Canibalismo entre algunas células cancerosas propicia nuevos tumores tras quimioterapia

Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Tulane, en Estados Unidos, descubrieron que algunas células cancerosas sobreviven a la quimioterapia al comerse las células tumorales vecinas.

El estudio, que se publica en el Journal of Cell Biology, sugiere que este acto de canibalismo proporciona a esas células la energía que necesitan para mantenerse con vida e iniciar una recaída tumoral después de completar el tratamiento.

Los medicamentos de quimioterapia, como la doxorrubicina, matan las células cancerosas al dañar su ADN, pero las que sobreviven al tratamiento inicial pronto pueden dar lugar a tumores recurrentes.

Este es un problema particular en los cánceres de seno que retienen una copia normal de un gen llamado TP53.

En lugar de morir en respuesta al daño del ADN inducido por la quimioterapia, esas células cancerosas generalmente dejan de proliferar y entran en un estado latente, pero metabólicamente activo conocido como senescencia.

Otros factores

Además de sobrevivir a la quimioterapia, esas células producen grandes cantidades de moléculas inflamatorias y otros factores que pueden promover el crecimiento del tumor. Por tanto, los pacientes con cáncer de mama tratados con quimioterapia con genes TP53 normales son propensos a recaer y tienen tasas bajas de supervivencia.

"Comprender las propiedades de esas células es extremadamente importante", señaló Crystal A. Tonnessen-Murray, investigadora posdoctoral en el laboratorio de James G. Jackson en la Facultad de Medicina de la Universidad de Tulane.

Tonnessen-Murray y sus colegas descubrieron que, luego de la exposición a la doxorrubicina u otros medicamentos de quimioterapia, las células de cáncer de mama que se vuelven senescentes con frecuencia engullen a las enfermas vecinas.

Los investigadores observaron este comportamiento no sólo en las células cancerosas cultivadas en el laboratorio, sino también en los tumores que crecen en ratones.

Detectaron que las células de cáncer de pulmón y hueso también engullen a sus vecinas después de volverse senescentes.

Tonnessen-Murray y sus colegas hallaron que las células cancerosas senescentes activan un grupo de genes que normalmente tienen actividad en los glóbulos blancos que comen los microbios invasores o los desechos celulares.

Las células cancerosas senescentes que engulleron una célula vecina sobrevivieron en cultivo durante más tiempo que las que no lo hicieron.

"La inhibición de este proceso puede proporcionar nuevas oportunidades terapéuticas, porque sabemos que son los pacientes con cáncer de mama con tumores que sufren senescencia mediada por TP53 en respuesta a la quimioterapia los que tienen tasas bajas de supervivencia", afirmó Jackson.

El calentamiento global es más rápido de lo previsto

Las emisiones de gases de efecto invernadero producidas por los combustibles fósiles están calentando la superficie de la Tierra más rápidamente de lo previsto, según nuevos modelos de proyección llamados a reemplazar las herramientas actuales de la ONU.

En 2100, al ritmo actual de emisiones, la temperatura media podría aumentar entre 6,5 y 7 ºC respecto de los niveles preindustriales, según dos modelos presentados este martes por sendos centros de investigación de referencia en Francia. Esto supone hasta 2 ºC más de lo que previó el Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) en su Quinto Informe de Evaluación de 2014.

Los nuevos cálculos también apuntan a que los objetivos del Acuerdo de París de limitar el cambio climático a un aumento "bien inferior" a los 2º C y a 1,5 ºC de ser posible, serán todavía más difíciles de alcanzar.

"Con nuestros dos modelos, vemos que el escenario (...) que nos permitiría permanecer bajo los 2 ºC no nos sirve", dijo Olivier Boucher, director de investigación del Centro Nacional de Investigaciones Científicas de Francia (CNRS, por sus siglas en francés). Con un calentamiento de apenas +1 ºC hasta ahora, el mundo ya está sufriendo olas de calor más intensas, sequías, inundaciones, entre otros fenómenos extremos. El informe se basa en las simulaciones de varios escenarios socioeconómicos, desarrolladas por climatólogos, oceanógrafos, especialistas de la atmósfera y de cálculo, cuyas conclusiones contribuirán al sexto informe del IPCC, anunciado para 2021. Los nuevos modelos presentados por el Centro Nacional de Investigaciones Meteorológicas y el Instituto Pierre-Simon Laplace de Francia, forman parte de una nueva generación de sistemas que servirán como base para elaborar el próximo gran informe del IPCC en 2021.

Puntos de inflexión

Uno de los hallazgos clave de estos dos modelos es que el aumento de los niveles de CO2 en la atmósfera calentará la superficie de la Tierra más fácilmente de lo que habían previsto los anteriores cálculos. Los modelos franceses son los primeros en publicarse, pero los demás están llegando a la misma conclusión, incluidos los "más respetables de todos los que presenta Estados Unidos y del Met Office", la agencia meteorológica británica, según Boucher.

"Un calentamiento más acentuado nos dará menos tiempo para adaptarnos y hará más probable que alcancemos los 'puntos de inflexión', como el derretimiento del permafrost, lo que acelerará el cambio climático", escribieron este año en un blog Boucher y otros dos científicos británicos, Stephen Belcher, del Met Office, y Rowan Sutton, del Centro Nacional de Ciencia Atmosférica británico.

Entre un tercio y 99% de la capa superior del permafrost podría fundirse en 2100 si no se frena la contaminación por CO2, soltando en el aire miles de millones de toneladas de gases de efecto invernadero, según el borrador de un informe del IPCC sobre océanos.

"Desafortunadamente, nuestro fracaso global a la hora de implementar acciones eficaces (...) en las últimas décadas nos ha dejado en una situación en la que lo que debemos hacer para mantener el calentamiento a un nivel seguro es extremadamente simple", dijo Joeri Rogelj, profesor asociado del Imperial College de Londres y colaborador del IPCC. "Las emisiones globales de efecto invernadero deben declinar hoy en vez de mañana y las emisiones de CO2 deben reducirse a cero neto", concluyó.

Escenarios socioeconómicos

Los científicos lo achacan a una reacción más fuerte sobre el clima del aumento de gases invernaderos de lo que mostraba el estudio anterior. "Según el escenario más pesimista (crecimiento económico rápido alimentado por energías fósiles), el aumento de la temperatura media global alcanzaría los 6 o 7 grados centígrados en 2100, y superaría en más de un grado a las estimaciones precedentes", establecen.

Tan solo uno de los escenarios socioeconómicos, el de un panorama de cooperación internacional que dé prioridad al desarrollo sostenible, lograría cumplir con el objetivo de que el calentamiento se limite a 2 grados para esa fecha.

Los modelos de simulación climática utilizados han sido aplicados en Europa y en el Océano Índico, donde los expertos han logrado representar de manera más realista fenómenos como olas de calor o ciclones. Los datos se han obtenido también gracias a las mejoras técnicas, como una resolución espacial más precisa o el modelado de distintos sectores del sistema climático (el océano, la atmósfera, los glaciares, etc.).

Las simulaciones han permitido además estudiar con mayor fiabilidad las condiciones climáticas de Francia y Europa occidental en los últimos años, donde los científicos han constatado que las olas de calor son cada vez más frecuentes y que han aumentado de manera evidente en las últimas décadas. Confirman además que, independientemente del escenario socioeconómico utilizado, las olas de calor continuarán en las décadas siguientes.

Publicado enMedio Ambiente
Las personas con trastornos psíquicos no somos más violentas que el resto

Como persona con un diagnóstico psiquiátrico severo, me veo obligada a hacer algunas puntualizaciones al artículoCuando cuidar cuesta la vida, de Itziar Gandarias y Amaia Zufia, publicado en El Salto. El artículo trata de una madre de 72 años que murió asesinada a manos de su hijo de 45 el pasado 23 de agosto en el barrio de Iturrama de Pamplona. El hijo que mató a la madre lo hizo, al parecer, afectado por un brote psicótico de la esquizofrenia paranoide que tiene diagnosticada, por lo que, a partir de ahí, concluyen que cuidar de una persona con problemas de salud mental es deporte de alto riesgo y pasan a indicar cómo se deberían afrontar los cuidados desde una perspectiva feminista.

No es de rigor que se haya puesto tanto el foco en que el asesino tiene un diagnóstico psiquiátrico. Porque ello lleva a pensar que las personas con trastornos psíquicos somos más violentas que el resto, y nada más alejado de la realidad. La OMS ha desmentido hasta la saciedad que las personas que tenemos un sufrimiento psíquico extremo tendamos a la violencia y a la agresividad más que la población que no lo padece.

El porcentaje de personas violentas entre las diagnosticadas no es mayor que entre las que no han sido psiquiatrizadas nunca. Y, sin embargo, en el texto, sin manejar datos estadísticos que lo avalen, se incide una y otra vez en que el peligro y el riesgo, el horror más espantoso, se debe al hecho de que se trate de una persona con problemas de salud mental, como si los “cuerdos” no mataran.

Somos conscientes de que nuestro trastorno puede provocar a veces un gran impacto en quienes nos cuidan y de que familias y profesionales padecen a veces unas cotas de incertidumbre, temor y dolor elevadísimas. También sabemos que es labor de las instituciones sacar al entorno más próximo de la orfandad y la falta de conocimiento para dotarlo de los medios necesarios para poder transformar su papel doliente en un factor positivo en la recuperación de la salud.

Pero con todo, el planteamiento que convierte a las personas diagnosticadas en seres con los que hay que tener una continua prevención y estar en alerta permanente resulta tremendamente dañino para quienes padecemos sufrimiento psíquico, porque contribuye a mantener y perpetuar el estigma que tanto daño nos hace como seres humanos individuales y como colectivo.

No somos muchas las personas que contamos con naturalidad que nos han diagnosticado una esquizofrenia, fobias, un trastorno bipolar o un trastorno obsesivo-compulsivo —por citar sólo algunos diagnósticos— pero, sin embargo, los trastornos severos crónicos afectan al 9% de la población. Más que los casos de cáncer. Y, pese a lo abrumador de la cifra, vivimos escondidas y marginadas porque, en el mejor de los casos, se nos ve como personas diferentes, distintas, y provocamos como mínimo prevención.

Es una actitud prejuiciosa que nos hace mucho daño, porque somos personas más frágiles, más necesitadas; nos encontramos en peor situación para relacionarnos y tenemos peores condiciones psíquicas. Además, el prejuicio de la peligrosidad social no sólo provoca desprotección y sufrimiento, sino que conduce también muchas veces a una vulneración intolerable de nuestros derechos, que se ven cuestionados, cuando no suprimidos, solo por causa de nuestro diagnóstico.

Por otra parte, sin desdeñar en absoluto el planteamiento feminista, es importantísimo señalar que hay también otras voces que deben ser escuchadas a la hora de establecer una estrategia para los cuidados. Es la voz de las propias personas diagnosticadas, que reivindicamos nuestro derechos a participar en la toma de decisiones que afectan a nuestra salud. Sabemos mejor que nadie lo que nos viene bien y lo que nos viene mal. Y no queremos nada sobre nosotras sin nosotras.

Por eso consideramos que debemos ser parte activa del proceso que se ponga en en marcha para mejorar las condiciones de vida tanto de cuidadores y cuidadoras como de nuestras propias vidas. No olvidemos que quienes cuidan de las personas con diagnósticos severos sufren mucho, pero no hay ninguna duda de que quienes padecemos el trastorno psíquico sufrimos mucho más. Ojalá que en el futuro para defender los derechos de un colectivo maltratado no caigamos sin querer en la trampa de maltratar a otros colectivos todavía más discriminados y vulnerables.

Por Asun Lasaosa Zazu


publicado

2019-09-12 06:43

Miércoles, 11 Septiembre 2019 05:48

Las inyecciones van a pasar a la historia

Mariano Correa, Investigador Principal del Conicet en la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC)

Mariano Correa, investigador del Conicet en la Universidad Nacional de Río Cuarto, descubrió con su equipo una molécula "taxi" que resiste la digestión y puede llevar medicinas a zonas específicas para un tratamiento.

 

“A Macri le da lo mismo, pero todo lo que logramos fue a partir de conocimiento 100% argentino”, dice Mariano Correa, Investigador Principal del Conicet en la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) y referente del proyecto. A partir de los avances logrados junto a su equipo interdisciplinario de expertos, las vacunas podrían comenzar a suministrarse por vía oral y dejar atrás a las dolorosas inyecciones. Se trata, a todas luces, de un auténtico giro copernicano que podría transformar para siempre los tratamientos de enfermedades como el cáncer y la diabetes. Tras 20 años de investigación sostenida y, pese a los serios retrocesos presupuestarios en el área de CyT, los científicos argentinos continúan pateando el tablero con aplicaciones en el campo de la salud que, en un futuro cercano, podrían mejorar de manera notable la calidad de vida de los pacientes. A continuación, este especialista en nanomedicina, explica en qué consiste el hallazgo y qué falta para que llegue a los consultorios.

-¿De qué va el hallazgo?

-Luego de 20 años de trabajo y, tras analizar durante mucho tiempo moléculas anfifílicas –aquellas que poseen un extremo hidrofílico (soluble en agua) y otro hidrófobo (rechaza el agua)– dimos con una que demostró un comportamiento particular, que nos llamó mucho la atención. Al comenzar a estudiar sus propiedades en agua advertimos que formaban vesículas de manera espontánea. Es decir, formaban “taxis” cuyas estructuras no eran atacadas ni desarmadas por los ácidos del estómago.

-¿Taxis?

-Claro, como son sistemas estables las vesículas pueden ser pensadas como si fueran vehículos. Taxis que transportan pasajeros (medicamentos) que se introducen en el organismo y se dirigen hacia un punto preciso en que queremos que desciendan. En una terapia contra el cáncer, por ejemplo, estos pasajeros bajan del medio de transporte para actuar sobre las células malignas. Todo el arsenal de drogas acumulado se vierte sobre esa región del cuerpo sin intoxicar a todo lo demás.

-Siguiendo con la analogía, ¿de qué manera estos pasajeros –las drogas– saben cuando deben bajarse del vehículo y actuar?

-Ello se vincula directamente con la ingeniería mediante la cual diseñamos los sistemas. El tumor, para seguir con el caso, tiene muchas diferencias respecto de las células normales. Suele generar entornos más ácidos, entonces, uno podría perfectamente indicarle al taxi que cuando llegue a una zona con un determinado pH se libere. O bien, usualmente, también presentan niveles más altos de temperatura; por ello, es posible diseñar transportadores termosensibles que detecten cuando el móvil atraviesa regiones que superan el calor normal del cuerpo (36°) para largar los fármacos.

-Y además de llegar al sitio preciso sin problemas, el punto más importante es que estas vesículas no se desintegren cuando ingresan en el organismo…

-A diferencia de los fosfolípidos (de uso tradicional en los laboratorios) que son atacados y vencidos por medios ácidos cuando arriban al estómago, las que descubrimos resisten. Una vez que nos dimos cuenta de esta propiedad de las vesículas lo primero que hicimos fue comprobar que no fueran tóxicas. Una tesista del equipo lo chequeó mediante su tesis doctoral y a partir de allí empezamos a pensar en la posibilidad de generar una terapia oral para personas insulinodependientes. Precisamente, las variantes que se habían manejado (y aún se manejan) no funcionaban porque la insulina es sumamente sensible al medio en que se disuelve y pierde sus capacidades para controlar los niveles de glucosa en sangre.

-Es por eso que los pacientes la reciben mediante inyecciones.

-Claro, hasta ahora nadie la ingiere porque pierde el efecto. Por ello, desde nuestro laboratorio logramos encapsular insulina en las vesículas y comprobamos que eran resistentes en el estómago por un tiempo suficiente para hacer efecto (una hora y media). Esto significa que atraviesan sin modificaciones el tracto intestinal y llegan al torrente sanguíneo. Hicimos las pruebas en roedores y les aplicamos las vesículas con insulina a través de los distintos métodos.

-¿Y qué resultados obtuvieron?

-En ambos métodos (inyecciones y vía oral) los niveles de glucosa disminuyeron. Ello nos indicó que, efectivamente, en un futuro sería posible suministrar la insulina por vía oral y reemplazar a los dolorosos pinchazos. Asimismo, también hemos desarrollado una línea para suministrar fármacos mediante la piel, a través de lo que se conoce como nanogeles. Algo similar a lo que ocurre con los parches de nicotina para aquellos individuos que quieren dejar de fumar. En este caso, logramos comprobar que las vesículas además son deformables; se las ingenian para poder atravesar el estrato corneo (la capa más superficial de la piel) y desembocar en la sangre. Con lo cual llegamos a la conclusión de que las drogas podrían llegar a su objetivo en el organismo mediante vía tópica. Los tratamientos contra el cáncer, en el mediano plazo, podrían llegar a emplear una quimioterapia que utilice parches para la piel en vez de inyecciones.

-¿Cuáles son los próximos pasos? ¿Cuándo estarán disponibles para los pacientes?

-Los ensayos clínicos deben realizarse en laboratorios certificados por ANMAT, de modo que estamos a la espera de que alguna empresa se interese en nuestros desarrollos para comenzar a pensar en una escala industrial. Para todo se necesita dinero que, como todos sabemos muy bien, no está disponible para las actividades relacionadas a la ciencia, la tecnología y la educación. Todo nuestro trabajo ha sido realizado en base a subsidios obtenidos en organismos estatales.

-¿Cómo es la situación actual?

-Hoy estamos en la lona: los privados no se interesan por la ciencia local y el gobierno entrega poco dinero y a cuentagotas. Para disfrazar esta situación se ha promovido, a través de los medios masivos adeptos, una rivalidad históricamente saldada entre ciencia básica y aplicada, cuando nosotros sabemos bien que no existe esta controversia. Es imposible aplicar algo si no se comprende primero. A Macri le da lo mismo, pero todo lo que logramos fue a partir de conocimiento 100% argentino.

Las bebidas azucaradas aumentan el riesgo de muerte prematura

Estudio asocia el consumo de esos productos con el peligro de padecer enfermedades circulatorias, males digestivos y Parkinson

El consumo de bebidas azucaradas y el riesgo de sufrir una muerte prematura vuelven a estar asociados. El más amplio estudio hecho hasta la fecha en Europa, publicado hace poco en la revista JAMA Internal Medicine, indica que beber a diario dos vasos o más de cualquier tipo de refresco tiene 17 por ciento de mayor posibilidad de fallecer que los que toman un vaso o ninguno al mes.

Realizado en 10 países europeos, entre ellos España, Reino Unido, Dinamarca, Francia y Grecia, el Estudio Prospectivo Europeo sobre Dieta, Cáncer y Salud (EPIC, por sus siglas en inglés) analiza datos de más de 450 mil personas, reclutadas entre 1992 y 2000, de una edad promedio de alrededor de 50 años, fueron observados durante un promedio de 16 años.

Antes del estudio, a cada participante se le tomó una muestra de sangre y se le hizo llenar un cuestionario sobre su estilo de vida, en el que se le preguntaba sobre aspectos como el ejercicio, el tabaquismo y su peso, además de su dieta y nutrición. El trabajo excluyó a los sujetos que habían reportado que padecían cáncer, diabetes y problemas cardiovasculares.

Resultados

El EPIC, firmado por medio centenar de científicos, señala que durante el estudio 41 mil 600 muertes fueron registradas. De los que tomaban menos de un vaso de bebida azucarada al mes, 9.3 por ciento fallecieron; mientras los decesos de quienes consumían a diario medio litro o más de estos líquidos, fueron 11.5 por ciento.

Aunque el consumo de bebidas azucaradas ha sido asociado a problemas de salud como la obesidad, los investigadores que trabajaron en EPIC afirman que eso no explica completamente el vínculo entre una alta ingesta de esas bebidas y un elevado riesgo de muerte.

Cuando el equipo de científicos revisó las causas específicas de deceso, encontraron que el consumo frecuente de bebidas endulzadas artificialmente lleva también a un mayor riesgo de padecer enfermedades circulatorias; las azucaradas fueron asociadas con males digestivos y con el aumento en el peligro de padecer Parkinson.

Si bien los expertos señalan que dicho estudio no puede probar que las bebidas azucaradas conducen a un mayor riesgo de muerte, sí indican que el EPIC respalda los recientes esfuerzos para reducir la ingesta de refrescos, como son los impuestos que algunos países han comenzado a aplicar a esos productos.

En México dicho impuesto se aplica desde 2014. De acuerdo con un artículo publicado en el Sistema de Centros Públicos de Investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), se consume un promedio de 137 litros de refresco por persona al año, mientras en Francia la ingesta es de 37 litros.

El año en que se aplicó el impuesto, el consumo se redujo entre 6 y 12 por ciento.

Aunque la idea de estos impuestos es reducir la ingesta de esos productos, los investigadores señalan que la mejor alternativa para mantener una vida sana es beber agua.

Publicado enSociedad
El cáncer es ya principal causa de muerte en los países de altos ingresos

Londres. El cáncer superó a las enfermedades cardiacas como la principal causa de muerte en los países ricos y podría convertirse en la mayor del mundo en pocas décadas si persisten las tendencias actuales, señalaron investigadores este martes.

Los científicos afirmaron que los hallazgos, publicados en The Lancet, mostraban evidencia de una nueva "transición epidemiológica" global entre diferentes tipos de enfermedades crónicas.

La enfermedad cardiovascular sigue siendo la principal causa de muerte en el mundo entre los adultos de mediana edad –40 por ciento de todos los decesos–, pero ese ya no es el caso en los países de altos ingresos, donde el cáncer ahora mata al doble de personas que las afecciones al corazón, indicaron.

"Nuestro informe encontró que el cáncer fue la segunda causa más común de muerte en todo el mundo en 2017, representando 26 por ciento de todos los fallecimentos", indicó Gilles Dagenais, profesor de la Universidad Laval de Quebec en Canadá, quien codirigió el trabajo.

"Pero a medida que las tasas (de enfermedades cardiacas) continúan disminuyendo, el cáncer podría convertirse en la principal causa de muerte en el mundo, dentro de sólo unas décadas", advirtió.

Afecciones cardiovasculares

Según los investigadores, de unas 55 millones de muertes en el mundo en 2017, alrededor de 17.7 millones se debieron a enfermedades cardiovasculares, un grupo de afecciones que incluyen insuficiencia cardiaca, angina, infarto y accidente cerebrovascular.

Alrededor de 70 por ciento de los casos de muertes por problemas cardiovasculares se deben a riesgos modificables como presión arterial y colesterol altos, dieta, tabaquismo y otros factores de estilo de vida.

En los países de altos ingresos, el tratamiento común con estatinas a fin de reducir el colesterol y medicamentos para la presión arterial ha ayudado a disminuir drásticamente las tasas de enfermedad cardiaca en las décadas pasadas.

El equipo de Dagenais explicó que sus hallazgos sugieren que las tasas más altas de muertes por enfermedades cardiacas en los países de bajos ingresos pueden deberse principalmente a una menor calidad de la atención médica.

La investigación encontró que las tasas de primera hospitalización y el uso de medicamentos para enfermedades cardiacas fueron sustancialmente menores en los países más pobres y de ingresos medios que en los ricos.

Las naciones analizadas incluyeron a Argentina, Bangladés, Brasil, Canadá, Chile, China, Colombia, India, Irán, Malasia, Pakistán, los territorios palestinos, Filipinas, Polonia, Arabia Saudita, Sudáfrica, Suecia, Tanzania, Turquía, Emiratos Árabes Unidos y Zimbabue.

Un juez ordena a Johnson & Johnson pagar 515 millones por su papel en la crisis de los opioides

En un fallo histórico, un juez de Oklahoma ha condenado este lunes a Johnson & Johnson a pagar 572 millones de dólares (515 millones de euros) por su responsabilidad en la crisis de los opioides, que se han cobrado miles de vidas en el Estado en la última década. Este es el primer caso estatal por opioides que llega a juicio, por lo que la decisión del magistrado del distrito de Cleveland, Thad Balkman, es vista como un precedente para los cerca de 2.000 demandantes -ciudades y condados- que presentaron una demanda colectiva ante un juez federal en Ohio. Además, 40 Estados están liderando batallas legales similares. El gigante farmacéutico negó haber actuado mal y adelantó que apelará el fallo.

"Hemos demostrado que J&J fue la causa principal de esta crisis de opioides", dijo Brad Beckworth, el abogado principal de Oklahoma. “Ganó miles de millones de dólares en un período de 20 años. Siempre han negado la responsabilidad y, al mismo tiempo, dicen que quieren marcar la diferencia para resolver este problema. Así que hagan lo correcto: paguen la multa”, agregó. Más de 6.000 ciudadanos de Oklahoma han muerto por sobredosis de analgésicos desde el 2000. En los documentos judiciales el Estado sostuvo que el número de recetas de opioides dispensados por las farmacias llegó a 479 cada hora en 2017.

En la demanda presentada en 2017 por el fiscal general de Oklahoma, el republicano Mike Hunter, acusó a las compañías farmacéuticas y sus subsidiarias (J&J, Purdue Pharma y Teva) de causar un “perjuicio público” al lanzar una campaña de marketing agresiva y engañosa que exageraba la efectividad de los medicamentos para tratar el dolor crónico y subestimaba el riesgo de adicción. Hunter apuntó a J&J como la compañía “líder” del engaño, que actuó motivada por “la codicia”. La millonaria multa que deberá pagar la farmacéutica será destinada a ayudar a disminuir el problema en los próximos años.

Las otras dos compañías farmacéuticas, Purdue Pharma y Teva, llegaron a acuerdos extrajudiciales con las autoridades locales en mayo, por un valor de 270 millones de dólares y 85 millones, respectivamente.

Pero J&J no abandonará la batalla legal. Los abogados de la compañía han sostenido que forman parte de una industria legal y altamente regulada, sujeta a una estricta supervisión federal, incluida la Agencia de Control de Drogas de EE UU y la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA). El abogado principal, Larry Ottaway, dijo durante los argumentos finales del juicio de siete semanas que los medicamentos opioides satisfacen una necesidad: abordar el dolor crónico que afecta a miles de residentes de Oklahoma todos los días. Más de 400.000 personas han muerto por sobredosis de analgésicos, heroína y fentanilo ilegal desde 1999.

Por Antonia Laborde

Washington 27 AGO 2019 - 03:09 COT

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La ayahuasca se abre camino en Occidente como cura de adicciones y depresión

Utilizada por comunidades indígenas amazónicas desde hace milenios, el potencial terapéutico de la ayahuasca comienza a abrirse camino en Occidente.

 

Yagé, nixi pae, natema, kamarampi, capi, marirí, daime, bejuco del alma, hoasca o shillinto son solo diez de los al menos 42 nombres documentados que recibe el brebaje amazónico comúnmente conocido como ayahuasca. Etimológicamente, en lengua quechua —aya (muerto, espíritu) y waska (soga, cuerda)— significa “soga o liana de los muertos” porque, para los nativos amazónicos, la ayahuasca permite que el espíritu salga del cuerpo sin que este muera. Considerada una planta de poder por tribus y comunidades indígenas del Amazonas, ha sido utilizada con fines religiosos y visionario-curativos por chamanes desde hace cientos de años. Ahora, la investigación médica con ayahuasca ha cogido fuerza en Occidente, aunque sigue siendo vista con recelo por la comunidad médica internacional.

La ayahuasca es una bebida psicoactiva vegetal obtenida por la decocción de dos tipos de plantas: la Banisteriopsis caapi —una liana conocida comúnmente también como ayahuasca— y la Psychotria viridis —chacruna, un arbusto de la familia del café que contiene DMT, la sustancia visionaria—. Ingeridas por vía oral de forma independiente no producen ninguna alteración en el organismo, pero la combinación de ambas posibilita el efecto enteógeno de la bebida. El término enteógeno significa “la experiencia de Dios dentro de mí” y hace referencia a la dimensión espiritual a la que puede transportar la ayahuasca.

Hace cientos de años, las comunidades del Amazonas supieron combinar ambas plantas para que su decocción resultase efectiva. “Este sofisticado descubrimiento indígena solo ha sido desvelado por la ciencia moderna recientemente, durante los años 80 del pasado siglo”, tal y como se explica en el Informe Técnico sobre la Ayahuasca elaborado por el Centro Internacional para los Servicios, Investigación y Educación Etnobotánica (ICEERS, en sus siglas en inglés), una organización sin ánimo de lucro que se dedica, entre otras cosas, a integrar la ayahuasca y otras plantas tradicionales como herramientas terapéuticas en Occidente.

Ha sido en España, concretamente a manos del doctor Jordi Riba y su equipo del Hospital Sant Pau de Barcelona, donde se ha despejado la incógnita de las áreas cerebrales implicadas en los efectos de la ayahuasca en humanos. “Mediante la técnica SPECT [técnica médica de tomografía que utiliza rayos gamma], evaluamos los cambios de flujo sanguíneo en el cerebro durante los efectos agudos”, explica Riba. El trabajo del equipo de Riba en consumidores habituales de ayahuasca ha demostrado que estos presentan diferencias en la estructura cerebral en comparación con los no consumidores: “No se trataba de déficits cognitivos ni psicopatologías, sino de aspectos psicológicos positivos como una mayor integración en su entorno social y una mayor espiritualidad”. 

Tratamiento para depresiones

Los objetivos de la investigación médica los expone el doctor José Carlos Bouso: “Conocer mejor los mecanismos psicológicos en personas que toman ayahuasca con fines terapéuticos”. Psicólogo clínico y doctor en farmacología, Bouso está especializado en drogas de síntesis y de uso transcultural. Durante seis años formó parte del equipo de Riba y ahora dedica su actividad a la fundación ICEERS. “Otro de nuestros objetivos es conocer la eficacia de la ayahuasca en los trastornos adictivos o depresivos, los trastornos de ansiedad o incluso enfermedades médicas de tipo neuroinflamatorio”, explica.

Es en el área de los trastornos depresivos donde hay más evidencias de los beneficios terapéuticos de la ayahuasca: “Hemos demostrado efectos prometedores en el tratamiento de la depresión mayor con ayahuasca”, explica Riba. El doctor ha colaborado recientemente en el primer estudio que ha demostrado los “rápidos y sostenidos” efectos antidepresivos de la ayahuasca en pacientes resistentes a otros tratamientos. “La experiencia con ayahuasca, de marcado carácter emocional, modifica la actividad eléctrica y el flujo sanguíneo en áreas que están implicadas en el procesamiento de las emociones y la memoria”. Esto se traduce en una mayor actividad del sistema límbico del cerebro, la parte encargada de procesar las emociones, los comportamientos y la memoria.

“Durante los efectos es muy habitual recuperar recuerdos que marcaron a la persona emocionalmente. Creemos que esta revisión autobiográfica puede ser útil para replantearse, por ejemplo, conductas automáticas y autodestructivas como son el consumo de sustancias adictivas. Tenemos recogida información de un número no despreciable de personas que consiguieron abandonar consumos crónicos de cocaína y heroína con la ayuda de la ayahuasca”, cuenta Riba.  

Replantear el concepto de “droga”

Una droga es, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “cualquiera sustancia que provoque una alteración del natural funcionamiento del sistema nervioso central del organismo y que, además, sea susceptible de crear dependencia”. Este concepto presenta una dualidad que explica el doctor Fericgla: “Naturalmente que la ayahuasca es una droga; ahora bien, si se habla de drogas adictivas, la ayahuasca no entra dentro de esa clasificación”. Doctor en antropología cultural y pionero europeo en psicoterapia con ayahuasca, Fericgla piensa que el término de droga ha perdido su sentido hoy en día. “A menudo se habla de drogas adictivas para referirse a las sustancias prohibidas pero (…) ni el LSD ni el MDMA ni la ayahuasca son adictivas”, aclara Fericgla. Todas ellas tienen usos terapéuticos que, tanto por prohibición legal como por sus usos lúdicos, han caído en la estereotipación.

El doctor explica que los neurolépticos, ansiolíticos y antidepresivos que se venden en farmacia también son drogas, “y estas sí son de abuso, ya que generan dependencia”. El problema de este tipo de fármacos como el Prozac o el Valium es, como explica Guillem Crespí, psiquiatra del Hospital de Muro, “que a veces se aplican en enfermedades cuya curación completa ni se plantea, sino que lo que se busca es paliar síntomas”. Teresa Mateus, neuróloga del mismo hospital, está de acuerdo: “Habría que investigar más para llegar a la raíz de los problemas de las adicciones y no solo a los síntomas”.

Ayahuasca para drogodependientes

La ayahuasca está siendo investigada como tratamiento para personas drogodependientes. Takiwasi en Perú, la Uniao do Vegetal (UDV) o las Iglesias del Santo Daime en Brasil son centros donde la gente acude tanto para procesos de autocrecimiento como para el tratamiento de adicciones, depresiones o hasta estrés post traumático en presos. Concretamente, Takiwasi se ha especializado en el tratamiento de personas drogodependientes de pasta básica, cannabis, cocaína o alcohol. Aunque la fundación del centro estuviese enfocada a la desintoxicación, este no es el único motivo por el que la gente llega a Takiwasi, ya que también acuden anualmente unas 300 personas para procesos de autoexploración o crecimiento personal. “La desintoxicación y el crecimiento personal son todo un eje de trabajo que está ligado”, explica Fernando Mendive, coordinador científico del centro.

Situado en Tarapoto, en la Alta Amazonia peruana, su modelo terapéutico es único en el mundo: “Se combina el uso ancestral de la ayahuasca para recontextualizarlo en la psicología moderna, y que sea más fácilmente accesible a otras personas”, explica Mendive. Reconocida legalmente para funcionar como centro de salud, ha sido objeto de estudio de 18 tesis de pre y posgrado de distintas universidades desde su creación en 1992. ¿El motivo? Como explican desde Takiwasi: “Este creciente interés de la comunidad científica es el reflejo de un proceso global de acercamiento y apertura de la cultura occidental hacia conceptos y metodologías para la salud provenientes de las diferentes medicinas tradicionales del mundo”. De hecho, su creación viene a raíz de seis años de investigación de la medicina tradicional amazónica realizada por Jacques Mabit, uno de los fundadores de Médicos Sin Fronteras, que autoexperimentó la ingesta de plantas sagradas con más de 70 maestros curanderos o chamanes del Amazonas, y que en 2012 fue procesado por la justicia gala por inducción al consumo de estupefacientes y secta, en un caso que fue desestimado por falta de pruebas. 

El tratamiento para la desintoxicación de los pacientes pasa por cinco etapas: etapa preliminar —información, motivaciones, evaluaciones médicas para el ingreso—, desintoxicación física, reestructuración psico-emocional y existencial, reinserción y seguimiento y reforzamiento. “Se estima que luego de cinco años de abstinencia con cambio estructural de la personalidad y del modo de vida, la curación es total”, explican desde Takiwasi.

Dimensión espiritual: entre el chamanismo y la psicoterapia

Dicho en boca de Neida, chamana de la selva ecuatoriana, “con ayahuasca consigues llegar a la esencia de la vida, al vientre de esta, y canalizar las energías”. A parte de los posibles usos terapéuticos que la ayahuasca pueda tener en el tratamiento de adicciones o trastornos depresivos, esta bebida es utilizada también como herramienta de autoconocimiento. “La ayahuasca es una forma de enlazar directamente con informaciones reprimidas en el inconsciente y así conseguir liberarlas”, cuenta Toni Hurtado. Psicoterapeuta y profesor de yoga, trabaja junto a su mujer Mariela realizando ceremonias de ayahuasca y San Pedro, otra planta de propiedades enteógenas cuyo principio activo es la mescalina.

Su método de trabajo consiste en realizar la toma con su intrínseco ritual. En la mañana siguiente se hace un trabajo psicoterapéutico de lo que ha vivido cada uno: “Es casi más importante la parte de integración que la toma de la ayahuasca en sí”, explica Toni. Su trabajo no se centra únicamente en ofrecer la “medicina”, como lo llaman, sino que incorporan la ayahuasca como una herramienta en el proceso de crecimiento personal que desarrollan. “Nosotros mostramos cosas a los pacientes que igual no han sabido conectar; ese es nuestro trabajo”, cuenta Hurtado.

A 9.000 kilómetros de distancia, Neida trabaja con ayahuasca en la selva amazónica, en un contexto más cercano a las prácticas originarias: “Doy mucha información sobre la planta y hago de guía durante el viaje. Mi trabajo es personalizado porque me gusta que cada uno se encuentre consigo mismo”. Neida no teoriza, sus terapias son pura tradición indígena, pura experiencia práctica heredada. En cambio, Toni y Mariela trabajan desde la psicoterapia evolutiva y tratan de descifrar lo que la ayahuasca ha mostrado a cada asistente. “Hay un mundo entre el chamán y el psiquiatra”, explica Toni. “Nosotros estamos en medio. No estamos en el enfoque clínico ni tampoco en el esoterismo. Entendemos la parte espiritual y la parte del método científico”, cuenta al hablar de sus sesiones.

AYAHUASCA Y LEGALIDAD

El comercio, fabricación y distribución de DMT, principio activo de la ayahuasca, fue prohibido por el Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas de Viena de 1971. Ahora bien, los preparados elaborados a partir de plantas que contengan DMT, como es el caso de la ayahuasca, no están prohibidos. Es en la Lista Verde, elaborada por la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), donde aparecen las sustancias que están bajo lupa, como el DMT. En Perú fue declarada patrimonio cultural. En Brasil, la bebida goza de protección legal. En Chile, un tribunal determinó que “la ayahuasca ha reportado importantes beneficios para múltiples personas y, por lo tanto, su uso no debe ser penalizado”. La ayahuasca es legal en todos los países que se rigen por los convenios y acuerdos de la JIFE, salvo legislación específica.


“Francia es el único país en el que la ayahuasca está explícitamente prohibida”, tal y como explican desde ICEERS. En 2012, Jacques Mabit, fundador de uno de los centros de desintoxicación a través de la ayahuasca, fue procesado en Francia por incitación al consumo de drogas y secta, pero el caso fue desestimado pro falta de pruebas. El uso de la ayahuasca ha sido perseguido en España, con más de cien procesos judiciales que hasta ahora han acabado en archivo de la causa o absolución.


Riesgos asociados al consumo de ayahuasca

Así lo anunció el doctor Riba: “La ayahuasca conlleva sus riesgos pero carece de toxicidad física”. No todas las personas son válidas para experimentar con esta sustancia y que hay contraindicaciones para aquellas que deciden iniciar un proceso con ayahuasca: “No se puede tomar alcohol, no se puede comer carne ni picante, solo comida ligera sin aderezos. Además, es importante la abstinencia sexual”, explica Mendive en referencia a los requisitos del centro Takiwasi.
También hay fármacos que están contraindicados si se experimenta con ayahuasca: “El uso simultáneo de inhibidores de la recaptación de la serotonina y la ayahuasca puede contribuir a un desenlace letal”, tal y como explican Evelyn Doering y Xavier Da Silveira, psicóloga clínica e investigadora, en una entrevista publicada en Ayahuasca y Salud. Esto se traduce en que fármacos antidepresivos o ansiolíticos son incompatibles con la ayahuasca. 
“No se puede descartar que personas con trastornos cardiovasculares o metabólicos puedan sufrir reacciones adversas”, explica el doctor Riba. Según él, el mayor riesgo está a nivel psicológico: “Episodios de ansiedad, desorientación y reacciones psicóticas que se han prolongado más allá de los efectos agudos y que han tenido que ser tratadas con fármacos”. Son sustancias muy intensas, modificadoras del funcionamiento normal de la mente: “Muchas personas acuden por mera curiosidad a sesiones de ayahuasca, simplemente para tener una nueva experiencia exótica, y se quedan impactadas, a veces de forma desagradable, por lo vivido”, matiza el doctor.


Neurogénesis o desarrollo de nuevas neuronas mediante ayahuasca

Uno de los recientes estudios con animales del doctor Jordi Riba ha demostrado que la ayahuasca es capaz de estimular el desarrollo y maduración de nuevas neuronas a partir de células madre del hipocampo, lo que se conoce por neurogénesis. “El hipocampo es la zona del cerebro implicada en los procesos de memoria, cuya perdida de células degenera rápidamente en Alzheimer”, explica el doctor. Esto podría ser un posible remedio, aunque queda mucho camino por recorrer, para el tratamiento de esta enfermedad degenerativa. 

Por Diego Menjíbar

2019-08-25 06:59

Un macroestudio muestra cómo la contaminación mata a corto plazo

Concluye que la exposición a la polución en el aire conduce a un exceso significativo en el número de muertes, dada la exposición generalizada y las grandes poblaciones que viven en zonas urbanas.

La evaluación de la contaminación del aire más grande realizada hasta la fecha —incluye datos sobre más de 650 ciudades de todo el mundo— muestra cómo la exposición a la polución del aire que nos rodea conduce a un mayor riesgo de mortalidad a corto plazo.

El estudio, dirigido por la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, en el Reino Unido, y la Universidad de Fudan, en China, cuenta con la colaboración de investigadores del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) e incluye datos de 45 ciudades españolas, entre ellas Madrid, Barcelona y Sevilla, apunta el organismo español en una nota.

Una de las conclusiones de este macroestudio, publicado en en la revista New England Journal of Medicine, es que un aumento diario de 10 microgramos por metro cúbico en partículas en suspensión inhalables (PM10) y finas (PM2.5) se asocia con un aumento en la mortalidad de 0.44% y 0.68%.

Para llegar a esta conclusión, han reunido datos de series temporales de 652 ciudades de 24 países en el período comprendido entre 1986 y 2015. Mediante el uso de métodos estadísticos avanzados, han podido comparar cómo la mortalidad diaria aumenta cuando hay mayores concentraciones de contaminación urbana por partículas en suspensión en el aire, emitidas sobre todo por los tubos de escape de los vehículos.

“Se ha encontrado  que, en promedio, un aumento de 10 microgramos/m3 en partículas inhalables (PM10) –capaces de penetrar hasta los pulmones- y finas (PM2.5) —generadas por la combustión y que pueden penetrar hasta el torrente sanguíneo— se asocia con un aumento en la mortalidad de 0.44% y 0.68%”, explica Aurelio Tobías, investigador del CSIC en el IDAEA, que ha participado en el estudio.

El informe, el mayor de este tipo realizado hasta ahora, viene a apoyar la postura de quienes están a favor de las restricciones al tráfico rodado en las ciudades, por ejemplo, dado que los vehículos a gasolina o diésel son importantes emisores de esas partículas en suspensión inhalables. En declaraciones a El País, el citado estadístico zanja: “Ya no hacen falta más estudios para demostrar algo que es obvio. No buscar medidas para reducir el tráfico en las ciudades carece de sentido”.

22/08/2019 10:40 Actualizado: 22/08/2019 10:40

 

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La OMS urge a investigar el impacto de los microplásticos en la salud

Las pruebas toxicológicas de microplásticos se han centrado en el ecosistema marino dejando a un lado el riesgo en humanos

Con las investigaciones actuales – pocas y no todas fiables- es imposible conocer el riesgo que puede comportar la ingesta de microplásticos en los humanos, advierte la Organización Mundial de la Salud (OMS) en un informe publicado hoy. Se necesita “urgentemente saber más, porque esas partículas están por todas partes incluso en el agua potable y hay que detener su aumento en todo el mundo”, señala María Neira, directora del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente del organismo. La información actual sobre detección de las diminutas partículas plásticas en agua dulce, potable o residual aparece en 50 investigaciones (solo nueve se centran en el agua potable), pero al no seguir métodos estándar para el muestreo y análisis son “difíciles” de comparar, juzga el informe Microplásticos en agua potable.

Hay estudios que sugieren una absorción e impacto muy limitado de mircroplásticos de menos de 50 micras (0,05 milímetros) en animales de laboratorio a altas concentraciones, “pero se desconoce el impacto en seres humanos”. Las pruebas toxicológicas se han dirigido principalmente a organismos acuáticos. Además, según un análisis que resume los últimos conocimientos sobre la materia, "no es probable que los microplásticos de más de 150 micrómetros sean absorbidos en el cuerpo humano y se espera que la entrada de partículas más pequeñas sea limitada". "Sin embargo", añade la OMS,  "la absorción de partículas microplásticas muy pequeñas, incluso en el rango de tamaño nano, puede ser mayor, aunque los datos son extremadamente limitados".

A pesar del desconocimiento, la OMS llega a unas conclusiones preliminares. Parten del hecho de que los humanos consumen desde hace décadas estas sustancias “sin que existan indicaciones de efectos adversos sobre la salud”. Además, se han desarrollado métodos de depuración, que lograrían poner freno al 90% de los microplásticos en las aguas residuales, plantea el informe como solución. Una medida que choca con el grado de implementación de esa tecnología, que disminuye en países con ingresos medios y bajos. En ellos, el 67% de la población “carece de acceso a las conexiones de alcantarillado y alrededor del 20% de las aguas residuales domésticas que llegan a los colectores no se somete a tratamiento (UNICEF / OMS, 2019)”. En un contexto donde, además, prima la lucha contra la exposición a patógenos de aguas no tratadas, que provocan enfermedades diarréicas mortales, los microplásticos quedan relegados a un plano secundario.

Tampoco es fácil encontrar datos de qué ocurre con los desechos del tratamiento de las aguas ni del impacto que provocan en el entorno. “Los plásticos no se destruyen totalmente, sino que se transfieren de una parte a otra”, igual que ocurre con los lodos de las depuradoras que se usan como abono agrícola, concreta la OMS. Al final pueden acabar en los oceános, “el sumidero definitivo de gran parte de los restos plásticos del mundo”. En estas aguas, las piezas de plástico grandes se convierten en perjudiciales para la vida marina. “Es importante aclarar que los riesgos para el ecosistema acuático no equivalen necesariamente a peligros para la salud humana”. Las dudas se aclararían con "investigaciones bien diseñadas" que permitieran comprender mejor de dónde proceden los microplásticos que se detectan en el agua potable, además de la eficacia de diferentes procesos de tratamiento", pide la OMS.

Julio Barea, responsable de la campaña de plásticos de Greenpeace, corrobora esa falta de datos. "Nosotros llevamos años pidiendo más estudios y nos alegramos de que instituciones de este tipo den la voz de alarma", comenta. El problema fundamental de los microplásticos, en su opinión, es su capacidad de que se les adhieran otros contaminantes y químicos. Recuerda el caso del bisfenol A, un compuesto químico muy utilizado en la fabricación de plásticos que está reconocido como un "disruptor endocino". "Ya sabemos que hay que eliminarlo y se ha prohibido en los biberones, pero continua utilizándose en otros muchos envases", explica. Son sustancias capaces de alterar el sistema hormonal y generar su disfunción, provocando desde cánceres a problemas en la función reproductora, trastornos metabólicos o cardiovasculares, entre otras dolencias.

La producción mundial de plástico ha aumentado de forma más o menos exponencial desde la década de 1950. El millón y medio de toneladas de entonces se convirtió en 322 millones en 2015 en Europa y en 348 en 2017, según datos de la Unión Europea. Si se añaden las fibras, la cantidad sube a 381 millones de toneladas. Al ritmo de crecimiento actual tanto de población como de consumo, se prevé que la fabricación se duplique en 2025 y se triplique en 2050, según la FAO. Un nivel de crecimiento que si se confirma, aumentará los riesgos tanto para el medio ambiente como para los humanos, asegura la OMS.

Por Esther Sánchez

Madrid 22 AGO 2019 - 03:16 COT

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