí mucho sobre la situación política boliviana para periódicos en el exterior, y de alguna forma siento que perdería mucho si participara en política. Ahora, si de verdad me llamaran y me apasionara la política, mandaría todo al diablo, pero la política no es algo que me tiente lo suficiente. Me tienta más la posición del escritor o del intelectual que trata de entender lo que está ocurriendo en su país.

–¿Pero qué pasaría si le ofrecieran ser ministro de Cultura?

–(Piensa.) Creo que el problema de los intelectuales en Latinoamérica, y espero no comerme estas palabras algún día (risas), es que sentimos que a veces las palabras no son suficientes y buscamos influir en el curso de los acontecimientos. Pero de verdad pienso que escribir es una de las formas más intensas que tenemos de relacionarnos con la política. A veces tenemos una idea muy limitada de lo que significa la política, y esa idea limitada es ser político. Lo que no me interesa es la indiferencia política, pero para mi temperamento, la forma adecuada que he encontrado, casi por accidente, ha sido la reflexión a través de ensayos, crónicas o novelas. En mis novelas la política ha aparecido de manera casi obsesiva.
Paz Soldán reconoce que esa obsesión se fue agotando. En febrero publicará en España su nueva novela, Los vivos y los muertos, ambientada en un colegio norteamericano. “Ni siquiera hay personajes latinos –anticipa el escritor–. Es una novela sobre la psicopatología de la violencia en la vida cotidiana en los Estados Unidos. Es mi primera novela no ambientada en Bolivia. Lo que siento que ha pasado es que desde la llegada de Evo al poder ha habido tanto interés en los medios por lo que está ocurriendo en Bolivia que he estado escribiendo muchos artículos, ensayos y crónicas para entender la situación boliviana, y de alguna forma me he saturado del tema. Me parece que la ficción se me ha convertido en un escape de tanto estar metido en el día a día de Bolivia.”

–¿Qué cuestiones le interesan del proceso que encabeza Evo en Bolivia?

–El cambio era necesario. En los últimos quince años se hicieron muchos esfuerzos para que haya una mayor inclusión social y que grupos tradicionalmente excluidos de la toma de decisiones tuvieran un mayor peso político. Con Evo eso se revitalizó, y es una de las mejores cosas que le ha pasado a la política boliviana. La foto oficial del poder es mucho más representativa de lo que es hoy Bolivia. También creo que la forma en que se aplicó el modelo neoliberal en Bolivia fue salvaje y la recuperación de la soberanía nacional a través de ciertas decisiones como la nacionalización del petróleo ha sido muy positiva.

–¿Qué aspectos de la política de Evo considera erráticos?

–No se puede hacer una revolución sin incluir las demandas de Santa Cruz, que en este momento es el departamento más poderoso económicamente; un departamento que tiene una idiosincrasia diferente a la región andina. La gente piensa que Bolivia es un país andino, pero más de la mitad del país pertenece a la cuenca del Amazonas, al trópico. Santa Cruz tiene un peso político que no está acorde con su influencia en la economía nacional. Hacer esta revolución etnopopulista de Evo, una revolución de izquierda en la que los indígenas tienen un mayor poder en la toma de decisiones, era algo que se tenía que hacer hace mucho tiempo. Pero a Santa Cruz hay que darle un mayor peso político, y creo que ese es un error de Evo.
Por, Silvina Friera
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La región Caribe ha sido el “laboratorio experimental inicial” de los procesos de privatización de los servicios públicos esenciales. El Gobierno ha adecuado las condiciones jurídicas y políticas nacionales y regionales a los propósitos de las empresas transnacionales, más específicamente las multinacionales españolas a través de la estrategia Confianza Inversionista y Seguridad Jurídica. Así, el Grupo Unión Fenosa resultó como operador ‘calificado’ que, para su beneficio, usa estadísticas ficticias y la calumnia contra todos los usuarios(as) como fraudulentos.

Para 2006, período de reelección del presidente Uribe Vélez, a través del nuevo Plan Nacional de Desarrollo, Unión Fenosa consiguió la prórroga de los artículos 63 y 64 de la Ley 812 de 2003, para mantener como norma permanente las “zonas especiales” de prestación del servicio. Consiguió que el gobierno nacional y los entes territoriales continúen asumiendo los costos de construcción de nuevas redes para ampliación de cobertura y la construcción de las redes de los barrios subnormales. En últimas, un contubernio que pone al usuario final como único responsable de garantizarse la prestación del servicio de energía eléctrica, y que favorece económicamente y en su posición comercial las decisiones e intereses de esta transnacional. De este modo, la Unión Fenosa escurre, evita, la obligación de hacer las inversiones necesarias para la prestación del servicio.

Como consecuencia, la región adolece de una mala calidad en el servicio, de falta de confiabilidad y seguridad del sistema, y pésima continuidad del servicio prestado, deficiencias que han traído como consecuencia un sinnúmero de muertes de niños, niñas, jóvenes, adultos y ancianos por electrocuciones, resultantes de las permanentes oscilaciones en la potencia de la energía, que al sobrepaso de los rangos permitidos provoca sobrecargas en la energía que debe llegar a una vivienda.

Atlántico, con 149 accidentes, es el departamento que más victimas tuvo de 2004 a 2011, sumando hoy en toda la región unas 600 personas entre electrocutados y afectados, siendo casos emblemáticos las más de 15 víctimas que se dieron en septiembre-octubre de 2009 en Barranquilla y las más de siete en lo que va corrido de 2011, siendo el caso más triste el de una niña de apenas 8 meses de nacida que se electrocutó al tocar una lavadora. La tragedia no es única, pues tres miembros de una misma familia se electrocutaron en 2008 en Cartagena. Asimismo, se produjo la quema de dos viviendas en enero de 2011 en el municipio de San Pelayo (Córdoba). Se ha presentado también la quema de electrodomésticos, con todas las trabas por parte de la transnacional en el reconocimiento de tales perjuicios. Y qué decir de los daños de bienes perecederos que afectan a los pequeños comerciante, a quienes los racionamientos indiscriminados les dañan sus productos.



Sus manos en nuestros bolsillos. Del Fondo Nacional de Energía Social que aprobó el Decreto 160 de 2004, el Grupo Unión Fenosa llega ya a más de 362 mil millones de pesos apropiados, obtenidos mediante el reconocimiento de los subsidios con los cuales el Fondo cubre a las zonas especiales, monto que además se beneficia de la reducción del rango de consumo subsidiable, que la Unidad de Planeación Minero-energética, adscrita al Ministerio de Minas y Energía, profiere por la Resolución 355 de 2004, que pasa con gradualidad de 200KWh/Mes a 173KWH/Mes a hoy.

En amplios sectores del país, la situación de hoy margina del acceso universal a los servicios de energía eléctrica y agua potable a una gran franja de la población, y quienes lo gozan no cuentan con un servicio de calidad, continuidad, seguridad y confiabilidad, haciendo que el interés privado prevalezca sobre el interés público o social. El Estado colombiano, obligado constitucionalmente a garantizar la prestación de los servicios públicos esenciales, en lugar de salvaguardar los principios de respeto a la dignidad humana y la prevalencia del interés general, desvirtúa sus fines. Procede así por la sujeción económica, política y social a los intereses de las empresas transnacionales prestadoras de los servicios ‘públicos’.

Así entregan el sector eléctrico

Constreñido, acosado, atrapado en la maraña de intereses tejidos desde los centros del pensamiento financiero de la banca multilateral, el gobierno nacional traza políticas y regula los servicios públicos a su favor. Así logran obtener excesivas ganancias, producto de un enriquecimiento sin causa; igualmente, distraer y encubrir la atención frente a los abusos permanentes que las empresas multinacionales cometen contra los usuarios de los servicios, y la vulneración que hacen de la soberanía cuando violan normas constitucionales, legales, regulatorias, muchas veces por ellas elaboradas y puestas a disposición del Gobierno para su aprobación.

La histórica ausencia de políticas estructurales y estratégicas, debidamente planificadas, parte del Estado colombiano para la prestación de los servicios públicos domiciliarios, en particular para el sector energía eléctrica. Ello explica que en la región caribeña operadores ‘calificados’ fueran sustituidos tres veces en menos de tres años (1998-2000), para prestar el servicio domiciliario y el negocio fuera entregado a la multinacional Unión Fenosa Internacional desde noviembre del año 2000. Todo con el argumento de que los requisitos para ser calificados como inversionistas estratégicos en distribución y comercialización de energía eran cumplidos por el Grupo Unión Fenosa, dado que los inversionistas iníciales –Electricidad de Caracas-Houston Industries–, tanto en experiencia en el sector energía como en posesión de activos y patrimonio, no tenían la solidez que anunciaban.

Con aquel argumento, el Ministerio de Minas y Energía no impidió ni vetó la venta de acciones en noviembre de 2000 al nuevo accionista Unión Fenosa, que en adelante entró a operar como inversionista estratégico del sistema eléctrico regional, al cumplir con los requisitos establecidos: prestar el servicio de distribución de energía eléctrica a un mínimo de 500 mil usuarios, tener activos por un valor superior a 500 millones de dólares y un patrimonio no inferior a 150 millones de dólares.

Otras expresiones más de toda la realidad vivida, como odisea cotidiana desde la llegada de Unión Fenosa, como operador privado para la prestación del servicio ‘público’ de energía eléctrica en la región, podemos demostrarla con los siguientes hechos:

Usuarios en la mira. A sólo seis meses de comenzar a operar el sistema de distribución y comercialización de energía eléctrica a través de sus filiales Electricaribe y Electrocosta, el Grupo Fenosa, como estrategia muy calculada, amenaza con un apagón en toda la costa Caribe por los altos niveles de pérdida de energía eléctrica, que, según estas empresas, originaba la existencia de unos barrios no legalizados en toda la región. A pesar de tener la obligación legal y los procedimientos regulatorios de facturación del servicio, usó este pretexto para evadir el cumplimiento de un fallo de acción popular en Riohacha (La Guajira).

El fallo, confirmado en segunda instancia por el Consejo de Estado (junio de 2001), obligaba al Grupo a construir redes de energía para la prestación del servicio en un barrio popular. Se obligaba de esta manera, y al mismo tiempo, al Estado a improvisar la solución en estos asentamientos con acciones de corto y mediano plazo, sin invertir en el mejoramiento de la infraestructura eléctrica y las ampliaciones de cobertura, tal como señala la normatividad legal vigente y los documentos Conpes referenciados (ver recuadro 1).

Con esta estrategia, en simultáneo con la de posicionar ante la opinión pública nacional e internacional que los usuarios de la costa Caribe teníamos la “cultura del no pago” del servicio, y que lo tomamos de manera fraudulenta, promovió y logró a corto plazo, en el proceso de negociación con el gobierno nacional, la aplicación de medidas estrictamente temporales para la medición de la energía, con macromedidores y facturación colectiva, cuyo cobro realizarían representantes de las comunidades, comprometiéndose el Gobierno a destinarles fondos importantes a los municipios para que éstos coordinaran la instalación de redes y medidores individuales en esos barrios.

Es aquella una estrategia-acuerdo que culmina con la promulgación de la Resolución CREG 120 de 2001, que no es más que trasladarles la responsabilidad de prestación del servicio de energía eléctrica a los usuarios de los sectores vulnerables. Además, le permitió a Fenosa actualizar el inventario de activos de Electrocosta y Electricaribe, valorados ‘erróneamente’ en 1996*. Así se favorecía al Grupo con el aumento de la tarifa y cuyos ingresos fueron superiores a 21 mil millones de pesos anuales, poniendo en clara evidencia la corrupción y la alteración de cifras que anteceden y acompañan las transacciones de privatización, hechos que hasta hoy día permanecen impunes.

Amenazas de suspensión. No satisfecha la empresa, y mientras las comunidades se debatían en acciones organizativas y de resistencia en defensa de sus derechos y por el acceso universal a la prestación del servicio de energía con confiabilidad, calidad, continuidad y seguridad, Unión Fenosa fraguaba su próxima estrategia de presión. En octubre de 2002, mediante comunicados a las alcaldías de 125 municipios, informa la decisión unilateral de suspender el servicio de energía eléctrica desde noviembre de 2002. Para entonces ya tenía una reprogramación de circuitos en toda la región, para no afectar al sector comercial, industrial y de servicios con los racionamientos masivos que venía haciendo. Coincidencialmente, correspondían a municipios y corregimientos de las “zonas de rehabilitación y consolidación”, creadas mediante decreto de estado de excepción por el gobierno Uribe y que luego fue declarado inconstitucional por la Corte, provocando con tal acción los acuerdos del 5 de diciembre de 2002, asumidos entre el gobierno nacional, las alcaldías y las gobernaciones de la región con el Grupo Unión Fenosa. Se destacan estos puntos:
  • A. Expedición en un término no mayor de seis meses de la reglamentación de un nuevo sistema de comercialización de energía eléctrica prepago para los municipios con mayores problemas de acceso al servicio.
  • B. Creación de comercializadoras municipales para las zonas de difícil gestión, con participación de municipios, usuarios, empresarios y las dos electrificadoras, incluida la cooperación internacional (léase acción social de Fenosa).
  • C. Control por parte de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (entidad estatal que vigila, controla e inspecciona a las empresas de servicios públicos domiciliarios), que trazó un plan de gestión de clientes para construir confianzas, y para comprometer a la comunidad en el cumplimiento de la legislación y la armonización de derechos y deberes (con olvido de que los deberes se consolidan y fortalecen en tanto se respetan y realizan los derechos).
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Como consecuencia, surgió la Ley 812 de 2003 (Plan Nacional de Desarrollo 2002-2006), reglamentación a la reforma tributaria, y la Ley 788 de 2002, ante el compromiso estatal para la cancelación de subsidios de manera oportuna. Todo, concebido dentro del Plan Estratégico 2002-2007 de la transnacional, cuya ejecución tenía como meta estratégica para 2002 obtener beneficios económicos antes que amortizaciones, intereses e impuestos y beneficio positivo para 2004.

La calumnia de los usuarios fraudulentos. Para 2003 sigue haciendo alarde de su gran experiencia en el sector energético y amenaza nuevamente con la limitación del servicio, luego de someternos a más de dos años de suspensión masiva e indiscriminada del servicio de energía eléctrica en toda la región, lo cual provoca la reacción de la población con bloqueos de vía, alteración del orden público, quemas de oficinas de atención de la empresa, etcétera, y ante la pérdida de ejecutoria por vencimiento de vigencia de la Resolución CREG 120/2001 –cuyo tiempo fue ampliado.

Ya posicionada Fenosa, sus calumnias de que todos los usuarios cometíamos hechos fraudulentos, mostrando para ello estadísticas ficticias y firmas de convenios de pago, reconociendo sanciones por fraudes, logradas a través de constreñimiento ejercido contra los usuarios, logra la reunión del 15 de noviembre de 2003, puliendo mucho más las propuestas de acuerdos llevadas a la mesa con cinismo empresarial, y plantea que asumirá el 25 por ciento de la deuda contraída a la fecha por los usuarios de los barrios “no legalizados” o denominados de circuitos subnormales por la norma, cuando ya, a través del pago de subsidios por parte del Gobierno y el cobro coercitivo a los usuarios, había conseguido apropiarse de los costos de la prestación de un servicio ineficiente, a pesar de que la norma prohíbe trasladarles a los usuarios esos costos vía tarifa y que le representaban el aseguramiento de un enriquecimiento sin causa.

Asimismo, logra la materialización real de sus políticas perversas, con la reglamentación por decreto de las zonas especiales de prestación del servicio de energía eléctrica –Decretos 3734, 3735, 3652 de diciembre 29 de 2003– y se asegura el pago de las deudas contraídas por el sector oficial a través de la Ley 859 de diciembre de 2003 y la Resolución 1817726 de diciembre 30 de 2003, al igual que el Decreto 160 de 2004, que crea el fondo de energía social–, que permite a la transnacional constituir la empresa Energía Social de la Costa S.A. E.S.P. (Energisocial) que afianza más el monopolio privado en la prestación del servicio, con ‘ventajas’ económicas que señalamos al comenzar en el cuarto párrafo.

Cobros ilegales y manipulación de medidores. Otros hechos que agravan la conducta de esta transnacional son la manipulación permanente de los medidores, los cobros de sanciones pecuniarias sin tener facultades legales y constitucionales para hacerla, con las que creó una opinión frente al gobierno nacional, de pérdidas económicas por fraude en las conexiones de los usuarios, y además creando como propio el argumento de que “las condiciones económicas de la zona Caribe han alentado el fraude de energía”. Con fortuna, esta práctica de cinismo empresarial ha sido limitada por fallos de la Corte Constitucional, toda vez que, a pesar de reiteradas sentencias de este alto tribunal, que niegan facultades constitucionales y legales para imponerlas, su argucia les permite configurar figuras jurídicas para burlar la ley e imponer su voluntad.

Para mantener la distracción de que los usuarios de la región Caribe se caracterizan por la cultura del no pago, pretenden demostrarlo a través de: deudas creadas –más allá de la mera facturación del consumo registrado en las viviendas–, sobrefacturaciones –con la figura de “consumo estimado”– y altas tarifas en las zonas especiales o subnormales, zonas a las cuales, a pesar de no tener condiciones técnicas adecuadas, se les aplica un costo unitario de prestación del servicio que se promedia en 375 pesos, por encima de las zonas ‘normalizadas’, es decir, mayor que el costo unitario de aquellas que cuentan con una infraestructura en ‘óptimas’ condiciones, cuyo promedio se factura en 318 pesos.

*    Es decir, dos años antes de la primera sustitución de acciones por parte del Estado a los operadores iníciales y cuando las empresas eran públicas.


Recuadro 1

El Estado tiene la responsabilidad de garantizar y asegurar, a través de agentes públicos o privados, la ejecución de las inversiones necesarias para el abastecimiento pleno de la demanda de energía eléctrica. La vinculación de capital privado al sector eléctrico, por parte del Estado colombiano y en particular en la región caribeña, mediante la venta de activos o acciones de propiedad de la nación, los municipios o los departamentos, se adelanta en ‘cumplimiento’ de la Constitución y sus leyes reglamentarias –Ley 142 de 1994 (Régimen Legal de los Servicios Públicos Domiciliarios) y Ley 143 de 1994 (Ley Eléctrica)– y sus normas modificatorias.

Los Documentos del Consejo Nacional de Planeación Económico Social (Conpes), 2763 de 1995, 2775 de 1995, 2852 de 1997, 2929 de 1997, 2950 de 1998 y 2993 de 1998, aprueban los criterios para la vinculación privada por parte del gobierno nacional, bajo los siguientes objetivos macroeconómicos, sectoriales y sociales:

Macroeconómicos: I). Maximizar los ingresos para la Nación, con el fin de equilibrar las cuentas del sector público. II). Desarrollar el mercado de capitales nacional.

Sectoriales: I). Garantizar la continuidad, la calidad y la seguridad del servicio eléctrico. II). Promover la competencia en el sector eléctrico, mediante la vinculación del sector privado en la propiedad y la operación de las empresas. III). Establecer nuevas empresas privadas con capacidad técnica y financiera que inviertan en la expansión del sector. IV). Promover el aumento de la eficiencia y la productividad en las actividades de la industria eléctrica.

Sociales: I). Propender por que la mejora en eficiencia se traduzca en reducción del costo de los servicios a los consumidores y la subsecuente racionalización tarifaria. II). Propiciar la democratización de la propiedad y la participación de trabajadores y consumidores en la propiedad de las empresas privadas. III). Proteger los derechos de los trabajadores.


Características del sector energético en la región Caribe


La región caribe colombiana es una de las de mayor riqueza energética en Colombia. Con las más grandes reservas de carbón, 90 por ciento (5.900 millones) de las reservas medidas del país. En Gas Natural, las reservas ascienden a 2.709 GPC, que equivalen al 37,7 del total nacional. Posee una capacidad instalada de generación de electricidad de 2,483.6 MW y una demanda pico de 1.670 MW. Adicionalmente, cuenta con los mayores índices del potencial eólico y solar del país. La transnacional de gas natural.

Posee suficiente infraestructura energética que incluye, entre otros, 890 kilómetros de gasoductos, sin contar con el de Ballena-Barranca, que comunica los mercados de la Costa con el interior del país. Cuenta también con 1.417 kilómetros de líneas de transmisión de 230 KV y una línea de 500 KV que conecta los sistemas de la región y del interior. La producción de derivados de la refinería de Cartagena, cuya carga es de 75,9 KBDC de crudo, es suficiente para atender la demanda regional.

En la estructura sectorial del consumo de electricidad en la costa Caribe, descontando las pérdidas técnicas de energía (30 por ciento), se tiene que el sector residencial consume el 55 por ciento de la energía eléctrica, y le siguen en orden de importancia el sector industrial, con el 18 por ciento; el comercial, con el 14, y el oficial con el 9. El alumbrado público y otros concentran el 4 por ciento y el 1 por ciento del consumo de electricidad respectivamente, según fuente de la Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME).

Con respecto al servicio de electricidad en el sector residencial, se estima que la cobertura actual en la región Caribe es del 87 por ciento (urbano y rural). En la actualidad, el mercado de usuarios no regulados es atendido por nueve comercializadores en Atlántico y seis en Bolívar y Córdoba, respectivamente. En cuanto al mercado regulado, en Atlántico y Bolívar tres y cuatro comercializadores compiten por tal mercado (estratos 5 y 6) El mercado regulado de la región Caribe agrupa a cerca del 15 por ciento de los usuarios de este tipo del país.

De otro lado, las empresas prestadoras del servicio de energía, filiales de Gas Natural Fenosa, en la región Caribe prestan el servicio con las siguientes características:
  1. Tienen 1.600 mil usuarios aproximadamente (70 por ciento en estratos 1 y 2).
  2. La región Caribe presenta un NBI (Necesidades Básicas Insatisfechas) de 36,54 por ciento en promedio, frente al 23,6 por ciento nacional, y un Índice de Miseria de 15,33 por ciento promedio frente al índice nacional de 7,23.
  3. Tienen una cobertura del servicio de distribución y comercialización del 82 por ciento, aproximadamente, con respecto al total porcentual del 87 por ciento.
Publicado enEdición 169
Miércoles, 20 Abril 2011 18:52

¿En qué va el caso de los niños de Tame?

Tras el asesinato de la doctora Gloria Gaona, jueza que conocía el caso contra el subteniente Raúl Muñoz Linares por la violación de dos niñas y el asesinato de una de ellas junto a sus dos hermanitos, hechos ocurridos en octubre de 2010 en el municipio de Tame, José Álvaro Torres, padre de Jenny, Jimmy y Jefferson, recibió amenazas contra su vida y la de su núcleo familiar, lo cual lo obligó de nuevo a desplazarse y solicitar protección. Fue trasladado a Bogotá. Entre tanto, los abogados de las víctimas, quienes el mismo día del asesinato de la jueza también recibieron llamadas intimidatorias, solicitan a la Corte Suprema de Justicia que el proceso sea radicado en la capital del país para darle continuidad al juicio y evitar más hechos que atenten contra la justicia.

El 22 de marzo de 2011, pasadas las 8 de la mañana, cuando faltaban nueve días para que se reanudara la audiencia preparatoria que había sido suspendida luego de que la jueza Gaona advirtiera maniobras dilatorias por parte de la defensa del subteniente Muñoz, acusado de violar a dos menores de edad y luego asesinar a una de ellas junto a sus dos hermanitos, la jueza fue asesinada por un sicario en pleno corazón de Saravena. El homicida se acercó a pie y luego huyó en moto, tras dispararle sin piedad en la cabeza a la jueza cuando se dirigía a su lugar de trabajo.
 
El hecho conmocionó al país. Organizaciones internacionales como Amnistía Internacional, Naciones Unidas, Organización Mundial contra la Tortura reaccionaron repudiando el atentado contra una mujer consagrada a impartir justicia y que en ese momento llevaba el delicado caso del subteniente del Ejército que en octubre de 2010, cuando sucedieron los hechos, comandaba la cuadrilla Buitres 2, adscrita a la Brigada Móvil 5.

Sin duda, uno de los más afectados por el asesinato de la jueza fue el propio José Álvaro Torres, quien en ese momento residía en Saravena. “Me mataron a la juez”, llamó preocupado a informarles a sus abogados sobre la noticia que corría por el aire. “Yo nunca crucé palabra directamente con la jueza, pero si agradecí mucho que durante la última audiencia que hubo, que no pudimos terminar, ella le llamó la atención a la defensa y regañó a las abogadas por renunciar en la mitad de la audiencia, eso fue importante porque uno como familia de las víctimas se siente como si estuviera perdiendo el tiempo en esas cosas y viéndole la cara al asesino de mis hijos sin que nada pase. Ese día la mamá de los niños, que era la primera vez que iba, se desmayó porque le afectó mucho ver al militar que abusó de la niña y quien mató a nuestros tres hijos porque para nosotros fue él”, dice acongojado don José Álvaro.

Las autoridades también descalificaron el hecho. Desde el Vicepresidente de la república, pasando por senadores y el Ministro del Interior, altos funcionarios salieron al paso y en diferentes escenarios públicos y medios de comunicación condenaron lo sucedido, al tiempo que reclamaron celeridad y todo el peso de la ley para aclarar y condenar la muerte la jueza. De inmediato se iniciaron las investigaciones y se ofrecieron recompensas para identificar al asesino, de quien sólo se tiene su retrato hablado.

Independientemente de las ‘razones’ que tuvo el asesino, el proceso se ha visto afectado y la reanudación de la audiencia preparatoria, programada para el 31 de marzo, no se realizó. Tras la polémica generada por el eco que los medios de comunicación les dieron a los cuestionamientos que la jueza Gaona hizo de la Defensoría Militar (Demil), encargada de la defensa del subteniente Muñoz, aún no es claro si ellos continuarán con el proceso, pues públicamente se ha dicho que en sus estatutos está prohibido defender a personas acusadas de delitos sexuales.

El Juzgado de Saravena fue trasladado a Arauca y con él sus procesos, incluido el caso de los niños de Tame. El pasado 11 de abril fue respondida favorablemente la solicitud de Humanidad Vigente –organización que acompaña a las víctimas en este caso–, presentada ante la Corte Suprema de Justicia, para que el proceso fuera radicado en Bogotá, ya que es un lugar donde con mayor seguridad se les pueden brindar garantías judiciales y de seguridad a los funcionarios de justicia y las familias involucradas, los posibles testigos e incluso los abogados que participan en el caso.

Dice la comunicación de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia que el pasado 8 de abril se decidió, tal como lo alegara Humanidad Vigente, que “las víctimas y los testigos en el proceso penal que se adelanta contra Raúl Muñoz Linares han sido objeto de hostigamientos, lo cual ha dado lugar a las denuncias correspondientes” y “debido a la situación de orden público imperante en esa parte del territorio colombiano, el gobierno nacional ordenó el traslado del padre de las víctimas a la ciudad de Bogotá a fin de garantizar su vida; que la secretaria del juzgado se encuentra protegida y que el Consejo Superior de la Judicatura ordenó el traslado del despacho a la ciudad de Arauca, sin duda alguna tienen la virtualidad para alterar la competencia por poner en grave riesgo la función de administrar justicia y la seguridad e integridad de los demás intervinientes”.

A la espera

En medio de la incertidumbre sobre cuándo se reinicien las audiencias, el señor José Álvaro Torres y los padres de la otra niña que fue víctima de violencia sexual por parte del militar, y cuyo testimonio fue el que finalmente facilitó la identificación y captura del subteniente Raúl Muñoz Linares, los familiares y las comunidades del distrito de Flor Amarillo esperan que, tal como lo advirtió la jueza Gaona, no haya lugar a vencimiento de términos y el militar implicado no quede en libertad, que se dé continuidad al proceso penal, a las investigaciones que adelanta la Fiscalía, y se hagan efectivos sus derechos fundamentales a la verdad, justicia y reparación integral.


Datos claves del caso


  • Al militar se le acusa de doble acceso carnal violento en menor de edad: una fue Jenny Torres, de 14 años, la niña que además fue masacrada con sus hermanitos el 14 de octubre de 2010; la otra niña, de la que por seguridad se reserva el nombre, fue violada por el subteniente Muñoz Linares el 2 de octubre y en ese momento ella tenía 13 años
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  • El otro delito imputado dentro del mismo proceso es el de triple homicidio de Jenny, Jimmy y Jefferson, bajo varias circunstancias agravantes, entre otras la de sevicia. En este punto es importante aclarar que es un solo proceso, por lo cual la defensa del militar Muñoz Linares debe actuar por los dos delitos y no sólo por homicidio.
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  • El subteniente Raúl Muñoz Linares no ha aceptado su responsabilidad en ninguno de los delitos imputados. En su declaración, el militar señala que tuvo relaciones sexuales consentidas con las dos niñas, lo que no significa aceptación del cargo.
Publicado enEdición 168
1.-TRAIDOR A SU CLASE. De resultar cierto que Juan Manuel Santos lleva preparándose para ser presidente de la República desde que era pequeño, como no cesa de repetir cualquiera en Bogotá a quien se le requiera su opinión, resulta entonces obligado reconocer aquí, en este preciso momento en el que Colombia aspira a conjurar de forma definitiva los espantos de su historia, que los primeros seis meses de su mandato constituyen bajo casi cualquier baremo un magnífico premio a su temprana vocación.

No sólo ganó la elección con casi el 70% del voto popular , el porcentaje más elevado de la historia reciente, sino que, por el momento, resulta difícil encontrar una sola voz, incluso entre aquellos que recelaban de su ascenso o de su mal disimulada voluntad de poder, que se manifieste abiertamente en su contra. Su índice de popularidad tras los primeros cien días de presidencia superó el 90%.

Y así da comienzo la entrevista. Ha logrado usted una rara unanimidad en sus primeros meses de mandato, le digo, sentados en su despacho. Ha sorprendido usted a sus partidarios, ha confundido a sus críticos, algunos de los cuales, según he podido comprobar estos días, aprecian ahora sus primeras decisiones, sus primeros anuncios, y parece encandilar con su encanto -que, por cierto, no resulta evidente a primera vista- a casi todo el mundo, dentro y fuera de Colombia, empezando por Caracas, plaza de reconocida dificultad para el toreo en la política latinoamericana. Quizá tenía todo planeado, incluso esto, ya que parece trazar estrategias con tanta antelación.

- No, no. Esto ha salido de forma espontánea. Pero también creo que lo que está saliendo es una forma de pensar que no era un secreto. Llevaba escribiendo desde hace mucho tiempo sobre todo lo que estoy haciendo. Nací en una familia muy liberal, liberal en el sentido político de la palabra. Creo que este país necesita avanzar mucho en materia de justicia social. Avanzar muchísimo en materia de cicatrizar las heridas que la violencia le ha dejado y que nos han obligado a pensar y a discutir siempre sobre el pasado y no sobre el futuro. Si logramos cicatrizar esas heridas y distribuir mejor la riqueza que estamos creando, este país es imparable.

A finales del año pasado, Santos leyó una biografía de Franklin Delano Roosevelt, un político que, junto con Winston Churchill, suscitó a partes iguales admiración y una decidida voluntad de emulación en el joven colombiano que con 30 años se estableció en Londres durante nueve años para representar a su país en la Organización Internacional del Café. De forma consciente o no, medio de broma medio en serio, el presidente dejó entrever la envergadura de su ambición para Colombia cuando, mostrando el libro a la periodista Patricia Lara, afirmó en una entrevista a bordo del avión presidencial el 31 de diciembre que al final de su mandato se le conocería, al igual que a Roosevelt durante el suyo, como un traidor a su clase. El título del libro de H.W. Brand, A traitor to his class. The privileged life and radical presidency of F. D. Roosevelt [Un traidor a su clase. La vida privilegiada y la presidencia radical de F.D. Roosevelt] contiene otra alusión a sus circunstancias personales cuya pertinencia seguramente Santos no pudo pasar por alto: al igual que Roosevelt, el hoy presidente, de 59 años, pertenece por nacimiento a la oligarquía nacional desde que Colombia es Colombia y su vida ha estado marcada por los correspondientes privilegios: riqueza, influencia y, ciertamente, clase, signifique esto último lo que signifique en las sociedades modernas.

Santos no lo esconde. Tampoco existe manera humana de hacerlo: su tío abuelo, Eduardo Santos Montejo, fue presidente de Colombia entre 1938 y 1942, y propietario durante décadas del diario El Tiempo, el más influyente del país, al frente del cual siempre había habido un Santos u otro, y donde el hoy presidente de la República llegó a ser subdirector. Durante décadas, El Tiempo ha sostenido presidentes, ha tumbado ministros y ha determinado políticas de gobierno de una manera u otra, por las buenas o por las bravas. Juan Manuel Santos hubiese podido acabar de director del periódico, según consenso generalizado, de no haber decidido en 1991 desatar una crisis en la familia por romper el tabú que desde el tío abuelo prohibía de forma tácita a los Santos dar el salto a la política. [El Tiempo fue adquirido por Planeta en 2007, una operación a la que también aspiraba el Grupo Prisa, editor de EL PAÍS].

Los detalles del pequeño drama los ha explicado él mismo en un libro reciente (Casi toda la verdad. Periodismo y poder, de María Isabel Rueda). Tentado por una oferta del entonces presidente, César Gaviria, para incorporarse como ministro a su gobierno, y como hizo ver que dudara, Juan Manuel Santos buscó el consejo de un viejo periodista y amigo que ocasionalmente le ayudaba a escribir editoriales en el diario: "En la vida hay que saber diferenciar entre la influencia y el poder", le dijo éste. "Influencia es la que usted ha tenido en El Tiempo todos estos años. Poder solo tendrá cuando pueda decir: 'comuníquese y cúmplase'. Yo de usted, no lo dudaría un instante".

Santos no lo dudó un instante, si acaso había albergado dudas en algún momento. El 10 de noviembre de 1991, El Tiempo, dirigido por su tío Hernando Santos, publicó el siguiente editorial: "En su oportunidad se notificó al Gobierno que nombramientos de esta clase, lejos de satisfacer la vanidad o las necesidades informativas del periódico, constituían un acto que no podía considerarse amistoso. El doctor Juan Manuel Santos constituye desde hoy un personaje que abandona el periodismo y se desvincula de El Tiempo para dedicarse a actividades que seguramente se acomodan más con su personalidad. A Juan Manuel Santos le deseamos éxitos. Pero El Tiempo reitera su oposición a que cualquiera de sus directivos ocupe cargos oficiales. Que quede esto bien claro para hoy, para mañana, para el actual gobierno y para los que sucedan al del presidente Gaviria".

Ninguno de ellos prestó atención alguna a aquella admonición. Y la cuestión hoy, más allá de aquel desgarro familiar que las partes dan ya por superado, con Juan Manuel Santos en la presidencia de la República tras desempeñarse en varios ministerios, consiste en averiguar cuánto hay de verdad en la historia que sostiene que el recién elegido mandatario corre el riesgo de sufrir un rechazo del conjunto de una clase que, indudablemente, le reconoce como uno de los suyos, pero que comienza a recelar tanto de sus proyectos políticos como de su evidente determinación de llevarlos adelante.

-Hay gente que está diciendo que yo estoy traicionando a una clase a la cual pertenezco. Yo no niego ni mi pasado ni mi origen. Yo vengo de una familia que ha sido muy prominente en el país, dueña de un periódico que está cumpliendo precisamente cien años, y entonces mucha gente dice: "Mire, si usted pone en marcha una agenda con mucho énfasis en lo social, eso es incongruente con su origen". Yo me muero de la risa. Es una estupidez que digan eso.

-¿Es una estupidez porque no cree usted que vaya a pasar eso, que le acaben considerando un traidor a su clase, o porque de suceder, no le preocupa en absoluto?

-Porque la gente que ha trabajado honestamente y ha adquirido sus tierras dentro de la ley no tiene por qué temer. Los que van a temer, y sí tienen por qué temer, son los que han desplazado a millones de campesinos y se han apropiado de millones de hectáreas de forma ilícita. Esos sí van a ser víctimas de esta política, porque se las vamos a quitar.

Se refiere el presidente a la ley de tierras, todavía en trámites, que prevé devolver dos millones de hectáreas de las más de cinco millones que se calcula que tanto los terratenientes, con el apoyo de grupos paramilitares, como la guerrilla arrebataron en las últimas décadas a millones de campesinos, que en consecuencia se han visto desplazados de sus lugares de origen bajo la amenaza de asesinato. La buena intención de la ley contrasta, no obstante, con la dificultad crónica del Estado para ejercer el monopolio legítimo de la violencia en todo el territorio, lo que amenaza con dejar en papel mojado la norma en cuanto se trate de aplicar de veras en las zonas del interior del país, demasiado alejadas del centro político y económico, pero demasiado cerca de los violentos.

-Ese es, efectivamente, un gran desafío y ahí vamos a necesitar ayuda de todo tipo, ayuda internacional también. Hay muchos enemigos, comenzando por los propietarios que se adueñaron de esas tierras ilegalmente, muchos de ellos vinculados a grupos paramilitares anteriores y hoy día con influencia en las bandas criminales, en la propia guerrilla que tiene tierras y puede estar también interesada en boicotear este trabajo. Entonces, ahí vamos a poner a prueba la capacidad del Estado para ejecutar una política tan ambiciosa como esa.

2.- ¿UN INESPERADO GIRO A LA IZQUIERDA? La entrevista se celebra el miércoles pasado, a mediodía, en la Casa de Nariño, la residencia oficial del presidente de la República en Bogotá. Santos llega con retraso al almuerzo previo, al que asiste también la canciller, María Ángela Holguín. Viene de dirigir una reunión en el Ministerio de Tecnologías de la Información, sobre la que el ministro, Diego Molano, un joven procedente de la iniciativa privada, comentará luego: "En toda mi vida en la empresa privada no había tenido una reunión tan dura y tan exigente como esta. Más parecía un consejero delegado con sus ejecutivos que una reunión de gobierno".

Ya en su despacho, le pregunto al presidente si la ley de tierras y la de víctimas, que busca resarcir y paliar a tantos damnificados por la violencia, los cambios tributarios previstos o su nueva retórica, alejada del discurso de fuerza que le caracterizó como ministro de Defensa del anterior presidente, Álvaro Uribe, claramente posicionado en la derecha, señalan un cierto desplazamiento hacia el centro izquierda.

Desde la ventana del despacho, en la fachada norte del palacio, se divisa el patio de armas, en el que una banda militar ataca sin piedad una y otra vez los compases de Funiculí, Funiculà, la popular cancioncilla napolitana que tiene previsto interpretar, junto con los himnos de Colombia y de los países respectivos, en la presentación de credenciales de un grupo de embajadores programada para esa tarde, entre ellos el español, Nicolás Martín Cinto. Entre una cita y otra, Santos tiene en la agenda recibir a César Alierta, presidente de Telefónica.

-¿Me equivoco si le digo que me ha parecido detectar un ligero corrimiento hacia el centro o el centro izquierda en su paso de ministro a presidente, dentro siempre de la fluidez y la vaguedad ideológica que caracterizan a los partidos políticos en Colombia?

-Esas definiciones de dónde se encuentra uno en el espectro político para mí han sido siempre muy difíciles de aceptar. Yo he sido siempre lo que llaman "tercera vía". Inclusive escribí un libro contando eso de la tercera vía [en colaboración con Tony Blair]. Me encanta el pragmatismo de Felipe González, que además es un gran amigo mío. Yo fui muy duro con la guerrilla cuando fui ministro de Defensa, pero es que cuando se trata de la guerrilla no es que uno sea de izquierdas o de derechas. Se trata de la autoridad y hay que luchar por la supervivencia de un pueblo. Esa es la obligación de cualquiera, esté donde esté en el espectro político. Pero si me obliga a definirme, yo me definiría del extremo centro.

-¿De dónde piensa sacar los recursos fiscales que necesita para construir un Estado viable? ¿Cree que podrá conseguirlo sin enfrentarse a los ricos y a los poderosos?

-Colombia ha tenido una tradición de responsabilidad y prudencia macroeconómica. La economía está creciendo a tasas altas. Nuestras tarifas impositivas son bastante altas, lo que pasa es que hay mucha evasión. Ahí hay un campo grande para aumentar los recursos y lo estamos haciendo. El plan de desarrollo tiene una previsión de ingresos fiscales que es consecuente con los gastos que tenemos. Y estamos en una bonanza minera y petrolera que nos dará recursos suficientes, espero, para poder hacer lo que está en el plan en los próximos cuatro años.

-Usted está diseñando o teniendo una visión del futuro para Colombia que parece bastante difícil de culminar en solo cuatro años....

-Yo quisiera poderlo hacer en solo cuatro años. Estoy trabajando con toda la dedicación, intensidad y rapidez para poder hacerlo en cuatro años, porque también tengo una gran convicción, y es que para un país lo más importante son sus instituciones. Pero si me pregunta si estoy pensando en la reelección...

-Efectivamente, le estoy preguntando por la reelección.

-Entonces la respuesta es no. Espero no tener que reelegirme, haber terminado en cuatro años y terminar mi vida mirando hacia el pasado con la suficiente satisfacción.


3.- CHÁVEZ Y EE UU, A LA VEZ. El 10 de agosto del año pasado, apenas tres días después de tomar posesión, Santos protagonizó el giro más sensacional de su presidencia: voló a la finca de Santa Marta, en Venezuela, donde se abrazó con Hugo Chávez. El presidente venezolano había descalificado en términos muy duros a Santos como ministro de Defensa, había augurado una guerra si este ganaba las elecciones y, en general, había sostenido un enfrentamiento constante con Álvaro Uribe que derivó en una ruptura de relaciones diplomáticas y un temor real a que un conflicto entre ambos países arrastrase al conjunto de la región a una profunda desestabilización. Ante los ojos atónitos de sus conciudadanos y de media América Latina, amén de Washington, Santos pareció arreglar en cuatro horas una pelea de años. Imposible, pues, extraer mayor rendimiento de un abrazo, le digo.

-Muchísimo rendimiento, en efecto. Mire, es que cuando llegamos, con Venezuela no había diálogo, no había relaciones diplomáticas, no había comercio, no había posibilidades de que nos pudieran dar un solo centavo de las deudas que teníamos. Chávez está ahora azuzando a nuestros enemigos desde su territorio. Antes, ya se hablaba de algo que a mí me parecía inconcebible: de guerra. Entonces teníamos el peor de todos los mundos. Lo que hoy tenemos es realmente diferente. Tenemos un diálogo, tenemos relaciones diplomáticas, tenemos comercio, nos han pagado parte de las deudas e inclusive tenemos una cooperación en materia de seguridad.

-¿Y todo se consiguió con un simple gesto, sin más?

-Es que los gestos en la política y en la vida son fundamentales. El presidente Chávez y yo tradicionalmente hemos tenido una relación muy complicada porque nos habíamos dicho mutuamente cosas muy agresivas. Pero a mí me preguntó que si yo había cambiado de parecer y yo le contesté: "Es que ahora soy presidente de la República y tengo una responsabilidad con el pueblo colombiano". Siempre he mantenido que uno puede tener unas buenas relaciones con personas, ya sea con el vecino o con el presidente, aunque se piense diametralmente opuesto, si se respetan las diferencias y eso fue lo que establecimos con el presidente Chávez. Yo no voy a pretender que piense como yo, que se vuelva un demócrata liberal, ni yo me voy a volver un revolucionario bolivariano, pero si nos respetamos las diferencias y él no se mete en mis asuntos colombianos, ni yo me meto en asuntos venezolanos, podemos tener unas relaciones como las que estamos teniendo. Yo creo que así ganan los dos pueblos, el venezolano y el colombiano.

-De todas formas, me reconocerá que resulta inquietante que la región haya estado al borde de una guerra solo por el carácter de dos líderes...

-Pero es que la historia está plagada de ejemplos donde el carácter de los líderes, la enemistad de los líderes, determinan el futuro de pueblos enteros. Así es la historia, desafortunadamente.

-Chávez se comprometió a no permitir la presencia de grupos armados al margen de la ley. ¿Les consta que se hayan cerrado campamentos de las FARC?

-No nos consta y eso no se puede hacer de un día para otro. Él se ha comprometido con la no presencia de los grupos y ya estamos viendo más presencia de la guerrilla del lado nuestro. Y nos está entregando por primera vez gente capturada allá. Yo espero que eso continúe porque para nosotros es muy importante.

-De todas maneras, eso de que Chávez es su "nuevo mejor amigo", no se lo cree nadie, empezando por él...

-Es una ironía. Lo dije de forma irónica, pero sí tengo muy claro que quiero tener una relación cordial y constructiva con él. Eso es muy bueno para Venezuela y muy bueno para Colombia.

-Algunos creen o temen, o afirman creer o temer, que Colombia se está alejando de Estados Unidos. ¿Qué fundamento tiene esto?

-Ninguno. Yo soy muy proamericano. Y seguiré siendo muy proamericano, pero eso no excluye que sea amigo de otros países. Tal vez lo que estamos haciendo es diversificando nuestras relaciones internacionales y dejando de depender tanto de Estados Unidos. Pero de ninguna forma el acercamiento mío a otros países quiere decir que me estoy alejando de Estados Unidos.

-La nueva cercanía con Chávez puede haber influido en esa sensación.

-Pero no son excluyentes, es más, los americanos están muy contentos de la cercanía con Chávez porque eso significa que la región deja de tener un foco de conflicto y de dificultad. Y con Chávez no quiere decir que yo me vaya a volver antiamericano porque tengo relaciones cordiales con él, de manera que ahí no aplica el principio de exclusión mutua, todo lo contrario, se puede complementar también.

-El otro asunto es la congelación de la autorización para el uso por parte de tropas estadounidenses de bases colombianas.

-No creo que les preocupe. Ellos entendieron perfectamente que aquí no hay ningún cambio frente a lo que queríamos antes. Lo que sucedió es que hubo muy mal manejo por parte del Gobierno americano y del Gobierno colombiano en la explicación de lo que significaba ese acuerdo y permitieron que realmente se armara una tormenta en un vaso de agua.

-De todas formas, parece darse un sentimiento en Colombia de no entender por qué si se consideran aliados estratégicos con Estados Unidos todavía no disponen de un tratado de libre comercio (TLC).

-Es un sentimiento que está creciendo. El colombiano común y corriente no entiende muchas veces la política interna norteamericana, las dificultades entre los partidos. Ya llevamos demasiado tiempo, más de cuatro años. Lo importante del tratado, más que el acceso al mercado, es la seguridad en las reglas del juego para la inversión. Esto sí nos puede haber perjudicado un poco. Pero en este momento, mire la ironía, a quien más le conviene el tratado es a Estados Unidos porque ellos sí que pagan aranceles para los productos que exportan a Colombia y están perdiendo mercado. Han perdido mercado en todos sus productos agrícolas frente a Canadá, Argentina y Brasil. O sea, que mientras nos sigan aprobando las preferencias [exenciones arancelarias], los que pierden son ellos.

-No está usted jugando al póker con ellos por el TLC [a Santos, igual que a Roosevelt, le gusta la baraja y es un gran jugador].

-No, no, mucha gente me dice que yo me acerqué a Chávez, o que hice mi primera visita a Francia para producir celos a los Estados Unidos. No, no hay nada de eso, yo tengo una magnífica relación con el presidente Obama y con los dos partidos, tanto el republicano como el demócrata.

-¿Y cuándo se va a aprobar?

-Yo creo que este año se aprueba.

-¿Tiene garantías de algún tipo?

-Tengo información. O se aprueba el tratado este año o no habrá tratado. Yo creo que más allá de este año es difícil que pase.

4.- LA MORAL Y LA DEMOCRACIA: UNA LECCIÓN. ¿Cuánto tiempo pueden resistir las instituciones de un país, sin derrumbarse, los ataques combinados de una guerrilla que dura ya 40 años y que ha llegado a asediar ciudades y ocupar pueblos; de decenas de miles de paramilitares que las combatían pero que eran tan asesinos como ella; o de los carteles de narcotraficantes en tiempos más poderosos del continente, que derribaban aviones civiles, secuestraban y asesinaban a políticos y ciudadanos? ¿Cómo mantener la cordura y la fe en la democracia cuando los servicios secretos espían a la Corte Suprema, docenas de legisladores del partido en el gobierno resultan imputados por sus relaciones con los paramilitares, y una treintena de ellos acaban en la cárcel? ¿Cómo asimilar que militares asesinen a dos millares de campesinos, estudiantes, sindicalistas, marginados de todo tipo, los llamados falsos positivos, para hacerlos pasar por guerrilleros abatidos y cobrar las correspondientes recompensas y ascensos?

Todo ello sucede o ha sucedido en Colombia. Y sin embargo, las instituciones del sistema democrático no solo se sostienen en pie sino que, en conjunto, probablemente funcionen mejor que en cualquier otro país de la región, característica esta que se ha mantenido inmutable a lo largo de la mayor parte del siglo pasado, en un momento en el que casi todo el subcontinente sucumbió de una forma u otra al autoritarismo en sus distintas formas.

La justicia investiga, los fiscales actúan y la prensa denuncia pese a los estrechos vínculos que caracterizan al establishment colombiano y que en tantos otros países sirven solo para secuestrar a las instituciones. Fue precisamente Semana, un respetado semanario político, propiedad de Felipe López, hijo y nieto de presidentes de la República, y dirigido por Alejandro Santos, sobrino del actual presidente, el que jugó un papel clave en el escándalo de los falsos positivos.

Juan Manuel Santos, entonces ministro de Defensa y superior jerárquico de los militares acusados, es hoy el presidente de la República. ¿Supone ello una traba más al correcto funcionamiento de las instituciones, de los jueces, de la investigación?

-En esas falsas ejecuciones extrajudiciales, los llamados falsos positivos, fui precisamente yo con el respaldo del presidente Uribe el que tomó las medidas para los que desaparecieron y lo hicimos de una manera contundente, transparente. Tomamos todas las medidas que había que tomar con la Alta Comisaria de Naciones Unidas, que casualmente estaba por aquí. Por eso digo que eso es un ejemplo para el resto del mundo y el resultado final es que los falsos positivos desaparecieron. Ya no hay denuncias de falsos positivos. El caso ahora es que la gente que fue responsable, pague. Hay más de 200 condenas en el sistema judicial y lo que estamos haciendo es darle todo el apoyo a las autoridades y al poder judicial para que pueda juzgar, porque al propio Ejército también le conviene que los culpables paguen, pero que los inocentes también sean declarados inocentes, porque aquí también ha habido mucha falsa denuncia.

De fondo, siempre, como un angustioso basso osstinato, retumba el inacabable conflicto con la guerrilla. Precisamente el miércoles de la entrevista, a las 6.30 de la mañana, las FARC liberaron al primero de cinco prisioneros cuya puesta en libertad se esperaba para los siguientes días. ¿Podía suponer eso un cambio de cara a un posible diálogo?

-De parte mía, no. No es suficiente, lo he dicho. Lo he repetido muchas veces. Colombia ha sufrido mucho los engaños de la guerrilla. Yo he dicho que necesito mucho más que la liberación de cinco secuestrados para que me muestren que realmente hay una voluntad de paz y que vale la pena iniciar algún tipo de diálogo. Muchas veces han utilizado estos diálogos y estas negociaciones para volverse a fortalecer, para ganar espacio militar o político y, como dicen vulgarmente en mi país y creo que en España también, al perro no lo capan dos veces.

La banda militar ataca furiosamente Funiculí, Funiculà por enésima vez en un contrapunto involuntariamente alegre a la solemnidad que destilan las últimas palabras del presidente. Entonces Santos se levanta, se despide con mucha cortesía y se marcha para recibir a César Alierta.
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