HSBC, un pasado lamentable y un presente sulfuroso

El rey de Marruecos, Mohamed VI, el difunto presidente del Banco Santander, vedettes del mundo del espectáculo, múltiples sociedades privadas... habrían encomendado a este banco la misión de disimular ante el fisco y a la justicia de sus respectivos países una parte de sus ingresos.

 

El banco Hsbc ha vuelto al primer plano de la actualidad. Según las informaciones publicadas por varios medios de prensa el lunes 9, se habrían transferido cuentas a Ginebra por valor de 1.806 millones de euros entre el 9 de noviembre de 2006 y el 31 de marzo de 2007 (es decir, ¡en menos de cinco meses!). El rey de Marruecos, Mohamed VI, el difunto presidente del Banco Santander, vedettes del mundo del espectáculo, múltiples sociedades privadas... habrían encomendado a este banco la misión de disimular ante el fisco y a la justicia de sus respectivos países una parte de sus ingresos.


Las siglas Hsbc significan Hong Kong and Shanghai Banking Corporation. El grupo mundial Hsbc empleaba a 260 mil personas en 2014, está presente en 75 países y declara 54 millones de clientes. Desde sus orígenes ha estado mezclado con el comercio internacional de drogas duras. En efecto, fue fundado siguiendo la estela de la victoria británica contra China en las dos guerras del opio (1839-1842 y 1856-1860). Esas dos guerras jugaron un papel decisivo en el refuerzo del imperio británico y en la marginación de China, que duró alrededor de siglo y medio.


En el curso de esas dos contiendas el Reino Unido logró imponer a China la aceptación de las exportaciones británicas de opio provenientes de India (que formaba parte del imperio británico). China intentó oponerse al comercio del opio pero las armas británicas, con el apoyo de Washington, se impusieron. Londres creó una colonia en Hong Kong y, en 1865, fue fundado el Hong Kong and Shanghai Banking Corporation por un comerciante escocés especia¬lizado en la importación de opio (entonces, el 70 por ciento del flete marítimo que pasaba por Hong Kong concernía al opio venido de India).


Desde ese momento la historia del banco ha seguido siempre estrechamente la política exte-rior del Reino Unido y los intereses de la gran patronal británica en Asia. Después de 1949 y la victoria de la China de Mao, el banco se replegó a Hong Kong, que permaneció como territorio británico. Luego, entre 1980 y 1997, desarrolló sus actividades en Estados Unidos y en Europa. Sólo desplazó su sede social de Hong Kong a Londres en 1993, antes de la retrocesión del territorio a la República Popular de China, anunciada para 1997. El Hsbc sigue siendo parte inseparable de Hong Kong: emite el 70 por ciento de su moneda (el dólar de Hong Kong). Hong Kong constituye un elemento clave en la cadena del blanqueo de dinero acumulado por la nueva clase dirigente china.


Además del blanqueo de dinero de la droga y del terrorismo, el Hsbc está implicado en otros asuntos: la manipulación del mercado de tipos de cambio (el escándalo estalló en 2013 y trata sobre un mercado cotidiano de 5.300 millones de dólares), la manipulación de las tasas de interés interbancario (entre ellas la Libor), la venta abusiva y fraudulenta de derivados sobre las tasas de interés, la venta abusiva y fraudulenta de productos de seguros a los particulares y a las pymes en Reino Unido (la Fsa, la autoridad de control británica, ha perseguido al Hsbc en este asunto que ha revelado que el banco ha vendido seguros que no servían para nada o para muy poco), la venta abusiva de mortgage backed securities en Estados Unidos, la manipulación en las cotizaciones del oro y de la plata (el escándalo estalló en enero-febrero de 2014) y la organización a gran escala de la evasión fiscal de importantes fortunas.


¿EL EDGAR SNOWDEN DE HSBC? Hervé Falciani, un ciudadano franco-italiano, trabajó en los servicios informáticos del Hsbc suizo en Ginebra de 2006 a 2008. Antes de abandonar el banco copió 127 mil ficheros que ligaban al Hsbc con operaciones masivas de fraude y de evasión fiscal en las que el banco jugó un papel a menudo activo. Luego pasó a residir en Francia. Suiza decidió detenerlo y lanzó una orden de arresto internacional vía Interpol por "sustracción de datos", "violación de secreto bancario y del secreto comercial" y "presunción de venta de informaciones económicas". Hay que subrayar que Suiza no atacó al Hsbc.


A comienzos de 2009 el domicilio en Niza de Falciani fue objeto de un registro efectuado por la policía local. Las informaciones que poseía eran explosivas: entre los 127 mil archivos se encontraban fichas de exiliados fiscales franceses (8.231, según Falciani), belgas (más de 800), españoles (más de 600 nombres), griegos (la famosa lista llamada "Lagarde", porque la entonces ministra francesa, hoy directora del Fmi, la entregó a las autoridades griegas en 2010, y que contiene alrededor de 2 mil nombres), alemanes, italianos, mexicanos, estadounidenses... Hervé Falciani entregó toda o una parte de las informaciones que poseía a las autoridades francesas y a las de otros países.


Luego, según sus declaraciones, colaboró con las autoridades de Washington, a las que dio informaciones que hicieron avanzar el asunto del blanqueo del dinero de los cárteles de la droga de México y Colombia por el Hsbc. En 2012 colaboró con las autoridades españolas, pero fue detenido en aplicación del mandato de detención lanzado por Suiza. Suiza insistió con que España le entregara a Falciani, lo cual fue rechazado por Madrid en mayo de 2013, pues la justicia consideró que era un testigo privilegiado en varios grandes asuntos de fraude y evasión fiscal. En efecto, la comunicación a las autoridades españolas de los datos conseguidos por Falciani había permitido desde 2011 descubrir una gran cantidad de dinero (alrededor de 2.000 millones de euros) depositada en Suiza por miembros de la familia de Emilio Botín, el recientemente fallecido presidente del banco Santander. Éste, acorralado, pagó a las autoridades españolas 200 millones de euros de multa.


Los datos entregados por Falciani han desembocado también en el escándalo de la financiación fraudulenta del Partido Popular. La justicia española proporciona una protección policial permanente al franco-italiano. Las autoridades belgas y francesas se reúnen con él y utilizan los datos que les proporciona e instruyen expedientes. No es en absoluto seguro que esto desemboque en condenas por fraude, pues es más que probable que los defraudadores lleguen a acuerdos financieros que les permitan evitarlas.


Hay que subrayar que en este asunto no sólo Suiza intenta detener a quien ha dado la voz de alarma. Ocurre lo mismo en Grecia, donde la justicia arrestó al editor de la revista Hot Doc, Costas Vaxevanis, porque se había atrevido a publicar en octubre de 2012 la lista Lagarde-Hsbc-Falciani que las autoridades griegas habían perdido hacía tres años. Como consecuencia de las reacciones ciudadanas en Grecia y en el plano internacional, el periodista ha quedado en libertad.
No es fácil denunciar a un banco y a los ricos defraudadores que protege, o lo que viene a ser poco más o menos lo mismo: denunciar a los ricos defraudadores que protegen a los bancos y su sacrosanto secreto. Hay claramente una verdadera simbiosis entre los grandes bancos y la clase dominante, igual que existen pasarelas permanentes entre los gobernantes y las grandes empresas, en particular las de las finanzas.


En 2013 la Unión Europea fijó un límite a los bonos que podían recibir los dirigentes y traders de un banco. El bono no puede ser superior al doble de la remuneración salarial fija. Pero hecha la ley, hecha la trampa: la dirección del Hsbc anunciaba en febrero de 2014 que iba a aumentar considerablemente la remuneración fija de esos dirigentes a fin de que su bono no quedara reducido.


El grupo mundial Hsbc debería ser cerrado, despedida su dirección sin indemnización y llevada a los tribunales (igual que los grandes accionistas). El mastodonte Hsbc debería ser dividido bajo control ciudadano en una serie de bancos públicos de talla media, cuyas labores deberían estar estrictamente definidas y ejercidas en el marco de un estatuto de servicio público.


1. Autor del libro Bancocracia (Icaria, Barcelona, 2014), portavoz del Cadtm Internacional y miembro del Consejo Científico de Attac-Francia.


Imposible que el sistema financiero y HSBC cambien su manera de funcionar: Falciani

Armando G. Tejeda

Corresponsal
Periódico La Jornada
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Desde el refugio desconocido en el que vive desde que dio a conocer la lista de más de 130 mil defraudadores fiscales en el mundo con cuentas en el banco HSBC de Suiza, Hervé Falciani, un informático de origen francés e italiano, reconoció que su labor de denuncia pretende hacer el trabajo que no hacen ni los gobiernos ni los políticos. A pesar del nivel del escándalo y de los impactos –tanto jurídicos como mediáticos– de la filtración, Falciani reconoció que es imposible que el sistema financiero y el banco HSBC hayan cambiado su manera de funcionar.


En una entrevista con el programa de radio Carne Cruda, que ahora se emite desde un portal independiente después de haber sido censurados en Radio Nacional de España (RNE) y de que en la Cadena Ser también les cerraran el espacio, Falciani advirtió que trabaja en una comunidad de ciudadanos que luchan por destapar el fraude del sistema financiero internacional, que permite la corrupción política y favorece mover el dinero del crimen organizado, como se ha demostrado con el narcotráfico o los grupos extremistas islamistas, como Al Qaeda.


El ex trabajador del banco HSBC sustrajo material informático de la sede en Suiza que contenía centenares de miles de fichas de ciudadanos de todo el mundo con cuentas secretas en el país helvético. El material lo entregó a gobiernos, fiscalías y tribunales para que se investigara, pero también a un colectivo de periodistas de investigación que analizaron la información y contrastaron su veracidad.


En la entrevista radiofónica, que se hizo a través del teléfono y sin que se revelara el lugar en el que se encuentra, Falciani advirtió que los bancos trabajan para adaptar los mecanismos a su favor, por eso necesitamos a la sociedad civil dentro de los bancos. No podemos dejar que hagan las leyes los mismos que trabajan contra nosotros.


La llamada Lista Falciani contiene datos bancarios y personales de más de 130 mil evasores procedentes de 212 países, incluido México, entre los que hay numerosos políticos, empresarios, deportistas de élite y, por supuesto, delincuentes dedicados al tráfico de drogas.


Falciani explicó que su situación personal sigue siendo muy difícil, ya que se encuentra en un lugar secreto y siempre tiene que tener mucho cuidado para moverse a cualquier lugar o para hablar con alguien. Desde que entregó a la justicia de varios países la citada lista, se convirtió en un testigo protegido y en un hombre amenazado por las numerosas tramas mafiosas que habría desvelado con la información sensible que sustrajo de los archivos de su anterior trabajo, el banco HSBC.


Explicó que la reacción a la publicación de la lista es buena para entender dónde está el dinero que falta en esta crisis. Dónde está el control que todos pensábamos que existía, pero que en realidad no existe. Explicó que él, personalmente, siempre se mostró partidario de que no se hicieran públicos los nombres y que en caso de que esto ocurriera que su difusión no intercediera en los procesos penales abiertos contra las personas implicadas. Como así ha ocurrido, afirmó.
Yo jamás quise que los nombres se hicieran públicos, pero hay gente dentro del sistema judicial que quiere hacer algo por su país y por la sociedad y que piensa que si esto se hace público es útil. Lo entiendo y me parece correcto. Estamos en una comunidad y entre todos nos apoyamos, así que se sabía la publicación de los nombres porque estamos haciendo lo que los gobiernos no quieren hacer. Por eso necesitamos esta colaboración. Es una manera de hacer política más en la calle y así vamos a continuar.


Falciani reconoció que en su labor para denunciar la corrupción estructural del sistema financiero internacional se ha encontrado numerosas dificultades, sobre todo por parte de los gobiernos y de los políticos, que no ayudan, más bien al contrario. Siempre tenemos problemas de cooperación con los gobiernos. Hablamos mucho del dinero que se limpia en los paraísos fiscales, pero no se habla del dinero negro que permite la corrupción, que hace que encontremos siempre a las mismas personas hablando con los grandes gigantes de la economía. Por ejemplo, en el Parlamento europeo, añadió.

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HSBC en Suiza ayudó a evadir impuestos a famosos y criminales

Las revelaciones sobre las cuentas no declaradas de 106 mil clientes extranjeros en una filial suiza del banco HSBC confirman que el secreto bancario ha sido utilizado para evitar pagar impuestos, afirmó la Comisión Europea (CE).


En Londres, un informe del Consorcio Internacional de Periodismo de Investigación (Cipi) señaló que HSBC en Suiza ayudó a evadir impuestos a traficantes de armas o drogas, así como a gente rica y famosa en todo el mundo. Según Cipi, más de cien mil millones de euros pasaron por la HSBC en Ginebra sin ser declarados.


Hay unos 7.6 billones de dólares en paraísos fiscales, lo cual priva a los gobiernos de 200 mil millones de dólares anuales en ingresos fiscales, señala el informe de Cipi. La portavoz comunitaria de Servicios Financieros, Vanessa Mock, recordó que la Unión Europea ha firmado un acuerdo sobre la fiscalidad de los ahorros con Suiza en 2004, precisamente para poner fin a la evasión y el fraude fiscal.


El pacto se está actualizando para tener un nuevo estándar aplicado por el G-20 y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, lo que ampliará su alcance. Esperamos que su entrada en vigor, a más tardar en 2018, ponga fin a la evasión fiscal y al fraude mediante el uso del secreto bancario, confió la vocera.


Investigan a hsbc en Bélgica


Las 4 mil 612 cuentas bancarias relacionadas con Bélgica suman 6.3 mil millones de dólares. Según la prensa local, la mayoría pertenece a gente ligada a la industria del diamante de la ciudad de Amberes. HSBC es objeto de investigación de la justicia belga desde noviembre pasado, por fraude fiscal organizada, blanqueo de dinero, organización criminal y ejercicio ilegal como intermediario financiero.


El juez a cargo de una investigación en Bélgica sobre la filial de de HSBC en Suiza analiza emitir una orden internacional de arresto contra los directores del grupo, citó una portavoz de la fiscalía. Bélgica acusó a la unidad de fraude fiscal y blanqueo de dinero en noviembre, al afirmar que el banco con sede en Reino Unido ofrecía a comerciantes de diamantes y otros clientes opulentos en Bélgica formas de ocultar dinero y evadir impuestos. El banco no está dando la información de forma voluntaria. El juez ha dicho que si es tan difícil conseguirla entonces considerará emitir órdenes internacionales de detención contra los directores actuales en Bélgica y en Suiza, afirmó la portavoz.


HSBC admitió el domingo fallas en su subsidiaria suiza, en respuesta a reportes de medios de que ayudó a clientes ricos a evadir impuestos y ocultar millones de dólares de activos. El informe del Cipi y varias empresas noticiosas se publicó en momentos en que los gobiernos tratan de frenar la evasión fiscal, fortalecer unas arcas nacionales vaciadas por la crisis financiera y responder a las críticas de que los ricos no pagan lo que les toca.


Los documentos filtrados, que abarcan hasta 2007, se refieren a cuentas por cien mil millones de dólares que pertenecen a más de cien mil personas y entidades jurídicas de unos 200 países.


Algunos detalles de las operaciones salieron a la luz cuando Estados Unidos multó a HSBC en 2012 por permitir que criminales usaran sus servicios para lavar dinero. El informe del lunes revela un más datos e información.


El gobierno francés recibió los archivos de un denunciante anónimo en 2010 y los compartió con autoridades impositivas de Estados Unidos, Gran Bretaña y Alemania, entre otros países.


En Gran Bretaña, donde HSBC tiene su sede, el informe provocó críticas de que las autoridades de la Hacienda no tomaron medidas suficientes para castigar a los evasores. La agencia recuperó 135 millones de libras (236 millones de dólares) de algunos de los 3 mil 600 británicos identificados como clientes de HSBC en Ginebra, pero sólo se ha juzgado a uno.


Francia inicia 103 demandas


Francia, en cambio, inició 103 demandas. El primer ministro Manuel Valls declaró a radio Europe 1 que el gobierno está muy resuelto a combatir la evasión impositiva y habrá más medidas, tanto en el país como en Europa. En Gran Bretaña, los legisladores reaccionaron con indignación. Al ver la magnitud del fenómeno, uno se pregunta qué se necesita para llevar a un evasor fiscal ante los tribunales, dijo a la BBC Margaret Hodge, presidenta de la Comisión de cuentas públicas del parlamento.


Hodge externó que el ex presidente de HSBC, Stephen Green, nombrado ministro de Comercio después que renunció al banco en 2010, debe responder a preguntas graves acerca de si estaba durmiendo al volante o estaba enterado y por lo tanto era partícipe de prácticas impositivas evasivas.


HSBC destacó que los informes eran de ocho años atrás y desde entonces ha puesto en práctica medidas para prevenir el uso de sus servicios bancarios para evadir impuestos o lavar dinero. Franco Morra, director general de la subsidiaria suiza de HSBC, sostuvo que la nueva gerencia había cerrado cuentas de clientes que no satisfacían nuestros estándares elevados.


Los archivos de HSBC fueron analizados por el diario parisino Le Monde, el británico The Guardian, la BBC y el consorcio con sede en Washington. Las informaciones filtradas por el exinformático de HSBC, Hervé Falciani, precisan los esquemas por los que la instiutución en Suiza ayudaba a sus clientes a evadir sumas de dinero.


Detalles de la lista habían sido difundidos antes. Los nombres de 2 mil griegos con cuentas de HSBC se hizo público en 2010 y fue conocido como la lista Lagarde, por la ministra de Finanzas francesa Christine Lagarde.

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Lunes, 26 Enero 2015 07:09

Demos y capital

Demos y capital

Ay, qué lindos. Dicen que están preocupados por todos nosotros –o sea, el 99 por ciento que no invitaron a su fiesta– y que harán lo posible por ayudarnos.

Algo apesta cuando los ricos de repente expresan su preocupación por la pobreza y el deterioro del planeta. Huele feo cuando mil 700 jets privados aterrizan en los Alpes, donde los maestros del universo se juntaron en Davos para abordar el cambio climático y afirmaron, mientras consumían caviar, que la desigualdad económica tiene que remediarse.

Algo está sospechoso cuando políticos prominentes de ambos partidos en Washington, desde precandidatos presidenciales republicanos (Mitt Romney, Jeb Bush) hasta demócratas como el presidente Barack Obama –muchos de ellos millonarios– declaran que su nuevo enfoque es sobre la gente trabajadora y los pobres.

Oxfam emitió un informe en el que señala que si las tendencias actuales continúan, el uno por ciento más rico captará más riqueza que el total del restante 99 por ciento para 2016. El año pasado, Oxfam calculó que el uno por ciento más rico era dueño de 48 por ciento de la riqueza mundial y señaló que hoy día sólo 80 individuos tenían la misma riqueza neta que la de 3 mil 500 millones de seres humanos.

Algo chistoso ocurre: partes de la cúpula económica y política se dan cuenta de que su juego está en riesgo, no por un poderoso enemigo ni por una ola revolucionaria, sino por su propia mano. O sea, están contemplando, horror, que tal vez Marx tenía razón. Nada menos que Christine Lagarde, directora administrativa del Fondo Monetario Internacional, en una conferencia empresarial en Londres el año pasado, citó al autor del Capital de que "el capitalismo lleva las semillas de su propia destrucción", y señaló que en tiempos recientes el capitalismo "se ha caracterizado por el 'exceso'", lo cual no sólo llevó a la destrucción masiva de valor durante la gran recesión, sino también está asociado con "el alto desempleo, tensiones sociales y una creciente desilusión política". Agregó que esto ha reducido "la confianza en líderes, en instituciones y en el libre mercado".

No es la única voz de alarma. Multimillonarios como George Soros y Warren Buffett han repetido que el "exceso" y las consecuencias de la desigualdad ponen en jaque el juego capitalista (algunos conservadores los han acusado de traidores a su clase por atreverse a decirlo). Algunos empresarios y financieros también se han sumado, y todos ahora hablan de la urgencia de la "inclusión" de las masas (bueno, no de todas, tampoco hay que exagerar).

No se refieren sólo a los efectos de todo esto, ya tan documentado, en lo que aún se llama tercer mundo, sino dentro de los países supuestamente "avanzados", cuyas consecuencias están a la vista en Europa y Estados Unidos. Aquí, en el país más rico de todos, a pesar de una recuperación económica de cinco años que generó 11 millones de empleos (aunque muchos de salarios inferiores), para la abrumadora mayoría los ingresos se han mantenido estancados, mientras el uno por ciento más rico concentra cada vez más riqueza. Eso después de que en la gran recesión se perdieron 8 millones de empleos y millones más perdieron sus casas y sus ahorros, todo gracias a algunos de los maestros del universo reunidos en Davos y sus cómplices políticos en Washington.

Son los mismos que promueven políticas donde siempre hay dinero para la muerte (las operaciones bélicas y gastos de "seguridad nacional" siguen al alza), pero no para la vida. Por primera vez en 50 años, la mayoría de los estudiantes en las escuelas públicas de Estados Unidos viven en la pobreza. No hay fondos suficientes, dicen, para otorgar vivienda, alimento y salud para todos en el país más rico del mundo, donde casi 16 millones de niños viven en hogares con insuficiencia alimentaria (cifra que creció de 12.4 millones en 2008, cuando se inició la presidencia de Obama), y una cifra récord de familias sin techo. Todo esto con gobiernos republicanos y demócratas, o sea, resultado de un consenso bipartidista. Y aun así insisten en que el libre mercado, la libre empresa, el libre comercio y otras "libertades" son la solución.

"Estimado capitalismo: no son ustedes, somos nosotros. Es broma. Sí, son ustedes", se lee en una pancarta, en una manifestación contra la concentración de la riqueza.

Tal vez desde la cuna de la democracia occidental llegue la respuesta: un movimiento de solidaridad social en el cual la gente atiende a la gente, sin pedir permiso, sin jerarquías que giran órdenes, sin tecnócratas. The Guardian reporta un extraordinario panorama de cientos de proyectos ciudadanos, clínicas médicas, centros de educación, cooperativas de trato directo entre granjeros y consumidores (los granjeros ganan 25 por ciento más y el consumidor paga 25 por ciento menos al marginar a los supermercados) y asesoría legal–, que han surgido de los escombros de la devastación provocada por las políticas de austeridad y que impulsan un resurgimiento de la izquierda política que esta, según resultados preliminares, por tomar las riendas del país de Platón y Sócrates.

Uno de los participantes cuenta que el movimiento de solidaridad griego promueve "un sentido diferente de lo que debería ser la política; una política de abajo hacia arriba, que empieza con las necesidades reales de la gente. Es una crítica práctica a la política vacía, de arriba abajo, representativa, que aplican nuestros partidos políticos. De hecho, es de cierta manera un nuevo modelo. Y funciona".

Fue en Grecia donde se originó la palabra "democracia", concepto que parece no formar parte del menú en las mesas de lujo en Davos y Washington ya que, aparentemente, les causa indigestión a los maestros del universo.

"Los ricos harán cualquier cosa por los pobres, todo menos bajarse de sus espaldas": León Tolstoi (aunque frecuentemente se atribuye a Carlos Marx).

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Miércoles, 21 Enero 2015 06:04

El optimismo de Davos se evapora

El optimismo de Davos se evapora

Año tras año, los responsables del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) se empeñan en mirar al futuro y dar carpetazo definitivo a la crisis, pero el pasado regresa tozudo. Los organizadores del Foro que se reúne desde hace 45 años en la estación de esquí de Davos (Suiza) convocan en esta ocasión a más de 2.500 participantes a definir "El nuevo contexto global", pero el escenario que empieza a dibujarse este 2015 se parece sospechosamente al pasado no necesariamente cercano. Es "el regreso al futuro" en palabras de Nariman Behravesh, economista jefe de la firma de la empresa de análisis y estrategia IHS. "Muchas de las tendencias que observamos nos recuerdan a las de los años 80 y 90. EE UU es, de nuevo, la locomotora económica mundial. El dólar vuelve a ser la moneda fuerte. La producción petrolera estadounidense está a punto de ser la mayor del mundo", sostiene Behravesh.


Pero buena parte de las esperanzas de 2014 se han evaporado y con ellas el optimismo que mostraban los directivos empresariales sobre la economía mundial. La encuesta mundial de PwC entre los consejeros delegados de más de 1.300 empresas de todo el mundo revela que solo el 37% de los directivos espera una mejora de la situación económica mundial, lejos del 44% del año pasado, y un 17% estima que la actividad mundial caerá, el doble que hace un año. Los ejecutivos españoles son más optimistas que la media: un 39% cree que la situación mejorará, pero el dato también empeora sensiblemente respecto a 2014 (50%). La mayoría, sin embargo, dentro y fuera de España confía en que sus compañías aumentarán ingresos y empleos.


"La encuesta viene a constatar que nos encontramos ante un escenario económico distinto al que hemos conocido hasta ahora y en el que se conjugan cifras de crecimiento a nivel global con grandes oportunidades de negocio y acontecimientos disruptivos", sostiene el presidente de PwC, Carlos Mas, en la nota del informe. Deben ser esas oportunidades de negocio, y quizás también la mejora de la economía española, las que han devuelto a los ejecutivos españoles a Davos, que en esta edición configuran el mayor número desde que estalló la crisis.


Las esperanzas puestas en una pujante recuperación mundial no se han materializado. Las señales de la "dramática" mejora que anticipaba Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, en este mismo foro hace un año no solo no se han hecho realidad sino que la entidad se halla en vísperas de una de expansión del balance, seis años después de que la Reserva Federal abriera camino. La brecha entre los grandes bancos centrales se agranda y esas tensiones se empiezan a reflejar en el mercado de divisas, a la espera del próximo movimiento después de que el Banco Nacional de Suiza desligara por sorpresa el franco del euro. "La Reserva Federal, el Banco de Inglaterra y el Banco de Canadá subirán probablemente los tipos de interés este año, aunque de forma modesta. Mientras, el BCE, el Banco de Japón y el Banco de China proporcionarán más estímulo a sus economías, en algunos casos mucho más", advierte IHS en un informe presentado este martes en Davos.


Los riesgos geopolíticos han pasado a ocupar un lugar prioritario en la agenda y solo un coste de la energía sensiblemente más barato permite entrever cierto crecimiento fuera de Estados Unidos. El informe de Riesgos Globales que cada año elabora el WEF alerta de que la mayor amenaza a la estabilidad mundial en los próximos 10 años procede viene de los conflictos internacionales. "Los riesgos geopolíticos habían desaparecido del mapa de riesgos en los últimos cinco años y vuelven con fuerza", subraya el informe.

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