Jueves, 26 Noviembre 2015 11:02

Cantata por la paz urgente

Cantata por la paz urgente

Entre el 14 y el 16 de noviembre se celebró en Medellín, con la participación de 550 asistentes provenientes de distintas regiones del país, el III Encuentro Ecuménico Nacional por la paz. Mujeres y hombres cristianos de sectores populares de Colombia se preguntaron por su papel político y sus urgentes articulaciones para crear condiciones de paz objetiva, estable, estructural y duradera. El segundo día se celebró en ambiente macroecuménico, es decir, como trabajo de articulación con movimientos y organizaciones políticas de base, no necesariamente creyentes, que se piensan en un gran proyecto amplio, plural e incluyente con vocación de poder y de gobierno popular. En ese marco se presentó, con su correspondiente montaje artístico-musical, la "Cantata por la paz urgente" que hoy entregamos a nuestros lectores y lectoras.

 

I. El epulón de occidente banquetea en solar ajeno

 

Hidrógeno, litio, carbono, nitrógeno, oxígeno,
sodio, magnesio, platino...
Agua, tierra, suelo y subsuelo,
Carbón, petróleo, gas,
Oro, níquel y plata...
selva virgen, mares y montañas,
tonos de verde,
clorofila verde,
muerte oscura y esperanzas verdes.
Amazonía, Orinoquía, los Llanos
y la selva,
Esmeraldas, coltán, hierro, azufre
y cloro...
Las costas y sus anchos arenales,
sal y manglares,
calcio, potasio, niobio, tantalio,
titanio, estaño y tungsteno...
Las montañas y los valles,
Los páramos y los nevados ornados de frailejones,
Los humedales, los lagos y las lagunas,
Tota, Cocha y Fúquene.
Los Andes imponentes y multiformes,
La Cordillera Central con pueblitos en sus cimas
y laderas,
la oriental con suelo de minerales fósiles,
con pueblos de paz urgente,
guerreados por ambiciosos urgidos,
con pájaros y animales,
con sus pies sobre la inmensa selva,
y la Occidental derramándose en paz
sobre el Pacífico mar,
llorando ríos, quebradas, arroyos y tristezas.
Las aguas fluyendo, montaña abajo, hacia los mares:
Cauca, Nechí, Atrato, Magdalena, Sinú, Orteguaza,
Baudó, San Jorge, Uré, Catatumbo, y Magdalena,
Guatapurí, Vaupés, Inírida y Guaviare,
Isana, Atabapo, Negro y Papurí.
Ancho es el mundo de Dios
Que celebra la vida y que fiestea
en el abundante y copioso suelo colombiano!
Ancho, y grande, y para todos los viandantes
capaces de ternura!
Ancho, grande y generoso,
Y, como vino de la mano de Dios:
Casto, sin el pecado mortal de la alambrada,
sin el pecado brutal de la palabra prohibida y del pan arrebatado.
En un amanecer de muerte
nos invadieron las almas y los cuerpos:
la codicia
de los postrados morales del Norte de mercado,
la fiebre de oro del Occidente guerrero,
la espada furiosa
del evangelizador genocida y etnocida.
Nos prohibieron la sal de los salares,
la paciencia enamorada de la tierra,
el arcoíris de nuestros lagos y mares,
la curvatura de luz de los ocasos
y el convexo luminoso de los soles tropicales.

 

La codicia venía navegando por el Mar Atlántico,
Sus tres carabelas desembarcaron en el Mar Caribe
precedidas de cruces ensangrentadas
y de espadas bañadas con aguas de bautismo.
Sus negros oficiantes de la muerte
Gorgoreaban misas en latines embrujados,
Sus hábitos se tejían con sus siete pecados capitales.
Eran su estrategia el saqueo y la rapiña,
Las que en nombre de la corona sacrosanta
-con la muerte a bordo y sus sicarios-
se embarcaron hacia nuestras playas
En el extranjero puerto de Palos de Moguer.
La codicia del extraño
-nada hermano y poco humano-,
enloquecida por las fiebres del oro y del solar ajeno,
se asomó a los abismos deslumbrantes
de las generosas riquezas colombianas
y halló motivos para matar con saña,
para arrasar el suelo,
para quitar de los mansos paisajes de la Vida,
la paz, el gozo elemental y la poesía.
La paz es ahora esquiva y lejana
y viste de luto riguroso
la secular desgracia histórica
que, más que andarlo, llora su camino.
El gozo elemental,
en lázaro esquilmado se ha trocado.
La poesía se marchita y muere
en sus métricas y rimas melancólicas
y en la tristeza de sus tonos menores.
Europa es triste desde que fue seducida por Zeus,
Y es asesina desde cuando recibió en regalo
La jabalina que nunca se equivoca,
Y es temible desde cuando fue galanteada
Con el regalo de un perro que nunca suelta su presa.
El hambre esencial y mítica de la diosa Europa-miserable
Nunca podrá ser saciada,
Ni saciadas podrán ser las gulas del Epulón
Que, en lugar de Zeus, cabalga sobre su lomo.

 

II. La prohibición del arco iris sobre el cielo colombiano

 

Por el azaroso golpe de una espada
Fue descubierto nuestro mundo que ya estaba descubierto.
Fortuito hallazgo: espada y cruz,
Conquista,
Colonia y genocidio,
Etnocidio y nuevo reino,
la espada y la cruz,
los indios sin alma, los indios esclavos;
los negros sin alma, los negros de carga;
la iglesia sin alma, sus frailes sin alma;
los curas del averno, los curas sin alma,
¡las hogueras del infierno para humanos sin alma!
¿que negro y malo es lo mismo?
¡Que imperio y mal es lo mismo!
¡Los indios con alma!
¡Los negros con alma!

 

Primera liberación,
la llamada república en manos de la burguesía criolla,
mercado,
violencia,
paramilitarismo,
usurpación legitimada de la tierra,
prohibición del arco iris sobre el cielo colombiano,
silenciado el canto de los pájaros,
las iglesias que se vuelven tumbas,
bienvenidos al futuro neoliberal,
la aldea global para el mercado,
los tratados de libre saqueo,
presencias y voces de profetas,
la paz no es el resultado de un negocio,
la cristiana militancia del "creer"
la revolucionaria militancia del "creí y hablé":

 

"Con el mismo espíritu de fe
del que escribió "Creí y por eso hablé",
También nosotros creemos
y por eso hablamos,
sabiendo que el que resucitó
al Señor Jesús,
a nosotros también nos resucitará
con Jesús,
y nos presentará juntamente
con vosotros" (2 Cor. 4, 13).

 

III. Esos muertos que no mueren

 

Cantarán al Señor los desterrados
porque escucha su grito y su silencio,
mientras crueles sirvientes del imperio
multiplican el miedo despiadado,
desterrando en exilio lento y largo
con su carga de tristes soledades,
acosando a todas las edades
con sumarias condenas al espanto.

 

Casi todos su sangre derramaron
en escenas de horror y de masacre;
una anónima carta, saña y lacre,
en el pecho, escondida, les plantaron.

 

Unos pocos apenas se salvaron
de la esquela letal y lapidaria
que su propia sentencia funeraria
con grafías de espanto les marcaron.

 

Se llevaron tan sólo la confianza
de volver a su pueblo y a su lucha,
de afinar y obedecer la escucha
manteniendo al acecho la esperanza.

 

Es la muerte una luz de nueva historia,
es retoño de nuevas floraciones,
es aroma de nuevas estaciones,
es anuncio de paz y de victoria.
Abatidos salieron por el mundo
sin abrazo, sin causa y sin aviso,
solamente llevando, como hechizo,
la memoria guardada en lo profundo.

 

El exilio es hoguera que aniquila
-mientras arden en piras de inclemencia,
solitarios y en lenta incandescencia-
a los suyos que incólumes vigilan.

 

En su tierra se acrecen con insania
las macabras patrañas de la muerte;
pero se alzan con ira y voz más fuertes
los que cantan sus himnos y plegarias.

 

Pero esperan aún si el desespero
malhadado oscurece la alegría;
recomienzan mil veces y, a porfía,
de lo justo se tornan escuderos.

 

Los que oprimen no pueden contra todo
si se suma la lucha inteligente,
si se anuda mejor toda la gente,
si se afina la voz al mismo tono.

 

Es la muerte una luz de nueva historia,
es retoño de nuevas floraciones,
es aroma de nuevas estaciones,
es anuncio de paz y de victoria.

 

La esperanza es audaz y no vacila,
no se calla la voz de los poetas,
la oración hace coro a los profetas,
la pasión por la lucha no declina.

 

Son del pueblo una voz sin ataduras,
la vanguardia la toman los vencidos,
el silencio obligado no es creído,
la palabra se suelta y con premura.

 

La palabra está suelta y va de ronda
y rondando construye pensamiento
que demuele voraz los urgimientos
del falaz opresor que la atolondra.

 

Ella pone a soñar con libertades;
los espíritus antes doblegados
se levantan airosos y apurados
y construyen en tétricos eriales.

 

Los humildes se juntan sin recelo
y los muchos que con llanto herido
a sus muertos llevaron ateridos
se aventuran con místicos consuelos.

 

Es la muerte una luz de nueva historia,
es retoño de nuevas floraciones,
es aroma de nuevas estaciones,
es anuncio de paz y de victoria.

 

Y transforman su miedo en nueva lucha
junto al mudo despojo del caído
junto al rudo dolor de los heridos
y a pesar de que nunca les escuchan.

 

Su mirada está puesta en el mañana
y sus pasos avanzan con certeza
de la pascua que llega con presteza
más segura que todas las patrañas.

 

Derribados con balas bien pagadas
por perversos lacayos imperiales,
trigo nuevo de espléndidos trigales
resucitan en lúcidas jornadas.

 

Se levantan con fuerza misteriosa
que contagia sin pausa a los que avanzan
sobre el hilo sutil de la esperanza
con el mínimo brillo de la aurora.

 

No hay silencio en el pecho silenciado
por mandato del tétrico asesino;
hay palabras con místico sentido
que interpretan el mísero pasado.

 

Es la muerte una luz de nueva historia,
es retoño de nuevas floraciones,
es aroma de nuevas estaciones,
es anuncio de paz y de victoria.

 

Corazones capaces de ternura
luchadores por paz y por justicia
ni en la muerte fatídica claudican
ni en la fosa final nos los usurpan.

 

En lo bello, en lo justo y en lo bueno
mantuvieron el rumbo de sus vidas;
como eras probadamente vivas
marcan rumbo al andar de nuestros sueños.

 

Como verde y florida selva virgen
permanece su fuerza todavía,
como urgente fragor de lozanía
alimentan las fuerzas que nos urgen.

 

Su silencio es murmullo de mil voces
que se escucha por todos los rincones,
en las cumbres y en todos los alcores,
en poemas y en nítidas canciones.
Son canciones de júbilo y de fiesta,
de conciencia y de marcha vigilante,
son plegarias de místico talante
por la paz tan esquiva que comienza.

 

Es la muerte una luz de nueva historia,
es retoño de nuevas floraciones,
es aroma de nuevas estaciones,
es anuncio de paz y de victoria.

 

Arrasados los frutos y la tierra
y arrasada la herencia colectiva,
no lograron hacer trisas la vida
los troqueles tiranos de la guerra.

 

La nación desolada por el llanto
se conforta en la fuerza de su gente,
acrecienta su lucha inteligente
y se burla del miedo y del espanto.

 

Voces blancas de niñas y de niños
hacen coro al futuro renacido;
las mujeres con fuego no vencido
aseguran su indómito destino.

 

Son un canto de pascua renacida,
son abrazo por todo el continente,
son un nítido cielo refulgente,
son la unión de los pobres tan temida.

Van airosos los dioses de la muerte
y golosas las hambres del mercado,
pero altivos avanzan enlazados
los unísonos pasos de la gente.

 

Es la muerte una luz de nueva historia,
es retoño de nuevas floraciones,
es aroma de nuevas estaciones,
es anuncio de paz y de victoria.

 

Resistente y audaz crece la vida
en hermana y lozana koinonía
que celebra la vida en armonía
y recorre el camino sin fatiga.

 

En los cuerpos desnudos, sin chaleco
que proteja de balas asesinas
del sol crece la tímida caricia
y la aurora se asoma sin recelo.

 

Es la muerte una luz de nueva historia,
es retoño de nuevas floraciones,
es aroma de nuevas estaciones,
es anuncio de paz y de victoria.

 

Jesús de Nazaret! Caminas con nosotros
Pedro de Galilea! Caminas con nosotros
1554, Pablo de Torres!
Caminas con nosotros
1562, Juan del Valle!
Caminas con nosotros
1590, Agustín de La Coruña!
Caminas con nosotros
1654, Pedro Claver!
Caminas con nosotros
1966, Camilo Torres Restrepo!
Caminas con nosotros
1970, José Antonio Jiménez Comín!
Caminas con nosotros
1971, Héctor Gallego!
Caminas con nosotros
1972, Gerardo Valencia Cano!
Caminas con nosotros
1972, Raul Zambrano Camader!
Caminas con nosotros
1974, Domingo Laín Sáenz!
Caminas con nosotros.
1975, Iván Betancur Betancur!
Caminas con nosotros
1981, Diego Cristóbal Uribe,
Misael Ramírez! Caminan con nosotros
1981, Alirio Buitrago, Carlos Augusto Buitrago, Fabián Buitrago, Gildardo Ramírez y Marcos Marín!
Caminan con nosotros
1982, Ernesto Pill Parra!
Caminas con nosotros
1982, Catequistas campesinos
de Cocorná! Caminan con nosotros
1984, Alvaro Ulcué Chocué!
Caminas con nosotros
1985, Guillermo Céspedes Siabato!
Caminas con nosotros
1985, Daniel Hubert Guillard!
Caminas con nosotros
1986, Antonio Hernández Niño!
Caminas con nosotros
1987, Inés Arango!
Caminas con nosotros
1987, Bernardo López Arroyave,
Luz Marina Valencia,
Rubén Darío Vallejo, Luis Gutiérrez, Luis Pérez, Nevardo Fernández!
Caminan con nosotros
1987, Luz Estella Vargas, Carlos Arturo Páez Lizcano y Salvador Ninco Martínez! Caminan con nosotros
1987, Indígenas y catequistas de Neiva! Caminan con nosotros
1988, Jaime Restrepo López, Jorge Eduardo Serrano, José Ecelino Forero! Caminan con nosotros
1989, Teresita Ramírez, Sergio Restrepo Jaramillo, María Gómez!
Caminan con nosotros
1989, Jesús Emilio Jaramillo Monsalve! Caminas con nosotros
1990, Hildegard Feldmann y Ramón Rojas, Tiberio Fernández y compañeros!
Caminan con nosotros
1991, Indígenas mártires del Cauca!
Caminan con nosotros
1992, Aldemar Rodríguez y compañeros catequistas!
Caminan con nosotros
1992, Norman Pérez Bello!
Caminas con nosotros
1993, Javier Cirujano, Norman Pérez Bello!
Caminan con nosotros
1994, René García Lizarralde!
Camina con nosotros
1996, Jafeth Morales López!
Caminan con nosotros
1997, Mario Calderón y Elsa Alvarado! Caminan con nosotros
1998, Alcídes Jiménez Chicangana!
Camina con nosotros
1998, Manuel Pérez Martínez!
Camina con nosotros
1998, Miguel Ángel Quiroga!
Camina con nosotros
1999, Jorge Luis Mazo e Íñigo Eguilez! Caminan con nosotros
1999, Pastor Diego Molina!
Camina con nosotros
2000, Armando Achito,
"hombre de agua"! Camina con nosotros
2000, Pastor Carlos Zamboní!
Camina con nosotros
2001, Yolanda Cerón!
Camina con nosotros
2002, 119 mártires al interior de la iglesia de Bojaya, Chocó! Caminan con nosotros
2002, Carlos Alberto Castaño Noreña! Caminas con nosotros
2004, Francisco Javier Montoya Monsalve! Camina con nosotros
2011, José Reinel Restrepo!
Camina con nosotros
2012, Eduard José Lanchero Jiménez! Caminas con nosotros

 

Así cumples tus lúcidas promesas,
Así cumples tu pacto, pueblo mío;
Evangelio total fue tu camino,
Y en tu muerte rompiste las cadenas.

 

Es la muerte una luz de nueva historia,
Es retoño de nuevas floraciones,
Es aroma de nuevas estaciones,
Es anuncio de paz y de victoria.

 

IV. Tu camino, caminero

 

Donde se abrió una trocha con luz del sol
La palabra pasaba con nuevo son

 

Ese son repetía que era el amor
El que bendeciría la creación.

 

La creación es casa de la igualdad
Donde la paz se abraza con la equidad.

 

Tu camino, Camilo, es un nuevo andar:
Andar de caminero de libertad.

 

La creación sería casa de paz
Si todos disfrutaran el mismo pan.
Pan que será horneado en la igualdad
Y en la lucha de todos que es popular.

 

Tu camino, Camilo, es un nuevo andar:
Andar de caminero de libertad.
Popular era el sueño que lo llevó
A cantar de la vida el nuevo son.

 

El nuevo son que dice revolución,
Revolución que engendra liberación.
Tu camino, Camilo, es un nuevo andar:
Andar de caminero de libertad.

 

V. La nueva mesa

 

Y nosotros hoy,
Venidos de todos los rincones de la espera,
A comulgar con las mujeres y los hombres
Que en las edades de la Vida han luchado
Por el buen reparto
De todo cuanto en el mundo es bello y bueno,
Bendecimos el pan y el vino,
En el nombre de la diosa Libertad,
-rostro y manos de padre y madre-,
Autora y fuente de todo cuanto vive;
En su santo nombre lo partimos
Y en el nombre de la diosa Igualdad
En pedazos de justicia lo compartimos.

 

En comunión con nuestros mártires,
-con vestidos de entrega y fecundidad-
Y con cuantos sobre la mesa del mundo
Han hecho y hacen el milagro
Del pan solidario, sin fisuras,
Hacemos viva hoy la tradición
Que desde noches antiguas
Y después de largos siglos
Llega lozana y profética hasta nosotros:
Que sus manos benditas,
La noche en que completaban su entrega,
Partieron el pan y dieron gracias por la vida
Y lo repartieron diciendo
Tómenlo y cómanlo,
Gócenlo y compártanlo,
Porque él es vida abundante
Que se entrega por ustedes y por todos,
Ésta será mi memoria por los siglos.

 

Y dieron a beber también la copa y dijeron
Tomen y beban todos de ella
Porque es mi todo generosamente desbordado.
Juramos por nuestra sangre que esta alianza
Jamás se romperá
Y será alianza hasta la vida misma.

 

Beban de esta abundancia cuantas veces quieran,
Ella es vida dada y entregada sin mesura.

 

Entonces, cuantas veces se acerquen solidarios
A comer y a beber de una mesa bien dispuesta
-mesa para todos y todas-
Estarán contando al mundo
la presencia de esta muerte,
la abundancia de esta entrega
y el retorno incesante de la vida.

 

¡Amén!

Publicado enEdición Nº219
Martes, 03 Noviembre 2015 16:42

Educación popular en el Siglo XXI

Educación popular en el Siglo XXI

1era reimpresión

 

Edición 2015. Formato: 11,5 x 17,5 cm, 106 páginas

P.VP: 17.000 ISBN: 978-958-8926-05-6

 

Reseña:

Este libro sintetiza una lectura actual sobre la educación popular, práctica social que cuenta, por lo menos, con dos siglos de existencia en nuestro subcontinente y con incidencia en otras latitudes, y que para los tiempos que corren plantea una propuesta para el conjunto social, para su transformación y emancipación, valiéndose de sus acumulados conceptual, político, pedagógico, espitemológico y metodológico, desde los cuales, todas las personas que desarrollan actividades formativas y educativas en sus diferentes ámbitos pueden llegar a compartir con Paulo Freire que "La educación no cambio el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo", y con Simón Rodríguez, cuando afirma que: "La sabiduría de la Europa y la prosperidad de los Estados Unidos son dos enemigos de la libertad de pensar [...] en América".

 

Marco Raúl Mejía Jiménez. candidato a doctor en Investigación Educativa, asesor pedagógico del programa Ondas, responsable de educación Planeta Paz, miembro del equipo coordinador de la Expedición Pedagógica Nacional.

 

 


 

Índice

 

I. Educación popular, acumulado hecho movimiento y propuesta político-pedagógica 

II. El Sur, una apuesta contextual, epistémica y política

III. El Sur organiza nuevos escenarios político-pedagógicos

IV. Ámbitos de reelaboración de las pedagogías de la educación popular

V. La educación popular, construcción colectiva en marcha.

Bibliografía

 


 
 
Adquirir en Librería Virtual

 

 

 Informes-Pedidos:

 

Transv 22 N 53D-42. Int 102 (Bogotá)

Carrera 48 N 59-52 Of. 105 (Medellín)

E-mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. (todas las ciudades)

Teléfonos: 345 18 08 / 217 89 92 (Bogotà y otras ciudades) / 291 09 69 ( Medellìn)

Whatsapp: 3204835609

Facebook : http://bit.ly/2bwXbER

 

 

"Si no hay acciones de protesta, acciones de hecho, el Gobierno seguirá incumpliendo..."

César Jerez, un dirigente joven, urbano, pero ligado al campo colombiano, sugiere en esta entrevista algunos puntos de discusión alrededor de la perspectivas abierta para los movimientos sociales a partir del Paro Nacional Agrario de 2013, el de 2014 y el surgimiento de la Cumbre Agraria como plataforma de unidad campesina, étnica y popular; nos brinda, además, su opinión sobre la articulación de los sectores urbanos más allá de la mera solidaridad con el campo, de la tensión entre las elecciones y la protesta social, evalúa los alcances de las Zonas de Reserva Campesina (ZRC) y aporta su mirada sobre el proceso de paz.

 

Conversamos con Jerez días antes de las jornadas de indignación llevadas a cabo en todo el país entre el 30 de agosto y el 5 de septiembre, dentro de las cuales el suceso de mayor relevancia estuvo centrado en la toma simultánea a las instalaciones del Ministerio de Agricultura y del Incoder. Aquí su palabra.

 

dese abajo –da–. ¿Cómo se encuentran las negociaciones entre el Gobierno Nacional y la Cumbre Agraria?
César Jerez –CJ–.El Gobierno prosigue con los incumplimientos. Esa ha sido la actuación oficial: dilatar e incumplir los compromisos y acuerdos firmados como condición para levantar el Paro Agrario del año 2014. La negociación de los 8 puntos sustanciales** ha sido lenta; por eso está en preparación un reclamo al Gobierno a través de una movilización prevista para la primera semana de septiembre. (ver artículo: De la indignación al paro... p. 16).

 

da. ¿Qué objetivos tienen estas jornadas y cuáles son los alcances esperados?
CJ. Está claro que si no hay acciones de protesta, acciones de hecho, el Gobierno seguirá incumpliendo. Dentro de estas jornadas es de vital importancia que las regiones se movilicen y que la protesta logre tener un impacto claro y contundente sobre el Gobierno Nacional. Vamos a participar en todas las expresiones que se están coordinando, pero consideramos fundamental la acción de hecho como el mecanismo más efectivo para que el Gobierno reflexione y avance en el cumplimiento de los acuerdos.

 

da. Dentro de la Cumbre Agraria convergen distintos sectores sociales y políticos, fundamentalmente agrarios, ¿cómo elevar la plataforma que es la Cumbre de cara a abanderar líneas de acción y articulación social que trasciendan la perspectiva estrictamente agraria?
CJ. Siempre hemos dicho que la Cumbre Agraria, como referente más importante de movilización social en el país, es toda una oportunidad para aglutinar, para convocar a otros sectores sobre todo del mundo urbano, en el cual hay mucha más dispersión que en el mundo rural, y en el cual sus organizaciones sociales atraviesan una crisis. No es posible desconocer la crisis del sector sindical, que se ha alejado un poco de la agenda política de los movimientos sociales, debiendo izar una agenda mucho más abierta, de cara al país, que sirva de base de lucha por las transformaciones económicas, políticas y sociales que el país requiere. En ese sentido, en esa articulación de lo urbano y lo rural hay mucho por hacer todavía.

 

da. Un punto significativo del Paro Agrario de 2013 fue la resonancia alcanzada en las ciudades. En ese sentido ¿cómo evalúa o comprende la situación política de los sectores cívico-populares, en cuanto a la movilización en las ciudades?
CJ. En el 2013, después del paro agrario del Catatumbo y del Paro Nacional Agrario, faltó enganchar esas expresiones de solidaridad con lo concreto de nuestras luchas. Esas expresiones de solidaridad debieron tener unos escenarios concretos de confluencia en los barrios, en colectivos, en las organizaciones sociales. El reto es identificar cómo la solidaridad suscitada se materializa en una agenda que se consolide en un accionar político. Nosotros pensamos que ese reto es mucho más grande para las organizaciones urbanas; hay que salir de la crisis de la marginalidad, de la dispersión, hay que construir plataformas conjuntas, y pensamos que la Cumbre Agraria todavía puede ser un referente importante, por ejemplo, en el Frente Amplio por la Paz (Fap). Este podría ser un escenario, un punto de llegada para mucha más gente, pero debemos ser amplios, dejar los sectarismos, dejar los intereses individuales.

 

da. Adentrandonos en la actual coyuntura política nacional, en las elecciones por realizarse en octubre, ¿qué piensa de ellas? ¿le parece que el momento político generará desconexiones entre organizaciones y eso repercutirá en el eco que genere la movilización?
CJ. No consideraría que deba ser un problema. Por el contrario, y pongo el ejemplo de las Zonas de Reserva Campesina: en Anzorc hemos decidido participar en las elecciones locales y regionales, y lo vemos como una forma de garantizar escenarios propicios para el cumplimiento de los acuerdos y para darle un sostén político a los procesos de paz. El reto por resolver es lograr que esos mecanismos de participación política directa los convertimos en mecanismos de participación electoral formal, y es ahí donde surgen distintas contradicciones, porque la política electoral está viciada. La izquierda electoral urbana es decadente en muchos aspectos y esa manera de hacer política convencional, cargada de vicios, de pactos por debajo de la mesa, de alianzas con sectores que no son éticos ni transparentes, nos hace daño. Pero eso no significa que no se deba participar en elecciones enel actual momento; creo que las elecciones pasadas lo demostraron cuando organizaciones sociales se proyectaron en el escenario electoral y ganaron espacios. El tema de las alcaldías y las gobernaciones es mucho más sensible. Nosotros, como Zonas de Reserva Campesina (ZRC), vamos a ganar varias alcaldías y eso será importante en el plan y acumulado de luchas que venimos gestando desde el campo colombiano.

 

da. Girando la mirada hacia la política agraria del gobierno de Juan Manuel Santos, ¿qué piensa del Plan Nacional de Desarrollo (PND) impulsado por el Gobierno Nacional para este mandato?¿Qué opinión le merece la política de desarrollo rural en particular?
CJ. Pues es una postura totalmente paradójica la del Gobierno, incluso irresponsable. Todo lo hecho en materia del Plan de Desarrollo y de paquetes legislativos va en contravía del espíritu de los acuerdos de La Habana. El Gobierno actúa como si no hubiera proceso de paz; como si el proceso no implicase reformas en lo económico, lo político y lo social. Promueve, en cuanto al sector agrario, una ley que tiene como fin apoderarse de los baldíos de la nación, que por Ley 160 deben ser para los campesinos sin tierra. El PND fortalece el modelo económico extractivo, la locomotora minera; deja sin espacio la posibilidad de implementar los acuerdos parciales de La Habana. Así que esta es una actitud oficial totalmente contradictoria que nos alarma y nos alerta. Es impensable que si se firma un acuerdo final del proceso de paz, ese acuerdo se configure como un "gran conejo", no solamente para la guerrilla sino para el país. El Gobierno también debe cumplir los compromisos con las organizaciones campesinas, indígenas y afro, y si esto no ocurre, pues se está lanzando un mensaje bastante ambiguo al país de que aquellos acuerdos por firmarse no se cumplirán.

 

da. Usted, en uno de sus más recientes artículos ("El falso positivo agrario del gobierno Santos") plantea varios puntos críticos en la política agraria. Uno de ellos es sobre la Reforma Rural Integral, que aparece a la vista de los colombianos como una democratización del campo, pero que en el fondo existe la iniciativa de crear las Zonas de Interés para el Desarrollo Rural y Económico –Zidres–, que pareciera ser una legalización del despojo a campesinos. ¿Le parece que esto va en una vía de tensionar los alcances que puedan tener las ZRC e incluso un punto crítico con respecto a las movilizaciones venideras?
CJ. Fíjese que uno de los acuerdos parciales en La Habana es la creación de un fondo de tierras para solucionar los problemas de acceso, microfundio o minifundio; y la ley que se está planteando actualmente es el sexto intento del gobierno de Santos por apropiarse de los baldíos y legalizar lo que fue ilegalmente adjudicado a grandes familias, a grandes terratenientes del país, lo que deja sin piso el acuerdo parcial. Es decir, lo que estamos viendo es una esquizofrenia donde el gobierno firma un acuerdo parcial y reconoce que hay un problema estructural de acceso a la tierra, pero por otro lado implementa acciones e iniciativas en el PND y en este proyecto de ley de Zidres que deja sin piso la posibilidad de tener un fondo nacional de tierras. Esto es muy grave, es un mal mensaje. El Gobierno ha planteado la recuperación de unas tierras supuestamente de las Farc en el Caquetá y en el Meta, en los llanos del Yarí, lo que representa un falso positivo jurídico, todo un contrasentido. En aquellos territorios lo que hay es un proceso de construcción de ZRC, fincas campesinas; y lo que busca este falso positivo es dar la sensación que se le está ganando a las Farc en cuanto a las tierras. Pero esas tierras son de campesinos y con esa iniciativa oficial lo que se configura es una nueva modalidad represiva, puesto que los que están viviendo en esas fincas, sus poseedores, van a ser catalogados como testaferros de las Farc, lo cual es muy grave.

 

da. ¿Qué balance tiene de las ZRC en cuanto a sus objetivos de ordenamiento y desarrollo territorial?
CJ. Tenemos 6 ZRC constituidas legalmente y otras 7 que ya surtieron todo el proceso y trámite administrativo de constitución pero que tienen un veto impuesto por el Ministerio de Defensa que impide su constitución en el Consejo Directivo del Incoder, y además tenemos otros procesos hasta sumar 70 en diferente grado de formación y constitución en todo el país. Nosotros decimos que con ZRC, con el cabal cumplimiento de la Ley 160, como un inicio hacia la reforma agraria, con resguardos indígenas con derechos territoriales ampliados, con territorios colectivos de comunidades negras y con áreas protegidas, estaríamos constituyendo un ordenamiento territorial incluyente, popular, desde abajo, que defienda el territorio, que defienda la tierra. Esto no excluye otras modalidades del ejercicio de la territorialidad. Nosotros, en la Cumbre Agraria, hemos dicho que caben todas las propuestas de territorialidad campesina y que debemos ser concretos y acertados en la forma en que esas nuevas propuestas van a ser incluidas en las negociaciones con el gobierno. Pero la actual correlación de fuerzas nos dice que va a ser difícil imponer una ley que garantice esos territorios, por lo tanto, es mucho más viable pensar en sofisticar la actual reglamentación de la Ley 160 para que esos derechos territoriales campesinos sean reconocidos. También le hemos propuesto al Gobierno la creación de un sistema nacional de ZRC que esté dentro del PND, lo cual en esta oportunidad no se logró, pero la disputa sigue y esa es nuestra meta en el futuro inmediato.

 

da. ¿Qué percepción tiene sobre el proceso de paz en La Habana, teniendo en cuenta los últimos meses en que tanto el Gobierno Nacional como las Farc tensionaron tanto sus posiciones políticas y militares, hasta colocar en riesgo la permanencia de la Mesa?
CJ. Después de 30 años de intentos por llegar a un acuerdo de carácter político con las Farc, en esta oportunidad hay un avance sustancial, así los acuerdos sean parciales. Ahora, en la negociación el Gobierno ha tenido errores que han minado su capital político frente a la sociedad y el proceso: el secretismo, el aislamiento, el hecho de ventilar propuestas en medios de comunicación sin que hayan sido abordadas en La Habana. Pero hay un error que es mucho más estructural: el enfoque mismo del proceso que tiene un carácter doctrinario-militar. Las Farc sí quieren firmar un acuerdo; personalmente estuve reunido todo un día en La Habana abordando el tema de las ZRC y ellos me manifestaron directamente esa voluntad. Ahora, las Farc quieren firmar un acuerdo final a cambio de transformaciones mínimas en lo económico, lo político y lo social.

 

da. ¿Cómo juega ahí el tema del cese bilateral de fuegos?
CJ. Ya lo han dicho ellos, si no hay un cese bilateral al fuego va a ser muy difícil que haya un ambiente favorable a la firma de los acuerdos, a la retoma de los asuntos pendientes en lo que va negociado. El Gobierno se metió un harakiri de tiempo, un cronometro de 4 meses. Pero nosotros, en Anzorc, estamos optimistas en que esas trabas pueden superarse; el camino es retomar los asuntos pendientes, llegar a una medida concreta y definitiva sobre el desescalamiento, que es el cese al fuego. Además, lograr que el tema de justicia no se pierda, ya que hay toda una propuesta sobre justicia restaurativa que está sobre el tapete y, finalmente la refrendación, que es vital para los acuerdos con las Farc, pero también lo será para los acuerdos con el Eln, y también para los acuerdos del Gobierno Nacional con el movimiento campesino, indígena y afro. Nosotros necesitamos un escenario en el horizonte, donde los acuerdos con los movimientos sociales y las guerrillas sean incluidos y tengan un marco normativo y constitucional, y en ese sentido solamente hay una posibilidad y es la Asamblea Nacional Constituyente.

 

da. ¿Qué opinión le merece la manera en que se ha dado esta primera fase de acercamiento entre el Gobierno y el Eln?
CJ. Bueno, pienso que la fase de acercamientos, la fase no pública, debe ya culminarse, debe iniciarse la negociación entre el Eln y el Gobierno. Nosotros como Anzorc, de manera pública hemos manifestado que las partes deben ceder para lograr una agenda marco inicial, en tanto no se puede dejar pasar el tiempo. A este Gobierno le quedan 3 años que en términos de negociación es un tiempo escaso. Pareciera que el Gobierno tiene una posición doctrinal militar con el Eln, considerando que si las Farc no están van a poder aniquilar al Eln en poco tiempo, lo cual, ya lo sabemos por historia, es una postura totalmente irracional. Lo que queda aquí, son las soluciones políticas y por eso nosotros estamos reclamando a las partes el inicio del proceso. Como Anzorc, cuando se dé el inicio del proceso vamos a ser los primeros en reclamar la participación en el mismo, llevando allí nuestras propuestas y diagnósticos y sirviendo de enlace a las formulas que solucionen el conflicto en el campo colombiano.

 

da. ¿De qué manera los movimietos y organizaciones sociales, así como las políticas pueden arrebatarle la noción de paz al Gobierno Nacional de Juan Manuel Santos, que pareciera ser una paz excluyente que no plantea grandes reformas para resolver los problemas estructurales del país y del campo?
CJ. Pienso que la paz estructural, la paz con justicia social, es la que está trazada aquí en la Cumbre Agraria. Si se revisan estos 8 puntos de la agenda de negociación con el Gobierno, son puntos de carácter estructural que implican política pública transformadora, no sólo para el campo sino para todo el país. La Cumbre Agraria tiene el potencial para contar ya con una agenda conjunta, de aglutinar sectores campesinos, indígenas y afros, pero le queda el reto de coordinar la movilización. Sólo la acción de la movilización va a lograr que alcancemos una paz con justicia social, incluyente y que tenga en cuenta la agenda que se está proponiendo desde la Cumbre Agraria.

 


 

* Coordinador de la Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina a nivel nacional; integrante de la Asociación Campesina del Valle del Río Cimitarra.

** Los puntos que trata la agenda son: 1. Tierras, territorios colectivos y ordenamiento territorial; 2. La economía propia contra el modelo de despojo; 3. Minería, energía y ruralidad; 4. Cultivos de coca, marihuana y amapola; 5. Derechos políticos, garantías, víctimas y justicia; 6. Derechos sociales; 7. Relación campo-ciudad; 8. Paz, justicia social y solución política.

 

Publicado enEdición Nº 217
Sábado, 26 Septiembre 2015 12:14

"Todos sus líderes son delincuentes"

"Todos sus líderes son delincuentes"

Alexander Tibacuy está acusado de varios delitos y se encuentra en la Cárcel Nacional Modelo de Bogotá. La Fiscalía lo sindica de varios hechos, pero ninguno de los que realmente cometió están en su expediente:

 

Es responsable, asimismo, de luchar con y por los campesinos de Arauca en el paro agrario que sacudió al país hace más de dos años, pero que en ese departamento solo fue levantado cuando el Gobierno reconoció por decreto el pliego de peticiones que, entre otros puntos exigía reconocer y resarcir el daño que multinacionales y Gobierno ocasionaron contra el departamento y sus gentes.

 

Con su lucha ayudó a demostrar el crimen étnico del Estado colombiano y las multinacionales contra la comunidad indígena Sicuany a quienes desplazaron de sus tierras para poder llevar a feliz culmen el oleoducto Caño Limón Coveñas. Hoy los integrantes de ese grupo étnico viven de las limosnas que la gente les regala en las poblaciones de Arauca.

 

Igualmente es responsable de acusar al Gobierno de su incumplimiento en los pactos que se lograron en esa jornada; pero el peor delito de esta larga lista fue meterse con la Oxxi que es peor que meterse con los hijos de Uribe.

 

A la multinacional la acusó con pruebas, ante la Fiscalía general de la nación, del desastre ecológico que generó en su departamento donde acabó con el agua de por lo menos el setenta por ciento de las fuentes hídricas que recorren este territorio, y su consecuencia lógica: matar cualquier vestigio de fauna acuática. Hoy, en este departamento, nadie puede disfrutar de un pescado, cuando desde siempre, y hasta pocos días antes del desastre, eran parte de la nutrición de los araucanos.

 

Son muchos los hechos que lo convierten en un ser realmente peligroso para que siguiera transitando por las calles, veredas y carreteras de su departamento, en una época en que ser líder social es el peor crimen que una persona puede cometer. Por eso, cuando Alexander Tibacuy fue elegido presidente de Asojuntas de Tame, su vitalidad y activismo lo llevaron a ser el presidente de la Federación de Juntas de Arauca, la organización que aglutina los movimientos cívicos del departamento; entonces los organismos represivos del Estado entendieron que había que frenarlo... y así lo hicieron.

 

La guerra sucia

 

La campaña en su contra tomó forma por diferentes medios, entre ellos la página de Facebook de nombre "la llanerita" donde lo señalaban como integrante del Ejército de Liberación Nacional –Eln– y donde publicaron fotos de la junta directiva de Asojuntas argumentando que eran parte de esa organización insurgente.

 

No bastó con esto. También recibió llamadas amenazantes a su celular desde diferentes números telefónicos, reivindicadas por grupos paramilitares; tratando de verificar quiénes hacían las llamadas pudo constatar que sus llamadas siempre fueron contestados por la misma persona.

 

Preocupado por la gravedad de los hechos decidió presentar demanda ante la Fiscalía General de la Nación, obteniendo lo mismo que ya había logrado con la denuncia del desastre ambiental: Nada. Con la gran diferencia que la foto y documentos que copió de "la llanerita" la Fiscalía las utilizaría varios meses después en su contra.

 

Más cargos. Como integrante del comité ejecutivo de la organización comunitaria había pactado con las multinacionales que en la contratación de la mano de obra tendría prioridad la gente de la localidad, pacto que se cumplía a cabalidad, incluso varias de esas empresas ofrecían con frecuencia alguna solución a los requerimientos de los organizaciones sociales.

 

Según la Fiscalía General de la Nación, esas solicitudes hacen parte de los delitos cometidos por esas organizaciones contra las multinacionales, pues tales hechos hacen parte de una serie de pruebas del "boleteo" que el Eln llevaba a cabo en la región.

 

Más "pruebas". Fue la multinacional inglesa Sicim la que entregó treinta sillas plásticas de un valor de menor de 8 mil pesos por cada una de ellas, convirtiendo la Fiscalía tal suceso en otra prueba dentro de la maraña jurídica en la que se encuentra.

 

En esa manipulación de pruebas, la Fiscalía encontró una "gruesa suma de dinero" en las cuentas de Tubacuy, un poco más de ciento treinta millones de pesos que, según ellos, coincidía con el paso de tractomulas y maquinaria de la Sicim por los retenes o bloqueos realizados por la comunidad en el paro campesino. Entonces se cerró la tenaza.

 

Asesinados, desaparecidos y secuestrados

 

Los líderes del paro campesino que conmovió al país hace dos años, son hoy el blanco perfecto para cualquiera de estas tres realidades que afectan a los sectores populares: crímenes: unos seis han sido asesinados en todo el país, otros cuatro han sufrido un crimen de lesa humanidad: la desaparición forzada y por lo menos 20 han sido acusados, detenidos y encarcelados, en una campaña que más parece un secuestro masivo por fuerzas del Estado. Alexander Tibacuy está en este grupo, claro, luego de salvarse de varios intentos de asesinato y de andar con escoltas, por lo que nunca lo pudieron desaparecer.

 

Las leyes en países como Colombia son como las telarañas, fáciles de romper por los fuertes, pero enredan y atrapan a los débiles. Hoy, desde la cárcel, lucha en contra de las redes que día a día lo intentan enredar más y más.

 

Demostró que los más de cien millones de pesos encontrados en su cuenta no hacen parte de alguna comisión ilegal, sino de un préstamo bancario debidamente conseguido, por lo que la Fiscalía, pese a lo ingentes esfuerzos por quitárselos, no pudo más que tragarse su afán.

 

La Procuraduría General. Ese ministerio público, que en manos de Ordoñez ha sido nefasto para los derechos humanos y los opositores al régimen, conceptuó que las gestiones de las organizaciones sociales de Arauca fueron legales y no corresponden a ningún tipo de boleteo.

 

Y lo mejor: el supuesto paso de maquinaria por parte de la Sicim en el paro campesino nunca existió, según lo certifica el mismo Ejército Nacional en un documento que responde un derecho de petición donde se le pide explicación por el paso de esa maquinaria. En él responde que nunca pasó por allí, durante aquellos días, tal grupo de tractomulas, como lo asegura a patas y manos el ente acusador.

 

Por su parte la Fiscalía insiste en mantenerlo retenido o mejor "secuestrado" en las cárceles nacionales, esgrimiendo una fotografía que lo señala como integrante del Eln, la misma fotografía que Alexander Tibacuy copió de la página "la llanerita" de Facebook y entregó a la Fiscalía en la denuncia que por calumnia sustentó ante ese ente acusador, y de la que nunca consiguió nada, más allá de que la prueba por él presentada, fuera utilizada luego en su contra por quien debiera proteger sus derechos e integridad.

 

Todo esto como parte de una gran campaña empleada desde hace años, con todo éxito, por parte de las instituciones represivas del Estado en contra de sus opositores, como lo vive hoy el profesor Miguel Ángel Beltrán o los más de veinte mil zarcos, negros, gordos y demás remoquetes que emplean los entes acusatorios y que hoy le cuestan al país más de 30 billones de pesos en demandas por acusaciones y procesos basados en la calumnia. Mientras Alexander Tibacuy llega al reconocimiento de su inocencia y libertad, seguirá secuestrado por un Estado que ejerce una justicia de medios de comunicación.

Publicado enEdición Nº 217
Doce años de gobierno de la izquierda en Bogotá

En vísperas de octubre, tiempo de elecciones territoriales, no todo debe ser liderazgo individual, promesas, discursos, alianzas pasajeras, también es necesaria la reflexión, la evaluación, la pregunta por lo hecho en ciertos espacios de gobierno, tratando de identificar aciertos, errores y desde ellos, cómo proseguir el ejercicio de la administración pública con alcances cada vez más transformadores.

 

Pensando en ello, nuestro equipo organizó y llamó a distintas organizaciones y procesos sociales a llevar a cabo cuatro sesiones para evaluar el significado y los alcances de los doce años de gobierno que ahora suma la izquierda en Bogotá.

 

La pretensión no es fútil, pues no es posible reivindicar la continuidad del ejercicio alternativo de gobierno en esta ciudad, como podría también serlo en cualquier otra, cuando no valoramos de manera positiva la necesidad de una reflexión colectiva y pública para identificar posibles errores cometidos en estos años de labor, su origen, su posible reiteración, así como los aciertos, sus manifestaciones y la forma más adecuada para asegurar su profundización.

 

Lo primero que asombra, a la hora de intentar el ejercicio aquí aludido, es el poco interés de las organizaciones partidarias que han tenido que ver con estos doce años de gobierno alternativo en Bogotá, por responder de manera desprevenida e interesada al llamado. De su desinterés queda un interrogante, ¿han evaluado y sistematizado, en sus ejercicios de reflexión interna, estas experiencias públicas? Todo parece indicar que no, que los hechos los han superado y que, más allá de los buenos deseos, no existe una brújula estratégica con la cual se guíen. ¿Pesa más el afán electoral-clientelista por administrar la llamada cosa pública que el diseño de un proyecto de largo plazo que brinde el protagonismo a la ciudadanía para que asuma en sus manos su propio destino y la transformación de la ciudad, con todo lo que ello implicaría para un proyecto político frentista o partidista?

 

Superado el desdén organizativo por el llamado reflexivo, abordamos uno a uno los tres gobiernos liderados, surgiendo como interrogantes acumulados por el ejercicio de gobierno local, y por aclarar:

 

1. ¿Los gobiernos locales alternativos deben resignarse a la administración más eficiente y pulcra de lo público o pueden liderar rompimientos en las dinámicas históricas heredadas de sus ciudades, y en la relación nacional-local?

 

Este interrogante emana de la valoración contrapuesta que resalta entre los dos primeros gobiernos evaluados (Luis Garzón y Samuel Moreno) y el de Gustavo Petro, los primeros de los cuales aceptaron que su misión era la de garantizar su estabilidad y eficiente gestión social, en el marco del Estado Social de Derecho, pero sin intentar el cuestionamiento a la matriz urbana y de desarrollo territorial heredada. Distinto al gobierno de Petro, que sin haber logrado sus propósitos determina como central de su ejercicio la ruptura con el modelo urbano existente, volcado al copamiento cada vez más autodestructivo del territorio, sin matriz ambiental, sin valoración del cambio climático, donde los intereses de los urbanistas determinan los ejes de gobierno. Para hacerlo efectivo, ante el cerramiento que le hace el establecimiento, el alcalde se ve obligado a conectarse con los sectores populares, motivando lo protagonismo, aunque este propósito queda ahogado entre el caudillismo de su gestor y las maniobras y acuerdo que debe lograr con el gobierno central para impedir su expulsión del Palacio Liévano.

 

2. Esta disputa entre lo viejo y lo nuevo, entre el negocio y los intereses colectivos, pregunta por el papel de los movimientos sociales y la posibilidad de que la misma administración local propicie su fortalecimiento sin cooptarlos, ¿será posible? Por ello, ¿cuál debe ser la relación que propicie un gobierno local con los movimientos sociales?

 

De la evaluación realizada queda claro que las relaciones desprendidas de estas tres administraciones con lo social, sus manifestaciones son bastante diferentes. Por ejemplo, de sus principales ejecuciones en derechos –educación, salud– no se desprende la determinación por potenciar actores populares en cada uno de estos sectores, si bien en educación el sindicato distrital sale beneficiado por medidas como la decisión de terminar con los "Convenios de concesión" con instituciones privadas, asumiendo el proceso educativo de cero a once en manos del Distrito. Un faltante, entonces, es que las medidas tomadas para fortalecer lo público no corren al mismo tiempo de la mano con decisiones por implicar en tales realizaciones la participación activa, crítica y decisiva de la sociedad en su conjunto, o de comunidades barriales en particular.

 

3. Queda identificado también, en el ejercicio evaluativo llevado a cabo, que en las tres administraciones el alcalde, pese a pertenecer a un movimiento o partido, rompe en la práctica con el mismo una vez llega al alto cargo. Ni el Polo controló los suyos, y mucho menos lo hizo el movimiento Progresista. De esta manera, con funcionarios como ruedas sueltas, las organizaciones terminan por padecer las consecuencias de sus errores y en escasas ocasiones por favorecerse de los aciertos.

 

El caso más notorio de estos es el de Samuel Moreno Rojas, afanado por los negocios particulares, y un interés de lucro familiar. Esta misma actuación, debe preguntarse por las relaciones con los otros partidos con presencia en la ciudad, en nuestro caso los partidos tradicionales, verdaderos controladores del Concejo Distrital, y controladores de buena parte de la burocracia bogotana. No hay que dejar de lado el nefasto papel jugado por sectores liberales como el samperismo, verdadero Caballo de Troya en una administración supuestamente alternativa, siempre afanado por la clientela, beneficiada de la misma y blindado ante el escándalo y la censura pública por la efectiva privatización –robo– de lo público que propiciaron y llevaron a cabo diferentes funcionarios ligados a una u otra organización política.

 

¿Cómo lograr que los alcaldes rindan periódicamente a la ciudad informes de su gestión, informes más allá de la formalidad, que eduquen y entreguen herramientas para la comprensión de la gestión pública y para su control? ¿Cómo educar y potenciar los liderazgos comunitarios a través de estos informes? ¿Cómo debatir estos mismos informes con sus organizaciones de origen y pertenencia, para que los programas difundidos en las campañas electorales sirvan en realidad como matriz directora de la gestión, sin quedarse en el simple papel? ¿Y cómo debaten estas mismas organizaciones con la sociedad sus proyectos de corto, mediano y largo plazo? ¿Cómo poner en práctica aquello de mandar obedeciendo base de un real proceso democrático?

 

4. Un común determinante es la positiva gestión realizada en sectores vitales como educación y salud. Desde la primera administración (Lucho), hasta la actual (Petro), la línea de continuidad no se rompe, más bien parece profundizarse, obligando al gobierno central a retomar las conquistas en educación y particularidades en salud, es decir, el conjunto nacional sale beneficiado de la lucha contra el neoliberalismo liderada y vivida en Bogotá, con manifestaciones específicas en los campos aludidos, si bien con la actual administración tal pugna amplía sus objetivos a basuras, transporte, vivienda, territorio.

 

Pese a ello surgen interrogantes frente a lo realizado y lo que debe venir, en particular en salud: ¿qué tanto en estos tres periodos de gobierno fue posible enfrentar el modelo hegemónico de salud?, ¿qué tanto se avanzó en configurar una política de izquierda en salud?, ¿cuáles pueden considerarse como los principales logros y aprendizajes en esta materia?, ¿cuáles deberían ser los pasos a seguir para profundizar tales logros garantizando que los mismos estén cada vez más en manos de la participación y apropiación (conocimiento) de la ciudadanía en general, en particular de los sectores más excluidos de la urbe?, ¿cuáles son las proyecciones, posibilidades, retos en materia de salud?

 

5. También se resaltó en la deliberación sostenida, la corroboración de lo siempre reconocido a la izquierda colocada al frente de gobiernos locales: su sensibilidad y énfasis social –ahondamiento de una variable de la democracia liberal– y eficiencia para administrar las finanzas. Pero, ¿esta realidad está llegando a su límite? ¿Aguanta una ciudad como Bogotá el alza en los impuestos hasta ahora pagados? Si así fuera, ¿cómo proceder y garantizar que quienes más tienen sean en realidad quienes más paguen, exonerando a los sectores populares de una sobrecarga en este rubro, vía para empezar a superar las inequidades y segregaciones?

 

Este aspecto del debate es importante ahondarlo pues la ciudad parece encaminarse en una senda de amplío crecimiento en construcción vertical, lo que podría aprovecharse para que la plusvalía que ello propicia se irrigue en beneficio del conjunto social y no solamente tome la dirección de los bolsillos de los especuladores del suelo. Así mismo, y en este sentido, actuando con mucho cuidado para que el incremento del predial no termine desplazando de su territorio a sus históricos pobladores, porque la realidad hoy es que por esta vía se expulsa a los pobres de la ciudad, estableciendo de facto que grupos de ciudadanos no merecen vivir en la ciudad.

 

6. Desprendiéndose de lo anterior el interrogante por el modelo urbano por construir, un tema central en el programa liderado por el actual alcalde capitalino, terminó anulado al terminar en el limbo el Plan de Ordenamiento Territorial radicado en el Concejo.

 

Este aspecto reclama especial atención pues amplios sectores populares que la habitan están sometidos a constante presión para que abandonen sus tradicionales hábitats, no pocos de los cuales ya han terminado por habitar la periferia de La Sabana, estableciéndose en los municipios circunvecinos que rodean a la capital, donde el costo de la vida es un poco más liviano.

 

La disputa de modelo urbano entre capital y sociedad es evidente, pretendiendo el primero de éstos una reorganización del territorio más valorizado del país. Los interrogantes, por tanto, para el gobierno que ha de venir –si es de corte progresista– y para los actores sociales urbanos, ¿qué ciudad queremos?, ¿cómo la construimos?, pero también, ¿la ciudad para quién?

 

7. Pero también fue relacionado como interrogante, en perspectiva de un gobierno cada vez más volcado a los intereses sociales, en franco debate con el gobierno central, ¿cómo actuar para enfrentar y derrotar en otras áreas el neoliberalismo? La preocupación es por aspectos y temáticas como finanzas, participación, transporte, cultura, territorio, así como servicios públicos en general (agua, luz, telefonía, medios de comunicación). No olvidar que sectores estratégicos de la vida cotidiana como estos últimos, son ajenos a la ciudadanía en cuanto a su financiación, administración, gestión, rendimientos, planes de largo plazo, etcétera.
Estas son algunas de las reflexiones que dejaron los conversatorios sostenidos al momento de evaluar los doce años de gobierno de la izquierda en Bogotá, muchas enseñanzas quedan sin citarse y todas sin profundizarse. En la edición septiembre-octubre de este mismo periódico saldrá un informe especial sobre el particular, pues el debate debe continuar para que hagamos del ejercicio institucional, en lo posible, un mandato popular de hondo calado antineoliberal donde el que gobierna no se sirve sino que sirve, de tal manera que el actor social, con autonomía profundice su liderazgo, presionando siempre sin cortapisas para quien esté arriba gobierne con los de abajo.

 

A la luz de la experiencia

 

Guiados por las luces proyectadas desde la experiencia de los doce años de gobierno alternativo en Bogotá, y siempre con la vista proyectada a las elecciones de octubre próximo, debemos relacionar temas clásicos de la agenda política y social alternativa:

 

¿Para qué se gobierna? ¿Con quiénes debe gobernarse? ¿Cómo garantizar que los movimientos sociales, como sector más activo de la sociedad, se potencien y no terminen cooptados y minimizados? ¿Cómo lograr la politización del conjunto social? ¿El realismo político impide o niega a la utopía? ¿Cómo hacer para que la utopía oriente todas nuestras acciones sin sacarnos de la realidad efectivamente existente? ¿Qué implica y/o significa un gobierno de cara o abierto a la ciudad? ¿Cómo actuar para que lo electoral no termine por subsumir el conjunto de las energías de los sectores alternativos?

 

Es decir, ¿cómo actuar para no institucionalizar el conjunto de nuestras acciones y proyectos? E, incluso, así se integre el gobierno de la ciudad, ¿cómo actuar para mantener viva la disposición a la lucha social directa?

 

Podría también preguntarse, de acuerdo a lo anterior, ¿cómo gobernar garantizando la concreción cada vez más renovada de la democracia realmente existente? ¿Cómo construir una forma de gobernabilidad y de gestión pública propia de la izquierda? ¿Cómo forjar una forma de conducción de gobierno que controle los egos, personalismos y autoritarismos de los gobernantes?

 

Pistas para esa nueva democracia: deliberativa, asambleatoria, refrendataria, que priorice la justicia social y con ella la redistribución cada vez más amplia y efectiva de la renta social, que brinde cada vez más espacio a los sectores históricamente más excluidos de la sociedad: mujeres, las llamadas minorías sociales (negritudes, indígenas, pobres, sin techo), pero también a los excluidos (desempleados, presos).

 

Podemos concluir, el tema es apasionante, pero más que ello, urgente de abordar, tanto por la cercanía de las elecciones –que demandan en caso de continuar en el palacio Liévano un sector alternativo– superar errores y profundizar dinámicas que ahonden el cambio, como por la relación que el mismo mantiene con una temática que está al centro de la reflexión mundial: la democracia y porque se concluyó también que las grandes ciudades tienen un margen de maniobra con lo nacional que debe ser aprovechado.

 

Esto no es casual. Como es conocido el sistema de dominio, reproducción y control vigente vive una crisis sistémica y, como parte de la misma, la democracia, soporte y base de este sistema se quiebra por todos los costados. Todos y cada uno de sus componentes fundacionales e históricos están en derrumbe, de ello da cuenta que:

 

- Los gobiernos no son de mayorías sino de minorías.
- Las mayorías sociales se sienten cada vez menos convocadas a la participación real y decisiva; prima la forma sobre el contenido.
- La política cada vez es de menos, la han privatizado –sobre todo en su expresión electoral y legislativa.
- La riqueza social rellena cada vez menos bolsillos, concentra renta y poder político.
- Los poderes económicos y comunicacionales actúan de hecho como partidos, imponiendo su lógica e intereses. La sociedad no participa de la toma de decisiones, las padece.
- Las decisiones más trascendentales para la vida cotidiana de los pueblos no se toman en el ámbito local sino que provienen de imposiciones desprendidas de los grandes megapoderes existente en el mundo.

 

La realidad es que con la llamada democracia liberal lo máximo que puede hacerse es refrendar las formas y los mecanismos de dominación y control realmente existentes, de ahí que la pregunta que debe orientar una gran parte del quehacer social y política alternativo es, ¿cómo darle forma y robustecer una democracia realmente protectora, potenciadora y movilizadora de las mayorías sociales?

 

Podemos decir con toda seguridad que mientras este interrogante no sea resuelto, con nuestros buenos deseos al participar de las formas de la democracia restricta existente y disputar los espacios institucionales existentes, no logramos quebrar ese modelo sino, y por el contrario, reforzarlo. El problema, entonces, no es la participación sino hacerlo sin clara comprensión de las manifestaciones de la crisis sistémica que porta el actual sistema, una de cuyas expresiones más notables es la irrelevancia democrática liberal; el problema no es participar sino asumirla sin la disposición absoluta a mandar obedeciendo, como síntesis de una nítida vocación rupturista de los límites impuestos por la institucionalización gubernamental, soportados en una irrenunciable vocación de poder colectivo.

Publicado enEdición Nº 216

La tierra siempre ha sido baluarte para la vida y la reproducción de la especie humana. No es casual por ello, que desde siempre haya estado en el centro de sus disputas. En sus llanuras, valles y montañas, los grupos humanos han sembrado y recogido los frutos para su vida. Sobre su humedad, aridez, pastos, arenas, lagunas, han gozado y llorado, en unas ocasiones por la fertilidad y en otras por la estirilidad de la que entre nosotros es llamada Madre.

 

En la segunda década del siglo XXI, en la que vivimos cerca de 8.000 millones de seres humanos, las cosas no son muy distintas, pues de la tierra siguen emanando los frutos esenciales para la vida, con unas diferencias fundamentales: ahora sufre un nivel de concentración y monopolio que excluye a millones de la posibilidad de garantizar su existencia digna y al mismo tiempo está expuesta a cambios no desdeñables producto de envenenamiento con agrotóxicos, manipulación genética y privatización de las especies sembradas en ella. Lo que antes era alimento para la vida ahora puede serlo para la muerte.

 

Al tiempo que esto sucede, el agua evidencia sus límites. Realidades evidentes ante las cuales los estudiantes y la sociedad en general no pueden ser indiferentes.

 

Recordemos. En las últimas décadas se han presentado cambios en los modelos de desarrollo y la ocupación del territorio, sobresaliendo un avance apresurado de monocultivos industriales y praderización para la crianza de ganado, así como la deforestación masiva en selvas y montañas y el establecimiento de mega proyectos minero-energéticos, lo que ha traído graves impactos socio-ambientales en gran parte del territorio global y nacional, impactando la estabilidad y viabilidad de ecosistemas frágiles, invisibilizando y sepultando las prácticas de conservación y convivencia de las comunidades rurales.

 

Pese a ello, millones de personas por todo el mundo resisten ante estas prácticas destructivas de los ecosistemas. Campesinos, indígenas y afrodescendientes aún siembran y recogen a nivel global más del 70 por ciento de la comida que consume la humanidad y lo hacen de forma respetuosa con el medio ambiente y su comunidad, usando para ello apenas el 30 por ciento de la tierra arable del planeta.

 

Sobre estas y otras temáticas concentra su atención el XIII Congreso Nacional de Estudiantes de Ciencias Agrarias de Colombia –Coneac–, organizado por la Federación Estudiantil Agraria de Colombia –Feac–, a celebrarse en la sede capitalina de la Universidad Nacional de Colombia durante los próximos 21-25 de septiembre.

 

Conocimiento interdisciplinar

 

Este espacio se abre por iniciativa de estudiantes de diferentes universidades públicas y privadas del país en torno al diálogo interdisciplinar sobre las múltiples problemáticas agrarias nacionales e internacionales, buscando promover el intercambio de experiencias por medio del diálogo cultural y académico, transcendiendo la Universidad hacia las iniciativas populares que en el campo y la ciudad asumen y construyen desde su seno estrategias de adaptación y resiliencia frente a las crisis climáticas y al fracaso de los modelos de desarrollo que predominan en el país, como la agricultura orgánica, la agroecología, la conservación de biodiversidad, entre otros.

 

Como estudiantes de ciencias agrarias sentimos como propias las problemáticas del campo, pretendemos ser puente y conexión entre la academia y la sociedad, difundiendo y defendiendo todas aquellas reivindicaciones que busquen la dignidad de los seres humanos y la naturaleza.

 

El interés de esta generación que accede a la educación superior debe trascender los muros universitarios y fundirse con el conjunto social. Por esta razón invitamos a toda la comunidad interesada, a participar y aportar en todas y cada una de las sesiones que tenga este Congreso.

 

Para más información comunicarse al correo: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o página en Facebook: Feac –Bogotá.

Publicado enEdición Nº 216
Una experiencia de comunicación popular

En la localidad de Ciudad Bolívar se desarrolló durante el 2014 una experiencia de comunicación popular con el fin de realizar jornadas de difusión del parque Altos de La Estancia.

La experiencia consistió en conjugar elementos de la comunicación popular, como por ejemplo murales de difusión y perifoneo de cuñas radiales convocando a participar de los eventos y actividades en el parque, con el lenguaje multimedia que permite la internet: creación de blogs y convocatorias por correos electrónicos y redes sociales para la difusión de la información en este sector del suroccidente de Bogotá.

El objetivo fue la creación de una base social juvenil, por medio de la capacitación, que apoye la estrategia de comunicación en el área de influencia del parque Altos de La Estancia por medio de la capacitación en comunicación, con énfasis en radio, graffiti, fotografía y video.

Es de resaltar que ninguno de los jóvenes quiso tomar los talleres de prensa, lo cual demuestra que este lenguaje pierde relevancia entre las nuevas generaciones, constituyendose, sin duda, en una falencia para la construcción de escuela crítica con los jóvenes que poco les interesaba la lectura y la escritura.

Dentro de las actividades de la red de comunicación fueron pintados diez murales de difusión del Parque. Además se realizó una minga de muralismo en la Semana de Altos de La Estancia (octubre de 2014) pintando con el apoyo de artistas de la ciudad el muro de contención del barrio Espino I, con un área de 2.500 metros cuadrados.

En cuanto al trabajo adelantado en producción audiovisual, el colectivo Los Estancinos Alternativos (del colegio La Estancia) realizaron el documental "La historia bajo la tierra" que relata, por medio de testimonios de los habitantes, el proceso de poblamiento y los posteriores riesgos de remoción en masa presentados en el territorio. Además de lo anterior, fue realizado un video clip de la red.

Con el grupo de fotografía, se realizó una exposición durante la Semana de Altos de la Estancia: "Recordando el pasado, viviendo el presente", que recoge la mirada de Lizeth Orozco, una joven del barrio Casa Grande, y José Lermo Valencia, vigía ambiental del barrio Casa Loma, que pertenecen a la Mesa de Técnica de Trabajo Altos de La Estancia. Su exposición fue una invitación para ver el territorio que habitan, un viaje sobre terrenos fracturados, de recuerdos y vestigios de barrios vecinos que desaparecieron a causa de los deslizamientos de tierra entre 1997 y el 2003.

De igual manera, los equipos de producción radiofónica que se conformaron (en Santo Domingo, con el apoyo de la Asociación Cristiana a de Jóvenes – ACJ, y en el colegio La Estancia, con el apoyo de la Red de Emisoras Escolares Alternativas del Territorio Sur –Reats) realizaron cuñas radiales para su perifoneo por los barrios del área de influencia del Parque.

En especial los mensajes transmitidos estimulaban a la comunidad para cuidar el Parque, no arrojar basuras y vincularse a las huertas agroecológicas que están en construcción; como también la difusión de las actividades realizadas dentro del Parque, como el Festival del Viento en agosto, la clausura del diplomado en agroecología para la mitigación del riesgo, la primera semana distrital del parque Altos de La Estancia y el Encuentro de comunicación popular.

En otras palabras, el apoyo de la red de comunicación Altos de La Estancia fue una gran experiencia en materia de comunicación popular, que permitió acercar a las comunidades entorno a un objetivo en común. En este caso la construcción y recuperación del Parque para beneficio de todos los habitantes de Ciudad Bolívar.

Sin embargo, este trabajo se queda corto en la medida que los jóvenes requieren de un proceso de acompañamiento y capacitación, articulado con otros colectivos de comunicación de la localidad. Lo que demuestra esta experiencia son las posibilidades que brinda la articulación de diferentes grupos: desde el arte, la cultura y la comunicación, para formar nuevas maneras de difusión en los barrios; que sobrepasen los individualismos de cada grupo. Esto es lo que podría incidir en la formación ciudadana y hacer contrapeso al monopolio de la comunicación que vivimos a diario.

* Politólogo y comunicador popular. Facebook: Red Comunicación Altos de la Estancia. Correo: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. - www.redestancia.blogspot.com

Publicado enEdición 211
Lunes, 06 Mayo 2013 05:59

El vocero

El vocero

El punto es que todos cantemos, insiste Pete Seeger, trovador que se ha dedicado durante siete décadas a dar voz a todos, especialmente a eso que está a la vista pero relegado a la invisibilidad: la lucha por la dignidad del pueblo estadunidense.

 

Sus conciertos nunca se tratan de él, sino de todos los que están ahí; el coro colectivo es, para él, expresión esencial de la solidaridad humana. Siempre invita a cantar a todos: "la participación, de eso se trata todo mi trabajo", dijo.

 

Y esa solidaridad nace del amor y la ira contra toda injusticia: "si quieres tener un gran amor, tienes que tener mucha ira", canta en Carta a Eva, que acaba: "Eva, ve a decirle a Adán, tenemos que construir un jardín para todos los hijos de Dios".

 

Seeger cumplió 94 años el pasado 3 de mayo. Ha sido participante y acompañante musical de los grandes movimientos sociales de este país, los laborales y la lucha antifascista de los 30 y los 40, blanco del macartismo en los 50, en las luchas por los derechos civiles en los 60, y continúa en estas últimas décadas en el movimiento ambientalista, contras las intervenciones estadunidenses en América Latina, en los movimientos contra las guerras y hasta en el movimiento Ocupa Wall Street.

 

El mayor impulsor de la música folk en el último siglo, inspirado por su amigo y mentor Woody Guthrie, ha grabado más de 60 discos, incluidos varios para niños; ha enfrentado a golpeadores y sufrido persecuciones que intentaron callarlo, ha enseñado a generaciones cómo tocar el banjo (su libro didáctico es considerado el mejor para aprender ese instrumento) y ha sido inspiración para músicos de todo tipo, desde Bob Dylan hasta Bruce Springsteen.

 

También ha sido condecorado con los Honores del Centro Kennedy (por el entonces presidente Bill Clinton), la Medalla Presidencial de las Artes, un Grammy por su carrera, como tantas más aquí y en el extranjero, por ejemplo la Medalla Félix Varela de Cuba, y hasta ha sido incluido en el Salón de la Fama del Rock & Roll, donde fue presentado por Harry Belafonte y Arlo Guthrie, el hijo de Woody.

 

Su banjo tiene un lema: "esta máquina rodea al odio y lo obliga a rendirse".

 

"La música puede distraerte un rato de tus penas, la música puede consolarte de tus penas, la música puede expresar tus penas, y, a veces, la música puede hacer algo para superar tus penas", afirmó una vez Seeger.

 

Cuando cumplió 90 años, más de 40 artistas famosos (Dave Matthews, Joan Baez, Tom Morello...) festejaron el cumpleaños con un magno concierto en Madison Square Garden. Ahí estaba Springsteen, quien declaró: "No se vayan con la finta: se ve así como si fuera tu abuelito, pero sólo si tu abuelito te puede partir la madre. Él canta en la voz del pueblo" y "apuñala con un cuchillo las falsas ilusiones de nuestro país", pero mientras "revela sus grandes fracasos, también festeja a sus mejores ángeles".

 

Hijo de un profesor de música y de una violinista de concierto, fue un ratito a Harvard pero se hartó y se fue a viajar por todo Estados Unidos con un musicólogo que rescataba las canciones populares del sureste del país.

 

Su carrera musical exitosa como integrante de The Weavers fue interrumpida por el macartismo. Obligado a presentarse ante los comités anticomunistas del Congreso, fue uno de los pocos que rehusaron invocar una ley para protegerse, y simplemente rehusó responder al interrogatorio sobre si era miembro o aliado del Partido Comunista; en lugar de eso, los acusó de violar principios democráticos como la libertad de expresión. Como resultado, en 1961 fue legalmente declarado en desacato del Congreso y un tribunal federal ordenó su encarcelamiento, y en prisión ofreció tal vez la primera y única conferencia de prensa musical en la historia para comentar su caso. En 1962 su condena fue revocada, pero durante todo ese tiempo y más Seeger, como tantos más, fue colocado en las listas negras y ya no podía presentarse, ni sus canciones, en radio, televisión o conciertos.

 

Fue en esos años cuando participó en el creciente movimiento de los derechos civiles encabezado por el reverendo Martín Luther King Jr. Él, con otros músicos reunidos en el Highlander Center, compuso una nueva versión de una antigua canción de gospel que se convirtió en el himno del movimiento: We Shall Overcome. En 1963 cantó ante el Monumento a Lincoln en la famosa marcha del reverendo King en Washington, donde ofreció su discurso "Yo tengo un sueño".

 

El 20 de enero de 2009, 46 años más tarde, de nuevo estaba ante ese mismo monumento, esta vez como invitado al concierto oficial de celebración por el primer presidente afroestadunidense. Junto a Bruce Springsteen cantó, frente a Obama, This Land is My Land, de su amigo Woody Guthrie, con los versos originales y subversivos que casi siempre se dejan fuera, como éste: “Al caminar/había un anuncio ahí/De un lado decía ‘propiedad privada’/pero del otro no decía nada/Ese lado esta hecho para ti y para mí”.

 

A finales de los 60 impulsó lo que se ha convertido en una de las iniciativas ambientalistas más famosas de este país que aún prospera. Por medio de conciertos, siempre acompañado, recaudó fondos para construir un buque velero como los que existían en el siglo XIX y desde entonces el Clearwater viaja por el río Hudson con el objetivo de limpiar uno de los ríos más majestuosos y más contaminados. Más de 40 años después, esa iniciativa ha ayudado recuperar la vida acuática en ese río.

 

En su versión de la Oda a la Alegría, tocada en su banjo, pone nueva letra: “Ninguno dejará al otro caerse… todos para uno, uno para todos”.

 

Es el vocero del otro Estados Unidos

Publicado enInternacional
Julio Jaramillo y la música como identidad

Julio Jaramillo es la confirmación de una amplia tendencia en América Latina: el surgimiento de personalidades que simbolizan lo nacional a partir de historias personales transcurridas en el mundo del espectáculo. Es así que la farándula termina proveyendo iconos identitarios. Como siempre, todo depende de la memoria que se elabore sobre el personaje.

 

Julio Jaramillo Laurido nació en Guayaquil el 1º. de Octubre de 1935 en un hogar de padre y madre trabajadores. Desempeñó oficios manuales y se encaminó al canto junto con su hermano José, dentro del ambiente de los músicos populares llamados despectivamente "lagarteros". El pudo pasar de ese círculo a otro de las radios y presentaciones públicas. Sus primeras grabaciones fueron en dúo con Fresia Saavedra, una reconocida cantante de música nacional.

 

A mediados del siglo XX se afianza una cultura de masas moderna en el Ecuador con un fuerte núcleo en la música popular. Esta se hallaba estructurada por la industria fonográfica, la radio, las rocolas y un sistema de espectáculos públicos. Las emisoras radiales tenían auditorios para la presentación de espectáculos musicales y los cines ofrecían música en vivo combinada con la proyección de películas.

 

La introducción y propagación de las rocolas en la década de 1950, masificaron – junto al disco de 45 revoluciones- la música, no solo nacional, ya que correspondió también a una internacionalización de la música popular latinoamericana. Hacia los años sesenta, las rocolas eran artefactos diseminados en restaurantes, prostíbulos, heladerías y cantinas. Su repertorio incluía música local e internacional. Pero no existía lo que años más tarde se denominó  música rocolera.

 

Todo esto tenía un marcado carácter local y urbano. Los músicos y cantantes eran reconocidos en sus localidades. El bolero antillano y mexicano, más una antigua recepción del vals peruano influían en los repertorios y estilos de los músicos nacionales. De modo que la música ecuatoriana, representada principalmente por el pasillo, se alimentó  de una interacción con otras vertientes musicales nacionales. En este clima se incubó Julio Jaramillo, quien tuvo la capacidad de moverse en un repertorio que incluía pasillos, yaravíes y pasacalles, junto a valses y boleros. La difusión de su música ocurría fundamentalmente con las rocolas y la radio. Las canciones más escuchadas de JJ, son de contenido amoroso y otras que aluden a la identidad guayaquileña.

 

Su trayectoria exitosa fue la de su internacionalización. Largos años de permanencia en Venezuela y México le permitieron crear un público más amplio y una inserción en los mercados fonográficos de esos países, interpretando preferentemente boleros. Además tuvo una gran aceptación en América Central y el Caribe e incluso en el cono Sur. Ese fue su mayor logro que lo convirtió en ídolo de vastos sectores populares en América Latina.  Realizó grabaciones en dúo con Olimpo Cárdenas,  Alci Acosta y Daniel Santos. Con éste último le unió una especial amistad, y  con el grabó en  1974 "En la cantina", un LP que recrea una jornada cantinera.

 

Su vigencia  en el Ecuador se mantuvo con sus periódicos retornos, y su temprana  muerte cuando tenía 42 años (Guayaquil, 9 de febrero 1978), lo convirtió en una referencia de la identidad nacional. Cuando falleció, se identificaron 27 hijos y probablemente más de 300 LPs. grabados. Había vuelto al Ecuador en 1976, pero su presencia no era tan requerida en los espectáculos como en el pasado. En la década de 1970 había un ambiente nacionalista que se encontraba carente de raíces populares, en tanto que los héroes criollos y las conmemoraciones cívicas perdían capacidad de convocatoria. En esta decadencia de símbolos patrióticos, el nacionalismo ecuatoriano encontró en JJ un icono de origen popular que  permitía cristalizar un sentido de pertenencia. Se le adjudicó la representación del cantante nacional que opacó a otras figuras de la época. En 1981 se exhibía la película "Nuestro Juramento", una coproducción mexicano-ecuatoriana que es una versión de la vida del cantante. Una traslación de este film en formato DVD  se titula  "El señor de las cantinas". Ya en los años noventa, una teleserie ecuatoriana está dedicada a contar su vida. Son puestas en escena que proponen una idea borrosa de la trayectoria del ídolo, centradas en acontecimientos que lucen triviales. Sobre todo, la ambientación y los actores que interpretan al cantante no son convincentes.

 

Se debe aclarar que la música rocolera, surgida a fines de los años setenta, después del fallecimiento de JJ, es un conjunto  de ritmos musicales (pasillos, valses y boleros) que a través de los espacios públicos y utilizando la comunicación radial, confluyeron en una manera de privilegiar la relación de pareja como un eje central de la vida popular. Los cantantes rocoleros, interpretaban canciones diferentes a las del tiempo de Julio Jaramillo, además de que  utilizaban un lenguaje predominantemente coloquial. Lo específico de la canción rocolera, que se diseminaba cuando más bien estaban desapareciendo las rocolas, es que ha tenido una amplia acogida en los sectores populares urbanos y los migrantes indígenas forjando un nuevo ciclo de desarrollo de la música popular.

 

Cuando literatos y músicos de las clases medias ilustradas reivindicaron a JJ,  a su manera, interpretaron un acercamiento a lo popular. De este modo, resolvieron  imaginariamente una identidad social con la vinculación a un símbolo. Entonces, un cantante de rasgos populares se convirtió en una fuerte imagen alimentadora de la nación mestiza. En 1993, el gobierno ecuatoriano instauró la conmemoración del "Día del Pasillo" el 1º de Octubre eligiendo el día del nacimiento de JJ como fecha simbólica. Después de 1990 y en el nuevo siglo ocurre un deterioro creciente de los símbolos identitarios nacionales con la irrupción de las demandas  étnicas y regionales. Como remate, el cierre del problema territorial con el Perú en 1998,  elimina uno de los factores dominantes del nacionalismo ecuatoriano.

 

Es difícil afirmar que JJ siga teniendo una imagen predominante de representación del espíritu de la música nacional. Nuevos cantantes populares y de clase media configuran espacios y sentidos de la música. Ya la música nacional dejó de ser lo que era. La globalización aleja a amplios públicos de las vertientes vernáculas de la canción. Es un momento de públicos diferenciados y de múltiples identificaciones. Sin embargo, los grupos populares se identifican con la música rocolera y la tecnocumbia.

 

Esto no quiere decir que JJ se ausente de los imaginarios. Las crónicas biográficas hasta ahora disponibles están centradas en su agitada vida amorosa, su afición a la bebida, su generosidad derrochadora y anécdotas del medio artístico. Son relatos en los que hay escasas fechas y una ausencia de contextos sociales y culturales.[†] Se conoce poco sobre el ambiente social y cultural de su tiempo y sus largas estadías en el extranjero.

 

Por lo menos dos estatuas, una en el suburbio oeste de Guayaquil y otra en Santo Domingo de los Colorados  perpetúan su memoria. Sin embargo, más importantes que los monumentos, son las recordaciones anuales del día de su muerte y los programas radiales que difunden su música cotidianamente. Claro que Julio Jaramillo continuará  alimentando recuerdos, nostalgias y orgullos nacionales. De haber sido un cantante ecuatoriano que se internacionalizó, logrando una presencia que no han alcanzado otras expresiones de la cultura ecuatoriana.

 

NOTAS

[*]Publicado en Revista del Archivo Histórico del Guayas, No. 2, Segunda Época, 2006, pp. 99-103.

[†] Algunas biografías y crónicas sobre Julio Jaramillo, son las de Carlos Díaz, Siempre Julio. La otra cara de un ídolo, Dino Producciones, Quito, 1998; Fernando Artieda, Julio Jaramillo. Romance de su destino, Editores Nacionales, Guayaquil, 2004, 2ª. ed. La colección de cinco fascículos publicados por el diario El Universo en 1998 y titulados Julio Jaramillo el ídolo del siglo, proporciona un acercamiento que cuida más el contexto social de la época. Ver también la entrada "Julio Jaramillo Laurido", en Rodolfo Pérez Pimentel, Diccionario Biográfico del Ecuador, T. 11, U. de Guayaquil, 1995, pp. 185-192.

 Hernán Ibarra

Publicado enInternacional
Miércoles, 22 Agosto 2012 15:43

Escenarios para el sujeto popular del cambio

Que por primera vez “Colombia tiene una opción electoral de gobierno para 2014” fue una voz entre algunos asistentes del Foro de Sao Paulo que sesionó en Caracas. Basan su hipótesis en la división Santos-Uribe, con un futuro de dos presuntos candidatos. “Es Colombia excepción en el Continente”, preguntaban. En ausencia de un liderazgo legítimo y colectivo de movilización y resistencia, de conciencia moral, podría ser todo lo contrario: que resulten tres candidatos a partir de la oposición si no hay desde ya el acuerdo de una “consulta previa”.

En la situación y sobre el tapete político del país, se destacan ahora dos dinámicas en el poder, y tres, desde el otro margen, como es el del “sujeto social”, el campo popular y las resistencias, la ciudadanía y la oposición.

En las tres actividades de lucha frente al poder, aparece como primera en importancia y lugar la reconfiguración del sujeto social; propio, nacional, con su raíz histórica, y ahora con entorno continental para mover el cambio. Un sujeto que tiene en los indígenas la iniciativa, y, desde sus propias reivindicaciones, un acompañamiento y la personificación de sectores de la juventud y el movimiento estudiantil1. A la vez, como segunda mención y destacado papel de riel para la organización amplia, toman cuerpo los alientos de construcción y movilización social política y nacional con cimiento en las propuestas del Congreso de los Pueblos y la Marcha Patriótica, y, desde otro ángulo reciente –que puede ser complementario–, el comienzo del proyecto “Pedimos la palabra”, en disputa por la opinión de los sectores medios de la población y la búsqueda inmediata de soluciones. Y ya influyen las precandidaturas y sus aspiraciones y/o personalismos en pugna.

Las dos dinámicas en la contradicción interoligárquica


Herencias. De los dos más recientes inquilinos del Palacio de Nariño, Juan Manuel Santos y Álvaro Uribe, el origen de las fortunas y los abuelos y los padres, sin transparencia, fueron muy distintos. El apellido Uribe nunca podrá borrar la impunidad por el testaferrato, lavado de activos, uso de notarías y partidas de propiedad a favor de los hermanos Ochoa en la culminación de sus primeros corones2. Aristocrático Eduardo Santos, ex presidente de la República, con el “eje Santos-López” que denominó y acusó Jorge Eliécer Gaitán, en 1946 escamoteó con una candidatura de división del liberalismo la victoria popular de Jorge Eliécer Gaitán.

Con la banda presidencial encima pero con déficits de gobernabilidad y apoyo, dadas sus posturas ante la tragedia de los años en conflicto, el presidente J.M. Santos y su entorno oligárquico y militar eluden a toda costa y no aceptan responsabilidad histórica ni actual. Sin poder evitar el marco continental con novedades políticas y un conflicto sin fin, el país asiste a la circunstancia de una “contradicción interoligárquica”, prevista con anticipación y plan. Así, la distancia actual y las acusaciones contra Uribe acuñan en la búsqueda de un maquillaje necesario y de borrón por parte de la aristocracia capitalina.

Es aquél un recurso útil para relegitimar su poder y limpiar cara ante “la captura criminal de lo público”3, con vínculos mafiosos que ascendieron más característicos durante la gobernación de Antioquia y el gobierno 2002-2010. Con la monitoría de los Estados Unidos, según sus intereses, tarde o temprano, además de los familiares, una media docena de funcionarios del gobierno Uribe estarán empapelados no sólo sotto voce sino en forma pública. Una razón de peso por la cual el ex gobernante necesita y busca poder político, y aplicar presión para aplazar o menguar tales decisiones, con su tormento. Bien sabe que las venganzas con origen en los ‘negocios ilícitos’ y paramilitares tardan pero pueden llegar, y que aún con su anticomunismo brutal en favor del capital y el neoliberalismo, Pinochet, Fujimori-Montesinos, Rafael Videla y los generales del Cono Sur, terminaron presos en maquillajes idénticos.

La diversidad con iniciativas de construcción popular y nacional


Ayer, Carlos Lleras Restrepo (oficialismo liberal) y Alfonso López Michelsen (MRL, Movimiento Revolucionario Liberal) saldaron cuentas. Hoy, entre los liberales ronda la posibilidad de una reunificación del partido, y, con la U como pasado, en el partido conservador fraguan repotenciarlo. Algo pasa o algo sienten y proyectan en esa orilla del país.
En la acera del frente, con respecto a la vitalidad del “sujeto social y popular para el cambio”, una y otra vez, víctima de la represión, el crimen oficial y el terror estatal, aunque lleva décadas de “trabajo de base” y en la definición de sus características, la situación no es fácil. Con funestas pérdidas y equivocaciones, todavía adolece de ausencias de legitimidad y condición colectiva en su liderazgo, y de convicciones sobre la urgencia de poder y de su ámbito de alianzas. Como un escalón de ruta, el reciente Encuentro de la Unidad Popular, el 11 y el 12 de agosto, con la presencia de 116 organizaciones y 300 delegados, resalta esta dificultad (ver editorial).

Con la mira y sin perderla, de un acuerdo paso por paso, con respecto a una “Agenda de Transición por la Paz”, y sus referencias con una “Plataforma inmediata” y un “Programa mínimo” (págs. 12-13), es una ventaja la existencia como diversidad y conjunto del “Congreso de los Pueblos” y la Marcha Patriótica, con sus diferencias válidas. Un espacio, ojalá plural, en una dinámica sin exclusión alguna ni en favor de una hegemonía particular, por antigüedad o cualquier otro argumento. Ojalá atento a los contactos con todo sector diferente de la oficialidad liberal conservadora y su bastardo de la U. Por supuesto que avanzar reclama autocríticas. Asimismo, no se deben olvidar episodios de compromiso y estrategia por sacar del cuarto de San Alejo. Uno, entre otros: antes de su asesinato, Bernardo Jaramillo y Carlos Pizarro acordaron que, una vez pasadas las elecciones de 1990, ambos encabezarían un movimiento político con los ingredientes de renovación en cuanto a la unidad y un sentido de poder.

Precandidaturas en pugna


Aunque el tema es de fondo, programático, estimular un debate que contrarreste las mañas de la actividad electoral exige aproximaciones con base en hechos y conversaciones, que en general secretean y protegen los partidos y los “aspirantes”. Desde la orilla no oficial y dadas sus ‘carreras’ y sus méritos o diplomas políticos y menciones obtenidos, con varios nombres en el llavero maduran las aspiraciones de: López, Clara (PDA-Moir); Navarro, Antonio-Petro, Gustavo (si mediante una consulta favorable renuncia a la Alcaldía (Progresistas); y (¿…?) (porque en política nada está escrito). Además, juega Córdoba, Piedad, con el inconveniente de 12 años con inhabilitación política, una medida que en la noche de las elecciones de 2006 para corporaciones, el entonces poderoso primo –de los contertulios paramilitares– y senador Mario Uribe, al conocer los resultados, dejó entrever en forma inmediata y con ironía, al llamar por teléfono a Piedad y manifestarle que estaba “sorprendido por su elección”. En su aspiración, La Negra y su entorno en Colombia y Venezuela no pierden la esperanza que afincan en los resultados de un alegato ante los jueces o la renuncia o retiro del actual Procurador, que es una baza de Álvaro Uribe. Y, en la evolución de los hechos políticos electorales durante la última década, hay un espacio político que pudiera tener la denominación de “intermedio”, y que a la hora de los votos de “opinión” y los “no militantes” no significa para un sector político partir en desventaja.

Aunque fue Antonio Navarro quien le ofreció a Gustavo Petro venir a colaborar en la Alcaldía, quien por sentido común quiso hablar con el alcalde electo antes de la posesión, al final no encontró modo. No pudo enterarse de las líneas del plan para Bogotá hasta el discurso en la ceremonia del relevo de alcaldes en la Plaza de Bolívar. Y asimismo, con el pasar de los días, el Alcalde no convocó al Secretario de Gobierno a una reunión sobre los puntos y el manejo de las riendas de la ciudad. Ya sobre las variantes del tema electoral, Gustavo Petro le ofreció apoyo a Angelino bajo una condición: no darle aire a Álvaro Uribe. Pero Garzón no aceptó. Como político en los terrenos de la “contradicción interoligárquica” que lo promovió como Vicepresidente, sabe de su perspectiva como árbitro y buen componedor.

Con la lección que tuvo el Moir y su candidato a la Alcaldía, que sólo movió los “votos propios” del partido, y con la exclusión como miembro del PDA del Partido Comunista, el Moir redoblará su esfuerzo por mantener la cobertura del Polo y, por tanto, más que una candidatura propia hará un manejo con la candidatura de Clara López.

Por otra parte, con el surgir de la Marcha Patriótica, flota un interrogante: ¿en su construcción, consolidación y expansión, asumirá una línea de construcción orgánica y social de manera prioritaria y exclusiva, o exhibirá en combinación un candidato para las elecciones presidenciales de 2014?

Muchos sectores y comunidades ayer y hoy están en desafío. En el panorama de la lucha política, “ser poder y ser gobierno”, no hay margen para el silencio. Tampoco para el vacío y la ausencia o la tardanza de un pronóstico que no advierta, que impida o retarde una “táctica oportuna”.

1 El avance del movimiento indígena y su acción protagónica toca sectores que hace un tiempo no atraían en tal proporción. Es el caso de la declaración del “Encuentro ciudadano por la democracia. Pedimos la palabra”, que así consignó: “[…] que se respete la multiculturalidad y la plurietnicidad de la Nación, y se reconozca con hechos la existencia de los pueblos originarios de estas tierras que piensan, sienten y actúan distinto, que quieren cosas diferentes de la vida y disponen de formas alternas de ejercer el control social en el marco de la Constitución […] la multiplicidad de nuestros saberes y diversidad de nuestros pueblos”.
2 El 4 de noviembre de 1920, Eduardo Santos, director de El Tiempo, sostuvo en las columnas de El Nuevo Diario de Caracas una polémica con el historiador y erudito Laureano Vallenilla Lanz sobre el Cesarismo Democrático y el Cesarismo Teocrático, que tenía como tesis, según el abuelo de J.M. Santos, que “en esta América el cesarismo es la única forma posible de gobierno”.
3 Definición que en referencia general usa “Pedimos la Palabra” en el tercer renglón, segundo párrafo de su declaración.


Publicado enEdición 183