Sin acuerdo global para frenar la crisis climática

Ni siquiera la prórroga de casi dos días que solicitó la ministra del gobierno de Chile, Carolina Smith, que ejercía la presidencia del cónclave, permitió que se llegara a un acuerdo sobre el cierre de la cumbre.

La Cumbre del Clima COP25 finalizó con una declaración de intenciones que pretende ocultar su fracaso, y el desacuerdo profundo entre diversos países sobre cómo abordar la emergencia climática. Ni siquiera la prórroga de casi dos días que solicitó la ministra del gobierno de Chile, Carolina Smith, que ejercía la presidencia del cónclave, permitió que se llegara a un acuerdo sobre el cierre de la cumbre.

El documento final solo “anima” a los países a presentar planes más ambiciosos para frenar el calentamiento global durante el año 2020, como una forma de llegar a la próxima COP26 de Glasgow con algún avance en relación a este 2019. La principal razón de la falta de acuerdo ha sido la negativa de una serie de países para comprometerse a presentar programas de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Aunque, también, la conducción de los funcionarios chilenos, ha sido blanco de numerosas críticas.

84 países han acordado a presentar programas con políticas más agresivas para reducir el cambio climático. Sin embargo, entre ellos no figuran Estados Unidos, China, India y Rusia, que generan el 55% de las emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo. La contracara de ese rechazo, la encabezó la Unión Europea que, además de aceptar el reto, presentó días atrás un Green New Deal para transformar al continente europeo en el primer espacio con una economía descarbonizada. En el fondo de este enfrentamiento se encuentra el argumento de determinadas naciones que rechazan aplicar ciertas regulaciones climática porque, aseguran, afectaría sus planes de desarrollo económico.

“La comunidad internacional perdió una oportunidad importante para mostrar mayor ambición”, afirmó el secretario general de la ONU, António Guterres sobre el final de la cumbre. El funcionario portugués no ocultó su decepción aunque desde el primer día había mostrado preocupación por las divergencias que existían con algunos países para abordar la crisis climática. 

La predisposición del gobierno español, como accidentado receptor de la COP25, y la presión social liderada por la activista Greta Thunberg, habían traído cierto optimismo sobre un posible acuerdo para reducir el calentamiento global. Sin embargo, la joven sueca regresó este sábado a su casa, mientras la ministra Smith solicitaba una prórroga ante el inminente fracaso de la reunión.

En efecto, las últimas 24 horas de negociaciones se produjeron bajo el liderazgo de la ministra española de Transición Ecológica, Teresa Ribera, por propia iniciativa de la funcionaria del gobierno chileno. Esta semana, la directora de Greenpeace Internacional, Jennifer Morgan, había declarado que la presidencia chilena estaba “fracasando” en el trabajo de proteger la “integridad del Acuerdo de París y no permitir que la codicia y el cinismo” lo destruyeran.

Uno de los puntos más intrincados de las negociaciones ha sido el artículo 6 del Acuerdo de París sobre el mercado de emisiones de gases de efecto invernadero, que debería entrar en vigor en 2020. El acuerdo se ha encallado en la regulación de ese sistema, a través del cuçales países y empresas pueden adquirir créditos a otras naciones en el caso de que excedieran el límite de gases que se hubieran fijado.

Con este panorama, las expectativas de lograr una reducción del calentamiento global para los próximos años se han disuelto, y todo apunta a que se llegará a la COP26 de Glasgow con un nuevo récord de temperaturas, superior al 1,1 grados centígrados por encima del periodo preindustrial que registró Naciones Unidas para el año que se acaba.

El único dato positivo de la COP25 Chile-Madrid ha sido la movilización social que protagonizaron los jóvenes. Al margen de lo que pueda acordarse (o no) a nivel global, las nuevas generaciones advirtieron en Madrid que su acción en la calle seguirá adelante con el objetivo de presionar a los gobierno nacionales. A su vez, el corrimiento que se planteó Thunberg para desactivar la presión política y mediática que sufría, ha puesto en escena a un centenar de jóvenes de diversos países con conocimiento y voluntad suficiente para no dejar la emergencia climática en manos de los negacionistas y de las grandes empresas

Por Agustín Fontenla

Desde Madrid

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Lunes, 16 Diciembre 2019 07:21

Daños colaterales

 Un niño afgano busca plástico y otros artículos que puedan usarse como remplazo de leña, en un basurero de Kabul. Según estadísticas de la ONU, Afganistán se encuentra entre los países más pobres del mundo.Foto Ap

Se dice que la verdad es la primera víctima de una guerra, y esta semana se confirmó otra vez, como si fuera necesario. Pero aún peor es que parece que hoy día, cuando se revela la verdad no hay gran consecuencia para los mentirosos que, en este caso, llevaron a decenas de miles de muertes.

En la extraordinaria investigación del Washington Post titulada En guerra contra la verdad –que se ha comparado con la publicación de los Papeles del Pentágono, en 1971– se documenta que todos los presidentes, generales y otros encargados de la guerra más larga en la historia de Estados Unidos engañaron a la opinión pública durante 18 años y contando (https://www.washingtonpost.com/graphics/ 2019/investigations/afghanistan-papers/afghanistan-war-confidential-documents/).

Desde 2001, más de 775 mil tropas estadunidenses han sido desplegadas en algún momento en Afganistán; 2 mil 300 de ellos han muerto ahí y 20 mil 589 han sido heridos en acción, junto con más de 100 mil afganos muertos (nadie sabe el número preciso; https://watson.brown.edu/costsofwar/ costs/human). Unas 13 mil tropas permanecen allá hoy día. Esa guerra ha costado hasta la fecha más, tal vez mucho más, de un billón de dólares (no hay un cálculo oficial).

Los 2 mil documentos obtenidos por el Post incluyen entrevistas confidenciales realizadas por la Oficina del Inspector General especial de la oficina de la la Reconstrucción en Afganistan (SIGAR, por sus siglas en inglés) con más de 400 actores claves (la gran mayoría sin revelar sus nombres) que guiaron esa guerra; desde comandantes y generales, hasta altos funcionarios, asesores y diplomáticos dejan claro que desde un inicio esa intervención fue un desastre disfrazado de éxito para la ciudadanía en Estados Unidos.

Uno de los entrevistados, el general Douglas Lute, quien fue un coordinador de la Casa Blanca para la guerra durante los gobiernos de Bush y Obama, comentó en 2015 que carecíamos de un entendimiento fundamental de Afganistán, no sabíamos lo que estábamos haciendo.

Este proyecto oficial dedicado a evaluar las lecciones de la guerra para el gobierno estadunidense detallan el fracaso de la doctrina de contrainteligencia de Estados Unidos aplicada en Afganistán, las decisiones arrogantes e ignorantes de políticos y militares que no entiendan en qué país estaban, y la determinación constante de encubrir las derrotas y fracasos manipulando estadísticas e informes públicos.

El ex comandante de las fuerzas de Estados Unidos y la OTAN, Dan McNeill, afirma en su entrevista que aun al inicio de la guerra en 2002, él no podía encontrar a alguien en el gobierno que pudiera definir que marcaría una victoria para esa guerra. Otros, como un integrante del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, no encontraba respuesta a por qué se lanzó la guerra contra el talibán en primer lugar, ya que fue Al Qaeda el que atacó a Estados Unidos.

Vale subrayar que todos estos encargados de la guerra trabajaron en gobiernos republicanos y demócratas; de George W. Bush a Barack Obama, y ahora Trump.

El jefe de SIGAR, John Sopko, comentó al Post que las entrevistas en estos documentos sugieren que se la ha mentido constantemente al pueblo estadunidense sobre esta guerra.

Pero al concluir la semana y cuatro días durante los cuales el Post publicó su extenso reportaje, los que engañaron a este pueblo parecen estar seguros de que nadie los hará rendir cuentas. A diferencia del terremoto político, cuando se divulgaron los Papeles del Pentágono y que nutrieron a un vital movimiento contra la guerra en Vietnam, ahora no se registró ningún temblor.

Algunos dicen que tal vez es por las distracciones del impeachment o que las guerras son percibidas como algo muy remoto. O tal vez es porque la mentira ya es algo normal y aparentemente aceptable en la vida política mientras los veteranos militares quebrados por la experiencia se quedan con la pregunta: ¿para qué fue todo esto? (https://www.thenation.com/article/ afghanistan-papers-forever-war/).

La verdad es sólo otro daño colateral de las guerras.

https://www.youtube.com/watch?v=mn91L9goKfQ

https://www.youtube.com/watch?v=H-kA3UtBj4M

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Casas y un hospital en construcción resultaron dañados con el estallido, el martes pasado, de un auto-bomba cerca de la mayor base militar estadunidense en Afganistán, en la provincia Paruán, donde una persona murió y docenas resultaron heridas.Foto Afp

Ya no saben cómo ocultar las verdaderas razones por las que Estados Unidos (EU) ha permanecido 18 años en Afganistán: su guerra más extensa y plagada de vil desinformación cuando se invocó que era para gestionar la "democracia" y la "libertad (sic)".

Tras haber dilapidado un billón de dólares con 2 mil 400 muertos, The Washington Post –cuyo dueño es Jeff Bezos, mandamás de Amazon y acérrimo enemigo de Trump– reveló los bombásticos Papeles de Afganistán, donde se exhibe que EU “está en guerra contra la verdad (https://wapo.st/2rpK8yM)”.

Mas allá de la consabida "guerra del opio" que usó EU en Afganistán –su mayor productor global (https://bbc.in/2rnAexz) para intoxicar al triángulo RIC (Rusia/India/China)–, copia calcada de las dos guerras del opio que asestó el imperio británico a China en el siglo XIX (la primera de 1839 a 1844 y la segunda de 1853 a 1858), existen evidencias de que las consuetudinarias mentiras de EU sobre el país ocupado fueron, y siguen siendo, para enajenar sus minerales de tierras raras (REE, por sus siglas en inglés), tan preciadas en la guerra tecnológica que ya empezó entre EU y China (https://bit.ly/34ldpaY) y, más que nada, para despojar su litio, hoy tan de moda desde Sonora (México) hasta el triángulo de Bolivia/Chile/Argentina. Según Frazer Institute (https://bit.ly/2RT6y67) la Fuerza de Ayuda Internacional en Seguridad (ISAF) ha expuesto la pletórica riqueza minera de Afganistán: cobre, cobalto, hierro, bario, azufre, plomo, plata, zinc, niobio y 1.4 millones de toneladas métricas de "elementos de tierras raras" que, de acuerdo con las agencias de EU, tendrían un valor mayor a un billón de dólares (trillón en anglosajón).

Un memorándum clasificado del Pentágono denomina a Afganistán como "la Arabia Saudita del litio" –aunque "el litio técnicamente no es un REE, sirve a algunos de los mismos propósitos".

Hoy China produce 97 por ciento de los REE en el mundo y "ha obtenido derechos de exploración para el cobre, carbón, petróleo y depósitos de litio en Afganistán". En la década de 1980, durante su guerra en Afganistán, los expertos mineros soviéticos habían colectado datos y mapas sobre el litio y otros minerales: encontrados en la Biblioteca de la Investigación Geológica Afgana en la capital Kabul por los geólogos estadunidenses un cuarto de siglo más tarde (https://nyti.ms/2RGuk5o).

El estudio del Pentágono, reportado por The New York Times, aduce que Afganistán –en particular, la provincia de Ghazni–, ostente "uno de los mayores depósitos de litio en el mundo" con valor de un billón de dólares. El entonces general David Petraeus al mando del Comando Central de EU –quien luego resultó un vulgar mercader, más que un gallardo militar– comentó "el asombroso potencial de Afganistán", hoy devastado por EU con un paupérrimo PIB nominal de casi 21 mil millones de dólares: el país 113 en el ranking mundial, como Botswana.

Ya en 2009, como parte escenográfica de la ocupación minera y del "oro blanco" de EU, los "probos" funcionarios estadunidenses habían acusado al ministro de Minas de Afganistán de haber recibido un soborno de 30 millones de dólares para conceder a China los derechos para desarrollar una mina de cobre. Según el mismo New York Times, "los funcionarios estadunidenses temen que China, hambrienta de materias primas, intentará dominar el desarrollo de la riqueza mineral de Afganistán, que puede trastornar a EU, dadas sus fuertes inversiones en la región". Suena revelador, si no hilarante, que el Instituto Frazer proponga el "ejemplo minero y petrolero de México" –que a finales del siglo XIX se parecía a Afganistán (que hoy carece de "cultura minera")– para combatir su corrupción,"estabilizar" y resolver el problema del abasto de REE. Se nota, o también oculta, que el Instituto Frazer no se haya enterado del final infeliz de la enajenación minera de México –cuando las trasnacionales anglosajonas se llevan casi toda la extracción a cambio de migajas–, ni de la "reforma energética ­neoliberal".

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Martes, 10 Diciembre 2019 06:03

COP25, se intensifica el "lavado verde"

COP25, se intensifica el "lavado verde"

En la Cumbre de París de 2015, las empresas transnacionales fueron incluidas por primera vez dentro de la organización y la financiación de ésta. Después de años de inoperancia, de obstaculizar las empresas transnacionales (ETN) cualquier avance, de lobbies, de control de instituciones y gobiernos, las ETN accedían al control absoluto. Si hasta entonces los resultados de las Cumbres por el Clima habían sido pobres, desde entonces aún más: las esperanzas de resoluciones fueron truncadas (1). Las siguientes, más de lo mismo, sobre todo la última de Katowice (Polonia) y la anterior de Bonn, utilizadas para garantizar la continuación del carbón en la matriz energética, o la de Marrakech que ahondó en las presuntas soluciones financieras.

Fue vergonzoso ver en París cómo los principales contaminantes se presentaban como parte de la solución y secuestraban la COP (Conferencia de las Partes). Estos incluían fabricantes de automóviles como Nissan o Volkswagen, de la nuclear EDF, Ikea que depende de grandes movimientos de mercancías, la aerolínea Air France, o bancos que financian la industria del carbón como BNP-PARIBAS. Si la utilización de todas estas ETN de la COP de París fue nauseabunda, aún lo fue más en el caso de Volkswagen, pues 3 meses antes había sido noticia por el escándalo de la alteración de emisiones contaminantes de los coches que fabrica, por medio de un software diseñado específicamente con ese fin. Premeditación total. Se contabilizaron unos 11 millones de automóviles fabricados por esa empresa entre 2009 y 2015 que superaban los límites de emisiones y que todavía andarán por ahí contribuyendo con sus humos a esta emergencia. Porque además de contaminar más de lo que debieran, porque como saben, además de lo que emite su fabricación, de lo que emiten como transporte individual, tenemos que la industria automotriz, siempre en alianza con la petrolera, establecen ellos mismos los niveles de eficiencia de los motores. Claro está, lo hacen de forma que no repercuta en sus ventas y sigamos quemando más petróleo (2). Esto significaba, esto demostraba, que en lugar de reducir las emisiones lo que les interesa ha sido producirlas. ¡Incluso transgrediendo el marco legal que les ampara!! Ahora, se presentaban como la solución a la emergencia climática?

A París también fue Iberdrola, en avión. Pero mandaron un equipillo en bici para crear alrededor de ellos propaganda verde de la empresa con diarias retransmisiones y crónicas de su periplo que era comprada por todos los medios de comunicación. O vendida. Como fueron a Bonn, anunciando a los cuatro vientos que abandonaban el carbón como medida climática. Pero en realidad ya estaban cerrando las centrales por anticuadas y porque se metieron tanto en las de gas que sobre-dimensionaron su inversión y su producción. Además entraron en conflicto con el gobierno, pues por lo precipitado de su anuncio, pues no lo habían discutido ni acordado previamente. En la de Katowice repitió fórmula: bicis y posición anti-carbón, pero no contra las demás causantes de la emergencia climática. Las Cumbres del Clima son el escenario perfecto para hacer estallar su arsenal propagandístico.

Después de que las movilizaciones en Chile y la brutal represión provocarán que el gobierno de ese país desconvocara la COP siendo asumida por el gobierno español, las empresas españolas no tardaron en mostrar su interés. Sí, como para Volkswagen y las demás en París, la COP de Madrid es una ocasión única para las empresas estatales para su lavado de cara, para su "lavado verde". Ellas, tan habituadas a esta práctica, no pueden dejar pasar la ocasión, y así hace una semana ya anunciaron Iberdrola y Endesa que entraban como patrocinadoras de la COP. Y esto es capitalismo, amigas: nadie da dinero a cambio de nada. El financiar la COP les supondrá el que su nombre aparezca continuamente asociado a la COP, creando en el personal la idea de que se preocupan por la emergencia climática. Como cuando Endesa patrocina la liga de baloncesto desde 2012 y la selección de baloncesto, o Iberdrola la femenina (3), o la selección de fútbol (Iberdrola pagaba 3,5 millones de euros por temporada (4)), o los bancos la de fútbol. Ambas Iberdrola y Endesa se prestaron raudas a la financiación de la COP 25 aportando 2 millones de euros cada una. Señal que lo entienden rentable.

O al revés, porque la mayoría se da cuenta de sus burdos intentos por transmitir una imagen contraria a la real. Ayer Endesa compraba todas las portadas de los principales diarios nacionales, pero sobre todo en los catalanes que es donde se centra su negocio (junto a Andalucía, Asturias y Aragón). ¡¡Un pastón!! En el 2016, denunciando similar lavado verde de Iberdrola, el anuncio de una página entera costaba 49.400 € en El País y 10.000 € en El Correo Español(5).

Pero ¿por qué semejante despliegue? Quizás porque Endesa es la máxima emisora de gases invernadero del estado español con 30.237.155 toneladas de CO2 (2018), lo que equivale al 10% de las emisiones totales estatales!! ¡Normal que quiera invertir tanto para mostrarse como lo contrario!

Añadir también que las empresas fueron contactadas por el mismo gobierno que precisa unos 70 millones de euros para organizar la COP. Con lo cual tenemos que el gobierno también ve con buenos ojos este lavado verde y que el oligopolio participe en la COP. Una vez más la connivencia del gobierno con las transnacionales, y una vez más una nueva desligitimación de este gobierno que empezó planteando cosas como el Ministerio para la Transición Ecológica pero que luego no ha cumplido la expectativa. Recordar que a lo poco realizado, a la incineradora de Donostia, ahora le sumamos el permiso de exploración de fracking, y hoy mismo el inicio de esta técnica en Sevilla, o la no intervención en el control transnacional de la tarifa eléctrica.

Esa connivencia se evidencia también en las puertas giratorias. En el caso de Endesa es bochornoso que el gobierno que la privatizó, el del PP, el de Aznar, entrara luego en su dirección beneficiándose de sus suculentos sueldos. El mismo Aznar fue su asesor de 2011 a 2014 con honorarios de 300.000 y 400.000 euros. El ultimo presidente de Endesa, Borja Prado ganaba 3,61 millones, que supusieron un sueldo acumulado de 43 millones (en mayo fue sustituido por Juan Sánchez-Calero). El de Iberdrola, Sánchez Galán, fue de 9,5 millones en 2018. Son cifras obscenas y que ayudan a entender estas grandes inversiones publicitarias, este empecinamiento por desvirtuar la realidad y los verdaderos intereses de este negocio millonario monopolizado por una minoría.

Endesa, actualmente propiedad de Enel, es una de las tres grandes compañías del oligopolio español, el monopolio energético (eléctrico) que conforma junto a Iberdrola y Naturgy (la fusión de Gas Natural y Unión Fenosa). Entre las tres dominan en torno al 90% del mercado estatal. El control se reduce en unas pocas, los beneficios también. Endesa posee 5 térmicas de carbón, 12 de gasoil, y 6 de ciclo combinado de gas, todas ellas grandes emisoras de gases de efecto invernadero (GEI). A ellas sumar las nucleares no exentas de responsabilidad climática y además de gran impacto ambiental. Ambas Iberdrola y Endesa también comparten la propiedad del parque nuclear español, siendo copropietarias de 4 de las 5 centrales nucleares actuales (6), como antes lo fueron de Garoña. También cuentan con hidroeléctricas tampoco exentas de responsabilidad climática que contabilizan por 6, pero que sin duda tuvieron su máxima expresión e impacto durante su actividad en Chile (ahora continuada por Enel, propietaria de Endesa).

En Chile poseía 16 hidroeléctricas, y 12 térmicas (4 de carbón y 8 de fuel y gas). La más polémica fue Ralco en Patagonia, y el proyecto Hidroaysén (financiado por BBVA) que se consiguió paralizar por todos los impactos que suponía, como ya probaban Ralco y otros. Pese al desastre que auguraba, Hidroaysén también se planteaba desde la óptica climática, justificándose porque la energía que produciría equivalía a 7 centrales térmicas (2.750 MW) con lo que deducían que reemplazaría a 16 millones de toneladas de CO2 (equivalentes a las emisiones de todo el parque automovilístico de Chile!). Pero esa es una óptica rentabilista, no seriamente ecológica, ni climática, ni mucho menos ética. Pese a todas esas emisiones y energía altamente contaminante y nociva, Endesa recibió la mejor calificación entre las eléctricas en el 2000 en el índice de Sostenibilidad Internacional Dow Jones (DJSI World). Sé lo que piensas: si Endesa es la mejor como serán las demás. Pero debes entender que estos índices, como los premios que se intercambian son otra triquiñuela más que cran entre ellas para su lavado verde.

Con todo ello tenemos un modelo energético superconcentrado, monopolizado, que depende de grandes proyectos de gran impacto ambiental, climático y social, que se sirve de otros países y economías para incrementar sus beneficios, y que invierte grandes sumas de dinero en publicidad y lavado verde. Este oligopolio, los que financian esta COP y se proyectan como solución climática y ambiental, son los que acuerdan el precio de la luz que sube año tras año, o incluso tras mes. El recibo de la luz ha subido 85,7% en los últimos 15 años (7). Actualmente la media de la factura eléctrica se sitúa en 79,79 euros (enero 2019). Estos precios prohibitivos tienen como resultado la pobreza energética que ya afecta en el estado a 6,8 millones. Y como ya decíamos: "Hay pobreza energética... porque hay riqueza energética" (8).

Recordemos que Iberdrola fue condenada por manipular los precios de la luz en 2013, o en 2016 fue multada por quemar gas para cobrar subvenciones a las renovables (9). Por su parte Endesa protagonizó seis de cada diez reclamaciones contra compañías energéticas en FACUA durante 2018. Endesa y Naturgy también fueron condenadas este año 2019 por alterar fraudulentamente el precio de la luz, igual que en 2018 por altas fraudulentas. Ese año fue elegida la Peor Empresa del Año por consumidores.

Pero este año Endesa, Iberdrola y Naturgy, pese a controlar el 85% del mercado, perdieron 463.000 clientes (8 junio), lo que también explica su continuo acoso, hipocresía e insistencia climática.

Endesa en Chile

Pero algo de este despliegue mediático del oligopolio pero sobre todo de Endesa también choca: mientras Iberdrola se introducía Brasil y Mexico y también en Guatemala y Bolivia de donde era expulsada, Endesa, como decimos, hacía lo propio, primero en Argentina, en el año especial para reanudar el colonialismo: 1992. En 1994 hizo lo propio en Perú apropiándose de la Compañía Peruana de Electricidad y Distrilima, y en Chile en 1997, de Enersis. Se da la coincidencia que en Chile ya existía otra empresa con el mismo nombre creada en 1944 – no muy difícil: Empresa Nacional de Electricidad, Sociedad Anónima (10). Durante la dictadura de Pinochet Endesa fue privatizada (1987-89). Endesa también absorvió a la Endesa chilena en 1999. Así Endesa controló el 53% del sistema eléctrico chileno y 83% de los derechos del agua (11). Tras la adquisición de Endesa por Enel, la Endesa chilena aparece como Enel Generación Chile, operando también en Brasil y otros 3 países. La producción latinoamericana de Endesa contabiliza por 41% de su capacidad instalada (14.715 MW).

Cuando Endesa se introdujo en Chile no hizo ascos a las condiciones favorables para hacerse con empresas, que no eran otras que las impuestas por la dictadura de Pinochet y el experimento neoliberal de los Chicago Boys, sumándose a ello los ajustes estructurales para (en teoría) solventar su deuda. La dictadura dejó un Código de Aguas muy favorable a las transnacionales y que se modificó en 2017 para favorecerlas aún más. Eso explica también el gran control hídrico de Endesa. Actualmente, además de las empresas eléctricas e hidroeléctricas, las mineras y la agricultura industrial controlan el agua chilena, lo que ha provocado una situación crítica con sequías y la consecuente falta de cosechas, alimentos, etc. Sin duda, ésta es una de las razones, unidas a todas esas medidas neoliberales que beneficiaron a empresas como Endesa, por la que el pueblo chileno se ha echado a la calle en los pasados días, y por ende, la razón por la que la Cumbre del Clima fuera suspendida en Chile por el gobierno y para que pasara a Madrid. Irónico entonces que ahora Endesa nos venda que tiene voluntad de hacer frente a la emergencia climática, cuando es responsable de tantas emergencias.

La verdadera solución… no son las transnacionales

Desde TRADENER y Ekologistak Martxan tenemos claro que sobre todo estas grandes transnacionales (estas y otras) no son la solución sino el problema. Parafraseando a Jorge Riechmann, "el cambio climático es el síntoma pero la enfermedad es el capitalismo", que no es otro que las grandes transnacionales. La solución no puede venir de ellas porque solo les importa los beneficios y su puesto en la lista Forbes. No les importa gastar en publicidad, ni en macro-sueldos de directivos, pero nos suben la factura todo el tiempo, y no tienen piedad. Llevan años demostrando que no les importa ni el clima ni el medio ambiente, ¿por qué ahora?

El pasado octubre distintas organizaciones de todo el mundo acudimos a Ginebra a la 5ª sesión del OEIGWG, la negociación en las mismas Naciones Unidas de un instrumento jurídicamente vinculante sobre empresas y derechos humanos. Porque parecerá mentira, pero no existe una legislación internacional para las transnacionales. Así siguen haciendo lo que quieren sin importarles, sin pagar por ello, transfiriendo los costos a las instituciones (como ahora que el gobierno vasco compro la central nuclear de Lemoiz), y perjudicando a clientes y comunidades (12).

La solución pasa por modelos descentralizados, en poder de las comunidades, organizados horizontalmente, renovables, que satisfagan las necesidades locales y concretas, que no derrochen ni energía en los tendidos, ni en su transporte ni en medios económicos para publicidad, patrocinios, macro-sueldos, etc. y que tengan como fin satisfacer las necesidades básicas y no las económicas de una minoría. Estas soluciones reales y prácticas están en marcha, fuera de su control. Por ello, las entienden como una amenaza y por eso han tratado de bloquearlas, por eso copian nuestras reivindicaciones, por eso gastan millones en portadas de diarios y en financiar las COP. Son soluciones que probamos a diario son factibles y que tienen éxito. Seguiremos denunciando su cinismo, y seguiremos creando alternativa.

Por Martintxo Mantxo

Rebelión

 

Notas:

(1) ver https://www.ecologistasenaccion.org/31337/la-cumbre-de-paris-se-dirige-hacia-un-acuerdo-de-minimos/

(2) gara.naiz.eus/paperezkoa/20070605/22097/es/El/poder/industrias/automovilistica/petrolera

(3) Iberdrola ya nos bombardea con sus anuncios en los que combina ambos temas, medio ambiente y renovables, con deporte femenino e igualdad de género: “Son pura energía (mujeres deportistas de competición). Por eso les propusimos un reto: seguid haciendo historia mientras nosotros cuidamos el terreno de juego. Iberdrola: un líder mundial en energía renovable impulsando la igualdad a través del deporte”

(4) Ver "Iberdrola invierte millones en publicidad: FUTBOL" https://ibertrola.blogspot.com/2014/06/iberdrola-invierte-millornes-en.html

(5) Junta de Iberdrola 2016: una crónica verde (visceral) https://ibertrola.blogspot.com/2016/04/junta-de-iberdrola-2016-una-cronica.html

(6) Ascó (Endesa 85 % -Iberdrola 15 %), Vandellós (Endesa 72 % -Iberdrola 28 %), Almaraz (las 3 del oligopolio, Iberdrola, Naturgy, Endesa) y Trillo (igual + EDP). A ellas sumar Confrents propiedad de Iberdrola y la recientemete cerrada de Garoña

(7) “El recibo de la luz medio ha subido 85,7% en los últimos 15 años” ( 18-9-2018 ) www.rtve.es/noticias/20180918/recibo-luz-medio-subido-857-ultimos-15-anos-segun-facua/1801548.shtml

(8) “Hay pobreza enérgetica... porque hay riqueza enérgetica” (23-10-2014) Rebelion.org/noticia.php?id=191155

(9) por no contar tantos otros como el último de pagar al comisario Villarejo

(10) la Endesa española también fue creada como empresa pública

(11) Ahumada, José Miguel. 2010. La inversión española en Chile: auge y caída de Endesa. Revista Pueblos, nº 43. http://omal.info/spip.php?article809

(12) Coordinadas en la Campaña Global para Reclamar la Soberanía de los Pueblos, Desmantelar el Poder Corporativo y Poner fin a la Impunidad ( www.stopcorporateimpunity.org ). El resultado final de dicha sesión se puede consultar aquí: declaración final de la Campaña Global para Reclamar la Soberanía de los Pueblos, Desmantelar el Poder Corporativo y Poner fin a la Impunidad en relación a la V sesión del OEIGWG

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Uno de los puntos más delicados de la Cumbre del Clima: la creación de un mercado internacional de emisiones

En la Cumbre del Clima de Madrid se intentará crear un mercado internacional de emisiones como herramienta para contener el aumento de temperaturas del planeta. "Se parte de la idea de que ya no hay mucho tiempo para contener en 1,5 °C el aumento de la temperatura global, y que todos los países tienen que hacer algo, también los emergentes. El desarrollo económico siempre está ligado al aumento de emisiones, y eso ya no es compatible con mantener 1,5 °C", analiza Raphaela Kotsch, investigadora de la Universidad de Zurich que participa esta semana en la cumbre explicando qué se negocia sobre este nuevo mercado. En la cumbre de Katowice (Polonia) de 2018 se dieron algunos pasos, pero no se llegó a un acuerdo.  

En la actualidad existen 57 mercados de carbono en todo el mundo entre los creados y proyectados. Ahora, se trata de crear uno global que funcione más o menos como el que lanzó la Unión Europea en 2003: por un lado, se otorga un derecho de emisión (de algún modo se permite contaminar); y por otro, se incentiva la reducción de emisiones. Solo que, a diferencia del esquema europeo, el mercado internacional no fijaría un precio mínimo de compra de cada tonelada de CO2. "Es oferta y demanda", contextualiza Kotsch.

Crear este "mecanismo" está planteado en el artículo 6 del Acuerdo de París alcanzado en diciembre de 2015, y en esta cumbre se prevé definir su estructura y condiciones. "El tratado prevé que, si no se alcanza un mercado global, entonces se recurra a otros bilaterales o multilaterales", analiza esta investigadora, quien añade: "Algunos esperan que haya un acuerdo en Madrid, pero yo no lo veo claro".

Para los que defienden contener el aumento de emisiones a través de este esquema, argumentan que esta es una forma de ayudar a los países menos desarrollados a obtener tecnología, acudiendo a ese mercado internacional para financiar proyectos mediante créditos que les compran países con mayores emisiones.

Tiene además otra lectura, y es que, para los países industrializados, donde se ha desarrollado más tecnología limpia, cada reducción adicional de emisiones resulta más cara que en países donde hay mucho más por hacer. "Para muchos en los países ricos sería más sencillo comprar créditos, digamos, por ejemplo en Marruecos, donde es más barato reducir una tonelada de CO2, pues hay mucho más por hacer", incide Kotsch. Sin embargo, los detractores de la medida temen dejar al mercado la reducción de emisiones de tantos países.

03/12/2019 - 21:58h

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Lunes, 02 Diciembre 2019 06:35

Desigual

Desigual

En su reciente libro, titulado Capital e ideología, Thomas Piketty propone que esa investigación en torno a la desigualdad económica y social lo lleva a plantear que “la historia de todas las sociedades que han existido hasta nuestros días es la historia de la lucha de las ideologías y de la búsqueda de la justicia”.

Afirma que tiene la tentación de reformular así el famoso enunciado acerca de que dicha historia es la de la lucha de clases. Volvemos, pues, a febrero de 1848. No es claro lo que esta iniciativa aporta al conocimiento del tema, que centra buena parte del debate actual sobre la desigualdad en el capitalismo”.

Joaquín Estefanía, periodista español, expresa que la profusa investigación sobre la desigualdad realizada por el autor francés en este libro y el anterior, El capital en el siglo XXI, lanza la discusión hacia adelante, pues se enmarca en la universal Declaración de los Derechos del Hombre de 1789 y no en una u otra discutible doctrina económica.

Claro está que ideas e ideología cuentan para la historia. Cabría, entonces, recordar a Keynes: “Las ideas de economistas y filósofos políticos, tanto cuando son correctas como cuando están equivocadas, son más poderosas de lo que comúnmente se cree. En realidad el mundo está gobernado por poco más que esto. Los hombres prácticos, que se creen exentos por completo de cualquier influencia intelectual, son generalmente esclavos de algún economista difunto”.

La notoriedad de Piketty es producto de un trabajo extenso y profundo, sin duda, y resulta provocador en una situación en la que la desigualdad se ha puesto en el centro de la discusión política en muchas sociedades, incluso en países con más alto nivel de desarrollo.

El paso hacia la transformación de los acuerdos esenciales, que configuran un entorno social y económico determinado y que ahora rebasa los espacios de índole nacional, es problemático.

En una entrevista publicada en el diario El País (24/11/19), Piketty no alienta un cambio radical del sistema vigente. Dice que no puede haber una hiperconcentración del poder en un número reducido de personas y que el poder debe circular.

Reconoce que hay una evolución hacia una mayor igualdad y que aunque las disparidades han crecido desde las décadas de 1980 o 1990, son menores que hace un siglo.

De ahí parte su visión acerca de cómo incidir, por la vía de las políticas públicas y los acuerdos políticos democráticos, en una redistribución del ingreso y la riqueza.

Cabe preguntar si ese conjunto extenso de medidas son una forma de ajustar un sistema social desgastado y que genera más desigualdad y conflictos. Un ajuste del tipo del New Deal, en Estados Unidos, luego de la crisis de 1929-1933, o del surgido con el Informe Beveridge, en Gran Bretaña, en 1942. Las condiciones no son las mismas. Eso es claro.

Hay muchas aristas en el planteamiento de Thomas Piketty que indican la complejidad real que entraña su enfoque. Apunta hacia la dirección que debe tomar el capitalismo. La propiedad privada, dice, es útil para el desarrollo económico, pero sólo en un marco de equilibrios con otro tipo de derechos.

Dice que sí a la propiedad privada mientras se mantenga en lo razonable y que, colectivamente, se establezcan sus límites. Observemos que las reformas económicas en China de las últimas décadas han sido, precisamente, un modo de redefinir los derechos de propiedad con fines económicos de potenciar el crecimiento productivo y retener el control político.

Y ahí está el problema, en convenir –y cómo hacerlo– sobre lo que es o no razonable y, por tanto, admisible, como un tipo de acuerdo social que se sostenga y sea funcional. No hay criterios económicos que se den en el vacío. Tienen siempre una consideración política.

La idea que expone Piketty es que se requiere participación social en la política, pero igualmente en la economía. El asunto se ha planteado ya desde distintos frentes. Amartya Sen, por ejemplo, ubica el problema en el campo de las oportunidades. Una forma alternativa y, tal vez, más general de plantearlo sería a partir de las condiciones de acceso de distintos grupos e individuos a una multitud de cuestiones que definen lo que se puede hacer y los resultados que se obtienen en materia de riqueza y también de influencia, y cómo es que esto se reproduce consolidando en acceso y poder. El acceso, ciertamente, está más distribuido.

Una discusión como la que se ha abierto a partir de las condiciones provocadas por el llamado neoliberalismo en las tres últimas décadas, junto con las repercusiones de la crisis financiera de 2008 y los entresijos que dejó expuestos en la arena política, tiene que ver con el aspecto moral de la desigualdad.

Esto entraña serias dificultades. Dice Harry Frankfurt, en su opúsculo titulado Sobre la desigualdad, que el enfoque en la desigualdad no es en sí mismo objetable. El asunto crucial reside en reducir tanto la pobreza como la afluencia excesiva. “La igualdad económica no es un ideal moralmente persuasivo. El objetivo primario debe ser reparar una sociedad en la que muchos tienen muy poco y otros el bienestar y la influencia que conlleva la concentración de la riqueza”.

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"Si hay una COP25 quiere decir que se han reunido 24 veces y han fracasado"

Entrevista al ecologista Antonio Elio Brailovsky

 

Por Mario Hernández

 

M.H.: El próximo 2 de diciembre se reúne la COP 25 en Madrid, han tenido que cambiar el escenario por la situación política que se vive en Chile, particularmente en Santiago de Chile. ¿Qué expectativas podemos tener de esta reunión?

E.B.: Ninguna. El sólo hecho de que haya una reunión número 25 para discutir los problemas del clima, quiere decir que se han reunido 24 veces y han fracasado en llegar a un acuerdo que funcione. Siempre prometen algo y luego no lo cumplen. De modo que tenemos 24 ejemplos de fracaso de Cumbres del clima en las que dijeron un montón de cosas y no cumplieron ninguna. Por lo tanto, no veo razones para pensar que esta vez sea diferente.

M.H.: Más de 11.000 científicos de todo el mundo han suscrito un manifiesto en el que declaran la emergencia climática y plantean 6 medidas urgentes para hacerle frente.

E.B.: El problema es que a ningún político le preocupa qué va a pasar con el mundo cuando termine su mandato. Le preocupa lo que pase durante su mandato. De modo que hablarle a alguien del 2040 o 2050 cuando están pensando en cómo terminan el 2019 y cómo comienzan el 2020, esto es ciencia ficción. Es como si les hablaran del año 25.000.

El sistema político y económico están diseñados para pensar en el muy corto plazo y no en el largo, y esto requiere hacer cambios profundos rápido, que se van a ver dentro de un tiempo mediano, en varias décadas y en realidad ni siquiera se van a ver, porque si las cosas se hacen bien lo que vamos a ver es que no empeora.

¿Qué político renuncia a juntar dólares para que dentro de 20 años la situación no empeore? Teniendo en cuenta además que las grandes empresas que contaminan y alteran el clima son las que han pagado todas las campañas electorales del mundo, las de los que yo voto y las de unos cuantos oyentes que votan distinto.

Esto es parte del mundo real. No tenemos sistemas políticos pensados para diseñar el largo plazo y somos víctimas de eso. Más allá de que uno tenga grandes simpatías por algunos líderes y grandes enojos con otros. Son nuestros sistemas políticos.

M.H.: Frente a esta situación, ¿qué debemos hacer los seres humanos?

E.B.: Reclamar y reclamar todos los días. No hay otra. No olvidarse de esto. Ocuparse del clima tiene un costo económico. Es mucho más fácil seguir quemando petróleo y seguir contaminando el clima. Darle importancia al clima tiene un costo político, gobierne el que gobierne. Gobiernen los que nos caen simpáticos o los otros, pero nos encuentran ante lo mismo. Si no hay fuerte presión de la ciudadanía van a seguir recibiendo presiones muy fuertes de las empresas que contaminan.

M.H.: En los últimos 20 años la cantidad de agrotóxicos arrojados en la parte más poblada de nuestro país aumentó en más de un 1.000 % pasando los 500 millones de litros anuales. La resistencia de las malezas aumenta, las inundaciones se hacen cíclicas y el cambio climático se hace sentir. La desforestación y la pérdida de biodiversidad son incesantes, todo inherente y consecuencia del modelo agrícola químico dependiente inventado por las corporaciones y avalado por todos los gobiernos de turno. ¿Qué podemos hacer ante esta realidad?  

Necesitamos poner nuestro sistema científico en función de proyectos de agroecología  

E.B.: Yo creo que Argentina tiene un gran sistema científico, agronómico inclusive, que empezó con Manuel Belgrano hace dos siglos, para plantear tecnologías agrarias limpias. Esto de que los que estén trabajando con tecnologías agrarias limpias sean gente de buena onda, la que quiere hacer lo mejor para el país, etc.

Tenemos un sistema agronómico en el INTA y en un montón de Facultades de Agronomía, que hasta ahora tienen prácticamente prohibido trabajar en agro ecología. Necesitamos poner nuestro sistema científico en función de proyectos de agroecología. Desde la ciencia, no solamente desde la buena voluntad de nuestros amigos con huertas orgánicas, sino desde la ciencia para plantear un cambio en el sistema productivo. Estamos sosteniendo un sistema científico de excelencia que está en gran medida desperdiciado aumentando las dosis de plaguicidas de Monsanto.

M.H.: Me llamó la atención que el CONICET encontró atrazina y endosulfán, dos pesticidas sintéticos cuyo uso y comercialización está prohibido en el país desde 2011, en el aire de la Antártida. ¿Cómo es esto posible?

E.B.: La atmósfera es una sola, de modo que la circulación atmosférica lleva todo a todas partes, hacen 20 o 30 años habían encontrado plaguicidas de tipo DDT en la sangre de los esquimales, los indígenas del Polo Norte. En este momento estamos aprendiendo que no hay nada que quede lejos. El mundo, la atmosfera, la circulación de contaminantes por el aire y por el mar es uno solo, sigue los patrones de las corrientes. Vamos a encontrar plaguicidas en todas partes. Están en mi sangre y en la suya y están cada vez que vamos al inodoro en la orina de todos.

En algún momento necesitamos políticas responsables para ir eliminando los venenos que no benefician a nadie, porque durante 10.000 años se produjo y cultivó comida sin venenos y pudimos alimentar a la humanidad. Ahora que tenemos científicos de envergadura usemos ese conocimiento para alimentar a la gente sin envenenarla.

M.H.: Hemos hablado muchas veces del tema de la absorción del monte nativo, de la lluvia, un dato del INTA de Marcos Juárez: “El monte nativo absorbe por hora 300 ml de agua de lluvia y un cultivo de soja transgénica fumigado e impermeabilizado solo 30ml por hora.

E.B.: Los servicios ambientales que presta el monte nativo son de regulación hídrica, son de recibir el agua de lluvia, alimentar las napas, de evitar que los grandes torrentes lleguen a los ríos. Lo que pasa es que el que destruye un bosque tiene un beneficio económico inmediato. Tala el bosque, siembra soja, la vende y tiene la plata en el Banco. No es inmediato ni individualizado el daño a la sociedad, entonces es mucho más difícil que la gente perciba que le han hecho daño porque talaron unos árboles que estaban a muchos kilómetros y que las personas nunca vieron, es necesario un conocimiento mucho más amplio. Por algo nuestro sistema educativo es tan débil en materia de educación ambiental, para permitir que sigan ocurriendo estos abusos.

Rebelión

Publicado enMedio Ambiente
Domingo, 24 Noviembre 2019 06:32

“Renuncio a mi candidatura”  

“Renuncio a mi candidatura”  

Reportaje exclusivo a Evo Morales en medio de las tratativas para la convocatoria rápida a nuevas elecciones

 

Evo Morales trajo al diálogo con Página/12 héroes históricos como Tupac Katari, el aymara rebelde que antes de ser ejecutado, en 1781, dijo aquella frase de “volveré y seré millones”. O como otro aymara, Zárate Willka, que lideró un levantamiento contra los conservadores en 1899. Pero sobre todo hizo un anuncio: para contribuir a la pacificación de Bolivia no será candidato en las próximas elecciones.

Ese diario entrevistó por Skype al “primer presidente del Estado plurinacional de Bolivia”, como dice ahora su cuenta de Twitter. Evo respondió desde México, tras los arreglos de su colaboradora y ex ministra de Salud Gabriela Montaño, asilada en la capital mexicana junto al presidente derrocado y al vice Álvaro García Linera. Mientras se desarrollaba el reportaje, en la tarde del sábado 23 de noviembre, las bancadas parlamentarias del Movimiento al Socialismo terminaban de negociar el proyecto de convocatoria rápida a nuevas elecciones y los movimientos sociales firmaban un acuerdo para que cesara la represión. A esa altura los hijos de Evo, Evaliz y Álvaro, ya habían llegado a la Argentina como asilados después de una gestión de Alberto Fernández.

--Agradezco al pueblo argentino y a quienes garantizaron su presencia --dijo Evo--. Hasta las 4 de la mañana hora boliviana me quedé despierto haciendo el seguimiento y felizmente no hubo ningún problema.

--Si los hijos de Evo Morales ya llegaron a la Argentina, seguramente estarán presentes el 10 de diciembre cuando Alberto Fernández asuma la Presidencia. ¿El padre vendrá?

--He recibido una invitación pública. Qué lindo sería... Sería un orgullo y un honor acompañar la posesión del mando. Vamos a consultar a los compañeros. Además, la Argentina está más cerca de Bolivia y podría agradecerle otra vez la gran solidaridad al hermano Alberto Fernández. Fue uno de los que me salvó la vida, y salvó la vida de Álvaro y del equipo que me acompañaba el domingo 10 de noviembre y el lunes 11. Tengo cariño, respeto y admiración por él. Alguna vez podremos comentar en detalle lo que vivimos ese lunes 11 de noviembre en las sendas de la selva del Departamento de Cochabamba.

--El Senado ya consensuó un proyecto de ley para un pronto llamado a elecciones.

--Sí, hubo una reunión bajo la garantía de las Naciones Unidas, la Iglesia católica y la Unión Europea. Al día siguiente de mi llegada a México pedí en una conferencia de prensa facilitadores internacionales y personalidades de todo el mundo para ayudar a la pacificación de Bolivia. Por suerte acaba de darse esa reunión, de la que participó el gobierno de facto de (Jeanine) Añez. El Movimiento al Socialismo representa los dos tercios de los senadores y de los diputados. Vamos a hacer todo lo posible por la unidad. Y por la pacificación renuncio a mi candidatura.

--¿A pesar del resultado de las elecciones del 20 de octubre, cuando el MAS salió primero?

--Sí. Y quiero decir que nos robaron ese triunfo. Mi gran delito es ser indio y sobre todo haber nacionalizado los recursos naturales, como los hidrocarburos. Me acuerdo perfectamente de que el hermano Néstor Kirchner, cuando nacionalicé y las empresas me dijeron que no invertirían más, me llamó por teléfono y me dijo: “Si las transnacionales petroleras no invierten, la Argentina sí va a invertir en Bolivia”. Tengo grandes recuerdos de la lucha por la dignidad y la independencia de los Estados, por la dignidad y la identidad de nuestros pueblos.

--Usted habló de la pacificación.

--Voy a hacer todo lo posible por pacificar Bolivia. Renuncio a la candidatura aunque yo estaba habilitado para presentarme como candidato a Presidente. No estoy haciendo un reclamo. Digo que renuncio para que no haya más muertos, ni más agresiones. Hermano periodista, ¿sabe por qué renunciamos el domingo 10 a la tarde con el hermano García Linera? Porque agarraron a mis hermanos dirigentes, militantes, gobernadores de los departamentos, alcaldes y les dijeron que quemarían sus casas si yo no renunciaba a mi cargo. Al hermano del presidente de la Cámara de Diputados le dijeron: “Si tu hermano no renuncia, te vamos a quemar en la plaza”. Incendiaron la casa de mi hermana en Oruro. Del racismo al fascismo y del fascismo al golpismo. Eso es lo que pasó en Bolivia. Por este motivo busco la unidad y la pacificación. Así se lo dije a nuestras bancadas. Les anuncié que por esta vez renunciaríamos Álvaro y yo a las candidaturas a la presidencia y la vicepresidencia.

--¿Dejará México y regresará a Bolivia?

--Mucho desearía volver a Bolivia. Pero quiero que sepan que desde el Norte nos informaron que Estados Unidos no quiere que yo vuelva a Bolivia. El gobierno golpista tampoco lo quiere. Pero por más que sea un gobierno de facto, debe garantizar la vida no solo de Evo sino de todos. Ahora en Bolivia están debatiendo una ley de garantías. Hay gente en la cárcel. Uno en la cárcel porque conducía sin licencia. Otro, en Cochabamba, por gritar “Patria o muerte, venceremos”, en la cárcel también. Es una cacería. A los ministros que están en la embajada de la Argentina y a los que están en la embajada de México no les dan salvoconducto. ¿Esa es forma de aplicar el derecho? Repito: con tanta baleadura, con tanta represión, momentáneamente ostentan el poder político. Pero eso termina.

--¿Proyecta cambiar el asilo mexicano por un asilo argentino?

--No lo descarto. Quiero estar más cerca de Bolivia. El hermano y la hermana Fernández siempre me cooperaron. Nunca me abandonaron. Tengo muchos buenos recuerdos de cuando la hermana Cristina era Presidenta. Una vez faltó harina para el pan. Importábamos el 70 u 80 por ciento de harina de los Estados Unidos y de Canadá. Nunca se fomentó la producción de harina. Como un día faltó harina y todos iban a decir que yo sería responsable de la falta de pan, llamé y dije: “Hermana Cristina, usted tiene que venderme trigo”. Me contestó: “Evo, está todo comprometido”. No sé qué habrá hecho la hermana Cristina, pero un día recibimos en Bolivia trigo y harina. Solidariamente hemos trabajado. Si nunca me abandonaron, tampoco me van a abandonar en este momento tan difícil que está viviendo Bolivia, con tantos muertos, con tantos heridos, con tantas detenciones injustas. De los problemas se sale mediante la cooperación. Recuerdo el intento de golpe de Estado de 2008. Gracias a la ayuda de Unasur derrotamos al golpismo.

--¿Cuál fue la causa de este último golpe?

--Que no aceptaban nuestra política económica y nuestros programas sociales. No aceptaban que los indígenas y los movimientos sociales cambiáramos Bolivia como empezamos a hacerlo. Después de nacionalizar comenzamos con la industrialización. Nuestro gran proyecto era industrializar el litio. Entonces las transnacionales y algunos grupos de Chile no quisieron que continuáramos. Lamentablemente, además, actuaron con violencia. Pagaban 300 bolivianos por agredir, por cortar calles. Me sigue asombrando que los grupos que ostentan el poder económico hagan política de esa manera. Pero no importa. Quiero decir a través de este medio de comunicación tan conocido en todo el mundo, en toda América Latina, que pronto vamos a volver. Hay gente que todavía no puede creer que el comandante de la Policía Nacional o el comandante de las Fuerzas Armadas sean parte de un golpe de Estado. Un golpe de Estado que lleva 32 muertos en días. ¡Muertos a bala! Y también hay como 700 heridos a bala. Más de mil detenidos. Imagínese cuántos muertos, cuántas viudas, cuántos viudos, cuántos huérfanos. Niños baleados... Un golpe de Estado al estilo de las dictaduras. Quiero decirles a los hermanos de la Argentina que con Evo o sin Evo vamos a recuperar nuestra revolución democrática y cultural.

--El domingo 10 de noviembre el general Williams Kaliman, que después renunció y se instaló en los Estados Unidos, formuló en público la famosa “sugerencia” de que usted renunciara. ¿Fue una sorpresa?

--El 7 de agosto, en el aniversario de las Fuerzas Armadas, él se declaró a favor del proceso de cambio y antiimperialista. No sé si su cambio se debe a la plata o a la lucha de clases. Tarde o temprano las mismas Fuerzas Armadas y el pueblo identificarán a los enemigos de nuestra querida Bolivia. Yo equipé a las Fuerzas Armadas. Cuando llegué a la Presidencia, en 2006, tenían un solo helicóptero. Hoy tienen 24. Y algunos de esos aparatos, comprados con la plata del pueblo, están disparando y matando a mis hermanos. Duele mucho.

--Antes y después del golpe acusaron a su gobierno de haber cometido fraude en las elecciones del 20 de octubre.

--Quiero que el mundo sepa que el domingo 10 de noviembre a la madrugada la OEA se sumó al golpe de Estado. Lo hizo con un supuesto informe preliminar, cuando antes había acordado con nuestro canciller que presentaría su dictamen final el miércoles 13. Yo dispongo de informes extranjeros. Demuestran que no hubo fraude. Uno de la Universidad de Michigan. Otro del Centro de Investigación Económica y Política de Washington. Ayer tuve una larga reunión con el Centro Carter. Hablé con hermanos muy allegados al Papa Francisco y con funcionarios de Naciones Unidas y les pedí que hicieran una Comisión de la Verdad para realizar una profunda investigación. Vamos a demostrar que no hubo fraude.

--¿Este pedido suyo es para invalidar el llamado a nuevas elecciones?

--No. Soy sincero: ese llamado ya está en camino. Pero quiero demostrar al mundo entero que la OEA se parcializó junto con grupos de poder conservadores que nunca quisieron al indio, a su patria, que estaban en contra de los programas sociales. Hemos reducido la pobreza. Vamos a decir nuestra verdad en Bolivia y en todo el mundo. La OEA no puede ser un instrumento de la gente pudiente.

--Usted habló de racismo y fascismo. ¿Aumentaron?

--Yo pensaba que la opresión y la humillación habían terminado. Bolivia tenía una nueva Constitución. Pero veo con sorpresa las expresiones de los cívicos de Luis Fernando Camacho en Santa Cruz. La Biblia no puede ser usada para el odio. No son todos los habitantes de Santa Cruz, por supuesto, los que llamaron a identificar enemigos y matarlos usando el sicariato. Pero sé que en reuniones de los cívicos, con 20 o 30 mil personas, orando empiezan y al final gritan: “Evo, cabrón”. Es racismo. Humillan a la gente humilde. A las hermanas de pollera. Patean en la calle a la gente pobre y le dicen “kolla”. Así se llega al fascismo. Identifican la casa de un diputado o un gobernador del MAS y la queman. Y la policía no da ninguna seguridad. La excusa es que hay cubanos. Pero los cubanos, de manera gratuita e incondicional, al revés de los Estados Unidos que siempre condicionó la asistencia a las políticas del Fondo Monetario Internacional, dieron ayuda. Nosotros construimos hospitales y recibimos la colaboración de médicos cubanos. Recuerdo un diálogo entre Hugo Chávez y Fidel. Fidel decía: “Hugo, vamos a hacer un programa para operar gratuitamente a 100 mil latinoamericanos de la vista”. Fidel parecía loco. Eran operaciones que podían costar tres mil o cuatro mil dólares. Pero en Bolivia los médicos llegaron y operaron. El Estado lo hizo gratis. Ahora los grupos racistas no solo buscaron la excusa de la presencia cubana. Quemaron instituciones educativas creadas con la plata del pueblo. ¿Cómo se puede entender eso? ¿Cómo se puede entender que en la zona del Trópico hayan perseguido a diputadas y diputados? Es una dictadura. A nuestra senadora Adriana Salvatierra le rompieron la ropa cuando estaba entrando a la Asamblea. Una joven de 30 años... ¡La Plaza Murillo cercada por tanques! Recordé cuando hice la conscripción en las Fuerzas Armadas en 1978 y mi comandante Daniel Padilla Arancibia se hizo presidente. Yo no entendía qué pasada. Golpes y golpes...

--¿Cuál será la forma de reparar las agresiones?

--Nunca hemos sido revanchistas. Tupac Katari durante la lucha por la independencia decía que los blancos de las ciudades también debían organizarse en ayllus, que eran la estructura orgánica de aquellos tiempos como hoy sería el sindicato agrario. Todos juntos pelearon por nuestra independencia, por nuestra vida en comunidad, en solidaridad. Armonía entre los seres humanos y armonía con la madre tierra. Ya durante la República otro hermano indígena, Zárate Wilka, llamó a hacer una alianza con los blancos de las ciudades para defender los derechos y los recursos naturales. El movimiento indígena nunca ha sido racista, y menos fascista. Y cuando hay pobreza todos nos juntamos y nos unimos. Hemos sido muy tolerantes siempre. Ellos no. Así es la derecha. Me llamó una compañera y me contó que quieren eliminar el programa de vivienda para madres solteras. Me he informado de que quieren privatizar Boa, Boliviana de Aviación. Cuando estatizamos, el compañero Kirchner me mandó técnicos de la Argentina para ayudarnos. Ni sabíamos cómo constituir una empresa pública. Boa llegó a tener utilidades y ahora se les ocurrió privatizarla. No es solo una confrontación de carácter ideológico. También programático: éste no es un gobierno de transición sino un gobierno de facto que ni siquiera respetó la sucesión constitucional.

--¿Cuál será el eje de campaña electoral del MAS?

--Revisará el pasado, hablará sobre el presente y proyectará la esperanza para futuras generaciones. De mis casi 14 años de gobierno, Bolivia estuvo seis años primera en tasa de crecimiento en Sudamérica. Hermano periodista, me duelen dos cosas de este golpe de Estado. Me duelen los muertos y me duele cómo en corto tiempo ya empezaron a destrozar la economía. Ya me informaron que hubo una devaluación. El dólar pasó los siete bolivianos. Nosotros cuidamos bastante la economía gracias a los técnicos y a los compañeros economistas. Profesionales y patriotas. Una vez a Lucho Arce, el ministro de Economía, un organismo internacional le ofreció trabajo. Le iban a pagar 18 mil dólares por mes. Como ministro ganaba un poquito más de dos mil dólares. “Yo estoy por la patria, me quedo aquí”, dijo. Y se quedó trabajando. Hemos llegado por la patria y no por la plata. Muchos miembros del gabinete podrían estar en el exterior ganando mucho. Alguna vez le dije a Arce: “Vete y danos la mitad para la campaña y la mitad para vos”. Y cuando el hermano Arce estuvo enfermo lo ayudamos. Lo necesitaba. No hemos hecho riqueza en el gobierno. Estoy seguro de que mis hermanos se organizarán. Hay mucha conciencia política para enfrentar esta situación.

--Mencionó el litio. ¿También el uranio de Bolivia es apetecible?

--Sobre todo el litio. Y el zinc. Ya estábamos terminando el ciclo industrial del hierro para terminar con la importación. Lo mismo hicimos con los fertilizantes. Antes importábamos el ciento por ciento. Ahora exportamos 350 mil toneladas a Brasil, a Paraguay y a regiones vecinas. Estamos terminando la gran planta de carbonato de litio. Producimos ya 400 toneladas. Los grupos opositores internos no entienden cómo el indio es capaz de industrializar Bolivia. ¿Cómo pueden hacerlo los movimientos sociales y los profesionales patriotas?

--¿Habló con familiares de los muertos?

--Conversé con algunos. Escuchar llorar te hace llorar. Estoy lejos pero intenté ayudar acudiendo a amigas y amigos muy solidarios. Algunos no han tenido ni para pagar el ataúd. Otros están hospitalizados. Siempre ayudaremos a la gente humilde.

–¿Y las nuevas elecciones?

--El tema de la Ley de Garantías todavía no se terminó de consensuar pero nuestra bancada espera que la Asamblea la apruebe y que la autonombrada Añez la promulgue. Esa ley garantiza las nuevas elecciones y sería un instrumento muy importante para pacificar Bolivia. Después habrá que buscar programas para reconciliar al pueblo boliviano.

--¿Esperan un compromiso de Añez de no ordenar otra vez la represión?

--Esperamos que los muertos a bala generen la conciencia de las autoridades del gobierno de facto. Que tantos detenidos suavicen las conciencias. Que no haya más muertos ni heridos. Que los compañeros salgan, porque están detenidos por pruebas sembradas. Hay un fiscal a quien conozco. Tenía doble sueldo, uno del Ministerio Público y otro de la embajada de los Estados Unidos. La embajada le pagaba más plata. La DEA tenía un abogado. Ahora es viceministro de Defensa Social. Quizás sea un mensaje y quieren que vuelva la base militar de los Estados Unidos. Por eso le decía que quiero refrescar la memoria y ver que está pasando. Y quiero aprovechar para saludar a todos los hermanos y hermanas de Bolivia que están en la Argentina. Allí hemos ganado por el 70 u 80 por ciento. Hemos trabajado mucho los temas de residencia cuando el hermano Alberto Fernández era jefe de Gabinete de Kirchner y de Cristina. Todos apoyamos a los más humildes de nuestra querida tierra.

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 Participantes en una protesta contra el gobierno de Sebastián Piñera en Antofagasta, Chile, el pasado jueves.Foto Afp

En tres sendos artículos expuse el papel primordial del litio como mineral geopolítico: (https://bit.ly/2OcWsLg), (https://bit.ly/35t0p43) y (https://bit.ly/2XKF3wr ).

El especialista en petróleo y geopolítica F. William Engdahl exhibe la confrontación de Estados Unidos y China por el litio que explica los disturbios en Chile y el golpe en Bolivia: las tensiones de Estados Unidos y China por los planes económicos chinos probablemente también incluyan contrarrestar la influencia de China para controlar las principales reservas estratégicas de litio (https://bit.ly/2se0afb).

Según Engdahl, la demanda de litio es enorme en China, en la Unión Europea y en Estados Unidos cuando desarrolla su propia geopolítica nada disímbola al control del petróleo. China domina el nuevo Gran Juego global para el control del litio cuando las entidades chinas controlan casi la mitad de la producción global de litio y 60 por ciento de la capacidad de producción de baterías eléctricas.

Para Pekín, el litio es una prioridad estratégica (https://bit.ly/2pKXiFD) cuando, según Goldman Sachs –que califica el carbonato de litio como la nueva gasolina–, China podría suministrar 60 por ciento de los carros eléctricos en el planeta.

La rivalidad de China y Estados Unidos alcanzó a Australia y Chile, donde prevalece la minera del oro blanco Albemarle de Estados Unidos. Hoy el mayor productor de litio del mundo, la australiana Talison Lithium Inc., es controlada por la empresa china Tianqi, que maneja más de 46 por ciento de la producción mundial del litio.

La empresa minera china CAMC Engineering Co. opera una amplia planta en Bolivia para producir cloruro de potasio, debajo de cuya extracción se encuentra la más extensa conocida reserva de litio en el mundo en el Salar de Uyuni. Ya en 2014, Linyi Dake Trade de China había construido una planta piloto de batería a base de litio en el mismo lugar (https://bit.ly/2Od2HP2).

Nueve meses antes del litio-golpe, el presidente Evo Morales apadrinó la asociación estratégica de Xinjiang TBEA Group Co. Ltd. de China (con 49 por ciento) y la empresa estatal de litio boliviana (YLB), por 2 mil 300 millones de dólares (https://reut.rs/2qHevjz).

Engdahl teme que el gobierno golpista de extrema derecha-evangelista de Bolivia anule los acuerdos de litio con las empresas chinas.

Engdahl comenta que “la cancelación de la Cumbre de la APEC el 16 de noviembre (…) cobra otro significado” cuando, además de la reunión bilateral entre Trump y el mandarín Xi, estaba considerada para realizar acuerdos comerciales esenciales entre China y Chile: el mandarín Xi “planeaba ser acompañado por una delegación de 150 (sic) líderes empresariales”, en la que destacan el reforzamiento de la exportación del cobre chileno que se ha desplomado a la mitad en una década (https://bit.ly/2QLmwPl), así como la participación de Pekín en la explotación del litio en Chile, que puede constituir el objetivo de las intervenciones de Estados Unidos pese al neoliberalismo pinochetista del acorralado presidente Sebastián Piñera.

Los alienígenas a los que hizo alusión la esposa de Piñera, en relación a la ola de las masivas protestas de millennials, pueden formar parte de las revoluciones de color incitadas por Estados Unidos para impedir la explotación del litio chileno por China, cuya empresa Tianqi está asociada a la chilena SQM.

Justamente abordé al respecto que “tampoco es improbable, desde el punto de vista geopolítico –círculos cercanos a la presidencia chilena afirman que los disturbios y la desestabilización son orquestados desde el extranjero y con objetivos muy precisos–, que a manos foráneas, que siempre se han entrometido en Chile, no les convenga la reunión bilateral de Trump con Xi, reunión que quizá sirva para anunciar su acuerdo comercial que daría un respiro a la economía global” (https://bit.ly/2ribXbG).

Por cierto, en 2017 se registró un incremento sustancial de acuerdos para la explotación del litio global, en los que México (¿Sonora?) aparece con 5 por ciento de los contratos en la fase aciaga del itamita neoliberal Luis Videgaray, quien manejaba a su antojo los recursos inalienables del país

(https://bit.ly/35szFAQ).

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¿Quién manda matar? ¿Y por qué? Violencia restauradora en América Latina.

“Tal vez la noche sea la vida
y el sol la muerte.”
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En menos de 48 horas la TV Globo presentó un informe sobre el caso de Marielle Franco basado en la declaración de un empleado de seguridad, el presidente de Brasil respondió a través de un video y al otro día el Ministerio Público desmintió al testigo-testimonio por “información falsa”. Son tiempos de transmisiones, de mensajes y reenvíos, de videos caseros y de espectaculares producciones, de amenazas por redes sociales a través de cuentas con nombre propio y sin él. Tiempos en los que el simulacro se impone: lo que va sucediendo está al alcance de un clic y una pantalla. Los dispositivos aceleran los procesos de producción de información y hacen que el descarte sea inmediato. Son tiempos en los que certezas y dudas parecen sinónimos; entonces, oponerse, reconfigurar, resituar, recomenzar, son tal vez los significantes posibles.

El 14 de marzo de 2018 Marielle Franco fue asesinada por el impacto de cuatro balas. Un auto alcanzó al suyo a la salida de un acto por los derechos de las mujeres negras en el barrio de Lapa y disparó más de nueve tiros. También murió el conductor del vehículo, Anderson Pedro Gomes. El rostro de Marielle quedó destrozado.

Marielle había sido electa concejala por el Partido Socialismo y Libertad en una votación histórica. Una mujer negra, de la favela de Maré, activista y lesbiana, elegida concejala de la ciudad de Rio de Janeiro. Desde su muerte, a pesar de la notoriedad que tomó el caso, la investigación ha sido cada vez más espinosa y plagada de irregularidades. Dos días antes de cumplirse un año del crimen, y con buena parte del movimiento activista internacional organizando manifestaciones por el aniversario, fueron detenidos Ronnie Lessa, sargento jubilado de la policía de Rio, y Vieira de Queiroz, que había sido dado de baja de esa fuerza por sospechas respecto a su vínculo con fuerzas parapoliciales. Ambos fueron acusados como presuntos autores materiales de los homicidios, pero no intelectuales.

La mediatización es parte del complejo entramado del caso: montajes y desmontajes, audios y videos, Lava Jato y corrupción, autores materiales y asesinos intelectuales. El pasado 29 de octubre el Jornal Nacional de TV Globo presentó un informe en horario central que relaciona directamente al actual presidente con el crimen de Marielle y Anderson a partir de una filtración. Inmediatamente, Jair Bolsonaro grabó un extenso video desde Arabia Saudí, difundido en redes sociales, en el que acusó a TV Globo de estar desarrollando una campaña en su contra para apartarlo del poder. Sobre el final, pidió disculpas por mostrarse “alterado”. A través de un comunicado, el ministro de Justicia y Seguridad Pública, Sérgio Moro, señaló que tras la filtración podría haber crímenes de obstrucción a la justicia y falso testimonio.

¿Cómo se filtra información de una investigación judicial?¿Cómo puede ser dicho con tanta liviandad en un programa televisivo de audiencia masiva? ¿De qué forma puede analizarse el uso de las redes sociales que hace un presidente? ¿Qué rol ocupan los medios masivos (ciertamente TV Globo y Twitter lo son) en el desarrollo de una investigación judicial?

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Frente a la excesiva y urgente narrativa actual surgen voces que demandan datos, evidencias, cifras comparativas y dispositivos que viabilicen la comprensión cabal del contexto. A fines de 2018 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos presentó un informe sobre la situación de Brasil y declaró su especial inquietud respecto a la criminalización y tipificación de los movimientos populares como terroristas, y a los ataques y homicidios de activistas de derechos humanos.

En mayo de 2019 Amnistía Internacional alertó en su informe “Brasil para el mundo” que en el país hay una amenaza alarmante a los derechos humanos representada por la flexibilización del porte de armas, el paquete de leyes anticrimen, la política de control de drogas y la demarcación de territorios indígenas. Subrayó que activistas y defensores de la tierra y los derechos humanos se encuentran en riesgo, y solicitó una entrevista con el presidente Bolsonaro, que fue negada.

El de Brasil no es un caso aislado. A Berta Cáceres la asesinaron en marzo de 2016. Activista hondureña, defensora de la tierra, cofundadora del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh), se había convertido en una de las voces más potentes en el enfrentamiento contra los megaproyectos extractivos en su país. El Tribunal de Sentencia de Tegucigalpa condenó a siete hombres por su asesinato y determinó que fueron contratados por ejecutivos de una empresa hidroeléctrica situada en territorio indígena.

La historiadora y antropóloga mexicana Raquel Padilla Ramos fue asesinada el pasado jueves 7 de noviembre. Era una de las interlocutoras más respetadas de la cultura yaqui. Además de su producción académica, era activista, feminista y defensora de los derechos de las poblaciones originarias. Doctora en etnología por la Universidad de Hamburgo, su muerte da cuenta –como si hiciera falta, una vez más– de que lo personal es político cuando de violencia de género se trata. Raquel Padilla fue víctima de feminicidio, su pareja la mató con un arma blanca en su casa de Sonora. En su reporte de 2018, Global Witness denunció que México es el cuarto país más peligroso para los defensores de la Tierra. También es uno de los más peligrosos para las mujeres.

El 12 de noviembre se cumplieron 17 años del asesinato, en Chile, del comunero mapuche Alex Lemún. Su caso estuvo muchos años estancado en la justicia militar hasta que se reabrió el expediente en 2017. Hoy, un carabinero se encuentra en prisión preventiva, acusado de matarlo. Dos días después se cumplió un año del crimen del también comunero mapuche Camilo Catrillanca. Fue asesinado por la espalda en la comunidad de Temucuicui, también por un carabinero.

Chile se encuentra en un estado de emergencia permanente, aunque el presidente Sebastián Piñera haya dictado su levantamiento. La criminalización de la protesta deriva en acciones represivas: torturas, heridas irreversibles, violencia sexual, abusos y muertes. Las armas apuntan directamente a los ojos de los manifestantes. Mientras, ellos, con los ojos emparchados, continúan en las calles.

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El grito que demanda datos y su circulación pone en evidencia el hambriento ejercicio de registrar ausencias. Es ingenuo concebir que la violencia patriarcal, racista, armada, alimentaria, empresarial o farmacéutica logren convertirse siempre en denuncia medible. Que, si incluso eso fuera posible, los datos y cifras partirían de instituciones imparciales o de algo parecido a la objetividad. E, incluso, si así fuera: ¿qué sucede luego con todos esos datos? ¿Cuántos informes internacionales más hay que listar para advertir lo que está sucediendo en América Latina?

Marielle se enfrentó al poder que legitima la violencia sistémica hacia los vulnerados de siempre y la mandaron matar. Su muerte no fue una muerte más, fue la de tantos que ya no pueden ser ni siquiera nombrados. Por eso, todos los días la periodista Eliane Brum y la activista Mónica Benicio preguntan públicamente: “Quem mandou matar Marielle? E por quê?”.

No se trata de ganar o perder, ni siquiera de una posibilidad ontológica positiva. Tal vez se trate, sí, de inscribir una praxis, una falla o un excedente en la estructura; una necesidad. Esa praxis une, solidariza, socializa y tiende lazos históricos. Crea y potencia formas de vivir y pensar que cada vez son más escasas pero necesarias. También inscribe un universal, una forma de oponerse, una posibilidad y una esperanza que debe pegar en el pecho del mundo. Las praxis existen, las hay: en la autogestión, en las revueltas chilenas, en los levantamientos indígenas, pero también en las cosas cotidianas.

Las luchas identitarias han sido cuestionadas desde el pensamiento crítico y reducidas en su potencia política a una superficie inocua de “agenda de derechos”. También los feminismos se encuentran en tensión, son corpus en disputa entre la democracia liberal y la resistencia. Esto le viene muy bien a una fuerza reaccionaria que encuentra en esa tensión el espacio posible para legitimar su discurso restaurador.

Las megacorporaciones religiosas, las transnacionales neoextractivas, los intereses restauradores y la furia de un dios que ha muerto juegan a ser el esclavo mientras los territorios llenos de sangre de Bolivia, Chile y Brasil son transmitidos por redes sociales. En diciembre de 2009, el visionario escritor chileno Pedro Lemebel se dirigió en una carta abierta a Sebastián Piñera, quien unos meses después asumiría como presidente: “¿Cómo puede haber gente dueña de tanto horizonte? ¿Cómo puede haber gente tan enguatada de paisaje? Me parece obscena esa glotonería de tanto tener”.

Por, María José Olivera Mazzini

21 noviembre, 2019

  1. “La noche”, de Alejandra Pizarnik.
Publicado enMedio Ambiente