Jueves, 05 Diciembre 2019 06:21

El Gobierno Bolsonaro camina hacia el abismo

El Gobierno Bolsonaro camina hacia el abismo

Cada vez hay más preocupación en los círculos financieros internacionales por la suerte del presidente brasileño Jair Bolsonario y sus reformas debido a la conjunción de turbulencias políticas en la región y en su propio país.

La preocupación se relaciona con los llamados tiempos políticos. Se considera que el primer año de Gobierno es clave para emprender reformas, ya que luego las inercias y las trabas del propio sistema tienden a ser mayores, en particular cuando se avecinan tiempos electorales.

El influyente periódico británico Financial Times, se pregunta si a Jair Bolsonaro ya se les pasó la hora de hacer las reformas que Brasil necesita.

Según el diario inglés, la ventana de oportunidades se produjo entre enero de 2019, fecha en que Bolsonaro asumió la presidencia, y las elecciones municipales de 2020. El periódico se pregunta si el presidente "sucumbirá nuevamente a su habito perpetuo de decepcionar a los inversores".

Los mercados financieros globales recibieron con euforia al Gobierno de Bolsonaro, lo que se refleja en la impresionante subida de la bolsa (Bovespa), que durante su primer año trepó por encima de los 100.000 puntos, escalando un 30% este año.

Los mercados esperan mucho más de un alumno aventajado de la escuela neoliberal de Chicago. Restan por implementarse la reforma de la administración pública y sobre todo una simplificación del sistema tributario que los empresarios consideran una cuestión irrenunciable, ya que es muy riguroso y burocrático.

Los márgenes del Gobierno brasileño quedaron expuestos cuando el ministro de Economía Paulo Guedes, el más fervoroso defensor de las reformas, admitió la necesidad de frenarlas por temor a un contagio de la situación que vive la región.

En efecto, días atrás, Guedes declaró en Washington que nadie debería sorprenderse si en Brasil hubiera manifestaciones como las que suceden en Chile y su Gobierno reaccionara imponiendo un nuevo Acto Institucional-5. Se trata de un decreto de la dictadura militar que otorgó potestades a las Fuerzas Armadas para cerrar el Congreso y suprimir la oposición.

Uno de los más importantes opositores a esa medida es el ex presidente Fernando Henrique Cardoso, que implementó un riguroso programa neoliberal en la década de 1990 y es atentamente escuchado por el mercado financiero.

Más aún, ya surgen voces incluso dentro del sistema financiero que dudan de que Bolsonaro vaya a aprobar las reformas que prometió, ya que "como legislador nunca apoyó ese tipo de cambios". En ese sector se extiende el temor de que el pequeño crecimiento que se registra, de apenas el 1% del PIB, luego de años de retroceso, se vea afectado por una política sin rumbo como la que encara Bolsonaro.

En la mencionada rueda de prensa en Washington luego de reunirse con Donald Trump, Guedes admitió también que la oleada de protestas en la región llevó a su Gobierno a paralizar las reformas administrativa y tributaria.

Las luces rojas se encendieron en Brasilia cuando estalló la protesta en Chile, considerado el país modelo en la aplicación de medidas neoliberales en la región. Uno de los hijos de Bolsonaro, Eduardo, diputado federal, señaló antes incluso que el ministro de Economía la posibilidad de reflotar el decreto de la dictadura.

Es evidente que existen temores en el Gobierno. Bolsonaro envió al parlamento un proyecto de ley para garantizar la impunidad de los militares, policías federales y agentes de la fuerza nacional durante operaciones que se realicen en el marco de la legislación Garantía de Ley y Orden.

Esto en un país donde los agentes policiales matan impunemente desde hace ya mucho tiempo. Los estudios realizados en el estado de Río de Janeiro, destacan que más del 90% de las muertes provocadas por policías y militares no son investigadas y acaban archivadas por la justicia. Desde que asumió el gobernador bolsonarista Wilson Witzel (de enero a octubre), han sido muertas 1.546 personas, la cifra de letalidad policial más alta desde que existen registros, a partir de 1998.

La situación en Brasil se encamina hacia el fracaso del Gobierno de Bolsonaro, lo que se traduce en la necesidad de buscar o de crear un enemigo interno para culparlo de un seguro fracaso electoral. Pero hay algo más.

Lo primero, es que un Gobierno que frena su programa estrella de reformas por temor a un estallido social es necesariamente un Gobierno débil. Las razones de esta debilidad hay que buscarlas en la forma como llegó al poder: una avalancha de votos poco consolidados, arrastrados por promesas imposibles de cumplir en una situación de profunda crisis económica, social y política.

Todos los datos indican que el bolsonarismo va quedando reducido a su núcleo duro, alrededor del 30% del electorado. Una cifra muy importante que permite concluir que esa corriente no va a desaparecer, pero que tendrá enormes dificultades para repetir dentro de tres años. Es la debilidad intrínseca de las fuerzas que lidera Bolsonaro lo que provoca deslices como los señalados.

La segunda consiste en que tanto el sistema financiero como el político consideran que la situación regional es explosiva, que luego de lo sucedido en Chile puede suceder cualquier cosa en cualquier lugar y en cualquier momento. Si estalló la ciudadela neoliberal, el oasis, como dijo el presidente Sebastián Piñera, los países con situaciones más delicadas pueden preparase para lo peor.

El Brasil las huestes de Bolsonaro tienen perfecta conciencia de que son una camada de intrusos en el sistema político brasileño, que crecieron de forma geométrica y, sobre todo, que cualquier desliz puede devolverlos a una oposición de la que nunca creyeron salir. En suma, son oportunistas que medraron en una situación extremadamente crítica.

Creo que tanto la izquierda como la oposición de centro-derecha brasileñas, están domesticando las aristas más filosas del bolsonarismo, cuando aún no ha cumplido su primer año. Lo que aún no sabemos es qué hará la calle. Sería una ironía de la vida que un movimiento que creció cuando millones ocuparon las calles desde el año 2013, impulsadas por la ultraderecha, cayera por la misma medicina que lo empinó al poder.

20:58 04.12.2019URL corto

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 El expresidente uruguayo José Mujica. Carlos Tischler GTRES

El expresidente uruguayo considera "lamentable" la actitud de la OEA, dirigida por su excanciller Luis Almagro, ante las crisis políticas de la región

José Mujica no tiene reparos al hablar de Donald Trump. El expresidente uruguayo, cuyo discurso crítico le generó innumerables asperezas con los líderes de la región durante su presidencia (2010-2015), ha cargado este lunes en su visita a México contra el presidente estadounidense por la imprudencia de sus acciones. "Trump tiene una enorme capacidad de sorprendernos. Al hablar hiere frecuentemente ciertas tradiciones latinoamericanas", ha señalado. "Nunca debió haber dicho el disparate que dijo", ha criticado sobre la promesa de EE UU de incorporar a los carteles mexicanos en la lista terrorista. Sin embargo, sí tuvo reparos para hablar del Gobierno de México. "No quiero hablar de López Obrador porque no me conviene. Tengo que desearle suerte y comprensión al pueblo mexicano que ¡vaya que tiene problemas!", ha dicho cuando le preguntaron si creía que el mandatario era de izquierdas.

Hace casi cinco años que Mujica dejó la presidencia de Uruguay, pero cada vez que habla todos los micrófonos del continente se abren a escuchar lo que tiene para decir uno de los iconos más importantes del progresismo latinoamericano. Apenas una semana después de la última advertencia polémica de Trump, el expresidente uruguayo ha destacado el trabajo del Ejecutivo mexicano frente a la amenaza constante del estadounidense. "Le deseo al pueblo mexicano la mayor esperanza para el tiempo que va a tener que esperar hasta que se vaya el vecino incómodo que tiene", ha agregado. "Hay que ser presidente de México con ese vecino, ¿no?".

El exmandatario ha criticado a la Organización de los Estados Americanos (OEA) por alinearse con la Casa Blanca. Los reclamos contra Trump acabaron siendo contra su excanciller Luis Almagro, hoy secretario general de la OEA, por su posición ante las crisis políticas recientes en la región. "La conducta de la OEA contemporánea es bastante lamentable", ha sentenciado. "La visión de América Latina desde Washington no es la visión de nuestros pueblos indígenas olvidados. Son dos Américas muy distintas".

Con 84 años, Mujica ha sido el senador más votado en las elecciones del pasado 27 de octubre en su país. Pese a que su partido ha perdido la presidencia en segunda vuelta, la enorme cantidad de apoyos que recibió en los comicios lo convirtieron en la persona que tomará juramento al próximo presidente de Uruguay, el conservador Luis Lacalle Pou. "Después de 15 años, tal vez el gobierno enlentece, hace mal", ha deslizado como autocrítica entre otras explicaciones a la derrota, como el estancamiento económico debido a las crisis argentina y brasileña —"dos vecinos que están enfermos"— o la falta de eficacia para responder a las demandas sociales actuales.

Su nuevo cargo político, ha justificado, lo lleva a fungir como figura diplomática "en función de los intereses" de su país, lo que restringe sus posibilidades de opinar de la política mexicana. Pese a acompañar el domingo a López Obrador en la presentación de su informe del primer año de Gobierno, la omisión de este lunes de Mujica sobre el presidente mexicano fue más contundente que cualquier palabra. "Estúpido sería de mi parte no ser dueño de mi silencio. Me formé una idea, pero no voy a incidir en el destino de la política mexicana. Permítanme reservar mi opinión".

La visita de Mujica a México se produce apenas un mes después de la del presidente electo argentino, Alberto Fernández, a quien acompañó en actos de campaña, y semanas después de que el Gobierno de López Obrador marcara su liderazgo regional al otorgar asilo al expresidente boliviano. "México siempre recibió de brazos abiertos a los que venían del mundo. Es casi una constante", ha destacado horas después de reunirse con el propio Evo Morales, de quien dijo ser amigo. El exmandatario uruguayo ha expresado su preocupación por la crisis boliviana y ha elogiado, con resguardos, la convocatoria de elecciones de la presidenta interina Jeanine Añez. "Pareciera que ahora hay una salida más o menos democrática, más o menos".

Mujica ha aprovechado además para incidir en la importancia de las iniciativas para unir a América Latina bajo "un paraguas que ampare" a la región. "¿Qué vamos a hacer en este mundo los latinoamericanos atomizados?", se ha preguntado. Su agenda en México lo lleva este lunes a recibir el título de Doctor Honoris Causa por la Universidad Iberoamericana. Allí, en una de la academias jesuitas por excelencia en México, ha dedicado unos minutos a criticar el fanatismo religioso, una tendencia creciente en la región. "Ha florecido como actitud allí donde las religiones monoteístas lograron implantarse", ha remarcado, "si no aprendamos a vivir con la diversidad, vamos a vivir un retroceso fenomenal".

Por GEORGINA ZEREGA

México 2 DIC 2019 - 17:25 COT

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Aliados: Lacalle Pou y Manini Ríos.  Imagen: AFP

 Por apenas 30 mil votos, Uruguay da un giro a la derecha . Y a pesar de que durante 15 años el país vivió transformaciones: los tres gobiernos de la coalición de centro-izquierda Frente Amplio (FA) sacaron a un millón de personas de la pobreza. El índice pasó de 34 al 8 por ciento y la desocupación bajó del 20 al 9 por ciento. 

Para la oposición , el Estado gastó más de la cuenta y por eso el déficit creció a un 4,9 por ciento del PIB. La derecha unida --que incluye a los ultras de Cabildo Abierto-- llegará al gobierno el 1 de marzo con promesas de ahorro. ¿ajuste?. El electo presidente Lacalle Pou prometió no aumentar impuestos y "ahorrar 900 millones de dólares del gasto público, sin explicar cómo. Sin embargo, el ministro de Economía, Danilo Astori, enfatizó que ese plan "es imposible sin tocar áreas como educación, salud y seguridad". 

La central única de trabajadores PIT- CNT reconoce los avances de los últimos 15 años y pone la lupa en el acuerdo entre el Partido Nacional, el Partido Colorado y Cabildo Abierto. Fernando Gambera, secretario de Relaciones Internacionales del PIT-CNT sostuvo a Página12: “en estos años se aprobó una ley que reconoce el fuero sindical, la libertad sindical, una ley de negociación colectiva, hubo un 53 por ciento de recuperación salarial. El PIT CNT acompañó la lucha feminista y la agenda de derechos igualitarios”.

Gambera se permitió dudar del acuerdo al que llegaron los partidos de oposición. “Si uno se guía por los gobiernos de Lacalle padre y Sanguinetti en esos diez años entre 1995 y 2005 no hubo ronda de paritarias. Sanguinetti arrasó con cualquier situación conflictiva. Sectores no tuvieron aumento salarial. El acuerdo se parece al de blancos y colorados para que ganara Batlle la segunda vuelta a Tabaré en 1999. Batlle terminó en la peor crisis del 2002, lo que e hace dudar de que puedan restaurar acciones de derecha”.

Lacalle Pou aseguró que van a declarar la emergencia en seguridad pública. Fue el senador Jorge Larrañaga, del partido ganador, quien impulsó un plebiscito sobre una reforma en seguridad que, de haber prosperado, hubiera habilitado a allanamientos nocturnos y a la participación de militares en seguridad interior. La militarización dio muestras claras de haber fracasado en nuestra región.

Si por un lado el FA tuvo coqueteos con EE.UU. sobre un tratado de libre comercio –lo que le costó un fuerte debate interno—y tensó la relación con Argentina por la instalación de la papelera; por otro lado, mantuvo firme su posición de apostar por el diálogo en Venezuela. Uruguay no se alineó al Grupo de Lima ni a los llamados a intervenir de halcones norteamericanos.

En tiempos de retrocesos para América latina, el gobierno de Tabaré Vázquez mantuvo distancia de Jair Bolsonaro –el presidente brasileño dijo que Lacalle Pou sintonizaba más con sus pensamientos liberales y económicos —. Además, el oficialismo condenó el golpe de Estado contra Evo Morales en Bolivia. 

Los gobiernos del FA otorgaron derechos como aborto legal, matrimonio igualitario, ley de personas trans, regulación del cannabis. Lacalle Pou y su bloque no apoyaron estas leyes y se abre el interrogante de qué hará con aliados como el electo senador ultraderechista Guido Manini Ríos, contrario a tales conquistas. La coalición de derecha tendrá mayoría parlamentaria.

 Desde marzo, el Frente Amplio tendrá "el enorme desafío de seguir trabajando en defensa de los sectores menos favorecidos de nuestra gente", señaló Mariano Arana, exintendente de Montevideo y un referente de la coalición de centro-izquierda.  

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Jueves, 28 Noviembre 2019 10:40

El pueblo no se rinde ¡carajo! 


Fotografías: Sebastián Navarrete Aldana, 27 de noviembre de 2019.



La creatividad, el festejo, el compartir, la música, el goce, la risa, la burla, la ironía, y la decisión de mantener en alto la lucha contra el paquetazo de Duque y el modelo neoliberal no para en Colombia. Es así como en el séptimo día de esta histórica jornada, en Bogotá, en medio del llamado al segundo paro nacional, a lo largo del día se dieron cita miles en el histórico parque Los Hippies, entre ellos cientos de artistas.

Empezó la jornada con más de 300 artistas que realizaron un cacerolazo sinfónico bajo la dirección del maestro Guerassim Voronkov, director musical y docente de la Universidad Nacional. En la concurrencia, personas de la tercera edad, estudiantes, ejecutivos, extranjeros y niños, todos los cuales llenaron el parque desde la carrera 9a hasta la avenida 7a con 60.


En horas de la noche la movilización no paraba: arengas, cantos, bailes, un interminable cacerolazo, personas desde los balcones de edificios hondaban banderas de Colombia. De repente, un minuto de silencio donde el conjunto humano reunido en el parque alzó las manos e hicieron homenaje a Dilan Cruz, asesinado por el Esmad, y al soldado Brandon Cely llevado al suicidado –al dar a conocer su apoyo al paro–, producto de las presiones sufridas por parte de la institución militar.


Como parte de los miles reunidos en territorio de la localidad de Chapinero, desdeabajo acompañó esta festiva pero resistente jornada, aprovechando para realizar el necesario registro fotografías de las distintos carteles y letreros que fueron hizados en la noche del 27N en el parque de Los Hippies, al tiempo que entrevistó a las personas que las realizaron para conocer sus motivos para apoyar esta inolvidable jornada de lucha, que se extiende en los días y que todavía no para.

 

Elizabeth Díaz Muñoz, psicóloga y pensionada. 


Elizabeth Díaz Muñoz, psicóloga y pensionada.


“Cuando supe de la muerte de los dos muchachos, Dilan Cruz y Brandon Cely, el corazón se me arrugó, me pareció tan doloroso, y como madre tengo mucha tristeza porque fueron muertes que no tuvieron que haber pasado. Y no quiero que su muerte sea impune. Los dos fueron muy valientes y conscientes y si estuvieran vivos estarían haciendo muchas cosas bellas. Yo creo que el Esmad ya está dañado, sí, considero que se acabe”.


Felipe Ortiz artista visual y publicista.
 

“Hice ésta imagen porque queremos expresar a través del arte nuestro inconformismo contra este gobierno, que no queremos. No queremos el regreso de los falsos positivos. Queremos educación digna y de calidad. Queremos un país con equidad para todos. Hay que seguir y esto no es de un solo día, hay que hacernos sentir los días que sean necesarios para conseguir los objetivos”.

 

Alejandra Dura, estudiante.
 
 

“Escribí este cartel porque en la zona en la que vivo nos metieron el susto el 23N, se metieron, nos dijeron, no sabemos quién, de un momento a otro empezaron a asustarnos a todos los del conjunto. Entonces, claro, se nos metieron a robar, pero nuestra salud y educación. Estamos cansados de que gobiernen siempre los mismos, de que nos roben y todos callados. Exijo presupuesto para la educación y que dejen de pagarle tanto a los Senadores y a los Representantes de la Cámara”.

 




Natalia Andrade, trabajadora.
 

“Esta pancarta de la desigualdad social la escribí porque desafortunadamente estamos en un país donde los estratos 1, 2 y 3 son los que menos oportunidades tienen y las personas de estratos 4, 5 y 6 sabemos cuáles son sus condiciones económicas y ellos desde la comodidad de su casa no comprenden la desigualdad social a la que estamos sometidos los estratos bajos. Decir que el paro que se ha hecho es violento no es cierto, es un paro con mucho amor y espero que Colombia salga adelante y dejemos la desigualdad social”.

 



Daniela Ortiz, realizadora audiovisual.
 



“Escribí esta pancarta porque tristemente la gran mayoría de mi familia es uribista, empezando por mi papá y mi abuelo que es militar; llevo muchos años intentando abrirles la mente pero ha sido muy difícil. Ellos respetan que yo esté acá pero no comparten nada de la causa, y lo único que hacen es mandar en los grupos de redes sociales de la familia que apoyan a Duque y a Uribe. Entonces, por eso estoy acá. No puedo hacerlos cambiar de opinión, pero estoy sanando mis raíces”.

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La senadora boliviana Jeanine Anez hace un gesto mientras posa para una foto después de declararse presidenta interina de Bolivia, en el Palacio Presidencial, en La Paz, Bolivia, el 12 de noviembre de 2019.Carlos Garcia Rawlins / Reuters

El reciente golpe de Estado en Bolivia, la llegada al poder del ultraderechista Jair Bolsonaro en Brasil y el posible triunfo electoral de la derecha en Uruguay tiene un punto común: la vinculación de los líderes políticos con organizaciones eclesiásticas.

 

Después de la llamada 'década ganada' de la izquierda en América Latina, en el último tiempo el avance de grupos conservadores en diferentes países ha dado como resultado la llegada al poder de figuras que, una vez más, han puesto a prueba la estabilidad democrática en Sudamérica. 

Entre ese ascenso hay un factor común: la vinculación de algunos de esos líderes políticos con agrupaciones religiosas. Lo sucedido recientemente en Bolivia, donde un golpe de Estado invocado en nombre de "Dios" terminó por derrocar a Evo Morales; la llegada al Gobierno brasileño de líderes evangélicos por intermedio de Jair Bolsonaro; y el posible triunfo de la derecha en Uruguay con referentes religiosos, podrían proveer a los sectores eclesiásticos un rol decisivo dentro de la conducción de sus países. 

 

Golpe de Estado 'con Dios y la Biblia'

 

El pasado 10 de noviembre se produjo en Bolivia la renuncia forzada del mandatario, Evo Morales, luego de un golpe de Estado perpetrado por las Fuerzas Armadas y alentado por una oposición con una fuerte impronta religiosa.

Entre los referentes que impulsaron la salida por la fuerza de Morales están la exsenadora y actual presidenta autoproclamada de Bolivia, Jeanine Áñez, y el empresario y líder del partido cívico 'Comité pro Santa Cruz', Luis Fernando Camacho.

Dos días después de consumado el golpe, Áñez recibió la banda presidencial en el Palacio Quemado por parte del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. Al momento de su asunción ilegal como mandataria "interina" del país andino, la exsenadora de 52 años sostenía una enorme Biblia entre sus manos. "Dios ha permitido que la Biblia vuelva a entrar a Palacio, que él nos bendiga", sentenció.

En la misma línea, Fernando Camacho, un ferviente practicante católico e integrante de la élite política de Bolivia en el distrito de Santa Cruz, se convirtió en un referente crucial de la oposición local luego de la destitución del primer presidente indígena del país. Es que en los días previos al golpe, mientras aumentaba la presión interna y externa para derrocar a Morales, el fundamentalista religioso había esbozado una promesa: "Haré todo lo posible para que Dios vuelva a estar en el Palacio Quemado". 

Con la colaboración de los altos mandos militares y la incitación a la violencia en las calles, Camacho cumplió con su anhelo: fue la primera persona en ingresar al palacio oficial en La Paz con un libro sagrado en sus manos, tan solo un día después del golpe.

"No estoy yendo con las armas, voy con mi fe y mi esperanza; con una Biblia en la mano derecha y su carta de renuncia (por Morales) en mi mano izquierda", había anunciado momentos antes de entrar a la sede principal del Ejecutivo boliviano.

Para el politólogo boliviano Marcelo Arequipa, el ascenso de grupos religiosos en el país tuvo su punto de partida antes de las elecciones presidenciales del 20 de octubre. "Lo más notorio fue la candidatura del Partido Demócrata Cristiano con el surcoreano nacionalizado, Chi Hyun Chung", detalla el especialista. El oriental, quien también es pastor evangélico, alcanzó el tercer lugar en los últimos comicios, con más de medio millón de votos.

"Estos grupos", retoma Arequipa, "se introdujeron hábilmente en algunas preocupaciones generales que tenía la población. Después, lo que hicieron fue cohesionar al electorado en torno a ellos". En ese sentido, el politólogo advierte que los religiosos supieron consolidar a un enemigo en común: Evo Morales. "Han ingresado en lo opinión pública al punto tal de influenciarla a su favor", puntualiza.

Pero quien terminó por aglutinar a 'la fuerza de Dios' fue el presidente del Comité Cívico de Santa Cruz, Fernando Camacho. "Es el que va a llevar el mensaje de 'esto no se trata de un golpe de estado sino de liberar a la nación de un tirano'. La bandera del nacionalismo católico predominó todo el tiempo", afirma el analista político. Y remarca: "Ese discurso de la derecha ha calado hondo porque ha dado como resultado la solidificación del anti-evismo".

Desde el año 2009, a través de la promulgación de una nueva Constitución por parte del mandatario dimitido, Bolivia se ha declarado como un Estado laico y plurinacional. Esa decisión supuso un quiebre con la iglesia local. "Hoy, los cuadros políticos de Camacho y Áñez han abandonado la idea del estado plurinacional", explica Arequipa. "La idea de un Gobierno tecnócrata, con ideales propios de la derecha, es el proyecto político que buscará consolidarse en adelante", finaliza el especialista.  

 

Bolsonaro, entre balas y cruces

 

Las polémicas declaraciones del mandatario de Brasil ya son conocidas en toda la región. Su homofobia extrema, junto a la abierta misoginia y discriminación a minorías sexuales, han dado como resultado la identificación del ultraderechista con los sectores más férreos de una religión predominante en distintas esferas del poder brasileño. Tal es su fanatismo, que este último jueves presentó su nuevo partido político ─Alianza por Brasil─ bajo el lema: "En defensa de Dios y repudio al comunismo".

Ariel Goldstein, politólogo argentino y autor del libro 'Bolsonaro: La democracia de Brasil en peligro', recalca que la alianza entre el político y los grupos evangélicos fue sustancial para su llegada a Planalto. "Edir Masedo, empresario religioso y dueño de TV Récord, la segunda cadena con mayor audiencia televisiva en el país, le dio apoyo durante toda su campaña. No es casual que el 70 % del electorado evangélico haya votada por él en 2017", explica el especialista.

Goldstein remarca que, en la medida que el mandatario decae en popularidad ciudadana, encuentra en los sectores eclesiásticos cada vez más apoyo: "Son las bases populares que, de otro modo, no podría obtener", refiere.

Asimismo, el politólogo destaca el crecimiento parlamentario que la fuerza religiosa tuvo en el Congreso Nacional. "En 2003, cuando se crea el Frente Evangélico, tenían unos 50 diputados y ocho senadores. Hoy llegan a los 200 legisladores en la Cámara Baja y 50 en la Alta", precisa.

El arribo de figuras evangélicas al Estado también es una particularidad de la actual administración. La pastora Damares Alves, por ejemplo, fue nombrada por Bolsonaro como ministra de la Mujer, Familia y Derechos Humanos. "Fue quien resaltó que las niñas debían vestirse de rosa y los niños de azul y no admitía una familia con otros componentes [al tradicional]. El gabinete del presidente presenta muchas figuras con la misma ideología", resume el analista político.

Pero hubo un hecho que el especialista considera como la consolidación de las relaciones entre el Estado brasileño actual y los grupos religiosos. "Bolsonaro fue el primer mandatario en asistir a la 'marcha para Jesús', el principal evento evangélico del país celebrado en junio", considera Goldstein.

Sin embargo, el politólogo ve con preocupación la expansión de componentes religiosos en la esfera pública. "Debería permanecer en el ámbito privado, de otra manera constituye un ataque al pluralismo", dice. Y agrega: "Con este escenario, se expande la visión religiosa de la política: quienes están del lado del bien y quienes del mal. Son narrativas que ponen en riesgo la democracia en la región", finaliza.

 

¿Fin del progresismo en Uruguay?

 

Por lado de Uruguay, el Partido Nacional, representando a diferentes grupos de la élite política que incluyen sectores eclesiásticos, se ha acercado a la presidencia en la votación del pasado domingo, tras un reñido balotaje contra el oficialismo. Aunque el resultado final se haya pospuesto por el escaso margen de diferencia, el candidato opositor, Luis Lacalle Pou, se muestra como favorito ante el progresista Daniel Martínez, líder del Frente Amplio.

Como coalición al Partido Nacional está la formación de 'Cabildo Abierto', agrupación política que se alió a Lacalle Pou con miras a derrotar al oficialismo en las urnas. Los integrantes de ese espacio, por su estrecha relación con la iglesia local, se oponen abiertamente a las leyes como el matrimonio homosexual, la legalización de la marihuana, la protección de las personas transexuales y la despenalización del aborto, derechos por los que Uruguay ha sido pionero en la región. 

"Dentro de poco nos van a imponer una ley para que la homosexualidad sea obligatoria", se había quejado Guillermo Domenech, candidato a vicepresidente por 'Cabildo Abierto' en la primera elección de octubre. El exmilitar Guido Manini Ríos, quien está al frente de la agrupación, también había expresado públicamente su rechazo a la "ideología de género", al considerar el concepto como un "libreto extranjero". 

Este viernes finamente se conocerán los resultados que señalarán al nuevo mandatario de Uruguay. Si bien el líder del Partido Nacional lleva una minúscula ventaja con respecto a Martínez, Lacalle Pou se muestra confiando en ser el posible sucesor de Tabaré Vázquez.

Aunque el líder conservador aún no confirmo quienes integrarán su eventual Gobierno, la expectativa por la participación de integrantes de 'Cabildo Abierto' en su gabinete genera una nueva incertidumbre en el país sudamericano, dada las polémicas figuras que podrían estar al frente de los diferentes ministerios.

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Luis Emiro Valencia Sánchez: Un hombre en dos siglos y dos siglos en un hombre

…esta vida sigue hasta la línea final pues el 25 de marzo ¡cumplí 91 años! La gran experiencia, atravesar dos siglos maravillosos y complejos,
¡qué mejor! Estoy muy lúcido y produciendo.

 

Hubo una época cultora de las grandes batallas, las familias, los heraldos –casi siempre negros– los reyes, los imperios, las conquistas. A tal exaltación se le antepuso una nueva forma de ver lo cotidiano, como una película fotográfica que, hasta entonces invisible revelaba en un cuarto oscuro –mediante líquidos y al calor de una luz roja– lo mundano, lo de a pie, las revueltas, los desposeídos, los marginales, los héroes que formaban la historia humana, de la otra humanidad, la misma. Luis Emiro Valencia se mantuvo activo en el ejercicio del pensar y de la militancia al lado de ‘los de ruana’. Gustaba citar a Ortega & Gasset para afirmar las acciones de vida, desde el ser y las circunstancias y así llevó la vida que vio, vivió e hizo.

La cita con la que inicia esta breve nota permite ver la fascinación que sentía por su vida: desde la pizarra y la tiza hasta el computador. Recuerdo lo maravillado que quedó al conocer el libro de Eric Hobsbawm, Cómo cambiar el mundo, pues entendía en aquél una forma de estar atento a la historia y al tiempo de haberla construido. Por otra obra del mismo autor, Extremes. the short twentieth century 1914-1991, tuvo la perpleja certeza de haber atravesado dos siglos.

Luís Emiro Valencia Sánchez, no nació un 25 de marzo de 1922. Nadie nace el día de su santo. A tal hecho le antecedió, le determinó la vida de su madre Carlina Sánchez y su padre Tulio H. Valencia, quienes soportaron la muerte de su primer hijo de dos años en el marco de un viaje a Panamá y Estados Unidos, entre 1920 y 1921. Hecho sobrecogedor, subsanado por el nacimiento del maestro Luis Emiro. De la quiebra económica del padre durante la crisis de 1929 devino el inicio de una vida austera para el maestro al lado de doña Carlina y también su primer contacto con la vida sindical ya que su madre, trabajadora de la Compañía Fosforera de Colombia, lideraba el sindicato con la asesoría del anarco-sindicalista Juan de Dios Romero. Ella llevaba a casa las cajillas de fósforos y la lija para pegar en el borde de la misma. El maestro colaboraba en esta tarea y su dedo índice quedaba pelado por repetir la operación. Cuando era el momento de entregar lo producido, debían cruzar la Sabana de Bogotá hasta la fábrica y allí podía relacionarse y ver a la gente humilde integrada a la caravana.

Es Carlina Sánchez, según comentaba el maestro, quien le inculca la pasión por el conocimiento que comenzó memorizando “El Credo”, previamente explicado y el poema, soneto del poeta cubano Elías Calixto Pompa que se llama “Estudia “ y que mantengo fresco en mi memoria. Este poeta tiene una trilogía de sonetos que sigue con “trabaja” y “descansa”…

Luego de efectuar estudios secundarios con los hermanos cristianos, la Escuela Industrial y la Escuela Nacional de Comercio, ingresó a la Universidad Nacional de Colombia, graduándose en la primera generación de la Facultad de Economía fundada por Antonio García Nossa, su maestro desde 1940 ‘hasta siempre’, según me escribía. A este periodo él llamó su ‘época dorada’. Se aproxima a Jorge Eliécer Gaitán y a un grupo de jóvenes liberales con ideas socialistas sin adscripción a la nomenclatura soviética, en pleno auge, pues según su entender, el socialismo era un humanismo no un dogma. De este grupo se consideró el amanuense de las reuniones, esmerado en comprender para transformar.

Poco a poco fue encontrando cierta identificación y a la vez singularidad dentro de su historia. En cierta ocasión buscaba entre fotografías una en particular, una donde él se encuentra al lado de Antonio García y del abogado y políglota chocoano Diego Luis Córdoba. “El indio, el negro y el blanco”, me dijo el maestro Valencia, resaltando la fuerza pluricultural, pluriétnica de la imagen.

Consumado lector, devora la obra de Marx y Engels mediante grupos de estudio, dentro y fuera de la universidad. Lee a Weber, Hegel, David Ricardo, Adam Smith, Friedrich List, Stuart Mill, Saint Simon, los filósofos de la ilustración y la obra de Lenin. También gustaba de la literatura y la poesía, como un espejo de la vida y de lo íntimo.

En 1961 gana el premio de ensayo Hispanoamericano Casa de las Américas por su análisis económico de los dos primeros años de la Revolución Cubana. Esto le permite compartir con Fidel Castro durante dos días. Vivencia recogida en notas –que tuve el privilegio de transcribir– y que, pasadas unas décadas y con plena vigencia, publica en 2009 bajo el título 48 horas con Fidel.

Sus conocimientos y andanzas, además de esta breve proximidad al Comandante, así como a Ernesto Guevara, Salvador Allende y Jorge E. Gaitán, permite entenderlo como un hombre inmiscuido en asuntos de primer nivel de importancia para el país y para el continente.

En su prolongado accionar social y político, se mantuvo como pionero de la economía solidaria y la acción comunal en Colombia, buscando la formación de conciencia crítica desde abajo, para que confluyera con la acción política democrática, no representativa ni participativa sino ‘participante’, como gustaba resaltar. Una democracia popular en ejercicio permanente. Es por esto que fungió como vicepresidente de la Unión Patriótica –UP– al lado de Bernardo Jaramillo Ossa.

Y vivió el maestro Luis Emiro el asesinato de su copartidario Jorge E. Gaitán, el asesinato del revolucionario liberal llanero Guadalupe Salcedo –a quien llevó a ver en Bogotá una película sobre el líder mexicano Emiliano Zapata, asesinado por orden del presidente Venustiano Carranza–, vivió el entusiasmo nacionalista del cardenismo mexicano, conoció a Quintín Lame, líder indígena caucano. Vivió el fervor de la Revolución Cubana y sus efectos colaterales, como la crisis de los misiles y el boom del movimiento insurgente centroamericano y colombiano. Sobrevivió al genocidio de sus copartidarios de la UP y la debacle del llamado ‘socialismo real’, derivado de la caída de la Unión Soviética. Apoyó y reflexionó críticamente sobre las posibilidades ya en el siglo XXI y mediante vía democrática, del Frente Sandinista de Liberación Nacional en Nicaragua, así como del pseudo-socialismo venezolano, pioneros del ciclo progresista latinoamericano, que hoy entre yerros, aciertos y la ofensiva de la derecha, promete reverdecer.

En sus últimos años asesoró en temas de economía solidaria a la Alcaldía de Bogotá y documentó desde su militancia autocrítica, la Vida, pasión y muerte de la Unión Patriótica, en espera de ser publicado. Con noventa y un años, me escribió al respecto: A Venezuela he ido varias veces en búsqueda de testimonios para el trabajo sobre la UP y otras metas. Terminé 30 testimonios que están para corrección de estilo y hacen parte del libro, pues mi intención es que encuentren los lectores otras visiones y vivencias, además del texto histórico-social propio. Es un testimonio y un legado que considero importante y será polémico.

Luis Emiro Valencia no murió un 14 de noviembre de 2018. Su vida continúa como afortunado acontecimiento para quienes le acompañamos y aprendimos de su amistad y su inteligencia. Este tributo es ínfimo ante las circunstancias parteras de su vida y que el maestro privilegiaba para explicar los dos siglos en que vivió y los dos siglos que vivieron en él.

Publicado enEdición Nº263
Lunes, 25 Noviembre 2019 06:36

El péndulo de Thatcher

El péndulo de Thatcher

La herencia política de Margaret Thatcher ha sido larga y relevante. Representa un modo de pensar y de gobernar que caló en la política y la sociedad británicas y se expandió más allá, junto con el proceso de la globalización de las tres últimas décadas.

Fue primera ministra entre 1979 y 1990, periodo en el que se fraguó una forma de concebir a la sociedad que, con distintas gradaciones, prevaleció desde entonces en gobiernos tories y laboristas.

Se manifestó como modelo político e ideológico anglosajón, que del otro lado del Atlántico tuvo como eje la figura de Ronald Reagan, presidente de Estados Unidos de 1981 a 1989. En ese último año de su administración se aglutinó la visión conservadora dominante en el llamado Consenso de Washington, avalado en su esencia por demócratas y republicanos.

De manera esquemática, el thatcherismo se asocia directamente con la preminencia del libre mercado y la exigencia de un Estado pequeño que interfiera lo menos posible en la vida de la gente, que según ella misma planteó, literalmente, debe elegir qué hacer, asumir sus responsabilidades y no esperar que los problemas sean resueltos por el gobierno.

Las políticas públicas privilegiaron la reducción de impuestos, la privatización de empresas públicas y la restricción de la actividad de los sindicatos.

Hay diversas influencias intelectuales asociadas con esa postura. Referencias usuales son la obra de Friedrich Hayek, Camino de servidumbre, y la teoría monetarista de Milton Friedman. Se señala también el tipo de individualismo propuesto por Ayn Rand, por ejemplo, en la novela El manantial.

Thatcher tenía una concepción particular de lo que es la sociedad, que la llevó incluso a afirmar que no existe tal cosa como la sociedad (conviene leer la idea en el contexto en que fue expuesta https://blogs.spectator.co.uk/2013/04/ margaret-thatcher-in-quotes/ ).

Las repercusiones de las políticas de Thatcher y la coincidencia con el gobierno de Ronald Reagan derivaron en lo que hoy comúnmente llamamos neoliberalismo, cuestionado desde diversos frentes, pero aún vivo y coleando.

En Gran Bretaña el escenario político de los últimos tres años ha estado dominado por el Brexit. El proceso ha llevado ahora a nuevas elecciones parlamentarias y el espectro de Thatcher está presente, aunque sea tras bambalinas.

El regreso del péndulo puede advertirse en la propuesta electoral del Partido Laborista que se denomina Es tiempo para un cambio real y Corbyn, jefe del partido y candidato a primer ministro, lo contempla como un “manifiesto lleno de medidas populares que el establishment político ha bloqueado durante una generación”.

La base del programa es un gran incremento en la inversión pública financiado por medio de mayores impuestos. En ese terreno no hay mucho espacio para otra cosa.

Pero además de las medidas enfocadas a una redistribución del ingreso incluye un aspecto patrimonial asociado con la privatización de diversas actividades económicas, como el servicio postal y el transporte ferroviario.

De Thatcher a las propuestas de Corbyn hay un desplazamiento de regreso.

Ambos aspectos, el redistributivo y el patrimonial, parecen indicar los extremos en los que se mueve el capitalismo y son la referencia de muchas contradicciones que hoy sobresalen en materia económica. Este es un asunto que amerita una discusión seria en todas partes.

En todo caso, la situación plantea la creciente reacción que se extiende por muchas partes ante las precarias condiciones sociales prevalecientes. Estas reacciones se han precipitado de modo muy notorio en semanas recientes en América Latina.

La fachada del régimen político y económico de Chile, aún enmarcado en el legado de Pinochet, se resquebraja en las calles con las manifestaciones airadas y persistentes de miles de jóvenes que demandan un cambio. La izquierda de la Concertación, que gobernó dos décadas seguidas, no consiguió consolidar un nuevo modelo social que ahora, en el segundo gobierno de Piñera, está en una profunda crisis que no sabe cómo agarrar.

En Colombia, la gente está también en las calles. Demanda cambios sociales profundos, en una situación en la que se acumula un fuerte deterioro social. En ambos casos es llamativa la sorpresa que ha provocado en los gobiernos en turno de Piñera y Duque.

El Estado es imprescindible en el capitalismo. Puede serlo para alentar mecanismos que acrecientan la cohesión social y atemperar la inequidad económica.

Puede ser también para crear estructuras más rígidas de poder, como ocurrió con la gestión de la crisis financiera de 2008, que preservó las distorsiones que la provocaron y 10 años después exhibe sus contradicciones.

No hay ninguna panacea en la relación del Estado y los individuos, sino más bien una serie de mediaciones que delimitan la relación que hay entre ambos.

Esto entraña un dilema entre la insoslayable obligación que tenemos como individuos de mantener nuestra autonomía moral frente a la autoridad del Estado, lo que hace de su legitimidad moral una imposibilidad.

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 Sitio de perforación exploratoria de la controvertida práctica de extracción de gas de esquisto conocida como fracking en Barton Moss en Manchester, Inglaterra.Foto Ap

En forma sorprendente, el primer ministro británico, Boris Johnson, anunció la moratoria con carácter inmediato del fracking por temor a más terremotos, después de un sismo de magnitud 2.9 que se registró en agosto cerca de Blackpool, al noroeste de Inglaterra (https://bit.ly/2X9T1rt), en un sitio administrado por Cuadrilla (https://reut.rs/34PIaFO).

Justamente hace cinco años expuse la correlación de sismos con el fracking para extraer gas lutita ( shale gas ; https://bit.ly/36WYuWX).

La decisión no es menor, ya que mediante la extracción del gas lutita ( shale gas) por el fracking, Gran Bretaña pretendía disminuir su dependencia a las importaciones de gas natural para sustituir la vital calefacción del 80 por ciento de sus hogares.

Después de una moratoria de siete años, Gran Bretaña había reanudado el fracking (https://bit.ly/2X4gD0v) con la empresa Cuadrilla que opera con la funesta Schlumberger que tantos daños ambientales ha causado en el planeta y en el Golfo de México (https://bit.ly/34OrSwT).

Los "terremotos tecnogénicos" han provocado sismos en las zonas donde se extrae el gas lutita mediante el fracking en dos países de la anglósfera: EU y Canadá, en Fox Creek (Alberta).

Ya en 2016 geólogos canadienses habían demostrado que el fracking puede causar terremotos durante meses y "ocurren con mayor frecuencia" en algunos lugares (https://bit.ly/2CAAzia).

Eric Albert de Le Monde, expone el fariseísmo del gobierno británico que viene "en plena campaña electoral" cuando “desde 2010, sus autoridades habían siempre apoyado los proyectos del fracking, pese a la oposición muy (sic) mayoritaria de la población” y "las manifestaciones cotidianas (sic) durante años en el norte de Inglaterra".

En Escocia está prohibido el caníbal fracking, al unísono de los otros partidos políticos del espectro de Gran Bretaña –laboristas, liberales, demócratas, verdes-–, con la notable salvedad de los conservadores neoliberales (los tories globalistas) cuyos tres primeros ministros David Cameron, Theresa May y Boris Johnson lo apoyaron sin rubor (https://bit.ly/33F8m5F).

Después de 57 sismos en sólo dos meses, y las próximas elecciones del 12 de diciembre, en forma oportunista y desvergonzada Boris Johnson busca obtener los distritos electorales en el norte donde se aplica sin recato el fracking.

Ya en 2012 el excéntrico Boris Johnson, gran aliado de Trump, había escrito: “Ignoren a los mercaderes del Apocalipsis, Gran Bretaña debe adoptar el fracking” cuando condenó como "absurda" la oposición "demencial" del “ lobby verde” y los "eco-guerreros" quienes denuncian el fracking (https://bit.ly/2X3M1fL).

Semanas después a la pasmosa moratoria del fracking por el gobierno británico, The Wall Street Journal, propiedad de Dow Jones/Fox News, muy cercanos a Trump, expone una retirada relativa ( pullback) de las empresas del fracking al "operar lo impensable (sic): planifican bombear menos" (https://on.wsj.com/34Olvtq).

Según la empresa de análisis de datos Enverus, el número de plataformas activas de extracción en EU ha sufrido una reducción de 26 por ciento.

El auge del gas lutita mediante el fracking se debió a la duplicación de su producción, en particular en la Cuenca Pérmica, en la parte occidental de Texas y en Nuevo México.

WSJ comenta que "después de que las empresas de gas lutita llevaron la producción de gas natural y petróleo a niveles récord", ahora operan un “ pullback abrupto” entre los principales extractores como EQT –el mayor productor de gas natural, con sede en Pittsburg que vislumbra gastar 400 millones de dólares menos en 2020– y Chesapeake Energy –cuyas acciones se desplomaron 40 por ciento– debido a la ausencia de ganancias.

Tal pullback "causaría un aplanamiento (sic) del crecimiento de la producción petrolera en EU" para 2020 que empezó a disminuir este año (https://on.wsj.com/2X2ZILW).

Ya había explorado el atroz financierismo de las empresas de gas lutita subsidiadas por la banca de Wall Street por motivos de seguridad energética nacional (https://bit.ly/2QbK13B) que creó una vulgar "burbuja" especulativa (https://bit.ly/36QwTGZ).

El destino financierista y sus sismos alcanzaron al fracking.

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La alianza progresista en España: Más difícil, pero imprescindible 

Tras las elecciones del pasado abril, el PSOE y Unidas Podemos sumaban 165 escaños, a once de la mayoría absoluta, y tenían garantizado el apoyo a un eventual acuerdo de gobierno por parte de grupos parlamentarios nacionalistas vascos y catalanes y de otras formaciones menores. Sin embargo, el pacto, después de varias semanas de negociaciones, no fue posible. Pedro Sánchez salió derrotado de las dos sesiones parlamentarias en las que se debatió su investidura como presidente del Gobierno y los españoles fueron convocados a las urnas por cuarta vez en cuatro años.

Después de las elecciones del domingo, los socialistas y Unidas Podemos suman 155 diputados y están lejos de tener garantizados los respaldos que les hacen falta. El conflicto político catalán se ha agravado y acaban de salir de una campaña electoral en la que la posibilidad de un acuerdo pareció remota. Sánchez llegó a decir que no dormiría tranquilo si tuviese a Pablo Iglesias sentado en el Consejo de Ministros. Sin embargo, 48 horas después de concluido el escrutinio, los dos líderes han anunciado por sorpresa un acuerdo de gobierno. No se sabe si Sánchez ha encontrado remedio para su insomnio, pero el secretario general de Podemos será su vicepresidente.

¿Por qué se ha alcanzado este acuerdo inesperado y aparentemente negociado en tiempo récord? Los protagonistas no han dado explicaciones. Presentaron el pacto en una comparecencia sin preguntas en la que se limitaron a anunciar un programa de gobierno de marcado acento progresista.

Las cifras que arrojaron las elecciones del domingo son peores que las de abril. La estrategia de Sánchez, que apostaba por presentarse como víctima de la intransigencia de Podemos, aglutinar todo el voto de la izquierda y tener las manos libres para pactar con Ciudadanos resultó un completo fracaso. Ni los votantes desencantados se volcaron con el PSOE -todo apunta a que se quedaron en casa- y la formación liberal se desplomó y perdió 47 de sus 57 diputados.

Los números son peores que hace seis meses, pero no se trata de matemáticas, sino de política. El retroceso que ambas formaciones sufrieron en los comicios, castigadas por dos millones de electores que habían votado en abril pero que decidieron abstenerse al ser convocados por la falta de acuerdo de la izquierda, y el más que preocupante ascenso de la extrema derecha, donde también se detecta un fuerte voto de castigo, supusieron un aviso imposible de ignorar. Volver a poner a prueba el hartazgo ciudadano era más que arriesgado.

El candidato socialista, ya sin aliados posibles a su derecha, no tuvo más remedio. Sus únicas alternativas eran pactar con Iglesias o ir a una nueva convocatoria electoral que hubiese resultado suicida. Ha optado por la supervivencia.

Ahora, para que la investidura salga adelante, tendrá que buscar el respaldo de Más País (la formación de Iñigo Errejón), el Partido Nacionalista Vasco, y de formaciones regionalistas de Cantabria, Galicia y Teruel. Aún así, dependerá de que los catalanes de Esquerra Republicana y los vascos de Bildu (ambos independentistas de izquierda) al menos se abstengan. Es más que difícil, pero Sánchez es un sobreviviente


Elecciones 10N


Las claves del preacuerdo: garantizar la convivencia en Catalunya, políticas feministas, acabar con los privilegios fiscales y apoyo a la “España vaciada”

Texto íntegro del principio de acuerdo entre PSOE y Unidas Podemos para un gobierno de coalición “progresista”, sin vetos y que pueda fructificar para conseguir una mayoría parlamentaria que evitaría unas terceras elecciones.

Redacción El Salto

PSOE y Unidas Podemos han firmado un preacuerdo para conformar “un Gobierno progresista de coalición que sitúe a España como referente de la protección de los derechos sociales en Europa, tal y como los ciudadanos han decidido en las urnas”, según el texto conjunto enviado por ambos partidos.

Ambas formaciones aseguran compartir la importancia de “asumir el compromiso en defensa de la libertad, la tolerancia y el respeto a los valores democráticos como guía de la acción de gobierno de acuerdo con lo que representa la mejor tradición europea”.

Aunque los detalles del acuerdo se harán públicos en los próximos días, los partidos liderados por Pedro Sánchez y Pablo Iglesias han anunciado que se encuentran “avanzando conjuntamente” en una negociación encaminada a completar la estructura y funcionamiento del nuevo gobierno, que “se regirá por los principios de cohesión, lealtad y solidaridad gubernamental, así como por el de idoneidad en el desempeño de las funciones”.

Según el texto del preacuerdo, los ejes prioritarios de actuación del gobierno progresista de coalición se centrarán en dar respuesta a los principales retos que tiene ante sí la sociedad española en su conjunto:

1, Consolidar el crecimiento y la creación de empleo. Combatir la precariedad del mercado laboral y garantizar trabajo digno, estable y de calidad.

2, Trabajar por la regeneración y luchar contra la corrupción. Proteger los servicios públicos, especialmente la educación —incluyendo el impulso a las escuelas infantiles de cero a tres años—, la sanidad pública y la atención a la dependencia. Blindaje de las pensiones de nuestros mayores: asegurar la sostenibilidad del sistema público de pensiones y su revalorización conforme al coste de la vida. La vivienda como derecho y no como mera mercancía. Apostar por la ciencia como motor de innovación económica y dignificar las condiciones de trabajo del sector. Recuperar talento emigrado. Controlar la extensión de las casas de apuestas.

3. Lucha contra el cambio climático: la transición ecológica justa, la protección de nuestra biodiversidad y la garantía de un trato digno a los animales.

4. Fortalecer a las pequeñas y medianas empresas y a los/as autónomos/as. Impulsar la reindustrialización y el sector primario. Facilitar desde la Administración las bases para la creación de riqueza, bienestar y empleo, así como el impulso digital.

5. Aprobación de nuevos derechos que profundicen el reconocimiento de la dignidad de las personas como el derecho a una muerte digna, a la eutanasia, la salvaguarda de la diversidad y asegurar España como país de memoria y dignidad.

6. Asegurar la cultura como derecho y combatir la precariedad en el sector. Fomentar el deporte como garantía de salud, integración y calidad de vida.

7. Políticas feministas: garantizar la seguridad, la independencia y la libertad de las mujeres a través de la lucha decidida contra la violencia machista, la igualdad retributiva, el establecimiento de permisos de paternidad y maternidad iguales e intransferibles, el fin de la trata de seres humanos con fines de explotación sexual y la elaboración de una Ley de igualdad laboral.

8. Revertir la despoblación: apoyo decidido a la llamada España vaciada.

9. Garantizar la convivencia en Cataluña: el Gobierno de España tendrá como prioridad garantizar la convivencia en Cataluña y la normalización de la vida política. Con ese fin, se fomentará el diálogo en Cataluña, buscando fórmulas de entendimiento y encuentro, siempre dentro de la Constitución. También se fortalecerá el Estado de las autonomías para asegurar la prestación adecuada de los derechos y servicios de su competencia. Garantizaremos la igualdad entre todos los españoles.

10. Justicia fiscal y equilibrio presupuestario. La evaluación y el control del gasto público es esencial para el sostenimiento de un Estado del bienestar sólido y duradero. El Gobierno impulsará políticas sociales y nuevos derechos con arreglo a los acuerdos de responsabilidad fiscal de España con Europa, gracias a una reforma fiscal justa y progresiva que nos acerque a Europa y en la que se eliminen privilegios fiscales.


publicado

2019-11-12 14:55

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Domingo, 10 Noviembre 2019 06:09

"Vamos a hacer mucha lucha, todos los días"

"Vamos a hacer mucha lucha, todos los días"

Lula habló ante una multitud que lo esperaba en San Pablo

Se definió como "un joven de treinta" con la experiencia de uno de setenta, presentó a su novia, denunció a Bolsonaro como "un paramilitar" y prometió un "pronunciamiento".

Lula volvió. Con el vozarrón de toda la vida, más canoso, reencontró a sus compañeros del Sindicato de los Metalúrgicos del ABC en el cordón industrial de San Pablo donde recomendó seguir el ejemplo de Alberto Fernández, defendió a Evo Morales y deploró el intervencionismo de Donald Trump.

Una multitud lo aguardó desde la mañana -algunos militantes llegaron a la madrugada- en San Bernardo do Campo entonada por los temas propalados desde grandes parlantes, como el antiguo jingle "Lulalalá. brilla una estrella (...) sin miedo de ser feliz ", el de su primera campaña en 1989 y el mismo con el cual descendió la rampa del Planato el 1 de enero de 2010, al concluir su segundo mandato con el 80 por ciento de aprobación.

"Ustedes vieron que en Argentina el compañero Alberto Fernandez y Cristina (Fernández) le dieron una paliza a Macri", subrayó desde lo alto de uno camión similar a los utilizados en los desfiles carnavalescos donde fue montado el palco. Allí estaban Fernando Haddad, candidato presidencial del Partido de los Trabajadores en 2018, y sus compañeros Gleisi Hoffmann y Paulo Pimenta. Estaban dirigentes de la Central Unica de los Trabajadores, del Partido Socialismo y Libertad, y el Partido Comunista de Brasil, representantes de fuerzas que pueden ser el embrión de una coalición opositora al régimen de Jair Bolsonaro. Flameaban banderas rojas del PT y del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra y se vieron varios gremialistas con las remeras color naranja de la Federación Unica de trabajadores Petroleros.

La victoria del Frente de Todos en Argentina concentra la atención de Lula, que hace cuatro meses recibió la visita de Fernández en la Superintendencia de la Policía Federal en Curitiba. Desde esa misma celda en el reclusorio policial saludó el triunfo peronista el 27 de octubre. Y el viernes, pocas horas después de recuperar la libertad autorizada por la Corte, envió un mensaje al mandatario electo que ayer se reunió con Dilma Rousseff en el marco de la cumbre del Grupo de Puebla. Gestos para recrear una integración regional demolida por los gobiernos conservadores. Lula dialogó con políticos y sindicalistas por cerca de una hora en el segundo piso del Sindicato, antes de bajar para hablar ante el público. Un fuerte esquema de seguridad fue montado en torno al predio. Esto porque el PT determinó un nuevo dispositivo debido a las fundadas sospechas de eventuales actos de violencia incentivados o consentidos desde el bolsonarismo.

Dos fuentes que estuvieron en el segundo piso del gremio metalúrigo, aunque no participaron en la reunión reservada con Lula, dijeron a este diario que hay "bastante interés" en viajar a Buenos Aires para la toma de posesión del 10 de diciembre. Pero temen alguna maniobra por parte de funcionarios ligados al ministro de justicia Sergio Moro, el ex juez de Lava Jato, para impedir ese viaje.

De saco y remera negros, Lula se mostraba de buen talante luego de 580 días encerrado en una "solitaria" del cuarto piso la Superintendencia en Curitiba. Dijo sentirse como un "león" para luchar "cada día" contra Bolsonaro y el programa del ministro de Economía Paulo Guedes, un "Chicago boy" que trabajó con la dictadura de Pinochet cuyo sistema de previdencia privada pretende aplicar en Brasil. En realidad es Bolsonaro quien comenzó a aplicar un modelo neoliberal extremo en harmonía con un estado policial-militar en el que se elimina casi por completo la legislación laboral y se agrava la represión política.

Al promediar su interención Lula presentó a su novia, la socióloga Rosangela Silva, de anteojos y sonrisa clara. con la que espera casarse luego de encontrar un lugar donde vivir en San Pablo. La gente aprobó el romance y futuro casamiento pidiendo a coro "que se besen" los novios.

El sindicato de los metalúrgicos, donde Lula construyó su carrera gremial, fue donde el político se entregó a la policía el 7 de abril de año pasado antes de ser trasladado a Curitiba en un operativo que incluyó helicópteros y aviones para agregar más espectularidad a la cobertura en tiempo real de los medios. "Espero que ahora la Globo filme y saque fotos" del acto desde el helicóptero que sobrevuela el acto, provocó ayer Lula, mirando hacia lo alto y recibiendo la aprobación de sus seguidores. A diferencia de abril de 2018, cuando se vivió una clima de angustia ante el arresto, ayer se observaba un espírituo festivo y la determinación de presentarle batalla a Bolsonaro. Y según observadores confiables, este 9 de noviembre hubo más gente que aquel sábado frío de abril del año pasado.

El fundador y jefe del PT trazó un paralelo entre el golpe que derrocó a Dilma Rousseff en 2016 y la crisis actual en Bolivia. "Evo Morales ganó las elecciones, él hizo el mejor gobierno desde que Bolivia fue creada, pero la derecha, al igual que sucedió acá con Ddilma, no quiere aceptar el resultado, tenemos que ser solidarios con Bolivia, con el pueblo de Argentina, con el pueblo uruguayo para que Daniel Martínez (Frente Amplio) gane las elecciones (en segunda vuelta)". "Estamos viendo lo que ocurre en Chile, ése es el modelo que Paulo Guedes quiere construir acá, es por eso que el pueblo está en la calle (...) tenemos que ser solidarios con el pueblo de Venezuela, es normal tener críticas sobre cualquier gobierno del mundo pero los problemas de cada país es su propio pueblo el que los debe resolver". 

Luego de repasar brevemente la situación en Caracas, empalmó una crítica a la injerencia norteamericana contra el gobierno de Nicolás Maduro (a quien no citó explíticamente)."Que Trump resuelva el problema de los norteamericanos y no hinche las bolas (sic) de los latinoamericanos, él no fue elegido para ser el sherif del mundo". "Ellos están construyendo un muro para no dejar que los pobres entren a Estados Unidos, nosotros no podemos ni debemos aceptar esto".El discurso de ayer fue más medular que el del viernes en las puertas del presidio cuando agradeció la lealtad de los militantes del MST y el PT que durante más de un año y medio hicieron una "vigilia" por su liberación.

Este sábado ofreció algunas pistas de lo que será su programa de acción del cual hablará con más detalle en un "pronunciamiento" que puede dar a conocer en las próximas semanas.Por lo pronto no quedaron dudas de que asumirá la vanguardia de la pelea contra el gobierno. Hizo mención a que el actual ocupante del Palacio del Planalto venció el balotaje del 28 de octubre de 2018 porque el entonces juez Sergio Moro lo sentenció con el fin de impedirle ser candidato. En uno de los tramos más firmes del discurso vinculó sin rodeos a Bolsonaro con las "milicias" paramilitares y no descartó alguna complicidad del capitán retirado con el asesinato de la activista Marielle Franco, ocurrido el 14 de marzo de 2018 en el centro de Rio de Janeiro. "No hay que tenerle miedo a los milicianos (...) vamos a hacer mucha lucha, todos los días (...) este joven de energía de treinta y experiencia de setenta estará en la calle con ustedes". Lula demostró esar dispuesto a dar batalla en un escenario de guerra política al decir: "tenemos que seguir el ejemplo del pueblo de Chile, tenemos que resistir, tenemos que atacar y no solo defendernos".

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