EPM, Gobernación y Estado son responsables por los severos daños ocasionados por Hidroituango

Tribunal Latinoamericano del Agua responsabiliza a Empresas Públicas de Medellín (EPM), a la Gobernación de Antioquia y al Estado colombiano por severos daños ocasionados por Hidroituango y recomienda de manera urgente e imperiosa el desmantelamiento de la hidroeléctrica.


Durante la XII Audiencia pública de juzgamiento del Tribunal Latinoamericano del Agua, realizada en Guadalajara –Jalisco– México entre los días 22-26 de octubre de 2018, las comunidades afectadas por la hidroeléctrica Hidroituango articuladas en el Movimiento Ríos Vivos Antioquia, presentaron el caso: violación de derechos económicos, sociales, culturales y ambientales por la construcción de la hidroeléctrica Hidroituango en el departamento de Antioquia Colombia, en contra de los accionistas de Hidroituango S.A. E.S.P; la Gobernación de Antioquia y Empresas Públicas de Medellín (EPM). Los honorables jurados, cuyo presidente fue el doctor Philippe Texier , escucharon el caso, recibieron pruebas y peritajes de expertos durante la sesión del día martes 23 de agosto en las instalaciones del Iteso, Universidad Jesuita de Guadalajara. El día viernes 26 de octubre el Dr. Alejandro Mendo Gutiérrez realizó lectura del veredicto oficial.


El tribunal se adhiere a la jurisprudencia nacional e internacional y con base en ella desarrolla su ejercicio de justicia alternativa ante la comunidad académica, la sociedad civil, las instituciones públicas y privadas. En vista de los hechos y declaraciones que anteceden, el jurado del Tribunal Latinoamericano del Agua resuelve:


“Responsabilizar al Estado colombiano, a la empresa Hidroituango S.A. E.S.P; a Empresas Públicas de Medellín (EPM) y a la Gobernación de Antioquia por los severos daños ambientales, sociales, económicos y culturales que el proyecto Hidroituango ha provocado a los habitantes de la zona, así como por la exposición de la población al riesgo permanente que representa la peligrosidad de las condiciones sísmico-geológicas en que se emplaza la represa y sobre todo por las deficiencias técnicas y de construcción de la obra”.


“Deplora la ausencia de mecanismos de protección que impidan la destrucción de posibles sitios de enterramiento de cuerpos de personas desaparecidas por parte de las empresas responsables de la construcción de la represa Hidroituango”; por lo que recomienda que:

“El Estado colombiano, la Gobernación del Departamento de Antioquia y las empresas responsables de la obra realicen de manera urgente e imperiosa el desmantelamiento de la obra y apliquen un programa de remediación integral del sitio con la participación de la población afectada.


Cumplan con su obligación convencional, constitucional y legal de aplicar medidas de reparación, restitución y satisfacción de los daños que incluyan la reubicación digna de las poblaciones desplazadas.
Que el Estado colombiano realice la persecución y juzgamiento de los autores de asesinatos, masacres, desplazamientos forzosos de población y desapariciones forzosas en la zona.


Que la Comisión de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas intervenga para detener la destrucción que las empresas responsables de la represa Hidroituango hacen de posibles sitios de enterramiento de cuerpos de personas desaparecidas.


Este tribunal adoptará medidas de seguimiento y monitoreo con el objetivo de asegurar el cumplimiento de las recomendaciones de este veredicto, en caso que no sean acatadas”. Dado en el Auditorio D2 del Iteso, el 26 de octubre de 2018.

Pese al evidente impacto social y medioambiental que origina la demanda de los habitantes del cañón del bajo Cauca Antioqueño, articulados al Movimiento Ríos Vivos, y el consecuente fallo del Tribunal, el gobernador de Antioquia, Luis Pérez Gutiérrez, enfatizó en que lo dicho por este tribunal no tiene ninguna injerencia legal sobre el proyecto.

"En este planeta hay entidades para todo. Tenemos que acostumbrarnos a ser tolerantes con la crítica. Hay entidades sin ánimo de lucro que desde otros países tratan de hacer juicios, pero no tienen ningún impacto legal, solo de opinión y es respetable", dijo el gobernador, desconociendo la trayectoria de 20 años del Tribunal y la experiencia de las personas que lo integran.

 

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Los niños wayuu, poema sobre la problemática de su pueblo

El impacto del cambio climático afecta en gran manera a diversos pueblos indígenas como es el caso de los Wayuu en Colombia. La falta de agua potable, la interminable sequía y la escasez de alimentos son uno de los factores que má afecta a sus niños.


La desnutrición infantil en La Guajira colombiana es una de las principales razones detrás de las 45 muertes de niños wayuu en 2016, episodio que evidencia la vulneración de sus derechos fundamentales como la salud y la seguridad alimentaria.


A continuación, un poema de Estercilia Simanca Pushaina, escritora que proviene de la comunidad indígena El Paraíso, del resguardo Caicemapa, al sur de La Guajira, que expresa su sentir a través de este poema.


Los niños Wayuu


Los niños Wayuu se queman con fogones.
Los niños Wayuu no comen lo que quisieran comerse y cuando quisieran.
Los niños Wayuu buscan el agua descendiendo en pozos en cuyas profundidades hay agua verdosa y un sapo viejo.
Los niños Wayuu cargan a sus hermanos menores.


Los niños Wayuu los registran cada cuanto hay brigadas, por eso nacen muchas veces.

Los niños Wayuu van a la escuela por la galletita y el guineo maduro que dan en la jornada única escolar.

Los niños Wayuu son buenos haciendo oficios en las casas de los arijunas.
Los niños Wayuu casi nunca lloran, por eso nunca se sabe cuando tienen hambre.


Los niños Wayuu no saben que mis personajes siempre serán niños.
Los niños Wayuu no saben que ellos son causas sociales en las ciudades grises y frías.
Los niños Wayuu no saben que son estándares en estadísticas de analfabetismo.
Los niños Wayuu no saben que son imágenes en campañas de seguridad alimentaria.


Los niños Wayuu no saben que fueron y son tendencia.
Los niños Wayuu no saben que son niños fantasmas que reciben la alimentación adecuada.
Los niños Wayuu ya no nacen los 31 de diciembre.
Los niños Wayuu ahora escriben con las palabras que aprendieron en su breve paso por la educación contratada: “Mi ermano nacio oi 7 de setiembre, llovía y se yamara Rapayet”


Los niños Wayuu no quieren que sus hermanas se vayan con ese señor tan viejo que se parece al sapo de la cacimba.
Las niñas tampoco quieren irse.
Los niños Wayuu no saben que hay organizaciones peleando por sus derechos.
Los niños Wayuu no saben de Cortes Interamericanas de derechos humanos.


Los niños Wayuu no saben de derechos humanos.
Los niños Wayuu no saben dar gracias.
Los niños Wayuu no saben que ellos son “Nuestros niños Wayuu” porque nunca se han sentido propiedad de nadie.
Los niños Wayuu no saben que aparecen en fotografías y los ven en Madagascar, Singapur y en las frías montañas de Alberta mientras un abuelo blanco hace de caballo y pasea a su nieto Wayuu.


Los niños Wayuu no saben que otros niños Wayuu, han nacido en muchas partes.
Los niños Wayuu no saben que el agua es un derecho fundamental.
Los niños Wayuu no saben porque los políticos en Ayotzinapa llevan mercado a sus familias en campaña.
Los niños Wayuu no saben que es una campaña.


Los niños Wayuu no saben que le compran la conciencia a sus padres con frijol, maíz y panela.
Los niños Wayuu no saben que la gasolina explota.
Los niños Wayuu no saben que el tren genera progreso.
Los niños Wayuu no conocen el progreso aunque les pase cerca y devore sus ovejas.
Los niños Wayuu no saben que un judío murió injustamente porque Poncio Pilato se lavó las manos.
Los niños Wayuu no se lavan las manos.


Los niños Wayuu no saben que ese judío era el cordero de Dios que quita los pecados del mundo.
Los niños Wayuu no saben que a ese judío le pusieron cordero para disimular que perdieron el juicio contra Barrabás.
Los niños Wayuu no saben que Barrabás sólo fue una excusa para crucificar a otro.
Los niños Wayuu no saben que generan honorarios y que los están cobrando.
Hay muchas cosas que los niños Wayuu ignoran.
Por eso sonríen.

 

Servindi
29 octubre 2018 0

*Estercilia Simanca Pushaina es escritora del pueblo Wayuu.

 

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Schlumberger alerta: evanescente productividad del shale gas/petróleo en EU

Mientras el “México neoliberal itamita” (http://bit.ly/2CZ3XRF) importa 1.4 millones de barriles de petróleo en forma kafkiana –lo cual exhibe el cataclismo de la "reforma energética" del que advertí hace 10 años– (http://bit.ly/2D2V89x) otro espejismo neoliberal, sobre el milagro tecnológico del caníbal fracking y la "productividad" del shale gas/petróleo, se desmorona en la legendaria Cuenca Pérmica en la parte occidental de Texas, según Schlumberger (FT; 19/10/18).

Schlumberger, como Halliburton, no goza de óptima reputación en México: es la principal trasnacional de servicios petroleros en el mundo con más de 100 mil empleados en 85 países y con sedes policéntricas en París/Houston/Londres/La Haya (http://bit.ly/2CYab40).

Dejo de lado sus múltiples depredaciones, como el superlativo desastre ecológico Deepwater Horizon en el Golfo de México en colusión con British Petroleum (http://bit.ly/2PNiAKA), pero perturba que su mandamás Paal Kibsgaard advierta sobre la evanescencia productiva del shale gas/petróleo debido a "problemas emergentes (sic)", sumados de la “escasez de oleoductos que frena el crecimiento en la Cuenca Pérmica de Texas y Nuevo México, corazón del auge del shale de EU”.

Resulta que “se ha vuelto más difícil incrementar la producción conforme los campos petroleros de shale maduran y los nuevos pozos se hunden (sic) en áreas ya exploradas”.

Según Paal Kibsgaard, las "amenazas al crecimiento de la producción del petróleo de EU" se debe a los pozos "infantes" (child) explorados en áreas que tienen ya existentes pozos "padres" (parent).

En mi conferencia magistral en la Facultad de Ingeniería de la UNAM, aduje que la curva de producción del shale gas/petróleo es de corta duración cuando se compara a la más longeva curva "convencional" (Fracking en México y EU; http://bit.ly/2PRiJfQ).

El "gran secreto mexicano" para no sucumbir a la trampa del caníbal fracking (http://bit.ly/2ykYXCE) radica en defender las aguas "nacionales": desde los 20 municipios de la Huasteca, pasando por Jalisco, hasta los ríos chiapanecos/tabasqueños Usumacinta y Grijalva.

El prototipo del declive se ha gestado en el área shale de Eagle Ford, al sur de Texas, que "declina en forma continua" debido a la “creciente proporción de pozos child que ahora representan 70 por ciento de todos los nuevos pozos explorados”.

En la Cuenca Pérmica, en la formación Midland Wolf Camp, donde se ha exagerado la exploración, “la proporción de pozos child alcanzó 50 por ciento”, lo cual se parece al declive que padece Eagle Ford.

Ed Crooks, del Financial Times (6/9/18), afirma que “el auge del shale de EU empieza a enfriarse” con la ralentización de la producción en los nuevos pozos, lo cual ya es archisabido hasta por los leguleyos.

Hasta la vilipendiada trasnacional estadunidense de servicios petroleros Halliburton, tercera en el mundo en su género, con múltiples ecocidios a cuestas, entre ellos la explosión de Deepwater Horizon en el maltratado Golfo de México, confiesa el declive de la mítica Cuenca Pérmica.

El fraude financiero –desde la gasera Enron hasta toda la industria del caníbal fracking– ha sido ampliamente expuesto por la investigadora Bethany McLean (https://amzn.to/2yG6QCj). Suena aberrante que la industria del caníbal fracking decline mientras que el barril del petróleo haya alcanzado 80 dólares por barril (aunque hoy declinó 5 por ciento en forma artificial).

Nick Butler –profesor del King’s College de Londres– (Financial Times; 9/9/18) comenta en forma persuasiva que las "ambiciones de Trump para el gas tiene fundamentos tambaleantes (sic)" cuando EU pretende “dominar el mercado global del gas natural licuado (GNL) con las crecientes exportaciones del gas producido de las rocas shale” gracias al caníbal fracking.

Trump chantajea a la prodigiosa industria automotriz alemana, en vísperas de las negociaciones de su acuerdo comercial, con el fin de violentar a Europa a comprar su GNL y así golpear la exportación gasera de Rusia mucho más barata por simple logística, como aduje en mi entrevista a Russia Today (http://bit.ly/2PNiAKA).

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Miércoles, 17 Octubre 2018 06:21

Transición justa: los sentidos verdaderos

Transición justa: los sentidos verdaderos

En el mes de septiembre 2018, representantes de los movimientos de base más significativos de Estados Unidos se reunieron en San Francisco, en una semana de protestas, debates, talleres, manifestaciones artísticas, encuentros, reuniones, marchas. Le llamaron la semana de “Solidaridad para las Soluciones”. El momento y lugar fue para manifestarse contra las propuestas de la Cumbre Global de Acción Climática (CGAC), convocada por Jerry Brown, actual gobernador de California.

 

Pero lo que se manifestó fue mucho más que eso. Fue una muestra, apenas un pedacito, de un movimiento profundo y diverso que crece desde abajo, en el Estados Unidos que usualmente no sale en los medios de comunicación masivos. Fue por unos días respirar que la normalidad cambiaba de sentido en las calles y encuentros, y que la solidaridad, la auto-organización, la autogestión, la diversidad de lenguas, colores y pensamientos convergían para fortalecer cada lucha, cada construcción local y también internacional. Pero no fue solo por el hecho de encontrarse, hay algo más profundo y más sólido que anima estos movimientos y que no empezó ni terminó en esta semana. Se trata de un cuestionamiento sistémico profundo que se enriquece en los intercambios.


La convocatoria fue organizada por la alianza de movimientos “It takes roots”, que reúne a la Red Ambiental Indígena, la Alianza de Organizaciones de Base por la Justicia Global, la Alianza por la Justicia Climática y los movimientos por el derecho a la ciudad. (Indigenous Environmental Networ (IEN), Grassroots Global Justice Alliance (GGJ), Climate Justice Alliance (CJA); Rigth to the city )


Son cientos de organizaciones locales de base, barriales, comunitarias, artísticas, de comunidades y pueblos indios, de comunidades negras, feministas y de géneros, asociaciones de migrantes de ahora y de antes, de lucha urbana y rural, de trabajadores del campo y la ciudad. Son los que de Alaska a Arizona sufren y resisten la contaminación, la devastación y las injusticias ambientales, sociales, raciales, económicas, políticas, de género, culturales e históricas. Un movimiento que tiene raíces más allá de fronteras y se une a otras raíces similares en otros países.


Al territorio Ohlone ocupado –sobre toda la bahía de San Francisco– llegaron organizaciones desde todo Estados Unidos, y también organizaciones aliadas de Canadá, Puerto Rico, México, Brasil, Ecuador, Mozambique, Filipinas, Uruguay, Nicaragua, Suiza, Alemania, entre otras. Se pueden ver videos, fotos documentos y del encuentro en los sitios de las organizaciones y en It takes roots.


El nombre de esta alianza de movimientos: “Se necesitan raíces”, comenzó como una coordinación en temas de justicia climática. “Se necesitan raíces para aguantar la tormenta”. Ahora lo ampliaron a “Se necesitan raíces para crecer la resistencia”.


En esta semana, se trataba efectivamente de contestar las falsas soluciones que planteó la Cumbre Climática (CGAC), en la cual el gobernador Jerry Brown –que se opone a Trump en su negación del clima– aparece como el sector que sí quiere enfrentar al cambio climático. Pero, como describe Cynthia Mellon, de la Alianza por Justicia Climática, lo que allí se discutió es como favorecer el capitalismo verde, con más mercados de carbono, más tecnologías de las trasnacionales para hacer negocios con la crisis climática, incluso las más extremas como geoingeniería, que amenaza con experimentos en varios territorios indígenas de Estados Unidos.


“No podíamos dejarlo pasar”, dice Jaron Browne de GGJ. “Las comunidades y la gente de nuestros movimientos están en situaciones realmente críticas, con la contaminación por la explotación, producción y uso de petróleo, gas, carbon, fracking, sumado a la desocupación y la persecución a los migrantes. No tenemos tiempo para perder, dejando que parezca que las falsas soluciones van a resolver algo, cuando nada va cambiar.”


Pero además de una resistencia constante y organizada, estos movimientos respiran mucho más, y más aún cuando están juntos. No en vano le llamaron encuentro de “Solidaridad para las Soluciones”: es vasto el arcoíris de propuestas y realidades alternativas y autogestionarias. El nivel de organización, de preparación para las acciones y protestas es notable y refleja mucha experiencia colectiva acumulada y compartida. Igualmente es notable el nivel de horizontalidad y descentralización coordinada, la presencia tranquila de la experiencia unida a la energía de la juventud en una coordinación que claramente exigió mucho esfuerzo y trabajo, pero que al momento de actuar parece un río que se desliza sin tropiezos. Más notable aún, es no se trata sólo de organización para la resistencia. En el día de discusión en talleres, presentaron experiencias de muchos tipos que ya están ocurriendo. Desde cooperativas y comunidades intencionales a organizaciones económicas, educativas, de salud, de solidaridad con migrantes y las y los que sufren persecución de género.


La convergencia de pueblos y movimientos indígenas, negros, migrantes, feministas, trabajadoras y trabajadores se manifiesta, entre otros, en el concepto de justicia ambiental y justicia climática. Un concepto permea en todas las organizaciones: transición justa.


“Es un concepto que viene de los trabajadores de las industrias contaminantes”, explica Cynthia Mellon, que es antes de ser parte del equipo de CJA fue por años activista barrial en Newark, en el Ironbound Community Corporation, donde viven todo tipo de resistencias colectivas a la devastación de salud y ambiental de trabajadoras, trabajadores y vecinos. “Hay una crítica a las industrias contaminantes, las de combustibles fósiles que causan el cambio climático, pero las y los trabajadores no pueden quedar desocupados, entonces la demanda comenzó como una “transición justa” para crear otras fuentes de trabajo”.


Pero el concepto creció y se enriqueció enormemente en el encuentro de todos estos movimientos. Fue un diálogo construido desde la realidad de las comunidades y barrios obreros, en encuentro con las organizaciones de migrantes, feministas y de género, con los pueblos indígenas y comunidades negras. En ese diálogo acuñaron el marco de la justicia ambiental y la justicia climática, que incluye la transición justa.


Al concepto de solamente demandar transición justa para trabajadores, le sumaron muchos otros. Según Jaron, la transición justa debe ser hacia una economía feminista y regenerativa. Una economía que cuestione el patriarcado, aspecto fundamental del capitalismo, que integre la diversidad, la autogestión y también que recupere la relación con la naturaleza, el ambiente, el agua, el aire.


Para la Red Ambiental Indígena, la “transición justa” es la que lleva a los pueblos a la autonomía y sus culturas y territorios. Una transición que no se trata de integrarse a la economía capitalista, sino que integra la soberanía, la responsabilidad y la acción transformadora, en una relación que vuelva a integrar a todas y todos, en comunidad, con la Madre Tierra y el Padre Cielo. Un ejemplo de esta transición lo representan de manera extraordinaria las acciones de las comunidades navajo en Black Mesa Water Coalition, que inició con jóvenes hopis y navajos para defender el acuífero navajo y que en lugar de esperar a que alguien solucionara su futuro en una zona de devastación por las mineras y la explotación de carbón, lograron parar grandes projectos contaminadores, pero también establecieron varias cooperativas y pequeñas empresas de energías solar y formas de valorizar las actividades tradicionales de trabajar textiles y otras.


Agrega Cynthia, “la transición justa es un principio, un proceso y una práctica. No se trata solamente de las demandas, también del proceso de discusión y de relación para entender el sistema del cual queremos salir, y discutir con respeto y en colectivo lo que queremos construir. Es un proceso completo de cuestionar los modos de producción y de consumo, es una relación de construcción de comunidad. La transición justa en sí misma tiene que ser parte de donde queremos ir y cómo”.

 

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"No nos preguntamos si los productos que consumimos están bañados en sangre"

La activista colombiana denuncia la complicidad del Estado colombiano en la minería ilegal, un cáncer que contamina sus ríos y deforesta sus tierras.



.-¡Negra¡, gritó la niña al verse en el espejo. //Desde entonces, ese es mi color favorito”. Ese fue el verso elegido por Francia Márquez, la mujer afrocolombiana que ostenta el premio Goldman, considerado como el Nobel del Medioambiente, en la presentación del libro "Horas de guerra", minutos de paz, de Emilio Polo. Era uno de los muchos actos que ha mantenido durante su gira por España para subrayar el abandono de sus comunidades por parte del Estado.


La activista es del Cauca, una de la zonas más golpeadas por la guerra en Colombia donde a pesar de los pactos firmados entre las FARC y el Gobierno, la guerra persiste. A esa violencia han de sumar la que trae la minería ilegal: un auténtico cáncer en sus territorios que se está comiendo su tierras –que son deforestadas en busca del metal- y ríos, envenenados por el mercurio utilizado para separar sustancias. Márquez empezó como activista siendo una adolescente, pero su “master” como defensora del medio ambiente le llegó tras una marcha que realizó para gritar al mundo, tras un sinfín de denuncias infructuosas, que la minería ilegal estaba acabando con sus tierras. Caminó 350 kilómetros durante 10 días junto con otras 130 mujeres y jóvenes. Consiguió sacar unas máquinas retroexcavadoras de sus tierras, pero solo unas; las hay por miles. Según fuentes de la Fiscalía colombiana, el 80% de todo el oro minado anualmente en Colombia se produce de forma ilegal con métodos que causan una devastadora destrucción ambiental. Un reciente estudio de la Universidad Externado de Bogotá encontró que hasta 80 ríos del país están contaminados. La Fiscalía también señala que diez importantes ríos están a punto de "desaparecer".


Francia Márquez, que tuvo que desplazarse de su tierra y vive amenazada, dice haberse inspirado en la sabiduría de sus mayores, “gente que no sabía leer pero que le decían: ‘ustedes tiene que cuidar al río como a su papá y a su mamá, porque eso es el ciclo de vida’”.


Usted denuncia una política extractivista por parte del gobierno colombiano que va en contra de las comunidades


Desde que se empezó a vender a Colombia como un país para la minería, se disparó la minería ilegal en toda la región del Pacífico. Para mí, la minería ilegal es una estrategia para justificar la gran minería y esa política extractivista en Colombia que no mira a las comunidades. Porque la minería ilegal ha llegado a nuestras regiones con la complicidad de las instituciones del Estado, que dejan pasar esas máquinas retroexcavadoras por nuestros caminos hasta llegar a los ríos. ¿Cómo llegan esas máquinas allí, no los ven los retenes de la fuerza pública? Pareciese que esas grúas y dragas fuesen cájas de fósforos se llevan en un bolsillo. ¿Quién permite esa compra de un mercurio que forzosamente debe ser importado del exterior? Con licencias o sin ellas, solo hay que asomarse y ver cómo se están destruyendo el territorio, pero eso no lo ven ni el ejército ni las instituciones ambientales.


Les acusan de ir contra el desarrollo


En muchos territorios donde el Gobierno ha entregado títulos mineros a empresas, se nos ha acusado de ser perturbadores de mala fe. Cuando nos dicen que nos oponemos al desarrollo, yo pregunto: ¿al desarrollo de quién? A la gente la han despojado de sus tierras y ahora se ven forzadas a trabajar en latifundios de caña de azúcar, monocultivos que solo dan intereses para los grandes terratenientes. ¿De qué desarrollo estamos hablando si para construir una represa han tenido que quedar sepultadas las tierras con las que vivíamos del café, cacao y plátano, la pesca y la minería artesanal?.


El problema de la minería ilegal viene de hace años, pero además ahora con el nuevo Gobierno estamos saltándonos la Constitución del 91 y retrocediendo a la del 86, donde los afrocolombianos no teníamos derechos. Esos derechos fundamentales que nos permitían proteger nuestros territorios, entendidos como espacio de vida, donde podíamos recrear nuestra cultura, se han ido menoscabando. Se está presentando un proyecto de ley para que el derecho fundamental de la consulta previa [otorgado para la poblaciones originarias] no sea un obstáculo para la élite que defiende que el desarrollo se mida en términos económicos y no en bienestar social.


Resulta paradójico que ríos en su país sean sujetos de Derecho y sus gentes no tengan ni agua potable, ni pescado que comer


Se explica si miras a sus habitantes: somos negros. Y yo no me olvido de nuestra historia, a nosotros nos dijeron que éramos salvajes. A nosotros nos quitaron nuestra humanidad. Y eso está ahí: el racismo hace que nosotros seamos considerados como cosas que no merecemos derechos. Y cuando nos dan derechos, se quedan en el papel. Y cuando los exigimos, nos replican: “Su derecho no puede obstaculizar nuestro desarrollo”.


Estamos hablando casi más de derechos humanos que de medioambiente


Es que no se pueden separar. Están totalmente relacionados. Para mí, la naturaleza no se desprende del territorio, que es vida. Y esa es parte de nuestra lucha, luchamos por nuestro modo de vida, luchamos por el río.


No parece que quede mucho espacio para los derechos humanos hoy en Colombia, a pesar del pacto entre las FARC y el Gobierno


Es cierto. Como comunidades afro, como campesinas y como mujeres hoy le apostamos a la paz, pero el nuevo panorama es muy duro: está el ELN, las disidencias de las FARC, los paras, los narcos… A mí se me parte el corazón, porque tenía la esperanza de que el conflicto iba a disminuir, y sí, ya no hay bombardeos, pero la violencia sigue, entre otras cosas, porque el Gobierno no cumple con su compromiso de implementación de esos acuerdos de paz.


No podemos hablar de paz cuando vivimos realidades como el horror del desplazamiento forzado. La semana pasada en una audiencia pública el gobernador de Nariño denunciaba que en este año se han desplazado por el conflicto armado 5.000 personas en su departamento. ¿No lo ven? Allí no hay que hablar de guerrillas, hay que hablar de gente que lucha todos los días por vivir de una forma digna y que por el contrario, les ha tocado vivir una guerra que no es la suya, una guerra que ha sido introducida por un mismo sistema económico de muerte.


Yo quisiera que no haya gente muriendo en los territorios, sobre todo porque muchos de los jóvenes, de la gente que está en esos grupos armados, son los nuestros. Y se van al ejército, a la policía o a los paramilitares por absoluta necesidad. En muchas comunidades el Estado no está en términos de inversión social. Las vías las levantan la gente a punta de pico y pala. No obstante, sí están para entregar nuestras tierras a empresas multinacionales.


La semana pasada daban el Nobel de la Paz a dos personas que luchan contra la violencia sexual ejercida contra las mujeres en la guerra. ¿Qué pasa en su país?


Ese tema no es algo que yo haya trabajado, pero por ejemplo en Buenaventura, en el mayor puerto de Colombia, el feminicidio ha sido una estrategia para generar terror en la comunidad y entrar allí con un megaproyecto sin tener oposición.


¿Qué responsabilidad tiene la comunidad internacional en esa compleja guerra?


Muchas de las presiones económicas que tenemos sobre los territorios tienen que ver con las empresas que se han lucrado y saqueado nuestros territorios, que son las mismas que esclavizaron a nuestros ancestros y ancestras. Unión Fenosa, entre ellas.


En Europa hay muchas empresas que están violentando y vaciando nuestros territorios. Y eso pasa en mi país, en el resto de Latinoamérica y en África. La gente que se está cruzando el Mediterráneo, que se está muriendo en él, es producto de cómo le han destrozado su casa, de no tener condiciones de vida dignas. Y los que tienen la suerte de llegar y no morir, deben soportar la discriminación y el maltrato, que les traten como basura.


Luego, cada persona debe ver qué hace y cómo consume. No nos preguntamos si los productos que consumimos están bañados de sangre, si el costo de obtenerlos implica la destrucción de ríos y envenenamiento del territorio. Hoy el cambio climático es una muestra de que es necesario transformar esa visión de vida basada solo en el consumo. Hay que repensarnos la vida. Pero algunos, quienes tienen una serie de privilegios, no quieren verlo: creen que los recursos son ilimitados. Quizás nosotros somos los primeros que nos vamos a morir allá, pero el planeta se está apagando día a día. Todos los días esa lucecita se va mermando y va a llegar un momento en donde ya no va a alumbrar más.

 

Madrid
Actualizado: 15/10/2018 07:32

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¿Reserva, parque, bosque, Thomas Van Der Hammen?

El pasado 10 de octubre el Tribunal Administrativo de Cundinamarca (TAC) emitió un fallo resolutorio que ordena a la Corporación Autónoma Regional (CAR) acoger la propuesta de modificación urbanística en la Reserva Thomas Van Der Hammen presentada por la actual alcaldía bogotana, generando reacciones de todo tipo entre defensores y detractores.


Destruye ecosistema nativo


Grupos y organizaciones ambientalistas han insistido en el desastre y daños al medio ambiente que ocasioanría, de llevarse a cabo, la propuesta de la administración presidida por Enrique Peñaloza, pues de cambiarse el trazado, función y destinación de los predios la preservación de la reserva natural se perdería.


Lo que para la administración actual “…son solo potreros…”. como lo hizo saber en su momento el Alcalde en diferentes medios de comunicación, para los ambientalistas es realmente una reserva ambiental que debe ser revitalizada; es uno de los pocos terrenos que aún pueden salvarse en el Distrito de Bogotá y con ello la fauna, flora nativas que la habitan, como cuerpos de agua así. Sus argumentos no son caprichos, cada una de ellas está soportada esn estudios científicos y técnicos.


Por esta reserva cruza la quebrada La Salitrosa, además de contar con canales que alimentan el río Bogotá. La reseva está unida ecológicamente con el Cerro La Conejera, Humedal conejera, Humedal Torca–Guaymaral; suelos de capas freáticas permiten que el agua se filtre en la tierra y se creen depósitos subterráneos; 486 especies vegetales, como el Sentenció de pantano, el Silbato; en su interior queda el bosque Las Mercedes. La fauna, variada, cuenta entre especies con La Tingua bogotana, el Chamicero, El Chirriador, El Cucharro, La Tingua moteada, la Zarigüeya andina, El Gabilan bailarín, y 26 especies de mariposas, entre otros. (1)


La reserva queda ubicada al norte de la ciudad de Bogotá, convirtiéndose de esta manera en un límite natural al proceso de expansión descontrolado y desmesurado de la ciudad, y comprende una extensión de 1.395 hectáreas que deben ser revitalizadas, lo que implica compra de terrenos y viviendas allí existentes.


Para la ciudad es fundamental proteger este ecosistema, ya que el ecosistema nativo en la Sabana de Bogotá se encuentra en muy malas condiciones, pues la presencia de invernaderos –en su mayoría para la producción de flores que explotan descontroladamente las fuentes de agua– ha deteriorado con el tiempo partes fundamentales de lo que originalmente fue la Sabana.


La reserva lleva el nombre del científico naturalista de origen holandés Thomas Van der Hammen, quien durante su vida se dedicó a investigar ecosistemas en la Sabana de Bogotá, los Andes colombianos y zonas tropicales en Sudamérica, buscando la protección y preservación de los mismos.


El fallo


En su primera administración, el actual Acalde buscó incluir en el Plan de Ordenamiento Territorial la ampliación de la ciudad hacia el norte, proponiendo la modificación de uso del suelo de rural o semi urbano a suelo urbano, lo que ya lo haría susceptible de urbanizción, propósito que fue impedido por la CAR. Mediante la Resolución 0475 de 2000 el ministerio responsabilizó a la CAR de delimitar, declarar y hacer un Plan de Manejo Ambiental, algo que le tomó unos 11 años, hasta el 2011, que mediante el acuerdo 011 la declara como “área de Reserva Forestal Productora Regional del Norte de Bogotá”, y para el 2014 decreta el plan de manejo ambiental; finalmente, en 2015 la Alcaldía dicta la resolución 0835 por medio de la cual convirtió en suelo de interés público esta reserva, para fortalecer la cual, a través de compra de terrrenos, destinó 110 mil millones de pesos (2).


Como todo negociante debido al capital urbanístico, Peñalosa nunca renunció a su propósito de urbanizar parte de esta Reserva y ahora, con este fallo del Tribunal Administrativo de Cundinamrca, satisface su sed de negoción. En efecto, el fallo ordena que se redelimite, reordene, recategorice y sustraiga parte de la reserva para la construcción, beneficiando los intereses de empresas inmobiliarias que apoyaron fuertemente su candidatura a la Alcaldía. Así, este proyecto se suma a las megas obras urbanísticas Lagos de Torca y Ciudad Río.
Aun es posible hacer algo


El fallo ordena a la CAR expedir actos administrativos para acoger el proyecto de la Alcandía, aduciendo que traerá beneficios ambientales, sociales y económicos para la ciudad. En este sentido, cabe la duda sobre competencias decisorias para ordenar modificaciones, si es la CAR o el TAC, pues la primera es la máxima autoridad en temas ambientales, y el segundo lo es en dictar disposiciones de ley conforme a elementos técnicos y científicos.


Según Maria Mercedes Maldonado, exsecretaria de Hábitat y Planeación de Bogotá durante la administración de Gustavo Petro, lo fallado “no está en firme, admite recurso de reposición o de apelación”.


Ante esta situación legal, se abre una disputa legal, que deberá ir acompañada de movilización social/ambiental, para lograr finalmente que la Reserva en riesgo de ser urbanizada no pierda su carácter. La estabilidad ambiental de la ciudad, al menos en parte, y el control a su crecimiento sin límite, están en juego acá-


Fuentes consultadas


1. Fundación Humedales Bogotá http://humedalesbogota.com/2016/02/01/reserva-thomas-van-der-hammen-hogar-de-aves-y-naturaleza-que-un-alcalde-llama-potrero/
2. Reserva Forestal del Norte de Bogotá Thomas Van der Hammen http://www.reservathomasvanderhammen.co/index.php/que-es-la-reserva/linea-de-tiempo

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Insta ONU a adoptar cambios rápidos y sin precedente contra un clima más extremo

Si se quiere que la temperatura de la Tierra no suba más de 1.5 grados, hay que adoptar cambios rápidos y sin precedente en la forma en que se usa la energía para comer, viajar y vivir, o nos arriesgamos a sufrir un clima aún más extremo y la pérdida de especies, señaló este lunes un reporte de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Limitar el aumento de la temperatura promedio global a 1.5 grados Celsius, por encima de los niveles preindustriales, en lugar de cumplir con la meta de dos grados acordada en las conversaciones sobre el cambio climático de París en 2015, tendría "claros beneficios para los seres humanos y los ecosistemas naturales", indicó el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por su siglas en inglés).

Sin un cambio real, el mundo no está ni siquiera en camino de alcanzar el objetivo de dos grados, aseguraron los expertos.

Petteri Taalas, secretario general de la Organización Meteorológica Mundial, señaló a los periodistas en Ginebra que "hay una clara necesidad de tener una ambición mucho mayor para alcanzar incluso el objetivo de los dos grados, ya que en este momento nos estamos moviendo hacia entre tres y cinco grados".

Los pasados 18 años han sido los más cálidos registrados desde el comienzo de las mediciones en la década de 1850, indicó. Los científicos atribuyen el incrementeo de las temperaturas y el clima extremo sobre todo a gases de invernadero como el dióxido de carbono a partir de combustibles fósiles, entre ellos el carbón, el petróleo y el gas.

El reporte del IPCC señaló que al ritmo actual de calentamiento, las temperaturas mundiales serían 1.5 grados más altas entre 2030 y 2052, tras un alza de un grado por encima de los niveles preindustriales desde mediados del siglo XIX.

Cumplir con el objetivo de 1.5 grados mantendría la subida del nivel global del mar en 0.1 metros por debajo del objetivo de dos grados para 2100, según el reporte. Esto podría reducir las inundaciones y dar tiempo para adaptarse a la gente que vive en las costas, islas y deltas fluviales de todo el mundo. También se reduciría la pérdida de especies y la extinción y el impacto en los ecosistemas, agregó.

"Hasta los científicos se sorprendieron al ver (...) lo grandes que serían los beneficios de limitar el calentamiento global a 1.5 grados en lugar de dos", dijo a Reuters Thelma Krug, vicepresidenta de IPCC.

El grupo, ganador de un premio Nobel, emitió su informe desalentador en una reunión llevada a cabo en Incheon, Corea del Sur.

En el documento, de 728 páginas, el grupo detalló cómo el clima, la salud y los ecosistemas podrían estar mejor si los líderes mundiales pudieran limitar de alguna forma el calentamiento causado por el ser humano a solamente medio grado Celsius.

 

Panorama

 

En el informe también ofreció varios puntos de lo que podría ocurrir:

 

• Se afectaría a sólo la mitad de las personas por falta de agua.

• Habría menos muertes y enfermedades ocasionadas por el calor, contaminación y enfermedades contagiosas.

• El nivel de los océanos subiría casi 10 centímetros o menos.

• Menos de la mitad de los animales vertebrados y plantas perderían gran parte de sus hábitats.

• Habría menos ondas de calor, aguaceros y sequías.

• La capa de hielo de la Antártida occidental podría no llegar a un derretimiento irreversible.

• Y podría ser apenas suficiente para evitar que la mayor parte de los arrecifes de coral del mundo mueran.

 

"Para algunas personas esta es una situación de vida o muerte sin lugar a duda", señaló Natalie Mahowald, climatóloga de la Universidad de Cornell y una de las autoras principales del reporte.

Limitar el calentamiento a medio grado a partir de ahora significa que el mundo puede mantener una "semblanza" de los ecosistemas que tenemos. Añadir otro medio grado –meta de los líderes mundiales– significa, en esencia, una Tierra diferente y más desafiante para la gente y las especies, señaló otro de los autores principales del reporte, Ove Hoegh-Guldberg, quien también es director del Instituto de Cambio Global de la Universidad de Queensland, en Australia.

Sin embargo, cumplir con la meta más ambiciosa de un menor calentamiento requeriría un recorte inmediato en las emisiones de gases que atrapan el calor, así como cambios drásticos en el sector energético.

Aunque el panel de la ONU dijo que técnicamente es posible, vio poca probabilidad de que vayan a ocurrir los ajustes necesarios.

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Jueves, 04 Octubre 2018 09:42

Animales asombrosos

El primer plano de un camaleón revela los vivos colores de su piel escamosa. Habitualmente, se asume que los camaleones cambian de color para confundirse con su entorno, pero esa no es toda la historia: la espectacular piel de los reptiles también transmite información a enemigos o parejas potenciales. Foto: Raúl MCM/ National Geographic.

La revista National Geographic publica cada jornada su “Foto del Día” en la que suele mostrar asombroso paisajes, imágenes surrealistas de la naturaleza y animales captados desde un punto de vista peculiar.

 

Lamentablemente, muchas de las especies que aparecen, pese a su belleza, se encuentran en peligro de extinción debido a la acción del ser humano.

 

Las instantáneas recuerdan al popular programa para niños emitido entre 1996 y 2002, Animales Asombrosos, en el que el “Lagarto Henry” mostraba características increíbles de la fauna.

 

A continuación le ofrecemos un compendio de fotografías realmente impactantes.

 

Un pigargo europeo​ roza la superficie de un estanque en la República Checa. El pigargo europeo​ es una de las aves rapaces más grandes, con una envergadura que alcanza los 245 cm. Foto: Milan Zygmunt/ National Geographic.
 
 
Una pareja de carraos se enfrentan, ya que ambos parecían "interesados en encontrar almejas en el mismo lugar", cuenta el fotógrafo deYour Shot Peter Brannon. Estas aves singulares se parecen a las grullas, pero son una especie diferente y son conocidas por sus penetrantes vocalizaciones. Foto: Peter Barnnon/ National Geographic.
 
Dos caballos de la Carmaga pelean por su territorio. Esta raza es originaria del sur de Francia. Sólo quedan 200 ejemplares registrados oficialmente a día de hoy. Foto: Xavier Ortega/ National Geographic.
 
 
En la costa de Flinders, Australia, nada un dragón marino macho. Como su pariente el caballito de mar, el dragón marino macho cuida de los huevos que la hembra pone en su cola. Foto: Richard Wylie/ National Geographic.
 
La fotógrafa de Your Shot, Shane Kalyn, ha estado siguiendo a la madre de esta familia de zorros durante años. "Esa confianza que hemos construido a lo largo de los años ha permitido que la distancia entre nosotros se reduzca", dice ella. "Y ahora es habitual que ella y sus cachorros se acerquen, lo que me permite capturar estas bellas interacciones". Foto: Shane Kalyn/ National Geographic.
 

Los flamencos descansan y comen en las aguas poco profundas de un pequeño estanque en Tanzania. Los flamencos grandes son más altos y de color más claro, mientras que los flamencos menores tienen patas más cortas pero una coloración más oscura. . Foto: Eiji Itoyama/ National Geographic.

Un guacamayo azulamarillo se acicala las plumas en el Wildlife Learning Center de Sylmar, California. Las aves, si se cuidan de forma adecuada, pueden vivir durante más de 60 años. Foto: Melissa Cormican/ National Geographic.
 

Un impala bebe un trago de agua cerca de Francistown, Botswana, creando una escena maravillosamente geométrica. "La simetría en este marco es perfecta, con el impala en el centro, pero luego se combina con un conjunto aleatorio de patas en el fondo. La luz que se desliza sobre sus cuernos resalta las diferentes texturas del animal", comentó Kristen McNicholas, editor de fotos de Your Shot. Foto: Andrea Papalia/ National Geographic.

 

En el desierto de Kalahari, Botswana, dos leones machos pelean por el territorio o el derecho de aparearse con una hembra cercana. Estas peleas a veces pueden terminar en la muerte. Foto: Didier Couvert/ National Geographic.

 
Los pingüinos caen en picado al agua frente a la costa de la Antártida. Los rastros de burbujas que dejan tras ellos ayudan a reducir la densidad del agua, haciéndoles mucho más rápidos bajo el agua que en tierra. Foto: Jonas Beyer/ National Geographic.
 
El autor se encontró con estas morenas en la costa de Birmania. "La curiosidad y el comportamiento de las morenas no deja de sorprenderme", dice. "En esta foto, dos curiosas morenas parecen estar estudiándome y hablando del curioso buzo frente a ellas". Foto: Gregory Piper/ National Geographic.
 
 
Un oso pardo pierde a su presa en Brooks Falls, Alaska. Cuando la caza va bien, un oso puede atrapar y comer 30 peces por día. Foto: Taylor Thomas Albrigth/ National Geographic.
 
 
Un pavo real extiende las plumas de la cola, famosas por su iridiscencia y colores vivos. La exhibición forma parte del elaborado ritual de apareamiento de la especie, en el que se cree que las hembras escogen a los machos basándose en el tamaño, color y calidad de las plumas. En inglés, el término "peacock" ("pavo real") solo se aplica a los machos de esta especie, ya que las hembras se denominan "peahens". Foto: Victor Rotaru/ National Geographic.
 
 
Una sepia se desliza a través de las aguas frente a la costa de Nueva Gales del Sur, Australia. "Me encanta cómo se mueven"; dice Skye Migan, fotógrafo de Your Shot, "como pequeños ovnis submarinos". Las sepias, a pesar de su nombre, son moluscos y están relacionadas con los calamares. Foto: Sky Migan/ National Geographic.
 
 
Cada año, millones de diminutas tortugas oliváceas bebés eclosionan en la playa de Rushikulya en India. Es un viaje traicionero: los expertos estiman que solo una de cada 1.000 tortugas marinas bebés logran llegar al agua antes de que las mate un depredador. Foto: Saurabah Chakraborty/ National Geographic.
 
Una inusual Trimeresurus insularis de color azul adopta una pose astuta. "Esta serpiente de vivos colores me llamó la atención y me encanta cómo contrasta con el fondo exuberante. ¡Qué criatura tan maravillosa!", comentó la editora fotográfica de Your Shot Kristen McNicholas. Foto: Fabian Mülhberger/ National Geographic.
 
 
Un tucán intenta pegarle un mordisco a la lente de la cámara. La dieta de un tucán se compone principalmente de frutas, y su largo pico le permite alcanzar más fruta desde una misma posición. Foto: Shan W/ National Geographic.
 
Una cría de macaco de Sri Lanka se aferra a su madre mientras atraviesan el Santuario de Katagamuwa. La UICN clasifica a este mono del viejo mundo, endémico de Sri Lanka, como especie en peligro de extinción. Su hábitat queda sometido a cada vez más presión debido a la invasión de las plantaciones, a medida que más áreas forestales de Sri Lanka se convierten para usos agrícolas. Foto: Senthi Aathavan Senthilverl/ National Geographic.
 
En el Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico de Alaska, una gaviota se encuentra con un oso polar en su aterrizaje. El patrón de las plumas de la gaviota indica que es joven; es probable que se vuelva blanca con alas grises a medida que envejece. Foto: Takayoshi Noda/ National Geographic.
 
 
Una pareja de serpientes ratoneras parecen bailar mientras llevan a cabo un ritual de apareamiento en Lonāvale, India. Como su nombre indica, se alimentan principalmente de roedores y no suponen un peligro para los humanos. Foto: David Higgins/ National Geographic.
 
 
Un varano de Bengala saca la lengua mientras cruza una carretara en el santuario de Anawilundawa, Sri Lanka. El reptil de tamaño considerable emplea su lengua bífida para "olisquear" su entorno. Mueve la lengua reiteradamente para rastrear presas y detectar otros varanos. Foto: Senthi Aathavan Senthilverl/ National Geographic.
 
 
Dos zorros rojos árabes se recortan contra el telón de fondo de las luces de la ciudad. Los animales son más activos por la noche, cuando van en busca de comida como pequeños roedores o aves. Foto: Mohammad Murad/ National Geographic.
 
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La Comisión Interamericana analizará violaciones de derechos humanos causadas por el fracking

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) realizará una audiencia informativa el próximo 3 de octubre para conocer la situación general de la utilización de la fracturación hidráulica (fracking) y la violación a los derechos humanos de comunidades y personas defensoras a consecuencia de esta actividad en el continente americano. La audiencia responde a una solicitud realizada por 126 organizaciones de América Latina, encabezadas por la Alianza Latinoamericana Frente al Fracking (ALFF).

La audiencia se realizará en la ciudad de Boulder, Colorado, Estados Unidos, en el marco del 169 período ordinario de sesiones de la CIDH. En ella, personas defensoras y representantes de comunidades afectadas presentarán información detallada sobre los impactos a los derechos humanos, así como los impactos ya documentados y los riesgos potenciales derivados de las actividades de fracking en América Latina.


Las organizaciones agrupadas en la ALFF buscan proponer una serie de recomendaciones a la CIDH y a los gobiernos de la región para garantizar los derechos humanos frente a los riesgos de este método de explotación de yacimientos no convencionales de hidrocarburos.


De acuerdo con la solicitud de audiencia, en Latinoamérica existen cerca de 5,000 pozos de fracking. En Argentina, aproximadamente existen 2000 pozos. Mientras en Chile, según datos oficiales, actualmente se ha aprobado la fracturación de 182 pozos, la gran mayoría en la isla de Tierra del Fuego. En el caso de México, el número de pozos de fracking supera los 3,350, aunque las organizaciones firmantes señalaron que existen retos en materia de acceso a esta información. Por su parte, en Brasil y Colombia se han firmado contratos que permiten la exploración y explotación, y en Bolivia se ha comenzado la prospección y los estudios de muestras de yacimientos no convencionales.


Organizaciones de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, México, Paraguay, Perú y Uruguay firmaron en julio pasado la solicitud de audiencia a la CIDH.


“El avance del fracking en América latina se realiza a ciegas porque no se conoce con certeza la totalidad de las sustancias químicas empleadas, ni sus efectos combinados o sinérgicos, los riegos reales y potenciales, ni la efectividad de las medidas de mitigación”, resaltó Claudia Velarde, abogada de la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA). “Lo que sí se conoce son sus daños en el ambiente, en la cantidad y calidad del agua, en la salud y en los derechos humanos colectivos”.


Mientras en diversos países de América Latina se promueve el fracking, otros países, estados y provincias de Europa, América y Oceanía lo han prohibido por los impactos y riesgos ambientales y para la salud que implica. La solicitud a la CIDH destaca que “ninguno de los países donde se aplica el fracking posee un conocimiento integral de los riesgos e impactos irreversibles que puede ocasionar al ambiente y a la vida de las personas y comunidades. Sin embargo, se cuenta con sobrada evidencia científica de sus efectos negativos sobre la población, a partir de la experiencia de uso intensivo de esta técnica en Estados Unidos.”

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El huracán Florence expone la dura realidad de la desigualdad en Estados Unidos

Windy Newton y Nicolette Green no tendrían que haber muerto. Atrapadas en la parte trasera de una camioneta del sheriff en una zona rural de Carolina del Sur, las dos pacientes de instituciones de salud mental, de poco más de 40 años de edad, estaban siendo transportadas cuando la camioneta quedó a la deriva y se inundó tras el paso del huracán Florence. Los agentes que trasladaban a las mujeres lograron salir, pero las dos pacientes indefensas murieron ahogadas, en una muerte innecesaria y tortuosa. 

El reverendo William Barber explicó en una entrevista para Democracy Now!: “Tenemos dos huracanes. El huracán de la pobreza y de la carencia de atención médica y de salarios dignos, que existía antes de la tormenta y, por otra parte, la tormenta. Y ahora todo lo que ya era difícil para la gente se ha exacerbado”. El reverendo Barber es el pastor de Carolina Norte que cofundó la renovada Campaña de los Pobres, inspirada en el movimiento homónimo de Martin Luther King Jr. de 1968.


La tormenta, si bien pasó de ser un huracán de categoría 4 a una depresión tropical, avanzó a una velocidad de varios kilómetros por hora inundando las Carolinas estadounidenses en lo que a sido considerado como “un fenómeno que ocurre una vez cada mil años”. A pesar de las órdenes de evacuación obligatorias, muchas personas, demasiado pobres para escapar, quedaron varadas. Los reclusos permanecieron en sus celdas, abandonados por las autoridades estatales y locales que se negaron a reubicarlos. El destructivo diluvio se agravó aún más cuando los estanques de cenizas de carbón y las fétidas lagunas de abono se vieron desbordadas, filtrando sus contenidos tóxicos hacia las aguas que corrían por las inundadas calles de las comunidades cercanas, integradas mayormente por personas de color pobres. El presidente Donald Trump realizó una visita cuidadosamente controlada a la región el miércoles, donde se detuvo en los centros de comando y los puntos de ayuda atendidos en su mayoría por personas blancas. Como era previsible, el presidente se otorgó buenas calificaciones tanto a sí mismo como a la respuesta federal ante la emergencia.


El reverendo Barber continuó diciendo: “Trump viene de visita hoy, pero el impacto negativo de sus políticas ha visitado a los pobres y a la gente de bajos recursos mucho antes de que él llegara. Más de 4,7 millones de habitantes de Carolina del Norte son pobres. Antes de la tormenta, más de un millón de habitantes de Carolina del Norte no tenía acceso a la atención médica. Los condados que están siendo más afectados son los del Sector I y el Sector II. El Sector I es el condado más necesitado en términos de vivienda, atención a la salud y pobreza, y el Sector II está en el siguiente nivel”.


Barber señaló: “La gente está mirando lo que sucedió en la costa. De hecho, en la costa nos salvamos de lo peor. Sin embargo, tierra adentro, donde viven principalmente los pobres, a lo largo de estos ríos, estas comunidades rurales están siendo devastadas”. Los niños no están yendo a la escuela, por lo que no están recibiendo la comida diaria que les dan allí. Las personas que trabajan por hora, que viven de la paga diaria, no pueden trabajar, por lo que no reciben dinero. Barber destacó: “Cuando el gobernador y otros funcionarios dijeron que había que evacuar, ellos no pudieron evacuar, porque no tienen el dinero, no tienen auto, no tienen la capacidad. El presidente va a decir que va a enviar fondos federales. Pero este estado ha rechazado los fondos federales que hubieran ayudado a los pobres antes de la tormenta, para que tuvieran alguna protección contra la tormenta”.


Las aguas de la inundación no solo anegan, sino que envenenan y contaminan. Cuando las inundaciones alcanzan y desbordan los estanques a cielo abierto que contienen ya sea cenizas de carbón de las centrales eléctricas o lagunas de estiércol de granjas porcinas industriales, se libera un complejo fluido tóxico. También pueden fluir otros elementos tóxicos de innumerables instalaciones químicas y de emplazamientos de desechos tóxicos, de los que hay muchos a lo largo de las dos Carolinas. Will Hendrick, de la organización Waterkeeper Alliance, declaró el miércoles por la noche que se habían documentado filtraciones de cenizas de carbón en dos de las centrales eléctricas de carbón de Duke Energy en Carolina del Norte, la central Sutton, cercana a Wilmington, y la planta H.F. Lee, cercana a Goldsboro, a poco más de nueve kilómetros de la Iglesia Cristiana Greenleaf del reverendo Barber. La ceniza de carbón contiene una gran cantidad de metales pesados que, de ser consumidos, pueden causar una serie de graves problemas de salud, como cáncer y defectos de nacimiento.


El Departamento de Calidad Ambiental de Carolina del Norte informó el miércoles que al menos 21 lagunas de estiércol porcino se estaban desbordando —cinco de ellas presentaban daños estructurales— y otras 83 estaban cercanas a desbordarse, lo que liberará torrentes de heces, orina, sangre y restos de cerdos hacia las aguas de inundación, con el riesgo de infectar a la población cercana.


Al igual que el presidente Trump, la mayoría republicana en la Legislatura de Carolina del Norte niega el cambio climático. Hace seis años se aprobó una ley que prohíbe a las agencias estatales y locales tomar decisiones basadas en los más recientes descubrimientos de la ciencia climática sobre el aumento del nivel del mar. Si sus deliberaciones se hubieran basado en hechos y se hubieran guiado por las preocupaciones de la justicia climática para los más vulnerables, es probable que muchos habitantes de Carolina del Norte, así como las víctimas de los últimos coletazos del huracán Florence como Windy Newton y Nicolette Green, hoy estarían vivos.
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Traducción al español del texto en inglés: Inés Coira. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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