Alex Betancourt y Luis Guillermo Londoño en un chequeo médico en India antes de tomar el vuelo hacia Colombia.

2.850 dólares por boleto de regreso tuvieron que pagar 60 colombianos atrapados en India, de un grupo total de 160. “Un manto triste y excluyente el tener que pagar por regresar” contó Alex Betancourt, un colombiano que viene en el vuelo de regreso. “Solo una tercera parte del grupo logró recolectar el dinero, otro grupo optó por quedarse y un tercer grupo no alcanzó a reunir los cerca de 11 millones de pesos colombianos por cada tiquete”, contó el viajero que estaba realizando una travesía en bicicleta al Himalaya y la cuarentena lo sorprendió en la ciudad de Chandigarth.

El vuelo despega en Nueva Delhi el sábado 16 de mayo a las 4:30 pm y aterriza en Bogotá a las 3:00 pm del domingo 17.

desdeabajo estuvo acompañando la historia de los viajeros Alex Betancourt y su compañero de aventura Luis Guillermo Londoño desde que la pandemia del coronavirus los sorprendió mientras dormían en un establo a las afueras de la ciudad de Chandigarth, al norte de la India. Lo irónico fue que duraron 55 días en cuarentena en un sitio que no conocieron. Después de haber sido conducidos a un hospital y verificar que no tenían el virus covid-19, estuvieron encerrados en un hostal todos esos días. Les suministraron comida día y noche por medio de unas ollas que les dejaron afuera de la habitación para así evitar el mínimo contacto con sus anfitriones.

Los colombianos durante ese tiempo vivieron en un ambiente de tensión y de alto riesgo, con militarización en todas las ciudades, una explosiva xenofobia y una peligrosa crisis religiosa que vive el país desde hace años entre los musulmanes y las religiones dhármicas. Los dos paisanos oriundos de San Antonio de Prado, Antioquia, junto con otros 53 connacionales interpusieron una tutela exigiendo su repatriación, la que fue rechazada al declararse “la improcedencia de la acción constitucional por inexistencia de vulneración a los derechos fundamentales invocados”.

La solidaridad no estuvo en cuarentena

El fallo de la tutela bajó la moral del grupo y ayudó a hundirla más cuando la Cancillería de Colombia, a cargo de Claudia Blum, les envío un comunicado avisándoles de eso que ellos llaman un “vuelo humanitario”. El ente administrativo dejó en las manos de las aerolíneas comerciales la decisión de cobrar el monto de dinero que se les antojara, como ha sucedido con otros miles de colombianos confinados en diversidad de países, quienes han pagado por su derecho de regresar al país.

Alex Betancourt y Luis Guillermo Londoño no perdieron la fe y lograron reunir el dinero de los pasajes por medio de una recolecta realizada vía internet. La donación fue tanta que alcanzaron a ayudar para pagarle el pasaje a Yennifer Guarin una colombiana que se encontraba sola en la ciudad de Bombay, y contó en vídeo que circuló por redes sociales que había pasado días sin comer y sufriendo intentos de violación, relato que refuta el fallo de la tutela.

“La solidaridad no estuvo en cuarentena en Colombia, desde allí nos aportaron energías, gestiones, oraciones y dinero para poder pagar el vuelo. Y tampoco en India, las personas con las que no nos entendíamos a través del lenguaje, nos dieron la posibilidad de estar a salvo allá, gracias a su nobleza. Por eso la solidaridad se queda allá en India”, narró Alex desde Nueva Delhi, antes de despegar en el avión que lo traerá de vuelta a casa.

Los cerca de 60 colombianos localizados en distintos puntos de India comenzaron a llegar a Nueva Delhi por buses gestionados por la Embajada de Colombia. Uno de esos buses salió desde Bombay y se demoró cuatros días en llegar a su destino. En aquel bus venía Jennifer Guarín, que junto con los demás colombianos y los conductores del bus pararon varias veces a preparar la comida puesto que los restaurantes están cerrados por la cuarentena. En medio de esas pequeñas cosas, la camaradería se afinó y la felicidad aumentaba por estar más cerca al vuelo de regreso a casa. Y ahí está la “colombianada” cuenta Alex Betancourt, porque alguien en un momento, no se sabe de dónde, sacó un paquete del conocido “bon bon bum” y empezó a compartirlos. (Foto 2)

 

Jennifer Guarín junto con demás colombianos y los conductores del bus compartiendo la comida mientras iban para Nueva Delhi.

 

Le preguntamos a Alex, entonces, ¿qué enseñanza le dejó esta travesía que no resultó ser la de encumbrarse en bicicleta por el Himalaya, sino vivir una pandemia durante 55 días en India?

“Nos tenemos que reinventar como seres humanos y como sociedad. No vale de nada vivir adelante y solo, sin servir, porque, más tarde que temprano, se necesitará de las otras personas. En estos momentos donde el asunto es vital, solo es posible sobrevivir si la misma raza se conecta para cuidarnos entre sí. La pandemia nos ha enseñado que la rutina en nuestro diario vivir debe ser un tesoro y no un castigo”, dijo el viajero y además con nostalgia agregó que de las remembranzas que no olvidará de esta aventura será la nobleza de las personas de India que le brindaron ayuda.

Es una alegría para el equipo desdeabajo la noticia que Alex Betancourt y su compañero de viaje Luis Guillermo Londoño, así como demás connacionales que llenan una parte del avión regresen a Colombia, razón que alienta más a nuestro equipo periodístico a seguir con la campaña por el retorno de todos los connacionales confinados allende las fronteras nacionales, así como de lucha por los derechos vulnerados a miles de colombianos alrededor del mundo.

Ingrese en el siguiente enlace para conocer vídeos, audios, testimonios y artículos relacionados al cubrimiento especial de colombianos atrapados alrededor del mundo Repatriación Ya. 

https://www.desdeabajo.info/component/k2/item/39323-repatriacion-ya.html

 

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Vuelo humanitario de repatriación y sin costos ya para colombianos en Brasil

Desde hace 10 días, un número de aproximadamente veinte (20) colombianxs llegaron al aeropuerto de Guarulhos (São Paulo) para pedir que los embarcaran en un vuelo humanitario para regresar a Colombia y es posible que lleguen más colombianxs en busca de una forma de volver a su país. Vienen de Pernambuco, Fortaleza, Campo Grande, Sorocaba, Goiânia, Araracuara y Barretos. Llegaron por todos los medios de transporte, incluso caminando, para evitar las consecuencias de salud que ha generado la pandemia del COVID-19 en Brasil. Pese a que el comunicado oficial de la Cancillería que lo cataloga como un “vuelo humanitario”, se están exigiendo costos elevados para embarcar.

Estos colombianxs están en una situación crítica, ya que no tienen los recursos económicos para pagar dichos vuelos “humanitarios”. Ellos y ellas han podido resguardarse en el aeropuerto de Guarulhos, donde los guardias les han colaborado dándoles comida. Cuando reciben ayudas en alimentos, cocinan a la intemperie a las afueras del aeropuerto. Es importante tener en cuenta que São Paulo es el nuevo epicentro de la pandemia en el país, por lo tanto, estar en el aeropuerto de esta ciudad significa mayores riesgos de contagio.

Ver aquí

 

Ellxs pidieron ayuda al Consulado General de Colombia en São Paulo, a la Embajada de Colombia en Brasilia y no les han dado respuesta. Incluso, la aerolínea Latam hace algunos días se ofreció a llevarlos gratis hasta Colombia en un vuelo empresarial, para lo cual era necesaria la autorización consular para realizar ese traslado, que fue denegada. Al llamar a la Embajada de Colombia en Brasilia, les dijeron que les iban a dar respuesta el 9 de mayo pero no la recibieron.


Es necesario que viajen pronto en un vuelo humanitario y afirman que se van a presentar con sus maletas en los vuelos futuros para presionar el embarque y para ello están pidiendo ayuda a la prensa.

El vuelo que salió el 9 de mayo ha sido presentado como “vuelo humanitario” por La Cancillería, el Ministerio de Transporte, Migración Colombia y los medios de comunicación, sin embargo, es un vuelo comercial en el cual los costos son asumidos por las personas en estado de calamidad: exigen que la persona cubra todos los gastos de desplazamiento, alimentación y que cumpla protocolos de bioseguridad (que nadie les asegura que puedan cumplir). Piden, además, que cuando lleguen a Colombia hagan cuarentena en Bogotá antes de ir a cualquier otro destino, si la persona no tiene familia o un lugar donde quedarse en la ciudad son dirigidos a un hotel cuyo valor deberá ser asumido por la persona.

Frente a esta situación, desde el Colectivo Roda a Palavra Paz, el Colectivo Equipe de Base Warmis-Convergência das Culturas y MILBI, a Rede de Mulheres Imigrantes Lésbicas e homosexuais nos solidarizamos con este grupo de colombianxs y exigimos el acceso sin cobros y con todas las garantías a los dos vuelos programados para las personas que se encuentran en esta situación de emergencia.

El audio al final del artículo realizado por los mismos colectivos que escribieron el artículo, podrán informarse de la crítica situación en que viven los colombianos atrapados en el aeropuerto de Sao Paulo, Brasil. 

 

9 mayo 2020

 

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230 colombianos atrapados en Ecuador piden corredor humanitario

En medio del desespero, ante la falta de medicamentos y de alimentos, y ante la angustia diaria por no saber dónde pasarán la noche, viven 230 colombianos repartidos por todo el territorio ecuatoriano.  El país andino es uno de los mayores afectados en Latinoamérica por la pandemia del virus covid-19. Adultos mayores, jóvenes, familias y niños conforman el grupo y no tienen el dinero para pagar los pasajes terrestres o aéreos para volver a su país, es por eso que piden un corredor humanitario para lograr regresar..

Para regresar a Colombia las aerolíneas están cobrando por un boleto, de acuerdo del punto de despegue, hasta 2.700, 3.000 y más dólares. Además, los colombianos repatriados tienen que pagar en Bogotá su estadía y alimentación por 14 días de cuarentena obligatoria, antes de poder viajar a su ciudad o destino final, tiquete que también deben pagar. La Cancillería colombiana solo ayuda con la gestión de permisos para que los aviones puedan ingresar al país.

Un corredor humanitario

desdeabajo entrevistó a Jhon Jairo Ramos, colombiano que vive en Quito hace 2 meses, es un empresario en el sector del marketing digital y al ver por las redes sociales tantos vídeos de colombianos pidiendo ayuda, decidió crear un grupo en whatsapp y realizar acciones de solidaridad. Jhon hizo un censo en el grupo y dio con la suma total de 230 colombianos en Ecuador. “Yo estoy tratando de generar un corredor humanitario, no estoy en la capacidad de ayudar a más personas. Todos los del grupo tienen una  crisis con la vivienda y la alimentación. Había una persona con un niño de 3 años y los sacaron a la calle, el señor me dijo: Jhon, no tengo de otra, me voy caminando con mi mujer y mi hijo hasta la frontera Ecuador - Ipiales”, narró con  preocupación nuestro entrevistado

¿Por qué no fueron a la policía por ayuda?, le preguntamos a Jhon, a lo que contestó: “no, la policía acá no ayuda, además la frontera está muy caliente. Los coyotes están cobrando 30 dólares por pasar a las personas. Eso se volvió un negocio. Están estafando a la gente. A un grupo de colombianos les pidieron unos buses y les dieron unos supuestos permisos para transitar, eran falsos los documentos”.

¿Han recibido ayuda por parte de algún consulado colombiano en Ecuador?

“Un funcionario que me ha ayudado y brindado información me dice que no han recibido recursos por parte del gobierno colombiano, que dieron un aporte económico para ayudar a las personas con bebés. El consulado de Guayaquil estaba dando unos mercados en una de esas bolsas negras pequeñas donde a uno le entregan el pollo en las carnicerías. Que le ponen un papel higiénico y eso ya ocupa la mitad de la bolsa”, narró Jhon quien agregó que un señor colombiano en Guayaquil los ayudó con 20 mercados. ¿Dónde están entonces los COP 7.000 millones, equivalentes a USD 1,8 millones que según la canciller Claudia Blum giraron a 94 consulados localizados en países donde existen colombianos atrapados y con insolvencia económica? En la siguiente captura de pantalla podrá leer la respuesta del consulado de Colombia en Ecuador donde le manifiesta a dos colombianos que no tienen recursos para ayudarlos.

 

 

En estas circunstancia, le preguntamos a Jhon, ¿Qué piensan hacer ustedes, se irán en una marcha hasta la frontera con Colombia - Ecuador?

“No puedo promover eso en el grupo. De salir a caminar desde distintos puntos hacia la frontera Ecuador – Colombia. Necesitamos urgentemente alimentos mientras el corredor humanitario se da. En el censo y encuesta que hice, el 98 por ciento de las personas aceptaba las condiciones de irse por vía terrestre o aérea para llegar a Colombia. Todos y todas dispuestas a hacer el aislamiento necesario al arribar al país. Si es por vía terrestre, ya hice los cálculos, necesitaríamos alrededor de 15 buses que irían a media capacidad y saldrían desde Guayaquil, Salinas, Manta, Quito y Santo Domingo. No podríamos pagar los buses, por eso buscamos un corredor humanitario” concluyó el líder.

En el audio al final de la nota podrá escuchar a Jhon Jairo Ramos dirigiéndose al presidente de la república de Colombia, Iván Duque, donde le describe la situación en qué se encuentran estos 230 colombianos y solicita el corredor humanitario urgente.

Ingrese en el siguiente enlace para conocer vídeos, audios, testimonios y artículos relacionados al cubrimiento especial de colombianos atrapados alrededor del mundo Repatriación Ya. 

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Cancillería de Colombia discrimina colombianos atrapados por el mundo

Continúan retornando al país, en vuelos especialmente fletados, connacionales que, contrario a su voluntad, quedaron confinados en variedad de países. Una alegría inmediata para ellos/ellas y sus familias, así como para quienes estamos comprometidos con la causa del retorno de la totalidad de quienes están viviendo esta circunstancia ajena a su voluntad. Pero son más los que no encuentras eco para su demanda de regreso pronto a su terruño, sobrellevando estos días en claras condiciones de vulnerabilidad y riesgo.

El 15 de abril llegaron 45 colombianos repatriados desde República Dominicana, según confirmó Migración Colombia, regresaron en un vuelo humanitario. Al aterrizar fueron sometidos a chequeos médicos para descartar cualquier síntoma relacionado con el Covid-19.

Ese mismo día también aterrizaron 114 colombianos procedentes desde Fort Lauderdale, en un vuelo comercial que entró por excepcionales de carácter humanitario. El pasado 11 de abril volvieron 112 connacionales en vuelo fletado por peruanos que estaban bloqueados en Colombia, avión aprovechado para regresar por los compatriotas que, a su vez, permanecían en el país inca, y para lo cual cada uno de ellos canceló 320 dólares por pasaje. ¿Dónde quedan las medidas igualitarias con todos los que desean volver? ¿Por qué la cancillería gestiona unos vuelos humanitarios y otros no?

Ya lo dijo Michelle Bachelet, Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, al exigir que los países de América Latina permitan el regreso de todos sus ciudadanos.

Michellet actúa según lo manda la normativa colombiana, fiel al Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos (Pidcp) (1966), aprobado en Colombia mediante la ley 74 de 1968, por la cual se aprueban los “Pactos Internacionales de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, de Derechos Civiles y Políticos, así como el Protocolo Facultativo de este último, aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en votación Unánime, en Nueva York, el 16 de diciembre de 1966”, el cual destaca, como prohibición a los países, en su artículo 12, numeral 4) Nadie podrá se arbitrariamente privado del derecho de entrar en su propio país. 

La Canciller colombiana Claudia Blum comentó, en entrevista con Blu Radio, que “Hemos comenzado a girar recursos y solicitamos un presupuesto de $ 14.570 millones al Minhacienda para que los consulados y embajadas puedan brindar una asistencia temporal para subsistencia mientras se hace posible su regreso. Esperamos esos recursos a la mayor brevedad”. ¿Dónde está esa plata?, se preguntó Esteban Jiménez, en diálogo con desdeabajo(1), él estuvo atrapado en Perú y volvió hace unos días y pagó los 320 dólares por su regreso. Contó, indignado, que siguen alrededor de 120 colombianos en Perú y no han recibido ayudas del consulado, en medio de una cuarentena con militares exentos de castigo alguno si matan o hieren personas que incumplan la cuarentena.

Carolina Tafur, quien lleva las banderas del grupo “Colombianos atrapados en Australia”, comentó en entrevista con desdeabajo(2) que no han recibido ayudas los cerca de 270 colombianos que siguen atrapados en ese país, de los cuales 110 tomaron la iniciativa de interponer tutelas exigiendo su regreso a su país. A su vez Alex Betancourt, atrapado en la India junto con otros 80 colombianos, contó a desdeabajo (3) que tuvo que interponer una tutela reclamando por su derecho a regresar a su país. La situación en India es de las más complicadas que viven los colombianos atrapados en diversidad de países, en medio de una acelerada xenofobia y crisis religiosa que pone en peligro sus vidas.

La Cancillería de Colombia no está tomando medidas igualitarias, en algunos casos gestionan vuelos y en otros no. Así los connacionales ofrezcan pagar sus pasajes de regreso, no dan vía libre a su retorno. Además, como lo evidencian sus relatos, tampoco están entregando las ayudas prometidas mientras pasan la cuarentena en difíciles circunstancias. La Cancillería, contrario a su deber, en vez de procurar proteger los derechos de los colombianos los está vulnerando. Ahora los connacionales, además de reclamar sus derechos a la vida, la salud y la repatriación, deben sumarle al reclamo su derecho a la igualdad.

 

Artículos relacionados

 

Mirar artículo 1: https://www.desdeabajo.info/colombia/item/39361-vuelven-colombianos-varados-en-peru-pero-quedan-los-mas-vulnerables.html

Mirar artículo 2: https://www.desdeabajo.info/colombia/item/39312-embajada-de-colombia-en-australia-deja-a-270-colombianos-a-su-suerte.html

Mirar artículo 3: https://www.desdeabajo.info/colombia/item/39294-pandemia-xenofobia-y-guerra-religiosa-viven-80-colombianos-en-india.html

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Vuelven colombianos varados en Perú,pero quedan los más vulnerables

Los vuelos para retornar al país por parte de quienes quedaron bloqueados en distintos países por motivo de la cuarentena decretada por decenas de países sí es posible, lo único que falta para ello es voluntad política, precisamente lo que no caracteriza al gobierno de Iván Duque.

Es una necesidad latente entre colombianos regados y confinados en variedad de países tales como India, Argentina, El Salvador, Australia, Perú, cerca de 4.000 luego de los regresados durante los últimos días.

Precisamente desde el último de los países relacionado el sábado 11 de los corrientes arribaron al país 112 connacionales, los que aprovecharon un vuelo fletado por peruanos que a su vez estaban bloqueados en Colombia por igual motivo: las cuarentenas decretadas por variedad de gobiernos a lo largo del globo como estrategia para contener el coranavirus. En el caso de los incas, el gobierno de su país, a través de su consulado en Colombia, les brindó una mano para finiquitar el acuerdo con la empresa de aviación que los transportó, aunque no les aportó nada en capital ya que cada uno de los viajeros debió cancelar 380 dólares para permitir su embarque.

Lo propio les correspondió hacer a los connacionales, cada uno de los cuales debió cancelar 320 dólares.

La oportunidad

“Yo me enteré por facebook dos días antes de partir, por una comunicación de la embajada de Perú en Colombia. La embajada peruana contactó y difundió que los peruanos varados en Colombia que pudieran pagar el vuelo comercial escribieran” comentó Esteban Jiménez, colombiano que regresó después de quedar confinado en el país vecino, bloqueado por el inicio de la cuarentena.

¿Y entonces llamó a la embajada de Colombia en Perú? “Yo les escribí, contesta Esteban, a la embajada de Perú en Colombia que me ayudaran a volver pero dijeron que lo sentían mucho pero quien tenía que gestionar eso era el gobierno colombiano. Lo que me hace pensar que el gobierno colombiano no había hecho la gestión”.

Entonces, ¿qué hizo?  “Comenzamos hacer la gestión los colombianos atrapados en Perú y que tenemos un grupo de whastapp. Yo hablé con dos funcionarios del consulado de Colombia en Perú y me dijeron que no tenían conocimiento de ningún vuelo. Que por cierto no fue vuelo humanitario, fue vuelo comercial, pues a cada uno de los peruanos le cobraron 380 por el viaje, contestó Esteban que ya llevaba 3 semanas atrapado en Lima”.

¿Qué les dijo el consulado colombiano en Perú? “Entonces los funcionarios colombianos establecieron contacto con el vuelo peruano que partía desde Colombia y empezaron a hacer la gestión del listado de la gente que se iba. Las características eran 1. Que tuvieran el dinero para pagar el vuelo y 2. Que vivieran en Bogotá o tuvieran un lugar para quedarse en Bogotá (con el fin, me imagino, de no entrar en gastos hospedando personas o pagando vuelos para otras ciudades)”, contó indignado el colombiano.

¿Y qué pasó entonces con los demás colombianos que no tuvieron dinero para pagar el vuelo? Esteban, contesta con tono serio, “hasta el día de ayer (viernes 10) el consulado no dio ningún tipo de ayuda humanitaria a los colombianos varados en Perú. Ni mercados”.

Al llegar al aeropuerto internacional El Dorado a los colombianos les tomaron la temperatura, les dieron guantes y mascaras, y una charla sobre la pandemia y la importancia de estar en cuarentena. Pero no les hicieron prueba de coronavirus. ¿Dónde están las 250.000 pruebas de coronavirus que anunció la alcaldesa Claudia López en semanas pasadas?

Una buena noticia la que hayan regresado 112 colombianos de los confinados en Perú, pero lograron volver por tener los 320 dólares que les cobraron por pasaje. Pero otros permanecen allí confinados, sin recursos o con escases de recursos para sobrellevar su estadía, pasando los días en condiciones difíciles, y con necesidad cada vez más imperiosa de regresar a sus hogares.

Quienes están por fuera de su tierra, en contra de su voluntad, reclaman, tanto en Perú como en los otros países donde aguardan con impaciencia un vuelo de rescate, que el gobierno nacional cumpla con sus funciones, que no los destierre, que gestione los vuelos que sean necesarios y que permita su ingreso al país.

No es un lamento, es una exigencia como parte integrante de una sociedad regida por un Estado de derecho. Su exigencia, que se escucha por varios países es una sola: Repatriación humanitaria ya para los colombianos atrapados alrededor del mundo.

Vea acá el especial de desdeabajo: Repatriación Ya https://www.desdeabajo.info/component/k2/item/39323-repatriacion-ya.html

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Embajada de Colombia en Australia deja a 270 colombianos a su suerte

El coronavirus fue la chispa que aceleró el colapso del sistema mundo capitalista, evidenciando que las fuertes políticas neoliberales aplicadas durante décadas solo conllevaron a la precariedad presupuestal en diversas instituciones gubernamentales. Dentro de estas instituciones la Cancillería colombiana demuestra mayor incapacidad de reacción y ejecución para garantizar los derechos humanos de los más de 4.500 colombianos que por diversas circunstancias quedaron atrapados, o en zonas grisis, alrededor del mundo.


De las embajadas que no han concretado ningún vuelo humanitario de regreso sobresale la encargada en Australia al exgeneral Alberto José Mejía, quien dejó a su suerte a 270 compatriotas, muchos en condición de vulnerabilidad y que añoran que los cerrados aeropuertos de Colombia vuelvan a funcionar cuando la medida de cuarentena se levante.
Estos 270 connacionales abandonados a la deriva por el gobierno colombiano, se dividen en tres categorías:


- 60 con visas de turismo con duración entre 3 o 6 meses, e incluso 1 año y que tenían planeado volver al país durante los meses de abril–mayo del año en curso.
- 160 estudiantes que tenían ya su visa vencida, o se les va a vencer, y tenían sus tiquetes ya comprados.
- 50 que no tenían tiquetes comprados pero sus visas van a caducar en el intervalo abril -mayo.

 

Estos datos los suministró Carolina Tafur, quien lleva las banderas del grupo “Colombianos Atrapados en Australia”. La estudiante bogotana tenía comprado su tiquete de regreso para Colombia el 1 de abril. De repente el anuncio del presidente Iván Duque de cerrar los aeropuertos internacionales la dejó en shock, “Cuando pasa todo esto y quedo en el limbo y pienso –yo no debo ser la única, debe haber más gente que quedó con tiquetes comprados y demás cosas– empecé a contar mi historia en mi Facebook y cree un grupo en Whatsapp para personas con mi misma situación. El grupo empezó a crecer, creamos una fan page, subimos fotos y vídeos. Después enviamos un comunicado donde expusimos varias peticiones a la embajada de Colombia en Australia” comentó Carolina, que antes de su vuelo ya había entregado su cuarto y ahora, por falta de recursos, vive en un apartamento donde la acogieron unos connacionales.


¿Y qué les respondió la embajada, Carolina? “A nosotros nos dicen –responde con voz segura–, el vuelo no será posible, y nosotros decimos ¿por qué no? Nos dicen que van a buscar un diálogo diplomático para extender visas de turistas a estudiantes colombianos con visa expirada después de empezada la cuarentena. Pero eso no es posible pues el primer ministro australiano, Scott Morrison, dijo que los extranjeros con visa temporal y/o estudiantes o turistas deberían devolverse para su país porque no habrá ayuda por parte del gobierno australiano”.

Una realidad que evidencia la nula o por lo menos débil hoja de ruta que tiene el gobierno colombiano para resolver el tema. Una actitud de desprecio por los suyos que no toma en cuenta, por ejemplo, procesos seguidos por la embajada y cónsul de Perú en Australia, que lograron que el vuelo LA1120 partiera de Sídney el 1 abril a la 1.10 p.m. rumbo a Santiago de Chile, para luego dirigirse a Lima en un vuelo de repatriación humanitaria coordinado por las autoridades peruanas. Gestión que el gobierno colombiano no ha logrado con el australiano. O como fue el caso de la cancillería argentina, quien contrató un chárter de la empresa aérea Latam para trasladar a los argentinos de Cusco a la ciudad chilena de Iquique, distante 770 kilómetros, y luego desde allí en otro avión a Buenos Aires. Este país, además, gestionó que 800 argentinos varados en Cuba partieran desde La Habana el 2 de abril. Ese vuelo también servirá para regresar a Cuba con medicamentos destinados a argentinos que continúan en este país.


“Y es que –dice Carolina–, le hemos propuesto a la embajada colombiana un vuelo humanitario de esas características, como el realizado por el gobierno peruano. Porque entonces ¿dónde queda mi derecho a la salud? ¿al libre tránsito? Y todo por un decreto que no puede acabar con una ley. El presidente está sordo y nos está negando nuestro derecho a volver a nuestro país. La mejor opción es que ayuden con un vuelo, porque les sale más caro dar ayudas económicas a todos los colombianos varados en Australia”, enfatiza la colombiana, que después de terminar sus estudios pensaba en retornar del todo al país.


Carolina se refiere al pacto internacional de los derechos civiles y políticos (Pidcp), al que Colombia se unió bajo la ley 74 de 1968, de la misma manera por el protocolo facultativo aprobado por la asamblea general de la naciones unidas, en Nueva York el 16 de diciembre 1966 donde menciona la prohibición a los países, en su artículo 12 numeral 4, nadie podrá ser privado del derecho de entrar a su propio país. Un Pacto ahora violado y/o desconocido por el decreto 439 de 2020, ratificado por la cancillería que en comunicado del jueves 27 de marzo expresó: “[…] todos los vuelos de llegada al país están prohibidos”, y negado de nuevo el pasado 3 de abril cuando la canciller Claudia Blum a través de video aseguró que habrá ayudas para los colombianos que demandan regresar al país, pero no retorno.



“Nos sentimos desterrados tanto del gobierno colombiano como del australiano. Nosotros vamos a quedar en el limbo, nosotros somos también colombianos y no por el hecho de estar afuera lo dejamos de ser. La posibilidad de vuelo ha sido descartada. Todas las personas del grupo estamos dispuestas a cumplir con la cuarentena en Colombia, no tenemos opciones acá. No tenemos garantías”, expresó con tono triste Carolina, una más de los 270 colombianos que fueron dejados a su suerte por el embajador Alberto José Mejía quien irónicamente partió en un vuelo desde Australia para Colombia a la boda de su hija el pasado 14 de marzo, conociendo la situación a nivel mundial y una vez declarada la alerta amarilla en Bogotá, situación que incluía la negativa para realizar reuniones de grupos para evitar la propagación del coronavirus.


Ver artículo –“Un vuelo de rescate” –:
https://www.desdeabajo.info/colombia/item/39250-un-vuelo-de-rescate.html

 

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326 colombianos en riesgo de morir por cuarentena en Perú

Cerca de 326 colombianos y colombianas están atrapados en Perú, y en alto riesgo de perder su vida. Sobreviviendo en dificiles circunstancias, no cuentan con óptimas condiciones para protegerse del Covid-19. Además, y como resultado de las medidas de control social ordenadas allí para garantizar el cumplimiento de la cuarentena, y que eximen de responsabilidad penal a los militares que maten o hieran a quienes no cumplan con el encierro en casa.

“Yo tengo un trabajo regular en Colombia. Me dieron 3 meses de vacaciones y decidí viajar para alejarme de la cotidianidad. Tomé la motocicleta y empecé a viajar, destino: la Patagonía. No alcancé a llegar hasta mi destino y desde Chile empecé a retornar a Colombia. Subiendo por el Cusco, me sorprendió la medida de cuarentena y cierre de fronteras. Rápidamente, una noche, manejé durante 2 días en toque de queda y llegué a una población cerca a Cañete, por la costa peruana, porque el virus tiene una probabilidad de supervivencia menor en climas cálidos. Y además la costa me servía para estar alejado de la gente. Pero luego, cuando aumentaron la cuarentena en Perú, arranqué para Lima para mejorar el abastecimiento y poder contactarme con el consulado colombiano para cualquier oportunidad de repatriación, oportunidad que ya considero improbable”.

Así empezó el relato Esteban Jiménez, colombiano, atrapado a partir del 16 de marzo en Perú, cuando empezó la medida de cuarentena. Una noche alarmado, porque no podría estar con su madre de 68 años y su hija de 6 años, tuvo una crisis, y en la alcoba de su cuarto, su mente a mil buscando soluciones, pensó en coger la moto y manejar rumbo directo hacía Colombia rompiendo cualquier bloqueo fronterizo para poder ver a su familia. “Hay días de días” me cuenta Esteban, pero yo estoy bien, podré aguantar hasta el 13 de abril. Pero sé que hay otros colombianos que la están pasando muy mal, por ejemplo, los que están en el Aeropuerto Internacional Jorge Chavez en Lima, o los que estaban hospedados en hoteles en ciudades del sur, y como cerraron los hoteles: “pa’ fuera”, dice el viajero que nunca pensó que una cuarentena lo tomara por sorpresa en otro país.

Al llegar a Lima y lograr abastecerse de comida, Esteban empezó a contactarse con el consulado de Colombia en Lima, también con la embajada de Perú en Colombia, y con la Cancillería y Procuraduría colombiana pidiéndoles mecanismos de repatriación. Como eran tantos los connacionales haciendo lo mismo, decidieron hacer un censo por iniciativa propia. Y la suma dio alrededor de 326 colombianos en Perú, que no han recibido ningún apoyo estatal colombiano. Y son “alrededor” porque el mismo Esteban afirma que “[…] puede existir colombianos que por distintos motivos no estén en el censo, tal vez por no tener internet y por ello no poder ingresar al grupo de WhatsApp que tenemos todos acá, o contactarse con el consulado”.

¿Pero cómo así que el gobierno nacional no les ha ayudado?, le pregunto a Esteban quien me envía un audio por WhatsApp y dice lo siguiente con indignación: “Les estamos hablando de un vuelo que nos lleve de vuelta a Colombia. No estamos pidiendo un favor, estamos exigiendo que el gobierno nacional, a través de la Cancillería y el consulado respondan con su obligación, porque por eso mismo pagamos impuestos”.

¿Y qué les respondió oficialmente el consulado colombiano en Perú? “Las primeras respuestas, cuando no habían activado los protocolos de respuesta, fue que no tenían presupuesto ni plan de contingencia. Yo mismo tengo esa respuesta (ver comunicado del consulado), y después empezaron a diligenciar cuatro formularios diferentes para intentar hacer un censo, creo que eso solo lo han hecho para que pase el tiempo y se acabe la cuarentena en Colombia, y así no tener que tomar ninguna medida. Solo están dilatando el asunto”.

 

 

“Es que hombre –prosigue Esteban–, estamos en una situación muy difícil. De un momento a otro 326 colombianos, que estábamos en tránsito en Perú como turistas, haciendo negocios o en escalas, quedamos encerrados. Y ni el gobierno colombiano ni el peruano ofrecieron prórrogas para poder repatriarnos, en silencio nos cerraron las puertas. Y acá, ahora, hay colombianos a la intemperie, al sol y al agua por las calles de Perú, hay adultos mayores, menores de edad, personas enfermas, hay personas en hostales y hoteles, y otras personas en casas de peruanos que de buen corazón los han acogido. Y el problema es que esto no tiene un término definido, ¿y si la cuarentena la extienden?” –se pregunta con preocupación el colombiano que ha sido uno de los líderes en censar a todos los connacionales que quedaron atrapados en el Perú y que han sido abandonados por el estado colombiano–.

Además el peligro es doble para los colombianos y colombianas atrapadas en Perú. Le pregunto a Esteban, ¿Cómo está la situación de la cuarentena y los militares que están eximidos si matan a alguien que la incumpla? “Qué decirle, con zozobra y miedo; siempre el que tiene el arma tiene el poder, y además si esa persona tiene el aval del Estado cualquier cosa puede ocurrir. Acá, en el sector donde estoy, se escuchan sirenas en el día y en la noche donde el ejército peruano dice ‘si no se resguardan en sus casas vamos a tener que tomar medidas’, los militares no estaban diciendo “los que no tengan mercados en sus casas salgan para darles comida” no, estaban amenazando a la población…”, contó quien es uno de los cerca de 326 colombianos que están en peligro de perder su vida efecto de esta medida, como de un virus del que no tienen las condiciones requeridas para protegerse.

Conocedor de esta situación, el gobierno colombiano no ha hecho nada por salvar y rescatar los connacionales. “El consulado colombiano en Perú dijo que nos iba a dar 60 soles –comenta Esteban–, para que cada uno de nosotros pudiera sostenerse hasta el 13 de abril. Eso es un insulto, una bolsa de leche cuesta 5.5 soles, una libra de carne cuesta entre 18 y 26 soles –dependiendo de la carne–, media libra de tomate 6 soles, y un galón de gasolina cuesta unos 11 soles. Me da risa porque al final no lo resultaron haciendo, y es que eran 60 soles para 1 mes. ¡Con eso no se compra nada!

Entonces, Esteban, ¿qué alternativas proponen ustedes? “Nosotros –contesta de manera pausada–, los casi 326 colombianos, porque podemos ser más, proponemos:

1- En el caso de los peruanos que están varados en Colombia, que el gobierno los envíe en un vuelo hacia Perú, y en el de regreso nos devolvamos los colombianos varados acá.
2- Se habiliten mecanismos para envíos terrestres de los vehículos: carros y motos en un conteiner.
3- Podrían enviar un avión militar y haga el trayecto Colombia - Perú ida y regreso”.

Una demanda justa y necesaria de satisfacer, en tanto da cuenta de los derechos humanos así como de compromisos aceptados y refrendado por el Estado colombiano. Por ejemplo, el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos (Pidcp) (1966), aprobado mediante la ley 74 de 1968, por la cual se aprueban los “Pactos Internacionales de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, de Derechos Civiles y Políticos, así como el Protocolo Facultativo de este último, aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en votación Unánime, en Nueva York, el 16 de diciembre de 1966”; Pactos en los que destaca, como prohibición a los países, en su artículo 12 numeral 4) “Nadie podrá se arbitrariamente privado del derecho de entrar en su propio país”. 

Un Pacto ahora violado y/o desconocido por el decreto 439 de 2020, ratificado por la cancillería que en comunicado del jueves 27 de marzo expresó: “[…] todos los vuelos de llegada al país están prohibidos”.

Ante la demanda de estos colombianos atrapados contra su voluntad en territorio distinto al de su país, y ante su demanda de regreso, la sociedad en pleno está ante el dilema, ¿silencio e indiferencia o demanda y presión al gobierno nacional para que cumpla con los deberes desprendidos de la Carta Nacional así como de los Pactos internacionales firmados por el Estado que representa.

Ver artículo –“Un vuelo de rescate” –:
https://www.desdeabajo.info/colombia/item/39250-un-vuelo-de-rescate.html

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Viajeros llevando máscaras en el aeropuerto de Babkok y respetando la distancia de seguridad que indican los carteles, el 25 de marzo del 2020.JACK TAYLOR / AFP

La mitad de ellos piden ser repatriados pero el Gobierno no planea por ahora "excepciones humanitarias”

Con visas a punto de expirar, encerrados en hostales y sin dinero. La situación de colombianos en el exterior mientras el mundo cierra fronteras por el coronavirus, es dramática. Desde el 24 de marzo, cuando el Gobierno cerró la llegada de viajeros, al menos 4.500 colombianos se han reportado en la página de Migración Colombia como atrapados en algún país y 2.300 piden algún tipo de ayuda para regresar.

Pero los mensajes de la Cancillería no son alentadores. Si bien le había informado a EL PAÍS que “la Cancillería solo podrá confirmar la posibilidad de vuelos de retorno cuando estos se concreten” y agregaba que esas posibilidades “dependen de la voluntad de aerolíneas comerciales y de decisiones de distintos gobiernos”; este jueves cambió de opinión y difundió un comunicado en el que asegura que todos los vuelos de llegada al país están prohibidos. En palabras de la Ministra de Transporte, Ángela Orozco, en esa comunicación, la Cancillería está “reiterando que no habrá excepciones humanitarias para nacionales en el exterior”.

La Cancillería afirma que son conscientes de las dificultades que están atravesando los colombianos en el exterior, pero que deben aplicar las medidas de cuarentena de “manera estricta” y que la Constitución les permite restringir la circulación e ingreso al territorio para “garantizar el interés público”. Adicionalmente, los cónsules y embajadores tienen que garantizar un “plan de auxilio económico subsidiario temporal” para atender la necesidades básicas de alimentación y hospedaje de los colombianos mientras termina la restricción de ingreso al pais.

Antes del 23 de marzo lograron llegar 45.595 colombianos que ahora están en cuarentena y el gobierno dejó abierta la posibilidad a negociaciones con gobiernos para el retorno de los restantes solo en casos excepcionales. Pero ahora esa opción quedó cancelada. Este viernes se esperaba la llegada de un grupo de colombianos desde Houston (Texas) pero como advirtió la ministra de transporte a W Radio, “no van a llegar”.

Gritos de auxilio

Los llamados de auxilio se escuchan desde distintos lugares del mundo. En Australia, un grupo de 200 colombianos envió una carta al embajador. “La gran mayoría teníamos vuelos comprados para regresar y fueron cancelados cuando el gobierno anunció que cerraba la llegada de vuelos. Compramos otros para alcanzar a llegar antes de la fecha de cierre y no fue posible”, cuenta Carolina Tafur. Esta colombiana dice que en el grupo hay personas con necesidades médicas, algunas mayores de 60 años y piden que el gobierno colombiano gestione con alguna aerolínea o con la Organización Internacional para las Migraciones.

El caso de Viviana Pieschacon, en Albania, es crítico. Con su esposo y su bebé de 6 meses, está aislada en un Airbn en la ciudad portuaria de Durrés, pero debido a la cuarentena y no tener un documento albanés no puede salir ni a comprar alimentos para la niña. “Nos preocupa que no podemos salir ni a comprar la leche para ella y solo tenemos alojamiento hasta el 3 de abril. Ya llenamos el formulario de Cancillería pero no hemos tenido ninguna respuesta”, contó a EL PAÍS. Habían viajado a Europa en febrero para recorrer Albania, Italia y Madrid. “Por fortuna no llegamos a Italia”, dice Pieschacon. Pero ahora se encuentra desesperada porque no hay colombianos en Albania y el consulado más cercano está en Italia.

En el sudeste asiático, una veintena de colombianos se debate entre regresar o esperar a que pase la tormenta de coronavirus en Colombia, donde hay 536 casos confirmados y 6 muertes. Pero tampoco tienen suficiente dinero y les preocupa el vencimiento de las visas. “Una ruta de vuelo para viajar a Colombia”, es lo que piden en un documento que crearon para solicitar en grupo el retorno desde Tailandia, donde se encuentra la mayoría. Y en Perú, 200 colombianos suplican “un vuelo de rescate”. “Así como han permitido la entrada desde otros países suplicamos nos permitan entrar y cumplir allí la cuarentena y todos los exámenes de rigor que nos exijan”, dice Martha Acosta, atrapada en Cuzco. “La Cancillería nos estaban gestionando un “vuelo humanitario” pero todo cambió ayer cuando decidieron prohibió la entrada de vuelos internacionales”, contó.

Las inconsistencias entre las declaraciones de la Cancillería y el Ministerio de Transporte es otra de las quejas de los colombianos atrapados en el exterior. “La ministra dijo en medios de comunicación que sujetos a un protocolo de bioseguridad que estableció la Cancillería con el Ministerio de Salud y Aerocivil, se puede traer a colombianos de manera puntual, siempre y cuando cumplan unos protocolos, pero ahora la Cancillería publica un comunicado que dice lo contrario”, se queja Carolina Tafur, desde Australia.

Por Catalina Oquendo

Bogotá - 30 mar 2020 - 15:18 COT

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